Вы находитесь на странице: 1из 340

MATERIA ADMINISTRATIVA

GUÍA DE ESTUDIOS

DÉCIMO CUARTO CONCURSO INTERNO


DE OPOSICIÓN PARA LA DESIGNACIÓN
DE JUECES DE DISTRITO MATERIA MIXTA
Materia Administrativa
MATERIA ADMINISTRATIVA

1. El Magistrado de un Tribunal Unitario Agrario, dentro del juicio agrario 20/2004, emite una
resolución en la que declara la caducidad de la instancia por inactividad procesal de las partes.
En este caso, diga si esta determinación es impugnable en juicio de amparo directo o indirecto.

RESPUESTA: Procede el amparo directo, competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito, por
tratarse de una resolución que pone fin al juicio sin resolverlo en lo principal.

JUSTIFICACIÓN: Registro No. 185437 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XVI, Diciembre de 2002 Página: 236 Tesis: 2a./J.
139/2002 Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN EL JUICIO AGRARIO. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN DEL


TRIBUNAL UNITARIO QUE LA DECRETA, ES PROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO DIRECTO.
De la interpretación sistemática de los artículos 103, fracción I y 107, fracción V, inciso b), de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1o., fracción I, 44, 46 y 158 de la Ley de
Amparo; y 37, fracción I, inciso b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se concluye
que el amparo directo de la competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito es procedente
contra la resolución que declara la caducidad por inactividad procesal en términos del artículo 190 de
la Ley Agraria, en virtud de que ese acto importa la emisión de una resolución que pone fin al juicio
sin decidirlo en lo principal, dictada por un tribunal administrativo, como lo es un Tribunal Unitario
Agrario, respecto de la cual, las leyes comunes no conceden recurso ordinario alguno por el que dicha
resolución pueda ser modificada o revocada, de manera que en ese supuesto resultará improcedente
el recurso de revisión en materia agraria contenido en el numeral 198 de la Ley Agraria, e inaplicable
la hipótesis de inejercitabilidad de la acción constitucional relativa prevista en la fracción XIII del
artículo 73 de la Ley de Amparo.

2. ¿En qué caso el juez de Distrito puede declarar la caducidad del procedimiento tendiente a
obtener el cumplimiento de una sentencia que concedió la protección federal en un juicio de
amparo indirecto en materia agraria?

RESPUESTA: Caduca el procedimiento por inactividad procesal o por falta de promoción de parte
interesada durante el término de trescientos días, incluidos los inhábiles, a pesar de que se trate de la
materia agraria.

JUSTIFICACIÓN:

2
Materia Administrativa
Registro No. 180063 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XX, Noviembre de 2004 Página: 121 Tesis: 2a./J. 159/2004
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

SENTENCIAS DE AMPARO. EN MATERIA AGRARIA OPERA LA CADUCIDAD DE LOS


PROCEDIMIENTOS TENDENTES A OBTENER SU CUMPLIMIENTO, EN TÉRMINOS DEL
ARTÍCULO 113 DE LA LEY DE AMPARO. De acuerdo con los artículos 107, fracción XVI, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reformado mediante decreto publicado en el
Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1994, y 113 de la Ley de Amparo, adicionado por
decreto publicado en ese medio de difusión el 17 de mayo de 2001, los procedimientos tendentes al
cumplimiento de las sentencias de amparo caducarán por inactividad procesal o por falta de
promoción de parte interesada durante el término de trescientos días, incluidos los inhábiles. Lo
anterior resulta aplicable a los juicios de amparo en materia agraria, ya que de los trabajos
deliberativos que originaron la reforma y adición mencionadas, no se advierte que haya sido intención
del Poder Reformador de la Constitución Federal, ni del legislador ordinario, hacer excepción alguna
tratándose de esa materia, sino que, por el contrario, se buscó promover la seguridad jurídica, evitar la
falta de definición del derecho en el país y abatir los rezagos, finalidades que resultan plenamente
válidas en todas las materias, incluyendo la agraria. No obsta a lo anterior, que en términos del
artículo 230 de la Ley de Amparo el recurso de queja por exceso o defecto en el cumplimiento de la
sentencia de amparo proceda en todo tiempo cuando el quejoso sea un núcleo de población ejidal o
comunal, pues ello debe entenderse condicionado a que el procedimiento de ejecución no haya
caducado por inactividad procesal. Asimismo, el hecho de que el cumplimiento de las sentencias de
amparo sea de orden público, especialmente en materia agraria, no pugna con la caducidad de los
procedimientos de ejecución, toda vez que el interés que tiene la sociedad en que las sentencias de
amparo sean acatadas encuentra legitimación en el interés que, a su vez, tenga el quejoso en obtener
su cabal cumplimiento, en tanto que sólo a él benefician los efectos del fallo protector. De manera que
ante el notorio desinterés que revela la prolongada inactividad procesal, adquiere mayor importancia
para la sociedad la estabilidad del orden jurídico y la certeza de que las situaciones jurídicas creadas
a lo largo del tiempo no correrán indefinidamente el riesgo de ser alteradas por virtud de
procedimientos de ejecución de sentencias en los que el quejoso no haya demostrado interés.

3. En una demanda de garantías se reclama de una autoridad administrativa la emisión de una


circular de carácter general, por la que se ordena detener, secuestrar, decomisar o embargar
vehículos con la finalidad de constatar su origen, procedencia y legal estancia en el país. En el
capítulo de antecedentes el quejoso señala que con motivo de la circular reclamada, las
autoridades que señaló como ejecutoras detuvieron su vehículo en la ciudad de Pachuca,
Hidalgo. La demanda se turna a un juez de Distrito con residencia en dicha localidad, quien al
emitir el auto inicial, se declara incompetente bajo el argumento de que el conocimiento del

3
Materia Administrativa
asunto corresponde a un juez federal en cuya jurisdicción resida la autoridad que emitió la
circular que constituye el acto reclamado. En este caso, diga si es jurídicamente correcta la
determinación del juez de Distrito.

RESPUESTA: Es incorrecta tal determinación pues la competencia para conocer del juicio de amparo
corresponde al juez de distrito en donde tuvo lugar la ejecución de la circular.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 182873 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XVIII, Noviembre de 2003 Página: 136 Tesis: 2a./J. 107/2003
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

COMPETENCIA PARA CONOCER DE UN JUICIO DE AMPARO INDIRECTO PROMOVIDO


CONTRA CIRCULARES U ÓRDENES GENERALES PARA DETENER, SECUESTRAR, EMBARGAR
O DECOMISAR VEHÍCULOS. CORRESPONDE AL JUEZ DE DISTRITO EN CUYA JURISDICCIÓN
SE EJECUTEN O TRATEN DE EJECUTARSE. Conforme al primer párrafo del artículo 36 de la Ley
de Amparo es competente para conocer de un juicio de garantías, el Juez de Distrito en cuya
jurisdicción deba tener ejecución, trate de ejecutarse, se ejecute o se haya ejecutado el acto
reclamado. Por tanto, si en la demanda respectiva la quejosa reclama de diversas autoridades
administrativas la emisión de circulares u órdenes generales tendentes a detener, secuestrar,
decomisar o embargar vehículos o transportes de carga, para constatar su origen, procedencia y
estancia legal en el país, será competente para conocer del juicio el Juez de Distrito en cuya
jurisdicción se ejecute o trate de ejecutarse la circular u orden general.

4. ¿En qué término tiene que presentarse la demanda de amparo indirecto que promueve un
grupo de campesinos aspirantes a ejidatarios en la que reclaman la negativa de la autoridad
responsable para dotarlos de tierras para constituir un ejido?

RESPUESTA: En cualquier tiempo, en razón de que los aspirantes colectivos para ampliación y
dotación de ejidos o constitución de núcleos de población, se encuentran comprendidos en el artículo
212, fracción III, de la Ley de Amparo, que los incluye dentro de los titulares de la acción de amparo
en materia agraria.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 180573 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XX, Septiembre de 2004 Página: 225 Tesis: 2a./J. 121/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

4
Materia Administrativa

NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDAL O COMUNAL. LOS ASPIRANTES COLECTIVOS PARA


DOTACIÓN, AMPLIACIÓN O CONSTITUCIÓN DE AQUÉLLOS PUEDEN PROMOVER JUICIO DE
AMPARO EN CUALQUIER TIEMPO. Conforme al artículo 217 de la Ley de Amparo, la demanda
puede interponerse en cualquier tiempo cuando se promueva contra actos que tengan o puedan tener
por efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad, posesión o
disfrute de sus derechos agrarios a un núcleo de población sujeto al régimen ejidal o comunal. Ahora
bien, dicha disposición también resulta aplicable a los aspirantes colectivos para ampliación y dotación
de ejidos o constitución de núcleos de población, ya que el artículo 212, fracción III, de la propia ley,
los incluye dentro de los titulares de la acción de amparo en materia agraria, motivo por el cual la
presentación de su demanda debe regirse por las disposiciones especiales que rigen la materia, con
preferencia sobre las normas genéricas del juicio de garantías, pues tales sujetos pretenden defender
expectativas de derechos en los que inciden intereses sociales y colectivos.

5. Para que surta efectos la suspensión que se concede en contra de la orden de corte de
suministro de energía eléctrica decretada en contra del quejoso por la Comisión Federal de
Electricidad (derivada de la falta de pago de ese servicio), ¿es necesario que el quejoso exhiba
una garantía o acredite haber cubierto ante la autoridad responsable el pago por suministro de
energía eléctrica?

RESPUESTA: Sí debe garantizar su pago ante el Juez de Distrito, o demostrar que ya lo hizo ante el
propio organismo descentralizado.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 176015 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006 Página: 658 Tesis: 2a./J. 6/2006 Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. PARA QUE SURTA EFECTOS LA SUSPENSIÓN


CONTRA LA ORDEN DE CORTE O SUSPENSIÓN DEL SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA,
EL QUEJOSO DEBE GARANTIZAR SU PAGO ANTE EL JUEZ DE DISTRITO O ACREDITAR
HABERLO HECHO ANTE AQUEL ORGANISMO. De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo, se
advierte que cuando proceda la suspensión pero pueda ocasionar daño o perjuicio a terceros (no
necesariamente al tercero perjudicado), o se pida contra el cobro de contribuciones, se concederá si el
quejoso otorga garantía bastante para reparar el daño e indemnizar a los interesados si no obtiene
sentencia favorable en el juicio de amparo. Ahora bien, la correlación existente entre el servicio de
suministro de energía eléctrica prestado por la Comisión Federal de Electricidad y el monto de la tarifa

5
Materia Administrativa
relativa (precio fiscal) que el usuario debe pagar, no participa de la naturaleza jurídica de los derechos
que como contribución percibe el Estado por los servicios que presta en sus funciones de derecho
público, establecidos en la Ley Federal de Derechos; sin embargo, debe tomarse en cuenta que en
dicha contraprestación concurren características semejantes, pues en términos de los artículos 27,
sexto párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1o., 8o. y 9o. de la Ley del
Servicio Público de Energía Eléctrica, el servicio relativo es prestado por el Estado a través de la
Comisión Federal de Electricidad en su carácter de organismo público descentralizado, y la tarifa se
fija en función de los kilowattshora consumidos por el usuario. En congruencia con lo anterior, se
concluye que cuando se impugne el corte o suspensión del suministro de energía eléctrica y proceda
conceder la suspensión del acto reclamado, el Juez de Distrito debe condicionar su efectividad a que
el quejoso garantice suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que sobrepase el
monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato correspondiente, o
acredite haberlo pagado ante la Comisión Federal de Electricidad.

6. Diga mediante qué medio de impugnación son atacables las resoluciones que emite la
Contraloría Interna de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mediante las cuales
se imponen sanciones administrativas a sus funcionarios en términos de la Ley Federal de
Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.

RESPUESTA: Es procedente el juicio de amparo indirecto, toda vez que los medios ordinarios de
defensa no son aplicables. (Lo anterior se advierte de la ejecutoria de la que derivó la
jurisprudencia que se cita).

JUSTIFICACIÓN:Registro No. 175182 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXIII, Abril de 2006 Página: 285 Tesis: 2a./J.
49/2006 Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y ADMINISTRATIVA. CARECE DE COMPETENCIA


PARA CONOCER DEL JUICIO DE NULIDAD PROMOVIDO CONTRA LA RESOLUCIÓN DEL
ÓRGANO DE CONTROL INTERNO DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS QUE IMPONE SANCIONES
ADMINISTRATIVAS A SUS SERVIDORES PÚBLICOS. De las disposiciones contenidas en el Título
Segundo, Capítulo II, de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos, se advierte que los medios de defensa ordinarios previstos en su artículo 25, entre ellos, el
juicio de nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, son inaplicables
tratándose de resoluciones del órgano de control de la Cámara de Diputados del Congreso de la
Unión que impone sanciones a sus servidores públicos por faltar a las obligaciones establecidas en el
artículo 8o. de la referida ley, ya que el diverso precepto 28 prevé que en caso de que sea revocada o
modificada dicha resolución "se ordenará a la dependencia o entidad" que restituya al servidor público

6
Materia Administrativa
en el pleno goce de sus derechos, por lo que es indudable que la procedencia de tal juicio está
referida sólo a resoluciones dictadas por órganos de la administración pública federal. Por otra parte,
si bien es cierto que el artículo 11, fracción XII, de la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia
Fiscal y Administrativa establece que procede el juicio de nulidad contra las resoluciones definitivas
que impongan sanciones administrativas a los servidores públicos en los términos de la Ley Federal
de Responsabilidades de los Servidores Públicos (ahora Ley Federal de Responsabilidades
Administrativas de los Servidores Públicos), también lo es que no debe interpretarse en forma aislada,
sino en relación con el 73, fracción XXIX-H, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que dispone que dicho Tribunal sólo tiene competencia para dirimir conflictos suscitados
entre los órganos de la administración pública federal del Poder Ejecutivo Federal y los particulares,
pero no para resolver controversias entre éstos y el Presidente de la República, o con los otros
Poderes de la Unión. En atención a lo expuesto, se concluye que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal
y Administrativa carece de competencia para conocer del juicio promovido contra las resoluciones
dictadas por la Contraloría Interna de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, por sí o a
través de la Dirección de Quejas, Denuncias e Inconformidades que impongan sanciones
administrativas a sus servidores públicos.

7. Para efectos del juicio de amparo, ¿cuándo una ley se considera heteroaplicativa?

RESPUESTA: Cuando las obligaciones de hacer o de no hacer que impone la ley, no surgen en forma
automática con su sola entrada en vigor, sino que se requiere para actualizar el perjuicio de un acto
diverso que condicione su aplicación. (individualización condicionada)

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 198200 Localización: Novena Época Instancia: Pleno Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta VI, Julio de 1997 Página: 5 Tesis: P./J. 55/97 Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Común

LEYES AUTOAPLICATIVAS Y HETEROAPLICATIVAS. DISTINCIÓN BASADA EN EL CONCEPTO


DE INDIVIDUALIZACIÓN INCONDICIONADA.
Para distinguir las leyes autoaplicativas de las heteroaplicativas conviene acudir al concepto de
individualización incondicionada de las mismas, consustancial a las normas que admiten la
procedencia del juicio de amparo desde el momento que entran en vigor, ya que se trata de
disposiciones que, acorde con el imperativo en ellas contenido, vinculan al gobernado a su
cumplimiento desde el inicio de su vigencia, en virtud de que crean, transforman o extinguen
situaciones concretas de derecho. El concepto de individualización constituye un elemento de
referencia objetivo para determinar la procedencia del juicio constitucional, porque permite conocer, en
cada caso concreto, si los efectos de la disposición legal impugnada ocurren en forma condicionada o

7
Materia Administrativa
incondicionada; así, la condición consiste en la realización del acto necesario para que la ley adquiera
individualización, que bien puede revestir el carácter de administrativo o jurisdiccional, e incluso
comprende al acto jurídico emanado de la voluntad del propio particular y al hecho jurídico, ajeno a la
voluntad humana, que lo sitúan dentro de la hipótesis legal. De esta manera, cuando las obligaciones
derivadas de la ley nacen con ella misma, independientemente de que no se actualice condición
alguna, se estará en presencia de una ley autoaplicativa o de individualización incondicionada; en
cambio, cuando las obligaciones de hacer o de no hacer que impone la ley, no surgen en forma
automática con su sola entrada en vigor, sino que se requiere para actualizar el perjuicio de un acto
diverso que condicione su aplicación, se tratará de una disposición heteroaplicativa o de
individualización condicionada, pues la aplicación jurídica o material de la norma, en un caso concreto,
se halla sometida a la realización de ese evento.

8. Se promueve un juicio de amparo en el que el peticionario de garantías reclama la falta de


contestación a una petición que formuló por escrito ante el Secretario de Hacienda y Crédito
Público. Durante el trámite del juicio constitucional, la autoridad responsable informa y
acredita fehacientemente, que con posterioridad a la presentación de la demanda de amparo,
dio respuesta a la petición que le formuló el quejoso, notificándole la contestación en el
domicilio que para tal efecto señaló. En este supuesto, ¿puede el quejoso ampliar su demanda
de amparo?

RESPUESTA: Puede ampliar su demanda de amparo, porque si bien la respuesta de la autoridad


extingue la omisión original en que se encontraba y que motivó el juicio de amparo, también lo es que
tal respuesta constituye un acto nuevo relacionado con aquella omisión, susceptible de ser analizado
en el juicio de garantías.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 174107 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XXIV, Octubre de 2006 Página: 334 Tesis: 2a./J.
149/2006Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

DEMANDA DE AMPARO. EL QUEJOSO PUEDE AMPLIARLA PARA IMPUGNAR LA RESPUESTA


DE LA AUTORIDAD RESPONSABLE, DURANTE LA TRAMITACIÓN DE UN JUICIO DE GARANTÍAS
PROMOVIDO POR VIOLACIÓN AL DERECHO DE PETICIÓN.
Si durante la tramitación de un juicio de garantías promovido por violación al derecho de petición,
contenido en el artículo 8o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la autoridad
responsable emite respuesta expresa a solicitud del quejoso, éste puede promover otro amparo o
ampliar su demanda inicial contra ese nuevo acto, porque si bien es cierto que la respuesta de la

8
Materia Administrativa
autoridad responsable extingue la omisión original en que se encontraba y que motivó el juicio de
amparo, también lo es que tal respuesta constituye un acto nuevo relacionado con aquella omisión
que, por tanto, puede analizarse en el mismo juicio, a más de que por razones de concentración y
economía procesal y en estricto cumplimiento al artículo 17 constitucional, es conveniente que así
sea. Lo anterior no quebranta el sistema dispuesto en la Ley de Amparo, por el contrario, el quejoso
tiene expeditos sus derechos para impugnar la respuesta de la autoridad responsable como
corresponda y estime conveniente, y si opta por ampliar su demanda porque considera que ésta es la
vía adecuada, el Juez de Distrito debe analizarla.

9. El artículo 74 del Código Fiscal de la Federación, autoriza al contribuyente para solicitar ante
la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la condonación de multas por infracción a las
disposiciones fiscales. Ahora bien, diga si procede el juicio de amparo indirecto en contra de la
determinación de dicha secretaría que niega a un particular la condonación de multas que se
solicita con fundamento en esa disposición legal.

RESPUESTA: Sí procede el juicio de amparo, pues la negativa le produce afectación en su interés


jurídico.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 193608 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta X, Julio de 1999 Página: 144 Tesis: 2a./J. 86/99 Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CONDONACIÓN DE MULTAS FISCALES. EL PARTICULAR AFECTADO CON LA RESOLUCIÓN


QUE LA NIEGA, POSEE INTERÉS JURÍDICO PARA PROMOVER EL JUICIO DE AMPARO
INDIRECTO EN SU CONTRA.
El artículo 74 del Código Fiscal de la Federación, autoriza al contribuyente para solicitar ante la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público la condonación de multas por infracción a las disposiciones
fiscales. Si la resolución emitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es en el sentido de
negar la condonación, ello ocasiona una lesión en la esfera jurídica del contribuyente, por lo que esa
determinación puede ser impugnada a través del juicio de amparo, pues es claro que le produce
afectación en su interés jurídico dado que la autoridad al resolver discrecionalmente concediendo o
negando la condonación, al ejercer la facultad discrecional que le otorga la ley, deberá tomar en
cuenta las circunstancias, así como los motivos que tuvo la autoridad que impuso la sanción, lo que
implica que esa actuación de la autoridad sea susceptible de violar garantías individuales del
gobernado pues las facultades discrecionales concedidas por la ley siguen sujetas a los requisitos de
fundamentación, motivación, congruencia y exhaustividad exigidos por la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y por la ley secundaria.

9
Materia Administrativa

10. ¿La jurisprudencia sobre inconstitucionalidad de leyes que sustentan los órganos
competentes del Poder Judicial de la Federación es de observancia obligatoria para las
autoridades administrativas cuando dan cumplimiento a la garantía de fundamentación y
motivación?

RESPUESTA: No se encuentran obligadas a observar la jurisprudencia, sólo están obligadas a citar


de manera específica la ley exactamente aplicable al caso, así como en expresar las circunstancias
especiales, razones particulares o causas inmediatas que se hayan tenido en consideración para la
emisión del acto y la adecuación entre los motivos aducidos y las normas aplicables.

JUSTIFICACIÓN: Registro No. 186921 Localización: Novena Época


Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XV, Mayo de 2002
Página: 175 Tesis: 2a./J. 38/2002
Jurisprudencia Materia(s): Común

JURISPRUDENCIA SOBRE INCONSTITUCIONALIDAD DE LEYES. LAS AUTORIDADES


ADMINISTRATIVAS NO ESTÁN OBLIGADAS A APLICARLA AL CUMPLIR CON LA GARANTÍA DE
FUNDAR Y MOTIVAR SUS ACTOS.
La obligación de las autoridades administrativas de fundar y motivar sus actos consiste en citar de
manera específica la ley exactamente aplicable al caso, así como en expresar las circunstancias
especiales, razones particulares o causas inmediatas que se hayan tenido en consideración para la
emisión del acto y la adecuación entre los motivos aducidos y las normas aplicables y no, en citar
también la jurisprudencia respectiva, esto es, la obligación de fundar los actos en la ley, no implica
hacerlo en la forma en que haya sido interpretada por los órganos competentes del Poder Judicial de
la Federación, dado que la jurisprudencia tiene notables diferencias con la ley y no puede ser
equiparable a ésta, principalmente porque la jurisprudencia es obra de los órganos jurisdiccionales y la
ley del órgano legislativo, es decir, la jurisprudencia no es una norma general y sólo se aplica a casos
particulares, conforme al principio de relatividad de las sentencias que rige al juicio de garantías, por lo
que resulta erróneo sostener que los actos de las autoridades administrativas sean violatorios del
artículo 16 constitucional por no apoyarse en la jurisprudencia que declare la inconstitucionalidad de
una ley, habida cuenta que por remisión del octavo párrafo del artículo 94 de la Constitución Federal,
los preceptos 192 y 193 de la Ley de Amparo, establecen con precisión que la jurisprudencia obliga
solamente a los órganos jurisdiccionales.

11. Tratándose de leyes que prevén la imposición de multas de carácter fiscal, ¿rige la
excepción relativa a la aplicación retroactiva de la ley en beneficio de particulares?

10
Materia Administrativa
RESPUESTA: Sí, debe considerarse que las multas fiscales tienen una naturaleza similar a las
sanciones penales y, por tanto, la aplicación en forma retroactiva de las normas que beneficien al
particular, se apega a lo dispuesto por el artículo 14 constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 196642 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta VII, Marzo de 1998 Página: 333 Tesis: 2a./J. 8/98
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

MULTAS FISCALES. DEBEN APLICARSE EN FORMA RETROACTIVA LAS NORMAS QUE


RESULTEN BENÉFICAS AL PARTICULAR.
Si la imposición de las sanciones (penales o fiscales) tiene como finalidad mantener el orden público a
través del castigo que, en mayor o menor grado, impone el Estado al que incurre en una infracción,
debe considerarse que las multas fiscales tienen una naturaleza similar a las sanciones penales y, por
tanto, la aplicación en forma retroactiva de las normas que beneficien al particular, se apega a lo
dispuesto por el artículo 14 constitucional y al principio de retroactividad en materia penal aceptado
por la jurisprudencia, la ley y la doctrina, en tanto que, por tratarse de castigos que el Estado impone,
debe procurarse la mayor equidad en su imposición, en atención a lo dispuesto por el artículo 1o. de la
Carta Magna.

12. Un contribuyente promueve juicio de amparo en contra de una ley fiscal de carácter
heteroaplicativo, con motivo de su primer acto de aplicación; sin embargo, el quejoso no
acredita la existencia del acto de aplicación de la ley que tilda de inconstitucional. En este
supuesto, al dictar sentencia ¿cómo debe proceder el juez de Distrito al que se turne el
asunto?

RESPUESTA: Debe decretar el sobreseimiento.

JUSTIFICACIÓN: Registro No. 194605 Localización: Novena Época Instancia: Primera Sala Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta IX, Febrero de 1999 Página: 103 Tesis: 1a./J. 4/99
Jurisprudencia Materia(s): Común

LEY RECLAMADA CON MOTIVO DEL PRIMER ACTO DE APLICACIÓN. SI ÉSTE NO SE


ACREDITA DEBE SOBRESEERSE EN EL JUICIO DE AMPARO. Si el quejoso reclama la
inconstitucionalidad de un dispositivo legal como heteroaplicativo, con motivo del primer acto de
aplicación en su perjuicio, y no acredita su existencia, procede sobreseer en el juicio de garantías, por
falta de interés jurídico, con fundamento en los artículos 73, fracción V y 74, fracción III, de la Ley de
Amparo.

11
Materia Administrativa
RELACIONADA.

Registro No. 191311


Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta XII, Agosto de 2000
Página: 235 Tesis: 2a./J. 71/2000 Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional

LEYES, AMPARO CONTRA. REGLAS PARA SU ESTUDIO CUANDO SE PROMUEVE CON MOTIVO
DE UN ACTO DE APLICACIÓN.
Conforme a lo dispuesto en la jurisprudencia número 221, visible en las páginas 210 y 211 del Tomo I
del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación, compilación 1917-1995, de rubro: "LEYES O
REGLAMENTOS, AMPARO CONTRA, PROMOVIDO CON MOTIVO DE SU APLICACIÓN.", cuando
se promueve un juicio de amparo en contra de una ley o reglamento con motivo de su aplicación
concreta en perjuicio del quejoso, el Juez de Distrito no debe desvincular el estudio de la disposición
impugnada del que concierne a su acto de aplicación. De ahí que el juzgador de garantías debe
analizar, en principio, si el juicio de amparo resulta procedente en cuanto al acto de aplicación
impugnado, es decir, si constituye el primero que concrete en perjuicio del peticionario de garantías la
hipótesis jurídica controvertida y si en relación con él no se actualiza una diversa causa de
improcedencia; de no acontecer así, se impondrá sobreseer en el juicio respecto del acto de
aplicación y la norma impugnada. Por otra parte, de resultar procedente el juicio en cuanto al acto de
aplicación, debe analizarse la constitucionalidad de la disposición impugnada determinando lo
conducente y, únicamente en el caso de que se determine negar el amparo por lo que corresponde a
ésta, será factible abordar el estudio de los conceptos de violación enderezados por vicios propios, en
su caso, en contra del acto de aplicación; siendo incorrecto, por ello, el estudio de estas últimas
cuestiones antes de concluir sobre la constitucionalidad de la norma reclamada.

13. La legalidad del acta que se levanta con motivo de una visita domiciliaria depende, entre
otros requisitos, de que se encuentre debidamente circunstanciada, según lo establece el
artículo 46, fracción I, del Código Fiscal de la Federación. Ahora bien, dicha circunstanciación
¿debe constar necesariamente en la propia acta?

RESPUESTA: Debe constar en la propia acta y no en documento distinto.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 190727 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XII, Diciembre de 2000 Página: 271 Tesis: 2a./J. 99/2000

12
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

ACTAS DE VISITA DOMICILIARIA. SU CIRCUNSTANCIACIÓN DEBE CONSTAR EN EL PROPIO


DOCUMENTO QUE LAS CONTIENE Y NO EN UNO DIVERSO. El requisito de circunstanciación de
las actas de visita domiciliaria a que se refiere el artículo 46, fracción I, del Código Fiscal de la
Federación, consiste en detallar pormenorizadamente los datos de los libros, registros y demás
documentación que integren la contabilidad del contribuyente visitado, así como de los discos, cintas o
cualquier medio de procesamiento de datos que éste tenga en su poder, o bien, de los objetos y
mercancías que se encontraron en el domicilio visitado y de la información proporcionada por terceros,
que hagan posible la identificación particular de cada uno de los hechos u omisiones que conocieron
los auditores durante el desarrollo de una visita domiciliaria. Ahora bien, la circunstanciación de un
acta de visita debe realizarse en el propio documento que la contiene y no en uno diverso, pues no
existe precepto constitucional, legal o reglamentario que así lo autorice; por el contrario, del examen
de lo dispuesto en los artículos 46 y 49 del Código Fiscal de la Federación se desprende que la
referida circunstanciación del acta de visita debe constar en el cuerpo de la propia acta, ya que dichos
numerales expresamente señalan que de toda visita en el domicilio fiscal "se levantará acta en la que
se hará constar en forma circunstanciada los hechos u omisiones que se hubieren conocido por los
visitadores".

14. Diga si procede el juicio de amparo en contra de las resoluciones que emite la Sección
Instructora de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, durante el procedimiento que
se instaura para retirar la inmunidad procesal a un servidor público con el fin de que sea
juzgado por el delito o delitos que se le atribuyen.

RESPUESTA: Son inatacables, porque la decisión soberana que corresponde a la mencionada


Cámara como órgano terminal, no podría alcanzarse si se permitiera la intervención del Poder Judicial
de la Federación respecto de los actos intermedios, dada la posibilidad de caer en un abuso del juicio
de amparo.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 180366 Localización: Novena Época
Instancia: Pleno Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XX, Octubre de 2004
Página: 6 Tesis: P./J. 100/2004 Jurisprudencia Materia(s): Constitucional, Administrativa

DECLARACIÓN DE PROCEDENCIA. LOS ACTOS EMITIDOS POR LA CÁMARA DE DIPUTADOS Y


LA SECCIÓN INSTRUCTORA DURANTE EL PROCEDIMIENTO RELATIVO SON INATACABLES,
INCLUSO A TRAVÉS DEL JUICIO DE AMPARO. Del artículo 111 de la Constitución Política de los

13
Materia Administrativa
Estados Unidos Mexicanos se advierte que el Poder Constituyente facultó a la Cámara de Diputados
del Congreso de la Unión para resolver soberana y discrecionalmente si ha lugar o no a retirar la
inmunidad procesal de un servidor público con el fin de que sea juzgado por el delito o delitos que se
le atribuyen; en atención a esa finalidad son inatacables, incluso a través del juicio de garantías, todas
las resoluciones emitidas en el procedimiento de declaración de procedencia, tanto las dictadas por
dicho órgano legislativo, como por la Sección Instructora. Lo anterior es así, porque la decisión
soberana que corresponde a la mencionada Cámara como órgano terminal, no podría alcanzarse si se
permitiera la intervención del Poder Judicial de la Federación respecto de los actos intermedios, dada
la posibilidad de caer en un abuso del juicio de amparo, pues bastaría impugnar dichos actos por
vicios propios o como primer acto de aplicación de la ley, para hacerlo procedente en detrimento de la
expeditez que caracteriza al procedimiento de declaración de procedencia, lo que además pugnaría
con la intención del Constituyente de considerar inatacables las resoluciones emitidas en un
procedimiento autónomo de la competencia exclusiva del citado órgano legislativo.

15. ¿Es convalidable la notificación de una resolución fiscal practicada en día inhábil?

RESPUESTA: No, porque las autoridades administrativas están obligadas a respetar las formalidades
previstas en los arts. 12 y 13 del Código Fiscal de la Federación, por lo que la notificación practicada
en contravención a ellas es ilegal y no puede surtir efectos ni consecuencias de derecho.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 176921 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Octubre de 2005 Página: 802 Tesis: 2a./J. 123/2005
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

NOTIFICACIÓN EN MATERIA FISCAL. LA PRACTICADA EN DÍA INHÁBIL ES ILEGAL Y NO PUEDE


CONVALIDARSE POR HABERSE REALIZADO EN FORMA PERSONAL CON EL INTERESADO O
CON SU REPRESENTANTE LEGAL, O POR LA MANIFESTACIÓN QUE LOS MISMOS HAGAN, EN
LA PROPIA DILIGENCIA, DE QUE QUEDARON ENTERADOS DEL ACTO O RESOLUCIÓN QUE SE
LES NOTIFICA. Los artículos 12 y 13 del Código Fiscal de la Federación establecen que en los plazos
fijados en días no se contarán los inhábiles, señalando expresamente, entre otros, los sábados y
domingos; que las autoridades deben practicar las notificaciones a los particulares en días y horas
hábiles; y que, excepcionalmente, podrán actuar en días inhábiles, como en el caso en que la
diligencia se haya iniciado en días hábiles, cuando se trate de verificación de bienes o mercancías en
transporte, donde serán hábiles todos los días del año y las veinticuatro horas del día o cuando
previamente se hayan habilitado los días inhábiles y tal situación se haya hecho del conocimiento del
particular. En ese tenor, las autoridades administrativas están obligadas a respetar dichas
formalidades, por lo que la notificación practicada en contravención a ellas es ilegal y no puede surtir

14
Materia Administrativa
efectos ni consecuencias de derecho, aun cuando se haya realizado en forma personal con el
interesado o con su representante legal, en términos del párrafo tercero del artículo 136 del Código
Fiscal de la Federación y, en la propia diligencia, se contenga la manifestación de estos últimos en el
sentido de que quedaron enterados del acto o resolución que se les notifica, ya que tal manifestación
está viciada de la misma ilegalidad.

16. En términos de la fracción II del artículo 124 de la Ley de Amparo, procede otorgar la
suspensión cuando no se siga perjuicio al interés social, ni se contravengan disposiciones de
orden público. De conformidad con lo establecido en dicho precepto, diga si la suspensión que
se solicita en contra del registro administrativo de la sanción de inhabilitación temporal de un
servidor público, resulta procedente o improcedente.

RESPUESTA: Es procedente, puede afectar irreversiblemente el derecho del gobernado a su propia


imagen, en el ámbito personal y profesional, lo que es de mayor peso que el interés consistente en
registrar, para efectos administrativos, transitorios y meramente preventivos, la sanción temporal
impuesta.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 177160 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XXII, Septiembre de 2005 Página: 493 Tesis: 2a./J. 112/2005
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

RESPONSABILIDADES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS. PROCEDE CONCEDER LA


SUSPENSIÓN EN EL AMPARO CONTRA LOS ACTOS DE REGISTRO O INSCRIPCIÓN DE LA
SANCIÓN DE INHABILITACIÓN TEMPORAL. La posibilidad de dictar medidas cautelares aptas para
evitar la consumación de actos que se estiman contrarios a derecho, constituye una de las
manifestaciones del derecho a la tutela judicial efectiva garantizado en el artículo 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, toda vez que tales medidas tienden a evitar, por una parte,
que la afectación en la esfera jurídica del particular resulte irreparable y, por otra, que el propio
proceso principal instituido para la defensa de los derechos sea inútil a esos efectos. En ese sentido,
el otorgamiento de la suspensión de los actos de registro o inscripción de la sanción de inhabilitación
temporal en el cargo del servidor público no encuentra el obstáculo del interés público y social previsto
en el artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo, tomando en cuenta que dicho registro definitivo o
inscripción puede afectar irreversiblemente el derecho del gobernado a su propia imagen, en el ámbito
personal y profesional, lo que es de mayor peso que el interés consistente en registrar, para efectos
administrativos, transitorios y meramente preventivos, la sanción temporal impuesta, máxime que ésta
se halla cuestionada jurídicamente a través del juicio de garantías y que, en todo caso, el registro para
tales fines puede esperar a la firmeza de la resolución sancionatoria respectiva.

15
Materia Administrativa

17. El plazo de treinta días para impugnar en un juicio de amparo indirecto una ley de carácter
autoaplicativo, ¿a partir de qué momento debe computarse?

RESPUESTA: Inicia desde las cero horas del día en que entran en vigor.

JUSTIFICACIÓN: Registro No. 196391 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VII, Mayo de 1998 Página: 461 Tesis: 2a./J. 26/98
Jurisprudencia
Materia(s): Común, Constitucional

LEYES AUTOAPLICATIVAS. EL PLAZO DE TREINTA DÍAS PARA PROMOVER EL AMPARO INICIA


DESDE LAS CERO HORAS DEL MISMO DÍA EN QUE ENTRAN EN VIGOR. La anterior Tercera Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció jurisprudencia en el sentido de que el juicio
de garantías contra una ley autoaplicativa puede interponerse en dos oportunidades: dentro de los
treinta días hábiles contados desde que entra en vigor, y dentro de los quince días a partir del
siguiente en que tiene lugar el primer acto de aplicación, según se advierte de la tesis de
jurisprudencia 209, visible en la página 201, Tomo I, del Apéndice al Semanario Judicial de la
Federación de 1995, con el rubro: "LEYES AUTOAPLICATIVAS. EL AMPARO EN SU CONTRA ES
IMPROCEDENTE SI LA DEMANDA SE INTERPONE EXTEMPORÁNEAMENTE EN RELACIÓN CON
EL TÉRMINO DE 30 DÍAS SIGUIENTES A SU VIGENCIA, Y NO SE DEMUESTRA LA EXISTENCIA
DE ACTOS DE APLICACIÓN.". Ahora bien, tratándose de la primera hipótesis, el cómputo del plazo
señalado inicia desde el día de su vigencia a las cero horas, porque resultaría incongruente que si la
ley de esta naturaleza causa un perjuicio desde la misma fecha en que su observancia es obligatoria,
el plazo para promover el juicio empezara a contar hasta el día siguiente, es decir, el segundo día; de
ahí que el legislador estableciera en el artículo 22, fracción I, una regla diferente a la prevista por el
artículo 21 de la ley de la materia para los casos en que sean reclamables las leyes autoaplicativas en
la vía de amparo, pues debe promoverse en el plazo de treinta días a partir de que producen efectos
jurídicos. La circunstancia de que en algunos de los textos de las tesis emitidas por el Pleno y Sala de
este Alto Tribunal se precise que una "ley sólo puede ser impugnada de inconstitucional como tal, esto
es, dentro del término de 30 días siguientes al de su entrada en vigor, a que se refiere el artículo 22,
fracción I, de la Ley de Amparo", no significa que el cómputo se inicie al día siguiente de aquel en que
comenzó su vigencia, sino a partir del día en que entró en vigor, pues el término "siguientes", que se
refiere a los días posteriores a aquellos en que se inició la vigencia de la ley, debe entenderse que se
utilizó considerando que normalmente se precisa en los ordenamientos normativos que entrará en
vigor al día siguiente de su publicación.

16
Materia Administrativa
18. En un juicio de amparo indirecto, el quejoso señala como acto reclamado una resolución
determinante de créditos fiscales por concepto de cuotas al seguro social, pues considera que
se le aplicó un precepto legal que tilda de inconstitucional porque vulnera el principio de
equidad tributaria. En vía de informe justificado, el apoderado legal del Instituto Mexicano del
Seguro Social argumenta que las aportaciones de seguridad social determinadas por dicho
instituto, no se rigen por el principio de equidad. ¿Es correcto el argumento de la autoridad
responsable? Conteste conforme al criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

RESPUESTA: Es incorrecto, las aportaciones de seguridad social son contribuciones y se rigen por
los principios tributarios consagrados en el artículo 31 fracción IV constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 200323 Localización: Novena Época Instancia: Pleno Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta II, Septiembre de 1995 Página: 62 Tesis: P./J. 18/95 Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

SEGURO SOCIAL, CUOTAS DEL. SON CONTRIBUCIONES Y SE RIGEN POR LOS PRINCIPIOS
DE EQUIDAD Y PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIAS. Del examen de lo dispuesto en los artículos
2o. del Código Fiscal de la Federación y 260, 268, 269, 271 y demás relativos de la Ley del Seguro
Social, se desprende que las cuotas al Seguro Social son contribuciones, no sólo por la calificación
formal que de ellas hace el primero de los preceptos citados, al concebirlas como aportaciones de
seguridad social a cargo de las personas que son substituidas por el Estado en el cumplimiento de las
obligaciones establecidas por la ley en materia de seguridad social, o de las personas que se
benefician en forma especial por servicios de seguridad social proporcionados por el mismo Estado
sino que, por su naturaleza, son obligaciones fiscales que deben ceñirse a los principios tributarios, ya
que se advierte de la evolución legislativa que el Instituto Mexicano del Seguro Social, constituido
desde sus orígenes como un organismo público descentralizado de la Administración Pública Federal,
se convirtió en un organismo fiscal autónomo encargado de prestar el servicio público de seguridad
social, investido de la facultad de determinar los créditos a cargo de los sujetos obligados y de
cobrarlos a través del procedimiento económico-coactivo y que, por lo mismo, en su actuación debe
observar las mismas limitaciones que corresponden a la potestad tributaria en materia de
proporcionalidad, equidad, legalidad y destino al gasto público.

19. Se promueve un juicio de garantías en el que se reclama la inconstitucionalidad de una


norma de carácter fiscal. En el supuesto de que el juez federal estime que es inconstitucional la
norma reclamada ¿cuál debe ser el efecto de la sentencia de amparo?

RESPUESTA: Que dicha disposición no se aplique al particular y que las autoridades que recaudaron
las contribuciones restituyan no sólo las cantidades que como primer acto de aplicación de esa norma
se hayan enterado, sino también las que de forma subsecuente se hayan pagado

17
Materia Administrativa

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 179675 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XXI, Enero de 2005 Página: 470 Tesis: 2a./J. 188/2004
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

AMPARO CONTRA LEYES FISCALES. OBLIGA A LAS AUTORIDADES RESPONSABLES


APLICADORAS A DEVOLVER LAS CANTIDADES ENTERADAS. Conforme al artículo 80 de la Ley
de Amparo y a la tesis de jurisprudencia 201, publicada en el Apéndice al Semanario Judicial de la
Federación 1917-1995, Tomo I, Materia Constitucional, página 195, con el rubro: "LEYES, AMPARO
CONTRA, EFECTOS DE LAS SENTENCIAS DICTADAS EN.", el efecto de la sentencia que otorga la
protección constitucional es restituir al quejoso en el pleno goce de la garantía individual violada,
restableciendo las cosas al estado que guardaban antes de la violación. En ese sentido, cuando se
otorga el amparo contra una norma fiscal, el efecto de la sentencia será que dicha disposición no se
aplique al particular y que las autoridades que recaudaron las contribuciones restituyan no sólo las
cantidades que como primer acto de aplicación de esa norma se hayan enterado, sino también las que
de forma subsecuente se hayan pagado, dado que al ser inconstitucional la norma, todo lo actuado
con fundamento en ella es inválido.

20. Se promueve un juicio de amparo indirecto en el que se señala como acto reclamado la
resolución que impuso al quejoso una sanción consistente en la suspensión temporal en sus
funciones como servidor público. En la demanda de amparo el quejoso solicita la suspensión
del acto reclamado. En este caso, diga si resulta procedente o no la suspensión solicitada.

RESPUESTA: Es procedente, pues tal sanción no tiene por objeto salvaguardar el servicio de manera
directa, de ahí que sea patente que el interés público no se ve afectado al otorgarse la suspensión
provisional del acto.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 181659
Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta XIX, Abril de 2004 Página: 444 Tesis: 2a./J. 34/2004 Jurisprudencia Materia(s):
Administrativa

RESPONSABILIDADES ADMINISTRATIVAS. SUSPENSIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO. SÓLO


PROCEDE CONCEDERLA CONTRA LA SANCIÓN DE SUSPENSIÓN TEMPORAL DE
SERVIDORES PÚBLICOS, NO ASÍ EN RELACIÓN CON EL CESE, PUES EN ESTE ÚLTIMO CASO
SE AFECTA EL INTERÉS PÚBLICO. La sanción que se impone al aplicar la Ley Federal de
Responsabilidades de los Servidores Públicos, consistente en la suspensión temporal en el cargo, no

18
Materia Administrativa
tiene por objeto salvaguardar el servicio de manera directa, de ahí que sea patente que el interés
público no se ve afectado al otorgarse la suspensión provisional del acto, pues de cualquier manera,
una vez ejecutada la sanción, aquél se reincorporará a sus funciones en las mismas condiciones en
que venía prestando el servicio, aunado a que en esta hipótesis, de no otorgarse la medida cautelar y
permitir que la suspensión temporal se ejecute, se causarían al servidor público daños y perjuicios de
difícil reparación, pues su imagen se vería desacreditada, aspecto que no se repararía, ni aun
obteniendo sentencia favorable en el juicio de amparo.

21. Diga si es impugnable mediante el juicio de amparo directo o indirecto, el auto dictado por
el magistrado de un Tribunal Unitario Agrario, que desecha una demanda agraria en relación
con dos de los tres codemandados.

RESPUESTA: Es impugnable en amparo indirecto, porque en este caso el juicio sigue su curso
respecto de las personas por las que sí fue admitida hasta su conclusión ordinaria mediante el dictado
de la sentencia definitiva, conforme a las disposiciones establecidas en los artículos 178 al 190 de la
Ley Agraria.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 186607 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XVI, Julio de 2002
Página: 182 Tesis: 2a./J. 54/2002 Jurisprudencia Materia (s): Administrativa

DEMANDA AGRARIA. LA RESOLUCIÓN QUE DECRETA SU DESECHAMIENTO PARCIAL NO


PONE FIN AL JUICIO, PARA LOS EFECTOS DE LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO
DIRECTO. La resolución que pone fin al juicio para los efectos indicados, en términos de lo dispuesto
en el artículo 46, párrafo final, de la Ley de Amparo, es aquella que, sin decidir el juicio en lo principal,
lo da por concluido, siempre que la ley aplicable no conceda recurso ordinario alguno por virtud del
cual pueda ser modificada o revocada; por tanto, de acuerdo con el precepto legal citado, el aspecto
fundamental al que debe atenderse para establecer con precisión cuándo se está en presencia de una
resolución que hubiere puesto fin al juicio, es el relativo a que el acto o resolución emitido por el
órgano jurisdiccional ponga fin al juicio, lo que no se actualiza con el auto que desecha parcialmente
una demanda agraria, porque en este caso el juicio sigue su curso respecto de las acciones y
personas por las que sí fue admitida hasta su conclusión ordinaria mediante el dictado de la sentencia
definitiva, conforme a las disposiciones establecidas en los artículos 178 al 190 de la Ley Agraria.

22. En un juicio de amparo indirecto se señala como acto reclamado la ejecución de la orden de
clausura por tiempo indefinido decretada por la Secretaría de Salud en contra de una bodega

19
Materia Administrativa
de granos propiedad del quejoso, quien aduce que con motivo del acto reclamado se colocaron
los sellos de clausura en su bodega, no obstante que cuenta con la licencia de funcionamiento
correspondiente. En el caso de que la apertura de la negociación del quejoso, no lesione el
interés social ni el orden público ¿cómo debe proceder el juez de Distrito respecto de la
suspensión del acto reclamado solicitada por el peticionario de garantías?

RESPUESTA: Deberá tomar en cuenta la naturaleza de la violación alegada, lo que supone la


necesidad de realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho esgrimido, con miras a
otorgar la medida cautelar para evitar daños y perjuicios de difícil reparación al quejoso y conservar
viva la materia del juicio, si con ello no se lesionan el interés social y el orden público.
También se deben llenar dos extremos: la apariencia del buen derecho y el peligro en la demanda.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 200137 Localización: Novena Época Instancia: Pleno Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta III, Abril de 1996 Página: 36 Tesis: P./J. 16/96 Jurisprudencia Materia(s):
Común, Administrativa, Constitucional

SUSPENSION. PROCEDENCIA EN LOS CASOS DE CLAUSURA EJECUTADA POR TIEMPO


INDEFINIDO. El artículo 107, fracción X de la Constitución General de la República, establece como
uno de los requisitos para la procedencia de la suspensión del acto reclamado en el amparo, el de
tomar en cuenta la naturaleza de la violación alegada; esto es, el juzgador deberá realizar un juicio de
probabilidad y verosimilitud del derecho del solicitante, que podrá cambiar al dictar la sentencia
definitiva, pues el hecho de que anticipe la probable solución de fondo del juicio principal, es un
adelanto provisional, sólo para efectos de la suspensión. Tal anticipación es posible porque la
suspensión se asemeja, en el género próximo, a las medidas cautelares, aunque es evidente que está
caracterizada por diferencias que la perfilan de manera singular y concreta. Sin embargo, le son
aplicables las reglas de tales medidas, en lo que no se opongan a su específica naturaleza. En este
aspecto cabe señalar que son dos los extremos que hay que llenar para obtener la medida cautelar: 1)
Apariencia de buen derecho y 2) Peligro en la demora. La apariencia de la existencia del derecho
apunta a una credibilidad objetiva y seria que descarte una pretensión manifiestamente infundada,
temeraria o cuestionable, lo que se logra a través de un conocimiento superficial, dirigido a lograr una
decisión de mera probabilidad respecto de la existencia del derecho discutido en el proceso; el peligro
en la demora consiste en la posible frustración de los derechos del pretendiente de la medida, que
puede darse como consecuencia de la tardanza en el dictado de la resolución de fondo. En síntesis, la
medida cautelar exige un preventivo cálculo de probabilidad sobre el peligro en la dilación, que no
puede separarse de otro preventivo cálculo de probabilidad, que se hace sobre la existencia del
derecho cuya tutela se solicita a los tribunales. Consecuentemente, si toda medida cautelar descansa
en los principios de verosimilitud o apariencia del derecho y el peligro en la demora, el Juez de Distrito
puede analizar esos elementos en presencia de una clausura ejecutada por tiempo indefinido, y si la

20
Materia Administrativa
provisión cautelar, como mera suspensión, es ineficaz, debe dictar medidas que implican no una
restitución, sino un adelanto provisional del derecho cuestionado, para resolver posteriormente, en
forma definitiva, si el acto reclamado es o no inconstitucional; así, el efecto de la suspensión será
interrumpir el estado de clausura mientras se resuelve el fondo del asunto, sin perjuicio de que si se
niega el amparo, porque la "apariencia del buen derecho" sea equivocada, la autoridad pueda
reanudar la clausura hasta su total cumplimiento. Lo expuesto anteriormente se sustenta en la fracción
X del dispositivo constitucional citado, que establece que para conceder la suspensión deberá tomarse
en cuenta la naturaleza de la violación alegada, lo que supone la necesidad de realizar un juicio de
probabilidad y verosimilitud del derecho esgrimido, con miras a otorgar la medida cautelar para evitar
daños y perjuicios de difícil reparación al quejoso y conservar viva la materia del juicio, si con ello no
se lesionan el interés social y el orden público, lo cual podrá resolver la sensibilidad del Juez de
Distrito, ante la realidad del acto reclamado, pues si el perjuicio al interés social o al orden público es
mayor a los daños y perjuicios de difícil reparación que pueda sufrir el quejoso, deberá negar la
suspensión solicitada, ya que la preservación del orden público y el interés de la sociedad están por
encima del interés particular afectado.

23. En la demanda de amparo —en la que se reclama la inconstitucionalidad de una ley de


carácter heteroaplicativo— se advierte fehacientemente que las autoridades señaladas como
ejecutoras no aplicaron la norma combatida. En este caso, ¿cómo debe proceder el juez de
Distrito en el auto admisorio de la demanda, en relación con los actos reclamados a las
autoridades ejecutoras?

RESPUESTA: No es un motivo manifiesto e indudable de improcedencia por lo que se debe admitir la


demanda por las autoridades ejecutorias, sin perjuicio de que en la audiencia constitucional decrete el
sobreseimiento en el juicio respecto de esas autoridades, por inexistencia del acto.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 185450 Localización: Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta XVI, Diciembre de 2002 Página: 235 Tesis: 2a./J. 128/2002
Jurisprudencia Materia(s): Común

AMPARO CONTRA LEYES HETEROAPLICATIVAS. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE LAS


AUTORIDADES SEÑALADAS COMO RESPONSABLES EJECUTORAS NO HUBIEREN APLICADO
LA NORMA COMBATIDA, NO ES MOTIVO MANIFIESTO E INDUDABLE DE IMPROCEDENCIA
PARA DESECHAR LA DEMANDA INTERPUESTA EN CONTRA DE LOS ACTOS DE EJECUCIÓN
QUE SE LES IMPUTEN. Para efectos de la procedencia del juicio de amparo contra normas
heteroaplicativas, el gobernado debe impugnar su primer acto concreto de aplicación, el cual, de
acuerdo con diversos criterios sostenidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, puede tener
origen, por regla general, en tres formas: Por la actuación de la autoridad que por disposición de la ley

21
Materia Administrativa
es la encargada de su aplicación; por la actuación del propio agraviado que por exigencia de la ley se
coloca por sí mismo en los supuestos previstos en la norma; y, por parte de un particular en su
carácter de tercero que actúa por mandato de la ley. Luego, si bien es cierto que cuando el quejoso se
autoaplica una disposición que a la postre reclamará por inconstitucional o cuando es un tercero
auxiliar de la administración pública el que realiza la aplicación de una norma en perjuicio del
gobernado que la considera inconstitucional, no hay actos de las autoridades encargadas de la
ejecución de ésta que hayan requerido su cumplimiento, esa circunstancia no implica que exista un
motivo manifiesto e indudable de improcedencia para desechar la demanda de amparo interpuesta en
contra de los actos de ejecución que se imputen a dichas autoridades, toda vez que la posibilidad de
reclamar los actos de ejecución de una ley no se finca en el hecho de que haya sido la autoridad la
que hubiere aplicado la disposición de que se trate en perjuicio del quejoso, sino en la intervención
que hubiere tenido o pudiera tener para hacer cumplir la disposición que se estima inconstitucional, lo
cual puede advertirse de las pruebas y de los informes que al efecto se rindan en el procedimiento
respectivo. Estimar lo contrario implicaría dejar al promovente en estado de indefensión, en tanto que
a priori se le priva de la oportunidad de allegar los elementos de convicción que justifiquen la
ejecución que lleva a cabo la autoridad ejecutora de la ley impugnada, por el solo hecho de no haber
sido la que realizó el acto de aplicación del precepto reclamado.

24. El artículo 66 del Código Fiscal de la Federación, en su primer párrafo, dispone: “Las
autoridades fiscales, a petición de los contribuyentes, podrán autorizar el pago a plazos, ya sea
en parcialidades o diferido, de las contribuciones omitidas y de sus accesorios sin que dicho
plazo exceda de doce meses…” Ahora bien, diga qué acto o actos se requieren para que un
contribuyente esté en aptitud de cubrir un crédito fiscal en parcialidades, en términos del
precepto trascrito.

RESPUESTA: Petición o solicitud y autorización expresa. Presentar su solicitud por escrito a la


autoridad hacendaria, quien debe emitir una resolución donde expresamente se pronuncie sobre su
procedencia, y si acepta o modifica los términos en que el particular le propone extinguir su obligación
tributaria otorga su autorización para modificar la forma en que el contribuyente debe cumplir con su
obligación tributaria pagando el crédito fiscal determinado mediante parcialidades.

JUSTIFICACIÓN: Registro No. 183309 Localización: Novena Época


Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XVIII, Septiembre
de 2003 Página: 358 Tesis: 2a./J. 72/2003
Jurisprudencia Materia(s): Administrativa

CRÉDITO FISCAL. SU PAGO EN PARCIALIDADES, CONFORME AL ARTÍCULO 66 DEL CÓDIGO


FISCAL DE LA FEDERACIÓN, REQUIERE LA AUTORIZACIÓN EXPRESA DE LAS AUTORIDADES
HACENDARIAS. En atención a los principios de identidad, integridad e indivisibilidad del pago a que
tiene derecho el fisco en su carácter de acreedor, el contribuyente debe llevar a cabo la exacta

22
Materia Administrativa
realización de la prestación debida y efectuar el pago de manera íntegra y de una sola vez. Ahora
bien, esa regla general admite la excepción de que el particular podrá realizar el pago en
parcialidades, de conformidad con el artículo 66 del Código Fiscal de la Federación, si las autoridades
fiscales lo autorizan expresamente, previa solicitud del contribuyente, pues según lo dispuesto en el
artículo 2078 del Código Civil Federal, aplicado supletoriamente, no puede obligarse al acreedor a
recibir parcialmente el pago, a menos que así se haya pactado expresamente o cuando lo establezca
la ley. Esto es, en términos del referido artículo 66, una vez recibida la solicitud del particular para
efectuar el pago de un crédito fiscal a través de parcialidades, la autoridad debe emitir una resolución
donde expresamente se pronuncie sobre su procedencia, y si acepta o modifica los términos en que el
particular le propone extinguir su obligación tributaria otorga su autorización para modificar la forma en
que el contribuyente debe cumplir con su obligación tributaria pagando el crédito fiscal determinado
mediante parcialidades. Por tanto, la sola presentación de la solicitud del particular para efectuar el
pago de un crédito fiscal en parcialidades, y la recepción de los pagos sin objeción alguna por parte de
la autoridad hacendaria, no implican autorización tácita para cumplir con la obligación fiscal, toda vez
que en materia tributaria no existe la figura de la afirmativa ficta, de manera que el particular
continuará obligado a entregar la cantidad a que asciende el crédito a su cargo en forma íntegra y de
una sola vez.

25. En la demanda de garantías se señala como acto reclamado el citatorio girado al quejoso
para que comparezca a la audiencia de ley dentro del procedimiento que se sigue en su contra,
en términos de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos. En este caso, diga si es procedente o no el juicio de amparo indirecto.

RESPUESTA: Es improcedente, porque no afecta de manera directa e inmediata alguno de los


derechos sustantivos previstos en la Constitución Federal, pues sólo tiene como efecto sujetar al
servidor público, presuntamente responsable de la comisión de un acto u omisión que afecte la
legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia que debió observar en el desempeño de su
empleo, cargo o comisión, al procedimiento relativo a fin de determinar su responsabilidad.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 175221
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Abril de 2006
Página: 242
Tesis: 2a./J. 43/2006

23
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

RESPONSABILIDADES ADMINISTRATIVAS DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS. EL CITATORIO


PARA COMPARECER A LA AUDIENCIA DEL PROCEDIMIENTO RELATIVO NO CONSTITUYE UN
ACTO DE IMPOSIBLE REPARACIÓN, AUNQUE SE ARGUMENTE QUE FUE EMITIDO POR
AUTORIDAD INCOMPETENTE. La determinación de si un acto es o no de imposible reparación para
efectos de la procedencia del juicio de amparo indirecto, en términos del artículo 114, fracción IV, de la
Ley de la materia, debe atender a su naturaleza y a las consecuencias que produce, es decir, a si
afecta de manera directa e inmediata derechos sustantivos del gobernado, o si produce una
afectación en grado predominante o superior de derechos formales o procesales, mas no a los
planteamientos que el gobernado aduzca en su contra, pues se dejaría en sus manos la actualización
del supuesto de procedencia mencionado, ya que bastaría que le imputara al acto correspondiente
una transgresión a sus derechos sustantivos para que procediera el juicio de garantías,
independientemente de lo fundado o infundado de su planteamiento, en tanto ello sería cuestión que
atañe al fondo del asunto, además de que sería contrario a la presunción de legalidad o legitimidad del
acto jurídico administrativo, que lleva a considerarlo legalmente válido mientras no sea declarado nulo,
y que impide tener por cierta, a priori, la violación que le impute el gobernado, como lo sería la relativa
a que el citatorio para la audiencia del procedimiento de responsabilidades administrativas de un
servidor público viola el artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por
incompetencia de la autoridad que lo emitió. Así, en atención a la naturaleza y efectos del aludido
citatorio, se concluye que no afecta de manera directa e inmediata alguno de los derechos sustantivos
previstos en la Constitución Federal, pues sólo tiene como efecto sujetar al servidor público,
presuntamente responsable de la comisión de un acto u omisión que afecte la legalidad, honradez,
lealtad, imparcialidad y eficiencia que debió observar en el desempeño de su empleo, cargo o
comisión, al procedimiento relativo a fin de determinar su responsabilidad, cuyo fundamento está en la
propia Constitución; lo que tampoco puede considerarse una afectación en grado predominante o
superior, en virtud de que ese procedimiento puede culminar con una resolución favorable a sus
intereses, por lo que los vicios de que pudiere adolecer dicho citatorio pueden no llegar a trascender ni
producir huella en su esfera jurídica y, en caso contrario, de obtener sentencia desfavorable, podría
controvertirlos cuando promoviera el medio de defensa legal y, de ser el caso, el amparo indirecto
contra la resolución definitiva para obtener la insubsistencia del procedimiento relativo al nulificarse el
acto que le dio origen, con lo cual se le repararían las violaciones y posibles perjuicios que se le
hubiesen causado con ese acto.

