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Síntesis realizada por Héctor Stetler

AER INTA El Bolsón


Corregida y ampliada por Ing. Agr. Salvador
Sangregorio- EEA INTA Alto Valle.

Contenidos

- Apicultores
- Apicultura local y en Argentina
- Reseña histórica de la Apicultura
- Habitantes de la colmena
- Anatomía de la abeja
- Elección de la zona a instalar el colmenar
- CURSO -
INICIACIÓN A LA APICULTURA
EN LA PATAGONIA ANDINA

APICULTURA PROFESIONAL
Y DE AFICIONADOS

Se puede hacer apicultura de varias maneras diferentes:


Una de ellas es para vivir de ella, profesional, es decir una ocupación exclusiva.
Otra es semiprofesional, como una actividad complementaria de otras para aumentar
los ingresos.
Y la otra es la apicultura hobbista, de simple aficionado de quien la hace por gusto sin
importarle mayormente su aspecto comercial. Tenemos que observar aquí, que, el ser un
simple aficionado no significa tener pocas colmenas, pero lo que lo distingue es el modo
de encarar su trabajo como lo que es para él: un mero pasatiempo y no un negocio en
serio.
Los apicultores de nuestra región, salvo pocas excepciones, se encasillan en estas dos
últimas formas de hacer apicultura.
En nuestra zona de valles cordilleranos, a la altura del paralelo 42º, la apicultura tiene
ciertas complicaciones si la comparamos con zonas mas cálidas. El resultado de esta
situación, es que el escaso volumen de miel obtenido durante una corta temporada, se
presenta como el mayor obstáculo para aquellos que pretenden hacer de la actividad su
principal fuente de ingresos.
Si le sumamos el clima, veremos que son muchos los años de primaveras lluviosas que
impiden que el flujo de néctar de las flores permanezca en condiciones ideales para la
abeja, y justo en momento, en donde es fundamental el crecimiento del nido de las
colmenas para que afronten con éxito la temporada. Y veranos de sequía donde ocurre
lo contrario, secándose el néctar en las flores y por consiguiente poca producción.
Pero existen ventajas con respecto a otras zonas del país, los inviernos fríos y parejos
hacen que el racimo invernal de las abejas permanezcan tan quietas y apretado que el
ahorro de energía sea ideal, consumiendo muy pocas reservas de miel durante los
primeros meses del invierno. Además y de mucha importancia, este frío invernal tan
parejo que no supera los cero grados durante tiempos prolongados hacen que agentes
patógenos que son comunes en la abeja sean prácticamente desconocidos por el
apicultor de estas latitudes.
Vivimos en una zona de transición donde la abeja se desarrolla no tan a gusto como en
otras mas cálidas, siendo las zonas templadas y cálidas como el centro de nuestro país el
hábitat en que se encuentran en su máxima expresión, siendo éstas en donde los
apicultores profesionales hacen de la apicultura una actividad rentable.
LA APICULTURA EN LA ARGENTINA

La Argentina es uno de los países que tienen los rindes apícolas más altos y unas de las
mieles de mejor calidad del mundo.
Desde hace muchos años la Argentina ocupa uno de los primeros lugares entre los
exportadores de miel del mercado internacional. Produce aproximadamente, 80.000
toneladas de miel al año.
Argentina es (en algunos años) el primer exportador de miel del mundo y el tercer
productor. Esto se logra por la calidad de la miel, que se determina desde el manejo en
el apiario y se asocia a varios aspectos: Que sea inocua, genuina, que responda a
protocolos de producción, entre otros.
Las mieles no son todas iguales. Sus características sensoriales, físico químicas y
actividad biológica dependen de su origen botánico y/o geográfico. Argentina cuenta
con una gran diversidad de ambientes con flores regionales que le otorgan
características particulares.
Actualmente hay identificadas 30 mieles monoflorales y muchas otras típicas de algunas
regiones como la miel de isla, de pradera y de monte. La miel es un alimento natural de
alto contenido energético que está incorporada en varios Códigos Alimentarios.
El consumo de miel por cápita en nuestro país es de 200 grs/año, mientras que en
Europa el consumo por cápita es de 2 Kg. al año, igual que en la zona de nuestra
comarca andina (habitantes residentes desde el Manso a Epuyen).
En Argentina esta actividad es desarrollada por 33.000 apicultores, de los cuales,
alrededor del 80% poseen menos de 300 colmenas cada uno. Esto significa que se trata
de mayormente de pequeños o medianos emprendimientos.
En cuanto a la distribución regional, la actividad apícola se concentra en la provincia de
Bs. As. de donde procede aproximadamente el 52% de la producción de miel. Le siguen
Santa Fe, con cerca del 14% y continúan con alrededor del 10% de la producción de
miel, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.
En la Comarca Andina del Paralelo 42º existen aproximadamente,100 apicultores.
Cinco de ellos superan las 100 colmenas, considerándolos grandes apicultores para esta
zona. El 30 % de ellos manejan de 20 a 30 colmenas y el 70 % restante son apicultores
de un numero reducido de colmenas que rondan entre 1 a 20 colmenas.

DESARROLLO HISTÓRICO DE LA APICULTURA


El hombre primitivo atraído por el agradable olor de la miel descubrió la morada de las
abejas y desde entonces se dedicó a buscar las colonias para aprovechar de sus reservas,
estableciéndose así el primer contacto entre el hombre y la abeja.
En los inicios las colmenas eran un simple recipiente, donde la colonia se establece a su
antojo. No había control de ninguna naturaleza. Simplemente, se destapaba la colmena y
se extraía la miel destruyendo los panales.
Apicultura es el “arte de criar las abejas”, de modo que, el mero hecho de aprovechar la
miel o la cera producida por una colonia alojada en una colmena natural, no es practicar
la apicultura.

En las pinturas rupestres del mesolítico presentes en la Cueva de la Araña, en Bicorp,


muestran escenas de la recolección de la miel, si bien es difícil determinar su origen, se
calcula que estas pinturas podrían datar entre 7.000 y 8.000 años de antigüedad.
En el Mesolítico 10.000 a 5.000 años antes de Cristo, el hombre comienza la
recolección de miel de colmenas silvestres y en el Neolítico, es cuando aprendió a
controlar las abejas y enjambres.
Existen datos históricos que señalan la existencia de prácticas apícolas en el periodo
predinástico de Egipto, trasladando sus colmenas en embarcaciones a lo largo del río
Nilo. Hay papiros que datan del año 2400 a. C. donde podemos observar la práctica.

Los griegos, que fundan Éfeso en el año 1100-1000 a. C. en el Asia menor en la


Anatolia hoy Turquía, veneraron la apicultura dado que la Diosa Artemisa (después
Diana para los romanos) era representada en las monedas con el cuño de una abeja en
los años 480 a. C. En la Tracia también fue muy común acuñar monedas con una abeja.
Los romanos, también practicaron la apicultura y en general heredaron las prácticas
helénicas e hicieron de ellas un objeto de culto.
La apicultura alcanzó su apogeo cuando el único elemento conocido para endulzar los
alimentos era la miel. El descubrimiento de América y la plantación de caña de azúcar
en las regiones tropicales de este continente, hizo decrecer sensiblemente la importancia
de la apicultura. Sin embargo su práctica no se interrumpió en ningún momento.

En el año 1789, Francisco Huber invento una colmena en secciones, que se separaban
como las hojas de un libro.
En el año 1851 Langstroth diseño la colmena moderna que es la que se utiliza en la
actualidad. Le corresponde el mérito de haber descubierto con exactitud la distancia que
debe haber entre los cuadros que no puede ser menor de 6 mm. Ni mayor de 9 mm.

Langstroth, demostró que el cuerpo de la colmena Langstroth utilizado como cámara de


cría, tiene capacidad suficiente para contener la cantidad de celdas que necesita una
buena reina para desarrollar al máximo su postura.
Si tomamos solamente la superficie de 8 panales, reservando los 2 panales extremos
para las provisiones. En cada cara del panal tenemos 3650 celdas aproximadamente
sumando la cara posterior y multiplicando por los 8 panales, tendremos la cantidad de
58400 celdas. Una buena reina puede llegar a poner 2000 huevos por día y como el
nacimiento de una obrera dura 21 días en ese lapso estarán ocupadas: 2000 huevos / día
por 21 días = 42000 celdas, cantidad muy inferior a las 58.400 disponibles con lo cual
queda demostrado la suficiencia de espacio para el aove de la reina.
En caso de un gran aporte nectarífero queda la posibilidad de ampliar la capacidad de la
cámara de cría, adicionando una media alza o bien otro cuerpo de colmena, ambos sin
interposición de la rejilla excluidora con lo cual se logra una doble cámara de cría.
LOS HABITANTES DE LA COLMENA
La abeja es un ARTRÓPODO, clase de los INSECTOS, grupo de los METABOLOS,
orden de los HIMENOPTEROS, suborden de los ACULEADOS, familia de los
APIDOS, genero APIS.

ARTROPODO: Porque posee patas articuladas.


INSECTO: Porque posee 3 pares de patas.
Tiene además el cuerpo dividido en 3 partes CABEZA, TORAX y ABDOMEN.
METABOLO: Porque su metamorfosis es completa.
HIMENOPTERO: Por tener 2 pares de alas surcadas de nervaduras.
ACULEADOS: Por poseer las hembras un aparato vulnerador con glándulas de veneno.
APIDO: Por alimentarse en todas las edades de miel y polen. (MELIFERO)

LOS APIDOS, se clasifican en SOCIALES, SOLITARIOS y PARÁSITOS.


Las abejas pertenecen a los mencionados en primer término. Poseen unas glándulas
especiales, situadas en su abdomen de donde segregan cera con la que construyen los
panales, en cuyas celdas aova la reina, se desarrolla la cría y se almacena miel y polen.
Los SOLITARIOS no producen cera y solo recogen polen para alimentar a la cría.
Los APIDOS PARÁSITOS, como su nombre lo indica colocan sus huevos en las celdas
de su huésped y no recogen polen ni segregan cera.
LOS APIDOS SOCIALES se dividen en 2 grupos:
SIN AGUIJÓN: Poseen un aguijón atrofiado, no utilizable para la defensa.
(MELIPONAS Y TRIGONAS)
CON AGUIJÓN: Su característica principal es la de poseer un aguijón para la defensa.
En este último grupo pertenece la ABEJA.
ANATOMÍA EXTERNA DE LA ABEJA
La abeja es un insecto y como tal tiene su cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen;
estas tres partes están claramente definidas.
Cabeza: En ella se encuentran los ojos (simples y compuestos) las antenas y el aparato
bucal. En el interior de la cabeza se encuentran las glándulas hipofaríngeas, productoras
de jalea real, las glándulas mandibulares, glándulas salivales y otras además del cerebro.
Tórax: Es la parte media del cuerpo, similar a una caja semirrígida donde se insertan
los dos pares de alas y los tres pares de patas. También se encuentran los primeros tres
pares de espiráculos (aparato respiratorio).
El tórax es el centro de locomoción de la abeja, en su interior se encuentra toda la
musculatura tanto la correspondiente a las alas como de las patas y también parte del
sistema respiratorio.
Alas: Las alas son membranosas y están surcadas por nervaduras. En la parte posterior
del ala delantera y en la parte delantera del ala posterior se encuentra un mecanismo que
permite la unión de ambas con el fin de aumentar su superficie para perfeccionar el
vuelo.
Patas: Las patas cumplen diferentes funciones además de ser apéndices locomotoras.
Sirven para la limpieza de las antenas, (1er par de patas) el retiro y manejo de las
escamas de cera (2° par de patas) y la recolección de polen y propóleos (3° par).
Abdomen: Está compuesto por nueve segmentos unidos entre sí por un tejido
membranoso y flexible llamado membranas intersegmentales que le permiten gran
movilidad.
Los segmentos de la parte ventral se llaman esternitos. Desde el 4º al 7º esternito se
encuentran los espejos de cera que son la parte exterior de las glándulas cereras.

ANATOMÍA INTERNA DE LA ABEJA


Al interior del abdomen se encuentra la mayor parte de las vísceras de la abeja
compuestas por los sistemas de circulación, digestivo, respiratorio, nervioso,
reproductor etc.

Sistema digestivo: El sistema digestivo está compuesto por la faringe, esófago,


buche melario, proventrículo, ventrículo, tubos de Malpighi, intestino medio, recto y
ano. En la abeja adulta su función es la ingestión y digestión de alimentos más el
transporte de néctar, miel y agua. El ventrículo es el encargado de la asimilación de los
nutrientes como también de su transporte a la sangre. Al interior están las células
epiteliales que son las encargadas de digerir el alimento para traspasarlo a la sangre.
Sistema circulatorio: Está compuesto por la aorta, un corazón tubular, diafragma
dorsal y diafragma ventral. La función principal es el transporte de nutrientes, que
vienen desde el ventrículo, a las células del cuerpo, retirar los residuos y llevarlos al
sistema excretor, lubricar los movimientos del cuerpo y proporcionar defensas contra
patógenos por medio de células sanguíneas que atacan los organismos invasores. El
sistema es lacunar o lagunar, es decir, la sangre baña libremente todos los órganos. La
sangre de la abeja es de color amarillo pálido y se llama hemolinfa.
Sistema respiratorio: El sistema respiratorio de las abejas es un sistema traqueal.
Está compuesto por los espiráculos, que son los orificios por donde penetra el aire, y por
gran cantidad de tubos llamadas tráqueas, traqueolas y sacos aéreos. Los espiráculos son
10 pares, los tres primeros pares están en el tórax y los 7 restantes están en los tergitos.
Las tráqueas y traqueolas son tubos que llevan el oxígeno hasta las células.
Sistema reproductor: En la reina está compuesto por los ovarios, oviductos
laterales, oviducto medio, espermateca, válvula vaginal y vagina. En el zángano está
compuesto por: testículos, vesículas seminales, glándulas mucosas, conducto eyaculador
y pene. En la abeja obrera los ovarios se encuentran atrofiados.
La reina puede determinar el sexo de su descendencia. Cuando un huevo pasa del ovario
al oviducto, puede ser fecundado o no con el esperma que contiene la espermateca. El
huevo fecundado se transforma en una abeja hembra, ya sea obrera o reina, y el huevo
no fecundado en una abeja macho o zángano.
La reina vive de 4 a 6 años, nace de una celda real a los 16 días de puesto un huevo
fecundado cuya larva es alimentada sobre la base exclusiva de jalea real durante todo su
desarrollo, lo que estimula el funcionamiento de su aparato reproductor y le permite
poner hasta 2.000 huevos diarios bajo buenas condiciones estacionales. En cambio, la
abeja común (obrera) al no ser alimentada con jalea real vive de 40 a 120 días y su
aparato reproductor es muy rudimentario no sirviendo para la reproducción. Por su
parte, los zánganos son machos, y nacen a los 24 días de haber sido aovado un huevo
no fecundado (partenogenético) en una celda de zángano. Se los encuentran
normalmente en la temporada productiva, desapareciendo de la colonia con los primeros
fríos o escasez de néctar.
APARATO REPRODUCTOR DE LA REINA
APARATO REPRODUCTOR DEL
ZÁNGANO

LA COLONIA ESTÁ CONSTITUIDA


POR TRES CLASES DE INDIVIDUOS

UNA REINA, que es una hembra sexualmente perfecta, cuya misión en la colmena es
poner huevos, asegurando de esta manera el mantenimiento y aumento de la familia.

LAS OBRERAS, hembras sexualmente imperfectas, que constituyen la casi totalidad


de la población.

LOS ZÁNGANOS, que se encuentran normalmente en la época de primavera-verano y


su función es copular a la reina.

Los tres individuos tienen estructuras diferentes, apreciables a simple vista en lo que
respecta a su tamaño:
_________________________________________________________________________________
Longitud (mm) Diámetro del tórax (mm) Peso (gr)
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
REINA 15-20 4,5 0,23

ZANGANO 15-17 5,5 0,20


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
OBRERA 12-14 4 0,1
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Obrera Reina Zángano

Todas poseen un ciclo biológico con los siguientes estadios: huevo, larva, ninfa y
adulto, variando el lapso de desarrollo de cada uno de ellos:
Huevo Larva Operculado Adulto
Reina 3 días 5 días 8 días 16 días
Obrera 3 días 6 días 12 días 21 días
Zángano 3 días 7 días 14 días 24 días
En el caso de bajas temperaturas, estos tiempos pueden alargarse un par de días.
LA OBRERA
Son los habitantes más numerosos de la colmena, entre 60.000 y 20.000, el número
varía de acuerdo con la época, dado que a fines de otoño una colonia puede albergar
40.000 abejas y a la salida del invierno solo 20.000 y hasta menos.
La obrera nace a los 21 días de puesto un huevo fecundado. Su conjunto constituye la
población útil de la colonia, pues tiene a su cargo todos los trabajos correspondientes a
la misma.
A partir del segundo y tercer día de salida del opérculo, comienza a limpiar las celdas
del panal para que la reina pueda aovar en ellas. Al poderse alimentar por si misma
emprende trabajos de NODRIZA, sus glándulas hipofaríngeas (productoras de jalea
real) se han desarrollado y comienza a alimentar a la cría. A partir del día 12 se encarga
de recibir el néctar y distribuirlo en los panales. En ese momento el néctar posee un
porcentaje de agua que oscila entre el 30 y el 80%, no pudiendo ser operculado hasta
que no se reduzca al 16 o 18%. Este proceso de concentración se lleva a cabo mediante
corrientes de aire provocada por las obreras. Las vemos en la plancha de vuelo con la
cabeza dirigida hacia la entrada, agitando violentamente las alas.
A partir de los 13 días se atrofian sus glándulas faríngeas y se les desarrollan las
glándulas cereras alojadas en la parte ventral del abdomen. Ellas, las CERERAS utilizan
la cera para la reparación y construcción de los panales.
A partir de los 20 días la obrera se lanzará a la recolección de polen, néctar, propóleos y
agua, cumpliendo tareas de PECOREDORA.
Para acopiar néctar utiliza el BUCHE MELARIO. Para recoger polen se vale de los
pelos que recubre su cabeza y tórax, con su segundo par de patas limpia su cuerpo
quitinoso llevando el polen a sus patas delanteras y de allí a la boca donde lo amasa
depositándolo luego en las cestillas (denominadas corvículas) para el polen que se
encuentran en sus patas traseras.
También provee de propóleos a la colonia, que lo utilizan como remedios, para tapar
aberturas y para recubrir cuerpos extraños que no pueden sacar de la colmena.
La longevidad de las obreras está condicionada por su actividad. En época de crianza y
producción vive tan solo de 6 a 8 semanas, pero las nacidas en otoño llegan hasta la
primavera, época en que se reinicia la postura de la reina.
A pesar de ser hembras, las obreras no ponen huevos, sino solo excepcionalmente,
cuando falta la reina. Pero de esos huevos solo nacerán zánganos.
La colmena también tiene sus defensoras: GUARDIANAS, si algún intruso llegara a
entrar, lo rodean impidiéndole todo movimiento y, después de darle muerte, lo arrastran
al exterior. En época de escasez de néctar vigilan atentamente para que las intrusas no se
apoderen de sus reservas y no se genere el PILLAJE.
Y por ultimo las LIMPIADORAS o HIGIÉNICAS son las encargadas de la limpieza en
general y extraer abejas muertas impidiendo la contaminación y enfermedades.
Ellas, realizan tareas en grupos en el interior y en el exterior de la colonia según su
edad:
Hasta los 20 días de nacidas Desde los 20 a su muerte
Limpieza de celdas Ventilación
Alimentación de crías y reina Guardia
Recepción de néctar Pecoreo
Almacenamiento de polen
Construcción de panales
Limpieza general del interior de la colmena

EL ZÁNGANO
Es el habitante macho de la colmena. Antes de nacer ya se conoce de qué celda va a
salir un zángano, sobresale en forma notoria en la superficie del panal. Sus enormes ojos
llaman la atención por ocupar gran parte de la cabeza.
No recolecta polen, su lengua es corta lo que le impide absorber néctar, no tiene
glándulas cereras ni órgano de defensa. Nace de un huevo sin fecundar puesto por la
reina o por una obrera. En el primer caso se produce en forma normal y lógica, a
principios de la primavera cuando se aproxima la época de enjambrazón, es aquí que la
reina alterna huevos de obrera y de zánganos. El segundo caso, es decir aovado por
obreras, se produce cuando la colmena queda huérfana por más de 20 días. Ante la
imposibilidad de darse una nueva reina, algunas obreras se alimentan con jalea real lo
que hace que sus ovarios se desarrollen y empiezan a depositar huevos. Estos se
reconocen fácilmente porque no son colocados en el fondo de la celda.
El ciclo normal de desarrollo del zángano es de 24 días. Su misión en la familia es la de
fecundar a la reina. A los 12 días es apto para la reproducción.
El zángano fecunda a la reina en pleno vuelo, introduce el pene en la vagina de la reina
eyaculando todo el contenido espermático que se depositará en la espermateca de la
reina.
El zángano muere una vez efectuada la cópula por la pérdida de los órganos sexuales al
no poder retrotraerlo al interior de su cuerpo.
Cuando los alimentos empiezan a escasear los zánganos son eliminados al exterior de la
colmena.

