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DOBLE INSTANCIA

“la Sala entiende que, si en determinados casos, la ley establece la doble instancia
administrativa, se debe garantizar la efectividad del ejercicio de tal derecho, conforme lo
establece la Carta de las Naciones Unidas, suscrita el 26 de junio de 1945 (ratificada por
Costa Rica según Ley 142 de 29 de septiembre de 1945), en su artículo 55, letra c). Si, en
este caso concreto, la LOPJ reconoce el derecho al recurso de apelación, su ejercicio debe
ser compatible con su naturaleza y razón de ser. Los recursos son “una garantía de las
partes” (Cfr. Sala Constitucional, sentencia #5798 de 16.21 horas de 11 de agosto de 1998,
considerando VIII), un medio procesal contra las arbitrariedades del poder o los errores en
que pudieren incurrir los órganos de instancia en sus decisiones. La apelación es siempre un
medio impugnatorio para pedir ante el órgano superior o de alzada (ad quem), la reparación
de un perjuicio o agravio, causado por la resolución que se recurre o apela. Es, por tanto,
una garantía de justicia, y no una fuente u oportunidad para agravar o empeorar la situación
del recurrente único”. Sentencia 2193-18

La jurisprudencia reiterada de la Sala Constitucional ha


indicado, a partir del voto No. 1129-90 de las 14:15 hrs. de
18 de septiembre de 1990 -reiterado en los Nos. 4088-93
de las 14:45 hrs. de 11 de agosto de 1993, 7189-94 de las
15:21 hrs. de 6 de diciembre de 1994, 6662-95 de la 19:03
hrs. de 5 de diciembre de 1995, 5347-05 de las 9:03 hrs. de
6 de mayo de 2005, 8497-06 de las 14:47 hrs. de 14 de
junio de 2006 y 6136-07 de las 17:40 hrs. de 8 de mayo de
2007- que el derecho de la doble instancia, en materia
judicial, contemplado en el ordinal 8°, párrafo 2°, inciso
h), de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
sólo opera en materia penal cuando el imputado ha sido
condenado en la sentencia por la comisión de un delito, de
modo que en los procedimientos administrativos no rige
esa exigencia. Si bien esta regla establecida por el Tribunal
Constitucional ha sido matizada frente a algunas
situaciones específicas (voto No. 642-94 de las 14:30 hrs.
de 2 de febrero de 1994), el hecho que una resolución
administrativa no pueda ser recurrida en esa vía, no lesiona
el derecho de defensa ni el derecho a la doble instancia,
pues el afectado tiene la jurisdicción contencioso-
administrativa para discutir el tema, tal y como hizo el
propio accionante. Sentencia 8303-17
“el Tribunal estima que el derecho a un recurso judicial
efectivo que tutele el derecho de defensa, está garantizado
con el actual recurso de apelación de sentencia. El origen
histórico de la casación lo define como un recurso que
debe ajustarse a ciertas formalidades. Aún más, la casación
bien podría ser mucho restringida, sin que tal diseño
constituya una lesión al debido proceso o el acceso a la
justicia. La configuración del recurso de casación es
discrecionalidad del legislador y la vigente, no lesiona
ningún derecho fundamental”. ” Sentencia 4677-16
“El arbitraje es un proceso de carácter no judicial -supra
Considerando IV- lo que justifica que las reglas procesales
que se aplican sean diferentes a las que rigen la función
jurisdiccional. Una de esas diferencias, que lo distinguen
del proceso jurisdiccional común, es la limitación de los
recursos verticales con el fin de cumplir el principio
fundamental del arbitraje como lo es celeridad. El
principio de la doble instancia, como ya se indicó -supra
Considerando V-, es para procesos jurisdiccionales, sobre
todo en materia penal, e, incluso, en otras materias, se ha
admitido que no exista la doble instancia. Aprecia este
Tribunal que la garantía de impugnar las resoluciones
-supra Considerando III- se satisface, por un lado, existe la
posibilidad de plantear la revocatoria, como lo dispone la
norma impugnada, ya que, en materia arbitral, resuelve en
única instancia el tribunal arbitral” Sentencia 2708-16
en los procedimientos que se tramitan en vía
administrativa, no se ha reconocido un derecho
fundamental a la doble instancia, pues este es un derecho
que tiene toda persona imputada de un delito dentro de
una causa penal, a recurrir la sentencia condenatoria
dictada en su contra, para que un órgano superior revise
lo resuelto en primera instancia. Este derecho, se
