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¡ BOLIVIANOS

EL TIEMPO

COORDINADORES:
ALBERTO CRESPO
JOSÉ CRESPO FERNÁNDEZ
MARÍA LUISA KENT SOLARES

INSTITUTO DE ESTUDIOS ANDINOS Y AMAZONICOS

BOLIVTA 1995
Primera Edición, 1993
Preparada con el auspicio d e la Universidad A ndina Simón Bolívar

Segunda Edición, aum entad a y corregida, 1995


D epósito Legal: 4-1-1020-95
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La Paz-Bolivia
Geografía de Solivia
CAPITULO I

Síntesis Geográfica de Bolivia


*JUAN SILES GUEVARA

Bolivia limita al Norte y al Este con la


Ubicación, F orma, República Federativa del Brasil, al Este y Sudeste
con el Paraguay, al Sur con la Argentina, al Sur y al
E xtensión y L ímites Oeste con Chile, al Oeste con la República del Perú.

Bolivia está situada en el centro mismo del


Continente Sudamericano, y es un país continental El Relieve
y mediterráneo desde la infausta Guerra del Pacífi­
co que la privó de su acceso propio al Océano. El Habitualmente en el exterior a Bolivia se la
país se desarrolla en el Hemisferio Sur entre los 9o conoce como el país del altiplano. Sin embargo el
32' (boca de Abuná frente a Manoa) y los 22° 53' altiplano y sus regiones adyacentes no pasan de ser
Lat. Sur (Cerro Zapaleri límite tripartito entre Bo- la 1/4 parte de la superficie total del país. Fisiográfi-
hvia, Chile, y Argentina) entre los 69°35' Long. W. camente podemos distinguir los siguientes elemen­
4e Greenwich (frente de Bolpebra) y los 57° 27' tos fundamentales: 1) Cordillera Occidental de los
Long. W.(en la lagunaMandioré). Por su ubicación Andes; 2) Cordillera Oriental de los Andes; 3) Cor­
astronómica es un país tropical. Sin embargo la dilleras Centrales; 4) Altiplano; 5) Prepuna; 6) Yun­
presencia de la Cordillera de los Andes modifica gas; 7) Frente Subandino; 8) Llanuras cálidas y
completamente su estructura física y humana, y húmedas; 9) Serranías y Fosas Chiquitanas; 10) .3
hace de Bolivia un país fundamentalmente andino. Llanuras cálidas y secas; y 11) Depresión del Río # LICEN CIADO
^ ikr La forma actual del país recuerda la de un Paraguay. EN HISTORIA.
semicono truncado con su base en el sur. Así la DOCENTE
UNIVERSITARIO.
mayor anchura Bel país se encuentra en la parte I.- LA CORDILLERA OCCIDENTAL
AUTOR DE
meridional que alcanza a los 1.200 Km en la latitud Tiene una longitud de 620 kilómetros y un ENSAYO
2(5°~Snn^a los 12°de Lat, Sur la anchura se ha ancho medio de 30 Km, aunque alcanza a anchuras CRÍTICO
reducido a 300 Km y,a los 10o sólo llega a 80 KmXa de 80 Km a los 18ode Lat. Sur entre Charaña y Turcui SOBRE
forma de Bolivia ha variado mucho desde su surgi­ y 120 Km en la zona septentrional del salar de Uy uni. BOLIVIA Y
miento durante la Fundación Española en el siglo Nace en el nudo de Vilcanota o Apolobamba en el CHILE.
ESQUEMA DE
X V T sr Perú cerca del límite entre Bolivia con Perú y Chile.
UN PROCESO
A- La superficie del país alcanza a 1.098.581 La Cordillera Occidental, más que una Cor­ DIPLOMÁTICO
Km2 siendo, en consecuencia uno de los países dillera típica, puede considerarse como el borde de
medianos de Sud América junto a Colombia, Perú, la altiplanicie que va gradualmente ascendiendo
Chile y Venezuela. De ese total corresponden unos hacia el Occidente por la acumulación de materia­
200.000 Km2 al altiplano, unos 100.000 Km2 a los les efusivos como un coronamiento de conos volcá­ 3
valles y el resto a las llanuras orientales. nicos más altos. "" \ LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO

'b
La Cordillera penetra a los 17° de Lat. Sur, hasta el Arco del río La Paz. Sus principales cum­
pasados los 18o Lat. Sur, tenemos un macizo que bres son el Illampu (6.400 mts), el Chachacomani
constituye el conjunto más elevado de Bolivia, y (6.140 mts), el Huayna Potosí (6.190 mts), y el
está formado por el Parinacota (6.330 mts), el Illimani (6.460 mts).
Arcotango (6.030 mts) y el Sajama (6.520 mts). A 4) Cordillera de Tres Cruces
los 19° Lat. Sur tenemos el Tata Sabaya (5.385 Esta Cordillera tiene una longitud de unos
mts), y el avance de la Cordillera intersalar cuyo 100 Km. Su núcleo, el batolito de Caracoles, está
punto culminante es el cerro Tunupa, con 5.321 fuertemente mineralizado, existiendo en la Cordi­
mts. llera muchas minas de estaño y tungsteno. Las
Desde el punto de vista económico, la Cor­ principales cumbres son Nevado Gigante Grande
dillera Occidental tienen lavas con componentes (5.807 mts) y el Jachacunollo (5.900 mts)
metálipos como plomo, cinc, platino y cobre, aun- 5) Cordillera Santa Vera Cruz
' que las cantidades de estos metales en general son Aunque algunos geógrafos la consideran
muy reducidas. Sólo al Sur del Tata Sabaya el aparte es, en buenas cuentas, una sección de la
contenido de azufre de los volcanes alcanza verda­ anterior. El punto culminante es el Cunocollo (5.550
dera importancia económica. mts). Sus principales minas son de wolfram.
6) Cordillera de Cochabamba
II.- LA CORDILLERA ORIENTAL DE LOS ANDES Son varias cadenas más o menos paralelas
Es una continuación de la Cordillera Orien­ como las de Arco Pongo, Cocapata, Mazo Cruz,
tal Subperuana, penetra en Bolivia con el nudo de Tunari y Totora.
Vilcanota y describe un gran arco de unos 360 Km Tienen estas cadenas una extensión longitu­
que primero tienen un rumbo N.O. para luego tomar dinal total de unos 200 Km. Su altura es menor que
un rumbo O.E para finalmente fraccionarse en una la anterior y carece de nieve perpetua. Su cumbre
serie de cadenas subsidiarias con rumbo N.S. más elevada es el Tunari (5.200 mts). Termina en el
El batolito que la ha originado está fuerte­ cerro Volcán (4.000 mts) al norte de Pojo.
mente mineralizado dando a la Cordillera una gran
importancia económica. III. -CORDILLERAS CENTRALES
La Cordillera es un verdadero sistema oro- Desde los 17° Lat. Sur, se realiza una divi­
gráfico intensamente plegado con núcleo granítico, sión de las cordilleras centrales, el primer cordón
el cual está cortado en algunos sectores, por lo cual sirve de límite a la puna y está constituido por
la Cordillera se divide en varias secciones: cordones sucesivos que toman los nombres de
Cordillera de Azanaques, de los Frai les, de Chichas
1) Cordillera de Apolobamba y Lípez. La dirección general de estos cordones es
Tiene un núcleo de granito blanco y está N-S, excepto la última que se recuesta decidida­
compuesta, principalmente, por pizarras y cuarci­ mente hacia el sudoeste hasta empalmar con la
tas. Nace en Perú y tiene una extensión en Bolivia Cordillera Occidental junto al cerro Zapaleri.
de alrededor de 50 Km. Se caracteriza por presentar La Cordillera Central tiene una gran impor­
una fuerte glaciación. Sus principales cumbres son: tancia económica, esta región es uno de los mayo­
El Chaupi Orko (6.044 mts), el Paloma-Nicunca res distritos mineralizados del mundo: estaño, plo­
(5.920 mts), el Cololo (5.915 mts), y el Huilla Kollo mo, wolfram, plata, son los principales minerales
(5.816 mts).Termina bruscamente en las cabeceras que se encuentran en sus yacimientos.
del río Camata.
2) Cordillera de Muñecas IV. LA PUNA 0 EL ALTIPLANO
Tiene una extensión de unos 50 Km y su eje La puna o altiplano boliviano no es una alta
es paralelo al de la Cordillera de Apolobamba meseta pareja, sino por el contrario, es una superfi­
trasladado unos 15 Km al Sur. Es una serranía baja cie fragmentada por varias serranías que originan
sin nieve perenne que contiene bastante minerali- cuencas separadas. Estas cuencas del Altiplano
zación con filones de plomo y plata. Su cumbre más están configuradas por penillanuras y mesetas con
importante es el Ayantuno (5.000 mts). Termina cerros aislados. La altura disminuye de norte a sur.
junto al río Conzata. Así la cuenca del Titicaca tiene un nivel de 3.812
3) Cordillera Real mts. en el lago de su nombre, la cuenca de Oruro
Tiene 150 Km de longitud, con una serie de tiene un nivel de 3.690 mts en el Lago Poopó y la
grandes nevados, el límite para las nieves eternas es cuenca de Uyuni tiene un nivel de 3.660 mts. en el
aquí de 5.400 mts, presenta una glaciación de salar epónimo. Más al sur las tierras vuelven a
importancia y se extiende desde el río Conzata, elevarse en las serranías de Lípez y así tenemos que
el salar de Chaviri está a 3.900 mts sobre
el nivel del mar.
1) Cuenca del Titicaca
Esta cuenca está compartida por
Bolivia y el Perú. El sector boliviano está
limitado por las cordilleras de Apolobam-
ba, Muñecas, Tres Cruces, Real, Serranía
de Jesús de Machaca y la Cordillera Occi­
dental de los Andes.
El actual lago Titicaca lago que es
sucesor de un lago mucho mayor, llamado
Ballivián que en el pleistoceno ocupaba
una superficie mucho mayor prolongán­
dose hacia el noroeste y sureste, como lo
atestiguan las actuales terrazas fluviales
situadas hasta por sobre cuarenta metros
del nivel del lago actual. El lago Titicaca
tiene una superficie de 8.330 Km2 y está
dividido por el Estrecho de Tiquina en los
lagos mayor y menor. La profundidad
máxima del lago es de 272 mts junto a la
isla Soto en el lado peruano del lago ma­
yor. En cambio el lago menor está en
proceso de relleno y su profundidad máxi­
ma es de sólo 5 metros. Varios ríos ali­
mentan al Lago. Los más importantes es­
tán en el lado peruano, como el Azángaro
y el llave, del lado boliviano el más impor­
tante es el río Suches. Mediante el río Desaguadero llamado el lago Minchín. El lago Poopó está en
el Lago Titicaca desagua al Uru Uru y al Poopó. proceso de desecamiento y polucionado. Hace 40
Otro rasgo importante de la Cuenca del años tenía 3.130 Km2 de superficie, hoy sólo tiene
Titicaca está constituido por la fosa de La Paz, 1.600 Km2. El lago Poopó es sólo una artesa
recorrida por el río Choqueyapu, fosa que está tectónica -hoya de erosión en la planicie y forma
sometida a un intenso proceso de erosión. una unidad con el lago Uru Uru- 300 Km2 de
La cuenca, por estar provista de lluvias y de superficie de reciente formación. Finalmente el
suelos favorables, es la mejor zona agrícola del lago Coipasa sólo ocupa el sector norte del extenso
Altiplano. salar del mismo nombre (3.300 Km2) y tiene por
2) Cuenca dél Desaguadero principales afluentes los ríos Lakajauira y Lauca. A
Está limitada al norte por la serranía de medida que avanzamos al sur de la cuenca de
Jesús de Machaca. Al oeste por la Cordillera Occi­ Oruro, la sequedad y aridez aumentan hasta apare­
dental y al sur por el Macizo de Turaquiri. cer el primer gran salar que ya hemos anotado. Por
Un amplio corredor la abre a la cuenca de eso, sólo en la parte septentrional se desarrolla la
Oruro. Recorrida centralmente con ñor el río Des­ agricultura.
aguadero de 325 Km de largo, tiene otros cursos de 4) Cuenca de Uyuni
agua importantes, como el Mauri. Es zona ganadera Está limitada al norte por laCordillera Inter-
y minera. salar, al este por las cordilleras de los Frailes y
3) Cuenca de Oruro Chichas, al sur por las serranías de Lípez y al oeste
Es la más extensa de las cuencas del Altipla­ por la Cordillera Occidental de los Andes. Está
no, limitada al norte por el macizo de Turariqui, al ocupada por varios salares como el de Uyuni,
este por las cordilleras Tres Cruces y Azanaques, al Empexa, Ascotán, etc.
sur por la Cordillera íntersalar y al oeste por la El salar de Uyuni de 9.000 Km2 es el más
Cordi llera Occidental. Está ocupada por tres lagos: grande de Sudamérica y tiene un ancho de 120 Km
Uru Uru, Poopó y el lago y salar de Coipasa, que y un largo de 140 Km. Es rico en cloruro de sodio,
antiguamente formaron un lago inmenso que ocu­ sales de bórax y litio. La zona es poco poblada y es
paba la mayor parte del Altiplano central y sur fundamentalmente minera. LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
T

Apuntaremos finalmente, que excepto en VI. YUNGAS


los salares planos, el modelado típico del altiplano Desde la época prehispánica se denomina
es el de una superficie en avanzado estado de “Yungas” al paisaje del frente norte de la Cordillera
erosión que no ha llégado a nivelarse por completo. Oriental de los Andes, caracterizado por su clima
El altiplano presenta, además, fracturas que origi­ cálido y húmedo y exuberante vegetación. Los
nan las fuentes termales de la región. Yungas se extienden desde el límite con el Perú
hasta Santa Cruz. Así tenemos los Yungas de Apo-
V.LA PREPUNA lobamba, de Larecaja, de La Paz, de Inquisivi en el
Está constituida por una serie de mesetas departamento de La Paz, Yungas de la Victoria, de
escalonadas entre los 3.500 y los 2.500 metros de Corani, del Chapare, del Espíritu, del Palmar, de
altura, que disminuyen su altura hacia el este. Las Vandiola, de Totora y Pojo en el departamento de
mesetas están profundamente recortadas y ero­ Cochabamba, y Yungas de San Mateo, Santa Rosa
sionadas por cursos de agua que pertenecen al y Florida en el departamento de Santa Cruz.
curso del Amazonas o del Plata. La línea del El borde norte de la Cordillera Oriental de los
“divortio aquarum” corre desde la alta meseta de Andes tiene un ancho que oscila en alrededor de los
Livichuco hacia Sucre, Tarabuco y la serranía de 100 Km y ha sido profundamente erosionado por
Mandinga. corrientes fluviales y glaciales. Sobre la cubierta
La Prepuna se caracteriza, además, por fal­ paleozoica se han tallado numerosos valles de relieve
tarle yacimientos minerales importantes. Por sus bastante maduro. En estos valles podemos distinguir
numerosas cuencas y valles fluviales se conoce a la tres zonas claramente diferenciadas: el Yunga Alto
prepuna corrientemente con el nombre de zona de por sobre los 2.800 mts. sobre el nivel del mar, el
los valles. Yunga Medio entre los 2.800 mts. y los 2.000 mts., y
Al sistema hidrográfico del Amazonas finalmente el Yunga Bajo o Yunga “verdadero” entre
pertenecen las cuencas de Cochabamba, que son los 2.000 y 800 mts. La vegetación de éste último
fosas tectónicas de formación moderna (tercia­ proviene de las llanuras orientales y a medida que se
rias). La cuenca de Cochabamba tiene una ligera va subiendo, la vegetación va raleándose hasta con­
gradiente hacia el oeste. Así Cochabamba está a fundirse con la vegetación del altiplano.
2.560 mts., Quillacollo a 2.532 y Sutico’lo a Desde el punto de vista de la geografía
2.502. En el este la cuenca está cortada por la humana, los Yungas, tradicionalmente explotados
falla de Sipe Sipe. La cuenca está rellena con son los de La Paz; recién con la construcción de los
sedimentos terciarios que alcanzan en Vinto un caminos “ 1 y 4”, se comienza la explotación de los
espesor de 300 mts. Estos rellenos son arcillosos. Yungas de Cochabamba. La zona es fundamental­
La cuenca de Cochabamba, bastante fértil, está mente una región de explotación agrícola. Excep­
drenada por los ríos Rocha y Caine, afluentes del cionalmente se encuentran minas.
río Grande.
La fisiografía de Chuquisaca es diferente. Vil. EL FRENTE SUBANDIN0
Sucre, la capital, está situada en una pequeña mese­ Está formado por una serie de serranías que
ta acolinada, rodeada de profundos valles fluviales constituyen un elemento estructural interpuesto
como los de Yotala, Tarabuco, Presto, etc. Sin entre los Andes y las planicies orientales. Se extien­
embargo, los valles más importantes son los del sur den desde el límite con el Perú hasta el noroeste
como los del río San Lucas y, sobre todo, los valles argentino y son típicas montañas de plegamiento.
de Cinti y Camargo (2.400 - 2.800 mts) Al norte tiene una dirección E -0 con un ancho de 50
En Tarija nuevamente nos encontramos a 80 Km y a la altura de Santa Cruz, por la resisten­
con fosas tectónicas. Las cuencas de Tarija (1.750 cia que le ofreció el afloramiento del macizo brasi­
a 2.100 mts), son una serie de fosas conectadas leño, se desvió al sur, constituyendo una faja de un
entre sí con una dirección N.N.E. -S.S.O. desagua­ ancho entre 80 y 100 Km y con clara dirección N-
das por el río Guadalquivir. El relleno de estas S.
cuencas ha sido removido por una erosión muy Las principales serranías del sector norte
fuerte que ha formado “badlands” estériles seme­ son: Eslabón, Beu, Chepite, Bala, Chiru-Choricha
jantes a los que encontramos en sectores de la y Mosetenes. Hacia el sur, serranía Amboró, Flori­
cuenca de La Paz. Finalmente al sur de Tarija da, Huacareta, Aguarague, etc.
tenemos otra pequeña cuenca en Padcaya (2.050 Económicamente estas serranías son de gran
mts). Los rellenos de las cuencas tarijeñas están importancia, pues en ellas encontramos los depósi­
6 constituidos especialmente por areniscas y mar­ tos petrolíferos con que cuenta Bolivia. Hasta el
CUADERNOS gas. momento la zona de explotación es la zona sur de la
DE HISTORIA
faja, antiguo hábitat de los indios chiriguanos y que serranías de San José y de Santiago y Serranía del
se desarrolla en una longitud de unos 250 Km La Portón, en donde se encuentra el punto culminante
zona norte del Frente, está actualmente siendo de esta serranía con el cerro Chochis (1.450 mts.)
prospeccionada en busca del petróleo que segura­ El bajo chiquitano es una fosa tectónica de
mente existe. unos 500 Km de longitud y con dirección NO-SE,
que se extiende desde la laguna Concepción hasta
Vil. LLANURAS CÁLIDAS Y HÚMEDAS Puerto Suárez y está recorrida por el río Tucavaca.
Están constituidas por los llanos del Beni y Desde la Fosa Chiquitana el borde del Macizo prin­
el Mamoré y cubren más del 50% de la superficie cipal se ve como una serranía que se conoce con el
del territorio nacional. Se conocen bien en las nombre de Serranía de Sunsas. El macizo principal
partes adyacentes a los grandes ríos, pero científi­ tiene una leve declinación de oeste a este. Así San
camente aun se las conoce poco. Las perforaciones Javier está a 710 mts. sobre el nivel del mar, Concep­
de la Shell, al N.O. de Trinidad, encontraron basa­ ción a 490 mts. y San Ignacio de Velazco a 370 mts.
mentos cristalinos pertenecientes al macizo brasi­
leño a los 800 mts. de profundidad. El relleno está X. LLANURAS SECAS Y CÁUDAS
formado por sedimentos no consolidados terciarios El paisaje es conocido con el nombre de
y cuaternarios (arena, limo, arcilla). Los llanos Chaco. Bolivia sólo, posee la parte más septentrio­
benianos se inclinan muy suavemente de sur a nal de este paisaje que se extiende al sur del paralelo
norte. Así, por ejemplo, los ríos Yapacaní y Chapa­ 18. El Chaco es casi completamente plano, pero con
re salen a una altura de 290 mts. sobre el nivel del una leve declinación hacia el este. Así Villamontes
mar y el Madera sale de Bolivia sólo a 150 mts. está a 400 mts. sobre el nivel del mar, y el curso del
Los afloramientos del macizo forman los río Paraguay, a esa misma altitud, sólo corre a 120
llamados cerros islas de la planicie. Cuando estos mts. de altura. La falta de ríos y de cursos de agua
afloramientos se localizan en los cursos de los ríos es característica de la región sólo cruzada por el río
ocasionan rupturas de sus pendientes o saltos que Pilcomayo. En la planicie chaqueña se elevan algu­
son conocidos con el nombre de cachuelas. nos cerros aislados como los cerros Izozog, Ustá-
El aspecto que ofrecen los llanos benianos rez, Chovoreca. El cerro más elevado es el San
es el de verdaderas sabanas tropicales, separadas Miguel con 780 metros.
por bosques de galería que se ubican a los lados de El suelo es arenoso y en general poco apto
los ríos que recorren las llanuras. La casi horizon­ para los cultivos. Sin embargo, el borde occidental
talidad del terreno hace que en la época de las del Chaco tiene posibilidades de desarrollo agríco­
lluvias en la Cordillera, los ríos se desborden, la, pues allí se encuentran los bañados de Abapó-
inundando extensas regiones y formando grandes Izozog originados por el río Parapetí, que sale del
charcos-curiches que impiden el desarrollo de una frente subandino a las alturas de Charagua, no
ganadería y una agricultura estables. Las islas, a puede cruzar el levantamiento del macizo brasileño
veces artificiales, están unidas entre sí por verdade­ y vierte sus aguas, que antaño fueron seguramente
ros terraplenes elevados, herencia de los habitantes afluentes del río Grande, a los bañados de Izozog.
prehistóricos de la región; región que actualmente La zona está muy poco poblada.
es fundamentalmente ganadera y recolectora. H . DEPRESIÓN DEL ALTO PARAGUAY
La región recorrida por grandes ríos, como Entre los 16° y 21° Lat. Sur el paisaje baja
el Madre de Dios, Beni, Mamoré, Iténez y Madera, lentamente de norte a sur siguiendo el curso del río
está poco habitada. Paraguay. Así en el norte, San Matías está a 130
mts. y el curso del Paraguay, a las alturas del
IX. SERRANÍAS Y FOSAS CHIQUITANAS paralelo 20, sólo alcanza a los 100 mts. La región al
Entre los 15° y 19° el bloque critalino del sur de San Matías es muy pantanosa, las actuales
macizo brasileño emerge sobre las llanuras como lagunas de Uberaba, Gaiba, Mandioré, Cáceres,
una masa bastante compacta limitada al oeste y sur fueron antiguamente parte del curso del río; hoy
por líneas de fractura fácilmente reconocibles en el sólo son curiches. La región está cubierta con
relieve. Las fracturas del macizo debieron efectuar­ bosque alto.
se a comienzos del terciario con el surgimiento de Al sur se elevan los cerros de Urucum, con
la Cordillera de los Andes. yacimientos de hierro y manganeso y el famoso
El borde sur del macizo presenta una nota­ Mutún (800 mts.). Son terrenos precámbricos.
ble fractura que ocupa el Bajo Chiquitano que es El río Tucuvaca sólo alcanza a llegar al río
un verdadero corredor limitado al sur por otra Paraguay perdiéndose en los bañados de Otu- 7
sección del macizo y que recibe el nombre de quis. LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
sudoeste tiene precipitaciones inferiores a
los 150 mm. anuales, lo cual explica la
presencia de salares y suelos salitrosos con
una vegetación y fauna que paulatinamente
se va transformando en esteparia y desérti­
ca. En el sector norte de las llanuras orien­
tales la precipitación es mucho mayor, al­
canzando su culminación en la región del
Chapare con más de 2.000 mm. anuales.
La zona de las llanuras orientales de
Bolivia, por su escasa altura, es la zona de
conflicto entre las masas de aire ecuatorial,
provenientes del norte y del este, y las masas
de aire austral provenientes de la Patagonia y
del Pacífico sur. La zona limítrofe y de choque
entre ambas masas se encuentra en Santa
Cruz. Cuando soplan los vientos australes y
fríos se producen los llamados “Surazos” que
pueden alcanzar hasta Trinidad. A la puna y
prepuna rara vez suben los vientos australes; lo
usual es que asciendan a ella masas de aire del
este y del norte portadores de humedad en el
verano, y vientos del oeste, secos en invierno.
De acuerdo a la clasificación de Koep-
pen podemos distinguir en Bolivia las siguien­
tes regiones climáticas: Clima Tropical, Clima
Templado, Clima Estepario y Clima Nevado.

I. ZONA 0E CUMA TROPICAL (A)


Sin invierno, con temperaturas su­
periores a 18° C. todos los meses. Ocupa
toda la región norte y oriental de Bolivia
Clasificación desde la Fosa Chiquitana.
clim ática
según e l
El Cuma Distinguimos en ella una región de clima Af
y otra Aw.
sistem a
Dos son los factores más poderosos en la Zona Af. (con lluvia todo el
Kóeppen
climatología boliviana: la latitud y la altura. Por la año).Corresponde a la Amazonia Boliviana exten­
latitud Bolivia debería tener uniformemente un clima dida por los departamentos de Pando, norte del
tropical, tal como se presenta en el oriente del país, pero Beni y norte de La Paz.
la altura hace que se presenten grandes modificaciones Zona Aw. (Con lluvia de verano).Ocupa los
climáticas y así tenemos un clima tropical en los llanos, departamentos de Beni y Santa Cruz y las regiones
y templado o seco en el Altiplano y en la Prepuna. subandinas de Chuquisaca y Tarija.
En el Altiplano la irradiación solar es direc­
ta, no hay calor difuso, por eso fuera de la insola­ II. ZONA DE CUMA TEMPLADO (C).
ción directa las temperaturas se mantienen bajas. La temperatura media del mes más frío
Esto hace que haya fuerte oscilación entre las oscila entre 18° C. y -3o C. Ocupa en Bolivia todo
temperaturas diurnas y nocturnas, oscilaciones que el norte y centro oriente del Altiplano y toda la
pueden ser mucho mayores en invierno que en Prepuna. Se caracteriza por presentar lluvias en el
verano. Así, por ejemplo, en Uyuni se han registra­ verano, en consecuencia es clima Cw.
do oscilaciones del orden de los 59° C. en un día:
35° C. al mediodía y -24° C. al alba. III. ZONA DE CUMA ESTEPARIO (BS)
Las precipitaciones en Bolivia se producen Predomina la sequedad, la temperatura es
en verano, generalmente entre noviembre y marzo. variable. En Bolivia encontramos este clima en el
En el altiplano el promedio general de precipitación ángulo sudoeste del Altiplano y en la región central
CUADERNOS es de menos de 600 mm., aunque en su ángulo del Chaco boreal.
DE HISTORIA
IV. ZONA DE CUMA NEVADO (ET) Pailas del este. Luego de recibir al Ichilo y al
Ocupa las cumbres nevadas de la cordillera Chapare, más al norte, recibe el nombre definitivo
de los Andes. de Mamoré, recibiendo nuevos afluentes importan­
tes como el Sécure, Tijamuchi, Apere, Yacuma,
etc., a los 12° Lat. Sur recibe como afluente al
Hidrografía Iténez, y continúa hasta Villa Bella en donde, al
unirse con el Beni, pasa a formar el Madera. El
Hidrográficamente en Bolivia tenemos dos caudal medio del Mamoré, frente a Guayaramerín
grandes zonas: endorréica, en la hoya del Altiplano es de 8.130 m3 por segundo.
y el río Parapetí y exorréica en las hoyas del El segundo sistema es el del Beni con una
Amazonas y del Plata. hoya de 124.300 Km2. El sistema nace en La Paz
en los nevados de Chacaltaya con el nombre de
I. ZONA ENDORRÉICA Choqueyapu, el cual recibe en la ciudad dos afluen­
En la zona endorréica de la hoya altiplánica tes: Orkojahuira e Irpavi, sigue su rumbo hacia el
se pueden distinguir dos sectores: a) La de los sur hasta recibir el Luribay, donde cambia su
lagos en el norte y b)La de los salares en el centro nombre por el río La Paz. Recibe luego al Araca y
y sur. bordea la Cordillera Real por el sur del Macizo del
El sector norte comprende una superficie Illimani. Después recibe varios afluentes como el
aproximada de 52.180 Km2 y está ocupado por los Suri. En San Miguel de Huachi recibe el Cotaca-
lagos Titicaca, Uru Uru y Poopó. La zona es ges y forma el río Bopi, más adelante recibe el
drenada por los ríos Suchez, Tiahuancu, Pallma Kaka (formado a su vez por seis ríos: Aten, Carua­
Colorado, Mauri, Viscachani, Caracollo, Taca- ta, Tipuani, Chaflana, Zongo y Coroico) y desde
gua, etc. allí recibe el nombre de Río Beni. Atraviesa luego
El gasto de estos ríos oscila entre 12.6 m3 las serranías de la faja subandina y forma los
por segundo, en el caso del Suchez, hasta 0,7 m3. angostos de Beu, Chepite y Bala. Al entrar a las
por segundo, en el caso del Caracollo. llanuras benianas por su margen izquierda recibe
El sector sur, o de los salares, tiene una hoya una infinidad de afluentes, siendo los principales
hidrográfica de unos 84.760 Km2 .Está constituido el Tuichi, e! Emero, y el Madidi. Por la margen
por varios ríos como el Turco, Quetena, Grande de derecha recibe dos afluentes de importancia: El
Lípez, Mulatos y Lauca. Todos con cursos superio­ negro, originado en la Laguna Rogagua y el río
res a los 100 Km de largo. El Lauca tiene un gasto Verde. Posteriormente recibe al Madre de Dios y
de 4.3 m3.por segundo. al Orthon, y en Villa Bella se une al Mamoré para
La cuenca del río Parapetí tiene una superfi­ formar el Madera que corre por territorio bolivia- ■
cie drenada de 67.510 Km2. El río principal tiene una no hasta Manoa. El caudal medio del Beni, frente
longitud de 240 Km y un gasto de 24.8 m3. por al Bala, es de 1871 m3 por segundo.
segundo. El tercer sistema es el del río Iténez o Gua-
poré, tiene una cuenca de 213.822 Km2. Nace en
II. ZONA EXORRÉICA Brasil. A las alturas del paralelo 14° Lat. S. recibe
Comprende las dos grandes hoyas hidrográ­ al río Verde y luego, del lado boliviano, a algunos
ficas de Bolivia: la del Amazonas, con una hoya de grandes afluentes como el Paraguá, el Baures y el
678.162 Km2 y la del Plata con 215.740 Km2. Itonamas. De la margen Brasileña recibe sólo afluen­
1) Cuenca del Amazonas tes pequeños; a los 11 ° 40' se une al Mamoré para
Está constituida por 1os sistemas hidrográfi­ formar el Madera.
cos del Mamoré, Beni, Iténez, Madre de Dios, De un modo general se sabe que de diciem­
Abuná, Yata y Orthon. bre a mayo experimentan un gran aumento de
El principal es el sistema del Mamoré, con caudal, motivados por las lluvias y deshielos de la
una cuenca de 235.790 Km2. El sistema principal zona andina. Esto provoca extensas inundaciones
nace en Cochabamba con el río Rocha que afluye al que aveces cubren hasta 120.000 Km2 de laregión.
Caine, el cual se dirige al sur y recibe luego al San Después de esta época de crecida, los ríos vuelven
Pedro y al Chayanta, cambiando luego su nombre a su cauce normal: aunque una parte de las aguas
por el de Río Grande, el cual recibe por el sur al queda estancada debido a la evaporación lenta y a
Tomina y por el norte al Mizque y al Acero. A las dificultades de la infiltración. Estas aguas cons­
continuación enfila hacia el norte, atravesando las tituyen los llamados curiches.
cadenas subandinas y saliendo al llano en Abapó; 2) Cuenca del Plata 9
luego recibe como afluente al Piraí, del oeste, y al La segunda zona exorréica es la de la Cuen- LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
ca del Plata, constituida por los sistemas hidrográ­
ficos del Paraguay, el Pilcomayo y el Bermejo. Flora
El principal sistema es el del Paraguay con
una cuenca hidrográfica de 108.550 Km2 en Boli- Dependiendo estrechamente de las condi­
via. El río Paraguay nace en el Brasil con el nombre ciones climáticas de humedad y suelo, la flora
de Jaurú. Atraviesa regiones pantanosas entre los nativa de Bolivia puede agruparse en ocho provin­
17° y 18o 30'. Alos20°L.S. toca territorio boliviano cias: 1) Hy lea Amazónica, 2) Praderas Benianas, 3)
y sigue su borde por unos 30 Km. Pertenecen al Yungas, 4) Sabanas Orientales, 5) Parque Chaque-
sistema los ríos Fortuna, Santo Corazón, San Ra­ ño, 6) Estepa Valluna, 7) Frente Subandino, 8)
fael y Tucavaca. Altiplano.
El segundo sistema es el del río Pilcomayo
con una cuenca de 94.880 Km2. Nace en las cerca­ I.HYLEA AMAZÓNICA
nías de Potosí, luego traza una curva hacia el norte Ocupa el departamento de Pando y el
aproximándose a Sucre. Recibe luego al Turuchipa norte del Beni, lenguas de esta formación avan­
y al Pilaya como afluentes principales. Sale a la zan hacia el sur hasta el Chapare y Yapacaní, y a
planicie por Villamontes y sigue su curso sin recibir lo largo del Iténez. Está constituida por un bos­
nuevos afluentes. Tiene una longitud de 600 Km y que alto que cubre alrededor de 300.000 Km2 de
un gasto de 200 m3 por segundo. la superficie total del país. Se calcula que existen
Finalmente tenemos el sistema del río Ber­ 100 variedades de árboles maderables (mara,
mejo con una cuenca de 12.310 Km2 en Bolivia, con palo María, ochoo, balsa, etc.), 14 clases de
afluentes como el río Tarija, el río Grande de Tanja palmeras (palma real, motacú) y 11 variedades
y el Santa Ana. El Bermejo tiene una longitud, en de árboles resinosos (cuacha, castaña). Los bos­
Bolivia, de 120 Km y un gasto de 188 m3 por ques tropicales de Bolivia están corriendo serios
segundo. Los dos sistemas comprenden además, riesgos de extinción, en los últimos años, por la
lagunas extensas y de poca profundidad. En el curso tala indiscriminada que están sufriendo, sin repo­
del sistema del Amazonas tenemos las lagunas Ro- sición efectiva, lo cual implica serios riesgos
gagua, Rogaguado y San Luis y en el caso del Plata ecológicos para el país.
tenemos las lagunas Cáceres, Mandioré, Gaiba y
Uberaba. II. PRADERAS BENIANAS
El sistema hidrográfico de Bolivia tiene Por la impermeabilidad del suelo no se
gran importanciapara el país, no sólo por su enorme ha desarrollado bosque alto, pues las raíces no
potencial hidroeléctrico, sino también porque des­ penetran más allá de medio metro. Hay gran
empeña un papel vital en las comunicaciones del variedad de pastos y gramíneas nativas. Los
oriente boliviano. árboles típicos son la palmera real, el motacú, el

El Nombre de B olivia
Nueva Toledofue el nombre que ciudad y esa confusión daría lugar a la de la Plata (1776), como para borrar la
substituyó a la antigua denominación primera guerra civil entre pizarristas y antigua dependencia al Virreinato de
de Collasuyo, que era una de las cuatro almagristas. Lima, el nombre más usualfue el de Alto
divisiones territoriales del Imperio de Derrotado Diego de Almagro Perú. Gabriel René-Moreno empleó en
los Incas. La gobernación de Nueva en la batalla de Chupas (1538), el nom­ sus obras casi sinfalta el nombre de Alto
Toledo fue adjudicada a Diego de Al­ bre de su gobernación fue desapare­ Perú. Para muchos historiadores actua­
magro, uno de los dos grandes socios ciendo hasta que, literalmente, fue bo­ les el nombre colonial correcto es Char- .
que tuvo la conquista del Perú. Com­ rrada del mapa. cas, pero sucede que, fuera de Bolivia, el
prendía básicamente los actuales terri­ Posteriormente, de una manera nombre está escasamente difundido y es
torios de Bolivia y Chile. El otro socio, muy generalizada, nuestro territorio fue una denominación con la cual es difícil
Francisco Pizarro, recibió como re­ conocido por el nombre de provincias identificar a la antigua colonia.
compensa la gobernación de Nueva Cas­ A lías del Perú y también por el de Char­ Al sancionarse la independen­
tilla. Las dos gobernaciones fueron di­ cas. Este último nombre también fue cia de Bolivia, los miembros de la Asam­
vididas por una línea muy confusa que usado para identificara la Audiencia de blea Constituyente de 1825 tuvieron la
i pasaba cerca de la ciudad del Cuzco. la Plata. inspiración de llamara la República con
Nunca se supo con exactitud a cuál de Cuando Charcas pasó a depen­ el nombre del Libertador, Bolivia. +
los dos gobernaciones correspondía esa der del recién creado virreinato del Río A .C .R .
f

totaí, el tajibo, el tuquesis, también encontra­ VIII. ALTIPLANO


mos cactáceas y arbustos espinosos. Además Es muy pobre en árboles. Sólo tenemos la
tenemos dos plantas alimenticias autóctonas, kishuara, la kehuiña y la kantuta. Entre los arbustos
cacao y banano. tenemos la thola, yareta. Entre las plantas, la Puya
Raimundi es la más espectacular, aunque más abun- £
III. YUNGAS danté es el cacto de candelabro. Tenemos, además
La vegetación varía de acuerdo a la altura. el ichu o paja brava, y la totora en las regiones
En el Yunga alto encontramos bosques de kehuiña lacustres. Entre las plantas alimenticias autóctonas
y arbustos. En el Yunga medio tenemos especial­ señalaremos la papa -de la cual existen más de 250
mente heléchos y orquídeas. En el Yunga verdade­ variedades- la oca, la papaliza y la quinua.
ro aparecen las palmeras y hay gran variedad de
plantas nativas domesticadas: coca, quinua, bana­
nos, yuca, cacao, etc. Fauna
IV. SABANAS ORIENTALES La fauna natural boliviana puede clasificar­
Dentro de ellas distinguimos tres zonas: a) se en tomo a cuatro regiones diferentes: a) distrito
Zona de Bosque alto con predominio de palmeras andino, b) distrito subandino, c) distrito tropical, d)
( c u s í , motacú, etc.) y árboles de maderas duras distrito chaqueño. Al igual que la flora, la fauna
(colo, quina-quina, guayacán), b) en las sabanas depende estrechamente de las condiciones climato­
propiamente tales, fuera de los pastos abundan lógicas e hídricas de cada región.
árboles del género de las acacias, c) en las zonas I. DISTRITO ANDINO
pantanosas, la vegetación más singular es la de los El grupo zoológico más importante está
bambúes gigantescos como la tacuara. constituido por los camélidos: guanaco, vicuña,
llama y alpaca. Los dos primeros no fueron do­
V. PARQUE CHAQUEÑO mesticados y están en proceso de extinción por la
Posee vegetación xerófita, consistente en caza indiscriminada que han sufrido. La llama, en
cactos, como la carahuata, el sipoi; árboles como el cambio, está extendida por todo el altiplano, cal­
cupesi (algarrobo blanco), cupesicho (algarrobo culándose su total en 1.500.000 ejemplares. La
negro), toboroche (palo borracho), quebracho, gua­ alpaca, de lana más fina, prefiere los lugares
yacán o palo santo, diversos tipos de palmeras, y pantanosos. Se estima su número en 600.000 indi­
arbustos como el mistol, tusca,etc. viduos.
Entre los roedores tenemos vizcachas y chin­
VI. ESTEPA VALLUNA chillas que vivían en las cordilleras del altiplano y
A causa de su moderada humedad la que están prácticamente extinguidas; en cambio
vegetación es de tipo xerófito. Arboles típicos proliferan los ratones (ratón chinchilla del Sajama,
nativos son: el molle, el algarrobo, el churqui, el el tejo del altiplano).
tarco y el chañar. Entre las cactáceas tenemos También prácticamente extinguidos están
una gran variedad, siendo la más espectacular el los ciervos andinos y los avestruces como el suri.
cacto de candelabro. Entre las plantas alimenti­ Entre las aves que aun escapan a la extinción
cias autóctonas encontramos el maíz, la papa, el tenemos el cóndor, los flamencos y los picaflores.
tomate, el ají, el locoto, y frutas como la tuna y
el tumbo. II. DISTRITO SUBANDINO
Por tener una densa población humana, la
Vil. FRENTE SUBANDINO fauna natural escasea. Con todo, tenemos al zorro
Por su menor humedad, la vegetación dife­ colorado, el jucumari (oso de anteojos), el anta, el
renciada corresponde a la parte sur del frente, desde gato montés (oso eolio).
Santa Cruz a la frontera Argentina. De acuerdo a la
altura se distinguen cinco pisos: a) de 450 a 800 mts III. DISTRITO TROPICAL
bosques de laurel subtropical, b) de 800 a 1.200 Su fauna ha sido inmisericordemente exter­
mts, bosques de mirtáceas, c) de 1.200 a 1.800 mts minada en las últimas décadas. Anteriormente los
bosques de nogal y pino, d) de 1.800 a 2.700 mts, saurios poblaban por millones el oriente, existiendo
bosques de aliso, e) sobre los 2.700 mts bosques de las 16 especies conocidas en el continente; hoy sólo
kehuiña. Entre los árboles maderables encontra­ quedan cuatro especies. Algo similar ocurre con los
mos al cuchi, al carapáú, al tajibo, al cedro, al felinos, que rápidamente se están extinguiendo, y 11
algarrobo, etc. entre los cuales tenemos: el jaguar, el puma, el gato LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
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montés, el ocelote. Otros mamíferos son el oso El Lago Titicaca tiene una fáuna nativa
hormiguero, el perezoso, el tejón, el tatú, el puerco- exclusiva entre la cual tenemos: umantos, bogas,
espín, el taitetú, la urina, ciervos, antas, monos, etc. kellunchus, ispis, caraches negros, suches. A los
Asimismo existe una gran variedad de reptiles cuales se añaden otros peces introducidos poste­
siendo famosa la sicurí, víbora gigante que alcanza riormente, y que se encuentran en los restantes
hasta los 10 metros. lagos de la Puna y Pre-puna como la trucha, el
pejerrey y la carpa.
IV. DISTRITO CHAQUEÑO Los ríos del sistema del Plata y del Ama­
Entre su fauna mencionaremos: el armadi­ zonas cuentan con una gran variedad de peces,
llo gigante(tatú), la urina o ciervo pequeño, el entre los que tenemos: la raya, la palometa, el
perezoso, chancho de monte o pécari, y los avestru­ dorado, el dientudo, el sábalo, la anguila. Exclu­
ces o ñandúes. sivo del sistema del Plata es el surubí, y exclusivo
12 Para concluir conviene referimos a la fauna del sistema del Amazonas son el pacú y el tucu-
CUADERNOS ictiológica más corriente de Bolivia. naré. +
DE HISTORIA
Rasgos Básicos de la Economía B oliviana
‘ CARMEN CRESPO F. V LUIS BUSTOS B.

El presente trabajo intenta describir algunos también por la existencia de un mercado de tierras
rasgos de la economía boliviana. Para ello, se incluye que permite la producción a gran escala.
una descripción del comportamiento de algunas va­ El resto de los sectores primarios de la econo­
riables económicas importantes, como producción, mía —minería e hidrocarburos—, representan en
inflación, balanza comercial, ahorro financiero y las conjunto casi el 10% del total de la producción
cuentas del sector público no financiero. boliviana. La diferencia con la agricultura es que
Con el propósito de completar la descripción, estos sectores han tenido mayores dificultades para
se describen someramente, algunos problemas que integrarse al resto de la economía. Es decir, no se ha
afectan al conjunto de la actividad económica. logrado constituir una industria transformadora de
estos elementos, que incorpore valor agregado y
PMOUCCIÓN establezca vínculos con el resto de la economía.
La agropecuaria se constituye en el sector Al igual que el resto de los sectores, la \
fundamental de la producción (16.37% del PIB, en minería está asistiendo a un proceso de transforma­
1994, ver Cuadro Ns 1). La producción agrícola se ción profundo e importante. Hasta 1985, el Estado
destina al autoconsumo, a los mercados urbanos, a era el propietario de la principal empresa minera,
la exportación y a la transformación industrial. En que en 1980 producía el 63% del total nacional,
general, los productos agrícolas no industriales mientras que en 1991 ya sólo representaba el 27%.
representan el 8.74% del total del PIB, y los indus­ Esto se ha compensado con un gran incremento en
triales el 3%. Sin embargo, se debe notar que las la producción de la minería mediana y chica.
tasas de crecimiento para los años 1993 y 1994 son El otro aspecto que llama la atención es la
de 2.5% en promedio para el sector “no industrial”, modificación en la composición por productos de la
y de 21% para el sector industrial.
Puede decirse que estamos asistiendo a una
transformación de la estructura productiva en el CUADRO IT 2
sector agrícola. El llamado “sector tradicional” de BALANCE COMERCIAL 19M
la agricultura, asentado sobre todo en el altiplano y (EN MILLONES DE DÓLARES)
los valles descansa en el minifundio y en métodos
de producción intensivos en trabajo; se estima que ITEM VALOR %
una parte importante de esta producción se destina
al autoconsumo, y el resto al mercado urbano del EXPORTACIONES CIF 1064,10 100,00
país. El escaso desarrollo de esta actividad se expli­ Minerales 412,90 38,80
ca por el reducido tamaño de la propiedad, que Hidrocarburos 98,20 9,23
impide el uso de tecnología avanzada, los proble­ Productos No Tradicionales 521,30 48,99
mas institucionales del sector, que no permiten la Reexportaciones 31,70 2,98
venta de la tierra y la creación de un mercado
eficiente, el nivel cultural de la población que se IMPORTACIONES CIF 1209,00 100,00
dedica a esta actividad. B. de Consumo 281,40 23,28
En contraste, a partir de los ’70, se ha M. Primas y Bs. Intermedios 487,60 40,33
desarrollado en el oriente del país un sector agroin- Bienes de Capital 424,20 35,09
dustrial moderno, cuya producción se destina fun­ Diversos 15,80 ¿31
damentalmente— a la exportación. El crecimiento
vertiginoso de esta actividad se explica por el Exportaciones FOB 985,10
aprovechamiento de tecnología avanzada, de sub­ Importaciones CIF 1209,00
sidios a través del crédito y preferencias arancela­ SALDO COMERCIAL -223,9
rias logradas por Bolivia en el Grupo Andino, y
producción minera. Hoy, el oro y el zinc son los del público en el sistema financiero y en la política
principales productos minerales exportados, en vez económica de los últimos gobiernos. Sin embargo,
del estaño como ocurría hasta hacen diez años. también traduce que no existe confianza en la
La industria manufacturera es el segundo unidad monetaria doméstica (el Boliviano).
sector más importante de la economía, según su El crecimiento del ahorro financiero contri­
producción. Este sector mantuvo el mismo nivel de buye al aumento de la producción, porque aumenta
participación en la producción total en los últimos el crédito.
años (14%), dado que su tasa de crecimiento repro­ El grado de dolarización de la economía
duce casi exactamente la del conjunto de la econo­ boliviana, a través de los últimos cinco años, en
mía. Se ha desarrollado, principalmente, en la pro­ lugar de reducirse viene incrementándose de mane­
ducción de alimentos, bebidas y tabaco, que juntos ra muy importante. En efecto, en 1990 el ahorro
representan el 46% del total de laproducción indus­ financiero expresado en dólares alcanzaba alrede­
trial. dor del 70% del total del ahorro financiero, en junio
Entre el resto de sectores, el más importante de 1995 esta relación era de 82%. Esta situación
es el comercio, que representa el 10.5% del total de puede inducir inclusive a cuestionar la existencia
laproducción boliviana. También llama la atención del Banco Central, lo cual fue planteado en diferen­
el importante crecimiento de los sectores de servi­ tes oportunidades por organismos internacionales.
cios financieros y construcción en los últimos años. Las bolsas de valores en Bolivia contribuyen
al crecimiento de la economía, pues algunas empre­
INRACMiN sas logran —a través de la emisión de acciones—
El índice de Precios al Consumidor ha expe- lograr financiamiento de mediano y largo plazo. Sin
rimentado una disminución sostenida desde 1986. embargo, las bolsas de valores operan principalmen­
Para el año 1994, la inflación anual fue de 8.52% y te con papeles emitidos por el Tesoro General de la
se espera que este año sea también de un dígito. nación el Banco Central y los bancos privados.
COMERCIO EXTERIOR EL SECTOR PÚBLICO NO FINANCIERO
El comercio exterior —medido como la Tradicionalmente, el sector público ha ju­
suma de exportaciones e importaciones— repre­ gado un rol importante en la economía boliviana.
sentó, aproximadamente, el 42% del PIB en 1994, Buena parte de la producción, el empleo y las
lo que está mostrando una economía fundamental­ exportaciones correspondían a instituciones del
mente abierta. Ese año, las importaciones excedie­ sector público. Ese hecho empieza a revertirse a
ron a las exportaciones en 224 millones de dólares partir de 1985, cuando entra en crisis la empresa
(4.3% del PIB). estatal minera (COMIBOL), y se inicia el proceso
Las exportaciones se componen, sobre todo de privatizaciones que continúa hasta hoy y que
de productos sin valor agregado. La minería y los abarca, inclusive, a las empresas públicas más
hidrocarburos representan el 49.5% del total de grandes, como son la petrolera, el Ferrocarril, las
exportaciones (Cuadro N° 2). Sin embargo, se debe generadoras de electricidad, la empresa de teleco­
resaltar que estamos asistiendo a un proceso impor­ municaciones, y todas las empresas medianas y
tante de diversificación en las llamadas “exporta­ pequeñas administradas por las Corporaciones
ciones no tradicionales”. Así, 1994 fue el primer Regionales de Desarrollo. El proceso de privatiza­
año en el que un producto no tradicional e industrial ción incluirá, además, a los servicios tradicional­
—artículos de joyería— ocupó el primer lugar en mente concebidos como de función pública, como
las exportaciones. son el sistema de pensiones.
Las importaciones se componen sobre todo Entre enero y junio de 1995, los ingresos
de bienes intermedios para la industria (40% del corrientes del Sector Público no Financiero crecie­
total), y de bienes de capital, que no son producidos ron en 18.20%, superior en más de nueve puntos
localmente. porcentuales al registrado entre junio de 1993 y
junio de 1994. En valores relativos las recaudacio­
AHORRO FINANCIERO nes aduaneras fueron las que contribuyeron en
Entre diciembre de 1990 y diciembre de mayor proporción a este crecimiento, pues el rubro
1994, el ahorro financiero, que en un 80% está correspondiente se expandió en 38.33%. En orden
compuesto de moneda extranjera, registró en pro­ de importancia le sigue la renta interna, la misma
14 medio una tasa anual de crecimiento superior al que se incrementó en 27.22%.
CUADERNOS
DE HISTORIA 50%. Ello traduce la confianza que existe por parte Los gastos corrientes crecieron en 5.93%,
menor en siete puntos porcentuales al registrado en PROBLEMAS GENERALES DE
el mismo período del año anterior. Contribuyeron a LA ECONOMÍA BOUVMNA
este menor crecimiento, el descenso en gastos en La economía boliviana presenta una serie de
servicios personales (4.48%). Contrariamente, los características especiales que dificultan su desarro­
gastos en pago de intereses correspondientes a la llo, y afectan a todos los sectores de actividad. Las
deuda interna, se incrementaron en 47.66%, lo cual más importantes son de orden institucional, de
se explica principalmente por la emisión de Letras infraestructura y la falta de capacitación.
del Tesoro, destinadas a financiar el gasto público. Entre los problemas institucionales desta­
Es importante mencionar que en lo que can la ausencia de una clara definición de tareas del
hasta julio de 1995 se registró un superávit de 18.4 sector público, y la ineficiencia con que éste ejecuta
millones de bolivianos en las cuentas del sector las labores que le son asignadas, las consecuencias
público no financiero, lo cual posibilitó que el no se limitan a los altos costos de funcionamiento
financiamiento interno se reduzca en 171% y el del aparato estatal, sino que —y esto es lo más
externo en 88%. Este hecho rompe con la tradición grave— determinan asignaciones ineficientes de
deficitaria del sector público boliviano; tómese en los recursos públicos.
cuenta que el déficit mencionado alcanzó en 1993 Además, la falta de información sobre los
a 6.6% del PIB, y en 1994 a 3.3%. precios y condiciones de funcionamiento de casi

CUADRO ND1
COMPOSICIÓN DEL P.I.B. REAL SEGÚN ACTIVIDAD ECONÓMICA
(EN PORCENTAJES)

RAMAS 1.990 1.991 1.992 1993/a 1994/a

A. INDUSTRIAS 82,75 82,81 82,67 82,96 83,00


1. Agricultura, Silvicultura, Caza y Pesca 16,6 17,4 16,4 16,3 16,4
1.1. Productos Agrícolas No industriales 6,88 7,49 7,01 6,88 6,78
1.2. Productos Agrícolas Industriales 1,59 2,24 1,87 2,16 2,53
1.3. Coca 1,15 1,00 0,94 0,86 0,80
1.4. Productos pecuarios 5,73 5,47 5,36 5,20 5,12
1.5. Silvicultura, Caza y Pesca 1,22 1,19 1,18 1,16 U4
2. Extracción de Minas y Canteras 9,77 9,48 9,40 9,65 9,84
2.1. Petróleo Crudo y Gas Natural 4,34 4,22 4,13 4,04 4,30
2.2. Minerales Metálicos y No Metálicos 5,43 5,26 5,27 5,61 5,55
3. Industrias Manufactureras 14,06 13,92 13,70 13,76 13,84
3.1. Alimentos, Bebidas y Tabaco 6,29 6,44 6,30 6,39 6,34
3.2. Otras industrias 7,77 7,47 7,41 7,37 7,50
4. Comercio 10,49 10,70 10,68 10,62 10,51
5. Transp., Almacenamiento y Comunicaciones 10,50 10,55 10,86 10,06 10,07
6. Establee. Financieros, Seguros y otros 16,22 15,64 16,08 15,94 15,67
B. SERV. DE LAS ADMINISTRAC. PUBLICAS 9,14 9,10 9,19 9,01 8,87
C. SERVICIO DOMESTICO 0,55 0,53 0,53 0,52 0,51
D. IMPUESTOS 7,56 7,56 7,61 7,50 7,62
PIB TOTAL A PRECIOS DE MERCADO 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00

Fuentes
1. Instituto Nacional de Estadísticas: publicaciones en varios periódicos
2. Banco Central de Bolivia: “Boletín del Sector Extemo”, “Boletín Mensual” 15
3. Programa de Emergencia SAFCO.
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
CUADRO N° 3
INDICADORES ECONOMICOS

CRECIMIENTO AHORRO FINANCIERO Moneti Déficit TASA TASA DE


del PIB miles Bs millones zaeión fiscal/ INFLACION DEVALUACION
AÑOS en % (M3) de $us. (m3/PIB)% PIB (Acumulado (Acumulado
(Base= 1.980) Anual) Anual)

1.993 3,5 9.675.176 2.164,47 42,1 6,6 9,31% 9,27%


1.994 4,2 10.807.500 2.299,47 42,5 3,3 8,52% 4,91%

todos los mercados, determina que el sector priva­ de los servicios públicos básicos repercuten en un
do no pueda tomar decisiones adecuadas. Este incremento de costos que dificulta la exportación y
hecho se agrava cuando se incorporan los proble­ la competencia de la industria nacional incluso en
mas resultantes de la retardación de justicia y la el mercado doméstico.
corrupción en el poder judicial. Finalmente existe una brecha, cada vez
Todos estos problemas institucionales re­ mayor, entre el grado de capacitación de los traba­
percuten en la inadecuada asignación de recursos, jadores y las necesidades de las empresas. Este
tanto por parte del sector público como del priva­ hecho dificulta el avance tecnológico de las empre­
do. sas, y con él, la reducción de costos y la mejora de
La otra gran limitante del desarrollo es la la competitividad. ♦
ausencia de infraestructura. La ausencia y el mal
estado de las vías de comunicación y transporte, y La Paz, septiembre de 1995

B olma
H um berto V ázquez componentes de la nacionali­
Machicado, una de las perso­ dad, los llanosy la región andi­
nas que conocía como pocas na, quedaban soldados e inte­
nuestro pasado, se preguntó grados.
sobre los orígenes histéricos Vázquez Machicado se
deBoliviay escribió un traba­ formuló otra pregunta: ¿cuál
jo con ese título. fue el factor que unió en ade­
El trabajo contiene dos lante esas dos grandes zonas?
ideas fundamentales, de esas Para él, fue la riqueza del cerro
que alumbran y explican el de Potosí que atrae la produc­
nacimiento y el desarrollo de ción agrícola de Santa Cruz de
una nación. la Sierra, algodón, tabaco, ca­
Para Vázquez Machicado el cao y azúcar y ejerce de esa manera
verdadero origen de Bolivia está en fue et continuador de la escuela una influencia total y aglutinante so­
iniciada por Gabriel René Moreno,
la unificación e integración d£l orien­ bre la economía del oriente.
por el uso inexcusable del
te y el occidentey eso sucede cuando documento. Sus trabajos están El otrofactorfue la creación
la corriente conquistadora »m ceden- recopilados en 4.000 páginas de de la Audiencia de Charcas que im­
te del río de la Plata llega a las tierras sus Obras C om pletas __________ planta una autoridad centralizado-
del Guapay y, el 15 de febrero de ra, administratívayjurídica, en todo
1560, Ñafio de Chávez es nombrado Chaco se desprendían de la órbita de el territorio, con una jurisdicción de
p o r el virrey del Perú lugarteniente Asunción del Paraguay y quedaban Arica a Montevideo. “D e mar a
de gobernador de la provincia de bajo el gobierno del virreinato de m ar”, como se dijo entonces. ♦
Moxos, con lo cual todo elorienteyel Lima. De esa manera los dos grandes A.C.R.
Los Censos Republicanos de Población
'M ACARENA IZURIETA Y SEA DE FELLMANN

Este estudio está hecho en base a cinco analizados y criticados por autores definidos, indi­
censos. El primero fue realizado en 1848 por el viduos que tienen la responsabilidad de sacar ade­
Señor José María Dalence; en 1900 la Oficina lante el “Recuento Nacional”. En cambio, en los
Nacional de Inmigración Estadística y Propaganda posteriores, los autores más destacados se pierden
Geográfica se encargó de llevar adelante el segun­ en la globalidad del equipo, si bien hay un director
do; el de 1950 estuvo a cargo del Ministerio de no tiene la importancia de los dos primeros. A partir
Hacienda, por intermedio de la Dirección General de 1950 los cuadros constituyen la totalidad del
de Estadística. Y los dos últimos censos fueron estudio, no hay explicaciones y análisis, la interpre­
realizados por el Instituto Nacional de Estadística tación queda para los estudiosos o el simple lector.
(INE): 1976,1992. Desde 1976 se contó con ayuda económica extran­
Los informes de los cinco censos analizados jera para realizar los censos, anteriormente eran
se inician con una pequeña introducción, en la cual financiados, únicamente, por el país.
se puede percibir la mentalidad con la que fue Otro detalle son sus nombres. El primero se
hecho el estudio; esto se refleja en los términos publicó bajo el título de “Bosquejo Estadístico de
empleados y en las materias investigadas. Por ej em- Bolivia”, el segundo “Censo General de la Pobla­
plo, en los dos primeros estudios figura la Moral ción de la República de Bolivia”, el tercero: “Censo
Pública como un dato más, en los posteriores ni Demográfico 1950” y el cuarto y quinto como
siquiera es mencionada. En los estudios del siglo “Censo Nacional de Población y Vivienda”; en sus
pasado y principios de este, la raza es tema de nombres se puede vislumbrar sus contenidos. Los
* CARRERA
estudio, mientras que en el último medio siglo el dos primeros son estudios de todos los aspectos del
DE HISTORIA,
idioma toma su lugar. país, es decir de su sistema político, la religión, su UNIVERSIDAD
Una característica notable, es que tanto el moneda, la geografía, etc.; son un pequeño informe M AYO R DE
censo de 1848 como el del 900 son redactados, general de la situación del país en un momento SAN ANDRÉS

GRÁFICO N° 1

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BOLIVIANA POR DEPARTAMENTOS. CENSOS DE 1900 A 1992


(EN PORCENTAJE)
35
■ 19 00
30

25 □ 1950

20 P 19 7 6

15 ■ 19 92

10

O
LIT POT ORU CHQ CBB
n a n
LP BEN SC TAR PAN

FUENTE: CENSO GENERAL DE LA POBLACIÓN DE LA REPÚBLICA DE BOLIVIA, 1900


CENSO DEMOGRÁFICO, 1950A 17
CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA, 1976 LOS BOLIVIANOS
CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA, 1992 EN EL TIEMPO
CUADROm

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BOLIVIANA POR DEPARTAMENTOS. CENSOS DE 1900 A 1902

CENSO % CENSO % CENSO % CENSO %


DEPARTAMENTOS 1992 1992
1900 1900 1950 1950 1976 1976

LITORAL 4 9 ,8 2 0 2 .7 4 0 .0 0 0 .0 0 0 .0 0

POTOSI 3 2 5 ,6 1 5 l 7 .9 3 5 3 4 .3 9 9 1 7 .7 0 6 5 7 .7 4 3 1 4 .2 6 6 4 5 ,8 8 9 1 0 ,0 6

ORURO 8 6 ,0 8 1 4 .7 4 2 1 0 .2 6 0 6 .9 6 3 1 0 .4 0 9 6 .7 3 3 4 0 .1 1 4 5 .3 0

CHUQUISACA 2 0 4 ,4 3 4 1 1 .2 6 2 8 2 .9 8 0 9 .3 7 3 5 8 ,5 1 6 7 .7 7 4 5 3 .7 5 6 7 .0 7

COCHABAMBA 3 2 8 ,1 6 3 1 8 .0 7 4 9 0 ,4 7 5 1 6 .2 5 7 2 0 ,9 5 2 1 5 .6 3 1 ,1 1 0 ,2 0 5 1 7 .2 9

LA PAZ 4 4 5 ,6 1 6 2 4 .5 3 9 4 8 :4 4 6 3 1 .4 2 1 ,4 6 5 .0 7 8 3 1 .7 6 1 ,9 0 0 ,7 8 6 2 9 .6 0

BENI 3 2 ,1 8 0 1 .7 7 1 1 9 .7 7 0 3 .9 7 1 6 8 .3 6 7 3 .6 5 2 7 6 .1 7 4 4 .3 0

SANTA CRUZ 2 0 9 ,5 9 2 1 1 .5 4 2 8 6 ,1 4 5 9 .4 8 7 1 0 .7 2 4 1 5 .4 1 1 .3 6 4 .3 8 9 2 1 .2 5

TARIJA 1 0 2 ,8 8 7 5 .6 6 1 2 6 .7 5 2 4 .2 0 1 8 7 .2 0 4 4 .0 6 2 9 1 .4 0 7 4 .5 4

PANDOIT.N.C.) 3 1 ,8 8 3 1 .7 6 1 9 ,8 0 4 0 .6 6 3 4 ,4 9 3 0 .7 5 3 8 .0 7 2 0 .5 9

TOTAL 1, 816,271 100.00 3 , 019,031 100.00 4 , 613,486 100.00 6 , 4 2 0,79 2 100.00

FUENTE: CENSO GENERAL DE LA POBLACIÓN DE LA REPÚBLICA DE BOLIVIA. 1900


CENSO DEMOGRÁFICO, 1950A
CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA, 1976
CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA, 1992

determinado. El del 50 se reduce a población y en densidad (5,84 h/km2), el crecimiento (2,11%


los dos últimos el estudio es muy específico: pobla­ anual), composición rural-urbana, estructura por
ción y vivienda, donde constan elementos como, de edad y sexo, situación conyugal y, como dato
qué están construidas las viviendas, hasta el nivel innovador: tenencia de cédula de identidad. Los
de instrucción de la población del país. resultados que nos proporciona el estudio en este
último aspecto son escalofriantes: el 46% de la
EL CENSO DE 1992 población total del país carece de documentación.
El último censo realizado por el INE nos La fecundidad (5 hijos por mujer en edad
proporciona una vasta información de todo el país fértil), mortalidad (75/1000) y migración son com­
y por departamentamentos. petencia del tercer capítulo. Le corresponde al
Su primer capítulo es una introducción so­ cuarto, la educación con información bien impor­
bre Bolivia y sus diferentes aspectos: breve reseña tante:
geográfica e histórica, teritorio, clima, recursos 1) Analfabetismo: “En el período intercen­
naturales y las divisiones estadísticas. Con esta sal (1976-1992) a nivel del país se aprecia una
primera lectura se tiene un pantallazo de Bolivia y disminución del 45,7% en la tasa de analfabetismo”
su situación actual. (1992: 29).
El segundo capítulo nos introduce al tema 2) Asistencia Escolar: “...se mide para la
de población propiamente dicho, se habla de la población comprendida entre 6 y 19 años, conside-

GRÁFICO N° 2 CUADRO N°2


DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN URBANA Y RURAL DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN POR ÁREAS
(EN PORCENTAJE) (EN PORCENTAJE)

CENSOS POBLACIÓN POBLACIÓN


RURAL URBANA
1900 73.13 26.87
1950 66.1 33.90
1976 58.26 41.74

18 1992 42.50 57.50


CENSOS
CUADERNOS ¡■ RURAL EH URBANA | FUENTE: IDEM CUADRO N9 1
DE HISTORIA
GRÁFICO K° 3
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN POR SEXO
(PROYECCION DEL INE AL ARO 2025)
50.8
50.6
0,50.4
nT50.2
§ 50
5 49.8
^ 49.6
49.4
49 2
1950 1965 1980 1995 2010 2025
ii Hombres m Mujeres |

rada como población escolarizable.... La tasa de


asistencia general en el total del país alcanza al
74.3%...” (1992: 32). FUENTE:
3) Idioma: El predominante es el castellano, un equilibrio entre ambas áreas, dado que en el instituto
NACIONAL DE
con un 87.4%, en orden de importancia le siguen el campo habita el 58.26% y en la ciudad el 41.74%. estadística (ine )

quechua con 34.3% y el aymara con un 23.5%. Ya para el último censo, el 57.50% corresponde a
En los tres últimos capítulos se analizan las las áreas urbanas. Por lo que se concluye que las
características económicas (condición de activi­ zonas urbanas han crecido 7.4 veces, es decir un
dad, rama de la actividad,etc.); los hogares (tama­ 700.4%.
ño, tipo y categoría del hogar, combustibles utiliza­
dos para cocinar, religión y salud) y la vivienda LA POBLACIÓN POR SEXO
propiamente dicha (tipo y condición de ocupación, Para 1900 los hombres representaban el
número de ocupantes de la vivienda, sistema de 50.15% de la población, a las mujeres les corres­
abastecimiento y origen del agua, etc.). pondía un 49.85%. En los años 50 hay una dismi­
nución de ambos sexos y se lo podemos atribuir a la
LA POBLACIÓN TOTAL DE PAÍS POR DEPARTAMENTOS guerra del Chaco, donde hubo un alto porcentaje de
Todos los departamentos han sufrido un mortandad y muy pocos nacimientos. En 1976 nos
gran crecimiento poblacional, pero Santa Cruz es el equilibramos y en 1992 la población femenina
más notorio dado que su crecimiento corresponde alcanza un 50.61 % y la masculina un 49.39%.
a las últimas décadas; de tener en el año 50 menos Según las proyecciones hechas por el INE
de 400,000 h. llega en 1992 a casi 1,500,000 h. Si (Bolivia. Estimaciones y Proyecciones de la Po­
bien La Paz es el departamento con mayor pobla­ blación. 1950-2050, La Paz, 1995) la población
ción, su crecimiento no es explosivo, para 1992 crecerá con un carácter moderado, en el 2005
llega a los 2,000,000 h. aproximadamente. llegará a ser de 9,274,963 habitantes, con un creci­
Potosí sufre una situación particular: en 1848 miento anual del 2.26 %, -4c
y 1900 su población es muy alta: casi 450,000 h.,
crece hasta 500,000 en los datos del censo de 1950,
pero luego su población se estanca. Lo mismo suce­ CUADRO N” 3
de con Oruro, su número de habitantes no crece DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN POR SEXO
(EN PORCENTAJE)
como en los demás departamentos del país. Actual­ ___________ r ___________________
mente junto con Tarija, Beni y Chuquisaca son los CENSOS MUJERES HOMBRES
departamentos con menor densidad. Pando está con­
formado por el 0.60% de la población del país. 1900 49.85 50.15
1950 45.65 43.92
LA POBLACIÓN URBANA-RURAL
En 1900, el 73.13 % de la población vivía 1976 50.67 49.33
en el área rural y sólo el 26.87% vivía en las 1992 50.61 49.39
ciudades. Hay un crecimiento paulatino de las
19
FUENTE: IDEM CUADRO N5 1 LOS BOLIVIANOS
ciudades como centros de población. En 1976 hay EN EL TIEMPO
U n Viajero Francés en Bolivia
"ALCIDE DESSALINES D'ORBIGNY

* ALCIDE “Cobija, puerto de Bolivia, me salu­ picos agudos, representando la figura


D'O RBIG N Y dó desde luego con el imponente aspecto de exacta de una sierra. En m edio de estas
(1802-1857)
las montañas que lo coronan. Poco después alturas se levantaban el Guaina Potosí,
RECORRIÓ
BOLIVIA me desem barqué en Arica para d a r prin ci­ el Illimani y el nevado de Sorata
DURANTE EL pio a mis viajes de tierra. Abandonando m ostrando su cono oblicuo y acha­
GOBIERNO DE bien pron to las costas, me encaminé a tado, estos tres gigantes de los
SANTA CRUZ, Tacna, y en seguida em prendí mi montes americanos, cuyas resplan­
SU OBRA DE
ascensión a las cordilleras por decientes nieves se dibujan, p o r so­
G EÓ G R AFO Y
NATURALISTA el camino de Palca y de Taco- bre las nubes, en el fon do azul oscuro
FUE, EN SU ra; más, en vez de tropezar a llí de ese cielo el m ás transparente y bello
ÉPO CA, EL con esas em pinadas y agudas del mundo. Hacia el norte y el sud la
MÁS crestas, que Se ven figuradas en los mapas, cordillera oriental va declinando p o co a poco
ACREDITADO
me encontré sobre una dilatadísim a planicie, hasta perderse totalmente en el horizonte. Si me
DO CU M ENTO
PARA colocada a la altura de cuatro m il quinientas había yo sentido lleno de adm iración en p re ­
CONOCER varas sobre el nivel del mar, y en la que única­ sencia del Pacora, aqu í me hallaba transporta­
AM ÉR IC A DEL mente se apercibíande trecho en trecho algunas do, y sin em bargo no era esta sino una de las
SUR. m oles cónicas cubiertas de nubes. Atravesando fa ces de aquel cuadro; pues volviendo hacia
este encumbrado llano, vine a encontrarme otra parte, se me revelaba un conjunto de no
luego en la cima de la cadena de Chulluncayani. menores atractivos. Yo descubría aún el Chipi-
Al contem plar desde a llí la dilatadísim a exten­ cani, el Tacora, y todas las montañas del llano
sión que se desplegaba ante mis ojos, y la tan occidental, que acababa de trasponer, y sobre
grande variedad de objetos que las miradas las que mi vista se había tantas veces detenido
alcanzaban a dom inara la vez, yo saboreaba un durante los tres días de mi tránsito p o r la
sentimiento de indefinible admiración. cordillera.
Es cierto que se descubren paisajes más Bajé al altiplano boliviano, situado aun
pintorescos en los Pirineos y en los Alpes; pero a la altura de cuatro m il varas sobre el nivel del
------------ -i nunca vi en estos un aspecto tan mar, y que es la parte más poblada de la
DESCRIPCION grandioso y de tanta magestad. El república. Llegué a la ciudad de La Paz, la
mina laritiu i cnúnu
altiplano boliviano, que tiene más antigua Choqueyapu (cam po de oro), nombre