LA REINA
La reina es el centro de atracción que mantiene la unidad y la supervivencia de la
colmena. Es solo uno de los tres individuos importantes, ya que el conjunto armónico de
las funciones de la obrera, reina y zángano constituyen la vida de la colmena.
Su función especial es poner huevos. El nombre de reina no obedece a función de
mando ya que no decide ni dirige, ni ordena.
Nace al igual que la obrera de un huevo fecundado, el secreto (la diferencia) está en la
alimentación.
Todas las larvas durante tres o por lo menos dos días y medio, son alimentadas con jalea
real. Luego de ese tiempo la alimentación cambia para la obrera y el zángano que
comienzan a recibir papilla basta, que es una mezcla de jalea real y polen; la intensidad
de ese suministro alimenticio (jalea real) que continúan dándole a la reina, determina
que se le desarrolle el aparato reproductor y la postura de huevos. Por esa razón la larva
destinada a ser reina, recibe siempre jalea real. El término de vida, es de 5 años en la
reina, de 5 a 6 semanas en la obrera y alrededor de 4 meses en el zángano.
VUELO NUPCIAL
La reina antes de aparearse con el zángano se llama virgen. Entre los 5 y 6 días
comienza a rondar la piquera y ensaya unos vuelos de prueba. Toma referencia de todo
lo que rodea su morada. Son precauciones para no perderse al regreso de su vuelo
nupcial ya que de ingresar en otra colmena, sería exterminada. No se aparean antes de
los tres días y el término medio es de 6 a 7 días.
La salida nupcial se realiza hacia medio día cuando el calor es más fuerte y es seguida
por un gran número de zánganos. En las alturas tiene lugar la cópula y la reina regresa a
la colmena llevando adherido los órganos sexuales del último zángano que impide que
los espermatozoides mueran por oxidación.
Una reina normal pone hasta 2.000 huevos por día.
La cubierta de los huevos posee un finísimo agujero llamado micrópilo que es por
donde pasa el espermatozoide que lo fecunda. Los huevos bajan por los oviductos y al
pasar frente a la espermateca se produce la fecundación.
Hay diferencia de opinión en cuanto a la reposición de reinas. Muchos la reponen
anualmente, otros lo hacen cada dos años. Lo recomendable es mantener un año mas la
reina que anduvo bien en producción, mansedumbre y salubridad.

ELECCIÓN DE LA ZONA PARA INSTALAR EL


COLMENAR
Para un exitoso comienzo, es importante, un estudio previo de la zona donde se va a
instalar el colmenar. Si bien existen zonas mejores que otras, lo que hay que tener en
cuenta, son dos factores: La cantidad y la calidad de la producción.
Calidad: Dependerá del tipo y especie de floración que nos rodea.
Producción: Dependerá del clima, la cantidad de floración que nos rodea y cuanto mas
variada aún mejor.
En nuestras zonas de la Patagonia, será beneficioso estar cerca de plantaciones que
florezcan en primavera temprana (Cerezos, manzanos, ciruelos y flores silvestres de
pradera como el trébol o el diente de león). Tener una buena entrada de néctar y polen,
hace que la reina comience su postura y en consecuencia el aumento de la población.
El lugar más conveniente también, debe ser una zona alta, para evitar zonas húmedas.
Los lugares bajos, en invierno pueden ser surcados por vertientes de agua e incluso
mallines, o el desborde de canales de riego.
Debe estar alejado, en lo posible, por lo menos unos 100 mts. de la vivienda más
próxima y de caminos o pasos por donde circulen gente o animales. Deben estar a pleno
sol, o como en otras zonas de nuestro país, que, por el calor, se busca ubicarlas en una
zona donde le dé algo de sombra a horas del medio día.
Si se pudiera, a 3 km del apiario más cercano (cuestión complicada por el desorden en
la ocupación del territorio, y la falta de Autoridad de aplicación de las normativas
vigentes)
Las piqueras, que son la entrada de las colmenas deben estar protegidas del viento y
ubicadas hacia el Este (hacia la salida del sol) o Noreste, en nuestra zona en el ángulo
que se forma entre el Este y el Norte es perfecto.
Por último, en el caso de que haya animales (vacas o caballos), el apiario debe estar
cerrado por alambrado para evitar que los animales volteen las colmenas.
Contenidos

- Traslado de abejas
- Que es una colmena – Núcleo – Paquete
- Ciclo apícola

TRASLADO DE ABEJAS
Las abejas no deben trasladarse a menos de 2 km. de distancia, porque las pecoreadoras
que son el 50% de la familia volverán a su antiguo lugar, provocando la muerte de ellas.
La abeja fija la posición de su morada y si movemos la colmena dentro de su área de
vuelo provocaremos un gran desconcierto. En invierno podremos hacer traslados cortos
pero siempre que la baja temperatura mantenga durante varios días a la abeja en
invernación.
En caso que sea necesario un traslado a corta distancia, debe hacerse en dos tiempos:
Primero un traslado provisorio a una distancia mayor a 2 o 3 kilómetros, por un tiempo
de unos 15 días y después llevarlo a lugar definitivo.
QUE ES UNA COLMENA
La colmena es la vivienda de una colonia de abejas y también se la llama así a su
conjunto: vivienda y abejas.
Las colonias de abejas pueden llegar a contener 60.000 individuos y están constituidas
por 3 castas: Obreras, Zánganos y Reina.
El grupo de colmenas dispuesto en el terreno por un apicultor, se denomina apiario.
En la naturaleza, ellas se ubican en huecos de árboles, aleros de casas etc.

QUE ES UN NÚCLEO DE ABEJAS


Es un enjambre artificial y está especialmente elaborado para poblar colmenas nuevas.
Es una pequeña familia de abejas que consta de una reina con unas 15.000 abejas.
Además consta de 4 marcos o panales: 1) Con miel.
2) Con miel y polen.
3) Con cría abierta.
4) Con cría cerrada.
Los núcleos deben encargarse, reservarse en otoño y adquirirse temprano (noviembre),
para que tengan tiempo de desarrollarse antes del otoño.
Deben ser fuertes, con buena cantidad de abejas.
Deben estar bien provistos de miel, para que se alimenten hasta que se fabriquen su
propio alimento.
Y por último deben tener una Reina joven y de buena genética, esto solo puede saberlo
el vendedor, quien debe haber realizado cría de reinas buscando los mejores
comportamientos de sus colmenas para ser transmitidos genéticamente.
QUE ES UN PAQUETE DE ABEJAS
El paquete de abejas también es un enjambre artificial elaborado para poblar colmenas
nuevas. Está conformado por un conjunto de abejas nodrizas proveniente de una o más
colmenas, y una reina fecundada enjaulada, todo ubicado en una caja de madera con
adecuada ventilación y un alimentador con jarabe de azúcar, listo para ser trasegado a
cámara de cría.

COMO SE ABRE UNA COLMENA


El apicultor deberá estar protegido con el equipo (careta y buzo) básicamente para poder
hacer los trabajos si miedo a que seamos picados. Guantes, es conveniente usarlos hasta
que decidamos con el tiempo y al adquirir un poco de experiencia si trabajaremos con
ellos. Un ahumador y la pinza o herramienta universal.
Es conveniente abrir las colmenas con buen tiempo, días claros, soleados, temperatura
agradable y sobre todo sin viento que irrita a las abejas.
Cuando hay entrada de néctar, que podremos darnos cuenta cuando hay un ir y venir
continuo de las abejas al pasar por la piquera, es el mejor momento, y veremos que no
nos prestan ninguna atención ya que ellas tienen mucho trabajo para hacer.
Los movimientos al sacar y colocar los panales en la colmena deberán ser lentos pero
continuos sin dejar de hacer nuestro trabajo.
A la abeja no le gusta picar y no lo hace nunca si no se la provoca. Si se nos posa en la
mano o en la cara y si la dejamos en paz se irá tranquilamente. El único problema será
cuando la abeja se sienta aprisionada por debajo de la ropa o enredado en el pelo. Pero
con el equipo puesto esto no pasará.
Por último, la abeja es muy sensible a los olores, al colmenar hay que entrar limpio pero
sin perfumarse.
El ahumador debe estar bien prendido para que no se nos apague, si esto ocurriera debe
terminarse con la colmena, cerrarla, interrumpir el trabajo hasta solucionar el problema,
de lo contrario hasta la colmena más mansa puede ponerse agresiva. Si esto ocurriese, lo
más conveniente es cerrarla y continuar al día siguiente.

QUE SE DEBE MIRAR EN UNA COLMENA


Varias son las cosas de debemos observar en una colmena y eso dependerá de la época
del año y depende del ciclo apícola y estado de la colmena.
CICLO APÍCOLA
Las colmenas salen de la invernada muy disminuidas (agosto-septiembre). Al comienzo
su desarrollo es muy lento, cuenta con abejas viejas que han pasado el invierno. Esto
ocurre hasta que las nuevas abejas jóvenes, que van naciendo, relevan a las viejas, que
mueren. A partir de aquí se acelera el proceso de crecimiento de la colmena ya que
ahora la reina comienza a producir mucha cría. A medida que avanza la temporada, la
colmena crece cada vez más rápidamente (a más abejas más cría; a más cría más abejas)
para llegar a su máximo en la época de las grandes floraciones masivas de la zona,
llamada MIELADA.
Aquí la colmena deja de crecer (Diciembre) pero se mantendrá por un tiempo en ese
máximo nivel alcanzado. Luego comienza a decrecer lentamente (a fines de marzo la
reina comienza a cortar la postura) preparándose para la invernada. Es durante la
invernada (Mayo-Junio-Julio-Agosto) donde se reduce al máximo la colmena hasta
llegar la primavera, y el ciclo vuelve a comenzar.
Conociendo esto, ya tenemos una primer idea de qué es lo que veremos en una colmena,
y cuando saquemos los panales debemos ponerlos en el mismo orden que tenían antes,
esto es muy importante porque toda desorganización del nido perjudica a la colmena.

ESTADO DE LA COLMENA
Por lo general las colmenas tienen un comportamiento normal, pero cuando esto
cambia, cuando observamos una reducción de abejas en una colmena o síntomas
anormales, es posible que esta colmena esté dañada o enferma y se deberá mirar con
otros ojos con el objeto de descubrir el porqué este cambio de comportamiento y así
evitar un posible contagio al resto del colmenar.
Contenidos

- Revisión primaveral
- Manejo de espacio
- Construcción de las abejas
- Alimentación de las abejas
REVISIÓN PRIMAVERAL
INSPECCIÓN DE LA COLMENA
La presencia de la reina es fundamental en cualquier época del año.
Las colmenas sin reina (huérfanas) si no son corregidas inmediatamente dándoles una
nueva reina no nos servirán para nada e incluso si se las deja así, morirá toda la
colmena.
Debemos aprender a leer los panales del nido que es donde está toda la información que
necesitamos. Los panales de la cámara de cría son una verdadera radiografía de la
colmena y contiene, para quién sepa leerlo, toda la información sobre ella que el
apicultor pueda necesitar.
Para saber si una colmena tiene reina, no hace falta verla a ella, basta con ver su cría,
por eso lo mejor es buscar huevos, si observamos huevos parados en el fondo de la
celda nos dará la pauta que la reina acaba de ponerlos. También sabremos la calidad de
la reina según su postura, estaremos en presencia de una buena reina cuando
observamos panales completos de cría sin que haya dejado celdas sin poner.

NECESIDADES DE UNA COLMENA A COMIENZO DE LA TEMPORADA


Entonces, durante la primavera, mientras crece la colmena necesitamos 4 cosas:
1) Buena Reina, para que produzca mucha cría.
2) Buena población, para que atienda a toda esa cría.
3) Bastante Alimento, para cubrir el gran consumo de la colmena en esa etapa de su
vida.
4) Como la cría va aumentando, Sitio Disponible en el nido (cámara de cría) para
ubicar ese aumento. (Espacio).
Cuando llega la mielada, la colmena deja de crecer en número de abejas, pero se va a
necesitar espacio donde alojar toda esa miel que van elaborando por lo que volveremos
a encontrarnos con la necesidad de espacio, pero ese espacio ya no debe estar en el nido
sino en las alzas melarias.
Ya no hay que preocuparse de que tengan alimento, porque ahora esto es lo que debería
sobrar, en años “normales”.

MANEJO DE ESPACIO: El manejo del espacio interior de la colmena es de vital


importancia para un desarrollo armónico de la familia. Nos va a permitir adelantar o atrasar una
colmena, inducirla a dividirse o por el contrario minimizar los riesgos de enjambrazón. Todo
depende del resultado que se quiera obtener.
Suele ocurrir que el apicultor en su ansiedad por adelantar el desarrollo, agrega material
anticipadamente. Casi con seguridad esta acción logrará el efecto contrario. El
incremento del espacio debe ser paulatino. Especialmente si se trata de núcleos o
paquetes de abejas evolucionando.
Para lograr el máximo rendimiento, se utilizan con frecuencia cuadros separadores.
Es simplemente un bastidor ciego (puede ser un alimentador).
Este importante elemento permite reducir el tamaño de la cámara de cría e ir agregando
de a un cuadro con cera estampada por vez. Cuando las abejas comienzan a obrarlo y a
almacenar reservas, recién se agrega otro y se corre el bastidor. También, para proteger
y limitar el espacio se utiliza el “poncho”: consiste en una lámina de polietileno (nylon),
o de papel madera; el objetivo es reducir el volumen que las abejas tienen que
“calefaccionar”.
MANEJOS APÍCOLAS: Manejo de Desarrollo de Familias: Llevar una mini-familia a
familia productiva.

CONSTRUCCIONES DE LAS ABEJAS


Las celdas construidas por las abejas son de forma hexagonal (6 lados). Se denominan
celdas de transición a aquellas que ubicadas entre las celdas de obrera y de zánganos,
sin forma ni medida definida permiten pasar de un tamaño a otro. Y las celdas de
adhesión son aquellas que de forma pentagonal (5 lados) sostienen los panales naturales
comúnmente de las ramas de los árboles.
A medida que un panal envejece, es decir que mas abejas han nacido en sus celdas, se
torna más oscuro, producto de finísimas túnicas que van quedando en las celdas a
consecuencia del nacimiento de las larvas. Esto determina la disminución del tamaño de
las celdas, lo cual trae aparejado el nacimiento de individuos más pequeños y por ello
con menos capacidad de trabajo. Desde la invención de la cera estampada (Mehring
1865) se ha tratado de aumentar el tamaño de las celdas a fin de obtener el nacimiento
de abejas más grandes y por ende con más capacidad de trabajo. Ello es posible solo
dentro de ciertos límites.
Si calculamos que la reina aova intensamente durante 5 meses aproximadamente desde
octubre a febrero, deduciremos que cada celdilla dará origen a 8 generaciones anuales.
Por ello es que deben cambiarse los panales cada 3 o 4 años remplazándolos por nuevos
en forma escalonada, (3 marcos de cera estampada por año, colocándolos en el centro
y evitando juntarlos), desechándose los panales oscuros de los extremos de la colmena.
En los panales naturales producidos por las abejas, el número de celdas de zángano es
del 20 %. Para restringir su número, el apicultor utiliza las hojas de cera estampada que
contienen en su totalidad celdas de obrera.

CELDAS REALES
Mide 25 mm. De longitud y 8 de diámetro. Las abejas las construyen generalmente en
los bordes de los panales. Prefiriendo arriba del marco las celdas de enjambrazón y
abajo las de reemplazo. Tienen la forma de un maní.
Para salir gira dentro de la celda cortando con sus mandíbulas la punta y se abre como la
tapa de una cafetera. Solo con observar la abertura de la celda se sabe si salió
naturalmente o fue destruida por otra reina; en ese caso la abertura es de costado.
La reina llega al mundo de buen tamaño, casi igual a las ya fecundadas, en los días
sucesivos se va haciendo más ligera, huye con facilidad cuando se abre la colmena.
Su primer ocupación al nacer es de alimentarse y sigue luego en busca de celdas reales
con el fin de destruirlas. De todas quedará una.
LAS ABEJAS CRÍAN REINAS
A PARTIR DE TRES SITUACIONES

Enjambrazón, reemplazo y orfandad por emergencia


Celdas de enjambrazón: Cuando una colonia se prepara a enjambrar construye
celdas en los costados y en la parte inferior del panal. La reina aova en estas celdas por
lo que es posible encontrar celdas en diferentes estados de desarrollo. Su número es
variable pero generalmente sobrepasan las 10 dependiendo del tamaño de la colonia.

Celdas de reemplazo: Las reinas dañadas o enfermas son reemplazadas. Para ello
las abejas construyen una o dos celdas al centro del panal, estimulan a la reina para que
aove; estas celdas son siempre abundantemente alimentadas y por lo general producen
muy buenas reinas.

Celdas de emergencia: Cuando la colonia pierde a su reina en forma accidental o


durante la manipulación de la colmena (generalmente culpa nuestra) las abejas levantan
celdas reales alrededor de celdas de larvas de obreras que aún son alimentadas con jalea
real, es decir de hasta tres días de edad. Estas celdas son levantadas y modificadas en
cualquier lugar del panal donde las abejas encuentren este tipo de larva .La reina que
resulte por supuesto no será de la misma calidad de las reinas de enjambrazón y de la
de reemplazo debido a la edad de la larva elegida que generalmente es de tres días. Las
reinas de enjambrazón y reemplazo son sobrealimentadas desde que la larva nace, es
decir desde el primer momento de vida y eso hace la diferencia en el número de
ovariolas que tendrá.

ALIMENTACIÓN DE LAS ABEJAS


Varias son las sustancias que deben tener las abejas para poder subsistir, la primera y
principal es la miel.
No debemos confundir los términos néctar y miel: néctar es el líquido azucarado que
segregan los nectarios de las plantas ubicados en las flores y a veces en las hojas y en
los tallos. Durante el viaje de regreso a la colmena, le van agregando jugos salivales y
secreciones glandulares. Una vez depositados en las celdas, las abejas hacen que se
evapore gran parte del agua que contiene de un 80% de agua a un 20% y aun menos. Es
indispensable para la vida de las abejas que la miel esté asegurada en todo momento,
sobre todo a fines de invierno y principios de primavera. En este momento empieza a
desarrollarse la cría y si por factores climatológicos, falta el néctar la colonia atraviesa
por el momento más crítico, por cuanto esa cría hay que seguir alimentándola y
entonces las reservas bajan en forma alarmante.
En nuestra zona para que una colonia quede con alimento suficiente para pasar el
invierno debe tener una reserva mínima de 10 kilos es decir 4 marcos completos de
miel. En otras zonas más al norte la reserva será de mayores cantidades. Esto se debe a
que en climas fríos la abeja forma un racimo invernal sin consumir reservas a la espera
de la primavera.
Acá se debe tener en cuenta que si tenemos una temporada invernal irregular con
temperaturas variables este racimo invernal ya mencionado no permanecería inmóvil,
algunas abejas saldrían a la pecorea sin traer alimento por falta de flores y consumiendo
las reservas.
Otro de los elementos que no debe faltar a las abejas es el polen. Este es elemento
masculino de la flor que interviene en su fecundación. Llamado también pan de las
abejas. Se calcula que para alimentar un kilo de cría, es necesario un kilo de polen. La
falta de este puede provocar la muerte de las larvas. Es interesante hacer notar que
cuando una colmena está huérfana, las reservas de polen aumentan en forma
extraordinaria; esto es debido naturalmente a que no hay cría que consuma. Será muy
importante conocer la calidad del polen de la zona, ya que no todo tiene las mismas
características (porcentaje de proteína, digestibilidad, etc.)
Otro elemento indispensable es el agua que ellas utilizan generalmente para refrigerar la
colonia en días de excesivo calor.
Tomando en consideración la alimentación en los momentos en que ésta escasea
diremos que a falta de miel habrá que recurrir a la alimentación artificial que será un
jarabe a base de miel o azúcar y agua. La proporción para esto ultimo es de 2 partes de
azúcar por una de agua que se hace hervir 3 minutos. (PARTE A PARTE).
El alimento artificial se suministra a las colmenas por medio de un alimentador
habiendo varios tipos de ellos: ALEXANDER, DOOLITLE, BOARDMAN etc.
El más común es el DOOLITLE que es un recipiente de madera con la misma forma y
tamaño de un cuadro que se coloca en un costado de la colmena reemplazando un
cuadro de la cámara de cría.
El BOARDMAN modificado (en forma casera) que anda bien en núcleos colocados en
cámara de cría, consiste en un frasco dado vuelta en un plato al que se los separa con
unas maderitas.
También se puede utilizar un cuadro obrado, el que se llenará con ayuda de alguna
tetera, jeringa o rociador.
En estos momentos de alimentación artificial se deberá tener sumo cuidado porque
incita al pillaje en momentos que no hay entrada de néctar.
Otro alimento que se utiliza para el traslado de reinas, es el CANDY, que se prepara
calentando miel hasta los 45º (que es cuando está bastante líquida) y se agrega azúcar
impalpable en una proporción de 2 partes de miel y 5 de azúcar, hasta que absorba,
revolviendo continuamente, se vuelca en recipiente y se amasa hasta la contextura de un
bollo de pan. Para conservarlo se envuelve en nylon y se coloca en la heladera.
Existe otro tipo de jarabe que se les da a las abejas en determinado momento. Se trata
del jarabe estimulante o de incentivación. Se prepara con una parte de azúcar por otra de
agua.
El jarabe estimulante tiene como fin principal, incentivar, estimular la postura de la
reina anticipadamente y obtener así población en época temprana. Este alimento debe
considerarse como arma de doble filo, pues si llegara a fracasar por cualquier motivo la
floración prevista, hay que vigilar las colmenas, pues su exceso de población podría
causar el consumo total de las reservas.
Contenidos

- Flora Apícola de la región


- Polen
- Polinización
FLORA APÍCOLA REGIONAL
El conocimiento de la flora apícola es de importancia fundamental para la conducción
racional del apiario. Este es el recurso con que cuentan las abejas para alimentarse y
producir.
En definitiva será la flora la que pautará nuestra alternativa productiva y determinará los
lineamientos de manejo del apiario.
Recordemos que no solo hay que centralizar la atención en las especies nectaríferas, la
abeja también precisa fuentes de polen y propóleos.
Existe una mutua dependencia entre las plantas que necesitan ser polinizadas para su
reproducción y las abejas. Se trata de un excelente ejemplo de interacción en la que las
plantas atraen a las abejas mediante el color y perfume de las flores, proporcionándoles
el néctar y polen indispensable para su subsistencia. Por su parte las abejas “prestan” el
servicio de polinización.
Cuando una planta pasa del estado vegetativo al reproductivo, produce una gran
emanación de sustancias volátiles. A este proceso se lo denomina “estallido de olor” y
es un llamado para los insectos polinizadores. Probablemente la distancia a la que las
abejas detectan estos olores no supere un par de metros. En cambio los colores que
percibe la abeja tienen matices mucho más interesantes que los que ve el ser humano, ya
que ellas poseen la capacidad de recepcionar hasta la longitud de onda del ultravioleta.
De esta manera alcanzan a ver diseños ultravioleta como caminos, que convergen en el
centro de la flor donde se encuentra el alimento.
La cantidad de néctar que produce cada planta depende de factores genéticos, climáticos
y de las condiciones propias del suelo.
Cuando la humedad atmosférica es muy alta, el néctar es de más baja calidad, ya que
disminuye la concentración de azúcares. En cambio si la humedad es excesivamente
baja, se produce un desecamiento que dificulta que sea libado por las abejas.
La temperatura óptima oscila generalmente entre 12 y 25ºC. Temperaturas mayores
aumentan la evapotranspiración de las plantas y cuando ésta supera la capacidad de
agua absorbida por las raíces, los nectáreos se cierran. Con temperaturas demasiado
bajas las plantas disminuyen su actividad fisiológica.
El viento es otro factor negativo ya que seca los nectáreos rápidamente. En cambio una
alta luminosidad implica un mayor nivel de fotosíntesis que favorece la producción de
azúcares.
Ninguna flor contiene suficiente néctar para que la abeja llene su buche melario con
ella, de esta manera las plantas se aseguran el acarreo de polen de un individuo a otro de
la misma especie.
Recordemos que la abeja se especializa en una determinada especie por vez.
Cuando las abejas salen en busca de recursos, durante el trabajo en el campo cada una
informa a sus compañeras a través de “marcas” hechas con feromonas. Estas marcas son
positivas cuando señalan un recurso y negativas si indican que la flor ya ha sido
visitada, ahorrando de esta manera tiempo de exploración.
Una colonia bien poblada es capaz de recolectar entre 5 y 7 kilogramos de néctar diario
en caso de haber buena disponibilidad del mismo.
Las especies de interés apícola pueden ser cultivadas, silvestres nativas o exóticas
espontáneas. Por lo general las abejas solamente utilizan una parte reducida de la flora
presente, ya que no todas ofrecen un buen recurso, o son morfológicamente inadecuadas
para ser aprovechadas por ellas. Hay que tener en cuenta que una especie muy
importante en una zona no tiene porque serlo en otra, ya que no solo el recurso tiene que
ver con condiciones de clima y suelo, sino que además pueden existir otras especies
que aporten mayor cantidad o un recurso de mejor calidad.
Es necesario conocer de las especies de interés apícola, las fechas y el período durante
el cual florecen para poder hacer un buen manejo del espacio y programar los trabajos.
En el cuadro siguiente se citan algunas especies existentes en esta zona que son de
interés apícola.
Se clasifican según su origen y están ordenadas por nombre científico. Entre paréntesis
consta el nombre vulgar y la referencia del momento de floración (1:Ago/Oct, 2:
Nov/Ene, 3: Feb/Abr).