26. Juan N. promueve juicio de amparo indirecto en el que señala como acto reclamado la
resolución emitida dentro del juicio agrario 240/2003, mediante la cual el Magistrado del
Tribunal Unitario Agrario que conoce del asunto, declara la caducidad de la instancia dentro
del citado juicio por inactividad procesal de las partes. El juez de Distrito al que se turna el

24
Materia Administrativa
asunto, se declara incompetente para conocer de la demanda de garantías, bajo el argumento
de que el acto reclamado se traduce en una resolución que pone fin al juicio y, en
consecuencia, resulta impugnable a través del amparo directo, por lo que ordena remitir la
demanda y sus anexos al Tribunal Colegiado de Circuito que corresponda. En este caso, diga
si la determinación que antecede es o no jurídicamente correcta.

RESPUESTA: Es correcta, pues de conformidad con el artículo 49 de la Ley de Amparo cuando se


presenta ante un juez de Distrito una demanda de amparo contra alguno de los actos respecto de los
cuales proceda el amparo directo, se declarará incompetente de plano y mandará remitir dicha
demanda al Tribunal Colegiado de Circuito que corresponda,

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 200375
Localización:
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
I, Mayo de 1995
Página: 43
Tesis: P./J. 1/95
Jurisprudencia
Materia(s): Común

AMPARO DIRECTO PLANTEADO COMO INDIRECTO. PARA DETERMINAR LA OPORTUNIDAD


EN SU PROMOCION, DEBE ATENDERSE A LA FECHA DE PRESENTACION DE LA DEMANDA
ANTE EL JUZGADO DE DISTRITO. De conformidad con el artículo 49 de la Ley de Amparo cuando
se presenta ante un juez de Distrito una demanda de amparo contra alguno de los actos respecto de
los cuales proceda el amparo directo, se declarará incompetente de plano y mandará remitir dicha
demanda al Tribunal Colegiado de Circuito que corresponda, quien podrá imponer al promovente una
multa de diez a ciento ochenta días de salario si confirma la resolución del juez. La interpretación de
este precepto permite concluir que se refiere al caso en que la parte quejosa equivoca la vía,
promoviendo amparo indirecto contra actos respecto de los cuales procede amparo directo, y dado
que dicha equivocación no debe dar lugar a imposibilitar la defensa del quejoso ante actos que estima
lesivos de sus garantías individuales, debe considerarse que se interrumpe el término legal de
presentación de la demanda de garantías y, por tanto, a fin de determinar la oportunidad de su
presentación, debe atenderse a la fecha en que se presentó ante el juzgado de Distrito y no a aquella
en que la reciba el Tribunal Colegiado de Circuito correspondiente, sin que resulte aplicable a dicho
caso lo dispuesto en el artículo 165 de la Ley de Amparo con respecto a que "la presentación de la
demanda en forma directa, ante autoridad distinta de la responsable, no interrumpirá los términos a

25
Materia Administrativa
que se refieren los artículos 21 y 22 de esta ley", toda vez que este último precepto no se refiere al
caso de equivocación de la vía, sino al de una demanda de garantías planteada como amparo directo
pero que se presenta ante autoridad distinta de la responsable, precepto que además corrobora que la
falta de disposición expresa por parte del legislador en torno a la no interrupción del término en el
artículo 49 significa que en el caso establecido en este numeral sí se interrumpirá dicho término de
presentación de la demanda de amparo, máxime que el propio numeral 49 establece la posibilidad de
que el Tribunal Colegiado de Circuito imponga una multa cuando confirme la resolución de
incompetencia del juez, que si se relaciona con el artículo 3o. bis del propio ordenamiento, procederá
imponerse cuando se haya actuado de mala fe, es decir, cuando la promoción del amparo en la vía
indirecta se haya hecho no por una verdadera duda en torno al ejercicio de la vía procedente.

RELACIONADA

Registro No. 185437


Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Diciembre de 2002
Página: 236
Tesis: 2a./J. 139/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN EL JUICIO AGRARIO. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN DEL


TRIBUNAL UNITARIO QUE LA DECRETA, ES PROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO DIRECTO.
De la interpretación sistemática de los artículos 103, fracción I y 107, fracción V, inciso b), de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1o., fracción I, 44, 46 y 158 de la Ley de
Amparo; y 37, fracción I, inciso b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se concluye
que el amparo directo de la competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito es procedente
contra la resolución que declara la caducidad por inactividad procesal en términos del artículo 190 de
la Ley Agraria, en virtud de que ese acto importa la emisión de una resolución que pone fin al juicio sin
decidirlo en lo principal, dictada por un tribunal administrativo, como lo es un Tribunal Unitario Agrario,
respecto de la cual, las leyes comunes no conceden recurso ordinario alguno por el que dicha
resolución pueda ser modificada o revocada, de manera que en ese supuesto resultará improcedente
el recurso de revisión en materia agraria contenido en el numeral 198 de la Ley Agraria, e inaplicable
la hipótesis de inejercitabilidad de la acción constitucional relativa prevista en la fracción XIII del
artículo 73 de la Ley de Amparo.

26
Materia Administrativa
27. ¿Constituyen actos de autoridad, para los efectos del juicio de amparo, las determinaciones
de la Comisión Federal de Electricidad mediante las cuales se apercibe al consumidor con
realizar el corte del suministro de energía eléctrica?

RESPUESTA: Constituye un acto de autoridad susceptible de impugnarse mediante el juicio de


garantías, en virtud de que, con fundamento en las facultades que le otorga la Ley del Servicio Público
de Energía Eléctrica, a través de dicho acto extingue unilateralmente una situación jurídica que afecta
la esfera legal del gobernado,

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 186337
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Agosto de 2002
Página: 245
Tesis: 2a./J. 91/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. LA DETERMINACIÓN MEDIANTE LA CUAL APERCIBE


AL CONSUMIDOR DE REALIZAR O REALIZA EL CORTE DEL SUMINISTRO DE ENERGÍA
ELÉCTRICA, CONSTITUYE UN ACTO DE AUTORIDAD IMPUGNABLE A TRAVÉS DEL JUICIO DE
AMPARO. La determinación por la cual la Comisión Federal de Electricidad apercibe de realizar o
realiza el corte del suministro de energía eléctrica a los consumidores, constituye un acto de autoridad
susceptible de impugnarse mediante el juicio de garantías, en virtud de que, con fundamento en las
facultades que le otorga la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, a través de dicho acto
extingue unilateralmente una situación jurídica que afecta la esfera legal del gobernado, pues aunque
la relación existente entre el particular y la referida comisión deriva de un contrato de adhesión, ello no
significa que ambas partes se encuentren en un mismo plano, como particulares, sino en un nivel de
supra a subordinación, al imponer el referido organismo su voluntad sin el consenso del afectado. Es
decir, la citada comisión ejerce facultades de decisión que le están atribuidas en un ordenamiento
legal y que, por ende, constituyen una potestad administrativa, cuyo ejercicio es irrenunciable, al ser
de naturaleza pública la fuente de tal potestad, lo que revela que dicho ente al emitir tal acto, es una
autoridad para efectos del juicio de amparo; lo anterior no implica que en todos los casos la indicada
comisión deba ser considerada como autoridad para tales efectos, sino sólo cuando ejerce facultades
de decisión que le estén atribuidas por ley y que afecten la esfera de derechos del gobernado.

27
Materia Administrativa
28. Diga si es procedente o no la suspensión provisional que se solicita respecto de la orden
de cambio de adscripción de un agente del Ministerio Público de la Federación.

RESPUESTA: Resulta improcedente, por regla general, conceder la suspensión provisional, por no
satisfacerse el requisito establecido por el artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo, ya que el
perjuicio del interés social y la contravención a disposiciones de orden público quedan acreditados,
pues las funciones que realiza tienen como destinataria a la sociedad.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 173404
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Página: 670
Tesis: 2a./J. 6/2007
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

AGENTE DEL MINISTERIO PÚBLICO DE LA FEDERACIÓN. ES IMPROCEDENTE OTORGAR, POR


REGLA GENERAL, LA SUSPENSIÓN PROVISIONAL CONTRA LA ORDEN DE CAMBIO DE
ADSCRIPCIÓN. Al tener el Agente del Ministerio Público de la Federación funciones que son de
interés público conforme a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a la Ley
Orgánica de la Procuraduría General de la República, que tienden a promover la pronta y debida
procuración e impartición de justicia, en particular en materia penal, e interviene en los juicios en que
la Federación es parte, por ello la sociedad está interesada en que dichas funciones las realice de la
mejor manera, y toda vez que su cambio de adscripción se hará conforme a las necesidades del
servicio, en términos del Reglamento del Servicio de Carrera de Procuración de Justicia Federal, se
concluye que contra el cambio de adscripción previsto en el artículo 30, fracción I, inciso b), de la Ley
Orgánica de la Procuraduría General de la República, resulta improcedente, por regla general,
conceder la suspensión provisional, por no satisfacerse el requisito establecido por el artículo 124,
fracción II, de la Ley de Amparo, ya que el perjuicio del interés social y la contravención a
disposiciones de orden público quedan acreditados, pues las funciones que realiza tienen como
destinataria a la sociedad y, por ende, a ésta es a quien le importa que tales actividades se realicen en
términos de las disposiciones aplicables, sin que en el caso se vea afectada la organización de la
representación social federal para su debido funcionamiento, ni que el mencionado cambio de
adscripción constituya un acto de imposible reparación, atento a que de concederse el amparo, al

28
Materia Administrativa
quejoso se le restituirá en el goce de la garantía violada a través de su reincorporación en el lugar en
que se encontraba adscrito.

29. Antes de acudir al juicio de amparo para impugnar la resolución que, por inactividad
procesal, declara la caducidad de la instancia dentro de un juicio agrario, ¿debe interponerse
algún recurso?

RESPUESTA: No, contra tal determinación procede el amparo directo, pues el recurso de revisión
previsto en la Ley Agraria, es improcedente.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 185437
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Diciembre de 2002
Página: 236
Tesis: 2a./J. 139/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN EL JUICIO AGRARIO. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN DEL


TRIBUNAL UNITARIO QUE LA DECRETA, ES PROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO DIRECTO.
De la interpretación sistemática de los artículos 103, fracción I y 107, fracción V, inciso b), de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1o., fracción I, 44, 46 y 158 de la Ley de
Amparo; y 37, fracción I, inciso b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se concluye
que el amparo directo de la competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito es procedente
contra la resolución que declara la caducidad por inactividad procesal en términos del artículo 190 de
la Ley Agraria, en virtud de que ese acto importa la emisión de una resolución que pone fin al juicio sin
decidirlo en lo principal, dictada por un tribunal administrativo, como lo es un Tribunal Unitario Agrario,
respecto de la cual, las leyes comunes no conceden recurso ordinario alguno por el que dicha
resolución pueda ser modificada o revocada, de manera que en ese supuesto resultará improcedente
el recurso de revisión en materia agraria contenido en el numeral 198 de la Ley Agraria, e inaplicable
la hipótesis de inejercitabilidad de la acción constitucional relativa prevista en la fracción XIII del
artículo 73 de la Ley de Amparo.

RELACIONADA:

29
Materia Administrativa

Registro No. 185436


Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Diciembre de 2002
Página: 237
Tesis: 2a./J. 138/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. ES IMPROCEDENTE EL RECURSO DE REVISIÓN PREVISTO EN


LOS ARTÍCULOS 198 DE LA LEY AGRARIA Y 9o., FRACCIONES I, II Y III DE LA LEY ORGÁNICA
DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE LA DECLARA POR
INACTIVIDAD PROCESAL, PUES ESA DECISIÓN NO SE IDENTIFICA CON LAS HIPÓTESIS
PREVISTAS EN LAS FRACCIONES I, II Y IV DEL NUMERAL 18 DE LA MENCIONADA LEY
ORGÁNICA. De la interpretación sistemática de los artículos citados, se desprende que el recurso de
revisión, competencia del Tribunal Superior Agrario, es un mecanismo de defensa cuya procedencia
es excepcional y que no es apto para impugnar toda resolución que dicten los Tribunales Unitarios
Agrarios que le son inferiores en grado, sino exclusivamente para controvertir sentencias que decidan
en el fondo sobre acciones en materia de: 1) conflictos de tierras entre dos o más núcleos de
población ejidal o comunal, o entre uno o varios sujetos colectivos de derecho agrario y uno o varios
pequeños propietarios, sociedades o asociaciones; 2) restitución de tierras, bosques y aguas; y/o 3)
nulidad de actos de autoridades estatales en materia agraria. En ese orden de ideas, si las
resoluciones que declaran la caducidad de la instancia en términos del artículo 190 de la Ley Agraria,
no se identifican con alguno de los supuestos previstos en el artículo 18 de la Ley Orgánica de los
Tribunales Agrarios, dicho recurso resulta improcedente contra ellas.

30. Con motivo del desconocimiento del domicilio del tercero perjudicado dentro de un juicio
de amparo en materia agraria, el juez de Distrito ordena su emplazamiento por edictos a cargo
del quejoso que tiene el carácter de ejidatario; sin embargo, éste omite recoger y, en
consecuencia, publicar tales edictos, además de que se encuentra acreditado, en forma
fehaciente, que el quejoso no puede cubrir el gasto de la publicación de los edictos. En esas
condiciones ¿cómo debe proceder el juez de Distrito?

RESPUESTA: de darse el caso de que el promovente comparezca a manifestar su imposibilidad para


cubrir un gasto de esa naturaleza, y tanto de su afirmación como de los elementos que consten en

30
Materia Administrativa
autos existan indicios que confirmen tal situación, el juzgador debe, exclusivamente en este supuesto,
solicitar al Consejo de la Judicatura Federal que absorba el gasto.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 174730
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Página: 349
Tesis: 2a./J. 91/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

EMPLAZAMIENTO POR EDICTOS AL TERCERO PERJUDICADO EN AMPARO AGRARIO. EL


INCUMPLIMIENTO DEL QUEJOSO DE RECOGERLOS Y PAGAR SU PUBLICACIÓN, NO DA
LUGAR AL SOBRESEIMIENTO. Para cumplir con lo dispuesto en el artículo 30, fracción II, de la Ley
de Amparo, en caso de que se requiera emplazar a un tercero perjudicado de quien se desconoce su
domicilio, es necesario que el juzgador agote las siguientes etapas: requerir al quejoso para que lo
proporcione; de no obtener dato cierto, requerir a las autoridades responsables para que lo señalen;
en caso de no obtenerse, iniciar un procedimiento de investigación requiriendo a autoridades de
cualquier índole que pudieran conocerlo, y si ello no arroja un resultado satisfactorio, deberá
ordenarse el emplazamiento por medio de edictos a costa del promovente del juicio. Ahora bien,
derivado de tal disposición, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la
jurisprudencia 2a./J. 64/2002, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, Tomo XVI, julio de 2002, página 211, sostuvo que el incumplimiento del quejoso de
recoger los edictos, pagar su publicación y exhibirla, da lugar al sobreseimiento en el juicio fuera de
audiencia; sin embargo, este criterio no es aplicable en materia agraria, pues resulta evidente que si la
regulación específica de la materia tiene como finalidad tutelar a los núcleos de población ejidal o
comunal y a los ejidatarios y comuneros en sus derechos agrarios, así como, en su pretensión de
derechos, a quienes pertenezcan a la clase campesina, ello implica la obligación del juzgador de
considerar ciertos aspectos para la toma de decisiones; de manera que de presentarse los supuestos
mencionados hasta ordenar el emplazamiento del tercero perjudicado a través de edictos a costa del
quejoso con apercibimiento de aplicarle medidas de apremio en caso de no acatar tal decisión, y
darse el caso de que el promovente comparezca a manifestar su imposibilidad para cubrir un gasto de
esa naturaleza, y tanto de su afirmación como de los elementos que consten en autos existan indicios
que confirmen tal situación, el juzgador debe, exclusivamente en este supuesto, solicitar al Consejo de
la Judicatura Federal que absorba el gasto relacionado con la publicación de los edictos para

31
Materia Administrativa
emplazar al tercero perjudicado, pues de lo contrario se dejaría a los sujetos a que se refiere el
artículo 212 de la Ley de Amparo en estado de indefensión.

31. Tomando en cuenta la clasificación de las obligaciones tributarias en sustantivas y


formales, diga respecto de cuál de ellas rige el principio de equidad tributaria.

RESPUESTA: Rige para ambas, pero en el caso de las obligaciones tributarias formales, que no son
simples medios de control en la recaudación a cargo de la autoridad administrativa, ya que están
estrechamente vinculadas con el núcleo del tributo (pago), siendo que en este supuesto igualmente
rige a plenitud el citado principio de justicia fiscal.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 179587
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Enero de 2005
Página: 541
Tesis: 2a./J. 183/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

EQUIDAD TRIBUTARIA. ESTE PRINCIPIO RIGE EN OBLIGACIONES SUSTANTIVAS Y


FORMALES, PERO EN ESTA ÚLTIMA HIPÓTESIS ES BÁSICO QUE INCIDA DIRECTAMENTE
SOBRE LAS PRIMERAS. El cumplimiento de la obligación prevista en el artículo 31, fracción IV, de la
Constitución Federal tiene un contenido económico que se traduce en el pago en dinero de las sumas
que el poder público legislativamente determina por medio de una contribución, cuya cuantía impone
al causante. En ese tenor, el principio de equidad tributaria previsto en la citada Norma Suprema está
dirigido a todos los elementos fiscales vinculados directamente con la causación, exención,
devolución, entre otras figuras fiscales que inciden en la obligación sustantiva relativa al pago de la
contribución, es decir, no sólo los referidos al sujeto, objeto, tasa y base, trascienden a la obligación
esencial de pago, sino también algunas obligaciones formales, que no son simples medios de control
en la recaudación a cargo de la autoridad administrativa, ya que están estrechamente vinculadas con
el núcleo del tributo (pago), siendo que en este supuesto igualmente rige a plenitud el citado principio
de justicia fiscal.

32. El artículo 49, fracción I, de la Ley Federal de Derechos (vigente a partir de enero de 2005),
establece: “Se pagará el derecho de trámite aduanero, por las operaciones aduaneras que se
efectúen utilizando un pedimento o el documento aduanero correspondiente en los términos de

32
Materia Administrativa
la Ley Aduanera, conforme a las siguientes tasas o cuotas: I. Del 8 al millar, sobre el valor que
tengan los bienes para los efectos del impuesto general de importación, en los casos distintos
a los señalados en las siguientes fracciones o cuando se trate de mercancías exentas
conforme a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación o a los
Tratados Internacionales”. Considerando lo anterior, diga en cuál juez de Distrito recae la
competencia para conocer del juicio de amparo indirecto en el que se reclama el primer acto de
aplicación del precepto trascrito.

RESPUESTA: En el juez de distrito bajo cuya jurisdicción se encuentre el lugar en que se hayan
realizado los actos de las autoridades aduaneras, consistentes en: a) la recepción del pedimento de
importación donde consta el pago del derecho de trámite aduanero; b) la revisión del pedimento y del
pago respectivo; y, c) la práctica del reconocimiento aduanero.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 175360
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Abril de 2006
Página: 201
Tesis: 2a./J. 47/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

COMPETENCIA PARA CONOCER DE UN AMPARO INDIRECTO CUANDO SE RECLAMA EL


PRIMER ACTO DE APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 49, FRACCIÓN I, DE LA LEY FEDERAL DE
DERECHOS. CORRESPONDE AL JUEZ DE DISTRITO EN CUYA JURISDICCIÓN ESTÉ EL LUGAR
EN QUE SE HAYA REALIZADO DICHA APLICACIÓN.

De los artículos 107, fracción VII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 36,
párrafo primero, de la Ley de Amparo, se concluye que el Juez de Distrito competente para conocer
del juicio de amparo indirecto promovido por la parte quejosa contra el primer acto de aplicación del
artículo 49, fracción I, de la Ley Federal de Derechos, con motivo de la prestación del servicio público
de despacho o trámite aduanero realizado por operaciones reguladas en la Ley Aduanera, es aquel
bajo cuya jurisdicción se encuentre el lugar en que se hayan realizado los actos de las autoridades
aduaneras, consistentes en: a) la recepción del pedimento de importación donde consta el pago del
derecho de trámite aduanero; b) la revisión del pedimento y del pago respectivo; y, c) la práctica del
reconocimiento aduanero.

33
Materia Administrativa
33. Leticia Z. promueve juicio de amparo indirecto en el que reclama la inconstitucionalidad de
una exención parcial a un impuesto; exención en la que la quejosa no está comprendida. De la
lectura integral de la demanda de amparo, se advierte que la peticionaria de garantías no
señala como acto reclamado, ni formula conceptos de violación respecto de los preceptos que
regulan el mecanismo esencial de tributación de dicho impuesto. En este supuesto, diga, en su
caso, cuál causa de improcedencia se actualiza.

RESPUESTA: Ninguno, pues la pretensión del quejoso no es que se le desincorpore de su obligación


de pagar el impuesto, sino que se haga extensiva a su favor dicha exención.

Registro No. 181334


Localización:
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Junio de 2004
Página: 5
Tesis: P./J. 44/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

EXENCIÓN PARCIAL DE UN IMPUESTO. PROCEDE EL JUICIO DE AMPARO CONTRA LOS


PRECEPTOS QUE LA PREVÉN, AUN CUANDO NO SE IMPUGNEN LOS QUE REGULAN EL
MECANISMO ESENCIAL DE TRIBUTACIÓN.

Conforme a la jurisprudencia P./J. 18/2003 del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la
declaratoria de inconstitucionalidad del precepto que prevé la exención parcial de un tributo, no tiene
por efecto desincorporar de la esfera jurídica del agraviado la obligación de pagarlo, sino el de hacer
extensiva a su favor dicha exención. En ese tenor, la circunstancia de que se impugnen de manera
aislada los preceptos que prevén la exención parcial de un impuesto sin reclamar los que regulan el
mecanismo esencial de tributación, no genera la improcedencia del juicio de garantías, dado que, en
su caso, la concesión del amparo tendrá efectos restitutorios en términos de lo previsto en el artículo
80 de la Ley de Amparo.

34. El artículo 50, párrafo segundo, del Reglamento General de Deberes Militares, establece: “El
arresto es la reclusión que sufre un militar por un término de 24 horas a 15 días en su
alojamiento, cuartel o en las guardias de prevención; entendiéndose por alojamiento la oficina
o dependencia militar donde presten sus servicios los interesados”. Ahora bien, diga si dicho

34
Materia Administrativa
texto legal vulnera lo previsto en el artículo 21 constitucional respecto a la prohibición de
imponer un arresto administrativo superior a 36 horas.

RESPUESTA: No vulnera lo previsto en dicho artículo, toda vez que el fuero militar constituye una
excepción a los principios consagrados en ese precepto constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
Novena Época
No. Registro: 180400
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Octubre de 2004
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Tesis: 2a./J. 153/2004
Página: 373

ARRESTOS POR FALTAS CONTRA LA DISCIPLINA MILITAR. NO ES APLICABLE EL LÍMITE


TEMPORAL DE TREINTA Y SEIS HORAS QUE PARA LOS ARRESTOS POR INFRACCIONES A
LOS REGLAMENTOS GUBERNATIVOS Y DE POLICÍA PREVÉ EL ARTÍCULO 21 DE LA
CONSTITUCIÓN FEDERAL. Del artículo 13 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos se advierte que el fuero de guerra es una jurisdicción especializada que comprende el
conocimiento tanto de los delitos como de las faltas contra la disciplina militar y, por ende, a todas las
autoridades legalmente facultadas para intervenir en tales asuntos e imponer las sanciones que
correspondan (penas o correctivos disciplinarios), y no sólo a las que señala el artículo 28 de la Ley
Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, a saber, el Supremo Tribunal Militar, la Procuraduría
General de Justicia Militar y el Cuerpo de Defensores de Oficio. En ese sentido, aun cuando la
Secretaría de la Defensa Nacional puede ser considerada como una autoridad administrativa, en
virtud de que pertenece a la Administración Pública Federal Centralizada, es indudable que al ejercer
la facultad que le fue conferida para organizar, equipar, educar, capacitar y desarrollar a las Fuerzas
Armadas de tierra y aire, así como para conocer y sancionar, por conducto de las autoridades
castrenses competentes, los delitos y faltas contra la disciplina militar, se constituye como un órgano
del fuero de guerra, por lo que tratándose de arrestos por faltas contra la disciplina militar, no resulta
aplicable el límite temporal de treinta y seis horas que el artículo 21 de la Constitución Federal prevé
para los arrestos por infracciones a los reglamentos gubernativos y de policía, en tanto que dicho
fuero constituye una excepción a los principios consagrados en el primer párrafo del citado precepto
constitucional.

35
Materia Administrativa
35. En términos del artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo, procede otorgar la
suspensión del acto reclamado cuando no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan
disposiciones de orden público. De conformidad con lo establecido en dicho precepto, diga si
procede o no la suspensión provisional que se solicita en contra del acuerdo emitido por el
Secretario de Hacienda y Crédito Público (publicado en el Diario Oficial de la Federación el
ocho de abril de dos mil dos), por el que autoriza el ajuste, modificación y reestructuración a
las tarifas para suministro y venta de energía eléctrica.

RESPUESTA: Procede otorgarla, porque no se obstaculiza o se entorpece la planeación del sistema


eléctrico nacional, ni la generación, conducción, transformación, distribución y venta de energía
eléctrica, o bien, la realización de obras, instalaciones y trabajos que requieran la planeación,
ejecución, operación y mantenimiento del sistema eléctrico nacional; esto es, con tal concesión no se
genera una desventaja para la colectividad, ni impide que ésta obtenga un provecho.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 184492
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Abril de 2003
Página: 191
Tesis: 2a./J. 31/2003
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

ENERGÍA ELÉCTRICA. PROCEDE CONCEDER LA SUSPENSIÓN PROVISIONAL CONTRA LOS


ACUERDOS DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO POR LOS QUE AUTORIZA
LA MODIFICACIÓN DE LAS TARIFAS RELATIVAS, ASÍ COMO LA REDUCCIÓN DEL SUBSIDIO A
LAS DOMÉSTICAS. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 124, fracción II, de la Ley de
Amparo, la suspensión del acto reclamado procede cuando no se siga perjuicio al interés social, ni se
contravengan disposiciones de orden público. En ese sentido, procede otorgar la suspensión
provisional contra los Acuerdos del Secretario de Hacienda y Crédito Público en los que autoriza el
ajuste, modificación y reestructuración a las tarifas para suministro y venta de energía eléctrica, así
como el que autoriza, además, la reducción del subsidio a las tarifas domésticas, publicados en el
Diario Oficial de la Federación el 8 de abril de 2002 y el 7 de febrero de 2002, respectivamente, ya que
al conceder aquella medida suspensional, que tendrá por efecto permitir al quejoso, provisionalmente,
el impago de las diferencias resultantes de la modificación de tarifas y reducción de subsidios
establecida en los Acuerdos cuya constitucionalidad cuestiona, no se obstaculiza o se entorpece la

36
Materia Administrativa
planeación del sistema eléctrico nacional, ni la generación, conducción, transformación, distribución y
venta de energía eléctrica, o bien, la realización de obras, instalaciones y trabajos que requieran la
planeación, ejecución, operación y mantenimiento del sistema eléctrico nacional; esto es, con tal
concesión no se genera una desventaja para la colectividad, ni impide que ésta obtenga un provecho,
es decir, no se ven afectados el interés social y el orden público, toda vez que, por una parte, no altera
la prestación del servicio público de energía eléctrica y, por otra, tampoco obstaculiza el cobro al
quejoso de la electricidad que consume, ya que esa obligación subsiste respecto al pago del servicio
público que recibe, con la salvedad de que ello será sin considerar la elevación de las tarifas
decretada en los Acuerdos citados, además de que el promovente deberá otorgar la garantía relativa,
con lo cual se protegerían los intereses de la Comisión Federal de Electricidad en su carácter de
tercero perjudicado, según lo previsto en el inciso c) de la fracción III del artículo 5o. de la Ley de
Amparo.

36. El artículo 36, párrafos tercero y cuarto del Código Fiscal de la Federación, establece: “Las
autoridades fiscales podrán, discrecionalmente, revisar las resoluciones administrativas de
carácter individual no favorables a un particular emitidas por sus subordinados
jerárquicamente y, en el supuesto de que se demuestre fehacientemente que las mismas se
hubieran emitido en contravención a las disposiciones fiscales, podrán, por una sola vez,
modificarlas o revocarlas en beneficio del contribuyente, siempre y cuando los contribuyentes
no hubieren interpuesto medios de defensa y hubieren transcurrido los plazos para
presentarlos, y sin que haya prescrito el crédito fiscal.- Lo señalado en el párrafo anterior, no
constituirá instancia y las resoluciones que dicte la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al
respecto no podrán ser impugnadas por los contribuyentes”. Ahora bien, diga cuál es el medio
de impugnación que procede en contra de la resolución que se emite en una reconsideración
administrativa como la que se prevé en el precepto transcrito.

RESPUESTA: Por no existir en la ley un medio ordinario de impugnación, puede combatirse en


amparo indirecto en términos de la fracción II del artículo 114 de la Ley de la materia, si se estima que
aquélla es violatoria de garantías.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 175015
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Página: 325

37
Materia Administrativa
Tesis: 2a./J. 61/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

RECONSIDERACIÓN ADMINISTRATIVA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 36, TERCERO Y CUARTO


PÁRRAFOS, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE ENERO
DE 1996. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE LE RECAE PROCEDE EL AMPARO INDIRECTO,
INDEPENDIENTEMENTE DEL RESULTADO EN CUANTO AL FONDO. La Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el ejercicio de las facultades conferidas a las
autoridades hacendarias para revisar y, en su caso, modificar o revocar por una única vez las
resoluciones administrativas que emitan sus inferiores jerárquicos que sean desfavorables a los
intereses de los particulares, que se prevé en el artículo 36, tercero y cuarto párrafos, del Código
Fiscal de la Federación vigente a partir del 1o. de enero de 1996, no constituye un recurso ni una
instancia jurisdiccional a través del cual puedan combatirse tales determinaciones, en la medida en
que la reconsideración administrativa se instituyó como un mecanismo excepcional de autocontrol de
la legalidad de los actos administrativos en materia fiscal, que tiene como fin otorgar un trato justo a
los contribuyentes que notoriamente les asista la razón y que hubieran perdido toda posibilidad de
controvertirlos, siempre que el crédito no haya prescrito, lo que justifica el que estas resoluciones no
puedan ser controvertidas a través de algún medio ordinario de defensa. Ahora bien, la resolución que
recaiga a dicha reconsideración está sujeta a los requisitos de fundamentación, motivación,
congruencia y exhaustividad exigidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
por lo que su incumplimiento puede combatirse en amparo indirecto en términos de la fracción II del
artículo 114 de la Ley de la materia, si se estima que aquélla es violatoria de garantías. Lo anterior
porque el juicio de amparo no es un medio de defensa ordinario, sino un medio de control
constitucional que conforme a su naturaleza tiene el carácter de extraordinario, como se desprende de
los artículos 103 y 107 constitucionales que lo regulan, por lo que procede únicamente respecto de
aquellos actos contra los cuales la ley secundaria no concede recurso alguno, por virtud del cual
puedan repararse los perjuicios que dichos actos ocasionan al particular.

37. ¿Constituye un acto de aplicación de normas el aviso–recibo expedido por la Comisión


Federal de Electricidad, por concepto de pago de derechos por el servicio de alumbrado
público, derivado de una Ley de Ingresos Municipal?

RESPUESTA: Sí constituye el acto concreto de aplicación de las normas que establecen los derechos
por el servicio de alumbrado público, porque en él se encuentran especificadas la determinación y
cuantificación de los referidos derechos.

JUSTIFICACIÓN:

38
Materia Administrativa
Registro No. 174532
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Página: 294
Tesis: 2a./J. 113/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. LA EMISIÓN DEL AVISO-RECIBO RELATIVO AL PAGO


DE DERECHOS DE ALUMBRADO PÚBLICO, DERIVADO DE UNA LEY DE INGRESOS MUNICIPAL,
CONSTITUYE UN ACTO DE APLICACIÓN DE LAS NORMAS QUE ESTABLECEN DICHOS
DERECHOS. La Ley de Ingresos Municipal que establece como ingresos de la hacienda pública el
pago de derechos por el servicio de alumbrado público, cuyo monto se conoce hasta la notificación del
recibo, es heteroaplicativa, ya que por su sola entrada en vigor no causa perjuicio ni modifica alguna
situación jurídica existente, sino que la obligación de contribuir al gasto público ocasionado por ese
servicio será exigible hasta que el gobernado conozca el monto de esa contribución respecto de
determinada periodicidad cuando la Comisión Federal de Electricidad, mediante el aviso-recibo que
para ese efecto emita, realice su cobro; por tanto, dicho aviso constituye el acto concreto de aplicación
de las normas que establecen los derechos por el servicio de alumbrado público, porque en él se
encuentran especificadas la determinación y cuantificación de los referidos derechos.

38. El artículo 76, fracciones I y II del Código Fiscal de la Federación (vigente hasta el 28 de
junio de 2006), establecía: “Cuando la comisión de una o varias infracciones origine la omisión
total o parcial en el pago de contribuciones incluyendo las retenidas o recaudadas, excepto
tratándose de contribuciones al comercio exterior, y sea descubierta por las autoridades
fiscales mediante el ejercicio de sus facultades, se aplicarán las siguientes multas: I. El 40% de
las contribuciones omitidas cuando el infractor las pague junto con sus accesorios antes de la
notificación de la resolución que determine el monto de la contribución que omitió.- II. Del 50%
al 100% de las contribuciones omitidas en los demás casos”. Ahora bien, la transcrita fracción
II del artículo 76 del Código Tributario Federal, al contener la expresión “en los demás casos”,
¿vulnerara el principio de legalidad tributaria?

RESPUESTA: No, porque las conductas constitutivas de la infracción están previstas en la norma, y la
aplicación de uno u otro porcentaje para cuantificar la multa, dependerá del momento en el que el
contribuyente infractor realice el pago correspondiente

39
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 174064
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Octubre de 2006
Página: 367
Tesis: 2a./J. 141/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

MULTAS. EL ARTÍCULO 76, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, QUE
CONTIENE LA EXPRESIÓN "EN LOS DEMÁS CASOS", NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE
LEGALIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE HASTA EL 28 DE JUNIO DE 2006). Al
establecer la fracción II del precepto citado una sanción que va del 50% al 100% de la contribución
omitida, "en los demás casos", se refiere al supuesto en que el contribuyente no pague
voluntariamente la contribución omitida, que es el supuesto a que se refiere la fracción I del artículo
citado; por tanto, la mencionada fracción II, no transgrede el principio de legalidad tributaria contenido
en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al
establecer aquella expresión, porque las conductas constitutivas de la infracción están previstas en la
norma, y la aplicación de uno u otro porcentaje para cuantificar la multa, dependerá del momento en el
que el contribuyente infractor realice el pago correspondiente.

39. ¿Cuál es la consecuencia jurídica que se origina con el hecho de que exista oposición de
parte legítima en un procedimiento de jurisdicción voluntaria en materia agraria?

RESPUESTA: El procedimiento debe concluir, porque al oponerse parte legítima, el procedimiento


toma las características de un negocio contencioso con motivo de las diferentes pretensiones jurídicas
surgidas entre la parte promovente y la opositora.

JUSTIFICACIÓN:

Registro No. 173554

Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007

40
Materia Administrativa
Página: 675
Tesis: 2ª./J. 205/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

JURISDICCIÓN VOLUNTARIA EN MATERIA AGRARIA. ANTE LA OPOSICIÓN DE PARTE


LEGÍTIMA, EL PROCEDIMIENTO RELATIVO DEBE CONCLUIR. De conformidad con lo establecido
en los artículos 530 y 533 del Código Federal de Procedimientos Civiles, aplicable supletoriamente a
la Ley Agraria, según lo dispone su artículo 167, si en el procedimiento de jurisdicción voluntaria en
materia agraria, se opone parte legítima, ese procedimiento debe concluir, ya que lo que caracteriza
las diligencias promovidas en esa vía es la inexistencia de contienda entre partes; esto es así, porque
al oponerse parte legítima, el procedimiento toma las características de un negocio contencioso con
motivo de las diferentes pretensiones jurídicas surgidas entre la parte promovente y la opositora, por
ello, el artículo 533 antes citado, que se interpreta, dispone que ante la oposición de parte legítima a la
solicitud promovida en la vía de jurisdicción voluntaria, "se seguirá el negocio conforme a los trámites
establecidos para el juicio"; como se advierte, dicha disposición se refiere a la continuación del
negocio conforme a los trámites establecidos para el juicio, mas no a la continuación del
procedimiento abierto con motivo de la jurisdicción voluntaria; de ahí que éste, al dejar de tener la
característica propia de las diligencias de jurisdicción voluntaria, debe concluir y, el negocio, al
transformarse en contencioso con motivo de la cuestión jurídica surgida entre la parte promovente de
la vía de jurisdicción voluntaria y la parte legítima que se opone a la pretensión de aquélla, debe
seguirse conforme a las reglas establecidas para el juicio, esto es, en un procedimiento diferente a la
jurisdicción voluntaria que concluye con motivo de la oposición. Lo anterior se refuerza si se considera
que, por un lado, el legislador se refirió en el primer párrafo del artículo 533 del Código aludido, a que
el negocio se seguirá conforme a los trámites establecidos para el juicio, mas no a que el
procedimiento de jurisdicción voluntaria continuará transformado en contencioso, conforme a dichas
reglas y, por otro, que el legislador no estableció la obligación a cargo de la autoridad jurisdiccional de
actuar oficiosamente para transformar el propio procedimiento de jurisdicción voluntaria en un
procedimiento contencioso.

40. El quince de abril de dos mil tres, se promueve un juicio de amparo indirecto en el que se
reclama, con motivo de su primer acto de aplicación, la inconstitucionalidad del artículo 109,
fracción XI, segundo párrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, vigente a partir del año
2003. Ahora bien, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la acción de
inconstitucionalidad 9/2003, declaró la invalidez del citado precepto, lo que determinó que el
mismo dejara de estar vigente a partir del diecisiete de junio de dos mil tres. La audiencia
constitucional en el juicio de amparo se celebra el diecinueve de noviembre del año en cita. En
esas condiciones, diga cuál es la causal de improcedencia que, en su caso, se actualiza.

41
Materia Administrativa
RESPUESTA: No se actualiza la causa de improcedencia por cesación de efectos, pues ésta opera
únicamente cuando se destruyen en forma total e incondicional los efectos del acto reclamado, y en el
caso, esa resolución (acción) no tiene como efecto la devolución de las cantidades pagadas.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 178237
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Junio de 2005
Página: 181
Tesis: 2a./J. 72/2005
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CESACIÓN DE EFECTOS DE LOS ACTOS DE APLICACIÓN RECLAMADOS. LA DECLARATORIA


DE INVALIDEZ DEL ARTÍCULO 109, FRACCIÓN XI, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA LEY DEL
IMPUESTO SOBRE LA RENTA, EFECTUADA EN LA RESOLUCIÓN DE LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD 9/2003, NO ACTUALIZA DICHA CAUSAL DE IMPROCEDENCIA EN LOS
JUICIOS DE AMPARO. Si bien es cierto que la declaratoria de invalidez tuvo por efecto que cesara la
vigencia del artículo 109, fracción XI, segundo párrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, a partir
del 17 de junio de 2003, también lo es que dicha circunstancia es insuficiente para estimar que en los
juicios de garantías promovidos en contra de su aplicación se actualice la causal de improcedencia
prevista en la fracción XVI del artículo 73 de la Ley de Amparo, pues ésta opera únicamente cuando
se destruyen en forma total e incondicional los efectos del acto reclamado, lo que únicamente ocurriría
en caso de que las autoridades tributarias hubieran devuelto al quejoso las cantidades enteradas por
concepto de aplicación de la norma impugnada.

41. En la demanda de amparo el quejoso reclama la amenaza de desposeimiento, secuestro,


decomiso o embargo de un vehículo de procedencia extranjera, cuya propiedad ostenta. En
este supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de Distrito al emitir el auto inicial?

RESPUESTA: Debe admitir la demanda, pues la inminencia o no de su realización debe verificarse


con los elementos probatorios que se aporten en la audiencia constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 187820

42
Materia Administrativa
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XV, Febrero de 2002
Página: 37
Tesis: 2a./J. 9/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

DEMANDA DE AMPARO. LA SOLA AMENAZA DE DESPOSEIMIENTO, SECUESTRO, DECOMISO


O EMBARGO DE UN VEHÍCULO DE PROCEDENCIA EXTRANJERA, NO ES MOTIVO MANIFIESTO
E INDUDABLE DE IMPROCEDENCIA, POR LO QUE EL JUEZ DE DISTRITO DEBE ADMITIRLA. El
artículo 145 de la Ley de Amparo obliga al Juez de Distrito a desechar la demanda de amparo
indirecto sólo cuando aparezca un motivo manifiesto e indudable de improcedencia. Dicha hipótesis
no se actualiza cuando el acto reclamado consista en la amenaza de desposeimiento, secuestro,
decomiso o embargo de un vehículo de procedencia extranjera, ya que si bien ese acto, así
reclamado, se plantea como futuro, la inminencia o no de su realización debe verificarse con los
elementos probatorios que se aporten en la audiencia constitucional.

RELACIONADA

Registro No. 200504


Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IV, Noviembre de 1996
Página: 177
Tesis: 2a./J. 53/96
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

VEHICULOS DE PROCEDENCIA EXTRANJERA. EL INTERES JURIDICO PARA PROMOVER EL


AMPARO EN CONTRA DEL SECUESTRO, DESPOSEIMIENTO, DECOMISO O CUALQUIER ACTO
DE AUTORIDAD QUE AFECTE EL DERECHO DE PROPIEDAD O POSESION DE LOS MISMOS, SE
DEMUESTRA CON EL SOLO ACREDITAMIENTO, POR PARTE DE LA QUEJOSA, DE ESTOS
DERECHOS. El interés jurídico se traduce en un derecho jurídicamente tutelado y es uno de los
presupuestos para promover el juicio de garantías en los términos de lo que establecen los artículos

43
Materia Administrativa
4o. y 73, fracción V, de la Ley de Amparo. Como derecho jurídicamente protegido, es incontrovertible
que para promover un juicio de garantías, debe de estarse a la naturaleza del acto que se reclama.
Por tanto, si los actos reclamados se hacen consistir en desposeimiento, secuestro o decomiso de
vehículos de procedencia extranjera, entre otros actos de la misma naturaleza, que implican
afectación o menoscabo del derecho de propiedad o posesión, resulta lógico que para comprobar el
interés jurídico, sólo deben demostrarse tales derechos de propiedad o posesión respecto de los
mismos, de manera fehaciente, con datos inequívocos, bien con la copia certificada de la tarjeta de
circulación, de la que se desprenda que la propietaria del vehículo fronterizo es precisamente la
quejosa; o bien con la factura en la que conste la adquisición del vehículo por la peticionaria de
garantías; o con cualquier otra prueba idónea y fehaciente que demuestre esos extremos, así como la
existencia de los actos reclamados consistentes en el desposeimiento, secuestro o decomiso del
vehículo de procedencia extranjera. Ciertamente, porque quien es propietario o poseedor de un
vehículo respecto del cual penden actos de autoridad tales como secuestro, desposeimiento o
decomiso, el interés jurídico se demuestra con las documentales que acrediten que la quejosa es la
propietaria o poseedora del mismo, puesto que su esfera de derecho de propiedad o posesión se vio
afectada por el acto de autoridad, que como tal, debe cumplir con los extremos que la Constitución le
impone. Lo anterior se desprende del artículo 4o. de la Ley de Amparo, en concordancia con lo que
dispone el artículo 107, fracción I, de la Constitución General de la República, según los cuales el
juicio de amparo puede promoverse por la parte a quien perjudique el acto reclamado y tal perjuicio
inmediato y directo, da el presupuesto indispensable para la procedencia del juicio de garantías, sin
que sea necesario para acudir a la instancia constitucional, el que también se demuestre la legal
estancia en el país del multicitado vehículo de procedencia extranjera, pues los actos reclamados sólo
afectan la propiedad o posesión que respecto del mismo tiene la quejosa, y no su derecho de
importación, por lo que la legal o ilegal estancia en el país del multicitado automotor, será materia del
procedimiento administrativo que, en su caso, se siga contra la formulante del amparo.

42. ¿Es impugnable autónomamente mediante el juicio de amparo indirecto la orden de visita
domiciliaria en materia fiscal? Razone su respuesta.

RESPUESTA: Sí, porque no es un acto que forme parte de la visita, es autónomo, es decir, no forma
parte del procedimiento en forma de juicio en que se desenvuelve la visita.

JUSTIFICACIÓN:
Novena Época
No. Registro: 170241
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta

44
Materia Administrativa
XXVII, Febrero de 2008
Materia(s): Administrativa
Tesis: 2a./J. 23/2003
Página: 594

ORDEN DE VISITA DOMICILIARIA EN MATERIA FISCAL. ES IMPUGNABLE EN AMPARO


AUTÓNOMAMENTE, POR NO FORMAR PARTE DEL PROCEDIMIENTO EN FORMA DE JUICIO
EN QUE SE DESENVUELVE LA VISITA.
La orden de verificación fiscal en el domicilio de los particulares, como toda orden de visita
domiciliaria, está sujeta a los requisitos establecidos en el artículo 16 constitucional y, además, a los
instituidos en los artículos 38 y 43, entre otros, del Código Fiscal de la Federación, de los cuales se
infiere que es un acto autónomo susceptible de causar perjuicio, por sí solo, a los particulares,
advirtiéndose que si bien es un mandamiento para practicar la visita domiciliaria, no forma parte de
ésta. Por tanto, no siendo un acto dentro de un procedimiento en forma de juicio, sino un acto
autónomo, puede válidamente impugnarse en amparo desde luego, ya que su procedencia se rige por
el primer párrafo de la fracción II del artículo 114 de la ley de la materia.

43. Los artículos 28, fracción V, párrafo primero y 111, fracción VII, párrafo primero del Código
Fiscal de la Federación (vigentes a partir de 2004), establecen: Artículo 28.- “Las personas que
de acuerdo con las disposiciones fiscales estén obligadas a llevar contabilidad, deberán
observar las siguientes reglas: […] V. Tratándose de personas que enajenen gasolina, diesel,
gas natural para combustión automotriz o gas licuado de petróleo para combustión automotriz,
en establecimientos abiertos al público en general, deberán contar con controles volumétricos
y mantenerlos en todo momento en operación. Dichos controles formarán parte de la
contabilidad del contribuyente. Para tales efectos, el control volumétrico deberá llevarse con
los equipos que al efecto autorice el Servicio de Administración Tributaria mediante reglas de
carácter general”. Artículo 111.- “Se impondrá sanción de tres meses a tres años de prisión, a
quien: […] VII. No cuente con los controles volumétricos de gasolina, diesel, gas natural para
combustión automotriz o gas licuado de petróleo para combustión automotriz, según sea el
caso, a que hace referencia la fracción V del artículo 28 de este Código, los altere, los destruya
o bien, enajene combustibles que no fueron adquiridos legalmente”. Ahora bien diga si es
procedente o no la suspensión provisional que se solicita respecto de actos de aplicación del
precepto transcrito en primer término.

RESPUESTA: Es improcedente, porque de concederse se permitiría la realización de una conducta


ilícita sancionada en el artículo 111, fracción VII, del mencionado código, toda vez que se permitiría a
los contribuyentes no instalar tales equipos, cuando dicha omisión está sancionada penalmente.

45
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 178858
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Marzo de 2005
Página: 313
Tesis: 2a./J. 36/2005
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

SUSPENSIÓN. ES IMPROCEDENTE RESPECTO DE LOS ACTOS DE APLICACIÓN DEL


ARTÍCULO 28, FRACCIÓN V, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, VIGENTE EN 2004,
PORQUE SE PERMITIRÍA LA REALIZACIÓN DE UN DELITO. El artículo 124, fracción II, segundo
párrafo, de la Ley de Amparo, señala que se considerará, entre otros casos, que se sigue perjuicio al
interés social o se contravienen disposiciones de orden público, cuando de concederse la suspensión
se permita la consumación o continuación de delitos o de sus efectos. En ese sentido, tratándose de
los actos de aplicación del artículo 28, fracción V, del Código Fiscal de la Federación, vigente en 2004,
que establece la obligación para quienes enajenen gasolina, diesel, gas natural o licuado de petróleo
para combustión automotriz en establecimientos abiertos al público, de llevar un registro contable,
consistente en instalar controles volumétricos acorde con los equipos que para tal efecto autorice el
Servicio de Administración Tributaria mediante reglas de carácter general, no procede conceder dicha
medida cautelar, pues de hacerlo se permitiría la realización de una conducta ilícita sancionada en el
artículo 111, fracción VII, del mencionado código, toda vez que se permitiría a los contribuyentes no
instalar tales equipos, cuando dicha omisión está sancionada penalmente.

44. Si durante la tramitación de un incidente de inejecución de una sentencia dictada en un


juicio de amparo en materia agraria, la Suprema Corte de Justicia de la Nación advierte la
existencia de elementos que permitan presumir fundadamente que la parte quejosa ha optado
por el cumplimiento sustituto del fallo protector, ¿para qué efectos debe devolver los autos al
juez de Distrito?

RESPUESTA: Para que el Juez de Distrito requiera a la parte quejosa a fin de constatar si
efectivamente ha sido su voluntad promover la reparación sustituta de garantías, y de ser así, el Juez
deberá tramitarlo y resolverlo conforme a derecho.

Novena Época
Registro: 191987
Instancia: Segunda Sala

46
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo : XI, Abril de 2000
Materia(s): Común
Tesis: 2a./J. 35/2000
Página: 229

SENTENCIAS. INCIDENTE DE CUMPLIMIENTO SUSTITUTO DENTRO DEL INCIDENTE DE


INEJECUCIÓN. Si durante la tramitación de un incidente de inejecución de sentencia de amparo, la
Suprema Corte de Justicia advierte la existencia de elementos que permitan presumir fundadamente
que la parte quejosa ha optado por el cumplimiento subsidiario del fallo protector, debe devolver los
autos al Juez de Distrito para que la requiera a fin de constatar si efectivamente ha sido su voluntad
promover la reparación sustituta de garantías, y de ser así, el Juez deberá tramitarlo y resolverlo
conforme a derecho, informando periódicamente a este Alto Tribunal sobre el resultado de sus
actuaciones con el objeto de que ésta pueda vigilar el cumplimiento de la sentencia protectora dentro
del incidente de inejecución.

45. Los artículos 84-A y 86-A, fracción I, de la Ley Aduanera establecen: “Artículo 84-A. Las
cuentas aduaneras de garantía servirán para garantizar mediante depósitos en las instituciones
del sistema financiero que autorice el Servicio de Administración Tributaria, el pago de las
contribuciones y cuotas compensatorias que pudieran causarse con motivo de las operaciones
de comercio exterior a que se refiere el artículo 86-A de esta Ley”. “Artículo 86-A. Estarán
obligados a garantizar mediante depósitos en las cuentas aduaneras de garantía o mediante
alguna de las formas que señala el artículo 141, fracción II y VI del Código Fiscal de la
Federación, quienes: Efectúen la importación definitiva de mercancías y declaren en el
pedimento un valor inferior al precio estimado que dé a conocer el Servicio de Administración
Tributaria, mediante reglas de carácter general, por las contribuciones y cuotas
compensatorias que correspondan a la diferencia entre el valor declarado y el precio
estimado”. Según se ve, dichos preceptos obligan a los importadores que declaren un valor de
las mercancías a importar inferior al precio estimado que al efecto fija en reglas generales la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a garantizar, mediante depósito, la diferencia entre
los montos de las contribuciones y cuotas compensatorias que correspondan al precio
declarado y al precio estimado. Esta obligación accesoria establecida en la Ley Aduanera
¿contraviene el principio constitucional de equidad tributaria?

RESPUESTA: No, puesto que sólo establece dicha carga para los que importan mercancías
declarando un valor inferior al del precio estimado, no para los que realizan tal actividad respecto de
los mismos bienes a un valor igual o superior al de su precio estimado, por lo que el sistema en

47
Materia Administrativa
comento constituye una regulación desigual para gobernados que se encuentran en una situación
dispar.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 183959
Localización:
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Julio de 2003
Página: 7
Tesis: P./J. 32/2003
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

ADUANAS, CUENTAS DE GARANTÍA. EL SISTEMA PREVISTO EN LOS ARTÍCULOS 84-A Y 86-A,


FRACCIÓN I, DE LA LEY ADUANERA QUE OBLIGA A REALIZAR UN DEPÓSITO A LOS
IMPORTADORES QUE DECLAREN EN EL PEDIMENTO UN VALOR INFERIOR AL PRECIO
ESTIMADO DE LA MERCANCÍA RESPECTIVA, NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD
TRIBUTARIA. El sistema de depósitos en cuentas aduaneras de garantía no incide en el mecanismo
aplicable para cuantificar el monto de los impuestos a la importación, pues los precios estimados que
al efecto fija en reglas generales la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no podrán considerarse
como el valor en aduanas para calcular su monto; de ahí que para analizar la equidad de dicho
sistema debe considerarse si mediante él se otorga un trato igual a los que se ubican en la misma
situación, respecto de la circunstancia que genera la obligación de otorgar la garantía
correspondiente, o bien si con tal regulación se confiere un trato desigual a los que se ubican en la
situación que genera la referida obligación accesoria. En ese tenor, si el elemento que con un grado
razonable de certidumbre permite presumir a las autoridades aduaneras que no se ha cumplido
debidamente con las restricciones al comercio exterior y que, por ende, la respectiva operación puede
causar una afectación a los intereses comerciales y fiscales del Estado, es la circunstancia de que se
declare en el pedimento un valor inferior al que la mercancía tiene conforme a los precios estimados
que fueron establecidos por la referida dependencia, y la obligación de realizar el depósito en una
cuenta aduanera de garantía únicamente nace para los que se ubiquen en el supuesto que permite
presumir válidamente la necesidad de garantizar la mencionada afectación, debe estimarse que lo
dispuesto en los artículos 84-A y 86-A, fracción I, de la Ley Aduanera respeta al referido principio de
justicia tributaria, pues sólo establece dicha carga para los que importan mercancías declarando un
valor inferior al del precio estimado, no para los que realizan tal actividad respecto de los mismos
bienes a un valor igual o superior al de su precio estimado, por lo que el sistema en comento
constituye una regulación desigual para gobernados que se encuentran en una situación dispar,

48
Materia Administrativa
atendiendo al hecho que justifica el cumplimiento de la obligación accesoria en comento; debiendo
señalarse que si bien con tal sistema se otorga un trato desigual a los gobernados que realicen el
mismo hecho imponible, ello no trasciende al monto del crédito fiscal, pues con independencia de que
los importadores deban realizar depósitos en las cuentas aduaneras de garantía, la cuantía de aquél
dependerá del valor declarado en el pedimento o del que derive del ejercicio de las facultades de
comprobación y, por ningún motivo, del precio estimado de la mercancía.

46. El Magistrado de un Tribunal Unitario Agrario, dentro del juicio agrario 315/2004, emite una
resolución en la que declara la caducidad de la instancia por inactividad procesal de las partes.
Indique ¿cuál es el medio de impugnación con que cuenta el actor en el juicio agrario para
controvertir la determinación que antecede?

RESPUESTA: Amparo directo, en términos del artículo 190 de la Ley Agraria, en virtud de que ese
acto importa la emisión de una resolución que pone fin al juicio sin decidirlo en lo principal, dictada por
un tribunal administrativo, como lo es un Tribunal Unitario Agrario, respecto de la cual, las leyes
comunes no conceden recurso ordinario alguno.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 185437
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Diciembre de 2002
Página: 236
Tesis: 2a./J. 139/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN EL JUICIO AGRARIO. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN DEL


TRIBUNAL UNITARIO QUE LA DECRETA, ES PROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO DIRECTO.
De la interpretación sistemática de los artículos 103, fracción I y 107, fracción V, inciso b), de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1o., fracción I, 44, 46 y 158 de la Ley de
Amparo; y 37, fracción I, inciso b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se concluye
que el amparo directo de la competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito es procedente
contra la resolución que declara la caducidad por inactividad procesal en términos del artículo 190 de
la Ley Agraria, en virtud de que ese acto importa la emisión de una resolución que pone fin al juicio sin
decidirlo en lo principal, dictada por un tribunal administrativo, como lo es un Tribunal Unitario Agrario,
respecto de la cual, las leyes comunes no conceden recurso ordinario alguno por el que dicha
resolución pueda ser modificada o revocada, de manera que en ese supuesto resultará improcedente

49
Materia Administrativa
el recurso de revisión en materia agraria contenido en el numeral 198 de la Ley Agraria, e inaplicable
la hipótesis de inejercitabilidad de la acción constitucional relativa prevista en la fracción XIII del
artículo 73 de la Ley de Amparo.

47. Dentro del juicio de amparo 500/2005, promovido contra actos del Instituto Mexicano de la
Propiedad Industrial, el juez de Distrito dicta sentencia en la que niega la protección federal
solicitada. Inconforme con dicho fallo el quejoso interpone recurso de revisión. En este
supuesto, ¿cómo debe computarse el plazo de veinticuatro horas con que cuenta el juez
federal para remitir al Tribunal Colegiado de Circuito, los autos del juicio de amparo para que
se avoque al conocimiento del recurso de revisión?

RESPUESTA: Corre a partir de que el expediente se encuentre debidamente integrado, esto es, en
cuanto obren en él las constancias de notificación a las partes de la resolución o sentencia recurrida y
del auto por el que el Juez de Distrito tiene por interpuesta la revisión y ordena correr traslado de la
misma, con copia del escrito de agravios.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 180481
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Página: 306
Tesis: 2a./J. 116/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Común

REVISIÓN EN AMPARO. EL PLAZO DE VEINTICUATRO HORAS ESTABLECIDO POR EL PRIMER


PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 89 DE LA LEY DE LA MATERIA, PARA QUE EL JUEZ DE DISTRITO
REMITA EL EXPEDIENTE ORIGINAL A LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN O AL
TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO QUE CORRESPONDA, JUNTO CON EL ESCRITO DE
EXPRESIÓN DE AGRAVIOS Y LA COPIA PARA EL MINISTERIO PÚBLICO FEDERAL, DEBE
COMPUTARSE A PARTIR DE QUE AQUÉL ESTÉ DEBIDAMENTE INTEGRADO. El artículo 89 de la
Ley de Amparo prevé que interpuesta la revisión y recibidas en tiempo las copias del escrito de
expresión de agravios conforme al artículo 88, el Juez de Distrito o el superior del tribunal que haya
cometido la violación reclamada en los casos a que se refiere el artículo 37, remitirán el expediente
original a la Suprema Corte de Justicia de la Nación o al Tribunal Colegiado de Circuito, según sea el

50
Materia Administrativa
caso, dentro del plazo de veinticuatro horas, así como el original del propio escrito de agravios y la
copia que corresponda al Ministerio Público Federal. De la interpretación del indicado artículo 89, en
relación con las reglas de interposición y tramitación del recurso de revisión previstas en los artículos
83 a 86 y 88 a 90 de la Ley de Amparo, así como con la intención que tuvo el legislador al realizar las
reformas a esa Ley, que quedaron plasmadas en el Decreto publicado en el Diario Oficial de la
Federación de 16 de enero de 1984, y que están orientadas al cumplimiento de la garantía de justicia
eficaz, pronta y expedita, contenida en el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, se concluye que el plazo de veinticuatro horas a que se refiere el citado artículo 89 debe
correr a partir de que el expediente se encuentre debidamente integrado, esto es, en cuanto obren en
él las constancias de notificación a las partes de la resolución o sentencia recurrida y del auto por el
que el Juez de Distrito tiene por interpuesta la revisión y ordena correr traslado de la misma, con copia
del escrito de agravios.

