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INDICE

INTRODUCCION
El poder de la música
Distintos estudios se han realizado con el paso del tiempo, y en ellos se ha
encontrado que la música, por ejemplo, afecta la química del cerebro. Y es que la
música que nos es agradable hace que liberemos dopamina, una neurohormona
liberada por el hipotálamo, y que se le relaciona con el placer; sin embargo, tiene
otras benéficas funciones como estar presentes en los procesos de aprendizaje,
comportamiento, actividad motora, el sueño, el humor, la atención. Es por esto que
otros estudios han encontrado en la música la relación en la mejora de la actividad
motora en el tratamiento de pacientes con parkinson o el incremento del
razonamiento espacial en pacientes autistas y apoyo en terapias de pacientes que
sufren convulsiones.
La música:

 Regula el nivel de hormonas relacionadas con el estrés.

 Fortalece la memoria y el aprendizaje.

 Afecta la velocidad de las ondas cerebrales.

 Recrea recuerdos.

Cuando tocas música...

Tu cerebro entra en procesos que a simple vista no parecieran tan


poderosos. Pero lo son Un estudio en niños demostró que niños que tenían
una educación musical de 3 años o más, presentaban un incremento en su
motricidad fina, así como en la discriminación auditiva (esto indispensable
para el estudio de idiomas distintos a la lengua materna). También esos
niños presentaron un mejor vocabulario, mejores habilidades en su lenguaje
no verbal y su entendimiento de la información visual, distinguiendo con
mayor facilidad las similitudes, las diferencias de formas y los patrones.
En otros estudios se ha encontrado que la música incide directamente en el
fortalecimiento del sistema inmunológico, esto debido a la actividad del
cerebro que se presenta, al bienestar que se puede sentir, así como el
decremento de los niveles de ansiedad. De hecho se encontró que
escuchar música durante sólo quince minutos podría aumentar los niveles
de una familia de proteínas asociadas con la sangre y la producción de
plaquetas, estimulación de linfocitos y la protección celular contra el SIDA,
el cáncer y otras enfermedades.

La música puede fortalecer el sistema inmunológico También se ha


encontrado que escuchar música mientras nos ejercitamos nos puede
ayudar a "confundir" a nuestro cerebro y anular sus constantes señales de
fatiga que envía lo cual desembocaría en detener la actividad.

El ritmo que utilicemos para hacer ejercicio puede resultar beneficioso. De


hecho se encontró en otro estudio que los ciclistas que escucharon música
requieren 7% menos de oxígeno para hacer el mismo entrenamiento que
los ciclistas que lo hacen en silencio.

Es bastante obvio que la música nos produce “algo”. Cuando estamos


felices, tristes, pensativos o angustiados, solemos encontrar una canción
que nos ayuda a lidiar con estas emociones. De alguna manera, la música
nos mueve. No entendemos mucho cómo lo hace, pero en definitiva, la
música es poderosa. Sus efectos en nuestro cerebro y en nuestro cuerpo
pueden verse.

El fallecido médico y escritor Oliver Sacks escribió sobre las interacciones


entre la música y el cerebro humano en su libro “Musicofilia”. Como parte
de su investigación acerca de este tema, se sometió a una resonancia
magnética para ver cómo reaccionaba su cerebro a la música de Bach (su
compositor favorito) y a la de Beethoven. Incluso en los momentos en que
Sacks no estaba seguro quién era el compositor de la pieza, su cerebro lo
sabía.
El cerebro humano es un órgano extremadamente complejo. No entendemos bien de
qué manera es afectado por la música, pero sí podemos percibir las consecuencias
que estas interacciones tienen en nuestro cuerpo. Algunos estudios han demostrado
que la música parece debilitar las señales de dolor que nuestro cerebro recibe. Entre
más se enfrascaban en la música, los sujetos estudiados eran mucho más capaces
de manejar el dolor.

Por otro lado, la música también ha demostrado tener la capacidad de disminuir el


estrés y la ansiedad, bajando la presión sanguínea. Esto se estudió en pacientes que
estaban a punto de entrar en cirugía. Si necesitas relajarte un poco, la música clásica
es tu mejor opción. También hay estudios que reportan que escuchar música con
ritmos alegres mejora el estado de ánimo después de un par de semanas.

Escuchar y tocar música requiere de procesos mentales complejos. Esto parece


mantener nuestro cerebro activo y prevenir su deterioro.

Aunque no comprendemos mucho de cómo funciona, es bastante claro que la


música tiene efectos muy positivos en nuestro cerebro, y por extensión en nuestro
cuerpo también. No estaría mal que incluyas en tu “dieta” una dosis de buena música
todos los días.

Algunas de las capacidades desarrolladas por los músicos citadas por la


neurobióloga involucran la mayor capacidad de tomar decisiones, focalizar la
atención y analizar la información.

Música con el paciente

Más allá de la técnica, se ha demostrado el importante papel que desempeña la


música en la salud. La ONG Música en Vena busca la humanización para que la
música llegue a los hospitales, aplicándose a nivel terapéutico.

En España, dicha organización se encarga de trasladar músicos de alta calidad al


medio hospitalario para hacer una creación musical con el paciente. "Nosotros no
solo buscamos el efecto positivo de la música dando un instrumento al paciente,
buscamos también el repertorio”, aclararon voceros.
Hasta el momento, ya han trabajado en diferentes especialidades (UCI,
neonatología, cardiología...) y con varios tipos de música (vocal, instrumental...).

El empleo de la música como terapia también se está llevando a cabo en Francia


desde hace años. La organización dirigida por Philippe Bouteloup, Musique et Santé,
organiza talleres de pediatría y neonatología, reflexión y mediación entre artistas y
los hospitales, entre otros.
Conclusión
BIBLIOGRAFIA

EGRAFIA