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BOLILLA 4 - CONTENIDO DE LA RELACION JURIDICA: DERCHOS SUBJETIVOS Y DEBERES

JURIDICOS
Contenido de la relación jurídica:
- Derecho subjetivo: Es una atribución o prerrogativa que tiene el sujeto de exigir de
otro o de otros una determinada conducta. Hay varias doctrinas que tratan de
explicar la naturaleza de dichos derechos, doctrina de la voluntad, del interés,
mixta, negatorias.
Doctrina de la voluntad: Expresión de la autonomía de la voluntad.
Teoría del interés: Es el interés jurídicamente protegido.
Teoría mixta: Ambas teorías anteriores están bien, es algo genérico. El Derecho
está hecho en base al interés protegido.
Teoría negatoria: Un intento del Iusnaturalismo. Kelsen: El Derecho está
compuesto solo por normas, es decir, por Derecho objetivo. Leon: Todo lo que
existe son deberes jurídicos y sólo interesa que estos sean cumplidos.
- Deber: a todo derecho subjetivo le corresponde un deber que aparece como
correlativo al mismo, como dos caras de la misma moneda. Martínez Roldan: El
deber jurídico es independiente porque existe esté o no de acuerdo con el deber
moral, es autónomo porque lo justifica su misma existencia y es necesario para
ordenar la vida en sociedad.
- Carga: aquí se exige el sacrificio de un interés propio para satisfacer otro interés
propio. Por ejemplo: para hacer oponible mi derecho, debo inscribirlo en un
registro, sino cumplo esa carga mi derecho carecerá de eficacia frente a terceros.
Pueden existir deberes jurídicos que no corresponde a los derechos subjetivos de otros,
por ejemplo, la obligación del Estado de conservar los caminos no genera derecho
subjetivo concreto en los particulares, pero ello hace nacer lo que se denomina intereses
legítimos y en ciertos casos intereses difusos.
- Interés legítimo: es una categoría inferior a la del derecho subjetivo que ha sido
elaborada en el derecho público. Se trata de supuestos en los que el individuo no
pretende la satisfacción inmediata de un interés propio, aunque mediante si puede
beneficiarlo.
Por ejemplo, suponemos que existe un régimen de concurso para ingresar a la
carrera docente, cualquier aspirante tiene la posibilidad de reclamar que ese
régimen se respete, lo cual no quiere decir que tenga derecho al cargo docente,
sino solo a participar del concurso.
- Interés difuso o derechos de incidencia colectiva: identifican el interés de la
comunidad en general de que se respeten ciertos derechos que corresponden a
sus integrantes. Por ejemplo, el medio ambiente, la fauna y la flora, los valores
culturales, los vinculados a la protección del consumidor, etc.
Es decir, se trata de cuestiones que no son atenientes a una persona en particular
sino a muchas que conforman una colectividad que puede verse afectada por la
degradación del medio ambiente, la destrucción del patrimonio cultural o la
actividad de mala fe de las empresas que ponen sus productos a disposición del
público consumidor.
Clasificación de los derechos subjetivos, patrimoniales y extra-patrimoniales
Los derechos extra-patrimoniales actúan en relación de intereses de orden moral.
Pertenecen a esta categoría los derechos personalísimos o de la personalidad y los de
familia.
Los derechos patrimoniales son aquellos que tutelan directamente intereses económicos
valorables en dinero. El conjunto de los derechos patrimoniales del sujeto constituyen su
patrimonio. Pertenecen a esta categoría los derechos reales, personales e intelectuales.
Los derechos reales reflejan el modo de estar de las personas con relación a las cosas. Por
ejemplo el dominio, el condominio, la hipoteca, la prenda, el usufructo, el uso, la
habitación.
Son: absolutos, ya que siempre puedo hacer valer mi derecho.
Su creación es legal, son creados por la ley.
Son limitados, son solo los que encontramos en el código y sólo tienen valor ellos. Son
taxativos, es lo que es y no hay posibilidad de que sea otro.