DE BOLIVIA de treinta leguas de ancho, se d ila ­


taba a mis piés p o r derecha e iz­
que, p o r su abundancia de minas en este metal,
le dieron los Aymaraes. Este valle favorecido
DIDICiDA AID nCILZUni
EL GENERAL DON JO SÉ BALLI VIAN.
quierda hasta perderse de vista, p o r la proxim idad de los Yungas y que se
101nenes DEORBIGH, ofreciendo tan solo pequeñas ca ­ encuentra a tres mil setecientas varas de eleva­
denas paralelas, que parecían flu c­ ción, ostenta a un mismo tiem po en sus m erca­
tuar como las ondulaciones del dos todos los frutos de los pa íses fríos, de los
Océano sobre esta vastísim a p la ­ tem plados y de la zona tórrida. E scrib í inme­
nicie, cuyo horizonte a l noroeste y diatam ente a l gobierno, rem itiéndole mis ca r­
al sudeste no alcanzaba yo a d es­ tas de recomendación. En respuesta me ofreció
TOMO HUMERO-
cubrir, al paso que hacia el norte él su protección, y fondos si los necesitaba,
PARIS,
LIBRERIA DE LOS REDORES filDH Y COMPAÑIA,
veía brillar, p o r encima de las co- proponiéndom e adem ás un oficial d el ejército y
“ linas que lo circunscriben, algu- dos jóven es para acompañarme. No queriendo
¡ nos espacios de las cristalinas abusar de tan generosas ofertas, acepté, con la
aguas delfam oso lago de Titicaca, m ayor gratitud, solamente los dos últimos, a sí
m isteriosa cuna de los hijos del sol. como las fa cilidades de transporte p o r toda la
D e la otra parte de tan sublime conjunto república; y desde aquel instante, me consideré
se divisaba el cuadro severo, que form a la ya seguro de p o d er recorrer confruto esta bella
20
inmensa cortina de los Andes, entrecortados en y rica parte del continente am ericano +
CUADERNOS
DE HISTORIA
Exploradores de B olivia
"JOSÉ ROBERTO ARZE

Se puede dividir la segunda ola de exploracio­


historia de las exploracio­ nes, cuyos resultados justi­
nes geográficas de Bolivia, ficaron el epíteto de “re­
como la de América Latina, descubridores de América”
en dos fases, cuyo límite a sus protagonistas. Hum-
está en el momento mismo boldt, La Condaminne y
de la independencia. otros, bajo el amparo de la
En la primera fase, la relativa apertura otorgada
conquistaespañola (al igual por España, realizaron nue­
que la portuguesa, inglesa, vas expediciones y esta vez
etc.) determina el carácter sí publicaron los informes
mismo de la primera centu­ de sus viajes en obras que
ria de la época colonial. Los han venido a constituirse
conquistadores son quienes en monumentos de la lite­
efectúan, en gran medida, ratura geográfica america­
las exploraciones y descu­ nista.
brimientos. Es la época de La fase posterior a
Colón, Américo Vespucio, la guerra de la independen­
Magallanes, etc. En lo que Alejandro de Humboldt (1769-1859), cia se caracteriza, en este
se refiere a B ol ivi a, esta épo­ geógrafo y naturalista autor de: Viaje a ámbito, porun impulso ini­
ca comenzaría, según algu­ las Regiones Equinocciales del cial extraordinario dado por
nos, con la legendaria in­ Nuevo Continente, Cuadros de la los nuevos gobiernos al co­
Naturaleza, Viajes Asiáticos y
cursión de Alejo García (c. nocim iento geográfico.
Cosmos o Descripción Física del
1525) por la parte oriental Mundo. Como una forma de com­
sobre nuestro territorio. El pensar la pobreza de recur­
suceso ha sido puesto en duda y, con más caute­ sos materiales y humanos para emprender tareas
la, habría que atribuir el papel pionero a los de tan grande magnitud, se “abrieron -dice Ma­
conquistadores del Perú (Almagro, Pizarra) y guidovich- de par en par las puertas a los extran­
sus acompañantes. Por la parte oriental, es in­ jeros”.
cuestionable la significación de Ñuflo de Cha­ En relación con Bolivia, el siglo XIX es
ves. particularmente valioso por las expediciones
Los descubridores, conquistadores y co­ geográficas y científicas que se realizaron. La
lonizadores (tanto civiles y militares, como ecle­ primera y la más importante de todas por la
siásticos) han dejado testimonios, a lo largo de la riqueza de sus resultados, fue la Alcide Dessali­ * BIBLIÓ­
G RAFO Y
tricentenaria historia colonial, de sus hallazgos y nes d ’Orbigny, quien viajó por Bolivia entre
ENSAYISTA,
experiencias. Sin embargo, aparte de las grandes 1826 y 1833 y publicó su extensa narración en 9 DOCENTE DE
crónicas de historias de la conquista, la docu­ volúmenes entre 1835 y 1847. Su “descubri­ LA UMSA.
mentación detallada sólo se publicó parcialmen­ miento de Bolivia” asume carácter trascendental AUTOR DE:
te y la mayor parte se mantuvo en secreto, quizá por la multitud de facetas que comprenden sus DICCIONARIO
BIOGRÁFICO
por razones estratégicas militares o económicas. observaciones: fisiografía, etnología, flora, fau­
BOLIVIANO
Esto ha llevado a algunos historiadores moder­ na, antropología, etc. Su importancia es tan
nos -como Maguidovich- a la convicción de que grande, que algunos historiadores de las ideas en
*
en aquella época, el conocimiento geográfico de Bolivia-com oJuan AlbarracínM illán-ubican la
América era rudimentario, incompleto o parcial. obra de d’Orbigny como punto de arranque de la
21
LOS BOLIVIANOS
Casi al final de la colonia, se produjo una sociología boliviana contemporánea. EN EL TIEMPO
A menudo, en aquellos teriormente, los de D. Gianecchini y B. Niño.
tiempos como en posterio­ Por la parte civil, suelen destacarse, en­
res, la labor exploratoria tre otros, las figuras de Antonio Vaca Diez y
ha estado también liga­ Miguel Suárez Arana. Vaca Diez es personali­
da a los desplazamien­ dad central en esta materia. Se sabe que llegó a
tos militares. No po­ construir una gran fortuna, la que orientó al
cos oficiales y jefes estímulo de las exploraciones y de la coloniza­
del ejército bolivia­ ción del oriente y el norte de Bolivia. Su trágica
no han inscrito sus muerte al naufragar en una de sus más im por­
nombres en la histo­ tantes expediciones, lo exalta al mismo tiempo
ria de las explora­ como símbolo de la labor pionera y del signo de
ciones geográficas, la frustración, que son rasgos que parecen acom­
con suficiente dere­ pañar a muchos ámbitos de la historia nacional.
cho. Pueden señalar­ Más de un explorador extranjero recibió apoyo
se, entre otros, los moral y material de Vaca Diez: entre los bene­
nombres de Juan On- ficiarios de este apoyo está Edwin Heath, mez­
darza y Juan Mariano cla de científico y aventurero que, de “buscador
Mujía, Manuel Rodrí- de oro”, devino en uno de los conocedores y
;uezMagariños, etc., has- divulgadores principales de la geografía boli­
llegar, a fines del siglo viana. La labor de estos hombres cubre casi
José
XIX, a las figuras eminentes todo el cuarto final del siglo XIX. Esta intensa
Manuel
Pando, del coronel Lucio Pérez Velasco y labor es coincidente con el surgimiento de las
tiene el el general Juan Manuel Pando. Maga- Sociedades Geográficas en casi todos los de­
mérito de riños, oriundo del Uruguay, fue una especie de partamentos de Bolivia, al impulso, según se
haber sido pionero. Ondarza y Mujía son particularmente sabe, de las similares de Gran Bretaña y los
explorador
conocidos por su viaje a “lo largo y lo ancho” del Estados Unidos.
antes de
llegar a la país en las décadas del 40 y 50 del siglo XIX, para Un aspecto que m erece atención es el
presidencia producir el Mapa de Bolivia (Mapa Colton). de las exploraciones científicas naturalistas y
de la Pando, en las épocas difíciles de “opositor”, sien­ particularm ente botánicas. Varias de éstas han
república y do víctima de confinamientos y persecuciones, perm anecido prácticam ente ignoradas por los
después de
antes que desgastar sus energías en conspiracio­ lectores bolivianos, junto con los nombres de
dejarla
nes y contubernios polí­ sus protagonistas. Sin
ticos, prefirió “descu­ em bargo, su im por­
brir” las regiones del No­ tancia es trascenden­
reste y en ello invirtió te. Tales exploracio­
casi un año (1894). Algo nes contribuyeron a un
parecido hizo Lucio Pé­ c o n o c im ie n to m ás
rez Velasco, rival “geo­ profundo y científico
gráfico” y político del de la flora boliviana y
Gral. Pando. a su c la s ific a c ió n .
Especie de ému­ M artín Cárdenas, que
los de los militares, en siguiócon d etalleein-
cuestión de vocación ex­ clusive acom pañó al­
ploradora, son los ecle­ guna de estas expe­
siásticos, especialmen­ riencias, ha dejado un
te los destinados a la la­ conjunto de siluetas
bor misionera. No es de entre las que se desta­
extrañar, por tanto, que can los nom bres de H.
entre ellos figuren no po­ H. Rusby, Th. Herzog,
cos nombres importan­ E. Asplund y otros,
tes y, en especial, el de entre fines del siglo
22 José Agustín Palacios (1802-1875) El artífice
Nicolás Armentia (dé­ del Mapa "Colton", después de recorrer casi XIX y com ienzos del
CUADERNOS cada del 1880), o, pos­ todo el territorio boliviano
DE HISTORIA
XX.
VM

No faltaron exploraciones mo­


tivadas por otro tipo de intereses me­
nos generosos: descubrir o recoger
muestras de especies para transplan­
tarlas a otras regiones del globo, en
desmedro de nuestro propio país, fue
el resultado de la labor de algunas
figuras provenientes de Gran Breta­
ña, entre las que Sir Clemens R. Mar-
khan jugó papel algo ingrato para los
bolivianos.
La lista de exploradores y des­
cubridores de Bolivia es nutrida y no
se detiene al llegar al siglo XX, sino
que prosigue con nombres como los
del aventurero Fawcett, el arqueólogo
Nordenskiold y, principalmente, el co­
lonizador Federico Román (héroe del
Acre y del Chaco). M. Suárez Arana, J. A. Rojas, J. Creveaux. D. General
Federico
Cada avance en la ingeniería del trans­ Campos, J. R. Cardús, D. Giannechini, L. Balzán.
Román
porte y las comunicaciones ha estado igualmen­ A. Thouar, Z. Calvimontes, H. Bolland, L. Trigo, (1875-
te correlacionado con ciertas particularidades de P. H. Fawcett, Th. Herzog, B. Niño, E. Asplund, 1943). y
la indagación geográfica. A la construcción de E. Alcoreza, V. Ustáriz, J. Jordán, etc. Pedro
ferrocarriles están ligados nombres como el de R E G IÓ N A M A Z Ó N IC A : A. D. Kramer
(1869-1899)
Grether (en el frustrado proyecto del FF. CC. d ’Orbigny, J. M. Carrasco, J. A. Palacios, J. Buza,
Exploradores
Cochabamba-Santa Cruz) y al desarrollo de la L. Gibbon, F. Maldonado, A. R. de Pereira Labre,
y
aviación, el de Jorge Jordán, entre otros. I. Aguirre, J. A. Gálvez, W. Chandless, L. Pérez combatientes
Finalmente, la exploración desde el espa­ Velasco, G. E. Church, E. R. Heath, N. Armentia, en el
cio abre nuevas rutas del conocimiento de nues­ M. Henicke, H. H. Busby, C. Bravo, E. Diáguez, Noroeste
tro país. V. Mercier, R. Mendoza, J. M. Foster, J. M.
Dadas las dificultades de sintetizar en Pando, C. Bayo, W. M. Conway, J. W. Evans, P.
pocas líneas la riqueza de detalles de estos per­ H. Fawcett, F. Román, W. Hanke, etc.
sonajes de nuestra historia, cerramos este artícu­ R E G IÓ N ANDINA Y CEN TRA L: A.
lo, recogiendo de una obra mayor y sin ánimo D. d’Orbigny, J. B. Loza, J. Ondarza, C. R.
exhaustivo, una lista orgánica de quienes, en los Markhan, D. Forbes, A. Bresson, J. Orton, Ch.
siglos XIX y XX figuran como exploradores de Wiener, A. F. Wendt, G. Steimann, L. Balzán, A.
Bolivia: Hethner, C. Bayo. W. M. Conway, Créqui-Mon-
REGIÓN DEL PLATA: A. D d’Orbigny, tfort, barón de Nordenskiold, H. Hoek, A. Derei-
M. L. Oliden, M. R. Magariños, F. P. Castelnau, ms, Th. Herzog, I. Bowman, E. Asplund, H.
E. van Nivel, A. Rivas, S. Cainzo, R. Estenssoro, Grether, etc. ♦

í
B ibliografía Mínima
ARZE, José Roberto
1987 Geógrafos, exploradores y figuras en la ciencia [tomo III del Diccionario
biográfico boliviano. Amigos del Libro. La Paz.
! DÍAZ ARGUEDAS, Julio
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23
1972 Historia del descubrimiento y exploración de Latinoamérica. Progreso. Moscú.
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
r: '

Las Culturas
Prehispánicas
CAPITULO

El Espacio Geográfico
y la Población Prehispánica
* XIMENA MEDINACELI

El territorio que ocupa cualquier grupo cobijó a varias culturas sucesivas Wancarani-Chi-
humano puede entenderse bajo distintas perspec­ ripa, Tiawanacu, Señoríos Aymarás y finalmente
tivas, por ejemplo un espacio económico, étnico o a los Incas.
también político. En este trabajo haremos énfasis
en el enfoque del espacio como una construcción UNA HISTORIA DE
cultural, ésto por las peculiares características con LARGA DURACIÓN
que el hombre andino lo concibió y utilizó. Los Las perspectivas de largo plazo nos permi­
orígenes de algunas formas de uso del esp a ció le ten a menudo una visión nueva del presente, posi­
pierden en el tiempo, sin embargo muchas de las bilitando, como veremos aquí, percibir a la geogra­
características atraviesan varias de las etapas cul­ fía como algo dinámico y cambiante en cuyo ámbi­
turales. Recordemos que el altiplano boliviano to se desarrollan y pasan los seres humanos.

* HISTORIA­
D O R A DE
ETHNOS Y
MIEMBRO DE
LA C O O R D I­
N A D O R A DE
HISTORIA.
C O -AUTO RA
DEL LIBRO
IMÁGENES Y
PRESAGIOS Amuleto de la
fecundidad.
Cultura
Kallawaya. Foto
24 Oscar Ruiz. ,
CUADERNOS Colección CIMA
DE HISTORIA
J
i

CANCHIS
la Chiripa (500 A.D.C. -100 D.C)
.CANAS,
y al norte la Pucara (1.100 A.D.C.
-100 D.C).
¿El principio del derrumbe
Ayuvtf i
de estas culturas, tuvo que ver con
la constante subida de las aguas?
¿Los Urus, conocidos como “hom­
bres del agua”, tienen su desarrollo
y orígenes en las orillas del lago
Taúca? Sin duda las modificacio­
nes del clima influyeron en la po­
blación obligándola a migraciones
CHUtS y movimientos que aún tienen que
carangas' ser estudiados.
\ z / j Yam pa
CARACARAS \ ra e s \
V URCU. V —— >
EL MEDIO
OUIULACAS GEOGRÁFICO
En el Ecuador, Perú y Bo-
livia y en una extensión continua
de 3.500 Km. se desarrollaron las
altas culturas andinas. El clima de
altura, más sano que el de los
mm
llanos, y las fuertes lluvias favo­
MAPA 1.
recieron la densidad de población. Por su parte, el
Los señoríos Aymarás. Urcusuyu y Umasuyu.
cambio de climas húmedos y secos, fríos y cálidos
Según Thérese Bouysse
dentro de espacios reducidos
El trabajo de T. Bouysse (1988) sobre el y la diversidad de las formas
Lago Titicaca, que combina disciplinas como la de terreno como ocurre en el ORDENAMIENTO DE LOS
SEÑORIOS AYMARAS
geología y la historia, nos muestra al Lago de hace área andina, fueron un reto a
10.000 años cuya costa se encontraba unos cinco sus habitantes que en el trans­
Urcusuyu Umasuyu
metros por encima de la actual. En el mismo perío­ curso de siglos construyeron
Canchis Canchis
do más al sur existía un extenso lago, llamado relaciones geográfico-cultu-
Canas Canas
Taúca, de unos 43.000 Km2 que cubría los lagos rales. (Troll 1958:5)
Collas Collas
Uru-uru y Poopó además de los salares. Es decir, Los pueblos que ha­
Lupacas —

que en el período previo a Viscachani -que es la bitaban la región andina no


Pacajes Pacajes
cultura lítica más antigua del altiplano boliviano- constituyeron una unidad ra­
Carangas —

una gran parte de éste estaba cubierto de agua. cial, nacional o idiomática
Quillacas —

Huellas de este pasado se encuentran en pequeños alguna. Los aymaras, que


Caracara —

detalles tales como antiguos topónimos y relatos constituían el grueso de la —


Charcas
míticos. población, tampoco forma­ — Chichas?
Luego empieza una fase progresiva de se­ ron una sola unidad sino más
Chuis —

quía hasta que el lago Taúca quedó seco, así como bien numerosos señoríos,
Soras Soras
gran parte del Titicaca.-Del lago menor o Wiñay- pero dadas las característi­
marca, solamente quedaba con agua la fosa de cas geográficas y poblado- CUADRO ELABORADO EN BASE
A BOUYSSE (1987), DEL RÍO
Chua. El Río Desaguadero (o Chacamarca) tam­ nales no ha podido formarse (1989) YSCHRAMM (1991)
bién estaba seco. En algunos mitos queda algo de ninguna región cultural an­
esta antiquísima realidad y se cuenta que el Des­ dina cerrada (Troll 1958:6)
aguadero fue “abierto” por Tunupa. O en los mitos por lo que importantes rasgos se encuentran en
de los Urus de Iru-ito se habla de que el lago todas ellas.
Titicaca “crecía y desaparecía” Encontramos en el siglo XVI una gran pre­
Entre el 2.500 y el 250 A.D.C. comienza sencia aymara salpicada de Puquinas y Urus, prin­
nuevamente la subida de las aguas que se endulzan. cipalmente, que son una muestra de la situación
LOS BOLIVIANOS
Este período dio a luz dos culturas. Al sur del Lago prehispánica. EN EL TIEMPO
MAPA 3 La región de puna sos mapas y descripciones. (Ver mapa 1)
Loscuatro colinda con los pueblos Tenemos, entonces, que a la derecha se
“suyos” del
' de la selva que viven en encuentra el sector de Urcusuyu y a la izquierda el
Imperio Inca
y sus las laderas andinas cubier­ de Umasuyu, todo esto organizado a partir del lago
principales tas de bosques y en las lla­ Titicaca que hace la función de un “taypi” o centro
poblaciones nuras orientales. Este límite que permite la división. Ahora bien, los diversos
constituye el linde cultural señoríos del altiplano se ordenan a partir de esta
más neto e importante de toda gran división.
América prehispánica: una Algunos señoríos se dividieron en Urco-
“frontera” indígena. Aun­ Uma (generalmente los del lago) y otros tienen todo
HUANCAPAMPA que, de acuerdo a inves­ su territorio solamente en un “suyu” (generalmente
tigaciones actuales, pa­ los del sur).
CHACEA
CAJÁMARCA
rece que la relación de Este ordenamiento del espacio implicaba
COUQUE \
HUAMACHUCO los grupos de puna además una conceptualización del mismo, y una
con los de la selva jerarquía. Así tenemos que los significados en
Chinchasuyu
fue mucho más aymara que se asociaban con cada uno de estos
Antisuyu
húanuco fluida de la que sectores son:
Cuntisuyu BOMBON
se pensó. Sin
PRINCIPADO 1
Urcu. Umasuyu
Collasuyu
\ AJAmLT?R*A embargo, cerro agua-valles
I volviendo a
\ huancho
h u a 'n c a macho hembra
yauyo ; ___
HUARCU "
_____ ^ ^ 'VlLQAPAMPA
fuerte-valiente débil-delicado
la idea de “fronte rHAN% belicoso instintivo
chocorvo
iCHINCHA C H A N C AE,C M Í¡£pV-.
ra”, de hecho los gru­ VILCA8 , . - ^ C U 2 C O _ ; n
....... ' HUALLA trabajador antisocial
CHILQUE
pos del oriente forman ' RUCANA CHUMPIVILCA
derecha izquierda
NAZCA _ CUNTISUYU, O* * *
parte de un espacio cul­ (3) COL LAGUA
OMA9UYO
CA BA NA
tural diferente y con reía MAJES /
iC O LI
Se observa clara-
PUQUINA
ciones de conflicto con el área lupj
N mente que en aymara la
cultural incaica. PACA3A
mayor jerarquía estaba
CARANGA
Algunos logros comunes de los pue­ implícitamente en Ur-
MPARA 2, r
blos de altura fueron la adaptación de cientos de QUILLAQUA c usuyu y nos habla al
>
variedades de productos agrícolas, especialmente { mi smo tiempo de una
de papa y maíz. Por otra parte, fue esencial la OH,CM1 cultura guerreracomo
selección de algunos animales de uso doméstico, / era la de los aymaras.
mientras que otros fueron mantenidos en estado Esto expresaclaramen-
silvestre. La crianza de la llama, en este sentido, ! te el cronista Capoche,
coincide casi exactamente con el área cultural andi­ i cuando indica que los de
HUARPE
na (Troll 1958). \ Urcusuyu eran de “ma-
<$ / yor presunción y cali­
LA ORGANIZACIÓN dad” y los de Umasuyu
AYMARA DEL ESPACIO “no para tanto” .
El lago Titicaca aparece en la tradición / Estos términos re-
histórica no sólo como el lugar de origen de los / flejan, no solamente una je­
primeros incas Manco Capac y Mama Ocllo, rarquía, como señalamos, sino
como relata un famoso mito, sino que parece jEicHE también los principios de dua-
ser el principio que permite a los aymaras lidad por una parte, y de com-
organizar el espacio de acuerdo a categorías plementariedad, por otra. Estos
espaciales y simbólicas (cf. Bouysse 1987). Se principios se verán claramente pre­
trata de una gran división del espacio en dos sentes también en otros aspectos de la
inmensos sectores a la izquierda y a la derecha \ cultura andina.
del lago. Para explicar esta organización debe­ El “taypi” o centro -el lago- no
mos tener presente que el espacio se “lee” con solamente permitía ordenar el espacio,
26 orientación hacia el Sur como lo muestra i sino que aparecía como una gran “pakarina”
CUADERNOS Teresa Gisbert en un trabajo en base a diver­
DE HISTORIA lugar de donde surgió la humanidad.
Al parecer, lo que está reflejando
este ordenamiento junto con lo que simbo-
liza, es una visión aymara del espacio
como grupo conquistador. Recordemos
que una de las teorías que se va compro­
bando es que los aymaras migraron del sur
y conquistaron la región del lago Titicaca
que habría estado poblada por grupos Pu-
quina y Uru (cf. Gisbert, 1987). Esto no
quiere decir que necesariamente los gru­
pos urna sean los conquistados y los urco
los conquistadores, pero nos está hablan­
do de un posible origen de esta división
que además de apoyarse en la realidad
geográfica y espacial tiene que ver con
____________ J
procesos históricos. Corte
incas como en Cochabamba (Schramm, 1991) y su transversal
LA ORGANIZACIÓN INCA territorio fue ocupado por distintos grupos que del Altiplano.
DEL TERRITORIO compartían estas zonas en un original sistema como Según Murra
El ordenamiento aymara se incorporó pos­ veremos a continuación.
teriormente al imperio incaico, que organizó su
inmenso territorio en cuatro suyus: Chinchaysuyu, EL CONTROL VERTICAL DE VARIOS PISOS
Cuntisuyu, Antisuyu y Collasuyu. En centro de ECOLÓGICOS
todo este ordenamiento estaba el Cuzco. Como indica Murra, diversas investigacio­
La característica del Tawantinsuyu es que nes “confirman la fuerza del factor ecológico en el
era un imperio multiétnico. desarrollo de las civilizaciones andinas.... La per­
El territorio que hoy ocupa Bolivia, casi en cepción y el conocimiento que el hombre andino
su totalidad constituyó el Collasuyo. Este a su vez adquirió de sus múltiples ambientes naturales a
parece dividirse en dos bloques: uno de los señoríos través de milenios le permitió combinar tal increi-
lacustres (alrededor del r___________________ ____________________ble variedad en un solo
Lago Titicaca) y otro de macro sistema econó­
PRIMER CASO : Los Chupaychu ru n a sin i hablantes
los señoríos de Charcas, 2500-3000 unidades domesticas mico” (Murra 1975:59).
al sur. En algunos docu­ Una de las ca­
PUNA (4000 m.) \“ S MULTI ETNICOS
mentos los del sur lla­ racterísticas de este sis­
3 OíaA
man a los del lago los tema es el control si­
u i i r i —tubérculos
“collasuyus”, entendien­ MM HONO ETN ICOS multáneo de múltiples
do que se trata de un ‘ aíz
pisos ecológicos.
bloque diferenciado. \A lg o d "n ,A j’ Los colonos
V i adera
(Memorial, 1990). (Ver MONTAÑA
\ oco MULTI ETNICOS mitmacuna- que fueron
mapa 2) poblaciones trasladadas
Ambos sectores de su lugar de origen a
fueron en general ayma- otras regiones- se co­
raparlantes, aunque todo nocieron por los cronis­
el espacio estaba salpi­ tas españoles especial­
cado por población Uru mente por sus funcio­
y Puquina, especialmen­ nes militares en las fron­
te enelllamadoejeacuá- teras del Tawantinsuyu.
tico: Río Azángaro, lago Posteriormente se de­
Titicaca. Río Desagua­ mostró que no eran sino
dero y Lago Poopó. manifestaciones tardías
La población de y muy alteradas de un
los valles, fue por lo ge­ Verticalidad en los Chupaychu y antiquísimo patrón an­
27
neral reubicada por los en los Lupaca LOS BOLIVIANOS
dino cuya finalidad era EN EL TIEMPO
Casas
Chipayas. la de mantener el acceso directo a productos de traban las colonias de mitmacuna fueron general­
Departamento diferentes regiones (maíz, ají, coca, sal, pescado, mente las regiones laterales de la cordillera llama­
de Oruro. llamas, algodón, etc.) (Murra, 1975). das Alax-yunga (ALAX= arriba) y Manqhayunga
Foto CIMA La forma clásica que asume este “archipié­ (Manqha= abajo) (Bouysse: 1987).
lago vertical’’ es el de un núcleo donde residía la Con el transcurso del tiempo las “islas” de
mayoría de la población y el poder central y luego mitmacuna fueron adquiriendo diferentes caracte­
una cantidad variable de tierras en otras zonas, rísticas. Por una parte, hubo mitmacuna de los
distantes a varios días de camino, donde residían grupos étnicos. Algunos otros fueron trasladados
los mitmacuna. Entre el área nuclear y las “islas” para trabajos de cierta especialización o artesana­
situadas en otras zonas no había continuidad en el les, olleros o plateros, por ejemplo. Otros más
territorio. La zona de mitmacuna era siempre com­ cumplieron funciones estatales para la producción
partida por varios grupos étnicos. Es decir mientras agrícola en gran escala para el Inca, tal el caso de los
el núcleo era de una sola etnia y a veces hasta dos mitmacuna instalados en el valle de Cochabamba
(por ejemplo Aymarás y Urus),las “islas” estaban que provenían de casi todo el Tawantinsuyo.
en zonas multiétnicas. Es importante señalar que (Wachtel 1981). Algunos más tuvieron funciones
los mitmacuna residían en estas regiones de manera rituales como los de Copacabana que se encontra­
permanente pero no perdían su relación y pertenen­ ban en un espacio más bien sagrado que económi­
cia a la etnia central. En el modelo clásico el núcleo co. Finalmente estaban los mitmacunaestatales con
se encuentra en la puna y las “islas” en la costa, y en fines militares y de avance o resguardo de la fron­
los valles y yungas. Cuando el núcleo de poder se tera con la selva.
encontraba en la costa o en la selva la vigencia del
“control vertical” deja más bien dudas. EL TERRITORIO DISPERSO
Las dos grandes regiones donde se encon­ La idea de territorialidad que subyace al

División Interna del Señorío Charca


S eñorío C harca
Hanansaya Urinsaya
(Sacaca) (Chayanta)

Hanansaya “Pagre” Urinsaya Hanansaya Urinsaya


Sacaca Collaoma* Acacio Laimi Chullpa Karacha Chayantaka Sicoya

* Collaoma se transforma luego en Panacachi y posteriormente se desprende de Sacaca incluyendo algunos


ayMus de Sacaca Hanansaya.
28 ** Con el transcurso del tiempo Laimi se subdivide en Laimi y Puraca y Karacha para a Urinsaya
CUADERNOS ¡ FUENTE: ARZE Y MEDINACELI, 1991 Y HARRIS. 1978
DE H IS T O R IA I___________________________________________________________________________________________________________________________
“control vertical de diversos pisos eco­ ;uzco CANCMíS,
lógicos” es la de un espacio disperso;
algo difícil de comprender cuando uno
ha sido educado dentro de ideas de
fronteras que cierran un espacio unita­
rio. En el territorio prehispánico, entre
el núcleo y las “islas” había un espacio
ajeno. De igual manera, el territorio de
un grupo podía albergar en su interior
un espacio de otro grupo. Por ejemplo
dentro del territorio de los Charcas- en
el norte de Potosí actual- se encontra­
ba una zona (Aymaya) que correspon­
día a otro grupo, los Caracara (cf. Arze
y Medinaceli, 1991). A un nivel me­
nor, los distintos ayllus que compo­ i 1 CAKAK3)
nían una etnia tenían sus tierras disper­ y & tK ,p a
í p
raes \
sas tanto en la puna como en el valle
(cf. 1978), y dispersas aún en un mis­
mo piso ecológico. De esta manera, en ClíLLftBAS
m s S v•-.<•^•.WSv '> m
■v.-.v/:*rv-v.r
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un manejo paralelo de cultivos se en­ s. .v. •<a v
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cuentra una respuesta favorable a las


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condiciones adversas de la naturaleza
(heladas, sequías, etc.) además permi-
tíautilizarmás intensivamente la mano •;v.-v
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de obra (cf. Golte 1980). >;á
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ri ?■.* v**» gs>(*\ ><-^rv^.
LAS DIVISIONES INTERNAS DE LOS MAPA2
SEÑORÍOS píos son múltiples para lo que hoy es Bolivia (Ver Los bloques
Si bien dentro del Tawantinsuyu existieron Platt, Harris, Bouysse, Arze y Medinaceli. Ras- internos del
diferencias regionales en la organización del terri­ nake, Riviere, Barragán, Del Río, Schramm, Rive­ Kollasuyo
torio, debido especialmente a la persistencia de las ra, Choque). Estas “mitades” nuevamente se subdi­
tradiciones locales previas a los incas, se pueden viden en ayllus y éstos en “estancias”. Podemos
hablar de algunos principios que intentaban esta­ tomar el ejemplo de la organización de los Charcas.
blecer un orden en todo el territorio incaico. . (Ver cuadro en esta página)
Si el Tawantinsuyu estaba compuesto por Si hemos hablado de dualidad, jerarquía,
cuatro cuartos: Antisuyu, Cuntisuyu, Collasuyu y complementariedad y dispersión como términos
Chinchaysuyu; y a su vez el Collasuyu parece que pueden definir al territorio prehispánico, qui­
dividirse en cuatro grandes bloques, (Collasuyus/ zás podamos añadir con el ejemplo anterior que
Charcas y Urcusuyu/Umasuyu) como vimos líneas también se puede hablar de un espacio con un
más arriba; y estos bloques estaban compuestos por ordenamiento que es a la vez estable y fluido. Es
diversos grupos étnicos tenemos una serie sucesiva decir que dentro de ciertos marcos las unidades
donde una categoría englobaba a la otra en una podían cambiar como es el caso del ayllu Karacha
suerte de juego que refleja en escala menor lo que que pasó de Hanansaya a Urinsaya, y en otros casos
sucede en la mayor y viceversa. podría moverse de Urcusuyu a Umasuyu como
Continuando a nivel descendente, en el in­ parece ocurrir con regiones de Pacajes (cf. Párssi-
terior de los grupos étnicos, o señoríos, encontra­ nen 1992).
mos nuevamente subdivisiones, sin que esto quiera Similar organización se puede observar en
decir que se aplique mecánicamente en todo lugar. otros señoríos, aunque existieron algunas diferen­
Por lo general, los señoríos se organizaban dual­ cias locales como mencionamos.
mente en Hanansaya y Urinsaya, (también llama­ El trabajo de Platt (1978) nos muestra no
das aransaya/urinsayao alasaya/majasaya), lo cual solamente las subdivisiones en ayllus mayores,
menores y mínimos, según los niveles, sino que LOS BOLIVIANOS
implica nuevamente dualidad y jerarquía. Los ejem- EN EL TIEMPO
explica su articulación con los valles, lo cual impli­
ca una cuatripartición del espacio y de la sociedad.
Este tipo de organización marca, por ejemplo,
reglas de matrimonio (hanansaya con hanansaya y
puna con valle), acceso a productos, niveles de
alianza, etc.

HANANSAYA URINSAYA
Puna X Z
Valle X Z

Modelo general de la sociedad Macha, Nor­


te de Potosí. (Platt 1978)

Si bien el trabajo de Platt es etnográfico y


por lo tanto contemporáneo, otros estudios han
demostrado que es aplicable al siglo XVI y aún al
período prehispánico. Lo propio ocurre, aunque a la
manera inversa con el “control vertical”, que se
conoció por fuentes del siglo XVI y se descubren
sus huellas en la práctica -obviamente con cam­
bios- hasta la actualidad.
Este espacio geográfico -transformado por
una construcción cultural- es al mismo tiempo un
espacio sagrado. Los mojones que marcan las fron­
teras donde se realizaban rituales, los Achachilas
(montañas) que preceden el paisaje, los ríos, lagos
y vertientes como sitios de creación, son solamente
algunos ejemplos que confirman que había y proba­
blemente sigue habiendo una visión también mági­
ca del espacio.^.
MAPA 4
El
Tawantinsuyo
B ibliografía Mínima
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CUADERNOS
DE HISTORIA
Las Primeras Culturas del Occidente
* MAX PORTUGAL ORTIZ

INTRODUCCIÓN
A propósito del descubrimiento de América
(1492) conviene hacer algunas reflexiones sobre la
importancia de América indígena antes y después
de este hecho histórico. En principio, América
indígena contaba con una realidad socio cultural
bastante amplia que comprendía sociedades de alto
nivel de organización política como el Imperio
Inka, formaciones de estados, organizaciones tri­
bales, y grupos humanos de economía trashumante.
La llegada de los conquistadores europeos, desde
donde se aprecie, contribuyó a la destrucción de la
autonomía de esas realidades históricas, llegando a
unir estos pueblos al sistema virreinal que tuvo su
término político en 1825, con la creación de Boli-
via.

TEORÍAS SORRE EL ORIGEN DEL HOMBRE


AMERICANO
Desde los tiempos de la conquista europea,
los cronistas trataron de encontrar rastros del origen
del hombre americano. El Padre Acosta atisbo
intuitivamente que ese origen era el Asia. canística, la preocupación de lograr un conjunto de
Los estudios de Paul Rivet (1957) aceptan conocimientos sobre el tema, obliga a tomar en
no sólo la ruta asiática y el canal de Behring como cuenta los aportes cada vez más modernos de la
vía de llegada de los pueblos, sino también la arqueología.
procedencia de otros grupos humanos procedentes Haciendo un estudio comparativo de la ar­
de Australia y Polinesia. Los australianos arribaron queología americana con la asiática sobre las fases
por una ruta del Antártico, al sur del continente, más antiguas, como las culturas de lascas y guija­
haciendo escalas interinsulares con dirección a la rros y las posteriores, se logra un mayor enriqueci­
Patagonia. El traslado de poblaciones a partir de las miento sobre la comprensión global de los orígenes
islas de la Polinesia, posiblemente se realizó por del hombre americano. Si gran parte de los pueblos
‘ LIC. EN
grupos de navegantes que llegaron a las costas de que habitan en América son mongoloides, es por­
HISTORIA.
América tocando las islas que se hallan en la ruta, que su población prístina vino por Behring trayen­ DOCENTE DE
como es el caso de la Isla de Pascua. do una capa cultural muy antigua de cazadores y LA UMSA.
Algunos hechos desvirtúan las idea de que recolectores. AUTOR DE
Colón hubiera sido el primer europeo en conocer De acuerdo a Pere Bosh Gimpera, una de las VARIOS
TRABAJOS
América. Hacia fines del siglo X (500 años antes de tradiciones culturales para el Paleolítico americano
SOBRE
que Colón llegara a América) Erik el Rojo y su hijo se identifica con las culturas de nodulos y lascas del ARQUEO­
Leif pasaron de Groenlandia a Norteamérica, des­ sudeste de Asia, ligadas a una antropología mustro- LOGÍA
cubriendo y explorando las tierras orientales del loide. Probablemente su arribo a América tuvo
actual Canadá, a las que denominaron Vinland. lugar en el tercer interglacial, adelantándose al
Winconsin o a inicios del interestadial. Esta cultura 31
LOS ESTUDIOS AMERICANISTAS de nodulos y lascas, con una antigüedad de 27.650 LOS BOLIVIANOS
Dentro de los valederos límites de la ameri- a.C., se debió extender por el Sur de California en EN EL TIEMPO
Esceno defgrupo’V S e c lo r "c" do por Ibarra Grasso. en Cochabamba con una
GRUTA antigüedad de 12.000 años.

LOS CAZADORES SUPERIORES


La cultura de los cazadores superiores en
América presenta características comunes con la
cultura de los cazadores de elefantes siberianos que
se ubica en el período Paleolítico Superior del Asia.1
La similitud de las puntas aflautadas de Mongolia
Oriental con las puntas Folsom de Norteamérica,
indicaría para Gimpera cierto parentesco. La tecno­
logía de puntas de flechas trabajadas con retoque,
se presenta entre los hombres de la cultura Clovis
de Norteamérica (cazadores de elefantes); en el
sitio El Inca, en las proximidades de Quito (Ecua­
dor), y en los sitios Chiveteros II del Perú-
En Bolivia, los cazadores superiores esta­
rían representados por la cultura Ayampitín, cuyo
sitio tipo ha sido reconocido en Argentina por el Dr.
Rex González, y que se caracteriza por el tipo de
puntas de flecha trabajadas con la técnica de percu­
sión rematada por el afinamiento del retoque. En
Viscachani existen estos ejemplares^ En el sitio
Callapa de la provincia Pacajes se encuentran res­
tos con dichas características, fechados por Ibarra
entre los años 10.000 y 8.000 A.C. En la obra de
Arellano y Berberián, “Los cazadores y recolecto­
res tempranos en la región de Lípez” (1978), se
Esc,: en ctns, describen artefactos que corresponden a esta etapa
Pictografía de cazadores con puntas de flechas. Por último, los
rupestre en los Estados Unidos de América, Sur de México, y sitios de Río Quetena I-II-IV, Río Lípez, Ichupam-
Qala Qala. Sur América. En Venezuela se la reconoce en el pa, incluyen instrumentos como raspadores, perfo­
Oruro Jabo, y los restos de Lauricocha, que datan del radores, y lascas propias de este período.
7.566 a.C., señalan la presencia de esa cultura en los La cultura de los cazadores recolectores
Andes Peruanos. depende económicamente de la depredación de la
naturalezafel estadio de salvajismo de Engels). La
CAZADORES Y RECOLECTORES DE SOLIVIA caza de animales impulsó el ingreso a América de
La Cultura Viscachani las bandas de cazadores asiáticos que, a lo largo de
Descubierta por el arqueólogo argentino los siglos, fueron adaptándose a los macro y micro
Dick Ibarra Grasso. en la provincia paceña de ambientes americanos.
Sicasica, había de llenar uno de los espacios de la En el caso de los Andes, los hombres de este
prehistoria boliviana. No obstante la ausencia de período se ocuparon de la caza de camélidos, cérvi­
materiales radiocarbónicos, este autor atribuye a dos y otros animales de las partes altas. En los
Viscachani 1,30.000 años de antigüedad. La cultu­ litorales marítimos, en cambio, se adaptaron a una
ra se caracteriza por la presencia de una industria de economía de mariscadores.
lascas informes, con producción de raederas, perfo­ Una primera conclusión respecto al período
radoras y hachas (Ibarra 1986:102-103). lítico es que los estudios están atrasados en Bolivia.
La cultura Viscachani se halla representada La mayoría de los sitios reportados han mostrado
en Bolivia por tres sitios arqueológicos: San Pablo materiales de superficie que no tienen una posición
de Lípez y Camacho, en la región potosina de Sur estratigráfica segura, y no cuentan con restos de
32 Lípez; el sitio Ñuapua ubicado en el departamento carbono 14 que permitan medir la antigüedad de
CUADERNOS
de Tarija, con una antigüedad de 9.000 - 10.000 nuestras culturas líticas. No obstante, contamos
DE HISTORIA A.C, (Arellano 1986:53); y el sitio Jaiwaiku ubica­ con un panorama de la etapa más antigua del
hombre en territorio boliviano en su época lítica. se desarrolló, hacia el 1.200 A;C., en los actuales
departamentos de La Paz y Oruro, al Norte y
LA PINTORA RUPESTRE DE LA ÉPOCA LÍTICA Noreste del Lago Poopó.
Es importante señalar que la época lítica de Se han registrado 17 sitios arqueológicos
América y de Bolivia cuenta con representaciones que presentan un patrón habitacional aldeano, sin
de pintura y grabado rupestre. En la zona atacame- que ninguno halla alcanzado el estadio urbano. Las
ña de los Andes Sur, se encuentran representacio­ localidades consistían en agrupaciones de casas de
nes de hermosos pintados en el Valle del río La (ex planta circular ubicadas de modo colindante. La
territorio boliviano). También en la Patagonia hay uniformidad de las viviendas es signo de que no
expresiones de pintura rupestre eñ “La cueva de las estaba en vigencia una división clasista de la socie-
manos pintadas”, en la que se
representaron manos huma­
nas pintadas en negativo. M APA DE UBICACIÓN DE LOS PRINCIPALES SITIOS ARQUEOLÓGICOS
En Bolivia, hay varios DE LAS CULTURAS W ANKARANI Y CHIRIPA
zonas en las que la pintura
47°
rupestre manifiesta la presen­
cia de diferentes grupos hu­ fÁMBOKUSI

manos* Ibarra Grasso ha he­


cho referencia a una cueva de ITITIM^NI
manos pintadas en negativo
en Mojocoya, sitio ubicado
en Chuquisaca. El investiga­
dor Juan Faldín en 1976 efec­
rukuro u ro
tuó un estudio de las picto­
grafías de Qala Qala en la
zona de Oruro, que por su
estilo corresponderían al pe­ CHIRIPA
ríodo de cazadores en la etapa PER U ANATOYANI
prew ankarani (Faldín O k a n tapa
1990:32). Al sur de Bolivia,
en la provincia Sur Lípez,
existen otras pinturas rupes­ W ANXARANt

tres, y según Arellano “el


asentamiento, sin duda algu­ s iC A S iq

na, de trascendencia para lle­ • kellakc llani

gar a un conocimiento cabal


sobre un eventual período pre­
cerámico es el abrigo Cle­ USPÁ ^U SPA

mente” (1986:12). .
SEPULTURAS
Otros testimonios de
arte rupestre en Bolivia son C H IL E
los de Carabuco, situados en
la orilla Oriental del Lago Ti­ 1D E P A R T A M E N T O D E O R U R O
ticacaJ o s de Betanzos, cerca
de Potosí; y los del Cerro Ban­
quete en el departamento de C U L T U R A W A i v * ^ ------- -
TA KA W A
Santa Cruz. " C H IR IP A D
jPAXASA
EL PERÍODO FORMATIVO EN
ROI AVIA: W ANKARANIY
CHIRIPA
Wankarani
ELABORADO POR MAX PORTUGAL O.
La cultura Wankarani
(

debajo de las cuales había tumbas en forma de


cámaras cuadriláteras cubiertas de lajas de
piedra. Por su parte, Bennett exhumó 28 entie­
rros y llegó a definir el estilo de esta cultura.

ETAPAS CULTURALES
El Formativo inicial de Chiripa se ini­
cia hacia el año 1.300 A.C., durante las fases
Condori y Llusco. En ellas, sus pobladores
habían superado la etapa de cazadores y reco­
lectores. El hombre había aprendido a conse­
guir su alimentación por medio del cultivo de
la tierra, con la domesticación de la papa y la
quinua. Así, Chiripa inició la vida aldeana,
dominando también la técnica de la cerámica y
dad. Probablemente una muralla de adobe encerra­ de la piedra trabajada.
Niña
Chipaya. ba el contorno del sitio, cumpliendo una función de La fase Maman i de Browmanmque se ex­
(Foto CIMA) seguridad. En ninguno de los sitios se han encontra­ tiende del año 800 A.C al 100 A.C., se asoció a un
do restos de construcciones de centros religiosos. patrón de construcciones ceremoniales alrededor
Los hombres de esta cultura practicaron la de un templo hundido. Estas características, unidas
agricultura y ganadería ya que lograron la domes­ a la enorme expansión del estilo de la cerámica
ticación de animales como la llama, y de plantas chiripa, mostrarían la presencia de un proto estado
como la papa y la quinua. Por lo tanto, las aldeas altiplánico. La expansión de la cerámica (vasijas
tuvieron una economía autosuficiente, pero aún no decoradas con motivos escal iformes con motivos
especializada (no hay división del trabajo). zoomorfos) abarcó la zona comprendida al Este del
La cultura Wankarani conoció la manufac­ Lago Titikaka, con fuerte influencia en el altiplano
tura de la cerámica de tipo utilitario carente de paceño (zona de Chuku Apu Marka y Cuenca de
pintura; la fundición del cobre; y el trabajo de Tiwanaku), y la zona de los valles de Tambo Kusi.
escultórico en piedra. Los hallazgos más importan­
tes en este último aspecto, son cabezas clavas de CARACTERISTICAS RELIGIOSAS DE LA CULTURA
auquénidos talladas en arenisca roja. CHIRIPA
De los 17 sitios registrados, en tres se divisa Los trabajos de campo han permitido en los
superposición de cerámica tiwanakota. Se calcula últimos tiempos recorrer el velo que ocultaba la
que la etapa superior de Wanka­ religión más antigua de nues­
rani aconteció en las primeras tro territorio. Los descubri­
centurias de la era cristiana, y mientos efectuados, desde
su eclipsamiento total ocurrió 1973, en el sitio Titimani, han
bajo el dominio de Tiwanaku. comprobado la existencia de
un complejo cúltico asociado
Chiripa con una treintena de litos tra­
El descubrimiento de bajados. Desde la antigua po­
Chiripa corresponde al cientí­ blación de Chiripa, el hombre
fico social Dr. Wendell Ben­ andino creó un dios antropo­
nett, cuyas publicaciones de morfo , cuyo prototipo sobre­
1936 dieron razón de un mon­ vivió hasta la fase Tiwanakota
tículo en la Península de Tara­ de Konko Wankani. Por otro
co. lado, el hallazgo de la estatua
En 1940 el sitio fue ex­ de una mujer sexuada muestra
cavado por el Prof. Max Portu­ la existencia de deidades fe­
gal Zamora, ex Director del meninas dominantes. Las de­
34 Museo Nacional Tiwanaku. Cultura Chiripa. Deidad femenina más piezas talladas en piedra
Este investigador encontró res­ sexuada. Ubicada en Titimani (La son representaciones de pata­
CUADERNOS
Paz). Dibujo de Félix Urquidi
DE HISTORIA tos de casas de doble pared, tas, maíz, animales sacrifica-
dos (llama), peces, quinua, y animales como la llama y el cuis. Cultura
que muestran una Chiripa.
Estatuilla
etapa de profundo CONCLUSIONES SOBRE EL FORMATIVO lítica de una
culto a la fertilidad. El estadioformativo del altiplano b olivian o mujer
Todos estos está representado por las culturas Wankarani. C hi­ descabezada.
factores de carácter ripa, y Tiwanaku I, desarrolladas de m odo indepen­ Titimani (La
Paz). Dibuje
cúltico constituyen diente, aunque con incuestionable parentesco.
de Félix
indicios claros de una Wankarani, si bien alcanzó una organiza­ Urquídi
diferenciación social ción aldeana con economía autosuficiente, pronto
con una clase directo­ se estancó en su desarrollo. Chiripa, en cam bio,
ra que, a partir de una aunqueeompartióelementosculturales con W anka­
inicial práctica mágica, rani, alcanzó mayor complejidad en sus últim as
con trolan los poderes en­ fases, e influyó sobre el primer período de T iw a­
carnados en deidades res­ naku, permitiendo una continuidad de elem en tos
ponsables de los fenóme­ culturales.+
nos de la naturaleza tales
como la lluvia, la sequía,
etc. cuyos efectos redundan
positiva o negativamente en la suerte vital de las
comunidades.

DEFINICIÓN DEL PROTO ESTADO TIWANAKENSE


La última fase de la cultura Chiripa que
alcanzó el grado de Pre Estado, comparte caracte­
rísticas de su cultura material con Tiwanaku I,
habiendo coetaneidad en ambas etnías.
La diferenciación de clases sociales se da
antes en Chiripa que en Tiwanaku. Es también
Chiripa la que primero presenta una mitología
avanzada en la que su dios Pa-Ajanu actúa como
elemento cohesionador masivo. Esta divinidad se­
guirá vigente en Tiwanaku.
Finalmente, Chiripa sentó las bases de la
agricultura y ganadería al domesticar la papa, la
Vaso
nazcoide
globular con
B ibliografía Mínima apéndice
zoomorfo.
ARELLANO, Jorge Mojocoya
1986 “Nuapua un asentamiento paleoindígena de Bolivia”. Prehistórica. Carrera de (Cochabamba)
Antropología y Arqueología. UMSA. La Paz.
ARELLANO, Jorge y Danilo Kuljis
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de Bolivia”. Sector (Occidental Sur) En Prehistórica. Carrera de Antropología y
Arqueología. UMSA.
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SHOBINGER, Juan
1988 ’ Prehistoria de Sudamérica, Culturas Precerámicas. Alianza Editorial. Madrid.
35
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Los Asentamientos Culturales
en el Oriente Boliviano
*ALCIDES PAREJAS MORENO

INTRODUCCIÓN turales de la Amazonia occidental y arawaka y otras


Se conoce con el nombre de Oriente Boli­ contribuciones traídas del Norte y el Este. Las
viano a una extensa zona de Boli vía que se extiende influencias de Tiahuanaco, los Incas, la región del
desde las últimas estribaciones de la Cordillera Paraná y el Norte argentino parecen ser de una
Oriental hacia el Este, hasta Mato Grosso (Brasil); importancia secundaria” (Denevan 1966:24).
y desde los ríos Madera y Abuná, en el Norte, hasta A partir de los años 70 los trabajos arqueo­
las llanuras del Chaco Boreal, en el Sur, ocupa por lógicos han aumentado tanto a nivel institucional
lo tanto, los actuales departamentos de Pando, Beni (Instituto Nacional de Arqueología) como por es­
y Santa Cruz y parte de los de La Paz y Cochabam- fuerzos personales (Lee y Portugal Ortiz). Gracias
ba: más del 50% del territorio nacional. a estos trabajos se pueden conocer algunas conclu­
Por razones geográficas, históricas y funda­ siones preliminares que, aunque están sujetas a
mentalmente culturales, el territorio del Oriente modificaciones, resultan de gran interés para el
Boliviano puede ser dividido en tres subáreas: los conocimiento del área.
Llanos de Moxos, la Chiquitania y la Cordillera de Con respecto a los Llanos de Mojos Bustos
Chiriguanos. dice:
1. Se trata de una importante cultura que se
NOTICIAS PREHISPÁNICAS caracteriza por la construcción de lomas artificia­
Las fuentes para conocer el período prehis­ les, canales de riego y/o drenaje y terraplenes que
pánico del Oriente Boliviano pueden ser clasifica­ usaban corno vías de comunicación.
das en dos grupos: noticias arqueológicas y noti­ 2. Esta cultura es conocedora de la agri­
cias históricas. cultura que era practicada en grandes
campos de cultivos.
Noticias Arqueológicas 3. La existencia de obras de gran
Se puede afirmar que el conocimiento ar­ envergadura, especialmente las lomas
queológico sobre la región es muy escaso; artificiales, implica la existencia de
además, la mayor parte de los trabajos una sociedad estratificada, una or­
realizados corresponde a los Llanos de ganización capaz de mover gran
Moxos. La arqueología del Oriente cantidad de gente para su ejecu­
• DR. EN Boliviano fue iniciada por Erland ción, así como para la distribu­
HISTORIA EN Nordenskiold en 1913, al que han ción de la producción.
LA UNIV. DE seguido Rydén, Wanda Hanke 4. Aunque los datos son
SEVILLA.
y otros. A principios de la insufici entes para establecer cuá I
PUBLICÓ
VARIOS década de los 60 el norte­ fue el desarrollo de estas culturas
LIBROS SOBRE americano William De­ y sus etapas, pareciera coetá­
LA HISTORIA Y nevan hizo importantes nea a la cultura Tiahuanaco.
CULTURA DEL
trabajos sobre la zona y (Bustos 1976:15-18).
ORIENTE
BO LIVIANO llega a la conclusión de Max Portugal Ortiz,
que “la mayoría de las in­ por su parte, llega a las si­
fluencias culturales histó­ guientes conclusiones después
ricas de Moxos parecen de efectuar un trabajo de campo
36 ser amazónicas, probable­ Indio Moxo tocando el flautón de en la zona del Alto Beni (parte
CUADERNOS
DE HISTORIA mente combinaciones cul­ palma. Dibujo de 1790 de las provincias Ñor Yungas,
Sur Yungas y Larecaja, Departamento de La Paz) y Andes Centrales; 2) los cacicazgos teocráticos y
del río Beni (fundamentalmente alrededor de Ru- militaristas; 3) los agricultores y pastores del Sur de
rrenabaque). los Andes; 4) los agricultores de las aldeas de los
1. El material lítico recogido en el Alto Beni bosques tropicales; 5) los cazadores y recolectores
responde a las influencias de la llamada cultura nómadas. Los pueblos del Oriente Boliviano pue­
valencioide. den ser clasificados dentro del cuarto grupo, aun­
2. Para la región del río Beni sugiere el que se observan grupos aislados que más bien
desarrollo de una cultura que denomina Cultura corresponden a los cazadores recolectores nóma­
Beni con las siguientes características: cerámica de das, caso de los sirionó.
variada tipología; sedentarismo; existencia de dos
tipos de urnas funerarias de carácter secundario; Los Llanos de Moxos
ex istencia de estatuillas antropomorfas; hachas con Estos llanos correspon­
aletas. den a lo que actualmente es el
3. La expansión de esta cultura se desarrolla Departamento del Beni. Des­
en la provincia Ballivián (departamento de La Paz). de el siglo XVIII se reconocen
Su punto cardinal más extremo hacia el Norte es en estos llanos seis im­
Bata-Trau en las márgenes del río Beni. Pero el portantes y distintos
núcleo se encuentra en la zona de Rurrenabaque. grupos: moxo,
(Portugal Ortiz 1978: 122-123). baure, cayuvava,
Mientras que la información referida al itonama, movi-
Departamento Pando es casi nula, para Santa Cruz ma y canicha-
es muy escasa, pues casi se limita a la poca na.
información que dejara Nordenskiold que trabajó
en la provincia Sara y la zona de Guarayos (Ries-
ter 1981:15). Basado en las pocas piezas que se
conocen, Ibarra Grasso distingue varias “provin­
cias arqueológicas”, siendo las más importantes:
la provincia Cercado (alrededores de Santa Cruz
de la Sierra); la provincia Vallegrande con exten­
sión hasta Samaipata o provincia Florida; la re­
Dibujo del
gión de Chiquitos y “más hacia el Chaco, la libro
provincia Cordillera, donde apenas se conoce algo. D es c rip c ió n
También más al sur aún, el territorio chiriguano de d e M o xo s de
Lázaro dé
donde hay piezas muy valiosas” (Ibarra Grasso
Ribera (s.
1986:303). XVIII)

Noticias Históricas
Estas noticias, que son abundantes, se en­
cuentran en los primeros escritos que surgieron a .... _ ,

partir del establecimiento de la Corona española en


la zona, así como en los escritos de los religiosos a Para efectos de este trabajo nos vamos a
lo largo de todo el período colonial. Pueden ser referir al grupo más importante, los moxo, pues la
clasificadas en dos grupos: las que se refieren a mayor parte de las fuentes hablan de él.
datos etnográficos y las que hablan de las relaciones 1. Los moxo y los baure pertenecen al tronco
del Oriente Boliviano con las áreas vecinas. lingüístico arawako (pueblo extensamente reparti­
do en la amazonia, Venezuela y las Antillas), y los
ANALISIS ETNOGRAFICO cuatro restantes tienen lenguas sin clasificar. Mien­
Basado principalmente en el grado de orga­ tras los dos primeros fueron los últimos en asentar­
nización y estratificación social estrechamente re­ se en la región, provenientes indudablemente del
lacionado con la producción de alimentos, Steward Norte, los cuatro restantes son más antiguos dada la
ausencia de lenguas que se les relacionen. (Dene-
37
distingue cinco tipos culturales entre los indios de
LOS BOLIVIANOS
Sudamérica... 1) las civilizaciones de riego de los van 1966:40). EN EL TIEMPO
2. El sistema económico estaba basado en guían fielmente todas las costumbres y tradiciones
1a trilogía caza-pesca-recolección; siendo la pesca de su pueblo, pues para gozar del “más allá” era
-dadas las condiciones de la región- la más pro­ requisito indispensable haberlas cumplido fielmen­
ductiva. La agricultura se basaba en técnicas co­ te.
munes para los grupos de los bosques tropicales: 7. Además de los seis grupos mencionados,
tala de incineración de bosques y uso del punzón las tribus marginales más importantes son:
o palo cavador. Dada la magnífica red fluvial sirionó,moré o itene, chacobo, chimane, guarayo y
tuvieron una gran movilidad y mantuvieron rela­ tapacura.
ciones comerciales con los chiqujtanos, chirigua­
nos y grupos norteños de las últimas estribaciones La Chiquitanía
de los Andes. Los conquistadores hispanos que penetra­
3. Estos pueblos estaban divididos en pe­ ron en el Oriente Boliviano desde Asunción del
queñas aldeas con un jefe y clases estratificadas que Paraguay tuvieron a la Chiquitanía como primer
sugieren la existencia de un tipo de castas. Las escenario. Llamó la atención de los hispanos que
clases sociales estaban conformadas por jefes, sa­ las casas de los indios tuvieran las puertas tan
cerdotes, pueblo y esclavos (prisioneros de guerra). pequeñas, por lo que los bautizaron con el nombre
4. La cultura material es común para los de “chiquitos” relacionando el tamaño de los indios
pueblos del Oriente Boliviano: hamacas, telares, con el de las puertas.
ropas de fibras vegetales y de algodón, banquillos La Chiquitanía limita al Sur con el Chaco; el
de madera, esteras, cerámica, arcos y río Paraguay, al Este, la separa del Mato
flechas, cerbatanas, adornos para Grosso; hacia el Oeste se extiende
las orejas, labios y nariz, plu­ hasta el río Grande o Guapay; y
mería y pelotas de goma. hacia el Norte llega hasta los 15o
5. Los pueblos de de latitud Oeste.
Moxos contaban con una El grupo aborigen más co­
gran diversidad de dioses. nocido y al mismo tiempo el más
Los sacerdotes y shama- importanteesel chiquitanoy den­
nes, encargados de poner tro de éste, los chiquitos propia­
en contacto a la comunidad mente dichos, a ellos —como en el
con lo sobrenatural, eran conside­ caso de los moxo— se refiere la
rados hombres con dones espe­ mayoría de las fuentes docu­
ciales a los que la comuni­ mentales y de ellos se han
dad debía honra y respe­ ocupado prefentemente
to. Todas las ceremo­ los investigadores.
nias y ritos religio­ 1. Siguiendo a
sos se realizaban en Alfred Métraux tres
una especie de recin­ son las familias lin­
to sagrado que en los güísticas: chiquita-
documentos del pe­ na.arawakaycha-
ríodo colonial reci­ pacura (Métraux
be el nombre de “be­ 1948:426).
bedero”. 2. La b
6. Toda la de la economía es la
vida de estos grupos agricultura, que se ve
estaba impregnada complem entada por la
de religiosidad. Exis­ caza y. en mucho menor
tían tabúes y ritos espe­ proporción, por la pes­
ciales para los principales ca. Maíz, yuca, maní,
momentos de la vida del calabazas, tabaco eran
hombre: nacimiento, pubertad, sus principales culti­
38 matrimonio, muer­
Tipos del pueblo de Baures.
vos.
CUADERNOS
DE HISTORIA te. Los moxeños se­ Tipos de Baures. Dibujo de Jorge Coimbra 3. Cada pueblo
estaba regido por un jefe, aunque la autoridad de
éste era casi nuiai Los grupos sociales que gozaban
de mayor prestigio eran los sacerdotes y los ancia­
nos.
4. La cultura material coincide en términos
generales con la de los moxo.
5. Poseían gran cantidad de dioses. Todos
los ritos y ceremonias relacionados con lo sobrena­
tural se realizaban en un recinto especial en los que
sólo participaban los hombres. Al igual que en el
caso de los moxo se daba una el ara diferencia entre
sacerdotes y shamanes: éstos últimos entraban en
éxtasis en las ceremonias en las que intervenían.
Ex istía 1a creenci a general izada de que 1as enferme­
dades eran causadas por la intrusión de un demonio
o alguna sustancia extraña. El tabaco era utilizado
en casi todas las ceremonias, especialmente para
curar enfermos.
6. Gran cantidad de tabúes acompañaban el
desarrollo de la vida. A pesar que todos sus actos
estaban impregnados de religiosidad, la vida era Dibujo de
amable: gran parte del día lo empleaban en actos 4. Gran parte de los elementos religiosos los Henri Lanos
sociales de relacionamiento. “Se destacan los chi- han heredado de sus antepasados guaraníes, espe­
quitanos por su alegría extrema, por su afición a la cialmente en lo que se refiere al culto solar; también
música y la danza, por su bondad a toda prueba, su han heredado algunos mitos, caso de los gemelos.
hospitalidad...” (D’Orbigny 1944:302). 5. Una de las principales características de
este pueblo es su espíritu bélico. Desde su estable­
La Cordillera de Chiriguanos cimiento en el nuevo hábitat hostigaron a los pue­
Esta región constituye el límite natural que blos vecinos hasta constituirse en un grave proble­
divide el Oriente Boliviano de las tierras altas: corre ma para el imperio incaico primero y para los
a lo largo de las últimas estribaciones de los Andes españoles después.
desde la frontera argentina en el Sur, hasta el Perú
en el Norte. Ha tomado su nombre del principal EL ORIENTE B0UVIAN0 Y LAS ÁREAS VECINAS
grupo indígena, los chiriguanos, grupo guaranítico De acuerdo al estado de los estudios ar­
que emigró a estas tierras desde el Paraguay y queológicos resulta muy difícil establecer cuáles
Brasil. fueron las relaciones de las culturas del Oriente
De acuerdo a Métraux son seis las principa- j Boiviano con las áreas vecinas, Sin embargo, las
les tribus... chiriguano, yuracaré, mosetene, chima- noticias históricas nos hablan de tres temas que
ne. leco y tacana (Métraux 1948:465). Sin lugar a resultan de gran interés: a) la expedición del Inca a
dudas el más importante es el primero. tierras del Gran Grigotá, en el actual Departamento
de Santa Cruz; b) la expedición del Inca a los Llanos
Los chiriguanos de Moxos; y c) las migraciones de los grupos
1. Grupo descendiente de los guaraníes, guaraníes.
hablan este idioma con diferencias respecto al que
se habla en Paraguay. Prim eras noticias
2. Al llegar a las nuevas tierras sometieron 1. El Adelantado y Gobernador del Río de la
a los chañé, de quienes aprendieron la agricultura, Plata Alvar Núñez Cabeza de Vaca, en su Relación,
dejando en segundo plano la caza y la pesca. da muchas noticias de gran interés etnográfico y
3. En muchos aspectos de la cultura material habla de una expedición comandada por un portu­
influyeron sus vecinos de las tierras altas. De los gués, Alejo García, que habría penetrado en el
quechuas, por ejemplo, adoptaron la túnica de Oriente Boliviano en el primer tercio del siglo XVI,
39
LOS BOLIVIANOS
algodón que ya ha desaparecido. con un número considerable de indios y “de estos EN ELTIEMPO
Dibujo de
Melchor
guaraníes que fueron con García habían quedado la muerte del Inca y la llegada de los españoles, esta
M aría muchos perdidos por la tierra adentro” gente se quedó en Moxos (Cronistasl961).
Mercado 2. En la Relación verdadera del asiento de 4. En sus Comentarios Reales de los Incas,
(1859) Santa Cruz de la Sierra (ca 1574) se habla de los el Inca Garcilaso de la Vega da amplia información
chiriguanos como de origen guaraní “que han pasa­ sobre las expediciones del Inca al Oriente Bolivia­
do de la otra banda del río de la Plata” no así como sobre los chiriguanos.
3. A principios del siglo XVII el P. Felipe de 4.1. Tanto la expedición a Moxos como a
Alcaya, cura de Mataca, escribió una relación en la los llanos de Grigotá se realizaron en tiempos del
que se habla de las expediciones del Inca hacia el Inca Yupanqui. A diferencia de Alcaya, Garcilaso
Oriente Boliviano; establece lo siguiente: dice que primero se realizó la expedición a Moxos.
3.1. Huayna Capac decidió la conquista 4.2. Con muchas dificultades consiguie­
de los llanos de Grigotá. Efectuada ésta, el Inca se ron la conquista de los moxeños, quienes “se redu­
erigió en “rey y señor de los llanos” haciendo de jeron al servicio del Inca... eran poco más de mil
Samaipata cabeza de su “reino”. Sin embargo, cuando llegaron a ella...” Pasado el tiempo, durante
pronto empezaron los ataques de los chiriguanos el reinado de Huayna Capac pensaron regresar al
que derrotaron al enviado del Inca. Cuzco, pero ante la noticia de la llegada de los
3.2. La noticia del establecimiento del españoles “acordaron quedarse de hecho”.
Inca en Samaipata llegó a oídos de los guaraníes, 4.3. La expedición hacia los chiriguanos
quienes organizaron una gran expedición: “cinco fue un fracaso. Garcilaso habla de la presencia de
mil de ellos vinieron para Grigotá y mil se quedaron este grupo en su actual habitat desde tiempos del
en la provincia Itatín donde hoy hay más de ocho Inca Yupanqui.
mil... Y los mil restantes fueron a ver a Mango Inca, 5. En la Historia de los Incas de Pedro
de los cuales han quedado pocos porque hallaron Sarmiento de Gamboa se afirma que en tiempos de
gente de guerra que los fueron matando...” Huayna Capac los chiriguanos se hallaban alzados;
3.3. También en tiempos de Huayna Cápac asimismo se hace clara referencia a los problemas
sitúa la expedición a los chunchos (Moxos) Una vez que este grupo había causado con anterioridad..
40 realizada la conquista, no con poco trabajo, pobló la
CUADERNOS
DE HISTORIA región con gente que había traído. Ante la noticia de Historiadores de los siglos XVIII y XIX
1. Los jesuítas Juan Patricio Fernández guaraníes, sino únicamente por arawakas; (3) que
(1985) y Pedro de Charlevoix (1910) dan como Alejo García, el portugués, estuvo en el Imperio
cierta la noticia que atribuye al portugués Alejo Incaico antes que Pizarra”. Este autor, pues, sólo
García la migración de guaraníes hacia el Oriente admite la migración que hicieron los guaraníes con
Boliviano. Alejo García.
2. El viajero francés Alcides D ’Orbigny en Al igual que Nordenskiold, Philips Means
su obra El hombre americano da como cierta la (1917) piensa que el Inca Garcilaso está equivoca­
noticia de Garcilaso sobre la expedición del Inca a do al situar la expedición del Inca contra los chiri­
los chiriguanos; asimismo, también admite la de guanos en tiempos del Inca Yapanqui. Sin embar­
Alejo García. “Tales guaraníes -los que vinieron go, mientras el primero dice que debe situarse en
con García- son con seguridad los que habitan hoy tiempos de Huayna Capac, Means piensa que Gar­
los mismos lugares, pero nada prueba, como asegu­ cilaso confunde los Incas: que el Inca Yapanqui es
ra el padre Lozano, que esos nuevos guraníes hayan realmente Tupac Yapanqui; por tanto, esta primera
aniquilado por completo a los habitantes que en­ invasión debe situarse en el último decenio del siglo
contraron, y la unidad de la lengua en ambos sexos, XV.
la pequeña corrupción de la lengua, y el gran Alfred Métraux por su parte después de un
número de chiriguanos en la actualidad, nos da la detenido análisis de las fuentes concluye que los
certeza de que los chiriguanos de los Incas eran chiriguanos son descendientes de los guaraníes que
también guaraníes, a los cuales se mezclaron los emigraron en varias oportunidades. Piensa que la
recién llegados del Paraguay formando una sola y primera migración se realizó en 1471 o 1476, de
misma nación” (D’Orbigny 1944:401-402). acuerdo a datos del Inca Garcilaso. La segunda, de
acuerdo a testimonios de Cabeza de Vaca, entre
Algunos criterios 1513 y 1518. La tercera entre 1519 y 1523, de
del siglo XX acuerdo a noticias dadas por el conquistador Irala;
Nordenskiold (1919: 72-78) llega a las si­ talvez es a ésta a la que se refiere Alcaya. La
guientes conclusiones respecto a las invasiones realizada por García sería la cuarta, que Métraux
guaraníes “(1) Que al principio del siglo XVI sitúa entre 1521 y 1526. Por último, este autor
numerosos indios guaraníes emigraron del río Pa­ sostiene que otros grupos guaraníes llegaron al
raná y del río Paraguay a los más distantes valles de Oriente Boliviano con las expediciones hispanas
los Andes; (2) Que los distritos en que estos indios procedentes del Paraguay (Métraux 1948: 465-
habitaron no fueron antes habitados por indios 466).

