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George l.

García

Marx y Engels: la vida cotidiana como praxis

Toda vida social es esencialmente práctica


Todos los misterios que inducen a la teoría
al misticismo encuentran su solución racional
en la práctica humana y en la comprensión de
esta práctica.

Karl Marx

Abstract. This paper attempts to introduce teorización sobre la sociedad; se trataba de partir
Marx's and Engels' texts as reference points for de las prácticas humanas para explicar el entra-
the critique of everyday life in capitalist socie- mado social global. Afirmaban, así, que "las pre-
tieso The everyday is thus approached from the misas de las que partimos no tienen nada de arbi-
Marxist theory of praxis. trario, no son ninguna clase de dogmas, sino pre-
misas reales, de las que sólo es posible abstraer-
Resumen. Este artículo intenta introducir los se en la imaginación. Son los individuos reales,
textos de Marx y Engels como puntos de referen- su acción y sus condiciones materiales de vida,
cia para la crítica de la vida cotidiana en el capi- tanto aquellas con que se han encontrado como
talismo. Para ello se aborda la cuestión de lo co- las engendradas por su propia acción". I
tidiano a partir de la teoría marxista de la praxis. El punto de partida del análisis de los funda-
dores del socialismo científico es, ante todo, la ac-
tividad de los seres humanos, actividad referida a
La noción de vida cotidiana se encuentra im- la transformación de la naturaleza tanto como a la
plícita a todo lo largo de la obra de Marx y En- de sus relaciones entre sí. Lo más propio y carac-
gels. Revisamos a continuación algunos aspectos terístico del ser humano es su praxis, la cual lo di-
de las teorías de estos autores atinentes a lo coti- ferencia del resto del reino animal. Según Marx,
diano, fundamentalmente a través de su concep- "el hombre hace de su actividad vital misma ob-
to de praxis. La lectura no ha pretendido ser ex- jeto de su voluntad y de su conciencia. [oo.] La ac-
haustiva, pero sí representativa del pensamiento tividad vital consciente distingue inmediatamente
de estos pensadores desde mediados de la década al hombre de la actividad vital animal't.?
de 1840 y hasta sus últimos escritos. Esta actividad vital consciente -Ia praxis-
no se limita al trabajo, aunque éste es para los au-
tores del Manifiesto comunista la forma funda- .
1. Praxis, alienación y fetichismo mental de la praxis en todas las sociedades: al
partir de la necesidad del ser humano de producir
Ya desde La ideología alemana, en 1845, y reproducir su existencia, el marxismo enfatiza
Marx y Engels anunciaban los principios de su el papel de la división del trabajo como factor

Rev. Filosofía Univ. Costa Rica, XL (100),95-102,2002


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estructurante de las sociedades. En palabras de prácticas humanas en su relación con la forma-


Engels, "según la teoría materialista, el factor de- ción social en la que se dan, ofrece un primer
cisivo en la historia es, en fin de cuentas, la pro- punto de partida para la teorización marxista so-
ducción y reproducción de la vida inrnediata't.' bre lo cotidiano. Efectivamente, el tema de lo co-
La producción y la reproducción de la vida tidiano aparece en los textos de estos autores li-
inmediata (ya de por sí procesos prácticos) pasan gado indisolublemente con el concepto de praxis.
por la humanización de la naturaleza mediante el Las relaciones sociales orientan las prácticas
trabajo, pero éste se refiere a su vez al ámbito de cotidianas, pero es ante todo en la dialéctica de
lo simbólico que mediatiza la actividad sensorial repetición y diferencia de éstas últimas que se
humano"; el trabajo no es un dato, sino una cons- producen y reproducen aquéllas, que se dan las
trucción histórica que responde a necesidades que continuidades y las rupturas en el interior de un
tienen también un carácter histórico. Por ello, en modo de producción. Lo cotidiano se relaciona
La ideología alemana afirmaban sus autores que: dialécticamente con los demás aspectos de la so-
"este modo de producción no debe considerarse ciedad en el marco global del modo de produc-
solamente en cuanto es la reproducción física de ción. La relación de la producción material con
los individuos. Es ya, más bien, un determinado lo cotidiano no es, luego, una relación de base y
modo de la actividad de estos individuos, un de- superestructura, como erróneamente plantearon
terminado modo de manifestar su vida, un deter- numerosos intérpretes de los textos marxianos.?