La prescripción es adquisitiva, los adquiero o pierdo por el trascurso del tiempo. (Si no los
utilizo nos los pierdo, si cuando otro lo empieza a usar)
Tenemos el derecho de perseguir la cosa, Jus Persequendi.
Tenemos el derecho a ser pagado por la cosa, es decir que tenga el derecho real. El
acreedor común va a cobrar si sobra, Jus Preferendi.
Todos tienen preferencia.
Los derechos personales son los que imponen al sujeto pasivo (deudor) dar, hacer o no
hacer algo en favor del sujeto activo (acreedor). También conocidos como derechos de
crédito u obligaciones.
Son: Relativos, siempre hay sujetos determinados. Ejemplo: yo celebro un contrato con
una determinada persona, no con todos.
Su creación es voluntaria, ya que por ejemplo, al celebrarse un contrato las partes pueden
tomar lo dicho por el código (no están establecidas todas las obligaciones) o pueden crear
otras intermedias o mixtas.
Son ilimitados.
En cuanto a su régimen legal, es voluntario. Si no se pacta nada entre las partes se basan
en lo vigente, pero los mismo lo pueden modificar, por ejemplo donde pago el alquiler,
para qué va a ser el lugar alquilado.
La prescripción es liberatoria, me libero de la obligación por el trascurso del tiempo.
No tengo derecho a perseguir la cosa, pero si a reclamar, Jus Persequendi.
No hay derecho de preferencia a la hora del pago.
Los derechos intelectuales son los derechos que se ejercen sobre las obras de inteligencia
y del espíritu, es decir sobre las obras literarias, musicales o cualquier otro tipo de
creación artística, y sobre bienes que corresponden a lo que se denomina la propiedad
industrial, marcas, patentes, etc.
Derechos individuales y de incidencia colectiva
Art. 14
El código regula dos tipos de derechos, los derechos individuales y los de incidencia
colectiva.
a- Los derechos individuales son aquellos donde el interés es individual y donde
deben se ejercidos por su titular aun cuando sean varias las personas afectadas.
b- Los derechos de incidencia colectiva pueden ser invocados por sujetos que
presentan un interés difuso, colectivo o público. El interés jurídico protegido es
colectivo.
Surgen dichos derechos debido a las características del actual derecho privado que
presenta una fuerte vinculación con categorías tradicionalmente vinculadas con el
derecho público.
Ejercicio de los derechos
Los derechos subjetivos se ejercen frente a un sujeto titular del deber, este puede cumplir
voluntariamente con el deber o no. En el caso de no cumplirlo el titular del derecho
subjetivo debe ejercerlo a través de una acción que persiga el reconocimiento y la
efectivización de tal derecho en una sentencia judicial.
La regla es que nadie tiene derecho a hacer justicia por mano propia. Sin embargo, hay
ciertos casos que el sujeto puede obrar de cierta autoridad e incluso causar un daño, sin
que ello importe necesariamente que se incurra en una conducta antijurídica. Como
sucede por ejemplo, con quien causa un daño en una situación de necesidad, este sujeto
no va a ser responsable del mismo.
También sucede lo mismo con la legítima defensa, para que dicha defensa funcione es
necesaria la concurrencia de 3 elementos:
1- Que exista una agresión antijurídica
2- Que ella sea actual y no exista la posibilidad de reclamar la intervención de la
autoridad competente
3- Que la defensa se ejerza de un modo razonable, es decir, sin excesos. Ejemplo art.
2240.
Principio de buena fe
Art. 9
Los derechos deben ser ejercidos de buena fe.
Obrar de buena fe implica comportarse como lo hace la gente honesta, con lealtad y
rectitud.
Esta idea constituye un principio general del derecho, que se proyecta en todo el
ordenamiento jurídico y por ende, en la totalidad de las relaciones jurídicas que establece
el sujeto y de las situaciones jurídicas de las que forma parte.