Nativas silvestres Fraxinus excelsior (Fresno) (2)


Aetoxicon punctatum (Tique) (2) Fraxinus juglandifolia (Fresno americano) (2)
Amomyrtus luma (Luma) (2) Juglans regia (Nogal) (2)
Aristotelia maquii (Maqui) (2) Lupinus polyphyllus (Lupino) (2) (3)
Austrocedrus chilensis (Ciprés) (1) Malus (Manzano) (1)
Azara microphylia (Chin-chin) (2) Medicago sativa (Alfalfa) (2)
Berberis buxifolia (Calafate, Michay) (2) Myrceugenia exucca (Patagua) (2)
Berberis darwinii (Calafate, Michay) (2) Origanum vulgare (Orégano) (2) (3)
Berberis Parodii (Calafate grande) (2) Pinus radiata (Pino insigne) (1) (2)
Buddleja globosa (Pañil) (2) Populus alba (Alamo plateado) (1) (2)
Eucryphia cordifolia (Ulmo) (2) (3) Prunus amigdalus (Almendro) (1)
Fabiana imbricata (Palo piche) (2) (3) Prunus avium (Cerezo) (1)
Fragaria chiloensis (Frutilla) (2) Prunus cerasus (Guindo) (1)
Guevina avellana (Avellano) (2) Prunus domestica (Ciruelo) (1)
Gaulteria phyllireifolia (Chaura) (2) Prunus persica (Durazno) (1)
Lomatia hirsuta (Radal) (2) Pyrus communis (Pera) (1)
Lotus corniculatus (Alfalfa chilota) Quercus pedunculata (Roble europeo)
Maytenus boaria (Maitén) (2) Quercus rubra (Roble americano)
Maytenus chubutensis (Chaurilla) (2) Ribes grossularia (Grosella) (2)
Myoschilos oblongum (Codocoipo) (2) Ribes nigrum (Cassis) (2)
Myrceugenella apiculata (Arrayán) (2) (3) Ribes rubrum (Corinto) (2)
Myrceugenia chrysocarpa (Luma blanca) (2) Robinia (Aromo) (1)
Nothofagus antarctica (Ñire) (2) Robinia pseudoacacia (Acacia) (2) (3)
Nothofagus betuloide (Coihue) (2) Rosmarinum officinale (Romero) (2) (3)
Nothofagus dombeyi (Coihue) (2) Rubus idaeus (Frambuesa) (2) (3)
Pernettya mucronata (Chaura) (2) Salix caprea (Suce japonés) (1)
Persea lingue (Lingue) (2) Salix fragilis (Sauce negro) (1)
Phacelia... (Facelia) (2) (3) Salix humboldtiana (Sauce criollo) (1) (2)
Ribes cucullatum (Parrilla) (2) Sorbus aria (Serbal) (2)
Ribes magellanicum (Parrilla) (2) Sorbus aucaparia (Sorbus, Serbal) (2)
Rubus geoides (Frambuesita) (3) Sydonea oblonga (Membrillo) (1)
Schinus patagonicus (Laura) (2) Tilia x europaea (Tilo) (2)
Vicia magellanica (Vicia) (2) Trifolium hybridum (Trébol rosado) (2) (3)
Cultivadas Trifolium pratense (Trébol rojo) (2) (3)
Acer pseudoplatanus (Arce) (2) Trifolium repens (Trébol blanco) (2) (3)
Aesculus hippocastanum (Castaño de la india) (2) Exóticas espontáneas
Alnus rubra (Aliso) (2) Brassica nigra (Nabo silvestre) (2) (3)
Betula alnus (Aliso europeo) (2) Medicago lupulina (Lupulina) (2) (3)
Betula alba (Abedul) ((2) Papaver roheas (Amapola) (2)
Betula pendula (Abedul) (2) Raphanus sativus (Rábano) (2) (3)
Castanea sativa (Castaño) (2) Robinia (Aromo) (1)
Corylus avellana (Avellano) (2) Robinia pseudoacacia (Acacia) (2) (3)
Cupressus arizonica (Arizónica) (1) Rosa rubiginosa (Rosa mosqueta) (2)
Cupressus macrocarpa (Macrocarpa) (1) Rubus constrictus (Murra) (2) (3)
Eucalyptus (Eucalipto) (3) Sambucus nigra (Sauco) (2)
Fragaria ananasa (Frutilla) (2) (3) Sarothamnus scoparius (Retama) (2)
Trifolium dubium (Lupulina?) (2)

Valor agregado de la miel en sus diversas formas de


comercialización
Las características como el sabor, la composición y el color de la miel dependen de su
origen botánico.
Se identifican los siguientes tipos de mieles:
Cuadro 1. Tipos de miel: según presencia de pólenes predominantes en la muestra
Monofloral Aquella en la cual una especie abarca más de 45% del total de granos de
polen contados e identificados en el análisis.

Bifloral Aquella en la cual dos especies, en conjunto, abarcan más de 50% del total de
granos de polen contados en una miel, y entre ellas no presentan una diferencia
porcentual superior a 5%.

Polifloral Aquella en la cual ninguna especie alcanza el 45% del total de granos de
polen contados ni tampoco hay dos especies que dominen en la fracción polínica.

POLEN- POLINIZACIÓN
Recolección de polen: Las pecoreadoras de polen, al introducir su cabeza en el interior
de la flor, lo hacen de frente, reciben sobre su cuerpo gran cantidad de polen. Las
pecoreadoras de néctar suelen introducir la cabeza lateralmente, con lo que por lo
general evitan el contacto con anteras y estigmas. Este tipo de abejas no es tan apta para
una polinización eficaz.
Cuando una abeja recolectora de polen visita las flores, abandona la colmena con su
buche prácticamente vacío. Al llegar a la flor procede simultáneamente a la recolección
de néctar, y acto seguido, inicia la recolección de polen. Esta doble aptitud es
estrictamente necesaria, pues requiere el néctar para humedecer los granos de polen, con
el objeto de poderlos reunir y aglutinar en las cestillas de sus patas posteriores.
Se ha demostrado que la recolección de polen aumenta cuando dentro de la colmena se
encuentra cría joven (larvas de uno o dos días). Por ello las colmenas con mayor
cantidad de cría no operculada se destacan más como eficaces polinizadoras.(y debiera
ser un requisito para el alquiler de colmenas para polinizar).
Se ha podido determinar que una abeja recolectora de polen lleva a la colmena, tras
cada uno de sus vuelos unos 15 miligramos. Es decir debe efectuar unos sesenta mil
viajes para conseguir un kilo de polen.

Cosecha de polen: El polen se cosecha a partir de trampas por las que forzamos a las
pecoreadoras a pasar a través de una placa perforada que hace que se desprenda el polen
que acarrean en sus patas traseras.
El polen cae por una malla y se junta en un receptáculo que debe ser vaciado
diariamente.
Hay infinidad de modelos de trampas. La más difundida es la de piquera. El
inconveniente de ésta es que junta también una importante cantidad de residuos que será
necesario eliminar luego del secado del producto.
Otras trampas se colocan encima de la cámara de cría. Para ello se desplaza el alza de
arriba unos 5 cm y allí instalamos la trampa. Este modelo presenta algunas ventajas
comparativas ya que no junta tantas impurezas y para la descarga no hace falta retirar la
trampa. Es necesario contar con listones de madera para tapar la parte posterior del alza
melaria. A las abejas les cuesta adoptar esta nueva “entrada” de la colmena. Una vez
que se acostumbraron puede abrirse la piquera inferior.
Estos son los sistemas más utilizados en nuestro país. El rinde anual promedio en esta
zona ronda los 2 kg por colmena. En todos los casos debemos recordar que es necesario
controlar las reservas de polen de la colmena que estamos cosechando. La falta de este
alimento condiciona la postura de la reina. En general las colmenas a las que se les
cosecha polen tienen una merma en la producción de miel. Conviene alternar la trampa
durante tres días en cada colmena recordando vaciarla todas las tardes.
Las plantas a polinizar no deben distar de las colmenas más de 400 mts. Y la eficacia
máxima se sitúa en un radio inferior a los 125 mts. de la colmena.
En términos generales, y hablando siempre de colmenas fuertes (al menos con cinco
cuadros de cría), la cifra de cuatro colmenas por hectárea cubre, en la mayor parte de los
casos y en condiciones normales, las necesidades de los cultivos para asegurarles una
adecuada polinización. Pero, esas condiciones, no siempre se cumplen y al registrarse
contingencias climáticas durante el período de floración, siempre conviene tomar estos
valores como “mínimos” es decir como piso de cantidades (de allí hacia arriba).

TIPO DE FRUTAL COLMENAS POR Hectárea.


Manzano 4
Perales 8
Membrillos 3
Almendros 7
Ciruelos 4
Cerezos 8
Guindo 3
Alfalfa 11
Trébol 7
Trébol blanco 3
Frambuesa 6
Frutilla 6

DISTRIBUCIÓN DE LAS COLMENAS A POLINIZAR


La polinización cruzada es más eficaz si las colmenas están agrupadas. El hecho de
agruparlas parece suponer para ellas un estímulo. Se deben colocar en grupos de cuatro
a seis repartidos en una manera uniforme por la parcela a polinizar, la distancia entre los
grupos no conviene que supere los 125 mts. pues, en condiciones desfavorables los
vuelos se realizan a menos de esa distancia.
Se sitúan orientando la piquera en dirección Nornoreste con el fin de recibir lo más
directamente los rayos del sol y estimular así el número de vuelos.
Polinización Dirigida: Es la relación entre el agricultor y la apicultura
Para que se efectúe una adecuada polinización, tanto el agricultor como el apicultor
tienen responsabilidades y funciones que se deben realizar de buena forma para llegar al
resultado final en buenas condiciones. (ganar-ganar)

Responsabilidades del Agricultor: Debe tener su plantación en buenas condiciones


(poda, riego, fertilización, libre de plagas), y tener en cuenta cada aplicación de
agroquímicos que sería de alto riesgo para el apicultor. En el caso de planificaciones
frutales, el diseño de la plantación debe ser correcto con la presencia de polinizantes
adecuados y en cantidades suficientes bien distribuidos y sin problemas de
incompatibilidades entre variedades. La mayoría de las veces en que ocurren problemas
de polinización se debe a la falla de cultivo por parte del agricultor que no ha
considerado todos los factores dichos anteriormente

Responsabilidades del Apicultor: El compromiso del apicultor se resume en llevar


colmenas en buenas condiciones para la polinización.
Esto significa colmenas con adecuada población de abejas recolectoras y presencia de
crías ya que es la que obliga a las abejas a recolectar polen para alimentarla. Es muy
importante la presencia de la reina para mantener una postura permanente durante el
período de polinización. Las cualidades de la reina es lógicamente ser joven, vigorosa,
de buena calidad. Estas colmenas deben estar libres de enfermedades como Varroasis,
Nosemosis, Loque u otras que dificulten su actividad polinizadora.
Se debe prever también tener colmenas de reserva, también reservas alimenticias que
permitan mantenerse, si por problemas climáticos no pueden recolectar alimento
durante algunos días.
El apicultor debe cumplir con la fechas de ingreso al cultivo que le han indicado para
llegar al cultivo con las colmenas vigorosas.
En caso de hacer manejos específicos durante la floración para optimizar la polinización
el apicultor debe participar activamente con el colocado de trampas, polen, alimentación
suplementaria, etc. En el caso de muerte de las colmenas que no cumplen su condición
deben cambiarlas o reponerlas.

DEFINICIÓN DE UNA COLMENA


APTA PARA POLINIZACIÓN
La polinización es una fase importante en la determinación de la cosecha por parte
del agricultor y un compromiso más que importante para el apicultor, responder de
buena manera ante las necesidades del agricultor y lograr para ambos una buena
polinización va a determinar una cosecha que le permita al agricultor mantener su
actividad y volver a solicitar los servicios del apicultor en la próxima temporada.
Debido a esta importancia es natural que el agricultor se haga cada vez más consiente
del proceso de polinización y quiera exigir al apicultor colmenas de calidad. Sin
embargo no hay una conciencia clara de qué es una buena colmena para polinizar. Es
importante entonces tratar de definir este concepto; que el agricultor como el apicultor
halle un criterio común en este aspecto, algunas veces se ha tomado el peso de las
colmenas como referencia de calidad o la presencia de alzas en la colmena. Ninguno de
estos parámetros por si solo refleja una buena colmena ya que el peso puede indicar
mucha miel, pero es necesariamente la presencia de una adecuada población de abejas
recolectoras el indicador correcto.
La presencia del alza tampoco es suficiente ya que puede estar vacía o la colmena puede
no tener reina o cría.
Un aspecto más importante es la presencia de crías en la colmena ya que esto implica la
necesidad de polen que va a significar buena proporción de abejas recolectoras de polen
que son más eficientes en la polinización y seguramente la presencia de la reina.
Pero la presencia de marcos con cría tampoco garantiza buena proporción de abejas
adultas recolectoras. La mejor manera de reconocer una buena colmena para polinizar
es observando el movimiento en la piquera y contando la cantidad de abejas
recolectoras que entran por minuto al mediodía en un día con temperatura sobre lo 20°
centígrados .Se puede esperar que sobre 50 abejas por minuto indique una adecuada
población de abejas adultas recolectoras y de estas que por lo menos un 25% , es decir
de 10 a 15 abeja entren por la piquera con su carga de polen esto va a indicar que existe
cría en el interior de la colmena y por lo tanto la presencia casi segura de la reina de esta
manera el agricultor tiene una manera fácil y rápida de de chequear si las colmenas que
han traído cumplen con lo pactado.
Si esto no ocurriese así, entonces el apicultor deberá cambiar las colmenas por otras de
reserva.
En los países como Canadá, se exige que una colmena para polinizar cumpla con tener
de cinco a seis marcos con cría (75% de marco con cría)7 a 8 marcos con abejas. Esta
debiera ser una buena referencia para definir una colmena apta para polinizar pero
además que cumpla con la cantidad de abejas recolectoras entrando por la piquera.
Contenidos

- Enjambrazón
- Cría de Reinas
- Genética
ENJAMBRAZÓN

División de la familia
Promediando la temporada apícola, se produce la división de la colonia de abejas como
forma de preservar la especie. Este proceso natural esta condicionado
fundamentalmente por dos factores: los climáticos y la entrada de néctar.
Cuando tenemos buen tiempo, presencia de zánganos y hay una importante entrada de
néctar, la familia de abejas decide enjambrar. Para ello comienza a prepararse alrededor
de quince días antes. Levantan una gran cantidad de celdas reales (hasta cuarenta),
disminuye la actividad de pecoreo y comienzan a sobrealimentarse. Estas situaciones
dan la pauta al apicultor que en un par de semanas la colonia se dividirá.
El apicultor debe estar preparado para acompañar a la abeja en este proceso. Si tratamos
de controlar la enjambrazón eliminando las celdas reales, nos pasaremos literalmente
todo el verano destruyendo celdas.
Lo cierto es que cuando la abeja toma la decisión de dividir la familia, no deja de
hacerlo. Al entrar en esta “fiebre enjambradora” disminuye el trabajo de las
pecoreadoras al mínimo indispensable, es decir que además de tener que revisar las
colmenas cada diez días, no cosecharemos miel.
De allí el surgimiento de esta técnica, que en lugar de oponerse a un proceso natural e
instintivo de la abeja, lo acompaña adaptándose el apicultor a sus tiempos y formas.
O sea, es posible aprovechar este fenómeno natural en beneficio de ambos: hombre y
abeja.
En nuestra zona la enjambrazón se da fundamentalmente durante los meses de octubre y
noviembre.
Este es el momento en que el apicultor debe estar atento para detectar precozmente los
primeros síntomas.
Las revisaciones deben ser semanales, conviene llevar una planilla con los datos de cada
colmena y que las mismas estén identificadas.
Durante estas visitas periódicas al apiario hay que observar el momento en que
comienzan a levantar celdas reales y luego anotar la fecha en que la reina inicia la
postura en las mismas. Esto servirá para estimar la fecha probable del nacimiento de las
reinas.
A diferencia de otras regiones, en esta zona la enjambrazón se produce antes del
nacimiento de las nuevas reinas. Esto es a partir de undécimo día desde la postura del
huevo en las celdas reales.
En un enjambre primario, sale la reina vieja con una cantidad de abejas de distintas
edades que puede alcanzar el 50% de la familia. La acompañarán nodrizas,
pecoreadoras y también algunos zánganos. Se agrupan en las proximidades de la colonia
madre, por lo general en una mata baja, ya que la reina fecundada no tiene gran
capacidad de vuelo.

Cuando las pecoreadoras descubren un lugar apto para instalarse definitivamente parten
todas en grupo.
Un enjambre secundario se da después del enjambre primario, en este caso sale la reina
virgen ya que en la colmena no hay reina fecundada; y pueden haber varios enjambres
secundarios, hasta que la colmena ya con menor población decide cortar la enjambrazón
y criar una reina que se fecundará y cera la encargada de la producción de habitantes en
la colmena.
El trabajo del apicultor consiste en anticiparse a la salida de las abejas.
CRÍA DE REINAS
Para realizar cría de abejas reinas, debemos realizar una cura sanitaria. La cura
correspondiente a Varroa la efectuamos con Amitraz en otoño o Oxálico en primavera.
Este procedimiento se deberá realizar con 45 días de anticipación a la fecha prevista
para empezar a realizar la cría de reinas.
Llegada la fecha de efectuar la cría de reinas, ya tendremos seleccionadas las colmenas
que utilizaremos como MADRE (la que hemos elegido de la temporada anterior por su
mansedumbre, producción, higiene y buena aovación).
Las colmenas CRIADORAS o INICIADORAS (simplemente son colmenas fuertes,
que se utilizan para alimentar las celdas reales). Y las TERMINADORAS (que son
colmenas que se utilizan para terminar de desarrollar las celdas reales operculadas).
A la colmena Criadora o iniciadora, si aún no tiene 7 marcos de cría la reforzaremos con
marcos de cría por nacer de otras colmenas, en esa forma tendrán una buena población
de nodrizas para los fines que deseamos (alimentar larvas).

La cría de reinas la podemos realizar de tres métodos distintos:


1) En la que no interviene el apicultor en la selección de larvas.
2) En la que el apicultor selecciona las larvas destinadas a reinas sin hacer
transferencia.
3) En que el apicultor selecciona las larvas y efectúa las transferencias de las
mismas.