48. El artículo 66 del Reglamento de la Ley Aduanera señala que: "Cuando con motivo del
reconocimiento aduanero, segundo reconocimiento, verificación de mercancías en transporte o visita
domiciliaria, sea necesaria la toma de muestras de las mercancías a fin de identificar su composición
cualitativa o cuantitativa, uso, proceso de obtención o características físicas, dicha toma se realizará
con el siguiente procedimiento: (...) V. Se levantará acta de muestreo”. Y el artículo 152 de la Ley
Aduanera (vigente hasta febrero de 2006) establecía: “(...) la autoridad aduanera dará a conocer
mediante escrito o acta circunstanciada los hechos u omisiones que impliquen la omisión de
contribuciones, cuotas compensatorias y, en su caso, la imposición de sanciones, y deberá señalarse
que el interesado cuenta con un plazo de diez días, para ofrecer las pruebas y alegatos que a su
derecho convenga”. Ahora bien, una persona moral presenta en el mecanismo de selección
automatizado de la aduana, un pedimento de importación de mercancía declarada como ‘rollos
de papel para reciclar’; con motivo de ello, se practica el reconocimiento aduanero y se
determina que se trata de una mercancía de difícil identificación, por lo que se levanta un acta
de muestreo para su análisis, pero en ese momento no se levanta el acta de irregularidades
que señala el artículo 152 de la Ley Aduanera. Contra ese acto, promueve amparo indirecto,
pues considera que se viola su garantía de seguridad jurídica, ya que el acta de irregularidades
debió levantarse cuando se practicó el reconocimiento aduanero. En este supuesto, conforme
al criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cómo debe calificarse dicho motivo
de inconformidad?

RESPUESTA: Infundado, porque el acta de irregularidades debe levantarse hasta que se hayan
realizado los análisis correspondientes por la autoridad competente, sin que ello implique que el
Estado pueda iniciar el procedimiento aduanero sin sujeción temporal alguna, ya que, en todo caso,
deberá observar las reglas legales de caducidad de sus facultades de comprobación.

JUSTIFICACIÓN:

51
Materia Administrativa
Registro No. 172274
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Junio de 2007
Página: 213
Tesis: 2a./J. 102/2007
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

ACTA DE IRREGULARIDADES. LA LEVANTADA CON MOTIVO DEL RECONOCIMIENTO


ADUANERO O SEGUNDO RECONOCIMIENTO, TRATÁNDOSE DE MERCANCÍAS DE DIFÍCIL
IDENTIFICACIÓN, DEBE LLEVARSE A CABO HASTA EN TANTO SE REALICE EL ANÁLISIS
RESPECTIVO. De la interpretación de los artículos 43 a 46, 152 de la Ley Aduanera, vigentes hasta el
dos de febrero de dos mil seis, así como 60 a 66 de su reglamento, se advierte que al realizarse el
primer o segundo reconocimiento aduanero, las autoridades hacendarias están facultadas para tomar
muestras de las mercancías presentadas, cuando éstas sean de difícil identificación, a fin de estar en
posibilidad de determinar su composición cualitativa o cuantitativa, uso, proceso de obtención o
características físicas; tal diligencia, denominada acta de muestreo (que es distinta al acta de
irregularidades), atendiendo al principio de inmediatez, debe levantarse en ese momento, es decir,
cuando es realizado el reconocimiento y se toman las muestras correspondientes. Mientras que el
acta de irregularidades a que hace referencia el artículo 152 de la ley en comento, tendrá verificativo
hasta que se hayan realizado los análisis correspondientes por la autoridad competente, sin que ello
implique que el Estado pueda iniciar el procedimiento aduanero sin sujeción temporal alguna, ya que,
en todo caso, deberá observar las reglas legales de caducidad de sus facultades de comprobación.

49. Cuando una ley fiscal declarada inconstitucional respecto de un quejoso en particular, es
derogada y sustituida por otra de contenido similar o igual y la segunda ley es nuevamente
aplicada al mismo quejoso ¿cómo debe proceder éste para impugnar la segunda ley?

RESPUESTA: Debe promover nuevo juicio de amparo porque se trata de un nuevo acto legislativo
aun cuando reitere su contenido normativo.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 197244
Localización:
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta

52
Materia Administrativa
VI, Diciembre de 1997
Página: 10
Tesis: P./J. 89/97
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Común

LEYES, AMPARO CONTRA. CUANDO SE REFORMA UNA LEY DECLARADA INCONSTITUCIONAL


O SE SUSTITUYE POR UNA DE CONTENIDO SIMILAR O IGUAL, PROCEDE UN NUEVO JUICIO
POR TRATARSE DE UN ACTO LEGISLATIVO DISTINTO. De acuerdo con el principio de relatividad
de las sentencias que rige en el juicio de amparo, por cuya virtud el efecto protector de aquéllas
únicamente alcanza al texto legal que fue materia de análisis en el juicio, no así a sus reformas ni a
una ley posterior que reproduzca su contenido, debe estimarse procedente el juicio de garantías que
se intente en contra de la reforma de una ley ya declarada inconstitucional respecto del quejoso,
cualesquiera que sean sus similitudes o diferencias esenciales o accidentales con el texto anterior
pues, además de que se trata de actos legislativos diversos, en cuanto constituyen distintas
manifestaciones de la voluntad del órgano respectivo, el principio de seguridad jurídica exige que sea
el Juez Federal quien, en un nuevo proceso, califique la regularidad constitucional del texto reformado
o sustituto del ya analizado, para evitar que esta cuestión quede abierta a la interpretación subjetiva
de las partes y que el quejoso quede en estado de indefensión, en cuanto carezca de la vía adecuada
para hacer valer la identidad esencial existente entre el texto original y el texto posterior, considerando
que tal materia no podría ser objeto de análisis a través de los procedimientos previstos en la Ley de
Amparo para decidir sobre el cumplimiento de una sentencia protectora, como son los referentes al
incidente de inejecución, a la queja por defecto o exceso, o al incidente de repetición del acto
reclamado, ninguno de los cuales permite censurar los nuevos actos de la autoridad legislativa, ya que
ésta, en términos del citado principio de relatividad, no está limitada en su actuación por la sentencia
de amparo.

50. Diga si constituye un impedimento o no para dictar sentencia en un juicio de amparo la


circunstancia de que se encuentre sub-júdice el recurso de queja interpuesto por el núcleo de
población señalado como tercero perjudicado, en contra del auto que admitió la demanda de
amparo promovida por un ejidatario.

RESPUESTA: No constituye impedimento, pues en ese caso el recurso de queja no tiene por efecto
revocar o dejar insubsistente una sentencia dictada en un juicio de amparo y ordenar la reposición del
procedimiento.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 186166
Localización:
Novena Época

53
Materia Administrativa
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Agosto de 2002
Página: 373
Tesis: 2a./J. 87/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Común

QUEJA CONTRA EL AUTO QUE ADMITE UNA DEMANDA DE AMPARO. QUEDA SIN MATERIA SI
SE DICTA SENTENCIA EN EL EXPEDIENTE PRINCIPAL. De conformidad con lo dispuesto en los
artículos 91, fracción IV y 95, fracción I, ambos de la Ley de Amparo, el recurso de queja a que se
refiere la fracción I del numeral citado en segundo término, no tiene como efecto revocar o dejar
insubsistente una sentencia dictada en el juicio de amparo y ordenar reponer el procedimiento en
dicho juicio, ya que ello significaría alterar el sistema de recursos previsto en dicha ley, trasmutando a
la queja lo que es propio del recurso de revisión, en contravención a lo dispuesto por el artículo 2o. de
la precitada ley. Por tanto, si se dicta sentencia en la audiencia constitucional, deja de existir la
materia (notoria improcedencia de la demanda de amparo) del citado recurso de queja, pues
considerar lo contrario, además de lo expuesto, implicaría desconocer lo establecido en los artículos
101 y 157 de la Ley de Amparo, conforme a los cuales el procedimiento no debe quedar paralizado al
interponerse el citado recurso de queja; además, se haría nugatorio el principio contenido en el último
párrafo del artículo 73 del propio ordenamiento legal, conforme al cual, la admisión de la demanda no
prejuzga sobre la procedencia del juicio de amparo, toda vez que, por regla general, hasta el dictado
de la sentencia, el órgano jurisdiccional puede ocuparse, en su caso, de la procedencia del juicio de
amparo, de modo tal que si bien cualquier causa de improcedencia que pudiera existir, ya no podría
originar el desechamiento de la demanda, sí en cambio, daría lugar a sobreseer en el juicio, conforme
a lo dispuesto en el artículo 74, fracción III, de la ley referida.

51. En un juicio de amparo en el que se concedió la protección federal en contra del acto que
se reclamó del Director del Registro Público de la Propiedad y el Comercio del Distrito Federal,
el juez de Distrito dicta una resolución en la que determina que la ejecutoria de amparo fue
cumplida cabalmente por la autoridad responsable. Ante tal determinación, el quejoso estima
que, contrario a lo sostenido por el juez, no se dio en absoluto cumplimiento al fallo
constitucional. En esta hipótesis, diga cuál es el medio de impugnación que procede a favor
del quejoso.

RESPUESTA: La inconformidad prevista en el artículo 105 de la Ley de Amparo.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 187204

54
Materia Administrativa
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XV, Abril de 2002
Página: 485
Tesis: 2a./J. 22/2002
Jurisprudencia
Materia(s): Común

INCONFORMIDAD PREVISTA POR EL ARTÍCULO 105 DE LA LEY DE AMPARO. NO ES EL MEDIO


JURÍDICO IDÓNEO PARA DETERMINAR SI LA AUTORIDAD RESPONSABLE, AL CUMPLIMENTAR
LA EJECUTORIA DE AMPARO, INCURRIÓ EN REPETICIÓN DEL ACTO RECLAMADO. La
inconformidad referida no es el medio jurídico idóneo para resolver si la autoridad responsable, al
emitir su resolución en cumplimiento a la ejecutoria de amparo, incurrió o no en repetición del acto
reclamado, en virtud de que de actualizarse este supuesto, lo que procede conforme a lo previsto en
el artículo 108 de la citada ley, es la denuncia de repetición correspondiente, como un medio jurídico
de impugnación diferente a la inconformidad, ya que esta última se limita a analizar si la autoridad
responsable dio o no cumplimiento a la sentencia de amparo, mientras que la denuncia de
repetición del acto reclamado tiene como finalidad determinar si la autoridad responsable, al emitir un
nuevo acto, volvió a incurrir en las mismas violaciones de garantías individuales por las que se estimó
inconstitucional el acto reclamado en el juicio constitucional respectivo.

52. El Instituto Mexicano del Seguro Social notifica a un patrón una cédula de liquidación de
cuotas obrero-patronales, por falta de pago de las mismas. Inconforme con esa resolución, el
patrón promueve juicio de amparo indirecto en el que hace valer, como único concepto de
violación, que el acto reclamado viola la garantía de audiencia prevista en el artículo 14 de la
Constitución Federal, ya que la autoridad responsable no permitió que el quejoso se defendiera
antes de que le fuera determinado el crédito fiscal. En tal supuesto, ¿cómo debe calificarse ese
concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, en razón de que, cuando la autoridad hacendaria determina un crédito


derivado del incumplimiento en el pago de una contribución, la garantía de audiencia consagrada en el
artículo 14 constitucional puede otorgarse a los gobernados con posterioridad al dictado de la
liquidación correspondiente.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 187,385
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

55
Materia Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XV, Marzo de 2002
Tesis: 2a./J. 18/2002
Página: 300

SEGURO SOCIAL. EL ARTÍCULO 22 DEL REGLAMENTO PARA EL PAGO DE CUOTAS RELATIVO,


QUE ESTABLECE QUE EL INSTITUTO DETERMINARÁ EN CANTIDAD LÍQUIDA LAS CUOTAS
OMITIDAS Y FORMULARÁ LA CÉDULA DE LIQUIDACIÓN CORRESPONDIENTE, NO
TRANSGREDE LA GARANTÍA DE AUDIENCIA.
El Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido reiteradamente el criterio
de que en materia tributaria la garantía de audiencia consagrada en el artículo 14 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos no necesita ser previa, de lo que se infiere que, cuando la
autoridad hacendaria determina un crédito derivado del incumplimiento en el pago de una
contribución, la referida garantía puede otorgarse a los gobernados con posterioridad al dictado de la
liquidación correspondiente. Ahora bien, si las cuotas que se enteran al Instituto Mexicano del Seguro
Social revisten la naturaleza de aportaciones de seguridad social, según lo dispuesto en los artículos
2o., fracción II, del Código Fiscal de la Federación y 287 de la Ley del Seguro Social y, por ende,
éstas tienen el carácter de contribuciones, de conformidad con lo señalado por el Pleno de este Alto
Tribunal en la tesis P./J. 18/95, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, Tomo II, septiembre de 1995, página 62, de rubro: "SEGURO SOCIAL, CUOTAS DEL.
SON CONTRIBUCIONES Y SE RIGEN POR LOS PRINCIPIOS DE EQUIDAD Y
PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIAS.", es claro que cuando el instituto de seguridad social en cita
determina en cantidad líquida las cuotas obrero-patronales omitidas y formula la cédula de liquidación
correspondiente, en términos de lo previsto en el artículo 22 del Reglamento para el Pago de Cuotas
del Seguro Social, no transgrede la garantía en mención, pues ésta puede otorgarse con posterioridad
a la emisión de la respectiva cédula, en virtud de que el crédito deriva del incumplimiento por parte del
patrón de la obligación de que se trata y su cobro debe agilizarse mediante actos ejecutivos y
unilaterales, que si bien pueden ser sometidos a una revisión posterior, a través de la aclaración o del
recurso de inconformidad previstos, respectivamente, en los artículos 51 y 294 del reglamento y ley
citados, no pueden quedar paralizados por el requisito de audiencia previa, pues ello se traduciría en
que el Instituto Mexicano del Seguro Social no contara con los recursos económicos y materiales
necesarios para cubrir los gastos que implica la prestación de un servicio en beneficio de los
asegurados.

53. Pedro N., por su propio derecho, promueve juicio de amparo indirecto contra actos del
Tribunal de lo Contencioso Administrativo en el Distrito Federal. El juez de Distrito al que se

56
Materia Administrativa
turna el asunto, al analizar integralmente la demanda de garantías, advierte que en uno de los
puntos petitorios el quejoso solicita que se ampare a su poderdante. Del expediente del juicio
natural se aprecia que Pedro N. sólo es representante legal de una de las partes en la
controversia de origen, personalidad que le reconoció la autoridad responsable. En este
supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de Distrito al momento de dictar sentencia?

RESPUESTA: Corregir el error del promovente que señala comparecer por derecho propio cuando de
la apreciación integral de la demanda, se desprende que lo hace en representación de otro.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 200,091
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
III, Junio de 1996
Tesis: P./J. 24/96
Página: 5

DEMANDA DE AMPARO. DEBE SUPLIRSE EL ERROR CUANDO SE PROMUEVE POR DERECHO


PROPIO, PERO DE SU APRECIACIÓN INTEGRAL SE DESPRENDE QUE SE PROMUEVE EN
REPRESENTACIÓN DE OTRO.
Si el artículo 79 de la Ley de Amparo impone la obligación de suplir los errores en que incurra la parte
quejosa, en la cita de los preceptos constitucionales y legales, se estima que por mayoría de razón,
autoriza a los tribunales de amparo para corregir el error del promovente que señala comparecer por
derecho propio cuando de la apreciación integral de la demanda, se desprende que lo hace en
representación de otro, pues sólo de esta manera se podría cumplir con la facultad que concede la
segunda parte del citado precepto para examinar en su conjunto los conceptos de violación y los
agravios, así como los demás razonamientos de las partes, a fin de resolver la cuestión que realmente
se planteó, sin cambiar los hechos expuestos en la demanda; tanto más si durante las instancias del
juicio natural el promovente de la demanda tuvo el reconocimiento de las autoridades responsables
como representante de la parte quejosa, lo que de acuerdo con el artículo 13 de la Ley de Amparo,
lleva a admitir la señalada personalidad.

54. En su demanda de amparo el quejoso señala como autoridad responsable a la Segunda


Sala Regional de Oriente del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa. El Presidente
de dicho órgano jurisdiccional, al rendir el informe justificado, niega el acto reclamado, pues

57
Materia Administrativa
señala que éste no fue dictado por el órgano colegiado al que se encuentra adscrito, sino por él
en su carácter de Presidente, anexando al efecto las constancias que acreditan su dicho. En
este supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de Distrito, al dictar sentencia?

RESPUESTA: Debe tener por rendido el informe del presidente como tal y resolver el fondo del
amparo, sin perjuicio de que el Juez de Distrito requerirá a la parte quejosa, en términos del artículo
146 de la Ley de Amparo, si advierte de la demanda de amparo y constancias relativas, la
participación de una autoridad no señalada como responsable.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 192,842
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
X, Noviembre de 1999
Tesis: P./J. 128/99
Página: 21

AUTORIDADES RESPONSABLES. ERROR AL SEÑALAR AL ÓRGANO COLEGIADO EN LUGAR


DEL PRESIDENTE QUE EMITIÓ EL ACTO.
Si bien es cierto que las Salas de un tribunal y sus presidentes, son autoridades distintas para efectos
del juicio de amparo, también lo es que el incorrecto señalamiento de una Sala, como autoridad
responsable, derivado de que el acto reclamado no fue emitido por el órgano colegiado sino por su
presidente, no conduce, por sí mismo, a sobreseer en el juicio, cuando es rendido el informe
justificado del órgano del que forme parte en su doble carácter de integrante y presidente; lo anterior,
en atención a que, si de acuerdo con las funciones que tiene encomendadas y debiendo ser
nombrado de entre los integrantes del órgano colegiado, por así disponerse legalmente, es inconcuso
que el informe justificado deberá ser emitido por el presidente de dicho órgano colegiado, ya sea en lo
individual, por corresponderle esa función como representante de la Sala o bien, en forma conjunta,
por lo que, al hacerse sabedor del inicio del juicio de amparo es evidente que está en posibilidad de
defender la constitucionalidad del acto reclamado. En estas condiciones, el error que se cometa, no
puede por sí mismo llevar a la conclusión de que no puede juzgarse el acto de la autoridad no
señalada sino únicamente cuando no exista constancia de que se hizo sabedora del inicio del
procedimiento al rendir el informe justificado, ello con independencia de que el Juez de Distrito deberá
requerir a la parte quejosa, en términos del artículo 146 de la Ley de Amparo, si advierte de la
demanda de amparo y constancias relativas, la participación de una autoridad no señalada como
responsable, según se ha determinado en la jurisprudencia de la Segunda Sala de esta Suprema

58
Materia Administrativa
Corte, de rubro "DEMANDA DE AMPARO. SI DE SU ANÁLISIS INTEGRAL SE VE LA
PARTICIPACIÓN DE UNA AUTORIDAD NO SEÑALADA COMO RESPONSABLE, EL JUEZ DEBE
PREVENIR AL QUEJOSO PARA DARLE OPORTUNIDAD DE REGULARIZARLA.".

55. ¿En qué casos la autoridad responsable a la que se le formula un requerimiento para que
cumplimente un fallo protector dictado en un juicio de amparo en materia agraria, puede
interponer en contra de tal requerimiento, el recurso de queja previsto por la fracción IV del
artículo 95 de la Ley de Amparo (por exceso o defecto en la ejecución de la sentencia de
amparo)?

RESPUESTA: En ningún caso. Es improcedente, pues la materia de ese recurso consiste en


determinar si los actos de ejecución realizados por la autoridad responsable adolecen de exceso o
defecto en el cumplimiento del fallo protector, y no la propia actuación del Juez de Distrito

JUSTIFICACIÓN;
No. Registro: 177,186
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Septiembre de 2005
Tesis: 2a./J. 105/2005
Página: 465

QUEJA POR EXCESO O DEFECTO EN LA EJECUCIÓN DE UNA SENTENCIA DE AMPARO. ES


IMPROCEDENTE LA PROMOVIDA POR LA AUTORIDAD RESPONSABLE CONTRA EL
REQUERIMIENTO DE SU CUMPLIMIENTO.
En atención a que es facultad del Juez de Distrito o de la autoridad que conoció del juicio de amparo
indirecto requerir el cumplimiento del fallo protector a las autoridades, que se encuentren vinculadas
con dicho fin, es evidente que contra tal requerimiento resulta improcedente el recurso de queja
previsto en el artículo 95, fracción IV, de la Ley de Amparo, promovido por las propias autoridades
responsables obligadas al cumplimiento de la sentencia de amparo, pues la materia de ese recurso
consiste en determinar si los actos de ejecución realizados por la autoridad responsable adolecen de
exceso o defecto en el cumplimiento del fallo protector, y no la propia actuación del Juez de Distrito,
quien no puede juzgar sobre la legalidad de su requerimiento.

59
Materia Administrativa
56. En un juicio de amparo en el que se señaló como acto reclamado la expulsión del quejoso
como alumno de una universidad pública autónoma, se concede la protección federal para el
efecto de que se reincorpore al quejoso como alumno de la institución educativa responsable.
Antes de que el juez federal emita resolución en la que determine lo relativo al cumplimiento de
la ejecutoria por parte de la autoridad responsable, el peticionario de garantías interpone
recurso de queja por defecto en la ejecución del fallo protector. El juez de Distrito desecha el
recurso, bajo el argumento de que la procedencia de ese medio de impugnación está
condicionada a que previamente se emita la resolución correspondiente sobre el acatamiento o
desacato de la sentencia de amparo. En este caso, diga si el desechamiento del medio de
impugnación es jurídicamente correcto.

RESPUESTA: Es incorrecto. No existe disposición legal que condicione la procedencia de la queja


examinada a la existencia de pronunciamiento alguno sobre el cumplimento de la ejecutoria de
garantías, ni a su sentido o firmeza, por lo que no son jurídicamente exigibles.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 181,479
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Mayo de 2004
Tesis: 2a./J. 65/2004
Página: 591

QUEJA POR EXCESO O DEFECTO EN LA EJECUCIÓN DE UNA SENTENCIA DE AMPARO.


PROCEDE CONTRA LOS ACTOS DE CUMPLIMENTO DE LAS AUTORIDADES RESPONSABLES,
SIN QUE SU VIABILIDAD ESTÉ CONDICIONADA A PRONUNCIAMIENTO ALGUNO DEL TRIBUNAL
DE AMPARO SOBRE SU ACATAMIENTO, SENTIDO O FIRMEZA.
De la interpretación sistemática de los preceptos de la Ley de Amparo, aplicables al cumplimiento de
las ejecutorias, se infiere que, los requisitos de procedencia del recurso de queja por exceso o defecto
previsto en las fracciones IV y IX del artículo 95, son los siguientes: 1. Que lo deduzca cualquiera de
las partes en el juicio de amparo (artículo 96); 2. Que se interponga dentro del plazo de un año
(artículo 97, fracción III); 3. Que se promueva por escrito, acompañando copia para cada una de las
autoridades responsables contra quienes se promueve y para cada una de las partes (primer párrafo
del artículo 98); y 4. Tratándose de la queja prevista en la fracción IV del artículo 95, que se
interponga ante el Juez de Distrito o autoridad que conozca o haya conocido del juicio de amparo, y si
se trata del caso de la fracción IX, que se promueva directamente ante el Tribunal Colegiado de

60
Materia Administrativa
Circuito que conoció del juicio. Lo anterior demuestra que no existe disposición legal que condicione la
procedencia de la queja examinada a la existencia de pronunciamiento alguno sobre el cumplimento
de la ejecutoria de garantías, ni a su sentido o firmeza, por lo que no son jurídicamente exigibles,
bastando para su viabilidad el cumplimiento de los enunciados. Por tanto, el recurso no puede
estimarse improcedente por no haberse promovido antes de que se analicen los actos de
cumplimiento y se emita el pronunciamiento relativo, porque no exista tal pronunciamiento o porque
éste haya adquirido firmeza en virtud de no haberse deducido en su contra la inconformidad, pues
cualquiera de estas exigencias haría nugatorios, sin fundamento alguno, los derechos de quien resulte
afectado con el incorrecto cumplimiento de la ejecutoria.

57. Se promueve un juicio de amparo indirecto en contra de actos de un Tribunal Unitario


Agrario. Del escrito mediante el cual el tercero perjudicado se apersona a dicho juicio, el juez
de amparo advierte la existencia de diversos indicios que hacen probable la actualización de la
causal de improcedencia prevista en el artículo 73, fracción IV de la Ley de Amparo (relativa a
la existencia de cosa juzgada). En este supuesto, diga si el juez federal debe recabar de oficio
las pruebas necesarias para así estar en posibilidad de determinar fehacientemente si opera o
no la causa de improcedencia.

RESPUESTA: Sí, por ser una cuestión de orden público, debe indagar y en todo caso allegarse de las
pruebas necesarias para resolver si aquélla se actualiza o no y así, probada fehacientemente,
sobresea en el juicio o bien en caso contrario, aborde el fondo del asunto.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 176,291
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 1a./J. 163/2005
Página: 319

IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO. ANTE LA EXISTENCIA DE ALGÚN INDICIO DE UNA


CAUSAL DE ESA NATURALEZA, EL JUZGADOR DEBE INDAGAR O RECABAR DE OFICIO LAS
PRUEBAS NECESARIAS PARA ASÍ ESTAR EN POSIBILIDAD DE DETERMINAR
FEHACIENTEMENTE SI OPERA O NO ESA CAUSAL.

61
Materia Administrativa
Conforme al último párrafo del artículo 73 de la Ley de Amparo, el examen de las causales de
improcedencia del juicio de garantías es oficioso, esto es, deben estudiarse por el juzgador aunque no
las hagan valer las partes, por ser una cuestión de orden público y de estudio preferente al fondo del
asunto. Asimismo, esta regla de estudio oficioso debe hacerse extensiva a la probable actualización
de dichas causales cuando éstas se adviertan mediante un indicio, sea que una de las partes las haya
invocado u ofrecido o que el juzgador las hubiese advertido de oficio, pues con independencia de cuál
sea la vía por la que se conocieron esos indicios, el juzgador de amparo los tiene frente a sí, y la
problemática que se presenta no se refiere a la carga de la prueba, sino a una cuestión de orden
público; por consiguiente, si de las constancias de autos el juzgador de amparo advierte un indicio
sobre la posible existencia de una causal que haría improcedente el juicio constitucional,
oficiosamente debe indagar y en todo caso allegarse de las pruebas necesarias para resolver si
aquélla se actualiza o no y así, probada fehacientemente, sobresea en el juicio o bien en caso
contrario, aborde el fondo del asunto.

58. En el juicio de amparo 1002/2004, se concede la protección federal al núcleo de población


quejoso. El juez de Distrito emite un proveído en el que requiere a la autoridad responsable
para que dé cumplimiento a la sentencia que concedió el amparo. Ahora bien, diga si es
procedente o no el recurso de queja previsto en la fracción VI del artículo 95 de la Ley de
Amparo (contra resoluciones que no admitan expresamente el recurso de revisión), que el
tercero perjudicado interponga en contra del citado requerimiento a la autoridad responsable.

RESPUESTA: Es improcedente, porque no se satisfacen los supuestos de procedencia del recurso


previsto en la citada fracción VI, del artículo 95, de la Ley de Amparo, que se hacen consistir en que la
resolución recurrida no admita expresamente el recurso de revisión y los daños y perjuicios que
aquélla pudiere ocasionar no sean susceptibles de reparación en la sentencia definitiva, pues el acto
de requerimiento es susceptible de ser reparado por la SCJN.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 182117
Localización:
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Febrero de 2004
Página: 52
Tesis: 1a./J. 61/2003
Jurisprudencia
Materia(s): Común

62
Materia Administrativa
QUEJA. ES IMPROCEDENTE CONTRA EL REQUERIMIENTO FORMULADO A LA AUTORIDAD
RESPONSABLE PARA EL CUMPLIMIENTO DEL FALLO PROTECTOR. Por disposición del artículo
105, de la ley reglamentaria de los preceptos 103 y 107, de la Constitución General de la República, la
autoridad que haya conocido del juicio de garantías, ya sea el Juez de Distrito o el Tribunal Colegiado,
están obligadas a velar por el exacto y debido cumplimiento de las ejecutorias de amparo, requiriendo,
de oficio o instancia de cualquiera de las partes, al superior inmediato de la autoridad responsable
para que obligue a ésta a cumplir sin demora la sentencia; y si la autoridad responsable no tuviere
superior, el requerimiento debe realizarse directamente a ella. Y, cuando el superior inmediato de la
autoridad responsable no atendiere el requerimiento, y tuviere, a su vez, superior jerárquico, también
se requerirá a este último. Luego, cuando no se obedece la ejecutoria, a pesar de los requerimientos
referidos, el Juez de Distrito, la autoridad que haya conocido del juicio o el Tribunal Colegiado de
Circuito, en su caso, remitirán el expediente original a la Suprema Corte de Justicia, para los efectos
del artículo 107, fracción XVI de la Constitución Federal, dejando copia certificada de la misma y de
las constancias que fueren necesarias para procurar su exacto y debido cumplimiento, conforme al
artículo 111 de esta ley. Por tanto, es dable considerar que en dicho dispositivo se encuentra implícita
la facultad consistente en requerir a todas aquellas autoridades, o partes en el juicio de garantías, que
de alguna forma se encuentren vinculadas con dicho objetivo; y si a pesar de haber agotado todos los
medios existentes la autoridad es renuente en el cumplimiento de la sentencia de amparo, se
enviarán, como ya se estableció, los autos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de ahí que no
se satisfagan los supuestos de procedencia del recurso previsto en la citada fracción VI, del artículo
95, de la Ley de Amparo, que se hacen consistir en que la resolución recurrida no admita
expresamente el recurso de revisión y los daños y perjuicios que aquélla pudiere ocasionar no sean
susceptibles de reparación en la sentencia definitiva; o bien, que las resoluciones dictadas después de
fallado el juicio en primera instancia, no sean reparables por el Juez de Distrito, el superior del tribunal
a quien se impute la violación en los casos a que se refiere el artículo 37 de la Ley de Amparo o por la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues como ya se vio, el auto de requerimiento que se
impugna, en su caso, es susceptible de ser reparado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
en ulterior recurso; y, por ende, la queja resulta improcedente.

59. ¿En cuál tribunal recae la competencia para conocer de los conflictos que se susciten por
la tenencia de un solar urbano que se encuentre titulado a favor de alguna de las partes que
intervienen en la controversia?

RESPUESTA: En el tribunal del fuero común, pues al expedirse el título oficial y su inscripción en el
Registro Público de la Propiedad, queda fuera de las prescripciones de las leyes agrarias.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 194,588
Jurisprudencia

63
Materia Administrativa
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Febrero de 1999
Tesis: 2a./J. 6/99
Página: 233

SOLAR URBANO TITULADO. LOS TRIBUNALES DEL ORDEN COMÚN SON COMPETENTES
PARA CONOCER DE LOS CONFLICTOS QUE SE SUSCITEN POR SU TENENCIA.
De conformidad con lo dispuesto por la Ley Agraria en vigor, en particular por su artículo 69, se
consolida el derecho de propiedad respecto de un solar de la zona de urbanización del ejido con la
expedición del título oficial correspondiente y su inscripción en el Registro Público de la Propiedad, de
tal manera que queda fuera de las prescripciones de las leyes agrarias, como lo confirma la
circunstancia de que la propia ley reconoce la prescripción positiva, la enajenación y la embargabilidad
de los lotes urbanos de un ejido; de tal suerte, que si se otorgó a una persona el título de propiedad de
determinado solar, esta propiedad no se comprende dentro de las previsiones de las leyes agrarias y,
en consecuencia, su titular ya se trate de un ejidatario o de quien no tiene ese carácter, en caso de
menoscabo o perturbación del dominio no puede recurrir a las autoridades agrarias para obtener la
protección de su derecho, sino que debe acudir a las autoridades judiciales del fuero común, mediante
el ejercicio de la acción que corresponda.

60. Roberto N., ostentándose como tercero extraño por equiparación, promueve juicio de
amparo indirecto en el que reclama la falta de emplazamiento al juicio agrario 82/2007. En este
supuesto, ¿debe descontarse el periodo de vacaciones de la autoridad responsable a efecto de
computar el término de quince días con que contaba el quejoso para ejercitar la acción
constitucional?

RESPUESTA: Sí debe descontarse del cómputo del término el periodo de vacaciones de la autoridad
responsable, pues si a aquél se le diera un tratamiento diverso, se atentaría contra el principio de
igualdad procesal entre las partes.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,744
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época

64
Materia Administrativa
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: 1a./J. 5/2006
Página: 40

DEMANDA DE AMPARO. TRATÁNDOSE DE TERCERO EXTRAÑO A JUICIO DEBE


DESCONTARSE DEL CÓMPUTO A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 21 DE LA LEY DE AMPARO,
EL PERIODO DE VACACIONES DE LA AUTORIDAD RESPONSABLE (APLICACIÓN DE LA TESIS
JURISPRUDENCIAL 3a./J. 42 30/89).
Del artículo 21 de la Ley de Amparo se advierte que el término para promover la demanda en el juicio
de garantías se computará, entre otros supuestos, a partir de que el quejoso tenga conocimiento del
acto reclamado. Ahora bien, si se atiende a que por disposición expresa de la ley los terceros extraños
a juicio tienen derecho de acudir al juicio de garantías a partir de que adviertan la afectación a su
interés jurídico, es decir, cuando se percaten de que en un proceso judicial o procedimiento seguido
en forma de juicio no han sido escuchados previamente, resulta indudable que, a fin de preparar su
demanda, deben conocer directa, exacta y completamente las consideraciones y fundamentos legales
sustentados por la autoridad responsable, de lo que se sigue que tratándose de tercero extraño a
juicio sí debe descontarse del cómputo del término para presentar su demanda de amparo el periodo
de vacaciones de la autoridad responsable, pues si a aquél se le diera un tratamiento diverso, se
atentaría contra el principio de igualdad procesal entre las partes, ya que cualquier quejoso, por el solo
hecho de serlo, debe estar sujeto a las mismas disposiciones procesales. En tal virtud, resulta
aplicable al caso la tesis jurisprudencial de la anterior Tercera Sala, identificable bajo el rubro:
"AMPARO. PARA LA INTERPOSICIÓN DE LA DEMANDA NO DEBEN COMPUTARSE LOS DÍAS
INHÁBILES POR VACACIONES DE LA AUTORIDAD.", que aparece publicada con el número 3a./J.
42 30/89 en el Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Tomo IV, Primera Parte, julio a
diciembre de 1989, página 279; máxime, que uno de los criterios en contradicción de los cuales derivó
la citada jurisprudencia emanó de un amparo seguido por un tercero extraño a juicio.

61. Durante la práctica de una visita domiciliaria, a solicitud del auditor, se lleva a cabo la
sustitución de testigos que previamente habían sido designados. En este caso, ¿qué se
requiere para cumplir en el acta correspondiente con la debida circunstanciación prevista en el
artículo 16 constitucional?

RESPUESTA: Se encuentra constreñido a fundar y motivar esa determinación, máxime que la propia
ley lo obliga a señalar las razones por las cuales fue él quien designó a los testigos y no así el propio
visitado.

65
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 183,167
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Constitucional
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Septiembre de 2003
Tesis: 2a./J. 71/2003
Página: 616

VISITA DOMICILIARIA. NO ES NECESARIO PRECISAR EN EL ACTA RELATIVA LA CAUSA QUE


MOTIVÓ LA SUSTITUCIÓN DE TESTIGOS EFECTUADA POR EL PROPIO VISITADO, PARA
TENER POR SATISFECHO EL PRINCIPIO DE CIRCUNSTANCIACIÓN PREVISTO EN EL
ARTÍCULO 16 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.
De las consideraciones sustentadas por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación al resolver la contradicción de tesis 49/99, que dieron origen a las tesis aisladas 2a. CLV/2000
y 2a. CLVI/2000, así como a la tesis de jurisprudencia 2a./J. 99/2000, se desprende que el requisito de
circunstanciación respecto de las actas de visita domiciliaria previsto en el artículo 16 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, constriñe a la autoridad fiscalizadora a
precisar los hechos u omisiones de carácter concreto de los que tenga conocimiento durante el
desarrollo de la visita, sin que ello implique el deber de señalar los preceptos legales que resulten
aplicables ni las causas especiales o razones particulares por las que se estima que esos hechos u
omisiones encuadran en el supuesto que tales numerales prevén, dado que ello atañe al requisito de
fundamentación y motivación, el cual no es exigible para las actas de visita, ya que dada su naturaleza
y objeto, no trascienden a la esfera jurídica del gobernado ni temporal ni definitivamente, salvo que se
formulen con motivo del ejercicio de las facultades decisorias de la autoridad hacendaria. En ese
sentido, al verificarse durante el desarrollo de la visita una sustitución de los testigos inicialmente
propuestos, de conformidad con el artículo 44, fracción III, del Código Fiscal de la Federación, la
autoridad fiscalizadora está obligada a precisar tal acontecimiento en el acta relativa; sin embargo, ello
no implica que necesariamente deba señalar la causa que motivó la sustitución para tener por
satisfecho el requisito de circunstanciación indicado, ya que sólo es exigible cuando la sustitución es
efectuada por el auditor, pues es evidente que la realiza en ejercicio de sus facultades decisorias, las
cuales se traducen en una potestad administrativa que puede causar una afectación a la esfera
jurídica del visitado y, por tanto, se encuentra constreñido a fundar y motivar esa determinación,
máxime que la propia ley lo obliga a señalar las razones por las cuales fue él quien designó a los
testigos y no así el propio visitado. Lo anterior es así, si se toma en consideración que la designación
de los testigos es un derecho fundamental del contribuyente visitado y, por ende, la sustitución que él
realice de los propuestos inicialmente, con independencia de la causa que lo motivó para actuar en tal

66
Materia Administrativa
sentido, no puede depararle perjuicio alguno, en tanto que ello satisface la finalidad perseguida por el
Constituyente, consistente en que sea el propio visitado el que señale qué personas habrán de
intervenir en la práctica de la visita, de ahí que se estime innecesario precisar en el acta respectiva la
causa que motivó la sustitución, cuando ésta es efectuada por el propio visitado.

62. Diga si es jurídicamente correcta la siguiente afirmación: “Cuando el acto reclamado se funda
en una norma declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, procede suplir
la deficiencia de la queja en términos del artículo 76 bis, fracción I de la Ley de Amparo, únicamente
en el caso de que se trate del primer acto de aplicación”.

RESPUESTA: Es incorrecta, pues tal suplencia opera aun cuando se trate de actos ulteriores, porque
lo que se analiza es el acto de aplicación fundado en ley declarada inconstitucionalidad

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,751
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: P./J. 8/2006
Página: 9

SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE PREVISTA EN EL ARTÍCULO 76 BIS, FRACCIÓN I, DE LA


LEY DE AMPARO. OPERA SIN QUE OBSTE QUE SE TRATE DEL SEGUNDO O ULTERIORES
ACTOS DE APLICACIÓN DE LA LEY.
El artículo 73, fracción XII, de la Ley de Amparo establece la improcedencia del juicio de garantías por
consentimiento de la ley cuando no se reclame con motivo de su primer acto de aplicación, pero dicha
causal es aplicable solamente a la ley y no los actos de aplicación; en consecuencia, si la prerrogativa
procesal contenida en el artículo 76 Bis, fracción I, de la ley citada no queda sujeta a que se trate del
primero o ulteriores actos de aplicación cuando no se está en el caso de un amparo contra leyes, y lo
que se va a analizar es un acto de autoridad fundado en una norma declarada inconstitucional por
jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, opera dicha suplencia, sin que obste que
se trate del segundo o ulteriores actos de aplicación.

67
Materia Administrativa
63. Se promueve un juicio de amparo indirecto en el que la parte quejosa señala un número
considerable de autoridades responsables de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a
quienes atribuye actos futuros (orden de detención, secuestro, decomiso o embargo de un
vehículo de su propiedad de procedencia extranjera), cuya inminencia no se desprende de la
demanda de garantías ni de sus anexos. En este supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de
Distrito en el auto inicial?

RESPUESTA: Si se plantea como futuro, la inminencia o no de su realización debe verificarse con los
elementos probatorios que se aporten en la audiencia constitucional, por lo que tratándose de actos
futuros o inciertos, debe admitirse a trámite la demanda.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 176,325
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 2a./J. 168/2005
Página: 816

DEMANDA DE AMPARO. EL SEÑALAMIENTO DE UN NÚMERO CONSIDERABLE DE


AUTORIDADES RESPONSABLES, A QUIENES SE LES IMPUTEN ACTOS FUTUROS CUYA
INMINENCIA NO PUEDA SER EVIDENCIADA DESDE LA PRESENTACIÓN DE AQUÉLLA, NO
CONSTITUYE UN MOTIVO MANIFIESTO E INDUDABLE DE IMPROCEDENCIA.
El artículo 145 de la Ley de Amparo faculta al Juez de Distrito para desechar de plano la demanda de
garantías si encontrare motivo manifiesto e indudable de improcedencia. Por otra parte, la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha sostenido el criterio de que cuando el acto
reclamado consista en la amenaza de desposeimiento, secuestro, decomiso o embargo de un
vehículo de procedencia extranjera, si se plantea como futuro, la inminencia o no de su realización
debe verificarse con los elementos probatorios que se aporten en la audiencia constitucional, por lo
que tratándose de actos futuros o inciertos, debe admitirse a trámite la demanda. En ese sentido, se
concluye que la imputación de dichos actos a un número considerable de autoridades responsables
tampoco puede ser motivo de desechamiento, pues debe otorgarse al quejoso la oportunidad de
ofrecer las pruebas que estime necesarias para acreditar la existencia de los actos reclamados,
independientemente del número de autoridades a quienes se hubieren imputado, pues de lo contrario
se privaría al quejoso del derecho de instar la acción constitucional contra un acto que estima le causa
perjuicio.

68
Materia Administrativa

ste Alto Tribunal, en sesión privada del siete de diciembre de dos mil cinco.

64. ¿En cuáles tribunales recae la competencia para conocer de los conflictos que se susciten
por la tenencia de un solar urbano no titulado?

RESPUESTA: Mientras el ejidatario o avecindado solo tenga la posesión sin habérsele expedido el
título de propiedad, tal predio seguirá sujeto al régimen ejidal y, por tanto, los conflictos que deriven
del mismo, deben ser legalmente resueltos por los Tribunales Unitarios Agrarios.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 194,589
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Febrero de 1999
Tesis: 2a./J. 5/99
Página: 170

SOLAR URBANO NO TITULADO, EL TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO, ES COMPETENTE PARA


CONOCER DE LOS CONFLICTOS SUSCITADOS POR SU TENENCIA.
De la Ley Agraria en vigor, título tercero, capítulo II, sección cuarta, que comprende los artículos 63 a
69 relativos a las tierras del asentamiento humano, se infiere que una vez consolidado el derecho de
propiedad respecto de un solar de la zona de urbanización del ejido, el mismo queda fuera de las
prescripciones de las leyes agrarias, como lo confirma la circunstancia que la propia ley prevé, de que
procede la prescripción positiva, la enajenación y la embargabilidad de los lotes urbanos de un ejido;
de tal suerte, que si se otorgó a una persona el título de propiedad de determinado solar, esta
propiedad no se comprende dentro de las previsiones de las leyes agrarias y, en consecuencia, su
titular ya se trate de un ejidatario o de quien no tiene ese carácter, en caso de menoscabo o
perturbación del dominio no puede recurrir a las autoridades agrarias para obtener la protección de su
derecho, sino que debe acudir a las autoridades judiciales del fuero común, mediante el ejercicio de la
acción que corresponda. Lo anterior significa que mientras el ejidatario o avecindado únicamente
tenga la posesión de un solar sin habérsele expedido aún el título de propiedad correspondiente, tal
predio seguirá sujeto al régimen ejidal y, por tanto, los conflictos que deriven del mismo, deben ser
legalmente resueltos por los Tribunales Unitarios Agrarios.

69
Materia Administrativa
65. En un juicio de amparo indirecto en materia administrativa, el juez de Distrito previene al
quejoso (quien promovió dicho juicio por su propio derecho) para que manifieste “bajo
protesta de decir verdad”, cuáles son los hechos y abstenciones que constituyen los
antecedentes del acto reclamado, con el apercibimiento que de no hacerlo se tendrá por no
interpuesta la demanda. Dicha prevención se desahoga por conducto del autorizado del
quejoso en los términos amplios a que se refiere el artículo 27 de la Ley de Amparo. En este
supuesto, ¿cuál es el acuerdo que debe dictar el juez federal?

RESPUESTA: Por no desahogada la prevención, hacer efectivo el apercibimiento, y tener por no


interpuesta la demanda.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,745
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: 2a./J. 88/2006
Página: 348

DEMANDA DE AMPARO. LA MANIFESTACIÓN "BAJO PROTESTA DE DECIR VERDAD"


REQUERIDA EN LA FRACCIÓN IV DEL ARTÍCULO 116 DE LA LEY DE AMPARO, CONSTITUYE
UN ACTO DE CARÁCTER PERSONALÍSIMO QUE SÓLO PUEDE REALIZAR QUIEN PROMUEVA
LA DEMANDA.
El artículo 116 de la Ley de Amparo establece, en sus fracciones I y IV, que la demanda de amparo
deberá formularse por escrito, en la que se expresarán el nombre y domicilio del quejoso y de quien
promueve en su nombre, así como la ley o acto que de cada autoridad se reclama, manifestando
aquél, bajo protesta de decir verdad, cuáles son los hechos o abstenciones que le constan y que
constituyen antecedentes del acto reclamado o fundamentos de los conceptos de violación, lo que
implica que la satisfacción de este requisito formal debe ser realizado forzosamente, en términos de la
fracción I señalada, por quien promueve la demanda, dada la responsabilidad penal que de dicha
protesta pudiera derivarse, motivo por el cual el autorizado por el quejoso en los términos amplios a
que se refiere el artículo 27 de la ley citada, no puede desahogar la prevención relativa a que se
exprese la protesta de decir verdad omitida en la demanda, pues ello se traduciría en hacer suyos
hechos que no le constan y que ocurrieron con anterioridad a la mencionada presentación de la
demanda; además de que los derechos y obligaciones procesales que conlleva su autorización, son a
partir de esa presentación y no antes.

70
Materia Administrativa

66. El artículo 140 de la Ley de Amparo, establece: “Mientras no se pronuncie sentencia


ejecutoriada en el juicio de amparo, el juez de Distrito puede modificar o revocar el auto en que
haya concedido o negado la suspensión, cuando ocurra un hecho superveniente que le sirva
de fundamento”. Una vez que leyó el precepto transcrito, señale si el juez de Distrito, cuando
ocurra un hecho superveniente, puede modificar o revocar la “sentencia interlocutoria” que
dictó en el incidente de suspensión deducido de un juicio de amparo en materia agraria.

RESPUESTA: La citada modificación o revocación por hechos supervenientes procede tanto en la


suspensión provisional (siempre que no se haya resuelto la definitiva) como en la definitiva, por estar
inmersas ambas dentro del lapso que establece el citado artículo 140, aún en materia agraria.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 189,850
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Abril de 2001
Tesis: P./J. 31/2001
Página: 236

SUSPENSIÓN POR HECHO SUPERVENIENTE. LA REVOCACIÓN O MODIFICACIÓN


ESTABLECIDA EN EL ARTÍCULO 140 DE LA LEY DE AMPARO PROCEDE TANTO EN LA
PROVISIONAL COMO EN LA DEFINITIVA.
Es verdad que el artículo 140 de la Ley de Amparo, al establecer que: "Mientras no se pronuncie
sentencia ejecutoriada en el juicio de amparo, el Juez de Distrito puede modificar o revocar el auto en
que haya concedido o negado la suspensión, cuando ocurra un hecho superveniente que le sirva de
fundamento.", presenta, entre otras, la inquietud de no precisar expresamente qué tipo de suspensión
es la que puede ser modificada o revocada por un hecho superveniente, es decir, si se trata de la
suspensión provisional o de la suspensión definitiva. Sin embargo, no menos cierto es que al señalar
dicho numeral que la revocación o modificación puede solicitarse en cualquier momento mientras no
se pronuncie sentencia ejecutoriada, el cual abarca todo el procedimiento del juicio desde la
presentación de la demanda de garantías y hasta antes de que sea declarada firme la sentencia
ejecutoriada, resulta claro que la citada modificación o revocación por hechos supervenientes procede
tanto en la suspensión provisional (siempre que no se haya resuelto la definitiva) como en la definitiva,
por estar inmersas ambas dentro del lapso que establece el citado artículo 140. Opinar lo contrario, ya
sea considerando que sólo procede dicha revocación o modificación respecto de una u otra, no haría

71
Materia Administrativa
posible alcanzar íntegramente la finalidad que persigue la figura de la suspensión que es la de
detener, paralizar o mantener las cosas en el estado que guarden para evitar que el acto reclamado,
su ejecución o consecuencias, se consumen destruyendo la materia del amparo, o bien, produzcan
notorios perjuicios de difícil o imposible reparación al quejoso o, en su caso, el de los terceros
perjudicados.

67. Dada su propia naturaleza, ¿constituye una aportación de seguridad social el crédito al
salario?

RESPUESTA: No, debe considerarse como un estímulo fiscal otorgado a favor de los trabajadores de
menores recursos que presten un servicio personal subordinado, el cual se instrumentó con la
finalidad de que los asalariados aumenten sus ingresos disponibles a través del importe que se les
entregue en efectivo por ese concepto, en caso de que el crédito al salario sea mayor que el impuesto
sobre la renta a su cargo o bien, a través del no pago de dicho impuesto o de su disminución.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,063
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 16/2007
Página: 275

CRÉDITO AL SALARIO. TIENE LA NATURALEZA DE UN ESTÍMULO FISCAL Y, POR ELLO, NO


RESULTAN APLICABLES LAS GARANTÍAS DE PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD PREVISTAS
EN EL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, DE LA CONSTITUCIÓN, NI SE TRANSGREDE EL PRINCIPIO
DE DESTINO AL GASTO PÚBLICO.
El crédito al salario no puede ser catalogado como una contribución de las consignadas en el artículo
31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que no constituye un
impuesto, aportación de seguridad social, contribución de mejoras o un derecho, previstos en el
artículo 2o. del Código Fiscal de la Federación, ni tampoco como una prestación obligatoria a favor del
Estado que pueda ser exigida coactivamente y esté destinada a contribuir a los gastos públicos de la
Federación, sino que debe considerarse como un estímulo fiscal otorgado a favor de los trabajadores
de menores recursos que presten un servicio personal subordinado, el cual se instrumentó con la
finalidad de que los asalariados aumenten sus ingresos disponibles a través del importe que se les

72
Materia Administrativa
entregue en efectivo por ese concepto, en caso de que el crédito al salario sea mayor que el impuesto
sobre la renta a su cargo o bien, a través del no pago de dicho impuesto o de su disminución. Es
decir, el crédito al salario se traduce en un impuesto negativo o un no pago del impuesto sobre la
renta que pudieran tener a su cargo los trabajadores asalariados a los que está dirigido, el cual corre a
cargo del Estado, en virtud de que es el fisco federal quien lo otorga con el propósito de incrementar
los ingresos disponibles del trabajador. En consecuencia, la pretensión de que se violentan las
garantías de equidad y proporcionalidad previstas en la fracción IV del artículo 31 de la Constitución,
es inadmisible.

68. Diga si opera la caducidad del procedimiento tendente a obtener el cumplimiento de una
sentencia que concedió la protección federal en un juicio de amparo indirecto en materia
agraria.

RESPUESTA: Si opera. No se advierte que haya sido intención del Poder Reformador de la
Constitución Federal, ni del legislador ordinario, hacer excepción alguna tratándose de esa materia,
sino que, por el contrario, se buscó promover la seguridad jurídica, evitar la falta de definición del
derecho en el país y abatir los rezagos, finalidades que resultan plenamente válidas en todas las
materias, incluyendo la agraria.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,063
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Noviembre de 2004
Tesis: 2a./J. 159/2004
Página: 121

SENTENCIAS DE AMPARO. EN MATERIA AGRARIA OPERA LA CADUCIDAD DE LOS


PROCEDIMIENTOS TENDENTES A OBTENER SU CUMPLIMIENTO, EN TÉRMINOS DEL
ARTÍCULO 113 DE LA LEY DE AMPARO.
De acuerdo con los artículos 107, fracción XVI, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de
diciembre de 1994, y 113 de la Ley de Amparo, adicionado por decreto publicado en ese medio de
difusión el 17 de mayo de 2001, los procedimientos tendentes al cumplimiento de las sentencias de
amparo caducarán por inactividad procesal o por falta de promoción de parte interesada durante el

73
Materia Administrativa
término de trescientos días, incluidos los inhábiles. Lo anterior resulta aplicable a los juicios de amparo
en materia agraria, ya que de los trabajos deliberativos que originaron la reforma y adición
mencionadas, no se advierte que haya sido intención del Poder Reformador de la Constitución
Federal, ni del legislador ordinario, hacer excepción alguna tratándose de esa materia, sino que, por el
contrario, se buscó promover la seguridad jurídica, evitar la falta de definición del derecho en el país y
abatir los rezagos, finalidades que resultan plenamente válidas en todas las materias, incluyendo la
agraria. No obsta a lo anterior, que en términos del artículo 230 de la Ley de Amparo el recurso de
queja por exceso o defecto en el cumplimiento de la sentencia de amparo proceda en todo tiempo
cuando el quejoso sea un núcleo de población ejidal o comunal, pues ello debe entenderse
condicionado a que el procedimiento de ejecución no haya caducado por inactividad procesal.
Asimismo, el hecho de que el cumplimiento de las sentencias de amparo sea de orden público,
especialmente en materia agraria, no pugna con la caducidad de los procedimientos de ejecución,
toda vez que el interés que tiene la sociedad en que las sentencias de amparo sean acatadas
encuentra legitimación en el interés que, a su vez, tenga el quejoso en obtener su cabal cumplimiento,
en tanto que sólo a él benefician los efectos del fallo protector. De manera que ante el notorio
desinterés que revela la prolongada inactividad procesal, adquiere mayor importancia para la sociedad
la estabilidad del orden jurídico y la certeza de que las situaciones jurídicas creadas a lo largo del
tiempo no correrán indefinidamente el riesgo de ser alteradas por virtud de procedimientos de
ejecución de sentencias en los que el quejoso no haya demostrado interés.

69. El primer párrafo del artículo 21 de la Constitución Federal, en lo conducente, establece:


“…Compete a la autoridad administrativa la aplicación de sanciones por las infracciones de los
reglamentos gubernativos y de policía, las que únicamente consistirán en multa o arresto hasta
por treinta y seis horas; pero si el infractor no pagare la multa que se le hubiese impuesto, se
permutará ésta por el arresto correspondiente, que no excederá en ningún caso de treinta y
seis horas”. La posibilidad que prevé la disposición transcrita de permutar la sanción de la
multa por el arresto respectivo ¿constituye un derecho a favor del infractor o una facultad
exclusiva de la autoridad administrativa?

RESPUESTA: Constituye una facultad. Debe entenderse en el sentido de que es competencia


exclusiva de la autoridad administrativa permutar la sanción de la multa por el arresto respectivo,
cuando ocurra la circunstancia de que el infractor, incurriendo en una irregularidad más, se niegue a
pagar la multa impuesta, pero no una prerrogativa a favor del infractor.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 171,915
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

74
Materia Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Julio de 2007
Tesis: 2a./J. 116/2007
Página: 368

SANCIONES ADMINISTRATIVAS. LA POSIBILIDAD DE QUE LA MULTA SE CONMUTE POR


ARRESTO HASTA POR 36 HORAS, EN TÉRMINOS DEL PRIMER PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 21
CONSTITUCIONAL, NO CONSTITUYE UN DERECHO DE OPCIÓN A FAVOR DEL INFRACTOR,
SINO UNA FACULTAD DE LA AUTORIDAD ADMINISTRATIVA.
Del citado precepto se advierte que el legislador dispuso expresamente que corresponde en exclusiva
a la autoridad administrativa definir e imponer la sanción pertinente por la infracción de los
reglamentos gubernativos y de policía, pudiendo aplicar la multa o el arresto hasta por 36 horas,
según sea el caso, lo que conlleva el deber de la autoridad de calificar la existencia y la gravedad de
la infracción relativa. Además, la redacción de la parte final del primer párrafo del artículo 21 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, genera la convicción de que se otorgó a la
autoridad administrativa cierto grado de discrecionalidad para definir si la infracción cometida debe
sancionarse con multa o arresto, lo que se evidencia con el uso de la conjunción disyuntiva "o" inserta
en la parte que dice: "las que únicamente consistirán en multa o arresto hasta por 36 horas", la cual
realiza la función sintáctica de establecer una alternativa excluyente entre ambas opciones. Así, es
claro que la intención del legislador fue establecer una competencia exclusiva a favor de la autoridad
administrativa para imponer la sanción procedente, sin que pueda intervenir una autoridad que no sea
administrativa, ni mucho menos el particular sancionado, pues si el legislador hubiera pretendido dar
participación a un ente diferente, así lo hubiera establecido expresamente. En este contexto, la última
parte del primer párrafo del referido artículo 21, que señala: "pero si el infractor no pagare la multa que
se le hubiese impuesto, se permutará ésta por el arresto correspondiente, que no excederá en ningún
caso de 36 horas", debe entenderse en el sentido de que es competencia exclusiva de la autoridad
administrativa permutar la sanción de la multa por el arresto respectivo, cuando ocurra la circunstancia
de que el infractor, incurriendo en una irregularidad más, se niegue a pagar la multa impuesta, pero no
una prerrogativa a favor del infractor.

70. Dentro del expediente principal en un juicio de amparo promovido contra actos derivados
de un procedimiento agrario, la quejosa solicita al juez federal ordene la anotación preventiva
de la demanda de amparo y su auto admisorio en el Registro Público de la Propiedad en el que
se ubica el inmueble, cuya propiedad se cuestiona en el procedimiento del cual deriva el acto
reclamado. Dicha petición se formula, con independencia de que la quejosa obtuvo la

75
Materia Administrativa
suspensión definitiva del acto reclamado. En este supuesto, ¿cómo tiene que proceder el juez
de Distrito?

RESPUESTA: Es posible decretar esa medida cautelar, pero el juez debe ponderar si la anotación
preventiva, como medio tendente a dar publicidad al juicio principal cuyo resultado puede influir sobre
la situación jurídica del bien inmueble de que se trate, es apta o no para evitar que se defrauden
derechos de tercero o se realicen actos que puedan dificultar la ejecución de la sentencia que llegue a
conceder la protección constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,152
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Tesis: 2a./J. 67/2006
Página: 278

ANOTACIÓN REGISTRAL PREVENTIVA DE LA DEMANDA DE AMPARO Y SU AUTO ADMISORIO.


ES POSIBLE DECRETAR ESA MEDIDA CAUTELAR EN EL EXPEDIENTE PRINCIPAL DEL JUICIO
DE GARANTÍAS EN LA VÍA INDIRECTA, A PETICIÓN DEL INTERESADO.
De la interpretación conforme de los artículos 124, último párrafo, y 130, primer párrafo, de la Ley de
Amparo, con la garantía de acceso efectivo a la jurisdicción, prevista en el artículo 17, segundo
párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se infiere que la ley otorga al
Juez de Distrito facultades amplias para adoptar las medidas que estime pertinentes a fin de preservar
la materia del amparo, así como para evitar que se defrauden derechos de tercero y se causen
perjuicios a los interesados, sin que las normas mencionadas puedan entenderse como preceptos
aislados y discordantes del sistema al que pertenecen, sino como disposiciones establecidas con el
propósito de contribuir a la eficacia del control constitucional, lo que implica, además de privar de
efectos a los actos de autoridad cuando se demuestre su inconstitucionalidad, asegurar la posible
restitución de las garantías vulneradas, para el caso de que llegue a concederse la protección
constitucional, y evitar que se defrauden derechos de tercero durante la secuela procesal de amparo.
Ahora bien, para la consecución de tales objetivos, el Juez de Distrito, también en el expediente
principal, puede adoptar las medidas que estime pertinentes. En ese sentido, con la anotación
preventiva de la demanda de amparo y su auto admisorio en el Registro Público de la Propiedad del
lugar en que se ubique el inmueble, respecto del que se cuestione algún derecho real en el
procedimiento de origen, el juzgador federal puede impedir que se defrauden derechos de tercero o

76
Materia Administrativa
que se ocasionen perjuicios a las partes; de ahí que en función de los principios que rigen a las
medidas precautorias, cuando quien tenga interés legítimo para solicitar aquella medida formule la
petición atinente, el juzgador federal, en un examen preliminar sobre la existencia -aun presuntiva- del
derecho alegado y el peligro en la demora, conforme a las circunstancias que rodeen el caso
específico, debe ponderar si la anotación preventiva, como medio tendente a dar publicidad al juicio
principal cuyo resultado puede influir sobre la situación jurídica del bien inmueble de que se trate, es
apta o no para evitar que se defrauden derechos de tercero o se realicen actos que puedan dificultar
la ejecución de la sentencia que llegue a conceder la protección constitucional. De proceder la
medida, el pago de los derechos que conforme a la legislación correspondiente deban cubrirse (por la
anotación preventiva y su cancelación posterior) estará a cargo del solicitante; finalmente, aquella
medida tendrá vigencia hasta que quede firme la resolución que ponga fin al juicio; en tal hipótesis el
juzgador federal deberá ordenar, de inmediato y oficiosamente, la cancelación del asiento registral
preventivo.