minado modo de vida de los mismos"? Por ello, para Marx y Engels el modo de produc-
Así, el modo de producción condiciona la vi- ción no es una cárcel: en él se dan también las
da cotidiana de los seres humanos en él, pero al condiciones para su propia destrucción.
mismo tiempo, depende de las relaciones estable- Como toda forma de praxis, la vida cotidia-
cidas en ese modo de vida, esa organización de na tiene también un carácter dual: por un lado,
las rutinas diarias sobre las cuales se asienta el puede -y las más de las veces sucede de este mo-
orden económico. La producción de bienes tam- do- reproducir las relaciones sociales existentes;
bién tiene su propia cotidianidad, del mismo mo- pero, por otro lado, puede subvertir el orden so-
do como la tiene el Estado; lo cotidiano no se cial imperan te. La revolución pasa también por la
contrapone a estos aspectos, sino que representa vida cotidiana; la crisis de la vida cotidiana debi-
su condición básica de posibilidad. Así como da a las insuficiencias del capitalismo para satis-
Marx y Engels no aislaron lo económico, lo polí- facer las necesidades diarias de sus miembros es
tico y lo cultural entre sí más que para efectos un importante factor para motivar la acción revo-
analíticos, lo cotidiano no podría ser concebido lucionaria.f
por estos pensadores como un ámbito aislado del Ahora bien, la praxis no es ejercida por los
resto de la realidad social. Por el contrario, las seres humanos de un modo arbitrario, ya que la
prácticas cotidianas serían un tipo de praxis dado conciencia individual dista de ser un dato: se sus-
en las coordenadas de los espacios y ritmos que tenta en el lenguaje, el cual es en última instancia
los individuos viven día a día, i.e., en ese ámbito resultado de las relaciones sociales en medio de
a partir del cual el individuo se relaciona con su las cuales cada ser humano individual ha surgido.
entorno social. Los condicionamientos biológicos del ser huma-
Las prácticas cotidianas determinan y son no son, hasta cierto punto, un dato para ellos, pe-
determinadas por las relaciones sociales que for- ro la conciencia es ante todo un producto de sus
man el tejido de la sociedad global. De allí su im- relaciones sociales: como bien es sabido, Marx
portancia para el análisis social: tal como han ha afirmado que la conciencia del ser humano es
planteado diversos teóricos marxistas del siglo determinada por su ser social.?
XX, lo cotidiano es el ámbito donde se encuen- La praxis es siempre, luego, un asunto deter-
tran las necesidades individuales y la reproduc- minado socialmente, puesto que la subjetividad se
ción de la totalidad social." La Ideología alema- funda en la objetividad de las relaciones sociales
na, al plantear como su objeto fundamental a las que le dan inicialmente un sentido a las prácticas
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del individuo. Las prácticas y las relaciones so- jenación de la praxis tiene como efecto la pro-
ciales son los elementos cuya dialéctica confor- ducción de un mundo simbólico que tiene conse-
man la sustancia de la sociedad, y es solamente cuencias deshumanizantes. De hecho, el poder
dentro de la sociedad como totalidad que unas y social del capitalismo se encuentra condensado
otras adquieren su sentido. Es por ello que Marx en este ámbito, cuya aceptación social general es
y Engels plantean que la modificación de las cir- condición indispensable para la reproducción del
cunstancias sociales y de la actividad humana só- modo de producción capitalista. La alienación es
lo puede concebirse y entenderse racionalmente para Marx y Engels un fenómeno objetivo tanto
como práctica revolucionaria. 10 Si el materialis- como subjetivo; lo ideológico es parte funda-
mo de estos teóricos se diferencia del materialis- mental de la praxis en las sociedades de clases.
mo mecanicista -y del diamat soviético- es por- El desarrollo por Marx y Engels del concep-
que enfoca la relación entre sujeto y objeto como to de alienación les llevó a la formulación de la
un proceso práctico en el cual ambos se determi- teoría del fetichismo. La inversión de las prácti-
nan mutuamente en un ámbito concreto: la histo- cas sociales conlleva la producción de fetiches
ria como despliegue espacio-temporal de las re- que dominan esas prácticas, las orientan y les dan
laciones sociales. sentido imponiéndose sobre los seres humanos.