Dibujo de
Melchor
M aría
Mercado
(1859)

41
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Indio Moxo CONCLUSIONES
trabajando la áreas vecinas presentan
PRELIMINARES
corteza del no pocos interrogantes.
Cabituqui. 1. Los estudios
3.1. En loque
Del libro sobre el período prehis­
a los pueblos guaraníes
Descripción pánico del Oriente Boli­
de Moxos (s. se refiere, las discrepan­
viano apenas han sido ini­
XVIII) cias que se presentan en
ciados. Se puede afirmar
las fuentes consultadas se
que hasta la fecha no se
refieren fundam ental­
han realizado trabajos ar­
mente a la cronología,
queológicos sistemáti­
pues la localización del
cos; en la mayoría de los
asentamiento no presen­
casos han sido trabajos
ta problemas. Los traba­
casuales. Es por ello que
jos antropológicos nos
no se puede hablar del
mostrarán las perviven­
desarrollo y etapas de las
das de los elementos cul­
culturas del Oriente Bo­
turales guaraníes en el
liviano.
momento actual; la in­
2. Los trabajos
vestigación en archivos,
que se han hecho siguien­
el proceso de acultura-
do el método etnohistóri-
ción.
co y los análisis etnográ­
3.2. Resulta
ficos nos permiten tener más problemática la rela­
un panorama general del ción con el Área Andina.
área que deberá necesa- La arqueología nos dirá
ri amente ser complemen­ cual fue la influencia an­
tado por la arqueología. dina en el área o hasta
3. El Oriente Bo­ dónde llegaron los moxe-
liviano no fue un área aislada durante el período ños en sus relaciones con las tierras altas o que
prehispánico. Las relaciones con los pueblos de las efectividad tuvieron las expediciones del In ca.+

B ibliografía Mínima
BUSTOS, Víctor
1978 La arqueología de los llanos del Beni. INAR, La Paz
CRONISTAS
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CUADERNOS
DE HISTORIA L
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Tiwanaku: Orígenes del Estado í


* OSWALDO RIVERA SUNDT

D ieciseis sig lo s antes de Cristo, Tiwanaku futuro y el pequeño puente que los une que es el
era apenas una aldea entre m iles de aldeas que se “aquí y ahora”, expresado bellam ente con el térm i­
repartían el inm enso esp acio altiplánico v v a lln n a no Taypi Pacha.
en el corazón del m u n d o a n d in o , L os antecedentes que unen a Tiwanaku con
el resto de las aldeas son com unes. El hombre
UN NOBLE ANIMAL precolom bino s e oonvirtr rn rrdrnfnrro gracias a la ¿OíU¿<yO<íL/\
Las iniciales características de su organiza­ "do m esticación ríe las^plantas. L os grupos hum anos
ción social se remontan a un grupo humano indife­ se van repartiendo el esp acio geográfico ubicando
renciado que, m iles de años atrás, en este m ism o sus residencias en torno a aldeas, alrededor de las
escenario, había pasado de la etapa del nom adism o cuales fijan uh territorio de propiedad com ún, el
a la trashumancia, gracias al acercam iento que tuvo necesario com o para poder realizar actividades que
a un animal que con el tiem po le acompañará le permitan la subsistencia.
durante toda su trayectoria y que compartirá con el La econ om ía de estos ayllus aldeanos se ve
hombre un m ism o destino: la llama. Su dom estica­ transformada; tienen su base en la agricultura,
ción paciente en el transcurso de m ilen ios permite com plem entada por la p esca alrededor de los gran­
que haya sido considerado com o un animal de uso des lagos. La ganadería de llam as y alpacas co n ti­
universal, del cual el hombre ha explotado racio­ núa siendo de verdadera trascendencia para la vida
nalm ente todas sus partes: lana, cuero, carne, hue­ diaria, por todo lo que el animal le ofrece, y porque
sos, sangre, grasa, excrem entos su yos, han sido en ella se basa el com ercio interaldeano que le
utilizados com o parte importante de su entrega, así permitirá, no só lo el intercam bio de sus exced en tes,
com o su presencia ha sido fundam ental para el sino el enriquecedor contacto con los hom bres de
transporte. El hombre andino fue con scien te del rol otros ayllus, intercam biando experiencias, c o n o c i­
que d esem peñó el noble animal; por eso es que, en m ientos y tecnologías.
la escala ascendente de su evolu ción social, ha El intercam bio andino en tiem pos del for­
plasm ado innum erables evid en cias arqueológicas m ativo, hay que verlo desde diferentes puntos. En
que denotan su existencia, la lo eco n ó m ico permitirá que
enorm e im portanciaque tuvo aquellos ayllus que tenían
incluso para la form ación del algunos bienes en dem asía,
pensam iento andino. D esd e puedan transportarlos hacia * DIRECTOR
las más lejanas pictografías otras regiones donde no los DEL INSTITUTO
del período form ativo, hasta había. Este es el ca so del N A C IO N A L DE
ARQUEOLOGÍA.
los más sublim ados bajo re­ com ercio de la sal hacia el
PROFESOR DE
lieves que acompañan a la altiplano norte, los valles y
LA
escultura líticad e Tiwanaku, yungas. También puede n o ­ UNIVERSIDAD
su presencia es constante e tarse la explotación del hia- C ATÓ LIC A
indiscutible. Tal parece que lobasalto, pétreo material BOLIVIANA.
CO -AUTO R DE
le enseña al hombre a perci­ con el que se lograban las
HISTORIA DE
bir la dim ensión del espacio azadas que servían para la LA ARQUEO­
geográfico, haciéndolo due­ con fección de instrumentos LOGÍA DE
ño del m ism o, y a tener una agrícolas. V olúm enes apre­ TIWANAKU
apreciación del tiem po, ayu­ ciables de pescado seco pro­
dándole a com prender no cedentes del L ago Titikaka,
aquel de los ciclo s diarios o junto a la carne deshidrata­
anuales, sino el trascenden­ Dibujo de vaso-retrato modelado en da de llam a (charque y cha­
43
LOS BOLIVIANOS
te, el que marca el pasado, el cerámica. Cultura Tiwanaku lona), amka (nombre nativo EN EL TIEMPO
se daban la tarea de transitar desde sus
sectores de origen hacia otros medios.
Durante los pasos de la cordillera y
cada abra se constituyó en senda de
vinculación. Estas sendas, siglos más
tarde, culminarían en una extensa red
de caminos tecnológicamente bien lo­
grados, durante la hegemonía de la
Cultura Tiwanaku. Su filiación es
preinkaica, aunque'los conquistadores
ibéricos los reportaron como pertene­
cientes a los inkas.
Muy a pesar de la uniformidad,
la especialización en un determinado
medio, con el consiguiente beneficio
de materiales y bienes de naturaleza
relativamente abundantes, es que el
inicial pueblo se va diferenciando, dis­
tinguiendo los investigadores del pasa­
do dos formas culturales: Chiripa y
Wankarani. La ocupación humana de
las tierras del altiplano norte, más ricas
que el resto, la presencia del Lago Ti-
tikaka y la mayor aproximación a los
valles mesotermos, hacen de Chiripa
un pueblo con mayor adelanto que
Wankarani.

CINCO PERIODOS
Dentro de esta trama debemos
situar el inicio de Tiwanaku en su mo­
M apa que de la papa), chuño, tunta, apilla (oca), isaño, kaya, mento aldeano, influenciado por la cultura Chiripa.
muestra la quinoa, kañahua, tonko (maíz), tarui y otras espe­ Escribe Ponce Sanginés, que Tiwanaku conforma­
extensión
cies, salían de un medio para penetrar en pisos ba una aldea de modestas dimensiones. Sus pesqui-
territorial del
Estado de
ecológicos diversos a cambio de coca, yuca, raca- zas arqueológicas le llevaron a concluir que atrave­
Tiwanaku, cha, camote, walusa, kuymi (amaranto), ají, frutas só 5 diferentes períodos enmarcados de 3 estadios
según el como la chirimoya, el pakay o la lukma. Por otra de desarrollo: aldeano, urbano e imperial. El cuarto
Proyecto parte, ha sido fundamental el intercambio de semi­ período, antes denominado clásico y que se destaca
Arqueológico
llas, o el traslado de las mismas de una región a otra, hoy como urbano maduro conforma su cumbre,
Wila Jawira
lo cual en el tiempo trajo consigo la importante siendo desde la quinta hasta mediados de la novena
variedad genética de la que es hoy poseedor el centuria de nuestra era, los siglos de oro de esta
mundo andino. En lo social, permitió que se forma­ vigorosa raíz del mundo andino.
ra un trama de lazos sanguíneos mediante el matri­ La etapa aldeana de Tiwanaku tuvo vigen-
monio exogámico y el consiguiente parentezco con ciadurante dieciseis siglos (1.580 A.C. al 33 D.C.).
miembros de aldeas alejadas. Tecnológicamente, El CIATdefinió un estrato inferior, correspondien­
cualquier innovación de conocimientos era trans­ te al primer período, en el que se hallaría la etapa
mitida, haciendo que la cultura fuera uniforme. aldeana inferior, en la cual Tiwanaku compartiría
Los pueblos andinos de este momento, si las características básicas del sistema general del
bien entraron en un sistema de vida aldeano, no formativo.
perdieron la costumbre de visitar otras regiones En cuanto al segundo, aldeano superior,
geográficas. Durante algunos meses del año, prefe­ tránsito lógico que preludia al surgimiento del
44 rentemente en los que siguen a la cosecha, acompa­ urbanismo, las evidencias arqueológicas nos incli­
CUADERNOS ñados de llamas cargadas con productos del medio,
DE HISTORIA nan a suponer que en este período se producen
C U AD RO D E L D ESARRO LLO CU LTU RAL D E
EPO CA ESTA D IO DE C R O N O LO G IA ASPECTO S S O B R E S A L IE N T E S
D ESA R R O LLO

Tiwanaku I Aldeano 1.580 A.C. Aldig. indiferenciada. Ayllu sin distin­


■ Inferior ción de clases. Propiedad
comunal. Base Agrícola.
ALDEANO

( *

Tiwanaku II. Aldeano Experimentación agrícola en


Superior microclimas, creación de excedentes
para exportación. Organización Social.
í
1
i
33 D.C. l
!

Tiwanaku III. Urbano 133 D.C. Revolución urbana. Nacimiento


Temprano del Estado. Revolución hidráulica
y agrícola en Sukakollos.
Diferenciación social.

1i
URBANO

374 D.C. i
11

| Tiwanaku. IV. Urbano 374 D.C. Pleno desarrollo del urbanismo.


¡
Maduro Pleno desarrollo Estatal. Auge
¡ tecnológico. Superproducción agrícola
a r* y CQmercio de excedentes. Expansión
territorial. Siglos de oro.
1
724 D.C. l
Ii
i
¡ Tiwanaku V. Expansivo 724 D.C. Mantenimiento de los logros obtenidos
en anterior época y el comercio y nexo
• con territorios lejanos.
Al final, proceso de desurbanización de
¡
| Tiwanaku. Desaparición del sistema
urbano, desaparición del Estado.
Caos económico y desarticulación
de territorios.

!
1172 D.C.
¡
1
algunas transformaciones cantidad, es beneficiada la caliza del cerro Katavi,
notables que hacen que el ubicado al noreste de Tiwanaku, sobre el valle de
conjunto de aldeas que Kahani Pampa.
rodean a Tiwanaku se di­ Gran mayoría de investigadores coinciden
ferencien del resto. Gra­ en señalar, como parte sobresal iente de las transfor­
cias a ciertos microclimas maciones, a la revolución agrícola e hidráulica que
presentes en las inmedia­ acompaña a larevolución urbana. Los fundamentos
ciones lacustres, a laexis- ideológicos iniciales en laculturaChiripase funden
tencia de suelos orgáni­ en Tiwanaku alrededor de una creciente formación
cos y a una mayor dispo­ teocrática que basa sus principios en el profundo
nibilidad de recursos hí- respeto por la naturaleza. El arte se plasma en
dricos, se va generando la símbolos que trasunta armonía con el medio.
etapa de la experiementa- Hacia el siglo II de nuestra era Tiwanaku
ción de una tecnología inicia una etapa de esplendor. Se nota en ella un
agrícola superior que cul­ dominio en las técnicas, hecho que repercute en la
minará en la creación de creación de obras maestras. La ciudad se transfor­
los sukakollus, o planta­ ma. Tal parece que hubo una inicial intencionalidad
ción de campos elevados de haberla fundado dentro de un valle en herradura,
separados por zanjas de flanqueado por dos extensas serranías, cuya mayor
agua. Este proceso agrí­ dimensión coincide con el eje Este-Oeste; al res­
Cerámica cola, de creación de modificadores climáticos, su­ pecto, todas las edificaciones levantadas por el
Tiwanaku: pone una actitud previa de contemplación de la Estado de Tiwanaku estarán orientadas con rela­
Keru del
período IV
naturaleza, de comprensión de los ciclos, recurren­ ción a los puntos cardinales, siendo su punto de
cia de fenómenos climáticos y de las leyes físicas orientación hacia el Este. El fenómeno urbanístico
que rigen a la misma. En lo social, superando la de Tiwanaku define una porción cívico-ceremonial
estrecha barrera de los gobiernos aldeanos, se pro­ diferenciada de las zonas domésticas a través de un
mueve la instalación de un poder superior de carác­ canal que la circunda. Este canal que desemboca
ter supra-ayllu, responsable de una organización ambos puntos hacia el Norte, hizo suponer a Pos-
social que tiene que ver con el desarrollo de todas nansky que la urbe tenía un puerto sobre un más
las actividades humanas. elevado nivel del Lago Titikaka; nada más incierto,
yaque el patrón de separación de la porción sagrada
DE LA ALDEA A LA URBE con relación al asentamiento profano, se repite en la
Si la época II preconiza algunos cambios, la segunda ciudad, Konko Wankani. y aún en la
tercera se constituirá en verdaderamente transfor­ tercera, Lukurmata, cuyo canal se comunica con el
madora. Desde el punto de vista físico, la aldea deja Lago Titikaka. En este caso, no hubiera podido
de serlo para dar paso a la urbe. existir Lukurmata y hubiera sido absurdo construir
La organización social un canal por debajo de las aguas. Con ese mismo
perm ite el naci­ razonamiento, tampoco habría sido erguida la ciu­
miento de un go­ dad de Chujuperka, a orillas del lago menor.
bierno de caracterís­ En la porción cívi­
tica estatal que am­ co-ceremonial se con­
plía su mando hacia mu­ centraron edificios
chas aldeas del Lago Titikaka, los destinados al culto,
que al anexarse marcan el fin de la todos ellos de diver­
Cultura Chiripa. En esta época se sa magnitud, forma
inician las especialidades, gracias a y posiblemente fun­
una marcada división del trabajo. En ción. Sobresalen en ella las
las iniciales construcciones monumenta­ dos pirámides, matemática­
les se recurre a canteras próximas a Tiwa­ mente ubicadas en relación de
naku, en las inmediaciones del ki- 45° con respecto a los ejes
msachata, extrayéndose de éstas cartesianos. Akapana, con
46 la piedra arenisca, relativamen­ Finísimo ceramio ceremonial Tiwanaku un mayor volumen y sie­
CUADERNOS te fácil de trabajar. En menor que representa a la llama
DE HISTORIA
te niveles de plataformas,
muestra una base uniforme es­ justo tamaño y los albañiles
calonada. En cuanto a Puma- que colocaban las piezas de
punku, con solo tres niveles y un rompecabezas con una ini­
la clásica base de “T” tiwa- gualable perfección. A ellos
nakota, muestra, como la ma­ debemos sumar un conjunto
yoría de las edificaciones abier­ de arquitectos que solicitaban
tas, los vestigios de colosales á las canteras materiales de
construcciones en su parte Este. determinado tamaño y canti­
Ambas pirámides contaban dad. La prueba de este exceso
con accesos mediante escali­ de planificación está en que
natas a partir del Oeste. los bloques mandados desde
El hecho de contar las canteras venían con mar­
Tiwanaku con una extensa red cas practicadas en sus caras de
de canales pétreos para la do­ construcción no visibles. De
tación de agua potable y de un esta manera, se evitaban con­
ingenioso sistema de canales fusiones que podrían acarrear
subterráneos para la evacua­ esfuerzos inútiles en el envío
ción de aguas pluviales, sugie­ final.
re una planificación que nos Por supuesto que de­
muestra una sociedad perfec­ Escultura lítica. Cultura Tiwanaku. bemos añadir la decoración
tamente organizada. Laaltadi- Foto Marcelo Corzón en bajo y altorelieve, que tuvo
visión en el trabajo desemboca la intencionalidad de permitir
en la conformación de tres estamentos, que no que el pensamiento de Tiwanaku quedara subya­
deben ser confundidos con las clases sociales de cente en las obras. En el mundo andino, y en este
nuestros días, donde rige lo económico y donde los estado en particular, no existió el arte por el arte.
que sostienen la pirámide poblacional son los más
pobres. Las evidencias culturales desenterradas en
diversas excavaciones nos permiten pensar en una
sociedad que contó con una buena distribución de
la riqueza. En otras palabras, en una sociedad sin
ricos ni pobres. Hubo sí una población rural que se
dedicaba a las labores de campo, principalmente
agrícolas, ganaderas y de pesca. Posiblemente per­
tenecían aun segmento mayor. Por encima de ellos,
se ubicarían los trabajadores de las ciudades (Tiwa­ . j __ -o Plano del
naku no fue la única, existiendo otras conocidas conjunto y
Scf a reconstmcción
como Konko Wankani, Lukurmata, Taakana de
ideal de
Pajchiri, Chujuperka de Ojje, Kopakawana, Ka- Tiwanaku
chuwirkala, Konchamarka y otras más), cera­
mistas, orfebres, constructores, talladores y
otros. En la cúpula, la élite gobernante que a
decir de Ponce Sanginés, era la que se encarga­
ba de planificar, dirigir y supervisar las obras.
Para las obras monumentales se recurre
a canteras más lejanas, a fin de traer materiales
mucho más finos como el caso de la andesita. Su
sola explotación suponelautilización de mucha
gente especializada; los que arrancan los mate­
riales en bruto, los que cortan los bloques en las
dimensiones requeridas, aquellos que se encar­
gan de transportarlos en una larga travesía por
el lago mayor hacia el menor, los transportistas
terrestres, pulidores que le daban a la piedra el
planos de evolución,
que por un lado son pa­
sado, presente y futuro,
los conducen anticipa­
damente al campo de la
relatividad. El Manka,
Taypi y Alajpacha no
deben ser confundidos
con el oscuro pensa­
miento del cristianismo
español de los siglos
XVI y XVII que los se­
ñalaban con el infierno,
la tierra y el paraíso.
Los tres constituyen
segmentos de una con­
tinua evolución que los
conducirá al plano don­
de radica la divinidad.
Por eso es que la pala­
Partes de los Sus obras son la plasmación de un pensamiento bra pacha es espacio, pero también es tiempo.
antiguos colectivo, transmitido en forma depurada; con me­ La expansión territorial del Estado de Tiwa­
sukakollos de
dida, con matemática; con gran capacidad de sínte­ naku, en este período IV, enlaza ensanchados terri­
cultivo
abandonados sis, donde con la menor cantidad de líneas pueden torios. Su irradiación cultural se derrama a partir de
hace 8 00 expresar mayor abundancia de conceptos. Cada su epicentro lacustre hacia gran parte del ahora
años en sociedad tiene sus símbolos; que no podamos com­ suelo nacional, excediéndolo. Influye poderosa­
Kohani- prender a los de Tiwanaku es porque pertenecen a mente el Noroeste argentino, la zona del Litoral del
Pampa.
otro momento histórico. Pacífico desde Copiapó hasta la costa y sierra
Cultura
Tiwanaku La religión en la época IV llega a su cumbre, peruana.
producto de una sociedad teocrática. Esta interpe­ La época V se presenta ante nosotros como
netra a todas las; actitudes humanas, como el ce­ carente del impulso vital que animó a Tiwanaku
mento que une a diferentes piezas. Lejos de la durante toda su trayectoria. Aparentemente ya no
concepción de un mundo so­ hay nuevas realizaciones des­
brenatural plagado de dioses, pués de un período cumbre
como deformadamente nos lo como lo fue el anterior. Hacia
han presentado los cronistas 1.150 D.C., un notable cam­
hispanos, su verdadera esencia bio climático a nivel global
radica en la armonía con la afectó al altiplano interandi­
naturaleza. Respetaron profun­ no, caracterizado por casi un
damente a la Madre Tierr,a a su centenar de años secos. La
creación, como a la creación mayor parte de los campos
del hombre o animal dañino, agrícolas en sukakollus, ante
puesto que todo lo existente la carencia de aguas, soportan
tiene una verdadera razón de reiterados fracasos. Durante
ser e incluso un fin primordial. 22 años de contrastes la tradi­
Dentro de este contexto, el cional base económica se de­
hombre no se levanta arrogan­ bilita y el Estado desaparece.
te frente a la naturaleza, como El inmenso espacio se ve frag­
nuestro mundo occidental, sino mentado en una serie de seño­
se ubica en su taypi, en su cen­ ríos regionales. Este viene a
tro o aurea medionista, reco­ ser un proceso acelerado de
48 nociendo que es parte integran­ Escultura lítica de la cultura desurbanización y pérdida de
CUADERNOS te de la naturaleza. Sus tres Tiwanaku (Foto CIMA) estructuras. +
DE HISTORIA
PERÍODO LÍTICO-ARCAICO PERÍODO F0RMATIV0 CULTURA TIWANAKU 32. Yampara
11. Chiripa
URBANO Y EXPANSIVO 33. Mollo-lskanwaya
1. Viscachani
12. Wankarani 22. Tiwanaku CULTURA INCA
2. Callapa
13. Titimani 23. Konko Wankani 34. Copacabana
3. Abaroa
14. Wankarani 24. Pacaje e Isla del Sol
4. San Pablo
15. Kallakellani 25. Omasuyo 35. Inkallajta
5. Laguna Hedionda
16. La Joya 26. Caranga 36. Samaypata
6. Quelena
17. Sepulturas 27. Quillacas 37. Inkarrakay
7. Jaiwaiku
28. Soras 38. Samaypata
8. Mojocoya 18. Sokotiña
19. Sierra Moko 29. Chichas 39. Area de Mojos
9. Ñuapúa
20. Chullpa Pata 30. Charcas 40. Area Chiquitanía
10. Santiago
21. Conchupata 31. Mojocoya 41. Area Chaqueña
de Chiquitos
1

Moxos: U n Esplendoroso Pasado


RICARDO CÉSPEDES PAZ

A l desentrañar el pasado prehispánico cronistas del siglo XVI nos dan cuenta de un
boliviano se observan grandes culturas que se fabuloso imperio de oro y abundancia, que los
desarrollaron en las regiones tropicales y de las propios incas admiraban. Aunque las prim eras
cuales debem os conocer más. P or esta razón, descripciones de los españoles que pudieron in­
adquiere importancia la arqueología del depar­ g resa r a M oxos comentan que "el fa m o so reino
tamento d el Beni, que ya fu e mencionada p o r d el P aitití no pasaba de se r cuestión d e nombre ”
varios autores desde las excavaciones arqueoló­ se sorprendieron p o r las grandes construcciones
gicas hechas p o r Erland Nordenskiold en 1913 de lomas, sus anchas "calzadas” y “ ca rretera s”
hasta las investigaciones realizadas p o r Clark que eran muestra de un um broso y fé rtil pasado.
Ericson en 1990y las prospecciones arqueológi­ En algunas zonas, las llam adas “lomas ”
cas del “Proyecto m oxos” financiadas p o r la -sectores de asentam ientos humanos precolom ­
G eneralidad de Cataluña en Julio de este año. binos- se situaban a orillas de antiguos cursos de
Estos estudios nos muestran la gran riqueza ríos, arroyos o al borde de canales construidos
cultural precolom bina de esta extensa región, intencionalmente p a ra d o ta ra los asentam ientos
proporsionándonos datos importantes para en­ de un m edio de locomoción. En la m ayoría de las
tender las sociedades que se desarrollaron en sociedades precolom binas los ejes acuáticos f o r ­
estas llanuras, dejando huellas de una alta tecno­ man verdaderos vectores de interrelaciones en­
logía hidráulica, sistem as culturales muy evolu­ tre comunidades, m ás aun si tom am os en cuenta
cionados que pudieron dom inar perfectam ente el las características de estas llanuras tropicales,
adverso am biente natural del trópico, mediante donde la única manera de verteb ra r poblaciones
el uso de efectivos m étodos: canales, diques, y a grandes distancias es m ediante el em pleo de
terraplenes, verdaderas obras de ingeniería, que com unicaciones fluviales.
ju nto a los laboriosos cam pos de cam ellones y Los extensos canales de comunicación,
tablones agrohidráulicos diques, arroyos y lagunas
pudieron recuperar vastas debieron ser mantenidos
áreas utilizadas com o cam­ p o r trabajos comunitarios,
p os de cultivos. lo cual im plica una orga­
Sus poblaciones se nización social com pleja i
ubicaban en lomas artifi­ y a su vez dem uestra una
ciales que proliferan en el unidad entre poblaciones
paisaje de sabanas comu­ que com partían estas vías
nes en esta región; las lo­ de transporte.
m as se com unicaban entre E stas culturas p o ­
si p o r m edio de canales, drían haberse constituido
características que perm i­ bajo un sistem a teocrático
tieron a estas culturas una sim ilar a los de la cultura
actividad social dinámica M aya, que m ediante el
mucho más desarrollada em pleo de grandes cen­
que los cacicazgos de sa ­ tros cerem oniales -que lle­
bana, com o algunos auto­ garon a ser verdaderas
res señalan a l referirse a c iu d a d e s con te m p lo s,
las llanuras benianas. mercados, y núcleos a rte­
Las distintas leyen­ Estatuilla fem enina p ro c e d e n te d e la sanales, en los que se con­
50 das recopiladas p o r los lom a La E s p e ra n za _____________ centraban y difundían los
CUADERNOS
DE HISTORIA
p o d eres p o lític o -re li­
giosos- controlaba a sí
a distintas comunida­
des étnicas distribuidas SECTOR DE TABLONES
en vasto territorio.
• En el pasado las
poblaciones de esta re­
gión obedecieron a una
ocupación mucho más
•t.AUtIHA
estructurada que la de nbaAWAl
hoy en día, donde se
l.AiWNA LMlOHA
I^OOAtlUl
ubicaban grandes con­ i ,'"¿i H A tt 1.4H H

centraciones habitacio- ES lomas


SECTOR OE CAMELLON!
nales en lomas artifi­
ciales, que m uestran -* - - ' ' »J.d
$ $tr>Iiiynt*,
momentos de densísima
población. U tilizaban
extensos cam pos de ca­
m e llo n es y ta b lo n e s
agrícolas, los cuales les
prop o rsion aban gran
cantidad de productos que sostenían esos popu­ M a p a de
que nos muestran una secuencia de fa ses sucesi­
ubicación de
losos núcleos comunitarios. Algunos autores - vas de ocupación desde el form ar ivo tardío, aun
restos
com o Denevan- estiman cifras m ayores a los sin fechas donde se iniciaría la fa se C asarabe - arq u eoló gi­
350.000 habitantes, cifras que podrían ser fá c il­ continuando con unfloreciente intermedio donde cos en el
mente corroboradas p o r los trabajos arqueológi­ probablem ente se realizaron la m ayoría de las D e p a rta m e n ­
cos, donde se evidencia una alta demografía, grandes obras hidráulicas y los cam pos de culti­ to d el Beni
especialm ente en el período intermedio entre el vos- ubicándose en lo que denominaron fa se
300 y 800 D. C. Mamoré, entre el 380 y 800 D. C.
Sobre la cronología de las culturas benia- Este breve panoram a nos proporsiona,
nas se conoce poco aun. Los trabajos más im por­ más que sim ples datos, algunas reflexiones a cer­
tantes corresponden a D ougherty y Calandra en ca de las fam osas leyendas que se generaron en
1981, en los que se dan los prim eros pasos para estas llanuras, “las tierras sin m a l”.
establecer un cuadro estratégico relativamente Las grandes obras, tanto agrícolas como
com pleto para algunos sectores: datos que están de canales y terraplenes, son muestras de este
com plem entados p o r fechados radiocarbónicos tiempo, donde la abundancia existió y el bienes­
tar reinaba en esta tierras.
Los hombres de estas épo­
cas desarrollaron una exelente
capacidad para adptarse a su
ambiente natural, lo cual sin duda
fu e producto de una costosa y
larga maduración independien­
te de los fenóm enos culturales dé
los Andes, donde se forjaron p a ­
trones de conducta social y reli­
giosa, junto a técnicas agrarias
particulares y adecuadas a una
de las regiones más duras y a d ­
R a lla d o r de yuca p ro ceden te de lom a versas para la subsistencia del
M ary, F a s e M am o ré ____________ ____ hombre como es el trópico. ♦
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
La Cultura Mollo
* CAROLINA LOUREIRO DE HERBAS

‘ CARRERA DE La cultura Mollo, tal vez poco conocida, arqueólogos, el período formativo de esta cultura
HISTORIA.
abarcó un importante área de superficie y desarro­ está íntimamente ligado a Tiwanaku y representado
UNIVERSIDAD
M AYO R DE
lló una tecnología hidráulica admirable en un perío­ por el asentamiento de mitmas tiwanakotas en
SAN ANDRÉS do que, por estar entre el ocaso de Tiwanaku y el Larecaja y Muñecas. Otros, retroceden aún más en
inicio del inkario, ha sido tenido por mucho tiempo el tiempo y consideran que la cultura Mollo es el
como un espacio de transición sin mayor trascen­ resultado de una simbiosis étnica entre chiripas,
dencia. que tuvieron una penetración temprana en el terri­
torio, y tiwanakotas, que conquistaron la región en
UBICACIÓN EN E L TIEMPO Y ESPACIO la época clásica. Por último, para otros, la cultura
La cultura Mollo se desarrolló entre los años sería uno más de los señoríos regionales que surgie­
1145 D.C. y 1425 D.C. (Faldín, 1985). Acerca de ron con la fragmentación espacial ocurrida luego de
sus orígenes hay varias hipótesis. Para algunos la desaparición del Imperio de Tiwanaku.
Geográficamente, la cultura Mollo se
ubicó en el costado oriental de la Cordillera
UBICACIÓN DE TRES VALLES OCUPADOS POR Real de los Andes, en los valles mesotermos
LA CULTURA MOLLO EN ÁREA BOLIVIANA
situados en la vertiente amazónica. El ambiente
peculiar formado por estos valles dio a la cultu­
ra recursos naturales para su pronta difusión
hacia tierras más bajas y, llegado el momento,
para su avance hacia las tierras altas y la costa
(Arellano, 1978). De allí que sus habitantes
contaron con varios pisos ecológicos que per­
mitieron una vasta producción agrícola, desde
la papa propia del altiplano al maíz valluno.

PRINCIPALES ASENTAMIENTOS
Y ÁREA DE INFLUENCIA
La ciudadela de Iskanwaya fue el prin­
cipal centro urbano de la cultura Mollo. Ubica­
da en el cantón Aukapatade la provincia Muñe­
cas del departamento de La Paz, estaba estraté­
gicamente situada como enclave defensivo,
destinado a impedir la intrusión de los grupos
nativos de las tierras bajas.
__ Valles totalmente ocupados Esta ciudad prehispánica alcanzó en su
— por la cultura M ollo. esplendor una población estimada entre 2.0000
a 3.000 habitantes, y contaba con 95 edificios
distribuidos en tres barrios.
Zonas de ocupación temporal La arquitectura de la ciudad se ajustaba
a la figura del trapecio, que sirvió de modelo
= o de transito de la Cultura
para el trazado de las plantas de las construccio­
Mollo. nes, de los patios, de las calles, de las puertas,
y de los nichos. Las edificaciones, que se asen­
ELABORADO Y DIBUJADO POR JOSÉ HUIDOBRO B. taban sobre amplias plataformas sujetadas por
muros de contención, contaban con patios tra-
pezoidales rodeados por
unidades habitacionales.
Otros asentamien­
tos importantes en el valle
del río Llika fueron: Pulla
pullani, Khari, Chunkawa-
sioj,Pukarilla,MamaKoru,
Pukanwaya, Chupapata,
Benditani,Pukara, Amaya-
ni, y Pallapalla (Arellano,
1978).
La difusión de la
cerámica permite estable­
cer que el área de influen­
cia de la cultura Mollo al­
canzó tanto el altiplano
como las regiones bajas,
como se observa en el mapa
de la página 52.
Las grandes calzadas de piedra como las del mitía el acceso a una dieta variada por parte de los Vista de la
Takesi, Chukura y Yunga Cruz conectaban las pobladores. ciudad de
partes superiores de los valles mesotermos con las Iskanw aya,
tierras altas y bajas, además de conectar entre si CONOCIMIENTOS HIDRÁULICOS e l principal
centro d e la
valles paralelos. La presencia de cerámica en estas La cultura Mollo tuvo un importante desa­
cultura Mollo.
localidades permite establecer el origen mollo de rrollo de la tecnología hidráulica. Los pobladores D e p a rta m e n ­
estas vías de comunicación. Más tarde, los inkas se conocieron sistemas de andenerías, depósitos y to de La P a z
apropiaron de los restos dejados por la cultura estanques de agua, y diversos tipos de canales
Mollo y se superpusieron a ella (Arellano, 1978). (Huidobro Bellido, 1991).
Por otra parte, la presencia de cerámica El sistema de andenería se componía de
Mollo en algunas localidades como Pukarani, Se- terrazas aisladas y continuas ( provistas de muros
pulturani y Tiwanaku, demuestra la expansión de la de contención) a las que se accedía por medio de
cultura hacia la costa (Arellano, 1978). gradas ubicadas en el muro principal. Las terrazas
Los límites orientales del área de influencia aisladas se clasificaban en terrazas a secano y
se situarían en los sitios arqueológicos de Samaipa- terrazas con riego.
ta, Floripondio y la fortaleza de Ixiamas. Los canales, que tenían diferentes formas,
se dividían de acuerdo a su función en canales de
RECURSOS ECONÓMICOS agua potable, canales de riego, y canales de drenaje.
La base del progreso económico y social de Los estanques y depósitos de agua, se en­
la cultura fue el intenso desarrollo de la agricultura. contraban diseminados a lo largo de los ríos. Un
A lo largo de los valles se encontraban una inmensa ejemplo importante de depósito de agua es el de
cantidad de terracerías o andenes de cultivos, co­ Iskanwaya, que tenía una capacidad de doce mil
municados por redes de canales que permitían la litros, y proporcionaba agua potable a toda la ciu­
distribución del agua. Los canales provenían de las dad.
partes altas del valle, donde existían fuentes de
almacenamiento. ORGANIZACIÓN SOCIAL
Los principales productos alimenticios cul­ En lo que se refiere a la organización social,
tivados fueron el maíz, porotos, papa, y papa lisa. la uniformidad de las construcciones permite afir­
Las plantas de algodón y tabaco se encontraban en mar a diferentes arqueólogos que la cultura Mollo
forma silvestre y, también eran conocidos y apro­ se sustentaba en una sociedad militarista igualita­
vechados los árboles frutales. ria. El gobierno era fundamentalmente un aparato
La agricultura fue complementada con la burocrático - militar, en el que destacaban los jefes
cacería de especies silvestres y por la crianza de que, aunque vivían en medio de la población, tenían
LOS BOLIVIANOS
animales domésticos (llama y cobayo), lo que per­ a cargo la función defensiva de cerrar el paso a los EN EL TIEMPO
blanco. Las muestras más frecuen­
tes eran los tazones dobles unidos
por un puente.
La industria lítica se desarro­
lló a fin de proveer los instrumentos
necesarios para el trabajo agrícola;
la industria del hueso proveyó de las
denominadas “wichuñas” o agujas
para el tejido, como también objetos
de lujo e instrumentos musicales
como flautas; la industria metalúrgi­
ca proporcionó hachas, armas de
combate, y adornos personales; y la
industria de la madera logró la pro­
ducción de vasos, cucharas, cajitas y
otros utensilios de uso cotidiano.

Vista lateral pueblos de las tierras bajas. La presencia del apara­ DESAPARICIÓN DE LA CULTURA MOLLO
d e l “F u e rte ” to de Estado se constata fácilmente al observar la Las causas del ocaso de la cultura Mollo aún
de marcada planificación de las ciudadelas (Ponce no están claramente establecidas. Algunos sostie­
S am aip ata.
Sanginés, 1978). nen que fue absorvida por la invasión inka; pero
Cultura
Mollo. (D e l otros afirman que, de acuerdo a las excavaciones y
libro Monu­ PRODUCCIÓN la posición estratigráfica de los aislados restos
mentos de ARTESANAL inkaicos que se han encontrado, la extinción o
Bolivia de La avanzada organización de la cultura destrucción de la cultura Mollo fue anterior al
M esa- Mollo permitió la aparición de una clase producto­ arribo de los Inkas.
G isbert) ra, tanto de cerámica como de instrumentos con Concluyendo, la cultura Mollo alcanzó un
funciones específicas en el desenvolvimiento dia­ alto grado de complejización. El aprovechamiento
rio. al máximo del medio ambiente por el control de
La cerámica tuvo un importante desarro­ pisos ecológicos, junto a la tecnología hidráulica
llo. En ella se representaba el medio ambiente que potenció la producción agrícola, permitió el
circundante, con figuras zoomorfas (loros, ranas, sustento de la comunidad y su expansión hacia
serpientes, lagartos, pájaros), como también an­ zonas nuevas. Al mismo tiempo, con la base ali­
tropomorfas. La característica principal era una menticia asegurada, posibilitó la aparición de una
decoración tricolor con engobe rojo que actuaba importante clase productora especializada, y de
de fondo, y motivos trazados en negro con reborde jefes militares con funciones defensivas. ♦

B ibliografía Mínima
ARELLANO LOPEZ, Jorge
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CUADERNOS
DE HISTORIA
La Cultura A ymara antes de la Conquista
‘ ROBERTO CHOQUE CANQUI

PREHISTORIA ANDINA andino desarrollar una agricultura avanzada como ‘ MAESTRIA EN


para producir suficiente cantidad de alimentos. La HISTORIA.
La prehistoria andina es estudiada general­
FLACSO-
mente por los arqueólogos. De modo que la ciencia metalurgia también ha alcanzado un desarrollo
ECUADOR.
arqueológica estudia especialmente las culturas tecnológico mediante la fundición de los metales DOCENTE DE
que no han dejado algún tipo de escritura o memo- como ser: el oro, la plata y el cobre. El otro gran LA UMSA.
tecnia (quipu), sino restos de materiales utilizados aporte del hombre andino es la textilería, que ha AUTOR DE LA
por el hombre. Los restos materiales generalmente causado mayor admiración entre los extraños y los MASACRE DE
se refieren a las piezas líticas, cerámicas, metalúr­ estudiosos. JESUS DE
M ACHACA
gicas, construcciones (de centros ceremoniales,
viviendas, acueductos, caminos, etc.), pinturas ru­ HISTORIA PRE-INKAICA
pestres. tejidos, etc. Estos restos son estudiados con En el territorio que fue poblado por los
métodos científicos de datación como el carbono aymaras, existieron algunas culturas anteriores a
catorce. Tiwanaku y a los aymaras. Entre las primeras (la
Las culturas andinas (Chavín, Paracas, más antigua) tenemos a la cultura llamada Visca-
Mochicas, Nazca, Tiwanaku y Chimú) han desa­ chani (ubicada en el departamento de La Paz) : es un
rrollado una variedad de manifestaciones materia­ asentamiento pre-cerámico con una antigüedad de
les y espirituales. Algunas de ellas se conservan unos 10.000 años a.C. Luego, surgen las
hasta nuestros días y las otras están por ser rescata­ culturas Wankarani y Chiripa. Des­
M u je res y
das a través de la investigación. Según Huidobro,
niño aym ara.
“...entre las principales manifestaciones culturales Foto de la
logradas por el hombre andino prehispánico”, es­ altas culturas andinas. colección de
tán: superestructura, astronomía, hidráulica, arqui­ Las culturas J a v ie r N ú ñ e z
tectura, vialidad, alfarería, medicina, líticay esta­ Wankarani y Chiri­
tuaria, textilería, metalurgia, etc. (1986: 18). pa han desarrolla­
En esas manifestaciones podemos eviden­ do una serie de
ciar perfectamente los grandes logros tecnológicos valores cultu­
alcanzados por el hombre andino. Especialmente rales pre-tiwa-
las construcciones con materiales líticos nos mues­ nacotas. La
tran claramente el desarrollo tecnológico en el c ul t ur a
tratamiento de la piedra. La técnica del esculpido de W ankarani
las piedras con motivos astronómicos y religiosos (1210 a.C.-
evidencia, además, las concepciones ideológicas a 270 d.C)
través de los trabajos escultóricos, como ser el estuvo
esculpido de divinidades con figuras antropomórfi- asen tad a
cas (en el caso de Tiwanaku). Además, el material al noroes­
Iítico desde el primer momento de su utilización ha te y norte
servido al hombre andino para fabricar sus herra­ del lago
mientas de labranza, armas y otros usos domésti­ Poopó,
cos. desa­
Igualmente es ponderable la técnica del rrolló el
procesamiento de la arcilla para la confección de tallado de
diferentes tipos de piezas cerámicas y la pintura piedras (ca­
realizada en ellas, que por su estilo y policromía bezas de ca­
sirve para identificar las piezas con la cultura a la mélidos), la al­
que pertenecen. La tecnología del uso del agua y de farería (jarras), la LOS BOLIVIAN OS
la construcción de andenes ha permitido al hombre metalurgia, etc. La EN EL TIEM PO
El hombre y cultura Chiripa (1380 a.C.-22 d.C), ubicada a ori­ por el mundo andino. A la postre, Tiwanaku abarcó
su tierra. llas del Titikaka, al norte de la punta de Taraco del un inmenso territorio que se extendió hacia la sierra
O leo de G il departamento de La Paz, se caracteriza por la cons­ y costa central del actual Perú, a la costa norte de
Im an a
trucción de casas de planta rectangular, los trabajos Chile, al norte argentino, y por otro costado, al valle
(1 9 6 6 )
de cerámica mesotermo.
(sopladores Los aymaras aparecen después de la deca­
adheridos de dencia de Tiwanaku imperial y no se sabe exacta­
cabezas mo­ mente sobre su origen anterior a ella. Según algunos
deladas) y la cronistas españoles y documentos del siglo XVI, los
fundición del aymaras vinieron del sur (Coquimbo y Copiapó) a
cobre. poblar el actual espacio aymara, comprendido desde
Quillacas hasta Lupaqa-Chucuito y Hatun Colla. Lo
wanaku fue que quiere decir que los aymaras se desplazaron
una de las cul­ desde el sur hacia el norte destruyendo pueblos
turas más sig­ existentes, avanzando después hasta Cusco y Wari.
nificativas Este desplazamiento aymara habría ocasionado la
del altiplano destrucción de Tiwanaku y Wari, Desde la perspec­
en el sur an­ tiva lingüística, esa afirmación confirmaría que los
dino y su in­ tiwanacotas eran hablantes del idioma puquina y no
fluencia fue del aymara. Evidentemente, hasta finales del siglo
notable en la XVI, en la zona comprendida por el lago Titikaka y
cultura Wari el norte de La Paz, aún se hablaba puquina (Gisbert-
que se desa­ Arze-Cajías 1987:136).
rrolló en la De esa época existen algunas construccio­
sierra central nes atribuidas a los aymaras, conocidas como ca-
andina (hoy sas-chullpas. Algunas de ellas son mausoleos (tum­
departamen­ bas), y otras se presentan como fortalezas. Hacia el
to de Ayacu- siglo XIII, los aymaras aparecen ya organizados en
cho del Perú). diferentes estados regionales o señoríos, los mis­
La cultura mos que algunos investigadores rotulan como “rei­
Tiwanaku (1580 a.C.-1172 d.C.), según Carlos nos”. Evidentemente, los aymaras habían llegado a
Ponce Sanginés, tuvo tres estadios de desarrollo: el una evolución política con la organización de esta­
aldeano, el urbano y el imperial. Durante el estadio dos regionales. Para comprender esa evolución
aldeano, Tiwanaku se caracterizó por una econo­ política aymara, se pueden establecer cuatro cate­
mía basada en la agricultura, donde destacó el gorías de autoridades políticas, que son:
cultivo de la papa, la quinua y la oca. También 1. QHAPAQ (jefe político de un estado),
sobresale por su cerámica con la predominancia de 2. APU MALLKU (jefe político de una
los bordes en bisel, presencia de gredas, etc. y los provincia o estado regional),
colores predominantes son el crema, rojo y blanco 3. MALLKU (jefe político de una marka),
sobre fondo semiamarillento con ligero engobe 4. JILAQATA (jefe de un ayllu-jatha).
(Huidobro 1986: 32). Los referidos jefes políticos aymaras, a ex­
Durante el estadio urbano, desarrolló la cepción del Qhapaq, poco antes de la conquista
arquitectura con la construcción de edificios de inkaica, estuvieron en plena acción. Los principa­
centros ceremoniales y de viviendas. En este perío­ les estados regionales existentes antes de la expan­
do aparece la diferenciación de categorías sociales sión inkaica a la zona aymara fueron los siguientes:
con el predominio del poder de la élite sacerdotal. Lupaqa, Pakasa, Karanka, Confederación Charka y
Los sacerdotes, además de poseer el poder político- otros menores dependientes de los grandes. Desde
religioso, se dedicaron indudablemente al estudio luego, la organización social aymara estaba asenta­
de la astronomía. La cerámica se distinguió por la da en base al ayllu y a la marka.
fabricación de sahumerios y keros cuya caracterís­ Los jefes políticos aymaras, especialmente
tica fueron los bordes festoneados y las cabezas de los de la categoría Apu Mallku, tuvieron que pelear
felinos modeladas. por el control del espacio que trataban de dominar.
56
Y por último, en el estadio imperial de la Otros trataban de controlar varios señoríos locales,
CUADERNOS
DE HISTORIA cultura Tiwanaku fue la fase expansiva territorial como los mallkus de Chucuito y el apu Guarachi de
Pakasa. En este caso, según Joseph Fernández el término APU, divino, como complemento al de
Guarachi, el apu Guarachi era el señor absoluto de MALLKU, Político.
“las provincias independientes” comprendidas des­
de el río Desaguadero hasta los contornos de Potosí ÉPOCA HUUUCA
y Chuquisaca. Sin duda, esto quiere decir que hasta Manku Qhapaq, el primer inka, según Gar-
antes de los grandes inkas, los aymaras estuvieron cilaso de la Vega, era oriundo de Tiwanaku. Con
en plena lucha política, aunque esto no hay que otros tres hombres fue a Pakaritamwu (lugar de
considerar exageradamente como una guerra de origen), donde aparecieron como señores enviados
vida o muerte. Las afirmaciones de los cronistas al del Sol. Para Wamán Poma, un señor “que había de
respecto deben ubicarse en la realidad histórica de salir de Pacaritambo un Cápac Apo Inga rey llama­
ese momento. do Mago Cápac Inga hijo del sol y de su mujer la
En cuanto a la organización socio-política, luna y hermano del lucaero, su Dios había de ser
podemos afirmar que el ayllu y la marka son siste­ Uanacuri, que este rey había de mandar sobre la
mas de organización básica y de estructuración de tierra y había de ser Cápac Apo Inga como ellos,
la sociedad aymara. Además, la concepción del que así lo declaraban y mandaban las dichas guaca-
espacio socio-económico estaba orientada hacia el vilcas que son los demonios del Cuzco” (1980:
aprovechamiento de diferentes espacios y pisos 106). De modo que los términos APU e INKA, que
ecológicos. El espacio aymara estaba constituido menciona Wamán, son importantes para establecer
por dos parcialidades duales de complementarie- el significado de cada uno de ellos, porque han sido
dad: Urqusuyu y Umasuyu. La parcialidad Urqusu- empleados con criterios político-religiosos. Es de­
yu es el espacio simbolizado por el varón, corres­ cir, la categorización de las autoridades político-
ponde a la parte serrana, donde las condiciones divinas corresponde a los cambios políticos e ideo-
climáticas no permiten el desarrollo agrícola, sino lógico-religiosos en el mundo andino. Así QHA­
el ganadero (camélidos) y donde están localizadas PAQ es el título máximo de una autoridad superior
las divinidades tutelares* a saber: los achachilas o en un estado aymara, APU (achachila) es la catego­
apus. La parte Umasuyu, simbolizada por la mujer, ría divina que corresponde a la significación de las
es el espacio donde se puede desarrollar la agricul­ divinidades tutelares personificadas por los cerros
tura y donde está la divinidad Pachamama como la o cordilleras, e INKA es el término que connota la
máxima expresión ideológica de la reproductivi­ categoría superior de una autoridad en un estado
dad vital para el hombre andino. El espacio aymara, como es el Tawantinsuyu, cuya correspondencia
concebido así, no solamente es el espacio geográ- ideológico-religiosa está relacionada con'la divini­
fico-ecológico, sino también el espacio en el que las dad del Sol (Inti).
divinidades apu o achachila y pachamama se com­ El primer inka, Manku Qhapaq, en este
plementan como si fueran seres humanos: marido y caso representaría el avance aymara para estable­
mujer (chacha-warmi), para seguir reproduciéndo­ cer un poder político-religioso en el Cusco. Resul­
se'en interacción con el espacio físico. Seguramen­ ta, además, según los estudios lingüísticos, que el
te por eso los altos jefes políticos aymaras llevaban Cusco quedaba dentro del habla aymara, pero no

C hullpares
d e lá
región de
C ón d or
A m aya.
Foto d e
Jo rg e Ruiz,
colección
C IM A
creemos que Manku Qhapaq haya sido un jefe y a todas las provincias del Qullaw. Poco después,
puquina. y luego de tomar preso a Chuchi Qhapaq y a sus
Cuando los aymaras ya habían consolidado caudillos, Pachakuti fue a Jatun Quila, donde
su vida por la organización en señoríos o estados estabala “silla y morada” del mencionado Qhapaq
regionales, como ser los Lupaqa, Pakaxe, Quila, y allí los demás “le vinieron a obedecer” trayendo
Karanka y la confederación de los Charkas, la muchos presentes consistentes en oro, plata, ropas
expansión inka estaba en su fase local, su dominio y otras cosas de valor (Ibarra 1978: 242-243).
llegaba solamente hasta la zona alrededor del Cus­ Después, su hijo Túpak Yupanki sometió definiti­
co. Sin embargo, según Garcilaso de la Vega, a vamente a los aymaras, tanto quilas como no-
partir del cuarto inka, Mayta Qhapaq, empezó la qullas. Los charkas, karakaras, chuis y chichas,
conquista de los aymaras. Pero esta conquista ini­ una vez sometidos por el inka, fueron reclutados
cial no duró mucho tiempo, yaque después de todas como soldados del Inka Yupanki, Túpak Inka
las conquistas realizadas por la fuerza, una vez que Yupanki, Wayna Qhapaq y Waskar, para la con­
los inkas habían retornado al Cusco, los pueblos quista de los “chachapoyas, cayambis, cañares,
sometidos volvían a su situación independiente. quitos y quillaycincas, que son los de Guayaquil y
Los inkas que sometieron por la fuerza a los Popayán” (Espinoza 1969: 24).
aymaras, no pudieron gobernarlos y sólo más tarde, Wayna Qhapaq, seguramente con el criterio
con el traslado de una panaca inkaica a Copacaba- de establecer una estrategia militar en Cochabam-
na, lograron consolidar su conquista, especialmen­ ba, repartió tierras a varios grupos étnicos aymaras,
te con los inkas Túpak Yupanki y Wayna Qhapaq. como ser: soras, killakas, karankas y quilas, empu­
Chalku Yupanki fue nombrado por Wayna Qhapaq jando a los originarios de Sipe Sipe, cotas y chuis,
como gobernador del Qullasuyu poco antes de la hacia Pocona y Mizque “para cuidar la frontera
llegada de los españoles. De todos modos, la con­ contra los chiriguanos (Wachtel 1981:23). Wayna
quista inka comenzó con el inka Pachakuti (Inka Qhapaq, además de estar en Cochabamba, estuvo
Yupanki). en Copacabana y en los valles de Larecaja. En
Durante el gobierno de Pachakuti, en el sur Copacabana los inkas habían concentrado alrede­
del Cusco estaba la provincia llamada Qullasuyu dor de 42 grupos étnicos o naciones en calidad de
o Qullaw, “tierra muy poblada”, en la que gober­ mitimaes (Ramos Gavilán 1976). De todas mane­
naba un cinche llamado Chuchi Qhapaq o Quila ras, la mayor parte de las comunidades aymaras del
Qhapaq. Este creció en autoridad y riqueza con las altiplano tenían acceso a diferentes pisos ecológi­
“naciones” del Qullasuyu. Los quilas le respeta­ cos, especialmente a tierras para la siembra del
ban, “por lo cual se hacía llamar” Inka Qhapaq. maíz. Así, los lupaqas y pakaxes tenían tierras en
Como consecuencia de esto, Pachakuti determinó los valles de Larecaja y Sicasica, y también en la
conquistar diplomáticamente al referido Qhapaq costa. +

B ibliografía Mínima
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1969 Memorial de Charcas, crónica inédita de 1582, Kantuta. Revista Nacional de Educación,
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1981 “Los Mitimas del Valle de Cochabamba: la política de colonización de Wayna Cápac” en
58 Historia Boliviana, 1(1), Cochabamba, 21 -57
CUADERNOS
DE HISTORIA
Cuadro General de las Culturas Prehispánicas en B olivia
PERÍODO CULTURA CRONOLOGÍA UBICACIÓN CARACTERÍSTICAS

LÍTICO VISCACHANI 12.000 a.C .-6.000 a.C. Sur Lípez(Potosí) •Nómadas. Cazadores-Recolectores. Instrumentos Uticos
Ñuapua (Tanja)
Y Jaiwaicu (Cochabamba)

ARCAICO CULT. ZONALES 6.000 a.C.- 1.500 a.C. Mojocoya (Chuq)Carabuco(LP) •Inicio de sedentarismo.Cerámicautilitaria.Domesticación
Qala Qala (Oruro)Betanzos (Pts) de plantas y animales
(Unís) 8.000 a.C. - Altiplano central (Oruro) •Domesticación de animales, pesca

FORMATIVO WANKARANI 1.200 a . C - 100 d.C. Noreste y Norte del Lago Poopó •Agricultura, ganadería. Escultura en piedra. Metales

CHIRIPA 1.300 a.C - 100 d.C. Sureste del LagoTiticaca(Taraco) •Canales de irrigación. Centros ceremoniales.
- Se asimila a Tiwanaku.
TIWANAKU I y II 1.580 a.C. - 33 d.C. Altiplano Norte y Central •Experimentación agrícola.Socied. igualitaria. Cerámica

TIWANAKU TIWANAKU III a V 133 d.C.- 1.172 d.C. Altiplano, Costa y Valles •Primer Estado. Construcciones monumentales
URBANO Y •Revolución Hidráulica. Cultura expansiva
EXPANSIVO MOJOS 300 d . C - 1.100 d.C. Llanuras cálidas y húmedas •Lomas artificiales para vivienda. Cerámica utilitaria
Dpto. del Beni Tablones agrohidráulicos. Camellones de cultivo

CULTURAS MOLLO 1.145 d.C.- 1.425 d.C. Iskanwaya Dpto. La Paz. •Tecnología agrícola de terraplenes y canales de riego.
POST Valles mesotermos •Construcción de caminos de piedra.
TIWANAKU AYMARA 1.250 d.C- Altiplano, Yungas, Valles del sur •Señoríos en guerra. Control vertical pisos ecológicos.

INCA INCA 1.440 d.C -, Costa del Pacífico, altiplano y •Impusieron su Estado a todas las culturas del territorio
valles. Todo el occidente del •Dominación económica por medio del cobro de tributo
país •Dominación cultural
© H -
í/

La presencia Inca
"ROBERTO SANTOS ESCOBAR
* LICEN CIADO El Tawantinsuyu es la ultim a expresión lograron huir y buscar una región donde establecer
EN HISTORIA, política desarrollada en Los Andes. Hasta antes de un habitat prim igenio” (E sp in oza Soriano, 1987:
UMSA.
la conquista española, los incas habían alcanzado a 36).
MIENBRO DEL
T.H.O.A. controlar una vasta extensión territorial, por el E stablecidos los Incas en el C u sco, en un
AUTOR DE norte llegaba hasta el nudo m ontañoso de Pasto; por principio un m odesto grupo étn ico, para afianzarse
FECHAS el sur, su in flu en cia cubría Tucumán y el centro de tuvieron que enfrentar a sus vecin o s, lo s Chancas,
HISTÓRICAS
la actual R epública de C hile; por el este, alcanzó los saliendo victoriosos los cusqueños. Esta victoria
INDÍGENAS
principios de las llanuras orientales; y, por el oeste, bélica conseguida sobre los Chancas es considera­
el lím ite era el propio O céano P acífico. da co m o el punto de partida del im perio, cuyo
Com prender la presencia inca en el C ollasu- fundador indiscutible fu e el inca Pachacutec (L um ­
yu supone hablar de cerca de 60 años de historia, del breras, 1985:33).
proceso de conquista y de las transform aciones La figura de este soberano es d ecisiv a para
sociales prom ovidas en el C ollasuyu. Su esp acio delim itar la historia legendaria de la historia pro­
geográfico ha sido delim itado por los cronistas piam ente dicha de lo s incas. P achacutec, es el
colon ia les, localizán d olo al sur del nudo de V ilca- transformador político de un estado en imperio.
nota y que.se prolongaba hasta el norte argentino y Hasta entonces, en la dinastía del C u sco se habían
chilen o. Su territorio era de grandes contrastes sucedido och o soberanos: M anco Capac, Sinchi
geográficos, el altiplano, los valles orientales o R oca, L loque Y upanqui, M ayta Capac, Capac Yu-
m esoterm os y la costa del Pacífico. panqui, Inca R oca y Y awar W aca, cuyas gestiones
gubernam entales se debaten en un plano puramente
ORIGEN DE LOS INCAS local y legendario, con una duración de más de dos
El origen de los Incas centurias, del 1200 al 1430 de nuestra era. Pero,
está muy ligado al m ito y a la hacia el sig lo X V , se había constituido en un pode­
historia. La aparición de M anco roso im perio, divid id o en cuatro partes: C hinchay-
Capac y M am a O cllo en las aguas suyu, al norte; C ollasu yo, al sur; A ntisuyo, al este;
del lago T iticaca, lejos de ser un hito y, C ontinsuyo, al oeste.
intrascendente, cobra actualidd en L os incas recogieron todas las e x p e­
las últim as décadas del Tawantin riencias p olíticas, eco n ó m ica s, sociales
suyu. L os soberanos Tupac Inca y culturales de lo s señ oríos y estados
Y upanqui y W ayna C apac, pro­ conquistados. D esarrollaron un p o­
cedieron a rendir culto, al lugar der extrem adam ente jerárquico y
del origen incaico, consagrán­ centralizado. La figura cum bre de
dolo co m o la huaca de más pres­ esta organización social era el Inca
tigio en vísperas de la llegada o Sapainca, que se consideraba
peninsular. L os recientes estu­ co m o hijo del S ol y al que le
dios dan cuenta que el origen y (Js, rodeaba una cla se aristocrática
presencia étnica de los incas n o b le en perm anente c r eci­
en el C usco y su valle, se m iento y con variadas fu n cio­
relacion an c o n T iw an ak u , nes en el im perio.
dado que no eran más que El estado inca, en rea­
“una caravana de inm igrados lidad no fu e propietario direc­
p r o c e d e n te s d e T a ip ic a la to de la tierra, sino que a tra­
60 Vaso quechua. Dibujo d e A lcide d ’
(T iw anaku), que a fines del vés del a cceso a la fuerza de
CUADERNOS Orbigny ( 1 7 ..- 1 8 4 5 )
DE HISTORIA siglo XII de la era cristiana, trabajo del ayllu - célu la vital

v
para el desarrollo de las sociedades andinas
tomaba para sí la riqueza generada por los ayllus en
su trabajo colectivo realizado en las llamadas tie­
rras del Sol, tierras del Inca, que de hecho era
usufructuada por la clase en el poder” (Lumbreras,
1986: 35). Precisamente, esta clase es la que vivía
del esfuerzo humano -del trabajo colectivo- de las
grandes zonas agrícolas, ganaderas y mineras.
Waldemar Espinoza Soriano, los ha caracterizado
como “productores indirectos” del imperio de los
Incas. Aún dentro de esa minoría, este autor distin­
gue dos grupos: los nobles de sangre y los de
privilegia. En la nobleza de sangre se hallaban los
productores indirectos, y los ociosos. Los primeros
trabajaban en cargos burocráticos y castrenses;
mientras que los otros, no hacían ni siquiera eso”
(1978:366).
También los incas se prodigaron en dinami-'
zar los sistemas de reciprocidad y redistribución,
con el objeto de optimizar las relaciones entre el
estado y los señoríos conquistados, aunque este
principio supusiera una relación asimétrica o de
desigualdad con evidente ventaja para los cusque-
ños. Mediante este sistema, casi todos los que
vivían en el Tawantinsuyu estaban obligados a dar
una parte de su tiempo y trabajo al estado, la
producción agrícola, ganadera o minera exigida a
las regiones, se hacía llegar oportunamente al sobe­
rano y a la nobleza. El Inca mediante el sistema, en
retribución, debía al productor directo una serie de
beneficios, que iban desde la “protección divina
hasta regalos o dones, que se le hacía llegar a los
M a p a de la
jetes y estos a los ayllus”. ción o, a través de dones (regalos) y finalmente expansión
empleando la violencia. d e l Im perio
LA EXPANSIÓN DE LOS INCAS El panorama preinca en el Collasuyu refle­ • Inca.
La expansión inca al Collasuyo denota algu­ jaba una compleja conformación política entre los
nas controversi as por parte de los cronistas colonia­ señoríos que la habitaban.
les. Uno de los que mejor ha narrado su historia, el El ocaso de Ti wanaku, producido en el siglo
Inca Garcilaso de la Vega, estima que las primeras XII de nuestra era, es vital para comprender la
incursiones se produjeron durante el legendario segmentación política brotada en sus antiguos terri­
soberano Sinchi Roca (1609/1967, T.1:175). Desde torios. En el altiplano emergieron varios señoríos
luego que estas incursiones fueron esporádicas e regionales, los Colla, al noreste del Titicaca; los
intermitentes, contribuyendo al proceso de incor­ Lupaca, en la ribera occidental; los Pacajes, Caran­
poración de la región al estado inca, interviniendo gas y Lípez al oeste del altiplano, y los pueblos de
con su propia cuota: Lloque Yupanqui, Mayta la ribera oriental del lago Omasuyos. Asimismo,
Capac, Capac Yupanqui y Wiracocha; pero lacón- los Charca, en Cochabamba; los Caracara al norte
quista y anexión definitiva las continuaron Pacha- y los Chicha al sur de Potosí; los Quillacas, al sur de
cutec, Tupac Inca Yupanqui y Wayna Capac. Aho­ Oruro. Y, en los valles mesotermos, en el extremo
ra bien, esta incorporación no fue de ninguna mane­ noreste del Titicaca, los Callawayas; y, en la cuenca
ra una tarea fácil y simple, se ensayaron varias del río Llica, la cultura Mollo. Sin duda un cuadro 61
formas de conquista, desde las de carácter de seduc­ político complejo, en los que cada unidad política LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
tante conocidas, por lo que el estado tiwanacota
tenía un máximo control sobre sus regiones. Sobre
esta diversificada geografía y de variados recursos
agrícola-mineros, los señoríos aymaras redimen-
sionaron sus dominios, recibiendo a los cusqueños.
Por otra parte, estos señoríos habían dividi­
do simbólicamente su espacio en dos mitades:
urco(arriba) y urna (abajo) y como espacios com­
plementarios adyacentes: alaya (arriba) y manca
(abajo); esta división dual, más tarde quedó inser­
tado en la cuatripartición inca. Además, cada seño­
río aymara controlaba, desde los núcleos de la puna,
pequeños terrenos diseminados en los valles, esta
forma de acceso a las tierras vallunas, precisamente
consideró que es resultado de las sustanciales dife­
rencias políticas, predominantes durante el hori­
zonte regional tardío.
Poco antes de la conquista inca, los ejércitos
Colla y Lupaca midieron fuerzas en el pueblo de
Paucarcolla, con el resultado de 30,000 guerreros
muertos. En esa oportunidad ambos ejércitos re­
unieron alrededor de 150,000 hombres, lo que
ostensiblemente revela la magnitud de las contien­
das bélicas aymaras. El poderío expuesto entre
estos señoríos, asimilaron rápidamente los incas,
uniéndose a los Lupaca, contribuyendo a la derrota
de los Colla. El reforzamiento del ejército Lupaca,
fue sellado mediante un ritual religioso, instaurán­
dose por consiguiente unarelación desigual entre el
Inca, hijo del Sol, y el Lupaca. Esta alianza concre­
tada durante el reinado de Viracocha, fue funda­
Mamacoya.
Dibujo de tenía bien demarcadas sus jurisdicciones territoria­ mental para que Cari (señor de los Lupaca) obtuvie­
Guamán les. ra la victoria ante Zapana (señor de los Colla). Por
Poma de La zona más densamente poblada fue la otra parte, los Colla fueron un señorío poderoso y se
Ayala (1613) altiplanicie. Los señoríos aymaras pese a que tenían situaban en un plano de igualdad con los incas.
en común el idioma aymara, se hallaban en perma­
nente rivalidad política por la hegemonía en la ALIANZAS Y GUERRAS
región. No conformaban ninguna unidad política La alianza Inca-Lupaca precedió al conjunto
pan-aymara. de conquistas cusqueñas en el Collasuyu. Cari, señor
¿Qué ofrecía la región a los cusqueños?. Lupaca, fue reconocido como una autoridad de se­
Indudablemente que la conquista de un estado a gunda categoría dentro laestructurapolítica inca, fue
otro, al margen del avasallamiento del poder polí­ su yanapaque (ayudante). Sin embargo, esta unión
tico local, exigía también una serie de obligaciones históricamente hay que ubicarla cuando todavía los
económicas y servicios (mitas). Durante el estado incas no eran la potencia de principios del siglo XVI.
Tiwanaku, gran parte de las zonas geográficas Un caso parecido pero bajo otras connotaciones
habían sido explotadas en beneficio del estado y de políticas, temporalmente en una fecha tardía (princi­
las clases gobernantes, entonces las fértiles tierras pios del siglo XVI), ocurrió con la Confederación
maiceras del valle de Cochabamba, los feroces Charca, que luego de alguna escaramuzas bélicas,
yungas tropicales, las áridas tierras de los desiertos fue atraído mediante dones al estado Inca.
62 de Atacama y Tarapacá, y las ricas zonas auríferas El proceso de conquista del Collasuyo se
CUADERNOS de los valles de Choqueyapu y Larecaja, eran bas­ realizó mediante el ritual de la guerra y a través de
DE HISTORIA
la seducción de que fueron objeto los señoríos se produjo en la población de Pucará, localizada al
aymaras; inclusive ambas estrategias se utilizaron extremo norte del lago Titicaca, del que salieron
en los enfrentamientos violentos. Frente a esas victoriosos los cusqueños (1553/1967:182). Como
¿útiles políticas de anexión, el descontento, laresis- resultado de esta acción, casi todos los líderes
tencia y la rebelión aymara ante el estado Inca, aymaras, a excepción de los Lupaca, fueron tras­
fueron severamente reprimidos. ladados al Cusco, donde recibieron severos casti­
Una de las grandes rebeliones, por las con­ gos. Sin embargo, los grupos aymaras más ague­
notaciones sociopolíticas que tuvo, es la ocurrida al rridos, localizados en la ribera oriental del lago
finalizar el gobierno de Pachacutec. Aproximada­ Titicaca-Omasuyos, cuya cabecera política era el
mente, el año 1471, poco después que los Collas pueblo de Carabuco, en los enfrentamientos de las
fueran conquistados, a raíz de la ausencia de Pacha­ serranías que corren paralelas al Lago, fueron
cutec, que a la sazón se encontraba en el oriente del completamente diezmados.
imperio, se especuló que el soberano Inca ya no A Tupac Inca Yupanqui le cupo incorporar
regresaría o que su ejército llegaría diezmado, por a los señoríos del sur y a los pueblos vallunos.
ello, desde el nudo de Vilcanota hacia el sur, se Después que el ejército local se refugiara en una
proyectó una de las más grandes rebeliones ayma­ fortaleza natural llamada Oroconta (Chuquisaca),
ras. La idea de recuperar la libertad y la discusión merced a una peculiar estrategema utilizada - atraí­
acerca de la legitimidad de estar sujeto a un solo dos por unas mujeres -, los Charcas cayeron en
“señor” (al Inca), fueron un poderoso motivo de manos del Inca. Mientras tanto, en los valles inte­
unión entre los líderes de los señoríos aymaras. randinos, específicamente en su parte norte, los
«Inclusive el jefe de los Lupaca -aliado de los sobe­ incas consiguieron el reconocimiento del goberna­
ranos del Cusco-, asistió a dicho conclave, allí: dor de los Callawayas (Saignes, 1985: 189). Pero,
“juntos en Atuncollao y en Chucuito, donde se esta pacífica penetración no pudo verificarse en la
hallaron (sic) Cari y Zapanay Humallay el señor de cuenca del río Llica, asentamiento de los Mollo,
Azángaro y otros muchos, hicieron su juramento, dado que éstos sufrieron una severa represión,
conforme a su cequedad de llevar adelante su inten­ siendo incendiadas sus ciudades y talados sus ande­
ción y determinación; y pusiese en un templo entre nes de cultivos, como lo evidencian las indagacio­
las cosas sagradas, para que fuese testigo de lo que nes arqueológicas. División de
se ha dicho; y luego mataron a los gobernadores clases
y delegados que estaban entre ellos; y por todo PERMANENCIA INCA EN EL COLLASUYU sociales en
el Imperio
el reino se divulgó la rebelión en el Collao y de Los incas sólo estuvieron en el Collasu- Inca según
la muerte que habían dado a los orejones’ yo alrededor de 60 años, aproximadamente Horkheimer y
(Cieza de León, 1553/1967: 178). Sin duda entre 1471 y 1532, los suficientes para trans­ Kauffmann
que en esa oportunidad hubo una hecatom­ formar políticamente a la región, introdu­ D o ig (1965)
be entre los funcionarios cusqueños insta­ ciendo una profunda mutación poblacio-
lados en el Collasuyu. Esta coyuntural nal, nuevas formas de explotación de los
alianza política pan-aymara rubricada a recursos agrícola-mineros, y dejando
través del ritual de la guerra, reunió por para su devenir histórico importantes
primera vez a los líderes de los seño­ obras arquitectónicas, vías camineras
ríos aymaras. y grandes zonas agrícolas.
La represión inca a la rebe­ Durante el domi n io cusque-
lión aymara fue una respuesta ño, los señoríos incorporados al
contundente. No la pudo em­ Tawantinsuyu, mantuvieron cier­
prender Pachacutec por su ta independencia política, pero
avanzada edad,sino que la previo el reconocimiento al
campaña militar la encabe­ Inca, como los Lupaca. El
zó Tupac Inca Yupanqui reconocimiento implicaba la
con bastante éxito. Cieza imposición de un nuevo or­
de León, anota que el en­ den social en la región.
frentamiento decisivo Los incas intro­ 63
entre Collas e Incas, dujeron un eficiente sis- LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
O M R IP R I
r