71. El artículo 8, fracción II, de la Ley Federal del Impuesto sobre Automóviles Nuevos (vigente
a partir del 27 de diciembre de 2005), dispone: “No se pagará el impuesto establecido en esta
Ley, en los siguientes casos: […] II. En la enajenación al consumidor por el fabricante,
ensamblador, distribuidor autorizado o comerciante en el ramo de vehículos, cuyo precio de
enajenación, incluyendo el equipo opcional, común o de lujo, sin disminuir el monto de
descuentos, rebajas o bonificaciones no exceda de la cantidad de $150,000.00. En el precio
mencionado no se considerará el impuesto al valor agregado.- Tratándose de automóviles cuyo
precio de enajenación se encuentre comprendido entre $150,000.01 y hasta $190,000.00, la
exención será del cincuenta por ciento del pago del impuesto que establece esta Ley. Lo
dispuesto en este párrafo y en el anterior, también se aplicará a la importación de automóviles
[…]”. Ahora bien, diga si dicho precepto vulnera el artículo 28 de la Constitución Federal.

RESPUESTA: |No, pues dichas exenciones se refieren a situaciones objetivas que reflejan el interés
social, en virtud de que el desarrollo económico derivado de las exportaciones, el acceso de la
población de escasos recursos a los automóviles nuevos y la reciprocidad internacional inherente al
carácter diplomático, son cuestiones que eminentemente son valiosas para la sociedad.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 171,844
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Agosto de 2007

77
Materia Administrativa
Tesis: 2a./J. 125/2007
Página: 370

AUTOMÓVILES NUEVOS. LAS EXENCIONES PARA EL PAGO DEL TRIBUTO, PREVISTAS EN LA


FRACCIÓN II DEL ARTÍCULO 8o. DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, NO TRANSGREDEN EL
ARTÍCULO 28 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL (LEGISLACIÓN VIGENTE A PARTIR DEL 27 DE
DICIEMBRE DE 2005).
Si bien es cierto que el citado precepto constitucional prevé que no pueden establecerse exenciones o
privilegios a favor de los intereses de una o más personas determinadas, también lo es que tal
disposición debe entenderse en el sentido de que sí están autorizadas exenciones que se fijen
atendiendo a situaciones objetivas que reflejen intereses sociales o económicos de ciertas categorías
de contribuyentes. En congruencia con lo anterior, se concluye que el artículo 8o., fracción II, de la Ley
Federal del Impuesto sobre Automóviles Nuevos, al establecer diversas exenciones al tributo no
transgrede el invocado precepto constitucional, pues dichas exenciones se refieren a situaciones
objetivas que reflejan el interés social, en virtud de que el desarrollo económico derivado de las
exportaciones, el acceso de la población de escasos recursos a los automóviles nuevos y la
reciprocidad internacional inherente al carácter diplomático, son cuestiones que eminentemente son
valiosas para la sociedad.

72. Se promueve un juicio de amparo en el que se tilda de inconstitucional una ley de carácter
fiscal, por infringir la garantía de audiencia prevista en el artículo 14 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos. En este supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de Distrito
para determinar si la ley reclamada respeta la citada garantía constitucional?

RESPUESTA: Debe ser analizada a la luz de todas las normas aplicables.

JUSTIFICACIÓN
Novena Época
No. Registro: 172606
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Materia(s): Constitucional
Tesis: 2a./J. 88/2007
Página: 850

AUDIENCIA. PARA DETERMINAR SI LA LEY RECLAMADA RESPETA ESTA GARANTÍA, DEBE


EXAMINARSE EL CONTENIDO DE LAS NORMAS APLICABLES.

78
Materia Administrativa
Si al impugnarse la constitucionalidad de una ley, el quejoso manifiesta que ésta viola la garantía de
audiencia prevista en el artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por
no contener un procedimiento de defensa contra actos de autoridad que lo priven de derechos, el
estudio de este aspecto debe efectuarse apreciando el contenido de las normas aplicables, aunque no
sean las específicamente reclamadas.

73. ¿En qué casos caducan los procedimientos tendentes a cumplimentar las sentencias
dictadas en los juicios de amparo indirecto en materia agraria?

RESPUESTA. Por inactividad procesal o falta de promoción de parte interesada, durante el término de
300 días incluidos los inhábiles, es decir, naturales.

CONTESTADA – PREGUNTA 68

74. ¿Constituye un acto de autoridad para efectos del juicio de amparo la determinación del
Director del Instituto de Capacitación de la Procuraduría General de la República, que confirma
la baja de un alumno de dicho instituto?

RESPUESTA: Sí, es acto de autoridad en virtud de que con fundamento en una norma legal, a través
de dicho acto unilateral extingue una situación jurídica que afecta la esfera legal del gobernado.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 194,478
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Marzo de 1999
Tesis: 2a./J. 21/99
Página: 50

AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO. LO ES EL DIRECTOR DEL INSTITUTO


DE CAPACITACIÓN DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA CUANDO CONFIRMA
LA BAJA DE UN ALUMNO.
El director general del instituto referido es autoridad para los efectos del amparo cuando confirma la
baja de un alumno del mencionado órgano desconcentrado, en virtud de que con fundamento en una
norma legal, a través de dicho acto unilateral extingue una situación jurídica que afecta la esfera legal
del gobernado, sin necesidad de acudir a los órganos judiciales ni de obtener el consenso del

79
Materia Administrativa
afectado, esto es, ejerce facultades decisorias que le están atribuidas tanto en el Reglamento Interior
de la Procuraduría General de la República como en el del propio instituto y que, por ende,
constituyen una potestad administrativa, cuyo ejercicio es irrenunciable, lo cual le da el carácter de
acto de autoridad al ser de naturaleza pública la fuente de tal potestad.

75. ¿En qué momento surte efectos el desistimiento de una demanda de amparo en materia
administrativa?

RESPUESTA: A partir de que es ratificado por el quejoso ante la presencia judicial o de un funcionario
de fe pública.

Nota. Otra respuesta posible es: una vez ratificado.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,481
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Tesis: 2a./J. 119/2006
Página: 295

DESISTIMIENTO EN EL AMPARO. DEBE SER RATIFICADO POR EL QUEJOSO.


El artículo 107, fracción I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece
como principio básico que el juicio de amparo se seguirá siempre a instancia de parte agraviada. Por
tanto, para que el Juez o tribunal de amparo tengan una mayor certeza y seguridad, tanto en la
intención del promovente como en la resolución de sobreseimiento que deben dictar al respecto, en
los términos del artículo 74, fracción I, de la Ley de Amparo, resulta indispensable que el escrito de
desistimiento sea ratificado por el quejoso ante la presencia judicial o de un funcionario con fe pública,
lo cual no constituye una mera formalidad para el juzgador, sino que tiene como finalidad cerciorarse
de la identidad de quien desiste y saber si preserva su propósito de dar por concluido el procedimiento
que inició. La certeza en la identidad y voluntad del promovente para realizar ese acto procesal se
confirma con la reforma al mencionado artículo 74, fracción I, en la que el legislador eliminó la
disposición de que se decrete el sobreseimiento cuando "se tenga por desistido al agraviado en
términos de ley", para conservar solamente la del desistimiento expreso, así como con el artículo 30,
fracción III, del mismo ordenamiento, donde se ordena notificar personalmente al interesado la

80
Materia Administrativa
providencia que mande ratificar el escrito de desistimiento de la demanda o de cualquier recurso, y
que en caso de no constar su domicilio, la petición será reservada hasta que subsane la omisión. En
consecuencia, si el quejoso en un juicio de amparo manifiesta que desiste en su perjuicio de la
demanda que presentó, pero no ratifica dicha manifestación, es evidente que debe continuarse con el
procedimiento del juicio.

76. El segundo párrafo del artículo 113 de la Ley de Amparo, prevé: “Los procedimientos
tendientes al cumplimiento de las sentencias de amparo caducarán por inactividad procesal o
la falta de promoción de la parte interesada durante el término de trescientos días, incluidos
los inhábiles”. Ahora bien, diga si lo dispuesto en dicho precepto es aplicable a los juicios de
amparo en materia agraria.

RESPUESTA: Sí es aplicable.

CONTESTADA - PREGUNTAS 68 y 73.

77. Roberto N. promueve un juicio de amparo contra actos de la Secretaría de Comunicaciones


y Transportes. La autoridad responsable promueve una objeción respecto de diversos
documentos exhibidos por el peticionario de garantías, en términos del artículo 153 de la Ley
de Amparo. En este supuesto, ¿cómo debe proceder el juez de Distrito?

RESPUESTA: Debe relacionar la prueba documental y su objeción y la audiencia debe ser


suspendida para recibir las pruebas y contrapruebas relativas a la falsedad o autenticidad del
documento objetado.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,239
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Tesis: 1a./J. 86/2006
Página: 433

OBJECIÓN DE DOCUMENTOS A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 153 DE LA LEY DE AMPARO.


PARA LA SUSTANCIACIÓN DEL INCIDENTE EL JUEZ DE DISTRITO DEBE SUSPENDER LA

81
Materia Administrativa
AUDIENCIA CONSTITUCIONAL, YA SEA QUE AQUÉLLA SE FORMULE ANTES O EN EL
MOMENTO DE SU CELEBRACIÓN.
Del análisis de los artículos 151, 153 y 155 de la Ley de Amparo, así como de lo sustentado por el
Tribunal Pleno al resolver la contradicción de tesis 15/98, que originó la tesis P./J. 22/2000, publicada
en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XI, marzo de 2000,
página 24, con el rubro: "DOCUMENTOS. SU OBJECIÓN PUEDE FORMULARSE ANTES O EN EL
MOMENTO DE LA CELEBRACIÓN DE LA AUDIENCIA CONSTITUCIONAL.", se advierte que la
objeción de documentos prevista en el segundo de los preceptos citados, puede formularse antes o en
el momento de la celebración de la audiencia constitucional; sin embargo, en ambos casos el Juez de
Distrito invariablemente debe relacionar la prueba documental y su objeción y de ser procedente, la
audiencia debe ser suspendida para recibir las pruebas y contrapruebas relativas a la falsedad o
autenticidad del documento objetado, por así establecerlo expresamente el mencionado artículo 153,
el cual no admite más interpretación que la literal, ya que es claro en el sentido de que la audiencia
constitucional deberá suspenderse ante la formulación del incidente de objeción de falsedad de
documentos.

78. ¿En qué término puede promoverse juicio de amparo indirecto por parte de un grupo de
campesinos aspirantes a ejidatarios en contra de la negativa de la autoridad responsable para
dotarlos de tierras para constituir un ejido?

RESPUESTA: En cualquier tiempo, ya que el artículo 212, fracción III, de la propia ley, los incluye
dentro de los titulares de la acción de amparo en materia agraria.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,573
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Tesis: 2a./J. 121/2004
Página: 225

NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDAL O COMUNAL. LOS ASPIRANTES COLECTIVOS PARA


DOTACIÓN, AMPLIACIÓN O CONSTITUCIÓN DE AQUÉLLOS PUEDEN PROMOVER JUICIO DE
AMPARO EN CUALQUIER TIEMPO.
Conforme al artículo 217 de la Ley de Amparo, la demanda puede interponerse en cualquier tiempo
cuando se promueva contra actos que tengan o puedan tener por efecto privar total o parcialmente, en

82
Materia Administrativa
forma temporal o definitiva, de la propiedad, posesión o disfrute de sus derechos agrarios a un núcleo
de población sujeto al régimen ejidal o comunal. Ahora bien, dicha disposición también resulta
aplicable a los aspirantes colectivos para ampliación y dotación de ejidos o constitución de núcleos de
población, ya que el artículo 212, fracción III, de la propia ley, los incluye dentro de los titulares de la
acción de amparo en materia agraria, motivo por el cual la presentación de su demanda debe regirse
por las disposiciones especiales que rigen la materia, con preferencia sobre las normas genéricas del
juicio de garantías, pues tales sujetos pretenden defender expectativas de derechos en los que
inciden intereses sociales y colectivos.

79. Con motivo de una queja administrativa formulada por Luis N. en términos de la Ley Federal
de Responsabilidades de los Servidores Públicos, se instaura un procedimiento disciplinario
en contra de Daniel R. Dicho procedimiento culmina con una resolución en la que se determinó
que no existieron elementos para fincar responsabilidad administrativa en contra del servidor
público denunciado y, en consecuencia, se ordenó el archivo del expediente. En este supuesto,
¿tiene interés jurídico Luis N. para impugnar en el juicio de amparo la resolución con la que
culminó la queja administrativa?

RESPUESTA: Carece de interés jurídico, toda vez que el régimen de responsabilidades relativo no
tiene como propósito fundamental salvaguardar intereses particulares mediante el procedimiento
sancionador, sino preservar una prestación óptima del servicio público.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 176,129
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 2a./J. 1/2006
Página: 1120

RESPONSABILIDADES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS. EL DENUNCIANTE DE LA QUEJA


ADMINISTRATIVA CARECE DE INTERÉS JURÍDICO PARA IMPUGNAR EN AMPARO LA
RESOLUCIÓN QUE LA DECLARA IMPROCEDENTE.
De conformidad con los artículos 49 y 50 de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores
Públicos, cualquier persona tiene derecho a presentar quejas y denuncias por incumplimiento de las
obligaciones de los servidores públicos, con las cuales se inicia, en su caso, el procedimiento

83
Materia Administrativa
disciplinario correspondiente; sin embargo, como el régimen de responsabilidades relativo no tiene
como propósito fundamental salvaguardar intereses particulares mediante el procedimiento
sancionador, sino preservar una prestación óptima del servicio público de que se trate, el orden
jurídico objetivo otorga al particular una mera facultad de formular quejas y denuncias por
incumplimiento de las obligaciones de los servidores públicos, sin que pueda exigir de la autoridad una
determinada conducta respecto de sus pretensiones, de ahí que aquél carezca de interés jurídico para
impugnar en amparo la resolución que ordena el archivo del expediente por ser improcedente la queja
o por no existir elementos para fincar responsabilidad administrativa.

80. ¿En cuáles tribunales recae la competencia para conocer de los conflictos suscitados con
motivo de la enajenación de una parcela ejidal?

RESPUESTA: Depende si al momento de la enajenación se ha adquirido o no el dominio pleno.


En los tribunales agrarios si no se ha adquirido el dominio pleno; y en los tribunales del fuero común
cuando la enajenación se lleva a cabo, después de que el ejidatario adquirió el dominio pleno sobre la
parcela.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,454
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 2a./J. 96/2007
Página: 992

PARCELA EJIDAL. LA COMPETENCIA PARA CONOCER DE LOS CONFLICTOS SUSCITADOS


POR SU ENAJENACIÓN CORRESPONDE A LOS TRIBUNALES UNITARIOS AGRARIOS, SI AL
MOMENTO DE LA ENAJENACIÓN EL EJIDATARIO NO HA ADQUIRIDO EL DOMINIO PLENO Y A
LOS TRIBUNALES COMUNES SI LA ADQUISICIÓN YA ERA PLENA, SIN QUE PARA
RESOLVERLO PUEDA ATENDERSE A LA FECHA DE LA PRESENTACIÓN DE LA DEMANDA.
Para fincar la competencia del órgano que deba conocer de las acciones derivadas de la enajenación
de una parcela ejidal no se debe observar el régimen jurídico al que estaba sujeta al momento de
presentarse la demanda, sino aquel en que se encontraba al celebrarse ese acto jurídico, porque este
hecho es el que determina la naturaleza de la acción que se ejerce y la legislación aplicable para
resolverla. En este sentido, las acciones derivadas de la enajenación de una parcela efectuada por un

84
Materia Administrativa
ejidatario cuando todavía no adquiría el dominio pleno sobre ella, porque el Registro Agrario Nacional
no había hecho la cancelación de los derechos agrarios, ni le había expedido el título de propiedad
respectivo en términos del artículo 82 de la Ley Agraria, deben considerarse de esta naturaleza,
porque el pronunciamiento que se realice incide sobre la titularidad del predio que en esa fecha se
encontraba sujeto al régimen ejidal y, consecuentemente, la controversia debe ser del conocimiento
de los Tribunales Unitarios Agrarios, en términos de los artículos 27, fracción XIX, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y 18, fracciones V y VIII, de la Ley Orgánica que los rige.
Por el contrario, si la enajenación se lleva a cabo después de que el ejidatario adquirió el dominio
pleno sobre la parcela, al ser un acto regulado por el derecho común, en términos del citado artículo
82, los conflictos que lleguen a producirse deben resolverse por los órganos jurisdiccionales del
mismo orden.

81. Lea el artículo 44, fracción II, primer párrafo, del Código Fiscal de la Federación: “Artículo
44. En los casos de visita en el domicilio fiscal, las autoridades fiscales, los visitados,
responsables solidarios y los terceros estarán a lo siguiente: (…) II. Si al presentarse los
visitadores al lugar en donde deba practicarse la diligencia, no estuviere el visitado o su
representante, dejarán citatorio con la persona que se encuentre en dicho lugar para que el
mencionado visitado o su representante los esperen a hora determinada del día siguiente para
recibir la orden de visita; si no lo hicieren, la visita se iniciará con quien se encuentre en el
lugar visitado.” Ahora bien, suponga que una autoridad administrativa emite una orden de
visita domiciliaria dirigida a una empresa. Al proceder a notificar dicha orden, el visitador se
constituye en el domicilio fiscal de la persona moral pero, al solicitar la presencia del
representante legal, un empleado de esa empresa informa que en ese momento no se
encuentra dicho representante; por lo tanto, el visitador elabora un citatorio para que el
representante legal lo espere a las 13:30 horas del día hábil siguiente, sin embargo, en tal
citatorio omitió señalar que la cita era para recibir la orden de visita domiciliaria. En tal caso,
¿una actuación como la del visitador transgrede la garantía de seguridad jurídica del visitado?

RESPUESTA: Sí, pues la intención del legislador fue la de que el contribuyente visitado tenga
conocimiento cierto de que se realizará una visita en su domicilio fiscal, finalidad que sólo se logra
mediante la especificación en el citatorio del tipo de diligencia administrativa para la cual se le cita, es
decir, para recibir la orden de visita y, si lo estima conveniente, esté presente para su práctica.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 190,940
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época

85
Materia Administrativa
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Octubre de 2000
Tesis: 2a./J. 92/2000
Página: 326

VISITA DOMICILIARIA. CONFORME AL ARTÍCULO 44, FRACCIÓN II, PRIMER PÁRRAFO, DEL
CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN ES REQUISITO DE LEGALIDAD DEL CITATORIO QUE SE
ESPECIFIQUE QUE ES PARA RECIBIR LA ORDEN DE VISITA.
El artículo 44, fracción II, primer párrafo, del Código Fiscal Federal establece que en los casos de
visita en el domicilio fiscal si al presentarse los visitadores al lugar en donde deba practicarse la
diligencia, no estuviese el visitado o su representante, dejarán citatorio con la persona que se
encuentre en dicho lugar para que el mencionado visitado o su representante los esperen a hora
determinada del día siguiente para recibir la orden de visita y, si no lo hicieren, la visita se iniciará con
quien se encuentre en el lugar visitado. Lo anterior permite concluir que la intención del legislador fue
la de que el contribuyente visitado tenga conocimiento cierto de que se realizará una visita en su
domicilio fiscal, finalidad que sólo se logra mediante la especificación en el citatorio del tipo de
diligencia administrativa para la cual se le cita, es decir, para recibir la orden de visita y, si lo estima
conveniente, esté presente para su práctica, lo que se corrobora, por una parte, con las
consecuencias que en el propio precepto se establecen de la falta de atención al citatorio y que darán
lugar a que la visita se inicie con quien se encuentre en el lugar visitado, pues al implicar la visita una
intromisión al domicilio del particular que sólo puede realizarse mediante el cumplimiento de los
requisitos establecidos en el artículo 16 constitucional al encontrarse consignado como derecho
subjetivo elevado a la categoría de garantía individual la inviolabilidad domiciliaria, es claro que no es
lo mismo una diligencia en la que sólo se notifique al particular una resolución determinada y en la que
pueda estimarse irrelevante su presencia para recibirla, que la recepción de una orden de visita que
implica su realización inmediata y la intromisión a su domicilio para revisar sus papeles, bienes y
sistemas de registro contables y, por la otra, con las consecuencias de la recepción del citatorio, pues
conforme al segundo párrafo de la fracción II del precepto en análisis si con posterioridad al citatorio el
contribuyente presenta aviso de cambio de domicilio, la visita podrá llevarse a cabo en el nuevo
domicilio y en el anterior, sin que para ello se requiera nueva orden o ampliación de la orden de visita,
lo que significa una excepción al requisito que tanto el artículo 16 de la Carta Magna como el artículo
43, fracción I, del Código Fiscal establecen para las órdenes de visita domiciliaria, lo que lleva a la
necesidad de que el contribuyente a quien se va a visitar tenga conocimiento indudable de la clase de
diligencia administrativa para la que se le cita, porque sólo así podrá establecerse la consecuencia a
la que se encuentra sujeto si presenta aviso de cambio de domicilio con posterioridad al citatorio. En
consecuencia, conforme al artículo 44, fracción II, primer párrafo, del Código Fiscal Federal, es
requisito de legalidad del citatorio que se especifique que la cita es para la recepción de una orden de
visita, siendo insuficiente que tan sólo se haga alusión a la práctica de una diligencia administrativa.

86
Materia Administrativa

82. Lea los siguientes artículos de la Ley Aduanera: “Artículo 41. Los agentes y apoderados
aduanales serán representantes legales de los importadores y exportadores, en los siguientes casos:
I. Tratándose de las actuaciones que deriven del despacho aduanero de las mercancías, siempre que
se celebren dentro del recinto fiscal. II. Tratándose de las notificaciones que deriven del despacho
aduanero de las mercancías. III. Cuando se trate del acta o del escrito a que se refieren los artículos
150 y 152 de esta Ley. Los importadores y exportadores podrán manifestar por escrito a las
autoridades aduaneras que ha cesado dicha representación, siempre que la misma se presente una
vez notificadas el acta o el escrito correspondiente. Las autoridades aduaneras notificarán a los
importadores y exportadores, además de al representante a que se refiere este artículo, de cualquier
procedimiento que se inicie con posterioridad al despacho aduanero”.- “Artículo 152. (…) la autoridad
aduanera dará a conocer mediante escrito o acta circunstanciada los hechos u omisiones que
impliquen la omisión de contribuciones, cuotas compensatorias y, en su caso, la imposición de
sanciones, y deberá señalarse que el interesado cuenta con un plazo de diez días hábiles, contados a
partir del día siguiente a aquel en que surta efectos la notificación del escrito o acta, a fin de ofrecer
las pruebas y formular los alegatos que a su derecho convenga”. (...) Las autoridades aduaneras
emitirán resolución en un plazo que no excederá de cuatro meses, contados a partir del día siguiente
a aquel en que se encuentre debidamente integrado el expediente. Ahora bien, por conducto de un
agente aduanal, una empresa realiza el despacho aduanero con motivo de la importación de
mercancías; al presentar el pedimento de importación, la autoridad decide iniciar el
procedimiento administrativo en materia aduanera conforme al artículo 152 citado. Al finalizar
el procedimiento, la autoridad emite resolución en la que determina un crédito fiscal, la cual
sólo notifica al agente aduanal y no al importador. En tal caso, conforme al criterio del Alto
Tribunal, diga si esa notificación implica o no el inicio del cómputo para que el importador haga
valer los medios de defensa que estime procedentes contra la resolución determinante del
crédito fiscal.

RESPUESTA: No, la notificación de un crédito determinado a cargo del importador por contribuciones
que se estiman omitidas, realizada únicamente al agente aduanal no debe tomarse como punto de
partida para computar el plazo con que cuenta el referido importador para la promoción del juicio de
nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 180016
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Diciembre de 2004

87
Materia Administrativa
Página: 385
Tesis: 2a./J. 175/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

AGENTE ADUANAL. SI SÓLO A ÉL Y NO AL IMPORTADOR SE NOTIFICÓ EL CRÉDITO FISCAL


POR OMISIÓN DE CONTRIBUCIONES, NO PUEDE INICIAR PARA ÉSTE EL CÓMPUTO DEL
PLAZO PARA SU IMPUGNACIÓN. En términos de los artículos 41 y 152 de la Ley Aduanera, la
representación que la ley otorga a los agentes aduanales para actuar a nombre del importador, se
limita a la realización de los trámites administrativos relativos a la entrada de mercancías al territorio
nacional; de ahí que la notificación de un crédito determinado a cargo del importador por
contribuciones que se estiman omitidas, realizada únicamente al agente aduanal no debe tomarse
como punto de partida para computar el plazo con que cuenta el referido importador para la promoción
del juicio de nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en atención a que
dicho agente carece de representación legal para hacer valer medios de defensa en nombre y
representación del importador, pues los procedimientos o juicios correspondientes no forman parte del
despacho aduanero, motivo por el cual la única notificación que da lugar a computar el plazo de
impugnación es la que debe hacerse al importador.

83. Dentro del juicio de amparo indirecto 315/2002, se concede la protección federal solicitada
por el quejoso, quien tiene el carácter de ejidatario. El juez de Distrito al revisar el expediente,
advierte que durante el procedimiento tendiente a obtener el cumplimiento de la sentencia de
amparo, la parte quejosa no ha presentado ninguna promoción, ni tampoco se ha llevado a
cabo algún acto procesal en un periodo aproximado de dos años. En este supuesto ¿cómo
debe proceder el juez de Distrito?

RESPUESTA: Debe decretar la caducidad de conformidad con el artículo 113 de la Ley de Amparo.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,063
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Noviembre de 2004
Tesis: 2a./J. 159/2004
Página: 121

88
Materia Administrativa
SENTENCIAS DE AMPARO. EN MATERIA AGRARIA OPERA LA CADUCIDAD DE LOS
PROCEDIMIENTOS TENDENTES A OBTENER SU CUMPLIMIENTO, EN TÉRMINOS DEL
ARTÍCULO 113 DE LA LEY DE AMPARO.
De acuerdo con los artículos 107, fracción XVI, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de
diciembre de 1994, y 113 de la Ley de Amparo, adicionado por decreto publicado en ese medio de
difusión el 17 de mayo de 2001, los procedimientos tendentes al cumplimiento de las sentencias de
amparo caducarán por inactividad procesal o por falta de promoción de parte interesada durante el
término de trescientos días, incluidos los inhábiles. Lo anterior resulta aplicable a los juicios de amparo
en materia agraria, ya que de los trabajos deliberativos que originaron la reforma y adición
mencionadas, no se advierte que haya sido intención del Poder Reformador de la Constitución
Federal, ni del legislador ordinario, hacer excepción alguna tratándose de esa materia, sino que, por el
contrario, se buscó promover la seguridad jurídica, evitar la falta de definición del derecho en el país y
abatir los rezagos, finalidades que resultan plenamente válidas en todas las materias, incluyendo la
agraria. No obsta a lo anterior, que en términos del artículo 230 de la Ley de Amparo el recurso de
queja por exceso o defecto en el cumplimiento de la sentencia de amparo proceda en todo tiempo
cuando el quejoso sea un núcleo de población ejidal o comunal, pues ello debe entenderse
condicionado a que el procedimiento de ejecución no haya caducado por inactividad procesal.
Asimismo, el hecho de que el cumplimiento de las sentencias de amparo sea de orden público,
especialmente en materia agraria, no pugna con la caducidad de los procedimientos de ejecución,
toda vez que el interés que tiene la sociedad en que las sentencias de amparo sean acatadas
encuentra legitimación en el interés que, a su vez, tenga el quejoso en obtener su cabal cumplimiento,
en tanto que sólo a él benefician los efectos del fallo protector. De manera que ante el notorio
desinterés que revela la prolongada inactividad procesal, adquiere mayor importancia para la sociedad
la estabilidad del orden jurídico y la certeza de que las situaciones jurídicas creadas a lo largo del
tiempo no correrán indefinidamente el riesgo de ser alteradas por virtud de procedimientos de
ejecución de sentencias en los que el quejoso no haya demostrado interés.

84. Para acreditar la inconstitucionalidad de los actos que reclama de la Secretaría de


Gobernación, la quejosa ofrece una prueba testimonial que debe desahogarse en el extranjero.
En el supuesto de que dicha prueba se ofrezca con las formalidades de ley, ¿cómo debe
proceder el juez federal?

RESPUESTA: Debe admitirse, y condicionarse no sólo a que resulte idónea respecto de los hechos
que se pretenden probar en los términos exigidos por el artículo 87 del Código Federal de
Procedimientos Civiles, sino además a que, a criterio del Juez, no resulte notoriamente impertinente
por haberse ofrecido con el propósito fundamental de provocar la dilación del juicio.

89
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,585
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: P./J. 87/2006
Página: 9

TESTIMONIAL. ES ADMISIBLE EN AMPARO INDIRECTO AUNQUE DEBA DESAHOGARSE EN EL


EXTRANJERO.
Del artículo 150 de la Ley de Amparo, que establece que en el juicio de garantías es admisible toda
clase de pruebas, excepto la de posiciones y las que fueren contra la moral o el derecho, se advierte
la admisibilidad de la prueba testimonial, independientemente de que deba desahogarse en el
extranjero, pues el Legislador no estableció salvedad para esa circunstancia; por el contrario, el
artículo 548 del Código Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria a la Ley de
Amparo en términos de su artículo 2o., prevé la práctica de diligencias en país extranjero para surtir
efectos en juicios tramitados ante tribunales nacionales. No es óbice a la anterior conclusión el hecho
de que la admisión de dicha prueba retrase la resolución del juicio de amparo, ya que la oportunidad
otorgada a las partes para probar los hechos que sustentan su pretensión constituye una formalidad
esencial del procedimiento, pues la garantía de celeridad en la administración de justicia encuentra su
límite natural en el momento en que impide que los procesos jurisdiccionales sirvan, en términos
reales, como mecanismos para administrar justicia, lo que acontece cuando en aras de acortar su
duración se omiten algunas de las formalidades esenciales del procedimiento. Además, la
procedencia de la testimonial ofrecida para desahogarse en el extranjero debe condicionarse no sólo a
que resulte idónea respecto de los hechos que se pretenden probar en los términos exigidos por el
artículo 87 del Código Federal de Procedimientos Civiles, sino además a que, a criterio del Juez, no
resulte notoriamente impertinente por haberse ofrecido con el propósito fundamental de provocar la
dilación del juicio.

RELACIONADA

No. Registro: 176,167


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época

90
Materia Administrativa
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 1a./J. 155/2005
Página: 496

PRUEBA TESTIMONIAL EN EL AMPARO INDIRECTO. SI ES IDÓNEA, DEBE ADMITIRSE AUN


CUANDO SU DESAHOGO SEA EN EL EXTRANJERO. Conforme al artículo 150 de la Ley de
Amparo, en el juicio de garantías debe admitirse cualquier medio de prueba reconocido por la ley,
excepto la prueba de posiciones, las pruebas que no fueren idóneas y las que atenten contra la moral
o contra el derecho; por ello, no es causa legal para desechar una testimonial el hecho de que
pretenda desahogarse en el extranjero, por considerar que el tiempo para ello es excesivo en razón de
la distancia, dado que el derecho de defensa de las partes a ofrecer pruebas no puede supeditarse a
la distancia ni al tiempo en que se desahogarán, siempre y cuando resulten idóneas a juicio del
juzgador. Lo anterior, en virtud de que si bien el juicio de amparo es un proceso constitucional,
concentrado, sumario y de pronta resolución, no por ello pueden coartarse las garantías del debido
proceso y de justicia completa, establecidas en los artículos 14 y 17 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.

85. El artículo 49, fracciones II y III de la Ley Federal de Derechos (vigente en enero de 2005),
dispone: “Se pagará el derecho de trámite aduanero, por las operaciones aduaneras que se
efectúen utilizando un pedimento o el documento aduanero correspondiente en los términos de
la Ley Aduanera, conforme a las siguientes tasas o cuotas: ... II. Del 1.76 al millar sobre el valor
que tengan los bienes, tratándose de la importación temporal de bienes de activo fijo que
efectúen las maquiladoras o las empresas que tengan programas de exportación autorizados
por la Secretaría de Economía o, en su caso, la maquinaria y equipo que se introduzca al
territorio nacional para destinarlos al régimen de elaboración, transformación o reparación en
recintos fiscalizados. III. Tratándose de importaciones temporales de bienes distintos de los
señalados en la fracción anterior siempre que sea para elaboración, transformación o
reparación en programas de maquila o de exportación $178.78.- Asimismo, se pagará la cuota
señalada en el párrafo anterior, por la introducción al territorio nacional de bienes distintos a
los señalados en la fracción II de este artículo, bajo el régimen de elaboración, transformación
o reparación en recintos fiscalizados, así como en los retornos respectivos”. Ahora bien, de
conformidad con el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿la fracción III de la
disposición transcrita resulta contraria o no a los principios constitucionales de
proporcionalidad y equidad tributaria?

RESPUESTA: No resulta contraria a esos principios.

91
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:

Novena Época
No. Registro: 171788
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Agosto de 2007
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Tesis: 2a./J. 130/2007
Página: 504

DERECHOS POR TRÁMITE ADUANERO. EL ARTÍCULO 49, FRACCIÓN III, DE LA LEY FEDERAL
RELATIVA, EN VIGOR A PARTIR DEL 1o. DE ENERO DE 2005, NO TRANSGREDE LOS
PRINCIPIOS DE PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD TRIBUTARIA. El citado precepto, al establecer
la obligación de los contribuyentes de pagar el derecho de trámite aduanero por la importación
temporal de bienes distintos de los señalados en la fracción II del artículo 49 de la Ley Federal de
Derechos, siempre que sea para elaboración, transformación o reparación en programas de maquila o
de exportación, conforme a la cuota de $178.78 (ciento setenta y ocho pesos con setenta y ocho
centavos), no transgrede los principios de proporcionalidad y equidad tributaria contenidos en el
artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues el indicado
monto resulta congruente y aproximado al costo que significa el conjunto de actos y formalidades
relativos a la entrada y salida de mercancía al territorio nacional, que despliegan las autoridades
fiscales en las aduanas, además de prever el mismo trato para los sujetos que realizan las
operaciones aduaneras descritas, lo que significa que se trata en forma igual a los contribuyentes que
se ubiquen en esos supuestos.

86. Los siguientes artículos del Código Fiscal de la Federación que, en lo conducente,
establecen:
“Artículo 13.- La práctica de diligencias por las autoridades fiscales deberá efectuarse en días y
horas hábiles, que son las comprendidas entre las 7:30 y las 18:00 horas. Una diligencia de
notificación iniciada en horas hábiles podrá concluirse en hora inhábil sin afectar su validez.
Tratándose de la verificación de bienes y de mercancías en transporte, se considerarán hábiles todos
los días del año y las 24 horas del día. (…)”
“Artículo 134.- Las notificaciones de los actos administrativos se harán:
I. Personalmente o por correo certificado o mensaje de datos con acuse de recibo, cuando se trate de
citatorios, requerimientos, solicitudes de informes o documentos y de actos administrativos que
puedan ser recurridos.

92
Materia Administrativa
“Artículo 136.- Las notificaciones se podrán hacer en las oficinas de las autoridades fiscales, si las
personas a quienes debe notificarse se presentan en las mismas.
Las notificaciones también se podrán efectuar en el último domicilio que el interesado haya señalado
para efectos del registro federal de contribuyentes o en el domicilio fiscal que le corresponda de
acuerdo con lo previsto en el artículo 10 de este Código. Asimismo, podrán realizarse en el domicilio
que hubiere designado para recibir notificaciones al iniciar alguna instancia o en el curso de un
procedimiento administrativo, tratándose de las actuaciones relacionadas con el trámite o la resolución
de los mismos. (…)”
“Artículo 137.- Cuando la notificación se efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien
deba notificar, le dejará citatorio en el domicilio, sea para que espere a una hora fija del día hábil
siguiente o para que acuda a notificarse, dentro del plazo de seis días, a las oficinas de las
autoridades fiscales.
Tratándose de actos relativos al procedimiento administrativo de ejecución, el citatorio será siempre
para la espera antes señalada y, si la persona citada o su representante legal no esperaren, se
practicará la diligencia con quien se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino. En caso
de que estos últimos se negasen a recibir la notificación, ésta se hará por medio de instructivo que se
fijará en lugar visible de dicho domicilio, debiendo el notificador asentar razón de tal circunstancia para
dar cuenta al jefe de la oficina exactora. (…)”
Una vez que ha leído los artículos transcritos, diga si determina o no la invalidez del citatorio la
omisión en que incurre el notificador, al no asentar la hora en que entrega el citatorio que
precede a una notificación de carácter fiscal.

RESPUESTA: Tal actuación es ilegal, porque ante la omisión de ese dato, la persona notificada no
puede saber si la diligencia de entrega del citatorio se practicó en horas hábiles.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 195,396
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
VIII, Octubre de 1998
Tesis: 2a./J. 75/98
Página: 502

NOTIFICACIONES FISCALES. EL CITATORIO QUE LAS PRECEDE DEBE CONTENER LA HORA


EN QUE SE ENTREGUE.

93
Materia Administrativa
Si bien los artículos 134, 136 y 137 del Código Fiscal de la Federación, no exigen terminantemente
que en los citatorios se asiente la hora en que se entreguen, lo cierto es que ante la omisión de ese
dato, la persona notificada no puede saber si la diligencia se practicó en horas hábiles, por lo que tales
disposiciones no pueden analizarse en forma aislada, sino en concordancia con los preceptos
aplicables a las diligencias de notificación que contiene tal ordenamiento, debiendo observarse
obligatoriamente para que los actos de autoridad puedan reputarse legales, y se salvaguarde la
seguridad jurídica de la persona notificada. Por tanto, al señalar el artículo 13 del ordenamiento citado
que las diligencias que practiquen las autoridades fiscales deben efectuarse entre las 07:30 y las
18:00 horas por conceptuarse éstas como hábiles, es necesario que en el citatorio se asiente la hora
en que se practicó la diligencia para determinarse si se cumplió con esta disposición, pues de no
efectuarse en los términos señalados, esa diligencia debe reputarse ilegal.

87. El artículo 137 del Código Fiscal de la Federación, dispone: “Cuando la notificación se
efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio
en el domicilio, sea para que espere a una hora fija del día hábil siguiente o para que acuda a
notificarse, dentro del plazo de seis días, a las oficinas de las autoridades fiscales.- Tratándose
de actos relativos al procedimiento administrativo de ejecución, el citatorio será siempre para
la espera antes señalada y, si la persona citada o su representante legal no esperaren, se
practicará la diligencia con quien se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino.
En caso de que estos últimos se negasen a recibir la notificación, ésta se hará por medio de
instructivo que se fijará en lugar visible de dicho domicilio, debiendo el notificador asentar
razón de tal circunstancia para dar cuenta al jefe de la oficina exactora.- Si las notificaciones se
refieren a requerimientos para el cumplimiento de obligaciones no satisfechas dentro de los
plazos legales, se causarán a cargo de quien incurrió en el incumplimiento los honorarios que
establezca el reglamento de este Código”. Por otra parte, los artículos 145, 151 y 152 del propio
código, establecen la facultad de las autoridades fiscales para hacer efectivo un crédito fiscal
exigible a través del procedimiento administrativo de ejecución, señalando que en caso de que
no se encuentre al deudor al realizar la diligencia de requerimiento de pago, se le dejará
citatorio para que espere al notificador en su domicilio a la hora precisada. Ahora bien, de
conformidad con lo que dispone el artículo 137 del Código Tributario Federal, cuando se trate
de actos relativos al procedimiento administrativo de ejecución, en el citatorio que al efecto se
deje ¿existe la obligación de especificar el objeto de la diligencia?

RESPUESTA: No es obligatorio especificar en el citatorio que la actuación tiene como finalidad el


requerimiento de pago del crédito vencido y, en su caso, el embargo de bienes bastantes para
garantizarlo, porque no existe disposición expresa que vincule a la autoridad administrativa a realizar
tales precisiones.

94
Materia Administrativa
JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 178,041
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Julio de 2005
Tesis: 2a./J. 75/2005
Página: 476

CITATORIO PREVIO EN EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE EJECUCIÓN. NO EXISTE


OBLIGACIÓN DE ESPECIFICAR EL OBJETO DE LA DILIGENCIA.
Los artículos 137, 145, 151 y 152 del Código Fiscal de la Federación establecen la facultad de las
autoridades fiscales para hacer efectivo un crédito fiscal exigible a través del procedimiento
administrativo de ejecución, señalando que en caso de que no se encuentre al deudor al realizar la
diligencia de requerimiento de pago, se le dejará citatorio para que espere al notificador en su
domicilio a la hora precisada, a fin de que la notificación se realice personalmente. Ahora bien, aun
cuando es cierto que el segundo párrafo del indicado artículo 137 establece que el citatorio será
siempre para la espera señalada, también lo es que dicha frase debe interpretarse en relación con el
primer párrafo de dicho precepto, que prevé que "Cuando la notificación se efectúe personalmente y el
notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio en el domicilio, sea para que espere
a una hora fija del día hábil siguiente o para que acuda a notificarse", por lo que en ese sentido, no es
obligatorio especificar en el citatorio que la actuación tiene como finalidad el requerimiento de pago del
crédito vencido y, en su caso, el embargo de bienes bastantes para garantizarlo, porque no existe
disposición expresa que vincule a la autoridad administrativa a realizar tales precisiones.

88. Los artículos 134 a 137 del Código Fiscal de la Federación establecen los requisitos que
deben reunir las notificaciones personales de los actos administrativos. Además de esos
requisitos, para que una notificación personal de un acto administrativo fiscal tenga validez
¿se necesita que el notificador se identifique ante la persona con quien va a entender la
diligencia?

RESPUESTA: Es innecesario, porque lo trascendente es la observancia de una serie de requisitos


para garantizar tal conocimiento, pero no así de la persona del notificador, quien aunque figura como
el ejecutor del acto de autoridad, juega un papel secundario en la finalidad de éste.

JUSTIFICACIÓN:

95
Materia Administrativa
No. Registro: 179,849
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Diciembre de 2004
Tesis: 2a./J. 187/2004
Página: 423

NOTIFICACIÓN DE ACTOS ADMINISTRATIVOS. PARA SU VALIDEZ NO ES NECESARIO QUE


LOS NOTIFICADORES SE IDENTIFIQUEN ANTE LA PERSONA CON QUIEN VAN A ENTENDER LA
DILIGENCIA RELATIVA.
Los artículos 134 a 137 del Código Fiscal de la Federación establecen la forma en que deben
practicarse las notificaciones; sin embargo, ninguno de ellos señala que la persona que lleve a cabo la
diligencia deba identificarse ante el notificado, pues la notificación no constituye una resolución
administrativa, sino la comunicación de ésta, por lo que no tiene contenido particular, sino que
transmite el del acto que la antecede, además de que constituye la actuación que complementa una
decisión de la autoridad administrativa. Ahora bien, en el procedimiento administrativo en materia
fiscal es necesario que los actos de autoridad sean notificados a las partes, pues ello constituye un
derecho de los particulares y una garantía de seguridad jurídica frente a la actividad de la
administración tributaria; sin embargo, el hecho de que el notificador no se identifique ante la persona
con quien entienda la diligencia, no implica que tal actuación carezca de validez, si la formalidad
esencial del procedimiento de comunicar a los particulares las decisiones de la autoridad
administrativa consiste en hacerlas de su conocimiento. Lo anterior es así, porque lo que resulta
trascendente es la observancia de una serie de requisitos para garantizar tal conocimiento, pero no
así de la persona del notificador, quien aunque figura como el ejecutor del acto de autoridad, juega un
papel secundario en la finalidad de éste; de ahí que su identificación constituya una formalidad
accidental, pues lo que tiene relevancia es su actuación. En consecuencia, basta con que se
mencione que la diligencia de notificación fue realizada por la persona señalada para ese efecto, para
que aquélla tenga validez.

89. ¿En cuál juez de Distrito recae la competencia para conocer de un juicio de amparo
promovido contra una ley fiscal federal con motivo de su primer acto de aplicación, cuando
éste consiste en la declaración y pago de una contribución por medios electrónicos?

RESPUESTA: El Juez de Distrito que ejerza jurisdicción en el lugar del domicilio fiscal del
contribuyente, el cual coincide con la circunscripción territorial de la unidad administrativa del Servicio
de Administración Tributaria a la que se entienden dirigidos la declaración y el pago relativos, por ser

96
Materia Administrativa
aquel en que tuvo ejecución el acto de aplicación y producirá sus consecuencias de control y
fiscalización autoritarios.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 185,231
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Enero de 2003
Tesis: 2a./J. 146/2002
Página: 324

COMPETENCIA PARA CONOCER DE UN JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA UNA LEY


FISCAL FEDERAL CON MOTIVO DE SU PRIMER ACTO DE APLICACIÓN, CONSISTENTE EN LA
DECLARACIÓN Y PAGO DE LA CONTRIBUCIÓN POR MEDIOS ELECTRÓNICOS.
CORRESPONDE AL JUEZ DE DISTRITO QUE EJERCE JURISDICCIÓN EN EL LUGAR DEL
DOMICILIO FISCAL DEL CONTRIBUYENTE.
Conforme al artículo 36 de la Ley de Amparo si el acto reclamado en un juicio de garantías requiere
ejecución material, será competente el Juez de Distrito que ejerza jurisdicción en el lugar donde dicho
acto deba tener ejecución, trate de ejecutarse, se ejecute o se haya ejecutado. Ahora bien, si se
reclama en un juicio de amparo indirecto una ley fiscal federal con motivo de su primer acto de
aplicación, consistente en la declaración y pago de la contribución en ella establecida, efectuados a
través de medios electrónicos, debe considerarse competente para conocer del juicio el Juez de
Distrito que ejerza jurisdicción en el lugar del domicilio fiscal del contribuyente, el cual coincide con la
circunscripción territorial de la unidad administrativa del Servicio de Administración Tributaria a la que
se entienden dirigidos la declaración y el pago relativos, por ser aquel en que tuvo ejecución el acto de
aplicación y producirá sus consecuencias de control y fiscalización autoritarios, pues el criterio general
establecido en la legislación fiscal para efectos de vinculación del contribuyente al cumplimiento de
sus obligaciones fiscales es el de su domicilio fiscal, que se precisa en el artículo 10 del Código Fiscal
de la Federación, y en relación con el cual se realiza su control por la unidad administrativa regional
en cuya circunscripción se ubica. Lo anterior es así, pues si bien es cierto que formalmente la
declaración presentada por medios electrónicos se dirige, en general, al Servicio de Administración
Tributaria, el cual, conforme al artículo 4o. de la Ley que lo regula tiene su domicilio en la Ciudad de
México, donde se ubican sus oficinas centrales, también lo es que la introducción de los medios
electrónicos como vía para el cumplimiento de las obligaciones fiscales sólo tuvo por finalidad el
simplificar a los contribuyentes tal cumplimiento, pero no modificar el criterio del domicilio fiscal como
lugar de vinculación de los contribuyentes a dicho cumplimiento, ni el régimen de distribución de

97
Materia Administrativa
facultades entre los órganos que conforman tal dependencia bajo el criterio de desconcentración para
el logro de una administración tributaria accesible, eficiente y cercana a los contribuyentes, por lo que
la declaración y el pago relativos deben entenderse dirigidos a la unidad administrativa que ejerce el
control sobre el contribuyente; además, considerar que la ejecución del acto tuvo lugar en la Ciudad
de México por encontrarse en ella el domicilio del Servicio de Administración Tributaria sería sustentar
un criterio contrario al principio de expeditez en la administración de justicia que consagra el artículo
17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, toda vez que llevaría a concentrar en
los Juzgados de Distrito que ejercen jurisdicción en tal entidad los juicios promovidos contra leyes
fiscales cuando el avance tecnológico computacional tiende a que la mayoría de los contribuyentes
cumpla sus obligaciones a través de medios electrónicos.

90. El artículo 34 del Código Fiscal de la Federación vigente a partir del 1o. de enero de 2007,
en lo que interesa, dice:
“Las respuestas recaídas a las consultas a que se refiere este artículo no serán obligatorias para los
particulares, por lo cual éstos podrán impugnar, a través de los medios de defensa establecidos en las
disposiciones aplicables, las resoluciones definitivas en las cuales la autoridad aplique los criterios
contenidos en dichas respuestas.”
Ahora bien, diga si esta última porción normativa es congruente con lo previsto en el artículo
14 de la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en cuanto a la
posibilidad de impugnar únicamente resoluciones definitivas en el juicio contencioso
administrativo, y con el principio de autodeterminación de los tributos.

RESPUESTA: Es congruente, ya que el propio legislador modificó los efectos de las consultas siendo
congruente con la regulación en materia fiscal, un ejemplo de ello es el artículo 14 de la Ley Orgánica
del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa que al señalar los actos en contra de los cuales
puede interponerse juicio de nulidad, hace referencia a las resoluciones definitivas, actos
administrativos y procedimientos que se indican en el mismo, siendo que en ninguno de estos
supuestos puede ubicarse la respuesta a una consulta fiscal, ya que, como se ha mencionado, ésta no
constituye un acto que determine una situación fiscal al particular, ni obliga al mismo. (Así se advierte
de la ejecutoria de la que derivó la jurisprudencia que se cita).

JUSTIFICACIÓN:
Novena Época
Registro: 167548
Instancia: Primera Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo : XXIX, Abril de 2009
Materia(s): Constitucional, Administrativa

98
Materia Administrativa
Tesis: 1a./J. 43/2009
Página: 135

CONSULTAS FISCALES. EL ARTÍCULO 34 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN NO


VIOLA LA GARANTÍA DE SEGURIDAD JURÍDICA (LEGISLACIÓN VIGENTE A PARTIR DEL 1o.
DE ENERO DE 2007). El hecho de que conforme al citado precepto legal, reformado por decreto
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 27 de diciembre de 2006, los particulares no puedan
impugnar las respuestas recaídas a las consultas fiscales realizadas a la autoridad, sino sólo las
resoluciones definitivas en las que ésta aplique los criterios contenidos en dichas respuestas, no viola
la garantía de seguridad jurídica contenida en los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, pues tales consultas no son actos vinculatorios que produzcan efectos en
la esfera jurídica de los gobernados. Ello es así, porque no se deja al arbitrio de la autoridad la
decisión del momento en que ésta, mediante el ejercicio de sus facultades de fiscalización, debe
aplicar el criterio emitido en la respuesta a la consulta que se le haya formulado, ya que el artículo 67
del mencionado Código expresamente señala el plazo en que se extinguen dichas facultades.

91. Se promueve un juicio de amparo en contra de un requerimiento de información y


documentación que formuló la Comisión Federal de Competencia para investigar prácticas que
pudieran resultar monopólicas. En este caso, ¿debe negarse o concederse la suspensión
provisional solicitada por el quejoso?

RESPUESTA: Debe negarse en virtud de no satisfacerse el requisito contemplado en la fracción II del


artículo 124 de la Ley de Amparo, consistente en que no se afecte el interés social, ni se contravengan
disposiciones de orden público, pues de lo contrario se permitiría a los quejosos dejar de proporcionar
informes y documentos, lo cual haría nugatorias las facultades respectivas.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 181,645
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Abril de 2004
Tesis: 2a./J. 37/2004
Página: 447

SUSPENSIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO. NO PROCEDE CONCEDERLA CONTRA LOS


REQUERIMIENTOS DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN FORMULADOS POR LA COMISIÓN

99
Materia Administrativa
FEDERAL DE COMPETENCIA EN EJERCICIO DE SUS FUNCIONES PARA INVESTIGAR
PRÁCTICAS MONOPÓLICAS, PORQUE DE OTORGARSE SE AFECTARÍA EL INTERÉS SOCIAL Y
SE CONTRAVENDRÍAN DISPOSICIONES DE ORDEN PÚBLICO.
Es improcedente conceder la suspensión solicitada en contra de los requerimientos de información y
documentación formulados por la Comisión Federal de Competencia en ejercicio de sus atribuciones
previstas en los artículos 24, fracción I y 31, primer párrafo, de la Ley Federal de Competencia
Económica, dirigidas a investigar prácticas que pueden resultar monopólicas, en virtud de no
satisfacerse el requisito contemplado en la fracción II del artículo 124 de la Ley de Amparo,
consistente en que no se afecte el interés social, ni se contravengan disposiciones de orden público.
Lo anterior porque la ley citada en primer lugar, conforme a su artículo 1o., es reglamentaria del
artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y, por ende, de orden público
e interés social, por lo que al ser su fin principal proteger el proceso de libre concurrencia en todas las
áreas de la economía nacional, mediante la prevención, sanción y eliminación de monopolios,
prácticas monopólicas y demás sistemas que afecten el expedito funcionamiento del mercado,
obligando al público consumidor a pagar precios altos en beneficio indebido de una o varias personas,
los indicados requerimientos no son susceptibles de suspenderse, porque de lo contrario se permitiría
a las quejosas dejar de proporcionar los informes y documentos requeridos, con lo cual se harían
nugatorias las facultades relativas y se paralizaría el procedimiento de investigación respectivo.

92. En términos de la fracción II del artículo 124 de la Ley de Amparo, procede otorgar la
suspensión cuando no se siga perjuicio al interés social, ni se contravengan disposiciones de
orden público. De conformidad con la interpretación que la Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha hecho de esa fracción, la suspensión en contra del nombramiento de un interventor
con cargo a la caja de una negociación, con motivo de la traba de un embargo por parte de las
autoridades fiscales, ¿resulta procedente o improcedente?

RESPUESTA: Procedente, pues dada la naturaleza de las funciones del interventor, es evidente que
su nombramiento conlleva daños y perjuicios de difícil reparación en la esfera jurídica de la empresa
intervenida, pues ésta se somete a la vigilancia y control de sus ingresos por parte del interventor.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 184,744
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Febrero de 2003

100
Materia Administrativa
Tesis: 2a./J. 5/2003
Página: 278

SUSPENSIÓN EN MATERIA FISCAL. PROCEDE OTORGARLA EN CONTRA DEL


NOMBRAMIENTO DEL INTERVENTOR CON CARGO A LA CAJA.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 124 de la Ley de Amparo, la suspensión del acto
reclamado procede siempre que se colmen los siguientes supuestos: I. Que la solicite el agraviado; II.
Que no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden público; y, III. Que
sean de difícil reparación los daños y perjuicios que se causen al agraviado con la ejecución del acto.
En ese tenor, en el caso del nombramiento de un interventor con cargo a la caja, efectuado con motivo
de la traba de un embargo en la negociación por parte de las autoridades fiscales, procede decretar la
suspensión solicitada, ya que, dada la naturaleza de las funciones propias del interventor, que se
desprenden del artículo 165 del Código Fiscal de la Federación, en relación con el 555 del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, es evidente que su nombramiento conlleva daños y
perjuicios de difícil reparación en la esfera jurídica de la empresa intervenida, pues ésta se somete a
la vigilancia y control de sus ingresos por parte del interventor, quien no sólo inspecciona el manejo de
la negociación, sino que, además, puede valorar si los fondos y los bienes de la empresa son
utilizados convenientemente e, incluso, puede tomar medidas provisionales que redunden en las
actividades propias de aquélla; además, con la concesión de esta medida cautelar no se origina
perjuicio alguno al interés social ni se contravienen disposiciones de orden público, ya que los efectos
legales de su otorgamiento únicamente recaen sobre la esfera jurídica de la empresa intervenida. Por
lo tanto, debe estimarse procedente la suspensión pedida en contra del nombramiento del interventor
con cargo a la caja de una negociación, en la inteligencia de que el juzgador deberá resolver lo
relativo a la garantía correspondiente con base en su prudente arbitrio, en términos de lo dispuesto en
el artículo 135 de la Ley de Amparo.

93. El artículo 32, fracción XXVI, de la Ley del Impuesto sobre la Renta dispone: “Para los
efectos de este Título, no serán deducibles: […] XXVI. Los intereses que deriven del monto de
las deudas del contribuyente que excedan del triple de su capital contable que provengan de
deudas contraídas con partes relacionadas residentes en el extranjero en los términos del
artículo 215 de la Ley.” (Conforme al artículo 215, son partes relacionadas dos o más personas
cuando una parte participa de manera directa o indirecta en la administración, control o capital
de la otra, o cuando una persona o grupo de personas participa de manera directa o indirecta
en la administración, control o capital de dichas personas). La prohibición que establece este
artículo para deducir intereses, ¿es una norma heteroaplicativa o autoaplicativa?

RESPUESTA: Es de naturaleza autoaplicativa, es decir de individualización incondicionada, ya que la


prohibición de deducir tales intereses conforme a las mencionadas reglas nace con la sola vigencia de

101
Materia Administrativa
la norma, es decir, se actualiza con la circunstancia de que el contribuyente se ubique en tales
supuestos.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,386
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 1a./J. 65/2007
Página: 572

RENTA. EL ARTÍCULO 32, FRACCIÓN XXVI, DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO ES DE


NATURALEZA AUTOAPLICATIVA (LEGISLACIÓN VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE ENERO DE
2005).
El citado precepto adicionado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1o.
de diciembre de 2004, que establece un límite en la deducción de la parte de los intereses derivados
de deudas que tenga el contribuyente en exceso en relación con su capital en la proporción de 3 a 1,
provenientes de capitales tomados en préstamo otorgados por una o más personas que se consideren
partes relacionadas del causante residentes en el extranjero, así como de los que provengan de
capitales tomados en préstamo de una parte independiente residente en el extranjero, es de
naturaleza autoaplicativa, o sea de individualización incondicionada, ya que la prohibición de deducir
tales intereses conforme a las mencionadas reglas nace con la sola vigencia de la norma, es decir, se
actualiza con la circunstancia de que el contribuyente se ubique en tales supuestos. Esto es, la adición
del artículo 32, fracción XXVI, de la Ley del Impuesto sobre la Renta trajo como resultado la creación
de situaciones concretas de derecho en torno de un sistema de deducción con el que venían
operando los contribuyentes personas morales, pues el referido numeral establece el conjunto de
disposiciones relacionadas con la mecánica para determinar la parte del universo de intereses a cargo
del contribuyente que cumplan con la cualidad descrita y excedan el límite anteriormente señalado
que, consecuentemente, no serán deducibles, implicando cambios en su esquema contable y fiscal,
sin que sea relevante el momento en que jurídica y fácticamente se actualiza la sanción de la propia
norma consistente en el impedimento a deducir dichos intereses.

94. El artículo 137 del Código Fiscal de la Federación establece: “Cuando la notificación se
efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio
en el domicilio, sea para que espere a una hora fija del día hábil siguiente o para que acuda a

102
Materia Administrativa
notificarse, dentro del plazo de seis días, a las oficinas de las autoridades fiscales”. Ahora
bien, el notificador entiende la notificación con una persona distinta a aquella a la que se dirige
la notificación, porque ésta no atendió el citatorio, y la persona con quien entiende la diligencia
es la misma que recibió el citatorio. En este caso, en el acta circunstanciada que levante el
notificador ¿será necesario que se detalle que la persona con la que se entiende la diligencia
fue la misma que informó sobre la ausencia del notificado o bastará que contenga los datos de
la persona con quien se entendió la diligencia?

RESPUESTA: Basta con que se asienten los datos de la persona con quien se entendió la diligencia,
para que pueda presumirse que fue la misma que informó sobre la ausencia del destinatario.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,470
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 2a./J. 60/2007
Página: 962

NOTIFICACIÓN PERSONAL. EN LA PRACTICADA EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 137 DEL


CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, BASTA QUE EN EL ACTA RELATIVA SE ASIENTE EL
NOMBRE DE LA PERSONA CON QUIEN SE ENTENDIÓ LA DILIGENCIA, PARA PRESUMIR QUE
FUE LA MISMA QUE INFORMÓ AL NOTIFICADOR SOBRE LA AUSENCIA DEL DESTINATARIO.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia 2a./J. 15/2001,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XIII, abril de
2001, página 494, sostuvo que el notificador debe levantar acta circunstanciada de las razones por las
cuales entendió la notificación con una persona distinta del destinatario, para lo cual deberá precisar el
domicilio en el que se constituyó, los datos de quien recibió el citatorio, así como los de la persona con
quien se entendió la diligencia. En relación con lo anterior, conviene precisar que conforme al artículo
137 del Código Fiscal de la Federación, una vez que el notificador se constituye en el domicilio del
destinatario, debe requerir su presencia, y en caso de no encontrarlo, dejar citatorio para que lo
espere a hora fija del día hábil siguiente, fecha en la cual requerirá nuevamente la presencia del
interesado, y en caso de que quien lo reciba le informe que no se encuentra presente, el notificador
deberá practicar la diligencia con el informante, esto significa que la persona con quien se entiende la
diligencia y la que informa son la misma, de modo que basta con que se asienten los datos de la

103
Materia Administrativa
persona con quien se entendió la diligencia, para que pueda presumirse que fue la misma que informó
sobre la ausencia del destinatario.

