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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la educación universitaria, ciencia y


tecnología

Universidad Bolivariana de Venezuela

P.F.G Comunicación Social

Sede Los chaguaramos.

Análisis del
cultivo
Profesora: Alumnos:
Verónica Fuenmayor Neill Mayora.

Bárbara Quintana.
Introducción.

El siguiente trabajo tiene como objetivo el desglosamiento del impacto del consumismo
excesivo de programación televisiva, esto con el fin de evitar prolongar el consumo y así
evitar a su vez el condicionamiento de actitudes ajenas a nosotros, pues, toda la
información utilizada para el desarrollo de esta investigación nos permitirá observar de
forma detallada, como algo tan simple como el sentarse al frente de un televisor donde
solo existirán imágenes y mensajes repetitivos afectan la percepción de nuestro entorno
debido a la frecuencia en la que se presentan las situaciones violentas o estereotipadas
que no buscan más que influir en nuestra toma de decisiones y así homogenizar nuestros
pensamientos.
Análisis del cultivo.

Debemos saber que para el año "1969" era llamada teoría de los indicadores culturales,
no es hasta un año después que es denominada Teoría del análisis del cultivo, el cual es
el modelo básico de la comunicación (emisor, mensaje, receptor).

El enfoque de esta teoría permitió que consideraran las investigación sobre las
consecuencias que trae el consumo de los medios especialmente en los aspectos de la
violencia. El punto de vista del análisis del cultivo fue el total rechazo a las perspectivas
previas que trataban de detectar efectos inmediatos y parciales en el público.

Esta teoría se aproxima más a las audiencias y observa la dependencia del imaginario
individual, porque las características más importantes de los medios (en especial de la
televisión según Gerbner) es "la exposición masiva, común y a largo plazo, de grandes y
heterogéneos públicos a un conjunto de mensajes repetitivos, producidos centralmente y
distribuidos en masa.

En cierto modo el estudio revela que no se necesita programas específicos de un mismo


genero, lo que realmente produce el efecto de la televisión o el cultivo de concepciones
sobre la realidad es la exposición al patrón total de programación debido a que la
televisión ofrece un contenido ceremonial, casi protocolario de patrones repetitivos (mitos,
ideologías, hechos, relaciones, etc.) que crean nuestra visión del mundo y así legitimar el
orden social.

Los resultados determinan que los cultivos de la percepción, están relacionados


directamente con la intensidad de exposición ante el medio, así los argumentistas
(Gerbner y Cross) centran su análisis en las implicaciones de la exposición acumulada al
sistema más general de mensajes, imágenes y valores que se repiten en una amplia
variedad de programas, basados en eso no tienen la necesidad de investigar un programa
en específico porque las audiencias se exponen constantemente a diversos mensajes ya
sea en series de acción o telenovelas, noticieros, programas cómicos y de concursos,
variedades musicales, etc., lo que realmente tiene impacto sobre las audiencias es
exponerse a toda esa variedad de opciones de forma repetitiva.
La televisión esta muy al tanto de esto por lo que crea múltiples contenidos que a simple
vista son totalmente diferentes, sin embargo, no significa que existe una autentica
pluralidad de alternativas contradictorias, en esencia el análisis al contenido muestra que
hay ciertas imágenes y valores que se repiten constantemente en los diferentes géneros y
programas.

Los efectos de la televisión en cuanto a comportamiento y cogniciones en las audiencias


no puede medirse en términos de cambios o influencias inmediatas debido a que a lo
largo de los meses y los años los televidentes absorben poco a poco, a fuerza de
repetirse, actitudes que a largo plazo se convertirán en conductas. De hecho no hay
fronteras ni clases sociales para que el sistema cultural de mensajes e imágenes y
connotaciones involucradas en la televisión nos afecte.

Este planteamiento obligo a Gerbner y su equipo a desarrollar una complicada


metodología para detectar los efectos a largo plazo. Desde fines de la década de 1960
empezaron a grabar una muestra de una semana completa por año, de programas
televisivos de acción y al mismo tiempo realizaban encuestas a televidentes, dividiéndolos
en tres grados: Los que ven mucha televisión (heavy viewers), los que ven una cantidad
regular (médium viewers) y los que ven poca televisión (light viewers).