Cría de reinas sin la participación del apicultor en la selección de larvas

Orfanizar una colmena bien poblada (iniciadora). Para ello transportamos la reina junto
con el marco en donde la encontramos adherida, a un cajón nuclero con otro marco de
cría por nacer y un marco de alimento (que contenga buena cantidad de polen y miel),
completando el nuclero con un marco de cera estampada u obrada. Completado éste lo
colocamos en otro lugar del apiario, que continuará su desarrollo.
A la colmena que hemos orfanizado simplemente le podemos completar con un marco
de cría por nacer de cualquier otra colmena (como reemplazo del panal que le hemos
sacado; en estas condiciones, las nodrizas de la colmena son las que seleccionarán las
larvas menores de 3 días a las que sobrealimentarán con jalea para transformarlas en
futuras reinas.
A los 3 o 4 días de efectuada esta operación la revisaremos y podremos observar
cuantas celdas reales tendremos a fin de poder preparar los núcleos para el momento de
efectuar la transferencia de celdas reales para el nacimiento y fecundación de la nueva
reina.
Si la cría de reinas es para satisfacer las necesidades de nuestro apiario y la cantidad de
celdas reales iniciadas no satisfacen nuestra necesidad, transportaremos los marcos que
tengan las celdas reales a una colmena terminadora, es decir una colmena del apiario
bien poblada a la que le colocaremos una rejilla excluidora sobre la cámara de cría,
sobre ella, la cámara melaria donde colocaremos los panales de cría que contengan las
celdas reales para su total desarrollo. Mantendremos los mismos hasta antes de nacer,
para luego recortar las celdas del panal y transportarlas a los nucleros que ya tendremos
preparados para su nacimiento y fecundación.
Si deseamos continuar con la producción de reinas, a la colmena iniciadora le damos
otros panales de cría abierta (con huevos y larvas menores de 3 días) así las nodrizas de
la colmena huérfana producirán nuevas celdas reales.
Revisamos nuevamente la colmena a los tres días siguientes y contaremos nuevamente
cuantas nuevas celdas reales tendremos para saber cuantos núcleos deberemos preparar
dos días antes de transferir las celdas. El panal de donde recortamos las celdas reales,
lleno de futuras obreras, lo dejaremos en la colmena iniciadora, de esta forma
mantendremos a la colmena huérfana por el tiempo necesario para la cría de reinas, es
decir que constantemente le daremos a esta colmena cría por nacer.

Procedimiento
Día
0 Orfanizar colmena (iniciadora)
1
2
3
4 Contamos cuantas celdas levantaron
5
6
7
8
9
10
11
12 Recortamos las celdas y colocarlas en núcleos ya preparados
13
14
15 Nacimiento

Cría de reinas con la participación del apicultor en la selección de larvas

Como en el método anterior, orfanizamos una colmena. A los 6 días, eliminamos las
celdas reales que se han producido y le agregaremos un marco de cera labrada
recientemente con huevos y larvas menores de tres días procedente de la colmena
madre.
Este marco puede estar preparado de la siguiente forma:
Se le corta con alicate el 4to. Alambre. Luego con un cuchillo filoso y calentado en agua
hirviendo cortamos el panal entre el 3er. y 4to. alambre en forma longitudinal al marco.
En el corte tendremos una cantidad interesante de huevos y larvas menores de 3 días.
Con la aguja de transferencia o simplemente con un escarbadientes en el borde del
corte, vamos eligiendo una larva y eliminando otras dos. Esto puede realizarse en ambas
caras del panal alternando los espacios. Luego con el bastón para hacer cúpulas de cera
o simplemente con capuchón de birome agrandamos las bocas de las celdillas en que
hemos dejado las larvas y/o huevos seleccionados, teniendo mucho cuidado de no tocar
la larva. Finalizado este trabajo que debe realizarse en un lugar cómodo y con una
temperatura no menor a 20º C. Tampoco al rayo del sol directo.
Este marco terminado lo llevaremos a la colmena iniciadora, para continuar como el
método anterior respetando los tiempos correspondientes.
Día Procedimiento
0 Orfanizar colmena (iniciadora)
1
2
3
4
5
6 Se eliminan celdas reales y se agrega marco preparado, con huevos y
(1) larvas menores de 3 días procedente de colmena madre
7
(2)
8
(3)
9 Contamos cuantas celdas levantaron
(4)
10
(5)
11
(6)
12
(7)
13
(8)
14
(9)
15
(10)
16
(11)
17 Recortamos las celdas y colocarlas en núcleos ya preparados
(12)
18
(13)
19
(14)
20 Nacimiento
(15)

CAPTURA DE ENJAMBRES: Consiste en pasar colmenas silvestres a cajones


de cuadros móviles, como también pasar un enjambre a un cajón.

MÉTODOS NATURALES DE DIVISIÓN: El apicultor captura Enjambres, o


divide una colmena sin proporcionarle una reina, dejando que se la hagan sola (división
ciega, núcleo ciego).
MÉTODOS SEMINATURALES DE DIVISIÓN: El apicultor selecciona las
larvas (agregando un panal proveniente de una colmena “Madre”, elegida por sus
buenos comportamientos) destinadas a reinas sin hacer transferencia.

MÉTODO ARTIFICIAL DE DIVISIÓN: El apicultor selecciona larvas y


efectúa las transferencias de las mismas.

GENÉTICA
Intercambio de genes:

Genética es la rama de la biología que estudia las leyes de la transmisión de los


factores hereditarios y las causas de variabilidad de los organismos vivientes.
El carácter de la familia está dado por los zánganos, por lo que es muy importante
efectuar su selección para obtener colonias mansas, sanas y productivas. Si una reina de
raza italiana es apareada por un zángano negro, la descendencia será mestiza y tendrá el
carácter agresivo del padre; mientras que las hijas de una reina negra apareadas con un
zángano de raza italiana también serán mestizas, pero heredarán el carácter manso del
padre.
Selección: Se entiende por selección el proceso por el cual buscamos alterar la
frecuencia genética de acuerdo a lo que deseamos obtener.

COMPOSICIÓN GENÉTICA DE LA COLONIA


Al ser varios los zánganos que fecundan a la reina, en una colonia existen diversas
características dadas por los zánganos.

A medida que seleccionamos los individuos, los zánganos irán aportando mejor
carácter a sus descendientes:
Carácter morfológico: Cestilla para el polen, cuerpo quitinoso
Carácter fisiológico: Respuesta a diferentes concentraciones de azucares
Carácter comportamental: Recolección de néctar, polen y limpieza del nido
Numerosos trabajos demuestran que los cruces de razas han dado lugar a híbridos que
producen entre un 20 y 30 % más que las abejas de líneas puras. La sustitución natural
de la reina es menor en los híbridos que en abejas de líneas puras.

Comportamiento higiénico
Aunque la mayoría de las abejas mueren en el campo, las que lo hacen en el interior de
la colmena, ya sean larvas o adultos, son retiradas y arrojadas lejos de ella.
Este comportamiento es determinante para una mayor resistencia a las enfermedades,
ya que de ésta manera, reducen los riesgos de diseminación de agentes patógenos en la
colonia. Por tal motivo, constituye una de las características a seleccionar en programas
de mejoramiento genético.
Al aumentar la frecuencia de genes higiénicos en una población con reinas fecundadas
naturalmente, las colonias tendrán una menor frecuencia de enfermedades de la cría
(cría Yesificada, Loque Americana, Loque Europea, Varroa destructor)
Se ha comprobado rápida detección de celdas infectadas, las abejas son mas numerosas
a lo hora de inspeccionar y mas rápidas para el desoperculado y remoción.
O sea que el comportamiento higiénico es la capacidad que tienen las abejas de
detectar cría muerta dentro de las celdas, desopercularla y retirarla de las mismas
disminuyendo de esta manera la masa infectante dentro de la colonia.

Comportamiento defensivo
Con solo abrir una colmena nos damos cuenta de la agresividad o mansedumbre de la
colonia, siendo más agradable el manejo con abejas dóciles y más efectivo, ya que ellas
permanecerán en el panal apacibles sin tener que lidiar con ellas. Sin tener en cuenta el
estrés que provoca al apicultor una colmena agresiva y las picaduras que nos llevaremos
a casa.
También en momentos de introducción de reinas es conveniente mantener el apiario con
colmenas mansas para que sean aceptadas más fácilmente.
Comportamiento recolector
Las abejas pueden recolectar polen, agua, néctar o propóleos. La recolección de cada
uno de estos elementos depende de las necesidades específicas de la colonia en cada
momento de su evolución.
El polen es recolectado por abejas jóvenes, cuyos pelos se encuentran en buen estado.
Al visitar las flores y entrar en contacto con las anteras, las abejas quedan cubiertas de
polen.
Detectan las fuentes de alimento inicialmente por el color. A medida que se acercan a la
fuente, el aroma y la forma comienzan a jugar un rol importante. Cada pecoreadora
visita varias flores para completar su carga.
El agua es requerida en el interior de la colmena para diluir la miel para alimentar a las
larvas, así como para en el enfriado y humidificación del nido.
Finalmente, la recolección de propóleos se realiza en días calurosos por pecoreadoras
especializadas en esta tarea.

Los estudios sobre comportamiento higiénico y defensivo demostraron que estas


características no están correlacionadas por lo tanto es posible obtener abejas con alta
capacidad de limpieza y bajo comportamiento defensivo.
De esta manera la genética tiene un importante efecto en la sanidad, permitiendo
desarrollar una apicultura competitiva sin el uso de antibióticos y preservando de esta
manera la calidad del producto.

Por lo tanto se puede lograr una genética con las siguientes características:

- Mejor adaptación al ambiente.


- Mejor comportamiento frente a enfermedades de la cría.
- Mayor prolíficas las reinas.
- Bajo comportamiento defensivo.
- Alta productividad.
Contenidos

- Sanidad Apícola:
-Varroasis
-Loque Americana
-Loque Europea
-Nosemosis
-Cría Yesificada
- Otras problemáticas:
-Chaqueta Amarilla
-Polilla
-Fermentación del Néctar
SANIDAD APÍCOLA
Últimamente se ha revertido totalmente el preconcepto de la estrategia terapéutica para
tratar enfermedades dando paso a un criterio mucho más amplio que tiene que ver con la
prevención y el equilibrio de la colmena.
Para comprender y aplicar esta nueva concepción, hay que tener en cuenta a la colmena
como una gran familia con una estrecha relación y dependencia entre los individuos que
la componen.
La sanidad de una colonia puede interpretarse como el equilibrio entre el organismo y el
ambiente. Cuando por algún factor se rompe este equilibrio, nos encontraremos frente a
alteraciones de los procesos fisiológicos normales, y éstas alteraciones dan como
resultado la aparición de enfermedades.
Cuando el hombre interviene en el estado natural de una familia de abejas, le brinda un
hábitat para que pueda desarrollarse, logra que la misma alcance poblaciones mucho
más grandes que lo normal, utiliza diferentes productos químicos, y las somete a
situaciones de estrés (traslados, altibajos en las reservas de alimentos, revisaciones
periódicas, etc.), predispone de cierta forma el desequilibrio mencionado.
Normalmente, antes de la aparición de los síntomas clínicos, ya hubo pérdidas de
producción y un decaimiento de la colmena que llevará tiempo revertir. Recordemos
que el pasaje entre la salud y la enfermedad es un proceso progresivo con toda una gama
de estados intermedios.
La prevención es la herramienta fundamental para asegurar el buen estado sanitario de
la colmena.
Para favorecer la profilaxis, se parte de la base que un individuo con un adecuado estado
fisiológico, genera una respuesta global eficiente ante la aparición de agentes patógenos.
Hay dos factores que inciden favorablemente en el fortalecimiento de la profilaxis, uno
está relacionado con la genética (genotipo con resistencia a patógenos), y el otro es el
referido a la nutrición.
Particularmente en este último punto debemos tratar de evitar los altibajos de
alimentos.
Los desarreglos en la alimentación predisponen a un mal funcionamiento glandular y un
estado de debilitamiento general que es la puerta de acceso de las enfermedades.
Es decir, mantener un nivel nutricional y realizar un manejo racional de la colmena
permiten sostener un estado óptimo y mejorar la producción.

VARROASIS
Parásito
 Agente causal: Varroa destructor (ex Jacobsoni)
 Control con productos químicos (fluvalinato, Amitraz,
Flumetrina)
La Varroasis es una enfermedad de la cría y de las abejas adultas. Este ácaro que tenía
como hospedero original a la especie Apis Cerana, pasa por una mala intervención del
hombre a la especie Apis Melífera, Al no haber creado esta última mecanismos de
defensa, se rompe el equilibrio natural y el parasito encuentra un medio óptimo para
desarrollarse.
Representa un grave problema en la apicultura mundial, provocando perdidas masivas
por mermas en los rendimientos o por mortalidad de colmenas.
En la actualidad, no existen regiones libres de Varroa destructor, (ex Jacobsoni), y en
nuestra zona es la principal causa de mortalidad.
La Varroasis es producida por un ácaro parásito (Varroa destructor) que afecta a las
abejas en todos sus estadios de desarrollo alimentándose de su hemolinfa.
El parásito que podemos observar sobre las abejas es la hembra adulta, de forma
lenticular, de 1 a 1,5 mm y de color castaño rojizo. Se encuentran sobre abejas adultas y
en la cría, mientras que el macho (0,8 a 0,9 mm y de color gris claro) y los estadíos
inmaduros de Varroa se localizan sobre las pupas, en las celdas operculadas. El macho
de Varroa no puede alimentarse y después de fecundar a las hembras dentro de las
celdas, muere. Para reproducirse, el ácaro ingresa a las celdas antes que las abejas las
operculen y se sumerge dentro del alimento larval para comenzar su ciclo reproductivo.
Por lo tanto la reproducción de este parásito solamente puede ocurrir durante el período
en que existe cría de abejas en las colmenas.

Consecuencia de la Varroasis
- Notable disminución en la producción de miel.
- Peligro de contaminación de miel con residuos, ante el uso indiscriminado de
productos químicos para su tratamiento.
- Aparición de resistencia o inmunidad a ciertos productos acaricidas.
- Transmisión de otras patologías por la acción inoculatoria de determinados
microorganismos.
- Muerte de colonias.

Diseminación
El Varroa destructor puede diseminarse rápidamente entre colmenas de un mismo
apiario y aún desde un apiario a otro. Sus características propias así como la
intervención de los apicultores, hicieron que en unas pocas décadas, el ácaro se
encontrase presente en casi todo el mundo.
Las principales formas en que se produce la diseminación son:
- Por medio de los zánganos, ya que acceden libremente a las distintas colmenas.
- Por medio de las abejas pecoreadoras que se encuentran realizando recolección
fuera y que, a su regreso, pueden ingresar en colmenas equivocadas (deriva).
- Cuando se produce pillaje de una colmena a otra. Las colmenas pilladas son mas
débiles y por lo general las mas afectadas por los parásitos. Así, las abejas que
ingresan en éstas pueden, al salir, llevar consigo parásitos a sus propias
colmenas.
- Por causa de enjambres silvestres que se encuentran próximos al apiario y
ocupen material abandonado, e incluso por la captura de enjambres por el propio
apicultor.
- Por manejo inadecuado del apicultor: en el traslado de núcleos infectados de un
apiario a otro por el intercambio de cuadros de cría entre colmenas.
Diagnóstico
Para un mejor control de la parasitosis es importante saber detectar a tiempo la
presencia de Varroa, antes que la colmena sufra daños irreparables.
Los siguientes son algunos métodos de detección simple:
1) Observación directa del parásito: Según el grado de infestación, puede observarse
a simple vista los ácaros sobre las abejas.
Si no se observan a simple vista, hay que focalizar la atención en celdas de zánganos,
preferidas por el parásito. Para ello, con la ayuda de una aguja o cuchillo chico, hay que
desopercular algunas celdas y observar detenidamente. Si hay Varroa, se la puede ver
adherida a los cuerpos de las larvas o pupas. Contrasta sobre el color nacarado de la cría
por su color marrón rojizo. Es conveniente también examinar el interior de la celda, ya
que podría encontrarse sobre el fondo de las paredes. Para esto, se puede utilizar una
linterna o colocar un cuadro de cría bajo una luz fuerte.
2) Por los signos clínicos que presenta: Muertes de larvas por invasiones masivas del
ácaro (pueden alcanzar distintos grados de putrefacción, desprendiendo un olor
nauseabundo).
- Nacimiento de abejas débiles.
- Nacimiento de abejas con malformaciones en alas (alas en muñón o
retorcidas) y abdomen.
- En invierno, en caso de infecciones medias y fuertes, las abejas son incapaces
de formar el bolo invernal y mueren.
- Disminución de los niveles de producción.
3) diagnostico en crías y abejas adultas: Es conveniente cuantificar el número de
ácaros en las colmenas, es decir, conocer el porcentaje de infección, para tomar medidas
de control adecuadas. Para obtener una mejor referencia sobre el grado de infestación,
es conveniente realizar este diagnóstico sobre las celdas de cría y sobre las abejas
adultas para cada colmena elegida. Esta tarea se denomina MONITOREO. Así, se
tendrá una idea más certera sobre la proporción de parásitos presentes en el apiario. Un
método sencillo para establecer el porcentaje de Varroasis consiste en colocar alrededor
de 100 abejas adultas en un recipiente de vidrio con agua y detergente; luego de 20
minutos se pueden observar los ácaros en el fondo. Si por ejemplo en una muestra de
100 abejas encontramos 35 ácaros, se estaría hablando de una parasitación del 35%.
Estrategias de control
Si bien la erradicación total de este parásito es casi imposible, hay formas de control que
minimizan los daños producidos. Estas se basan en 3 líneas de trabajo:
1) Resistencia natural de la abeja: Existen colonias que son más resistentes al
parásito. Esto se manifiesta a través de ciertas características como, por ejemplo:
a) Comportamiento Higiénico: las abejas adultas encargadas de cuestiones sanitarias
retiran larvas o pupas enfermas de la colmena para eliminar así la fuente de contagio.
b) Mecanismo de limpieza entre abejas adultas: es un mecanismo de defensa contra
parásitos que ha comenzado a desarrollar frente a los elevados grados de infestación.
Consiste en que las abejas altamente parasitadas, reaccionan con sacudidas extrañas
(Gooming), y otras abejas reconociendo esta forma de actuar, colaboran con ella
removiéndole los parásitos con sus mandíbulas.
c) Reposición de la pérdida de población: en algunas situaciones, la reina aova
aumentando su régimen de postura para hacer frente a la mortandad de abejas.

2) Técnicas de manejo: La prevención es la herramienta fundamental para asegurar el


buen estado sanitario de la colmena. Para favorecer la profilaxis, se parte de la base que
un individuo con adecuado estado fisiológico, genera una respuesta global eficiente ante
la aparición de agentes patógenos. Hay dos factores que inciden favorablemente en el
fortalecimiento de la profilaxis, uno esta relacionado con la genética (genotipo con
resistencia a patógenos), y el otro está referido a la nutrición. Particularmente en este
último punto, se debe tratar de evitar los altibajos de alimentos. Los desarreglos en la
alimentación predisponen a un mal funcionamiento glandular y un estado de
debilitamiento general que es la puerta de acceso de las enfermedades. Es decir,
mantener un nivel nutricional y realizar un manejo racional de la colmena permiten
sostener un estado óptimo y mejorar la producción.
Entre las técnicas de manejo que contribuyen a mantener el equilibrio interno de la
colonia y son comunes a varias patologías, se encuentran:
- Cambiar habitualmente la reina, ya que contribuye a mantener una colonia más
poblada, vigorosa y con mayor tolerancia a las infecciones.
- Evitar el abandono de colmenas débiles ya que constituyen fuentes de
reinfestación al ser pilladas por otras.
- Realizar una cura al finalizar la temporada (otoño) y si es necesario otra al
iniciarse una nueva (primavera), con productos de eficacia reconocida y
aprobados por SENASA.
- Alternar la medicación utilizada, para evitar resistencia por parte de los ácaros.
- No dejar materiales abandonados en el apiario (alzas con cuadros viejos), para
evitar la llegada de enjambres que posiblemente estén parasitados.
- No llevar núcleos o colmenas al apiario sin antes haber sido curados.
- Mantener en buen estado los materiales: para nuestra región se recomienda
esterilizar una vez al año, el piso, entretapa, alza de la cámara de cría y melaria.
- Renovar anualmente el 30 % de los cuadros de la cámara de cría, utilizando
cuadros nuevos o esterilizados mediante flameado y con cera estampada de
buena calidad.

3) Métodos de control químico: El control de Varroasis mediante sustancias químicas


presenta algunos puntos problemáticos:
- El mal uso de los medicamentos disponibles que ha llevado a generar resistencia
por parte de los ácaros.
- La aparición de residuos de los pesticidas en la miel y en la cera, debido a la
utilización de remedios no autorizados, o aplicaciones incorrectas.

Los diversos tratamientos que se pueden contemplar son:


Productos de acción por contacto: se basan en el rozamiento de las abejas con
determinadas drogas. Algunos piretroides (productos químicos utilizados con fines
insecticidas) muestran un buen efecto acaricida cuando se aplican en tiras plásticas de
PVC (con propiedades de liberación lenta), el principio activo actúa durante un mayor
período de tiempo dentro de la colmena y alcanza a los ácaros que van emergiendo de
las celdas de cría. El más usado en la Argentina fue el Fluvalinato (Nom.
Com,./Apistan); para que llegue al parásito, las tiras deben ser rozadas por la mayor
cantidad de abejas.
Para esto se colocan dos tiras en la cámara de cría, suspendida entre los cuadros. Sin
embargo, para “abaratar costos”, muchos apicultores las reemplazaron por tablitas
“artesanales” de madera impregnadas en acaricidas, método que se difundió
rápidamente. El uso de estas preparaciones caseras generó resistencia en el Varroa.
En la actualidad, muchos apicultores han empezado a utilizar productos permitidos a
base de flumetrina (Nom. Com./Flumevar) o amitráz (Nom. Com./Amivar).
Productos que actúan por evaporación: Numerosas experiencias realizadas en
distintos países del mundo han demostrado que tanto el Ácido Fórmico como el Ácido
Acético son efectivos en el control de Varroa. Su uso tiene una ventaja adicional: se
encuentran presentes como componentes naturales de la miel. Por lo que no incorporan
ningún elemento extraño a la misma. Además son volátiles (es decir, cualquier exceso
se pierde en la atmósfera). Las técnicas de aplicación de estos ácidos son múltiples, con
diferentes tipos de dosificadores que actúan por evaporación, combatiendo eficazmente
tanto al Varroa adulto como también a los que se encuentran en el interior de las celdas
de cría. En la región, la utilización de estos ácidos han arrojado resultados variables
debido a que las diferencias térmicas durante el día impiden una eficaz regulación de los
vapores. En cambio el ácido oxálico ha demostrado ser menos sensible a las cuestiones
de temperatura y se lo aplica cuando prácticamente no hay áreas de cría (fin del otoño).
La forma de administración del mismo es dosificado a razón de 5 Ml. Por cuadro
ocupado con abejas, de ácido oxálico al 3 % disuelto en jarabe (1:1). Las aplicaciones
son tres y se realizan espaciadas semanalmente.
Actualmente se desarrolló el producto en forma de tiras de cartón, de liberación lenta,
que son aplicadas y tienen un período de acción de 42 días, lo cual permite ampliar la
cobertura y permite controlar el ácaro a medida que emerge.