Contradicción de tesis 25/2007-SS. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado en
Materias Administrativa y Civil del Décimo Cuarto Circuito, el Segundo Tribunal Colegiado del
Vigésimo Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito. 28 de
marzo de 2007. Cinco votos. Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretarios: Israel
Flores Rodríguez y Jonathan Bass Herrera.

Tesis de jurisprudencia 60/2007. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del dieciocho de abril de dos mil siete.

Nota: La tesis 2a./J. 15/2001 citada, aparece publicada con el rubro: "NOTIFICACIÓN FISCAL DE
CARÁCTER PERSONAL. DEBE LEVANTARSE RAZÓN CIRCUNSTANCIADA DE LA DILIGENCIA
(INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 137 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN)."

95. El artículo 28 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo establece: “El


demandante, podrá solicitar la suspensión de la ejecución del acto administrativo impugnado,
cuando la autoridad ejecutora niegue la suspensión, rechace la garantía ofrecida o reinicie la
ejecución, cumpliendo con los siguientes requisitos. […] III. Ofrecer, en su caso, las pruebas
documentales relativas al ofrecimiento de garantía, a la solicitud de suspensión presentada
ante la autoridad ejecutora y, si la hubiere, la documentación en que conste la negativa de la
suspensión, el rechazo de la garantía o el reinicio de la ejecución, únicas admisibles en la
suspensión. […] VII. Exponer en el escrito de solicitud de suspensión de la ejecución del acto
impugnado, las razones por las cuáles considera que debe otorgarse la medida y los perjuicios
que se causarían en caso de la ejecución de los actos cuya suspensión se solicite. […] IX. El
Magistrado Instructor, en el auto que acuerde la solicitud de suspensión de la ejecución del
acto impugnado, podrá decretar la suspensión provisional, siempre y cuando con ésta no se
afecte al interés social, se contravenga disposiciones de orden público o quede sin materia el
juicio, y se esté en cualquiera de los siguientes supuestos: a) Que no se trate de actos que se
hayan consumado de manera irreparable; b) Que se le causen al demandante daños mayores
de no decretarse la suspensión, y c) Que sin entrar al análisis del fondo del asunto, se advierta
claramente la ilegalidad manifiesta del acto administrativo impugnado”. Conforme a la
interpretación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, diga si este artículo establece
mayores requisitos que la Ley de Amparo para otorgar la suspensión y, por ende, no debe
agotarse el juicio contencioso administrativo antes de promover el juicio de garantías.

104
Materia Administrativa
RESPUESTA: Sí, establece mayores requisitos, por tanto, al actualizarse la excepción al principio de
definitividad, es factible acudir directamente al juicio de amparo sin agotar previamente el juicio
contencioso administrativo ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,342
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 2a./J. 56/2007
Página: 1103

RESOLUCIONES ADMINISTRATIVAS IMPUGNABLES ANTE EL TRIBUNAL FEDERAL DE


JUSTICIA FISCAL Y ADMINISTRATIVA. NO ES NECESARIO AGOTAR EL JUICIO
CORRESPONDIENTE, PREVIAMENTE AL AMPARO, AL PREVER EL ARTÍCULO 28 DE LA LEY
FEDERAL DE PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO MAYORES REQUISITOS
PARA CONCEDER LA SUSPENSIÓN QUE LOS PREVISTOS EN LA LEY QUE RIGE EL JUICIO DE
GARANTÍAS.
Del examen comparativo del citado precepto con los artículos 124, 125 y 135 de la Ley de Amparo, se
advierte que se actualiza la excepción al principio de definitividad prevista en la fracción XV del
artículo 73 de la Ley de Amparo, en virtud de que el artículo 28 de la Ley Federal de Procedimiento
Contencioso Administrativo establece mayores requisitos para conceder la suspensión del acto
reclamado que la Ley de Amparo, a saber: 1) circunscribe la posibilidad de solicitar la medida cautelar
a los supuestos en que la autoridad ejecutora niegue la suspensión, rechace la garantía ofrecida o
reinicie la ejecución; 2) obliga al solicitante a ofrecer, en su caso, las pruebas documentales relativas
al ofrecimiento de la garantía, a la solicitud de suspensión presentada ante la autoridad ejecutora y, si
la hubiere, la documentación en que conste la negativa de la suspensión, el rechazo de la garantía o
el reinicio de la ejecución; 3) obliga a ofrecer garantía mediante billete de depósito o póliza de fianza,
para reparar los daños o indemnizar por los perjuicios que pudieran causarse a la demandada o
terceros con la suspensión si no se obtiene sentencia favorable en el juicio -debiendo expedir dichos
documentos a favor de las partes demandadas-; 4) constriñe a exponer en el escrito de solicitud de
suspensión, las razones por las cuales se considera que se debe otorgar la medida cautelar y los
perjuicios que se causarían en caso de la ejecución de los actos cuya suspensión se solicite; 5)
condiciona el otorgamiento de la suspensión a que, sin entrar al fondo del asunto, se advierta
claramente la ilegalidad manifiesta del acto impugnado; y, 6) establece que se otorgará la suspensión
si la solicitud es promovida por la autoridad demandada por haberse concedido indebidamente. En

105
Materia Administrativa
ese tenor, al actualizarse la excepción al principio de definitividad aludido, es factible acudir
directamente al juicio de amparo sin agotar previamente el juicio contencioso administrativo ante el
Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

96. En un juicio de amparo, se concede al quejoso la protección constitucional contra la


aplicación de una ley local que regula el cobro de un impuesto. Uno de los efectos de la
concesión consiste en la devolución del monto que se pagó con motivo de la aplicación del
precepto reclamado. La autoridad informa al juez de Distrito que, en cumplimiento a la
ejecutoria de amparo, puso a disposición del quejoso un contrarrecibo de cuenta por liquidar
certificado que puede canjear por un cheque de caja en la Tesorería. En este caso, ¿la
autoridad acreditó el cumplimiento de la sentencia de amparo?

RESPUESTA: No, es insuficiente para tener por cumplida la ejecutoria de amparo.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,676
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Abril de 2007
Tesis: 2a./J. 40/2007
Página: 529

SENTENCIA DE AMPARO. LA ENTREGA AL QUEJOSO DEL CONTRARRECIBO DE CUENTA POR


LIQUIDAR CERTIFICADO EMITIDO POR LAS ADMINISTRACIONES TRIBUTARIAS DE LA
SECRETARÍA DE FINANZAS DEL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL, ES INSUFICIENTE PARA
ACREDITAR SU CUMPLIMIENTO.
La entrega del indicado documento que emiten las citadas dependencias para poner a disposición de
la quejosa un cheque de caja con motivo de la devolución de impuestos derivada del otorgamiento de
un amparo, no acredita que la quejosa efectivamente hubiera recibido el indicado título de crédito y
que, por tanto, se hubiere dado cumplimiento a la ejecutoria respectiva, pues por la mecánica de las
devoluciones de impuestos corresponde a la quejosa hacer efectivo el contrarrecibo de cuenta por
liquidar certificado ante la Tesorería del Distrito Federal, siendo esta última autoridad a quien le
compete demostrar que aquélla recibió el numerario señalado en el referido documento.

106
Materia Administrativa
97. El artículo 135 de la Ley de Amparo estatuye: “Cuando el amparo se pida contra el cobro de
contribuciones y aprovechamientos, podrá concederse discrecionalmente la suspensión del
acto reclamado, la que surtirá efectos previo depósito del total en efectivo de la cantidad a
nombre de la Tesorería de la Federación o la de la entidad federativa o municipio que
corresponda, depósito que tendrá que cubrir el monto de las contribuciones,
aprovechamientos, multas y accesorios que se lleguen a causar, asegurando con ello el interés
fiscal”. Ahora bien, se promueve un juicio de amparo en contra de un embargo precautorio
trabado sobre las cuentas bancarias del quejoso, en virtud de que éste se negó a proporcionar
su contabilidad para que la autoridad pudiera verificar el cumplimiento de sus obligaciones
fiscales (artículo 145-A, fracción III del Código Fiscal de la Federación). En otras palabras, el
embargo precautorio reclamado se decretó sin existir un crédito fiscal. En este caso, en
términos del artículo 135 de la Ley de Amparo, si se concede la suspensión, ¿debe
condicionarse al otorgamiento de alguna garantía?

RESPUESTA: No surte efectos sin garantía alguna, pues no existe crédito fiscal determinado ni
tercero perjudicado que pudiera resultar afectado en términos del artículo 125 indicado, sin que pueda
estimarse como tercero perjudicado a la autoridad fiscal.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,061
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 26/2007
Página: 299

CUENTAS BANCARIAS. LA SUSPENSIÓN CONTRA SU EMBARGO PRECAUTORIO SURTE


EFECTOS SIN GARANTÍA ALGUNA.
De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo se advierte que tratándose de la materia tributaria,
para que la suspensión surta efectos, la quejosa debe garantizar el interés fiscal cuando previamente
se ha determinado algún crédito por la autoridad o, en su caso, puedan causarse daños y perjuicios a
un tercero. En esa virtud, cabe concluir que la suspensión contra el embargo precautorio a cuentas
bancarias del contribuyente efectuado por la autoridad fiscal, al actualizarse el supuesto del artículo
145, fracción III, del Código Fiscal de la Federación (actualmente 145-A, fracción III), esto es, sin
existir crédito fiscal y por haberse negado a proporcionar la contabilidad que acredite el cumplimiento
de las disposiciones fiscales, la medida cautelar surte efectos sin necesidad de otorgar garantía, sin

107
Materia Administrativa
prejuzgar sobre las consecuencias fiscales que pudieran actualizarse por la conducta omisiva del
contribuyente. Lo anterior es así, en virtud de que no existe crédito fiscal determinado ni tercero
perjudicado que pudiera resultar afectado en términos del artículo 125 indicado, sin que pueda
estimarse como tercero perjudicado a la autoridad fiscal, ya que ésta, conforme al artículo 11 de la Ley
citada, tiene el carácter de autoridad responsable y no puede reunir ambas calidades en las mismas
circunstancias.

98. Lea el siguiente artículo de la Ley Federal de Protección al Consumidor: “Artículo 25 bis.-
La Procuraduría podrá aplicar las siguientes medidas precautorias cuando se afecte o pueda
afectar la vida, la salud, la seguridad o la economía de una colectividad de consumidores: I.
Inmovilización de envases, bienes, productos y transportes; II. El aseguramiento de bienes o
productos en términos de lo dispuesto por el artículo 98 ter de esta ley; III. Suspensión de la
comercialización de bienes, productos o servicios; IV. Colocación de sellos de advertencia, y V.
Ordenar la suspensión de información o publicidad a que se refiere el artículo 35 de esta ley”.
Ahora bien, conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tales
medidas precautorias ¿deben considerarse, por su naturaleza, actos privativos respecto de los
cuales debe observarse, previamente a su dictado, la garantía de audiencia?
RESPUESTA: No son actos privativos, por lo que no rige la garantía de audiencia previa.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,211
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Tesis: 1a./J. 17/2007
Página: 476

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR. LAS MEDIDAS PRECAUTORIAS CONTENIDAS EN EL


ARTÍCULO 25 BIS DE LA LEY FEDERAL RELATIVA, VIGENTE A PARTIR DEL 4 DE MAYO DE
2004, NO CONSTITUYEN ACTOS PRIVATIVOS, POR LO QUE NO SE RIGEN POR LA GARANTÍA
DE PREVIA AUDIENCIA.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que la citada garantía, contenida en el
artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sólo rige respecto de actos
privativos, entendiéndose por tales los que en sí mismos persiguen la privación con efectos definitivos
y no provisionales o accesorios. Ahora bien, si se toma en cuenta que las medidas precautorias

108
Materia Administrativa
previstas en el artículo 25 BIS de la Ley Federal de Protección al Consumidor, consistentes en
inmovilización de envases, bienes, productos y transportes; aseguramiento de bienes o productos;
suspensión de la comercialización de bienes, productos o servicios; colocación de sellos de
advertencia, así como la suspensión de información o publicidad a que se refiere el numeral 35 de
dicha Ley, no constituyen actos de privación definitiva sino que son medidas meramente precautorias,
es indudable que previamente a su imposición no opera la referida garantía de previa audiencia.

99. En un juicio de amparo, el quejoso reclama la designación de un interventor con cargo a la


caja en la negociación de su propiedad, decretada dentro de un procedimiento administrativo
de ejecución. Conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿es
procedente o no el juicio de amparo indirecto?

RESPUESTA: Es procedente, en atención a los efectos jurídicos y al impacto severo, que la


intervención con cargo a la caja, causa a las actividades y a la libre disposición del patrimonio de la
negociación, que inclusive puede traducirse en una situación de perjuicio irreparable para el
contribuyente, ya que tal acto limita la disposición de su patrimonio.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,559
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Tesis: 2a./J. 201/2006
Página: 637

INTERVENTOR CON CARGO A LA CAJA. SU DESIGNACIÓN DENTRO DEL PROCEDIMIENTO


ADMINISTRATIVO DE EJECUCIÓN ES IMPUGNABLE EN AMPARO INDIRECTO.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia 2a./J. 17/98,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo VII, abril de
1998, página 187, con el rubro: "EJECUCIÓN, PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE. EL
AMPARO CONTRA RESOLUCIONES DICTADAS EN AQUÉL SÓLO PROCEDE CUANDO SE
RECLAMA LA DEFINITIVA, A PESAR DE QUE SE IMPUGNE LA CONSTITUCIONALIDAD DE
LEYES.", sostuvo que solamente procede el juicio de amparo indirecto en contra de la resolución con
la que culmine el procedimiento administrativo de ejecución, es decir, la definitiva en que se apruebe o
desapruebe el remate. Sin embargo, en atención a los efectos jurídicos y al impacto severo, que la

109
Materia Administrativa
intervención con cargo a la caja, causa a las actividades y a la libre disposición del patrimonio de la
negociación, que inclusive puede traducirse en una situación de perjuicio irreparable para el
contribuyente, ya que tal acto limita la disposición de su patrimonio por quedar a cargo del interventor,
en términos del artículo 165 del Código Fiscal de la Federación, la obligación de separar las
cantidades que correspondan por conceptos de salarios y demás créditos preferentes, además de
retirar de la negociación intervenida el 10% de los ingresos en dinero y enterarlos en la caja de la
oficina ejecutora diariamente o a medida en que se efectúe la recaudación, por excepción, la
designación del interventor con cargo a la caja dentro del procedimiento administrativo de ejecución es
impugnable en amparo indirecto.

100. Lea el siguiente artículo de la Ley Agraria: “Artículo 82. (...) A partir de la cancelación de la
inscripción correspondiente en el Registro Agrario Nacional, las tierras dejarán de ser ejidales
y quedarán sujetas a las disposiciones del derecho común”. Partiendo de este artículo, una vez
que las tierras quedan sujetas a las disposiciones del Derecho común, los tribunales del fuero
común son competentes para resolver los conflictos derivados de su enajenación, propiedad o
posesión; antes de ello, son competentes para resolver tales conflictos los tribunales agrarios.
Ahora bien, Juan Ramírez demanda a la sucesión de Julio Jiménez la entrega de un inmueble
que este último le vendió el 5 de junio de 2000. Está acreditado que la inscripción de dicho
bien, como parcela ejidal, en el Registro Agrario Nacional fue cancelada el 30 de mayo de 2003.
Suponiendo que hoy se presente la demanda, ¿cuál será el tribunal competente para conocer
de dicho asunto?

RESPUESTA: Los tribunales unitarios agrarios, pues para fincar la competencia de éstos debe
observarse el régimen jurídico al que estaba sujeta al momento en que se encontraba al celebrarse
ese acto jurídico, porque este hecho es el que determina la naturaleza de la acción que se ejerce y la
legislación aplicable para resolverla.

JUSTIFICACIÓN: No. Registro: 172,454


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 2a./J. 96/2007
Página: 992

110
Materia Administrativa
PARCELA EJIDAL. LA COMPETENCIA PARA CONOCER DE LOS CONFLICTOS SUSCITADOS
POR SU ENAJENACIÓN CORRESPONDE A LOS TRIBUNALES UNITARIOS AGRARIOS, SI AL
MOMENTO DE LA ENAJENACIÓN EL EJIDATARIO NO HA ADQUIRIDO EL DOMINIO PLENO Y A
LOS TRIBUNALES COMUNES SI LA ADQUISICIÓN YA ERA PLENA, SIN QUE PARA
RESOLVERLO PUEDA ATENDERSE A LA FECHA DE LA PRESENTACIÓN DE LA DEMANDA.
Para fincar la competencia del órgano que deba conocer de las acciones derivadas de la enajenación
de una parcela ejidal no se debe observar el régimen jurídico al que estaba sujeta al momento de
presentarse la demanda, sino aquel en que se encontraba al celebrarse ese acto jurídico, porque este
hecho es el que determina la naturaleza de la acción que se ejerce y la legislación aplicable para
resolverla. En este sentido, las acciones derivadas de la enajenación de una parcela efectuada por un
ejidatario cuando todavía no adquiría el dominio pleno sobre ella, porque el Registro Agrario Nacional
no había hecho la cancelación de los derechos agrarios, ni le había expedido el título de propiedad
respectivo en términos del artículo 82 de la Ley Agraria, deben considerarse de esta naturaleza,
porque el pronunciamiento que se realice incide sobre la titularidad del predio que en esa fecha se
encontraba sujeto al régimen ejidal y, consecuentemente, la controversia debe ser del conocimiento
de los Tribunales Unitarios Agrarios, en términos de los artículos 27, fracción XIX, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y 18, fracciones V y VIII, de la Ley Orgánica que los rige.
Por el contrario, si la enajenación se lleva a cabo después de que el ejidatario adquirió el dominio
pleno sobre la parcela, al ser un acto regulado por el derecho común, en términos del citado artículo
82, los conflictos que lleguen a producirse deben resolverse por los órganos jurisdiccionales del
mismo orden.

101. Lea el siguiente precepto del Código Financiero del Distrito Federal (vigente hasta
diciembre de 2007): “Artículo 149. La base del impuesto predial será el valor catastral
determinado por los contribuyentes conforme a lo siguiente: (...) II. Cuando los contribuyentes
otorguen el uso o goce temporal de un inmueble, inclusive para la instalación o fijación de
anuncios o cualquier otro tipo de publicidad, deberán calcular el impuesto con base en el valor
catastral más alto que resulte entre el determinado conforme a la fracción anterior y el que se
determine de acuerdo al total de las contraprestaciones por dicho uso o goce temporal.(...) Al
efecto, se multiplicará el total de las contraprestaciones que correspondan a un bimestre por el
factor 38.47 y el resultado se multiplicará por el factor 10.0, y se aplicará al resultado la tarifa
del artículo 152, fracción I de este Código”. Según se aprecia, la base del impuesto regulado en
el precepto transcrito puede calcularse con base en el total de las contraprestaciones
otorgadas por el uso o goce temporal del bien inmueble durante un bimestre. Conforme a la
interpretación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, esta forma de cálculo de la base
gravable ¿implica o no que se graven los ingresos del contribuyente?

111
Materia Administrativa
RESPUESTA: No grava ingresos del contribuyente, sino servir únicamente como indicador para
integrar la base del impuesto predial.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 173515
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Página: 688
Tesis: 2a./J. 4/2007
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

PREDIAL. EL ARTÍCULO 149, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FINANCIERO DEL DISTRITO FEDERAL,
AL ESTABLECER QUE LA BASE PODRÁ INTEGRARSE CON EL TOTAL DE LAS
CONTRAPRESTACIONES POR EL USO O GOCE TEMPORAL DEL INMUEBLE, NO GRAVA
INGRESOS, SINO ÚNICAMENTE SIRVE COMO INDICADOR DE DICHA BASE (VIGENTE A
PARTIR DEL 1o. DE ENERO DE 2000). La disposición citada establece que cuando los
contribuyentes otorguen el uso o goce temporal de un inmueble, inclusive para la instalación o fijación
de anuncios o cualquier otro tipo de publicidad, deberán calcular el impuesto con base en el valor
catastral más alto que resulte entre el determinado conforme a la fracción I de dicho numeral (avalúo
directo) y el que se determine de acuerdo con el total de las contraprestaciones por el uso o goce
temporal. Asimismo, el citado ordenamiento en su artículo 148 prevé que el impuesto predial tiene por
objeto gravar la propiedad o posesión del suelo o de éste y de las construcciones adheridas a él. Por
otro lado, los artículos 141, fracción I, y 142 de la Ley del Impuesto sobre la Renta disponen que se
consideran ingresos por otorgar el uso o goce temporal de bienes inmuebles los provenientes del
arrendamiento o del subarrendamiento y, en general, por otorgar a título oneroso el uso o goce
temporal de bienes inmuebles, en cualquier otra forma; ingresos a los que podrán restarse las
deducciones autorizadas y a cuyo resultado se aplicará la tarifa correspondiente, a fin de determinar el
impuesto. Del análisis de los citados numerales se concluye que la fracción II del artículo 149 del
Código Financiero del Distrito Federal, no tiene por objeto gravar ingresos del contribuyente, sino
servir únicamente como indicador para integrar la base del impuesto predial.

102. En una disposición legal, se fija la tasa del 0% para el pago del impuesto al valor
agregado, con el fin de fomentar el turismo extranjero de negocios. En la exposición de
motivos de la reforma legal correspondiente, se justificó la imposición de esa tasa en el fin de
impulsar a la industria turística que presta servicios a extranjeros que ingresan a nuestro país

112
Materia Administrativa
con motivos de trabajo o estudio, y esa finalidad se fundó en el artículo 25 constitucional que
establece la rectoría económica del Estado. Este precepto en su segundo párrafo dispone: “El
Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica, y llevará a cabo la
regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en el marco de las
libertades que otorga esta Constitución”. Ahora bien, si se toma en cuenta que otras
disposiciones fiscales establecen la tasa del 15% para el pago de impuesto al valor agregado
con motivo de la prestación de servicios turísticos a extranjeros que no ingresen al país con
motivo de negocios, ¿debe considerarse que la norma que fija la tasa del 0% en las
condiciones antes mencionadas resulta injustificada y, por ende, contraria al principio
constitucional de equidad tributaria?

RESPUESTA: El beneficio de la tasa del 0% establecido por el legislador obedece al fin extrafiscal
consistente en impulsar el turismo de negocios en nuestro país, lo cual constituye una razón objetiva
que justifica el trato diferenciado, por tanto, no es contrario al principio de equidad toda vez que rige
para todos los sujetos ubicados en la misma hipótesis de causación.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 177,750
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Julio de 2005
Tesis: 1a./J. 81/2005
Página: 415

VALOR AGREGADO. EL ARTÍCULO 29, FRACCIÓN VII, DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO,
VIGENTE EN 2004, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA.
El citado precepto establece que tratándose de empresas hoteleras residentes en el país, calcularán
el impuesto al valor agregado aplicando la tasa del 0% cuando presten servicios de hotelería y
conexos a turistas extranjeros que ingresen al país para participar exclusivamente en congresos,
convenciones, exposiciones o ferias a celebrarse en México, siempre que dichos extranjeros exhiban
el documento migratorio que acredite dicha calidad en los términos de la Ley General de Población,
paguen los servicios de referencia mediante tarjeta de crédito expedida en el extranjero, y la
contratación de los servicios de hotelería y conexos se hubiera realizado por los organizadores del
evento. En este sentido, en la medida en que el precepto rige para todos los sujetos que se ubiquen
en la misma hipótesis de causación del hecho imponible, es decir, todas las empresas hoteleras que
exporten la prestación de servicios de hotelería y conexos, en los casos que la propia ley señala, no

113
Materia Administrativa
se viola el principio de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución
Federal, aunado a que según se desprende de las constancias del procedimiento legislativo que
originaron la reforma del citado precepto, publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 30 de
diciembre de 2002, y que entró en vigor a partir del 1o. de enero de 2004, el beneficio de la tasa del
0% establecido por el legislador obedece al fin extrafiscal consistente en impulsar el turismo de
negocios en nuestro país, lo cual constituye una razón objetiva que justifica el trato diferenciado.

103. De acuerdo con el artículo 42, fracción II, del Código Fiscal de la Federación, la autoridad
administrativa, en ejercicio de sus facultades de comprobación, tiene esta atribución: “II.
Requerir a los contribuyentes, responsables solidarios o terceros con ellos relacionados, para
que exhiban en su domicilio, establecimiento o en las oficinas de las propias autoridades, a
efecto de llevar a cabo su revisión, la contabilidad, así como que proporcionen los datos, otros
documentos o informes que se les requieran”. Conforme al criterio jurisprudencial de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿qué se requiere para que la orden de revisión de
escritorio o gabinete (emitida con el objeto previsto en la fracción transcrita) respete la garantía
de seguridad jurídica?

RESPUESTA: Debe expresar no sólo la documentación que requiere, sino también la categoría que
atribuye al gobernado a quien se dirige (contribuyente, solidario o tercero), cuál es la facultad que
ejerce (1. verificar el cumplimiento de disposiciones fiscales; 2. determinar tributos omitidos; 3.
determinar créditos fiscales; 4. comprobar la comisión de delitos fiscales; y 5. propiciar información a
autoridades hacendarias diversas), la denominación de las contribuciones y el periodo a revisar, con el
objeto de dar plena seguridad y certeza al causante y evitar el ejercicio indebido o excesivo de la
atribución de revisión, en perjuicio de los particulares.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 191,343
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Agosto de 2000
Tesis: 2a./J. 68/2000
Página: 261

REVISIÓN DE ESCRITORIO O GABINETE. LA ORDEN RELATIVA, QUE SE RIGE POR EL


ARTÍCULO 16, PÁRRAFO PRIMERO, CONSTITUCIONAL, DEBE SEÑALAR NO SÓLO LA
DOCUMENTACIÓN QUE REQUIERE, SINO TAMBIÉN LA CATEGORÍA DEL SUJETO

114
Materia Administrativa
(CONTRIBUYENTE, SOLIDARIO O TERCERO), LA CAUSA DEL REQUERIMIENTO Y, EN SU
CASO, LOS TRIBUTOS A VERIFICAR.
Esta Suprema Corte de Justicia de la Nación ya ha establecido que la orden de revisión de escritorio o
de gabinete tiene su fundamento en el párrafo primero del artículo 16 constitucional; de ahí que la
emisión de una orden de tal naturaleza debe cumplir con lo previsto en dicho precepto de la Ley
Suprema, que en materia tributaria pormenoriza el artículo 38, fracción III, del Código Fiscal de la
Federación, esto es, que debe acatar el principio de fundamentación y motivación, conceptos que la
anterior integración de la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en la tesis de jurisprudencia 260, visible
en la página 175, del Tomo VI del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-1995, de
rubro "FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN.", definió en cuanto al primero, como la expresión del
precepto legal o reglamentario aplicable al caso, y por lo segundo, el señalamiento preciso de las
circunstancias especiales, razones particulares o causas que se hayan tenido en consideración para
la emisión del acto, debiendo existir adecuación entre los motivos aducidos y las normas aplicables.
Por tanto, si conforme al artículo 42, fracción II, del Código Fiscal de la Federación, la facultad de
revisión de escritorio puede referirse a tres tipos de sujetos, que son el causante directo, el
responsable solidario y el tercero relacionado con aquéllos, y su ejercicio puede derivar de distintos
motivos, a saber: I. Verificar el cumplimiento de disposiciones fiscales; II. Determinar tributos omitidos;
III. Determinar créditos fiscales; IV. Comprobar la comisión de delitos fiscales; y, V. Proporcionar
información a autoridades hacendarias diversas; ha de concluirse que la orden de revisión que al
respecto se emita debe estar contenida en un mandamiento escrito de autoridad competente,
debidamente fundado y motivado, lo cual implica que no sólo exprese la documentación que requiere,
sino también la categoría que atribuye al gobernado a quien se dirige, cuál es la facultad que ejerce, la
denominación de las contribuciones y el periodo a revisar, con el objeto de dar plena seguridad y
certeza al causante y evitar el ejercicio indebido o excesivo de la atribución de revisión, en perjuicio de
los particulares.

104. El avalúo catastral es el acto mediante el cual un perito determina el valor fiscal de los
predios y construcciones adheridas a éstos. Las legislaciones locales, por lo regular, toman en
cuenta el valor fiscal determinado en el avalúo catastral para calcular la base gravable del
impuesto predial y, en consecuencia, para fijar la obligación tributaria a cargo del
contribuyente. Ahora bien, conforme al criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, la emisión y notificación del avalúo catastral ¿constituye un acto de autoridad
que puede afectar el interés jurídico de los gobernados?

RESPUESTA: Sí puede afectar su interés jurídico, pues el valor fiscal generalmente sirve de sustento
para establecer la base gravable del impuesto predial y, en consecuencia, para fijar la obligación
tributaria a cargo del particular, de manera que si se elabora en forma incorrecta o ilegal, tendrá como

115
Materia Administrativa
consecuencia la determinación, también incorrecta o ilegal, de un crédito por concepto de impuesto
predial.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,823
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Abril de 2007
Tesis: 2a./J. 22/94
Página: 425

AVALÚO CATASTRAL. SU ELABORACIÓN Y NOTIFICACIÓN AFECTA EL INTERÉS JURÍDICO


DEL GOBERNADO POR LO QUE ES SUSCEPTIBLE DE IMPUGNARSE A TRAVÉS DEL JUICIO DE
AMPARO INDIRECTO (MODIFICACIÓN DE LA JURISPRUDENCIA 2a./J. 22/94).
El avalúo catastral es el acto mediante el cual se determina el valor fiscal de los predios y
construcciones adheridas a éstos. Dicho valor fiscal generalmente sirve de sustento para establecer la
base gravable del impuesto predial y, en consecuencia, para fijar la obligación tributaria a cargo del
particular. Así, la valuación del predio constituye un requisito indispensable para que la autoridad
administrativa pueda emitir la liquidación correspondiente. En este orden de ideas, es claro que la
simple elaboración y, en su caso, notificación del avalúo genera un perjuicio inmediato al particular,
pues si aquél se elabora en forma incorrecta o ilegal, tendrá como consecuencia la determinación,
también incorrecta o ilegal, de un crédito por concepto de impuesto predial. De aquí la importancia de
que se reconozca que tal acto administrativo afecta de modo cierto e inmediato el interés jurídico del
particular, quien puede acudir al juicio de garantías en términos del artículo 114, fracción II, primer
párrafo, de la Ley de Amparo. Es importante apuntar que el hecho de que se reconozca que el avalúo
catastral afecta de modo cierto e inmediato el interés jurídico del particular, no significa que cuando se
reclame en un juicio de amparo indirecto, éste indefectiblemente será procedente, pues el juzgador
deberá verificar, en cada caso, que no se actualice alguna causa de improcedencia concreta. Así por
ejemplo, podría darse el supuesto de que en contra del avalúo existiera un medio ordinario de defensa
que tuviera que agotarse previamente a acudir al juicio de amparo, o que la demanda se hubiera
presentado fuera del plazo que establece el artículo 21 de la Ley de Amparo.

105. En un juicio de amparo indirecto promovido en contra de una ley tributaria, se concede la
protección constitucional y, en consecuencia, se ordena la devolución en cantidad líquida de
las contribuciones pagadas conforme a los preceptos que se señalaron como reclamados.
Ante el incumplimiento de la autoridad responsable, el juez federal abre el incidente de

116
Materia Administrativa
inejecución. Ahora bien, previo a enviar el expediente relativo al incidente, a la Suprema Corte
de Justicia, el juez de Distrito ¿debe determinar o no el monto exacto de la devolución que
debe efectuarse en cumplimiento de la sentencia de amparo?

RESPUESTA: Sí, debe obtener todos los elementos necesarios para la fijación de la cantidad a
devolver como consecuencia del amparo, determinando los montos exactos de dicha devolución,
considerando los accesorios que resulten de conformidad con las disposiciones del Código Fiscal de
la Federación.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,755
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Tesis: 1a./J. 49/2006
Página: 103

INCIDENTE DE INEJECUCIÓN. EN EL PROCEDIMIENTO DEL CUMPLIMIENTO DE LA


SENTENCIA, EL JUEZ DE DISTRITO ANTES DE DAR TRÁMITE A DICHO INCIDENTE, DEBERÁ
DETERMINAR LOS MONTOS EXACTOS DE LA DEVOLUCIÓN QUE LA AUTORIDAD FISCAL DEBE
EFECTUAR.
El incidente de inejecución de sentencia es un medio que se puede ejercitar de oficio o a petición de
parte para exigir el cumplimiento de una sentencia de amparo. Dicho incidente comprende dos
momentos: el primero, está formado por todos los requerimientos realizados a la autoridad
responsable y sus superiores jerárquicos y por todas las gestiones efectuadas por el juzgador de
amparo, para lograr el acatamiento del fallo protector; el segundo, por la apertura del expediente
respectivo, el que finalmente es remitido a este Alto Tribunal para los efectos del artículo 107, fracción
XVI, de la Carta Magna. De tal manera, tratándose de ejecutorias que conceden el amparo respecto
de la inconstitucionalidad de un precepto en materia tributaria, que tenga como efecto la devolución de
una cantidad líquida, el Juez de Distrito, dentro de las gestiones antes referidas, deberá obtener todos
los elementos necesarios para la fijación de la cantidad a devolver como consecuencia del amparo
otorgado, determinando los montos exactos de dicha devolución, considerando los accesorios que
resulten de conformidad con las disposiciones del Código Fiscal de la Federación. Para tal efecto,
deberá solicitar al quejoso y a la autoridad responsable toda la documentación correspondiente, la
cual deberá encontrarse integrada en autos al inicio del segundo momento. Lo anterior con la finalidad

117
Materia Administrativa
de que este Alto Tribunal esté en aptitud de valorar si se actualiza la hipótesis prevista por el artículo
107, fracción XVI, constitucional.

106. Se ejerce el derecho de petición ante una autoridad administrativa en términos del artículo
8 constitucional. Esa autoridad considera que la ley no le otorga facultades para resolver sobre
la materia de la petición que le formuló el gobernado. En este caso, ¿cómo debe proceder
dicha autoridad administrativa?

RESPUESTA: Deberá dictar y notificar un acuerdo donde precise que carece de competencia para
pronunciarse sobre lo pedido.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,716
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Tesis: 2a./J. 183/2006
Página: 207

PETICIÓN. PARA RESOLVER EN FORMA CONGRUENTE SOBRE LO SOLICITADO POR UN


GOBERNADO LA AUTORIDAD RESPECTIVA DEBE CONSIDERAR, EN PRINCIPIO, SI TIENE
COMPETENCIA.
Conforme a la interpretación jurisprudencial del artículo 8o. de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, a toda petición de los gobernados presentada por escrito ante cualquier servidor
público, de manera respetuosa y pacífica, éste deberá responderla por escrito y en forma congruente,
haciéndolo del conocimiento de aquéllos en breve plazo, sin que el servidor esté vinculado a
responder favorablemente a los intereses del solicitante. Ahora bien, en virtud de que las autoridades
únicamente pueden resolver respecto de las cuestiones que sean de su competencia, en términos que
fundada y motivadamente lo estimen conducente, la autoridad ante la que se haya instado deberá
considerar, en principio, si dentro del cúmulo de facultades que le confiere el orden jurídico se
encuentra la de resolver lo planteado y, de no ser así, para cumplir con el derecho de petición
mediante una resolución congruente, deberá dictar y notificar un acuerdo donde precise que carece de
competencia para pronunciarse sobre lo pedido.

118
Materia Administrativa
107. Conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, diga si la
expropiación es un acto privativo que la autoridad puede emitir sin respetar previamente la
garantía de audiencia.

RESPUESTA: No, porque al tratarse de un acto privativo, debe regirse por la garantía de audiencia
previa.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,253
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Septiembre de 2006
Tesis: 2a./J. 124/2006
Página: 278

EXPROPIACIÓN. LA GARANTÍA DE AUDIENCIA DEBE RESPETARSE EN FORMA PREVIA A LA


EMISIÓN DEL DECRETO RELATIVO.
Conforme al artículo 197 de la Ley de Amparo, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación modifica la jurisprudencia 834, publicada en el Apéndice al Semanario Judicial de la
Federación 1917-1988, Segunda Parte, página 1389, con el rubro: "EXPROPIACIÓN, LA GARANTÍA
DE PREVIA AUDIENCIA NO RIGE EN MATERIA DE.", porque de una nueva reflexión se concluye
que de la interpretación del artículo 14, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, los actos privativos de la propiedad deben realizarse, por regla general, mediante
un procedimiento dirigido a escuchar previamente al afectado, en el que se cumplan las formalidades
esenciales del procedimiento, que son las señaladas en la jurisprudencia P./J. 47/95, de rubro:
"FORMALIDADES ESENCIALES DEL PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE GARANTIZAN UNA
ADECUADA Y OPORTUNA DEFENSA PREVIA AL ACTO PRIVATIVO.", las que resultan necesarias
para garantizar la defensa adecuada antes del acto de privación y que, de manera genérica, se
traducen en los siguientes requisitos: 1) La notificación del inicio del procedimiento y sus
consecuencias; 2) La oportunidad de ofrecer y desahogar las pruebas en que se finque la defensa; 3)
La oportunidad de alegar; y 4) El dictado de una resolución que dirima las cuestiones debatidas. En
ese sentido, tratándose de actos privativos como lo es la expropiación, para que la defensa sea
adecuada y efectiva debe ser previa, en orden a garantizar eficazmente los bienes
constitucionalmente protegidos a través del mencionado artículo 14, sin que lo anterior se contraponga
al artículo 27 de la Constitución Federal, pues si bien es cierto que este precepto establece las
garantías sociales, las cuales atienden a un contenido y finalidades en estricto sentido al régimen de

119
Materia Administrativa
propiedad agraria, y por extensión a las modalidades de la propiedad, al dominio y a la propiedad
nacional, también lo es que la expropiación no es una garantía social en el sentido estricto y
constitucional del concepto, sino que es una potestad administrativa que crea, modifica y/o extingue
relaciones jurídicas concretas, y que obedece a causas establecidas legalmente y a valoraciones
discrecionales de las autoridades administrativas; además, la expropiación es una potestad
administrativa dirigida a la supresión de los derechos de uso, disfrute y disposición de un bien
particular decretada por el Estado, con el fin de adquirirlo.

108. En una demanda de garantías se reclama de una autoridad administrativa la emisión de


una circular de carácter general, por la que se ordena detener, secuestrar, decomisar o
embargar vehículos con la finalidad de constatar su origen, procedencia y legal estancia en el
país. En el capítulo de antecedentes, el quejoso señala que con motivo de la circular
reclamada, las autoridades que señaló como ejecutoras detuvieron su vehículo en la ciudad de
Zacatecas, agregando que él radica en la ciudad de Monterrey. La demanda se turna a un juez
de Distrito que ejerce jurisdicción en la ciudad de Zacatecas. En este caso ¿cómo debe
proceder el juez federal en relación con su competencia para conocer del asunto?

RESPUESTA: Determinar su competencia en términos del artículo 36, primer párrafo, de la Ley de
Amparo, en cuanto establece que será competente para conocer del juicio el Juez de Distrito en cuya
jurisdicción se ejecute o trate de ejecutarse la circular u orden general.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 182,873
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Noviembre de 2003
Tesis: 2a./J. 107/2003
Página: 136

COMPETENCIA PARA CONOCER DE UN JUICIO DE AMPARO INDIRECTO PROMOVIDO


CONTRA CIRCULARES U ÓRDENES GENERALES PARA DETENER, SECUESTRAR, EMBARGAR
O DECOMISAR VEHÍCULOS. CORRESPONDE AL JUEZ DE DISTRITO EN CUYA JURISDICCIÓN
SE EJECUTEN O TRATEN DE EJECUTARSE.
Conforme al primer párrafo del artículo 36 de la Ley de Amparo es competente para conocer de un
juicio de garantías, el Juez de Distrito en cuya jurisdicción deba tener ejecución, trate de ejecutarse,

120
Materia Administrativa
se ejecute o se haya ejecutado el acto reclamado. Por tanto, si en la demanda respectiva la quejosa
reclama de diversas autoridades administrativas la emisión de circulares u órdenes generales
tendentes a detener, secuestrar, decomisar o embargar vehículos o transportes de carga, para
constatar su origen, procedencia y estancia legal en el país, será competente para conocer del juicio
el Juez de Distrito en cuya jurisdicción se ejecute o trate de ejecutarse la circular u orden general.

109. Los artículos 210 y 232 de la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia para el Distrito
Federal estatuyen lo siguiente: “Artículo 210. (...) El Consejo, por medio de acuerdos generales,
establecerá los mecanismos y medios para combatir las decisiones de la Comisión de
Disciplina Judicial, en todo caso el Consejo resolverá en definitiva, en los términos de esta Ley
y de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.-- Artículo 232. (...) El
Pleno del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal conocerá de la imposición de sanciones
en segunda instancia, pudiendo, en su caso, revisar, revocar o modificar la resolución dictada
por la Comisión de Disciplina. En todo caso el Pleno del Consejo resolverá de forma definitiva
e inatacable”. Por otra parte, en el Acuerdo General 25-30/2003, el Consejo de la Judicatura del
Distrito Federal regula el trámite del recurso de inconformidad que procede contra las
resoluciones de la Comisión de Disciplina. Ahora bien, considerando la interpretación de los
preceptos legales transcritos y del citado acuerdo general por parte de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, diga si pueden ser impugnadas en el juicio de amparo indirecto las
resoluciones de la Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal en
las que imponen sanciones administrativas, sin que sea necesario agotar el recurso de
inconformidad.

RESPUESTA: Sí puede impugnarse, ya que no es necesario agotar, previamente al juicio de amparo,


el recurso de inconformidad en virtud de que la Ley Orgánica señalada no prevé dicho medio de
impugnación, pues está previsto en un Acuerdo General.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,026
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Octubre de 2006
Tesis: 2a./J. 151/2006
Página: 370

121
Materia Administrativa
RECURSO DE INCONFORMIDAD. NO ES NECESARIO AGOTARLO PREVIAMENTE AL JUICIO DE
AMPARO, CONTRA UNA RESOLUCIÓN DE LA COMISIÓN DE DISCIPLINA JUDICIAL DEL
CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL DISTRITO FEDERAL, EN VIRTUD DE QUE NO ESTÁ
PREVISTO EN LEY.
De los artículos 210, párrafo tercero y 232, párrafos segundo y tercero, de la Ley Orgánica del
Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, en relación con las bases segunda y sexta del
Acuerdo General 25-30/2003, del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal, se concluye que no es
necesario agotar, previamente al juicio de amparo, el recurso de inconformidad contra una resolución
de la Comisión de Disciplina Judicial del Consejo de la Judicatura citado, en virtud de que la Ley
Orgánica señalada no prevé dicho medio de impugnación. Esto es, si bien es cierto que este último
ordenamiento establece la facultad del Pleno del propio Consejo para resolver en segunda instancia,
en forma definitiva e inatacable, las impugnaciones de las resoluciones emitidas por la aludida
Comisión, también lo es que las normas rectoras de dicho recurso están contenidas en el mencionado
Acuerdo General, el cual no tiene las características de una ley, como acto formal y materialmente
legislativo y, por ende, no se actualiza la causa de improcedencia del juicio de garantías prevista en el
artículo 73, fracción XV, de la Ley de Amparo.

110. El artículo 183-A, fracción V, de la Ley Aduanera estatuye: “Las mercancías pasarán a ser
propiedad del Fisco Federal, sin perjuicio de las demás sanciones aplicables, en los siguientes
casos: V. Los vehículos, cuando no se haya obtenido el permiso de la autoridad competente”.
Una persona promueve juicio de garantías en el que reclama la fracción transcrita con motivo
de su primer acto de aplicación, consistente en el acuerdo de la autoridad aduanera en el que
determinó que el vehículo importado por el peticionario de garantías pasará a ser propiedad del
Fisco Federal. En uno de sus conceptos de violación, el quejoso hace valer que el precepto de
que se trata, al autorizar el decomiso como sanción, resulta contrario al artículo 22
constitucional. Esto es así, pues si la disposición constitucional proscribe la multa excesiva,
por mayoría de razón, también prohíbe el decomiso administrativo. En este caso, ¿cómo debe
calificarse dicho concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, porque el criterio actual del Pleno de este Alto Tribunal es, precisamente,
que las normas que prevén decomisos en materia aduanera son sanciones administrativas que no
tienen relación alguna con las multas excesivas, proscritas en el artículo 22 constitucional, ya que las
multas se refieren única y exclusivamente a las sanciones pecuniarias y el decomiso no lo es.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,058
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época

122
Materia Administrativa
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 20/2007
Página: 301

DECOMISO. EL SISTEMA PREVISTO EN LA LEY ADUANERA PARA IMPONER TAL SANCIÓN A


LA IMPORTACIÓN ILEGAL DE MERCANCÍAS, NO SE RIGE POR EL ARTÍCULO 22 DE LA
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS QUE PROHÍBE LAS
MULTAS EXCESIVAS.
El decomiso de mercancías extranjeras cuya legal estancia en el país no se acredita, constituye una
sanción administrativa que recae sobre determinados bienes ya que éstos por sus características
propias, tienen una trascendencia negativa respecto del bien jurídico tutelado, por lo que su finalidad
consiste en retirar del tráfico jurídico un determinado bien; en cambio, la multa es una sanción
pecuniaria que se fija en términos monetarios, sin afectar un bien específico y determinado, sino
únicamente disuadir la conducta infractora. De lo anterior se concluye que la regulación en la Ley
Aduanera del decomiso a la importación ilegal de mercancías no se rige por el artículo 22 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que establece la prohibición de multas
excesivas, pues tal proscripción se refiere única y exclusivamente a las sanciones administrativas de
carácter pecuniario.

111. El artículo 32 de la Ley del Impuesto sobre la Renta estatuye: “Para los efectos de este
Título [II Personas Morales], no serán deducibles: (...) XXV. Las cantidades que tengan el
carácter de participación en la utilidad del contribuyente o estén condicionadas a la obtención
de ésta, ya sea que correspondan a trabajadores, a miembros del consejo de administración, a
obligacionistas o a otros”. Según se ve, este artículo prohíbe la deducción de las cantidades
que eroguen las personas morales por concepto de participación de utilidades en favor de los
trabajadores. Esta erogación se considera un gasto a cargo del contribuyente que se realiza
anualmente en cumplimiento de la obligación prevista en el artículo 123, fracción IX,
constitucional. Ahora bien, conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, diga si resulta contraria al principio de proporcionalidad tributaria, la prohibición de
deducir de la base gravable la erogación de participación de utilidades.

RESPUESTA: Es contrario a dicho principio, porque desconoce el impacto negativo producido en el


haber patrimonial de la empresa e impide que determine la base gravable del impuesto tomando en
cuenta su verdadera capacidad contributiva.

JUSTIFICACIÓN:

123
Materia Administrativa
No. Registro: 178,401
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Mayo de 2005
Tesis: P./J. 19/2005
Página: 5

PARTICIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES EN LAS UTILIDADES DE LAS EMPRESAS. EL


ARTÍCULO 32, FRACCIÓN XXV, DE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA, QUE PROHÍBE
SU DEDUCCIÓN, TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD.
La erogación que realiza el patrón por concepto de participación de los trabajadores en las utilidades
de las empresas constituye un deber constitucional y legal vinculado con la prestación de un servicio
personal subordinado, en términos del artículo 110 de la Ley del Impuesto sobre la Renta; en tal
virtud, dada la naturaleza del gasto que implica repartir a los trabajadores dichas utilidades, se
concluye que el artículo 32, fracción XXV, de la ley citada, al prohibir su deducción transgrede el
principio tributario de proporcionalidad contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que desconoce el impacto negativo producido en el
haber patrimonial de la empresa e impide que determine la base gravable del impuesto tomando en
cuenta su verdadera capacidad contributiva. Lo anterior da lugar a la protección de la Justicia Federal
contra el referido artículo 32, fracción XXV, para el único efecto de permitir al contribuyente la
deducción de las cantidades entregadas por participación a los trabajadores en las utilidades de la
empresa.

112. Lea la siguiente disposición de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios:
“Artículo 8o. No se pagará el impuesto establecido en esta Ley: I. Por las enajenaciones
siguientes: (...) d) Las de cerveza, bebidas refrescantes, (...), salvo que el enajenante sea
fabricante, productor, envasador, distribuidor o importador de los bienes que enajene (...)”.
Según se ve, no pagarán el impuesto especial sobre producción y servicios quienes enajenen
bebidas refrescantes al público en general, pero la norma obliga a pagarlo a quienes tengan el
carácter de productor, envasador o distribuidor, aunque también enajenen el producto al
público en general. Ahora bien, conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ¿esta diferencia de trato entre los contribuyentes transgrede el principio de
equidad tributaria previsto en el artículo 31, fracción IV, constitucional?

RESPUESTA: No transgrede tal principio porque el objeto de creación del tributo consiste en evitar el
traslado del impuesto en cascada, para lo cual grava la venta de primera mano; de ahí que el mismo

124
Materia Administrativa
se refiera a una hipótesis de no causación y no a una exención, además, la diferencia de trato
obedece a un fin extrafiscal consistente en reducir los costos administrativos de las pequeñas tiendas
y misceláneas.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,898
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Noviembre de 2006
Tesis: 1a./J. 64/2006
Página: 162

PRODUCCIÓN Y SERVICIOS. EL ARTÍCULO 8o., FRACCIÓN I, INCISO D), DE LA LEY DEL


IMPUESTO ESPECIAL RELATIVO, NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA
(LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2004).
El mencionado precepto no transgrede el principio de equidad tributaria contenido en la fracción IV del
artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, porque el objeto de creación
del tributo consiste en evitar el traslado del impuesto en cascada, para lo cual grava la venta de
primera mano; de ahí que el mismo se refiera a una hipótesis de no causación y no a una exención, lo
que justifica que si son el fabricante, productor o importador quienes realizan esa venta de primera
mano con el público en general, se grave dicha enajenación, en tanto que con esta operación se
introducen los bienes al mercado. Sin embargo, cuando dicha venta la realiza un intermediario o
detallista, resulta evidente que no pagará el impuesto en virtud de que éste ya se cubrió. Además, la
diferencia de trato obedece a un fin extrafiscal consistente en reducir los costos administrativos de las
pequeñas tiendas y misceláneas que se convirtieron en contribuyentes del impuesto especial sobre
producción y servicios y que comercializan los productos de que se trata con el público en general, las
cuales no se encuentran en las mismas circunstancias que los fabricantes, productores, envasadores,
distribuidores o importadores de esos bienes, quienes integran una categoría de contribuyentes con
una mayor capacidad financiera y económica.

113. Para que un acto de molestia se considere debidamente fundado en términos del artículo
16 constitucional, es necesario que la autoridad precise exhaustivamente su competencia con
base en la ley que le otorgue la atribución ejercida, citando en su caso el artículo, apartado,
fracción, inciso o subinciso correspondiente. Por otra parte, el artículo 42, fracción III, del
Código Fiscal de la Federación dice: “Las autoridades fiscales a fin de comprobar que los
contribuyentes, los responsables solidarios o los terceros con ellos relacionados han cumplido

125
Materia Administrativa
con las disposiciones fiscales y, en su caso, determinar las contribuciones omitidas o los
créditos fiscales, así como para comprobar la comisión de delitos fiscales y para proporcionar
información a otras autoridades fiscales, estarán facultadas para: (...) III. Practicar visitas a los
contribuyentes, los responsables solidarios o terceros relacionados con ellos y revisar su
contabilidad, bienes y mercancías”. Ahora bien, al concluir una visita domiciliaria, la autoridad
hacendaria determina un crédito fiscal y funda su competencia en el artículo 42, primer párrafo,
del Código Fiscal de la Federación sin citar la fracción III que regula la visita domiciliaria. Tal
resolución por lo que concierne a la competencia para determinar dicho crédito fiscal, ¿se
encuentra debidamente fundada en términos del artículo 16 constitucional?

RESPUESTA: Sí porque en la emisión de la resolución la autoridad fiscal no ejerce alguna de las


facultades a que se refieren las distintas fracciones del artículo 42 del Código Fiscal de la Federación,
por lo que es correcto que únicamente invoque su párrafo primero.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,599
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Tesis: 2a./J. 207/2006
Página: 491

COMPETENCIA DE LAS AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS EN LA RESOLUCIÓN QUE


DETERMINA LAS CONTRIBUCIONES OMITIDAS O EL CRÉDITO FISCAL CORRESPONDIENTE,
PARA FUNDARLA BASTA CITAR EL ARTÍCULO 42, PÁRRAFO PRIMERO, DEL CÓDIGO FISCAL
DE LA FEDERACIÓN.
La garantía de fundamentación contenida en el artículo 16 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos lleva implícita la idea de exactitud y precisión en la cita de las normas legales que
facultan a la autoridad administrativa para emitir actos de molestia. En ese sentido, si por medio de la
resolución que determina las contribuciones omitidas o el crédito fiscal correspondiente, la autoridad
fiscal no ejerce alguna de las facultades a que se refieren las distintas fracciones del artículo 42 del
Código Fiscal de la Federación, es correcto que únicamente invoque su párrafo primero, en razón de
que ahí se prevé la facultad para emitir ese tipo de actos y, por ende, otorga al particular plena certeza
de que está actuando dentro de los límites y con las atribuciones que le confiere la ley para tales
efectos.

126
Materia Administrativa

114. Lea el siguiente artículo de la Ley del Seguro Social: “237 B. Los patrones del campo
tendrán las obligaciones inherentes que establezca la presente Ley y sus reglamentos,
adicionalmente, deberán cumplir lo siguiente: I. Al registrarse ante el Instituto, deberán
proporcionar el período y tipo de cultivo, superficie o unidad de producción, estimación de
jornadas a utilizar en cada período y los demás datos que les requiera el Instituto. Para el caso
de los patrones con actividades ganaderas, deberán proporcionar la información sobre el tipo
de ganado y el número de cabezas que poseen (...)”. Ahora bien, en un juicio de amparo, el
quejoso hace valer que el precepto antes transcrito resulta contrario a la garantía de seguridad
jurídica porque deja impreciso cuáles son los datos que le puede requerir la autoridad al
contener la expresión “y los demás datos que les requiera el Instituto”. Conforme a la
jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cómo debe calificarse tal
concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, porque la expresión “y los demás datos que requiera el instituto”, se refiere
a los datos que puedan derivarse de la información sobre el periodo y tipo de cultivo, superficie o
unidad de producción a utilizar en cada periodo, y en caso de actividades ganaderas, al tipo de
ganado y número de cabezas que se poseen.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,000
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Octubre de 2006
Tesis: 2a./J. 133/2006
Página: 417

SEGURO SOCIAL. EL ARTÍCULO 237-B, FRACCIÓN I, DE LA LEY RELATIVA, AL UTILIZAR LA


EXPRESIÓN "LOS DEMÁS DATOS QUE LES REQUIERA EL INSTITUTO", NO VIOLA LA
GARANTÍA DE SEGURIDAD JURÍDICA.
El citado precepto, adicionado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29
de abril de 2005, no viola la garantía de seguridad jurídica contenida en el artículo 16 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al utilizar la expresión "los demás datos que
les requiera el Instituto", pues del artículo 237-B, fracción I, de la Ley del Seguro Social se advierte
que se refiere a los datos que puedan derivarse de la información sobre el periodo y tipo de cultivo,
superficie o unidad de producción, estimación de jornadas a utilizar en cada periodo y, en caso de

127
Materia Administrativa
actividades ganaderas, el tipo de ganado y el número de cabezas que se poseen, cuyos datos debe
proporcionar el patrón al registrarse ante el Instituto Mexicano del Seguro Social. Además, tanto de la
exposición de motivos de la Ley citada, como del dictamen de las Comisiones Dictaminadoras de la
Cámara de Senadores, se advierte que el deber de proporcionar la información mencionada tiene
como finalidad que el aludido Instituto cumpla sus funciones de vigilancia, con lo cual se da certeza
jurídica a los patrones respecto del cumplimiento de sus obligaciones, y en el caso de los
trabajadores, en el otorgamiento de las prestaciones legales.

115. Roberto N. promueve juicio de amparo indirecto en el que reclama de una autoridad
administrativa la emisión de una circular de carácter general, por la que se ordena detener,
secuestrar, decomisar o embargar vehículos con la finalidad de constatar su origen,
procedencia y legal estancia en el país. En el capítulo de hechos de su demanda, el quejoso
señala que es propietario de un vehículo de procedencia extranjera y que debido a su trabajo
tiene que viajar por toda la República, agregando que en varias ocasiones las autoridades que
señala como ejecutoras, con motivo de la citada circular, han pretendido detener su vehículo
con la finalidad de verificar si la documentación se encuentra en regla. En este supuesto, diga
en cuál juez de Distrito recae la competencia para conocer del juicio de amparo.

RESPUESTA. El juez de distrito en cuya jurisdicción se ejecutó o trata de ejecutarse el acto.

CONTESTADA – PREGUNTA 108

116. El artículo 1 de la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos dice: “Están
obligadas al pago del impuesto establecido en esta Ley, las personas físicas y las morales
tenedoras o usuarias de los vehículos a que se refiere la misma. (...) Los contribuyentes
pagarán el impuesto por año de calendario durante los tres primeros meses ante las oficinas
autorizadas, salvo en el caso de vehículos nuevos o importados, supuesto en el que el
impuesto deberá calcularse y enterarse en el momento en el cual se solicite el registro del
vehículo, permiso provisional para circulación en traslado o alta del vehículo (...)”. En un juicio
de amparo, se hace valer que este precepto contraviene el principio de equidad tributaria,
previsto en el artículo 31, fracción IV, constitucional, porque obliga al contribuyente quejoso a
pagar el impuesto correspondiente a un año, a pesar de que sólo estuvo en posesión del
vehículo sólo dos meses durante el ejercicio. Agrega el peticionario de garantías que la ley no
prevé un mecanismo de tributación especial para pagar el impuesto en proporción con el
tiempo en que poseyó el vehículo, mientras que los que adquieren un vehículo nuevo o
importado sí pueden pagar una cuota distinta a la anual, lo que resulta inequitativo. Conforme a

128
Materia Administrativa
la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cómo debe calificarse este
concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, puesto que si el hecho imponible lo constituye la tenencia o uso de


vehículos, y la época de pago es, conforme a la regla general, los tres primeros meses del año,
atiende a la capacidad económica que el contribuyente tiene en el momento en que nace la obligación
tributaria, por tratarse de un tributo anual.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,330
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Tesis: 2a./J. 115/2006
Página: 375

TENENCIA O USO DE VEHÍCULOS. LA FALTA DE UN MECANISMO PARA QUE EL


CONTRIBUYENTE QUE SE UBIQUE EN LA REGLA GENERAL DE CAUSACIÓN PAGUE EL
IMPUESTO SÓLO POR LOS DÍAS O MESES EN QUE TUVO O USÓ EL VEHÍCULO, NO
CONTRAVIENE LOS PRINCIPIOS DE PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD TRIBUTARIA
(LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2004 Y 2005).
El artículo 1o., párrafos primero y tercero, de la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos,
vigente en 2004 y 2005, establece que los obligados al pago del impuesto relativo son las personas
físicas y morales tenedoras o usuarias de los vehículos a que se refiere la propia ley y que el tributo
deberá enterarse por año calendario durante los tres primeros meses ante las oficinas autorizadas,
salvo en el caso de vehículos nuevos o importados, supuesto en que deberá calcularse y enterarse en
el momento en que se solicite el registro o alta del vehículo, o el permiso provisional para circulación
en traslado. En ese sentido, la circunstancia de que la ley citada no prevea un mecanismo para que el
contribuyente cubra el impuesto en proporción al número de días o meses en que tuvo la propiedad o
uso de un vehículo durante el ejercicio, no contraviene el principio de proporcionalidad tributaria,
puesto que si el hecho imponible lo constituye la tenencia o uso de vehículos, y la época de pago es,
conforme a la regla general, los tres primeros meses del año, atiende a la capacidad económica que el
contribuyente tiene en el momento en que nace la obligación tributaria, por tratarse de un tributo anual
que debe cubrirse en una época específica. Además, tampoco se transgrede el principio de equidad
tributaria porque la ley trata por igual a los contribuyentes que se encuentran inmersos en la regla
general de causación y de manera diversa a quienes se ubican en la excepción relativa a los

129
Materia Administrativa
vehículos nuevos o importados, debido a que en este último caso, a diferencia del supuesto general,
el hecho generador del impuesto se actualiza cuando se solicita el registro o alta del vehículo, o el
permiso provisional para circulación en traslado.