Para 1984 los participantes en el proyecto de indicadores culturales de Gerbner ya habían


analizado 1,204 programas de horario estelar, más de 901 transmitidos durante el día,
junto a eso habían analizado a 6,055 personajes principales y a 19,116 personajes
secundarios. Todo esto fue utilizado para generar preguntas a las personas sobre la
concepción de la realidad social, contrastando la realidad televisiva con otra realidad, con
esto llegan a la conclusión de que el espectador intensivo tiende a construir la percepción
de la realidad a través de lo que le dicen los medios en especial la televisión, lo cual lo
diferencia en las creencias o perspectivas de un médium o light viewers.

Pese a que las imágenes y los valores generados por la televisión son en principio
ilimitados, el análisis del cultivo permitió detectar tres como los más recurrentes e
importantes: La violencia social, los estereotipos sobre los grupos demográficos y la
homogenización de la ideología política.

Violencia televisiva y violencia social.

Basados en el análisis de contenido de la programación estelar en Estados Unidos,


efectuados por autores con este enfoque (Gerbner y Cross), los actos delictivos son 10
veces más cotidianos en el medio televisivo que en la vida real, mostrando un promedio
de cinco a seis actos con violencia física explicita por hora haciendo énfasis en el poder
de la autoridad en nuestra sociedad y al mismo tiempo el riesgo que involucra el violar las
leyes sociales. La programación violenta permite percibir (de forma exagerada) quien
afronta qué y contra quien. El problema radica cuando enseñan papel de la víctima y la
aceptación de la violencia como una existencia social con la que hay que vivir y aceptar.
La televisión tiende a exagerar ciertos tipos de crímenes y a ignorar otros, dejando a un
lado las estadísticas reales. Mientras el índice de criminalidad según el FBI en Estados
Unidos muestra que los asesinatos, las violaciones y los asaltos son poco frecuentes en
comparación con robos en propiedades privadas, en programas televisivos de casos
policiales como: America`s most wanted, Cops, Top cops, FBI y American detective
ocurre todo lo contrario

Tipos de Numero Núm. de


crímenes actos por
hora
Asesinatos 42 2,6
Violaciones 2 1.0
Raptos 17 3,1
Asaltos con 165 5
armas 3,6
Asaltos sin 145 4,2
arma
Robo armado 89 3,4
Daños a 45 1,8
propiedades

Este cuadro lo realizamos basado en la serie csi new york, y claramente podemos
observar los numero exagerados en cuanto a las agresiones.

Este cuadro refleja las estadísticas reales de la frecuencia de los crímenes en Estados
Unidos según el FBI y las series televisivas de casos policiacos: 1991-1992, utilizando
como ejemplo en este ocasión el programa televisivo de la ley y el orden:

Tipos de FBI % Televisión %


crímenes
Asesinatos 0,2% 51,7%

Violaciones 1,0 % 5,2 %

Asaltos 5,0 % 21,5 %

Asaltos con 7,0 % 29,8 %


agravantes

Robos a 91,6% 17,4 %


propiedades
Según lo reflejado por el análisis de contenido de la programación televisiva son los
hombres de 30 a 40 años los principales en accionar la violencia son mayor regularidad
en comparación a las mujeres, ancianos, los jóvenes o los pertenecientes a minorías
étnicas, en su mayoría son las victimas en los conflictos violentos.

Efectos de la violencia televisiva en los receptores.

Muchos estudiosos del tema han intentado captar si la exposición a la violencia produce
actitudes o conductas violentas en quienes se exponen a ella.

El análisis del cultivo al igual que otros enfoques sociológicos, tantea sobre la posibilidad
de que al terminar de ver un programa violento, el receptor vea afectada su conducta y
actúe de forma agresiva, el entorno social debe cumplir con las condiciones negativas
como: pobreza, desempleo, carencia de educación, familia desintegrada, etc. Esto es más
la retroalimentación de contenido violento puede que funcione como detonador de
conductas agresivas, aunque, en efecto todo lo mencionado anteriormente no quiere decir
que las constantes imágenes de asesinatos, pleitos, destrucción, accidentes, balaceras y
agresiones verbales que abundan en la televisión comercial sean inofensivas.