La mayor parte de la doctrina distingue entre buena fe objetiva y buena fe subjetiva.
La buena fe objetiva tiene particular aplicación en el campo de los derechos personales,
de crédito u obligaciones. Imponen el deber de obrar con lealtad y rectitud, tanto en las
tratativas anteriores a la celebración del contrato como en su celebración misma, en su
interpretación y en su ejecución.
El concepto subjetivo afirma que el sujeto obra de buena fe cuando está persuadido de
actuar legítimamente, siempre que ese convencimiento no provenga de su propia
negligencia.
Principales funciones
- es causa de exclusión de culpabilidad de ciertas conductas que objetivamente
podrían considerarse ilícitas.
- Es un elemento fundamental en la interpretación y ejecución de los contratos
- Es un límite al ejercicio de los derechos subjetivos. Siempre que exista un nexo
jurídico entre determinadas personas, están obligadas a no defraudar la confianza
del otro y comportarse como se espera de una persona de buena fe. Se pueden
reconocer casos típicos de cuando se infringe la buena fe:
a- Infringe la buena fe quien hace valer un derecho que ha adquirido mediante
una conducta desleal o anti contractual.
b- Quien en el ejercicio de su derecho se pone en desacuerdo con su propia
conducta anterior en la cual confía la otra parte.
c- Etc.
Legislación
Nuestro código civil en su redacción originaria no contuvo una disposición que diese
sustento normativo general a la idea de que la buena fe constituye un límite al ejercicio de
los derechos subjetivos. Con la ley 17.711 se introduce el principio del abuso del derecho
en el art. 1071 y el art. 1198 donde la norma sostiene que los contratos deben celebrarse,
interpretarse y ejecutarse de buena fe. El proyecto de Código Civil de 1998 dio una
importancia especial al principio general de la buena fe. Sosteniendo que los actos
jurídicos deben ser celebrados y ejecutados con buena fe y lealtad y la parte que obra de
mala fe debe resarcir el daño causado.
Abuso del derecho
Art. 10
Todos podemos hacer uso de nuestros derechos y gozar de ellos. Pero con el ejercicio que
yo hago del uso de los mismos no puedo perjudicar a terceros. Por eso se comienza hablar
del abuso del derecho.
Nuestro C.C como todos los de la época, no respecto en forma expresa la doctrina del
abuso del derecho. Por el contrario, afirmo que el ejercicio del derecho propio o el
cumplimiento de una obligación legan no puede constituir como ilícito (no permitido legal
ni moralmente) ningún acto, art. 1071.
La jurisprudencia reconoció en ciertos casos la existencia de un ejercicio abusivo. En el año
1958 con la sanción de la ley 17.711 incorporo el abuso del derecho. Esta dice que: el
ejerció regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal, no puede
constituir como ilícito ningún acto. La ley no apara el ejercicio abusivo del derecho. Se
considera tal al contrarié los fines que aquella tuvo en mira al reconocerlos o al que se
exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres. Evaluadas
por el juez debido a que cambia por las épocas.
Al abuso del derecho lleva a modificar muchos artículos del código, por ejemplo, 2513 y
2514 ya que permite otra visión más orientada a la sociedad y no tanto individual.
La doctrina del abuso del derecho ha sido cuestionada por tres razones: por introducir una
confusión entre el derecho y la moral, por afectar la seguridad jurídica y por constituir una
idea contradictoria.
La doctrina ha diseñado diversos criterios para determinar cuándo se actúa abusivamente:
Criterio subjetivo, objetivo y mixto.
El criterio subjetivo vincula el ejercicio abusivo de los derechos con la idea de culpa, es
decir, que el sujeto actúa abusivamente cuando lo ha hecho con la intención de perjudicar
a otro.
El criterio objetivo es el que mayor repercusión tiene, se abusa del derecho cuando
permaneciendo dentro de sus límites se busca un fin diferente del que ha tenido en vista
del legislador , además constituye un ejercicio abusivo el que contrarié los límites
impuestos por la moral, las buenas costumbres y la buena fe.
