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Pierre Bourdieu - La metamorfosis de los gustos

¿Cómo cambian los gustos? Para que existan gustos, es necesario que haya bienes clasificados, de
buen o de mal gusto, distinguidos o vulgares, clasificados al tiempo que clarificantes, jerarquizados
al tiempo que jerarquizantes. Puede existir un gusto sin bienes y vienes sin gusto.

Pero también habrá casos en que los bienes no encuentran consumidores que los encuentren de
susto. Los bienes relacionados con la pintura o la música de vanguardia preceden al gusto del
consumidor.

Esto nos hace preguntarnos si los bienes que preceden a los gustos (además de los gustos del
productor) contribuyen a formar los gustos: es la cuestión de la eficacia simbólica de la oferta de
bienes, es decir, del efecto de la realización en forma de bienes de un gusto en particular, en el
artista. Se puede decir así que los gustos, comprendidos como el conjunto de prácticas y
propiedades de una persona o un grupo, son producto de una confluencia (de una armonía
preestablecida) entre ciertos bienes y un gusto. Entre estos bienes debemos incluir todo la que es
objeto de elección cómo los objetos de simpatía, la amistad o de amor.

El amor por el arte utiliza con frecuencia el mismo lenguaje que el amor: El amor a primera vista es
la confluencia milagrosa entre una expectativa y su realización. Es también la relación de un pueblo
con su profeta no aporta nada y predica para los que ya están convertidos. Los gustos son producto
de esa confluencia entre dos historias, una amistad objetivado y otra en estado incorporado. De esto
proviene de las dimensiones del Milagro del encuentro con la obra de arte: Descubrir una cosa a su
gusto es descubrirse a sí mismo, descubrir lo que uno quiere.

En El encuentro entre la obra de arte y el consumidor, hay un tercero qué es aquel que produjo la
obra, qué hizo algo a su gusto gracias a su capacidad de transformar su gusto en objeto, en
transformar un estado de ánimo o de cuerpo en cosa visible y conforme a su gusto. El artista SS
profesional la transformación de lo implícito en explícito, de la objetivación, que transforma el gusto
en objetos. El objetivador del gusto tiene con el producto de su objetivación la misma relación que el
consumidor: Puede encontrarlo o no de su gusto. El artista es un creador, un productor.

Los justos como conjunto de las elecciones que realiza una persona determinada son producto de
una confluencia entre el gusto objetivado del artista y el gusto del consumidor. ¿Cómo es posible que
haya bienes para todos los gustos? Se supone que los productores se adaptan a la demanda: El que
tenga éxito será el que encuentre el vacío por llenar.

Bourdieu propone un modelo que tiende a convertir al productor cultural en un calculador


económico racional quien por medio de una de investigación de Mercado logra presentir y satisfacer
necesidades. En ciertos espacios de producción los productores trabajando con la mirada puesta no
tanto en sus clientes, su público, sino en sus competidores. Trabaja en un espacio donde lo que
producen depende mucho de su posición dentro del espacio de producción. Los productores
producen productos diversificados por la propia lógica de las circunstancias y sin buscarla distinción.

Existe una lógica del espacio de producción que hace que los productores produzcan bienes
diferentes las diferencias objetivas pueden estar subjetivamente redobladas, los artistas qué se
distinguen objetivamente también tratan de distinguirse: Mediante la manera de ser, forma. En un
mundo donde la mayoría Busca la diferencia basta con no buscarla para ser muy diferente.

¿Cómo elige la gente? En función de su gusto, es decir, generalmente negativa (siempre se puede
decir lo que uno no quiere) es un gusto que se constituye en la confrontación con gusto ya

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realizados. Comprender los gustos es conocer las condiciones en las cuales se producen los objetos
que se ofrecen y las conclusiones en las cuales se producen los consumidores.

¿Cómo cambian los gustos? Por el lado de la producción, de la oferta, el campo artístico es sede de
un cambio permanente. Este de revoluciones parciales que transforman su estructura Sin poner en
tela de juicio al campo como tal Y al juego que se juega. En el campo religioso tenemos la dialéctica
de la ortodoxia y la herejía, la reforma. Al igual que los reformadores, los innovadores artísticos son
personas que dicen a los dominantes "ustedes la han traicionado, hay que volver a la Fuente, al
mensaje". El hecho de entrar en el juego de la producción, de existir intelectualmente, significa que
uno hace época y que remite al pasado a todos aquellos que también Hicieron época en su
momento. Mientras hay lucha, historia y por lo tanto esperanza. Cuando ya no hay lucha, ya por
parte de los dominados, hay un monopolio de los dominantes y la historia se detiene. Hacer época
significa remitirse al pasado algo superado, a aquellos que en un tiempo fueron dominantes. Los que
son remitidos al pasado pueden simplemente ser desplazados o convertirse en clásicos, es decir,
quedar eternizados.

La lógica interna del campo de producción funciona en el vacío, es decir, qué el cambio no es
producto de un intento de ajustarse a la demanda. Entre los factores que determinan el cambio
dentro de la demanda se encuentra: La elevación cuantitativa o cualitativa de la demanda qué
implica la elevación del nivel de escolaridad Y qué hace que un número cada vez mayor de personas
entren la Competencia por la apropiación de bienes culturales.

Los bienes ofrecidos tienden a perder parte de su rareza relativa y de su valor distintivo a medida
que crece el número de consumidores a la vez dispuestos a apropiarse los y autos para ello; la
divulgación devalúa.

La grandeza del producto y la cabeza del consumidor disminuyen en forma paralela. La rareza puede
provenir de la forma en que se escucha, intérprete o de la obra misma: Cuando ésta se ve
amenazada hay un esfuerzo por volverla a introducir de otra forma.

El abandono de las músicas desplazadas y superadas viene acompañado de una tendencia a acudir a
la música más rara del momento, es decir, a la más moderna: la rareza de la música aumenta a
medida que uno de acerca de las obras más modernas. Podemos pensar que el público más
conocedor se desplazará continuamente hace la música moderna. Vemos que las estrategias de
distinción del productor y las de los consumidores confluyen sin tener necesidad de educarse. Por
eso la obra puede percibirse dentro de la lógica del Milagro y del Amor a primera vista.

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