Para Gerbner, la exposición continua a imágenes si tiene consecuencias a largo plazo en


los receptores pero no los transforma en personas violentas, aunque si los hace pensar
que viven en un mundo más peligroso y agresivo de lo que es, sin dejar a un lado el
hecho de que los crímenes como los asesinatos son cotidianos en la sociedad donde
viven a pesar de que las estadísticas de la vida real indiquen otra cosa.

Según las encuestas realizadas por Gerbner y Cross en 1983 los teleadictos presentan
perspectivas más peligrosas en cuanto a sí se debe o no confiar en otras personas, un 35
% más que los espectadores eventuales, y justo en este mismo orden, quienes se
exponen más a la programación televisiva piensan con mayor frecuencia en que pueden
verse involucrados personalmente en algún tipo de contienda violenta, en comparación a
los light viewers.

A causa del excesivo consumo de programación televisiva comercial, uno de los efectos a
largo plazo, según este enfoque, es la aprobación del uso de la fuerza y de la agresión
por parte de las autoridades, esto con el fin de mantener la estabilidad y el orden social,
para los heavy viewers, el aplicar o empleo excesivo de la fuerza por las autoridades
puede considerarse más valido y adecuado que lo acorde a una sociedad con estándares
más democráticos.

Todos los resultados de las encuestas realizadas por los autores de esta corriente en
Estados Unidos muestra que los más expuestos a la televisión (heavy viewers) tienen
puntajes más notorios en la escala que mide su percepción sobre el grado de violencia y
agresividad que existe en la vida real.

Todos estos efectos argumentados anteriormente se ajustan a aquellos que ven mucha
televisión y que no están en contacto directo con la violencia en el mundo real. Esto es
válido también para los grupos étnicos o sociales que por su escenario socioeconómico
tienen un contacto común con la violencia y el crimen, aquí la televisión podrá tener el
efecto contrario. La siguiente gráfica muestra que los afroamericanos, cuanto más se
exponen a la televisión, menos puntaje alcanza en la escala de percepción sobre grado
de violencia y agresividad existente en la sociedad.

Los que comparten la dirección de esta teoría explican este desenlace aparentemente
contradictorio basado en la homogenización (hacer más parecido los actos en la televisión
a la realidad) de la televisión para que en ambos casos las imágenes televisivas alteren la
realidad e influyan tanto en aquellos que tienen poco contacto con la violencia y los que la
sufren más.

Estereotipos demográficos y ocupacionales.

Otra de las extensiones estudiadas por el análisis del cultivo son los estereotipos
demográficos y ocupacionales que se reflejan en la programación televisiva. Todos los
análisis realizados en este contexto determinan que los personas de los programas
televisivos de horario estelar en su mayoría son adultos jóvenes, masculinos y con una
estabilidad económica bastante notable, en cambio, por cada mujer que aparece en
dichos programas se presentan 3 hombres con las características antes mencionadas, de
modo similar ocurre con los niños y jóvenes menores de 18 años que aparecen solo en un
tercio de su verdadera proporción, eso sin hacer énfasis en las personas mayores de 65
años, los cuales aparecen solo en una quinta parte en comparación a la proporción de las
estadísticas demográficas estadounidenses. Para 1990 el 12,5 % de la población
estadounidense tenia más de 64 años de edad, tan solo el 2,8 % de 1,228 personajes
televisivos posee esa edad, Según Bishop y Krause (1984), cuando aparecen este tipo de
personajes con avanzada edad realizan de forma inoportuna, papeles cómicos o ridículos
y hasta son tratados irrespetuosamente.

En América latina estos aspectos no se les ha dado la debida importancia, una de las
pocas investigaciones que abordan este tema es la de Flores y García León (2005), en lo
que acertaron con que solo el 4 % de los personajes en la programación mexicana y el 6
% en los programas estadounidenses transmitidos en México pertenecían a la tercera
edad.