El sentido de la praxis en la sociedad está de- El caso típico del fetichismo en el capitalismo es
terminado parcialmente por la intencionalidad del el de la mercancía, la cual esconde su carácter de
ser humano, pero va más allá de ésta. Refiriéndo- producto de un proceso de trabajo y se presenta
se a los resultados de las prácticas sociales de los como una cosa independiente con un valor de
individuos, decía Marx que "ellos no lo saben, pe- cambio cuyos orígenes son oscuros, e incluso se
ro lo hacen". El proletario sin plena consciencia creen naturales.F El fetichismo de la mercancía
de clase busca a través del trabajo la sobreviven- es el más característico de la vida en el capitalis-
cia, pero a la larga consolida el sistema de domi- mo; para estos teóricos existen, empero, otros fe-
nación que lo encadena; la lógica del modo de tiches, como los de tipo religioso y el Estado, los
producción se impone por sobre las intenciones cuales también juegan un papel importante en la
de los individuos mientras éstos no adquieran una alienación de las prácticas sociales.
perspectiva sobre el funcionamiento de la totali- Esta enajenación de las posibilidades creati-
dad social y actúen como clase sobre ella. vas humanas relega la vida cotidiana a un segun-
El concepto de alienación -o enajenación- do plano, poniendo por sobre las necesidades de
se refiere para Marx y Engels al carácter de una los individuos concretos las necesidades del mo-
praxis que impide la realización de las capacida- do de producción, las cuales se le oponen. El sis-
des del propio ser humano que la ejerce. En el ca- tema económico, tan concreto y tan abstracto a la
so del trabajo, dice Marx que "el trabajo aliena- vez, sacrifica a sus participantes (en diferente
do invierte la relación de tal modo que el hombre, medida y situación), los convierte en cosas en
precisamente por ser un ser consciente, hace de función del lugar de cada uno en la producción:
su actividad vital, de su esencia, un medio para así, por ejemplo, el proletario es la fuerza de tra-
su existencia". 11 Es en este sentido que la aliena- bajo personificada, mientras que el burgués actúa
ción proviene siempre de una praxis invertida. como personificación del capital.
Este concepto no aparece en los textos de Así, a pesar de que en sentido estricto sólo
Marx y Engels solamente como una expropia- existen los seres humanos y su actividad, el mun-
ción del trabajo del proletario por el burgués, si- do pareciera regirse por poderes ajenos a ellos y
no como la autonomización de los objetos produ- que están por encima suyo. La praxis humana
cidos por el trabajo del proletario. Una vez con- (unidad dialéctica indisoluble entre sujeto y obje-
cluido el producto, éste se le opone a quienes lo to, el ser humano y su mundo) se subordina a los
produjeron, imponiéndose en un mundo en el productos de los mismos seres humanos, se aliena
cual las cosas parecen tener vida propia y actuar en ellos. La superación de la alienación sólo pue-
según necesidades ajenas a las humanas: la ena- de, por tanto, provenir de una praxis liberadora;
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los detalles más (aparentemente) insignificantes de tener grandes poderes materiales sobre los tra-
de la vida diaria pueden tener un valor revolucio- bajadores y sobre todo lo demás, pero nunca con-
nario en tanto que se inserten en estrategias de seguirá el ascendiente espiritual que las clases
socialidad que permitan a los seres humanos ad- dominantes anteriores tenían asegurado. Por pri-
quirir mayor control sobre sus condiciones de mera vez en la historia, todos se enfrentan a sí
existencia. De allí la importancia política de la mismos y a los demás en el mismo plano"."