117. El artículo 319 del Código Financiero del Distrito Federal establece: “Las personas físicas
o morales que realicen obras o construcciones en el Distrito Federal de más de 200 metros
cuadrados de construcción deberán cubrir el pago por concepto de aprovechamientos para
que la autoridad competente realice las acciones para prevenir, mitigar o compensar los
efectos del impacto vial, de acuerdo con lo siguiente: (…)”. El precepto incluye una tabla en la
que establece nueve cuotas diferentes que hace depender de la zona en que se ubique el
inmueble (zona 1 —cuota mínima—, zona 2 y zona 3 —cuota máxima—) y del uso al que se
destine (habitacional, otros usos y estaciones de servicio). Ni en ese artículo ni en ningún otro
precepto legal se delimitan las zonas 1, 2 y 3 para el cálculo de la contribución antes
mencionada. Tampoco se establecen las reglas generales para delimitarse. En un juicio de
amparo se plantea la inconstitucionalidad de dicha disposición por resultar contraria al
principio de legalidad tributaria previsto en el artículo 31, fracción IV, constitucional. En este
caso, ¿cómo debe calificarse dicho concepto de violación?

RESPUESTA: Fundado, porque no establece el procedimiento o los lineamientos generales que


deben seguirse para determinar la integración de las zonas correspondientes que sirvan de base para
el cálculo de la contribución citada, ni remite a otro precepto.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,613
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 2a./J. 97/2007
Página: 849

APROVECHAMIENTOS POR OBRAS O CONSTRUCCIONES DE MÁS DE 200 METROS


CUADRADOS EN EL DISTRITO FEDERAL. EL ARTÍCULO 319 DEL CÓDIGO FINANCIERO EN
CUANTO ESTABLECE LA OBLIGACIÓN DE HACER UN PAGO POR ESE CONCEPTO,
TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD TRIBUTARIA (TEXTO VIGENTE EN 2005 Y 2006).

130
Materia Administrativa
El citado precepto establece la obligación referida para que la autoridad competente realice las
acciones para prevenir, mitigar o compensar los efectos del impacto vial, de acuerdo con la zona en
que se ubique el inmueble en que se lleve a cabo la obra o construcción, catalogando ese pago como
aprovechamiento, lo que es prohibido conforme a la jurisprudencia 2a./J. 54/2006 que determina que
su naturaleza jurídica es la de un impuesto y, por tanto, está sujeto al cumplimiento de los principios
de justicia fiscal, entre ellos el de legalidad tributaria, mismo que vulnera el precepto de que se trata al
no establecer el procedimiento o los lineamientos generales que deben seguirse para determinar la
integración de las zonas correspondientes que sirvan de base para el cálculo de la contribución en
comento, es decir, no señala los perímetros, delegaciones, colonias o áreas que comprende cada una
de las zonas, así como su ubicación, ni remite a algún otro dispositivo u ordenamiento local en el que
se contengan tales elementos, permitiendo que la autoridad administrativa determine a su arbitrio uno
de los elementos que conforman el mecanismo para establecer la forma de integrar las aludidas zonas
y, en consecuencia, la tarifa que servirá para calcular el entero correspondiente. No obstante la
violación al principio de legalidad tributaria en que incurre el precepto de mérito, los sujetos obligados
al entero del tributo, están constreñidos a pagar la cuota mínima señalada en la zona 1, y, así cumplir
con sus obligaciones fiscales, bajo el concepto de cuota mínima.

118. El artículo 4 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado estatuye: “El acreditamiento
consiste en restar el impuesto acreditable, de la cantidad que resulte de aplicar a los valores
señalados en esta Ley la tasa que corresponda según sea el caso. Se entiende por impuesto
acreditable el impuesto al valor agregado que haya sido trasladado al contribuyente y el propio
impuesto que él hubiese pagado con motivo de la importación de bienes o servicios, en el mes
de que se trate”. Según se ve, la Ley del Impuesto al Valor Agregado prevé un sistema de
acreditamiento para que el contribuyente pueda restar el monto del impuesto que le fue
trasladado, al monto del impuesto calculado al aplicar la tasa prevista en la ley a los valores
regulados por aquélla (base). De ahí que el acreditamiento del impuesto no forme parte de la
base gravable del impuesto al valor agregado y, por ende, no sea un elemento esencial del
tributo. Cabe precisar que la base únicamente la constituye el total del valor sobre el que se
aplica la tasa del impuesto. Ahora bien, si se planteara la inconstitucionalidad del sistema de
acreditamiento previsto en la Ley del Impuesto al Valor Agregado, conforme a la jurisprudencia
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿se podría analizar dicho motivo de
inconstitucionalidad con base en los principios de legalidad, proporcionalidad y equidad
tributarias?

RESPUESTA: Sí, porque si bien el acreditamiento no forma parte del tributo, sí se vincula con el
monto a pagar, acorde con su naturaleza jurídica, que tanta relevancia adquiere en cuanto conforma
su propia mecánica.

JUSTIFICACIÓN:

131
Materia Administrativa
No. Registro: 173,971
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Octubre de 2006
Tesis: P./J. 105/2006
Página: 9

VALOR AGREGADO. EL SISTEMA DE ACREDITAMIENTO DEL IMPUESTO RELATIVO NO


CONFORMA LA BASE DEL TRIBUTO, PERO TRASCIENDE SUSTANCIALMENTE A SU PAGO,
POR LO QUE A LAS NORMAS LEGALES QUE LO INTEGRAN LES SON APLICABLES LOS
PRINCIPIOS TRIBUTARIOS DE JUSTICIA FISCAL.
La base del impuesto al valor agregado está constituida por el valor total de los actos o actividades
gravadas como lo establecen los artículos 1o., 2o. y 4o. de la ley correspondiente; por tanto, el
acreditamiento en el impuesto relativo no forma parte de dicho elemento esencial, aunque sí se
vincula con el monto a pagar, acorde con su naturaleza jurídica, que tanta relevancia adquiere en
cuanto conforma su propia mecánica, por lo que le son aplicables los principios de justicia fiscal
previstos en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

119. El artículo 319 del Código Financiero del Distrito Federal establece: “Las personas físicas
o morales que realicen obras o construcciones en el Distrito Federal de más de 200 metros
cuadrados de construcción deberán cubrir el pago por concepto de aprovechamientos para
que la autoridad competente realice las acciones para prevenir, mitigar o compensar los
efectos del impacto vial (...)”. De conformidad con la jurisprudencia de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, ¿lo que se denomina “pago por concepto de aprovechamientos”
constituye, técnicamente, un impuesto, un aprovechamiento o un derecho?

RESPUESTA: Tienen la naturaleza de un impuesto y por tanto se rigen por los principios tributarios
consagrados en el artículo 31 fracción IV, constitucional.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,077
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala

132
Materia Administrativa
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Tesis: 2a./J. 54/2006
Página: 281

IMPUESTOS. TIENEN ESA NATURALEZA LAS PRESTACIONES PÚBLICAS PATRIMONIALES


PREVISTAS EN LOS ARTÍCULOS 318 Y 319 DEL CÓDIGO FINANCIERO DEL DISTRITO FEDERAL
Y, POR TANTO, DEBEN CUMPLIR CON LOS PRINCIPIOS TRIBUTARIOS CONSAGRADOS EN EL
ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.
Los artículos citados establecen que quienes construyan desarrollos habitacionales de más de 20
viviendas, o realicen obras, instalaciones o aprovechamientos de más de 200 metros cuadrados,
deberán cubrir el pago por concepto de aprovechamientos para que la autoridad competente realice
las acciones necesarias para prevenir, mitigar o compensar las alteraciones o afectaciones al
ambiente y los recursos naturales, así como los efectos del impacto vial, a razón de una determinada
cantidad por metro cuadrado de construcción, en el caso de los desarrollos mencionados, y conforme
a las cantidades que se determinen por metro cuadrado de construcción, según la zona en que se
realice la obra y el destino que se le dé, tratándose de construcciones de más de 200 metros
cuadrados. En ese tenor, se concluye que aun cuando los artículos 318 y 319 del Código Financiero
del Distrito Federal señalen que las prestaciones patrimoniales de carácter público que prevén se
cubrirán en concepto de aprovechamientos, lo cierto es que tienen la naturaleza de un impuesto y, por
ende, están sujetas al cumplimiento de los principios tributarios contenidos en el artículo 31, fracción
IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en virtud de que son impuestas en
forma unilateral y coactiva por el Distrito Federal; el hecho imponible lo realiza directamente el
particular, que es la referida construcción o realización de obras, instalaciones o aprovechamientos, y
se constituye sobre actos que reflejan una disponibilidad económica como consecuencia de la
propiedad o posesión inmobiliaria, además de que no se vincula a la realización de un acto o actividad
específicos a cargo de la administración pública local, ya que si ésta no realiza las acciones referidas,
de cualquier forma nace la obligación tributaria y, por último, esas acciones constituyen gastos
públicos indivisibles e indeterminados individualmente.

120. Lea los siguientes artículos vigentes en 2006: Ley del Impuesto sobre la Renta: “Artículo
109. No se pagará el impuesto sobre la renta por la obtención de los siguientes ingresos: (...)
XV. Los derivados de la enajenación de: a) La casa habitación del contribuyente (...)”.
Reglamento de la Ley del Impuesto sobre la Renta: “Artículo 130. Para los efectos del artículo
109, fracción XV, inciso a) de la Ley, se entenderá que la casa habitación comprende también al
terreno en donde se encuentre ésta construida, siempre que la superficie del terreno no exceda
de tres veces el área cubierta por las construcciones que integran la casa habitación, por el
excedente se pagará el impuesto correspondiente a la enajenación del terreno en los términos
de la Ley. Para los efectos del párrafo anterior, no se consideran parte de la superficie

133
Materia Administrativa
construida correspondiente a la casa habitación, las construcciones accesorias a ésta o las
bardas perimetrales”. Conforme al criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación y del análisis comparativo de ambos preceptos, diga si el artículo 130 del Reglamento
de la Ley del Impuesto sobre la Renta viola la garantía de legalidad.

RESPUESTA: Viola las garantías de subordinación jerárquica y de reserva de ley, pues limita el
beneficio contenido en el citado artículo 109, fracción XV, inciso a), al restringirlo a una construcción
situada en el inmueble objeto de enajenación.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 172,924
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 36/2007
Página: 512

RENTA. EL ARTÍCULO 130 DEL REGLAMENTO DE LA LEY DE ESE IMPUESTO, VIGENTE HASTA
EL 4 DE DICIEMBRE DE 2006, AL LIMITAR EL BENEFICIO CONTENIDO EN EL ARTÍCULO 109,
FRACCIÓN XV, INCISO A), DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, VIOLA LAS GARANTÍAS DE
SUBORDINACIÓN JERÁRQUICA Y DE RESERVA DE LEY.
El artículo 70 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, publicada en el Diario Oficial de la Federación el
31 de diciembre de 1964, establecía la exención que actualmente contiene el artículo 109, fracción
XV, inciso a), de esa Ley, y tomando en consideración que aquel numeral se refería al concepto de
"inmueble" sin hacer distinción de sus elementos integrantes ni a la finalidad perseguida por el
beneficio, consistente en garantizar la adquisición de un inmueble destinado a servir como casa
habitación del contribuyente, y no señalar restricción alguna en torno a este último concepto, se
concluye que la exención en el pago del impuesto por los ingresos derivados de la enajenación del
inmueble se refiere a su totalidad y, por ende, el artículo 130 del reglamento de la mencionada Ley, al
establecer que "casa habitación" incluye la superficie del terreno en donde se encuentre construida
hasta en tanto no exceda de tres veces el área de construcción, viola las garantías de subordinación
jerárquica y de reserva de ley, pues limita el beneficio contenido en el citado artículo 109, fracción XV,
inciso a), al restringirlo a una construcción situada en el inmueble objeto de enajenación.

134
Materia Administrativa
121. El artículo 29, fracción II, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (vigente a partir del 1 de
enero de 2005) estatuye: “Los contribuyentes [personas morales] podrán efectuar las
deducciones siguientes: II. El costo de lo vendido”. En los artículos 45-A al 45-I se regulan los
supuestos y la forma en que se calculará el costo de lo vendido, esto es, el sistema para
calcularlo. Cabe precisar que este sistema de deducción es un nuevo mecanismo que sustituyó
al antiguo sistema para deducir las adquisiciones de mercancías, materias primas, y demás
productos para fabricar bienes o enajenarlos. Ahora bien, de conformidad con el criterio
jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿la fracción transcrita es un
precepto de naturaleza autoaplicativa o heteroaplicativa?

RESPUESTA: Es de naturaleza autoaplicativa, al obligar desde su entrada en vigor, pues incide de


manera incondicional en los contribuyentes personas morales que venían deduciendo las compras de
mercancías conforme a la legislación anterior, los que, a partir del 1o. de enero de 2005 quedan
obligados a acatar indefectiblemente las nuevas disposiciones tributarias a fin de deducir el costo de lo
vendido.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,753
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: P./J. 89/2006
Página: 5

COSTO DE LO VENDIDO. LOS ARTÍCULOS 29, FRACCIÓN II, Y DEL 45-A AL 45-I DE LA LEY DEL
IMPUESTO SOBRE LA RENTA Y TERCERO TRANSITORIO, FRACCIONES DE LA IV A LA IX, Y XI,
DEL DECRETO POR EL QUE SE REFORMÓ Y ADICIONÓ AQUÉLLA, VIGENTES A PARTIR DEL
1o. DE ENERO DE 2005, SON DE NATURALEZA AUTOAPLICATIVA.
Hasta el 31 de diciembre de 2004 la Ley del Impuesto sobre la Renta establecía en su artículo 29,
fracción II, la deducción del costo de las mercancías desde el momento de su adquisición, sin
embargo, con el decreto de adiciones y reformas a dicha ley, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 1o. de diciembre de 2004, se creó en su lugar un nuevo sistema de deducción
denominado costo de lo vendido o costo de ventas, que permite la deducción de las mercancías hasta
el momento de su enajenación, lo que trajo como resultado el establecimiento de nuevas situaciones
concretas de derecho que inciden de manera directa e inmediata en los sujetos pasivos del tributo.
Efectivamente, el reformado artículo 29, fracción II, establece la deducción del costo de lo vendido, los

135
Materia Administrativa
artículos del 45-A al 45-I, adicionados mediante la Sección III, "Del costo de lo vendido", previenen los
mecanismos para su determinación, y el artículo tercero transitorio, fracciones de la IV a la IX y XI,
contiene diversas disposiciones en relación con la valuación de inventarios existentes al 31 de
diciembre de 2004, de donde deriva que tal normatividad es de naturaleza autoaplicativa, al obligar
desde su entrada en vigor, pues incide de manera incondicional en los contribuyentes personas
morales que venían deduciendo las compras de mercancías conforme a la legislación anterior, los
que, a partir del 1o. de enero de 2005 quedan obligados a acatar indefectiblemente las nuevas
disposiciones tributarias a fin de deducir el costo de lo vendido debiendo acatar, además, la
prohibición prevista en la fracción IV del mencionado artículo tercero transitorio, en relación con los
inventarios existentes al final del ejercicio de 2004, o bien ejercer la opción de acumularlos en
términos de las reglas que se establecen en sus fracciones de la V a la IX y XI.

122. El artículo 143, primer párrafo, del Código Financiero del Distrito Federal establece: “En
las adquisiciones que se hagan constar en escritura pública, los fedatarios que por disposición
legal tengan funciones notariales, calcularán el impuesto bajo su responsabilidad y mediante
declaraciones lo enterarán en las oficinas autorizadas, dentro del plazo a que se refiere el
artículo anterior”. Según se ve, en las adquisiciones de bienes inmuebles el notario público
liquidará la contribución a pagar por la enajenación del bien. Para efectos del juicio de amparo
contra leyes, ¿dicha liquidación puede considerarse el primer acto de aplicación de las leyes
tributarias?

RESPUESTA: Sí, los notarios públicos son auxiliares de la administración tributaria del D.F., por lo
que constituye el primer acto de aplicación, siempre y cuando en el documento respectivo se precise
la liquidación y el sustento legal de dicha actuación, cuestión que necesariamente debe acreditarse
por cualquiera de los medios de prueba previstos por la ley.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 176,048
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 2a./J. 5/2006
Página: 657

136
Materia Administrativa
ADQUISICIÓN DE INMUEBLES. LA LIQUIDACIÓN DEL IMPUESTO RELATIVO INFORMADA POR
PARTE DEL NOTARIO PÚBLICO AL CONTRIBUYENTE, CONSTITUYE EL PRIMER ACTO DE
APLICACIÓN DE LOS PRECEPTOS DEL CÓDIGO FINANCIERO DEL DISTRITO FEDERAL QUE
REGULAN ESE TRIBUTO PARA EFECTOS DE LA PROCEDENCIA DEL AMPARO.
Conforme a los artículos 134, 142 y 143 del Código Financiero del Distrito Federal, los notarios
públicos son auxiliares de la administración tributaria del Distrito Federal en la recaudación del
impuesto sobre adquisición de inmuebles, cuando la operación de que se trate se haga constar en
escritura pública, pues tienen la obligación de calcularlo y enterarlo dentro de los 15 días siguientes al
en que se protocolice el acto relativo, excepto cuando se trate de operaciones respecto de las cuales
ya se hubiere pagado. En esa tesitura, la liquidación del impuesto sobre adquisición de inmuebles que
formula el indicado fedatario informada al contribuyente, constituye el primer acto de aplicación de los
preceptos legales que lo regulan y, por ende, genera la improcedencia del juicio de garantías por
consentimiento tácito, en caso de que no se impugne dentro de los 15 días siguientes a aquel en que
el quejoso (adquirente) tuvo conocimiento de dicho acto, siempre y cuando en el documento
respectivo se precise la liquidación y el sustento legal de dicha actuación, cuestión que
necesariamente debe acreditarse por cualquiera de los medios de prueba previstos por la ley.

123. El artículo 5 del Código Fiscal de la Federación establece: “Las disposiciones fiscales que
establezcan cargas a los particulares y las que señalen excepciones a las mismas, así como las
que fijan las infracciones y sanciones, son de aplicación estricta. Se considera que establecen
cargas a los particulares las normas que se refieren al sujeto, objeto, base, tasa o tarifa”. De
conformidad con el criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿se
puede aplicar (a partir del texto literal de las normas) cualquier método de interpretación,
menos la analogía, a los preceptos legales que regulan los elementos esenciales de las
contribuciones?

RESPUESTA: Sí se puede acudir a los diversos métodos que permiten conocer la verdadera intención
del creador de la norma, cuando de su análisis literal en virtud de las palabras utilizadas, sean
técnicas o de uso común, se genere incertidumbre sobre su significado.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 185,419
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Diciembre de 2002

137
Materia Administrativa
Tesis: 2a./J. 133/2002
Página: 238

CONTRIBUCIONES. LAS DISPOSICIONES REFERENTES A SUS ELEMENTOS ESENCIALES,


AUNQUE SON DE APLICACIÓN ESTRICTA, ADMITEN DIVERSOS MÉTODOS DE
INTERPRETACIÓN PARA DESENTRAÑAR SU SENTIDO.
El hecho de que el legislador haya establecido que las disposiciones fiscales que prevén elementos
esenciales, como son sujeto, objeto, base, tasa o tarifa de una contribución y las excepciones a ésta,
son de aplicación estricta, no significa que el intérprete no pueda acudir a los diversos métodos que
permiten conocer la verdadera intención del creador de aquellas disposiciones, cuando de su análisis
literal en virtud de las palabras utilizadas, sean técnicas o de uso común, se genere incertidumbre
sobre su significado, ya que el efecto de lo ordenado por el legislador es obligar a aquél a que realice
la aplicación estricta de la respectiva hipótesis jurídica única y exclusivamente a las situaciones de
hecho que coincidan con lo previsto en ella, una vez desentrañado su alcance.

124. El artículo 72, inciso H, constitucional establece: “Todo proyecto de ley o decreto, cuya
resolución no sea exclusiva de alguna de las Cámaras, se discutirá sucesivamente en ambas,
observándose el Reglamento de Debates sobre la forma, intervalos y modo de proceder en las
discusiones y votaciones. (...) “H.- La formación de las leyes o decretos puede comenzar
indistintamente en cualquiera de las dos Cámaras, con excepción de los proyectos que
versaren sobre empréstitos, contribuciones o impuestos, o sobre reclutamiento de tropas,
todos los cuales deberán discutirse primero en la Cámara de Diputados”. De conformidad con
el criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, diga si dicho precepto
debe interpretarse en el sentido de que deben discutirse en primer término en la Cámara de
Diputados las iniciativas que se relaciones con las contribuciones, aun cuando regulen
cuestiones accesorias o formales.

RESPUESTA: Si debe interrpetaese en ese sentido; si el proyecto de ley o decreto versa sobre
contribuciones o impuestos, sea en su aspecto material, accesorio o formal, debe discutirse primero
en la Cámara de Diputados, en virtud de que no se evidencia del texto o de los antecedentes
legislativos del señalado artículo 72, inciso H, que sólo deba colmarse ese requisito cuando se trate de
un impuesto o tributo nuevo, o de modificaciones a sus elementos esenciales.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,573
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno

138
Materia Administrativa
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Marzo de 2006
Tesis: P./J. 42/2006
Página: 7

INICIATIVA DE LEYES EN MATERIA DE CONTRIBUCIONES. EL HECHO DE QUE EL ARTÍCULO


72, INCISO H, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS
ESTABLEZCA QUE SU DISCUSIÓN DEBE INICIARSE EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS NO
IMPLICA RESTRICCIÓN A LA FACULTAD LEGISLATIVA DE LA CÁMARA DE SENADORES NI LA
CONVIERTE EN SIMPLE SANCIONADORA DE LOS ACTOS DE AQUÉLLA.
Conforme al citado precepto constitucional, todo proyecto de ley o decreto que verse sobre
contribuciones o impuestos debe discutirse primero en la Cámara de Diputados (de Origen) y luego en
la de Senadores (Revisora), lo que constituye una excepción a la regla general contenida en el propio
precepto, en el sentido de que las iniciativas cuya resolución no sea exclusiva de alguna de las
Cámaras pueden presentarse indistintamente en cualquiera de ellas, pero no implica limitación alguna
a las facultades legislativas de la Cámara de Senadores, toda vez que conforme a la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, ambas Cámaras tienen facultades para discutir, aprobar,
rechazar, modificar, reformar o adicionar los proyectos relativos, pues tales facultades se las confiere
expresamente la propia Constitución Federal para que las ejerzan separada y sucesivamente, con
autonomía e igualdad, respecto de aquellas materias cuyo conocimiento corresponda al órgano
bicameral, como lo es la tributaria, en términos de los artículos 50, 71, 72, 73, fracciones VII, XXIX y
XXX, 74 y 76 constitucionales. Por tanto, el orden que debe seguirse para la discusión de las
iniciativas de ley o decreto relativas a contribuciones o impuestos, no convierte a la Cámara Revisora
en simple sancionadora de los actos de la de Origen, como lo consideraba el artículo 32 de la Tercera
Ley Constitucional decretada por el Congreso General de la Nación en 1836, que establecía: "La
Cámara de Senadores, en la revisión de un proyecto de ley o decreto, no podrá hacerle alteraciones ni
modificaciones, y se ceñirá a las fórmulas de aprobado, desaprobado; pero al volverlo a la Cámara de
Diputados, remitirá extracto circunstanciado de la discusión para que dicha Cámara se haga cargo de
las partes que han parecido mal, o alteraciones que estime el Senado convenientes.", pues ello fue
superado por el Constituyente de 1917, a fin de dar igualdad parlamentaria a ambas Cámaras, salvo
que se trate de facultades exclusivas de cada una de ellas.

125. Se promueve un juicio de amparo en contra de un artículo de la Ley del Impuesto al Valor
Agregado reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del 1 de
diciembre de 2004. En un concepto de violación, se plantea que el precepto reclamado resulta
inconstitucional porque el legislador no observó las reglas del proceso legislativo establecidas
en el artículo 72 constitucional, específicamente la contenida en el inciso H que dispone: “H.-
La formación de las leyes o decretos puede comenzar indistintamente en cualquiera de las dos

139
Materia Administrativa
Cámaras, con excepción de los proyectos que versaren sobre empréstitos, contribuciones o
impuestos, o sobre reclutamiento de tropas, todos los cuales deberán discutirse primero en la
Cámara de Diputados”. Precisa el quejoso que la Cámara de Senadores adicionó el artículo
cuya constitucionalidad se impugna, cuando dicha cámara carece expresamente de la facultad
de adicionar artículos en el proceso legislativo cuando se trate de contribuciones, de
conformidad con el inciso H antes transcrito. Partiendo de la base de que, efectivamente, el
artículo reclamado fue adicionado por la Cámara de Senadores, ¿cómo debe calificarse dicho
concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, la Cámara de Senadores tiene facultades para desechar parcialmente,


adicionar o modificar el proyecto de decreto, y lo remitirá a la cámara de diputados para su discusión.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,816
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Junio de 2006
Tesis: P./J. 78/2006
Página: 7

VALOR AGREGADO. EL PROCESO LEGISLATIVO QUE CULMINÓ CON EL DECRETO DE


REFORMAS Y ADICIONES A LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, PUBLICADO EN EL DIARIO
OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 1o. DE DICIEMBRE DE 2004, CUMPLE CON LOS REQUISITOS
PREVISTOS EN EL ARTÍCULO 72 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS.
Conforme al artículo 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los proyectos de
ley o decreto que versen sobre contribuciones o impuestos deberán discutirse primero en la Cámara
de Diputados (inciso H), la que de aprobarlos -en todo o en parte- los turnará a la Cámara de
Senadores para su discusión (incisos A y H); si ésta los desecha parcialmente, los adiciona o
modifica, los regresará a aquélla para la nueva discusión que versará sobre lo desechado, adicionado
o modificado, sin poder alterar los artículos aprobados, y si la Cámara de Diputados aprueba tales
adiciones o modificaciones por mayoría absoluta de los votos presentes, remitirá todo el proyecto de
ley o decreto al Ejecutivo para sus observaciones y, en su caso, para su publicación (inciso E). En
congruencia con lo antes expuesto, se concluye que el proceso legislativo que culminó con el Decreto
por el que se reforma y adiciona la Ley del Impuesto al Valor Agregado, publicado en el Diario Oficial
de la Federación el 1o. de diciembre de 2004, cumplió con lo ordenado en el indicado artículo 72

140
Materia Administrativa
constitucional, ya que del referido proceso legislativo se advierte que el proyecto presentado por el
Presidente de la República se discutió primero en la Cámara de Diputados, la que lo aprobó
parcialmente y lo envió a la Cámara de Senadores, en la que se retomó el tema de la reforma y se
decidió, además, adicionar otros preceptos que no habían sido materia de debate en la Cámara de
Origen; con estas modificaciones y adiciones el proyecto se devolvió a la Cámara de Diputados, la
que lo aprobó por mayoría absoluta y lo envió al Ejecutivo Federal para su promulgación.

126. Lea el siguiente artículo de la Ley Federal del Impuesto sobre Automóviles Nuevos:
“Artículo 3o. Para los efectos del artículo 2o. de esta Ley, se estará a lo siguiente: I. Tratándose
de automóviles con capacidad hasta de quince pasajeros, al precio de enajenación del
automóvil de que se trate, se le aplicará la siguiente: [tabla que no se transcribe] Si el precio
del automóvil es superior a $207,373.49, se reducirá del monto del impuesto determinado, la
cantidad que resulte de aplicar el 7% sobre la diferencia entre el precio de la unidad y
$207,373.49”. Se promueve un juicio de amparo en contra del segundo párrafo de la fracción I
antes transcrita. Al rendir su informe justificado, la autoridad legislativa sostiene que la
disminución del monto del impuesto cuando el precio es superior a $207,373.49 se justifica por
la intención del propio legislador de promover la adquisición de ese tipo de vehículos, porque
satisfacen determinadas necesidades de índole social, entre otras, el servicio de transporte
público. De esa forma, agrega la autoridad que las pequeñas y medianas empresas que prestan
esos servicios podrán renovar su parque vehicular y se podrá incentivar la industria
automotriz. Ahora bien, de conformidad con el criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, el estímulo antes precisado, ¿transgrede el principio constitucional de
equidad tributaria?

RESPUESTA: No, porque el trato desigual obedece a la razón justificada de apoyar la adquisición de
vehículos para satisfacer determinadas necesidades de índole social, entre otros, el servicio del
transporte público.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 173834
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Página: 193
Tesis: 2a./J. 159/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

141
Materia Administrativa
AUTOMÓVILES NUEVOS. EL ARTÍCULO 3o., FRACCIÓN I, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA LEY
FEDERAL DEL IMPUESTO RELATIVO, AL ESTABLECER UNA REDUCCIÓN DEL MONTO DEL
TRIBUTO RESPECTO DE AUTOMÓVILES CUYO PRECIO SEA SUPERIOR AL QUE AHÍ SE
ESPECIFICA, NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN
VIGENTE EN 2006). La circunstancia de que el citado artículo establezca que si el precio de
enajenación del automóvil es superior a $207,373.49, se reducirá del monto del impuesto determinado
conforme a la tarifa prevista en el propio precepto, la cantidad que resulte de aplicar el 7% sobre la
diferencia entre el precio de la unidad y la cantidad mencionada, mientras que los automóviles cuyo
precio sea inferior al señalado deben tributar conforme a la tarifa indicada, no transgrede el principio
de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, toda vez que el trato jurídico desigual no obedece a una decisión caprichosa o
arbitraria del legislador, sino a la razón justificada de apoyar la enajenación-adquisición de
automóviles nuevos de hasta 10 pasajeros, pues ese tipo de vehículos satisface determinadas
necesidades de índole social, entre otras, el servicio de transporte público, lo que denota la intención
de promover, la adquisición de ese tipo de vehículos y la renovación del parque vehicular, así como
incentivar al sector automotriz y a las pequeñas y medianas empresas que utilizan esas unidades para
realizar sus actividades.

127. El artículo 2-A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado establece: “El impuesto se
calculará aplicando la tasa del 0% a los valores a que se refiere esta Ley, cuando se realicen
los actos o actividades siguientes: La enajenación de: “a). Animales y vegetales que no estén
industrializados. (...) “Los actos o actividades a los que se les aplica la tasa del 0%, producirán
los mismos efectos legales que aquellos por los que se deba pagar el impuesto conforme a
esta Ley”. Como se ve, dicho precepto establece que los contribuyentes que realizan
actividades gravadas con tasa cero tienen derecho a acreditar el impuesto que les fue
trasladado. Este derecho no se otorga a quienes lleven a cabo actividades exentas. De
conformidad con el criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿este
precepto transgrede el principio de equidad tributaria, previsto en el artículo 31, fracción IV,
constitucional?

RESPUESTA: No, el hecho de que los contribuyentes que realizan actos o actividades exentas no
tengan derecho al acreditamiento, no viola el principio de equidad tributaria, toda vez que quienes
llevan a cabo actividades gravadas con tasa cero y los que realizan operaciones exentas, no se
encuentran en situaciones jurídicas semejantes.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 174,579
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

142
Materia Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: 2a./J. 79/2006
Página: 405

VALOR AGREGADO. EL DIVERSO TRATO QUE LA LEY RELATIVA OTORGA A LOS


CONTRIBUYENTES QUE REALICEN ACTOS O ACTIVIDADES EXENTAS, RESPECTO DE LOS
QUE EFECTÚEN OPERACIONES GRAVADAS CON TASA CERO, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE
EQUIDAD TRIBUTARIA.
Del artículo 4o. de la Ley de la materia se advierte que los contribuyentes podrán acreditar el impuesto
al valor agregado trasladado y efectivamente pagado por los actos o actividades gravadas a las tasas
del 15% y 10%. Asimismo, por disposición expresa del artículo 2o.-A de la Ley, el derecho al
acreditamiento también se hace extensivo a quienes realicen actos gravados con la tasa del 0%. Lo
anterior es así, toda vez que este numeral dispone que los actos o actividades a los que se aplica la
tasa del 0% producirán los mismos efectos legales que aquellos por los que se deba pagar el
impuesto conforme a la ley. Ahora bien, el hecho de que los contribuyentes que realizan actos o
actividades exentas no tengan derecho al acreditamiento, no viola el principio de equidad tributaria,
toda vez que quienes llevan a cabo actividades gravadas con tasa cero y los que realizan operaciones
exentas, no se encuentran en situaciones jurídicas semejantes.

128. En el decreto de reforma al artículo 376 de la Ley General de Salud (publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 24 de febrero de 2005), se incluyó un artículo transitorio que dispuso
lo siguiente: “Tercero. Los titulares de los registros sanitarios de medicamentos y demás
insumos para la salud otorgados por tiempo indeterminado deberán someterlos a revisión para
obtener la renovación del registro en un plazo de hasta cinco años a partir de la publicación del
presente Decreto en el Diario Oficial de la Federación. La renovación se otorgará únicamente
cuando la Secretaría haya constatado la seguridad y eficacia terapéutica de los insumos para la
salud sometidas a revisión de conformidad a las disposiciones sanitarias vigentes, en caso
contrario las autorizaciones otorgadas para tiempo indeterminado se entenderán como
revocadas para todos los efectos legales y administrativos a que haya lugar”. Ahora bien, al
obligar a quienes ya contaban con registros sanitarios de medicamentos por tiempo
indeterminado a someter dichos registros a revisión para renovarlos, ¿ese precepto transgrede
la garantía de irretroactividad de la ley prevista en el artículo 14 constitucional?

RESPUESTA: No, porque el hecho de haber recibido un registro por tiempo indeterminado, al amparo
de la normativa anterior, no implica la existencia de un derecho adquirido, ya que el término "tiempo
indeterminado" no se refiere a una temporalidad cierta o concreta, por lo que no significa que se haya

143
Materia Administrativa
otorgado un registro imperecedero o infinito, sino que dicha temporalidad podía fijarse por el legislador
en una normatividad posterior; y, en segundo lugar, el citado artículo transitorio no regula situaciones
pasadas, pues la obligación de renovar los registros se impone a partir de los cinco años siguientes a
su publicación.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,802
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 1a./J. 3/2006
Página: 475

REGISTROS SANITARIOS. EL ARTÍCULO TERCERO TRANSITORIO DEL DECRETO POR EL QUE


SE REFORMA EL NUMERAL 376 DE LA LEY GENERAL DE SALUD, PUBLICADO EN EL DIARIO
OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 24 DE FEBRERO DE 2005, AL OBLIGAR A SU REVISIÓN PARA
EFECTOS DE RENOVACIÓN, NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE IRRETROACTIVIDAD.
El citado precepto transitorio, al establecer que los registros sanitarios de medicamentos y demás
insumos para la salud, otorgados por la Secretaría de Salud por tiempo indeterminado, deberán ser
sometidos a revisión para su renovación en un plazo de hasta cinco años a partir de la publicación en
el Diario Oficial de la Federación del aludido decreto, so pena de que a sus titulares les sean
revocados, no viola el principio de irretroactividad previsto en el artículo 14 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos. Lo anterior es así, en primer lugar, porque el hecho de haber
recibido un registro por tiempo indeterminado, al amparo de la normativa anterior, no implica la
existencia de un derecho adquirido, ya que el término "tiempo indeterminado" no se refiere a una
temporalidad cierta o concreta, por lo que no significa que se haya otorgado un registro imperecedero
o infinito, sino que dicha temporalidad podía fijarse por el legislador en una normatividad posterior; y,
en segundo lugar, el citado artículo transitorio no regula situaciones pasadas, pues la obligación de
renovar los registros se impone a partir de los cinco años siguientes a su publicación, esto es, obra
hacia el futuro. En esa tesitura, la aludida norma transitoria no puede considerarse retroactiva en tanto
que no modifica, altera o destruye un derecho adquirido, ni pretende regular situaciones pasadas que
se encontraban normadas por la anterior legislación, sino que únicamente termina con una simple
expectativa de derecho. Además, la mencionada reforma pretende mejorar el control y vigilancia en la
producción y uso de medicamentos, en aras de proteger el derecho a la salud de la población, lo cual
es de interés público de acuerdo con el artículo 4o. de la Constitución Federal.

144
Materia Administrativa

129. El artículo 76, fracción II, del Código Fiscal de la Federación, vigente hasta el 27 de
diciembre de 2006, establecía: “Cuando la comisión de una o varias infracciones origine la
omisión total o parcial en el pago de contribuciones incluyendo las retenidas o recaudadas,
excepto tratándose de contribuciones al comercio exterior, y sea descubierta por las
autoridades fiscales mediante el ejercicio de sus facultades, se aplicarán las siguientes multas:
“II. Del 50% al 100% de las contribuciones omitidas en los demás casos”. Ahora bien, se
concede la protección constitucional por considerar violatorio de garantías el cálculo de la
actualización del monto de un impuesto, cuya omisión de pago motivó la imposición de una
multa fiscal en términos del artículo 76, fracción II, del Código Fiscal de la Federación. En este
caso, para restituir al quejoso en el pleno goce de la garantía violada, ¿cómo debe proceder la
autoridad administrativa?

RESPUESTA: La concesión del amparo debe ser para el efecto de que la autoridad imponga las
multas considerando el valor de la contribución omitida sin actualización, esto es, sobre la base del
valor histórico que tenía la contribución en la fecha en que se cometió la infracción.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 179,267
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Febrero de 2005
Tesis: 2a./J. 3/2005
Página: 317

MULTA. EL EFECTO DE LA CONCESIÓN DEL AMPARO CONTRA LA PREVISTA EN EL ARTÍCULO


76, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, REFORMADO POR DECRETO
PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 20 DE JULIO DE 1992, DEBE SER
PARA QUE SE CONSIDERE EL VALOR HISTÓRICO DE LA CONTRIBUCIÓN OMITIDA, SIN
ACTUALIZACIÓN.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia 2a./J. 128/2004,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XX,
septiembre de 2004, página 224, con el rubro: "MULTA. LA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 76,
FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, REFORMADO POR DECRETO
PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 20 DE JULIO DE 1992, AL
ESTABLECER SU CUANTÍA EN RELACIÓN CON LA CONTRIBUCIÓN ACTUALIZADA, VIOLA EL

145
Materia Administrativa
ARTÍCULO 22 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.", determinó la inconstitucionalidad del artículo 76,
fracción II, del Código Fiscal de la Federación, al considerar que viola el artículo 22 constitucional al
disponer que las multas por la comisión de una o varias infracciones originadas por la omisión total o
parcial en el pago de contribuciones, incluyendo las retenidas o recaudadas, excepto tratándose de
contribuciones al comercio exterior, cuando sea descubierta por las autoridades fiscales mediante el
ejercicio de sus facultades de comprobación, se aplicarán del 70% al 100% de las contribuciones
omitidas, actualizadas. Por tanto, la concesión del amparo debe ser para el efecto de que la autoridad
exactora imponga las multas considerando el valor de la contribución omitida sin actualización, esto
es, sobre la base del valor histórico que tenía la contribución en la fecha en que se cometió la
infracción.

130. El artículo 48 de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización establece: “En casos de
emergencia, la dependencia competente podrá elaborar directamente, aún sin haber mediado
anteproyecto o proyecto y, en su caso, con la participación de las demás dependencias
competentes, la norma oficial mexicana, misma que ordenará se publique en el Diario Oficial de
la Federación con una vigencia máxima de seis meses. En ningún caso se podrá expedir más
de dos veces consecutivas la misma norma en los términos de este artículo”. De lo anterior se
obtiene que las referidas normas oficiales de emergencia se elaborarán sin la participación de
sus destinatarios (interesados y eventuales afectados por su emisión). Tal procedimiento para
emitir normas oficiales de emergencia, ¿resulta contrario a la garantía de audiencia prevista en
el artículo 14 constitucional?

RESPUESTA: No porque no es factible dar la participación correspondiente a los interesados, dada la


premura en su expedición y su corta vigencia; además, la participación que tienen los interesados en
la formación y modificación de las normas generales no es en respeto de su garantía de audiencia ya
que no se trata de actos privativos.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,536
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Marzo de 2006
Tesis: 1a./J. 13/2006
Página: 126

146
Materia Administrativa
NORMAS OFICIALES DE EMERGENCIA. EL ARTÍCULO 48 DE LA LEY FEDERAL DE
METROLOGÍA Y NORMALIZACIÓN QUE FACULTA A LA AUTORIDAD PARA ELABORARLAS, NO
VIOLA LA GARANTÍA DE AUDIENCIA.
El citado precepto, no viola la garantía de audiencia contenida en el artículo 14 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, al establecer que en casos de emergencia la dependencia
competente podrá elaborar directamente la norma oficial mexicana -aun sin haber mediado
anteproyecto o proyecto y, en su caso, con la participación de las demás dependencias competentes-
la que mandará publicar en el Diario Oficial de la Federación con una vigencia máxima de seis meses.
Lo anterior es así, porque lo que prevé el artículo 48 de la Ley Federal de Metrología y Normalización
es la existencia de normas de emergencia, respecto de las cuales no es factible dar la participación
correspondiente a los interesados, dada la premura en su expedición y su corta vigencia. Además, la
participación que tienen los interesados en la formación y modificación de las normas generales no es
en respeto de su garantía de audiencia, ya que no se trata de la emisión de actos concretos de la
autoridad que impliquen un acto de privación para el gobernado, sino que dicha participación obedece
a una mayor democratización en el procedimiento de creación de las normas generales y a una mayor
eficacia de éstas.

131. Lea el siguiente artículo del Código Fiscal de la Federación: “Artículo 33. Las autoridades
fiscales para el mejor cumplimiento de sus facultades, estarán a lo siguiente: “I.
Proporcionarán asistencia gratuita a los contribuyentes y para ello procurarán: (...) “g) Publicar
anualmente las resoluciones dictadas por las autoridades fiscales que establezcan
disposiciones de carácter general agrupándolas de manera que faciliten su conocimiento por
parte de los contribuyentes; se podrán publicar aisladamente aquellas disposiciones cuyos
efectos se limitan a periodos inferiores a un año. Las resoluciones que se emitan conforme a
este inciso y que se refieran a sujeto, objeto, base, tasa o tarifa, no generarán obligaciones o
cargas adicionales a las establecidas en las propias leyes fiscales”. Según se aprecia, en el
inciso transcrito se autoriza a la autoridad administrativa para expedir disposiciones generales
que faciliten el cumplimiento de las normas fiscales, incluyendo aquellas que se refieran a los
elementos esenciales de las contribuciones. De acuerdo con el criterio jurisprudencial de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, tal disposición, ¿transgrede el principio de legalidad
tributaria previsto en el artículo 31, fracción IV, constitucional?

RESPUESTA: No, porque tales resoluciones no sólo es permisible sino necesaria, al ser cuerpos
normativos sobre aspectos técnicos y operativos para materias específicas, cuya existencia obedece a
los constantes avances de la tecnología y al crecimiento de la administración pública, y porque
únicamente serán obligatorias si acatan el principio de reserva de Ley.

JUSTIFICACIÓN:

147
Materia Administrativa
No. Registro: 174,293
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Septiembre de 2006
Tesis: 1a./J. 63/2006
Página: 34

CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. SU ARTÍCULO 33, FRACCIÓN I, INCISO G), VIGENTE A


PARTIR DE DOS MIL CUATRO, NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD TRIBUTARIA.
El principio de legalidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, consiste en que mediante un acto formal y materialmente legislativo se
establezcan todos los elementos que sirvan de base para realizar el cálculo de una contribución.
Ahora bien, el artículo 33, fracción I, inciso g), del Código Fiscal de la Federación, al prever que las
autoridades fiscales, para el mejor cumplimiento de sus facultades, proporcionarán asistencia gratuita
a los contribuyentes, para lo cual publicarán anualmente las resoluciones que establezcan
disposiciones de carácter general agrupándolas de manera que faciliten su conocimiento; que podrán
publicar aisladamente las disposiciones cuyos efectos se limitan a periodos inferiores a un año y que
las resoluciones emitidas que se refieran a sujeto, objeto, base, tasa o tarifa, no generarán
obligaciones o cargas adicionales a las que determinen las propias leyes fiscales, no transgrede el
mencionado principio constitucional. Lo anterior es así, porque la emisión de tales resoluciones en
materia fiscal no sólo es permisible sino necesaria, al ser cuerpos normativos sobre aspectos técnicos
y operativos para materias específicas, cuya existencia obedece a los constantes avances de la
tecnología y al crecimiento de la administración pública, y porque únicamente serán obligatorias si
acatan el principio de reserva de Ley relativa, es decir, se sujetan a que las autoridades
administrativas, a través de reglas de carácter general, no establezcan cargas adicionales para los
contribuyentes en relación con cualquiera de los elementos de las contribuciones, pues de no ser así,
no serán observables, siempre y cuando así se determine una vez que se hagan valer los medios de
defensa pertinentes y se resuelva lo conducente.

132. Lea el siguiente artículo de la Ley de Transparencia y de Fomento a la Competencia en el


Crédito Garantizado: “Artículo 3. Para los efectos de esta Ley se entiende por: (...) IX. Valuador
profesional es la persona que cuenta con cédula profesional de postgrado en valuación
expedida por la Secretaría de Educación Pública y que se encuentra autorizada para tal efecto
por la Sociedad Hipotecaria Federal, S.N.C.” Ahora bien, se promueve un juicio de amparo en el
que se señala como acto reclamado el precepto transcrito por considerarlo violatorio de la

148
Materia Administrativa
garantía de libertad de trabajo prevista en el artículo 5 constitucional. El quejoso aduce que se
le condiciona a la obtención de un postgrado el ejercicio de la atribución de practicar avalúos,
a pesar de que es corredor público y, que como tal, de acuerdo con el artículo 6o. de la Ley
Federal de Correduría Pública, tiene facultades para fungir como perito valuador, para estimar,
cuantificar y valorar los bienes, servicios, derechos y obligaciones que se sometan a su
consideración, por nombramiento privado o mandato de autoridad competente. De acuerdo
con la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cómo debe calificarse
dicho concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, toda vez que su objeto fue profesionalizar la actuación de los peritos
valuadores para evitar la comisión de abusos y la falta de probidad sobre los derechos de los
usuarios, por tanto, no viola la mencionada garantía constitucional, pues la exigencia de los referidos
estudios profesionales se justifica plenamente y tiende a proteger los intereses de la sociedad.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,425
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Tesis: 2a./J. 5/2007
Página: 820

VALUADORES PROFESIONALES. EL ARTÍCULO 3o., FRACCIÓN IX, DE LA LEY DE


TRANSPARENCIA Y DE FOMENTO A LA COMPETENCIA EN EL CRÉDITO GARANTIZADO, AL
EXIGIR QUE CUENTEN CON CÉDULA PROFESIONAL DE POSGRADO EN VALUACIÓN, NO
VIOLA LA GARANTÍA DE LIBERTAD DE TRABAJO.
Conforme al artículo 5o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la garantía de
libertad de trabajo no es irrestricta, pues está sujeta a limitantes, entre ellas, que no se afecten los
intereses de la sociedad. Por otra parte, de los trabajos legislativos que culminaron con la reforma al
artículo 3o., fracción IX, de la Ley de Transparencia y de Fomento a la Competencia en el Crédito
Garantizado, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 2005, se advierte que
su objeto fue profesionalizar la actuación de los peritos valuadores para evitar la comisión de abusos y
la falta de probidad sobre los derechos de los usuarios. En congruencia con lo anterior, se concluye
que el precepto legal citado no viola la mencionada garantía constitucional, pues la exigencia de los
referidos estudios profesionales se justifica plenamente y tiende a proteger los intereses de la
sociedad.

149
Materia Administrativa

133. En los párrafos tercero y cuarto del artículo 36 del Código Fiscal de la Federación, se
estatuye: “Las autoridades fiscales podrán, discrecionalmente, revisar las resoluciones
administrativas de carácter individual no favorables a un particular emitidas por sus
subordinados jerárquicamente y, en el supuesto de que se demuestre fehacientemente que las
mismas se hubieran emitido en contravención a las disposiciones fiscales, podrán, por una
sola vez, modificarlas o revocarlas en beneficio del contribuyente, siempre y cuando los
contribuyentes no hubieren interpuesto medios de defensa y hubieren transcurrido los plazos
para presentarlos, y sin que haya prescrito el crédito fiscal. Lo señalado en el párrafo anterior,
no constituirá instancia y las resoluciones que dicte la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público al respecto no podrán ser impugnadas por los contribuyentes”. En un juicio de amparo
se hace valer la inconstitucionalidad de dicho precepto legal a la luz de los artículos 1 y 17
constitucionales. Lo anterior, porque al exigir que los contribuyentes que no hayan interpuesto
medios de defensa para que la autoridad revise sus resoluciones, limita la garantía de defensa
de aquellos que sí agotaron los medios de defensa correspondientes. De conformidad con la
jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cómo debe calificarse dicho
concepto de violación?

RESPUESTA: Infundado, en tanto que hay medios de defensa en sede administrativa y en sede
judicial previstos en el Código Fiscal de la Federación, los cuales deben agotarse en los plazos y
términos legales en aras de la seguridad jurídica, ya que no debe existir permanentemente la
posibilidad de impugnar un acto de autoridad. En ese tenor, cuando los plazos legales se cumplen y
precluye el derecho a impugnar una resolución hacendaria que determina un crédito fiscal, ésta
adquiere firmeza y lo allí establecido se convierte en la verdad legal; de ahí que el perjuicio que
conlleva una resolución semejante, al haberse consentido por falta de impugnación, no es ocasionado
por la determinación de la autoridad fiscal al resolver negativamente la reconsideración prevista en el
artículo 36 del Código Fiscal de la Federación, sea expresa o fíctamente y, por ende, éste no viola la
garantía de defensa, en tanto que tal reconsideración no es la causa eficiente del perjuicio resentido.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 177851
Localización:
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Julio de 2005
Página: 439
Tesis: 1a. LXXIII/2005

150
Materia Administrativa
Tesis Aislada
Materia(s): Constitucional, Administrativa

RECONSIDERACIÓN ADMINISTRATIVA. EL ARTÍCULO 36 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA


FEDERACIÓN, AL DISPONER QUE LA RESOLUCIÓN POR LA QUE SE RESUELVA SERÁ
INATACABLE, NO VIOLA LAS GARANTÍAS DE DEFENSA E IGUALDAD. De los artículos 14 y 17 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se desprende el principio consistente en
que, por regla general, todo acto definitivo que pueda lesionar los intereses o derechos de una
persona debe ser impugnable, inclusive en sede judicial, esto es, las leyes deben prever medios de
recurrirlo y nulificarlo. Ahora bien, en el caso de las resoluciones hacendarias que determinan créditos
fiscales a cargo de los particulares, el referido principio se cumple en tanto que hay medios de
defensa en sede administrativa y en sede judicial previstos en el Código Fiscal de la Federación, los
cuales deben agotarse en los plazos y términos legales en aras de la seguridad jurídica, ya que no
debe existir permanentemente la posibilidad de impugnar un acto de autoridad. En ese tenor, cuando
los plazos legales se cumplen y precluye el derecho a impugnar una resolución hacendaria que
determina un crédito fiscal, ésta adquiere firmeza y lo allí establecido se convierte en la verdad legal;
de ahí que el perjuicio que conlleva una resolución semejante, al haberse consentido por falta de
impugnación, no es ocasionado por la determinación de la autoridad fiscal al resolver negativamente
la reconsideración prevista en el artículo 36 del Código Fiscal de la Federación, sea expresa o
fíctamente y, por ende, éste no viola la garantía de defensa, en tanto que tal reconsideración no es la
causa eficiente del perjuicio resentido. Por lo mismo, el sistema previsto en el mencionado artículo 36
tampoco quebranta el principio de igualdad procesal entre el fisco y los contribuyentes ya que, en
igualdad de circunstancias, tanto aquél como éstos pudieron enfrentarse en el procedimiento relativo
al medio de defensa procedente en contra de la resolución que constituyó el crédito fiscal.

Registro No. 175015


Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Página: 325
Tesis: 2a./J. 61/2006
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

RECONSIDERACIÓN ADMINISTRATIVA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 36, TERCERO Y CUARTO


PÁRRAFOS, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE ENERO
DE 1996. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE LE RECAE PROCEDE EL AMPARO INDIRECTO,
INDEPENDIENTEMENTE DEL RESULTADO EN CUANTO AL FONDO. La Segunda Sala de la

151
Materia Administrativa
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el ejercicio de las facultades conferidas a las
autoridades hacendarias para revisar y, en su caso, modificar o revocar por una única vez las
resoluciones administrativas que emitan sus inferiores jerárquicos que sean desfavorables a los
intereses de los particulares, que se prevé en el artículo 36, tercero y cuarto párrafos, del Código
Fiscal de la Federación vigente a partir del 1o. de enero de 1996, no constituye un recurso ni una
instancia jurisdiccional a través del cual puedan combatirse tales determinaciones, en la medida en
que la reconsideración administrativa se instituyó como un mecanismo excepcional de autocontrol de
la legalidad de los actos administrativos en materia fiscal, que tiene como fin otorgar un trato justo a
los contribuyentes que notoriamente les asista la razón y que hubieran perdido toda posibilidad de
controvertirlos, siempre que el crédito no haya prescrito, lo que justifica el que estas resoluciones no
puedan ser controvertidas a través de algún medio ordinario de defensa. Ahora bien, la resolución que
recaiga a dicha reconsideración está sujeta a los requisitos de fundamentación, motivación,
congruencia y exhaustividad exigidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
por lo que su incumplimiento puede combatirse en amparo indirecto en términos de la fracción II del
artículo 114 de la Ley de la materia, si se estima que aquélla es violatoria de garantías. Lo anterior
porque el juicio de amparo no es un medio de defensa ordinario, sino un medio de control
constitucional que conforme a su naturaleza tiene el carácter de extraordinario, como se desprende de
los artículos 103 y 107 constitucionales que lo regulan, por lo que procede únicamente respecto de
aquellos actos contra los cuales la ley secundaria no concede recurso alguno, por virtud del cual
puedan repararse los perjuicios que dichos actos ocasionan al particular.

Registro No. 176651


Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Noviembre de 2005
Página: 52
Tesis: 2a./J. 97/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

RECONSIDERACIÓN ADMINISTRATIVA. SU DESECHAMIENTO NO ES IMPUGNABLE A TRAVÉS


DEL JUICIO DE NULIDAD ANTE EL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y
ADMINISTRATIVA. De conformidad con los párrafos tercero y cuarto del artículo 36 del Código Fiscal
de la Federación, el ejercicio de las facultades conferidas a las autoridades hacendarias para revisar
y, en su caso, modificar o revocar, por una sola vez, las resoluciones administrativas emitidas por sus
inferiores jerárquicos que sean desfavorables a los intereses de los particulares, no constituye un
recurso o medio de defensa con que éstos cuenten para impugnar tales determinaciones, lo cual
encuentra su justificación en el hecho de que la reconsideración administrativa se instituyó como un

152
Materia Administrativa
mecanismo excepcional de autocontrol de la legalidad de los actos administrativos en materia fiscal,
que tiene por objeto otorgar un trato más justo a los contribuyentes a los que notoriamente les asista
la razón y que no pueden acudir a medio ordinario de defensa alguno por haber perdido su derecho a
hacerlo, siempre que el crédito fiscal no haya prescrito. Por tanto, el desechamiento de una solicitud
de reconsideración administrativa no es impugnable ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa a través del juicio de nulidad, ya que el artículo 202, fracción XIV, del citado código
tributario, establece expresamente que el referido juicio no procede en los casos en que la
improcedencia resulte de alguna disposición de dicho ordenamiento legal.

134. La Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una jurisprudencia en la que estableció
los criterios para determinar si el legislador respeta el principio de equidad tributaria previsto
en el artículo 31, fracción IV, constitucional. Lea los siguientes incisos:

1. verificar que exista una diferencia de trato entre individuos o grupos que se encuentren en
una situación comparable (no necesariamente idéntica, sino solamente análoga);

2. analizar que la precisión legislativa obedezca a una finalidad legítima (objetiva y


constitucionalmente válida);

3. verificar que la distinción constituya un medio apto y adecuado para conducir al fin u
objetivo que el legislador quiere alcanzar, es decir, que exista una relación de instrumentalidad
entre la medida clasificatoria y el fin pretendido; y,

4. comprobar que la configuración legal de la norma no dé lugar a una afectación


desproporcionada o desmedida de los bienes y derechos constitucionalmente protegidos.

Ahora bien, ¿cuáles de los incisos propuestos corresponden a los criterios que sostuvo la
Suprema Corte de Justicia de la Nación para determinar si el legislador respeta el principio
constitucional de equidad tributaria y en qué orden deben estudiarse?

RESPUESTA: Todos y deben estudiarse en el orden que se citan, de manera que, el incumplimiento
de cualquiera de ellos, hace innecesario el estudio de las restantes (siguientes).
El examen de constitucionalidad de una ley bajo el principio de equidad tributaria precisa de la
valoración de determinadas condiciones, de manera escalonada, generando que el incumplimiento de
cualquiera de éstas sea suficiente para estimar que existe una violación al indicado principio
constitucional, haciendo innecesario el estudio de las demás.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 173,029

153
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 31/2007
Página: 334

EQUIDAD TRIBUTARIA. CRITERIOS PARA DETERMINAR SI EL LEGISLADOR RESPETA DICHO


PRINCIPIO CONSTITUCIONAL.
Los criterios generales para determinar si el legislador respeta el principio de equidad tributaria
previsto en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
consisten en que: 1) exista una diferencia de trato entre individuos o grupos que se encuentren en una
situación comparable (no necesariamente idéntica, sino solamente análoga); 2) de existir esa situación
comparable, la precisión legislativa obedezca a una finalidad legítima (objetiva y constitucionalmente
válida); 3) de reunirse ambos requisitos, la distinción constituya un medio apto y adecuado para
conducir al fin u objetivo que el legislador quiere alcanzar, es decir, que exista una relación de
instrumentalidad entre la medida clasificatoria y el fin pretendido; y, 4) de actualizarse esas tres
condiciones, se requiere, además, que la configuración legal de la norma no dé lugar a una afectación
desproporcionada o desmedida de los bienes y derechos constitucionalmente protegidos. Por ende, el
examen de constitucionalidad de una ley bajo el principio de equidad tributaria precisa de la valoración
de determinadas condiciones, de manera escalonada, generando que el incumplimiento de cualquiera
de éstas sea suficiente para estimar que existe una violación al indicado principio constitucional,
haciendo innecesario el estudio de las demás.

135. Conforme al segundo párrafo del artículo 73 de la Ley Federal de Protección al


Consumidor, deben registrarse ante la Procuraduría Federal del Consumidor los actos
relacionados con inmuebles cuando los proveedores sean fraccionadores o constructores de
viviendas destinadas a casa habitación. El segundo párrafo del artículo 87 de esa misma ley
federal establece: “Los contratos que deban registrarse conforme a esta ley, las normas
oficiales mexicanas y demás disposiciones aplicables, y no se registren, así como aquéllos
cuyo registro sea negado por la Procuraduría, no producirán efectos contra el consumidor”.
Por otra parte, el artículo 121, fracciones I y II, constitucional estatuye: “En cada Estado de la
Federación se dará entera fe y crédito de los actos públicos, registros y procedimientos
judiciales de todos los otros. El Congreso de la Unión, por medio de leyes generales,
prescribirá la manera de probar dichos actos, registros y procedimientos, y el efecto de ellos,
sujetándose a las bases siguientes: Las leyes de un Estado sólo tendrán efecto en su propio

154
Materia Administrativa
territorio, y, por consiguiente, no podrán ser obligatorias fuera de él. Los bienes muebles e
inmuebles se regirán por la ley del lugar de su ubicación”. Ahora bien, conforme a la
jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿el artículo 87 de la Ley Federal
de Protección al Consumidor pugna con la facultad de los Estados contenida en el artículo 121,
fracciones I y II, constitucionales?