Signorielli y Bauce en su análisis de tres décadas de 1967 a 1998 se percataron de cierta


mejoría en el número de mujeres que aparecían en las pantallas, pero en 1998 solo
conformaban el 38 % a pesar de que conforman el 51 % de la población. Las mujeres
aparecían con mayor frecuencia en comedias de situación y muy poco en las series de
acción y aventura. Glascock y Ruggiero, por su parte documentaron que los programas
televisivos en español transmitidos en los Estados Unidos (Univisión, Telemundo y Azteca
América) existe un equilibrio mucho mayor entre los personajes masculinos y femeninos,
estudios que coinciden con los hallazgos del análisis del contenido realizados en México
para la televisión nacional por Flores y García León, sin embargo este balance entre
sexos era más cuantitativo que cualitativo ya que los personajes femeninos en la
televisión en español, al igual que en su contraparte anglosajona, su apariencia siempre
es sexualista o realizaban trabajos de menos “status” en comparación a los hombres.
Signorielli después de verificar diversos análisis de contenido desarrollados desde la
década de 1970 hasta la actualidad llegó a la conclusión de que los anuncios televisivos
estadounidenses, las mujeres aparecen estereotipadas y en menor proporción que su
peso demográfico.

Tomando como ejemplos, los comerciales de Mtv, transmitidos en noviembre de 1991,


encontraron que a pesar de poseer un mercado juvenil conformado por hombres y
mujeres, sus anuncios igualmente estereotipaban a las mujeres. En pocas palabras los
anuncios de Mtv estaban netamente lleno de estereotipos donde las mujeres solo
cumplían un rol sexual, tenían cuerpos hermosos, eran más atractivas físicamente,
vestían ropas sexys y escasa y solo eran vistas como objeto de atención de los hombres.
Dicho de otro modo, las representaciones de los comerciales solo tenían un objetivo
perturbador: Los esfuerzos femeninos eran verse bien y ser objeto de atención visual para
otros. Entonces si los adolescentes que ven Mtv utilizaban su programación para
ilustrarse sobre los roles sexuales que les corresponden, nada optimo puede obtenerse.
En síntesis, los investigadores deducen que el contenido de los anuncios y los problemas
sociales como violaciones, trastornos alimenticios y discriminación en los centros de
trabajo, aunque no tienen una relación casual, tampoco contribuyen reducir la gestación
de dichos problemas, ya sean las ideas erróneas sobre la mujer o su rol en la sociedad.

Las Facciones étnicas (negros e hispanos) también tienen presencia en la televisión pero
con una notoria frecuencia menor en comparación a su proporción en la vida real. Los
negros en tres cuartas partes y los hispanos en una tercera parte, por añadidura, cuando
llegan aparecer, solo principalmente sus roles son negativos, como delincuentes,
transgresores de la ley, lo cual aumentan los estereotipos existentes en la sociedad
estadounidense sobre la predisposición hacia la violencia en las minorías o facciones
étnicas. Los personajes anglosajones aparecen en la mayoría de los casos, desarrollando
papeles policiales, el 77 % de los negros y el 85 % de los hispanos, muy por el contrario,
realizan roles delictivos. En los estudios de cadenas televisivas no tradicionales en los
Estados Unidos (fox, Warner brothers, UPN), Glascock descubrió que la población negra
si estaba representada de forma más real en su peso demográfico (15,3 %) y que no
había desigualdades en las ocupaciones adscritas a personajes negros y blancos, lo cual
reflejaba una inclusión más equilibrada y realista en este tipo de cadenas televisivas
menos comerciales o tradicionales. Aun así, es estas cadenas había aspectos igual de
problemáticos, la escasa presencia de latinos, solo el 1,6 & del total de los personajes era
de tal origen.

Esto también ocurre con las ocupaciones y la clase social. Los Programas de horario
Triple A, en Estados unidos solo promocionan las imágenes de la clase media, ignorando
a la clase baja. En su mayoría los personajes son profesionales y gerentes, pese a que el
67 % de la población económicamente activa en los Estados unidos esta compuesta por
obreros y trabajadores en el área de servicios. Proliferan los policías, los abogados, y los
jueces, son muy puntuales los científicos y los obreros. Según Gerbner los personajes
masculinos con ocupaciones definidas e identificables aproximadamente el 20 % es
policía, detective, juez, etc; mientras que en la vida real en Estados Unidos es de menos
del 1 %.