Capac. Al primero se le debía la refuncionalización


de Copacabana y las islas como santuario religioso;
durante su conquista en los valles se construyeron
Incarracay, Incallajta (Cochabamba), Incawasi,
Oroconta y San Lucas (Chuquisaca), la mayoría
ciudades militares para detener el avance de los
Chiriguanos. Este mismo tipo de construciones
defensivas se localizaban en los contrafuertes de la
cordillera oriental, en su sector norte, en el que
destaca la fortaleza de Sacambaya (Inquisivi), para
contener las arremetidas de los Mosetene.
En la altiplanicie también se localizaron
algunos centros administrativos, por ejemplo Pa­
ria. Muchas de las torres funerarias (chullpas) fue­
ron edificadas bajo el dominio cusqueño, destacan­
do las necrópolis de Sillustani (puno), Pacajes y
Carangas. Pero también hubo otras capitales regio­
nales incas, como Hatun-Colla, Hatun-Charcas y
Hatun Carangas. En muchos de estos lugares estra­
tégicos se nombraron gobernadores incas. El éxito
de la funcionalidad de estos recintos incaicos, hay
que atribuirlo a la excelente comunicación desarro­
llada, que conectaba rápidamente los valles orien-
,tales y los de la costa con el altiplano y éstos a su vez
con la vía que se entroncaba directamente al Cusco,
la capital Inca.
El trato que recibió Copacabana y las islas
está estrechamente relacionado al lejano origen que
tuvieron los Incas. La zona fue embellecida por
Tupac Inca Yupanqui. En realidad fue uno de los
tres santuarios más visitados del Tawantinsuyu,
desde luego después del Coricancha (Cusco) y de
Pachacamac (en la costa). A Copacabana, los incas
Retrato de tema administrativo en base a la organización de trasladaron 42 grupos de mitimaes que representa­
Tupac Inca
jerarquía y espacio; para el Collasuyu, proveyeron ban a similar cantidad de grupos étnicos conquista­
Yupanqui
con la Coya, varios funcionarios, desde el Apu (gobernador de dos: “Anancuscos, Hurincuscos, Ingas, Chinchay-
su esposa. uno de los suyus); el Suyoyoc Apu (administrador), suyus, Quitos, Pastos, Chachapoyas, Cañaris, Ca-
Lienzo en el Tawantinsuyu había dos de estos funciona­ yambis, Latas, Caxamarcas, Huamachucos, Gua-
probable­ rios: uno residía en Jauja, y el otro en Tiwanaku; y ylas, Yauyos, Anearas, Quichuas, Mayos, Guan­
mente
otros de menor categoría, que eran gobernadores eas, Andesuyos, Condesuyos, Chancas, Aymarás,
pintado a
principios del locales, en los que recaía la responsabilidad del Yanaguaras, Chumbivilcas, Pabrechilques, Colla-
siglo XVIII control de una región siempre conflictiva para los guas, Hubinas, Canches, Canas, Quivarguaros,
Incas. Sin embargo, gran parte de los señores loca­ Lupacas, Capancos, Pucopucos, Peajes, Yungas,
les del Collasuyu, a través del parentezco se ligaron Carangas, Quillacas, Chichas, Soras, Copayapos,
a varias familias de ios soberanos del Cusco, como Colliyungas, Guanacos y Huruquillas” (Ramos
lo evidencian los manuscritos de los siglos XVÍ y Gavilán 1621/1976:43), población mutilétnica con
XVII. destino al servicio de la huaca o santuario. Inclusi­
Asimismo se erigieron algunos centros ad­ ve, se trasladó familias de las panacas reales del
ministrativos con funciones urbanas, religiosas y Cusco, en representación de la nobleza cusqueña.
64 • militares, la mayoría de ellos edificados durante las Sin embargo, como un símbolo de reconocimiento
CUADERNOS incursiones de Tupac Inca Yupanqui y Wayna al origen inca, Wayna Capac,. le rindió los honores
DE HISTORIA
que el caso ameritaba, “para lo cual él todos los que rivera oriental del lago=Omasuyos, que compar­
buscaban su gusto hallaron traza y fue hacer cajue­ tían terrenos con grupos más alejados, como los
las de piedra bien labradas con sus contrapuertas, Canas, Canchis, Chinchaysuyus y Chachapoyas.
en las cuales ponían la ofrenda y sacrificio, y con Sin embargo, en tiempo de Wayna Capac,
unas maromas las dejaban caer en el lugar donde se produjo una de las más grandes movilizaciones
antes sacrificaban a pie enjuto” (Ramos Gavilán, poblaciones. Al fértil valle de Cochabamba, se
1621/1976: 97) trasladó 14.000 mitimaes agrícolas de los más
Copacabana no fue la única zona con pobla­ variados orígenes: Collas, Soras, Charcas, Chi­
ción multiétnica, sino que hubieron otras áreas en chas, Caracaras, Carangas, Pacajes, Quillacas y
las que se instaló grupos de mitimaes, pero con Chilques, pero esta presencia multiétnica se hizo a
diferentes funciones estatales en territorios de los expensas de los grupos locales como los Sipe Sipes,
señoríos aymaras: unos fueron mitimaes religiosos, Cotas y Chui, que fueron ubicados más al oriente.
otros mitimaes agricultores, algunos mitimaes mi­ Los 14.000 mitimaes fueron puestos al trabajo de
litares y finalmente mitimaes mineros. los campos de cultivo del maíz, cuya producción
En la misma altiplanicie el inca puso miti­ estaba destinada el estado y para mantener un
maes Chinchaysuyus, tal el caso de la rivera orien­ ejército compuesto de miles de guerreros. Bajo
tal de lago-Omasuyos, cuya población local fue estas mismas características también se trabajaban
deportada al extremo norte del imperio, al Ecuador las ricas zonas auríferas de Carabaya, Larecaja y
actual. En cambio sus colegas de la otra orilla, los Chuquiyapu, y las argentíferas de Porco, en las que
Lupaca, permitieron también la instalación de mi­ reducidos grupos de mitimaes mineros que junto a
timaes Chinchaysuyus. Pero los valles mesotermos pobladores locales extraían el oro y la plata con
orientales, son los que más dramáticamente sufrie­ destino al estado inca.
ron las mutaciones poblaciones, fueron auténticos Este panorama de transformaciones socia­
valles multiétnicos, desde Carabaya hasta Tarija. les impulsadopor los incas en escasas seis décadas,
En los valles de Larecaja, Chuquiyapu, Río Abajo es lo que encontraron los conquistadores españoles,
e Inquisivi (La Paz), los mitimaes provenían de los junto a señoríos aymaras dispuestos a recobrar su
núcleos de la puna: Pacajes, Lupacas, Collas y de la autonomía. ♦

B ibliografía Mínima
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1553 El señorío de ios Incas. IEP. Lima, 1967.
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1985 Los Andes orientales: Historia de un olvido IFEA/CERES. La Paz.
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LOS BOLIVIANOS
EN EL TI EMPO
------ -------7-

El Estado Colonial
CAPITULO III

D e Cristóbal Colón a Francisco Pizarro


Hay razones de diverso orden que permiten Portugal afirmaban en cambio, que el Asia, si­
explicar los viajes de exploración fomentados por guiendo la ruta de Occidente, se encontraba por lo
algunas coronas europeas desde 1400. menos tres veces más lejos de lo sostenido por
' Económicamente, el desarrollo del modo de Colón.
producción mercantil simple, caracterizado por El futuro descubridor pasó con sus planes a
empresas productivas pequeñas destinadas al co­ España, donde luego de insistir durante 6 años, en
mercio, el mismo que a partir del siglo XIV había 1492 pudo concretar su proyecto gracias a su per­
conducido a Europa a la revolución mercantil, por sistencia y a la coincidencia favorable de diversos
el que se hacía preciso expandir rutas comerciales intereses de la Corona española. Martín Alonzo y
\ y adquirir productos con los que no contaba: las Vicente Yañez Pinzón utilizaron todo su prestigio
especias y una mayor cantidad de metales precio­ en el puerto de Palos para conseguir 90 marinos
sos. Las rutas comerciales al Oriente controladas dispuestos a empeñarse a la aventura. Este primer
por turcos, árabes y las ciudades italianas obligaban viaje reunía en su mayoría a personas que huían de
a buscar nuevas vías alternativas la justicia o ex-presidiarios que habían recibido
Entre los siglos XIV-X V se produjeron cam­ indulto.
bios políticos; los principales Estados de Europa, La Pinta, la Niña y la Santa María partieron
Portugal, España, Francia e Inglaterra, después de el 3 de agosto de 1492. Después de muchas dificul­
afirmar su unificación se organizaron como monar­ tades y conflictos, el 12 de octubre llegaron a la Isla
quías absolutas, con deseos de ejercer hegemonía de Guahanani que Colón llamó San Salvador, 70
en su continente. días después de haber zarpado.
Hubo un mejoramiento de la técnica náuti­ Entre 1493 y 1502 Colón realizó 3 viajes
ca; que consistió en la invención de la brújula, el más durante los cuales descubrió otras islas, llega a
sextante, el timón central, naves más grandes y con la costa de Centro América, desde Honduras hasta
sistemas de navegación más seguros. Lo cual per­ el Darién en Colombia, también conoció la desem­
mitió un enorme adelanto en la cartografía. bocadura del Río Orinoco, pero murió convencido
de haber llegado al Asiae ignorando la magnitud de
UN SUEÑO AMBICIOSO su descubrimiento.
Cristóbal Colón hizo conocer su proyecto a Los europeos ignoraban la existencia del
la corona portuguesa porque Portugal era el país continente americano, 4 veces más grande que el
con mejores y más avanzados conocimientos del europeo y desconocían su forma y tamaño y las
océano Atlántico. El proyecto sostenía que nave­ características de sus pobladores. La empresa que
gando siempre hacia el Occidente se podría llegar debieron seguir para conquistar América les llevó
al Asia; el viaje podía ser suficientemente corto muchos años.
como para hacerlo con la técnica conocida. Se Las primeras expediciones de las islas del
trataba de una expedición a mar abierto, a miles de Caribe a las costas continentales tardaron entre 8 y
CUADERNOS r
de h i s t o r i a millas de tierra firm e. Los consejeros del rey de 15 años. Entre la llegada de Colón y la conquista de
los Aztecas pasaron 30 años (1492 - 1522) y tarda­ rior conquista del Perú al mando de Francisco
ron 40 años para conquistar a los Incas.(1492- Pizarro y Diego de Almagro.
1532)
La conquista se llevó a cabo en diferentes LA CONQUISTA DEL PERÚ
fases: La conquista de esta región comenzó en
1) Ocupación de las Antillas, de las prime­ 1524, cuando Pizarro y Almagro realizaron una
ras islas encontradas: La Española, Cuba, Jamaica, incursión desde Panamá, financiada por el clé­
Puerto Rico, y otras. rigo Hernando de Luque. Este primer intento de
2) Ocupación de laCostadel Caribe: la zona alcanzar el Perú no logró los resultados espera­
más próxima a las Antillas; La Florida, La Penínsu­ dos. Sin embargo,llegaron hasta Guayaquil y
la de Yucatán, Panuco en México, la costa de Túmbez en el Ecuador, allí encontraron una
Venezuela, el litoral de Sud América. gran cantidad de riquezas. Luego regresaron a
3) Descubrimiento y ocupación del océano España a informar al rey de sus hallazgos.
Pacífico, este descubrimiento hecho por Vasco Pizarro logró que la coronalo nombrara
Núñez de Balboa en 1513 dio paso a otros hechos gobernador de los territorios descubiertos y por
importantes: la Fundación de Panamá en 1529, descubrir, para Almagro logró el gobierno mi­
base principal para la conquista del Sur y del Norte. litar, y para Luque el cargo de Obispo de Túm-
Desde Panamá, se enviaron expediciones hacia el bez.+
Norte de Centro América y se emprendió la poste­ BLANCA GÓMEZ DE AR AN D A

LOS CAMINOS PRINCIPALES


DE LA EXPLORACIÓN EN LA
ÉPOCA DE LA CONQUISTA

OCÉANO
ATLÁNTICO

OCÉANO
PACÍFICO Francisco Pizarro
D iego de Almagro
» Pedro de Valdivia
• G onzalo Pizarro (Orellana)
• « wm* Sebastian d e Belaicázar

• Poblaciones Indígenas
Santiago 1541
Concepción 1550
Poblaciones españolas 67
Valdivia 1552 X Encuentro entre españoles y
tropas Incas LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Resistencia Indígena
a la Conquista Española
ROBERTO CHOQUE CANQUI

LA RESISTENCIA INDÍGENA FRENTE de indígenas a vela con guerreros tumbecinos. La


A lllS CONQUISTADORES llegada de conquistadores a ese lugar fue comuni­
Los primeros contactos de los indios con los cada inmediatamente a Chillimasa, kuraka o apu de
conquistadores, durante lafase de invasión o explo­ Túmbez y éste pronto envió un embajador ante los
ratoria, crearon una serie de reacciones de resisten­ extraños. En realidad era un espía del Inka y se
cia y desconfianza hacia los extranjeros. Desde trataba de un quechua noble que llevó diez o doce
luego, la aparición sorpresiva de los europeos mo­ balsas portando agua, fruta, licor de maíz y llamas.
tivó una serie de reacciones de violencia de los Este presunto embajador “recorrió la carabela de
indios frente a los me­ los conquistadores, observó todo, comió y bebió
canismos del someti­ con Pizarro retirándose al fin con un hacha de hierro
miento. Las observacio­ que valoró sobremanera”.
nes por parte de los in­ Por su parte, los conquistadores mostraron a
dios a las cosas novedo­ los indios algunos de sus animales, cerdos y aves de
sas de los conquistado­ corral. Cuando los conquistadores hicieron la pri­
res y de éstos a ellos, mera demostración del funcionamiento de sus ar­
condujeron a establecer mas y los tumbesinos vieron el efecto de los dispa­
bases de acercamiento, ros de los arcabuces, se arrojaron al suelo creyendo
aunque con cierta des­ que Pedro de Candía era el Hijo del Rayo, pues él
confianza, para llevar fue quien hizo funcionar las armas.
adelante las relaciones En Cajamarca, los españoles encontraron
políticas y sociales en­ un templo dedicado al Sol y una serie de edifidios
tre ambas partes. Las ac­ llenos de aellas, mujeres escogidas destinadas al
ciones de sorpresa o vi o- culto de la religión solar. En el acllahuasi pasaban
lencia por parte de los desde su infancia tejiendo telas finísimas y hacien­
invasores con el objeto do chicha para el Inka y sus Sacerdotes y funciona­
de crear el temor y trau­ rios. Algunas de ellas eran entregadas como espo­
ma entre los indios, pro­ sas a nobles kuracas de otros grupos aliados o
Dibujo de
vocaba en éstos actos de resistencia frente al em­ sometidos, y las más apreciadas podían ser conver­
Guam án
pleo de mecanismos de sojuzgamiento. tidas en concubinas del Inka. Como consecuencia
Poma de
Ayala. Él Los conquistadores antes de llegar a Caja- de la violencia ejercida por los extraños, la primera
reprodujo a s í marca, habían cambiado embajadas con las del resistencia de las mujeres escogidas sucedió cuan­
la conquista Inka no solamente para establecer conversaciones do fueron sacadas a la plaza para ser repartidas o
de América entre ambas partes, sino con el objeto de adoptar las entregadas a los soldados españoles. Este hecho fue
Andina adecuadas actitudes defensivas y de resistencia. recriminado por el propio Atahualpa. También
Desde luego, los conquistadores estaban obsesio­ llamó la atención de un baño de Kónoy (ubicado
nados por encontrar el oro y la plata, puesto que la entre Cajarmarca y los aposentos del Inka) que
conquista giraba en tomo a la búsqueda de esas constaba de cuatro cuartos y que fue motivo de una
riquezas. Así cuando los conquistadores llegaron a atenta observación por parte de los conqui stadores.
la Isla de Santa Clara (cerca a Túmbez) encontraron En el patio se encontraba un estanque en el cual
un gigantesco ídolo de piedra con ofrendas de oro, entraban dos caños de agua: una de caliente y otra
plata y textilería. Y como su objetivo era apropiarse de fría donde solían bañarse el Inka y sus mujeres.
68 de esos metales, decidieron destruir ese ídolo y los Luego los conquistadores al mando de Her­
CUADERNOS
DE HISTORIA
tejidos. Después toparon con cinco grandes balsas nando de Soto tuvieron el primer encuentro con el
señor del Perú (Atahualpa), de rápidamente por el Caribe, haciendo es­
quien ya tenían “tanta noticia y tragos entre poblaciones no inmuniza­
tantas cosas” de los labios de das. Es probable que esa enfermedad
los indios. Ahora tuvieron la hubiera cruzado Colombia para atacar
oportunidad de presenciar al c a los ejércitos inkaicos mucho antes
propio Atahualpa “sentado en que los propios españoles llegaran al
unasilletica, muy bajadel suelo, como mundo andino.
los turcos y moros acostumbraban sen­ La muerte prematura de Wayna
tarse” rodeado de todas sus mujeres y Qapaq creó una situación incierta. Desde
acompañado de muchos principales. luego, el sucesor más probable era Wás­
Como elementos distintivos de je­ kar (hijo de Wayna Qapaq),
rarquía Atahualpa llevaba su que en verdad lo sucedió como
insignia imperial conocida gobernador del Cuzco. El
como llautu, que consistía otro hijo, Atahualpa, había
en una serie de cordones quedado encargado del
de colores enrollados en ejército imperial en Qui­
torno a la cabeza y la to, posiblemente actuan­
mascapaicha, una bor­ do como gobernador pro­
la de lana roja, colgan­ vincial en nombre de su
do del llautu. Francisco Pizarro. E l conquistador del hermano, aunque tam-
Sin duda este Im perio Incaico __________________ bién se sostiene que antes
encuentro a su vez le de morir Wayna Qapaq
sirvió al propio Inka para observar las particulari­ había decidido dividir el vasto imperio en dos
dades que distinguían a los españoles. El caballo y partes: una con capital en el Cuzco y otraen Quito.
su jinete le produjo gran impresión. Más adelante, Esta situación después facilitaría la conquista ex­
el caballo sería empleado frecuentemente contra tranjera y fue muy desfavorable para el estado Inka
Con
los indígenas en diferentes enfrentamientos. El y el mundo andino.
Francis(
Inka como demostración de amistad invitó chicha La guerra civil estalló como consecuencia
P izarro i
a los conquistadores y éstos la bebieron con el de la divergencia entre los referidos hijos de sab
temor de ser envenenados. Esta demostración era Wayna Qapaq por el control del Imperio. Atahual­ escribir, i
un simulacro de amistad y no podía ser considerado pa disponía de un ejército desde antes del estallido secretai
como el elemento simbólico de un pacto, porque de la guerra civil, que en esos momentos estaba en firm aba p
pronto sería anulado por otro acto contradictorio. la frontera norte bajo las órdenes de sus generales él. Despui
Chalcuchima, Quizquis y Rumiñavi, pero la ma­ de i
elevación
LA CAPTURA DE ATAHUALPA yor parte del país estaba con Wáskar. En poco
M arqué
Y LA VIOLENCIA EN CAJAMARCA tiempo las relaciones entre los dos hermanos de­ P izarro uí
En el momento de la invasión española al generaron en conflicto abierto: las fuerzas de siem pre
mundo andino, el Estado Inka se encontraba en una Wáskar que procuraron invadir el territorio quite­
crisis política, más que todo, como consecuencia de ño, después de algunos éxitos iniciales, fueron
la pelea de los hermanos Atahualpa y Wáskar por el
poder imperial. Wayna Qapaq, padre de los herma­
nos, había gobernado en forma pacífica en domi­
nios que se extendían por casi cinco mil kilómetros
a lo largo de Los Andes, desde el centro de Chile
hasta el sur de la actual Colombia, donde había
enviando sus ejércitos contra los nativos del norte.
En esta ocasión, Wayna Qapaq fue informado por
primera vez de la llegada de extranjeros, pero él no barridas por Los Andes hacia el sur por los vete­
llegaría a ver a los europeos, porque murió pronto ranos leales a Atahualpa. Luego, una serie de
como consecuencia de una epidemia que se propa­ victorias aplastantes culminó con la captura del
gó entre 1525 y 1527. propio Wáskar en una batalla junto al Cuzco. Este
Es evidente que los españoles fueron quie­ hecho fue aprovechado por los españoles para
69
LOS BOLIVIANOS
nes trajeron consigo la viruela, que se extendió acusar al propio Atahualpa, incluso como culpa- EN EL TIEMPO
ble de la m uerte de W áskar y de esta manera anular pesar de que el religioso quiso ayudarle; pero al fin
la resisten cia inka. logró abrir para luego admirar al parecer “más de la
El encuentro entre Atahualpa y los con q u is­ escritura que de lo escrito en ella” y procurando
tadores estaba cargado de sorpresas e incertidum ­ escuchar lo que le decía “después de visto le arrojó
bres para am bas partes. La resistencia inka a la por entre la gente con mucha ira y el rostro muy
invasión hispana fue demorada por el intercambio encarnizado”. En seguida el intérprete (castellano-
de em isarios. Evidentem ente, hubo su p osicion es quechua) corrió al lugar donde fue arrojado “y tomó
de ataque o enfrentam iento; por ejem plo, de un el libro, dióle al padre Valverde”. Esta fue la señal
ataque nocturno al cam pam ento de los conquista­ y ocasión para que los españoles declararan la
dores por parte de las fuerzas de Atahualpa. Es guerra a los indios andinos y tomaran preso a
cierto que co m o una primera form a de resistencia, Atahualpa sin permitirle ninguna reacción o resis­
Atahualpa no aceptó la invitación del fraile V alver- tencia inmediata.
de, hastaque antes “los españoles no le restituyesen Este hecho fue el inicio de la sumisión de los
todo lo que habían robado y consum ido desde su pueblos andinos a los conquistadores. Aunque la
entrada a su Im perio”. Sin duda, A tahualpa no reacción de resistencia tardía fue significativa, todos
estaba en con d icio n es de entender la m isión que los mecanismos de sometimiento ya habían sido
planificados y resueltos de acuerdo a las dispo­
siciones de la conquista para su justificación si
todo era a nombre de “los Reyes de España y sus
capitanes”. De modo que de acuerdo a la docu­
mentación recopilada por el historiador Lewis
Hanke “cuando Pizarro entró en el Perú, el
menor de los hijos de Guaynacava, por nombre
Atabalipa, tenía usurpado ei reyno al mayor,
llamado Guascar, y éste, viendo los cristianos
dueños a fuerza de armas de la isla Puná mando
sus embajadores refiriendo la tiranía del herma­
no, y pidiendo socorro. Dióselo, venció a Ataba-
lipa, y la gente de éste mató a Guascar. Por estas
y otras causas fue justamente muerto Atabalipa,
y reino devuelto a los españoles”.

LA RESISTENCIA NEO-INKA
Y FRACCIONALISMO INDÍGENA
Como consecuencia de los enfrenta­
mientos entre las fuerzas de Atahualpa y Wás­
M u e rte d e cum plía V alverde, aunque éste trató de explicar su kar, los pueblos andinos agregados al imperio inca
A ta h u a lp a .
función c o m o ministro de la religión cristiana, y se se vieron confundidos por los cambios bruscos y se
L á m in a de
T heodor de
atrevió a exponer “las co sa s de D io s” europeo. sintieron libres para aliarse con los extranjeros que
B ry El religioso, sin esperar la reacción (adecua­ aparentaban más ser amigos que enemigos. Esta
(1561-1623) da) de A tahualpa sobre la propuesta de invitación, situación fue aprovechada por los conquistadores
tuvo que forzar su presentación explicando que él ofreciendo a los pueblos que querían aliarse con
com o sacerdote fue en viad o por el em perador euro­ ellos su protección y liberación del dominio inka
peo para revelar la religión cristiana a Atahualpa y con la condición de que éstos dieran su concurso
a su pueblo.En realidad estaba pronunciando el para enfrentar a la resistencia de las fuerzas inkai-
fam oso requerim iento ordenado por el Real C onse­ cas.
jo para usarlo en cualquier conquista antes de En el mundo andino se produjo el fenómeno
recurrir a las armas. La doctrina de que hablaba el de fraccionalismo: unos aliados con los conquista­
religioso estaba contenida en el breviario que tenía dores y otros luchando en la resistencia contra los •
en sus m anos. invasores extranjeros. De esta manera, ladicotomía
Atahualpa “le dijo que le d iese el libro para enemigo-amigo adquirió notoriedad entre los con­
verle” y V alverde le dio cerrado para que el Inka quistadores e indios no aliados. El enfrentamiento
CUADERNOS personalm ente abriese, pero éste no pudo abrirlo, a entre los aliados y los no aliados en la resistencia
DE HISTORIA
duró aproximadamente cerca de cuarenta que fue envenenado. Luego, se nombra
años, entre 1532 y 1572. otro neoinka. Este se llamó Manku Inka,
La resistencia empezó con mucha quien después de haber soportado vejáme­
fuerza y violencia con la rebelión de Manku nes de los propios conquistadores, logró
Inka. Desde luego los pueblos aliados con liberarse escapando de la ciudad del Cuzco
los españoles muy difícilmente podían pre­ hacia la región de Wilcabamba, donde orga­
sentar una resistencia, sólo era posible a través niza la gran resistencia contra la invasión espa­
de una rebelión pero con mucho riesgo. Ahora ñola que dura cerca de cuarenta años.
veamos esas situaciones: a) alianza de los con­ La más notable y organizada resistencia
quistadores con los pueblos indígenas opuestos indígena contra la invasión hispana y rechazo al
al dominio inka y b) las acciones de resistencia de pacto forzado, fue sin duda, fue la de Manku Inka,
los no aliados (fuerzas neoinkaicas) a la domina­ quien procuró presentar una resistencia armada
ción hispana. contra las fuerzas aliadas hispano-wankas. En la
Los pueblos indígenas que se aliaron con parte actual del territorio boliviano, empezó la
los conquistadores, fueron chachapoyas, cañaris, resistencia indígena durante laexpedición de Die­
wankas y otros, con el objeto de liberarse del go de Almagro.
dominio inka y luego para favorecer con su con­ Entre los aymaras,. hubo el propósito de
curso a la conquista española, actitud que en vez rechazar a los invasores, y detener a los conquis­
de beneficiar a los indígenas aliados más bien tadores que se aproximaban al actual territorio de
empeoró su situación por quedar atados a las la región aymara. En ese momento, el último
exigencias de los conquistadores para sus objeti­ gobernador del Qullasuyu, Chalco Yupanqui, or­
vos políticos. De manera que gracias a este meca­ denó a los indios no presentar ninguna resistencia, E l e n c u e n tro
nismo estratégico, los españoles lograron conquis­ sino más bien colaborar con gente y alimentos a los d e l Inca
tar el mundo andino en su totalidad (pueblos y expedicionarios hispanos que iban con destino a A ta h u a lp a
territorio). Chile. Durante laexpedición de Diego de Almagro, c o n los
La conquista no hubiera sido tan fácil sin el los indígenas presentaron en Chile, resistencia (tan­ e s p a ñ o le s en
C a ja m a rc a ,
concurso del indígena declarado como amigo, pero to kuracas, como el mismo Felipillo) en dos ocasio­
e n 1532.
los aliados chachapoyas, cañaris y wankas tuvieron nes, pero fueron reprimidos con violencia.
Según
que soportar el peso de la alianza por servir como G uam án
yanaconas de choque durante la resistencia violen­ LA RESISTENCIA IDEOLÓGICA Y ACTIVA P o m a de
ta de los neoinkas. Indudablemente hubo alguna La otra forma de resistencia fue la ideología A y a la
forma de resistencia a las acciones de violencia através del llamadoTaqui
contra los éspañoles. Onkoy (cantando y dan­ (PMQ1
Entre tanto, en el lado de la resistencia, el zando) que era una forma
propio Atahualpa valiéndose de su astucia actuó de rechazar a la evangeli-
para buscar su propia liberación mediante la com­ zación cristiana con el re­
pra con “todo el oro y la plata que pudieron encon­ torno de las wak’as, es
trar en el campamento inkario”. Indudablemente su decir el regreso de los dio­
liberación hubiera servido para organizar una resis­ ses indígenas. Las accio­
tencia eficiente contra la invasión española. Sin nes de resistencia se pue­
embargo, no podía imaginar que los conquistadores den clasificar en dos for­
no solamente estaban interesados en la búsqueda mas: la resistencia violen­
del oro y la plata, sino también empleaban los ta o activa y la otra es la
mecanismos políticos de dominación para evitar ideológica con una serie
cualquier elemento que representara peligro. de demostraciones cere­
Después de la ejecución de Atahualpa, como moniales.
no desaparece el poder inka de la memoria colecti­ Está demostrado
va andina, los conquistadores procuran realizar una que el indígena nunca dejó
especie de pacto político con la restitución de un de resistir al sistema colo­
inka títere. En este sentido, el conquistador repre­ nial (dominación y explo­
sentado por Pizarro, hace aparecer la figura de un tación) impuesto por el poder colonial, recurriendo
inka, con la elección de un nuevo inka. Pero el a los mecanismos de lucha permanente o activa y
71
LOS BOLIVIANOS
primer neoinka muere rápidamente y se presume violenta a fines del siglo XVIII. EN ELTIEMI’O
forma de existencia durante la colonia aceptando
algunos elementos de refuerzo para su continui­
dad o vigencia. Igualmente, con su forma de
trabajo orientada hacia las actividades agropecua­
rias efectivizadas con elementos basados en la
reciprocidad.
Si bien la mita a partir de las reformas
toledanas fue el mecanismo de desestructuración
de ayllus o comunidades originarias y explotación
más brutal en las minas de Potosí, fue resistida por
los afectados de las 16 provincias obligadas al
servicio de la mita con una serie de mecanismos de
reacción negativa. La mita creó variadas reacciones
de resistencia especialmente por parte de los pro­
pios originarios.'Así todo originario comprendido
entre 18 y 50 años de edad que no quería ser
reclutado como mitayo para la mita de Potosí
prefería declararse yanacona, marajaqi o en el peor
de los casos en cimarrón y/o comprar su liberación
mediante un pago de dinero. Por su parte, la mujer
buscó formas de resistencia en favor de sus hijos
para que no fueran registrados como hijos de mita­
yos, sino considerado como yanaconas.
Igualmente, hubo resistencia al pago de
tributos mediante una serie de reacciones, ya sea
“S a n tia g o huyendo del ayllu o convirtiéndose en yanacona o
M a ta in d io s ’’. Durante el coloniaje la resistencia indíge­ forastero para pagar la mitad del tributo con rela­
A n ó n im o na a la dominación y explotación colonial fue ción al originario.
cuzqueño permanente con una serie de acciones cotidianas. En conclusión, podemos afirmar que la re­
d e is . X V III. Así la evangelización, como consecuencia de la sistencia indígena, en vez de aceptar un pacto
C o le c c ió n
resistencia activa, no pudo lograr la conversión forzado para su supervivencia, tuvo que adoptar
p riv a d a
del indio al cristianismo. Para lograrlo, los misio­ una serie de acciones contra la dominación y explo­
neros tuvieron que recurrir a los propios elemen­ tación. Muchas veces, la resistencia indígena fun­
tos indígenas como ser el idioma, símbolos y cionaba con elementos coloniales o europeos para
recursos ceremoniales. resistir mejor y por último a través de las grandes
En cuanto a la organización, el ayllu a rebeliones indígenas de fines del siglo XVIII como
pesar de ser reorganizado como efecto de reduc­ prueba de rechazo a toda forma de explotación
ción de pueblos indígenas, supo resistir con su colonial. ♦

B ibliografía Mínima
CHOQUE CANQUI, Roberto
1992 “Los aymaras y la cuestión colonial”. En: Bonilla, Heraclio (compilador). Los
Conquistados: 1492 y la población indígena de las Américas. Tercer Mundo Editores.
FLACSO (Ecuador). Ediciones Libri Mundi. Santa Fe de Bogotá. Colombia.
HANKE, Lewis
1977 Cuerpo de documentos del siglo XVI. Fondo de Cultura Económica. México
HEMM1NG, John
1982 La conquista de los incas. Fondo de Cultura Económica. México
WACHTEL, Nathan
1976 Los vencidos. Los indios del Perú frente a la conquista española (1530-1570). Alianza
Editorial. Madrid.
CUADERNOS
DF HISTORIA
m -
T

El Espacio Geográfico
y la Población Colonial
*CLARA LÓPEZ BELTRÁN

La conquista de América a fines del siglo rey, que gozaba en sus funciones de gobierno del ‘ DOCTO RA
EN HISTORIA,
XV y principios del XVI fue el inicio de una nueva máximo poder ejecutivo, judicial y militar. Tenía
UNIVERSIDAD
era histórica mundial. Europa conoció el Nuevo jurisdicción sobre las regiones que habían pertene­ DE
Mundo y éste, llamado después América, recibió a cido al Imperio Incaico y sobre los territorios mar­ GOLUMBIA.
los europeos llegados desde España con su cultura, ginales del oriente boliviano, ecuatoriano y perua­ AUTORA DE
su idioma, su religión y sus enfermedades. no, nor-este de Argentina y Chile abarcando la ESTRUCTURA
ECONÓMICA
Los descubridores desembarcaron en una costa, la cordillera de los Andes, los valles inter­
DE UNA
isla del mar Caribe, para luego explorar las hasta andinos y las llanuras amazónicas. SOCIEDAD
entonces desconocidas tierras de México en el COLONIAL.
norte y Perú en el sur. En ambos rumbos encontra­ LA AUDIENCIA DE CHARCAS CHAR C AS EN
ron ricos y bien organizados imperios: el imperio Con el descubrimiento de las ricas minas de EL SIGLO XVII
Azteca en México y el Imperio Incaico en el Perú. plata de Potosí en 1545 y su progresiva importancia
Pronto los conquistadores
asimilaron esos territorios
como parte del extensísimo
imperio español de aquel
momento.

EL TERRITORIO
Los conquistadores
españoles llegaron con sus
barcos por la costa del Pacífi­
co a Cajamarca (norte del
actual Perú) donde vencie­
ron al Inca y caminaron hasta
el Cuzco. En 1535, hombres
de los conquistadores Fran­
cisco Pizarra y Diego de Al­
magro entraron por vez pri­
mera al altiplano andino
acompañados por numerosí­
simos indios aliados al man­
do de Paullu Inca, avanzando
hasta el norte de Argentina y La A udiencia
Chile. Algo más tarde, otros explotadores también económica, la región potosina se convierte en el eje d e Charcas,
intentaron llegar a la región de los metales precio­ principal del virreinato que comprendía una gran según datos
sos, es decir Los Andes, entrando al continente por diversidad de ambientes geográficos y de pueblos. deM .
el río de La Plata (de ahí su nombre), pero sólo Por la distancia con la capital Lima -la sede del D ’anville
(1 7 5 6 )
llegaron a la región de Santa Cruz. poder virreinal-, surgió entonces la necesidad de
La Corona española asimiló las tierras ex­ crear un nuevo centro administrativo regional des­
ploradas de Sud América y las organizó en 1543 de donde se pudiera controlar con el debido cuidado 73
creando el Virreinato del Perú con capital en Lima. y atención la zona de mayor producción de plata.
LOS BOLIVIANOS
Tenía como cabeza al virrey o representante del Así, en 1561 se creó la Audiencia de Charcas EN EL TIEMPO
nará en el siglo XEX el territorio sobre el que se
fundaría la República de Bolivia.

VÍAS DE COMUNICACIÓN
Por su aventajada situación en medio
del continente sudamericano, la Audiencia es­
taba conectada con el mundo a través de Espa­
ña, por un lado con el océano Pacífico por Arica
y por el otro, con el oceáno Atlántico por
Buenos Aires. Puertos por donde exportaba
fundamentalmente el metal de plata e importa­
ba variadas mercaderías, muchas de ellas de
lujo como ricos brocatos o vidrios de Bohemia,
que llegaban muy encarecidas y no siempre en
buen estado. Arica sirvió de puerto natural a
Charcas y a Potosí en particular, por donde se
recibían los insumos necesarios para la indus­
EL IMPERIO tria minera: hierro, el mercurio de Huancavelica
S E G Ú N LA U B IC A C IÓ N
DE L A S AUDIEN C IA S
y otros. Fue el célebre virrey Toledo quién
propuso esta ruta por ser más ágil y rentable que
la antigua ruta terrestre vía Cuzco.
instalada en la ciudad de La Plata (actual Sucre). El La comunicación entre las diferentes regio­
nombre de Charcas fue puesto por los españoles en nes de Charcas era difícil por las grandes distancias
honor del pueblo indígena Charca que tanto los que separaban los centros urbanos y por los acci­
colaboraron. dentes de su complicada geografía. Los pasos de
Esta Audiencia nació como tribunal de jus­ montaña a gran altura, los anchos ríos, las intermi­
ticia pero por las necesidades de la vida práctica, nables llanuras con verdaderos desafíos para el
abarcó también funciones de administración eco­ hombre de entonces. En términos generales, los
nómica y de gobierno. Su jurisdicción, en principio españoles aprovecharon básicamente la red cami­
fue demarcada de un modo muy vago a 100 leguas nera construida por los incas, incorporando varian­
a la redonda de la ciudad de La Plata. En la práctica, tes en el trazado para adaptarlos a los nuevos
durante el siglo XVII el espacio charqueño quedaba elementos traídos de ultramar: el ganado mular y
delimitado por el Pacífico desde Tacna hasta Anto- los vehículos con ruedas.
fagasta aproximadamente y al norte a la altura del Charcas, es decir, su capital La Plata y
pueblo pre-hispánico de Ayaviri. En cambio al nor­ Potosí su más importante centro productivo, estaba
este y al oriente los límites eran imprecisos por comunicada con el virreinato del Perú con una red
tratarse de territorios de fronteras. Hubo que espe­ caminera troncal que iba: hacia el norte por casi 2
rar casi hasta 1700 para que estas regiones fueran mil Kms. para conectar con Lima, la sede del
incorporadas a la administración española con el gobierno, pasando por las tierras frías pero densa­
establecimiento de las Misiones Jesuíticas de Moxos mente pobladas del altiplano andino; bordeaba el
y Chiquitos (actuales departamentos de Santa Cruz lago Titicaca para llegar al Cuzco y Huamanga
y Beni). Con las reformas administrativas hechas hasta Lima con su puerto Callao. Hacia el oeste se
por la casa reinante de los Borbones, en 1776 esta comunicaba con la costa, -fundamentalmente Ari­
Audiencia fue incorporada al recién creado Virrei­ ca-, puerto situado a 400 o 500 Kms. con un
nato del Río de La Plata con capital Buenos Aires. desnivel de 5 mil m.s.n.m., por lo que era necesario
La Audiencia de Charcas ejercitó jurisdic­ aclimatar hombres y animales a tal altura. Es el
ción durante los siglos coloniales sobre la mayor entronque con todo el movimiento con la vía del
parte del territorio de la actual Bolivia, sólo con Pacífico. Hacia el sud-este se comunica con Bue­
pequeñas modificaciones, además sobre los distritos nos Aires, situada a 3 mil Kms., recorriendo polvo­
de Tucumán, Paraguay, Buenos Aires, la región de rientas pampas pasando por Tupiza, Jujuy, Tucu-
Atacama y la parte sur del Perú hasta el distrito de mán y Córdoba. Es el entronque con la vía del
Puno. Esta demarcación hecha casi sobre las mismas Atlántico. Hacia el Oriente por Cochabamba y
CUADERNOS
DE HISTORIA
bases de la provincia incaica del Collasuyu, determi- Mizque se llegaba hasta la lejana Santa Cruz de la
Sierra productora de azúcar y algodón. LA POBLACIÓN
La comunicación por estas rutas era dificul­ Con esto queda consolidada la presencia de
tosa y llena de inconvenientes. Los fenómenos los españoles en nuestro territorio. La población
climáticos junto con la dificultad de los caminos y blanca llega en escaso número desde España, más
la fragilidad de los medios de transporte hacen algunos portugueses e italianos. Se convirtieron en
difícil calcular el tiempo de viaje. Baste señalar que la clase dirigente y privilegiada. Algunos gozaron
ir de Potosí a Arica tomaba 10 ó 12 días en condi­ del beneficio de consistentes rentas en dinero de las
ciones buenas. De Buenos Aires por Salta se llega­ encomiendas que les dio la Corona; otros llegaron
ba en 90 días y por las circunstancias climáticas, el a ser pequeños propietarios, algunos vividores y
viaje de ida y vuelta se realizaba sólo una vez al año. vagabundos, pero también hubo quien padeció ham­
En esas condiciones, llegar a España podía deman­ bre y miseria. La gran mayoría eran varones, pues
dar un año dependiendo de la frecuencia de las las mujeres tenían poco interés por venir solas al
flotas trans-atlánticas; el paso del itsmo de Panamá Nuevo Mundo, además de existir limitaciones lega­
suponía seis meses suplementarios de gran riesgo. les. Con el tiempo fueron llegando familias enteras
La distancia real crecía por todos estos percances. y esto equilibró la sociedad.
Los peninsulares se instalaron fundamental­
U S CIUDADES mente en las ciudades, viviendo a la manera españo­ En el trazo
Las ciudades que fundaron los españoles en la, pero tuvieron hijos con indias de donde surge la urbano de la
América fueron la base desde donde extendieron su población mestiza que rápidamente se fue mezclan­ ciudad de La
dominación económica, social y cultural sobre la do entre sí. Esta población mestiza es la mayor fuerza P az, los
población nativa. Los residentes europeos y sus de la sociedad colonial, y parecería que a partir de españoles
im plantaron,
descendientes jugaron un papel fundamental en la 1730 es el grupo que más aumenta después de la
com o en casi
creación de una nueva sociedad que reunía blancos, constante disminución de los dos siglos anteriores.
todas las
indios, mestizos, y algunos negros y que estaba Este sector se dedicó al comercio minorista, al trans­ ciudades de
controlada por los españoles. porte con muías, a la comercialización de productos las colonias,
Para conservar el orden colonial, establecie­ agrícolas, artesanías y oficios varios. el plano de
ron “pueblos de españoles” y los “pueblos de in­ “d a m e ro ” a
dios”. La ciudad estaba siempre organizada a partir LA POBLACIÓN INDÍGENA p e s a r del
lu g ar escar­
de una plaza central donde se situaba la iglesia y la El primer impacto de la conquista trajo
p ado en que
municipalidad, y en torno alacual vivían los vecinos como consecuencia un duro golpe para lapoblación
fue fundada.
importantes. Las calles eran rectas, dispuestas a indígena la cual se vio disminuir notablemente. P lano del
cuadriculada, y su funcionamiento seguía los mis­ Desarrollaron una deplorable tendencia a morir siglo X V II
mos principios de la ciudad europea. En ella se
instalaban los burócratas, curas, mercaderes, terrate­
nientes, artesanos, sirvientes, esclavos y mendigos.
Para com unicar e integrar los amplios
territorios de Charcas, la prim era ciudad espa­
ñola fundada en la región fue L a Plata (1539)
para controlar m ejor las riquezas m inerales en
plata. Luego surge Potosí com o un gran centro
m inero que com pra su título de V illa Imperial
(1647); y para m ejor conectarla con las otras
regiones andinas y Lim a se funda la ciudad
N uestra Señora de La Paz (1548), muy cerca
del lago Titicaca. Al oriente nace Santa Cruz
en 1561 porque se intentaba consolidar la ruta
desde el Paraguay, pero no fue exitosa. Que­
riendo sentar presencia en los fértiles valles de
Cochabam ba fundan la V illa Im perial de Oro-
peza (1571) y en la zona de frontera sur instalan
Tarija (1574). Oruro (1606) es la últim a funda­ bajo el impacto de la cultura europea y las varias
ción de im portancia de la época por ser un rico epidemias recién llegadas.
75
LOS BOLIVIANOS
centro minero. Según cifras de la época la población mas- EN ELTIEMPO
culina adulta (tributarios) en los distritos de Chu- do el siglo XIX republicano, y se abolió sólo en
quisaca, La Paz, Chucuito, y Cuzco, en 1626 alcan­ 1854 durante el gobierno de Belzu.
zó a 137.000 habitantes, frente a 146.500 del re­
cuento de Toledo (1575), resultando una pérdida EPIDEMIAS
del 6.2%. Las zonas menos afectadas durante el Entre las otras causas que provocaron la
siglo XVII son aquellas donde las posibilidades de disminución de la población en general y la indíge­
trabajo eran económicamente más beneficiosas y na en particular fueron continuas epidemias de
algunas excepcionalmente aumentan su potencial viruela, sarampión, tifus y fiebre bubónica que en
humano, por ejemplo las minas de Porco y las zonas 1619, 1628, 1635 y 1651 golpearon en continua­
coqueras de Yungas. Las zonas más afectadas fue­ ción la zona de Charcas. Quizás la más grave fue la
ron las comunidades aymaras de Collao, no sola­ de 1719, cuando la viruela atacó extensas zonas de
mente porque morían muchos y porque tenían cada los andes en el campo y las ciudades. Las enferme­
vez una menor cantidad de hijos, sino porque el dades europeas contra las cuales los nativos no
Estado presionaba en el cobro de los tributos y otras tenían defensas naturales parece ser el responsable
obligaciones de trabajo que resultaba una carga a principal de las pérdidas humanas, junto con el
veces insostenible. Si bien las comunidades queda­ desajuste socio-económico y cultural de la etapa
ron debilitadas por la pérdida de sus comunarios, la que incrementó la susceptibilidad de los indios, les
población en realidad no disminuyó tanto como restó fuerza física y entusiasmo por la vida.
dicen los censos. Muchos huían a comunidades A lo anterior se suman las periódicas plagas
vecinas o tierras alejadas, o se refugiaban en ha­ que atacan las plantaciones, ocasionando verdade­
ciendas y de esa manera evitaban el pago de las ros descalabros en la economía campesina, en gran
pesadas obligaciones fiscales. medida de autoconsumo. Las pestes, plagas de
langosta y gusano que atacaron el sur del país el año
LOS ESCLAVOS NEGROS 1613, destruyeron sembradíos y ganados, dejando
Llegaron también hasta Charcas esclavos laregión en una desolada situación con el comercio
negros. Buenos Aires fue el camino más utiliza­ casi paralizado.
do para introducirlos hasta Potosí con la esperan­ El alcohol, es otro de los elementos que
za que trabajaran las minas, sin embargo, esa afectaron la población. Los virreyes se lamentaban
población africana poco resistió el clima, la altu­ por el excesivo consumo y se dictaron ordenanzas
ra y el esfuerzo físico. Para salvar sus inversio­ para controlar la masiva producción de chicha de
nes, ya que los esclavos eran comprados por maíz. Sin embargo, parece que el argumento estu­
sumas importantes dependiendo de la edad, el viera confeccionado por las normas moral istas de la
estado de salud y habilidades u oficios, los tras­ religión católica. Si el exceso realmente se convir­
ladaron a lugares más benignos como Yungas, o tió en un mal social, ¿no respondería el fenómeno
los convirtieron en sirvientes domésticos o en más bien a un vacío cultural o a un sentimiento de
artesanos urbanos. La posesión de esclavos era erradicación de la masa indígena?
un símbolo de prestigio social y poder económi­ En este escenario y con estos actores se
co, por lo que españoles, caciques y algunos desarrolló la sociedad colonial por tres siglos. En
mestizos exitosos se afanaban en adquirirlos. La ell os se forj ó un modo de ser peculiar que hoy en día
esclavitud continuó en vigencia hasta bien entra­ se ha llamado la Identidad Latinoamericana. ♦

Bibliografía Mínima
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76 SÁNCHEZ ALBORNOZ, Nicolás y José Luis MORENO
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CUADERNOS
DE HISTORIA

LJ 1
La Leyenda D orada y el Oriente B oliviano
* PAULA PEÑA HASBÚN DE CASTEDO

El Oriente boliviano fue descubierto y con­ nos de títulos nobiliarios y beneficios económicos. * HISTORIA­
quistado por dos vías distintas, una que vino desde DORA.
DOCENTE Y
el Río de la Plata y otra desde el Perú (Charcas). LA CONQUISTA POR EL RfO DE IA PLATA ENCARGADA
Ambas fueron impulsadas por las noticias de un En 1515, Juan Díaz de Solís, recorriendo la DEL MUSEO
gran mito, que prometía alcanzar un reino de in­ costa del Oceáno Atlántico descubrió el Río de la HISTÓRICO DE
mensas riquezas: metales, piedras preciosas, tierras Plata. Años después, en 1526, Sebastián Caboto LA
fértiles y muy poblado, que se unía a la ilusión de penetró por el mismo y remontó los ríos Paraná y UNIVERSIDAD
GABRIEL RENÉ
los conquistadores de encontrar la riqueza que le Paraguay, llegando hasta el Bermejo. En esta expe­ MORENO DE
negaba su patria. dición, Caboto encontró los primeros objetos de SANTA CRUZ.
Este mito fue conocido con diferentes nom­ metal y conoció la “noticia rica”, por parte de los
bres: Gran Mojos, el Dorado, Paititi, Candiré, Tie­ nativos de la zona. A partir de este momento,
rra Rica o Noticia Rica. Su origen lo encontramos comenzó a desarrollarse la idea obsesiva de que
en el afán de los conquista-
dores de encontrar las ri­ O Sta. Cruz
¡a Sierra 9 ^ N v a Asunción
quezas que de una vez po­
dían acabar con su pobreza.
El mito se fue desarrollan­
do entre los que descubrie­
ron el Perú y quedaron in­
satisfechos con el reparto
del botín de Caj amarca y
Cuzco, y entre los que pe­
netraron por el Río de la
Plata y conocieron la “noti­
cia rica” de los indios de la
zona.
El mito del Dorado
o Gran Mojos no sólo fue
creído por los conquistado­
res, hombres de poca cultu­
ra, sino también por las au­
toridades y hasta por los
religiosos. Todos llegaron D istancias d esd e
Asunción
al Oriente boliviano con la
1 Ciudad Real 320 K
esperanza de obtener de ri­ 2 Villa Rica 600 K
quezas metálicas; sin em­ 3 Nva Asunción 800 K
ÁMBITO
bargo, el mito tenía para 4 Santa Cruz 820 K
SaN= 2,000 K
cada uno de ellos diferente 5 Santa Fé 750 K
OaE= 1,200 K
6 Bs. Aires 1200 K
significado. Para los solda­ ZONA DE 7 Concepción del
dos y conquistadores signi­ FUNDACIÓN Bermejo 270 K
ficaba obtener riqueza y sta­ 2,400,000 K2
8 Corrientes 280 K
S 480,000 Leguas
tus; para los religiosos, 9 Xeres 350 K
mercedarios y jesuítas, sig­
nificaba nuevas almas que convertir a la fe y, para entrando por el Río de la Plata, se encontraría un
77
LOS BOLIVIANOS
las autoridades, extender el imperio y hacerse dig­ reino con grandes riquezas, la “Sierra rica”. Los EN ELTIEMPO
objetos de plata que obtuvo Caboto de los indígenas depusieron a Cabeza de Vaca enviándolo preso a
fueron los que Alejo García había traído desde el España. Irala quedó de nuevo al mando de la
Perú. Alejo García fue un naúfrago de la expedición gobernación hasta su muerte en 1556.
de Solís. y aunque algunos niegan su existencia, La idea de encontrar el Dorado o el Paititi
otros afirman que llegó hasta los Andes y a su vuelta obsesionó a Irala y a Ñuflo de Cháves. Desde
al Atlántico fue muerto por los indios. Hay que Asunción organizaron varias expediciones hacia el
recordar que entonces el Perú todavía no se había Noroeste con el fin de encontrar el Dorado. Irala
descubierto. Estos objetos de plata fueron los que envió a Cháves a Lima para entrevistarse con Pedro
Nuflo de
C háves
dieron origen al mito, motor de las penetraciones de La Gasea, pacificador del Perú, y anunciarle que
fundador de por el Río de la Plata e incluso el nombre al río conocían la ruta hacia el Dorado o Gran Mojo,
S anta C ruz descubierto por Solís. solicitándole ayuda. La respuesta de La Gasea fue
de la Sierra Las noticias de ciudades fabulosas y pobla­ negativa, prohibiéndoles incluso realizar nuevas
das, más los informes sobre expediciones.
el peligro de la actividad co­ A pesar de la prohibición, Chavés dirigió
lonizadora portuguesa en la una nueva expedición con el objetivo de establecer
zona del Río de la Plata, hi­ un punto de partida más al Norte de Asunción y, en
cieron que la Corona espa­ 1559 fundó Nueva Asunción, a ochocientos kiló­
ñola, en 1535, nombrara al metros de la primera. Desde allí se dirigió a Lima y
primer Adelantado del Río consiguió que el Virrey Andrés Hurtado de Mendo­
de la Plata, don Pedro de za instituyera la Gobernación de Mojos, en 1560,
Mendoza, con el objetivo de que incluía Matto Groso, Mojos y Chiquitos. El
conquistar y poblar todo el hijo del Virrey, García Hurtado de Mendoza, fue
territorio. En 1536 fundó nombrado gobernador y como se encontraba en
Nuestra Señora Santa María Chile nunca hizo uso de su cargo. Ñuflo de Cháves
del Buen Aire, desde donde quedó como Teniente Gobernador logrando asi
salieron expediciones por los independizarse del núcleo asunceño y organizar
ríos Paraguay y Paraná diri­ nuevas expediciones.
gidas por Juan de Ayolas,
Domingo Martínez de Irala LA CONQUISTA DESDE CHARCAS
y Juan de Salazar. Este últi­ A partir de 1539, partieron desde Perú y
mo fundó Asunción en 1537, Charcas diferentes expediciones hacia el Este y
a orillas del río Paraguay. Sureste, impulsadas por el deseo de hallar y con­
í ' Ayolas desapareció en una quistar el reino del Gran Mojo, que suponían más
------------------------' de las expediciones. rico aun que el Perú y, además del objetivo de llegar
La muerte, prematura, de Pedro de Mendo­ al Atlántico o Mar del Norte.
za y la desaparición de su lugarteniente Ayolas, En 1557 Andrés Manso salió haciá el Sures­
hicieron que Martínez de Irala quedara como go­ te y fundó a orillas del río Parapetí o Condorillo,
bernador. Este despobló Buenos Aires y estableció Santo Domingo de la Nueva Rioja. Toda la zona
el gobierno en Asunción, convertida en el centro de descubierta por Manso se la conoció con el nombre
conquista y colonización de la región. de Llanos de Manso, que corresponde al actual
El segundo Adelantado y Gobernador del Chaco.
Río de la Plata, Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, llegó La penetración, al mismo tiempo, de Cháves
a Asunción en 1542, había realizado la entrada y de Manso trajo una serie de querellas por el
desde la costa atlántica por tierra, descubriendo en dominio del territorio que finalizaron, en 1564, con
el trayecto las cataratas del Iguazú. En esta expedi­ la muerte de Manso y la destrucción de Nueva Rioja
ción venía Don Ñuflo de Cháves. Durante su por los chiriguanos.
gobierno (1542-1544), Cabeza de Vaca trató de
someter a las tribus de sus alrededores y ordenar la FUNDACIÓN DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA
gobernación, lo que obviamente era contrario a la La búsqueda de “tierras ricas” y pobladas
voluntad conquistadora de Irala y sus seguidores. era más ilusión que realidad. El espejismo cautiva­
La oposición de los intereses del gobernador con dor del mito del Dorado, Gran Mojo o Paititi, llevó
los de Irala creó un ambiente de hostilidad entre los a Cháves a fundar un punto de partida desde donde
CUADERNOS
DE HISTORIA
asunceños, que terminó con una revuelta; en ella alcanzar esas tierras. El 26 de febrero de 1561 fundó
Santa Cruz de la Sierra, a orillas del Sutos, al pie de fueron los más belicosos e indómitos, impidiendo
las colinas Riquió y Turubó, a pocos kilómetros así las comunicaciones con el Occidente.
donde actualmente se encuentra San José de Chi­ Chavés murió en 1569, durante una expedi­
quitos. ción hacia tierras de los itatines. Con la llegada del
Esta nueva ciudad, desligada de Asunción, Virrey Francisco de Toledo a Lima, se decidió
se convirtió en la nueva base de partida de las convertir a Santa Cruz de la Sierra en un centro de
expediciones. Sin embargo la “tierra rica” no era acción contra las tribus peligrosas, principalmente
hallada y su ubicación variaba cada vez. Los cruce- los chiriguanos, que ponían en peligro el funciona­
ños habían llegado a la conclusión de que debían miento de Charcas y la minería en Potosí. En la
seguir la ruta de Chiquitos. Cháves realizó una medida en que la “Tierra rica” no fue encontrada y
tercera fundación, La Barranca, a orillas del río por la propia evolución de la política colonial y las
Guapay. La conquista y asentamiento en esta zona relaciones con los portugueses, Santa Cruz fue
fue básicamente militar, ya que curiosamente la convirtiéndose en una ciudad de frontera, en un
Iglesia no estuvo presente en la fundación y repar­ núcleo militar ofensivo-defensivo.
tición de encomiendas. El capitán Juan Pérez de Zurita fue nombra­
Santa Cruz de la Sierra estaba rodeada de do Gobernador de Santa Cruz de la Sierra (1572^
tribus que no permitían su normal desenvolvimien­ 1580), con la misión de apaciguar a los chiriguanos
to: al Este los itatines, al Norte los chiquitos, al y refundar Nueva Rioja y La Barranca, destruidas
Oeste los chiriguanos y yuracarés y al Sur los por aquellos. La política del Virrey Toledo, ordena­
morotocos. De todas estas tribus los chiriguanos da al gobernador Pérez de Zurita, procuraba la

Fuente:
Gerrit
Kóster.
S an ta C ruz
de la
Sierra.
D esarrollo,
estru ctu ra
in tern a y
fu n cio n es
de una
c iu d a d en
los llanos
tropicales.
C entro
P edag ó g ico
y Cultural
Portales,
Cochabamba,
1983

79
LOS BOLIVIANOS
EN ELTIEMPO
reducción de los chiriguanos y la pacificación de la portuguesas en busca de mano de obra para el
zona, lo que obviamente se oponía a los intereses desarrollo de su economía. Los cruceños ayudados
cruceños de continuar con las expediciones descu­ por los indios chiquitos se encargaban de la defensa
bridoras. Por tales motivos los cruceños se rebela­ de la zona y de la gobernación.
ron y destituyeron a Pérez de Zurita. La principal actividad económica de los
En 1581 fue nombrado gobernador Lorenzo cruceños era la producción agrícola. Durante el
Suárez de Figueroa, quien debía fundar una pobla­ siglo XVI, se exportó algodón y sus derivados,
ción entre Santa Cruz de la Sierra y Charcas, entre arroz y azúcar. Durante el siglo XVII, se exportó
las que habían 140 leguas de distancia. Así fue que principalmente azúcar, pero las comunicaciones
en 1590, Suárez de Figueroa fundó a orillas del Rio hacia Occidente eran difíciles, lo que encarecía
Guapay la ciudad de San Lorenzo el Real, que cinco tanto la exportaciones como importaciones de pro­
años después se trasladó a los Llanos de Grigotá. ductos. La comunidad cruceña era pobre pero se
Esta nueva ciudad pasó a ser la capital de la gober­ autoabastecía. La pobreza era el resultado de su
nación de Santa Cruz de la Sierra (nombre utilizado obsesión expansiva; del carácter ofensivo-defensi­
desde 1570). El otro núcleo poblacional, Santa vo que imponía la presencia portuguesa y el peligro
C ruz, se trasladó ios primeros años del Siglo XVII chiriguano y, finalmente por su ubicación geográ­
(1601-1604) aun lugar conocido como Cotoca. San fica, tan distante y alejada de los dos oceános.
Lorenzo el Real absorbió rápidamente la población En 1605, el Papa Paulo V creó el Obispado de
de Santa Cruz la Vieja y de Santa Cruz la Nueva de Santa Cruz de la Sierra, con capital en San Lorenzo
Cotoca. En 1622 Santa Cruz se trasladó a su actual el Real. La erección del Obispado fue un factor
ubicación, a orillas del Río Píray, y se la llamó importante en la supremacía que tuvo San Lorenzo
indistintamente Santa Cruz de la Sierra, San Loren­ el Real frente a Santa Cruz. Los Obispos nunca
zo el Real de la Frontera o de la Barranca. llegaron hasta su capital, preferían quedarse en Miz­
Durante todo el Siglo XVII, Santa Cruz fue que, justificando su decisión por el mal clima y las
adquiriendo la fisonomía de una ciudad fronteriza, incomodidades que presentaba. La creación del
básicamente militar; a pesar de ello las expedicio­ Obispado obedecía también a la creencia de que
nes continuaron, por más de un siglo, exigiendo existían territorios muy poblados, que al descubrirse
gran esfuerzo y pero cada vez con menores proba­ sería necesaria su evangelización. Hay que esperar la
bilidades de éxito. El carácter de una ciudad de actividad misionera de la Compañía de Jesús para el
frontera, se fortaleció con las constantes invasiones poblamiento de Mojos y Chiquitos y el consiguiente
de los “bandeirantes” que venían de las colonias desarrollo económico de la región. ♦

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T

ío nff tofo San A rio *


O*»' El Tratado de
f o l i g u n r i n j t Lr-
Tordesillas
no regidas p o r p rín cip es cristianos.
A l lleg a r Colón a l N uevo Mundo,
los p ortu gu eses abrieron los ojos y a leg a ­
Jfr flMUMW ff
ron ante e l Vaticano derechos sobre estas
tierras. E l p a p a d o trazó una línea de d e ­
m arcación que p a re ció salom ónica y expi­
dió cu atro bulas, la dem arcación se hizo
en sentido de los m eridianos y no de los
para lelo s.
P ero las cosas no estaban claras p o r
M a p a de las p osesio nes esp año las y la form a d e división de territorios en senti­
portuguesas __________________________ do d e los paralelos. E l litigio en las dos
C ortes llegó a puntos críticos hasta que en
PORTUGAL Tordesillas, en e l límite de Portugal y España,
ABRE LOS OJOS los procuradores de am bos reinos se com pro­ U na bula
p a p a l dio a
E l problem a territorial entre los reinos metieron a reconocer la línea meridiana que se
E sp añ a la
de Castilla y P ortugal surge cuando los Reyes corrió de 100 a 370 leguas a l oeste de las islas
p ro pied ad
Católicos llegan al trono e Isabel actualiza los del C abo Verde con el p ropósito de dividir el
de las
derechos castellanos sobre las islas Canarias, A tlántico en dos p a rtes iguales entre dichas tierras que
Costa Africana y Guinea. El diferendo fue solu­ islas y Haití. L os portugueses se reservaban la descubrie­
cionado entonces p o r el tratado de A lcaqovas- ruta a l O riente p o r África y p a rte de Sud A m é­ ran los
Toledo enl479. P ortugal se quedaba con las rica. L os españoles obtenían las Indias O cci- españoles
islas Madera, Cabo Ver-
de y A zores y Castilla con
Canarias, abandonando
! sAzores
su pretensión sobre m a­
res africanos que estén
/> Canarias;
“m ás allá ” de Canarias.
Se trata de la prim era
repartición de espacios I s M Cabo Verde
oceánicos.

LAS BULAS
Cuando desde el
siglo XII se produjeron
los descubrim ientos de
África y el Atlántico, se
impuso la tradición de
las donaciones pon tifi­
- E S P A Ñ A 5 •PORTUGAL
cias de los nuevos terri­
torios descubiertos o con­
quistados.
E ste procedim ien to suponía la teoría dentales (en esos momentos se creía que se
d el dom inio tem poral de los P apas. Enrique de trataba de China y Japón). A m érico Vespucio
Sousa sostuvo la tesis d e que a l venir C risto a todavía no había form ulado su tesis de N uevo
la tierra, asum ió e l dom inio d e todo el orbe. Mundo o Quarta Pars. E l tratado de Tordesi­
L os Papas, Vicarios y representantes de C ris­ llas se firm ó e l 7 de junio de 1494. ♦
81
to heredan esa potestad, ejercida en las tierras MARÍA EUGENIA DE SILES
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
1

D e Conquistadores a Encomenderos
• ALBERTO CRESPO R.

•LICENC IAD O CUARENTA AÑOS DESPUÉS ellas) que se convirtieron en efectivos colaborado­
EN HISTORIA Cuarenta años cabales después de la llegada res de los españoles, con lo cual saldaban antiguas
EN LA
de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo (1492), Fran­ cuentas con los señores del Cuzco. El imperio
UNIVERSIDAD
DE SAN cisco Pizarro y su hueste de 160 españoles captura­ también estaba minado por la lucha a muerte entre
M AR C O S DE ban en Cajamarca (1532) al Inca Atawalpa y some­ los hermanos Atawalpa y Huáscar, lo que daría
LIMA. tían sin combate a su ejército, en realidad una razón a la teoría de que las sociedades no desapare­
DOCENTE poblada de más de veinte mil personas. Tiempo cen por asesinato, sino por suicidio.
UNIVERSITARIO.
más tarde, después de haber obtenido del Inca Ninguna de las causas podría explicar aisla­
PREMIO
N A C IO N A L prisionero un rescate que llegaba a la medida de la damente la tragedia. Una normade la historiografía
DE CULTURA fábula, Atawalpa era ejécutado. es que nunca se debe atribuir a un suceso un solo
1989. Con la muerte del Inca, el imperio se de­ origen.
rrumbó ese mismo día. El mundo de los incas Los cuatro grandes suyos cayeron fác i1men­
quedaba estupefacto y asombrado de un extremo a te; hubo actos desesperados de resistencia, pero no
otro. ¿Cómo pudo ser derribado el poderoso impe­ los suficientes para detener la catástrofe. Era por­
rio en un solo día, a través de un solo acto? que el Inca, dentro de un sistema de gobierno
Varias causas han sido expuestas: la supe­ vertical, autoritario y religioso, reunía en su perso­
rioridad de armas no conocidas hasta entonces por na la suprema autoridad sobre una gleba “una cáfila
ios aborígenes (ar­ de hombres feli­
cabuz y falconete), ces”, que como dice
la fatídica leyenda el francés Louis
de que un día apare­ Baudin, tenía en la
cerían unos hom­ cumbre, con débi­
bres blancos para les escalones inter­
apoderarse de la tie­ medios, el poder
rra, el pavor adicio­ absoluto y total del
nal que produjo la Inca. Desaparecido
vista de unos ani­ éste, la resistencia
males no conocidos: perdía parte de su
los caballos de los sentido. En cambio,
c o n q u is ta d o re s . allá en Chile, don­
Garcilaso escribiría de habían tribus pri­
“la tierra se ganó a mitivas sueltas y
la jineta”. dispersas, no inte­
Se ha esta­ gradas en un único
blecido que la pos­ sistema de organi­
terior ocupación del zación y poder,
territorio del impe­ cada una de ellas
rio y la dominación opuso de manera
de quienes opusie­ aislada persistente
ron resistencia a los resistencia.
invasores, fueron
posibles por las di­ EL RESCATE
sensiones internas Ulrico Schm idl aco m p añó a los esp año les d esde El historia­
82 entre diferentes et- B uenos A ires hasta e l río G u a p a y (Bolivia). E ra un dor W illiam H.
CUADERNOS arcabucero a lem án
DE HISTORIA nias (huancas entre Prescott hizo un
cálculo autorizado del monto a que alcanzó el
rescate pagado por el Inca (uno de los más grandes
raptos de la historia). Fundidos los metales acumu­
lados, se comprobó que equivalían a 1.326.539
pesos de oro, equivalentes también a 3.500.000
libras esterlinas inglesas de la época de Prescott, o
sea unas cuantas veces más del valor actual de la
moneda inglesa.
Hecho el reparto, a Pizarro le correspondió
75.222 pesos de oro y 2.350 marcos de plata, fuera
de la silla del Inca, todo en oro macizo avaluada en
25.000 pesos de oro. A los peones, o sea la soldade­
sca, le tocó a cada uno 94 marcos de plata y 2.200
pesos, a los escopeteros 135 marcos y 3.300 pesos, NO R lB ER G iE»
a los jinetes 181 marcos y 4.400 pesos. La quinta Im penfu L c v ín iH u ífij* j f
parte de todo el oro y la plata fue reservada para la
Schm idl
Corona española. creía que quedaba dentro de su respectiva goberna­
dejó una
En el trayecto de los españoles al Cuzco no ción. “Los de Chile” volvían decepcionados y de­
relación de
hubo pieza de oro o plata que no fuera saqueada de fraudados de una expedición en la cual no encontra­ su aventura
los lugares religiosos. Según el cálculo más conser­ ron las riquezas que esperaban, sino inacabables d e 2 0 años.
vador, el botín de la ciudad llegó a 500.000 pesos de caminatas, penalidades y sufrimientos de toda cla­ E l ap arece
oro y 215.000 marcos de plata. Prescott dice que el se, el asalto ininterrumpido de las tribus araucanas. a l centro del
oro y la plata “parecían ser en el Cuzco las únicas Con la derrota y ejecución de Almagro, g rabado

cosas que no eran riquezas”. Pizarro quedaba dueño absoluto de toda la inmen­
Pero llegó un momento en que casi ya no sidad de la tierra y por lo tanto nada le impidió
había oro para recompensar nuevas hazañas y ser­ repartir las de su gobernación sino también de la
vicios de los españoles y desde los primeros mo­ Nueva Toledo entre sus partidarios victoriosos. Por
mentos de la conquista se otorgaron encomiendas. de pronto, él se adjudicó una encomienda que
Por los términos de la capitulación firmada con la comprendía desde el lago Titicaca (Pacajes, Oma-
reina de España en 1529, Francisco Pizarro estaba suyos) Tiwanaku, Caquingora, Laja hasta Chu-
expresamente autorizado a concederlas. Antes de quiabo y los pueblos yungueños de Peri, Chupe y
definirlas vale la pena contar en forma breve un Yanacachi y varios miles de indios. Fue la más
episodio de las peleas entre los conquistadores. extensa que se conociera en el Perú. Para tomar
El resultado de la batalla de las Salinas (26 efectiva posesión de ella, inmediatamente después
de abril de 1538) determinaría por largo tiempo la de la batalla de las Salinas, Pizarro vino hasta
situación del Perú. Allí los ejércitos de los socios Chuquiabo.
Francisco Pizarro y Diego de Almagro pelearon por
la posesión de la ciudad del Cuzco que cada uno LA CONQUISTA, UNA EMPRESA PRIVADA
En una fecha tan temprana
como el año 1509, sin esperar mucho
y en base a las escasas informaciones
llegadas del Nuevo Mundo, la Corona
española se apresuró en establecer el
reparto de indios, tanto para recom­
pensar a las huestes conquistadoras
como para estimular la ocupación de
nuevas tierras.
El reino de Castilla no estaba,
ni remotamente, en condiciones de
llevar a cabo esa ocupación y, colo­
cándose en la realidad, comprendió
Dibujo tardío d el cabildo y de la c ated ral que esa tarea no podía ser efectuada 83
sino por acciones privadas, por individuos capaces LOS BOLIVIANOS
de La P a z EN EL TIEMPO
de proseguir la conquista por sus propios medios. nar las espadas. En lugar de las “entradas” a terri­
En términos actuales, se puede decir que la con­ torios desconocidos y de ganancias muchas veces
quista fue efectuada por la empresa privada. Como hipotéticas e ilusorias, de expediciones de las cua­
tampoco podía la Corona recompensar a quienes la les a veces no se vuelve, es más seguro ser “señor”
llevaran a cabo, autorizó a los Adelantados y más de una tierra y de unos indios a quienes cobrar
tarde a sus funcionarios a conceder tierras en con­ puntualmente sus tributos. Es cuando el conquista­
diciones que se fueron modificando con el transcur­ dor se vuelve encomendero.
so de los años. Pero ¿quiénes componían esa hueste india­
na? ¿Tenían los conquistadores algunos rasgos
LA HUESTE INDIANA comunes? Uno de ellos era sin duda el de la audacia
Llega un momento en que los héroes están envuelta en la espectacularidad y el dramatismo:
fatigados y quieren que sus esfuerzos tengan un Hernán Cortés al desembarcar en México quema
premio tangible y además duradero. La resistencia sus naves; Francisco Pizarro traza con su espada
ha terminado y no hay más indios contra quienes una raya en el suelo en la isla del Gallo y dice “por
combatir; es decir que ha llegado la hora de envai­ aquí se va al Perú a ser ricos...”