Loque Americana
Bacteria
 Agente Causal: Paenibacilus larvae White
 Forma resistente (esporos)
La Loque Americana es una enfermedad bacteriana de la cría producida por un bacilo
denominado Paenibacilus larvae White, que tiene una forma resistente esporulada que
es capaz de permanecer en forma latente por alrededor de 40 años y capaces de soportar
hasta 30 minutos a 100º C.
Las larvas se infectan por la ingestión de alimentos contaminados con estos esporos. Al
cabo de un par de días estos germinan en el intestino de las larvas. En este momento los
bacilos permanecen en el intestino. Cuando la larva se transforma en prepupa, los
bacilos pasan al aparato circulatorio proliferando hasta culminar con la muerte de la
larva, cuando esta se encuentra operculada. La pérdida de áreas de cría va debilitando la
colmena hasta terminarla.
La Loque Americana es una enfermedad no estacional, que lleva a la pérdida de la
colonia, si no es detectada y manejada a tiempo. En las colmenas muy afectadas, la
población disminuye gradualmente hasta el punto en que la reina y unas pocas abejas
abandonan la colmena dejándola expuesta al pillaje de las otras colonias del apiario.
(contagio)
Es muy frecuente observar colonias enfermas que se recuperan y aparentan sanar
abruptamente durante la temporada de entrada de néctar debido a que:
- Las esporas pueden diluirse en el néctar recién recolectado hasta tal punto que
las larvas tienen pocas probabilidades de recibirlas con el alimento.
- Las abejas evitan almacenar miel o polen en celdas que contengan restos de
larvas muertas por Loque Americana.
- El flujo de néctar estimula el comportamiento higiénico de las nodrizas.

Diseminación
Las principales fuentes de contagio de la enfermedad son:
Material vivo:
- Abejas (por pillaje o deriva).
- Núcleos y reinas provenientes de colonias enfermas.
- Enjambres.
- Intercambio de cuadros de cría de una colmena a otra.
Producto de las abejas (cera, miel, polen):
- Miel utilizada para alimentar artificialmente a las abejas.
- Consumo natural dentro de la colmena.
- Reciclado de cera para hacer cera estampada.
Material Inerte:
- Manejo del apicultor que utiliza elementos contaminados.
- El uso de la pinza cepillos, etc.
- Los materiales de madera que se vuelven a utilizar sin previa esterilización
(cuadros, pisos, techos, rejillas, entretapas), o quedan abandonados en el apiario.
Diagnóstico
Por tratarse de una enfermedad agresiva, es importante saber reconocerla y detectarla en
los primeros momentos de la infección. El diagnostico se realiza a través de los signos
clínicos y se confirma a través de pruebas de laboratorio.
En una colmena enferma se pueden observar en los panales de cría los siguientes signos:
- Postura despareja: se ven celdillas vacías, sin postura, ni larvas, alternadas con
celdas operculadas. Este aspecto recibe la denominación de Cría salteada.
- Opérculos hundidos, más oscuros que lo normal, grasosos y con pequeñas
perforaciones.
- Las larvas muertas comienzan a descomponerse, desprendiendo un olor fuerte
característico.
- Las larvas muertas son de color marrón y de aspecto gomoso. Al introducir un
palillo y retirarlo se estiran como si fueran goma de mascar.”chicle”.
- Escamas, producto de las larvas muertas que se deshidratan, que quedan
adheridas en forma longitudinal a las paredes de las celdas. Son de olor marrón
oscuro, casi negro, muy difícil de retirar. Cada escama posee aproximadamente
2,5 billones de esporas.

Estrategias de control
Una vez que se ha detectado esta enfermedad en una región, muy dificilmente pueda ser
erradicada por completo. Sin embargo, es posible controlarla, por lo que resulta
prioritario evitar la diseminación en el campo, puede destruir el trabajo de varios años
de control.
Las estrategias de control son:
Erradicación total: consiste en la destrucción por fuego de las colonias enfermas.
Este sistema de control es una opción disponible y es muy efectivo. Se recomienda
cuando la cantidad de casos nuevos en un año es mayor al 5%, porque en estas
circunstancias no implicará un costo elevado y eliminará un importante foco infeccioso.
Para aplicarlo, los pasos que se deben seguir son:
1) Realizar un pozo en la tierra acorde a la cantidad de material a quemar, con una
profundidad aproximada de 60 a 70 Cm. Colocar sobre el pozo 2 o 3 palos verdes o
barras de metal, donde se ubicará el material a ser quemado.
2) Matar a las abejas mediante el uso de un insecticida o un paño embebido en nafta
(300 ml.) Este procedimiento se puede realizar a cualquier hora del día debido a que las
abejas que estén pecoreando difícilmente presenten esporas en sus buches, ya que ellas
retornan con néctar de flores recién colectado. Para este procedimiento no se debe usar
humo, porque las abejas llenarían sus buches con miel contaminada.
3) Una vez que se verifique que las abejas han muerto, se procede al quemado de los
panales, abejas y marcos. Si el material de madera no es incinerado junto a las abejas, se
deberá desinfectar o esterilizar. Evite que la miel sea derramada fuera del pozo, durante
el proceso del quemado.
4) Una vez realizada la incineración completa, se tapa el pozo a fin de evitar el pillaje de
la miel, cera y propóleos, que no se hayan terminado de quemar. (O la diseminación por
aves rapaces, roedores, perros, etc.).
Erradicación parcial: La aplicación de la técnica de paquete o cepillado es uno de los
métodos más eficaces para recuperar colonias afectadas. Si bien no es 100% eficaz,
permite disminuir la infección mejor que cualquier otra alternativa de manejo. Esta
técnica del cepillado consiste en el pasaje de las abejas adultas afectadas a una cámara
de cría con cuadros nuevos y con cera estampada, alimentándolas con jarabe y
antibiótico durante tres semanas.
En el caso del paqueteado, las abejas permanecerán en el paquete durante 72 horas
alimentadas con jarabe con antibiótico. Luego se las pasa a una cámara de cría. En
ambos casos se recomienda trabajar con un rociador con agua azucarada, evitando el
uso del ahumador para que las abejas no llenen su buche melario con miel contaminada
con esporas. El antibiótico recomendado es la oxitetraciclina (es la única recomendación
de utilización de antibiótico que se da para uso apícola) Para desinfectar el material
(alzas, pisos, entretapa, rejilla y techo) se puede flamear con un soplete a gas. En el caso
de los cuadros, es conveniente su destrucción total mediante el fuego.

Control de Loque con propóleos


Teniendo en cuenta las propiedades del propóleos (bactericidas, bacteriostáticas y
antifungicas), la Agencia de Extensión Rural INTA Gral. Alvear Mendoza, ha realizado
desde 1992, experiencias a campo para el tratamiento de diversas enfermedades de la
cría de la abeja.
Los tratamientos se realizaron cuando aparecían síntomas de Loque Americana, Loque
Europea y Cría Yesificada.
En el trabajo de campo se evaluaron los efectos curativos del propóleos en la colmena y
los porcentajes mínimos y máximos de su uso en las aplicaciones.
Se pudo apreciar que concentraciones superiores al 3.4 cc de principio activo de
propóleos en jarabe de azúcar e inferiores a 17cc daban igualmente buenos resultados
estableciéndose como concentraciones mínimas (3.4cc de propóleos en un litro de
jarabe, y máximas (17cc de propóleos en un litro de jarabe) para el tratamiento de las
enfermedades mencionadas. Se puede preparar una solución de la siguiente manera (hay
experiencias en la zona, con excelentes resultados también, en volteo de Varroa:

Jarabe con 10% de tintura al 10%.


9 litros de jarabe
1 litro de tintura al 10%
10 litros de jarabe para tratamiento de colmenas.
A razón de 50 c.c. por dosis a cada colmena: 10.000 c.c. / 50 c.c. = 200 dosis.
Total del tratamiento, 4 dosis a cada colmena: 200 dosis / 4 = 50 colmenas.
Nota: El preparado de 1 litro de Jarabe con 10% de tintura al 10% contiene 10 c.c de
propóleos puro.
Este valor se encuentra dentro del rango mínimo (3.4 c.c. por litro de jarabe) y máximo
(17 c.c. por litro de jarabe) de los valores considerados en esta recopilación.
Con la aplicación de este tipo de preparado, los apicultores en cuestión comenzaron a
ver también efecto de volteo de varroas en las colmenas con Varroasis.
Loque Europea
Bacteria
 Agente causal (Streptococus Plutón)
 Secundarios: B. alvei, orpheus, eurydice, S. Apis

La Loque Europea es una enfermedad de la cría que por sí sola no tiene la gravedad
de la Loque Americana. Si bien el agente causal es el Streptococus Plutón, esta
acompañado por agentes secundarios (B.Alvei, B. Eurydice, S. Apis), y todos ellos
actúan cuando se da la presencia de factores predisponentes tales como:
- Estrés.
- Ambientes húmedos y fríos.
- Mala alimentación.
- Mal manejo de los espacios.
La muerte de la larva sobreviene al 4º - 5º día de vida. El apicultor conoce esta
enfermedad con el nombre de cría salteada, por las características que presentan los
panales.
Pueden distinguirse tres estados bien diferenciados;
1) La cría salteada. En este estadio hay pocas larvas afectadas.
2) Mayor cantidad de larvas enfermas. Color té con leche, amarillentas, sin brillo y
rotadas en el fondo de la celda.
3) Opérculos oscuros, hundidos y en algunos casos perforados.

Consecuencia de la Loque Europea


Las larvas jóvenes, menores de dos días, son infectadas cuando consumen alimento
contaminado con bacterias. Estas se multiplican en el intestino, llevando las larvas a la
muerte. Las abejas limpiadoras que intentan remover los restos larvales se contaminan y
los pasan a las nodrizas durante el intercambio de alimento. Estas últimas, a su vez, los
transfieren a las larvas durante su alimentación. La muerte de las larvas puede acelerarse
por la acción de las bacterias secundarias. Aunque determinadas circunstancias podría
poner en riesgo la vida de la colmena, la Loque Europea desaparece frecuentemente
debido a la capacidad de limpieza de algunas colonias.
Diseminación
La propagación de esta bacteria se realiza a través de:
- Las abejas (dentro de la colmena o por pillaje.
- Intercambio de materiales de la cámara de cría.
- Panales viejos que presentan escamas.
- Larvas contaminadas.
- Polen.
Uno de los factores preponderantes de la transmisión de la enfermedad es la deriva y la
multiplicación de colonias enfermas. Los núcleos suelen ser mas suceptibles a padecer
la enfermedad de las colonias fuertes, por tal motivo se debe tratar de multiplicar
siempre colonias sanas.

Diagnóstico
Para establecer el diagnóstico de esta enfermedad, se debe prestar atención a los
siguientes signos:
- Si las larvas mueren cuando las celdas están operculadas, presentan un cuadro
similar a Loque Americana. En este caso, se debe hacer un diagnóstico
diferencial, por lo que es aconsejable la consulta de un técnico.
- Si las larvas mueren antes de ser operculadas, se puede observar que pierden su
color blanco y brillante, tornándose amarillentas y opacas.
- Al levantar las larvas muertas con una aguja, las mismas se encuentran flácidas
(ni viscosas ni filamentosas).
- A medida que las larvas van muriendo, son retiradas de las celdas por las obreras
limpiadoras y la reina vuelve a poner un huevo en esa celda vacía. Por eso, se
observan larvas desarrolladas al lado de huevos, presentando el panal un
mosaico de edades denominado cría salteada.
- Cuando la infección es grave, las obreras no alcanzan a retirar todas las larvas
muertas y se percibe un olor pútrido.

Estrategias de control
En los primeros estadios de la enfermedad, las colmenas afectadas responden
bien al tratamiento con antibióticos: el más utilizado es la Oxitetraciclina a razón
de 1,1 gramo por cada 44 gramos de azúcar impalpable. Este preparado se
dosifica a razón de 15 gramos por colmena durante tres semanas,
espolvoreándolo sobre los cabezales de los cuadros de la cámara de cría. En el
tercer estado, cuando la enfermedad se ha generalizada, la recuperación es muy
difícil. Las obreras no pueden retirar todas las larvas afectadas con la rapidez
necesaria. En el estado terminal, lo más aconsejable es la destrucción de la
colonia y la desinfección del material, o si se pretende recuperar la familia, es
necesario realizar un paquete de abejas.
El principal momento de aparición de la Loque Europea es a principios de
primavera y durante el nucleado. El enfriamiento de la cría, condiciones de
estrés y el intercambio de materiales de la cámara de cría predisponen a esta
enfermedad.
Las medidas preventivas que tienden a restringir la aparición de brotes de Loque
Europea son:
- Realizar una buena invernada.
- Lograr un manejo armónico del espacio interior de la colmena.
- No utilizar material viejo, sin una previa esterilización o de procedencia dudosa.
- Usar reinas jóvenes, sanas y de buena procedencia.
- Evitar exponer la piquera a vientos predominantes que enfríen la cría.
- Tratar Nosemosis.
- Evitar condiciones de estrés (traslados, apertura innecesaria, movimientos
bruscos, alimentación/estimulación discontinua, etc.)

Nosemosis
Parásitos
 Agente causal: Nosema apis Zander
 Métodos de control: químico: Fumagilina

La Nosemosis es una enfermedad de las abejas adultas. Como agente causal se


consideraba el protozoario Nosema Apis Zander que se dispersa a través de la
formación de esporas que las abejas ingieren con el alimento y afecta el aparato
digestivo de las obreras, zánganos y reinas, destruyendo ciertas células encargadas de la
digestión y absorción. Estudios recientes determinaron que no se trata de un protozoo,
sino de un hongo o microsporidio.
La abeja parasitada ve disminuida su capacidad de digestión de miel y polen, por lo que
debe aumentar el consumo de estos alimentos. Por esta misma situación comienzan a
atrofiarse las glándulas hipofaringeas reduciéndose la cantidad de producción de jalea
real, y consecuentemente aumentando el riesgo de aparición de enfermedades
bacterianas y merma en la postura de la reina.
La Nosemosis puede verse potenciada por condiciones de estrés, manejo, clima o estado
interno de la colonia, siendo común observar que, colmenas aparentemente sanas en
invierno, enferman en primavera. Algunas de estas condiciones son: Largos periodos de
encierro y traslado de colonias que impiden los vuelos de limpieza de las abejas y
provocan el hacinamiento; el desarrollo temprano del nido de cría en primavera
acompañado de malas condiciones climáticas, que imposibilitan salir a las abejas.

Consecuencia de la Nosemosis
En las colmenas enfermas, se puede observar:
- Aumento del consumo invernal: al tener el intestino lastimado, las abejas
ingieren miel y polen pero no logran aprovechar sus nutrientes. Por lo tanto, el
consumo durante la invernada es hasta un 50% mayor que en las colmenas sanas
y las reservas no son suficientes.
- Lento desarrollo primaveral: la mala condición corporal de las abejas que pasan
el otoño y sus escasas reservas al inicio de la primavera, disminuye la capacidad
de las obreras de atender a las primeras crías. Asimismo, al morir las obreras en
forma prematura, se reduce la población en momentos críticos, siendo necesario
comprimirlas para permitir que se recuperen. De cualquier manera estas
colmenas, aún cuando alcancen un buen desarrollo, nunca tendrán el mismo
rendimiento en cuanto a la productividad que una familia sana.
- Recambio frecuente y/o perdidas invernales de reinas. Esta enfermedad puede
provocar atrofia en las ovariolas de la reina, e incluso esterilidad. La reducción
de postura impulsa a la colonia a recambiarla, pero la deficiente producción de
jalea real por parte de las obreras, origina el nacimiento de reinas de baja
calidad.
- Muerte prematura de abejas, así como incapacidad para el vuelo, temblores de
alas, movimientos espasmódicos causados por la inanición.
- Aumento de defecación. En un período avanzado de la enfermedad, la condición
del intestino provoca el aumento de la defecación. Se observa, entonces, la
deposición de heces en los bordes externos de las celdas y en la piquera.

Diseminación
La diseminación de la enfermedad puede producirse por:
- Cera contaminada.
- Deriva de abejas enfermas.
- Fuente de agua.
- Pillaje a las colonias enfermas.
- Uso de material contaminado.
- Intercambio de cuadros entre colmenas.
Diagnóstico
Si bien el diagnóstico se realiza mediante análisis de laboratorio, para establecer
si las colmenas están enfermas por Nosemosis, se puede observar si se produce
la combinación de estos signos:
- Escasa actividad de vuelo.
- Deficiente atención a la cría.
- Desarrollo atrasado de la colonia, principalmente en primavera.
- Muerte de abejas adultas.
- Debilitamiento de la colmena, con abejas que se mueven con gran lentitud y
dificultad al comienzo de la temporada.
- Intestinos de abejas, que se ven, simplemente, con extraer el aguijón,
deformados, hinchados y opacos.

Estrategias de control
Algunas prácticas de manejo colaboran con el control de esta enfermedad:
- Procurar que invernen colmenas fuertes con reservas suficientes.
- Asegurar un buen nivel nutricional y sanitario durante el otoño.
- Recambiar periódicamente las reinas.
- Evitar el exceso de humedad.
- Desinfección y renovación de material inerte (alzas, pisos, entretapa, rejilla
excluidora, techo y 30 % de cuadros en cámara de cría.)
- No intercambiar cuadros de cría entre colmenas.
Para que el tratamiento sea eficaz, las prácticas de manejo deben combinarse con
el control químico a través del uso de Fumagilina. Este principio activo se
administra a través del jarabe de azúcar. Las firmas comerciales especifican en
sus prospectos la dosificación. El producto es un polvo que fácilmente forma
grumos con el jarabe. Debe disolverse primero en poco volumen y luego
incorporarse lentamente al volumen total y nunca al jarabe caliente, sino esperar
a que se entibie.
En la región se hicieron pruebas con tintura de propóleos para controlar esta
enfermedad obteniéndose resultados satisfactorios. El preparado consiste en 1,5
litros de jarabe (1x1) y 37,5 gramos de tintura de propóleos al 20%. Conviene
que el jarabe aún este tibio para que la tintura se mezcle homogéneamente
cuando se la incorpora. Esto se dosifica a razón de medio litro de jarabe aplicado
semanalmente. Para prevenir la Nosemosis, además de las técnicas de manejo ya
mencionadas es conveniente:
- Instalar las colmenas en lugares que no sean muy húmedos.
- Tener colmenas con buena población y parejas durante todo el año.
- Realizar un muestreo de abejas del apiario para su análisis en laboratorio, por lo
menos una vez al año (otoño/primavera)
Cría Yesificada
 Agente causal: Acosphaera apis
 Larvas: 3º - 4º día operculado

La ascosfaerosis, conocida en nuestro país como Cría Yesificada, es una micosis


invasiva. Afecta exclusivamente a las larvas en desarrollo. Es la enfermedad micótica
mas frecuente de la Apis Melífera y la produce el hongo Ascosphaera Apis. Este,
produce esporas que son ingeridas con el alimento por las larvas durante el tercer y
cuarto día, muriendo después del operculado. El hongo comienza a crecer, invade los
tejidos, atraviesa la cutícula, emerge a la superficie y recubre casi totalmente el cuerpo
larval. En principio, las larvas muertas presentan un aspecto algodonoso y luego se
desecan y momifican. La apariencia final de las momias es blanca o negra según la
presencia de una o ambas formas sexuales del hongo.
Una cuestión fundamental es que no es suficiente que las larvas ingieran esporas para
que se desarrolle esta enfermedad, sino que es necesario que actúen factores
ambientales y de manejo sobre la cría. A estos factores se los denomina causas
predisponentes. Entre éstas las más conocidas son:
Enfriamiento de la cría: Es el factor de mayor relevancia. No es necesario una larga
exposición a bajas temperaturas para que se desencadene la enfermedad.
Desequilibrio nodrizas/cría: Cuando la población de abejas nodrizas no es la
adecuada, la temperatura del nido de cría no alcanza a mantenerse en forma normal.
Elevada humedad y mala ventilación.
Deficiencias en la alimentación: Causas por un escaso aporte de polen.
Manejo inadecuado y excesivo: Movimientos de colmenas innecesarios y mal
realizados o apertura de la colmena en épocas u horarios en que no son convenientes.
Padecimiento de otras enfermedades: por ejemplo, infestaciones provocadas por
Varroa Jacobsoni.
Consecuencias de la Cría Yesificada
Provoca la muerte de las crías por invasión del hongo. Las momias pueden ser halladas
en el suelo, en la entrada, en la plancha de vuelo o en el piso de la colmena, removidas
por obreras limpiadoras. También pueden encontrase en los panales, tanto en celdas
desoperculadas como operculadas.
La Cría Yesificada presenta variaciones en los niveles de infección. Se pueden hallar
apiarios con colmenas poco afectadas y otras con gran mortalidad de su cría. La razón
de esto reside en la resistencia natural de cada colonia a la enfermedad.
Diseminación
Las esporas pueden encontrarse en colmenas sanas y enfermas; en la miel, en el polen
almacenado, en la cera y sobre el cuerpo y en el intestino de las abejas adultas. Son
altamente resistentes y pueden sobrevivir un año en el polen y dos años en la miel.
La dispersión de la enfermedad a través de las esporas se da de distintas maneras:
Entre colmenas sanas y enfermas:
- Al producirse pillaje sobre colonias muy afectadas, las abejas que ingresan a las
mismas vuelven a sus colmenas con una carga de esporas adheridas a su cuerpo.
- Por deriva de abejas enfermas.
- Parasito como Varroa Jacobsoni llevan esporas de una colmena a otra.
- Por pecoreo de abejas de colmenas sanas a fuentes florales ya visitadas por
abejas de colmenas enfermas.
Manejo inadecuado por parte del apicultor:
- Colmenas apoyadas directamente sobre el suelo, lo que incide en el enfriamiento
de la misma, intercambio de cuadros entre colmenas, utilización de panales
viejos, etc.
Dentro de una misma colmena:
- Por la transferencia de alimento de una abeja adulta a otra.
- Por heces y restos de muda de larvas enfermas que quedan en el interior de las
celdillas.
Diagnostico
El diagnostico de esta enfermedad se complementa a través del análisis clínico y
de laboratorio:
Clínico: Esta micosis de muy fácil diagnostico en el campo. Las colmenas
afectadas presentan momias en distintos lugares de la colmena (piso y cuadros),
y en las proximidades de la piquera.
Laboratorio: Se realiza un análisis microscópico del hongo para determinar la
especie involucrada.