Holtzman (2000) genera un estudio que abarco 262 programas de televisión del genero
“comedias de situación” en Estados unidos, de 1946 a 1990 la investigación reveló solo el
11 % de los jefes de familia era clases trabajadora y la clase media representaba el 70 %,
lo cual no era nada veraz comparado a el 15 % de los profesionales de la fuerza laboral
real de los Estados Unidos.

Efectos de los estereotipos demográficos y ocupacionales en los


receptores.

Para los progenitores de esta corriente, el problema no esta ligado a el hecho de que la
televisión refleje los porcentajes de la vida real, el inconveniente esta en la inclinaciones
de las omisiones y de las sobrerrepresentaciones que potencian los patrones
discriminatorios contra las minorías sociales (mujeres y ancianos) y étnicas (negros e
hispanos) que la sociedad quiere combatir. Para colmo estas inclinaciones crean
percepciones deformadas de la realidad.

Gerbner y su equipo realizaron en una de sus encuestas una pregunta que decía: ¿Qué
porcentaje de los norteamericanos que trabajan, son profesionales u ocupan puestos
directivos? Por ejemplo, doctores, abogados, maestros, propietarios u otros ejecutivos. De
acuerdo con Gerbner y Cross, los que son teleadictos tienden a sobreestimar ese
porcentaje solo porque así en sus programas televisivos lo observan. Los principales
personajes relacionados con la ley y el orden en la programación, suele distorsionar la
percepción de los teleadictos, a su vez, esta misma investigación permitió observar que
los teleadictos sobreestiman el número de personas del sexo masculino que trabajan para
las autoridades, sin tomar en cuenta ni la edad, el sexo, la educación ni los hábitos
lectores como punto central.

La homogenización de la ideología política.

El resultado más importante en el universo de imágenes y mensajes repetitivos que son


consumidos por las audiencias de miles de hogares en la homogenización de las mezclas
de valores, creencias y visiones del mundo en grupos sociales que debido a sus
condiciones demográficas, económicas, sociales y raciales deberían mostrar una
discrepancia notable.

A mayor consumo televisivo, según esta investigación, mayor serán los pensamientos
similares concebidos por los receptores en relación a las representaciones de la vida y de
la sociedad más recurrentes en la televisión. Esta homogenización, según Gerbner, nace
como una colectividad de visiones y valores comunes cultivados por los rasgos enérgicos
del mundo televisivo.

Cuando se habla de políticas, los teleadictos tienden adoptar, según este sentido
televisivo, los valores políticos e ideológicos del centro, conforme a las teorías antes
mencionadas y que fueron aplicadas a estos programas televisivos que abordan temas
políticos. Por otro lado, los espectadores moderados de programación televisiva
manifiestan diversas opiniones ya que influyen en dichas opiniones sus características
socioeconómicas, culturales y demográficas en su objetividad en relación a los diferentes
puntos de vista en las posiciones que ponen los medios.

La unificación de los teleadictos en el ámbito ideológico y político parece más una


coincidencia de optar por posiciones conservadoras. En Estados unidos ser del centro es
igual a ser de derecha. A pesar de no ser producto directo de la televisión, los teóricos del
análisis del cultivo consolidan que afecta en un grado muy importante. Esto no causa más
que el aumento de brechas políticas por el significado notablemente contrario uno del otro
por preferir una gestión más conservadora.

Todos estos antecedente son válidos para posiciones políticas, mas no para temas
económicos ya que aquí la homogenización se basa en una posición populista donde
existen expectativas problemáticas e inconstantes

Análisis del cultivo fuera de los Estados Unidos.

Uno de los inconvenientes principales para realizar el análisis del cultivo en América, es la
falta de investigación desde este punto de vista. Gerbner para la década de 1977 quería
usar investigaciones comparativas sobre políticas, el contenido y los efectos de los
medios de comunicación en varios sistemas sociales y culturales.