vida cotidiana, importancia implícita las más de Junto con el nihilismo aparece, empero, otro
las veces en los textos de estos teóricos. fenómeno directamente relacionado con él: el in-
dividualismo. Al decaer los referentes sociales
feudales, las relaciones sociales son atomizadas;
2. Crítica de la vida cotidiana del mismo modo como se impone la propiedad
en el capitalismo privada, se produce un tipo de subjetividad cen-
trado en una individualidad que desconoce su
Marx y Engels afirman claramente que el ca- función social y política en el seno de la colecti-
pitalismo ha desencantado al mundo respecto a vidad, y que cada vez se cierra más sobre su vida
las supersticiones de la vida premoderna, en la privada.P El individualismo se ve reforzado por
cual las jerarquías sociales aparecían a sus miem- la contradicción, creada por la división del traba-
bros como un orden inmutable, siendo pues mí- jo, entre el interés del individuo y el interés de la
nima la movilidad social. El capitalismo ha, sin totalidad social. 16
embargo, sustituido esas antiguas mistificaciones La individualidad sigue los criterios de la pro-
por el "crudo interés" del cálculo monetario, con- piedad privada; es un ideologema (con consecuen-
virtiendo la dignidad personal en un simple valor cias concretas) que encubre el funcionamiento so-
de cambio: a su paso, el capitalismo ha destroza- cial, planteando una igualdad ficticia donde lo que
do la aureola que rodeaba al trabajo, las profesio- prima es la diferencia, y, en el caso del capitalis-
nes liberales, a la misma familia, supeditándolos mo, la pertenencia de cada ser humano a una de-
a todos ellos al interés económico. 13 terminada clase social.'? Como efecto de la divi-
De este modo, caen todos los antiguos refe- sión del trabajo, que en el capitalismo alcanza un
rentes de la vida premoderna: la religión, la fami- grado nunca antes conocido, cada ser humano se
lia, el gremio, son todos ellos sustituidos por el ve limitado y confinado a cierto ámbito especiali-
referente único, abstracto y universal del dinero. zado en el cual se centra su vida diaria. La con-
Todo lo sólido se desvanece en el aire, decían ciencia surgida de estas condiciones es fragmenta-
Marx y Engels en el Manifiesto; las tradiciones ria, y por ello invisibiliza al resto de la vida social
que estructuraban la vida cotidiana desaparecen, y humana; esta es la base del individualismo.
llevándose consigo las cargas simbólicas que le Mas este tipo de individualismo, a partir de
daban sentido a esa vida diaria, ahora reducida a su modo de plantear la relación entre los seres in-
simple función económica. El capitalismo entie- dividuales y lo universal (la razón, la sociedad, la
rra las viejas supersticiones, pero sólo para erigir cultura, el mundo), no es más que unaforma abs-
en autoridad suprema a otras formas de praxis no tracta, vacía y negativa de individualismo. El in-
menos sacrificiales. dividualismo burgués permanece en la abstrac-
Con todo, Marx y Engels celebran la caída ción, pues somete al sujeto a las necesidades de
de las mistificaciones del mundo feudal: aunque la reproducción de un sistema que sacrifica las
el dinero se erige en autoridad suprema de la vi- propias necesidades del individuo. El capitalismo
da social, carece de la aureola de sacralidad que erige en. autoridad suprema al individuo, pero só-
caracterizaba a las instituciones en los modos de lo lo hace ideológicamente; la posibilidad de ha-
vida premodernos. Para los autores de marras, cerlo en términos concretos se encuentra más allá
como plantea Berman, el capitalismo trae consi- de sus alcances.
go el nihilismo, y este nihilismo se vuelve contra Ahora bien, Marx y Engels piensan que el
la propia burguesía: "la burguesía moderna pue- trabajo es la forma más grotesca por la cual el
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capitalismo enajena a los seres humanos, particu- a ser usado por una clase, una masa de individuos
larmente a los obreros. La base de la alienación pri vados ellos mismos de realidad y verdad (los
de la vida cotidiana en el capitalismo se encuen- capitalistasj't.P
tra en el trabajo. La producción industrial capita- El obrero sólo vive para acrecentar el capi-
lista ha convertido al proletario en una simple ex- tal, siendo sus necesidades reducidas al mínimo,
tensión de la máquina. Los avances tecnológicos a un estado de cuasi-animalidad; en la medida en
no facilitaron nunca los esfuerzos cotidianos de que genere nuevas necesidades, la clase obrera se
ningún asalariado, dice Marx retornando una in- verá cada vez más propensa a la acción revolu-
quietud de J.S. Mili, puesto que la finalidad del cionaria. La economía burguesa crea una sola ne-
uso de maquinaria en el capitalismo es aumentar cesidad: la de dinero (cuya única cualidad impor-
la plusvalía.J'' tante es la cantidad), único medio de relacionar-
"El trabajo mecánico afecta enormemente al se con los objetos hostiles al trabajador. El dine-
sistema nervioso, ahoga el juego variado de los ro revela el desgarramiento del hombre respecto
músculos y confisca toda la libre actividad física de sí mismo; más que el símbolo de la alienación,
y espiritual del obrero't'", prosiguen las páginas el dinero es la esencia alienada del ser humano.
de El Capital. El desarrollo de la tecnología hace El dinero representa el tiempo que éste no dedica
que el trabajo frente a la máquina requiera cada a vivir (trabajo creativo u ocio), sino a acumular.