En el criterio mixto algunos autores tratan de juntar elementos de los dos criterios
anteriores. Nuestra legislación actual adhiere el criterio objetivo.
Efectos de la conducta abusiva
Por un lado el abuso es una causa legítima de paralización del derecho desviado de sus
fines regulares, de manera que el acto jurídico obrado en tales condiciones es inválido y la
acción que puede deducirse deberá ser rechazada.
En otro aspecto, el abuso compromete la responsabilidad del titular de derecho que
ejerce sus facultades abusivamente, obligando al resarcimiento del daño ajeno.
Abuso de la posición dominante
Art. 11
En el ámbito del derecho comercial se desarrolla la doctrina del abuso de la posición
dominante, la posición dominante es la que ejerce una empresa cuando tiene la
posibilidad de comportamiento independiente, que la pone en condiciones de actuar sin
tener en cuenta los competidores, los compradores o los proveedores. Existe abuso de esa
posición cuando la empresa pretende falsear la competencia o llevar prejuicio a los
usuarios o a los proveedores.
En nuestro derecho el abuso de la posición dominante puede constituir una conducta
delictiva (ley de Defensa de la Competencia). Están prohibidos y serán sancionados de
conformidad con las normas los actos o conductas relacionados con la producción e
intercambio de bienes o servicios, que limiten, restrinjan o distorsionen la competencia, o
que constituyan abuso de una posición dominante en un mercado, de modo que pueda
resultar prejuicio para el interés económico general.
Dicha ley define a la posición dominante como:
Una persona goza de posición dominante en un mercado cuando para un determinado
tipo de producto o servicio es la única oferente o demandante dentro del mercado
nacional o cuando sin ser la única no está expuesta a una competencia sustancial.
Dos o más personas gozan de una posición domínate en un mercado cuando para un
determinado producto o servicio no existe competencia efectiva entre ellas o sustancial
por parte de terceros, en todo el mercado nacional o en una parte de él.
La noción de abuso de la posición dominante puede tener repercusiones en el ámbito del
derecho privado.
Orden publico
Art. 12
Las convenciones particulares no pueden dejar sin efecto las leyes en cuya observancia
está interesado el orden público.
El acto respecto del cual se invoque el amparo de un texto legal, que persiga un resultado
sustancialmente análogo al prohibido por una norma imperativa, se considera otorgado
un fraude a la ley. En ese caso, el acto debe someterse a la norma imperativa que se trata
de eludir.
Se denomina orden público al conjunto de principios eminentes; religiosos, morales,
políticos y económicos; a los cuales se vincula la digna subsistencia de la organización
social establecida. Alude una categoría o clase de disposiciones de fundamental interés
para el pueblo, para la nación, para la sociedad entera. La finalidad es lograr el buen
funcionamiento de las instituciones fundamentales de la sociedad.
Tiene un contenido elástico y variable en el tiempo lo que lo hace indeterminado.
Las leyes imperativas son aquellas de cumplimiento forzoso cualquiera sea la voluntad de
las partes. Estas no constituyen un límite, sino que los principios de orden público y
buenas costumbres se incorporan al derecho positivo a través de las leyes imperativas.
Fuentes del orden público: reciben la denominación de “leyes de orden público” las que
interpretan ese conjunto de principios eminentes:
1- Las que constituyen el derecho público de un país, o constituciones políticas
2- Las que organizan las instituciones fundamentales del derecho privado, que conciernen
a la personalidad, la familia, la herencia y al régimen de bienes.
3- Aquellas cuya observancia interesa al mantenimiento de la moral y las buenas
costumbres.
Puede tener dos fuentes: una positiva (declaración expresa de la ley) y otra extra positiva
(la jurisprudencia).