Todo esto dificulta el estudio de los efectos a largo plazo, por la escasez de fondos de
investigación. Lo poco que existe contribuye en gran medida a estudiar los
representaciones del mundo y de la vida que se encuentran en los mensajes televisivos
norteamericanos tomando en cuenta efectos en los valores, las creencias y las visiones
adoctrinadas de los receptores de dicho país.

Entre las insuficientes investigaciones realizadas fuera de los Estados unidos se


encuentran Morgan y Shanahan, los cuales hablan sobre el contenido televisivo de
argentina y Taiwan y el impacto en la sociedad de los jóvenes de dichos países.

Sin embargo encontraron que los argentinos consumidores televisivos aprueban la idea
de obedecer a la autoridad, en aprobar limitaciones a la libertad de expresión y en pensar
que los pobres son culpables de su situación por decisión. Los jóvenes de Taiwan,
totalmente expuestos a un contenido televisivo diferente Estados Unidos no pensaban de
la misma manera. Los argentinos, si actuaban similarmente a los patrones de conducta
percibidos en las teorías de los Estados unidos, es decir, la televisión argentina buscaba
preservar el “status” quo político.

Basados en una teoría diferente al análisis del cultivo, pero aun así importante por su
contienda relativa al cultivo de imaginarios sobre grupos puntuales, encontraron el trabajo
de Retis y Benavides (2005) que habla en el ámbito discursivo sobre los inmigrantes
latinoamericanos en España y Estados Unidos. Con base en el análisis crítico del
discurso, los autores captaron que la prensa de ambos países denigraban a los
inmigrantes mexicanos o colombianos tratándolos como invasores, criminales,
narcotraficantes e ilegales. Aunque igualmente se hacían presentes unas diferencias
notables en la comparación, por un lado la prensa estadounidense no transmitía
información fundamentada por los mismos inmigrantes, la española si y al mismo tiempo
evitaba sumar elementos raciales esquivando connotaciones negativas que caracterizaran
a los mexicanos y salvadoreños como lo hacia la televisión estadounidense. En pocas
palabras una se enfoca en los motivos de la migración el otro solo busca incrementar el
odio usando los estereotipos como bases. Todo esto por el simple hecho de que el uso de
noticias con inclinaciones negativas suma visibilidad al temor migratorio, transformando
un proceso social en un problema. Para colmo el uso de casos particular totalmente fuera
de contextos crea pensamientos sobre las inmigraciones excesivamente simples y con
bajos niveles de empatía reforzando los estereotipos hacia los inmigrantes.

En resumidas cuentas, fuera de esos estudios que no estaban basados en el análisis del
cultivo es muy precaria la información que se ha investigado en América latina y España.
A pesar de ser uno de los enfoques con más peso entre los investigadores no se ha
logrado propagar adecuadamente en nuestra región.
Conclusión.

Al concluir este trabajo nos damos cuenta que nuestro proceso de formación está basado
en un continuo cambio, de conocimiento para el mejoramiento de nuestras labores (que
aplicamos en base a un estudio que se está adquiriendo para mejorar día a día) y con el
objetivo de llegar a ser un buen individuo, con las competencias que la materia nos ha
suministrado; con responsabilidad.

Este trabajo nos lleva a tomar como referente la importancia de conocer las múltiples
teorías de la comunicación que nos permiten tener un punto de vista más crítico, el
análisis del cultivo nos brindó de forma muy puntual y detallada la amplitud de formas de
manipular a las masas a través del consumo irresponsable de televisión, todo esto nos
permitió apreciar que cuando los medios comerciales invaden nuestras opciones de
encontrar información no solo modificaran nuestra perspectiva de lo que buscamos, sino
que también nos crean conceptos inconscientes en nuestra mente con un sesgo en su
mayoría negativo, puesto que solo nos ven como un numero moldeable a sus
necesidades. Se puede decir que así como influye tanto en conductas como en
perspectivas de la realidad, de igual modo nos lleva incluso a el consumismo de cosas
que no son imprescindibles ni necesarias, para los diferentes niveles de consumidores (
heavy viewers, médium viewers y light viewers) lo más recomendable es crearnos un
pensamiento de auto critica en relación a lo que observamos en los medios de
comunicación.