La Plata: U nir D os Océanos


La fundación de La Plata ( Chuquisaca) Lima sobraba p a ra la adm inistración de ju s ­
tuvo fundam entalm ente como origen m otivos ticia. Quién sabe si sería m ás lógico fundarla
de orden político y estratégico, para fa cilita r la en Santiago “que está más lejos ” .
ocupación en dirección sur, hacia el río de La El Consejo insistió en su p rim er p a re­
Plata, con el am bicioso propósito de establecer cer y encargó a l virrey establecer la ju risd ic­
una comunicación entre los dos océanos (M ar ción d el tribunal, fiján dola en cien leguas a la
del Sur y M ar d el Norte, com o se los llamaba redonda, adem ás de Tucumán, Atacama, Bue­
entonces). Muy pronto la proxim idad a las nos Aires, Paraguay, M oxos y Cuzco. D esig ­
riquezas del Ce­ nó su prim er presidente a P edro Ram írez de
rro de Potosí, Quiñones, un antiguo O idor de la Audiencia
convertirían a de Guatemala, y dispuso que m ientras éste se
la Plata en el constituyera en el lugar ocuparía su pu esto el
centro políticoy O idor Juan de M atienzo (1561).
adm in istra tivo
de una vasta re­ JUSTICIA
gión. Y GOBIERNO
Como las demás Audiencias de las co­
LA lonias españolas, la Audiencia de La Plata o
AUDIENCIA Charcas, compuesta p o r un presidente y cinco
El P a ci­ Oidores, era un tribunal de segunda instancia
fic a d o r P edro (la tercera correspondía al Consejo de Indias
de la G asea fu e en España). Su posición central en medio de un
el prim ero en territorio tan vasto le dio también de hecho
hacer notar la atribuciones en materia gubernativa.
n e c e s id a d de Fuera de la adm inistración de justicia,
crear una Au­ sus atribuciones principales eran vela r p o r el
diencia en La buen trato a los indios, a p ro b a rlo s aranceles,
Plata “porque dirigir la Academ ia Carolina, adm inistrar
desde a q u í has­ bienes de difuntos y hacer cum plir las d ispo­
ta el fin de lo siciones del Consejo de Indias. Sin embargo,
que está descu ­ su p o d er iba a veces mucho m ás lejos, com o
bierto hay más de quinientas leguas ”. El Con- cuando p o r voluntad de los O idores se fundó
84 sejo de Indias aceptó ese criterio en 1555. la Villa de San Felipe de Austria y Asiento de
n iir i, Pero, según el virrey del Perú, con la de M inas de Oruro. ♦
CUADERNOS 6
DE H I S T O R I A ______ ________ __________
Existía un hondo sentimiento religioso muy tributos que
español y muy peculiar: Pizarro que después de los indios “de­
haber ordenado la muerte de Atawalpa manda rezar bían” a la Corona
misas por el alma del Inca; Diego de Almagro, que por el privilegio de
se sabe condenado a muerte, demora astutamente ser vasallos de ella.
su confesión porque quiere ganar tiempo y confía o En un
tiene la esperanza en que por escrúpulos religiosos comienzo, los
Pizarro no se animará a hacerlo morir sin recibir su indios paga­
absolución. Eso no se hace con un cristiano. ban ese tribu­
Hubo también en los conquistadores débiles to de manera
prejuicios raciales no sólo cuando aún no habían indiscrimina­
llegado al Nuevo Mundo mujeres de la península da en servicios
española, sino a lo largo de los tres siglos de personales o en
ocupación. De una manera general, hubo también productos de
entre ellos una carencia de escrúpulos en su com­ la tierra. En
portamiento con los indios y que originó actos de 1512 se fijó,
violencia y crueldad porque actuaban con toda muy teórica­
libertad, en un mundo que era de ellos, sin una m ente por
sociedad que los censurara. ¿Quién podía criticar­ supuesto, el
los en ese momento en el Nuevo Mundo? Se dirá¿ Y lím ite de
Bartolomé de las Casas? Si, pero fue una voz 300 indios
aislada. por reparti­
Para formar parte de la hueste, de la hueste miento. Las
indiana, se exigía tener sangre “limpia”, sin mezcla leyes de
de moro, judío o hereje, no haber sido condenado B urgos de
por el Santo Oficio, ni ser gitano. Los extranjeros ese mismo año ... .......... lfaca de
no podían obtener “pase a Indias”. El enganche era proclamaban la libertad de los indios y establecían Castro,
voluntario, pero preferente para el soldado con que fueran instruidos en la fe católica; que el gobernador
del Perú en
armas y caballos. trabajo fuera tolerable y tuvieran casa y hacienda.
el siglo XVI,
Aspiraron casi todos a eludir a las autorida­ Por cada 50 indios, los encomenderos estaban
antes de
des intermedias y a depender directamente de la obligados a construir cuatro casas y los indios que Toledo
Corona, tanto como eso era posible. Fue también sometidos a servicios personales debían tener cua­ llegara a
común a muchos de los conquistadores un deseo de renta días de descanso después de cinco meses de estas tierras
alcanzar notoriedad y fama. Comenzando por Cris­ trabajo.
tóbal Colón, el Almirante dejó testimonios escritos El concepto de los servicios personales se
de su afán de gloria. Diego de Almagro escribió basaba en que, antes de la llegada de los españoles,
alguna vez “Nuestro propósito fue y es servir a los indios habían estado sometidos a una parecida
Vuestra Majestad... porque tuviese noticia de noso­ obligación con relación a “sus tecles y principales”.
tros y nos honrase” y en México, Bernal Díaz del Con excepción de los caciques y sus hijos,
Castillo: “Para que mis hijos y nietos /digan/ estas estaban obligados al pago de tributos todos los
tierras vino a descubrir y ganar mi padre a su costa”. indios varones de 18 a 50 años de edad, así como los
Eran hombres que traían consigo algunos rasgos mitimaes y yanaconas, los hijos de negros e indias
del Renaci miento y quien sabe si también, de como y los trabajadores en minas y haciendas de españo­
se ha dicho, de las Cruzadas. les. Se calcula que de la totalidad de la población,
de cada cinco indios uño pagaba tributo. Cuando la
LAS ENCOMIENDAS moneda se hizo de circulación más o menos co­
Ya es el momento de hablar de las enco­ rriente, el tributo debía ser pagado en oro o plata que
miendas. cuyos primeros repartos en el Nuevo tuvieran garantía de marca. Para los indios origina­
Mundo fueron hechos en una época tan temprana rios, el monto del tributo fluctuaba entre cinco y
como la de Cristóbal Colón en las Antillas. diez pesos al año, según las características y el
Básicamente, las encomiendas consistían rendimiento de la tierra.
en un derecho que, en recompensa a sus méritos, se Cuando no se disponía de moneda, las espe­
cies entregadas por los indios encomendados (tri- LOS BOLIVIANOS
daba a una persona para cobrar y percibir para sí los EN EL TIEMPO
go, maíz, yuca, gallinas, pescado, ropa, algodón, gún encomendero podía tener más de dos mil pesos
frutos, legumbres), eran tasadas en pesos, por su­ de renta al año. En todo caso, corresponde precisar
puesto que muy arbitrariamente, hasta cubrir el -porque este aspecto de las encomiendas fue fre­
monto del tributo, el cual era directamente recauda­ cuentemente motivo de confusiones y malentendi­
do por los caciques. dos- que el encomendero no tenía derecho de pro­
A la luz de lo que fue la realidad, parecen piedad sobre la tierra.
ingenuas y propias de la mentalidad de la época
algunas disposiciones de la Corona con respecto a DEFENDER LA TIERRA
las encomiendas. Por su parte el encomendero estaba obliga­
Antes de iniciar la visita de un pueblo de do a defender la tierra en su más amplio sentido, sea
indios, los visitadores debían oír misa para determi­ lo que se llamaba el “reino”, es decir toda una
nar en justicia el monto de los tributos que debía extensa región déntro de la cual estaba situada la
pagar una determinada parcialidad de indios. El encomienda y aún más allá. Los encomenderos de
cálculo o estimación del rendimiento de una enco­ Charcas fueron convocados más de una vez a acudir
mienda era encargado por los virreyes o goberna­ a la defensa del Callao. Para cumplir esa obligación
dores a los visitadores o comisarios nombrados por eventual, el encomendero debía tener caballos y
éstos, quienes actuaban bajo la prohibición de reci­ armas (lanza, espada, arcabuces o escopetas). Igual­
bir ningún salario de los indios. Un encomendero mente, tener “casa poblada” en las ciudades cabe­
podía perder su encomienda en caso de cobrar a los zas de su encomienda, pero a él y a su familia le
indios por encima del tributo fijado, pero será estaba vedado residir en los pueblos de indios. En
prácticamente imposible encontrar un caso en que caso de ausencia del encomendero, éste debía po­
esa penalidad hubiera sido aplicada. ner un “escudero” con armas y caballos que le
Una encomienda no podía ser donada o reemplazara en la “vecindad” y llegado el caso
traspasada a otra persona, ni ser objeto de permuta; defendiera la tierra. El encomendero era el único
era también indivisible y un encomendero no podía español que en las ciudades tenía calidad de “veci­
acumular más de una encomienda. En 1560, se no”; los demás eran simplemente “pobladores”.
dispuso, bastante teóricamente también, que nin­ Como habría sido imposible fijar -lo cuál no

En el siglo
X V III fue
construido
este templo
La Paz. La Ciudad que se Trasladó de Lugar
en el pueblo
de Laja, Aunque las provisiones dictadas p o r Alonso de M endoza y una veintena de españo­
donde se Pedro de la G asea no eran lo suficientemente les que pelearon en las fila s d el pacificador,
fundó por explícitas para la fundación de la ciudad de procedieron a la fundación en un lugar situado
primera vez
Nuestra Señora de La Paz, de lo que se trataba en pleno altiplano, Laja. En menos de dos días
la ciudad de
La P az sin duda era de crear un centro que sirviera de losfundadores se dieron cuenta de que el lugar
punto de co­ no era en absoluto apropiado p a ra cobijar a
m unicación una población y, sin pensarlo dos veces, d eci­
entre el Cuz­ dieron trasladarse a l cercano valle de Chu-
co y Potosí, quiabo. A lgo se había ganado con el traslado,
cuyas minas aunque la nueva población quedara un tanto
fueran d es­ alejada d el camino directo entre el Cuzco y
cubiertas Potosí.
tres años an­ Los vecinos tampoco estuvieron esta vez
tes (1 5 4 5 ), muy conformes con el nuevo sitio e hicieron
E l n o m b re intentos para un nuevo traslado. Uno de ellos dijo
escogido que en La Paz ,lvivir es morir", y pensaron en un
para la nue­ lugar cercano a l lago Titicaca, como Yunguyo.
va c iu d a d Pero entonces prevaleció la voluntad de Mendoza
quería conm em orar la pacificación d el Perú. entre los miembros del cabildo y la ciudad perm a­
86 El 20 de octubre de 1548, el capitán neció en el valle de Chuquiabo. ♦
CUADERNOS
DE HISTORIA
habría servido para nada- la extensión siquiera
aproximada de una encomienda, por lo general las
adjudicaciones se hacían por el toponímico de uri
grupo aborigen (moyomoyos, soras, carangas), pues
era más fácil establecer el número de indios que la
superficie. Eran “indios” las unidades individuales
que contribuían a la formación del monto global del
tributo. De alguna manera -tenía que ser un tanto
confusa- estaban congregados en las cercanías de
un pueblo (Paria, Tarabuco y a veces eran identifi­
cados de forma todavía menos precisa por la pro­
vincia, digamos por ejemplo Chichas). Además el
R ey
rendimiento y por lo tanto el valor de una enco­ e sp añ o l
mienda no se definía por su extensión sino por el C arlos V.
número de indios que comprendía, es decir indios D urante
tributarios. su
reinado
s e inició
ALONSO DE MENDOZA
e l p rim e r
Vale la pena dar un ejemplo muy concreto
a u g e de
de una encomienda y esta vez se trata nada menos la p lata
de la que en 1550 fue adjudicada por Gerónimo de potosina
Loayza, arzobispo de la ciudad de Lima, y en virtud
de una comisión dada por el Licenciado la Gasea, al los encomenderos fue aquella que estableció que a
capitán Alonso de Mendoza. Eran los indios soras su muerte la encomienda quedaba vacante y pasaba
y caracollo, pero el documento no indica su núme­ al usufructo de la Corona y por lo tanto dejaban de
ro, pero sí las “especies” con las cuales debían ser hereditarias. También se suprimían las enco­
pagar el tributo. miendas de los virreyes, autoridades, conventos,
Con lana proporcionada por Mendoza, de­ órdenes religiosas, clérigos, funcionarios, mujeres
bían entregar los indios anualmente al encomende­ y extranjeros. Para hacer cumplir estas disposicio­
ro 25 vestidos de hombre y 25 de mujer. O sea que nes Blasco Núñez Vela fue nombrado primer virrey
en este capítulo las obligaciones no consistían en la del Perú.
entrega de especies o dinero, sino en trabajo. Ade­ Los encomenderos, por lo general personas
más, los indios debían dar cada semana 48 areldes que habían peleado al lado de la autoridad real en
de pescado y 60 huevos; cada mes seis arrobas de las pasadas luchas entre españoles, o que habían
pescado salado y cada año diez petacas de paja. defendido la tierra y descubierto nuevas regiones,
También estaban obligados a proporcionar al enco­ consideraron que las Leyes les llevaban a la pobre­
mendero cuatro indios para su servicio doméstico za y proclamaron que no estaban dispuestos a
en la ciudad. aceptarlas.
Mendoza no tuvo mucho tiempo para dis­
frutar de los beneficios de su encomienda porque COMO SE HAN VISTO EN ITALIA
falleció dos años después, no cuando se dirigía a la Los encomenderos hicieron varias súplicas
tierra de los soras y caracollo sino a Challana, para que las leyes fuesen derogadas y ante esa
Chacapa y Simaco, en Larecaja. Pero esa es otra imposibilidad decidieron tomar el camino de la
historia. rebelión. Bajo el mando de Gonzalo Pizarra, que
tenía una encomienda de 4.500 indios, armaron un
LAS NUEVAS LEYES verdadero ejército. Cieza de León dice que nunca
Más o menos así funcionó el sistema de la hubo en el Perú un ejército tan brillante y vistoso y
encomienda hasta que, debido a la lejana inspira­ que ¿ra como los que se habían “visto en Italia”.
ción de fray Bartolomé de las Casas, la Corona Con esa fuerza, Gonzalo Pizarra llegó hasta Quito
dictó en 1542 las llamadas Nueva Leyes. en persecusión de Núñez Vela; allá le presentó
Entre otras cosas, disponían la supresión de batalla y le derrotó y le mandó matar. Ante tan
ciertaclase de trabajos para los indios y la retasa de graves sucesos, nunca vistos antes en las colonias, 0'
los tributos, pero lo que hirió más profundamente a la Corona despachó a Pedro la Gasea para “pacifi- L° f n l 'ti fm po
car” el Perú. Pizarro se replegó a las orillas del lago entre muchos otros, representaba y evocaba de por
Titicaca, a Guarina y allí -cuando ya se creía perdi­ sí la participación en una fiera lucha entre españo­
do y en inferioridad de condiciones- venció al les, alguna de esas expediciones imposibles por las
ejército de la Gasea, pero en Xaquixaguana, cerca tierras ignoradas del vasto Nuevo Mundo, la con­
del Cuzco, la suerte le fue adversa. En un amago de quista de nuevos territorios que se agregaban a la
combate, fue capturado y después condenado a Corona, aunque también un parentesco con algún
muerte, junto con su lugarteniente Francisco Car­ alto funcionario de España o las Indias.
vajal. Los encomenderos habían perdido la batalla. El hecho es que la Gasea quitó las enco­
Al finalizar la rebelión de Pizarro, la Gasea miendas que pertenecieron a los rebeldes, casi
encontró que todo el Collao estaba distribuido en todos de la primera hora de la conquista y las
encomiendas. Por algo se trataba de repartimientos traspasó a quienes le ayudaron en la pacificación.
especialmente codiciados; estaban situados por lo Entonces se repartió un millón de pesos en tributos
general en tierras altas, de reducido rendimiento, entre 250 españoles leales. Fue el famoso reparto de
pero compensadas con otras en los valles (por Guaynarima.
ejemplo, Lorenzo de Aldana tenía indios en Paria y De una manera aproximada, a mediados del
en Tapacarí, o sea el altiplano y los valles) lo cual siglo XVI el número de las encomiendas individua­
evoca el ancestral sistema de los pisos ecológicos les era el doble que las de la Corona. En 1561, en el
anteriores a la conquista. Perú habían 427 pueblos de encomienda y 50 de la
La “Relación de repartimientos que existían Corona y los tributos de los indios ascendían en
en el Perú al finalizar la rebelión de Gonzalo Piza­ total a un millón doscientos mil pesos. En la totali­
rro” publicada por Rafael Loredo (Revista de la dad de las Indias, en 1574 habían 3.700 reparti­
Universidad Católica del Perú, tomo VIII, N2 1, mientos que incluían a millón y medio de indios
Lima) hacen saber que Hernando Pizarro tenía tributarios.
2.800 indios en Chichas; Pedro del Barco 1.500 en En 1572, el virrey del Perú Francisco de
los Soras; Francisco de Almendras, 1.200 en Tara­ Toledo mandó efectuar una tasa y visita en cerca de
buco; Lope de Mendieta, 900 en Carangas; Luis 600 repartimientos desde la Audiencia de Quito
Perdomo, 300 en Totora. Cada uno de estos nom­ hasta la frontera con Chile, Charcas incluido.
bres que se mencionan simplemente como ejemplo De las 71 encomiendas de Charcas registra-

La V illa Imperial de Potosí


E l nacimiento de P otosí no fue el coro­ tablecieran allí. No fue necesaria ninguna
lario de ninguna búsqueda sistemática de ri­ voz de pregón, ni el levantamiento del rollo y
quezas, ni de la tenacidad de unos explorado­ la horca o la firma de un acta de fundación.
res o la decisión de una autoridad española, La convocatoria de las minas de plata fue
sino, simplemente, de un como un llamado p o d e­
azar, de un acaso, cuando roso y a las pocas sem a­
un indio, Gualpa, vio tam­ nas del día del descubri­
bién po r casualidad que miento, el 15 de abril de
en el lomo del cerro que 1545, ya estaban allí es­
llamaban Sumac Orko, a tablecidos los españoles
la aproximación del fue­ procedentes de La Plata
go corrían gruesos hilos y Porco, en viviendas
de plata. construidas apresurada­
No fue necesario mente al p ie del cerro.
qu e la p o b la c ió n , e l Varios años más
asiento, fuera fundado tarde, ese campamento
/ con las form alidades y ce­ caótico y desordenado re­
remonias de estilo, para cibiría el título de Villa
88 que los españoles se es- Escudo d e P o to s í (1 5 6 5 ) Imperial de P o to sí.+
CUADERNOS
DE HISTORIA
La ciudad de
Potosí.
D etalle d el
óleo de
G asp ar
M igu el de
Berrío.
(1758).
M u seo de
Charcas.
Sucre. Entre
1 6 2 2 y 1625
p elearo n
vesánicamente
“vicuñas” y
“vasconga­
d o s” p o r la
posesión de
las m inas del
cerro y no
p o r supues­
tos motivos
rom ánticos

das en esa visita, 28 pertenecían al distrito de La ciones sobre el sistema de las encomiendas en
Plata y 43 al de La Paz. La población tributaria Moxos y Chiquitos. Tenían esas regiones una débil
censada llegó a 79.263 individuos y como una de densidad poblacional y no existían grupos huma­
cada cinco personas pagaba tributo, la población nos de alta concentración; por lo tanto la implanta­
total de los indios de las encomiendas era de 351.107. ción de las encomiendas y el pago del tributo no era
Por traspasos a la Corona, la institución de especialmente atractivo para los españoles.
la encomienda fue declinando paulatinamente has­ El historiador Josep Bamadas (Charcas.
ta que prácticamente desapareció a fines del siglo Orígenes históricos de una sociedad colonial) seña­
XVIII. la que la escasa información disponible sobre las
Finalmente, ¿hay que ver en la encomienda encomiendas en Santa Cruz no quiere decir que
el origen de las haciendas de españoles? Como se éstas no hubieran existido. Un rastreo de los archi­
ha dicho líneas arriba, teóricamente la encomienda vos de esa ciudad y de Sucre llevarían a comproba­
no implicaba la propiedad de la tierra, sino simple­ ciones sobre la importancia que tuvieron allá las
mente el cobro de tributos que iban a beneficiar al encomiendas. Mientras tanto, Bamadas muestra
encomendero, pero como sucede a lo largo de toda evidencias de que el 20 de abril de 1561 el capitán
la ocupación española, las leyes dictadas en la Ñuflo de Chávez “repartió indios entre los 90
península española no son el medio más eficiente pobladores fundadores de Santa Cmz de la Sierra”,
para conocer y apreciar la realidad colonial en las para lo cual estaba autorizado expresamente por el
Indias. virrey del Perú así como “tomar para sí indios de
En los hechos, se produjo también una lenta encomienda” en las proximidades de la ciudad y
apropiación de tierras, mediante el procedimiento que “después de la muerte del dicho Ñuflo de
llamado “composición de tierras”, que consistía en Chávez sucedió en ellos su hijo mayor”.
dar a un español título de propiedad sobre una tierra También presenta Barnadas evidencias de
simplemente en base a declaraciones de unos cuan­ que Andrés Manso repartió indios en su jurisdic­
tos testigos españoles e indios en sentido de que se ción de Nueva Rioja y que los gobernadores y
trataba de “terrenos baldíos”. capitanes “que ha habido en la provincias de Santa
Cmz de la Sierra, Condorillo y La Barranca han
EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA tenido por costumbre quitar los repartimientos de 89
No se podría decir que abundan las informa­ algunos vecinos y dárselos a otros”. 4- LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
B ibliografía Mínima
ARZE QUIROGA, Eduardo
1969 Historia de Bolivia. Fases del proceso hispano americano. Orígenes de la Sociedad
Boliviana en el siglo XVI. Cochabamba.
BARNADAS, Josep
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CRESPO R., Alberto
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LOREDO, Rafael
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PRESCOTT, William H.
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SANABRIA FERNÁNDEZ, Hernando S.
1974 Ulrico Schmidl. Un alemán de la aventura españolas La Paz.
WACHTEL, Nathan
1973 Ideología y Sociedad. Instituto de Estudios Peruanos. Lima.

La V illa de San Felipe de Austria


En Oruro no hubo, como en Potosí, un hallaban instalados en el Asiento d e Oruro un
descubrim iento súbito de la plata, pues para buen número de españoles, quienes destacaron
nadie era un m isterio que se la había estado a un p ro cu ra d o ra Lima a so licita r la concesión
explotando en pequeñas cantidades desde m e­ de 500 indios de mita.
diados del siglo XVI. Después de un p leito de jurisdicciones
Las cosas cam biaron a comienzos del con la Audiencia de Lima que, p o r muerte del
siglo siguiente, cuando, p o r ejemplo, se encon­ virrey G aspar de Zúñiga y Acevedo, gobernaba
tró una veta (Pie de Gallo) de una vara de el Perú, los Oidores de la Audiencia de la Plata
ancho y de muy alta ley. Para entonces, ya se comisionaron al O idor M anuel de Castro y Pa­
dilla para que fundara en Oruro una Villa
con el nombre de San Felipe de Austria.
Era el año de 1606. El I o de noviembre,
Castro y Padilla procedió a la fundación,
y nombró a las prim eras autoridades.
Hubo un tiempo en que se creyó
que la producción de las minas de Oruro
superaría a las del Cerro de Potosí, pero
sólo se trató de un efímero “boom ” . Mien­
tras tanto, en tres años, la Villa contaba
con cerca de un centenar de pobladores
españoles, cinco órdenes religiosas y las
minas daban alrededor de 200 mil pesos
de quintos para la Corona. A p esa r de las
alegaciones de la Audiencia de Lima sobre
la legitim idad de la fiindación, la existen­
cia de San Felipe de Austria quedó como
un hecho consumado e irreversible. ♦
cuadernos
DE H I S T O R I A
Felipe Guamán Poma de A yala
Los conquistadores llegaron a Los An­ nado haga fá c il aquel p eso y m olestia de una
des en el siglo XVI y entre ellos algunos se lectura fa lta de invención y de aquel ornamen to
dedicaron a relatar los hechos de la conquista. y pu lido estilo que en los grandes ingeniosos se
Cieza de León describe su actividad: “cuando hallan ” Los detalles de los dibujos hacen que
los otros soldados descansaban, cansaba yo no sean sim plem ente un soporte al texto escrito,
escribiendo...escribir y seguir a mi bandera y sino que dan su m ensaje de manera autónoma.
capitán... ”(1 5 4 1 -1 5 5 3 ). La historiografía ha Guamán Poma de Ayala relata en su
llam ado a estos escritos crónicas, y a sus auto­ carta a l rey la historia de los incas, la guerra de
res cronistas. conquistay la organización de la Colonia; hace
Guamán Pom a de Ayala em pezó a escri­ una descripción de la situación de ese momento
b ir su crónica en 1613; tiene la característica y culmina con las Consideraciones.
de ser una carta dirigida a l rey de España, él Las C onsideracione " son las conclusio­
cree que servirá para enm endar los errores que nes a las que llega y que desea com unicar
ve en las relaciones entre españoles e indios: expresamente a l Rey p a ra que éste las tome en
“La dicha crónica es muy útil y provechosa y es cuenta; son muchas, p ero destacan las que
buena para enmieda de vida para los cristianos defienden el derecho de los naturales a la
e infieles y para confesarse los dichos indios y pro p ied a d de la tierra, la justificación de las
enmieda de sus vidas y errores, idólatras y para creencias religiosas de los indígenas y su con­
saber confesarlos a los dichos indios y corregi­ versión al cristianismo. Igualmente, no vacila
dores y padres y curas de las dichas doctrinas en expresar su adm iración a las Ordenanzas
y de los dichos mineros y de los dichos caciques del Virrey Toledo, denuncia su incumplimiento
principales y dem ás indios m andoncillos indios y, p o r último, se dirige a l Rey de esta manera:
comunes y de otros españoles y personas... ” “Y a sí avés de considerar y a cabar con esto.
Guamán Poma es un cronista que se Que no hay en­
reconoce indígena. Es un genuino representan­ co m en d ero ni
te de la form a de pen sar de los indígenas de la señor de la tie­ _ PRIHCIBUES
QWEPRESEWIB
época y , al mismo tiempo, es sumiso al sistema rra sino som os
impuesto p o r los españoles. Esta dualidad es n o so tro s p r o ­
perm anente en su obra aunque en un balance pietarios legíti­
último se impone la protesta indígena al espíri­ mos de la tierra
tu de sumisión. Es duro con la organización p o rd erech o sd e
colonial y un apologista del imperio de los D ios y de la ju s­
incas. tic ia y le ye s.
Guamán Poma declara: “He trabajado Quitando a l rey
de hacer para este efecto las m ás verdaderas que tiene d ere­
relaciones que me fueron posibles, tomando la cho, no hay otro
sustancia de aquellas personas; aunque de va­ español. Todos
rias partes me fueron traídas, al fin se reducían son ex tra n g e-
todas a la más común opinión." El cronista ro s, MITI-
relata también lo que le contaron, después de MAYS, en nues­
p a sa r p o r el tamiz de la “común opinión”, se tra tie rra , en
cuida en preven ir a l lector de las limitaciones nuestro mando
de su obra. y señorío que
En la edición que consideramos, la eró-, D ios nos dió. Y
nica incorpora 397 dibujos, uno en cada p á g i­ considera cris­
na, y el texto escrito ocupa 782 páginas. El tiano. ”.
a u to res el que puede expresar de m ejor manera ( L o s
i el objetivo de los dibujos en su obra: “...escrito fra g m en to s de
>’ dibujado de mi mano e ingenio para que la la obra de Guamán Poma han sido llevados a la
variedad de ellos y de las pinturas y la inven­ ortografía actual.) ♦
ción y dibujo a que vuestra M agestad es incli­ J.C.F.
91
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
La Organización del Estado Colonial
CLARA LÓPEZ BELTRÁN

Las primeras tres décadas de permanencia fiscal tributaria durante todo el período colonial.
de los españoles en el territorio de Charcas —es Toledo estuvo recorriendo el territorio inte­
decir entre 1537 y 1570— sirvieron para afirmar el rior del virreinato durantecuatro años (1570-1575).
poder español, pasando de una etapa de inestabili­ Atravesó Charcas llegando por el Sur hasta la altura
dad conquistadora a una de consolidación del régi­ del río Pilaya (Tarija) en su desbaratada expedición
men colonial. Durante ese tiempo, la corona espa­ contra los chiriguanos. En su intento de asegurar las
ñola planificó en líneas maestras un proyecto colo­ fronteras mandó fundar las ciudades de Cochabam-
nial cubriendo la urgente necesidad de organizar las ba, Tarija y Tomina y fortaleció La Barranca o
posesiones de ultramar. Santa Cruz de la Sierra.
El proyecto se pone en marcha en 1569,
después de algunos intentos, con la llegada al Perú LA INDUSTRIA MINERA
F elipe II,
R e y de del virrey don Francisco de Toledo, quien gobernará Por orden del Consejo de Indias, Toledo
E spañ a fue exitosamente hasta 15 80. La intención primordial de tenía también la misión de resolver uno de los
uno d e los ese virrey fue organizar el territorio del virreinato del problemas que más preocupaban a la Corona: el
reyes Perú, su producción y su potencial humano —en aumento de la producción de metales; en particular
beneficiarios particular la mano de obra indígena—, de tal manera el distrito de Potosí que era el mayor productor de
d el a u g e de
que se pudiera canalizar hacia el Tesoro Real el plata de la región. Para ello sistematiza y ordena el
Potosí.
G obernó en
mayor volumen posible de ingresos. enorme red de dotación de mano de obra indígena:
la segunda la mita minera. Por otro lado estimula el cambio de
m itad d el LA VISITA GENERAL tecnología en la extracción de mineral y divulga el
siglo X V I Para cumplir con su objetivo, en menos de sistema de la amalgamación para la separación de
un año inició lo la plata de otros minerales. Este último supone el
que consideraba uso de mercurio o azogue que llegaba desde las
el plan maestro minas de Huancavelica situadas cerca de el Cuzco.
para asegurar la En adelante, Charcas se orientó en función de sus
gobernabilidad dos polos mineros: Potosí y Huancavelica, provee­
del virreinato: la dores de plata y mercurio, incluyendo a toda la
Visita General región además de Tucumán y Córdoba de donde
del Perú. El pro­ provenían las muías y los artículos de cuero nece­
pósito de la Visi­ sarios para el transporte de mineral.
ta General era
censar a la pobla­ LAS ORDENANZAS
ción indígena de Se preocupa también perfeccionar la legis­
todo el virreyna- lación promulgando una serie de ordenanzas que
to —desde Gua­ son un conjunto de instrucciones normativas, con­
yaquil hasta 'T,‘ cernientes de modo primordial a la población indí­
.,n ’ gena del Perú, siguiendo el espíritu de la legislaci ón
__________ nú­ dictada por la Corona con carácter genérico para
mero, ordenarlos todas las Indias. Legisla, de hecho, sobre todos los
en reducciones o órdenes: la minería, el régimen de vida urbana bajo
pueblos de indios la autoridad de los cabildos, régimen de vida rural,
y reglamentar los la mita en general, sobre la producción y la venta de
montos del tribu­ coca, funcionamientos de tambos o paradas en los
to que debían pagar los indios tributarios. Los caminos, distribución de aguas, reglamento de tra­
CUADERNOS
DE HISTORIA registros de se censo fueron la base de la política bajo en los obrajes.+
— --------------------- . . . . -

Organización administrativa
DEL ESTADO COLONIAL
REY

Casa de (Contratación Consejo de Indias

sj/ N/ Ejecutivo
Conlercio Virrey: funciones de Poder ^ Judicial 1
Militar
Patronato Indiano

Funciones Autoridad Funciones efectivas Persona] subordinado


Legales

Gobierno Gobernador Civiles - Administrativas - Corregidor: administrar ciudades


Militares cobrar tributos
Cabildo: Alcalde - Alguacil
Escribano

Justicia Audiencia: Económicas-Gobierno Oidores: Corregidor - Cabildo


Charcas 1561

Militar Capitán General Guerra - Defensa de Delegados - Tenientes de


regiones inexploradas Capitán Gral.
Control de poblaciones .
rebeldes.

Hacienda Oficiales Reales Manejo de la Hacienda Corregidor


Real.
Los corregidores debían Contador - Factor - Proveedor
informar sobre: tributos, Pagador - Veedor
tercios de encomienda -
alcabalas
.
Eclesiástico Arzobispo: Enseñar la doctrina Obispo
Charcas (1609) cristiana. Clero Regular -Secular
Misiones Están en las áreas: salud,
educación,hospitales,

i
L ___________________
beaterías.

Autoridad intermediaria dei poder


Corregidor Conseva su autoridad local
de Indios Cobra tributo - no paga tributoAdministra
Curaca Conducen a los indios a la mita. 93
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Instituciones y A utoridades Coloniales
‘ ROLANDO ROJAS

‘ EGRESADO Para la administración de las colonias exis­ políticas y de justicia mercantil. Fomentó el estudio
DE LA tían instituciones y autoridades jerarquizadas: me­ y la elaboración de mapas de la geografía america­
CARRERA DE tropolitanas, regionales y de gobierno. De acuerdo na así como se ocupó de lacienciade la navegación.
HISTORIA DE
a su importancia, en España eran:
LA
UNIVERSIDAD
El Rey. Era la autoridad máxima de estado En América las autoridades eran:
M AYO R DE español, en la Metrópoli y en las colonias. Dictaba El Adelantado. Es el descubridor y con­
SAN ANDRÉS. las leyes y gobernaba el nuevo continente mediante quistador de América, como Pizarro en el Perú y
las autoridades por él designadas. Estaban bajo su Cortez en Méjico. Era la primera autoridad que
directo control la Casa de la Contratación de Sevilla después de firmar una Capitulación con la Corona,
y el Consejo de Indias. conquistaba territorios y gobernaba en lo político,
El Consejo de Indias. Funcionaba como un administrativo, militar y jurisdiccional. Estable­
Ministerio encargado de la administración de todas cían encomiendas, repartían tierras e indios, levan­
las colonias españolas. En lo político-administrati­ taban fortalezas y preservaban tanto sus intereses
vo, proponía nombres para nombrar virreyes, capi­ privados como los del Rey.
tanes generales, gobernadores, oidores, etc. Sus El Virrey. Representaba al rey y al gobierno
funciones legislativas le facultaban, previa consul­ de la metrópoli. El virrey era el personaje decisivo en
ta con el Rey, a formular Leyes para las Indias. la administración colonial. Políticamente tomaba
También, controlaba a los oficiales reales nombra­ medidas ante la ausencia de instrucciones de la
dos para recaudar impuestos. En el aspecto judicial, Corona o del Consejo de Indias. Tenía atribuciones
funcionaba como máxima instancia de apelación administrativas, políticas, judiciales y militares.
en la administración de justicia. Estaban bajo su La Audiencia. Por la complejidad de la
jurisdicción los juicios de residencia; también se sociedad y la necesidad de administrar justicia se
ocupaba de los asuntos militares en las colonias y organizaron las audiencias. Eran los más altos
de los avances científicos. tribunales de justicia. La Audiencia de Charcas se
94 La Casa de la Contratación. Regulaba y fundó por la importancia que adquirió el Cerro Rico
CUADERNOS
DE HISTORIA fiscalizaba el comercio colonial con atribuciones de Potosí y se instaló en 1561. Tuvo gran indepen-
dencia por la lejanía de Los Reyes (Lima) -capital los indios. Debían gobernar con justicia, pero estos
del virreinato- y de la Metrópoli. corregidores se enriquecían a través de los repartos
La Capitanía General. Era una jurisdic­ de mercancías, comerciaban con los indios ven­
ción militar que protegía las zonas de frontera de las diéndoles objetos de todo tipo, necesarios, de lujo
poblaciones rebeldes y defendía regiones costeras o inútiles, a precios altos. Entre sus funciones
expuestas a piratas y contrabandistas. estaba enseñarles una vida cristiana, a cultivar la
El Cabildo. Era un Concejo de Vecinos que tierra y cobrar tributo pero, nada de esto se cumplió,
administraba la ciudad, tenía funciones de manteni­ hasta que fueron sustituidos por los Intendentes en
miento, policía y justicia. Fueron organizados por la segunda mitad del siglo XVIII.
los fundadores de las ciudades o villas en nombre Los intendentes. Desde 1768, el rey Carlos
del Rey. Elegían a sus miembros cada primero de III introdujo el Régimen de Intendencias. Reempla­
enero y era necesario ser Vecino de la ciudad. A sus zó a los corregidores por los intendentes, mante­
funciones deliberantes, administrativas y judicia­ niendo sus atribuciones de justicia, policía y ha­
cienda. Disminuyó la autonomía de los Cabildos. C erro de
les se llamaba Cabildo Cerrado. Su función era
P o to s í
extraordinaria cuando llamaba a Cabildo Abierto y El Cacique. Era la rutoridad indígena reco­
G ra b a d o en
convocaba a los Vecinos a una gran asamblea para nocida por el estado español. Representaba a su m a d e ra del
resolver los problemas locales, como sucedió en los comunidad en las instancias administrativas, fisca­ libro Crónica
levantamientos por la Independencia. les y judiciales. Eran responsables del cobro de del Perú,
El Cabildo estaba compuesto por los alcaldes tributos, aunque ellos no lo pagaban por ser autori­ 1 5 5 2 de
ordinarios, regidores, oficiales de las cajas reales* el dades. También, conducían a los indios a la mita P ed ro C ieza
d e León. D e l
alférez real, alguaciles mayores, escribano y otros. A obligatoria de la mina, y en la misma forma a la de
libro
partir de Felipe II empezaron a venderse los cargos los obrajes. ♦
Potosí, 1988
en subasta pública al mejor postor y la represen­
tación estuvo a cargo de los más ricos de la
población. E R O D E P O T O S I^H
El Corregidor. Era el jefe político y
administrativo de la región, que representaba a
la Corona. Era nombrado por el Consejo de
Indias y provenía de España para evitar relacio­
nes y vínculos familiares con la población.
Juicio de Residencia. Estudiaba la ges­
tión del Corregidor y de los miembros del
Cabildo. La persona encargada recibía las que­
jas de los vecinos y averiguaba su certeza o
falsedad, luego pronunciaba su sentencia.
Corregidores de Indios. Aparte de los
corregimientos y cabildos de Vecinos, existían
los corregidores de indios que fueron creados
para corregir los abusos de los encomenderos a

Bibliografía Mínima
BARNADAS, Josep M.
1973 Charcas. 1535-1565. La Paz, Ed. Universo.
BONIFAZ, Miguel
1960 Derecho Indiano. Imprenta Universitaria. Sucre.
CRESPO, Alberto
1961 Historia de la ciudad de La Paz. (Siglo XVIII). Imprenta Industrial. Li ma.
PEREYRA, Carlos
1973 Breve historia de América. Ed, Nacional. México.
VAZQUEZ MACHICADO, Humberto; José D. MESA, José; Teresa GISBERT 95
1983 Manual de historia de Bolivia, Ed. Gisbert. La Paz.
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Obligaciones Fiscales D urante la Colonia
MINERÍA AGRICULTURA COMERCIO VENTA DE OFICIOS

Azogueros o dueños de minas Hacendados Comerciantes


1.- El quinto real o impuesto a la 1.* Diezmo a la Iglesia por el Regio 1.- Almojarifazgo: 1.- Media Anata que era
producción de minerales, igual Patronato indiano. impuesto a las importaciones el sueldo de mitadde año.
E al 20% de su producción. La Corona tenía su cuota aparte. desde España. por una vez en la vida.
S 2. - A las Cajas Reales 1 y 1/2 2.- Alcabala: impuesto sobre
P de cobos por todo el trabajo de la compra y venta.No pagaban:
A “ensaye” los productos de primera
Ñ necesidad (trigo, legumbres)
0 los clérigos, los Caballeros de

L Ordenes Militares,
E Encomenderos e Indios.
S El Estado terna monopolio de
venta sobre el tabaco, naipes,
azogue.

M Alcabala:
E como artesanos
S como comerciantes
T minoristas o de recuas.
I
Z
0
s
Mita Minera: Tributo: Diezmo:
- Era un trabajo obligatorio. - Pagaban todos los originarios - Lo pagaban todos los indios
- Asistían los indios de comunidad entre 18 y 50 años. Eran cobrados, a la Iglesia.
I
entre 18 y 50 años. como renta personal por el
N
Encomendero.
D
- La Mita debía contar con 13.500 - Pagaban mita de tributo:
I
mitayos de 16 provincias. Yanaconas.hijos de negras e indios,
G - Era temporal, duraba 4 meses al año trabajadores en minas y hacienda
E y se enrolaban una vez cada 7 años. de españoles.- En 1542 se determinó
N - Era asalariado. que las encomiendas dejaran de ser
A - Habían otras mitas: Obrajes, hereditarias y pasaran a la Corona:
S Caminos... cobraban los corregidores.
- No asistían los curacas. - No pagaban los curacas.

0
No tenían obligaciones fiscales:
T
- Mingados o mineros profesionales.
R
- Servicio doméstico.
0 - Trajineros o empleados de pequeños
S comerciantes. CUADRO ELABORADO POR B U NCA GÓMEZ DE ARANDA

- Eran asalariados. 1
Situación Real del Indio Durante la Colonia
1. TRIBUTO EN ENCOMIENDA: - A mitad del siglo XVII duraba 6 meses.
- Su producción estaba condicionada a
- Primero, pagaban en servicios perso­ D e ta lle d e la
la producción de la metrópoli. pintura
nales de manera indiscriminada.
- El horario de trabajo era de sol a sol con Entrada del
- Cuando pagaban en productos, estos un intermedio de descanso. Arzobispo y
eran tasados arbitrariamente por los españoles. Virrey
Morcillo a
- Cuando pagaban en monedas, tenían 5. REPARTIMIENTOS: Potosí de
que ser de oro o plata con “garantía de marca”. M elcho r
- Era la venta de objetos innecesarios P é re z de
- A mitad del siglo XVI, el número de Holguín.
que el indio está obligado a comprar, a precios
encomiendas personales era el doble que las de M u s e o de
más altos que los del mercado.
la Corona. A m érica.
- Era un medio de enriquecimiento de M ad rid
los corregidores de indios.
2. MITA MINERA:

- Hacían viajes que para algunos dura­


ban un mes, abandonando su familia y tierras.
- Trabajaban durante 6 días a la semana,
en los que no salían de las minas.
- En 17 semanas de trabajo al año ganaban
cerca de 40 pesos, pero gastaban más de 100.
- Muchos indios escapaban a provincias
que no estaban obligadas a ir a la mita, donde no
estaban empadronados. A 40 años de estableci­
da la mita (c.1613), las evasiones crearon una
crisis de mano de obra.
- A fines del siglo XVIII, las autoridades
acortaron el tiempo de descanso, el trabajo era
continuo.

3. HACIENDA:

- La Hacienda española muchas veces


tenía como origen las tierras de comunidad.
- Se acumulaba riqueza en base a la
explotación agrícola y ganadera con el trabajo
gratuito de la mano de obra indígena.

4. OBRAJES:

- Era un trabajo obligatorio que primero


duró 312 días al año.
CUADRO ELABORADO POR BLANCA GOMEZ DE ARANDA
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
LOS SALARIOS
La Mita Minera Los mitayos eran repartidos en los in­
genios por grupos de 50 y ganaban un salario
que, a partir del año 1600 (Virrey del Perú
Luis de Velasco) era de 4 reales para los
barreteros - hoy se diría “perforistas ”-, tres y
medio para los encargados de sacar el mine­
ral desde el socavón hasta la boca de la mina
y tres para quienes trabajaban en los ingenios.
En un comienzo los salarios eran paga­
dos por los empresarios (llamados “azogue-
ros ”) con “motoncitos ” de mineral y en mone­
da, cuando se extendió el uso de ésta. El
trabajo duraba 6 días a la semana, durante los
cuales el mitayo no salía de la mina, salvo los
domingos y algunas fiestas religiosas.
En total, durante las 17 semanas de
trabajo al año, el mitayo ganaba alrededor de
40 pesos, pero no gastaba menos de 100.
En el mercado libre de contratación
Potosí. Para proporcionar la necesaria mano ( “mingados ”), los trabajadores voluntarios no
G rab ad o de de obra para la explotación de las minas del ganaban los cuatro pesos del mitayo sino siete
T heo d o r D e cerro de Potosí, asesorado por Pedro Sarmien­ pesos. Algunos empresarios que por cualquier
B ry (c. to de Gamboa ( Historia Indica) y por Juan de motivo habían dejado de tener minas, alquila­
1600). Los Matienzo (El gobierno del P e rú ), en 1573 el ban a otroC'azoguero” los mitayos que les
m itayos virrey Francisco de Toledo estableció un siste­ estaban asignados, po r 100 pesos al año, lo que
trabajaban ma de trabajo basado en el relevo, el turno que representaba el salario total real.
de lunes a venía desde la época prehispánica: la mita.
dom ingo, y En su form a menos rigurosa que en el LA HUIDA
salían una Perú, la mita fue implantada en México con el Fuera de las duras condiciones de a
sola v e z de nombre de cuatequil, basado también en la mita, el trabajo de las minas no era una labora
los so cavo ­ obligatoriedad de los trabajadores. la cual el indio estuviera acostumbrado y ade­
nes a m ed ia Tanto en México como en el Perú, uno más significaba el abandono de sus familias y
s e m an a p ara de los justificativos para esa coacción era que tierras. La “desestructuración ” total, como se
to m ar un no se debía transigir con la índole “ociosa” de diría actualmente. Fue entonces que el indio
alim ento los naturalesy alguien llegó a decir una vez que como único camino, recurrió a la evasión hacia
caliente la mita era beneficiosa para el indio porque así las provincias “no obligadas”, donde no esta­
tenia “ menos ocasiones de p eca r” ba empadronado o no podía alcanzarle la mano
del cacique.
CIEN LEGUAS Un virrey que supo condolerse de la
Una vez llegados a Potosí, después de situación de los mitayos, el conde de Lemos,
un viaje que para algunos duraba cerca de un escribió a España “ No es plata lo que se lleva
mes y que comprendía cien leguas, muchas a España, sino sangre y sudor de indios”.
veces lo hacían acompañados de sus familias, A los cuarenta años de establecida la
los mitayos se turnaban en grupos de 4.500que mita, las evasiones provocaron el “quebranto ”
trabajaban cuatro meses al año. de los contingentes destinados a la mita y en­
De un total de 30 provincias, desde el tonces las autoridades del virreinato del Perú
sur de la ciudad del Cuzco hasta Lípez y Ataca- acudieron al recurso de acortar los tiempos de
ma, se escogieron 16 provincias que tenían un descanso. A finales del siglo XVII1 los descan­
temple, un clima, aproximado al de Potosí, sos, los turnos, la mita misma, habían desapa­
para que enviaran obligatoriamente cada año recido, po r la modalidad del trabajo que era
13.500 mitayos. continuo.
Los indios reclutados compulsivamente Fue abolidaformalmentepor las Cortes
po r los caciques y “ capitanes de m ita”, esta­ de Cádiz en 1812, aunque en la práctica duró
ban entre los 18 y 50 años - es decir la misma hasta la independencia de Bolivia. ♦
edad que regía para los tributarios-, y debían
98 enrolarse una vez cada 7 años. A .C .R .,
CUADERNOS
DE HISTORIA
L as órdenes

Los Obrajes religiosas


disem inaron
los obrajes
Menos organizada y controlada que la p o r todo el
mita minera, la mita de los obrajes fue otra de territorio de
las form as de trabajo obligatorio implantado C harcas. Uno
por España en sus colonias americanas. d e los m ás
En un comienzo, en el Perú la obliga­ im portantes
s e en con tra­
ción de estos mitayos era la de trabajar 312 días
ba en las
al año, hasta que a mediados del siglo XVII, el c e rc a n ía s de
virrey conde de Santistevan, la redujo a seis La P a z (hoy
meses. barrio de
Se trataba de establecimientos de cua­ O brajes).
tro categorías: los obrajes pertenecientes a la E stos a b a s te ­
Corona, los de personas particulares, de comu­ cían a las
m inas de
nidades y mixtos. Se dedicaban a lafabricación
P o to sí
de tejidos, alpargatas, costales, sombreros,
paños, frazadas, tocuyos, ponchos, alfombras y
manteles.
A fin de evitar que la producción de los
obrajes americanos hiciera competencia a las
fábricas españolas, el funcionamiento y la pro­ “de sol a so l”, con un espacio intermedio de
ducción de aquellos dependía de la situación descanso. El salario de los adultos era de algo
industrial prevaleciente en la península. más de cuarenta pesos al año; y el de los menores
En todo caso, el trabajo de estos mitayos (de diez años para arriba), de 11 pesos.
no era tan extenuante ni agotador como el de las A los dos años se fundada la ciudad de
minas, pues no implicaba el traslado desde luga­ La Pazyafuncionaba el primer obraje de paños
res alejados al sitio de trabajo y además se y tejidos. En forma muy dispersa, se establecie-
trataba de una labor que no chocara con las ron obrajes en diversas poblaciones de Char­
tareas a las cuales el indio estaba ancestralmen- cas. ♦
te acostumbrado. Por lo general, el horario era A.C.R.

D esde el Sur
d e l Cusco
hasta Lípez,
Toledo hizo
un censo
g e n e ra l d e los
tributarios a
fin de
reclutarlos
p ara la m ita
m inera y de
obrajes.
G rab ad o del
D e B ry (1 6 0 0 )

9y
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Toledo; Organizador o Tirano
El historiador argentino Roberto Levilier, vas polémicas con la commemoración de la llega­
que recopiló y publicó en más de dos mil páginas da de Cristóbal Colón a una de las islas del Caribe.
las disposiciones dictadas por el virrey del Perú Los cien cronistas de la conquista del
Francisco de Toledo, llamó a este el Supremo Perú han sido objeto de diversas clasificacio­
Organizador del Perú. Al poco tiempo un eminen­ nes. En cierta forma, la de Louis Baudin está
te historiador peruano, Luis E. Valcárcel, escribió regida por la cronología o sea p o r la fecha de
todo un libro para refutar las apreciaciones favo­ llegada al Perú: a) Los que vieron el imperio
rables y elogiosas de Levilier y calificó al virrey incaico, es decir los que vinieron con Francisco
como el Supremo Tirano del Perú. Pizarro ( Francisco de Jerez, su secretario;
Los dos historiadores y sus respectivos Juan Samano y Sancho de la Hoz, cronista
libros representan, cada uno por su lado, toda una oficial); b) Los que llegaron inmediatamente
tendencia que toca los lindes de lo ideológico al después de Cajamarca y pudieron ver el impe­
enjuiciar la obra de Toledo en el virreynato del rio todavía en su esplendor ( Agustín de Zarate,
Perú. Pedro Cieza de León ); c) Los que no llegaron
Sin embargo, en el caso de Toledo, los nunca al Perú, pero recogieron relatos de los
términos “ Organizador” y “Tirano ” no son en conquistadores presenciales ( Las Casas o Fran­
absoluto contrapuestos, sino más bien, comple­ cisco López de Gomara, Antonio de Herrera);
mentarios, porque el virrey fue las dos cosas. d) Los que recogieron informaciones de los
Ambos historiadoresfueron objeto de nue­ descendientes de los incas; e) Los historiado­
res españoles del siglo XVII. El
A un q ue no
cuadro de Baudin establece diez di­
h a y que
c re e r en visiones.
leyendas, También se ha intentado otra
una de ellas clasificación por profesiones u ofi­
dice: que cios: soldados, sacerdotes, funcio­
cuando narios. Otra p o r procedencia: espa­
Toledo volvió
ñoles y americanos.
a España, el
Todo eso para llegar a' la
R e y F elipe II
le pidió clasificación de cronistas pre y post
cuentas p o r - toledanos. Eso implica no sólo una
el rigor con ubicación cronológica sino concep­
que trató a tual.
los indios Tomemos dos casos de cro­
nistas pre-toledanos: Bartolomé de
Las Casas, que denunció duramen­
te, sin consideraciones, a veces
exagerando la realidad, la violen­
cia, la apropiación de tierras y ri­
quezas, las crueldades cometidas
p o r los españoles. El otro es el inca
Garcilaso de la Vega, que describe
al imperio incaico como una orga­
nización regida por principios al­
tamente humanitarios, de igualdad
y conducida p o r un Inca bondadoso
100
y justiciero. Se infiere entonces que
CUADERNOS
DE HISTORIA
la caída y destrucción del impe manera, todas las disposiciones Ju an de
rio fue un hecho trágico para iban a facilitar el aumento de M atienzo,
los aborígenes. la explotación de la plata. O id o r de la
A ud ien cia de
En el lado p o st­ El trato a los indios ya­
La Plata,
to le d a n o e stá p o r naconas fue objeto de quedó con e l
ejemplo, Pedro Sar- otro cuerpo legal y cargo de
miento de Gamboa, jfj procedimental, así h a b e r sido e l
“esp a ñ o l pu ro , y/Sj como las atribucio­ inspirador de
hombre de ciencia, ' 1 nes del “ defensor m u ch as de
las m edidas
buen observador y general de los na­
to m ad as p o r
fu n c io n a rio de turales” o las fo r­
e l virrey
gran mérito ”, se­ mas para la elec­ Toledo
gún Baudin en su ción de alcaldes,
Historia Indica dá regidores, quipo-
una versión con­ camayos para los
traria. Para Sar­ pueblos de indios.
miento de Gamboa Para un eficiente
el imperio fue una or­ funcionam iento del
ganización basada en sistema, los indios de­
la crueldad, usada para bían vivir congregados
sojuzgar a una población en reducciones y “ se derri­
amedrentada y sometida por ben las casa viejas que tuvie-
los incas por medio de métodos — ran en otras partes”.
duros y opresivos. En las ordenanzas estaban prescritos des­
Otro, Juan de Matienzo, Oidor de la Au­ de el número de ovejas que debía tener como
diencia de La Plata, autor del libro Gobierno del máximo una comunidad, hasta los términos en
Perú, y asesor de Toledo cuando el virrey visitó que debía ser redactado un testamento, o la
Charcas, muestra a los incas como “tiranos prohibición de que los indios jueguen con naipes
usurpadores ” y califica a los indios de “ mentiro­ o dados. De no creerlo.
sos, perezosos, crueles y pusilánimes”. Algo realmente inspirado en ese inmenso
Fue sobre la base de esas argumentacio­ aparato administrativo y burocrático creado en
nes conceptuales que Toledo dictó una larga la misma península por el rey Felipe II.
serie de ordenanzas para el gobierno del virre- Para que hablar de las cartas de cuarenta
ynato. Las más duras, las de la mita minera del o mas folios que Toledo enviaba a su Sacra Cató­
cerro de Potosí, afectaron a la población de lica Real Majestad sobre el gobierno espiritual,
Charcas. Si se recuerda también su implacable para avisarle minucias como el matrimonio del
conducta con Túpac Amaru I, no hay duda en Oidor Haro en La Plata o de una hija de Juan de
que hizo mérito para que se le llamara “tirano ”. Matienzo con Francisco de Aguirre, o el número
de indios bautizados en la provincia de Chucuito
PERO TAMBIÉN FUE UN ORGANIZADOR y que Felipe talvez leía prolijamente en los som­
Su presencia en Charcas tuvo por objeto bríos salones de El Escorial con un mapa en la
revisar el funcionamiento del sistema de la mita mano para localizar lugares con nombres tan
minera en el cerro de Potosí y tomar medidas extraños como Checacupe, Paria o Yamparáez o
frente a los asedios chiriguanos contra las pobla­ la conspiración fraguada por los vecinos de La
ciones del sudeste de Charcas. - Paz para matar al virrey a su paso por la ciudad,
Para comenzar, dictó una serie de orde­ informaciones que Su Sacra Majestad tenía que
nanzas ( hoy formarían todo un código) acerca leer palabra por palabra, porque de todas las
del cateo y descubrimiento de minas, registros, posesiones de su imperio no había entonces ningu­
labores de explotación en los socavones, pleitos, na que valiese tanto como Potosí y ese cerro que
procedimientos judiciales, desmontes y pago de parecía hecho íntegro de plata. ♦
los indios mineros. Como no podía ser de otra A. C. R. 101
LOS BOLIVIANOS
EN ELTIEM >
La D oble Fundación de Cochabamba
Como la de La Plata, la fecha de funda­ tó de dos fundaciones. Confusiones de la buro­
ción de la Villa de Oropesa dio lugar a largas cracia virreinal. Para probarlo, trascribe pro­
controversias, sin haberse llegado a un pleno visiones del virrey Francisco de Toledo reco­
acuerdo entre quienes la auspician los años de nociendo a Osorio en 1574 localidad de Corre­
1571 y 1574. gidor de la Villa. Entonces, en un prim er repar­
La historia misma ha dado elementos to Osorio otorgó nada menos que un solar al
para sostener una y otra fecha y hasta para que autor de la segunda fundación, Barba de Padi­
se sostenga, a modo transaccional -aunque en lla.
la historia no caben las tran­ Lo cierto es que se trata de un valle de
sacciones- una “doble”fun­ tierras fértiles, situado privilegiadamente cer- -
dación de Cochabamba. ca a dos ríos y por eso no era muy extraño que
Para el historiador desde épocas anteriores a la conquista estuvie­
Eduardo Arze Quiroga, en ra poblado y trabajado por indios mitimaes
1571 se trató de una “pobla­ trasladados de otras regiones.
ción ” del valle llevada a cabo Originariamente, los españoles estable­
p o r Jerónimo de Osorio, cieron allí el asiento conocido con el nombre de
mientras que la “fundación” Canata, centro de un conjunto de valles (Tapa-
estuvo a cargo de Sebastián cari, Sipesipe, Totora, Capinota, Punata y Ar­
Barba de Padilla en 1574. que). Su importancia no sólo venía de los recur­
Para Adolfo de Mo­ sos agrícolas, sino por servir de punto de enla­
rales no hubo un primer “po- ce entre el altiplano, los valles y los llanos
blamiento” seguido de una orientales y de ruta de entrada a las tierras de
“fundación ”, sino que se tra­ Mojos. ♦

Tarda, San Bernardo de la Frontera


Cuando Francisco de Toledo se hizo tros desde los cuales se pudieran contener tales
cargo del virreinato del Perú, las incursiones y ataques.
ataques de los indios chiriguanos se habían Con gente venida del Perú y reclutada en
convertido en un motivo de preocupación no todo el trayecto, en 1573 Toledo destacó desde
solamente para la seguridad de la “frontera”, La Plata dos contingentes, uno hacia Tomina y el
sino para los pueblos inmediatos a La Plata y otro en dirección del río Pilcomayo, y él mismo
Potosí. Una vez que hubo dado fin con la llegó hasta Itaú, en los bordes del Chaco.
rebelión de Túpac Amaru I, La expedición que duró ocho meses no
Toledo resolvió marchar ha­ alcanzó los objetivos propuestos. Los chirigua­
cia tan lejanos confines. nos eran más numerosos de lo que se pensaba.
Secularmente, los va­ Disminuido físicamente, Toledo regresó a La
lles del sudoeste habían sido Plata y desde allí encargó al capitán Luis de
amagados y atacados po r Fuentes, corregidor de la provincia de Chi­
i
i grupos chiriguanos (guata- chas, la fundación de la villa de San Bernardo
taes, aguaces, guaycurios, de la Frontera de Tarija, con una jurisdicción
topis), en un afán constante de veinte leguas hacia los Chichas y treinta a la
po r invadir tierras más be­ chiriguanía.
nignas para la vida que la Con el título de capitán y justicia Ma­
llanura árida, inclemente y yor, acompañado de medio centenar de espa­
boscosa del Chaco. ñoles y con las atribuciones de repartir solares
El virrey apreció la e impartir justicia, con las formalidades acos­
necesidad de organizar, ya tumbradas, Fuentes fundó la Villa de Tarija el
no fuerzas que detuvieran esporádicamente a día 4 de julio de 1574. ♦
las tribus chiriguanos, sino de establecer cen­ A.C.R.
CUADERNOS
DE HISTORIA
I

Potosí: Suprema Ciudad del A uge


* LEWIS HANKE
Ninguna ciudad sobre la vas­ nombre constituía un sím bolo uni­ podían elegir entre catorce escuelas
ta haz de las indias occidentales versal de riqueza inaudita, según de baile y treinta y seis casas de
ganada para el rey de España - advierte Don Quijote a Sancho Pan­ juego, y tenían un teatro cuyos asien­
excepto México, acaso - ha tenido za. Lo decían los españoles: “Vale tos costaban de cuarenta a cincuen­
un curso más sugestivo, o m ás im po­ un Potosí". La fra se as rich as P oto­ ta pesos. Poco después celebrando
tante que Potosí, en el virreynato del s í se hizo corriente en la literatura un acaecim iento eclesiástico, uno
Perú. La colorida historia de esta inglesa. A l cabo de una generación de los gobernadores organizó una
ingente montaña de plata comienza después de su descubrimiento, las “g ra n d io sa fiesta ”, en la que exhi­
cuando el Inca Huayna C ápaj quie­ astronómicas cantidades de plata bió un jardín hecho exprofeso, “en­
re excavarla, casi un siglo antes que extraídas de a llí eran conocidas p o r cerrando en su clausura cuantos
lleguen los españoles. Cuenta la le­ los enemigos de España y otros pu e­ animales fiero s tuvo el arca de N oé
yenda que un ruido terrorífico lo blos en rincones alejados d el mun­ [...]. Hubo cañas que manaban vino,
paralizó y una voz m isteriosa le o r­ do. Los portugueses, rivales siem ­ chicha y agua a un tiempo. El cro­
denó en quechua “ No saquéis la p re alerta de España, m arcaron nista agustino d el siglo XVII, Fray
plata de este cerro que está destina­ pronto a P otosí en sus cartas g eo ­ Antonio de la. Calancha, declara:
da p ara otros dueños ”. Los conquis­ gráficas, y hasta en el mapamundi “predominan en P o to sí[...] los Sig­
tadores no escucharon en 1545 un chino del padre Ricci, figura en su nos de Libra i Venus, i casi son los
m andato semejante, al tener noti­ posición correcta con el nombre de más que inclinan a los que allí a bi­
cias sobre el rico m ineral argentífe­ Monte Pci-tu-hsi. tan a ser codiciosos, am igos de
ro p o r unos indios que lo habían La prosperidad duró unos dos música ifestines, i trabajadores p o r
descubierto accidentalmente, y es siglos. En su transcurso, la Villa Im­ adquirir riquezas, i algo dados a
indudable que aún escuchándolo no perial -tal el título que oficialmente le gustos venereos ”. Las escasas noti­
habrían vacilado en reputarse due­ impuso el em perador Carlos V- fue cias hoy a mano destacan en form a
ños absolutos en derecho. Comen­ habitada p o r una sociedad tan rica y parecida los placeres ca m a les que
zaron, pués, a trabajar de inmediato desordenada como el mundo apenas brindaba el rico asiento argentífe- i
al Potosí, que iba a ser uno de los había visto antes. El vicio, la piedad, ro, a s í como los raros, adm irables y
centros mineros m ás celebrados de el crimen, las fiestas de los poto sinos, m ilagrosos sucesos de su tumultuo­
la historia d el mundo. todo asumía a llí proporciones enor­ sa historia. Puede decirse que núes- ¡
Buscadores de tesoros llo­ mes. En 1556, p o r ejemplo, a los once tro conocimiento sobre P otosí yace ,
vieron de España y otras muchas años de su fundación, la villa celebró aún en el estadio folklórico.
partes, sobre este yerm o e inhóspito la coronación de Felipe II con un Por muchos años P otosí fue
paraje peraltado para extraerla p la ­ festejo que duró veinticuatro días y la suprema ciudad d el auge y de la
ta del Cerro, montaña en form a de costó ocho millones de pesos. En turbulencia. La traición, el homici-
pan de azúcar, que se yergue m ajes­ 1577 se invirtieron tres millones de d io y laguerracivilflorecieron como
tuosamente a una altura de 4.890 pesos en form idables obras hidraúli- fruto natural del juego, la intriga, la
sobre el nivel del mar. El prim er cas, progreso que anunció una era de enem istad entre españoles peninsu­
censo hecho p o r el virrey Francisco prosperidad aún mayor. lares y criollos am ericanos y la riva­
de Toledo unos veinticinco años des­ Hacia el fin d el siglo XVI, los lidad p o r el fa v o r de las mujeres. La
pu és que la nueva de la veta relum­ mineros ganosos de esparcim iento riña cruenta llegó a ser un p a sa ­
brara p o r prim era vez en el mun­ tiempo, una actividad social re­
do, sumó el monto increíble de conocida. H asta los cabildantes
120.000 habitantes. Hacia 1650 concurrían a los acuerdos a r­
la p o b la ció n había su bido a mados con espadas y pistoletas y
160.000 almas, se dice, y P otosí protegidos con petos y cotas. El
era sin disputa la ciudad m ayor dominico fra y Rodrigo de Loay-
en Am érica del Sur. Cuando las za caracterizó “aquel m aldito
colonias de Virginia y Massachu- cerro de P o to sí” com o una za ­
setts Bay Colony eran apenas húrda de iniquidad, m as el vi­
unas criaturas balbuseantes in­ rrey García Hurtado de M endo­
conscientes de su m edro futuro, za declaró p o r su parte que el
P otosí había prodigado ya tal asiento era el nervio principal
cantidad de plata, que su sólo de aquel rein o”. ♦
La Moneda en la Época V irreinal
* FERNANDO BAPTISTA GUMUCIO

* ECONO­ La economía minera y la acuñación mone­ aplaque nuestra curiosidad histórica y al mismo
MISTA. TIENE taria fueron durante la administración virreinal tiempo determine los parámetros que nos permitan
VARIOS
actividades paralelas e indivisibles. Más aún si cuantificar “las riquezas incomparables de su fa­
LIBROS
PUBLICADOS recordamos que en el Nuevo Mundo sólo fueron moso Cerro” tal como sugiere el insigne historia­
SOBRE TEMAS acuñadas monedas en metales preciosos y entre dor. Porque mal se puede parangonar la producción
ECONÓMICOS. éstos, en Potosí como en México, básicamente en de plata de Potosí con los niveles alcanzados actual­
ES UN plata fina. A diferencia de España, aunque parezca mente a escala mundial, ni muchos menos las cifras
ESTUDIOSO
DEL SISTEMA paradógico, agobiada en el mismo lapso por una estadísticas escuetamente reseñadas pueden dar
MONETARIO miríada de monedas de vellón o cobre. una valoración exacta de su importancia económi­
COLONIAL El valor nominal de cada moneda acuñada ca, menos todavía pretender comparar el poder
en la época virreinal, no podía ser fijado en forma adquisitivo de la plata en el siglo XVII con los
arbitraria por las autoridades administrativas, como niveles de consumo del siglo XX.
sucede con los billetes o monedas en curso, ya que Sólo puede establecerse la importancia del
equivalía a su contenido fino, por cuya exactitud aporte argentífero potosino a la economía mundial
respondían los Ensayadores de las Casas de Mone­ ubicándolo en el contexto mismo de aquella época
da con sus bienes cuando no con su propia vida. en que el continente europeo en su totalidad con-
Ambas actividades estaban
meticulosamente administradas y
escrupulosamente contabilizadas,
como consta en los documentos
que guardan los archivos naciona­
les, de acuerdo a los establecido
por las Ordenanzas y Cédulas Rea­
les referidas al sistema monetario
y el sistema de pesos y medidas
para entonces (y desde entonces)
vigente.
Luego, a fin de apreciar y
valorar el contenido de esa vasta
documentación que aporte nuevas
luces al conocimiento de la época
virreinal, ofreceremos en las si­
guientes páginas algunas referen­
cias y equivalencias que alivien la
tarea del historiador e ilustren a
nuestros lectores con mayores ele­
mentos de juicio que por entendi­
dos no son menos desconocidos.

U PRODUCCIÓN DE P U T A EN
POTOSÍ
Al leer las páginas de
Arzans Orzúa y Vela es difícil
104 establecer dónde empieza la fanta­ R etrato d el rico a zo g u e ro Antonio L ó p e z d e Q uiroga pintado
CUADERNOS sía y dónde termina la realidad que
DF HISTORIA
en 166 0 p o r un au to r anónim o
potosina, amonedada o no, habría de tener
efectos muy parecidos a los del shock petrolero
de la década de los setenta, en que precios,
valores y monedas empezaron a volar como si
estuviesen colocados en una cámara de vacío.
Enriqueciendo a pocos, empobreciendo a mu­
chos, pero desde ese entonces la economía
mundial ya no sería la misma.