RESPUESTA: No, porque contiene una regulación específica de la materia mercantil y de protección
al consumidor, ambas de carácter federal, referida a los acuerdos de voluntades entre proveedores y
consumidores sobre la venta de los inmuebles; además, no rige la materia civil, sino que se limita a
imponer obligaciones a quien tiene el carácter de proveedor.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 177,521
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Agosto de 2005
Tesis: P./J. 105/2005
Página: 5

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR. EL ARTÍCULO 87 DE LA LEY FEDERAL RELATIVA NO PUGNA


CON LA FACULTAD EXCLUSIVA DE LOS ESTADOS Y DEL DISTRITO FEDERAL PARA LEGISLAR
EN MATERIA CONTRACTUAL CIVIL Y DE BIENES INMUEBLES.
Si bien es cierto que el citado dispositivo impide que surta efectos en contra del consumidor un
contrato relacionado con viviendas destinadas a casa habitación o de tiempo compartido, cuando el
proveedor no lo registró previamente ante la Procuraduría Federal del Consumidor, también lo es que
ello no pugna con la facultad exclusiva de los Estados y del Distrito Federal para legislar en materia
contractual civil y de bienes inmuebles. Ello es así, porque el artículo 87 de la Ley Federal de
Protección al Consumidor contiene una regulación específica de la materia mercantil y de protección
al consumidor, ambas de carácter federal, referida a los acuerdos de voluntades entre proveedores y
consumidores sobre la venta de los inmuebles indicados y, en ese orden, no es posible contrastarlo
con el diverso 121, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en tanto
que ambos aluden a cuestiones diversas: por un lado, la norma federal sobre la materia de protección
al consumidor regula una obligación a cargo de comerciantes y, por otro, la norma sobre la materia de
bienes inmuebles dispone que éstos se rigen por la ley del lugar donde se encuentran. Además,
tampoco se vulnera la facultad de legislar en la materia contractual civil de las entidades federativas y
del Distrito Federal, pues el citado artículo 87 no rige tal materia, sino que se limita a imponer

155
Materia Administrativa
obligaciones a quien tiene el carácter de proveedor, esto es, alguien con la calidad de comerciante y
que, por ello, está sujeto a las normas federales, tanto en materia de comercio como de protección al
consumidor.

136. ¿En qué juez de Distrito recae la competencia para conocer de un juicio de garantías en el
que se reclama de una autoridad administrativa la ejecución de una circular de carácter
general, por la que se ordena detener, secuestrar, decomisar o embargar un vehículo con la
finalidad de constatar su origen, procedencia y legal estancia en el país?

RESPUESTA: Se determina la competencia en términos del artículo 36, primer párrafo, de la Ley de
Amparo, en cuanto establece que será competente para conocer del juicio el Juez de Distrito en cuya
jurisdicción se ejecute o trate de ejecutarse la circular u orden general.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 182,873
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Noviembre de 2003
Tesis: 2a./J. 107/2003
Página: 136

COMPETENCIA PARA CONOCER DE UN JUICIO DE AMPARO INDIRECTO PROMOVIDO


CONTRA CIRCULARES U ÓRDENES GENERALES PARA DETENER, SECUESTRAR, EMBARGAR
O DECOMISAR VEHÍCULOS. CORRESPONDE AL JUEZ DE DISTRITO EN CUYA JURISDICCIÓN
SE EJECUTEN O TRATEN DE EJECUTARSE.
Conforme al primer párrafo del artículo 36 de la Ley de Amparo es competente para conocer de un
juicio de garantías, el Juez de Distrito en cuya jurisdicción deba tener ejecución, trate de ejecutarse,
se ejecute o se haya ejecutado el acto reclamado. Por tanto, si en la demanda respectiva la quejosa
reclama de diversas autoridades administrativas la emisión de circulares u órdenes generales
tendentes a detener, secuestrar, decomisar o embargar vehículos o transportes de carga, para
constatar su origen, procedencia y estancia legal en el país, será competente para conocer del juicio
el Juez de Distrito en cuya jurisdicción se ejecute o trate de ejecutarse la circular u orden general.

137. Una empresa promueve un juicio de garantías en contra de diversas disposiciones de la


Ley del Impuesto al Valor Agregado. Cabe precisar que la empresa quejosa lleva a cabo

156
Materia Administrativa
actividades exentas del pago del impuesto al valor agregado (venta de libros), y, en tal virtud,
carece de derecho para acreditar el impuesto que se le ha trasladado (cobrado) por las
compras que realiza a otras personas. Entre las disposiciones que reclama señala el artículo 2
que establece una tasa del 10% cuando las actividades se realicen por residentes en la franja
fronteriza. En el concepto de violación relacionado con ese artículo, la empresa quejosa aduce
que, como la tasa general del 15%, (prevista en el artículo 1 de esa ley) se aplica a quienes
realizan actividades gravadas fuera de esa franja fronteriza y ella se ubica fuera de esa zona,
paga por sus compras como consumidor final, en la realización de sus actividades, un monto
superior por concepto del impuesto al valor agregado al que pagan las empresas con el mismo
giro (venta de libros) en la franja fronteriza (es decir no el 10% sino el 15%); por consiguiente,
dicho precepto, a su juicio, resulta contrario al principio de equidad tributaria, previsto en el
artículo 31, fracción IV, constitucional. En otras palabras, el fenómeno de la incidencia del
impuesto al valor agregado resulta menos gravoso para quienes se encuentran fuera de la
franja fronteriza y eso resulta inequitativo. Ahora bien, ¿cómo debe calificarse dicho
planteamiento?

RESPUESTA: Es infundado. No existe inequidad en tanto que las tasas atienden a un fin extrafiscal,
al no afectar la competitividad y estimular el comercio nacional en la frontera, desalentando el
consumo de bienes y servicios extranjeros que perjudiquen la competitividad de la industria nacional

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 197,681
Instancia: Pleno
Tesis: P. CXXXVIII/97
Reiteración.

VALOR AGREGADO. EL ARTÍCULO 2o. DE LA LEY RELATIVA AL IMPUESTO


CORRESPONDIENTE, QUE ESTABLECE LA APLICACIÓN DE UNA TASA MENOR CUANDO LOS
ACTOS O ACTIVIDADES GRAVADOS SE REALICEN POR RESIDENTES EN LA REGIÓN
FRONTERIZA, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE A
PARTIR DEL 1o. DE ABRIL DE 1995). El artículo citado respeta el principio de equidad tributaria al
establecer la aplicación de una tasa del diez por ciento sobre los actos o actividades gravados,
cuando ellos se realicen por residentes en la región fronteriza, ya que siendo el consumo el objeto de
este impuesto indirecto, el cual atiende tanto a la capacidad de compra como a la disposición de
bienes y servicios, resulta un hecho notorio que el referido consumo no se presenta en idénticas
condiciones en la región fronteriza y en el resto del país, pues la cercanía de aquélla con otras
naciones altera los patrones de consumo, por lo que al establecer el legislador una tasa menor para el
cálculo del tributo que deban enterar los residentes de la región en comento se infiere, inclusive, el fin
extrafiscal de no afectar la competitividad y de estimular el comercio nacional en la frontera,

157
Materia Administrativa
desalentando el consumo de bienes y servicios extranjeros que perjudiquen la competitividad de la
industria nacional en tal región, lo que implica otorgar diversas consecuencias jurídicas a desiguales
supuestos de hecho, respetándose, por ende, el principio de equidad tributaria previsto en la fracción
IV del artículo 31 constitucional.

138. En un juicio de amparo, se señala como acto reclamado una disposición de una ley
tributaria que regula una cuestión formal en el cumplimiento de las obligaciones fiscales. El
quejoso hace valer, como concepto de violación, que dicha disposición resulta inconstitucional
porque transgrede el principio de equidad tributaria, previsto en el artículo 31, fracción IV,
constitucional. Ahora bien, existe jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
que ya determinó que no es posible analizar la disposición reclamada a la luz del principio
constitucional de equidad tributaria, en virtud de que no se refiere a contribuciones,
exenciones o a la delimitación de obligaciones materialmente recaudatorias. ¿Cómo debe
declararse el concepto de violación precisado en el párrafo que antecede?

RESPUESTA: Deben analizarse a la luz de las garantías de igualdad.

JUSTIFICACIÓN.
Novena Época
No. Registro: 173569
Instancia: Primera Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Tesis: 1a./J. 97/2006
Página: 231

EQUIDAD TRIBUTARIA. CUANDO SE RECLAMA LA EXISTENCIA DE UN TRATO


DIFERENCIADO RESPECTO DE DISPOSICIONES LEGALES QUE NO CORRESPONDEN AL
ÁMBITO ESPECÍFICO DE APLICACIÓN DE AQUEL PRINCIPIO, LOS ARGUMENTOS RELATIVOS
DEBEN ANALIZARSE A LA LUZ DE LA GARANTÍA DE IGUALDAD.
La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos prevé diferentes facetas de la igualdad y se refiere a ella
tanto en un plano general como en el contexto de un ámbito material específico, sin establecer casos
de excepción en su aplicación. Así, el artículo 31, fracción IV, constitucional proyecta las exigencias
del principio de igualdad sobre el ámbito impositivo, es decir, la garantía de equidad tributaria es la
manifestación del principio de igualdad en materia fiscal, por lo que no tiene menor o mayor valor que
la igualdad garantizada en otros preceptos constitucionales. Por otra parte, debe tenerse presente que

158
Materia Administrativa
este Alto Tribunal ha delimitado el contenido de la garantía de equidad tributaria, precisando que ésta
radica en la igualdad ante la misma ley tributaria de los sujetos pasivos de un mismo gravamen. En
ese sentido, tratándose de disposiciones legales que no corresponden al ámbito específico de
aplicación de la garantía de equidad tributaria -es decir, que no se refieren a contribuciones,
exenciones o a la delimitación de obligaciones materialmente recaudatorias, así como en los casos de
normas que tengan repercusión fiscal y sean emitidas por el Poder Ejecutivo- los argumentos que
reclaman la existencia de un trato diferenciado o discriminatorio entre dos personas o grupos deben
analizarse en el contexto más amplio, esto es, a la luz de la garantía de igualdad.

139. Se promueve un juicio de amparo indirecto en contra de una resolución dictada por un
tribunal contencioso de un Ayuntamiento. La autoridad responsable hace valer la causa de
improcedencia prevista en el artículo 73, fracción XVIII, en relación con el 158 de la Ley de
Amparo. Aduce que, por tratarse de la resolución dictada por un tribunal administrativo,
procedía el juicio de amparo directo. Ahora bien, conforme a la doctrina constitucional
reconocida en la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para analizar si
se actualiza dicha causal de improcedencia, ¿debe verificarse si el tribunal responsable emite
sus resoluciones con plena autonomía e independencia?

RESPUESTA: Sí, entre otras cuestiones, pues debe verificar a) Que sea creado, estructurado y
organizado mediante leyes expedidas por el Congreso de la Unión o por las Legislaturas Locales; b)
Que el ordenamiento legal respectivo lo dote de autonomía plena para fallar con el fin de garantizar su
imparcialidad e independencia; y c) Que su función sea la de dirimir conflictos que se susciten entre la
administración pública y los particulares.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 196,515
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Constitucional
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
VII, Abril de 1998
Tesis: P./J. 26/98
Página: 20

TRIBUNAL ADMINISTRATIVO. SUS NOTAS DISTINTIVAS PARA LA PROCEDENCIA DEL


AMPARO DIRECTO. Los artículos 73, fracción XXIX-H, 116, fracción V, y 122, base quinta, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, facultan al Congreso de la Unión, a las

159
Materia Administrativa
Legislaturas Locales y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, respectivamente, para crear
tribunales de lo contencioso-administrativo con plena autonomía para dictar sus fallos. De conformidad
con esas normas supremas, para que una autoridad administrativa, al realizar funciones
jurisdiccionales, tenga la naturaleza de tribunal administrativo y, por ende, sus resoluciones sean
susceptibles de reclamarse en amparo uniinstancial, se requiere: a) Que sea creado, estructurado y
organizado mediante leyes expedidas por el Congreso de la Unión o por las Legislaturas Locales; b)
Que el ordenamiento legal respectivo lo dote de autonomía plena para fallar con el fin de garantizar su
imparcialidad e independencia; y c) Que su función sea la de dirimir conflictos que se susciten entre la
administración pública y los particulares.

140. Un agente de la policía estatal promueve juicio de amparo en contra de la orden de la


autoridad administrativa en el sentido de cambiarlo de la adscripción en que desempeña su
función. Dicha orden sólo implica el cambio de sede, mas no de funciones y condiciones en
que desempeña el servicio (rango, categoría, sueldo, horario). Asimismo, cabe precisar que ni
en la ley estatal ni en el reglamento correspondiente se prevé algún derecho de los agentes
policíacos para permanecer en una sola sede. Ahora bien, en este caso ¿la orden reclamada
afecta el interés jurídico del quejoso?

RESPUESTA: No afecta los intereses jurídicos del agente readscrito, siempre y cuando, en razón de
dicha nueva adscripción, continúe desempeñando las mismas funciones y en igualdad de condiciones,
atento a que no se trata de una orden de remoción o destitución, o bien, cualquiera otra de separación
del cargo

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 178883
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Marzo de 2005
Página: 310
Tesis: 2a./J. 38/2005
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

SEGURIDAD PÚBLICA. CAMBIO DE ADSCRIPCIÓN. NO AFECTA EL INTERÉS JURÍDICO DEL


AGENTE PERTENECIENTE A LA DIRECCIÓN GENERAL DE SEGURIDAD PÚBLICA Y TRÁNSITO
DEL ESTADO DE MÉXICO, CUANDO SE REALIZA EN IGUALDAD DE FUNCIONES Y

160
Materia Administrativa
CONDICIONES. La orden emitida por el Director General de Seguridad Pública y Tránsito del Estado
de México, en el sentido de cambiar de adscripción, por necesidades del servicio, a un integrante del
cuerpo preventivo estatal de seguridad pública, conforme a las facultades que le confiere el artículo
13, fracción VII, de la Ley de Seguridad Pública Preventiva del Estado de México, no afecta los
intereses jurídicos del agente readscrito, siempre y cuando, en razón de dicha nueva adscripción,
continúe desempeñando las mismas funciones y en igualdad de condiciones, atento a que no se trata
de una orden de remoción o destitución, o bien, cualquiera otra de separación del cargo, sin que en el
caso, el agente policíaco tenga la titularidad del derecho a permanecer en la sede a que fue
destinado, puesto que dicho derecho no se advierte a su favor ni en la propia Ley de Seguridad
Pública Preventiva del Estado de México, ni en su reglamento.

141. Con el fin de reducir los niveles de contaminación, en una ley estatal se establece que los
vehículos que se utilicen para la prestación del servicio público de transporte en rutas urbanas
no deben exceder de diez años de antigüedad. Ahora bien, se promueve un juicio de garantías
en contra de la orden de detener vehículos que presten el servicio público de transporte con
más de diez años de antigüedad con fundamento en la disposición antes precisada. En este
caso, ¿se reúne el requisito del artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo para conceder la
suspensión?

RESPUESTA: No se satisface y debe negarse, puesto que la protección al medio ambiente y la


preservación del equilibrio ecológico son de interés social y utilidad pública, conforme a los artículos
1o., 2o., 3o., fracción XIX, 4o. y 7o., fracciones II, III y VII, de la Ley General del Equilibrio Ecológico y
la Protección al Ambiente, que están obligadas a cumplir, entre otras, las autoridades estatales.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 179727
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Diciembre de 2004
Página: 545
Tesis: 2a./J. 166/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

SUSPENSIÓN EN AMPARO. DEBE NEGARSE CUANDO EL CONCESIONARIO DEL SERVICIO


PÚBLICO DE TRANSPORTE LA SOLICITE CONTRA LA DETENCIÓN DEL VEHÍCULO QUE
UTILIZA PARA SU PRESTACIÓN, POR NO CUMPLIR LOS REQUISITOS LEGALES EXIGIBLES
(ARTÍCULO 70 DE LA LEY DEL TRANSPORTE PARA EL ESTADO DE PUEBLA).

161
Materia Administrativa
El mencionado precepto establece que los vehículos que se utilicen para la prestación del servicio
público de transporte en rutas urbanas no deben exceder de diez años de antigüedad, con lo cual se
persigue proteger el interés colectivo y tutelar el orden público, ya que además de buscar la seguridad
de los pasajeros y la disminución de accidentes, tiende a reducir el impacto ambiental. Ahora bien, si
la protección al medio ambiente y la preservación del equilibrio ecológico son de interés social y
utilidad pública, conforme a los artículos 1o., 2o., 3o., fracción XIX, 4o. y 7o., fracciones II, III y VII, de
la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, que están obligadas a cumplir,
entre otras, las autoridades estatales, es indudable que si los concesionarios reclaman la detención de
vehículos destinados al transporte público que no reúnan los requisitos legales previstos, debe
negarse la suspensión del acto reclamado conforme al artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo,
ya que de lo contrario se causaría perjuicio al interés social, pues la sociedad está interesada en que
la prestación del servicio público de transporte se realice en condiciones de seguridad y ocasionando
el menor impacto ambiental.

142. En una ley del Estado de México se estatuye que exclusivamente los notarios públicos del
Estado de México podrán formalizar en escritura pública los contratos relacionados con bienes
inmuebles ubicados en esa entidad federativa. Inconforme con esa disposición, un notario del
Distrito Federal promueve juicio de garantías porque tal precepto legal implícitamente le
prohíbe formalizar en escritura pública contratos relacionados con bienes inmuebles del
Estado de México sin que dicha prohibición existiera antes de la entrada en vigor de esa ley. En
este caso, conforme a la jurisprudencia de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, ¿la ley reclamada tiene el carácter de autoaplicativa o de heteroaplicativa?

RESPUESTA: Tiene carácter de autoaplicativa, ya que sus disposiciones tienen fuerza obligatoria por
sí mismas y afectan implícitamente la situación de esos fedatarios, sin que sea necesario acto alguno
que condicione su aplicación, pues por su sola entrada en vigor les impiden implícitamente
protocolizar tales actos.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 183491
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Agosto de 2003
Página: 236
Tesis: 2a./J. 62/2003

162
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

NOTARIOS PÚBLICOS DEL DISTRITO FEDERAL. LAS DISPOSICIONES RELATIVAS A QUE LA


PROTOCOLIZACIÓN Y FORMALIZACIÓN DE DETERMINADOS ACTOS JURÍDICOS DEBEN
LLEVARSE A CABO POR NOTARIOS PÚBLICOS DEL ESTADO DE MÉXICO, SON DE
NATURALEZA AUTOAPLICATIVA PARA AQUELLOS FEDATARIOS.

El criterio reiterado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la distinción entre una ley
autoaplicativa y una heteroaplicativa, conduce a concluir que los artículos 18, fracción I, 52, fracción
XVIII, 56, último párrafo, 67, fracción III, 70, último párrafo, 71, segundo párrafo, 72, último párrafo, 81,
fracción III, 100, fracción VI, 101, último párrafo, 107, fracción IV, 109, fracción II, 115, fracción VI, y
116, penúltimo párrafo, del Reglamento del Libro Quinto del Código Administrativo del Estado de
México, publicado en la Gaceta de Gobierno de esa entidad el 13 de marzo de 2002, son
autoaplicativos para los notarios públicos del Distrito Federal. Lo anterior es así, ya que dichas
disposiciones tienen fuerza obligatoria por sí mismas y afectan implícitamente la situación de esos
fedatarios, sin que sea necesario acto alguno que condicione su aplicación, pues por su sola entrada
en vigor les impiden implícitamente protocolizar las autorizaciones y licencias que expida la Secretaría
de Desarrollo Urbano y Obras Públicas de la mencionada entidad federativa, así como formalizar en
escritura pública los actos, convenios y contratos previstos en los referidos artículos 56, 115 y 116,
toda vez que lisa y llanamente establecen que la protocolización y la formalización indicadas se lleven
a cabo por los notarios públicos del Estado de México, de manera que basta el hecho de tener el
carácter de notarios públicos del Distrito Federal para quedar afectados por las normas mencionadas,
esto es, la sola vigencia de los preceptos señalados afecta a esos funcionarios, porque extinguen en
su perjuicio una situación jurídica concreta.

143. Se promueve un juicio de amparo en contra de la clausura de un establecimiento; en la


demanda el quejoso solicita la suspensión del acto reclamado. Como el peticionario de
garantías no exhibió las copias suficientes de la demanda para correr traslado a las
autoridades responsables, el juez lo previene para que las exhiba. En el correspondiente auto
de prevención, ¿puede el juez de Distrito requerir a la autoridad responsable alguna constancia
para determinar si procede la suspensión provisional?

RESPUESTA: Sí, en el mismo acuerdo puede requerir a las responsables la presentación de algún
documento que se considere indispensable para mejor proveer, pero una vez desahogada la
prevención al quejoso, acatado o no el requerimiento formulado a las responsables, el Juez de Distrito
debe proveer de inmediato en relación a la suspensión de los actos reclamados.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 181,833

163
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Marzo de 2004
Tesis: 2a./J. 27/2004
Página: 354

SUSPENSIÓN PROVISIONAL EN AMPARO ADMINISTRATIVO. EL JUEZ DE DISTRITO PUEDE


RECABAR OFICIOSAMENTE PRUEBAS PARA MEJOR PROVEER, PERO NO POSTERGAR SU
DECISIÓN.
En términos de lo dispuesto en el artículo 2o. de la Ley de Amparo, a falta de disposición expresa
debe atenderse a las prevenciones del Código Federal de Procedimientos Civiles, ordenamiento legal
que en el artículo 79 establece que para conocer la verdad, el juzgador puede valerse de cualquier
persona y de cualquier documento, sin más limitaciones que las de que las pruebas estén reconocidas
por la ley y tengan relación inmediata con los hechos controvertidos. En este contexto, tratándose de
la suspensión provisional en el juicio de amparo administrativo, debe considerarse que la regla general
es que una vez satisfechos los requisitos a que aluden los artículos 120 y 124 de la Ley de Amparo, el
Juez de Distrito debe proveer de inmediato sobre dicha solicitud; sin embargo, esto no obsta para que
cuando se prevenga al promovente para que subsane alguna irregularidad de la demanda, en el
mismo acuerdo se requiera a las autoridades responsables la presentación de algún documento que
se considere indispensable para mejor proveer, pero una vez desahogada la prevención al quejoso,
acatado o no el requerimiento formulado a las responsables, el Juez de Distrito debe proveer de
inmediato en relación a la suspensión de los actos reclamados.

Contradicción de tesis 19/2003-PL. Entre las sustentadas por el Séptimo y Décimo Tercer Tribunales
Colegiados, ambos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 5 de marzo de 2004. Mayoría de tres
votos. Disidentes: Margarita Beatriz Luna Ramos y Juan Díaz Romero. Ponente: Guillermo I. Ortiz
Mayagoitia. Secretaria: Claudia Mendoza Polanco.

Tesis de jurisprudencia 27/2004. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del doce de marzo de dos mil cuatro.

144. Lea el siguiente artículo del Código Fiscal de la Federación: “Artículo 28. Las personas
que de acuerdo con las disposiciones fiscales estén obligadas a llevar contabilidad, deberán
observar las siguientes reglas: V. Tratándose de personas que enajenen gasolina, diesel, gas
natural para combustión automotriz o gas licuado de petróleo para combustión automotriz, en
establecimientos abiertos al público en general, deberán contar con controles volumétricos y

164
Materia Administrativa
mantenerlos en todo momento en operación. Dichos controles formarán parte de la
contabilidad del contribuyente. Para tales efectos, el control volumétrico deberá llevarse con
los equipos que al efecto autorice el Servicio de Administración Tributaria mediante reglas de
carácter general”. En un juicio de amparo se señala como acto reclamado la disposición
transcrita. En los conceptos de violación se hace valer que tal norma viola la garantía de
audiencia de los contribuyentes, pues obliga a quienes enajenen gasolina a contar con
controles volumétricos que serán autorizados por el Servicio de Administración Tributaria, sin
haber sido oídos previamente por la autoridad para poder cuestionar el tipo de equipo, calidad
y el precio de éste. ¿Cómo debe calificarse dicho concepto de violación?

RESPUESTA: Es infundado en atención a que la norma impugnada no contiene disposición alguna


que implique la privación de un derecho de los particulares que dé lugar a que, previamente a dicha
afectación, se le debiera escuchar en defensa del mismo.

Infundado, porque no viola la garantía de audiencia porque no le es aplicable el 14 constitucional, por


no tratarse de un acto de carácter privativo, porque sólo es un acto condición para el desempeño de
una actividad económica.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 179,625
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Enero de 2005
Tesis: 2a./J. 182/2004
Página: 539

CONTROLES VOLUMÉTRICOS. LA OBLIGACIÓN CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 28, FRACCIÓN


V, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, NO ES PRIVATIVA DE DERECHOS POR LO QUE
NO LE ES APLICABLE LA GARANTÍA DE AUDIENCIA (LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2004).
El artículo 28, fracción V, del Código Fiscal de la Federación establece la obligación a cargo de los
contribuyentes que enajenen gasolina, diesel, gas natural o licuado de petróleo para combustión
automotriz en establecimientos abiertos al público en general, de contar con controles volumétricos y
mantenerlos en operación en todo momento por formar parte de su contabilidad, así como que dichos
equipos serán aquellos que al efecto autorice el Servicio de Administración Tributaria mediante reglas
de carácter general. Lo anterior evidencia que el ejercicio de la potestad conferida a la mencionada
autoridad administrativa para autorizar el uso de equipos volumétricos no tiene el carácter de acto

165
Materia Administrativa
privativo, en tanto que no implica el menoscabo o supresión de un derecho incorporado a la esfera
jurídica de los gobernados, pues sólo se trata de un acto condición para el desempeño de una
actividad económica que tiene como finalidad que la autoridad compruebe el debido cumplimiento de
las obligaciones fiscales a cargo del contribuyente; por lo que, en todo caso, sólo puede estimarse
como un acto de molestia, en la medida en que únicamente restringe un derecho con el objeto de
proteger determinados bienes jurídicos.

145. El artículo 43 del Código Fiscal de la Federación establece: “En la orden de visita, además
de los requisitos a que se refiere el artículo 38 de este Código, se deberá indicar: (...) I. El lugar
o lugares donde debe efectuarse la visita. El aumento de lugares a visitar deberá notificarse al
visitado”. La autoridad administrativa emite una orden de visita en la que señala como lugar
para practicarla el inmueble ubicado en una dirección que corresponde al domicilio fiscal del
destinatario. En dicha orden se incluye una leyenda que indica: “el visitado debe permitir a los
visitadores el acceso a los establecimientos, oficinas, locales, instalaciones, talleres, fábricas,
bodegas y cajas de valores”. Ahora bien, ¿esa orden de visita cumple con el requisito previsto
en la fracción I del artículo 43 del Código Fiscal de la Federación?

RESPUESTA: Sí, ello no implica imprecisión o incertidumbre respecto del señalamiento del lugar
exacto en que debe desarrollarse la diligencia, ya que la orden de visita se rige por la dirección que
ubica al lugar señalado para tal efecto, de manera que esos recintos no pueden ser otros sino los que
se hallen precisamente en el domicilio indicado para la verificación, siempre y cuando se trate de su
domicilio fiscal.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 183,481
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Agosto de 2003
Tesis: 2a./J. 64/2003
Página: 237

ORDEN DE VISITA DOMICILIARIA. NO ES GENÉRICA SI EL LUGAR O LUGARES QUE PRECISA


PARA SU PRÁCTICA, CORRESPONDEN AL DOMICILIO FISCAL DEL CONTRIBUYENTE, AUN
CUANDO SEÑALE QUE EL VISITADO DEBE PERMITIR A LOS VISITADORES EL ACCESO A LOS
ESTABLECIMIENTOS, OFICINAS, LOCALES, INSTALACIONES, TALLERES, FÁBRICAS,

166
Materia Administrativa
BODEGAS Y CAJAS DE VALORES, PUES SE ENTIENDE QUE SE UBICAN EN EL LUGAR
PRECISADO PARA LA VISITA.
Si una orden de visita domiciliaria contiene los elementos que permitan al visitador ubicar
específicamente la dirección y, por ende, el lugar señalado para su práctica, el cual corresponde al
domicilio fiscal del contribuyente, cumple con los requisitos establecidos en los artículos 16
constitucional y 43, fracción I, del Código Fiscal de la Federación, en lo que se refiere a la precisión
del lugar o lugares en los cuales habrá de efectuarse. Por tanto, el domicilio señalado expresamente
en la orden respectiva no tiene sólo el efecto de que en ese lugar se notifique al contribuyente dicho
mandato, sino también para que ahí tenga verificativo la inspección, siempre y cuando se trate de su
domicilio fiscal, pues el Código Fiscal de la Federación regula el desarrollo de dichas visitas en el
domicilio fiscal de los contribuyentes y en este aspecto prevé en su artículo 44, fracciones I y II, que la
visita se desarrollará en el lugar o lugares indicados en la orden relativa y que los visitadores deberán
presentarse en el lugar en el que deba practicarse. Si además de lo anterior, la orden señala que el
visitado debe permitir al verificador el acceso al establecimiento, oficinas, locales, instalaciones,
talleres, fábricas, bodegas y cajas de valores, ello no implica imprecisión e incertidumbre respecto del
señalamiento del lugar exacto en el que debe desarrollarse la diligencia, ya que ésta se rige por la
dirección que ubica al lugar señalado para tal efecto, de manera que esos recintos no pueden ser
otros sino los que se hallen precisamente en el domicilio indicado para la verificación, en virtud de que
los datos, elementos o requisitos que contiene una orden de visita no deben apreciarse en forma
separada sino armónicamente y en su conjunto. Por tanto, las expresiones "establecimientos",
"oficinas", "locales", "instalaciones", "talleres", "fábricas", "bodegas" y "cajas de valores", adquieren
sentido de ubicación cierta y determinada cuando se asocian al domicilio precisado en la orden de
visita con el que deben complementarse. Esta conclusión se apoya, además, en el artículo 10 del
Código Fiscal de la Federación, que utiliza algunos de los términos controvertidos tales como local y
establecimiento, como vocablos unívocos del domicilio del contribuyente. En consecuencia, la orden
de visita requisitada en los términos expuestos no es genérica, pues los visitadores sólo podrán
constituirse y actuar legalmente en el lugar que aquélla indica, de modo que si efectúan la visita en
instalaciones o recintos que se ubiquen en un sitio diverso al señalado, sin recabar una nueva orden,
el contribuyente podrá solicitar la anulación de las actuaciones así practicadas.

146. En un artículo de una ley fiscal se establece: “Cuando la comisión de una o varias
infracciones origine la omisión total o parcial en el pago de contribuciones incluyendo las
retenidas o recaudadas, excepto tratándose de contribuciones al comercio exterior, y sea
descubierta por las autoridades fiscales mediante el ejercicio de sus facultades, se aplicarán
las siguientes multas: (...) II. Del 70% al 100% de las contribuciones omitidas, actualizadas, en
los demás casos”. Como se ve, el cálculo de la multa se basa en el monto actualizado de las
contribuciones omitidas. Ahora bien, de acuerdo con la doctrina constitucional sostenida por
la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿dicha disposición vulnera el
artículo 22 constitucional, que prohíbe la imposición de multas excesivas?

167
Materia Administrativa

RESPUESTA: Sí porque para el cálculo de la multa se considera un elemento ajeno a la infracción


cometida, como lo es la actualización posterior al momento de la comisión de la conducta que se
pretende castigar.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,579
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Tesis: 2a./J. 128/2004
Página: 224

MULTA. LA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 76, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA


FEDERACIÓN, REFORMADO POR DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA
FEDERACIÓN EL 20 DE JULIO DE 1992, AL ESTABLECER SU CUANTÍA EN RELACIÓN CON LA
CONTRIBUCIÓN ACTUALIZADA, VIOLA EL ARTÍCULO 22 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.
De conformidad con lo establecido en el artículo 70 del Código Fiscal de la Federación, cuando las
multas no se paguen en las fechas previstas por las disposiciones fiscales, deben actualizarse de
acuerdo al mecanismo establecido en el artículo 17-A del mismo ordenamiento. Ahora bien, si el
artículo 76, fracción II, del código mencionado, toma como base para la imposición de la multa la
contribución omitida (resultado de la acción del sujeto pasivo), más otro factor que es la actualización
de dicha contribución, es evidente que para su cálculo se considera un elemento ajeno a la infracción
cometida, como lo es la actualización posterior al momento de la comisión de la conducta que se
pretende castigar; y, en consecuencia, al tomar en la base un elemento ajeno a la conducta que se
sanciona (como es la inflación), la autoridad legislativa va más allá de lo razonable, situación que
torna a la multa en excesiva, lo que transgrede la garantía prevista en el artículo 22 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.

147. De conformidad con el artículo 38, fracción V, del Código Fiscal de la Federación, los actos
administrativos que deban notificarse deben contener el nombre o nombres de las personas a
las que vaya dirigido; a falta de dichos nombres, deberá contener los datos suficientes para su
identificación. Una aduana del Servicio de Administración Tributaria, expidió un oficio, que
contiene una orden de verificación de vehículos de procedencia extranjera en tránsito y que se
dirigió al 'C. Propietario, conductor y/o tenedor del vehículo extranjero marca Plymouth, línea
Voyager, tipo minivan, modelo 1989, placas YDB23Y del Estado de California, Estados Unidos

168
Materia Administrativa
de América'. De conformidad con la interpretación que ha hecho la Suprema Corte de Justicia
de la Nación de este requisito de los actos administrativos, dicha orden de verificación,
¿cumple con el requisito previsto en la fracción V del artículo 38 del Código Fiscal de la
Federación?

RESPUESTA: Sí, pues basta que en ella se señalen los datos suficientes que permitan la
identificación de la unidad automotriz, además, cuando se trata de órdenes de verificación de
vehículos de procedencia extranjera en tránsito, la autoridad desconoce tanto el nombre del
propietario, conductor y/o tenedor del vehículo, como las características de éste, además de que el
ejercicio de esta facultad de comprobación no tiene lugar en el domicilio del gobernado.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,425
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Tesis: 2a./J. 129/2004
Página: 340

VEHÍCULOS DE PROCEDENCIA EXTRANJERA EN TRÁNSITO. EN LA ORDEN DE VERIFICACIÓN


ES INAPLICABLE LA TESIS DE JURISPRUDENCIA 2a./J. 44/2001, DE LA SEGUNDA SALA DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.
La jurisprudencia citada, que aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo XIV, octubre de 2001, página 369, con el rubro: "ORDEN DE VISITA
EN MATERIA FISCAL. LA NOTORIA DIFERENCIA ENTRE EL TIPO DE LETRA USADO EN SUS
ASPECTOS GENÉRICOS Y EL UTILIZADO EN LOS DATOS ESPECÍFICOS RELACIONADOS CON
EL VISITADO, PRUEBA LA VIOLACIÓN A LAS GARANTÍAS DE LEGALIDAD Y SEGURIDAD
JURÍDICA ESTABLECIDAS EN EL ARTÍCULO 16 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.", se refiere de
manera específica a la orden de visita domiciliaria, es decir, al ejercicio de las facultades de
comprobación y/o verificación de las autoridades fiscales, cuando ello tenga lugar en el domicilio del
gobernado, ya que en ese caso la autoridad que emite la orden tiene conocimiento pleno del nombre
del contribuyente (razón social tratándose de personas morales), y de sus obligaciones fiscales (es
decir, de todos y cada uno de los impuestos a los que se encuentra afecta su actividad), pero dicho
criterio no es aplicable cuando se trata de órdenes de verificación de vehículos de procedencia
extranjera en tránsito, pues en este supuesto la autoridad desconoce tanto el nombre del propietario,

169
Materia Administrativa
conductor y/o tenedor del vehículo, como las características de éste, además de que el ejercicio de
esta facultad de comprobación no tiene lugar en el domicilio del gobernado.

RELACIONADA

No. Registro: 180,424


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Tesis: 2a./J. 130/2004
Página: 341

VEHÍCULOS DE PROCEDENCIA EXTRANJERA EN TRÁNSITO. LA ORDEN DE VERIFICACIÓN NO


ES ILEGAL AUNQUE LOS DATOS DE IDENTIFICACIÓN DEL AUTOMÓVIL SE ASIENTEN CON UN
TIPO DE LETRA DIFERENTE AL DEL RESTO DEL DOCUMENTO.
De la interpretación de los artículos 42, fracción VI, del Código Fiscal de la Federación; 144,
fracciones X, XI, XVI y XXXII, de la Ley Aduanera; 7o., fracción II, de la Ley del Servicio de
Administración Tributaria y 29, fracciones XI, XII y XIII, del Reglamento del Servicio de Administración
Tributaria, se advierte que las autoridades fiscales tienen facultades para verificar físicamente bienes y
mercancías de procedencia extranjera con el objeto de comprobar si se han cumplido las
disposiciones que en materia de comercio exterior establecen las leyes, además de que se les dota de
facultades persecutorias para inspección y vigilancia permanentes en todo el territorio nacional, que
permitan cerciorarse del cumplimiento de las disposiciones legales que regulan y gravan la entrada y
salida del territorio nacional de mercancías. Ahora bien, la referida facultad de persecución implica que
la autoridad fiscal pueda realizar todas aquellas diligencias necesarias para verificar la legal
importación y/o tenencia de vehículos de procedencia extranjera en tránsito, con el objeto de que el
contribuyente no evada el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y de hacerlo, pueda imponer
las sanciones correlativas, lo cual implícitamente conlleva que desconozca tanto el nombre del
propietario, conductor y/o tenedor del vehículo, como los datos de identificación de la unidad
automotriz, hasta el momento en el que procede a la verificación respectiva, de manera que para
cumplir con el artículo 38, fracciones III y IV, del Código Fiscal de la Federación, basta con que en ella
se señalen los datos suficientes que permitan la identificación de la unidad automotriz, sin importar
que esto se haga con un tipo de letra diferente al resto del documento que contiene la orden de
verificación, pues dicha norma no establece tal requisito.

170
Materia Administrativa
148. El artículo 22 del Código Fiscal de la Federación prevé el derecho de los contribuyentes a
solicitar la devolución de las cantidades pagadas indebidamente a la autoridad exactora.
Asimismo, prevé que la obligación de la autoridad fiscal de devolver esas cantidades prescribe
en los mismos términos y condiciones que el crédito fiscal (cinco años). Ahora bien, ¿cuándo
inicia el plazo para que opere la prescripción de la obligación de las autoridades fiscales de
devolver las cantidades enteradas en exceso?

RESPUESTA: Desde el momento en que se realizó el entero, es decir, desde el momento en que se
presentó la declaración normal o alguna complementaria con saldo en contra del causante, pues es
esa fecha cuando se efectuó el entero de las cantidades indebidas.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 179,821
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Diciembre de 2004
Tesis: 2a./J. 165/2004
Página: 440

PRESCRIPCIÓN. CUANDO SE TRATA DE LA OBLIGACIÓN DE LAS AUTORIDADES FISCALES DE


DEVOLVER AL CONTRIBUYENTE LAS CANTIDADES ENTERADAS EN EXCESO, EL PLAZO
INICIA A PARTIR DE LA FECHA EN QUE SE HIZO EL ENTERO.
El crédito fiscal debe entenderse como la obligación determinada en cantidad líquida para que sea
satisfecha por el contribuyente; por ende, si el artículo 22 del Código Fiscal de la Federación remite a
la prescripción del crédito fiscal tratándose de devoluciones, para procurar la equidad tributaria entre
la autoridad y el sujeto pasivo, regulando las obligaciones de éstos y la forma de extinguirse dentro de
un mismo plano de igualdad, es evidente que contiene un derecho sustantivo para que el gobernado
solicite dentro del plazo de cinco años la devolución de las cantidades que enteró en exceso, ya que
de lo contrario, operará la prescripción de la obligación de la autoridad fiscal de devolverlas, plazo que
debe atender a la fecha en que se realizó el entero, es decir, al momento en que se presentó la
declaración normal o alguna complementaria con saldo en contra del causante, pues es esa fecha
cuando se efectuó el entero de las cantidades indebidas. Esto es, si la prescripción es un medio para
que el deudor, sea el contribuyente o la autoridad fiscal, se libere de las obligaciones impuestas por
las leyes tributarias, y si la solicitud de devolución se origina de un saldo a favor que surge en el
momento en que se presentó la declaración de impuestos de un determinado ejercicio, desde esa
fecha, conforme al cálculo del contribuyente, se generó el saldo, y no en la fecha de presentación de

171
Materia Administrativa
una declaración complementaria con saldo a favor del contribuyente, de manera que con su
presentación no se entiende interrumpido el plazo de la prescripción, pues no se hace gestión alguna
de cobro, ya que dicha declaración no es más que el reflejo de una serie de cálculos que se
efectuaron y se plasman, pero no conllevan a gestionar cobro alguno, dado que el mencionado
artículo 22 establece la forma para exigir el derecho a la devolución, siendo necesaria una solicitud de
devolución formalmente hecha y presentada ante autoridad competente para que se produzca la
interrupción del plazo prescriptorio.

149. Se promueve un juicio de amparo en contra de diversos preceptos de la Ley General de


Salud, con motivo de su entrada en vigor, es decir, como si se tratara de disposiciones
autoaplicativas. De la interpretación sistemática de los preceptos reclamados se advierte que
son de naturaleza heteroaplicativa conforme a los criterios jurisprudenciales de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación. En este caso, ¿puede desecharse la demanda en términos del
artículo 145 de la Ley de Amparo?

RESPUESTA: No, porque no se reúnen los requisitos formales necesarios que justifiquen el
desechamiento desde su inicio, ya que en el acuerdo inicial del amparo indirecto, no pueden realizarse
estudios exhaustivos, por ser el momento idóneo (se desecha sólo cuando hay un motivo manifiesto e
indudable de improcedencia).

No, porque la circunstancia de que la improcedencia derive del análisis que se hace de la naturaleza
de las normas autoaplicativas y heteroaplicativas, o del estudio e interpretación tanto de las normas
generales reclamadas como de los conceptos de violación en que se plantea una afectación inmediata
por su sola vigencia, impide considerar que el motivo de improcedencia sea manifiesto e indudable.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 178,541
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Mayo de 2005
Tesis: 1a./J. 32/2005
Página: 47

AMPARO CONTRA LEYES. NO SE ACTUALIZA UN MOTIVO MANIFIESTO E INDUDABLE DE


IMPROCEDENCIA PARA DESECHAR LA DEMANDA, SI PARA ESTABLECER LA NATURALEZA

172
Materia Administrativa
HETEROAPLICATIVA O AUTOAPLICATIVA DE AQUÉLLAS EL JUEZ DE DISTRITO REQUIERE
HACER CONSIDERACIONES INTERPRETATIVAS, PROPIAS DE LA SENTENCIA DEFINITIVA.
Del artículo 145 de la Ley de Amparo se advierte que es del propio escrito de demanda o de las
pruebas anexas de donde puede desprenderse un motivo manifiesto e indudable de improcedencia.
La improcedencia constituye una excepción a la regla general, que es la procedencia del juicio de
amparo como medio de control de los actos de autoridad que vulneren las garantías individuales que
consagra la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación lo ha entendido en el sentido de que las causales de improcedencia deben probarse
plenamente y no inferirse con base en presunciones, pues sólo por excepción, en los precisos casos
que marca el artículo 73 de la ley en cita, puede vedarse el acceso a dicho medio de control
constitucional, y por lo mismo, de más estricta aplicación es lo dispuesto en el artículo 145 para
desechar de plano una demanda. En ese tenor, la circunstancia de que la improcedencia derive del
análisis que se hace de la naturaleza de las normas autoaplicativas y heteroaplicativas conforme a
criterios jurisprudenciales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o del estudio e interpretación
tanto de las normas generales reclamadas como de los conceptos de violación en que se plantea una
afectación inmediata por su sola vigencia, impide considerar que el motivo de improcedencia sea
manifiesto e indudable, ya que no puede ser evidente, claro y fehaciente si para determinar su
actualización se requirió de un análisis más profundo, propio de la sentencia definitiva. Por ello, en la
hipótesis aludida no se reúnen los requisitos formales necesarios que justifiquen el desechamiento de
la demanda desde su inicio, ya que en el acuerdo inicial en el juicio de amparo indirecto no pueden
realizarse estudios exhaustivos, por no ser el momento idóneo para ello.

150. Para efectos del juicio de amparo, ¿quién tiene interés jurídico para impugnar la
declaratoria de procedencia de retiro del servicio activo de un miembro del Ejército mexicano?

RESPUESTA: El militar es el único legitimado para impugnar la declaratoria de retiro, y no así sus
familiares (conyugue, padres e hijos).

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 179540
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Enero de 2005
Página: 542
Tesis: 2a./J. 200/2004

173
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

MILITARES. SUS FAMILIARES CARECEN DE INTERÉS JURÍDICO PARA IMPUGNAR EN AMPARO


LA DECLARATORIA DE RETIRO DEL SERVICIO ACTIVO. La Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha sostenido que conforme a los artículos 107, fracción I, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, 4o. y 73, fracción V, de la Ley de Amparo, para tener por acreditado el
interés jurídico para efectos del juicio de amparo, se requiere que el acto de autoridad reclamado
lesione de manera directa el derecho del que se es titular. En ese sentido, los familiares -cónyuge,
concubina o concubinario, hijos y padres- de los miembros del Ejército, Armada y Fuerza Aérea
Mexicanos carecen de interés jurídico para impugnar en amparo la declaratoria de procedencia
definitiva de retiro del militar de que se trate, aun cuando ello pueda traer como consecuencia la
pérdida de su derecho a recibir asistencia médica por parte del Instituto de Seguridad Social para las
Fuerzas Armadas Mexicanas, pues si bien es cierto que tienen derecho a la protección de la salud
consagrado por el artículo 4o., tercer párrafo, de la Constitución Federal, también lo es que estos
beneficios de seguridad social derivan de los que goza el militar, único que puede impugnar la
declaratoria de retiro.

151. De acuerdo con el artículo 146 del Código Fiscal de la Federación, el plazo de cinco años
para que opere la prescripción de un crédito fiscal se interrumpe con cada gestión de cobro
efectuado por la autoridad hacendaria. Ahora bien, respecto de un crédito fiscal, la autoridad
administrativa realiza una gestión de esa naturaleza, pero el tribunal competente la declara nula
por contener vicios formales. En ese caso, ¿la referida gestión interrumpió el plazo de la
prescripción del crédito fiscal?

RESPUESTA: Sí se interrumpe el plazo de la prescripción a pesar de la declaratoria de nulidad, pues


el acto fundamental que da lugar a la interrupción del plazo de la prescripción lo es la notificación, por
la cual se hace saber al deudor la existencia del crédito fiscal cuyo pago es requerido.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 180297
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Octubre de 2004
Página: 377
Tesis: 2a./J. 141/2004
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

174
Materia Administrativa

PRESCRIPCIÓN EN MATERIA FISCAL. SU PLAZO SE INTERRUMPE CON CADA GESTIÓN DE


COBRO, AUN CUANDO SEA DECLARADA SU NULIDAD POR VICIOS FORMALES.
De conformidad con el artículo 146 del Código Fiscal de la Federación, el plazo de prescripción se
interrumpe con cada gestión de cobro que el acreedor notifique o haga saber al deudor o por el
reconocimiento expreso o tácito de éste respecto de la existencia del crédito. Bajo esa óptica, el
término de cinco años previsto en el referido precepto para que opere la prescripción de un crédito
fiscal cuyo pago se exige al deudor principal o, en su caso, a la institución afianzadora, se interrumpe
con cada gestión de cobro efectuada por la autoridad hacendaria competente, aun en el supuesto de
que se combata y sea declarada su nulidad para efectos, por contener algún vicio de carácter formal.
Ello es así, pues el acto fundamental que da lugar a la interrupción del plazo de la prescripción lo es la
notificación, por la cual se hace saber al deudor la existencia del crédito fiscal cuyo pago se le
requiere, así como cualquier actuación de la autoridad tendente a hacerlo efectivo, es decir, la
circunstancia de que el actor quede enterado de su obligación o del procedimiento de ejecución
seguido en su contra, lo que se corrobora con el indicado artículo 146 al establecer como una forma
de interrumpir el término de la prescripción, el reconocimiento expreso o tácito del deudor respecto de
la existencia del crédito, de donde se sigue que tal interrupción no necesariamente está condicionada
a la subsistencia del acto que constituye la gestión de cobro, sino a la circunstancia de que el deudor
tenga pleno conocimiento de la existencia del crédito fiscal exigido por la autoridad hacendaria.

152. De acuerdo con la fracción III del artículo 44 del Código Fiscal de la Federación, al iniciarse
una visita domiciliaria, los visitadores que intervienen en ella deben identificarse ante la
persona con quien se entiende la diligencia. Ahora bien, si hay necesidad de levantar diversas
actas parciales con motivo de la práctica de la visita domiciliaria y no hay aumento o
sustitución de visitadores durante la visita, la identificación de los visitadores,
indispensablemente, ¿en qué actas debe constar?

RESPUESTA: Únicamente en el acta de inicio.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 191252
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Septiembre de 2000
Página: 141
Tesis: 2a./J. 76/2000

175
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

VISITAS DOMICILIARIAS. NO ES NECESARIO QUE LA IDENTIFICACIÓN DE LOS VISITADORES


QUE CONSTE EN EL ACTA INICIAL, SE REITERE EN LAS POSTERIORES.
De acuerdo con la regla general establecida en la fracción III del artículo 44 del Código Fiscal de la
Federación, la identificación de los funcionarios que intervengan en la práctica de una visita
domiciliaria ordenada por la autoridad fiscal en ejercicio de sus facultades de comprobación debe
realizarse, precisamente, al inicio de la visita y ante la persona con quien se entienda la diligencia,
describiéndose con claridad, en el acta respectiva, el documento mediante el cual se identifiquen y, en
su caso, debe asentarse la fecha de las credenciales, y el nombre y cargo de quien las expide, para
precisar su vigencia y tener la seguridad de que esas personas efectivamente prestan sus servicios
para la autoridad emisora de la orden de visita, así como indicar no sólo el órgano, sino su titular o
bien, agregar copia fotostática certificada del documento que contenga esos datos, sin que resulte
necesario que tal identificación se haga constar en cada una de las actas parciales que con
posterioridad se elaboren, excepción hecha de los casos a que se refieren la fracción IV del propio
numeral y la fracción II del artículo 43 del citado código, pues en estas hipótesis, la identificación de la
autoridad sustituida y de los visitadores que se aumenten o sustituyan para la práctica de la visita
debe realizarse precisamente al inicio de su intervención, haciendo constar esa circunstancia en el
acta parcial que al efecto se elabore, sin que ello sea necesario cuando no se dé el referido aumento o
sustitución, en cuyo caso debe entenderse que continuaron actuando los mismos funcionarios que
iniciaron la visita y que ya se habían identificado frente al visitado y, por lo mismo, no sólo eran de su
conocimiento sino que sabía el carácter con el que se habían ostentado y la prueba del mismo con la
identificación respectiva.

153. Para efectos de determinar la procedencia del juicio de amparo, los laudos arbitrales
emitidos por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, ¿constituyen actos de autoridad?

RESPUESTA: Sí constituyen actos de autoridad, pues ejercen facultades decisorias a nombre del
Estado y como ente público establece una relación de supra a subordinación con los particulares.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 188434
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Noviembre de 2001

176
Materia Administrativa
Página: 31
Tesis: 2a./J. 56/2001
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

COMISIÓN NACIONAL DE ARBITRAJE MÉDICO. SUS LAUDOS ARBITRALES SON ACTOS DE


AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO.
Los laudos que emite la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, en su calidad de árbitro, constituyen
actos de autoridad para efectos del juicio de amparo, pues si bien es cierto que actúa por voluntad de
las partes, también lo es que ejerce facultades decisorias a nombre del Estado y como ente público
establece una relación de supra a subordinación con los particulares que se someten voluntariamente
al procedimiento arbitral, ya que al dirimir la cuestión debatida entre el prestador del servicio médico y
el usuario de éste, de manera unilateral e imperativa crea, modifica o extingue, por sí o ante sí,
situaciones jurídicas que afectan la esfera legal de éstos, sin necesidad de acudir a los órganos
judiciales ni de obtener el consenso de la voluntad del afectado.

154. De conformidad con el artículo 67 del Código Fiscal de la Federación, el plazo para que
opere la caducidad de las facultades de comprobación de las autoridades fiscales se
suspenderá, entre otros supuestos, cuando se interponga algún recurso administrativo o
juicio. De acuerdo con la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la que
se interpreta ese precepto, ¿qué se requiere para que se suspenda dicho plazo con motivo de
la interposición de un recurso administrativo o juicio?

RESPUESTA: Basta que se interponga, independientemente de lo que se resuelva e (incluso de que


sea admitido) es necesario comprobar la existencia del medio de defensa.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 188877
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Septiembre de 2001
Página: 465
Tesis: 2a./J. 42/2001
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

177
Materia Administrativa
CADUCIDAD EN MATERIA FISCAL. SE SUSPENDE EL PLAZO CUANDO SE HACE VALER
CUALQUIER MEDIO DE DEFENSA, INDEPENDIENTEMENTE DEL SENTIDO DE LA RESOLUCIÓN
QUE LE RECAIGA.
El artículo 67 del Código Fiscal de la Federación señala, en el cuarto párrafo de su fracción IV, que el
plazo establecido en dicho artículo para que opere la caducidad de las facultades de las autoridades
fiscales para determinar omisiones e imponer sanciones, no está sujeto a interrupción y que sólo se
suspenderá cuando se ejerzan las facultades de comprobación de las autoridades fiscales a que se
refieren las fracciones II, III y IV del artículo 42 de la misma ley, o cuando se interponga algún recurso
administrativo o juicio. En esta segunda hipótesis la suspensión opera con la sola interposición del
medio de defensa, es decir, con independencia de lo que se resuelva en el recurso administrativo o
juicio; ello, atendiendo a que la norma en comento no condiciona su actualización a lo que resuelva el
órgano jurisdiccional. Por tal motivo, si la ley no distingue, no es dable hacerlo al juzgador y, en
consecuencia, lo que debe corroborarse en los casos en que se alegue la suspensión del plazo de
caducidad de las facultades legales de comprobación de las autoridades fiscales, será comprobar la
existencia del medio de defensa y computar el término de cinco años excluyendo el tiempo de
suspensión que se haya generado por la interposición del recurso o juicio respectivo. Lo anterior, en
virtud de que la suspensión implica que el periodo transcurrido hasta antes de que acontezca el
evento suspensor no se pierde sino que se acumula al que transcurra una vez extinguido el señalado
evento.

155. De conformidad con el artículo 233 de la Ley de Amparo, procede la suspensión de oficio
cuando los actos reclamados tengan o puedan tener como consecuencia la privación total o
parcial, temporal o definitiva de los bienes agrarios del núcleo de población quejoso o su
substracción del régimen ejidal. Ahora bien, si un núcleo de población ejidal reclama la
expropiación de sus tierras, ¿resulta procedente la suspensión?

RESPUESTA: Sí procede la suspensión de oficio y de plano en el mismo auto en el que admita la


demanda, para lo cual basta que el promovente acredite contar con legitimación procesal activa según
lo dispuesto en los artículos 213, 214 y 215 de la Ley de Amparo.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 186,110
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Agosto de 2002

178
Materia Administrativa
Tesis: 2a./J. 90/2002
Página: 376

SUSPENSIÓN DE OFICIO EN MATERIA AGRARIA. DEBE DECRETARSE INDEFECTIBLEMENTE


EN LOS SUPUESTOS PREVISTOS POR EL ARTÍCULO 233 DE LA LEY DE AMPARO, PARA LO
CUAL BASTA QUE EL PROMOVENTE ACREDITE CONTAR CON LEGITIMACIÓN PROCESAL
ACTIVA.
Cuando un núcleo de población promueve juicio de amparo en contra de actos que tienen o pueden
tener como consecuencia la privación total o parcial, temporal o definitiva de sus bienes agrarios o la
sustracción del régimen jurídico ejidal, el Juez Federal está obligado, de conformidad con lo previsto
en el artículo 233 de la Ley de Amparo, a decretar indefectiblemente la suspensión de oficio y de
plano en el mismo auto en el que admita la demanda, para lo cual basta que el promovente acredite
contar con legitimación procesal activa según lo dispuesto en los artículos 213, 214 y 215 de la ley
citada. Por tanto, no es factible sujetar la procedencia de dicha providencia cautelar a los requisitos
contenidos en el artículo 124 del indicado ordenamiento normativo, en virtud de que este precepto
regula la suspensión a petición de parte agraviada, institución diversa a la que procede de oficio
prevista en el referido artículo 233, lo que impide sujetarlas a reglas similares de procedibilidad.

156. En un juicio contencioso administrativo, una sala del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa decretó la nulidad de la respuesta a una consulta fiscal. La determinación del
tribunal administrativo se basó, sustancialmente, en considerar que la autoridad demandada
no debió aplicar un precepto que ya fue declarado inconstitucional por jurisprudencia de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ahora bien, en cumplimiento del fallo del tribunal
fiscal, la autoridad hacendaria modifica la respuesta a la consulta fiscal. Con base en dicha
respuesta, el contribuyente solicita la devolución de los impuestos que pagó conforme al
precepto que ya fue declarado inconstitucional. En este caso, ¿cuál o cuáles son los pagos que
debe comprender la devolución de impuestos?

RESPUESTA: Debe comprender aquellos pagos efectuados con posterioridad a la presentación de la


consulta, en virtud de que es cuando se obtiene el beneficio de la aplicación de la jurisprudencia a
favor del contribuyente y, por ende, que los enteros relativos deben considerarse como pago de lo
indebido.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 179,320
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época

179
Materia Administrativa
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Febrero de 2005
Tesis: 2a./J. 6/2005
Página: 314

DEVOLUCIÓN DE IMPUESTOS. PROCEDE CUANDO LA SOLICITUD RESPECTIVA SE REALIZA


CON MOTIVO DE LA RESPUESTA A UNA CONSULTA FISCAL EMITIDA EN CUMPLIMIENTO A
UNA SENTENCIA DEL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y ADMINISTRATIVA QUE
DETERMINÓ QUE UNA NORMA NO ES APLICABLE POR EXISTIR JURISPRUDENCIA DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN QUE DECLARA SU INCONSTITUCIONALIDAD,
PERO SÓLO RESPECTO DE LOS PAGOS EFECTUADOS CON POSTERIORIDAD A LA
PRESENTACIÓN DE TAL CONSULTA. Cuando el particular solicita la devolución de impuestos
fundada en la respuesta emitida por la autoridad fiscal a una consulta en la que se determinó la no
aplicación de la norma que prevé el impuesto relativo, por haber sido declarada inconstitucional por
jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, respuesta que se emitió en cumplimiento
de una sentencia dictada en el juicio de nulidad por el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa en ese sentido, la mencionada devolución sólo procederá respecto de los pagos
efectuados con posterioridad a la presentación de la consulta, en virtud de que es cuando se obtiene
el beneficio de la aplicación de la jurisprudencia a favor del contribuyente y, por ende, que los enteros
relativos deben considerarse como pago de lo indebido, lo que no sucede con los pagos efectuados
con anterioridad, pues éstos fueron realizados en cumplimiento a una disposición de observancia
obligatoria, al estar vigente y gozar de plena eficacia jurídica en el momento de realizarse el pago, en
tanto no fue controvertida mediante amparo indirecto, y porque en términos del artículo 22 del Código
Fiscal de la Federación no se actualiza el error de hecho o de derecho que condicione su devolución.

157. En un juicio de amparo, una inmobiliaria señala como actos reclamados los preceptos de
la Ley Federal de Protección al Consumidor que obligan a fraccionadores, constructores o
promotores a registrar ante la Procuraduría Federal del Consumidor los formularios de los
contratos de adhesión en los casos de compraventa de casa habitación. La empresa quejosa
solicita la suspensión. ¿Esta medida resulta procedente?

RESPUESTA: Es improcedente, pues de concederse traería como consecuencia el detrimento en la


equidad de las relaciones entre proveedores y consumidores, además de que se privaría a los
consumidores de los beneficios que le otorga la ley citada, como son la tutela de su seguridad contra
los riesgos ocasionados por prácticas y servicios considerados peligrosos o contra prácticas y
cláusulas abusivas y desproporcionadas.