El acto de fraude a la ley es ineficaz, pues se ve privado de los efectos pretendidos por las
partes en razón de su intención de violar una ley imperativa que debe ser aplicada,
desplazando el acto fraudulento.
Teorías del orden público
Pocas nociones son tan rebeldes como la de orden público para formular de ella una
definición clara y precisa.
- Identificación del orden público con el derecho público: el orden público no se agota en el
derecho público, pues hay virtualidades de aquel que se manifiestan en el derecho
privado. Por esto, se trata de un criterio ya enteramente abandonado en la doctrina
modera.
- Identificación del orden público con el interés público: se identifica al orden público con
los intereses esenciales de un país, o el interés general. Pero no se cree adecuado la
difusión de estas ideas porque el derecho siempre se inspira en una finalidad de bien
común, favoreciendo la libertad de los particulares o restringiendo.
- Identificación del orden público con los principios fundamentales de la organización social:
para esta noción el orden público está constituido por los principios que cada nación
estima básicos para su ordenación social. Esta teoría es muy difundida, pero Castex
sostiene que está incompleta para resolver muchos supuestos de derecho interno.
- Identificación del orden público con la intuición del intérprete: Mourlon entiende que el
orden público es algo que “más se siente que se define”.
- Identificación del orden público con la voluntad del legislador: debido a que el legislador
es quien declara cuando una norma es o no de orden público. Este criterio es
insatisfactorio porque no ilustra sobre motivos o razones que puedan conducir al
legislador para acordar el carácter del orden público a una cierta norma. Además esta
compresión deja a ciegas al juez cuando el legislador calla sobre algún punto.
- Posición de Borda: para el las leyes imperativas y leyes de orden público son sinónimos. El
orden público responde a un interés general, colectivo, por oposición a las cuestiones de
derecho privado en las que solo juega un interés particular.
- Criterio Casuista: para algunos autores, en vista del fracaso que confiesan para elaborar el
criterio general acerca del orden público, el intérprete ha de efectuar un discriminado
análisis de las diversas relaciones jurídicas a fin de ubicar a las que corresponda dentro del
sector de orden público.
- Posición de Llambias: conjunto de principios fundamentales en que se cimienta la
organización social. por ejemplo, en las sociedades cristianas la familia se basa en el
matrimonio único, mientras que en la sociedad musulmanas la poligamia, estos serían
principios de orden públicos diferentes en cuanto a la sociedad.
Fraude a la ley
Art 12
Se trata de obtener un resultado prohibido por una ley pero amparado por otra
(simulación), es decir, evadir una ley. Por ejemplo, cuando solo se quería beneficiar a un
solo hijo con la herencia, se creaba una sociedad anónima donde de los 5 hijos se
beneficia 1. Esto es lo que sucedía con respecto al fraude a la ley en el viejo código. Ya
que, en el código actual esto está amparado.
Importancia práctica de la noción de orden publico
El orden público tiene una gran importancia por su incidencia respeto de la autonomía de
la voluntad de los particulares y de la aplicabilidad extraterritorial de la ley extranjera.
- Supremacía del orden público sobre la autonomía de la voluntad de los particulares:
art. 21 C.C. Los ciudadanos están facultados para realizar cuantos actos jurídicos
entiendan apropiados para la realización de sus fines art. 1197 C.C. Pero esta libertad no
es absoluta y se detiene cuando enfrenta al orden público, o sea el conjunto de principios
superiores del ordenamiento jurídico.
- Derechos irrenunciables: art. 19 C.C y art. 13 C.C y C. el precepto presenta dos
posibilidades: la primera, destituye toda eficacia a la renuncia general de las leyes, porque
es claro que en una organización política como la nuestra de amplia afirmación de la
libertad, es un principio del orden público que todos los habitantes gocen de los
beneficios de las leyes. La segunda, se refiere a la renuncia de ciertos derechos en
particular. Tal renuncia queda autorizada cuando las ventajas que proporcionan solo
miran al interés individual del titular. (puedo renunciar a ciertos derechos particulares,
siempre y cuando el Cód. No diga que no puedo).