vez de menos obreros y menos capacitados; el Tal como lo notaba el joven Marx: "cuanto me-
trabajo se convierte en una actividad maquinal y nos comas y bebas, cuantos menos licores com-
embrutecedora. En lugar de dignificarse por el pres, cuanto menos vayas al teatro, al baile, a la
trabajo, el obrero se acerca paulatinamente a la taberna, cuanto menos pienses, ames, teorices,
animalidad. cantes, pintes, esgrimas, etc., tanto más ahorras,
El trabajo alienado, desarrollado bajo los pa- tanto mayor se hace tu tesoro al que ni polillas ni
rámetros de la propiedad privada, ha perdido su herrumbre devoran, tu capital. Cuanto menos
esencia social, asumiendo la apariencia y la rea- eres, cuanto menos exteriorizas tu vida, tanto
lidad de una tarea individual; es mera compra- más tienes".23
venta de fuerza de trabajo. El trabajador se ve así La necesidad de dinero es en realidad una
separado de sí mismo en su vida cotidiana: por expresión de las necesidades del dinero, pues las
un lado es un ser humano individual, por otro es necesidades del ser humano son moldeadas en
fuerza de trabajo en venta, como cualquier mer- función de éste. Todo aquel que no pueda pagar
cancía. La economía política lo sabía bien; por experimenta cada vez menos necesidades, y éstas
ello el proletario sólo existe para ella en cuanto se vuelven cada vez más simples; llega a perder
que obrero, mientras que el trabajo sólo existe en necesidades básicas, como las de espacio, aire
ella como actividad lucrativa.r' fresco, soledad, etc. De ahí que a través del dine-
El obrero, su actividad, su vida, son meras ro (por su ausencia), el ser humano se embrutece,
cosas en el juego del despliegue del capital. Así, al embrutecerse sus necesidades.
"no hay que decir que una hora de trabajo de un Al privarse al obrero del fruto de su trabajo,
hombre vale tanto como una hora de. trabajo de éste se le opone; le es alienada la parte de la co-
otro hombre, sino más bien que un hombre en tidianidad que para el obrero es su trabajo. Por
una hora vale tanto como otro hombre en una ho- ello, el trabajo no le representa una satisfacción:
ra. El tiempo lo es todo, el hombre no es nada; es, "sólo se siente libre en sus funciones animales,
a lo sumo, la cristalización del tiempo'l" Tal co- en el comer, beber, engendrar, y todo lo más en
mo señala Lefebvre, para los clásicos del marxis- aquello que toca a la habitación y al atavío, y en
mo, el obrero es convertido por el capital en un cambio en sus funciones humanas se siente como
objeto dentro de un mecanismo del que no sabe animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo
nada, "una herramienta a ser usada por otras he- humano en lo animal"."
rramientas (los medios de producción), una cosa Consecuentemente, el mundo simbólico
a ser usada por otra cosa (el dinero), y un objeto producido por las prácticas sociales invertidas se
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revierte sobre toda la actividad social a partir La vida cotidiana en este orden social se en-
de un lenguaje alienado / alienante. En el ca- cuentra, así, instrumental izada (puesta en fun-
pitalismo "el único lenguaje comprensible ción de un fin más allá de sí misma: la adquisi-
que hablamos entre nosotros son nuestros ob- ción de dinero), fragmentada (subjetivamente)
jetos en su relación entre sí. [... ] A tal punto respecto al resto de la sociedad (por el individua-
estamos mutuamente enajenados de la esencia lismo) y banalizada en todas sus posibilidades.
humana, que el lenguaje inmediato de esta ¿Qué alternativas se ofrecen en del capitalismo
esencia nosparece un atentado contra la dig- para darle sentido a la vida cotidiana?
nidad humana, mientras el lenguaje enajenado La primera opción es de muy antiguos oríge-
de los valores cosificados se nos presenta co- nes. De entre los escombros de las formas de vi-
mo la realización adecuada de la dignidad hu- da premoderna aparece la religión como un me-
mana en su autoconfianza y autorreconoci- dio por el cual los individuos encaran la insatis-
miento".25 facción de la cotidianidad: es el opio del pueblo.