LAS MONEDAS VIRREINALES


El sistema monetario español a diferen­
cia del sistema de pesos y medidas, asumido en
su integridad por los
pobladores de estas
POTOSÍ: RELACIÓN DE LA
tierras, registró al cru­
zar el océano, impor­
PLATA QUINTADA
(1531 -1825)
tantes y significativas
transformaciones que DÉCADA KILOS FINOS
Troqueles d e la C asa d e la M o n e d a
es oportuno el preci­
sarlas. 1531 - 1540 44.576
frontaba una verdadera “hambruna monetaria”.
1541 - 1550 95.236
España, en los cincuenta años anteriores al descu­ Pese a que la eco­
1551 - 1560 233.960
brimiento de América, apenas pudo acuñar un nomía precolombina es­
1561 -1570 627.234
promedio de diez y seis kilos de plata anualmente, taba basada en el trueque 1571 -1580 630.000
conformando un cuadro de recesión crónica que o bien tenía únicamente 1581 - 1590 1.780.485
reducía al igual y en forma sistemática rentas y como referencia de valor 1591 - 1600 2.432.755
salarios, y por consiguiente los precios de alimen­ algunos productos natu­ 1601 -1610 1.933.011
tos y manufacturas. rales como la semilla de 1611-1620 1.718.086
Las monedas eacirculación llamadas Blan­ cacao entre los aztecas, o 1621 -1630 1.611.070
cas por su contenido de plata, eran en realidad las hojas de coca entre los 1631 -1640 969.819
incas, lo cierto es que ape­ 1641 - 1650 1.492.830
piezas negras de medio gramo de peso y de escaso
nas instaurado el sistema 1651 - 1660 1.070.508
poder adquisitivo. Todos los reinos europeos acu­
1661 -1670 1.052.859
ñaban monedas de cobre, estaño o latón, agravando monetario español en es­
1671 - 1680 897.432
aún más la situación creada por la falta de metales tas tierras tuvo que adap­
1681 -1690 1.119.202
preciosos. Próximo al descubrimiento de América tarse a los usos y hábitos 1691 -1700 852.917
el Concejo Municipal de Barcelona informaba que generalizados en el co­ 1701 -1710 712.201
había dejado de acuñar monedas por falta de plata, mercio de los indianos. 1711-1720 518.225
indicando además que esta carencia no era un Los Reyes Católi­ 1721 -1730 475.048
problema que afectaba únicamente al Condado de cos, en forma casi parale­ 1731 -1740 562.887
Barcelona ya que “questes coses toquen lo univerc” la a la guerra de la Recon­ 1741 - 1750 736.092
(Estos son asuntos que afectan a todo el universo). quista dictaron numero­ 1751 - 1760 963.079
No es por lo tanto difícil imaginar, para no sas disposiciones hacen­ 1761 -1770 974.881
1771 -1780 1.056.550
bordear los límites de la fantasía, lo que debió darías y monetarias, en su
1781 -1790 1.040.330
representar para la economía española y europea, la propósito de estabilizar y
1791 -1800 1.136.237
llegada ya no de decenas, ni centenas, sino miles de uniformizar la moneda
1801 -1810 865.074
kilos de plata. Debiendo señalarse además que la española, hasta culminar 1811 -1820 534.507
plata quintada, o sea que había sido registrada para en la Pragm ática de Me­ 1820 -1825 86.283
deducir el Quinto Real, equivalía entre el 65 y 75% dina del Campo, que pasó
TOTAL 28.323.374
de la plata producida, por cuanto la diferencia que a constituirse en la pieza
escapaba al control fiscal, por destinarse a la orna­ angular del ordenamien­
mentación de los templos, el uso suntuario domés­ to monetario español, tanto en lo referente a las
tico o el contrabando, según los funcionarios, cons­ monedas de oro llamadas Excelentes de la Grana­
105
tituía una seria “avería” a las arcas reales. da, como a las de plata denominándolas Reales.
LOS BOLIVIANOS
Lo cierto es que el impacto de la plata Las monedas de oro, allí autorizadas para su EN EL TIEMPO
acuñación, fueron llamadas Ex­ Mendoza, dispuso que ocho Rea­
celentes de la Granada, con un les sean iguales a un Peso de Oro
peso y contenido fino muy pare­ de Tepuzque, dando lugar a que
cido a los Ducados venecianos seguidamente se acuñaran mone­
“porque -reza la Pragmática- se das de plata de ocho Reales. Mo­
ha encontrado que las monedas neda que bajo la denominación,
de ducados son las más comunes H LÍT O R IA bien sea de Real de a ocho, o Peso
en todos los reinos y provincias D E LA
de ocho reales, de 27,10 gramos de
de la cristiandad y más emplea­ VILLAIMPERIALDEPOIOfl
m q V E S A S D V C O W P A R A B Ltí plata y de 930 milésimos, la mayor
das en todos los contratos”. DEJVFAPKMOCERO
de todas las monedas de uso co­
GRANDEVAS VE SV W ieN A m rW O B lM X N
En tanto las monedas de áVSCVERASCÍVÍl£.S rriente producida hasta entonces,
yciuacnEnCRABLE^
plata reivindicaban al Real, crea­ ftm tu U a A n M M a jU u W en poco tiempo pasó a constituirse
XtiSoM
do por Pedro el Cruel (1350- en Patrón Monetario Internacional
1369), con un peso de 3,32 gra­ DeD. Luis Joscf deLace» por trescientos años. En Bolivia,
mos, autorizándose al mismo hasta la Reforma Monetaria del
tiempo los submúltiplos de me­ T apa d e l libro de Bartolom é Presidente Linares, en 1859.
dios, cuartos y octavos de Real. A rzan s O rsua y Vela sobre
Para las de vellón o cobre, dispo­ los extraordinarios sucesos CONTENIDO FINO DE LAS MONEDAS
nía la acuñación de monedas de ocurridos en la villa imperial. DE PLATA VIRREINALES
un gramo de peso. La base para determinar la
Pero al llegar la moneda a las Indias, encon­ Ley de la Plata y el Oro en la Europa medieval y la
traron los conquistadores, en primer lugar, que los América Virreinal, era el peso de la semilla de
nativos descartaron la acuñación de monedas de cebada, es así como 20 granos de cebada equivalen
El transporte cobre tan comunes en España, por “parecerles tan a un gramo de plata. Pero, a su vez, esta relación de
de la plata mala que hacían burla de tan poca cosa y no peso servía para fijar el contenido fino, el que
extraída del quisieron tratar con ella ni recibirla, no dudando en tratándose de la plata se expresaba en Dineros, y del
cerro rico de arrojarlas al estanque más próximo”; y en segundo Oro en Quilates.
Potosí se La Suprema Ley del Oro es de 24 Quilates
lugar, mucho más importante todavía, fue la crea­
hacía en de fino y éstos se dividen en 4 Granos. Por lo cual
llamas hasta ción de los múltiplos del Real cuyo antecedente no
estaba en España sino en América y correspondía al resulta lo mismo decir 24 Quilates de Oro que 96
el puerto de
Arica, desde “Peso de Oro de Tepuzque”, que en azteca significa Granos ó 1.000 milésimos.
donde era cobre y en realidad su contenido era de Oro de baja A su vez la Suprema Ley de la Plata son los
embarcada a calidad. Así el Virrey de México, Don Antonio de 12 Dineros y cada Dinero está dividido en 24
España Granos. Por lo cual resulta lo mismo decir
12 Dineros que 288 Granos de Plata, ó
1.000 milésimos.
Los musulmanes de Al-Andaluz
denominaban HABBA al grano de ceba­
da, siempre que fuese mediano, bueno, no
descortezado y estuviera con las puntas
limpias.
Este sistema fue reiterado de una
manera inequívoca por los Reyes Católi­
cos en la tantas veces citada Pragmática de
Medina del Campo. Señalando que el Real
de Plata debía tener una “Ley de once
Dineros y cuatro Granos, y no menos” que
equivale a 930 milésimos. Contenido que
con pequeñas variantes, o mejor dicho
devaluaciones, el Real mantuvo constante
y aún entrada la República, los Soles ex­
presaban su contenido en Dineros.
Es verdad que el peso de las mone-
das, sobre todo las macuquinas, va ñación de la Edad Media. M o n ed a
El Rey Alfonso X El Sa­ llam ada la
riaba debido a los “cuartos corta­
E xelen te de
dos” que los comerciantes prac­ bio (1252-1284), no podía sus­
la G ranad a o
ticaban en busca de sencillo, traerse a esa influencia ger­
D ucad o con
pero el contenido de la plata mana, al contrario, deseaba los perfiles
fue prácticamente inaltera­ “europeizarse” para alejarse del R ey
ble en todas las monedas, de las medidas y pesos usa­ Fern and o y
cualquiera sea su denomina­ dos bajo la dominación mu­ la R eina
sulmana, así que instauró el Isa b el
ción.
Marco de Colonia como pa­
LOS PESOS Y MEDIDAS trón de medidas de peso que
VIRREINALES desde entonces hasta hoy mantie­
A la par de las disposicio­ nen su vigencia. “En los pesos -
nes referidas a sus instituciones jurídi­ decía el Rey- ponemos al Marco de ocho
cas, los españoles trasladaron a estas tierras india­ onzas, y en la onza la media, la cuarta y la ochava.
nas un completo sistema de pesos y medidas. A su Que en la libra hayan dos marcos, que son diez y
divulgación contribuyeron, sin duda, los regidores seis onzas y ponemos la arroba en que haya veintin-
o inspectores municipales que a su cargo tenían el cinco libras. En el quintal cuatro arrobas que son
velar por la observancia de las disposiciones al cien libras”.
respecto, bajo el nombre de “fiel contraste”, “mar­ De esta
cador”, o simplemente “contraste”. forma y me­
Las medidas para los áridos, granos o frutos MONEDAS VIRREINALES DE PLATA
diante esa dis­
secos eran de una complicada relación entre sí. La posición toma Peso Fuerte o Real de a 8 27,10 gr
Fanega de Avila equivalía a 62 kilos, la Carga a 92 cuerpo en la Medio Peso Fuerte o Tostón 13,55 gr
kilos y la arroba de 11,50 kilos o 25 libras y cada industria mine­ Real de a 2 ó Tomín 6,77 gr
libra de 460 gramos. ra y el comer­ Real Sencillo 3,38 gr
Las medidas de longitud correspondían al cio de España Medio Real o Adarme 1,69 gr i
tiempo en que el hombre pretendía medir con su y las Indias el Cuarto Real o Cuartillo 0,84 gr
cuerpo el espacio que lo rodeaba, en pulgadas, Marco de Co­ 1
dedos, pies, codos y brazos. Así, tres pies romanos lonia, llamado también de Castilla o Alfonsín. Toda
hacían una Vara de Burgos, es decir 838 milíme­ laproducción de laplatade Potosí está registrada en
tros. Marcos de 230 gramos. Su conversión al sistema
Casi todas estas medidas están todavía vi­ decimal es muy sencillo por cuanto basta multipli­
gentes en nuestro medio, pero ninguna de mayo* car los Marcos por 230 gramos y luego dividirlos
persistencia y arraigamiento en el uso cotidiano que por mil para obtener de este modo los kilos.
el Marco de Castilla, sobre todo para los metales
preciosos, cuyo origen se remonta a los albores de EL MARCO DE CASTILLA Y SUS EQUIVALENCIAS
este milenio en que los alemanes ejercieron hegemo­ 230 Gramos
nía continental en la producción de la plata, proce­ 8 Onzas
dente de sus ricos así como dispersos yaci­ 1/2 Libra
M oneda
mientos. Dando lugar a que tanto la 64 Ochavas
potosina de
técnica como la terminología que 384 Tomines 8 reales
estos usaban en sus explotacio­ 4.608 Granos (1 5 7 4 -1 5 7 7 ).
nes y cecas se difundiese como Aún hoy en día los Ensayador:
referencia obligada a todos plateros establecen el peso Alonso
los mineros de la Europa me­ de la plata en Marcos de Rincón.
dieval. A esta circunstancia C olección
Castilla y en general los cam­
p rivada
debemos añadir la concentra­ pesinos en sus transacciones
ción enColoniadelaplataque comerciales piden que la mer­
el Rin recogía, de los centros cadería transada sea en mar­
mineros, en su largo recorrido, cos, al que llaman Achupalla,
convirtiéndola en el mayor y más
107
indicando “Achupallanum Pes-
LOS BOLIVIANOS
dinámico centro comercial y de acu apuay” (Péselo en marcos). ♦ EN EL TIEMPO
M in e r o s y C o m e r c ia n t e s
en la E c o n o m ía C o l o n ia l
*JUÁN H. JÁUREGUI C .

* MASTER EN LAS CAJAS REALES sión para proceder contra aquellos Corregidores
HISTORIA La administración colonial española debió que no enteraran los tributos, hasta suspenderlos de
A N D IN A ,
recurrir a distintas fuentes para obtener los recursos su oficio y nombrar cobradores de tasas en su lugar.
FLACSO-
ECUADOR. financieros que le permitieran sostener la hacienda LOS IMPUESTOS
DOCENTE DE pública. Para el manejo de la hacienda colonial se Una de las primeras y principales fuentes de
LA UMSA crearon las Cajas Reales a cargo de Oficiales que ingreso se basaba en el Quinto que, en una primera
comprendían los de Contador, Factor, Proveedor, instancia, fuera aplicado, a los metales preciosos
Pagador y Veedor. provenientes de los tesoros de los incas. Con poste­
A los Oficiales Reales se les exigía fideli­ rioridad, este impuesto fue transferido a la produc­
dad en el ma­ ción de minerales de distinta especie, como tam­
nejo de la ha­ bién a los tesoros hallados en la excavación de las
cienda real y huacas. El Quinto proveniente de la explotación del
se evitaba que oro y la plata fue el que dio los mayores ingresos a
ocuparan es­ la hacienda pública.
tos cargos los El tributo indígena fue otra fuente principal
c o m e rc ia n ­ de ingresos. Fueron primero los encomenderos los
tes. Un requi­ encargados de cobrarlo; con posterioridad y a me­
sito exigido dida en que las encomiendas fueron absorbidas por
para ocupar el la Corona, los Corregidores fueron encargados de
cargo era la realizar este cobro, además, con la facultad de
re p re s e n ta ­ controlar las Cajas de Comunidad.
ción de fian­ La venta de empleos u “oficios” fue conce­
zas. En su bida para ampliar los ingresos fiscales y fue así que
condición de los cargos públicos, para fines del siglo XVI, fueron
O fi c i a l e s puestos en subasta produciendo ingresos adiciona­
R eales, te ­ les.
nían la co ­ El Diezmo fue un impuesto establecido en
rrespondien­ favor de la Iglesia y del cual la Corona española
te j u r i s d i c ­ tomaba una parte.
ción para co­ El Almojarifazgo era un derecho cobrable
nocer y resol­ sobre todas las mercaderías importadas desde Es­
ver todos los paña a razón del cinco por ciento. El pago del
pleitos tocan­ impuesto debía hacerse en presencia de los Oficia­
Figura tes a la materia con carácter privativo, especial y les Reales asentándose la partida en el libro común.
id ealizad a de privilegiado, por tratarse del interés fiscal, de­ La Alcabala era un impuesto de contrato de
un m ag istra­
biendo someterse alacolectividad al cumplimien­ compra y venta que pagaba el vendedor por
do d e la
to de sus órdenes en el despacho y ejecución de los considerarse carga reál impuesta al precio. Era
A udiencia de
La P lata
respectivos mandamientos (Bonifaz, 1955:29). también extensible a la imposición de censos vita­
Los Oficiales Reales tenían la atribución de licios que estaban exentos de pagar los clérigos, los
tomar cuenta a los corregidores sobre el manejo de lugares píos, los caballeros de órdenes militares y
108 los bienes pertenecientes a la Corona: tributos, los indios.
CUADERNOS tercios de encomienda y alcabalas. Tenían comi- La Corona española también controlaba
DE HISTORIA
mediante sus delegados, el monopolio del comer­ tuado principalmente por navios españoles se fue C o m ercian ­
cio de ciertos productos como el tabaco, la distribu­ reduciendo constantemente hasta llegar a un pro­ tes a d in e ra­
dos de
ción y venta de naipes y de azogue, que eran medio de poco más o menos un navio anual. Mien­
Cochabamba.
comercializados mediante instituciones especiali­ tras el tráfico anual disminuía, el tráfico ilegal se
Dibujo d el
zadas. fue incrementando constantemente. Este último siglo X IX de
hecho se debía principalmente a que el gobierno A lcide d ’
COMERCIANTES Y MERCADERES inglés apoyó la actividad de piratas y corsarios, que O rbigny
Los mercaderes llegaron a adquirir rápida­ al margen de
mente un poderío económico que les permitió con­ atacar a los na­
trolar las actividades del Tribunal del Consulado de vios y flotas
Lima. La riqueza los condujo a nuevos planos en la españolas,
escala de la vida social porque de acuerdo a su p e r mi t ie ro n
magnitud, podían emprender otro tipo de empresas: que la produc­
la minería, la agricultura. ción textil in­
Fue en las ciudades de mayor importancia glesa pudiera
donde los grandes comerciantes, agrupados en gre­ ser introduci­
mios, empezaron a diferenciarse de sus mismos da a través de
compañeros de actividad. La mayor cantidad de desembarcos
capital con que se contaba para las transacciones sorpresivos o
comerciales era lo que determinaba la categoría de por puertos
comerciantes. menores don­
Los mercaderes españoles radicados en de el tráfico les
Lima, fueron los que dieron las pautas de compor­ era más fácil.
tamiento. Durante mucho tiempo fueron ellos los Lim a
únicos que controlaron todo el movimiento comer­ se convirtió en
cial con la metrópoli. Cuando se abrió la ruta de el principal
Buenos Aires (primero como puerto de contraban­ ab a ste ced o r
do y posteriormente legalizando su comercio), esta de mercade­
gran burguesía comercial fue afectada y, conforme rías para el llamado tráfico interno, debido princi­
fueron pasando los años se vieron obligados a palmente a que en esa ciudad se concentró el
recurrir a otros medios para tratar de seguir mante­ gremio más importante de mercaderes. Todo el
niendo su hegemonía sobre el resto de los gremios. comercio legal fue controlado por estos grandes
El comercio del siglo XVI estuvo caracteri­ comerciantes, que mediante vínculos de socieda­
zado por la influencia que ejercían las reglamenta­ des comerciales llevaban sus productos a todas las
ciones del comercio con las Indias a través de la regiones. Los contratos eran permanentes y cotidia­
Casa de Contratación, los Consulados y especial­ nos en la vida de esos hombres y el trato mercantil
mente la fluidez del tráfico entre los puertos de era una actividad cotidiana de todos (Glave, 1989;
España con los de América. El siglo se caracterizó 28).
por la paulatina descomposición del tráfico comer­ Los sitios más apetecidos por los comer­
cial con la península, mientras que a nivel america­ ciantes eran los centros mineros y las ciudades más
no el comercio interregional se incrementó, pese a pobladas. Potosí, por su importante producción
que la administración española dictara las corres­ argentífera, además de aglutinar una importante
pondientes leyes que beneficiaban a los productos población, juntamente con La Paz, por tener en sus
de ultramar. alrededores una población altamente potencial para
Si se toma el ejemplo de los textiles, la el consumo, se convertieron en las ciudades con
producción a nivel local empezó abasteciendo el hegemonía comercial. Junto a ellas, la Plata, el
mercado. La producción de los obrajes y chorrillos Cusco y Arequipa fueron igualmente ciudades aglu­
instalados en la América andina cubrían, en gran tinadoras del comercio con una dinámica de com­
medida, las necesidades de la población nativa, plemento y de competencia.(Glave, 1989:30). Mien­
mientras las necesidades de las ciudades eran cu­ tras Potosí utilizaba del Puerto de Arica para su
biertas por las compañías de comerciantes de Efec­ abastecimiento, los puertos cercanos a Arequipa
tos de Castilla. servían al mercado paceño.
El tráfico entre España y la América efec­ Al margen de los productos de ultramar,
inca, pasó a manos de los
principales conquistadores
como producto del botín de
guerra. La posesión de las
encomiendas coqueras se
convirtieron en motivo de
status entre los conquista­
dores.
En un principio, fue
lacocaprovenientedelazona
cusqueñalaque se ofertó en
el mercado regional, puesto
que los principales merca­
dos eran abastecidos por es­
tos encomenderos; posterior­
R EF E R E N C IA S mente, con la aparición de
1 Sulomo San Ildefonso
2 Sistemo Son Sebastián
pequeñas haciendas coque­
3 Sistema Sutf {Chalvirí} ras en los Yungas de La Paz,
<4 Sistema Norte
5 Cam ina a Tarapayo éstas fueron adquiriendo
• Ingenio minero del Rey
mayor importancia hasta lo­
grar desplazar del mercado
C on recur­ aquellos artículos producidos en la misma región de Charcas a la proveniente del Cusco.
sos privados
empiezaron a circular en una vasta red comercial. El comercio de la coca fue compartido por
y fondos de
Los colonizadores españoles supieron utilizar la españoles e indígenas. La que en pequeñas cantida­
la Corona,
en 1574 se infraestructura vial utilizada por los indígenas, bajo des, generalmente vendían los indígenas, era cono­
inció la el sistema de los Tambos. Las rutas que en primera cida como “coca de rescate”, mientras que la coca
construcción instancia sirvieron para la conquista, seríán utiliza­ vendida en grandes cantidades por criollos o espa­
de un das posteriormente por los comerciantes, como ñoles en los centros de consumo, era conocida
adm irable vías de penetración , siendo los Tambos sitios de como “coca de hacienda”.
sistem a de
interconexión vial.
lagunas o
La producción local del vino de los valles de MERCADO MINERO
represas,
indispensa­ Potosí, la Plata y de Río Abajo en La Paz, no fue El afán de la búsqueda de riquezas condujo
ble p a ra la suficiente como para poder competir con la produc­ a los conquistadores españoles al saqueo de objetos
purificación ción de los valles cercanos a Arequipa, que a la valiosos y la exploración de regiones, en busca de
de los larga se convertirían en los principales proveedores minas de oro y plata de las cuales se había escucha­
m inerales de de este producto. do. En estas circunstancias se fueron “descubrien­
plata. D etalle
El transporte que en primera instancia estu­ do” importantes yacimientos de metales preciosos.
d el cuadro
vo a cargo de los indígenas, como antiguos posee­ De esta manera se empezaron a trabajar las minas
de M ig u e l de
B errio (1758). dores de recuas de llamas, fue pasando a maños de de Porco y Potosí, convirtiéndose esta última en
M u seo d e mestizos gracias a la introducción de la muía. La una de las principales productoras de plata en el
C harcas condición social de los arrieros dependía del núme­ siglo XVI. La producción aurífera también empezó
ro de recuas de que disponían, y por lo general, se a ser significativa y las provincias de Carabaya
convertían en poderosos capitalistas y primero, y Larecaja después, ambas dependientes
acreedores. (Escobari, 1985:43) del Corregimiento de La Paz,pasarían a ser impor­
La coca como producto-americano fue obje­ tantes regiones productoras de oro.
to de un comercio intenso y en especial buscando La mano de obra fue entonces un urgente
los sitios en donde existía una fuerte población problema a resolver, porque en algunas regiones la
indígena, la tradicional consumidora de este pro­ población nativa había disminuido. La escasez de
ducto, poblaciones que se encontraban centradas en mano de obra duró hasta que el Virrey Francisco de
torno a la minería, o regiones agrarias densamente Toledo organizó la mita minera como un servicio
pobladas como la circunlacustre paceña. obligatorio para la población indígena.
110 La producción de la coca, que antes de la La extracción del mineral consumía trabajo
CUADERNOS conquista española estaba controlada por el Estado
DE HISTORIA vivo y capital constante, en madera, herramienta
iluminación, recipientes, obra de ingeniería La dos nuevos molinos que funcionaron con fuerza
molienda y preparación final de los minerales exi­ hidráulica o tracción animal.
gían un trabajo inferior al de la fase precedente, Con la introducción del nuevo método de
pero en cambio era mucho mayor en cuanto a la fundición aumentó la producción argentífera y
proporción de capital empleado. Este capital cons­ Potosí se convirtió en la principal ciudad del virrei­
tante se invertía y consumía como capital fijo nato, donde se empezó a elevar el costo de la vida.
(represas, ingenio de molienda, casas de beneficio) Por el beneficio de la plata, Potosí se transformó un
y como capital circulante (azogue, hierro, sal, co­ polo económico de magnitud, donde llegaban co­
bre, plomo, combustible) representaba el mayor merciantes, mercaderes y aventureros, llevando
porcentaje (Assadourian y otros, 1980:21- 22). todo tipo de productos, desde aquellos destinados a
Bajo estas circunstancias el capital minero la extracción de minerales, hasta los suntuarios y
circuló dentro del mismo espacio regional andino. los de consumo familiar.
Con la creación de zonas especializadas para satisfa­
cer los requerimientos de los procesos productivos, LA CASA DE MONEDA
la articulación de espacios económicos, de regiones El circulante monetario fue uno de los prin­
integradas a consecuencia de la imposición del tra­ cipales problemas por los que tuvo que atravesar la
bajo de la mita, la circulación mercantil encontró en economía colonial. Se efectuaron varios intentos de
estos espacios sitios ideales de movilidad. acuñación de moneda. Recién para 1565 se autori­
De acuerdo a las características técnicas de zó la creación y funcionamiento de una Casa de
producción minera, las faces de extracción y refina­ Moneda a ser instalada en la ciudad de Lima. Esta
miento fueron generando distintos grupos de em­ Casa de Moneda no logró cumplir con los requeri­
presarios: dueños de minas e ingenios y grupos de mientos debido, principalmente, a la falta de exper­
arrendatarios. tos fundidores. El auge de la minería potosina y la
En un principio los dueños de minas recu­ llegada del virrey Francisco de Toledo influiría en
rrieron a la tecnología nativa de fundido de metal, la instalación de una nueva Casa de Moneda en
bajo el sistema de wairas, donde se efectuaba el Potosí. La amonedación de la plata no lograría
fundido de la plata, utilizando pequeños hornos de satisfacer la demanda del mercado andino, pues el
acción eólica instalados en las partes altas o sitios circulante no sólo era utilizado para las transaccio­
donde las corrientes de aire eran fuertes y constan­ nes comerciales sino también tenía demanda entre
tes. los indígenas, quienes debían tributar en moneda.
La introducción del azogue, que ya se había Los créditos eran controlados por los comerciantes
puesto en práctica en Nueva España, México, apro­ y funcionarios que a intereses elevados obtenían
vechando la producción de mercurio de las minas grandes beneficios. Esta falta de suficiente liquidez
de Huancavelica, modificó el nivel de purificación sumandos a una creciente especulación comercial,
y refinación del mineral de plata. Los españoles y a la deficiente organización financiera colonial,
agrupados en gremios de azogueros, empezaron a tuvieron, a largo plazo, resultados adversos para la
controlar la producción. También fueron construi­ Corona. ♦

B ibliografía Mínima
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111
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Los esclavos negros
llevab an m arcas
h e c h a s a fuego en
la frente, e l p e c h o o
los brazos, cada
a m o im prim ía su
propia m arca. Las
d e l cuadro figuran
en e l A rchivo
N a c io n a l d e Bolivia
(S ucre)
E xp ed ien te 1 .6 3 2
Ns 1

Los Esclavos N egros


EL GRAN COLONIZADOR miento y, por lo tanto, con la edad. Un esclavo
Nunca se sabrá el número de los africanos hombre entre veinte y cuarenta años costaba alrede­
que arribaron al Nuevo Mundo en la condición de dor de 500 pesos. Si la venta era "alpor mayor ” el
esclavos, es decir de hombres convertidos en obje­ precio por unidad disminuía. Se los identificaba con
tos. Los cálculos van entre 13y 20 millones, es decir marcas a fuego en la frente, el pecho o los brazos.
un número mayor que el de los europeos que vinie­ Cada dueño una marca distinta.
ron a América. Los dueños estaban naturalmente entre la
Mucho más que el español, el negro fue el gente de mayores recursos económicos: sacerdotes,
gran colonizador de América en las plantaciones de militares, corregidores, regidores, instituciones re­
azúcar y tabaco, en los trabajos agrícolas o domés­ ligiosas.
ticos. También fue obligado a cumplir sombríos Los esclavos podían adquirir la libertad si
oficios; envenenador o verdugo. En Potosífue acu­ llegaban a reunir el dinero suficiente para comprar­
ñador o atabalero. la al dueño en el precio que éste había pagado
Se calcula que alfinal de la colonia había en inicialmente. También por evasión (severamente
Bolivia unos treinta mil esclavos negros. Procedían castigada) o por vejez, que era la forma más cruel,
principalmente de Angola, Congo, Benguela y Bia- pues el dueño concedía la libertad cuando por la
fra y vinieron a Bolivia por la ruta edad el esclavo ya no podía trabajar y, por lo tanto,
del Caribe, Panamá y el Perú sostenerse por su cuenta.
hasta que se abrió el puerto de
'*■# i» Buenos Aires. MANUEL ISIDORO BELZU
■Ju '¿¿t S d Como se trataba de un En la rebelión de Túpac Catari se encuentra
'■?”''****- Jm objeto (por algo se les llamaba al negro en número reducido como artillero o fusi­
“piezas ”), podía ser sujeto de lero. Eran tiradores de élite. En la guerra de la
embargo, trueque, obsequio, Independencia más de una vez se vio obligado a
Ü O é fí cambio, donación, pago de pelear contra su voluntad y sus intereses, porque
deuda, fianza o herencia. intuía que la independencia no le volvería libre.
Peleaba según el bando de su dueño.
Simón Bolívar decretó la libertad de los
esclavos, pero los gobiernos posteriores eludieron
precio estaba esa disposición hasta que durante la presidencia de
re la cio n a d o Manuel Isidoro Belzu se Ies concedió la libertad de
con su capaci­ una manera clara y categórica.
dad de rendi­ A .C .R .
La Fundación de Trinidad
ROGERS BECERRA
N uestra historia no es inven­ concuerda con la celebración del minada (Cachipre) (delm ojeño Chi-
tada. La fundación de la ciudad de Santo cuyo nombre adopta la con­ puere-cam po de hormigas) escogi­
la Santísima Trinidad ■es obra de los gregación. Y com o la Santísima Tri­ do p o r elp a d reB a ra ce: en recuerdo
jesu íta s que conquistaron M ojos nidad invariablem ente ocu rre el d elp a ra je que ocuparon los jesu itas
desde el segundo sem estre del año domingo, es norm al aceptar argu­ Bermudo y A lle r ”, quienes habían
1675. mentos valederos p a ra que fu ése­ “procurado pon erla bajo la p ro te c­
La fantasía histórica de unos mos notificados tan sólo d el año. ción de la Santísima Trinidad.
fundadores cuyos nombres no están P or tal m otivo es que en Tri­ D e donde resulta: la idea con
registrados en ninguno de los libros nidad , sus habitantes solemnizan el que vinieron los jesu íta s a M ojos de
antiguos referentes a M ojos, hay domingo, en homenaje al Santo P a ­ “consolidar una fundación en la
que excluirlas, porqu e el capitán trono, no a sí las efem érides de esta fiesta de laSantísima Trinidad” bajo
Tristón de Texeda no existió jam ás, localidad. la advocación d el D ivino Trino,
y el otro del mismo grado: Juan de E l manual C ronología E s­ aconteció el dom ingo 9 de junio de
Salinas, nunca se aproxim ó a M o ­ pañ ola y Universal, en torno a la 1686. E ste dato lo confirma el D i­
jos. Tampoco navegó e l río M adera, “L ey de m ovilidad ” de fechas p ia ­ rector del O bservatorio de San C a­
menos aún el Mananutata, p e o r el dosas de nuestra religión, ilustra lix to (La P a z ), P. R a m ó n
M amoré. que la P ascua en 1686, año asigna­ Cabré... “Tal com o se venía cele­
La Ciudad de Trinidad en el do p o r el P. B arace com o adveni­ brando, el prim er domingo después
“P a ís llano y boscoso ” nació bajo el miento de Trinidad, tuvo lugar el 14 de la Fiesta de Pentecostés ”
Signo Sagrado del D ivino Tesoro de abril, y com o ésta es de hito H e ah í el más ilustrativo y
d el D ivino Trino, según las referen­ C ardinal para encontrar con m ate­ esclarecedor testim onio, con la si­
cias com pendiadas de “limpio a b o ­ mática precisión cualquier festivi­ guiente adición histórica: “B arace
le n g o ” perteneciente a la iglesia dad variable, se descubre que la funda oficialmente la misión de Tri­
católica. Santísima Trinidad fue el 9 de junio. nidad de Mojos, cerca de aquel em­
Como ningún libro o docu­ En esa “elevación ” o altura plazam iento y conservando aquel
mento sobre la historia de M ojos llamada hoy “Trinidad V ieja”, era nombre histórico ”[ Afirm ación rea­
registra datos algunos acem a de la donde vivía el cacique de lizada p o r Valeriano O rdóñez en
fundación de Trinidad que es lo que nombre Siyavo- B arace d e Isaba].
Ínteres# tibicqr, ni su fundador: uko, so b re la En conclusión, la ciudad de
R .P J . Cipriano B ar ace, transmitió zona situada Trinidad en la geografía de M ojos,
porm enores, me remito al C alenda­ i en la región hoy departam ento Beni, p o r p ro vin ­
rio G regoriano del catolicismo. Los comúnmen- cia e inducción a las noticias subs­
documentos estánprecisam entepara tanciadas de p ru ebas veraces y
investigar y enderezar conceptos axiomáticas, tiene que figurar en
la historia de las M isiones Jesuí­
E l p a d re B arace fue devoto ticas, a p a rtir d el 9 d e junio de
de la Santísima Trinidad. P ara 1686.
que se regocije con m atices de A ños después p o r ra­
beneficencia el domingo que se zones en el cam bio caprichoso
le asigne la agenda eclesiástica d el río M amoré, Trinidad expe­
y mantener en la atm ósfera de rimentó dos traslados. P o r la
la Trinidad el espíritu de vene­ condición ventajosa se eligió
ración el D ía P atronal la novel com o acentamiento terminante,
parcialidad, el fundador advir­ el p a ra je actual efectuado p o r el
tió con brillante acierto, p re s­ P. J. Dr. P edro de la Rocha, en
cindir la fecha de erección de el año 1769, siem pre próxim o a
este suceso. un pin toresco río (arroyo San
E ste racionam iento se Juan, cuyo nombre indígena es:
manifiesta en la evidencia de m o jije, p e q u e ñ a c a la b a za ,
que era habitual en los funda­ mate), p a ra que la ciudad se
dores de tipo cristiano, Bautizar m ire en el lúcido espejo de sus
los pu eblos en el aniversario que
“lin fa sp u ra s”. ♦
La Producción de Plata Potosina
D urante la Época Colonial
“CECILIA BLANCO
* EGRESADA El Cerro Rico de Potosí fue descubierto en la década de 1570, el encargado de organizar el
DELA 1545. En los primeros años de la colonia la produc­ sistema de la minería en Potosí. Para conocer mejor
CARRERA DE ción de plata potosina superó a la de los yacimien­ la región, donde debía aplicar sus disposiciones,
HISTORIA,
UNIVERSIDAD tos mexicanos de Zacatecas y Guanajuato, que realizó una visita por todo el territorio del Virreina­
MAYOR DE cobraron importancia un siglo después. to; Peter Bakewell señala que “Fue el único virrey
SAN ANDRÉS Enrique Tandeter explica que “La peculiar del Perú que hizo un viaje asf ’ (1989:73). La visita
geología del Cerro Rico, con vetas grandes, múlti­ de Toledo duró cinco años.
ples y muy concentradas hacia la cumbre, por tanto Los resultados de esa visita por los territo­
de fácil acceso, determinaron una rapidísima y rios del virreinato del Perú se tradujeron en una
barata explotación inicial que culminó con el gran serie de disposiciones tendientes a ejercer mayor
auge de fines del siglo XVI” (1992:19) control sobre dicho territorio y sus pobladores; las
disposiciones más importantes fueron: la aplica­
U PRODUCCIÓN DE PLATA ción de las “reducciones”, la organización de la
DESPUÉS DEL VIRREY TOLEDO mita y los tributos.
Fue el Virrey Francisco de Toledo, durante Para la misma época se introdujo en Potosí
un nuevo proceso metalúrgico; el de amal­
gamación en frío. Con este método era po­
EL TERRITORIO ENTRE HUANCAVEUCA Y POTOSI
sible aprovechar minerales que tenían poca
cantidad de plata, lo que favoreció a que la
□ Principales asientos espono
O Comunidades nativas
& Asientos mineros ,
producción de plata creciera enormemente
Actuales fronteras nació " 0
a partir de 1575. En la década de 1550-60,
Potosí participó con un 17% en la produc­
ción mundial de plata. Hasta 1580 alcanzó
el 21,6% y para 1600 había subido al 42,5%.
El alza de la producción trajo apare­
jada la necesidad de aumentar el número de
ingenios, que según Capoche, en el momen­
to de máximo apogeo de la minería potosina
llegaron a 108. Los ingenios eran los recin­
tos donde se lavaba, molía y almacenaba el
mineral; habían comenzado a funcionar unos
años antes de la llegada de Toledo, pero se
generalizaron después de sus disposiciones.
Estas plantas de procesamiento, para res­
ponder al aumento de producción y a la
demanda, comenzaron autilizar máquinaria
movida por energía hidráulica para lo que se
construyó un río artificial denominado "La
Ribera"
Para proveer de energía suficiente
para todos los ingenios, se construyeron
M a p a q ue m uestra las principales poblacio­ lagunas artificiales, que estaban conectadas entre sí
114 n es coloniales en tre H u an cavelica y
CUADERNOS
y suministraban el líquido elemento ininterrumpi-
DE HISTORIA Potosí. D e l libro Potosí., 1 988
damente, tanto a los ingenios como a Producción de Plata, Potosí, 1581-1810
(pesos)
la ciudad.
La producción de plata en Poto­
sí presenta de manera general, a lo largo
de 250 años, dos momentos de auge,
uno comprendido entre 1580 y 1650; y
otro, de 1730 a 1790, separados ambos
por un largo período de decadencia.
La producción de las minas de
plata estaba a cargo de los azogueros,
que debían pagar “.?.un impuesto del
20% de su valor, el llamado quinto
real, que se hacía efectivo al entregar
el metal para su afinación y acuña­
ción” (Tandeter: 1992:28).
Fuente:
Los estudios realizados sobre la minería de Sin embargo, Tandeter demuestra que los
T e P a s ke
la plata están en base a los datos de la plata produ­ propios azogueros no querían que se destruyeran los Bullion
cida que pagaba dicho impuesto, por lo que es trapiches como medida efectiva para evitar el robo Production
difícil estimar la producción que evadía el quinto de mineral ya que “...no convenía porque aunque a in México
real. Durante el siglo XVII, la producción de plata ellos les hacían daño hurtándoles los metales, sería and Perú,
que pagaba el quinto real parece haber mantenido destruir la república, porque aquellos trapiches en 1 5 8 1 -1 8 1 0 .
Gráfico que
un equilibrio; es durante el período de auge del gran parte la mantenían con los piñones que en tanto
m uestra la
siglo XVIII en el que la producción minera y los número sacaban cada semana y acrecentaban los
producción
ingresos a las Cajas Reales de Potosí se muestran reales quintos...” (1992:130) Esto nos lleva a pensar de plata
discordantes (Ver gráfico) “...a diferencia de lo que los españoles acordaban con algunos campesi­ potosina
ocurrido en los momentos de auge de la producción nos el “kajcheo”, es decir pagaban el quinto real de en tre 1581 y
en el siglo XVI, el alza del siglo XVIII no se traduce una parte de lo que producían en los trapiches, pero 1810. V e r en
en una bonanza para las arcas fiscales potosinas” aumentaban sus ganancias ya que reservaban otro T a n d e ter
tanto para sí mismos y para compensar a los kajchas. (1 9 9 2 : 2 0 )
(Tandeter: 1992:161)
A pesar de que el “kajcheo” era una práctica No obstante, los problemas de robo del
consolidada en el Potosí colonial, no dejaba de mineral y evasión del impuesto real, Desde 1570
representar un inconveniente para sus autoridades; hasta casi 1800, “...la plata controlada por la Real
este era un sistema por el cual grupos de indígenas, Caja de Potosí representó una contribución de
en algunos casos respaldados por blancos, acudían veras importante a la producción mundial de esa
a las minas de plata durante el fin de semana para época... del orden del 2 0 % ...” (Arduz
extraer mineral y procesarlo por cuenta propia en Eguía: 1984:41-44)
los trapiches sin pagar impuestos.
----------------- LA MINERIA POTOSINA Y
Producción minera e Ingresos de las Cajas Reales por minería,
Potosí, 1680*1809 U S REFORMAS BORBÓNICAS
(1680-9- 100)
A fines del Siglo XVIII,
los Borbones se hacen cargo del
gobierno español y lanzan una
serie de reformas que afectaron a
todo el territorio colonial.
“A la minería se le prestó
entonces particular atención, ya
que se esperaba que su desarrollo
permitiera a la vez, el incremento
de los ingresos que la Corona
: RS. Mein. The Economíei ol New Span «ftdPeni. 1
a«*OJ A1.A2.A3. A4. ASy Aí
obtenía en sus colonias y la am­
Fuente: H .S . Klein, The Economies of New pliación del mercado americano
Sapain and Perú, 1680-1809. V e r e n para beneficio de los comerciantes peninsulares” 115
LOS BOLIVIANOS
T a n d e te r ( 1 9 9 2 : 1 6 0 ) __________ (Tandeter: 1992:211). EN EL TIEMPO
los precios del azogue; en segu n d o lugar, realizó
Repartimientos sometidos a la Mita de Potosí esfuerzos para que los em presarios m ineros adqui­
rieran las herramientas de trabajo de las m inas a
m enor costo. Los azogueros habían v isto con bene­
plácito la labor de M anrique por lo que sugirieron
que de dictaran Ordenanzas que regularan la activi­
dad y producción minera.
Sin em bargo “A fin es de 1785 com en zó un
largo proceso que resultará en la redacción de dos
cuerpos su cesivos de Ordenanzas para la minería
del R ío de la Plata, sin que se llegu e a sancionar
ninguno de los d o s” (Tandeter: 1992:217). Manri­
que es reem plazado en el cargo por Francisco de
Paula Sanz, en 1787.
Sanz realizó durante su gobierno una m inu­
cio sa inspección para con ocer el estado de la indus­
tria minera. En 1790 presentó sus Planes de R efor­
ma que contem plaban principalm ente: un nuevo
repartimiento de la mita, una redistribución de los
trabajadores forzados, buscar vetas vírgenes a tra­
vés de nuevos socavon es y la generalización del
m étodo traído por la m isión N ordenflicht.
Durante tres años Sanz y Pedro V icente
Cañete, su asesor, trabajaron para implantar los
puntos tratados en los Planes de R eform a en un
C ódigo, el llam ado C ód igo C arolino que era “...ex­
presión de una política coherentem ente favorable a
la acum ulación de capital en m anos de los azogue-
ros arrendatarios y de los propietarios que explota­
Repartimientos Juan del Pino M anrique, lleg ó a P otosí en ban sus in g en io s...” (Tandeter: 1992:246)
som etidos a 1781 con el título de gobernador, pero con las El C ód igo Carolino fue rechazado en Espa­
la mita de
reform as adm inistrativas introducidas por los Bor- ña, esta d ecisión se c o n o ció en P otosí y a esto se
Potosí.
bones se convirtió en 1783 en el primer Intendente surpó la agudización de otros problem as que afec­
R eporducido
d e l libro de de P otosí. taban a la minería,, las reformas propuestas por Sanz
Josep D e acuerdo a las nuevas orientaciones p o lí­ habían fracaso com pletam ente, la producción de
B arn adas tico-eco n ó m ica s, él creía que, para revivir la pro­ plata ingresó en un nuevo período de decadencia y
C harcas. ducción m inera, era necesario fom entar y otorgar las luchas por la independencia no permitieron que
O ríg en es ventajas a lo s azogueros d e Potosí. se tomaran m edidas efectivas sobre la minería en
h istó rico s C om o primera medida, estableció el baja de Potosí. 4-
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CUADERNOS
DE HISTORIA
El Surgimiento de las Haciendas en Charcas
Siglos XVI y XVIi
“CARMEN JOHNSON

EL M O R DE LA TIERRA hacendados. Tenemos así dos grupos de hacenda­ *CARRERA DE


HISTORIA.'
Con la conquista española, las tierras ame­ dos: los que no contaban con ningún reparto de
UNIVERSIDAD
ricanas pasaron a ser consideradas propiedad real. mano de obra y, los que teniendo la mano de obra MAYOR DE
Esto implicaba que sólo a través de una gracia o una de su encomienda, la usaban para roturar las tierras SAN ANDRES
merced real se podría obtener la propiedad privada de su hacienda. En ese período temprano, las ha­
de la tierra. Oficialmente estas gracias y mercedes ciendas nacen alrededor de las ciudades fundadas,
sólo las podía dar el Rey, pero éste autorizó a los pueblos y los campamentos mineros.
algunos conquistadores, a virreyes, e incluso a los En Charcas, hubo una creciente cantidad de
cabildos, a otorgar tierras a españoles si éstos europeos que ya tenían ranchos y pequeñas granjas,
deseaban fundar poblaciones, siempre y cuando el hacia 1560. Eran alrededor de mil los españoles,
hecho no perjudicara a los indígenas. (Burga 1976: que según los cálculos, estaban asentados en Chu-
89,90,91). quisaca, Tarija, Mizque, Cochabamba, Tomina,
Hacia 1550, las tierras que se encontraban Paspaya, Pilaya, Cliza, Sacaba, etc... y que se
próximas a las ciudades empezaron a ser valoriza­ ganaban la vida mediante la agricultura.
das. (Keith 1976: 54) Cuando el Virrey Toledo llegó a Charcas en
Los españoles migrantes que llegaron a Char­ 1570, encontró que los colonizadores españoles
cas en una segunda y hasta tercera ola, se encontra­ habían negociado, arrendado, comprado, cohesio­
ron con que ya estaba repartida en encomiendas; nado o simplemente ocupado las tierras de muchos
fue necesario entonces que la mayoría de españoles ayllus andinos.(Larson 1992: 101-103).
no privilegiados con encomiendas, encontraran Los indios solían arrendar o vender peque­
otra forma de ganarse la vida. Al principio esto ñas parcelas a los españoles, que poco a poco
significó inversiones en rebaños de ganado ovino, acabaron enajenando las tierras comunales. (Keith
porcino, vacuno y caprino, y poco a poco, la inver­ 1976: 23). El ayllu no pudo detener esta apropia-
sión se hizo mayor en pequeñas empresas agríco­
las.
Entre 1550-1560, la habilidad de algunos de
los gobernadores para asignar concesiones de tie­
rras agrícolas, hizo posible el brote de un reducido
sector de la economía independiente dedicada a la
agricultura y a la crianza del ganado, sector que con
los años se hizo cada vez más independiente. (Keith
1976: 4)
En la Colonia, la tierra no valía casi nada
como tal, su valor estaba en la posibilidad de contar
con mano de obra estable que trabajara los cultivos.
(Crespo et al. 1984:25). Más adelante se valorizaría
más si contaba con construcciones, canales de riego
e instrumentos de trabajo. (Burga 1976: 109).
Esta mano de obra estable la tuvieron los
encomenderos, por eso no es de extrañarse que
algunos de los primeros hacendados hubiesen sido
también encomenderos. Lo cual no significa que
todos los encomenderos hubiesen pasado a ser
ción de sus tierras de comunidad ya que la presión encomenderos se apropiaran de la tierra y retuvie­
fiscal era tal, que sólo les quedaba el arriendo o ran la mano de obra indígena que antes les corres­
venta de su patrimonio para cumplir con los tribu­ pondía por la encomienda.
tos. Una de las transacciones registradas, nos habla La mayoría de las reformas de Toledo, que­
del pago de 560 pesos a los indígenas de Cliza, por riéndolo o no, acabaron legitimando los despojos
una cantidad de parcelas de tierra no especificada, de tierras indígenas. Por ejemplo, las concesiones
alegando que los indígenas necesitaban dinero con­ de tierras dadas a los fundadores de la ciudad de
tante para comprar vacas, ovejas e incluso llamas. Cochabambaen 1574. Toledo reguló que todos los
Vemos entonces que las primeras haciendas que fundaran la ciudad serían vecinos y, al ser
nacen de operaciones tanto de carácter oneroso vecino se tenía derecho a una parcela de tierra.
como coercitivo. (Larson 1992:105,106). Tras esto, la Corona otor­
Para la Corona, sin embargo, las haciendas gó títulos de propiedad para legitimar la apropia­
eran un problema, ya que los indios de las haciendas ción individual de la tierra por los europeos. Por
no pagaban el tributo. Recordemos que el tributo lo estos títulos, la Corona obtuvo grandes ganancias
pagaban los originarios. Un indio que había busca­ ya que para que la tierra fuese considerada como
do refugio, trabajando en una hacienda, no era ya un propiedad individual, la persona debía pagar cier­
originario, y así grandes masas de tributarios, deja­ tos derechos a la Corona.
ron de serlo. Reconociendo la necesidad de mano de obra
de estas haciendas, Toledo institucionalizó las rela­
TOLEDO Y LA PROPIEDA DE LA TIERRA ciones laborales serviles en las haciendas cerealeras
Con las reformas toledanas, el panorama de de los valles del Alto Perú. Esta mano de obra
la propiedad cambió totalmente. Toledo, como par­ permanente la formaban los yanaconas. Los yanaco­
te de un proyecto nas eran trabajadores agrícolas que dependían del
señor para su subsistencia. (Larson 1992: 109-116).
acabar con el También existía una fuerza de trabajo tem­
dominio de los poral. Esta la formaban indios de ayllus que pasa­
In d íg en as de
encomenderos ban un tiempo en las haciendas, sobre todo en el
Obrajes,
vistos p o r período de cosecha en julio y agosto, y que después
A nd ré volvían a sus ayllus. Estos indios eran pagados,
B resson , tanto con p roductos de lahacienda, como en dinero.
(Sebill 1989:95; Larson 1992:109). Pero la mayo­
ría de los hacendados dependían de un grupo nu­
clear de trabajadores permanentes, o sea de sus
yanaconas.
™ - Otra de las reformas de Toledo que
acabó favoreciendo laexpropiación de tie­
rras comunales, fue la reducción de indios
en Pueblos de Indios. Esto significó rom­
per con los cánones andinos de ocu-
,v*_ pación del espacio y empezar a
Vv , n ». vivir en pueblos como lo hacían
\ • los españoles.
^ Debemos añadir a esto, el
.£ gran descenso demográfico que hubo
‘W en el s.XVI, por las guerras civiles y las
* epidemias. Ambos factores dejaron gran­
des territorios abiertos a la colonización
^ • V \
española y las haciendas se extendieron hacia los
reguló la disolución de las encomiendas. Paulatina­ territorios más fértiles. (Larson 1992: 109).
mente, desapareció la propiedad vinculada al enco­ A la vista de los españoles, estos territorios
mendero y se consolidó la propiedad de contornos eran “terrenos baldíos”; es con esta mentalidad que
118 más definidos. (Burga 197: 97). para 1593 se realiza la primera “composición de
CUADERNOS
DE HISTORIA
Esto ocasionó que algunas veces los ex­ tierras baldías o realengas”. Esta composición de

/ I
tierras es el segundo mecanismo, ticamente gratuita,f incluso cuando contrataban a
después de las gracias o merce­ los trabajadores temporales, la mayor parte de su
des, que la Corona utiliza para salario, lo daban en productos de la propia hacien­
llenar sus arcas. (Burga 1976: da. Otra característica de las haciendas es su ten­
99) dencia al autoabastecimiento. Para esto, no sólo
Para las comunidades este son agrícolas sino que cuentan con numeroso gana­
es un nlievo mecanismo de usurpa­ do.
ción de sus tierras, ya que esos Este gran sector agrícola nace y se hace
territorios no eran baldíos sino de importante en función de la demanda de
propiedad de la comunidad. Esta Potosí. Es este el factor que más pesa
composición consiste en subas­ cuando se habla de la expansión de las
tar de forma pública esas tierras haciendas y del trabajo servil. Potosí, des­
vacas o baldías. (Crespo et. alt. pués de 1570, fue el mercado interior de
1984:20). Por lo tanto, la subasta es consumo más importan­
otra forma de usurpación de tierras. te del espacio pe­
Resumiendo tenemos que ruano. A lo largo
las haciendas se crean por: de la sierra y los
- Mercedes o Gracias rea­ valles de Bolivia,
les el norte argentino, el norte
- Compra de tierras a los chileno y Perú, se organizaron empresas
indios agrícolas y pastoriles para abastecer a
- Subasta de tierras de las lla­ Potosí.
madas baldías (composición de A fines del s. XVI, Cocha-
tierras) .bamba era ya un importante ex­
- Apropiación y usurpa- portador de cereales a Potosí y a
ción indebida de tierras comuna- ' otros pueblos mineros de la sie­
les. rra. Por este motivo fue conocida
como el “Granero del Alto Perú”. En este proceso,
LA HACIENDA UNA INSTITUCIÓN los hacendados establecieron su hegemonía en la
ECONÓMICA Y POLÍTICA economía regional y hacia 1630 ya existía una
En términos económicos una hacienda po­ aristocracia terrateniente.
día ser muy rentable, ya que necesitaba poca inver­ En opinión de Keith, la aparición de la
sión. Si el propietario la había obtenido en subasta hacienda como institución económica y política, no
(composición de tierras), por ejemplo, no era ne­ surge del sistema de encomiendas, sino en oposi­
cesario que pagara el precio de una sola vez. La ción a este. (1976:57). Sin embargo este tema está
garantía sería la propia hacienda. poco estudiado y en términos historiográficos sólo
En cuanto a la mano de obra, ésta era prác­ tenemos aproximaciones. ♦

B ibliografía Mínima
BURGA, Manuel.
1976 De la encomienda a la Hacienda capitalista. IEP, Lima
CRESPO, Alberto, et. alt.
1984 Siporo. Historia de una hacienda. UMSA, Inst. de Investigaciones históricas, La Paz.
LARSON, Brooke
i 992 Colonialismo y transformación agraria en Bolivia. Ceres, Cochabamba.
SÁNCHEZ ALBORNOZ, Nicolás.
1978 Indios y tributos en el Alto Perú. IEP, Lima
SEBILL, Nadine.
1982 Ayllus y Haciendas. Hisbol, La Paz.
KEITH, Robert
1976 La Hacienda, la comunidad yv el camnesinado
campesinado en el Perú. IEP.
IEP, Lima
119
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
\

Las Misiones Jesuíticas de Chiquitos


ALCIDES PAREJAS MORENO

. En 1560 se fundó la gobernación de Mojos, comunicación. Lógicamente se trata de tierras muy


posteriormente llamada Santa Cruz de la Sierra, fértiles en las que los grandes bosques dominan, o
cuya capital -Santa Cruz de la Sierra- fue fundada por lo menos se encuentran relativamente cerca
en 1561. En el inmenso territorio de esa goberna­ como para proporcionar fácilmente abundante ma­
ción que abarca, lo que hoy conocemos como dera de construcción”.
Oriente Boliviano, se desarrollaron las misiones Aunque la tierra de Chiquitos fue el primer
jesuíticas de Moxos y Chiquitos. escenario de la conquista española del Oriente
La Compañía de Jesús fue fundada en 1540, boliviano, con el traslado de la capital a la goberna­
momento en que la cristiandad vivía una de sus ción esta región quedó casi completamente olvida­
peores crisis: la reforma luterana. En poco tiempo da hasta fines del siglo XVII. En esta época los
se engrosaron sus filas y pasaron casi inmediata­ indios chiquitanos depusieron las armas y el gober­
mente a tierras americanas, donde a fines del siglo nador recurrió a la Compañía de Jesús para que
XVI ya habían fundado sus principales Colegios. hiciera la “entrada” a la región.
Se establecieron a lo largo de todo el continente: El año 1691 se fundaba San Javier, la prime­
México, el Darién, el valle del Orinoco, el Meta, ra reducción en tierra chiquitana, a la que siguieron
Maynas, Moxos, Chiquitos y el Paraguay. “Si se San José, San Rafael, Concepción, San Miguel, San
observa la ubicación de estas misiones - dice el Ignacio, Santa Ana y Santo Corazón.
argentino Buchiazzo - es fácil notar que todas ellas En lo religioso estas misiones dependían de
estuvieron situadas en las fuentes de los grandes la provincia jesuítica del Paraguay. Actuaban con
ríos, Meta, Orinoco, Beni, Paraguay y Uruguay, en total independencia del Obispo de Santa Cruz, bajo
tierras cuya altitud no pasa de los 500 metros y a cuya jurisdicción se encontraban; éste sólo interve­
veces mucho menos como por ejemplo Moxos y nía con sus visitas, que fueron escasas, para infor­
Chiquitos, donde ocuparon zonas bajas y anegadi­ mar de su estado y progreso.
zas que hicieron y aún hoy hacen muy difícil la L d s jesuitas siguieron en líneas generales el
mismo programa político que en otras
áreas de América: conversión de los
indios al cristianismo; aprendizaje del
idioma indígena, enseñanza de las dis­
tintas técnicas europeas; incorporación
de las autoridades nativas a los munici­
pios locales; exclusión de los colonos
hispanos de las comunidades indígenas.
Menos de un siglo permanecie­
ron los religiosos de Loyola en tierras
chiquitanas. En 1767 el rey español
ordenó que fueran expulsados de Espa­
ña y sus posesiones. Los religiosos aban­
donaron el área dejando un saldo muy
positivo: muchos pueblos perfectamen­
te establecidos y un gran número de
indígenas "reducidos".

ORGANIZACIÓN DE LAS MISIONES


Iglesia Catedral en la misión jesuítica de la Superada la primera fase de penetración y
CUADERNOS
DE HISTORIA Concepción en Chiquitos ________ asentamiento, los misioneros se dedicaron a conso-
lidar la obra siguiendo las directri­
ces ya sancionadas por la experien­
cia de medio siglo de éxito. Toda la
misión estaba bajo la autoridad in­
mediata de un superior que era nom­
brado por el Provincial del Para­
guay. En cada uno de los pueblos o
reducciones había dos misioneros
que eran los responsables máximos
de la vida local: uno se ocupaba del
gobierno espiritual y otro del mate­
rial. Para los asuntos de menor cuan­
tía hubo un gobierno de los propios
indios, cuya máxima autoridad era
representada por un cacique asisti­
do por autoridades de rango inferior
y que componían el cabildo.
El trabajo estaba perfecta­
mente organizado. Se contaba con
un mayordomo y un teniente para
cada clase de industria, que tenía como encargo encontraba la iglesia; a un costado de ésta el Cole­ arquitectóni­
velar por el buen desarrollo del trabajo y la buena gio o residencia de los padres y al otro lado el co de San
calidad de sus productos. Cada cabeza de familia José de
cementerio. Los restantes tres lados de la plaza
Chiquitos.
recibía una parcela que debía trabajar. El producto estaban ocupados por las casas de los indígenas,
Construido
de ésta era entregado íntegramente a los misione­ colocadas en hileras de modo que era fácil agregar en 1740-
ros. De esta forma había un fondo común del que los nuevas viviendas cuando la población crecía. Cerca 1754
padres hacían un reparto quincenal; una ración de del Colegio, generalmente detrás del templo, esta­
carne, el vestido necesario, medicina, etc. En este ba la casa para las “viudas” y “recogidas”. El
reparto se incluían a las personas no productivas, Cabildo quedaba a veces en uno de los costados de
viudas, ancianos, enfermos, niños y aquellos que se la plaza, otras, en sitios algo más alejados. Los
dedicaban a trabajos en la iglesia. talleres y depósitos estaban siempre contiguos a la
La educación religiosa seguía un plan prees­ residencia de los padres y la huerta a espaldas del
tablecido: los menores de doce años estaban obliga­ templo. La casa para huéspedes se situaba siempre
dos a asistir todos los días a misa y por la noche a lo más alejado del núcleo de casas de indios.
las oraciones y a la enseñanza del catecismo; los Por los documentos de la época se sabe que
mayores asistían a la misa dominical y a la explica­ existieron escuelas para niños, hospitales y cárce­
ción de la doctrina. Los niños eran educados en dos les, sin embargo, no se ha podido establecer la
escuelas, una para letras y otra para la música y el exacta ubicación de estos edificios.
canto, elemento muy importante entre estos indios El centro de la plaza estaba ocupado por una
y que los misioneros supieron aprovechar para la gran cruz, sobre zócalo o escalones. En algunos
evangelización. Todos debían aprender a leer y a casos hubo también grandes cruces en los ángulos
escribir, “pero estaba prohibido estudiar la lengua de la plaza a la manera de las capillas posas de la
española para que la comunicación no corrompiese arquitectura andina. En el caso de San José, de
su sencillez”. La enseñanza de artes y oficios no acuerdo al viajero francés D ’Orbigny existían pe­
estaba limitada a los niños. Dada las buenas dispo­ queñas capillas en las esquinas de las plazas.
siciones y sensibilidad de estos indios, pronto se
convirtieron en magníficos artistas. LA ARQUITECTURA
El historiador de arte Buchiazzo ha estable­
TRAZADO DELOS PUERLOS cido tres etapas en la arquitectura de las misiones
Los edificios de una misión se agrupaban paraguayas, lo que ha permitido agrupar o clasifi­
siempre alrededor de una gran plaza, que por lo car sus templos con gran precisión. En líneas gene­
m
general medía 150 varas y a veces más. Al frente en rales esta división puede ser también aplicada al
LOS BOLIVIANOS
el eje, ocupando el emplazamiento principal, se caso de Chiquitos. Veamos las tres etapas: EN EL TIEMPO
1. La primera corresponde al siglo XVII; se sus especies y de laurel, para tijeras y tablas. Secos
caracteriza por la escasez de artistas y pobreza de ya se traen al pueblo con 20 o 30 yuntas de bueyes
recursos, lo que obligó a soluciones en madera. por su mucha longitud y peso. Arréglase la parte de
2. A caballo, entre los siglos XVII y XVIII, sus raíces para que puedan entrar en los hoyos, y se
llegaron las misiones Hermanos Coadjutores; esto chamuscan bien con fuego para que resistan a la
significó una revitalización de la arquitectura mi­ humedad. Lo que ha de sobresalir del hoyo se labra
sionera. Aunque mantuvo la estructura de madera, bien en forma de columna con su pedestal y comisa,
comenzó a utilizar la piedra en los muros. Se dieron ya sea cuadrada o cilindrica. Hácense los cimientos
cambios también en lo que a las portadas se refiere: de grandes piedras, dejando en ellos los hoyos para
mientras que en las de la primera etapa se concretó los pilares, que regularmente se colocan de ocho en
al tejado avanzado para formar un porche, en ésta se ocho varas. Métense los pilares en los hoyos, y se
presentaba un hastial de piedras con portadas y les hecha alrededor cascajo de teja y ladrillo hasta
ventanas decoradas. llenar el hoyo, después piedra y finalmente tierra,
3. Poco antes de la expulsión de la Compa­ apelmazándola todo y nivelándolo. Así se ponen
ñía empezaron a llegar varios arquitectos jesuítas. los pilares de las paredes y los de las naves del
Esta tercera etapa presenta edificios totalmente de medio. Después se ponen los tirantes y las tijeras, y
piedra y abovedados a la manera europea. La mayor finalmente el tejado. Hecho esto se prosiguen las
parte de ellos quedaron inconclusos. paredes hasta el cimiento, que como dije antes son
Si aplicamos esta tipología a Chiquitos en­ de adobe y de cuatro a cinco cuartas de ancho; en
contramos que la mayor parte de los templos co­ medio de ellas quedan los pilares, aunque en algu­
rresponden al primer tipo, aunque construidos du­ nos casos se hace una caja en la pared, de modo que
rante el siglo XVIII; existe un ejemplo del segundo, la mitad el pilar sobresale del muro. De este modo
San José, y ninguno del tercero. carga toda la fábrica del tejado sobre los pilares y
La principal característica de un templo nada en la pared. Del mismo modo se fabrican las
chiquitano estriba en la utilización de esqueletos de casas de los padres y de todo el pueblo...”
madera; estas estructuras permitieron la erección Las fachadas tienen una sola puerta de in­
de grandes edificios fáciles de construir, funciona­ greso y ventanas ciegas. Las portadas se cobijan por
La d e s a p a re ­ les y perfectamente adaptados a las características la prolongación de la estructura interior que avanza
cida misión climatológicas de la zona. hasta formar un pórtico. La decoración consiste,
de La Las iglesias tienen planta de tres naves; - para la parte exterior, en columnas sem iempotradas
Exaltación.
tienen cubierta a dos aguas, pórtico y peristilos. De y obra de marquetería real o imitada en barro. En lo
G rab ad o d e
acuerdo a la relación del P. Cardiel éste era el modo que al interior se refiere, la decoración se concentra
K oller
en la bella talla de las columnas. Existen
ejemplos de magnífica pintura mural, espe­
cialmente el caso de San Rafael.
En la misma Relación del P. Cardiel
encontramos importantes datos referentes a
la decoración. “Para blanquear las paredes,
dice, hacemos la cal suficiente con grandes
caracoles que en todas partes hay. Mándase a
las mujeres que los encuentran al ir y volver
de sus sementeras traigan tres o cuatro cuan­
do vienen a pedir carne. Los caracoles se
ponen en un homico de dos pies de ancho por
otro tanto de largo y como cinco de alto.
Pénense abajo una capa de carbón; encima
otra de caracoles. Préndese fuego al carbón
de abajo por un agujero y en pocas horas se
quema todo. Muélense los caracoles quema­
de fabricarlas: “Córtense en las menguantes de dos y se les mezcla agua de cola sacada de cueros, y
invierno unos árboles llamados tajibos, u .otros con ella se da un blanqueo muy lucido a las paredes,
llamados urendey, más fuertes que el roble de que por la cola no se pega a la ropa...” Más adelante
CUADERNOS Europa, para pilares y horcones, y otros de cedro y este mismo informe dice: “que [las iglesias] están
DE HISTORIA
adornadas por muchas y grandes
ventanas, así para la luz como para
la ventilación en tiempos de calor » \
... Los altares son tres y
algunos cinco, con hermosos reta­ brasil
l._____
blos dorados. Los troncos que sir­ O SAN IGNACIO l ‘'* --- -- -.
DE VELASCO
ven de pilares, ya sean cilindricos SAN MIOUEL
• s a n ta ana

• san RAFAEL
o cuadrados, están adornados de
pinturas doradas. La bóveda de la
nave central es de tablas, y tiene
los mismos adornos que las co­
lumnas, y en algunas partes están CHIQUITOS *S A N JUAN

adornados los marcos de las ven­


tanas. El pulpito y confesionarios,
que están primorosamente labra­
dos y son de madera, están tam­
bién pintados y dorados.
Tenemos, pues, una es­ X \
PARAGUAY
tructura, esqueleto, de madera que
tiene por todas partes corredores
anchos que defienden las paredes
de los temporales. Surge la pregunta: ¿se trata esta en las de Chiquitos actuó durante las décadas de M a p a con la
estructura de algo novedoso, de algo original de la 1720-1760 un grupo de jesuítas centroeuropeos ubicación de
las m isiones
arquitectura misional? Como bien apunta Buchia- nacidos en Baviera, Bohemiay Suiza. Los nombres
je s u ític a s de
zzo, si se trata Escuetamente del esqueleto de made­ de los mismos y su actuación se puede apreciar a
la época
ra, es algo que se usó con frecuencia en Europa; través de la documentación existente... Desde el colonial en
pero al tratarse de árboles enteros con las raíces punto de vista artístico este grupo trajo a Moxos y Chiquitos,
calcinadas, estamos ante algo totalmente novedo­ Chiquitos la visión del barroco norte y centro- ah o ra S anta
so. Por otra parte, hay que tener en cuenta que los europeo que a veces se refleja en las obras bolivia­ C ru z de la
pueblos aborígenes de la zona tenían este mismo nas. Martereer, Mesner, Knogler, Borinie y Schmi- Sierra. D e l
libro M u seo s
sistema de construcción. dt, son algunos de los nombres se estos jesuítas
de Bolivia de
Esta técnica del esqueleto de madera tuvo escultores, tallistas, arquitectos y músicos que ex­
M e s a G isbert
influencia en las zonas vecinas. Más concretamen­ presaron lo que habían aprendido en Europa...”
te, es notable el influjo ejercido sobre la arquitectu­ Laarquitecturamisionerachiquitana ha sido
ra de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, práctica­ estudiada por investigadores como Plattner, Bu-
mente el único núcleo urbano importante en los chiazzo, Molina, Barben, Ibáñez, Suárez, Mesa-
llanos orientales. Gisbert. En los últimos años se ha desarrollado
Gracias a trabajo de algunos investigadores gracias a aportes de instituciones católicas alema­
se han localizado los nombres de algunos arquitec­ nas, un programa de restauraciones, a cargo de
tos que trabajaron en estas mismas misiones. “De Hans Roth, con excelentes resultados. Es de desear
acuerdo a las investigaciones de P. Plattner, dice que la preservación se extienda a la pintura, escul­
Mesa-Gisbert, tanto en las misiones de Mojos como tura y artes menores, que están casi olvidadas. ♦

B ibliografía Mínima
BUCHIAZZO, Mario J.
1972 Arquitectura en las misiones de Moxos y Chiquitos. Instituto de Estudios Bolivianos.
UMSA, La Paz.
IBAÑEZ CUELLAR, Aquino; SUAREZ SALAS, Virgilio
1976 Chiquitos, Misiones jesuíticas. Universidad Gabriel René Moreno. Santa Cruz.
MESA, José de; GISBERT, Teresa 123
1978 Monumentos de Bolivia.Ed. Gisbert. La Paz.
LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Elites en la Colonia, Españoles y Caciques
*LAURA ESCOBARI DE QUEREJAZU

* LICEN CIADA LA ELIiTE ciudades, todos aquellos que formaban parte del
EN HISTORIA. La élite es la capa alta de la sociedad, la que Cabildo, el Procurador General, el Mayordomo de
DIRECTORA
tiene el poder político y económico. Dentro de esta la Villa, los jueces de apelaciones y otros.
DEL A R C H IVO .
DE LA PAZ. élite, cabe distinguir estratos de poder, dados por el
AUTORA DEL rango social, conseguido a su vez, a través de EL PODER ECONÓMICO
LIBRO distinciones nobiliarias, prestigio profesional, re­ El poder económico estuvo en manos de los
PRODUCCIÓN conocimiento de ocupaciones lucrativas y educa­ azogueros -dueños de minas e ingenios de mineral-
Y COMERCIO
EN EL ción. ; de los encomenderos de tierras - luego hacenda­
ESPACIO La élite en la Audiencia de Charcas, actual dos-, de los mercaderes y comerciantes.
SURANDINO territorio de 2 Olivia, que ostentaba el poder político Muchas veces el poder político y el econó­
EN EL SIGLO y económico, estaba constituida por españoles y mico iban íntimamente ligados.
XVII. CUZCO-
unos pocos indígenas caciques. Constituían la élite
POTOSÍ, 1650-
1700 charquina, básicamente, españoles hidalgos, abo­ LOS NOBLES
gados, médicos y sacerdotes, encomenderos y/o En el Virreinato peruano, al que pertenecía
hacendados, azogueros, mercaderes. administrativamente la Audiencia de Charcas, hubo
pocos nobles españoles, con título, entre ellos están
EL PODEIS POLÍTICO los propios Virreyes, representantes directos del
Una buena parte de la élite constituía el Rey, y por lo general parientes o personas muy
poder político a través de la administración colonial allegados a él. Sin embargo, como los españoles
de la Audiencia de Charcas. Ellos eran, en primera eran muy apegados a la distinción social por más
instancia, el Presidente y Oidores de la Audiencia, sutil que ésta fuera, a principi os de 1a conquista todo
Gobernadores, Corregidores, Tenientes de Corre­ el segmento superior de la sociedad española asen­
gidores, Alcaldes, Caciques, y en el gobierno de las tada en el Virreinato, y por lo tanto también en la
' A Audiencia de Charcas, se consideraba “hidalga” y
Juan de se los llamaba de “don”. Con el tiempo, y dentro de
Ortiz, un la misma época colonial, el uso indiscriminado de
rico m inero este título hizo que se perdiera el significado origi­
de P o to s í nal, aunque constituía de todas maneras una distin­
que fue
ción de los altos cargos gubernamentales, eclesiás­
nom brado e l
cuarto
ticos y de gente acaudalada.
G o b ern ad o r
de la LOS PROFESIONALES
provincia de El prestigio profesional situaba en la élite
P a ra g u a y social a quienes tenían algtín grado de instrucción
académica. Entre ellos hay que situar en un primer
nivel, los sacerdotes, los abogados y los médicos
graduados. En un segundo nivel, los abogados sin
título, los escribanos y los cirujanos. Los cirujanos
prácticos, que ejercían también el oficio de barbe­
ros, porque ejercían también ese oficio, estaban
más ligados a los artesanos.