El orden público prevalece (sobresalir, tener superioridad) sobre la voluntad individual,
cualquiera sea la naturaleza del acto que este manifieste. Entonces, no solo predomina
sobre los contratos, sino también sobre actos procesales (desistimiento) o actos extintivos
(transacción).
- El orden público como barrera para la aplicación extraterritorial de la ley extranjera.
Derecho y bienes
Art. 15
Las personas son titulares de los derechos individuales sobre los bienes que integran su
patrimonio.
Hoy además de bienes con valor económico e integración al patrimonio de un sujeto que
ejerce sobre ellos derechos individuales, es posible determinar la existencia de bienes que
pertenecen a la persona y tienen utilidad, pero no valor económico (órganos, material
genético) como de otros que pertenecen a comunidades o que integran la categoría de
bienes colectivos (ambiente).
El conjunto de bienes con relación a los que es titular de derecho una persona, constituye
su patrimonio. Si un bien integra el patrimonio de una persona, existe un derecho
individual de ella con relación a ese bien, derecho que debe ser ejercido por ese titular.
Cuando hablamos de persona abarca tanto las humanas como las jurídicas.
Bienes y cosas
Art. 16
Los bienes materiales se llaman cosas. Los bienes materiales susceptibles de recibir un
valor económico.
Los derechos individuales pueden recaer sobre bienes susceptibles de valor económico,
concepto amplio que comprende tanto a las cosas como a los bienes que no son cosas.
Derecho sobre el cuerpo humano
Art. 17
Los derechos sobre el cuerpo humano o sus partes no tienen valor comercial, sino
afectivo, terapéutico, científico, humanitario o social y solo pueden ser disponibles por su
titular, siempre que se respeten los mencionados valores y según lo que dispongan las
leyes especiales. Por ejemplo, las normas sobre ablación y trasplantes de órganos.
Establece un principio relevante, consistente con nuestra tradición jurídica y bioética,
colocando fuera del comercio a todo tipo de acto jurídico relacionado con derechos sobre
el cuerpo humano o sus partes, al que liga valores extra-patrimoniales relevantes. Es decir,
enuncia una categoría de derechos a los que no se reconoce valor comercial.
Lo hace para que la dignidad de la persona no se vea avasallada por la lógica del mercado
y para que no exista un aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad, entre otras
finalidades relevantes.
Una adecuada regulación posibilita, un razonable aprovechamiento de los recursos
biológicos y el desarrollo de técnicas cada vez más aptas para posibilitar la cura o el
control de enfermedades y lesiones que no podrían ser atendidas con similar eficacia de
no contar con tales recursos.
En conclusión, el contenido del artículo se centra en la vinculación de los derechos sobre
el cuerpo humano con los conceptos jurídicos asociados a los derechos personalísimos y
adopta la tesis de la extra-patrimonialidad de las partes del cuerpo humano, cuya
trasmisión opera sobre el principio de solidaridad y no en función de una finalidad
lucrativa.
Derechos de las comunidades indígenas
Art. 18
Las comunidades indígenas reconocidas tienen derecho a la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan y de aquellas otras aptas para el
desarrollo humano según lo establezca la ley.
La ley que ampara este artículo permite reconocer la preexistencia étnica y cultural de los
pueblos indígenas argentinos, garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una
educación bilingüe e intelectual, reconocer la personería jurídica de sus comunidades y la
posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan, y además
regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano. Ninguna de esas
tierras será enajenable, trasmisible ni susceptibles de embargos y asegura a los pueblos
indígenas su participación en la gestión de sus recursos naturales y demás intereses que lo
afecten.
También se previó la implantación de planes destinados a posibilitar su acceso a la
propiedad, el fomento de la actividad agropecuaria, forestal, minera, artesanal o
industrial, la prevención de sus pautas culturales en los planes de enseñanza y la
protección de la salud de sus integrantes.