Pero la alienación capitalista va más allá Según Marx, "la miseria religiosa es, de una par-
del trabajo; atraviesa toda la cotidianidad. In- te, expresión de la miseria real, y, de otra parte, la
cluso las relaciones entre géneros se convierten protesta contra la miseria real. La religión es el
en relaciones entre cosas. Para Marx y Engels suspiro de la criatura agobiada, el estado de áni-
la familia monogámica es un correlato de la mo de un mundo sin corazón, porque es el espí-
propiedad privada, en la cual la mujer es otro ritu de los estados de cosas carentes de espíri-
instrumento para la producción. El matrimonio tu".29 La religión adormece el espíritu revolucio-
se funda en la posición social de los contrayen- nario al predicar la resignación al orden terreno;
tes, lo cual equivale a decir que se da por con- más aún, mistifica lo social al presentarlo como
veniencia.é" Por ello, cuando la burguesía se es- objeto de la manipulación de seres sobrenatura-
candaliza ante la comunidad de mujeres que le les. De allí que el cristianismo jerárquico oficial
imputan a los comunistas, muestra que en el jugó reiteradamente un papel reaccionario, al jus-
fondo su preocupación está en la abolición de tificar las desigualdades sociales como expresio-
la propiedad privada; matrimonio y propiedad nes de la voluntad divina.
se encuentran profundamente entrelazados en La religión es una actividad guiada y vigila-
su visión de mundo. da por ciertas instituciones, actividad que encu-
No en balde, Engels afirma que el primer an- bre parcialmente el nihilismo propio de la cultu-
tagonismo de clase coincide con la institución de ra burguesa. La mistificación religiosa surge a
la monogamia.i? En el capitalismo, la familia in- partir de la frustración cotidiana producida por la
dividual es además una unidad económica, y co- inhumanidad de modos de vida fundados sobre
mo tal rige sobre las prácticas de sus miembros. las asimetrías de clase-"; dentro del capitalismo,
Hasta la relación social más natural, la relación más aún, se presenta como el único referente ca-
entre los sexos, dice Marx, es alienada, puesta al paz de darle sentido a la vida. Su superación im-
servicio de la economía. Así se demuestra que el plica romper con las condiciones materiales que
modo de producción no se limita a lo puramente la han generado: la crítica revolucionaria de la re-
económico, sino que crea cierto tipo de relacio- ligión supone transformar las condiciones por las
nes sociales y de subjetividad; produce un modo cuales los seres humanos proyectan la negación
de vida. Es necesario aniquilar teórica y práctica- de sus carencias hacia un ámbito celestial."
mente el modo de vida basado en la familia mo- La otra opción es la acción revolucionaria, la
nogámica-", y para ello es necesario revolucionar lucha por la construcción de un mundo sin las ac-
la actividad productiva y producir un cambio tuales alienaciones, por una sociedad que permi-
cualitativo en la cultura, un cambio en la estruc- ta a sus miembros vivir una vida más satisfacto-
tura social a partir de un cambio en las prácticas ria. Ciertas condiciones están dadas: las contra-
del sector con más potencialidad histórica: el dicciones del capitalismo aparecen en todos los
proletariado. niveles de la vida social.
MARX Y ENGELS: LA VIDA COTIDIANA COMO PRAXIS 101

3. La utopía dades a la sociedad y recibirá de ésta según sus ne-


de la vida cotidiana socialista cesidades. El ocio creativo es una necesidad para
el espíritu; por ello la nueva sociedad le permitiría
La cotidianidad en el capitalismo se ha bana- al individuo ejercer todas sus potencialidades, sin
lizado; los antiguos rituales y creencias son sus- tener que limitarse a una sola actividad.P
tituidos por otros nuevos, aunque también sacri- A través de la sociedad, el individuo lograría
ficiales, más acordes con la racionalidad del ca- realizarse plenamente, asumir una praxis que po-
pital. Marx y Engels observan que, empero, las tencie la satisfacción de su vida cotidiana."