ABOGADOS Y MÉDICOS
124 Los que ejercían el Derecho y la Medicina,
CUADERNOS
DE HISTORIA tenían tres grados, bachillerato, licenciatura y doc-
torado. Al igual que el “d on ” o el “doña”,
el grado o título se volv ía un elem en to
inseparable del nombre. La gran m ayoría
de los abogados eran L icen ciad os, el B a­
chillerato tenía poco prestigio y el D o c to ­
rado era un grado poco com ún y elevad o.
Los m édicos no contaban con una
base econ óm ica institucional c o m o los
abogados, quienes podían encontrar p u es­
tos im portantes en cualquier ciudad. Había _
muy p ocos m édicos y solam ente podían
ejercer la profesión en los hospitales de las I
ciudades, m ediante el nom bram iento del
Virrey. En P otosí en el sig lo X V I, había
solam ente un m édico por cada 8 0 0 indios.

CLÉRIGOS
Los sacerdotes constituían tam bién
la élite de la sociedad colon ial porque eran
hom bres educados y con m últiples poten­
E scudo de
cialidades. R ecibían sueldos considerables, al prin­ tosa era im portante fuente de n eg o cio s para artesa­ los caciques
cip io de la colon ización , sobre todo si el en com en ­ nos y com erciantes, pero a su v ez lo s encom enderos Cusicanqui.
dero lo quería mantener en su en com ien d a enseñan­ tam bién hacían n eg o cio s invirtiendo dinero en em ­ Archivo de
do la doctrina a sus indios. L os doctrineros procu­ presas de m ercaderes. L os encom enderos tenían Indias,
raban perm anecer en la en com ien d a solam ente o b ligacion es leg a les tales co m o tener cab allo y S evilla-
hasta con seguir un m ejor lugar de trabajo; por lo armas para la defensa del “reino” contra los in d íge­ E spañ a

general buscaban vicarías u otro em p leo urbano nas. Por lo general residían en las ciudades cercanas
estable. a su encom ienda, quedando la encom ienda en m a­
D espués, con el ingreso de las órdenes reli­ nos de los m ayordom os. Era característico del
giosas, la labor evangelizadora quedó en m anos de encom endero, tener una casa grande de varios
los respectivos superiores, aunque también hubo patios que albergara m ucha gente, ya sea vivien d o
clero secular. perm anentem ente allí, o tem poralm ente. M uchos
A la A udiencia de Charcas llegaron órdenes tenían esp osa española o criolla, una m esa puesta
de d om in icos, franciscanos, m ercedarios, agusti­ con las m ejores viandas, negros, servicio d o m ésti­
nos, jesuítas, quienes fundaron m ision es, co leg io s co indígena y criados españoles o m estizos. Otras
y conventos en las ciudades de La Paz, Oruro, co sa s im portantes eran la ropa fina, y el d esem p eñ o
P otosí, C huquisaca, C ochabam ba y Santa Cruz, de algún cargo en los cabildos.
quedando, por lo tanto, la educación en m anos de
los religiosos, distinguiéndose e n treello s los Jesuí­ LOSAZOGUEROS
tas, que fundaron co le g io s en La Paz y C huquisaca, L os hom bres dedicados a las m inas, a los
y en esta últim a la U niversidad de San Francisco in gen ios de m inas, eran llam ados azogúel os. G oza­
Xavier. ban del gran reconocim iento de la adm inistración
colon ial, ya que proporcionaban a la corona, el
LOS ENCOMENDEROS quinto de su producción. Tenían tratamiento legal
L os encom enderos, que lu ego fueron los esp ecial, por ejem p lo ninguno de ellos podía ser
hacendados, fueron los esp añ oles que más se afin­ encarcelado por deudas. A lgu n os vivían en P o to sí
caron en el territorio de la A udiencia. E llo s daban y Oruro, otros preferían tener su residencia en La
el m arco general para todas las actividades sociales Plata, hoy Sucre.
y econ óm icas españolas. Para sostener su vida
señorial los encom enderos contaban con la fuente MERCADERES
primordial de ingresos, que era la de la riqueza de Otra cla se que conform aba la élite española
la explotación agrícola y ganadera trabajada gratui­ en Charcas la constituían los m ercaderes p ro fesio ­
LOS BOLIVIANOS
tam ente por m ano de obra indígena. Su vida osten- nales, que eran expertos en contabilidad. En rango EN EL TIEMPO
social social, estaban por debajo de los hidalgos y otro, contemporizar con su propia gente, que se veía
por encima de los artesanos. Como personas ins­ explotada por sus propias autoridades. Los caciques
truidas y acaudaladas, los mercaderes sacaban pro­ tenían obligaciones, facultades y derechos. Las prin­
vecho de cualquier oportunidad económica. Los cipales obligaciones eran el recaudo del tributo, y el
pagos ordinarios de todo tipo se efectuaban en reclutamiento de indígenas para la mita.
lingotes de plata o en plata menuda, o también en Dentro de sus facultades, podían otorgar par­
vajilla o enseres labrado; podían ser azucareros, tidas de fe pública y sancionar. Y entre sus derechos
platos o cucharillas. Los mercaderes, como el resto estaban el de poder vestir a la usanza española, portar
E l clero fue
de la sociedad colonial, guardaban ellos mismos armas, montar a caballo y por supuesto estar exentos
p a rte im por­
sus existencias de plata en arcones a los pies de su del tributo. Tenían casas en las ciudades, al estilo de
tante de las
élites colo­
cama. las de los españoles, ubicadas principalmente en el
niales. barrio de San Sebastián.
R etrato de ESCRIBANOS Y PROCURADORES Los caciques se mantuvieron fieles a los
M artín de El saber leer y escribir durante la Colonia, españoles, porque vieron que era la única forma de
Landaeta(1788), no estaba ampliamente difundido. La profesión sobrevivir y de sacar provecho material y social de
fam oso
menor de escribano, era practicada por los secreta­ su situación. Con este propósito alteraban a menu-
hacend ad o
rios, los oficiales del tesoro de menor rango, los . do la entrega del monto total de tributos que recau­
paceño.Museo
de A rte de la abogados sin título. Había escribanos de mucho daban o falseaban los datos de población para su
C ated ral de reconocimiento social, que asociaron cargos muni­ propio provecho. En otras ocasiones dieron notas
La P az. cipales con hidalguía. Sus madres y hermanas eran de ser importantes comerciantes, sacando prove­
llamadas “doñas”. Muchos cho del poder que tenían de movilizar indios.
provenían de familias de
mercaderes, o también de ar­ LA AUTORIDAD CACICAL
tesanos, hijos de carpinteros, El cacique tenía autoridad en su pueblo
o zapateros. porque desde siempre había sido un cargo heredita­
Vinculado al escriba­ rio y de tradición. Los españoles encontraron que el
no se hallaba el Procurador, o cacique era una pieza fundamental para llegar a
abogado sin título. Algunos manejar a los indios, ya que eran la autoridad
consiguieron una situación natural entre ellos. Muchas pugnas entre caciques
reconocida dentro de la so­ se suscitaron al haber dos hijos aspirantes al mismo
ciedad, como curadores de cargo. Finalmente el pueblo reconocía al cacique
patrimonios de menores, viu­ que tenía más poder, aunque muchas veces fuera en
das y propietarios ausentes. detrimento de ellos mismos.
A fines del siglo XVII, las Ordenanzas del
CACIQUES Perú, dieron a los caciques atribuciones de caciques
Los Caciques forma­ gobernadores, y después de las Rebelión de Tupac
ban parte de la élite colonial. Catari, a fines del siglo XVIII, los caciques fueron
A algunos desde el siglo XVI, reconocidos como Alcaldes.
se les reconoció su hidalguía como hijos de caci­ Los caciques también se casaban entre ellos,
ques nobles descendientes de los Incas, tal el caso preservando su status social. En el siglo XVII el
de los caciques Guarachi, de Jesús de Machaca, cacique de Laja, casó en La Paz a sus hijas con los
Ayra de Arriutu de Pocoata o Cusicanqui y Canqui caciques de Tiahuanacu, de Jesús de Machaca, y de
del pueblo de Calacoto, que incluso obtuvieron Pucarani, mientras que su propio hijo era cacique de
escudo de armas, según la heráldica española, pero la parroquia de San Sebastián de la ciudad de La Paz.
con elementos indígenas, como la mascaipacha, -
penacho de plumas con que el Inca llevaba en la EDUCACIÓN DE HIJOS DE CACIQUES
cabeza ajustado con una wincha- y con pumas o Entre los derechos que tenían los caciques,
serpientes. estaba el de poder dar educación a sus hijos. No se
Como intermediarios entre la administración sabe que hubieran colegios para hijos de Caciques
española y las poblaciones indígenas, los caciques en alguna ciudad de la Audiencia de Charcas y lo
pasaron por muchas dificultades; por un lado debían más probable es que fueran a educarse en el Colegio
126 cumplir con la recaudación del tributo de las comu­ San Borja del Cuzco, donde se les impartía educa­
CUADERNOS
DE HISTORIA
nidades indígenas que les habían asignado. Y, por ción y evangelización con miras a que ellos lo
hicieran una vez que regresaran a sus pueblos. Los
niños de 4 a 8 años recibían instrucción en oracio­
nes, catecismo y se les enseñaba los primeros Arzans y Cañete
rudimentos de la lectura, la escritura, las operacio­
Aunque la Historia de la Villa Im perial de Potosí de
nes aritméticas básicas, la oración y el canto. La
Bartolomé Arzans de Orsúa y Vela, contiene determinada
enseñanza de Gramática y Latinidad era un paso
información estrictamente histórica, su autor estaba mucho
más avanzado y se daba en la escuela secundaria.
más atraído y fascinado por el lado novelesco del pasado
Fruto de la labor de educación de los hijos de
potosino. Para él, en una ciudad que había dado tan fabulosa
caciques fue que comenzaron a alternar con los
cantidad de plata al mundo, todo era posible, los misterios que
españoles y a intervenir, como se ha señalado, en
rodeaban su vida diaria, con sus aparecidos y sus fantasmas,
asuntos públicos y de gobierno.
sus almas en pena, sus inauditos tesoros escondidos, sus
historias de ultratumba, sus milagros y castigos divinos. La
LAS CASAS Y EL MOBILIARIO
misma vida de Arzans es un misterio.
DE LA ÉLITE CHARQUINA
En cambio, Pedro Vicente Cañete, asesor de la Inten­
La fachada de las casas era sencilla, presen­
dencia de Potosí y del Presidente de la Audiencia de La Plata,
tando en algunos casos, como única decoración, la autor de otra obra clásica, la Guía histórica, geográfica,
portada, que ostentaba a veces el escudo de la física, política y legal del gobierno e intendencia de la
familia que habitaba. Por lo general sus casas no
provincia de Potosí (su título lo está diciendo todo), se
tenían jardín, solamente patios decorados con ma­
interesó por lo comprobadamente cierto: la geografía, las
cetas con flores y pilas de alabastro. Por dentro
minas, la población, el rendimiento del cerro, el número de sus
estaban ricamente amobladas. ;lcs muebles que de­
mitayos, las leyes que regían el gobierno de Potosí, la econo­
coraban sus casas dan mucha idea de la vida que
mía y su sistema administrativo. Una obra casi científica,
llevaban los azogueros y toda la élite española en
escrita “para ilustrara los gobernantes". Nada de fantasías
general. La mayoría era de decoración morisca.; el
ni suposiciones y mucho menos esas historias que los potosi-
viejo arcón medieval llegó a América con los
nos acostumbraban contarse en las noches ateridas de la
primeros conquistadores, donde se destacaba el
Villa.
trabajo en madera al estilo mudéjar, como si fuera
A sí como Cañete sabía cuánta plata salía de cada
mosaico. En los siglos XVII y XVIII, en Charcas,
bocamina del Cerro, Arzans creía saber en qué casas había
el arcón fue un mueble destinado a guardar ropa de
almas en pena. Y era porque Arzans era un hombre rezagado
vestir, de mesa o de cama, y su decoración fue más
de la Edad Media y Cañete un hombre de la Ilustración. ♦
profusa, estilo barroco mestizo, con cantidad de A.C.R.
flores, frutas y lacerías. Las camas de la gente de
élite eran tarimas de madera con colchones de lana,
con la cabecera y pies de madera de cedro tallada trabajo de incrustaciones de distintas maderas finas
con decoración de flores y lacerías. Algunas de y de nácar de río. Los españoles iban vestidos de
ellas tenían dosel y cortinaje de terciopelo, tafetán terciopelo, brocatos y medias de punto y seda. Se
listado, seda china lisa o floreada, damasco y con dice que sus mujeres podían competir en elegancia
bordes de encajes de plata. El bargueño, con cajo­ con todas las del reino. Vestían polleras de riquísi­
nería tallada, ha sido el mueble español más carac­ mas telas, brocatos y damascos. Llevaban jubón,
terístico de las casas coloniales. Y en Charcas una especie de chaquetilla ajustada al cuerpo, con
aquellos provenientes de las Misiones de Mojos y mangas abullonadas. Lucían collares y brazaletes
Chiquitos fueron los más cotizados por el fino de piedras preciosas. 4 *

B ibliografía Mínima
LOCKHART, James
1982 El Mundo Hispanoamericano. 1523-1560 Ed. Fondo de Cultura Económica. México.
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ESCOBARI DE QUEREJAZU, Laura 127
1981 “Los Caciques Cusicanqui de Pacajes”. En Presencia Literaria. La Paz, 10 de mayo LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
Nacimiento y Formas
de la Iglesia en Charcas
TERESA ROSAZZA
‘ LICENCIADA La historia de la Iglesia en Charcas, hoy CONTEXTO DE LA CONQUISTA
EN Bolivia, presenta, sin lugar a dudas, luces y som­ Y MODELO DE IGLESIA
FILOSOFÍA.
bras; y es a través de éstas que se debe recuperar su El modelo de Iglesia vigente en la época es
MAESTRÍA EN
HISTORIA EN memoria histórica. el de Cristiandad por el cual la Iglesia se identifica
EL INSTITUTO La reflexión entorno a la evengelización con el poder civil y con el Estado estableciendo así
DE ALTOS durante la época colonial obliga a meditar no sólo a su presencia institucional; una teología nutrida del
ESTUDIOS DE partir de la llegada de los primeros misioneros al etnocentrismo europeo que afirmaba que solamente
AM ÉRICA
LATINA, PARÍS
territorio que hoy es Bolivia, sino también a tener existía una cultura posible, úna sola religión; una
presente que en los pueblos que habitaban nuestro eclesiología que sostenía la imposibilidad de salva­
territorio, como en otros lugares del llamado Nuevo ción fuera de la Iglesia.
Mundo, existía una búsqueda de Dios a través de las Cabe señalar que pueblo hispánico y Cris­
diferentes religiones. tianismo casi se identifican y que esta identidad es
Pueblos como los aymaras, quechuas, urus- absoluta en el caso del conquistador. A un grupo de
chipayas —en el área andina— mojeños, baures, misioneros se debe el esfuerzo de distinguir entre
chiquitanos, chiriguanos —en las tierras bajas— identidad hispánica e identidad cristiana. Todo ello
tenían su cultura, sus costumbres, su manera de muestra el hecho decisivo de que la Iglesia vive
relacionarse con Dios, entre sí y con la naturaleza. condicionada por la cultura occidental y por la
Cabe preguntarse entonces por qué fueron sociedad colonial al interior de la cual actuaba. La
llamados “idólatras”, “seres sin alma” y otras deno­ situación descrita se agrava por el hecho de que,
minaciones con igual carácter peyorativo. Para com­ desde el siglo VIII, en España se venía luchando
prender esta situación es necesario tener presente el contra el Islám y en 1492, año de la llegada de Colón
contexto en el que se desarrolla la conquista y el a La Española, es la toma de Granada. En España
modelo de Iglesia que llega a nuestros pueblos. existía entonces algo parecido a un Mesianismo en
La “evangelización” llega en medio de un el que se unificaba el destino de Nación y de Iglesia.
proyecto mucho mayor: el proyecto colonizador de Desde fines de la Edad Media, el Papa reco­
las metrópolis, y éste no está desvinculado del noce primero a la monarquía de Portugal y luego la
de España. En 1486, otorga la posesión de las tierras
y el Jus Patronatus y, en contraparte delega en estas
naciones el deber de propagar la fe entre los pueblos
descubiertos. Es la primera vez en la historia en que
se otorga a una nación el doble poder: de colonizar
y misionar. Se mezcla así lo temporal y lo sobrena­
tural, lo político y lo eclesial. Esta nueva situación
genera una teocracia expansiva y militar. El Patronato
Real sobre la Iglesia de Granada, reconquistada en
1492 es, gracias a dos Bulas otorgadas por el Papa.
Los reyes se reservaban el derecho a presentar los
obispos e intervenían en los beneficios y diezmos de
la Iglesia. Las Bulas que el Papa otorga a los reyes
católicos para las nuevas tieifas descubiertas están
basadas en el mismo principio. Femando de Aragón,
proyecto político y por tanto del poder coactivo d< consiguió, además de otros beneficios: Presentación
CUADERNOS
DE HISTORIA las monarquías reinantes. de los obispos, fundación de las Diócesis, fijación
de sus límites, envío de religiosos y posesión de E1 Primer Concilio Límense (1551) trató de La Virgen d el
parte de los diezmos de todas las iglesias. sistematizar los métodos de evangelización y para Cerro.
Potosí.
Del Patronato derivó el Supremo Consejo de ello separó a los indígenas y a los españoles. Se
M u seo d e la
Indias que funcionó desde 1524 y tuvo plena auto­ dieron las primeras normas oficiales sobre la meto­
C a s a d e la
ridad en todos los asuntos de la Corona: religiosos, dología a seguir. Este Concilio mandó publicar una M oneda.
administrativos, políticos y guerreros; consecuen­ Cartilla en len-
temente, la Iglesia americana no gozaba de autono­ gua quechua,
mía. No podía ni siquiera comunicarse con Roma o en la que se
con otra Iglesia europea. El Consejo podía enviar buscaba unifi­
misioneros religiosos sin siquiera contar con la carlos diferen­
autorización de sus superiores. En América los tes m étodos
representantes del Patronato eran los Virreyes, los empleados en
Gobernadores y la Audiencia. la evangeliza­
La convicción de que la salvación sólo podía ción y para ello
ser lograda “haciendo entrar” a los nativos a la se daban algu­
Iglesia llevó a una cristianización rápida, masiva, a nas normas y
veces basada en el temor y la imposición. Pero es se escribían al­
necesario reconocer que el esfuerzo misionero por gunas oracio­
trasmitir la fe a la población indígena, trajo consigo nes. Además,
frutos valiosos: el empleo de la música, imágenes, se ordenó se
teatro, por una parte, y el estudio y uso de lenguas destruyan to­
nativas (Diccionarios, Gramáticas, Catecismos) por dos los ídolos
la otra. y seponga una
cruz como sig­
MÉTODOS PARA LA EVANGEUZACIÚN no de la pre­
Los métodos se hallaban marcados por los sencia cristia­
diferentes carismas, estilos y matices de las distin­ na.
tas congregaciones religiosas, encargadas de la evan- Los jesuítas, que llegaron posteriormente
gelización. De una u otra forma todas las congrega­ lograron perfilar un método diferente que aspiraba
ciones siguieron el sistema de las Reducciones incorporar al proyecto evangelizador los sistemas
(pueblos de indios), facilitaban la inserción en la de organización y producción indígena, evangelizar
cultura colonial y buscaban poner a salvo a los sin mediación de las armas y sin la intromisión del
indígenas de la ambición de los encomenderos. Sin comercio o la explotación económica.
embargo, en el trasfondo de todos los métodos de El Tercer Concilio Límense (1582-83), con­
evangelización se halla presente el de la “tabula vocado por Santo Toribio de Mogrovejo, Arzobis­
rasa”, es decir, el que consideraba que se debía po de Lima, fue el más importante de los realizados
borrar todo lo que se hallaba en la religiosidad de los en tierras americanas. Definió de modo jurídico y
indígenas por ser idolátrico y, a partir de eso, sistemático lo que sería en el futuro la Iglesia en el
comenzar el proceso evangelizador. Perú. Trató el problema fundamental: la evangeli­
Cabe destacar que, en las Actas de los Capí­ zación de los indígenas y de las demás personas que
tulos provinciales del siglo XVI, los agustinos de­ tuvieron mayor necesidad de instrucción religiosa y
fendieron los derechos de la población nativa y atención pastoral; la defensa y protección de los
señalaron la importancia del aprendizaje de sus indios, proclamando sus derechos humanos y socia­
idiomas. Sin embargo, dado el etnocentrismo de la les. Los padres conciliares pidieron a las autorida­
época no fue superada la interpretación negativa des que repriman los abusos para que todos “traten
sobre las culturas nativas. Por otra parte, es eviden­ a los indios no como esclavos sino como hombres
te, la influencia del pensamiento de San Agustín en libres y vasallos de la Magestad Real”.. Del mismo
todos los catecismos de la primera mitad del siglo modo, mandaron a los ministros eclesiásticos, re­
XVI. cordándoles que “son pastores y no carniceros, y
En general, los misioneros iban de pueblo en que como a hijos los han de sustentar y abrigar en el
pueblo, bautizaban a los nativos en su lengua o por seno de la caridad cristiana”
intérpretes. Por tanto, más que evangelización se El siglo XVI marca la pauta de la acción
129
LOS BOLIVIANOS
realizaba una cristianización masiva. misionera de la Iglesia y desd ^rimeros mo- EN EL TIEMPO
mentos se percibe, al interior mismo de ella, la de la lengua general del Perú” y “Gramática o Arte
presencia de figuras proféticas que dan testimonio de la lengua general de los indios del Reino del
de amor cristiano y denuncian el hecho de que la Perú”.
conquista se había apoderado de la cruz.
En esta línea de denuncia de las injusticias LA IGLESIA EN EL SIGLO XVI
y de lucha en favor de los indígenas destaca en la La historia de la Iglesia en Charcas, aún no
Audiencia de Charcas Fr. Domingo de Santo To­ organizada, comienza en 1536, fecha en la que ya
más, primer obispo efectivo de Charcas, sevillano, existíauna presencia misionera en el territorio de lo
que llegó a tierras peruanas en 1539, evangelizando que hoy es Bolivia.
en las regiones de Chicana, Huayllas, Conchucos, Los dominicos llegaron a las orillas del lago
Chanca y Chincha. Domingo de Santo Tomás fue, Titicaca y fueron los primeros religiosos que
junto a Bartolomé de Las Casas, Juan del Valle, evangelizaron estableciendo doctrinas y conven­
Antonio de Valdivieso y otros obispos del siglo XVI, tos, entre ellos en Copacabana, Pomata, Juli, Sepita
uno de los que conformaron lo que E. Dussel ha y Yunguyo. Los franciscanos pasaron, en 1536, al
llamado “la gesta episcopal olvidada” en América Desaguadero hasta las actuales provincias de Paca­
Latina. Etapa que se caracteriza por la lucha que en la jes, Omasuyos y Sica Sica. El año 1539 llegaron a
defensa de los indígenas realizaron un grupo de lo que hoy es La Paz. Esta vertiente se extiende por
obispos latinoamericanos entre los años 1544-1568. el altiplano y los valles. Posteriormente, desde el
Bartolomé de Las Casas y Domingo de Paraguay, surge una segunda vertiente que será la
Santo Tomás desempeñaron un papel protagónico que se extienda por las llanuras.
en la lucha contra la perpetuidad de las encomien­ La primera presencia jesuita data de 1572,
das. Alrededor de 1560, dirigieron un Memorial al fecha de la visita del Virrey Toledo, que fue acom­
rey y como representantes de los naturales del Perú, pañado por los religiosos José de Acosta y Juan de
ofrecieron a la corona un pago en oro y plata “cien mil Vivero. Poco después comienza su labor misionera
ducados más que la oferta de Ribera” (procurador en Omasuyos e Inquisivi y poco a poco misionarán
Antonio de Ribera) para impedir la venta de la en diferentes lugares de la Audiencia de Charcas.
perpetuidad de las encomiendas del Perú. De esta Una vez pasados los primeros momentos,
Iglesia de manera, buscaron que el rey prestase atención a esa caracterizados por las guerras civiles entre pizarris-
Tiw anaku
problemática y el apoyo para esta lucha del arzobispo tas y almagristas, llegó un número mayor de misio­
vista p o r
Loayza, de otros religiosos y de autoridades civiles. neros. Quedó establecida la jerarquía eclesiástica,
Andró
Bresson. Domingo de Santo Tomás se opuso también y comenzó una nueva etapa.
Q uien a que los indígenas pagasen diezmos”mandar que Del mismo modo que las ciudades reprodu­
com entó por cincuenta o sesenta años no diesen estos natu­ cían el modelo español, la Iglesia era también una
sobre la rales ningún diezmo, pues los prelados y beneficia­ prolongación de la Iglesia española; por ello, las
existencia de dos tienen suficiente sustentación y todo lo que los expresiones religiosas respondían también a mode­
ídolos
indios dan así a V.M. como a sus encomenderos es los traídos de la cristiandad ibérica y tenían sus bases
andinos en
por respeto de la doctrina y administración de los en la religiosidad medieval. Se impuso el calendario
su portada.
Dibujo de
sacramentos”.Su preocupación por los indígenas le litúrgico con sus fiestas, novenas, romerías, proce­
H e n ri Llanos. llevó a escribir dos libros: “Lexicón o Vocabulario siones para los nativos que vivían en las ciudades..
Según López Menéndez, la erección de las
diversas parroquias en Charcas tiene tres etapas:
“desde la Conquista hasta 1552, en que se creó el
Obispado de La Plata; desde esa fecha hasta 1607,
en que se erigieron los Obispados de La Paz, y Santa
Cruz, en 1605, y se hizo la delimitación jurisdiccio­
nal de las tres Diócesis”.
La organización episcopal en Charcas ase­
guró una presencia estable de la Iglesia: Domini­
cos, franciscanos, mercedarios y agustinos, traba­
jan en doctrinas, estableciendo capillas, asistiendo
a niños en las escuelas donde se les enseñaba la
doctrina cristiana, y a leer y escribir.
A partir de 1609, la Iglesia de Charcas se
constituyó en el Arzobispado de La Plata y los evangelizarles sin la pre­
Obispados de La Paz, Santa Cruz de la Sierra, Para­ sión del sistema colonial.
guay, Tucumán y Buenos Aires. Entre los años 1541 A pesar del esfuerzo rea­
y 1589 se fundaron conventos de las diversas congre­ lizado, de las condicio­
gaciones religiosas en Chuquisaca, La Paz, Cocha- nes que impusieron los
bamba, Tarija, Santa Cruz, Pocona, Pucarani y Copa- jesuítas y del método di­
cabana. Los conventos fueron parte esencial de la ferente empleado, las re­
vida urbana en las nacientes ciudades. Los cristianos ducciones —al igual que
bautizados buscaban organizarse, recibir la catcque­ las doctrinas y misio­
sis, los sacramentos y practicar sus devociones en las nes— fueron espacios de
Cofradías o Hermandades y en las Terceras Ordenes. aculturación de los pue­
blos originarios. El histo­
LA IGLESIA EN E L S. XVII riador Alcides Parejas
La Iglesia de Charcas se extiende de la señala que en las reduc­
ciudad al campo, esto significa que desde la ciudad ciones “la aculturación
se planifica la pastoral del campo dando lugar a una fue rápida como lo cons­
“pastoral de blancos” y otra “pastoral de indios”. tata Cosme Bueno, pro­
Surge, consecuentemente un desgaste de las fuer­ fesor de Lima que visitó
zas innovadoras ai interior de la Iglesia; las estruc­ las reducciones después de la expulsión”. Retrato de
turas atan y obligan a asimilarse. Fray
Bartolomé de
Este nuevo ciclo evangelizador se inicia CONCLUSIONES
Las Casas.
pujante en las últimas décadas del S. XVII y se Durante el período colonial existieron for­ Del libro
extiende durante el XVIII hacia las tierras bajas. mas de presencia de la Iglesia, fundamentalmente biográfico del
Las diferentes congregaciones presentes en Char­ en las áreas de salud y educación, colegios, beate­ autor Manuel
cas realizan exploraciones y misionan en las llanu­ ríos, hospitales, universidad, etc. Jiménez
ras, partiendo del área urbana a la rural. Sobresalen, A lo largo del período colonial se percibe un Fernández
entre éstas, el modelo franciscano en Apolobamba gran esfuerzo por introducir el modelo de cristiandad (1966)
y Tarija, y el jesuíta en Moxos y Chiquitos. vigente y esto obstaculiza el proceso evangelizador.
Los jesuítas concretan la praxis misional La evangelización de las culturas existentes en Char­
más significativa: las reducciones en las que “por cas fue sólo superficial, no penetró en las raíces;
primera vez amplias zonas de misión tienen un significó el empobrecimiento, por un lado, de la
contaco exclusivo con la Iglesia sin mediación de Buena Nueva y, por otro, el desconocimiento de la
las armas hispánicas y sin la intromisión del comer­ riqueza que podían aportar las culturas originarias.
cio o la explotación económica”. El año 1682, En situaciones como el de los levantamientos indíge­
fundación de la misión de Nuestra Señora de Loreto nas y otros similares, entre españoles y criollos, se ve
en Moxos, marca el inicio de esta experiencia en a una Iglesia en crisis, conflictuada y dividida. Estos
Charcas, experiencia que ya había sido probada con y otros aspectos son más pertinentes en un capítulo de
éxito en el Paraguay: Se buscaba, además de orga­ los prolegómenos de la independencia que en las
nizar la vida de los habitantes de las reducciones, formas de presencia de la Iglesia en la Colonia. ♦

B ibliografía Mínima
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CEHILA, Sígueme
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DUSSEL Enrique
1991 Historia de la Iglesia en América Latina, Ed. Universidad Santo Tomás. Bogotá
LÓPEZ MENÉNDEZ Felipe, 131
1965 Compendio de Historia Eclesiástica de Bolivia. La Paz
LOS BOLIVIANOS
EN EL TlEMr . <
Los B orbones en América (Siglo xviii)
*MARIA EUGENIA DEL VALLE DE SILES
•LICENC IAD A En general, la vida colonial en el Virreina­ basam ento p olítico jurídico de la m onarquía dejaba
EN HISTORIA, to del Perú y, sobre todo, en Charcas había de ser la tradicional corriente jurídica castellana,
UNIVERSIDAD
experimentado escasos cambios desde fines del tan bien definida por los pensadores p olíticos del
DE CHILE.
RECIBIÓ LA siglo XVI. El sistema administrativo se había S ig lo de Oro, para afirmarse no ya en el europeo
CCNXXm ÓN consolidado plenamente desde las reformas del D erecho D iv in o de los R eyes, sin o en los postula­
CÓNDOR DE Virrey Toledo, y el Estado colonial, tanto en el dos de la nueva filo so fía ilustrada o Ilum inism o,
LOS ANDES aspecto político como en el económico, munici­ que en el cam po p olítico se m anifestaría con las
AUTORA DE
VARIOS pal y social* no había mostrado cambios muy doctrinas del D esp otism o Ilustrado.
LIBROS SOBRE notorios. El R ey siguió siendo la figura central, sólo
LA REBELIÓN Con el siglo XVIII, en cambio, coincidien­ que ahora no lo asesorarían los clá sic o s “valid os”
DE TÚPAC do con la extinción de la familia habsburga y la (Lerma, O livares, U ceda...) sino otros personajes
CATARI
entronización de la nueva dinastía borbónica, las tan poderosos com o e llo s pero leg a liza d o s u o ficia ­
cosas tomaron un giro muy diverso especialmente lizados com o M inistros de la M onarquía. Esto
en la segunda mitad de la centuria. explica porqué los prim eros B orbones m anifesta­
Con los nuevos reyes, el régimen absoluto ron la m ism a indolencia de los últim os Habsbur-
de los Austrias subsistió íntegramente. El monarca gos.
siguió siendo la figura central, sólo que ahora el Sin embargo, el deseo de establecer reformas
para superar la decadencia de los últimos
decenios del siglo X VII, que también se
m anifestó en las Indias, convirtió el an­
tiguo C onsejo de Estado en un conjunto
de secretarías del D espacho Universal.
Una de ellas, la de Marina e Indias, con
sus departamentos de Gracia y Justicia,
Guerra, Hacienda y C om ercio y N ave­
gación, em p ezó a intervenir en Am érica
permitiendo que los ministros de la ad­
ministración peninsular o secretarios de
estado intervinieran com o no se había
realizado jam ás en los tiem pos anterio­
res en los asuntos de Indias. Esto signi­
ficó lógicam ente la anulación del Con­
sejo de Indias, organism o que recibió
por últim o un golp e de gracia con Carlos
III que trasladó oficialm ente la mayor
parte de sus funciones a la Secretaría de
Indias nombrada anteriormente.
Con Carlos IV se le devolvieron
algunas tareas al C onsejo, que no logró,
sin em bargo, recuperar su antigua im ­
portancia. En 1812 se extin gu ió por
decreto de las Cortes de Cádiz, su bsis­
La dem arcación territorial de las colonias,
d espu és de las reform as em prendidas en tiendo sin em bargo en los papeles hasta 1823,
132 cuando en realidad ya no im portaba a nadie en una
E sp añ a p o r C arlos ///. M a p a d el libro
CUADERNOS
DE HISTORIA Historia de A m érica América casi enteram ente independiente.
Con aquellos Ministros eficientes y muy C arlos III R e y
preparados en los nuevos métodos racionales, aun­ d e E spaña
que muchas veces carentes de la menor noción de e n tre 1 7 5 9 y
1788,
la tradición y de la mentalidad española o colonial,
sucedió a
los Borbones realizaron numerosas reformas en F ern and o VI.
España y en las Indias, especialmente bajo el reina­ F u e R e y de
do de Carlos III, el más importante de aquellos Sicilia y
monarcas. N ápo les
Con ello, la Península pudo renovarse e en tre 1734 y
1759. F u e un
intervenir nuevamente en una activa política inter­
gran
nacional que le permitió defender sus intereses en
reform ador
Europa, en el Mediterráneo y en América, donde, q ue quizo
incluso, extendió sus dominios sobre California d op tar los
llegando hasta San Francisco gracias a la acción de propósitos de
los misioneros jesuítas y franciscanos. Ocupó, asi­ la Ilustración
mismo, Texas y Arizona. española
Seguramente, el mayor problema de políti­ p a ra las
colonias de
ca colonial lo tuvieron los Borbones en el Río de la
A m érica
Plata. Portugueses y paulistas (criollos y mestizos R etrato
propiamente brasileños) intentaron a lo largo del pintado p o r
siglo XVIII extender sus dominios -violando el Francisco de
Tratado de Tordesillas- hasta el Río de la Plata. En G oya entre
1680 habían fundado ya la colonia de Sacramento. 1 7 8 6 y 1788.
Los conflictos hispano-lusitanos se vieron
siempre agravados por la intervención de los ingle­
ses quienes aprovechaban los avances portugueses entró a Madrid como Felipe V Borbón. El comercio
para efectuar un activo contrabando con las colo­ español se abrió entonces a Francia, lo mismo que
nias españolas del Río de la Plata, Charcas, Perú y el asiento de negros en América. Las dos. monar­
Chile. Para contrarrestar estos avances portugue­ quías siempre en pugna se unieron en una dinastía,
ses, los españoles fundaron Montevideo, tomando lo que produjo el resquemor del resto de Europa y,
y perdiendo sucesivamente la colonia de Sacra­ en consecuencia, una sucesión interminable de
mento. Sólo se puso fin a este conflicto en 1777 guerras que sólo se suspendieron temporalmente
cuando, después de la intervención de la armada de con el Tratado de Utrech de 17 13. El gran vencedor
Cevallos que sería después el primer Virrey del Río i resultó ser Inglaterra que logró volver al sistema del
de la Plata, los portugueses debieron retirarse hacia equilibrio europeo imponiéndose como la más po­
el norte creándose con el Tratado de San Ildefonso derosa monarquía de entonces.
de 1777, la Banda Oriental del Uruguay, a cambio La Corona británica obtuvo de España, Gi-
del reconocimiento español de los avances portu­ braltar y Menorca en el Mediterráneo, el asiento de
gueses en los antiguos dominios jesuíticos de Para­ negros y el “navio de permiso” en América.
guay. España había perdido su categoría de poten­
Por otra parte, subsistiendo todavía el Dere­ cia de primer orden, puesto que hubo de ceder los
cho Dinástico y la Política de Matrimonios, se Países Bajos a la Casa de Austria, así como las
produjeron a comienzos del siglo XVIII algunas posesiones italianas de Milán, Nápoles, Cerdeña y
vacancias que originaron las famosas guerras de Sicilia. Pudo conservar las Indias occidentales,
Sucesión. Estas se iniciaron con la falta de descen­ pero en Europa quedó excluida de las grandes
dencia de Carlos II y la desaparición, por tanto, de cuestiones políticas.
la rama Habsburga-española junto a las pretensio­
nes de aquel trono por parte de los Borbones fran­ CARLOS III: EL GRAN REFORMADOR
ceses y los Habsburgos austríacos. Felipe de Anjou Los monarcas Borbones gobernaron sin pro­
era nieto de Luis XIV y el Archiduque Carlos era blemas de sucesión durante todo el siglo XVIII. A
hijo de Leopoldo de Austria. Felipe V le sucedió en 1746 Fernando VI que
Antes de morir, Carlos II prefirió como gobernó hasta su muerte, en 1759, heredando el
135
LOS BOLIVIANOS
sucesor al de Anjou. España lo reconoció y en 1701 trono su hermano Carlos Til ( 1759-1788). Este Rey EN EL TIEMPO
inició su go­ Audiencia de Charcas, en un discurso sobre la Mita
bierno a los 43 de Potosí. Para él, si España quería mantener las
años, después Indias debía buscar menos pompa y más trabajo,
de haber reina­ reducir los Virreinatos y fomentar la creación de
do 25 años en Audiencias en la que participaron oidores criollos
Nápoles, por junto a los peninsulares.
lo que gozaba Todo este contexto crítico, sumado al im­
de larga expe­ pulso pragmático del monarca Carlos y sus minis­
riencia políti­ tros ilustrados, fueron los que les llevaron a intentar
ca al tomarlas una reorganización de los cuadros administrativos
riendas del de América. Sin duda, el interés principal se dirigió
nuevo gobier­ a las esferas económicas, es decir, a la reorganiza­
no. Fue sin ción de la hacienda, a la ordenación fiscalizadora,
duda el mejor al planteamiento de nuevos propósitos comerciales
y el más inte­ y al fomento de la producción agrícola y minera.
ligente de los Al comienzo del siglo XVIII la administra­
Borbones y, ción territorial no sufrió alteraciones mayores; las
por eso, la ma­ gobernaciones y capitanías generales mantuvieron
yor parte de las sus funciones modificándose tan sólo detalles de
reformas ad­ demarcación y jurisdicción. Las transformaciones
ministrativas, radicales de la vieja organización vendrían a fines
tanto en Espa- del siglo XVIII, cuando Carlos III estableció las
ñacomo en ul­ Intendencias.
tramar, se hi- Sin embargo, para su implantación hubo de
El co nd e de cieron bajo su reinado. dirigir su atención antes que nada al problema de
Floridablanca
En su tarea gubernativa, Carlos III contó los Virreinatos. En realidad, las medidas del mo­
ointado p o r
Francisco de
con Ministros competentes, hábiles y reformadores narca se dirigieron a disminuir todo lo posible la
G o ya que como Gálvez, Aranda, Floridablanca y Campoma- actuación de los Virreyes en el campo judicial y en
retrató a la nes, todos ellos de mentalidad ilustrada. Como el aspecto económico. En este orden de cosas los
fam ilia real realizadores de la política del Despotismo Ilustra­ nuevos Intendentes tomaron a su cargo gran parte
española y a do, contribuyeron grandemente a la organización de las tareas haciendísticas que realizaban anterior­
los ministros del Estado, al progreso urbano, la construcción de mente los Virreyes; para ello los nuevos Intenden­
de la m o n ar­
caminos, creación de industrias y fomento del co­ tes, mucho más preparados en las disciplinas eco­
quía.. F ue
p rim er
mercio y la agricultura. Pero también, algunos de nómicas, se entendían directamente con el Superin­
secretario de ellos, como buenos enciclopedistas, de espíritu tendente de Hacienda que, para el caso de Charcas,
E stad o de laico y antirreligioso, fueron tremendos enemigos funcionaba en Buenos Aires. También asumieron
C arlos III de la Iglesia, a la que sometieron al más estricto ellos la tarea del fomento de la riqueza de los
regalismo. También, esta actitud, confundida con asuntos agrícolas, la industria, la minería, así como
intereses políticos y económicos, hizo que, prosi­ la construcción de obras públicas y caminos. E
guiendo las medidas de Portugal y Francia, Carlos incluso se preocuparon del aprovisionamiento mi­
III decidiera la expulsión de los jesuítas, en 1767, litar.
tanto en la Península como en todos los dom ini os de En el orden judicial, los Virreyes hubieron
ultramar. de renunciar a toda intervención en las Audiencias,
Algunos ilustrados captaron el fenómeno y con las cuales sólo pudieron entenderse a través de
Aranda aconsejó tenerlo muy en cuenta cuando se unos funcionarios especiales de reciente creación,
crearon las Intendencias. En este sentido fue impor­ los Regentes, que debían actuar como intermedia­
tantísima la opinión de algunos funcionarios en rios entre los Virreyes y las Audiencias. La impor­
América que insistieron en la participación de tancia de su competencia se hacía manifiesta en el
criollos, mestizos y a veces hasta indios en algunas hecho de que se Ies consideraba por encima del
actividades hacendísticas, políticas, municipales e Presidente de la Audiencia. Estos funcionarios
incluso militares. Especialmente valiosos en este dependían directamente de la administración cen­
134 sentido, fueron los consejos propuestos por Victo- tral de Madrid.
CUADERNOS
DE HISTORIA
rián de Villava, Protector de Indios y Fiscal de la Por otra parte, los dos grandes y tradiciona-
Ies Virreinatos, México y Perú, se vieron disminui­ por lo tanto percibir los impuestos y los ingresos
dos en sus límites territoriales, no sólo por la públicos, fomentando al mismo tiempo las activi­
creación de las Intendencias sino también por la dades económicas. Caerían también bajo su esfera
creación dedos nuevos Virreinatos: en 1717 se creó de acción el mantenimiento de las tropas, los siste­
el de Nueva Granada; desaparecido por un tiempo, mas de defensa y acuartelamiento militares.
se restableció en 1739. En 1776 se creó el de El gran impulsor de estos instrumentos de
Buenos Aires, cuya importancia fue trascendental gobierno fue José de Gálvez, que ocupó la Secreta­
para Charcas en el siglo XVIII. ría de Indias durante 12 años. En 1782 inauguró el
El Virreinato del Perú sufrió la separación sistema de las Intendencias en el Virreinato del
de inmensos territorios con la creación de los Vi­ Plata el Virrey José de Vértiz, dividiendo los terri­
U no d e los
rreinatos de Nueva Granada y de Buenos Aires. Lo torios del Virreinato en ocho Intendencias: Buenos autoretratos
que quedó del antiguo Virreinato del Perú se vio, a Aires, Córdoba, Salta, Asunción, Charcas, La Paz, d e Francisco
su vez dividido en ocho Intendencias. Potosí y Santa Cruz-Cochabamba. de G oya(
En el caso de Charcas, las Intendencias 1 7 4 6 -1 7 2 8 ).
CREACIÓN DE LAS INTENDENCIAS funcionaron un poco más tarde, como consecuen­ Artista
Donde se manifestó más notoriamente el cia de las sublevaciones indígenas de 1780-82, que esp año l que
vivió durante
criterio reformista dentro del campo administrativo no habrían permitido todavía un ensayo de esta
los añ os de
fue la creación de las Intendencias, cuyo funda­ naturaleza. En general, puede afirmarse que las la m onarquía
mento se apartaba completamente de las viejas Intendencias del territorio de Charcas gozaron de absolutista ,
concepciones españolas, acercándose, en cambio, a funcionarios de primera calidad. las
los criterios de Francia que fue la maestra inspira­ Las tierras altas de Charcas, situadas entre invaciones
dora del sistema, establecido ya en España desde los dos Virreinatos, sirvieron de nexo relacionador napoleónicas
1718. entre los intereses creados de Lima y Buenos Aires, y las guerras
d e in d ep en ­
Su instalación se debió sobre todo a los tan fuertes rivales en toda la política comercial del
d encia e n las
informes de algunos funcionarios coloniales, así siglo XVIII. La antigua Audiencia no perdió sus
colonias Fue
como a los de diversos viajeros que venían a estu­ contactos portuarios y comerciales con el Pacífico, un pintor con
diar, muy a la manera ilustrada, la flora y fauna y pero su mayor actividad económica se dirigió al g ran sentido
otros aspectos geográficos, o el funcionamiento puerto de Buenos Aires. social
político y económico de la administración, así Los co ­
como el desenvolvimiento de la cultura, la educa­ merciantes porte­
ción y la convivencia humana. El informe decisivo ños, por otra par­
en este sentido fue el de los dos curiosos personajes te, rápidamente se
Jorge Juan y Antonio Ulloa, enviados por el propio interesaron en las
Soberano, quienes debían responder a las preocu­ producciones mi­
paciones del gobierno en muchos de los asuntos neras de Potosí,
anotados. El libro, publicado subrepticiamente, sin Oruro y otros pun­
autorización de la Corona, como “Noticias Secre­ tos, instalando asu
tas de América” , originó en gran parte las medidas vez mercados y al­
reformistas de Carlos III. macenes en las
En 1782, el Rey estableció para las Indias el Provincias Altas.
régimen de Intendencias. Con él se pretendió, ante
todo, lograr la uniformidad de la administración. El POLÍTICA
Intendente sustituiría en todas partes a los Goberna­ ECONÓMICA DE
dores, Adelantados y Corregidores, desempeñando LOSBORBONES
todas sus antiguas atribuciones, además de las El criterio
nuevas, puesto que su jurisdicción abarcaría todas de Carlos III y sus
las ramas imaginables. Ministros de con­
Así, en materia de gobierno, se encargarían seguir siem pre
del aspecto policial, del fomento de obras públicas una organización centralizada, eficiente y maneja­
y del cumplimiento de las leyes. ble, les empuj ó también a obtener reformas profun­
En el ramo de Hacienda, se harían responsa­ das en el plano hacendístico.
bles de la prosperidad económica como represen­ Un paso más importante todavía fue el de 135
LOS BOLIVIANOS
tantes de la Superintendencia General, debiendo permitir a todo español comerciar con cualquier EN EL TIEMPO
comercio libre, hicieron necesaria la creación de
los Consulados, que ya existían, desde el siglo XVI
en México y Lima. Se necesitaban ahora muchos
otros, que llenaron con los nuevos métodos comer­
ciales las necesidades de las notorias actividades y
negocios. Aparecieron así los de Caracas, Buenos
Aires, La Habana, Cartagena, Veracruz y Santiago
de Chile. Gracias a las amplias atribuciones que se
les confirieron, pasaron a constituirse en importan­
tísimos cuerpos de la administración colonial. Como
tribunales de comercio, administraban justicia en la
materia, pero ademas fomentaban el desarrollo
económico y procuraban el progreso de las áreas
agrícolas, industriales, mineras y comerciales.
La política económica de los Borbones tam­
bién bajó al terreno local de cada una de las regiones
coloniales, con el fin de captar mejor los frutos de
las tributaciones y de aprovechar al máximo los
recursos de la Hacienda Pública.
En este sentido, el Estado se preocupó de
crear aduanas entre los límites de las distintas
provincias o en los centros urbanos de mayor desa­
rrollo comercial. La de La Paz, por ejemplo, fue
instalada en 1776. Cuando ya las había, aumentó el
número de “vistas” y vigilantes para impedir el
contrabando interprovincial, fácil de efectuar en
áreas campesinas de tan difícil geografía. El im­
puesto aplicado en este caso era el de las alcabalas.
Nació como una contribución del 2% a toda tran­
sacción comercial de productos españoles o ameri­
canos, salvo los confeccionados por los indios o por
su propia “mano o industria”. Ya en el siglo XVIII
se aumentó al 4%, para subir todavía al 6% en 1776,
C on excepción d e C o ch ab am b a y Potosí, la Intendencia d e meses después de haber sido creada la Aduana.
La P lata com prendía todo el territorio d e l distrito del
Además, se impuso como método habitual
arzopbispado d e C harcas. C o ch ab am b a incluía a S an ta
C ru z d e la Sierra. La P az, e l territorio d e su obispado y las
el monopolio por parte del Estado o de algún
provicncias d e C arab aya, L am p a y A zá n g a ro (P e rú ). La concesionario en el comercio de ciertos artículos de
intendencia d e P o to sí e stab a integrada p o r Porco, mucha demanda, como el tabaco, los licores, la
C hayanta, A tacam a, Lípez, C hichas y Tarija. M ojos y coca, cierto tipo de ropa, etc. Por supuesto, con
chiquitos quedaron com o g obernaciones m ilitares estas medidas se habían logrado éxitos notorios en
los ingresos riscales, pero se habían producido un
hispanoamericano. Con ello, Cádiz y Sevilla per­ profundo descontento entre los comerciantes indí­
dieron sus privilegios y 13 puertos en España y 24 genas, mestizos, criollos y españoles. Se iniciaban
en Indias recibieron el derecho de comerciar entre así los primeros pasos de los movimientos antifis­
ellos. Esta medida, aunque no significaba el fin del cales que estallarían vigorosamente entre 1778 y
monopolio, era de suma importancia en la liberali- 80, a través de los motines de Aduana, en ciudades
zación del sistema. como Arequipa, Cuzco, Cochabamba y La Paz.
Las relaciones comerciales entre la Metró­
poli y la colonia se multiplicaron, repercutiendo de DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL
inmediato en las áreas mineras, agrícolas e indus­ El bienestar económico evidente en algunas
triales. esferas sociales durante el siglo XVIII permitió el
136 El gran aumento del intercambio comercial surgimiento de una nueva clase burguesa de comer­
CUADERNOS
Dr HISTORIA y la apertura de nuevas líneas de tráfico, a partir del ciantes audaces.
Generalmente, eran peninsulares o descen­ habían actuado haciendo uso de atribuciones con­
dientes suyos (catalanes o vascos) venidos para cedidas graciosamente por los Papas, pero que no
establecer sus comercios, que lograron relacionar­ constituían en sí derechos de la monarquía, situa­
se con la aristocracia criolla, dando así nacimiento ción de la cual los monarcas eran perfectamente
a una clase social alta con hábitos y pretensiones conscientes, evitando, por ello, caer en odiosos
señoriales. Estos grupos manifestaron una actitud extremos. Los Borbones, en cambio, pretendieron
diferente a la que hubieran mostrado en el siglo consolidar el Patronato, e incluso ampliarlo, mo­
XVII. Ahora, enfrentaron la nueva realidad de vidos por ideas regalistas de un matiz diecioche­
trabajo y comercio con un espíritu diferente al de la sco. La base de sustentación estaba en que el
tradición hispánica, dejándose influir por las men­ Patronato no se originaba en la Santa Sede sino
talidades más pragmáticas de franceses e ingleses. que era propio de los Reyes, en atención a sus G aspar
Ostentaron a su vez una fuerte conciencia criolla o derechos de soberanía; la jurisdicción de los asun­ M elcho r de
paisana. tos religiosos pertenecía, por lo tanto, al Rey y a Jovellanos
En efecto, el entusiasmo por la ciencia y las los Obispos del reino, pero en ningún caso a fue uno de
letras promovidos por la Ilustración también se Roma. los ideólogos
d e la Ilustra­
dejó sentir en América. Obedeciendo a ese espíritu
ción esp año ­
se fundaron nuevas universidades en Santiago de EXPULSIÓN DE LOS JESUITAS
la. En
Chile, Quito y La Habana. En las de antigua funda­ Seguramente, la medida más notoria que los A m érica
ción se introdujeron las ciencias nuevas. Borbones tomaron dentro del Patronato Real fue la e stas ideas
En La Plata, capital de Charcas, fue muy expulsión de los jesuitas en 1767. Como hemos se difundie­
ilustrativo el intercambio de discursos de tono dicho al comienzo de este estudio, no fueron los ron p e s e a l
iluminista entre Salinas y Quiñones, Rector de la únicos monarcas europeos en decidirlo, pues sólo sistem a de
censura a los
Universidad de San Francisco Xavier, y el nuevo actuaron como continuadores de portugueses y
libros R etrato
Arzobispo, Moxo y Francolí, en vísperas de la franceses en esta política. Las consecuencias de la pintado p o r
Independencia. expulsión fueron, sin embargo, las más graves que G o ya en
En la sociedad culta de los diversos países pudieron sufrir las Coronas europeas. 1798
americanos aparecieron personajes, generalmente
criollos, que se constituyeron en representantes
típicos de la cultura dieciochesca. Recordemos a
Eugenio Santa Cruz y Espejo en Quito, Manuel de
Salas en Chile, Baquijano y Unanúe en el Perú, José
Celestino Mutis en Colombia, Victorián de Villa-
va, el gobernador Viedma, el Intendente Pino Man­
rique y el Visitador Jorge Escobedo en Charcas.
Entre los viajeros que vinieron a América
para realizar investigaciones científicas hay que
destacar a José Malaspina, que con su misión cien­
tífica recorrió casi todo el Continente, además del
Pacífico y las Filipinas. El francés La Condamine,
realizó otra expedición importantísima, pero segu­
ramente la que constituyó un verdadero aconteci­
miento en la investigación geográfica, social y
económica, fue la del alemán Alejandro de Hum-
boldt.
No debe dejar de mencionarse, también en
el campo cultural, la aparición de los primeros
periódicos siendo los más importantes “El Diario
Literario” de México, “El Diario Erudito y Comer­
cial” de Lima y, sobre todo, “El Mercurio Perua­ Los jesuitas, desde el comienzo, tuvieron
no”. gran influencia religiosa, puesto que pudieron pe­
netrar muy eficazmente en la educación intelectual
EL PATRONATO BORBÓNICO de universidades y colegios, en la formación técni­
En la época de los Habsburgo, los reyes LOS BOLIVIANOS
ca de artesanos, orfebres, artistas, talladores, etc., EN EL TIEMPO
así como en el desenvolvimiento de la vida familiar Los expatriados serían, lógicamente, los me­
y social de los centros mineros. jores elementos para difundir las ideas, que tan
Con arquitectos, ingenieros, educadores y pronto iban a madurar, sobre la Independencia. Mi­
maestros de arte traídos de Europa, pudieron ense­ randa y Pitt no dejaron de utilizar sus argumentos y,
ñar sus procedimientos en América, creando traba­ poco después de la expulsión, el jesuíta Juan Pablo
jos y enseñando oficios. Vizcardo y Guzmán, en su Primer Manifiesto de la
Con el espíritu moderno que caracterizó a la Independencia, lanzó esta frase: “... un Continente
Orden desde su nacimiento, inspirado por San infinitamente más grande que España, más rico, más
Ignacio de Loyola, permanecieron siempre activos, poderoso, más poblado, no debe depender de aquel
creando industrias, formando haciendas y levan­ reino, cuando se halla tan remoto y menos aún,
tando obrajes, todo lo cual les dio gran poder cuando está reducido a la más dura servidumbre”.
económico.
Tal vez donde más se notó la eficacia de su DESCONTENTOS, PROTESTAS Y REBELIONES
espíritu empresarial fue en las Misiones, verdade­ Si bien muchas de las medidas borbónicas
ros pueblos, originalísimos en su estructura comu­ eran necesarias y fueron oportunas para obtener
nal, donde convivieron los indígenas con “los Pa­ una reorganización y una centralización del impe­
dres”. Estas misiones se extendieron especialmente rio español, es indudable que no siempre fueron
en las zonas fronterizas o en regiones imposibles de prudentes, cayendo muchas veces en torpes preci­
conquistar o aisladas casi totalmente por selvas y pitaciones, sin el suficiente estudio de las regiones
ríos. A ellas no podían penetrar las autoridades y los casos, obedeciendo solamente a los criterios
españolas ni los encomenderos ni los agentes co­ centralizadores destinados a obtener una uniformi­
merciales. El comercio que generaron no pasaba dad que no pocas veces fue perjudicial.
por aduanas ni trámites fiscales y fue siempre Todo esto fue produciendo, a fines del siglo
floreciente, activo y fructífero, yendo a parar todas XVIII, una sensación de desasosiego y desconten­
las ganancias a la comunidad indígena que las to, que no fue atendida siendo ignorada voluntaria­
producía. mente con el subyacente deseo de que desaparecie­
La expulsión de los jesuítas, realizada con ra en cuanto se notaran las ventajas de las reformas
tanto misterio y secreto, el mismo día y la misma iniciadas.
hora en todos los reinos americanos, dio fin brusca­ Desgraciadamente, el descontento se trans­
mente a uno de los ensayos más interesantes que formó, en muchas partes, en protestas más serias
hayan podido plantearse en el terreno socio-cultural, que fueron estallando en Paraguay, Nueva Grana­
religioso y económico, proyectado en estilo de con­ da, Venezuela, Chile, etc. Siempre fueron sofoca­
vivencia hispano-indígena absolutamente pacífico y das por los diversos gobiernos que mostraban toda­
con huellas valiosas y profundas que pudieron sub­ vía energía suficiente pero poca comprensión para
sistir hasta nuestros días. Otras órdenes religiosas se atender a las demandas que las protestas implica­
encargaron de ello, después de la expulsión, pero ban.
sólo tuvieron éxito cuando prosiguieron el trabajo en Con la actuación implacable e imprudente
la tónica jesuítica de profundo respeto a la tradición, del Visitador Areche, a la que ya hemos aludido,
la misma que los actuales pobladores de esas regio­ estas protestas se transformaron en los famosos
nes no quieren olvidar ni reemplazar en su esencia, motines antifiscales, que perturbaron muchísimo la
aún cuando admitan la modernización en otros as­ paz de la sociedad colonial. Los motines antifisca­
pectos prácticos de la vida nacional. les se convirtieron en grave rebelión o alzamiento
También influyeron en las decisiones mo­ cuando los problemas de fiscalidad afectaron a los
nárquicas las ideas ilustradas, sostenidas por las grupos raciales de quechuas y aymaras en la zona
logias masónicas que siempre miraron con recelo la andina. Las rebeliones más o menos focales de las
influencia jesuítica, en cualquiera de los campos en diversas regiones se convirtieron con la suma de
que interviniera. pretextos socio-económicos y la aparición de gran­
Los Borbones lograron imponer su criterio; des caudillos como Tomás Katari, Túpac Amaru y
los jesuítas salieron de toda América y España. La Túpac Katari, en la Gran Rebelión Indígena de
aristocracia criollo-española se benefició con tales 1780-82, que estremeció a América Meridional,
medidas, puesto que muchos de sus integrantes desde el sur de Colombia hasta el norte de Argen­
138 pudieron adquirir a precios muy convenientes las tina y Chile, poniendo en grandes apuros a ambos
CUADERNOS
DE HISTORIA
haciendas, talleres y obrajes de la Orden. Virreinatos. ♦
L a S u b l e v a c ió n G e n e r a l d e In d io s : 1780-1782
* FERNANDO CAJÍAS DE LA VEGA

ANTECEDENTES trabajo (mita, obrajes) y el excedente de su produc­ # DOCTOR EN


La sublevación general de indios de 1780 ción (tributo, reparto). HISTORIA,
UNIVERSIDAD
fue resultado de un largo proceso de rebeliones. La mita fue el episodio más dramático y
DE SEVILLA.
Si bien existieron movimientos subversivos complejo de la historia social colonial. La primera DOCENTE
durante el siglo XVII, fue en el siglo XVIII cuando característica de la mita es la de un trabajo por UMSA. AUTOR
se presentaron con mayor frecuencia y con objeti­ turnos. La segunda es que es un trabajo forzoso; DEL LIBRO
vos más definidos. pero, a diferencia de la esclavitud, se reconoce por ATACAMA.

El siglo XVIII está lleno de acontecimientos ese trabajo un jornal.


políticos y económicos de trascendental importan­ Otra obligación a la que estaban sometidos
cia. Es el siglo de la identidad americana diferen­ los indios era el tributo indígena que era un recono­
ciada de lo europeo: criollos y mestizos sienten esa cimiento de vasallaje. Desde el punto de vista
identidad y nunca como hasta ese momento surge el económico, era una renta pagada a la Real Corona
distanciamiento político y, en las últimas décadas, y era solamente aplicable al indio.
el deseo de independencia. El cobro del tributo dio ocasión a prácticas
Tanto la línea criolla como la indígena tie­ abusivas y a múltiples excesos; por eso, uno de los
nen en común el odio al europeo; pero, mientras los objetivos centrales de la sublevación fue su supre­
unos buscan un cambio fundamentalmente políti­ sión; pero, como causa esencial de los aconteci­
co, los segundos accionan por un cambio de las mientos de 1780-81, tuvo menos intensidad que el
estructuras económico-sociales. reparto forzoso de mercaderías.
En la Audiencia de Charcas hay movimien­ También fueron causa de la sublevación los
tos criollos en la década del 70 contra el sistema obrajes, donde los había, y los servicios personales
aduanero; los movimientos indígenas, en cambio, a la iglesia y al corregidor; pero el combate contra
más violentos, se dirigen contra el tributo, el reparto el reparto fue mucho más vigoroso. Tanto así que la
comercial, la mita. Corona, a pesar de su victoria militar contra la
Se calcula que un centenar de revueltas y sublevación, decidió eliminarlo.
rebeliones agitaron el Virreinato del Perú y la
Audiencia de Charcas entre 1700 a 1780.
Este hecho demuestra que la gran subleva­
ción de 1780 no fue casual ni eventual, sino resul­
tado de un proceso lógico de oposición al sistema.
Sin embargo, todas las rebeliones anteriores
M I»
a 1780 fueron de carácter local y de objetivos m i
limitados* Surgieron después líderes indígenas,
como José Gabriel Condorcanqui en el Cusco, los
Catari en Chayanta, Túpac Catari en La Paz y
Santos Mamani en Oruro.