Estrategias de control
Como esta enfermedad se asocia inevitablemente a factores predisponentes, no
se utiliza ningún tipo de control químico. En la actualidad, se trabajan en las
siguientes dos áreas para logra el control de la Cría Yesificada.
Prácticas de manejo: Están orientadas básicamente a prevenir la aparición de
factores predisponentes y a disminuir la carga de esporas, y consiste en:
- Realizar recambios periódicos de reinas de genética reconocida.
- No abrir las colmenas en días fríos.
- No desplazar cuadros de cría a lugares de la colmena donde los cuidados y la
temperatura no sean suficientes: si se llevara un cuadro de cría a los bordes, las
nodrizas dejarían de atenderlas y alimentarlas, y además la temperatura sería
menor.
- Mantener las colmenas con adecuada población.
- Limitar el uso de trampas de polen.
- Garantizar una buena ventilación a las colmenas.
- Acondicionar adecuadamente materiales y caballetes.
Genética de las abejas: Un mismo apiario puede presentar colmenas altamente
infectadas y otras apenas infectadas. Esta variación se debe a la susceptibilidad
de las colonias frente a esta enfermedad. Por ello ocupa un lugar central en el
control, la selección de abejas resistentes a esta micosis.

Hongo del polen


- Agente causal: (Bettsia alvei)

Bettsia Alvei es el hongo saprófito conocido como Hongo de polen encontrado en la


colmena. Crece sobre las celdas que contienen polen almacenado, pareciendo las
mismas algodón o una telaraña.
Factores predisponentes enfermedades fúngicas
Humedad: Son enfermedades ligadas a humedad y temperatura. Lugares húmedos y
fríos o veranos muy lluviosos. Una colonia de abejas con excesiva humedad y que
además le proporcionamos alimento muy acuoso, es un potencial sujeto a desarrollarlas.
Entregar alimentos higroscópicos es muy importante.
Mala ventilación: Una colonia mal o poco ventilada, con baja población favorece la
presencia de humedad, siendo el caldo de cultivo para las esporas de Ascosphaera Apis
(cría Yesificada).

Estrategias de control
- Invernar con colmenas fuertes y con espacio reducido (invernar con Alza o alza
y media) para impedir el espacio sobrante ya que ellas no podrán ventilar la
mayoría de los días de invierno.
- El escape Porter de la entretapa es también efectivo mantenerlo algo abierto.
Pero aunque tomemos estas precauciones veremos que hay años que lo mismo
tendremos presencia de hongos en el polen que se encuentran a los costados
(lindantes con los costados del alza).
- Llegado el mes de agosto/septiembre, en las primeras revisaciones deberemos
retirar estos panales muy infectados porque las abejas tratarán de extraerlo pero
al mismo tiempo se afectarán de diarrea que podrá terminar en Nosema.
- Por otro lado y el apicultor, para tratar de salvar el panal, le aplicará un chorro de
agua, a mediana presión para impedir que se rompa, y veremos que en casi todos
los casos el polen infectado se desprenderá de las celdas y así se podrá reutilizar
el panal labrado.
Otras problemáticas
 Chaqueta amarilla
 Polilla
 Fermentación del néctar

Chaqueta amarilla
Es una avispa, que ataca a las abejas, a los mamíferos y aves lastimados, a la fruta, etc.
Dependiendo de cómo se presente la primavera, la chaqueta amarilla (Véspula
germánica) puede representar un problema para la apicultura:
Frecuentemente si el principio de temporada se presenta húmedo disminuye la
supervivencia de las reinas fecundadas. Estas son las únicas sobrevivientes durante el
invierno, es decir que cada familia se inicia y termina en una sola temporada. Durante
los primeros meses del verano no constituyen ningún tipo de problema para la abeja.
Los principales ataques son a mediados de otoño cuando el nido de chaqueta amarilla
(subterráneo) alcanza su máximo desarrollo. Las obreras de chaqueta amarilla trabajan
con temperaturas más bajas que las abejas, quienes en ese momento están comenzando a
formar el racimo invernal. No solo pillan miel del interior de la colmena, sino que con
sus mandíbulas cortadoras separan el abdomen de las abejas y lo llevan a su propio
nido. Tienen aguijón liso y a diferencia de la abeja puede picar reiteradas veces.

Estrategias de control
Para prevenir los ataques de Chaquetas Amarillas a las colmenas, es recomendable;
- No apoyar las colmenas directamente sobre el piso, sino sobre caballetes y a una
altura no inferior a los 40 Cm. de altura.
- No utilizar ladrillos cerámicos o bloques para apoyar las colmenas, ya que en su
interior se pueden establecer nidos de Chaqueta.
- A principios de la temporada apícola, eliminar las reinas de Chaqueta
fecundadas y destruir los nidos que se encuentran en las proximidades del
apiario.
- Utilizar cebos tóxicos que las obreras de Chaquetas Amarillas llevan al nido,
originando la muerte de toda la familia. (Nunca con Imidacloprid)
- A comienzos del otoño, reducir las piqueras de las colmenas para facilitar la
defensa de la misma en caso de ataques de Chaqueta Amarilla.
- Mantener colmenas con buena población, ya que los ataques se dirigen
principalmente hacia las colmenas débiles.
Polilla de la Cera
La polilla de la cera es un enemigo que produce pérdidas tanto en el colmenar como en
galpón del apicultor, existiendo dos clases diferentes; La Polilla Mayor de la Cera o
falsa Tiña (Galleria mellonela); y la Polilla Menor de la Cera o Tiña de Cera (Achoia
Griselle).
Las principales diferencias son que la Polilla Mayor es de 25 mm., el color del cuerpo es
marrón-gris, el color de la cabeza puede ser gris o marron claro y ponen entre 400 y
1800 huevos. Mientras que la Polilla Menor es de 18 mm., marrón plateada uniforme, la
cabeza amarilla y pone entre 200 y 300 huevos.
El ciclo biológico de las polillas es de aproximadamente 50 a 60 días, siendo las
temperaturas óptimas para su desarrollo entre 30 y 32 grados. Las larvas eclosionan del
huevo entre el octavo y décimo día de su puesta. Estas larvas son muy movedizas,
escapan de las abejas y se introducen en una celda vacía, en la cual comienzan a roer,
formando una galería. En estas galerías que van recubriéndose de seda, se producen los
distintos estadios. Al llegar a su última etapa sale de los panales y se ubica sobre los
cuadros o paredes del alza. Forma un capullo para, pasado unos días, emerger como
mariposa (polilla).
La destrucción total de una colonia de abejas se produce cuando esta se encuentra débil,
ya sea porque esta afectada por enfermedades o falta de alimento.
Las polillas van horadando el panal, alimentándose con cera, polen y restos orgánicos
que se hallan en las celdas, donde han nacido las abejas (panales oscuros).
Asimismo, en colonias atacadas por polillas, existe un alto porcentaje de posibilidades
de contraer Loque Americana, por el transporte realizado de esporos de una colonia a
otra.
En los galpones calefaccionados, debido a las temperaturas y al no haber abejas para su
control, puede llegar a ocasionarse grandes pérdidas de material.

Estrategias de control
Si bien en nuestra zona no era muy frecuente que se produzcan ataques de polilla, es
conveniente tomar ciertos recaudos para evitarlos, por ejemplo:
- Durante el invierno, en el galpón, no estibar el material que no se utilizará, ya
que estas condiciones favorecen su proliferación.
- Las alzas melarias que no se utilizan durante el invierno/primavera, al estibarlas
en el galpón, tratar de cerrarles todo ingreso a la polilla para impedir su
reproducción.
- En caso de detectar cuadros afectados por polilla, retirar la cera y quemarla, y si
bien pretende reutilizar el cuadro, flamearlo para eliminar los huevos que
pudieran haber quedado.
- En las alzas, se recomienda también el flameado, particularmente en los ángulos
y rieles.
Fermentación del Néctar
El néctar recolectado por las abejas, depositado en las celdas del los panales y que no
llegan a opercular en los meses de marzo/abril, va a ser un grave problema si se lo deja
como alimento de las abejas para que pasen el invierno.
Además producirá mayor humedad en su interior, va a fermentar el néctar, y cuando las
abejas lo consuman, contraerán enfermedades como una simple diarrea, a la Nosemosis
que puede terminar con la colmena. El néctar no es alimento de las abejas hasta que no
se concentre a 18% de humedad, momento en que la abeja opercula la celda para
guardar como reserva.

Estrategias de control
- Principalmente en la revisión otoñal (momento que se preparan las colmenas
para invernar) dejarles miel operculada.
- Los panales con néctar que no llegaron a opercular, se pueden guardar en
galpón, tomando la precaución de que el ambiente sea propicio para que no
fermente.
- Recién cuando en la nueva temporada haya entrada de néctar, podrán agregarse
esos panales con néctar sin opercular que fueron guardados.
EXPERIENCIAS CON ACEITES ESENCIALES
Desde hace varios años los apicultores de distintas partes del mundo están buscando
alternativas para intentar disminuir, en la medida de lo posible, el uso de acaricidas en
las colmenas. La calidad de la miel depende en gran medida de la ausencia o presencia
por debajo de límites permitidos de residuos tóxicos para el ser humano. Adquieren
enorme relevancia, entonces, las pautas de manejo llevadas a cabo por el apicultor y los
tratamientos que éste usa para el control de las distintas enfermedades que afectan a las
abejas, evitando así trabas comerciales. Los niveles de infestación tolerables dentro de
la colmena son aquellos en que los daños económicos causados por el parásito son
inferiores a los costos del tratamiento; sin embargo, los niveles poblacionales del ácaro
deben mantenerse bajo el 3%, ya que infestaciones superiores podrían alcanzar, en poco
tiempo, niveles que resultarían mortales para las colonias.

En los últimos años, el control de Varroa estuvo centrado en el uso de acaricidas


sintéticos (basados principalmente en piretroides y fosforados). El desarrollo de
resistencia a estos productos por parte de Varroa y la detección de residuos en cera (que
posteriormente pasan a la miel) y propóleos, plantean la necesidad imperiosa de
encontrar alternativas que no acarreen efectos negativos y terminen perjudicando
sustancialmente a la actividad en lugar de representar un beneficio.

En este marco, los aceites esenciales y sus principios activos, surgen como potenciales
herramientas de control para intentar dar algún tipo de solución a esta problemática. Los
aceites esenciales están constituidos principalmente por compuestos terpénicos y
fenólicos, siendo estos últimos los responsables de las propiedades antimicrobianas por
su capacidad de afectar la permeabilidad de la membrana bacteriana. En consecuencia,
el timol aparece como un arma ecológica contra la Varroa. Con vistas a prevenir la
posibilidad de que aparezca cualquier tipo de resistencia a esta sustancia tal y como ha
ocurrido con los acaricidas de síntesis, se ha empezado a trabajar con algunas de las
numerosas plantas medicinales que, según la bibliografía encontrada en base a varios
especialistas de distintas partes del mundo, tienen efectos acaricidas, antisárnicos e
insecticidas como la Lavanda, el Laurel, que significarían una alternativa importante.

El uso indiscriminado y reiterado de algunos productos para el control de varroasis ha


originado razas resistentes del ácaro y problemas de contaminación de la miel y otros
productos de la colmena. Por ello, la tendencia actual para el control de ésta y otras
enfermedades, es el uso de productos naturales que puedan incluirse en programas de
control integrado. Lo ecológico tiene la ventaja de que no contamina, pero el
inconveniente de que su efectividad depende de factores externos al apicultor,
imposibles de controlar, como la temperatura.

La Universidad de Mar del Plata, y su Laboratorio de Artrópodos tiene experiencia y


varios ensayos y trabajos científicos publicados.
PROPÓLEOS CONTRA VARROA
LOQUE AMERICANA Y NOSEMA
Dr. Julio C. Díaz Octubre 2006
Presidente de la Asociación Argentina de Apiterapia

Se coloca el propóleos en bruto en un recipiente y se agrega alcohol etílico de 96º. Se


debe usar alcoholes que sean para tomar, de licorería o de repostería. Recordar que la
mayoría de los alcoholes de farmacia, tal como dicen sus etiquetas, son “USO
EXTERNO EXCLUSIVO”. Este recipiente con propóleos y alcohol, estará en un lugar
oscuro y se procurará moverlo, agitarlo o sacudirlo, diariamente, durante no menos de
dos semanas. Al cabo de este tiempo se lo filtra con papel de filtro para café. La
solución hidroalcohólica resultante, que es de concentración desconocida, puede
ponerse en heladera para que se separe y sea retirado el sobrante de cera disuelto en
alcohol. El residuo que quedó en el filtro tiene propóleos y se le puede hacer una
segunda extracción. Esta solución obtenida deberá ir al siguiente paso, la evaporación
del alcohol. Se hará con una corriente de aire apenas tibio y que no llegue a calentar y
deteriorar el producto. Esta tarea es lenta y puede demorar varios días de acuerdo al
volumen a evaporar. Cuando el nivel no baje más, podemos pensar que no hay más
evaporación o alcohol para evaporar. Tendrá esta tintura una consistencia como de miel.
Si inclinamos el recipiente, no se vuelca, se desliza lentamente. Esto es el Extracto
Blando de propóleos, a partir del cual debemos hacer todas las otras preparaciones. Para
la preparación de la solución terapéutica, se puede hablar de dos recetas que en realidad
son una, desde su dosis mínima hasta la máxima. Se recompone este Extracto Blando en
solución alcohólica, al 8,5% hasta el 17%. Por ejemplo, para un litro usaremos 85 cc de
Extracto Blando en 915 cc de alcohol, en el primer caso y 170 cc. de Extracto Blando en
830 cc de alcohol, para el segundo caso. Tendremos la solución alcohólica, a diferencia
de la inicial, de concentración conocida. Esta solución alcohólica se mezclará con algún
tipo de jarabe. El jarabe a usar es solo un vehículo, debe ser un líquido dulce, de azúcar,
o mejor miel, pero sin interesar demasiado la concentración. También como en el caso
anterior hay un mínimo y un máximo: El mínimo, 2% de solución en 98% de jarabe.
Máximo; 10% de solución en 90% de jarabe. Ejemplo, para un litro el mínimo: 20 cc de
solución en 980 cc de jarabe. Para el máximo, 100 cc de solución en 900 cc de jarabe.
La aplicación es rociando o asperjando marcos (no cabezales) y nodrizas. Ello asegura
que al ingerirlo para limpiar, lo distribuyen al resto de la colmena. No debe ser aplicado
en alimentador, ya que es muy poca cantidad y a la abeja no le gusta. Se darán 50 cc por
colmena una vez a la semana, durante tres semanas consecutivas en caso de brote de
alguna patología. De acuerdo a si curo o prevengo y de acuerdo a la intensidad del
brote, usaré mayor o menor concentración y curaré una, tres o más veces. Es a criterio
de acuerdo al estado de colmenas o las circunstancias. Se puede usar en épocas de
mielada, de entrada de néctar y polen o en cosecha, ya que no contamina. En las dosis
indicadas no se han reportado situaciones que alteren la colmena. Hay incentivación de
postura y una “levantada” general. Se debe tener en cuenta que por debajo de la dosis
mínima no hay efectos y por arriba de la máxima se puede “disminuir” o cesar la
postura.

El conteo de varroas es conveniente hacerlo a partir de la segunda semana, donde no


solo se verá el efecto directo por contacto, sino el que surge a partir del propóleos en la
hemolinfa de las abejas y crías, más la levantada de defensas de la colonia.
Contenidos

- Mielada
- Cosecha y Extracción de Miel
MIELADA
Es el período en que se produce la floración masiva de las plantas melíferas que
circunda el colmenar y con ella el gran flujo de néctar que luego será la miel de nuestra
cosecha.
Si bien en nuestra zona la floración es escalonada, o sea que casi permanentemente
durante toda la temporada apícola existen flores de donde la abeja recurra a libar, luego
de la enjambrazón se avecina la mielada, que es cuando nuestras colmenas deberán estar
lo mas fuerte posible para aprovechar este momento.
Por supuesto el clima es de suma importancia en este momento porque ha de influir en
la secreción del néctar de las flores y si la temporada viene adelantada o con retrazo,
buena o mala. Para obtener una buena producción de miel, los días durante la temporada
apícola deberán ser con temperaturas entre 20º a 25º, humedad adecuada del suelo y del
aire, tiempo calmo y soleado.
Para saber si verdaderamente hay entrada de néctar, se deben observar 2 indicios: Los
DIRECTOS, que se ven dentro de las colmenas y los INDIRECTOS, que se deducen del
comportamiento de las abejas.
INDICIOS DIRECTOS
Si observamos dentro de nuestras colmenas, podremos observar como progresa el
acopio de néctar. También se verá el blanqueo de los panales: las abejas en su afán de
recolectar estirarán cera incluso sobre los cabezales, esta cera al ser nueva da este color
casi blanco.
INDICIOS INDIRECTOS
Abejas sobre flores: Una prolongada permanencia sobre una misma flor puede
indicarnos su riqueza en néctar.
Habrá también un ida y vuelta de abejas entre el colmenar y el campo.
Interés de las abejas por la miel: Habiendo entrada de néctar, la indiferencia de las
abejas hacia la miel que pueda haber fuera de las colmenas es notoria. Pero bastará que
la mielada se corte, ya sea por mal tiempo que detenga la secreción de néctar en las
flores, para que la codicia de las abejas por la miel fuera de las colmenas reaparezca en
el acto (pillaje).
Interés de las abejas por el agua: Cuando hay una secreción abundante de néctar, las
abejas dejan de recurrir al agua, esto ocurre porque el néctar fresco es siempre muy
acuoso y provee a la colmena del agua que las abejas necesitan vaporizar para refrescar
el nido.
Zumbido nocturno del colmenar: Es producido por las abejas al ventilar el néctar traído
durante el día.

COMO SE TRABAJA DURANTE LA MIELADA

Al llegar la mielada, todo el trabajo del apicultor cambia bruscamente. Hasta ese
momento se vivía pendiente de lo que ocurría en la cámara de cría porque se debía
llegar con colmenas fuertes al momento de la mielada, ahora obtenido este objetivo (y
tarde para insistir con las colmenas que hayan quedado atrasadas), toda la energía se
deberá poner en el manejo de las alzas de miel. A partir de ahora solo se controlarán por
su progreso en la carga del néctar y solo se revisará aquel nido cuya colmena haya
detenido su acopio, para ver que le ocurre y tratar de solucionarla. Estas soluciones
deben ser rápidas y drásticas para no perder el momento de la mielada.
En el caso de una colmena con fallas como puede ocurrir sin reina (poco probable) se
fusionará en el acto con un buen núcleo o alguna colmena atrasada para que siga
adelante sin detenerse.
CONCLUSIONES: Hemos visto que los principales problemas a resolver hasta esta
etapa de la temporada apícola era:
En primavera, la alimentación y el espacio para la cría. Mas tarde y a medida que
avanzaba la temporada y aumentaba el néctar en los campos, la enjambrazón, que cesó
al comenzar la mielada. Ahora en cambio, solo nos queda por cuidar que no les falte
espacio (alzas en la cámara melaria) para que almacenen allí todo el néctar que traen del
campo, de otro modo, ellas se verían forzadas a cargar miel en el nido de cría,
encerrando a la reina y limitando el área de postura.