perspectivas abiertas por el modo de vida capita- Marx y Engels afirman que con la ausencia de
lista permiten emprender la construcción de un propiedad surgirán incluso nuevas formas de re-
nuevo orden social. El capitalismo oprime, pero laciones familiares. Las relaciones entre hombre
por su propia dinámica también plantea las con- y mujer, al verse desprovistas de sus determina-
diciones para su superación; en medio del nihilis- ciones de clase serán más libres, de modo que se
mo se ofrecen diversas opciones culturales al pú- pueda desarrollar el amor sexual individual; más
blico, como efecto de la libre oferta y demanda aún, no sería importante ni siquiera el sexo de la
de bienes y servicios. Las ideas comunistas flu- persona amada.F La resolución de las contradic-
yen en el capitalismo, pudiendo llegar a una gran ciones internas del modo de producción capita-
cantidad de gente. lista conlleva así de paso la resolución de la con-
Del mismo modo, ciertas condiciones coti- tradicción entr~ deseo y moral sexual. Las muje-
dianas surgidas en el capitalismo industrial, co- res, al involucrarse directamente en la dinámica
mo la aglomeración de proletarios en las ciuda- económica, tienen una posición económica más
des, son fundamentales para Marx y Engels en la independiente, y por tanto una mayor igualdad
constitución de la conciencia de clase del prole- respecto a los hombres. Solamente en el comu-
tariado.P Las privaciones de la vida cotidiana del nismo se darían las condiciones para la plena
proletario (ante todo la imposibilidad de satisfa- emancipación de las mujeres, pues al carecer de
cer las necesidades más básicas, como alimentos propiedad el proletariado tiene relaciones total-
y habitación) lo deberán llevar hacia posiciones mente diferentes hacia las mujeres y los hijos.
cada vez más radicales y a organizarse contra el Por lo demás, Marx y Engels sólo previeron
orden social. la sociedad comunista como negación de las alie-
El comunismo sólo es posible con un alto naciones propias del capitalismo. Con el comu-
grado de desarrollo productivo. Una vida cotidia- nismo no se solucionan todos los problemas de la
na más cercana a la libertad que a la necesidad só- condición humana, pero se elimina la desigual-
lo es posible si se cuenta con una tecnología que dad más brutal de la historia, la de las clases so-
lo permita: "para cultivarse espiritualmente con ciales. Lo cual es condición necesaria para la hu-
mayor libertad, un pueblo necesita estar exento de manización de la humanidad: para que ésta salga
la esclavitud de sus propias necesidades corpora- de la prehistoria, para que la vida cotidiana pue-
les, no ser ya siervo del cuerpo. Se necesita, pues, da ser un fin en sí misma.
que ante todo le quede tiempo para poder crear y
gozar espiritualmenter.P ¿Cómo lograrlo? "Para
el futuro de la vida de los pueblos, las fuerzas na- Notas
turales brutas que obran en las máquinas serán
l. Marx, K. y Engels, F. La ideología alemana. Mé-
[...] nuestros siervos y esclavos't.é"
xico: Eds. de Cultura Popular, 1979. Pág. 19.
La utopía marxiana coincide, pues, con la de
2. Marx, K. Manuscritos: economía y filosofía. Ma-
Paul Lafargue, cuyo texto El derecho a la pereza drid: Alianza, 1972. Pág. 111.
fue leído y aprobado por Marx, su suegro. Tras la 3. Engels, F. "Prefacio a la primera edición, 1884",
abolición de las clases sociales, y con un impor- de El origen de la familia, la propiedad privada
tante control humano sobre la naturaleza, cada y el Estado. Cali: Nuevo Horizonte, 1979. Pág.
individuo aportará en la medida de sus posibili- 7. El proceso de trabajo humaniza la naturaleza,
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pero a la vez por efecto de sus relaciones sociales 15. Cfr. Béjar, Helena. El ámbito íntimo. Privacidad, in-
(las cuales él casi nunca ha elegido) el ser huma- dividualismo y modernidad. Madrid: Alianza, 1990.
no produce su propia subjetividad; la subjetividad 16. Marx y Engels. La ideología alemana. Op. cit, pág. 33.
se constituye por y dentro de un sistema social 17. No sobra recordar aquí que Marx estuvo siempre
que no le es ajeno ni totalmente exterior. contra esta postura: de ahí, por ejemplo. su defen-
4. "1 tesis sobre Feuerbach", en Marx y Engels. La sa del derecho de la desigualdad. Cfr. Marx, C.
ideología alemana. Op. cit., pág. 665. Crítica del programa de Gotha. Moscú: Progre-
5. Marx y Engels. La ideología alemana. Op. cit., so. 1979. pp. 17-18.
pág. 19. Énfasis nuestro. 18. Marx, C. El capital. Crítica de la economía polí-
6. Cf. Heller, A. Sociología de la vida cotidiana. tica. Tomo 1. La Habana: Ed. de Ciencias Socia-
Barcelona: Península, 1998. También, Lefebvre, les, 1986. Pág. 324. El tono de esta sección de El
H. De lo rural a lo urbano. Barcelona: Península, Capital evoca indudablemente las consideracio-
1978. nes planteadas más de veinte años atrás en los
7. Irónicamente, fue Stalin quien, contra la "ortodo- M anusc ritos económico-filosóficos.
xia" ideológica que él había instaurado, señaló la 19. Ibid. pág. 374.