LAS CAUSAS
La población nativa fue sometida económi­
ca, social y culturalmente.
Las obligaciones principales eran el tributo,
la mita, los obrajes, las pensiones eclesiásticas, a las D etalle de un cuadro de La P az. La visión
que se añadió, en el siglo XVIII; el reparto mercan­ corresponde a la etap a d e los levan tam ien - J3 9
til. En otras palabras, el poblador nativo estaba tos indígenas de Florentino O livares.
obligado a entregar el excedente de su fuerza de P ro pied ad de la H .A .M de La P a z los En °e l t ie m po
La querella tropezó con un sinnúmero de
dificultades y de dilaciones. Después de un año de
inútiles insistencias, Tomás Catari decide su famo­
sa marcha a Buenos Aires. En diciembre de 1778,
Catari consigue que el Virrey Vertiz ordene la
investigación del caso y promesas que Catari dará
por realidades, como la rebaja del tributo.
,r w ~ i
Catari, sin abandonar las formas legales, ini­
cia la resistencia pasiva. Se detiene a Catari, pero un
amotinamiento logra su libertad en mayo de 1779.
A los pocos meses, mientras el proceso
continuaba lentamente, Catari es detenido nueva­
K f líA Í ? í® 5 mente en junio de 1779; esta vez, la detención
durará varios meses.
En junio de 1780, el persistente cacique
insiste en la vía legal; va en persona a la Audiencia
de La Plata y su escrito es respondido con una nueva
orden de detención.
La influencia de Catari llegaba hasta las
provincias vecinas de Paria y Porco; pero todavía
no había brotes de violencia, hasta que las provocó
el propio corregidor Joaquín Alós. El día de San
Bartolomé, el 24 de agosto de 1780, día tradicional
r '.C 'i :'
de concentración indígena por la salida de los
Tú p a c El reparto cambió en gran medida el sistema mitayos, fue aprovechado por el corregidor, acom­
A m a ru
económico colonial temprano, rompiendo con dos pañado por un considerable cuerpo de milicias,
levantó a la
población
limitaciones: “laprimera, ladisponibilidaddemano para cobrar sus excesivos repartos.
indígena de obra y la segunda, la limitación del mercado El cacique Tomás Acho, a dos días deinicia-
desde el interno”. Estas “limitaciones” se rompieron repar­ da la feria, usó la ocasión para reclamar por la
Cusco hasta tiendo forzosamente mercancías a los indios (así se libertad de Catari. La respuesta del corregidor fue
e l N orte d el expandía el mercado) y éstos, para pagarlas, esta­ matar a Acho, lo que desencadenó la violencia
L ago ban obligados a vender sus productos y su fuerza de contenida. Pese a la diferencia de armamento, la
Titicaca,
trabajo a mineros y hacendados (así se expandía la victoria se inclinó a favor de los comunarios, quie­
m ientras a l
S u r Túpac
utilización de mano de obra). nes lograron apresar al corregidor. Pese al cambio
C a tari Contra el sistema del reparto se señalaban del corregidor Alós, la rebelión continúa y el lide­
acaudillaba principalmente cuatro grandes abusos: la inutilidad razgo de Catari va en aumento. Un segundo éxito de
la rebelión. de mercancías, la cantidad excesiva de cada merca­ los rebeldes es el sitio a la ciudad de La Plata, en
G rab ad o dería, el sobreprecio exagerado y la extorsión y septiembre de 1780.
id ealizad o violencia con que se repartían. La provincia de Chayanta.estaba totalmente
d e l Cusco de
dominada por los rebeldes.
a u to r an ó n i­
mo.
LOS A C 0 K C IM IE N T 0 S : CATARIS Y AMARUS En el otro gran centro de la rebelión, la
Princeton En la década de 1770, los conflictos locales provincia de Tinta (Kanas y Kanchis), cercana al
U niversity aumentaron en frecuencia y en intensidad. En Sica Cusco, José Gabriel Condorcanqui, Inca Túpac
Sica, los indios mataron al teniente de corregidor en Amaru II, reconocido por todos los rebeldes como
1770, como culminación de unarebelión claramen­ el máximo caudillo, empezó su lucha, al igual que
te identificada contra el reparto de mercaderías. Lo Tomás Catari, con reclamaciones pacíficas.
mismo sucedió al año siguiente en la provincia de A diferencia del curaca de Chayanta, Túpac
Pacajes. También se produjeron sangrientos dis­ Amaru, curaca de Tungasuca, era rico, quechua, y
turbios en Condo Condo. refinado. Miembro de la nobleza imperial, tenía
El cobro fraudulento y excesivo de los tribu­ una hacienda y estaba dedicado al comercio y al
tos, llevó a Tomás Catari a movilizarse para recu­ transporte. Educado en la escuela de caciques del
140 perar sus prerrogativas. Catari era un curaca pobre, Cusco, hablaba perfectamente el castellano.
CUADERNOS
DE HISTORIA analfabeto, aymara y agricultor. En forma similar al caso de Chayanta, la
rebelión se inició en un día festivo, el sábado 4 de ción de Arequipa y llegar hasta la costa. Dividió sus
noviembre, Túpac Amaru tomó prisionero al corre­ fuerzas en dos. Una dirigida por él, que marchó al
gidor Arriaga, llevándolo como tal a Tungasuca. sur, mientras su primo hermano Diego Cristóbal
Posteriormente fueron capturados los principales dirigió a otros hacia el norte.
colaboradores del corregidor. De esa manera Túpac Amaru tomó Ayaviri,
Libre el camino, Túpac Amaru tomó la Pukara y Lampa. La localidad de Puno fue también
capital del corregimiento: Tinta. Paralelamente lan­ abandonada por
zó una convocatoria a todos los caciques para que su corregidor. La
se presentaren en Tunyasuca, donde presenciaron resistencia espa­
la ejecución del corregidor, el día 10 de noviembre ñola se concen­
de 1780. traba en Arequi­
Un primer obstáculo que encontró Túpac pa y Cusco.
Amaru fue la división profunda que se presentó Por tanto,
entre los caciques. Unos se plegaron a la subleva­ afines de diciem­
ción y otros se opusieron abiertamente. bre de 1780, exis­
La reacción realista frente a la rebelión, tían dos focos re­
cuyo principal centro era el Cusco, contaba, ade­ beldes claramen­
más de las tropas oficiales reglamentarias, con te delimitados;
Firm a de
milicias criollas y mestizas y tropas indígenas, Chayanta en el Norte de Potosí y el foco liderizado
Túpac
dirigidas por caciques fieles al rey, como Mateo por Túpac Amaru que dominaba todo el sur del Cusco A m aru, quien
García Pumacawa. hasta el noroeste del lago Titikaka. recibió
El 14 de noviembre la junta de guerra del A diferencia de los éxitos de los dos últimos educación
Cusco ordenó iniciar la ofensiva contra el foco meses de 1780, el primer mes de 1781 fue signado de
rebelde y partió una tropa, al mando del corregidor contrastes para los rebeldes. Los más signficativos
Cabrera, con mil quinientos hombres. El 17 de fueron el frustrado intento de tomar la ciudad del
noviembre las tropas represivas llegaron a Sanga- Cusco y la muerte de Tomás Catari.
rara. Al mismo tiempo, Túpac Amaru avanzaba Túpac Amaru recibió la noticia de que se
sobre la misma localidad. preveía un ataque contra Tinta, por lo que resolvió
Los rebeldes tomaron la iniciativa y ataca­ adelantarse con una expedición contra el Cusco. El
ron a las tropas oficiales, que estaban atrincheradas Primero de enero de 1781 tomó la población de
en la Iglesia. Después de intimarles rendición, a la Urcos, ya muy cerca de la capital incaica.
que recibieron respuesta negativa, comenzó la ba­ Al día siguiente era dueño de los alrededo­
talla. Tras seis horas de lucha, el ejército realista fue res de la gran ciudad; el 3 de enero intimaba
completamente derrotado y muerto quien lo co­ rendición y en los días sucesivos intentó la toma;
mandaba. pero fracasó en su intento. Firm a de
En el Cusco la situación política era tensa. El 6 de enero Pumakawa tomó la fortaleza Túpac
C atari, el
Se presentaron criollos, que plantearon clandesti­ de Sacsahuaman, con lo que la situación de los
caudillo
namente la posibilidad de colaborar a Túpac Ama­ rebeldes se complicó. Esto determinó que el 10 de reb eld e
ru, pero fueron, minoría.
Los corregidores de los
alrededores fueron concentrados
con hombres y víveres en la ciu­
dad, porque la junta de guerra
determinó quedarse en la ciu­
dad, hasta la llegada de las tro­
pas auxiliares, que venían desde Lima. enero, tras un cerco de ocho días, Túpac Amaru
En diciembre de 1780 Túpac Amaru inició inicie la retirada. A partir de ese momento los
el avance hacia las provincias sureñas del Cusco, realistas tomaron la iniciativa.
con el objetivo de dominar toda la zona conocida MIENTRAS TANTO EN CHAYANTA
como “El Collao”, vale decir, el altiplano, parte del En el foco de Chayanta, Tomás Catari ago­
cual estaba en la jurisdicción de la audiencia de taba gestiones de paz a cambio de la supresión del
Charcas, hoy Bolivia. reparto mercantil. La respuesta fue su último apre­
141
LOS BOLIVIANOS
Su objetivo también era tomar la jurisdic­ samiento. EN EL TIEMPO
Esto motivó el primer ataque organizado multitud de indios bajaron de los cerros y rodearon
que, según el cálculo de Nicolás Catari, fue prota­ el pueblo.
gonizado por 4.000 alzados que pedían la libertad A poco se dio el combate, que duró tres
de su caudillo. Pero éste fue entregado engañosa­ horas. Vencieron los sublevados. El corregidor fue
mente al nuevo corregidor Acuña, quién, camino a mandado a degollar por mano de su mismo esclavo.
la sede de la Audiencia, lo mandó arrojar a un Por la actitud conciliadora del curaca Chungara, el
precipicio en la cuesta de Chacaquila, provincia de resto de la tropa fue perdonada.
Yamparáez. La muerte fue presenciada por varios Lo sucedido en Challapata fue el primer
indios, que inmediatamente vengaron a su curaca, hecho de la sublevación en la zona. Otros pueblos,
dando la misma muerte al corregidor. como Condo Condo y Sora Sora, se sumaron a la
Esto sucedió el 15 de enero de 1781. A partir sublevación.
de ese momento, la sublevación de Chayanta se A pocos días de los sucesos de Paria, el
tornó mucho más violenta. Los hermanos de To­ corregidor de Carangas, Mateo Ibáñez de Arco,
más, Dámaso y Nicolás, tomaron el mando y su corría la misma suerte que su colega de Paria.
primera acción militar fue la toma del asiento En pocos días casi todo el altiplano central
minero de Aullagas. estabaen poder de los rebeldes. Todos estos hechos
Al mismo tiempo, a mediados de enero, alarmaron alas autoridades y vecinos de Oruro, que
S ebastián de brotaba el tercer foco rebelde en el altiplano central tenían la plena seguridad de que el próximo paso de
Seguróla, de Charcas. Las dos provincias aledañas a la ciudad los rebeldes era atacar Oruro. Se organizaron las
C om and an te de Oruro; Paria y Carangas, se sumaron a la suble­ milicias de defensa; pero, a diferencia de otras
de La P a z vación general, influidos por los sucesos de Cha- ciudades, el odio entre europeos y criollos pudo
m ando a
yanta y reconociendo a Túpac Amaru como el más que el temor al indio.
fortificar
máximo líder. La poderosa aristocracia minera criolla en­
p ara d efen ­
derla del En Paria, su corregidor Manuel de la Bode­ cabezada por los hermanos Rodríguez, los Herrera,
cerco ga repartió mercaderías desde 1777 en mayor can­ Diego Flores y otros, que controlaban gran parte de
tidad y a ma­ la economía de la zona, traslució su poder económi­
yor precio del co en poder político concreto: el dominio del go­
que le permi­ bierno local de la Villa de Oruro.
tía el arancel. Al anochecer del 10 de febrero se reinició el
B ode­ alboroto. La “plebe”, conformada por los trabaja­
ga, presionado dores de las minas, los artesanos, los indios del
por sus deudas Barrio de la Ranchería y los pequeños comercian­
y dispuesto a tes, fue la principal protagonista.
im poner su A esa plebe enardecida se sumaron los mi­
autoridad, de­ licianos, entre los que sobresalió Sebastián Paga­
cidió hacer dor.
respetar los Los europeos se refugiaron en unacasade la
nombramien­ Plaza del Regocijo. El combate duró toda la noche
tos que había hasta el amanecer. Terminó con la victoria del
hecho y cobrar pueblo orureño. A instancias del cura Vicario de la
los repartos Villa, Jacinto Rodríguez fue aclamado por el pue­
por la fuerza. blo como el nuevo Justicia Mayor.
Reclutó entre Uno de los argumentos que más utilizaron
60 y 80 hom­ los europeos para probar su acusación en sentido de
bres bien ar­ que criollos e indígenas estaban aliados contra los
mados. La tro­ europeos.
pa llegó a Challapata el 12 de enero. Su primera Cuando las tropas desordenadas de los re­
tarea fue prender a Santos Mamani, alcalde anterior beldes indígenas ingresaron ala Villaapartir del 11
de Challapata, acusado de ser principal instigador y de febrero, lo hacían con miras diversas: ayudar a
de actuación relevante posteriormente; luego apre­ los criollos en su tarea de eliminación de los euro­
saron al curaca Lope Chungara y al alcalde Canavi- peos, saquear sus bienes, consolidar el gobierno de
ri. En seguida revisaron casa por casa y prepararon los Rodríguez en la perspectiva que era el paso para
CUADERNOS
DE HISTORIA
una nueva entrega de mercaderías. Pero el lunes 15, establecer el gobierno de Túpac Amaru.
Durante los días que duró la alianza, todos, venció de tal manera a Santos Mamani que decidió
mujeres y hombres, se vistieron de indios; pero la no continuar su empresa contra Oruro y concentrar
alianza duró pocos días. La incertidumbre de la todas sus fuerzas para vengar el incendio de la
población criolla y mestiza, que
comenzaba a ser víctima de
entregas de dinero y de basti­
mentos para la manutención de
las tropas indios, y laexigencia
de éstas para que se les devuel­
va lo que habían tributado el
semestre pasado produjeron el
primer enfrentamiento impor­
tante, cuando los indios inten­
taron tomar las Cajas Reales y
las tropas urbanas los rechaza­
ron.
Víctima de ese primer
choque fue Sebastián Pagador,
quien en defensa de las Cajas
Reales, mató a uno de los in­
dios atacantes. Tomado prisio­
nero por los indios fue llevado
ante Rodríguez, quien, camino
comarca de Quirquiavi, situada en la quebrada de P la za e
a la cárcel fue ultimado por sus captores.
Iglesia de
Dado el rompimiento, las autoridades crio­ Arque.
P e ñ a s .d o n d e
llas buscaron una vía pacífica para lograr la salida Precisamente en febrero, las dos provincias fue s en ten ­
de los indios, el único camino fue devolverles parte de Cochabamba, vecinas a Oruro; Tapacarí y Ar­ ciado a
del tributo. que, se sumaron a la rebelión. El domingo de m u erte el
Santos Mamani tomó el mando de Challa- carnaval, los indios de Tapacarí degollaron en la caudillo
pata, lo que significaba el mando de toda la rebelión misma iglesia a españoles, incluyendo a varios indígena y
en el altiplano central. Sin embargo, por diferentes niños, continuando la matanza hasta el miércoles donde se
cum plió su
puntos de vista y por falta de coordinación, los de ceniza. La represión organizada, sobre todo en
descLBrfearrieriD
rebeldes actuaron en dos líneas separadas. Los de Quillacollo y Cochabamba, fue igualmente violen­
Challapata y Sica Sica, más claros en sus objetivos ta, con igual o mayor matanza y con incendio de
estratégicos y seguidores de la línea tupacatarista, varios pueblos.
buscaron el no rompimiento con los criollos. Los Esto explica la preocupación de Santos
del norte, comunidades más pobres como Challa- Mamani de apoyar a sus hermanos de la quebrada;
eolio, Sillota, o yanaconas, consideraban como su pero fu campaña en Arque resultó un fracaso que le
primer objetivo la destrucción de Oruro y otras ocasionó muchas bajas y desmoralización en sus
ciudades. tropas.
En los primeros días de marzo, los rebeldes Así, a principios de abril, el foco rebelde del
del sur de Oruro tomaron violentamente el centro altiplano central y de las quebradas aledañas estaba
minero de Sora Sora y la capital de la provincia completamente apagado.
Poopó, llegando a Machacamarca el 9 de marzo. Los meses de febrero y marzo también fue­
Ese mismo día, sin coordinación alguna, los del ron activos en el frente de Chayanta, donde una
norte fracasaron en su primer intento de tomar la cadena de levantamientos sucedieron a la muerte de
Villa. A pocas horas de esa derrota se reunieron en Tomás Catari, y que culminaron en el cerco de la
Machacamarca los jefes del norte con Santos Ma­ ciudad de La Plata. Dámaso Catari se ubicó en los
mani. Aquellos le exigieron venganza; sin embar­ cerros de la Punilla el 14 de febrero, al mando de
go, el jefe de Challapata, antes de ejecutar la empre­ 7.000 indios, reclamando fundamentalmente que
sa decidió escribir a los hermanos Rodríguez. En se ejecute lo que Tomás Catari había conseguido en
las cartas insta a los vecinos de la Villa a capitular. Buenos Aires.
La respuesta inmediata de Jacinto Rodríguez con­ El 20 de febrero las tropas defensoras de la LOSENBOLIVIANOS
EL TIEMPO
ciudad, comandadas por Ignacio Flores, lograron gente de indios inició la sublevación en San Pedro,
derrotar a los rebeldes, éstos, a los cuatro días, tomando preso al ayudante del corregidor y bajo la
intentaron un nuevo ataque; pero también fueron consigna de que se apliquen de inmediato las leyes
vencidos. que Túpac Amaru había dictado en favor de los
La retirada no fue desordenada. Dámaso indios. El corregidor huyó y los rebeldes atacameños
tomó algunas haciendas y consiguió en el camino dominaron la situación durante el mes de marzo,
adhesiones; pero el ofrecimiento de perdón para la convencidos de que se había iniciado una nueva era
C uan d o los masa y recompensa para la entrega de los cabecillas de justicia. La rebelión llegó a su parte más activa a
p aceñ o s
debilitó la lealtad rebelde y así indios de Machaca fines de marzo con la llegada del Capitán General
vieron q u e e l
y Pocoata, ayudados por el cura de este pueblo, tupacamarista Tomás Paniri y la relación con los
cerco a la
ciu d ad d e La traicionaron y entregaron a Dámaso, su mujer y una caciques de Lípez, quienes, a nombre de Dámaso,
P a z era treintena de jefes a las autoridades de la Audiencia, incitaron a los atacameños a proseguir la subleva­
inm inente, el l 2 de abril. Su hermano Nicolás, que había ción. Pero, en abril, la acción militar de los vecinos
construyeron liderizado la sangrienta sublevación de Pitantora, de la provincia logró la pacificación de la misma.
a p resu rad a­ corrió igual suerte. Ambos fueron ejecutados el 27 Ahora es necesario referir lo que sucedía en el foco
m en te una
de abril y 7 de mayo, respectivamente. del norte, capitaneado directamente por el Inca.
m uralla
defensiva a
Antes de la derrota del frente de Chayanta El 23 de febrero llegó al Cusco el grueso del
lo largo de surgieron otros focos rebeldes en el sur de la Au­ ejército realista enviado desde Lima por el Virrey.
las actuales diencia. En marzo se plegaron a la sublevación Unidos con los otros refuerzos llegados de las
calles: general varias poblaciones importantes de las pro­ provincias y las tropas del Cusco prepararon la
C atacora, vincias de Chichas, Porco, Lípez y Atacama. La ofensiva contra Tinta.
Bueno, más importante de esas sublevaciones fue la del El 4 de marzo salieron las tropas de repre­
M ariscal
centro minero de Chocaya, liderizada por los her­ sión del Cusco conformadas por peninsulares, crio­
S an ta C ru z
D etalle d e de
manos Calavi y en la que intervinieron directamen­ llos, mestizos e indios fieles a la Corona, cuyo
la pintura de te emisarios de Túpac Amaru y de Dámaso Catari. principal jefe auxiliar era el cacique Pumakawa. El
Florentino Igualmente significativa fue la sublevación primer enfrentamiento se dio el 19 de marzo. La
O livares mestiza-india de Tupiza, que fue rápidamente sofo- victoria fue de los realistas, muriendo en combate
varios de los principales lugartenien­
tes del Inca.
Las diferentes columnas de la
reacción fueron obteniendo victorias
parciales. Finalmente, el 28 de marzo,
cerca de Tungasuca, se produjo la
cruenta batalla final. La superioridad
del armamento fue la principal deter­
minante para la victoria realista. El
Inca logró huir; pero 67 de sus colabo­
radores fueron mandados a la horca.
Al igual de lo sucedido con los
caudillos de Chayanta, el ofrecimien­
to de perdón y de recompensa provo­
có la traición en las filas del Incas. El
mestizo Francisco Santa Cruz, otrora
su colaborador, lo tomó preso el 6 de
abril. Mientras tanto, otro traidor, Ven­
tura Landaeta, capturó a Micaela Bas­
tidas y a sus dos hijos. Paulatinamen-
ayendo otros jefes rebeldes, entre ellos la
mas de explotación de minas fueron violentas y famosa cacica de Acos.
produjeron la muerte de varios españoles. Posteriormente se inició un proceso suma­
En los mismos días se sublevó la capital de la rio y después de penosas torturas, el máximo jefe de
144 más sureña de las provincias de la Audiencia de la rebelión fue descuartizado el 18 de mayo de
CUADERNOS
DE HISTORIA Charcas: Atacama. El 12 de marzo, un buen contin- 1781. ♦
VV

Esto, en lugar de escarmentar, enar­


deció los ánimos y el 13 de marzo se inició
el cerco a la ciudad de La Paz. El primer
cerco duró 109 días hasta el 30 de junio.
Peninsulares, criollos y mestizos se pertre­
charon detrás de las murallas. En cambio,
los tres barrios de indios; San Pedro, Santa
Bárbara y San Sebastián, que estaban en los
extramuros, cayeron bajo poder rebelde.
Los rebeldes se posesionaron de
todos los cerros circundantes, pero sus
principales centros de dirección los tenían
en El Alto y en Pampahasi. Se calcula que
12.000 indios mantuvieron el cerco y que
los sitiados sumaban aproximadamente
2 0 .0 0 0 habitantes.
Durante los 109 días de cerco se Los rebeldes
produjeron muchas acciones militares. Por otro fuego, derrumbe de trincheras y sobre todo que se em plearon
lado, los sitiados intentaron romper el cerco en una reconozca a Túpac Amaru como Rey. p a ra la lucha
veintena de oportunidades, tampoco los sitiadores Mientras tanto, en el foco del norte, Diego diversas
lograron tomar la ciudad, pese a sus múltiples Cristóbal consolidaba el pleno dominio rebelde en arm as: el
intentos. La diferencia de armamento, lo inexpug­ el altiplano. Tenía su cuartel general en Azángaro cerco, las
hondas y las
nable de las murallas y la acción infiltrada del y, el 23 de mayo, el ejército realista, que llegó a
piedras; las
criollo Mariano Murillo, que desviaba los tiros de Puno, logró evacuar a todos los habitantes de la flechas
los pedreros, ocasionaron este revés. Murillo, cuan­ ciudad, pero no vencer a los sitiadores, quienes a encendidas,
do fue descubierto por los indios, fue mutilado y poco se hicieron dueños de la principal ciudad del los gritos y el
enviado así a la ciudad donde murió a poco tiempo. sur del Perú y así dueños del lago sagrado. sonido de los
Los rebeldes no pudieron tomar la ciudad y A principios de mayo, la rebelión también pututus
los sitiados no pudieron ni siquiera recuperar los prendió en los valles de Larecaja, frontera del
barrios cercanos de San Pedro y Santa Bárbara. altiplano con la selva. Andrés Túpac Amaru, joven
Estaban los unos muy cerca de los otros y por ello el sobrino del Inca, y su amante, Gregoria Apaza,
enfretamiento verbal fue tan duro como el armado. hermana de Julián, iniciaron el cerco a Sorata.
Túpac Catari y la “virreina” Bartolina Sisa Las tropas realistas se dividieron en dos. La
bajaron y se hicieron ver por los sitiados en varias del Virreinato de Lima no logró pasar de Puno y
oportunidades. El 31 de marzo, por ejemplo, bajó tuvo que volver a fines de mayo muy disminuida al
Túpac Catari con “mucha pompa, en medio de Cusco. La del Virreinato de Buenos Aires, recluta-
clarines, repiques, genuflexiones y aplausos”. Unas da principalmente por el Comandante de la ciudad
veces se lo vio vestido a la usanza de los incas con de La Plata, Ignacio Flores, logró finalmente rom­
un sol en el pecho, otras a la usanza española. En per el cerco a La Paz el 30 de junio.
una de las ausencias de Catari a las provincias, La entrada de Flores a la ciudad no significó
apareció Bartolina ocasionando un sangriento com­ una derrota de los rebeldes, quienes no presentaron
bate. Pese a los esfuerzos, los sitiados no lograron batalla y se replegaron tácticamente. Las tropas de
prenderla y perdieron 50 españoles. Flores permanecieron en la ciudad hasta el 5 de
Durante el sitio, Túpac Catari no descuidó el agosto. Durante esos días los paceños se rendían,
apoyo a las provincias aledañas. Su área de influen­ pero el grueso se mantuvo en la insurrección. Inclu­
cia llegó hasta Caracollo (a 40 Km. de Oruro) y so los rebeldes lograron tomar prisionero al presbí­
hasta Puno. A pocos días de iniciar el cerco de La tero Rojas, a quien ofrecieron en canje por Bartoli­
Paz, tomó Juli y Chucuito e inició el cerco a Puno. na. A poco la indisciplina cundió en la tropa de
Varias veces se intentaron entablar conversa­ auxilio; muchos soldados reclutados en Cocha-
ciones; pero el comandante Seguróla se negó aceptar bamba desertaron y así Flores se vio obligado a
las condiciones de paz de los rebeldes: entrega de los dejar la ciudad bajo promesa de pronto retorno.
4 corregidores provinciales refugiados en la ciudad, Agosto fue nuevamente un mes de victorias
145
LOS BOLIVIANOS
de los hacendados y aduaneros; de las armas de rebeldes: se instalaba el segundo cerco a la ciudad EN ELTIEMPO
de La Paz y Sorata caía bajo su poder. La estrategia 400 indios persistentes en la localidad de Achoca-
de una inundación terminó finalmente con tres 11a. Lo que quedaba del ejército rebelde se replegó
meses de resistencia: todos los peninsulares fueron a la localidad de Peñas. A más de Túpac Catari, se
muertos y criollos y mestizos fueron perdonados. encontraba Miguel Bastidas, cuñado del Inca. Re­
Andrés Túpac Amaru y Miguel Bastidas, seguín tuvo conversaciones con éste sobre el indul­
convencidos en la línea más americanista del Inca, to y el perdón; pero, finalmente, la traición precipi­
influyeron para que se buscara la alianza con los tó el final. Los indios de Chinchaya capturaron a
criollos; éstos recibieron varias cartas de los rebel­ Túpac Catari y lo entregaron a Reseguín.
des, llamándolos aplegarse al movimiento que “les Después de ser torturado, Túpac Catari mu­
competía tanto a ellos como a los indios”. Los rió descuartizado en la plaza de Peñas el 13 de
criollos no se plegaron y la lucha continuó siendo noviembre. También cayeron prisioneros Miguel
sobre todo una lucha del campo contra la ciudad. Bastidas, que se acogió al indulto, y Gregoria
Los amaras se ubicaron en la parte oeste (El Alto) Apaza. La tradición oral de los ay mar as repite que
y los cataris en el este (Pampahasi). lo último que el virrey rebelde afirmó fue: “Volveré
Los dos meses y días que duró el segundo y seré millones”.
cerco fueron llenos de enfrentamientos militares; el Algunos focos rebeldes se mantuvieron en
intento más serio que protagonizaron los rebeldes algunas provincias pero las más fueron recuperadas
para tomar la ciudad se dio el 12 de octubre, cuando por los realistas. Diego Cristóbal, el último gran
procuraron inundarla a la manera de Sorata. El jefe, se rindió en Sicuani, aceptando el indulto el 26
intento fracasó, pero causó innumerables daños y de enero de 1782.
pánico en los sitiados. Algunos caudillos menores continuaron
La falta de víveres era el peor enemigo de hostigando y conspirando. El caso más interesante
los sitiados. Las mujeres se arriesgaban a salir fuera es el de Pascual Cuqui, indio de Apolobamba, que,
a nombre de Diego Cristóbal, agitó a los pueblos de
Apolo, Tumupasa, Ixiamas, Reyes y amenazó con
sumar a la sublevación a los indios de las Misiones
de Moxos, Baures y Chiquitos. La agitación en la
región selvática del norte duró desde enero a mayo
de 1782, pero no pasó de ser una amenaza.
Los procesos a los líderes rebeldes conti­
nuaron; Bartolina Sisa y Gregoria Apaza fueron
ahorcadas el 5 de septiembre de 1782. Diego Cris­
tóbal y sus principales colaboradores fueron des­
cuartizados en la plaza del Cusco el 19 de julio de
1783. Los niños sobrevivientes de la familia real
inca fueron desterrados a España, afines de ese año.
El hijo de Túpac Catari, casi ya adolescente, murió
en extraño accidente.
“V olveré y de las murallas a comprarlos en los mercaditos El indulto general no comprendió a los crio­
seré m illo­ indígenas que se instalaron en los extramuros; por llos de Oraro. Una treintena de los más representati­
n es” dijo e l eso, la mayoría de las cautivas eran mujeres. vos fueron tomados prisioneros la noche del 28 de
caudillo Finalmente llegó el Coronel José Reseguín enero de 1784, una vez exterminada la sublevación
an tes de s e r a mediados de octubre, al mando de 7.000 hombres general. Fueron conducidos a Buenos Aires y allí se
ajusticiado el
y con suficientes alimentos para aliviar a los sitia­ inició un proceso que duró veinte años. La prisión
13 de
dos. El segundo ejército venía decidido a terminar rigurosa motivó que la mayoría de ellos murieran en
noviem bre
de 1782. con los cataris. De inmediato se iniciaron las perse­ prisión, entre ellos los dos hermanos Rodríguez.
M u seo cuciones bajo la consigna de “exterminio de los Unos pocos fueron absueltos y los tres sobrevivien­
Costum brista más contumaces y el otorgamiento de perdón a los tes, el sargento Quiroz, el abogado Mexía y el vicario
de La P a z demás”. Esto último, como había sucedido en los Menéndez, fueron enviados a España a fines de
otros focos rebeldes, repercutió inmediatamente en siglo. Allí, al iniciarse el nuevo siglo fueron declara­
el ánimo del ejército rebelde, sobre todo después de dos inocentes. De todos los protagonistas de la
146 sucesivas derrotas militares. sublevación, sólo se sabe que el cura Menéndez pudo
CUADERNOS El 27 de octubre la represión mata a más de
DE HISTORIA
vivir la guerra de la Independencia. 4 -
El A rte Virreinal en B olivia
•TERESA GISBERT

INTRODUCCIÓN
La arquitectura y el arte de una nación
reflejan la estructura de su sociedad y la ideología
a la cual esta sociedad responde; por ello es impor­
tante conocer cuál fue el desarrollo artístico de la
Audiencia de Charcas, cuáles sus características y
cómo evoluciona su arquitectura y el planeamiento
urbano de sus ciudades desde la conquista hasta la M e lc h o r
independencia. P é re z de
Durante el período virreinal llegan las for­ H olguín e s e l
p in to r m ás
mas europeas determinadas por el renacimiento, el
representati­
barroco y el neoclasicismo, estilos que son modifi­
vo d e la
cados debido al influjo del medio ambiente y por la escu ela
incidencia de la tradición indígena. potosina. En
la ilustración
I. URBANISMO S a n P edro
La fundación de ciudades fue uno de los d e A lcántara.
M useo
aspectos determinantes dentro de la política de
Charcas.
colonización. Estas ciudades respondían a las teo­
S ucre
rías del renacimiento, cuyos antecedentes están en
los trazados greco-romanos que propugnaban una recida) y San Miguel de la Ranchería.
ciudad con calles rectas en forma de damero con Potosí tuvo una estructura diferente pues no
u na pl aza central. Este tipo de urbanismo era desco­ responde a una fundación oficial. El sitio fue pobla­
nocido en Europa cuyas ciudades medievales, ade­ do desde 1545, cuando se descubre la riqueza del
más de estar amuralladas, tenían calles y plazas cerro, y la ciudad nace espontáneamente. Sólo en
irregulares. Tanto la fundación como el trazado de 1572, con la llegada del virrey Toledo, se regulariza
las ciudades americanas estaba regulado por las el trazado del centro creándose la Plaza Mayor.
Leyes de Indias. Para entonces se había descubierto un nuevo siste­
La ciudad de La Paz que fue trazada por ma de extracción de la plata, amalgamando el
Jerónimo Delgado, después de la fundación reali­ mineral con mercurio, lo que requería de una fina
zada por Alonso de Mendoza el año de 1548. molienda; es por ello que Toledo resuelve construir
Responde al trazo de damero en su zona central un río artificial con el agua recogida en 2 2 lagunas * ARQUI-
limitada por los ríos Choqueyapu y Mejavira. Fuera o represas que se construyeron en los altos de la TECTA. HISTO­
de estos límites naturales estaban los barrios de serranía de Cari-cari. Este río denominado “La RIADORA DE
ARTE
indios: San Sebastián, San Pedro y Santa Bárbara. Ribera” dividía la ciudad en dos sectores, uno
HISPANO­
Los dos primeros albergaban a los indios naturales habitado por españoles y criollos, más sus esclavos, AMERICANO
y todos aquellos que venían a trabajar en los obra­ y otro ocupado por mitayos. Estos que debían Y BOLIVIANO.
jes, en tanto que Santa Bárbara cobijaba a los Incas acudir anualmente en tres tumos, cada uno de 4.500 AUTORA DE
e indios de origen quechua. indios mitayos, vivían al pie del cerro en rancheríos NUMEROSOS
LIBROS SOBRE
Chuquisaca, Oruro, Cochabambay Santa en torno a sus respectivas parroquias, separados de
ARTE
Cruz también responden al trazo en damero. acuerdo a sus lugares de origen. Así los lupacas se COLONIAL
Chuquisaca tenía dos barrios de indios: San Lá­ agrupaban en tomo a San Martín, los carangas
zaro que albergaba a los yamparas y charcas y cerca de San Lorenzo, los de Tiahuanaco estaban en
San Sebastián donde estaban los indios proce­ la parroquia de Copacabana, los Quillacas en San
Sebastián, etc. Potosí era una ciudad con un doble
147
dentes del altiplano y zona del lago. Oruro tenía
LOS BOLIVIANOS
dos parroquias de Indios: Copacabana (desapa- sistema, tanto urbano como social, dividida por el EN EL TIEMPO
C7--------
C om pañ ía
II. ARQUITECTURA murales y cuadros con la leyenda del dios aimara
de Jesús
(1 7 07). D e l Renacimiento Tunupa. La Iglesia de Tiahuanaco, construida a
libro Potosí, El renacimiento llega a la Audiencia de fines del siglo XVI, tiene en su portada principal
1988 Charcas con los conquistadores y misioneros hacia elementos indígenas como el mono situado al pie de
1536. Las prime­ las columnas. Este animal, según los extirpadores,
ras construccio­ era adorado como dios de las construcciones.
nes que se levan­ En Oruro está la iglesia de Corque, doctrina
tan son pobres, de indios urus que fue una parroquia floreciente a
debido a las gue­ cargo de los agustinos. Data de antes de 1580. Tiene
rras civiles que pintura mural del siglo XVIII en el tumbado. Otra
no permitieron Iglesia importante es la de Paria, pueblo fundado en
un ordenamien­ 1535. Lo más importante de esta iglesia es la
to de esta parte portada de “estilo mestizo” levantada en el siglo
de las colonias XVIII. El ejemplo más notable de Oruro es Cu-
hasta el año de rahuara de Carangas, cuya pintura mural fue termi­
1572, año en que nada el año de 1608. La decoración cubre paredes
el Virrey Toledo y techos en todos los ambientes. Son importantes
visita el territo­ las pinturas de la sacristía, decorada con pájaros y
rio de su juris­ flores, y el baptisterio cuyo tumbado muestra la
dicción y estruc­ Expulsión de Adán y Eva, y el Diluvio, y otras
tura el virreinato escenas del Antiguo Testamento.
políticay econó­ Chuquisaca tiene varias iglesias renacentis­
micamente. En tas como San Francisco, iniciada en 1577, obra del
sus m odestas arquitecto Vallejo, y San Miguel construida por los
proporciones las jesuitas, ambas están cubiertas con artesonado
iglesias respon­ mudéjar.
den al estilo renacentista con elementos arcaizantes La Catedral fue obra del arquitecto Miguel
como bóvedas góticas y artesonados mudéjares. de Veramendi quien también hizo la Catedral del
Las plantas de esas iglesias son de una sola nave con Cuzco. Inicialmente tenía una sola nave cubierta
gruesos contrafuertes en sus muros. Son raras las con crucería gótica, más tarde se le añadieron dos
iglesias de tres naves. Las portadas son de ladrillo naves laterales y se construyeron las portadas de
revestido de cal, es en ellas donde el manierismo estilo barroco, la que da sobre la plaza es obra de
prende con más fuerza. Gonzales Merguete. Es un ejemplo significativo
La nota indígena no la encontramos en el junto con la portada de la Compañía de Oruro (hoy
templo mismo sino en el conjunto del atrio con las derruida).
capillas que lo rodean. El atrio estaba destinado a
reunir gran cantidad de indígenas para su catequi- La transición: del renacimiento al barro­
zación y las cuatro posas servían para hacer un alto co
en las procesiones que tenían lugar dentro de este La última Iglesia con resabios mudéjares es
atrio. Al centro estaba la Capilla Miserere donde se la parroquia de indios de Copacabana, en la ciudad
velaba a los muertos. Algunos conjuntos tenían de Potosí. Potosí levantada bajo el patrocinio de la
“capilla abiertas” en forma de balcones, colocados Virgen de Copacabana. Se cubre con artesonados
sobre la portada, desde los cuales se decía misa y pero tiene una gran cúpula de madera sobre el
predicaba. crucero que es el ejemplo mas grande en su género
Entre las iglesias más antiguas del departa­ en toda América. Fue obra del Lucas Fernández
mento de La Paz está la de Caquiaviri, situada en quien la construyó hacia 1680.
tierras de Pacajes, la cual fue construida por los Una de las características del estilo de tran­
franciscanos hacia 1560. Tiene en su interior una sición es el abandono de las crucerías góticas y de
148 importante serie pintada en 1739, donde está repre­ los artesonados mudéjares, y su sustitución por
CUADERNOS
DE HISTORIA
sentado el Infierno, el Juicio Final, la Muerte y la cúpulas. La Iglesia de la Merced de Chuquisaca que
puede considerarse un edificio de transición. Se cual se extiende en una faja que va desde Arequipa
cubre con cúpulas acasetonadas del gusto manieris- (Perú) hasta el lago Titicaca, se enseñorea de las
ta. La Merced fue concluida en 1630. tierras altas y ocupa el altiplano boliviano. Con
También puede considerarse de transición excepción del valle arequipeño y la provincia de
el Santuario de Copacabana cuya iglesia se cubre Puno toda la región ocupada por “estilo mestizo”
con crucería gótica en las naves y cúpulas en el está en Bolivia. Este estilo es una forma de barroco
crucero. El edificio se inició en 1614 y quedó que presenta una decoración peculiar con los si­
terminado en 1640. Sus dos portadas marcan el guientes elementos: a) Flora y fauna tropical ame­
cambio, la portada de pies pertenece al renacimien­ ricana. b)Motivos clásicos de ascendencia manie-
to purista en tanto que la portada lateral es barroca. rista como las sirenas. c)Motivos prehispánicos;
Es un edificio singular que además de la iglesia sol, luna, pumas, etc. d)Elementos que responden a
tiene un gran atrio en el que se alza la capilla la tradición cristiana medieval.
Miserere, en sus esquinas hay cuatro capillas posas. La ciudad de Potosí tiene muchos monu­
Cerca del Santuario las hospederías, una para espa­ mentos realizados en estilo mestizo, siendo Santa
ñoles (destruida) y otra para indios. El Santuario Teresa el más antiguo. Tenemos luego la torre y
alberga a la Virgen de Lago, obra del escultor indio portada de la Iglesia de la Compañía (1707) obra
Tito Yupanqui, imagen que sustituye al antiguo del cantero indígena Sebastián de la Cruz, y la
Talla de S an
ídolo de Copacabana que según descripción de Iglesia San Francisco realizada por el mismo maes­ M ig u el
Ramos Gavilán tenía rostro humano y cuerpo de tro junto con otros artífices indios. Hacia 1720 A rc á n g e l en
pez. aparece la figura del criollo Bernardo de Rojas, la Iglesia de
También puede considerarse de transición arquitecto que levantó las Iglesias de San Benito, S a n M ig u el
lalglesiade Jesús de Machaca, mandada a construir San Bernardo y Belén. En todas ellas utiliza cúpu­ e n la tierra
d e las
por el cacique de Pacajes Gabriel Guarachi a fines las de media naranja siendo las más espectaculares
M isiones
del siglo XVII. Está rodeada por un gran atrio y dos las nueve cúpulas de San Benito.
(Chiquitos).
plazas con capillas posas, según la tradición estas La Iglesia más importante dentro del estilo F otog rafía de
capillas se construyeron sobre cuerpos de indios mestizo es la Iglesia de San Lorenzo que perteneció W illy
urus sacrificados por los machacas. La portada de a los Carangas. Se hizo entre los años de 1728 y K enning
pies es de corte renacentista decorada con máscaras 1744 y, según Ar-
que recuerdan las esculturas prehispánicas. En el zans y Vela, fue
interior pueden admirarse dos lienzos representan­ obra de canteros
do el Triunfo de la Eucaristía y de la Virgen, en uno indios. Esta por­
de ellos está el retrato del cacique. tada muestra a las
El edificio barroco que responde plenamen­ sirenas junto al
te a las modas europeas es la Iglesia de Santa Teresa sol, la luna, y las
de Cochabamba. Se inspira en la arquitectura ba­ estrellas. Proba­
rroca que implantó Borromini en Roma. La Iglesia blemente respon­
fue pagada e inspirada por el Arzobispo Molleda y de a la teoría de
Clerque, quien al final de su vida radicó en Cocha- Platón expuesta
bamba a donde fue desterrado por el Cabildo chu- en el “Timeo”, se­
quisaqueño. Molleda había vivido por mas de diez gún la cual las si­
años en Roma y era amigo y consejero del papa; a renas con su mú-
él le cupo presenciar la construcción de la famosa sicamovían las es­
escala de la Plaza España y conocer a los arquitec­ feras de los cie­
tos que trabajaban bajo las normas de Borromini. los.
La Iglesia de Cochabamba es la única en América Las sire­
hispana que tiene planta elíptica ondulada. nas también se re­
presentaron en
El Estilo Mestizo otras portadas de
A fines del siglo XVII aparecen diferencias estilo m estizo
que separan los ejemplos altoperuanos de los mo­ como en la cate­
delos españoles. Estas diferencias se acentúan has­ dral de Puno y en
ta crear un nuevo estilo que en su fase más intensa la Iglesia de San Mi^uvi uv ± umaui, amuaa u i u
se puede colocar entre los años de 1690 y 1780 y el Perú, pero dependientes del Obispado de La Paz. LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
)

Aquí las sirenas, desde la óptica española, repre­ La arquitectura neoclásica


sentan el pecado; para los indígenas son la repre­ El neoclasicismo trató de restaurar el puris­
sentación de Quesintuu y Umantuu, las mujeres mo arquitectónico en la arquitectura y desestimó
peces con las que según Bertonio pecó Tunupa, toda decoración, sobre todo las libertades y extra­
dios de los aymaras. vagancias del barroco. Es un estilo importado de
Las sirenas, junto a la representación del sol Europa que no admitía licencias de parte de los
y la luna, muestran la incidencia de los mitos canteros indígenas. Era el arte propio de la ilustra­
indígenas dentro ción y tuvo poca aceptación en la zona rural, pren­
de la decoración diendo muy débilmente en las capitales. El ejemplo
barroca. Otro ele­ más significativo de este nuevo estilo es la Catedral
mento de este tipo de Potosí, obra del arquitecto Fray Manuel de
es el mono, que Sanahuja. Se inició en 1806 y se terminó en 1826.
según los extirpa­ Es una iglesia hecha de acuerdo a todas las reglas
dores era adorado del arte, interiormente está blanqueada, con perfi­
como dios de la les de oro realzando la arquitectura.
estabilidad, por Otros importantes edificios en este estilo
ello está siempre son las iglesias de Viacha y San Andrés de Macha­
en las columnas o ca, iniciadas en las postrimerías de la colonia y
cerca de ellas concluidas durante el gobierno del Mariscal Santa
como podem os Cruz.
ver en las Iglesias
de Laja (Bolivia) Arquitectura civil
y en la Iglesia de Entre los edificios de utilidad pública mere­
Santa Cruz de Juli cen citarse los hospitales que generalmente com­
(Perú). prendían sectores diferenciados para hombres y
El estilo mujeres, y también paraespañoles, indios y negros.
mestizo también Estos hospitales tenían planta en forma de cruz o de
conforma varias “tao” a fin de que haya por lo menos tres salas
iglesias paceñas separadas en cuyo cruce se colocaba el altar para
com o Sicasica que los enfermos pudiesenn oír misa desde la cama.
obra de los indí­ El único hospital que aun se conserva es el hospital
D etalle de la
portada de genas Mallco y Maita. En ella hay elementos que de Santa Bárbara en la ciudad de Sucre, que man­
S an responden a la fauna tropical, como las piñas, y tiene su iglesia y la estructura de sus principales
Francisco.(La elementos que responden a la tradición clásica, salas, aunque muy reformadas. Estas eran tres, la de
P az), donde como Hércules semidiós que está representado en españoles con 16 camas, la sala de indios con 14
p u ed e la portada lateral y cuyas hazañas: la muerte del camas y la sala de mestizos, negros y mulatos,
apreciarse la jabalí de Erimanto y del león de Nemea nos lo también con 16 camas. Este hospital fue fundado en
exuberancia
muestran como el hombre que con su esfuerzo 1554 y su actual construcción data de 1636.
d el arte
vence a las bestias de las pasiones. Otro edificio importante es el que alberga a
barroco
mestizo. En la ciudad de La Paz están las iglesias de la Universidad de San Francisco Xavier que con­
Fotografía San Francisco y Santo Domingo: la primera es de serva íntegro su patio principal, rodeado de arque­
de T eresa tres naves y toda de cantería con una espectacular rías, sobre el que se abren las diferentes aulas.
G isbert portada central resuelta en base a columnas salo­ Finalmente está la Casa de la Moneda de Potosí,
mónicas. Santo Domingo tiene una portada que se edificio que fue levantado entre los años 1765 y
decora con dos grandes loros, muestra de la inclu­ 1773. En él intervinieron como arquitectos Salva­
sión tropical en la arquitectura mestiza. dor Villa y Luis Cabello. La Moneda tiene dos
Finalmente, tenemos en Potosí el Santuario patios, sala de hornos, de acuñación de moneda,
de Manquiri, construido a fines del siglo XVIII. más todas las oficinas pertinentes. El edificio tiene
Trata de reproducir lo que se creyó era el templo de una sobria portada, arquerías en el piso superior y
Salomón; su portada copia el “santa santorum” del cubiertas de bóveda.
templo de Jerusalén con su decoración de querubines Entre los edificios civiles también eran im­
y palmas. Este Santuario fue construido sobre una portantes los Cabildos, los cuales tenían arquerías
CUADERNOS
DE HISTORIA
gran plataforma como lo estuvo el Templo hebreo. a la plaza a fin de hacer algunas consultas y avisos
directamente al pueblo. Lamentablemente todos La Paz, Potosí y Sucre. Su arte impresionó fuerte­
los cabildos de ciudades han sido demolidos. mente, sobre todo a los indígenas con quienes y
Entre las viviendas merecen destacarse las para quienes trabajaba. Su obra más importante es
casas de los caciques, como la de los caciques el retablo que pintó para la Compañía de Chuqui-
Siñani en el pueblo de Carabuco y algunas residen­ saca del que se conservan varios lienzos. Son im­
cias potosinas cuyas portadas se decoran con el sol, portantes los apóstoles Juan y Santiago y la “Anun­
delatándose como casas de caciques. En La Paz está ciación”. Bitti usa colores contrastados y muestra
el Tambo del cacique Quirquincho. un dibujo sumamente preciso. Las “cartas annuas”
Entre las residencias de españoles, casi to­ nos dicen que Bitti era un hombre piadoso que al
das ellas con el escudo nobiliario del poseedor cabe entrar a la Compañía no poseía bien alguno y que
destacar la residencia de los Marqueses de Otavi en hizo promesa de no leer ni escribir nada en su vida
Potosí, la casa de los Condes de Carma y la Casa de como prueba de humildad. Junto a él trabajó otro
las Tres Portadas que, al parecer, fue Beaterío de jesuíta Pedro Vargas, rebelde e inconforme, quien
indias. Esta última tiene sus portadas decoradas con al final abandonó la Compañía. Hizo obras de
follajería, sol, lunay sirenas. Es unode los ejemplos pintura y escultura, se le atribuyen dos cuadros, una
más importantes del “estilo mestizo”. Similar a la “Virgen con Santos Jesuitas” en la Catedral de
portada de Santa Ménica (Sucre). Quito, ciudad en la que trabajó, y un tríptico actual­
En la ciudad de La Paz quedan varias resi­ mente en los Museos Municipales de La Paz.
dencias como la Casa de Tadeo Diez de Medina Entre los seguidores de Bitti está el pintor
(1775), hoy convertida en Museo Nacional de Arte, Gregorio Gamarra que trabaja en Cuzco y Potosí,
y la Casa de los Marqueses de Villaverde, hoy tiene varios cuadros firmados entre los que destaca
D e ta lle de un
Museo de Etnografía y Folklore. Las casas paceñas la “Adoración de los Reyes” que está en el Museo herm oso
tienen hermosos patios de piedra tallada y portadas Nacional. sagrario
interiores. repujado en
La influencia europea: lo flamenco p lata. M u seo
III. LA PINTURA Durante la primera mitad del siglo XVI las de la c a te ­
d ra l d e S anta
El manierismo tendencias que inciden en la pintura andina, fuera
Cruz.
El momento artístico que se conoce con el de la española, son la italiana y la flamenca. De esta
Fotog rafía de
nombre de manierismo define una modalidad nue­ últjma hay varias obras como la “Piedad” de Vill- Jo sé de
va dentro del renacimiento. Es el reflejo de una hem Key (Museo Charcas, Sucre), la “Adoración M esa
sociedad convulsionada por los movimientos reli­ de los Pasto­
giosos y los descubrimientos científicos; su arte, res” de Peter
sobre todo la pintura, está destinada a las minorías, Aersten, y la
y deriva de la obra de Miguel Angel y Rafael “Sagrada Fa­
quienes habían agotado las posibilidades de expre­ m ilia” de la
sión dentro de los ideales clásicos; sus seguidores Moneda, atri­
crean, no a partir de la naturaleza, sino a partir de la buida a Coeck
obra de estos maestros, produciendo un arte refina­ Van A elst.
do tanto en el uso del color como de lacomposición. Todas ellas
Este estilo, que nace en Italia, se expande por toda son finas obras
Europa y llega a España con los artistas que Felipe realizadas so­
II contrató para decorar el palacio real El Escorial. bre tabla.
A este grupo de maestros pertenece Mateo La in­
Pérez de Alesio que trabaja en Sevilla después de fluencia fla­
haber pi ntado en laCapilla Sixtina. En Sevilla entra menca tam ­
en el taller de Francisco Pacheco, maestro de Velás- bién se hace
quez, y se relaciona con los intelectuales de la palpable a tra­
ciudad. Allí pinta el gran mural de San Cristóbal vés de los gra­
para la Catedral. Alesio pasa a Lima donde también bados que sa­
trabajan otros dos pintores italianos que le antece­ lían de las prensas de Amberes con destino a Indias;
den, como Angelino Medoro que envía obras a la más famosa era la de Plantín-Moretus. Para esta
Potosí y el jesuíta Bernardo Bitti (1545-1610) que imprenta trabajaron importantes grabadores como
151
trabaja a orillas del Lago Titicaca pasando luego a LOS BOLIVIANOS
Sadeler, los hermanos Vierix, Galle, Collaert y EN EL TIEMPO
No sabemos si Ocaña tuvo contacto con
grupos indígenas y si trabajó con ellos, aunque es
probable que esto suceda pues los frailes, y Ocaña
lo era, fueron los primeros en establecer escuelas de
arte entre los naturales. Buen ejemplo de ello son
las escuelas que fundaron el franciscano Pedro
Gosael en Quito, seguido por el dominico Pedro
Bedón en la misma ciudad. En el Museo Charcas se
conserva un lienzo firmado por el indio ecuatoriano
Andrés Sánchez Galque, discípulo de Bedón.
En cuanto al Alto Perú, tenemos el testimo­
nio de Calancha quien nos dice que los agustinos
traían instrucciones para enseñar la doctrina a los
indios: “poniéndoles escuelas donde aprendiesen a
leer, escribir y cantar, haciéndoles aprender oficios
y artes políticas, así para que se fuesen haciendo
mas capaces... siendo pintores, carpinteros... plate­
ros...”. Esta noticia nos induce a pensar que los
indígenas trabajaron con los frailes como dibujan­
tes, seguramente ellos ilustraron la obra de Ramos
Gavilán “Historia del Santuario Nuestra Señora de
Copacabana” (1621), uno de cuyos grabados se
refiere a los ingenios de Potosí.
Otro cronista que ilustra su obra con dibujos
coloreados es el mercedario Martín de Murúa,
quien trabajó con algunos indígenas como Guamán
Poma de Ayala. Vivió en Guarina y fecha su obra
en Chuquisaca el año de 1616.
Finalmente, sabemos que la ciudad de Chu­
A rcán g el muchos otros. Estos maestros solían usar para sus quisaca era un importante centro de producción de
arcabucero composiciones cuadros de afamados artistas como keros que eran vasos ceremoniales tallados en
de la escuela
Martín de Vos. madera y pintados. Los recientes estudios sobre los
d el M aestro
de
Finalmente entre los flamencos hay una keros nos muestran que muchas escenas referentes
C alam arca familia de comerciantes que exporta obras de arte a a la historia y mitología incaica, que no fueron
Indias, es la familia Forchaudt, uno de cuyos miem­ pintados en lienzos, quedan en los keros, los que
bros, Guillermo, es pintor. Hay obras firmadas por son hoy una importante fuente de información.
él en la Catedral de Chuquisaca. El estilo de los keros tiene muy poco que ver
con la pintura occidental, es taquigráfico recordan­
Los pintores indios y los cronistas do los dibujos de la cerámica Inca. Es un arte muy
El año delóOl Diego de Ocaña escribe su específico y diferenciado que tiene cierta relación
crónica que ilustra con algunos dibujos coloreados con los dibujos de Guamán Poma. Es posible que no
referentes a los tipos indígenas, consignando lo que sólo Chuquisaca sea un centro de producción de
vio en su viaje por Perú, Charcas y Chile. Ocaña es keros, sino también La Paz, en la zona de Copaca­
un humanista inquieto pues, además de escribir un bana, de donde proceden varios keros coloniales.
libro referente a sus andanzas, pinta para varias Otro aspecto que fue de dominio indígena es
ciudades andinas imágenes de la Virgen de Guada­ la pintura mural, desde ejemplos de pintura rupes­
lupe cuya devoción está interesado en promover, la tre muy arcaizantes, como Chirapaca, cerca de La
más conocida es la virgen de Guadalupe de la Paz, hasta las decoraciones de las iglesias.
Catedral de Sucre, pintura hierática y arcaizante
que delata la mano de un artista que se formó como La pintura barroca
“iluminador de libros”. Ocaña también es poeta y se A mediados del siglo XVII el manierismo
152 conserva de su mano una pieza teatral en honor a la de inspiración italiana estaba completamente ago­
CUADERNOS citada Virgen.
DE HISTORIA tado y la renovación viene de aquellas corrientes
que son producto del barroco, como la influencia de sia de San Francisco de La Paz. Su obra más
Zurbarán, pintor que envía obras al Virreinato del conocida es “Cena del pobre Lázaro y el rico
Perú, todas ellas dotadas de fuerte claroscuro. Por Epulón” que se guarda en el Museo de la Catedral
otra parte persiste la influencia flamenca a través de de La Paz. Su pintura se caracteriza por que sus
Rubens; dos obras de taller se guardan en el museo figuras llevan grandes y numerosas joyas; los hom­
de la Catedral de La Paz. Sus composiciones tam­ bres se visten con turbantes y capas de armiño.
bién se conocieron gracias a múltiples grabados, el El tercer maestro es Juan Ramos quien en
Museo Nacional de Arte de La Paz, tiene un lienzo 1706 firma los dos “Triunfos” que decoran el
que representa “La Visitación” el cual copia un presbiterio de la Iglesia de Jesús de Machaca. Son
cuadro de Rubens grabado por Galle. Cuando el grandes lienzos exaltando la Eucaristía y la Virgen,
pintor indio copia la representación de Rubens la que van en sendos carros donde van los fundadores
altera para adaptarla a su gusto, añade pájaros y de las órdenes religiosas y los monarcas españoles
pone un loro en lugar prominente. como sustentadores de estos dogmas. Bajo el carro
Finalmente llega al Alto Perú el pintor fla­ está el mundo infernal representado por un dragón
menco Diego de la Puente, jesuíta nacido en Mali­ y una sirena. Esta última era símbolo de pecado,
nas que pasa a América en 1629. Pinta grandes monstruo con apariencia de mujer que pierde a los
lienzos característicos por el tratamiento de las hombres con sus encantos. Los lienzos fueron cos­
telas. El Museo Nacional de Arte tiene un cuadro teados por el cacique Gabriel Guarachi.
firmado que representa a San Feliciano. Un último pintor del Collao es el maestro
anónimo de Caquiaviri que pinta en 1739 los cuatro Á n g el
Músico.Detalle
La escuela del Collao: ángeles y demo­ lienzos de las Postrimerías, más un extraño cuadro
d e una
nios sobre el reinado del Anticristo. El más importante
pintura m u ral
La pintura de la zona del Collao se caracte­ es el de la muerte donde ésta se representa en forma en la Iglesia
riza por dar énfasis a ciertos temas como las “Pos­ doble, en una composición de espejo. En este de
trimerías” (muerte, juicio, infierno y gloria). Otro cuadro vemos la muerte del hombre piadoso y la H uach acalla
tema predilecto son los “Triunfos” que representan muerte del pecador, junto al cual hay un demonio (La P a z)
grandes carros portando a la Eucaristía y a la que bebe en un
Virgen, se trata de composiciones barrocas que kero, así que­
muestran estos dogmas sustentados por la monar­ dan relaciona­
quía española. Finalmente, un tema de gran acepta­ dos los ritos
ción en el Ande son los ángeles arcabuceros los indígenas con
cuales llevan vestimenta militar y portan armas, el demonio.
tienen extraños nombres como Osiel, Alamiel,
Zafiel, etc. Al parecer se instó la devoción de estos P o to ­
ángeles para sustituir la adoración de los astros y sí: la Virgen-
fenómenos naturales. La serie más conocida es la Cerro
de la Iglesia de Calamarca que fue pintada hacia La pin­
1685. tura potosina
Los pintores documentados en la zona del del siglo XVII
Collao son cuatro, el primero de ellos es José López se caracteriza
de los Ríos que en 1684 pinta para la Iglesia de por su apego a
Carabuco una serie de las Postrimerías que tiene la la española.
particularidad de que en la parte baja se han pintado Los maestros
varias series referentes al dios aymara Tunupa. En más destaca­
el lienzo del infierno pueden verse escenas del dos de este
martirio de este dios y cuando su cuerpo fue arroja­ período son
do al lago Titicaca, atado a una balsa. El segundo Herrera y Ló­
maestro es Leonardo Flores, quien trabaja para el pez de Castro
Obispo de La Paz, Queipo del Llano. Pinta una serie con quienes
sobre el Antiguo Testamento para Italaque y otra probablemen­
para el pueblo de Cohoni; son de él los “Triunfos” te aprendió
del pueblo de Achocalla y los “Triunfos de la Orden Melchor Pérez de Holguín que es el pintor más 153
LOS BOLIVIANOS
Franciscana” que decoran el presbiterio de la Igle­ representativo de la escuela potosina. Holguín nace EN EL TIEMPO

hacia 1665 y en la Niño era eximio pintor, escultor y orfebre, trabaja­


década del ochenta ya ba para el arzobispo de Charcas y sus cuadros
estaba trabajando en fueron enviados a Buenos Aires, Lima y Europa
Potosí, su último cua­ (trabaja hacia 1720). Se conocen de él dos obras,
dro data de 1773. Uno ambas representan a la “Virgen de Sabaya” patrona
de los valores de este de los Carangas. Se trata de una imagen hierática,
maestro es crear un casi como un ídolo, con su altar donde posan
mundo peculiar con pequeños ángeles músicos. Ambos cuadros están
figuras de rasgos acu­ finamente dorados. Se le atribuyen dos cuadros
sados que se nos pre­ más, la “Virgen del Rosario” del Museo de Arte de
sentan con la bocaen­ Lima y “Nuestra Señora de la Victoria” en el Museo
treabierta y los ojos de Denver(USA).
arrobados: es el mun­ El cuadro más significativo de la pintura
do de místicos y asce­ potosina es aquel que representa a la Virgen María
tas que reflejan a una inmersa en el Cerro de Potosí, es la Virgen confun­
sociedad cuyos idea­ dida con la tierra y por lo tanto confundida con la
D etalle d el les estaban puestos en el más allá. Pachamama. El lienzo de la Virgen-Cerro es el
rostro de
Sus personajes son achatados; no podía dar­ mejor ejemplo de sincretismo donde lo cristiano y
Cristo
se en otra parte del mundo esta estilización pictóri­ lo indígena se unen [ver pág.129].
crucificado.
G a s p a r d e la ca sino en el Ande, agreste y duro, rodeado de
C ueva grandes cumbres, donde el hombre se ve empeque­ L a p in t u r a n e o c lá s ic a

(P otosí) ñecido ante la naturaleza. Las reformas de Carlos III señalan un cam­
La pintura de Holguín tiene tres períodos, el bio fundamental en América. En lo artístico se
primero caracterizado por los frailes ascetas que se crean las Academias desechando el sistema gre­
mueven en un ambiente de luz plateada, el segundo mial. El arte se vuelve erudito y hay un rechazo del
de grandes composiciones como el Juicio y el barroco.
Infierno de la Iglesia de San Lorenzo (Potosí), y el El pintor neoclásico más conocido de la
cuadro de “La entrada del virrey Morcillo a Poto­ zona norte, Oruro y La Paz, es Diego del Carpió
s í ’(1616) que está en el Museo de América de (activo 1778-1812) autor de los retratos de los
Madrid. Finalmente tiene una época luminosa con Landaeta, benefactores del Hospital de La Paz. En
composiciones que muestran la uno de los retratos puede verse
Sagrada familia o los Evangelios la Plaza Mayor antes de que se
con fondos de paisaje. construyera la nueva Catedral.
Entre los discípulos de De esta misma época data el
Holguín está Gaspar Miguel de cuadro del cerco de La Paz du­
Berrío( 1706-1761), quien traba­ rante el levantamiento de Túpac
jaba en el pueblo de Puna. Sus Catari.
primeros lienzos están muy próxi­ En Potosí y Chuquisaca
mos a Holguín pero a medida que el pintor más importante es Ma­
avanza el tiempo Berrío adopta la nuel Oquendo quien trabaja para
pintura mestiza característica por el gobernador Lázaro Ribera y
los sobredorados. Su arte es me­ funda una academia de dibujo y
ticuloso y decorativo. Entre sus pintura en Moxos destinada a los
mejores cuadros está “El Patroci­ indígenas de las misiones que allí
nio de San José”, en el Museo de fueron formados a fin de realizar
La Moneda y la “Vista de Potosí” los dibujos de la flora, fauna y
fechada en 1759, que se guarda tipos del lugar que Lázaro Ribera
en el Museo Charcas de Sucre. mandó a España para informa­
Contemporáneo a Hol­ ción de la Corona. A Oquendo se
guín es el pinto; Luis Niño que se le atribuyen una serie de lienzos
conoce gracias a la mención que M u je r Sirena. D etalle de en la colección Crombie de Lon­
154 hace de él el historiador Arzans y colum na barroca m estiza de dres que muestran los tipos hu­
CUADERNOS Vela, quien nos dice que Luis manos de Bolivia.
DE HISTORIA
la Iglesia de B elén _________
r f

Pintura Mural La casa de


No se puede comprender el desarrollo los m arq u e­
ses, de
pictórico sin una mención a la pintura mural.
Villaverde.
Arte popular que nos deja ejemplos impresio­
En la
nantes como la Iglesia de Curahuara de Caran­ actualidad
gas en cuyo baptisterio se han pintado escenas M u seo de
del Antiguo Testamento como la expulsión de Etnografía y
Adán y Eva, el Diluvio, el Arca de Noé, etc., y Folklore
la sacristía que se halla decorada con pájaros y
flores. La iglesia fue pintada a devoción del
cacique Baltazar Cachagas en 1608 y se repintó
en 1722. Otros ejemplos importantes son las
iglesias de Copacabana de Andamarca, y Rosa-
pata, que en plena aridez de la puna decoran sus
iglesias con árboles de tamaño natural poblados
de frutos, flores y pájaros. Al ver esta decora­
ción pensamos que en ella se trae el recuerdo de
las tierras fértiles del Antisuyo y que, al mismo
tiempo, se recuerda al jardín del paraíso.
En La Paz está la iglesia de Carabuco
mandada a pintar por el cacique Agustín Siñani,
con una alegoría que muestra a Hércules con
Apolo, ambos dioses de la luz pues matan a los
saurios que representan las tinieblas; junto a
ellos están San Miguel y San Jorge, santos que
a su vez matan los saurios del averno. Así se
establece un paralelo entre la antigüedad clásica y Ambos ejecutan en 1584, el retablo principal de la
el cristianismo, lo que nos muestra el grado de Iglesia de La Merced de Sucre, del que queda una
ilustración de los caciques. gran parte. Con anterioridad Gómez Hernández
trabajó en Lima haciendo la sillería de la Catedral
IV. LA ESCULTURA y a él se le atribuye el retablo de Ancoraimes(La
La Virgen de La Paz, imagen tallada en Paz). Entre los escultores extranjeros se puede citar
madera que es una de las esculturas más antiguas de a Joseph Pastorelo, italiano de origen, y autor del
Bolivia, probablemente enviada desde España ha­ retablo de la Catedral de Sucre.
cia 1570, pertenece al taller sevillano de Juan A principios del siglo XVII, cuando el ma­
Bautista Vázquez. nierismo desaparece, se hace presente la escuela
El escultor más conocido de Bolivia es sevillana del realismo con obras de Juan Martínez
Francisco Tito Yupanqui autor de la imagen de la Montañés y con la presencia de algunos escultores
Virgen de Copacabana. Este maestro aprende el que habían trabajado en su taller; entre estos últi­
oficio en Potosí, en el taller del escultor español mos está el entallador Martín de Oviedo, y entre los
Diego Ortiz. Yupanqui tuvo que asimilar formas y discípulos podemos mencionar a Gaspar de la Cue­
técnicas totalmente extrañas a su cultura, dificultad va, artista sevillano que muere en Potosí, a decir de
que el artista explica en su autobiografía; pero una Arzans, atacado de ceguera, Su obra, totalmente
vez realizada la imagen, el año 1584, se la conside­ inserta dentro del realismo es de excepcional belle­
ró una valiosa obra. Fue dorada por el escultor za. Con estos escultores trabajan algunos maestros
Vargas, que por entonces trabajaba en La Paz en el indios como Diego Quispe Curo, autor de un Cristo
retablo mayor de la Iglesia de San Francisco. Yu­ atado a la columna que se encuentra en el Museo de
panqui hizo otras imágenes como la Virgen de la Recoleta de Sucre.
Pucarani y la de Cocharcas. Entre sus discípulos Como obra de escultura hay que mencionar
está Sebastián Acostopa Inca, autor del retablo también los retablos barroco, como los de la Iglesia
mayor de Copacabana, que está firmado por él. de Arani o los de La Merced de Sucre, así como los
Entre los escultores españoles podemos excepcionales pulpitos. Son obras donde el barroco 155
despliega toda su fantasía. ♦ LOS BOLIVIANOS
mencionar a Gómez y a Andrés Hernández Galván. EN EL TIEMPO
' *-> ......
r

Bibliografía Mínima
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VETEHEY, Harold
1960 A r q u it e c t u r a v ir r e in a l e n B o liv ia .S a n ta Cruz.

Lázaro de Ribera. U n español de la Ilustración


Vinieron a Charcas p o r d is­ Consciente de sus responsa­ bernador M ilitar y Político del Pa- i
tintos m otivos y en diversas circuns­ bilidades de gobernador, en p oco raguay, d ejó a su sucesor unfam oso j
tancias, todos casi en la misma épo­ tiempo Ribera llegó a conocer y re­ “Plan Ribera ” , concebido y redac- ¡
ca, en los años de la llam ada Ilustra­ correr la grande, ignota y apenas ta d o p a ra lo que él consideraba una
ción Española, afines del siglo XVIII. habitada tierra de Moxos. Sus infor­ m ejor adm inistración de Moxos.
Fuera de las m isiones que a mes a la Corona eran continuos y Ninguno de sus escritos tan
cada uno le tocó separadam ente detallados y llegaban a com prender renombrados como las Descripciones !
j cumplir, en Potosí, M oxos o Cocha- hasta las com posiciones m usicales exactas e historia fiel de los indios,
I bamba, dejaron obras escritas para de los indios canichanas. animales y plantas de la provincia de
la posteridad. Antes de ser nombrado G o­ Moxos enel Virreinato del Perú. 1786-
F u eron F r a n c isc o d e 1794, recientemente editadas en
Viedma, F rancisco de Paula form a impecable en España y sin
Sanz, Pedro Vicente Cañete, Vi- ninguna difusión en Bolivia.
torián de Villaba, todos legíti­ Las D escripciones fueron
mos y conspicuos personeros de acom pañadas p o r Ribera (y esa
la Ilustración de ese siglo. Otro seguramente es su p a rte m ás va­
fue Lázaro de Ribera, nacido en liosa) con unos dibujos atribui­
M álaga en 1756, estudioso de la dos a M anuel Oquendo, de una
ciencia matem ática y ante todo impresionante belleza. A llí es­
lo que entonces y hasta hace poco tán los pobladores moxos, cani­
se llam aba un “naturalista ” . De chanas, yuracarés, o apolobam -
person alidad tan precozm ente bas con sus instrumentos de cul- j
madura, que antes de cum plirlos tivo, sus flechas, sus telares, a sí
treinta años de edad, cuando es­ como los animales, árboles plan ­
taba en Buenos Aires, fue nom­ tas, ríos y montañas de la región.
brado G obernador de Moxos. En­ Todo un bello testim onio gráfico
tre sus funciones estaba la de de la vida, en esas tierras, que
oponer cualquier tipo de resis­ Ribera encontró en el octavo día
tencia a los avances de los portu ­ de la creación. ♦
gueses. A.C.R.
CUADERNOS
DE HISTORIA
Las Reformas B orbónicas
REY

SECRETARÍA DE MARINA E INDIAS , ^ . T


r Gracia y Justicia
nrPATJTAMTTMTO^
L/L/I i uv i. 1Wü /
V Guerra
, j
1 Hacienda
l Comercio y Navegación

- Carlos I I I (1759 - 1788) es el rey Reformador

ADMINISTRATIVAS ECONÓMICAS

1.- Virreinatos: 1.- Comercio Libre:


- Debían tener menos poder en el campo - Se abren 13 puertos en España.
judicial, para que no intervengan en - Se abren 24 puertos en Indias.
las Audiencias. - Se abren nuevas líneas de tráfico.
- El Regente era el intermediario entre el • Se crean Consulados para el Control del
Virrey y la Audiencia. Comercio.
• Era una autoridad por encima del • Aduanas en los límites de distintas
Presidente de la Audiencia. provincias o en centros urbanos en
• Depende de Madrid. desarrollo comercial (La Paz, 1776).

- Crean dos nuevos Virreinatos: 2.- Alcabala:


• El de Nueva Granada en 1717. - Suben del 2% al 6% sobre artículos coloniales
• El de Buenos Aires en 1776. e importados.
- Tenía 8 Intendencias. - Pagan los españoles, los criollos y mestizos.
- La Audiencia de Charcas pasa a - En 1777 se paga por la comercilización de
depender de la jurisdicción de granos.
Buenos Aires. - En 1779 se paga por la comercilización de
la coca.
2.- Intendencias:
- Funcionan desde 1782. 3.- Monopolio:
- Desempeñan las funciones de: - Puede ser del Estado o de un Consesionario.
Gobernador, Corregidor y - En el comercio de tábaco, licores y cierto
Capitán General. tipo de ropa.
- La Audiencia de Charcas está dividida
en cinco Intendencias: 4.- Impuestos Especiales:
Charcas, La Paz, Santa Cruz, - Al agua ardiente.
Cochabamba y Potosí.
1

i
RELACIÓN ESTADO - IGLESIA

- Los asuntos religiosos eran de jurisdicción del Rey y los Obispos.


- En ningún caso de Roma.
- En 1767 se expulsa a los Jesuítas de América.
i 157
CUADRO ELABORADO POR BLANCA GÓMEZ DE ARANDA LOS BOLIVIANOS
EN EL TIEMPO
La Independencia
CAPITULO IV

Así se Desmoronó el Imperio


D onde no se Ponía el Sol
* MARIANO BAPTISTA GUMUCIO

Apenas Cristóbal Colón puso pie en tierras habría perdón de España empujaba al analfabeto
de América estableció una relación de fuerza con Gonzalo a que se alzara y se hiciera llamar Rey
los nativos que encontró en esos días aurórales, creando una “nueva Corte con títulos de duques,
sembrando así la semilla de la rebelión que estalla­ marqueses y condes, como los hay en todos los
ría en sucesivos conatos y luego en la interminable reinos del mundo, que por sustentar y defender
Guerra de Independencia, tres siglos después. ellos sus Estados, defenderán el de vuestra señoría”
Pizarro y Carvajal pagaron su alzamiento con sus
U S IDEAS vidas y como derivación de esa lejana guerra civil
“La causa de la libertad de América tiene su española se funda la ciudad que nos cobija.
asiento en todas partes ” El Tambor Vargas ¿Cuáles fueron las ideas-fuerza que movie­
ron a los indígenas y a los
Aunque la historia levantiscos criollos a lo lar­
registra movimientos de re­ go de tres siglos? En el Perú,
sistencia de los pueblos in­ a partir de la prédica de Bar­
dígenas en diversos perío­ tolomé de las Casas y de los
dos, desde México hasta “Comentarios Reales” de
Chile, el documento más le­ Garcilaso de la Vega, se fue
jano de rebelión franca al difundiendo el mito del In-
‘ HISTORIADOR.' Rey de España, procede de cario como la “Edad de Oro”
AUTOR DE
otro español, Francisco de al que sucumbieron desde el
"OTRA
HISTORIA DE Carvajal, lugarteniente de venezolano Francisco de
BO LIVIA" Y Gonzalo Pizarro, hermano Miranda, hasta los argenti­
NUMEROSAS mayor de Francisco, de quien nos Mariano Moreno, Ma­
OBRAS DE actuaba como maestro de nuel Belgrano y Martín de
G EO G R AFÍA,
campo. “El Demonio de Los Güemes. Curiosamente Vi­
P E D A G O G ÍA
Y ENSAYO Andes” empujó a Gonzalo, cente Pazos Kanki fue, pese
luego de la muerte del Vi­ a su origen quechua, un im­
rrey Núñez de Vela, y cuan­ pugnador de los incaístas.
do ejercía el mando sobre el Francisco d e M iranda, e l inspirador y En España habían
158 Perú, a que fundara un reino luchador incansable d e la p rim era surgido antes voces como las
CUADERNOS
DE HISTORIA propio. Alegando que ya no república v en ezolan a ______________ h de los padres Luis Molina,
Francisco Suárez, y Juan de Mariana, máximos de gran predicamento las instituciones y el régimen José
representantes del humanismo católico peninsular, económico surgidos de la monarquía constitucio­ G ervasio
quienes reivindicaban la soberanía depositada en la nal. Artigas.
comunidad de los hombres. A ellos habría que La influencia más persistente y amplia fue L uch ad o r p o r
añadir el pensamiento de Fray Francisco de Vittoria la de los pensadores y políticos franceses, Montes- la in d ep en ­
y Martín de Azpilkueta, todos ellos del siglo XVI, quieu y Rouseau en primer lugar, así como todos los dencia
uruguaya
algunos francamente regicidas, y cuyas obras se autores de la Enciclopedia publicada a mediados
conocían y discutían en la Universidad San Fran­ del siglo XVIII. Tampoco
cisco Xavier y otros centros de estudio superior del fueron desconocidas las
continente. Posteriormente los jesuitas expulsados arengas de Danton, Ro-
en 1767 difundieron en Europa el derecho de los bespierre (a quien infortu­
americanos a formar gobierno propio y la “Carta a nadamente imitó Castelli
los españoles americanos” del arequipeño Juan como comandante del pri­
Páblo Viscardi Guzmán es quizá el aporte más mer ejército auxiliar ar­
contundente del exilio ignaciano sobre la situación gentino en el Alto Perú)
de América y la necesidad de la independencia. Saint Just y Marat. Los
Jaime Zudáñez se hizo eco de ella en su “Catecismo derechos del hombre fue­
político cristiano”. Tanto habían cundido las ideas ron publicados por Anto­
de estos sacerdotes que el bajo clero, casi en forma nio Nariño en Colombia,
unánime, apoyó a los patriotas en la guerra. mientras el Canónigo Ma­
Otra vertiente ideológica fue sin duda la del tías Terrazas divulgaba las
Liberalismo, tanto en su fuente norteamericana obras de Voltaire en Chu-
como española, inglesa y francesa. El estableci­ quisaca y el Dean Grego­
miento en 1777 de la unión de las ex-colonias rio Funes difundía a los
británicas, y un año más tarde la firma de la Cons­ enciclopedistas en Córdo­
titución Republicana con un gobierno autónomo, a ba. No en vano escribía
la cabeza de Washington, tuvo gran influenciaen el Simón Rodríguez, maestro de Bolí