CONTROL DE ALZAS (MELARIAS)


A medida que avanza la mielada, es necesario ir observando como va la carga de alzas,
para saber cuando hay que agregarle otra más.
Recordemos que la primer alza sobre la cámara de cría es colocada antes de la época de
enjambrazón para dar espacio a la colmena. Así que en momentos de la mielada
deberemos colocar nuestra segunda alza melaria y hasta una tercera si la colmena es
fuerte y se observa gran producción de miel. Las alzas melarias deberán agregarse
cuando la que la precede ya haya sido ocupada en su buena parte con miel.
Algunos apicultores colocan las alzas vacías directamente sobre el nido es decir debajo
de la llena, otros la ubican sobre el alza cargada con néctar para su continuación en el
proceso de llenado de néctar en los panales. La verdad es que como en nuestra zona no
debemos dejar por mucho tiempo los panales operculados, por la cristalización que se
produce dentro de las celdas, simplemente las alzas vacías se colocarán en la parte
superior de la colmena (inmediatamente debajo del techo) y se seleccionarán los panales
que están listos para llevarlos a la sala de extracción.
En nuestra zona y a causa de noches con bajas temperatura, hacen que la miel acopiada
en los panales acelere la cristalización, obligándonos a cosechar los panales
recientemente operculados para evitar problemas en el momento de extractar. Los
panales con un 75 % operculado en ambas cara estarán listos para ser llevados a la sala
de extracción, evitando así panales con miel cristalizada que dificulta la extracción.
Debido a esto, se deberán realizar 4 y hasta 5 cosechas por temporada, una cada 25 días
aproximadamente.
Los panales del centro serán completados con néctar antes que los de los costados, esto
es consecuencia del milenario hábito de las abejas de comenzar la carga por el medio
extendiéndola progresivamente hacia los costados que quedan un tanto atrasados
respecto a los panales centrales. Una técnica que mejora el manejo de los panales
melarios para emparejar la distribución del néctar acopiado, es intercalar los panales no
operculados de los costados por los ya terminados del centro, obligando a las abejas a
que los completen bien para que en la cosecha nos llevemos mas panales y mas parejos
a la sala de extracción.
COSECHA DE MIEL
La cosecha y el procesado de la miel, son momentos fundamentales dentro de un
emprendimiento apícola. Esto se debe a que su objetivo, como el de todo buen apicultor,
es colocar en un envase una miel de tan alta calidad como la que sus abejas almacenaron
en los panales. Para eso, debe seguir con cuidado una serie de pasos que le permitan
llevar la miel hasta el consumidor sin alterar sus virtudes primarias.
Una de las cuestiones a tener en cuenta es el horario en que se va a realizar la cosecha:
el momento más oportuno es cuando se tiene la mayor entrada de néctar porque las
abejas se encuentran ocupadas pecoreando y recepcionando. Para los meses de
noviembre y diciembre, el horario puede extenderse hasta entrada la tarde porque los
nectarios de las plantas continúan segregando sustancias azucaradas por un período mas
prolongado. En cambio durante enero-marzo no es conveniente cosechar después de las
14 horas, por los problemas de pillaje que se pueden ocasionar.
Un aspecto fundamental tanto en la cosecha como en la extracción, es el hecho de
tomar conciencia de que se está manipulando un alimento, por lo que hay que extremar
las medidas de higiene tanto del material que se va a utilizar para la cosecha, como del
vehículo que se utilizará para el transporte de las alzas melarias, cuidando de que estas
no vayan junto a sustancias contaminantes. La misma precaución hay que tener durante
la cosecha en el apiario: no apoyar los cuadros cosechados en el suelo, utilizar agua
potable o potabilizada durante el desabejado y no utilizar sustancias en el ahumador que
puedan transferir olores y sabores indeseables en la miel.

Desabejado: El primer paso para extraer los panales de las colmenas, consiste en sacar
las abejas de las alzas melarias. De este modo se llevará solo la miel, sin afectar la
población de la colonia. Esto se conoce como desabejado y se puede recurrir a distintos
métodos, según el tamaño del apiario.
Cepillado: Las abejas se quitan utilizando un cepillo especial, de cerda fina, que se
desliza sobre cada cara del panal, lo que permite arrastrarlas hacia dentro del alza. Al
realizar este procedimiento, es conveniente mojar el cepillo para reducir la irritación que
produce en las abejas.
Sacudido del marco: Los marcos se sacuden dentro del alza uno por uno con ayuda de
ambas manos, una de las manos golpea al marco mientras la otra lo sostiene. De este
modo, las abejas caerán en la cámara de su propia colmena.
Utilización de sopladores: Existen varios sopladores comerciales disponibles que
funcionan sacando a las abejas del alza mediante un chorro de aire. Los inconvenientes
que presenta este método son los altos costos y la irritación que provoca en las abejas.
Ahumado: Se saca el alza melaria, utilizando el humo, y se la deposita sobre el techo de
la colmena de al lado. Las abejas vuelven solas a su colmena. Solo se recomienda su uso
cuando la entrada de néctar es muy abundante. Además, este manejo debe realizarse en
las horas donde la mayor cantidad de abejas se halla en el campo, ya que de este modo
abandonan el alza con mayor facilidad.
Una vez que el cuadro se encuentra desabejado, se lo coloca en un alza o media alza con
una entretapa ciega como fondo y otra tapando. Estas entretapas deben asentar bien, ya
que las abejas detectan fácilmente las fuentes de alimento por el olfato y van a buscar la
forma de introducirse. También hay que disponer de cuadros vacíos para ir reponiendo
mientras se cosecha, es decir, a medida que se van sacando de la colmena los cuadros
con miel, se reemplazan con cuadros obrados o con cera estampada. Los cuadros con
cera obrada provenientes de la extracción anterior son un buen atractivo para las abejas:
como contienen restos de miel enseguida comienzan a acondicionarlos y focalizan en
ellos su atención. El disponer de cuadros vacios para reponer mientras se cosecha, no
solo evita regresar al apiario, sino que también ahorra el disgusto de tener que abrir
nuevamente la colmena, ya que siempre después de la cosecha aumenta la agresividad.
Con respecto a los cuadros con miel que se van cosechando, hay que tener la precaución
de retirar de la colmena, aquellos que estén operculados en un 80%. Lo ideal es retirar
los cuadros operculados en su totalidad, porque aunque la humedad de la miel esté
dentro de los límites estipulados en el Código Alimentario Argentino, la calidad será
inferior porque la actividad enzimática de esa miel no será óptima.
Durante la cosecha, a medida que se van llenando las alzas o medias alzas con cuadros
con miel, es conveniente ir trasladándolas al vehículo y cubrirlas con un polietileno para
evitar que ronden las abejas y además para mantener la temperatura y facilitar luego la
extracción.

EXTRACCIÓN DE MIEL
La extracción de miel debe realizarse en un ambiente cálido para favorecer el flujo de
la miel desde los cuadros y evitar la incorporación de pequeñas burbujas de aire. Estas
son difícil de eliminar, dan turbidez a la miel y con el tiempo forman una capa de aire
que otorga mal aspecto al producto envasado.
Los procesos que se realizan en la sala de extracción son dos: DESOPERCULADO y
EXTRACCIÓN.
DESOPERCULADO: es la remoción de la delgada capa de cera con que las abejas
cubren las celdas (opérculo), una vez que la miel está madura. Básicamente existen dos
tipos de procesos de desoperculado:
a) En Caliente: se utilizan cuchillas calientes que, simultáneamente cortan y
derriten el opérculo. Las cuchillas se calientan a través de diversos métodos: con
agua caliente, vapor de agua o resistencias eléctricas.
b) En frío: funcionan a través de dos rodillos con tanza que giran a gran velocidad
y al pasar el cuadro entre éstos, rompen los opérculos. Para apiarios con poca
cantidad de colmenas, se puede utilizar el peine desoperculador.
Durante el desoperculado, junto con la cera sale gran cantidad de miel. Esta puede
recuperarse de distintas maneras:
Escurrido: en la batea donde se desopercula se coloca una malla metálica (tipo
mosquitero). Con el correr de los días, los opérculos quedan sobre la malla y la miel
a recuperar, por gravedad, decanta al fondo de la batea.
Prensado: La miel se obtiene por presión ejercida sobre el opérculo.
Fundido: Se utilizan fundidores solares, a vapor, o batea fundidora de opérculos.
Se considera que la cera obtenida de los opérculos una vez separada de la miel es la
de mayor calidad. Los apicultores las canjean por hojas de cera estampada.

EXTRACCIÓN: Una vez desoperculados, los cuadros se colocan en un extractor


de miel, donde la miel es separada de las celdas por fuerza centrifuga.
Las principales diferencias entre extractores son:
a) Su tamaño (varían en su capacidad, desde dos cuadros hasta mas de cien).
b) Si los marcos se colocan uno a uno, si se utilizan canastos que incluyen varios
marcos.
c) El sistema de funcionamiento, manuales o a motor.
La miel extraída debe ser separada de los restos de cera e impurezas tales como
madera, larvas, antes de ser envasada. Existen distintos métodos: decantación,
filtración o una combinación de ambos.
Decantación: con el paso del tiempo, las impurezas suben a la superficie de la miel,
quedan flotando y se las retira. De acuerdo con el número de colmenas que maneje
el apicultor, puede realizarse en el mismo tambor en que se la comercializa o en una
cisterna, y después trasladarse a tambores. El período de decantación dura
aproximadamente siete días. En ese tiempo se produce la “maduración” de la miel
culminando con un producto homogéneo.
Hay que tener en cuenta que la miel es una sustancia altamente higroscópica y capta
con facilidad la humedad ambiente. Tienen que tener una tapa bastante hermética y
el ambiente no ser húmedo ni calefaccionado.
Filtración: Se utilizan coladores que se colocan sobre el tambor, los que, al pasar la
miel, retienen las impurezas. En grandes establecimientos no se utiliza este sistema
ya que insume más tiempo.
Contenidos

- Revisión Otoñal
- Preparación de colmenas para invernada
- Invernada
- Compra inicial para comenzar en
Apicultura
REVISIÓN OTOÑAL
Y
PREPARACIÓN DE COLMENAS PARA INVERNADA
La revisión otoñal es de suma importancia, pues de ella depende como encontraremos
nuestras colmenas en la primavera. Se realiza convenientemente después de la última
cosecha. En caso de encontrarnos con una reina mediocre, la eliminamos y unimos la
colonia a otra colmena con buena reina.
Es conveniente sacar los panales de los costados para evitar el moho que comúnmente
se genera en esos panales por la excesiva humedad de invierno, éstos también pueden
ser eliminados por su envejecimiento. En este caso dejaremos la colmena con 8 marcos.
Levantar un poco la colmena por su parte posterior a fin de que en el piso no se acumule
el agua de lluvia.
Las colmenas se evitarán abrir con menos de 14°C.

Esta revisación tiene como objeto verificar el estado interno de la


colmena y efectuar el manejo para una buena invernada:
1) Comprimir la colmena.
2) Fusionar familias más débiles.
3) Equiparar reservas de alimentos y cosechar excedentes.
4) Prueba del frasco para saber con que nivel o porcentaje de infestación entramos al
otoño.
5) Realizar el tratamiento para control de Varroa.

1) Comprimir la colmena:
Seguramente que para principios de marzo la reina merma su
postura y el nido ya ha comenzado a reducirse, asi que si tenemos cuadros con cría en la
segunda ½ alza los bajamos al igual que los panales con miel, tratando de ir achicando
la colmena hasta llevarla a que esté compuesta por cámara de cría o a lo sumo, cámara
de cría y media alza en la que pasará el invierno. En el caso que optemos por dejarles
una media alza sobre la cámara de cría, estará compuesta solo de panales con miel.
También en los laterales de la cámara irán cuadros con reservas de miel, se verificará
también que haya polen acumulado, quedando el espacio de postura a 2 o 3 panales
como máximo. Este proceso influirá en el óptimo control de Varroa, la mayor parte de
los ácaros estarán en su fase forética, la reina no puede seguir aovando porque los
cuadros están ocupados fundamentalmente con reservas y aumenta también la
frecuencia de tránsito de las obreras sobre el producto formulado para eliminar los
ácaros.
De esta forma lograremos disminuir el consumo de alimentos (por tener un volumen a
calefaccionar más pequeño). El racimo invernal que efectúan las abejas al disminuir la
temperatura y es más efectivo en colmenas fuertes, las familias débiles no llegan a la
primavera.
2) Fusionar familias mas débiles:
Unir con otra del apiario colocando entre ellas un papel
de diario al que le efectuaremos algunas perforaciones y a las 24 horas se habrá
unificado su olor uniéndose sin inconvenientes.
En caso de encontrar colonias huérfanas se las unirán de la misma forma.
El objetivo, es fundamentalmente que las colmenas que invernen sean fuertes con
mucha cantidad de abejas.

3) Equiparar reservas de alimentos y cosechar excedentes de miel:


Utilizaremos los
cuadros de miel que sobran a una colmena, para reforzar a las más flojas. La miel
sobrante que no podemos ubicar la llevaremos a la sala de extracción como última
cosecha de temporada.

4) Prueba del frasco (monitoreo) para saber con que nivel o porcentaje de
infestación entramos al otoño.
Hacer un recuento de ácaros tomando unas 300 abejas y
colocándolas en un frasco con agua con detergente o alcohol. El recuento debe dar
próximo a cero y no mas de 3%. Realizar este proceso en más colmenas (10 % del
apiario). Aunque tengamos pocas colmenas hacer esto en un mínimo de 2 colmenas.
Repetir esta prueba luego del tratamiento para el control de Varroa si quieren
cerciorarse de la eficacia del medicamento.

5) Tratamiento para el control de Varroa:


Una vez que realizamos las operaciones
anteriores, antes de cerrar una colmena se coloca el producto para tratar Varroa.
Usar productos efectivos y que no produzcan resistencia del ácaro (debido a esta mala
práctica, los remedios del mercado son cada vez más fuertes, más agresivos y más
peligrosos para las abejas, para nosotros y el medio ambiente).
Si el producto son tiras impregnadas con flumetrina o amitráz, hacer un poco de espacio
entre los cuadros donde se colocarán las tiras con el objeto de que la abeja tenga el
máximo contacto con el producto. Si no hay un buen tránsito de abejas sobre las tiras, la
efectividad del producto se verá disminuida.
Se colocará en los laterales del nido. Este suele estar del centro hacia el lateral de la
colmena, donde le pega más el sol.
Retirar el producto cuando lo indique el marbete del mismo. No esparcir las tiras
extraídas en cualquier lado: juntar y enviar a basurero con restos domiciliarios.

Sólo deben invernar las colmenas bien pobladas; si se trata de una colmena débil o
huérfana o de núcleos que no progresaron, lo más aconsejable es unirlos a una colmena
fuerte. Las colmenas fuertes consumen menos (por kilo vivo) que las flojas, soportan
mucho mejor el frío y por esto llegan hasta la primavera en mucho mejores condiciones
que las familias débiles.
Las colmenas deberán cubrir todos los marcos de abejas de la cámara de cría y habrá
que dejarles por lo menos 3 marcos repletos de miel operculada y dos con polen. Esto
siempre que el comienzo de la primavera venga bien, sino deberemos recurrir a dejarlas
con media alza de miel completa. Es decir, que si invernamos colmenas en cámara (sólo
un alza) y la primavera llega tardía, tendremos que recurrir a más reservas de miel que
guardamos en depósito para tal fin.
Si no, podremos también invernar colmenas compuestas por cámara y media (la media
alza sólo miel), en este caso estaremos mas seguros de pasar la primavera sin
problemas, e incluso de no alimentar artificialmente.
Volviendo al tema de reservas para que pasen el invierno, nuestros inviernos por lo
general son de frio parejo, el racimo invernal se torna casi inmóvil sin consumir
reservas. Pero cuando el invierno es desparejo y se alternan períodos tibios en que la
colmena despierta y comienza a activarse y a consumir miel, con bruscos enfriamientos
que la encogen de golpe y lo que es peor aún la desacomoda a veces respecto de sus
reservas de alimento, su consumo se intensifica y los peligros de una mala invernada
son mucho mas acentuados. Esto ocurrirá de todos modos a partir del mes de agosto, de
días fríos pasamos a días con sol que superan los 12 grados, las pecoreadoras salen a
tratar de conseguir néctar y polen, que al no encontrarlo, vuelven sin su carga habitual,
generándoles un gasto de energía que deberán suplir con el consumo de miel de las
reservas, no se detendrá el consumo de las reservas hasta que la entrada de néctar
comience con las primeras flores (Diente de León, ciruelos, manzanos etc.).
Con la invernada, terminarán los trabajos del año apícola los que se reiniciarán en la
primavera siguiente.
Se colocan las guardapiqueras con el objeto principalmente, de impedir la entrada de
chaquetas amarillas que según la zona a veces pueden apoderarse de la colmena,
matando a la reina y saqueando las reservas, pero esto ocurre por lo general, con
colmenas débiles con pocas guardianas que defiendan la entrada. Además achicando la
piquera evitaremos la entrada de vientos helados que enfriarán el racimo invernal.

INVERNADA DEL COLMENAR


Es importante decir que las buenas cosechas, nacen de las buenas invernadas. Es decir
que un buen rinde comienza a prepararse en el otoño anterior a través de un buen
acondicionamiento invernal de las colmenas. Y si esta operación no se hace como es
debido, no es sólo la buena cosecha la que se pone en juego, sino que puede ser la vida
misma de las colmenas la que corra riesgo. Si nos detenemos a pensarlo un momento,
veremos que es perfectamente lógico porque se trata de atravesar la etapa más difícil
para las abejas, etapa en que la colmena está completamente desvalida: en verano, no
sólo cualquier colmena sobrevive sino que incluso puede prosperar; en invierno, en
cambio y como es obvio, cualquier problema existente o no corregido por un mal
acondicionamiento otoñal, puede si la falla es grave y no se la repara a tiempo provocar
la muerte de la colmena; y aún en los casos mas leves, siempre afectará de alguna
manera su evolución primaveral y por lo mismo su productividad.

INVIERNO
1. En el colmenar sólo visitas con inspección externa
2. Preparación de material y reparación de ellos
3. Visita al colmenar después de temporales
4. Retirar techos de las colmenas con entretapas húmedas los días de sol
5. Impedir el acceso de animales para que no puedan volcar las colmenas
COMPRA INICIAL PARA COMENZAR CON MI
APIARIO
DOS VARIANTES
a) Armo colmenas nuevas vacías y compro núcleos para poblarlas.
b) Compro colmenas ya formadas y en plena producción.

Si opto por la primer variante, comenzaría con todo nuevo (material y reina) y la
ventaja de empezar a manejar las colmenas poco a poco, creciendo en número de abejas
y al mismo tiempo creciendo en experiencia como apicultor y entrando en confianza
con las abejas.
La desventaja de esta variante es que no habrá cosecha de miel en esta temporada, ya
que necesitarán crecer en número y solo acopiarán miel para ellas para pasar el invierno.
Si opto por la segunda variante, tendríamos la ventaja de cosechar miel en la misma
temporada de compra. La desventaja es que estaríamos adquiriendo material usado, el
precio mayor que pagaríamos por familia de abejas y principalmente obliga al apicultor
que está realizando sus primeras experiencias a enfrentarse a colmenas muy pobladas,
esto puede cohibirlo al punto de abandonar la actividad.

Al término del verano, nuestros núcleos deberán ser colmenas: mansas, alojadas en una
buena alza en buen estado, esta alza se recomienda ser de fábrica, las colmenas
deberán estar bien pesadas, deben ser fuertes y deben encontrarse sanas.
Mansas: Se entiende por mansa, toda abeja que permite abrir la colmena y que una vez
ahumada, se queda quieta sobre su panal y permite que se la revise sin alborotarse.
Alza en buen estado: Que no esté deteriorada, el tiempo hace que el material al aire
libre se deteriore y deje de cumplir una buena función.
Material de fábrica: Las medidas del material de fábrica son perfectas y es de suma
importancia que coincidan las alzas cuando se apilan una arriba de otra y que encastren
perfectamente los marcos en las alzas.
Pesadas: Deben contener bastante reserva de alimento para pasar el invierno. El
apicultor con un poco de práctica ya conoce al tanteo si una colmena está provista de
miel.
Colmenas fuertes: Dentro de la colmena deberá haber muchas abejas que cubran todos
los panales. También podrá verse la fuerza de la colmena en la piquera, en horas de
buen sol debe haber allí muchas abejas en movimiento.
Sanas: Las colmenas deberán curase contra la Varroa. Tambien aquí el apicultor podrá
observar una colmena sana con una mirada en la piquera. No deberán observarse abejas
arrastrándose por el suelo ni hinchadas, la tabla de vuelo debe encontrarse limpia, sin
deyecciones (pequeñas manchitas amarillas a pardas). En el suelo, frente a la colmena
solo puede haber un reducido de abejas muertas que es normal.
Contenidos

- Productos de la colmena
- Recetas de Propóleos
PRODUCTOS DE LA COLMENA
Cuando se habla de los productos directos del colmenar, se piensa solo en la miel y la
cera. Estos son los productos tradicionales, que se vienen usando desde la antigüedad,
pero ya en el presente se usan varios productos más, todos de aplicación medicinal, que
son un valiosísimo aporte para la cura de muchas clases de enfermedades.

Jalea Real
La jalea real es una sustancia segregada por las glándulas hipofaríngeas de la cabeza de
abejas obreras jóvenes, de entre 5 y 15 días.
Es viscosa, de aspecto lechoso, color blanquecino, sabor ligeramente ácido y olor
característico. El nombre jalea real fue dado por el suizo François Huber, en el siglo
XVIII.
Durante los primeros días de vida, todas las larvas reciben jalea real. Las larvas de las
celdas reales (futuras reinas), reciben la jalea real pura, sin polen, mientras que las
larvas de obreras la reciben con algunos granos de polen. A partir del tercer día, las
larvas de obreras y zánganos son alimentadas con una papilla de miel, polen, agua y
algo de jalea real, mientras que las de reina reciben jalea real durante toda su existencia
y eso explica que las reinas tengan un tamaño mucho mayor que las obreras, vivan 10-
12 veces más tiempo y sean fértiles.
Gracias a la alimentación con jalea real, la larva aumenta 1500 veces su peso hasta su
completa evolución a reina (y esto ocurre en solo quince días).
La alimentación con jalea real es la única razón por la que la reina es fértil y capaz de
vivir hasta seis años y pesa 240 mg, mientras que las obreras son estériles, viven sólo
40-60 días y pesan 125 mg.

Las abejas emplean unos 250-300 g de jalea real en la alimentación de una reina durante
su vida. Nace con órganos de reproducción altamente desarrollados, es de mayor
tamaño que el resto de las abejas y procrea intensamente durante toda su vida (2000)
huevos diarios).