desprende claramente, del artículo 8, punto 2, inciso h, de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, por
lo que integra las garantías del debido proceso tutelado
en el artículo 39 de la Constitución Política. Sin embargo,
tal como lo establece la citada Convención, el principio de
doble instancia está referido, únicamente, a la materia
penal, por lo que puede ser exigida solo dentro de un
proceso penal, bajo determinadas circunstancias, y no en
procesos correspondientes a otras materias. En criterio de
la mayoría de este Tribunal, dicha circunstancia no implica
un roce con el Derecho de la Constitución, pues, como se
ha resuelto en otras ocasiones, la fase recursiva de los
actos administrativos queda a criterio de la normativa
(legal o reglamentaria) aplicable y el hecho que no se
establezca recurso administrativo alguno no envuelve, por
sí solo, una violación al derecho al debido proceso. Lo
anterior, máxime que, en este tipo de casos, siempre
queda la alternativa de acudir a la vía judicial a impugnar
los actos administrativos. Sentencia 4382-15
En cuanto al principio de doble instancia en sede
administrativa. El criterio sostenido por la Sala es que la
doble instancia en el procedimiento administrativo
sancionatorio no constituye un derecho fundamental
amparable en esta vía, de manera que su inexistencia no
representa una vulneración al derecho de petición ni al
debido proceso o al derecho de defensa del administrado,
considerando que el acto final deja expedita la vía
jurisdiccional, donde con toda amplitud puede ofrecer sus
argumentos y la prueba pertinente quien se sienta afectado
por una decisión proveniente de la Administración que
estime ilegal. Sentencia 15131-11
Al respecto, la jurisprudencia de la Sala es clara y
reiterada en reconocer que el derecho a la doble instancia,
consiste en el derecho fundamental que tiene toda persona
imputada de un delito dentro de una causa penal, a recurrir
la sentencia condenatoria dictada en su contra, para que un
órgano superior revise lo resuelto en primera instancia.
Este derecho se desprende claramente del artículo 8, punto
2, inciso h, de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, por lo que integra las garantías del debido
proceso tutelado en el artículo 39 de la Constitución
Política. Sin embargo, cabe resaltar que en reiteradas
ocasiones, esta Sala ha señalado que tal como lo establece
la citada Convención, el principio de doble instancia está
referido únicamente a la materia penal, por lo que puede
ser exigido su estricto cumplimiento únicamente dentro de
un proceso de esa naturaleza y bajo determinadas
circunstancias, y no así en otros procesos judiciales de
distinta índole. Por otra parte, resulta importante
mencionar que el principio de la doble instancia dista de
significar un derecho irrestricto o ilimitado para que todas
las resoluciones que se dicten en un determinado proceso
-incluso penal- puedan ser recurridas ante un superior,
sino, más bien, se reconoce la posibilidad de acceder a una
doble instancia respecto de aquellas resoluciones que dan
por terminado el proceso, o bien, las que por su naturaleza
tengan efecto propio, ya que el resto de los autos o
resoluciones pueden ser revisadas a través de otras
instancias, incluso mediante la impugnación que
procedería contra la resolución final. Sentencia 14952-11
“… que la doble instancia en el procedimiento
administrativo sancionatorio, no constituye un derecho
fundamental amparable en esta vía, de manera que su
inexistencia no representa una vulneración al derecho de
petición, al debido proceso o al derecho de defensa de los
administrados, considerando que éstos pueden acudir a la
vía jurisdiccional, donde con toda amplitud, están
habilitados para exponer sus argumentos y ofrecer la
prueba pertinente, cuando se sientan afectados por una
decisión proveniente de la Administración…” Sentencia
18572-10
“…se cumple con el principio constitucional de la doble
instancia, porque lo que se pretende es que la sanción que
se imponga y que afecte derechos fundamentales del
sancionado, como en este caso, su derecho al trabajo,
pueda ser revisada por alguien distinto de quien la ordenó
y en este caso, como se dijo, la sanción impuesta
administrativamente puede ser revisada en vía
jurisdiccional '. (Sentencia número 7019-95)…” Sentencia
11424-02