imposibilidad de reducir el lenguaje --ese compo- 20. Marx, K. Manuscritos ...• op. cit., pág. 59.
nente fundamental de todas las relaciones socia- 21. Marx, C. Miseria de la filosofia. México: Eds. de
les- a determinaciones estrictamente económicas. Cultura Popular, 1978. Pág. 34. A tal grado que en
8. La confusión entre praxis y trabajo ha provocado el proceso productivo los instrumentos de trabajo se
a menudo errores economicistas en el seno del convierten en competidores de los mismos obreros;
marxismo por los cuales, al perder de vista otros cuando una máquina puede ahorrar el empleo de
factores de importancia en la dinámica social, los mano de obra, los obreros sobrantes son despedidos.
análisis de muchos marxistas han perdido capaci- 22. Lefebvre, Henri. Critique of everyday life. Vol. 1:
dad explicativa y revolucionaria. lntroduction. Londres-Nueva York: Verso. 1991.
9. Luego, la vida cotidiana no es determinada por Pág. 166.
una esencia humana inmutable, sino que sigue la 23. Marx. Manuscritos ... , op. cit., pp. 159-160.
lógica del modo de producción en el cual surge, y 24. Ibid, pág. 109.
es la praxis cotidiana la que objetiva material y 25. Marx, K. Cuadernos de París. México: Era,
simbólicamente al modo de producción. Véase, 1974. Pág. 153.
por ejemplo, cómo Engels historiza los diversos 26. Engels, F. El origen ..., op. cit., pág. 66.
patrones familiares a partir de los tipos de organi- 27. Ibid. pág. 61.
zación social en los que se dan tales patrones. Cf. 28. Marx. "IV Tesis sobre Feuerbach", en: La ideolo-
Engels. El origen de la familia ..., pp. 28-77. Este gía alemana. Op. cit., pp. 666-667.
estudio tiene numerosas insuficiencias respecto al 29. Marx y Engels. La Sagrada Familia y otros escri-
estado actual de nuestros conocimientos; sus tos fiosóficos dela primera época. México: Gri-
aciertos y vigencia se encuentran, sin embargo, jalbo, 1967. Pág. 3.
en sus aspectos teóricos y metodológicos. 30. Cf. Engels, F. Arui-Dühring. La subversión de la
10. "III tesis sobre Feuerbach", en: Marx y Engels. ciencia por el señor Eugen Dühring, México:
La ideología alemana. Op. cit., pág. 666. Grijalbo, 1962. Pp. 313-314.
11. Marx, K. Manuscritos ... , op. cit, pág. 112. 31. "IV tesis sobre Feuerbach", en: Marx y Engels.
12. Marx, K. El capital. Crítica de la economía polí- La ideología alemana. Op. cit., pp. 666-667.
tica. Tomo I. La Habana: Ed. de Ciencias Socia- 32. Cf. Marx, K. y Engels, F. El manifiesto comunis-
les, 1986. pp. 38-50. ta. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, s.f.
13. Marx y Engels. El manifiesto comunista, op. cit., pp. 36-37.
pp. 24-25. Respecto a este punto, nótese la con- 33. Marx. Manuscritos ... , op. cit., pág. 61.
vergencia con los análisis de Max Weber sobre la 34. Ibid, pág. 62.
racionalización, convergencia parcialmente cau- 35. Cf. Marx y Engels. La ideología ...• op. cit., pág. 34.
sada por el romanticismo presente a todo lo largo 36. Cf. ibid, pág. 39.
del siglo XIX en Alemania, y del cual tanto Marx 37. Engels. El origen ... , op. cit., pág. 71. Nótese el
como Weber fueron interlocutores. progresismo de las posiciones de Engels, incluso
14. Berman, Marshall. Todo lo sólido se desvanece durante el período del más rígido victorianismo.
en el aire. La experiencia de la modernidad. Bo- La puritana "moral proletaria" estalinista no
gotá: Siglo XXI, 1991. Pág. 113. aprendió nada en absoluto de este pensador.