Entre sus propiedades más reconocidas extraídas de casos clínicos:


- Es energética y estimulante del sistema nervioso.
- Mejora la oxigenación cerebral.
- Regulariza los trastornos digestivos.
- Retarda el proceso de envejecimiento de la piel y mejora su hidratación y
elasticidad.
- Aumenta la vitalidad, la longevidad.
- Actúa como regulador de la actividad hormonal, siendo una herramienta eficaz
en el tratamiento de trastornos menstruales y menopausia.
- Tratamiento de la frigidez, impotencia y astenia sexual.
- Promueve la fertilidad en las mujeres.
- Regulariza el sistema neurovegetativo aumentando el rendimiento en el trabajo
físico e intelectual, convirtiéndose en una poderosa herramienta para tratar y
prevenir el estrés.
- Actúa como regulador de la presión sanguínea.
- Corazón: su acción vasodilatadora mejora el estado de las personas afectadas de
trastornos cardíacos.
- Diabetes: disminuye en un tercio, tres horas después de su ingestión, los niveles
de azúcar en la sangre.
Polen
La polinización es una función vital que las plantas realizan para fecundarse y
reproducirse.
En este proceso, el polen (elemento masculino de las flores) es conducido por el tubo
polínico al ovario de la flor. Su función es la de generar nuevos frutos y semillas y es
precisamente allí donde radican sus extraordinarias virtudes nutrientes y terapéuticas.
El polen es recogido por las abejas y transportado desde las flores hasta el panal en
cestillas o corvículas, que tienen en sus patas traseras.
Un gramo de polen está formado por cientos o miles de granos de polen, dependiendo
de la especie vegetal de la que sea recolectado. El proceso de recolección es al igual que
el del néctar sumamente laborioso.

Veneno de abejas
Apiterapia
Apiterapia es el uso terapéutico principalmente de apitoxinas (veneno de abeja) y otros
productos de las abejas, como la miel, el polen, la jalea real y el propóleos con fines
terapéuticos y preventivos.

Aunque se ha dicho que la apiterapia podría usarse para tratar una gran variedad de
condiciones y enfermedades, su eficacia todavía no es avalada por las normativas
vigentes en nuestro país. (no así en países como México, Cuba, Polonia, Rumania,
China, Uruguay, etc.) Los estudios realizados han sugerido una amplia variedad de
padecimientos y enfermedades como factibles a ser tratadas con ella, la más conocida es
la terapia del veneno de la abeja para las enfermedades autoinmunes, la esclerosis
múltiple la artritis, artrosis, reumatismo, etc.

Propóleos
Desde hace algunos milenios en el antiguo Egipto, los sacerdotes -quienes practicaban
la medicina, la química y el arte de la momificación de cadáveres- conocían y utilizaban
algunas de las propiedades del propóleos.
También lo utilizaban los griegos, quienes dan origen a la palabra "Propolis", donde Pro
significa antes y Polis ciudad. En la entrada de los hábitats naturales donde las abejas
suelen vivir (árboles, grietas), se puede observar una gran cantidad de propóleos.
El propóleos es una sustancia pegajosa y viscosa, con una amplia gama de colores, que
van del amarillo al marrón oscuro, pasando por los verdes, y rojos; es elaborado por las
abejas a partir de gomas, resinas y bálsamos, obtenidos del reino vegetal.
Es utilizado por los insectos para tapar grietas, tapizar el interior de la colmena y las
celdas, dándole una mayor dureza y resistencia, o como sustancia antiséptica para cubrir
el cuerpo de enemigos que ingresaron al hábitat y fueron muertos (al no poder sacarlos
por sus dimensiones y peso). Se han encontrado en el piso de la colmena ratones
muertos, totalmente momificados cubiertos por propóleos.
De esta forma, las abejas mantienen una protección antiséptica, bactericida, fungicida y
antibiótica en forma natural, impidiendo que se propaguen enfermedades dentro de la
colmena.
La materia prima que utilizan las abejas para producir el propóleos proviene de las
yemas y cortezas de árboles de donde extraen sustancias resinosas, gomas y bálsamos.
Estos son de consistencia pegajosa entre los 20 y 40 grados de temperatura. La tarea de
recolección queda en manos de una pequeña cantidad de obreras que se han
especializado, y que dejan esta actividad cuando hace falta intensificarla recolección de
néctar.
Se ha podido observar que hay colonias más propolizadoras que otras; esto guarda
relación con la raza de origen. Estudios recientes indican que las abejas caucásicas y de
Asia Menor son más propolizadoras que otras de origen europeo, debido a
características genéticas dadas por milenios de vivir en determinados climas. También
en el mismo marco de una misma raza se producen variaciones de recolección. Esto es
consecuencia, fundamentalmente, del tipo de vegetación que circunda el colmenar. Se
obtiene más propóleos en los bosques que en las zonas de cultivos intensivos o anuales
y de una sola especie.
Yemas Yemas, Hojas y Cortezas
Salicáceas: álamo y sauce Coníferas
Coníferas: pino, ciprés, thuja, alerce, Mirtáceas: eucaliptus, pitra, arrayán
cedro, Oregón, piceas
Frutales: ciruelo, cerezo, guindo, peral, Otros: ciruelo, cerezo, girasol
duraznero, manzano, membrillo
Otros: abedul, fresno, aliso, abeto, olmo,
castaño, acacia.

LAS TÉCNICAS MÁS USADAS PARA LA RECOLECCIÓN


DEL PROPÓLEOS SON:
Raspado: la utilizamos cuando se realiza la limpieza del material (piso, alzas,
cámara de cría, entretapas, rejilla excluidora), que fue retirado del colmenar durante o
después de la cosecha, o en la revisión otoñal. Consiste en ir removiendo -con espátula
o palanca plana- y retirando el propóleos que se halla adherido. El inconveniente de este
método se produce al raspar, pues el propóleos sale con restos de pintura, virutas de
madera y restos de abejas. Se puede limpiar lo extraído manualmente o poniéndolo
sobre una tela mosquitera y haciéndole pasar una corriente de aire con un ventilador.
Esto produce la pérdida del propóleos más fino (polvillo).

Sistema de cuñas: en el apiario, durante los meses de diciembre a marzo, según la


zona, se puede utilizar el sistema de cuñas, cuyo propósito es el de ubicarlas entre las
alzas para producir un espacio de aproximadamente medio centímetro. De esta forma se
obliga a las abejas a propolizarlo rápidamente para no perder la temperatura de la
colonia y evitar el pillaje. Algunas veces dejan un pequeño espacio como otra piquera.
De esta forma, se obtienen trozos grandes y relativamente limpios de propóleos.

Mallas: el uso de mallas plásticas en el apiario otorga una serie de ventajas: en primer
lugar su manejo es fácil y no entorpece el accionar del apicultor a la hora de realizar
otras actividades en la colmena. Estas mallas se colocan sobre los cuadros del alza
melaria, retirando la entretapa y colocando el techo encima de ella. En segundo lugar, al
ubicarla sobre los cabezales, podemos ponerla a partir de la cara interna de una de las
paredes laterales del alza.
Una vez propolizada la malla que se encontraba en el espacio dejado por los cabezales
de los cuadros, la corremos. De esta forma queda la faja propolizada sobre los cabezales
y la otra pasa a ocupar el espacio entre los cabezales, induciendo a las obreras a
propolizarlo nuevamente.
Las mallas las podemos fabricar cortando tela mosquitera plástica de 53 cm por 43 cm,
preferentemente con calor, para evitar que se deshilache. El propóleos así obtenido es
muy limpio. Una vez retirada la malla de la colmena, esta se enrolla guardándose en una
bolsa de plástico; no se debe dejar expuesta a los rayos del sol pues el producto se
deteriora (y además se pega) y se debe evitar que se ensucie con polvo.
La forma en que desprendemos el propóleos de la malla es utilizando el frío.
Introducimos las mallas de propóleos en el freezer durante un tiempo para que se
endurezca. Al sacarlo del congelador y extenderlo se desprende de la malla. Por lo
general, hay que repetir esta operación varias veces, y siempre quedan restos de
propóleos en las mallas.
Se recomienda tener la precaución de no mezclar el propóleos obtenido por el método
de raspado con el de mallas, pues en el mercado de compra de propóleos se valoriza en
forma distinta. En cuanto a su almacenamiento, una vez extraído y libre de residuos
debe guardarse en capas de plástico oscuro y atóxico, en lugares frescos. Una de las
características del propóleos es que está compuesto -entre otros elementos- por ácido
benzoico, un conservante natural que permite su almacenamiento durante años, ya que
no pierde su color, aroma o propiedades físico-químicas.
En países como España, Alemania, Japón, Cuba y Uruguay se usa el propóleos como
base de productos de la farmacopea de uso humano para aplicaciones específicas como
afecciones pulmonares, anginas, inflamaciones bucales. En dermatología, tratamientos
de quemaduras, herpes, psoriasis, heridas, micosis, eczemas, etc. En algunos de los
países citados anteriormente se realiza la producción de medicamentos de uso
veterinario a base de propóleos. En la actualidad, el principal productor mundial de
propóleos es Brasil, siendo Japón el mayor comprador, ya que extrae el ácido benzoico
para venderlo a la industria alimenticia mundial.
En nuestro país, los apicultores contaban con el propóleos como un subproducto de las
colmenas que les aseguraba un ingreso extra. Pero en agosto de 1992, el laboratorio
Huilén conmovió a la opinión pública: sus productos, elaborados a base de esta
sustancia natural, habían provocado la muerte de una decena de personas y, aunque se
comprobó que las causas nada tenían que ver con el propóleos, el efecto negativo que
produjo entre los consumidores fue tremendo. A tal punto que también se vieron
afectadas las ventas de miel, polen y jalea real. La apicultura argentina vivió por
entonces una época muy difícil. El kilo de propóleos que los productores colocaban en
el mercado local a 45 dólares, cayó a 10, cifra que abonan hoy los pocos demandantes
del producto. Desde entonces, se ha venido librando una callada pelea por obtener la
atención de las autoridades sanitarias del país para quienes el propóleos nunca existió:
no fue autorizado ni como alimento ni como medicamento, aún en la época de apogeo
Este vacío técnico-legal impactó en forma negativa por doble vía: por un lado, los
apicultores argentinos dejaron de producir al no tener a quien vendérselo y, al mismo
tiempo que los laboratorios nacionales entregaban gratuitamente el mercado a los
brasileños (que abonan el propóleos entre 100 y 120 dólares el kilo), se
desaprovechaban interesantes potenciales compradores como el Japón.
Años después la justicia… en un demorado fallo reveló que el resultado de las pericias
probaron que se trató de un sabotaje: se había cambiado el tipo de alcohol con el que
elaboraban los productos (Metílico en lugar de etílico…).
Sin embargo, esta situación podría llegar a revertirse en el corto y mediano plazo, ya
que, a dieciséis años del boicot criminal contra Huilén, se logró la incorporación del
Propóleos al Código Alimentario Argentino a través de la Resolución 357/08 de la
SAGPyA y 94/08 de Salud en mayo del 2008. Como preservante de alimentos.
Recetas de Propóleos
Extracto blando de propóleos: 1.-Se coloca el propóleos en el freezer durante
algunos minutos y luego se lo tritura o pica con un cuchillo para ayudar a su posterior
disolución. El tamaño ideal de picado es de un grano de maíz o menos.
2.-Se colocan 100 gramos de propóleos en bruto en 1 litro de alcohol etílico de 96º en
un recipiente (lo ideal es una botella de vidrio opaco y con tapa).
3.- El frasco debe permanecer bien cerrado, al abrigo de la luz solar, a temperatura
ambiente durante tres días. Se debe batir o agitar la botella durante media hora por día
para acelerar el proceso de disolución del propóleos.
4.- Al tercer día se destapa la botella y se lo pasa a otro envase pero filtrándolo. Para un
buen filtrado se recomienda utilizar papel de filtro y no filtro de tela, ya que éste
permite el paso de impurezas. Para que no sea tan lento el filtrado, se pueden utilizar
varios envases de gaseosa cortados y usar la parte superior como embudo, colocando
allí el filtro de papel. El residuo que queda en el filtro estaría compuesto por ceras,
pólenes, restos de abejas, etc. El liquido filtrado esta compuesto por alcohol y las
resinas, es decir, el propóleos puro.
5.- Llegamos a uno de los pasos mas importantes, puesto que ya hemos podido separar
el propóleos neto de los otros elementos que no forman parte del mismo (cera, etc.)
Ahora hay que separar el propóleos neto o puro, del alcohol que hemos utilizado en el
paso anterior mediante un proceso de evaporación. Para ello, hay que colocar el liquido
en un recipiente lo mas ancho y abierto posible (fuentes plásticas o de vidrio) y luego
poner un ventilador lo más cerca posible para que brinde mucho viento sobre el líquido.
De esta manera comenzará a evaporarse el alcohol, quedando sin evaporarse el
propóleos. A medida que pasa el tiempo, se puede observar como baja el nivel del
líquido que había en la fuente. La evaporación puede durar poco o mucho tiempo,
dependiendo de la cantidad a evaporar y de la temperatura ambiente.
6- Llegará cierto momento en que se observe, en la base del recipiente, la aparición de
dos sustancias netamente diferentes en color y densidad: extracto blando de propóleos
(la más espesa y oscura) y la otra es bien líquida, de un color blanco-lechoso-
amarillento, que es el agua que proviene del alcohol y que no se evapora.
7.- El líquido blanco lechoso (agua), lo podemos sacar del recipiente mediante una
jeringa (por succión). A la sustancia más espesa (extracto blando), la colocamos en otro
frasco y luego lo cerramos para utilizarla en cualquier elaboración de productos con
propóleos.
8.- Una vez que tenemos el extracto puro, se lo puede pesar para saber exactamente
cuánto tuvimos de rendimiento en comparación al propóleos bruto. Por ejemplo, si
preparamos 100 gr. de propóleos bruto y obtenemos 75 gr. de extracto blando, quiere
decir que dentro del bruto tenía un 75% de resinas, o sea, que tuvimos un rendimiento
del 75%, lo que significa que estamos en presencia de un muy buen propóleos, ya que
rindió mucho más que el 50% que es el rendimiento medio.
POMADA DE PROPÓLEOS:
A) Pomada de propóleos con crema base hidrosoluble:
Extracto blando de propóleos.......................10 gr.
Crema base hidrosoluble...............................90 gr.
El extracto se incorpora en la base, la cual es soluble en agua, no es grasienta, se adhiere
a la epidermis y se quita con facilidad mediante lavado con agua. Además, presenta una
buena capacidad de difusión de las sustancias incorporadas.

B) Pomada de propóleos a base de vaselina-lanolina:


Extracto blando de propóleos............................10 gr.
Lanolina............................................................10 gr.
Vaselina sólida...................................................80 gr.
1.- Mezclar la lanolina con 10 gr. de vaselina calentando a baño María.
2.- Enfriar y disolver el extracto blando hasta formar una masa homogénea.
3.- Luego agregar poco a poco el resto de la vaselina, mezclando después de cada
agregado hasta lograr homogeneidad.
4.- Finalmente pasarlo a un frasco color caramelo, con cierre hermético y conservar en
lugar oscuro, seco y fresco.
Indicaciones: acné, dermatosis, eczemas, forúnculos, heridas, cicatrices, urticarias,
herpes, psoriasis, quemaduras, llagas, verrugas, micosis, etc.

Comprimidos de propóleos
Extracto blando de propóleos....................................... 10 gr.
Goma arábiga .............................................................. 12 gr.
Azúcar en polvo.......................................................... 100 gr.
Agua .......................................................................... 8 ml.

1.- En un mortero mezclar 12 gr. de goma arábiga con 8 ml. de agua hasta obtener una
mezcla homogénea.
2.- Añadir poco a poco y mezclando después de cada agregado, hasta que quede
homogéneo 10 gr. de extracto blando de propóleos.
3.- Luego agregar poco a poco 100 gr. de azúcar impalpable y mezclar hasta obtener
una masa homogénea.
4.- Sobre un plano liso, previamente espolvoreado con azúcar, estirar la masa con un
palo de amasar, de modo que resulte una capa uniforme de la pasta del grosor de la
pastilla.
5.- Cortar la pasta mediante un sacabocado o a cuchillo.
6.- Secar las pastillas en zaranda, aproximadamente durante dos semanas a temperatura
ambiente.
7.- Los retazos de pasta se vuelven a amasar y se repite la operación indicada.
Indicaciones: aftas, amigdalitis, estomatitis, faringitis, laringitis, piorrea, abscesos
dentales, post-extracciones, ronqueras, etc.
Miel con Propóleos
A) Al 2%
Extracto blando de propóleos....................... 2 gr.
Miel..........................................................100 gr.

1.- Colocar en un mortero una pequeña cantidad de miel.


2- Agregar en pequeñas porciones el extracto blando y mezclar después de cada
agregado hasta su homogeneidad.
3.- Luego agregar poco a poco el resto de la miel y mezclar hasta que se forme una
masa homogénea.
4.- Envasar en recipiente oscuro y conservar en un lugar oscuro y fresco.

B) Al 5 %
Ídem A), pero la cantidad de extracto blando es 5 gr.

Indicaciones: se lo emplea como producto tonificante y regenerador en casos de


agotamiento, anemia y convalecencia, con buenos efectos energéticos y tónicos. Su
empleo es, en adultos, 3 cucharaditas al día.

Solución alcohólica de propóleos (tintura)


Extracto blando de propóleos ........................................... 10 gr.
Alcohol etílico de 96º....................................................... 100 ml.

Mezclar o batir el extracto con el alcohol durante unos instantes y está ya terminado
para su consumo, obteniéndose una solución alcohólica al 10%. Se lo puede envasar en
frasco gotero, para controlar la cantidad de gotas a consumir, o bien en frasco
vaporizador, tipo spray, para consumirlo directamente. El porcentaje de la solución
alcohólica se establece a partir del peso del extracto blando utilizado cada 100 ml de
alcohol (por ejemplo: al 15% se utilizan 15 gr. de extracto).
Indicaciones: afecciones de la garganta en general, disfonías, asma, resfríos y
gripes. También se lo recomienda como preventivo de estas enfermedades, razón por la
cual, sin estar enfermos, se puede tomar 30 gotas diarias disueltas en un cuarto de vaso
con agua, jugo, etc., siempre fresco para no quemar las propiedades del propóleos. Uso
directo: antimicótico, desinfectante, cicatrizante.

Barniz de propóleos
Tintura de propóleos...................................... 150 gr.
Cera de abejas.............................................. 75 gr.
Aceite de lino................................................ 275 gr.

Calentar a baño María la cera con el aceite y luego, cuando se empiece a enfriar, agregar
la tintura de propóleos. Luego aplicar esta preparación con un pincel o atomizador.
El barniz de propóleos se utiliza desde tiempos remotos, fundamentalmente en
instrumentos musicales (los violines Stradivarius, por ejemplo); en la actualidad se lo
emplea en los museos, para preservar piezas de madera.
Anexos
CALENDARIO DE ACTIVIDADES APÍCOLAS
PRIMAVERA

Con los primeros días de estación, un poco de sol y ambiente tibio, comienzan las
actividades de la temporada. Es la época crítica para un colmenar, visitas oportunas
evitarán sorpresa y dificultades.

1. Hacer limpieza debajo de la colmena para observar lo que ocurre debajo de la


piquera.

2. Revisión inicial de todas las colonias.

3. Anotar en cuaderno del apiario especificando fechas y situación de las colonias


usando abreviaturas.

4. Tomar el peso de las colonias para darnos una idea del flujo de néctar.

5. Observar el movimiento de la piquera (polen, zánganos, etc.).

6. Colocar las trampas de polen.

7. Nivelación de las colonias en población intercambiándolas de posición.

8. Alimentación artificial si el caso lo requiere.

9. Estimular la postura de la reina 40 días antes de la mielada.

10. Control de Varroa y Nosemosis

11. Renovación de los marcos del cuerpo de cría (cera estampada).

12. Cambiar el piso reversible y alza.

13. Agregar medias alzas para agrandar espacios (se evita la enjambrazón y se da lugar
para miel).

14. Iniciar crianza de reina y formación de núcleos para la venta o crecimiento.

15. Primer cosecha, normalmente para primeros días de diciembre. (materiales en la sala
de extracción listos: extractor, desoperculador, batea, tanque decantador y
envasado).
VERANO

1. Limpieza debajo de la piquera

2. Colocación de medias alzas

3. Se continúa con las trampas de polen

4. Fusión de familias débiles

5. Continuar con cosechas cada 20 días si el clima viene próspero.

6. En febrero, cerca de la última cosecha prepararse para achicar las colmenas y curar
contra Varroa.

7. Registrar las producciones y ventas de miel

OTOÑO

1. Cerciorarse del la relación espacio-población-alimento

2. Hacer manejo sanitario contra Varroa

3. Colocación de piqueras

4. Control de peso de las colonias

5. Inclinar las colmenas y asegurar techos

6. Asegurar que todas las colonias tienen una reina

INVIERNO

1. Trabajo en el galpón o sala, control de polillas y roedores

2. En el colmenar sólo visitas con inspección externa

3. Preparación de material y reparación de ellos

4. Visita al colmenar después de temporales

5. Control de hormigas en los entretechos y en el suelo


Bibliografía
Bibliografìa

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Empresario"(INTA-Formar Educación a distancia). Bs. As. Edigraf. 1999.

BOLETÍN OFICIAL. Secretaría de Políticas, Regulación e Institutos y Secretaría de Agricultura,


Ganadería, Pesca y Alimentos. Resolución Conjunta 94/2008 y 357/2008 Modificación. 14 de mayo 2008
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BRUNO, Susana Beatriz. “Enfermedades de las abejas”. Ed. Ciencias y abejas. Bs. As. 2003

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SAGPyA-Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos. Diciembre 2004.

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YANUCCI, Humberto. "Capacitación en Apicultura 2007. Producción y Elaboración de Propóleos".


Viedma. Ministerio de Producción-Dirección de Agricultura-Pcia de R. Negro. 2007.

Curso teórico práctico “Iniciación a la apicultura en la Patagonia Andina”

AER INTA El Bolsón, (RN) 15 encuentros desde el 04/09 a el 20/11 de 2015

Disertante: Per. Ap. Héctor Stettler


Temas específicos:
“Propóleos”: Apicultor Gustavo Porlay
“Polen y Polinización”: Ing. Agr. Salvador Sangregorio
“Enfermedades de las abejas”: Ing. Agr. Guillermo Huerta