JUSTIFICACIÓN:

180
Materia Administrativa
No. Registro: 178,595
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Abril de 2005
Tesis: 2a./J. 42/2005
Página: 740

SUSPENSIÓN EN AMPARO. RESULTA IMPROCEDENTE RESPECTO DE LA APLICACIÓN DE LOS


ARTÍCULOS DE LA LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR QUE OBLIGAN A
FRACCIONADORES, CONSTRUCTORES O PROMOTORES, A REGISTRAR ANTE LA
PROCURADURÍA RESPECTIVA LOS CONTRATOS DE COMPRAVENTA DE CASA HABITACIÓN Y
DE USO TEMPORAL DE INMUEBLES MEDIANTE EL SISTEMA DE TIEMPO COMPARTIDO. El
artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo señala como requisito de procedencia de la suspensión,
que no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden público. Dicho
requisito no se satisface cuando el acto reclamado consiste en la aplicación de los artículos de la Ley
Federal de Protección al Consumidor reformados y adicionados por Decreto publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 4 de febrero de 2004, toda vez que tienen como propósito tutelar derechos
colectivos y evitar a los consumidores un trastorno o desventaja, en la medida en que establecen que
los proveedores, cuando sean fraccionadores, constructores, promotores y demás personas que
intervengan en la asesoría y venta al público de viviendas destinadas a casa habitación o que
otorguen el uso de inmuebles mediante el sistema de tiempo compartido, deban registrar los contratos
que celebren con los consumidores, ante la Procuraduría Federal del Consumidor, de manera que la
concesión de la mencionada medida cautelar traería como consecuencia el detrimento en la equidad
de las relaciones entre proveedores y consumidores, además de que se privaría a los consumidores
de los beneficios que le otorga la Ley Federal citada, como son la tutela de su seguridad contra los
riesgos ocasionados por prácticas y servicios considerados peligrosos o contra prácticas y cláusulas
abusivas y desproporcionadas impuestas en el abastecimiento de productos y servicios, además de
que se restringiría a la sociedad consumidora de la protección que se le otorga con el acceso a
órganos administrativos que garanticen su protección jurídica, económica y administrativa.

158. Lea el siguiente artículo de la Ley Federal de Derechos: “Artículo 49. Se pagará el derecho
de trámite aduanero, por las operaciones aduaneras que se efectúen utilizando un pedimento o
el documento aduanero correspondiente en los términos de la Ley Aduanera, conforme a las
siguientes tasas o cuotas: “I. Del 8 al millar, sobre el valor que tengan los bienes para los
efectos del impuesto general de importación, en los casos distintos a los señalados en las

181
Materia Administrativa
siguientes fracciones o cuando se trate de mercancías exentas conforme a la Ley de los
Impuestos Generales de Importación y de Exportación o a los Tratados Internacionales”. Como
se ve, ese precepto impone a los contribuyentes la obligación de cubrir, por concepto de
derecho de un trámite aduanero con motivo de las operaciones que realizan al amparo de un
pedimento de importación, una cuota calculada en proporción al valor de las mercancías
correspondientes. Conforme a la doctrina constitucional reconocida por la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, ¿ese derecho resulta contrario a los principios constitucionales de
proporcionalidad y equidad tributarios?

RESPUESTA: Sí es contrario a tales principios porque introduce elementos ajenos al costo del
servicio público de trámite aduanero, como lo es el valor de los bienes a importar, lo que ocasiona que
el monto del derecho no guarde relación alguna con el costo del servicio y que se causen
contribuciones de una cuantía diversa al recibir el mismo servicio.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 175,104
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Tesis: 1a./J. 33/2006
Página: 147

DERECHO POR TRÁMITE ADUANERO. EL ESTABLECIDO EN EL ARTÍCULO 49, FRACCIÓN I, DE


LA LEY FEDERAL RELATIVA, POR LAS IMPORTACIONES EN QUE SE UTILICE UN PEDIMENTO
CONFORME A LA LEY ADUANERA, VIOLA LOS PRINCIPIOS TRIBUTARIOS DE
PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD (LEGISLACIÓN VIGENTE DEL 1o. DE ENERO DE 1999 HASTA
EL 31 DE DICIEMBRE DE 2004).
Conforme a la jurisprudencia de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, los principios de
proporcionalidad y equidad en las contribuciones denominadas derechos por servicios se cumplen por
el legislador cuando los elementos tomados en consideración para establecer el procedimiento por el
que determina su base y fija su cuota, atienden, en términos generales, al costo del servicio, a efecto
de que los contribuyentes enteren un tributo cuyo monto se encuentre en relación con aquél, de
manera que por el mismo servicio se pague una cuota análoga. Por tanto, el artículo 49, fracción I, de
la Ley Federal de Derechos, vigente del 1o. de enero de 1999 hasta el 31 de diciembre de 2004, al
establecer que por las operaciones aduaneras efectuadas mediante un pedimento, en términos de la
Ley Aduanera, debe cubrirse el derecho de trámite aduanero con una cuota del 8 al millar sobre el

182
Materia Administrativa
valor que tengan los bienes para los efectos del impuesto general de importación, viola los referidos
principios tributarios contenidos en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, ya que introduce elementos ajenos al costo del servicio público de trámite
aduanero, como lo es el valor de los bienes a importar, lo que ocasiona que el monto del derecho no
guarde relación alguna con el costo del servicio y que se causen contribuciones de una cuantía
diversa al recibir el mismo servicio.

159. De conformidad con la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el


recibo de luz que contiene la expresión “corte a partir de”, ¿constituye un acto de autoridad
para efectos del juicio de amparo?

RESPUESTA: Sí, pues aunque la ley exige un "aviso previo" sin el cual no se debe suspender el
servicio por falta de pago, no puede desconocerse que el recibo de luz contiene ya un apercibimiento
de corte, de modo que también puede considerarse, válidamente, como un acto de autoridad para
efectos del juicio de amparo.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 181,599
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Mayo de 2004
Tesis: 2a./J. 66/2004
Página: 524

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. EL "AVISO-RECIBO" DE LUZ CONTIENE UN


APERCIBIMIENTO IMPLÍCITO, QUE VÁLIDAMENTE PUEDE CONSIDERARSE ACTO DE
AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO, MAS NO SUSTITUYE AL "AVISO
PREVIO" QUE ESTABLECE EL ARTÍCULO 26, FRACCIÓN I, Y ÚLTIMO PÁRRAFO, DE LA LEY DEL
SERVICIO PÚBLICO DE ENERGÍA ELÉCTRICA. De conformidad con dicho precepto, la entrega del
"aviso-recibo" de luz que expide la Comisión Federal de Electricidad no sustituye la notificación del
"aviso-previo" o apercibimiento formal que se requiere para efectos de suspender el servicio de
energía eléctrica, por falta de pago oportuno en un periodo normal de facturación, porque aun cuando
aquél contiene un apercibimiento implícito, en la medida en que con la expresión "corte a partir de"
advierte anticipadamente al usuario de la consecuencia que puede derivar del incumplimiento de pago
oportuno, lo cierto es que dicho aviso no sustituye al previo que exige la ley, toda vez que éste tiene

183
Materia Administrativa
como finalidad constatar formalmente el conocimiento del gobernado, respecto de los términos en que
se genera su obligación de pago, a fin de que tenga oportunidad de defensa y asuma la consecuencia
legal del incumplimiento a dicha obligación. De ahí que, aunque la ley exige un "aviso previo" sin el
cual no se debe suspender el servicio por falta de pago, no puede desconocerse que el recibo de luz
contiene ya un apercibimiento de corte, de modo que también puede considerarse, válidamente, como
un acto de autoridad para efectos del juicio de amparo.

160. Se promueve un juicio de garantías en el que se reclama la ejecución de una circular por la
que se ordena detener, secuestrar, decomisar o embargar vehículos con la finalidad de
constatar su origen, procedencia y legal estancia en el país. En este caso, ¿cómo se debe
determinar la competencia por territorio del juez federal que deba conocer de la demanda de
amparo?

RESPUESTA. Por quien ejerza jurisdicción en el lugar qeuse ejecute o trate de ejecutarse la circular.

CONTESTADA EN PREGUNTAS ANTERIORES:

161. El artículo 22, fracción II, de la Ley de Amparo establece que la demanda de amparo puede
presentarse en cualquier tiempo cuando se reclame un acto prohibido por el artículo 22
constitucional. De conformidad con la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, la demanda de amparo en la que se reclame la imposición de una multa fiscal excesiva,
¿actualiza el supuesto de la fracción II del artículo 22 de la Ley de Amparo?

RESPUESTA: Tales prerrogativas no rigen respecto de multas fiscales o administrativas que se


califiquen de excesivas, en virtud de que tales actos, por no poner en peligro la vida, la libertad
personal, la integridad física y la dignidad de las personas, no ameritan la misma tutela jurídica que los
demás que sí afectan aquellos derechos fundamentales.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 200,350
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Constitucional, Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
II, Julio de 1995
Tesis: P./J. 8/95

184
Materia Administrativa
Página: 20

MULTAS FISCALES Y ADMINISTRATIVAS. NO RIGEN PARA ELLAS LAS PRERROGATIVAS


PROCESALES QUE ESTABLECE LA LEY DE AMPARO EN RELACION CON LOS ACTOS
PROHIBIDOS POR EL ARTICULO 22 CONSTITUCIONAL. El artículo 22 de la Carta Magna prohíbe
penas inusitadas y trascendentales y, específicamente, las de mutilación y de infamia, la marca, los
azotes, los palos, el tormento, la confiscación de bienes y la multa excesiva; por otra parte, la Ley de
Amparo otorga ciertas prerrogativas procesales a quienes reclaman actos prohibidos por dicho
precepto constitucional, y así, el artículo 22, fracción II, de la mencionada ley, prevé que la demanda
de garantías puede promoverse en cualquier tiempo; igualmente, el artículo 123, fracción I, establece
la suspensión de oficio. Estas y otras prerrogativas procesales dentro del juicio de garantías, rigen
para todos los actos prohibidos por el artículo 22 constitucional, pero no respecto de actos reclamados
consistentes en multas fiscales o administrativas que se califiquen de excesivas, en virtud de que tales
actos, por no poner en peligro la vida, la libertad personal, la integridad física y la dignidad de las
personas, no ameritan la misma tutela jurídica que los demás que sí afectan aquellos derechos
fundamentales.

162. Se promueve un juicio de amparo contra un reglamento con motivo de su primer acto de
aplicación. Se señala como primer acto de aplicación una resolución dictada en el trámite de
un procedimiento seguido en forma de juicio, que no es la definitiva ni tiene una ejecución de
imposible reparación. La demanda se presenta dentro de los 15 días siguientes a la notificación
de la resolución que se señala como el primer acto de aplicación. Partiendo de que está
acreditado que este acto es el primer acto de aplicación del reglamento, ¿es procedente el
juicio de amparo?

RESPUESTA: Es procedente porque en el caso surge una excepción al principio de definitividad


establecido por la fracción II citada, en virtud de la indivisibilidad que opera en el juicio de garantías
cuando se impugna una norma general heteroaplicativa, que impide su examen desvinculándola del
acto de aplicación que actualiza el perjuicio, y será procedente conforme a la fracción I del artículo 73
de la Ley de Amparo.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 196,908
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta

185
Materia Administrativa
VII, Febrero de 1998
Tesis: 2a./J. 1/98
Página: 130

AMPARO CONTRA REGLAMENTOS. ES PROCEDENTE SI SE PROMUEVE CON MOTIVO DE UNA


RESOLUCIÓN ADMINISTRATIVA DICTADA DENTRO DE UN PROCEDIMIENTO SEGUIDO EN
FORMA DE JUICIO Y ÉSTA CONSTITUYE SU PRIMER ACTO DE APLICACIÓN.- El artículo 114,
fracción II, de la Ley de Amparo establece que tratándose de actos que no provengan de tribunales
judiciales, administrativos o del trabajo, cuando el acto reclamado emane de un procedimiento seguido
en forma de juicio, el amparo sólo podrá promoverse contra la resolución definitiva por violaciones
cometidas en la misma o durante el procedimiento, si por virtud de estas últimas hubiere quedado sin
defensa el quejoso o privado de sus derechos que la ley de la materia le concede. Sin embargo,
cuando la resolución dictada dentro del procedimiento, aun sin ser la definitiva, constituye el primer
acto de aplicación de un reglamento en perjuicio del promovente y se reclama también éste, surge una
excepción al principio de definitividad establecido por la fracción II citada, en virtud de la indivisibilidad
que opera en el juicio de garantías cuando se impugna una norma general heteroaplicativa, que
impide su examen desvinculándola del acto de aplicación que actualiza el perjuicio. En ese supuesto,
el amparo procede tanto contra el reglamento como contra su primer acto de aplicación, conforme a la
fracción I del ordenamiento legal mencionado.

163. De conformidad con el artículo 152 del Código Fiscal de la Federación, el jefe de la oficina
exactora tiene atribución para designar al ejecutor que llevará a cabo la diligencia de
requerimiento de pago y embargo dentro de un procedimiento administrativo de ejecución
relativo al cobro de un crédito fiscal. En un juicio de amparo, se hace valer que un
mandamiento de requerimiento de pago y embargo relacionado con el cobro de un crédito
fiscal, resulta contrario al artículo 16 constitucional, pues se emitió en un machote impreso con
espacios en blanco para rellenar, los cuales fueron rellenados con dos tipos notoriamente
distintos de letra (referidos unos a los elementos genéricos de la orden y otros relativos a la
designación del ejecutor). ¿Cómo debe calificarse tal concepto de violación?

RESPUESTA: Fundado, pues cuando se trate de un machote impreso con espacios en blanco para
rellenar con letra manuscrita, o cuando se advierta de manera notoria que la impresión del nombre del
personal actuante es posterior a la elaboración del documento, lleva a concluir que dicha designación
no fue realizada por la autoridad exactora, la única competente para realizar dicho nombramiento,
atento a lo dispuesto en el indicado artículo 152.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 181,458

186
Materia Administrativa
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Mayo de 2004
Tesis: 2a./J. 48/2004
Página: 592

REQUERIMIENTO DE PAGO Y EMBARGO EN MATERIA FISCAL. CONTRAVIENE LAS


GARANTÍAS DE LEGALIDAD Y SEGURIDAD JURÍDICA, CUANDO SE TRATE DE UN MACHOTE
IMPRESO CON ESPACIOS EN BLANCO PARA RELLENAR CON LETRA MANUSCRITA, O
CUANDO SE ADVIERTA DE MANERA NOTORIA QUE LA IMPRESIÓN DEL NOMBRE DEL
PERSONAL ACTUANTE ES POSTERIOR A LA ELABORACIÓN DEL DOCUMENTO.
Los artículos 151 y 152 del Código Fiscal de la Federación establecen que las autoridades fiscales se
encuentran facultadas para hacer efectivos los créditos a favor del fisco, a través del procedimiento
administrativo de ejecución, el cual debe satisfacer, además de los requisitos mencionados en dichos
artículos, las exigencias contenidas en los artículos 16 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y 38 del referido código. En ese sentido, la existencia de un mandamiento de
requerimiento de pago y embargo con dos tipos de letra notoriamente distintos, referidos unos a los
elementos genéricos y otros a la designación del ejecutor para llevar a cabo la diligencia respectiva,
por sí sola no acredita que haya sido formulado en parte por la autoridad competente para emitir la
orden (los elementos genéricos), y en otra por la autoridad actuante (los relativos a su designación), ni
tampoco evidencia fehacientemente que se hayan cumplido tales requisitos constitucionales y legales,
pues tratándose de una garantía individual debe exigirse su exacto acatamiento. En consecuencia,
cuando se trate de un machote impreso con espacios en blanco para rellenar con letra manuscrita, o
cuando se advierta de manera notoria que la impresión del nombre del personal actuante es posterior
a la elaboración del documento, lleva a concluir que dicha designación no fue realizada por la
autoridad exactora, la única competente para realizar dicho nombramiento, atento a lo dispuesto en el
indicado artículo 152.

164. La autoridad aduanera decreta el embargo de un vehículo de procedencia extranjera e


inicia el procedimiento aduanero correspondiente. El propietario del vehículo promueve un
juicio de garantías biinstancial por no haber sido llamado a dicho procedimiento
administrativo. En este caso, está acreditada la violación a la garantía de audiencia del quejoso
por no haber sido llamado al procedimiento aduanero iniciado con motivo del embargo del
vehículo; de ahí que se le concede el amparo y protección de la Justicia Federal. Ahora bien,
diga cuáles deben ser los efectos del amparo.

187
Materia Administrativa
RESPUESTA: Consiste en que la autoridad responsable debe dejar insubsistente todo lo actuado
desde el acta de inicio de tal procedimiento, levantar el acta de un nuevo procedimiento y emplazar al
quejoso, a fin de que ejerza el derecho de defensa, pero la protección de la Justicia Federal no tiene el
alcance de exigir a las autoridades aduaneras la restitución al quejoso de la posesión del bien que fue
objeto de embargo precautorio.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 194,678
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Enero de 1999
Tesis: 2a./J. 88/98
Página: 71

GARANTÍA DE AUDIENCIA. EFECTOS DEL AMPARO CONCEDIDO CONTRA EL


PROCEDIMIENTO ADUANERO INCOADO CON MOTIVO DE UN EMBARGO PRECAUTORIO, EN
RELACIÓN CON UNA PERSONA EXTRAÑA A DICHO PROCEDIMIENTO. Esta Segunda Sala,
apartándose del criterio sostenido en la tesis número LXXIV/97, de rubro "INCONFORMIDAD.
EFECTOS DEL CUMPLIMIENTO DE LA CONCESIÓN DE AMPARO EN EL PROCEDIMIENTO
ADMINISTRATIVO EN MATERIA ADUANERA." (Semanario Judicial de la Federación, Novena Época,
Tomo V, página 255), considera que el efecto que corresponde a una ejecutoria de amparo que ha
otorgado la protección federal a una persona extraña al procedimiento por violación a la garantía de
audiencia en las actuaciones administrativas en materia aduanera, con motivo del embargo
precautorio de un bien, consiste en que la autoridad responsable debe dejar insubsistente todo lo
actuado desde el acta de inicio de tal procedimiento, levantar el acta de un nuevo procedimiento y
emplazar al quejoso, a fin de que ejerza el derecho de defensa, pero la protección de la Justicia
Federal no tiene el alcance de exigir a las autoridades aduaneras la restitución al quejoso de la
posesión del bien que fue objeto de embargo precautorio, porque: 1) el decretamiento de esta medida
es el supuesto que origina, necesariamente, la instauración del procedimiento administrativo en
materia aduanera, en términos del artículo 150 de la Ley Aduanera; 2) el embargo precautorio es un
acto anterior al inicio de la tramitación del procedimiento administrativo; 3) se trata de un acto de
molestia que, como tal, no requiere de audiencia previa, porque no consiste, como embargo
precautorio que es, en una privación definitiva del bien; y, 4) con el procedimiento relativo se persigue
garantizar el derecho de defensa de los afectados contra el embargo indicado. Por tanto, el
restablecimiento de las cosas al estado en que se encontraban antes de la violación de garantías,
según la fórmula empleada en el artículo 80 de la Ley de Amparo, deja incólume el embargo

188
Materia Administrativa
precautorio y sólo afecta, desde su inicio, el procedimiento mencionado, máxime que la situación del
quejoso, antes de la afectación de sus derechos, no era la de poseedor del bien, pues de otro modo
no hubiese tenido el carácter de persona extraña, el cual derivó, precisamente, de ser ajeno a los
actos de autoridad reclamados.

165. En términos de lo dispuesto por el artículo 42, fracción II, del Código Fiscal de la
Federación, las autoridades hacendarias tienen facultades para requerir a los contribuyentes la
exhibición de su contabilidad para su revisión de gabinete. Ahora bien, una autoridad fiscal,
con fundamento en la citada disposición, emitió un requerimiento para que un contribuyente
exhibiera su contabilidad en la oficina de la propia autoridad para llevar a cabo la revisión
respectiva. En dicho supuesto, determine si la actuación de la autoridad fiscal fue
jurídicamente correcta.

RESPUESTA: Sí es correcta, porque la revisión de gabinete supone que no se practique en el


domicilio del gobernado, sino en las oficinas de la autoridad, pues en el domicilio del gobernado se
practican las visitas domiciliarias.

Novena Época
No. Registro: 171114
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Octubre de 2007
Materia(s): Constitucional, Administrativa
Tesis: 2a./J. 196/2007
Página: 298

ORDEN DE VISITA DOMICILIARIA. LA SUSTENTADA EN EL ARTÍCULO 42, FRACCIONES II Y III,


DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, RESPETA LA GARANTÍA DE FUNDAMENTACIÓN.
La orden de visita domiciliaria sustentada en las fracciones II y III del artículo 42 del Código Fiscal de
la Federación, que prevén las facultades de la autoridad fiscal para "requerir a los contribuyentes,
responsables solidarios o terceros con ellos relacionados, para que exhiban en su domicilio,
establecimientos o en las oficinas de las propias autoridades, a efecto de llevar a cabo su revisión, la
contabilidad, así como que proporcionen los datos, otros documentos o informes que se les
requieran", y "practicar visitas a los contribuyentes, los responsables solidarios o terceros relacionados
con ellos y revisar su contabilidad, bienes y mercancías", respectivamente, cumple con la garantía de
fundamentación consagrada por el artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos

189
Materia Administrativa
Mexicanos, en tanto no ocasiona incertidumbre al gobernado en relación con la facultad de
comprobación que la autoridad fiscal ha decidido ejercer, es decir, si va a llevarse a cabo una visita
domiciliaria o una revisión de gabinete o escritorio, al ser éstas excluyentes entre sí en cuanto al lugar
de su realización, pues por definición la revisión de gabinete o escritorio supone que no se practique
en el domicilio del gobernado, sino en las oficinas de la autoridad, por lo que es claro que la
invocación de la indicada fracción II no se refiere a una revisión de tal naturaleza, sino al diverso
supuesto de requerimiento de exhibición de la contabilidad, documentos, datos o informes en el
domicilio del contribuyente al que se practica la visita. Además, si se atiende a los requisitos que la
orden de visita domiciliaria debe satisfacer en términos de los artículos 16, primer y antepenúltimo
párrafos, constitucional, 38 y 43 del Código citado, ésta no debe suscitar duda alguna al contribuyente
sobre la facultad de comprobación que la autoridad fiscal ha decidido ejercer, es decir, que se le
practicará una auditoría en su domicilio, lo que debe señalarse así en el citatorio que se deje al
visitado, en caso de que no se encuentre al presentarse los visitadores en el lugar donde deba
practicarse la visita, conforme a la interpretación que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación realizó del artículo 44, fracción II, primer párrafo, del referido Código, en la jurisprudencia
2a./J. 92/2000, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época,
Tomo XII, octubre de 2000, página 326, con el rubro: "VISITA DOMICILIARIA. CONFORME AL
ARTÍCULO 44, FRACCIÓN II, PRIMER PÁRRAFO, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN ES
REQUISITO DE LEGALIDAD DEL CITATORIO QUE SE ESPECIFIQUE QUE ES PARA RECIBIR LA
ORDEN DE VISITA."

Contradicción de tesis 153/2007-SS. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero,
Tercero y Cuarto, todos del Décimo Quinto Circuito. 3 de octubre de 2007. Mayoría de cuatro votos; el
Ministro Mariano Azuela Güitrón votó con salvedades. Disidente: Margarita Beatriz Luna Ramos.
Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Lourdes Ferrer Mac-Gregor Poisot.

Tesis de jurisprudencia 196/2007. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del diez de octubre de dos mil siete.

166. De acuerdo con la Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles del Distrito
Federal, procede la clausura en forma inmediata y permanente de los establecimientos que
exploten videojuegos, si omiten su inscripción en el Registro de Videojuegos para el Distrito
Federal. Ahora bien, en un juicio de amparo en el que se señale como acto reclamado la
clausura de un establecimiento mercantil por la causa antes mencionada, ¿resulta procedente
la suspensión?

RESPUESTA: Es improcedente, si no está inscrito en el registro de referencia, toda vez que el titular
de tal establecimiento carece del derecho que pretende preservar y la suspensión no puede

190
Materia Administrativa
válidamente tener por efecto constituir derechos de los que carece; aunado a que de concederse la
medida cautelar, se causaría perjuicio al interés social y se contravendrían disposiciones de orden
público.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 180,998
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Julio de 2004
Tesis: 2a./J. 84/2004
Página: 485

SUSPENSIÓN EN AMPARO. ES IMPROCEDENTE RESPECTO DE LA CLAUSURA DE UN


ESTABLECIMIENTO MERCANTIL EN EL QUE SE EXPLOTEN VIDEOJUEGOS, SI NO SE
ACREDITA QUE ESTÁ INSCRITO EN EL REGISTRO RELATIVO (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO
FEDERAL).
De los artículos 50, 51 y 52 de la Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles del
Distrito Federal, se advierte que los establecimientos en que se exploten videojuegos, sólo podrán
funcionar si cumplen con los requisitos en ellos contenidos, así como estar inscritos en el Registro de
Videojuegos para el Distrito Federal, ya que ante la omisión de su registro, la autoridad administrativa
correspondiente procederá a clausurarlos en forma inmediata y permanente, con fundamento en el
artículo 81 de la ley citada, lo que pone de relieve que el derecho a explotar esa actividad está
condicionada al cumplimiento de los requisitos legales relativos, y a la inscripción de los videojuegos
en el registro indicado. Por tanto, resulta improcedente conceder la suspensión respecto de la
clausura de un establecimiento mercantil de esa naturaleza si no está inscrito en el registro de
referencia, toda vez que el titular de tal establecimiento carece del derecho que pretende preservar y
la suspensión no puede válidamente tener por efecto constituir derechos de los que carece; aunado a
que de concederse la medida cautelar, se causaría perjuicio al interés social y se contravendrían
disposiciones de orden público, ya que la clausura que el legislador ha establecido ante la falta del
registro, es reveladora de que la sociedad está interesada en que los establecimientos en los cuales
se preste ese servicio funcionen con estricto apego a las normas que lo regulan.

167. Lea el siguiente artículo del Código Fiscal de la Federación: “44. En los casos de visita en
el domicilio fiscal, las autoridades fiscales, los visitados, responsables solidarios y los terceros
estarán a lo siguiente: ...II. Si al presentarse los visitadores al lugar en donde deba practicarse

191
Materia Administrativa
la diligencia, no estuviere el visitado o su representante, dejarán citatorio con la persona que
se encuentre en dicho lugar para que el mencionado visitado o su representante los esperen a
hora determinada del día siguiente para recibir la orden de visita...” Ahora bien, conforme al
criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cuáles requisitos debe cumplir el
citatorio respectivo?

RESPUESTA: Se debe especificar que la citación es para recibir la orden de visita domiciliaria o que
se va a practicar una visita domiciliaria.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 190,940
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Octubre de 2000
Tesis: 2a./J. 92/2000
Página: 326

VISITA DOMICILIARIA. CONFORME AL ARTÍCULO 44, FRACCIÓN II, PRIMER PÁRRAFO, DEL
CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN ES REQUISITO DE LEGALIDAD DEL CITATORIO QUE SE
ESPECIFIQUE QUE ES PARA RECIBIR LA ORDEN DE VISITA. El artículo 44, fracción II, primer
párrafo, del Código Fiscal Federal establece que en los casos de visita en el domicilio fiscal si al
presentarse los visitadores al lugar en donde deba practicarse la diligencia, no estuviese el visitado o
su representante, dejarán citatorio con la persona que se encuentre en dicho lugar para que el
mencionado visitado o su representante los esperen a hora determinada del día siguiente para recibir
la orden de visita y, si no lo hicieren, la visita se iniciará con quien se encuentre en el lugar visitado. Lo
anterior permite concluir que la intención del legislador fue la de que el contribuyente visitado tenga
conocimiento cierto de que se realizará una visita en su domicilio fiscal, finalidad que sólo se logra
mediante la especificación en el citatorio del tipo de diligencia administrativa para la cual se le cita, es
decir, para recibir la orden de visita y, si lo estima conveniente, esté presente para su práctica, lo que
se corrobora, por una parte, con las consecuencias que en el propio precepto se establecen de la falta
de atención al citatorio y que darán lugar a que la visita se inicie con quien se encuentre en el lugar
visitado, pues al implicar la visita una intromisión al domicilio del particular que sólo puede realizarse
mediante el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 16 constitucional al encontrarse
consignado como derecho subjetivo elevado a la categoría de garantía individual la inviolabilidad
domiciliaria, es claro que no es lo mismo una diligencia en la que sólo se notifique al particular una
resolución determinada y en la que pueda estimarse irrelevante su presencia para recibirla, que la

192
Materia Administrativa
recepción de una orden de visita que implica su realización inmediata y la intromisión a su domicilio
para revisar sus papeles, bienes y sistemas de registro contables y, por la otra, con las consecuencias
de la recepción del citatorio, pues conforme al segundo párrafo de la fracción II del precepto en
análisis si con posterioridad al citatorio el contribuyente presenta aviso de cambio de domicilio, la visita
podrá llevarse a cabo en el nuevo domicilio y en el anterior, sin que para ello se requiera nueva orden
o ampliación de la orden de visita, lo que significa una excepción al requisito que tanto el artículo 16
de la Carta Magna como el artículo 43, fracción I, del Código Fiscal establecen para las órdenes de
visita domiciliaria, lo que lleva a la necesidad de que el contribuyente a quien se va a visitar tenga
conocimiento indudable de la clase de diligencia administrativa para la que se le cita, porque sólo así
podrá establecerse la consecuencia a la que se encuentra sujeto si presenta aviso de cambio de
domicilio con posterioridad al citatorio. En consecuencia, conforme al artículo 44, fracción II, primer
párrafo, del Código Fiscal Federal, es requisito de legalidad del citatorio que se especifique que la cita
es para la recepción de una orden de visita, siendo insuficiente que tan sólo se haga alusión a la
práctica de una diligencia administrativa.

RELACIONADA

No. Registro: 181,403


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Constitucional
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Mayo de 2004
Tesis: 2a./J. 54/2004
Página: 615

VISITA DOMICILIARIA. CONFORME AL ARTÍCULO 44, FRACCIÓN II, PRIMER PÁRRAFO, DEL
CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, TRATÁNDOSE DE PERSONAS MORALES, ES REQUISITO
QUE EL CITATORIO PARA ENTREGAR LA ORDEN CORRESPONDIENTE E INICIAR LA
DILIGENCIA SE DIRIJA A SU REPRESENTANTE LEGAL, SIN QUE SEA NECESARIO SEÑALAR
SU NOMBRE POR CARECER LA AUTORIDAD DE ESE DATO. El precepto mencionado regula el
proceder de la autoridad visitadora cuando al presentarse al lugar donde debe practicarse la diligencia
señalada no se encuentre el visitado o su representante legal, caso en el cual deberá dejarles citatorio
para hora determinada del día siguiente para que reciban la orden de visita, diligencia que se iniciará
con quien se encuentre en el lugar visitado, aun cuando no acudan a la cita relativa. Ahora bien, la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha precisado que la intención del legislador manifestada en el
artículo 44, fracción II, primer párrafo, del Código Fiscal de la Federación, fue que el contribuyente
visitado tenga conocimiento de que se realizará una visita en su domicilio fiscal, lo cual se logra

193
Materia Administrativa
mediante la especificación en el citatorio del tipo de diligencia administrativa para la que se cita, es
decir, para recibir la orden de visita y, si lo estima conveniente, esté presente para su práctica, lo que
se corrobora con las consecuencias que en el propio precepto se establecen ante la falta de atención
al citatorio, ya que la visita implica intromisión al domicilio del particular que solamente puede
realizarse mediante el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 16 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos al encontrarse consignada como derecho subjetivo elevado
a la categoría de garantía individual la inviolabilidad domiciliaria; por tanto, no es lo mismo una
diligencia en la que únicamente se notifique al particular una resolución determinada y en la que
pueda estimarse irrelevante su presencia para recibirla, que la recepción de una orden de visita que
conlleva la realización inmediata y la intromisión a su domicilio para revisar sus papeles, bienes y
sistemas de registro contable, lo que destaca la necesidad de que el contribuyente a quien se va a
visitar tenga conocimiento indudable de la clase de diligencia administrativa para la que se le cita. En
ese tenor, tratándose de personas morales, dicha garantía de certeza jurídica se cumple al dirigirse el
citatorio a su representante legal, sin que sea necesario señalar su nombre por desconocerlo la
autoridad, y por ser dicha persona quien, físicamente, está vinculada a la realización de esa diligencia
y quien decide su participación en ella, pues, en caso contrario, al apersonarse nuevamente los
visitadores el día y hora de la cita, y realizar la notificación y ejecución de la visita domiciliaria con
cualquier persona que se encuentre en el lugar, se propiciaría incertidumbre sobre su ejecución, ya
que además de carecer de la representación legal necesaria para actuar y obligarse a nombre de la
persona moral de que se trate, desconoce la dimensión del acto y sus consecuencias jurídicas.

168. Se promueve un juicio de amparo indirecto en el que se reclama la orden de corte de


suministro de energía eléctrica decretada en contra del quejoso por la Comisión Federal de
Electricidad, debido a la falta de pago de ese servicio. Indique si en este supuesto es
procedente conceder la suspensión del acto reclamado, y en caso afirmativo, diga si el quejoso
debe exhibir alguna garantía para que surta efectos la medida cautelar.

RESPUESTA: Es procedente conceder la suspensión, pero el Juez de Distrito debe condicionar su


efectividad a que el quejoso garantice suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que
sobrepase el monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato
correspondiente, o acredite haberlo pagado ante la Comisión Federal de Electricidad.

JUSTIFICACIÓN:
No. Registro: 176,015
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala

194
Materia Administrativa
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 2a./J. 6/2006
Página: 658

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. PARA QUE SURTA EFECTOS LA SUSPENSIÓN


CONTRA LA ORDEN DE CORTE O SUSPENSIÓN DEL SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA,
EL QUEJOSO DEBE GARANTIZAR SU PAGO ANTE EL JUEZ DE DISTRITO O ACREDITAR
HABERLO HECHO ANTE AQUEL ORGANISMO. De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo, se
advierte que cuando proceda la suspensión pero pueda ocasionar daño o perjuicio a terceros (no
necesariamente al tercero perjudicado), o se pida contra el cobro de contribuciones, se concederá si el
quejoso otorga garantía bastante para reparar el daño e indemnizar a los interesados si no obtiene
sentencia favorable en el juicio de amparo. Ahora bien, la correlación existente entre el servicio de
suministro de energía eléctrica prestado por la Comisión Federal de Electricidad y el monto de la tarifa
relativa (precio fiscal) que el usuario debe pagar, no participa de la naturaleza jurídica de los derechos
que como contribución percibe el Estado por los servicios que presta en sus funciones de derecho
público, establecidos en la Ley Federal de Derechos; sin embargo, debe tomarse en cuenta que en
dicha contraprestación concurren características semejantes, pues en términos de los artículos 27,
sexto párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1o., 8o. y 9o. de la Ley del
Servicio Público de Energía Eléctrica, el servicio relativo es prestado por el Estado a través de la
Comisión Federal de Electricidad en su carácter de organismo público descentralizado, y la tarifa se
fija en función de los kilowattshora consumidos por el usuario. En congruencia con lo anterior, se
concluye que cuando se impugne el corte o suspensión del suministro de energía eléctrica y proceda
conceder la suspensión del acto reclamado, el Juez de Distrito debe condicionar su efectividad a que
el quejoso garantice suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que sobrepase el
monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato correspondiente, o
acredite haberlo pagado ante la Comisión Federal de Electricidad.

169. El artículo 131 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos faculta al
Ejecutivo para aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e
importación, expedidas por el Congreso. Ahora bien, para que se estime que el decreto que el
Ejecutivo Federal emite en ejercicio de esa atribución cumple con la exigencia de
fundamentación y motivación, ¿qué requisitos debe cumplir dicho decreto?

RESPUESTA: El presidente de la República, al emitir un decreto en términos del artículo 131,


segundo párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, no está obligado a
explicar los fundamentos o motivos por los cuales los expide y promulga, en virtud de que esa función
sólo requiere que la autoridad correspondiente esté constitucionalmente facultada para ello.

195
Materia Administrativa

Basta con que la autoridad correspondiente esté constitucionalmente facultada para expedir el
decreto y cuando las leyes que emite se refieran a relaciones sociales que reclaman ser jurídicamente
regulados (motivación).

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 172518
Localización:
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Página: 361
Tesis: 1a./J. 41/2007
Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Administrativa

FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN DE LOS DECRETOS EXPEDIDOS POR EL PRESIDENTE DE


LA REPÚBLICA, EN USO DE LAS FACULTADES EXTRAORDINARIAS OTORGADAS POR EL
ARTÍCULO 131, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS
UNIDOS MEXICANOS. El Congreso de la Unión o el presidente de la República, en el ejercicio de la
función que a cada uno compete en el proceso de formación de las leyes y, específicamente, este
último al emitir un decreto en términos del artículo 131, segundo párrafo, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, no están obligados a explicar los fundamentos o motivos por los
cuales las expiden y promulgan, en virtud de que esa función sólo requiere que la autoridad
correspondiente esté constitucionalmente facultada para ello, lo cual es acorde con el criterio
sostenido por el Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia
226, publicada en el Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-2000, Tomo I, Materia
Constitucional, página 269, con el rubro: "FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN DE LOS ACTOS DE
AUTORIDAD LEGISLATIVA.", en el sentido de que tratándose de actos legislativos, dichas garantías
se satisfacen cuando la autoridad que expide la ley actúa dentro de los límites de las atribuciones
constitucionalmente conferidas (fundamentación) y cuando las leyes que emite se refieran a
relaciones sociales que reclaman ser jurídicamente reguladas (motivación).

170. Tratándose de impuestos federales, contribuciones de mejoras federales,


aprovechamientos federales y sus accesorios, ¿a qué autoridad corresponde su determinación
y recaudación?

RESPUESTA: Exclusivamente, al Servicio de Administración Tributaria, que tiene por objeto la


realización de una actividad estratégica del Estado consistente en la determinación, liquidación y

196
Materia Administrativa
recaudación de impuestos, contribuciones de mejoras, derechos, productos, aprovechamientos
federales y sus accesorios para el gasto público; en consecuencia, resulta claro que toca de manera
exclusiva al mencionado órgano desconcentrado efectuar los actos encaminados a la determinación,
liquidación y recaudación de las cargas tributarias.

JUSTIFICACIÓN:
Registro No. 183281
Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Septiembre de 2003
Página: 359
Tesis: 2a./J. 75/2003
Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa

IMPUESTOS, CONTRIBUCIONES DE MEJORAS, DERECHOS, PRODUCTOS,


APROVECHAMIENTOS FEDERALES Y SUS ACCESORIOS. SU DETERMINACIÓN, LIQUIDACIÓN
Y RECAUDACIÓN CORRESPONDEN EN EXCLUSIVA AL SERVICIO DE ADMINISTRACIÓN
TRIBUTARIA. Si se toma en consideración, por un lado, que la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 49/2003 sostuvo que, del examen de los
artículos 1o., 2o., 3o., 6o., 7o., fracciones I, IV y XIII, y tercero transitorio de la Ley del Servicio de
Administración Tributaria, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 15 de diciembre de 1995,
el Servicio de Administración Tributaria se creó como un órgano desconcentrado de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, con carácter de autoridad fiscal, encargado en forma exclusiva y especial
de determinar, liquidar y recaudar las contribuciones, aprovechamientos federales y sus accesorios,
reservándose a la Tesorería de la Federación el carácter de asesor y auxiliar gratuito de ese órgano y,
por otro, que en las ejecutorias que dieron lugar a la integración de la jurisprudencia mencionada se
especificó que las multas constituyen créditos fiscales que forman parte de los aprovechamientos que
puede percibir el Estado y que éstas deben hacerse efectivas por el referido Servicio de
Administración Tributaria; y, toda vez que los artículos 2o. y 7o. de la ley de la materia disponen que el
Servicio de Administración Tributaria tiene por objeto la realización de una actividad estratégica del
Estado consistente en la determinación, liquidación y recaudación de impuestos, contribuciones de
mejoras, derechos, productos, aprovechamientos federales y sus accesorios para el gasto público; en
consecuencia, resulta claro que toca de manera exclusiva al mencionado órgano desconcentrado
efectuar los actos encaminados a la determinación, liquidación y recaudación de las cargas tributarias
de referencia, a fin de dar cumplimiento a la actividad estratégica del Estado para la que fue creado.

197
Materia Administrativa
171. Se promueve un juicio de amparo indirecto, en el que el quejoso reclama una resolución
de trámite en la que se admite una pericial contable, dictada por la Sección Instructora de la
Cámara de Diputados dentro de un procedimiento de declaración de procedencia. ¿Dicho juicio
de amparo resulta procedente o improcedente?

Respuesta: Improcedente, porque las resoluciones emitidas por la sección instructora de la Camara
de Diputados dentro del procedimiento de declaración de procedencia (desafuero) son competencia
exclusiva de ese órgano legislativo.

Porque la facultad de la Cámara de Diputados para resolver soberana y discrecionalmente si ha lugar


o no a retirar la inmunidad procesal de un servidor público, con el fin de que sea juzgado por el delito o
delitos que se le atribuyen, no podría alcanzarse si se permitiera la intervención del Poder Judicial de
la Federación respecto de los actos intermedios, pues bastaría impugnar dichos actos por vicios
propios o como primer acto de aplicación de la ley, para hacerlo procedente, lo que pugnaría con la
intención del Constituyente de considerar inatacables las resoluciones emitidas en un procedimiento
autónomo de la competencia exclusiva de ese órgano legislativo.

Jurisprudencia P./J. 100/2004. Registro: 180,366. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XX, Octubre de 2004. Página: 6.

DECLARACIÓN DE PROCEDENCIA. LOS ACTOS EMITIDOS POR LA CÁMARA DE DIPUTADOS


Y LA SECCIÓN INSTRUCTORA DURANTE EL PROCEDIMIENTO RELATIVO SON
INATACABLES, INCLUSO A TRAVÉS DEL JUICIO DE AMPARO. Del artículo 111 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se advierte que el Poder Constituyente facultó
a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para resolver soberana y discrecionalmente si ha
lugar o no a retirar la inmunidad procesal de un servidor público con el fin de que sea juzgado por el
delito o delitos que se le atribuyen; en atención a esa finalidad son inatacables, incluso a través del
juicio de garantías, todas las resoluciones emitidas en el procedimiento de declaración de
procedencia, tanto las dictadas por dicho órgano legislativo, como por la Sección Instructora. Lo
anterior es así, porque la decisión soberana que corresponde a la mencionada Cámara como órgano
terminal, no podría alcanzarse si se permitiera la intervención del Poder Judicial de la Federación
respecto de los actos intermedios, dada la posibilidad de caer en un abuso del juicio de amparo, pues
bastaría impugnar dichos actos por vicios propios o como primer acto de aplicación de la ley, para
hacerlo procedente en detrimento de la expeditez que caracteriza al procedimiento de declaración de
procedencia, lo que además pugnaría con la intención del Constituyente de considerar inatacables las
resoluciones emitidas en un procedimiento autónomo de la competencia exclusiva del citado órgano
legislativo.

198
Materia Administrativa
172. Lea las siguientes disposiciones de la Ley Aduanera: “Artículo 144. La Secretaría tendrá,
además de las conferidas por el Código Fiscal de la Federación y por otras leyes, las siguientes
facultades: (...) X. Perseguir y practicar el embargo precautorio de las mercancías y de los
medios en que se transporten en los casos a que se refiere el artículo 151 de esta Ley”.
“Artículo 151. Las autoridades aduaneras procederán al embargo precautorio de las
mercancías y de los medios en que se transporten, en los siguientes casos: (...) II. Cuando se
trate de mercancías de importación o exportación prohibida o sujeta a las regulaciones y
restricciones no arancelarias a que se refiere la fracción II, del artículo 176 de esta Ley y no se
acredite su cumplimiento o sin acreditar el cumplimiento de las normas oficiales mexicanas o,
en su caso, se omita el pago de cuotas compensatorias (...)”. Ahora bien, tomando en cuenta
que el embargo precautorio se decreta antes del inicio del procedimiento administrativo en
materia aduanera en el que el gobernado podrá acreditar que la importación o exportación de
que se trate reúne los requisitos legales, determine si los preceptos invocados resultan
violatorios de la garantía de legalidad prevista en el primer párrafo del artículo 16
constitucional.

Respuesta: No.

Porque no se trata del aseguramiento cautelar de bienes de un causante para garantizar un crédito
fiscal por contribuciones no determinadas ni exigibles, ni se otorgan a la autoridad facultades para fijar
a su libre arbitrio el monto del embargo y los bienes objeto del mismo.

El artículo 151 de la Ley Aduanera establece con precisión los casos en que procede el embargo
precautorio de las mercancías y de los medios en que se transportan, mientras que los diversos
artículos 150 y 153 de la propia ley señalan las reglas que debe acatar la autoridad al aplicar la
medida cautelar, exigiéndole el levantamiento de un acta de inicio del procedimiento administrativo en
el que se otorgue al afectado la posibilidad de acreditar la legal tenencia o estancia de las mercancías
y de obtener su devolución en cuanto ello sea demostrado.

Jurisprudencia 2a./J. 100/2000. Registro: 187,802. Novena Época. Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta. Tomo XV, Febrero de 2002. Página: 39.

EMBARGO PRECAUTORIO. LOS ARTÍCULOS 144, FRACCIÓN X, Y 151 DE LA LEY ADUANERA


QUE LO PREVÉN, SE APEGAN AL ARTÍCULO 16 CONSTITUCIONAL CUANDO RECAE SOBRE
MERCANCÍAS DE IMPORTACIÓN O EXPORTACIÓN PROHIBIDAS O SUJETAS A
REGULACIONES O RESTRICCIONES, SI NO SE ACREDITA SU CUMPLIMIENTO O EL PAGO DE
LAS CUOTAS CORRESPONDIENTES. Los artículos citados no violan el precepto constitucional
mencionado en cuanto establecen el embargo precautorio de mercancías de importación o
exportación prohibidas o sujetas a regulaciones o restricciones cuando no se demuestre su

199
Materia Administrativa
cumplimiento o el pago de las cuotas correspondientes, pues no se trata del aseguramiento cautelar
de bienes de un causante para garantizar un crédito fiscal por contribuciones no determinadas ni
exigibles, ni se otorgan a la autoridad facultades para fijar a su libre arbitrio el monto del embargo y los
bienes objeto del mismo, circunstancias estas por las que en las jurisprudencias del Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación P./J. 17/95 y P./J. 88/97, de rubros: "EMBARGO
PRECAUTORIO. EL ARTÍCULO 145 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN QUE LO PREVÉ
VIOLA EL ARTÍCULO 16 DE LA CONSTITUCIÓN." y "EMBARGO PRECAUTORIO EN MATERIA
FISCAL. EL ARTÍCULO 145, FRACCIÓN IV, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN QUE LO
PREVÉ (VIGENTE A PARTIR DEL PRIMERO DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y
SEIS), ES VIOLATORIO DEL ARTÍCULO 16 CONSTITUCIONAL.", se estimó inconstitucional el
artículo 145 del Código Fiscal de la Federación, sino del embargo precautorio de las mercancías
materia de una infracción a las disposiciones aduaneras para garantizar el respeto al orden público y
la satisfacción del interés social que exige el acatamiento de las normas legales respectivas y, por
tanto, el impedir que se continúe su transgresión. Además, el artículo 151 de la Ley Aduanera
establece con precisión los casos en que procede el embargo precautorio de las mercancías y de los
medios en que se transportan, mientras que los diversos artículos 150 y 153 de la propia ley señalan
las reglas que debe acatar la autoridad al aplicar la medida cautelar, exigiéndole el levantamiento de
un acta de inicio del procedimiento administrativo en el que se otorgue al afectado la posibilidad de
acreditar la legal tenencia o estancia de las mercancías y de obtener su devolución en cuanto ello sea
demostrado, razones por las que, se abandona el criterio establecido en la tesis 2a. CVII/98, de rubro:
"EMBARGO PRECAUTORIO. EL ARTÍCULO 151, FRACCIÓN III, DE LA LEY ADUANERA QUE LO
PREVÉ, ES VIOLATORIO DEL ARTÍCULO 16 CONSTITUCIONAL (EN APLICACIÓN DE LA
JURISPRUDENCIA P./J. 88/97).".

173. En el artículo 31, fracción IV, constitucional se establece el principio de equidad tributaria.
De conformidad con la doctrina reconocida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, este
principio puede servir de producción e interpretación normativa. Mencione en qué consiste
este principio de acuerdo con lo establecido en la jurisprudencia emitida por el Alto Tribunal.

Respuesta: Este principio establece que los contribuyentes de un impuesto, que se encuentran en
una misma hipótesis de causación, deben guardar idéntica situación frente a la norma jurídica que
regula el impuesto, lo que a la vez implica que las disposiciones tributarias deben tratar de manera
igual a quienes se encuentren en una misma situación y de manera desigual a los sujetos del
gravamen que se ubiquen en una situación diversa.

Jurisprudencia P./J. 24/2000. Registro: 192,290. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XI, Marzo de 2000. Página: 35.

200
Materia Administrativa
IMPUESTOS. PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA PREVISTO POR EL ARTÍCULO 31,
FRACCIÓN IV, CONSTITUCIONAL. De una revisión a las diversas tesis sustentadas por esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en torno al principio de equidad tributaria previsto por el
artículo 31, fracción IV, de la Constitución Federal, necesariamente se llega a la conclusión de que, en
esencia, este principio exige que los contribuyentes de un impuesto que se encuentran en una misma
hipótesis de causación, deben guardar una idéntica situación frente a la norma jurídica que lo regula,
lo que a la vez implica que las disposiciones tributarias deben tratar de manera igual a quienes se
encuentren en una misma situación y de manera desigual a los sujetos del gravamen que se ubiquen
en una situación diversa, implicando, además, que para poder cumplir con este principio el legislador
no sólo está facultado, sino que tiene obligación de crear categorías o clasificaciones de
contribuyentes, a condición de que éstas no sean caprichosas o arbitrarias, o creadas para hostilizar a
determinadas clases o universalidades de causantes, esto es, que se sustenten en bases objetivas
que justifiquen el tratamiento diferente entre una y otra categoría, y que pueden responder a
finalidades económicas o sociales, razones de política fiscal o incluso extrafiscales.

174. En el último párrafo del artículo 5 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso


Administrativo se establece lo siguiente: “Los particulares o sus representantes podrán
autorizar por escrito a licenciado en derecho que a su nombre reciba notificaciones. La
persona así autorizada podrá hacer promociones de trámite, rendir pruebas, presentar alegatos
e interponer recursos (...)”. Ahora bien, de conformidad con el criterio jurisprudencial de la
Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿el autorizado en términos de
dicho precepto legal está facultado para promover juicio de amparo a nombre del actor en
contra de los actos que se emitan en el juicio contencioso administrativo?

Respuesta: Sí, porque el autorizado en términos del artículo 5 de la Ley Federal de Procedimiento
Contencioso Administrativo puede promover amparo, pues cuenta con atribuciones para realizar
cualquier acto procesal necesario para la defensa de su autorizante, constituyéndose en su auténtico
representante judicial, bastando que acredite que ese carácter le fue reconocido en dicho
procedimiento.

Jurisprudencia 2a./J. 199/2004. Novena Época: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,


tomo XXI, Enero de 2005. Página: 506.

AUTORIZADO EN EL PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. ESTÁ FACULTADO


PARA PROMOVER EL JUICIO DE AMPARO. Si en el procedimiento contencioso administrativo se
prevén facultades amplias del autorizado de la parte agraviada para presentar promociones, ofrecer y
rendir pruebas, así como para alegar e interponer recursos, debe considerarse que con ello el
legislador establece tales facultades de manera enunciativa y no limitativa y que, por tanto, aquél
cuenta con atribuciones para realizar cualquier acto procesal necesario para la defensa de su

201
Materia Administrativa
autorizante, constituyéndose en su auténtico representante judicial, por lo que conforme al artículo 4o.
de la Ley de Amparo, también está facultado para promover juicio de garantías en su representación,
bastando con que acredite que su carácter de autorizado le fue reconocido en dicho procedimiento por
la autoridad responsable para que tal personalidad le sea admitida en aquel juicio, en términos del
artículo 13 de la mencionada ley.

175. Conforme a la jurisprudencia de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, la resolución que determina la expulsión de alumnos de una universidad pública
autónoma, ¿constituye un acto de autoridad impugnable en amparo indirecto?

Respuesta: Si, porque ejerce una potestad administrativa, expresión de supra a subordinación, que
tiene su orgigen en una disposición integrada al orden jurídico y que implica n acto unilateral.

Jurisprudencia 2a./J. 12/2002. Registro: 187,358. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XV, Marzo de 2002. Página: 320.

UNIVERSIDADES PÚBLICAS AUTÓNOMAS. LA DETERMINACIÓN MEDIANTE LA CUAL


DESINCORPORAN DE LA ESFERA JURÍDICA DE UN GOBERNADO LOS DERECHOS QUE LE
ASISTÍAN AL UBICARSE EN LA SITUACIÓN JURÍDICA DE ALUMNO, CONSTITUYE UN ACTO
DE AUTORIDAD IMPUGNABLE A TRAVÉS DEL JUICIO DE AMPARO. Las universidades públicas
autónomas son organismos descentralizados que forman parte de la administración pública y, por
ende, integran la entidad política a la que pertenecen, esto es, la Federación o la correspondiente
entidad federativa; además, se encuentran dotadas legalmente de autonomía, en términos del artículo
3o., fracción VIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que gozan de
independencia para determinar por sí solas, supeditadas a los principios constitucionales que rigen la
actuación de cualquier órgano del Estado, los términos y condiciones en que desarrollarán los
servicios educativos que presten, los requisitos de ingreso, promoción y permanencia de su personal
académico y la forma en que administrarán su patrimonio, destacando que en la ley en la que se les
otorga la referida autonomía, con el fin de que puedan ejercerla plenamente, se les habilita para emitir
disposiciones administrativas de observancia general. En ese tenor, una vez que un gobernado
cumple con los requisitos que le permiten adquirir la categoría de alumno previstos en las respectivas
disposiciones legislativas y administrativas, incorpora en su esfera jurídica un conjunto específico de
derechos y obligaciones, por lo que la determinación mediante la cual una universidad pública
autónoma lo expulsa, o por tiempo indefinido le impide continuar disfrutando de dicha situación
jurídica, constituye un acto de autoridad impugnable a través del juicio de amparo, ya que se traduce
en el ejercicio de una potestad administrativa, expresión de una relación de supra a subordinación,
que tiene su origen en una disposición integrada al orden jurídico nacional y que implica un acto
unilateral, lo cual hace innecesario acudir a los tribunales ordinarios para que surtan efectos las
consecuencias jurídicas impuestas por el órgano decisor sin el consenso del afectado.

202
Materia Administrativa

176. Se promueve un juicio de amparo en el que el quejoso señala como acto reclamado los
preceptos de una Ley de Ingresos Municipales de un municipio determinado, que establecen y
regulan el cobro del derecho por servicios de alumbrado público, con motivo de su primer acto
de aplicación. Éste se hace consistir en el aviso-recibo de la Comisión Federal de Electricidad
mediante el cual se determina y recauda el derecho antes mencionado. Ahora bien, en este
caso, de conformidad con la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la
Comisión Federal de Electricidad, ¿tiene el carácter de autoridad para efectos del amparo?

Respuesta: No, porque no crea, modifica o extingue unilateralmente una situación que afecte la
esfera legal del particular, sino que actúa en plano de coordinación como particular en auxilio de la
administración pública municipal.

Jurisprudencia 2a./J. 112/2006. Registro: 174,533. Novena Época. Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta. Tomo XXIV, Agosto de 2006. Página: 293.

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. ACTÚA COMO PARTICULAR EN AUXILIO DE LA


ADMINISTRACIÓN PÚBLICA MUNICIPAL CUANDO DETERMINA Y RECAUDA EL DERECHO
POR EL SERVICIO DE ALUMBRADO PÚBLICO. Cuando la Comisión Federal de Electricidad, en
observancia de lo dispuesto en la Ley de Ingresos Municipal respectiva y conforme al acuerdo o
contrato celebrado con el Ayuntamiento, determina y recauda el pago de derechos por el servicio de
alumbrado público, emitiendo el aviso-recibo correspondiente, no realiza actos de autoridad para
efectos del juicio de amparo, porque no crea, modifica o extingue, unilateralmente, una
situación que afecte la esfera legal del particular, sino que actúa en un plano de coordinación
como particular en auxilio de la administración pública municipal, toda vez que ni del artículo 9o.
de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica ni de la legislación municipal aplicable se advierte
que la Comisión Federal de Electricidad tenga facultades coercitivas para exigir al contribuyente el
pago de los derechos por el servicio de alumbrado público, sino que se establece cierto procedimiento
administrativo de ejecución por parte de las autoridades municipales.

177. El artículo 135 de la Ley de Amparo establece lo siguiente: “Cuando el amparo se pida
contra el cobro de contribuciones y aprovechamientos, podrá concederse discrecionalmente la
suspensión del acto reclamado, la que surtirá efectos previo depósito del total en efectivo de la
cantidad a nombre de la Tesorería de la Federación o la entidad federativa o municipio que
corresponda, depósito que tendrá que cubrir el monto de las contribuciones,
aprovechamientos, multas y accesorios que se lleguen a causar, asegurando con ello el interés
fiscal (...)”. Se promueve un juicio de amparo en el que el quejoso señala, con motivo de un
acto de aplicación, como acto reclamado diversas disposiciones que establecen y regulan el
cobro del derecho por los servicios de agua potable y alcantarillado. En los preceptos

203
Materia Administrativa
reclamados se establece que la determinación y cobro de este derecho se hará periódicamente
con base en el consumo exacto de agua potable. El quejoso solicita la suspensión provisional
respecto de dicho cobro. Ahora bien, conforme al precepto transcrito, indique si es procedente
el otorgamiento de dicha medida cautelar.

Respuesta: Sí es procedente, y la garantía a que se refiere el indicado artículo 135, se surte mediante
el depósito inicial a nombre de la Tesorería que corresponda por el monto al que asciende la cantidad
a pagar derivada del acto concreto de aplicación que motiva el juicio de amparo, condicionando la
efectividad de la suspensión al depósito relativo cada vez que se genere la obligación de enterar la
contribución, en el entendido de que dicha medida dejará de surtir efectos si la quejosa no exhibe ante
el Juez de Distrito del conocimiento la garantía respectiva dentro del plazo de 5 días conforme al
artículo 139 de la Ley de Amparo.

Fundamento:

Jurisprudencia 2a./J. 195/2006. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta


XXIV, Diciembre de 2006. Página: 224.

SUSPENSIÓN EN AMPARO CONTRA EL COBRO DE CONTRIBUCIONES RECAUDADAS


PERIÓDICAMENTE. NO ES OBSTÁCULO PARA CONCEDERLA QUE NO SE PUEDA
DETERMINAR EL MONTO DEL DEPÓSITO A CUYA SATISFACCIÓN ESTARÁ CONDICIONADO
EL SURTIMIENTO DE SUS EFECTOS. El artículo 135 de la Ley de Amparo prevé un requisito para
hacer efectiva la suspensión concedida contra el cobro de contribuciones, consistente en el depósito
del total en efectivo de la cantidad a nombre de la Tesorería de la Federación o la de la entidad
federativa o Municipio que corresponda, el cual tendrá que cubrir el monto de las contribuciones,
aprovechamientos, multas y accesorios que se lleguen a causar, asegurando con ello el interés fiscal.
Ahora bien, en los casos en que se reclama una ley que prevé la causación de contribuciones cuyo
entero debe efectuarse periódicamente, resulta evidente que el juzgador de amparo está
imposibilitado para determinar de antemano el monto del depósito a cuya satisfacción estará
condicionado el surtimiento de efectos de la suspensión, sin que ello sea obstáculo para conceder la
providencia cautelar, pues el requisito de efectividad consistente en la garantía a que se refiere el
indicado artículo 135, se surte mediante el depósito inicial a nombre de la Tesorería que corresponda
por el monto al que asciende la cantidad a pagar derivada del acto concreto de aplicación que motiva
el juicio de amparo, condicionando la efectividad de la suspensión al depósito relativo cada vez que se
genere la obligación de enterar la contribución, en el entendido de que dicha medida dejará de surtir
efectos si la quejosa no exhibe ante el Juez de Distrito del conocimiento la garantía respectiva dentro
del plazo de 5 días conforme al artículo 139 de la Ley de Amparo.

204
Materia Administrativa
178. En un juicio de amparo el quejoso señala como acto reclamado la tasa de un derecho
municipal que se establece en la Ley de Ingresos correspondiente vigente en un ejercicio fiscal
determinado (esta ley tiene vigencia anual). Los demás elementos esenciales de la
contribución (sujeto, objeto y época de pago) se encuentran establecidos en la Ley de
Hacienda Municipal, la cual no fue reclamada por el quejoso. Como la tasa reclamada ya fue
declarada inconstitucional por jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
¿cuál debe ser el sentido de la resolución que se dicte en la audiencia constitucional?

Respuesta: Se debe conceder el amparo en contra de todo el tributo aunque no se haya impugnado
la Ley de Hacienda (que estatuye los otros elementos) o se haya sobreseído respecto de ésta.

Justificación: Si bien es cierto que la nueva Ley de Ingresos no da derecho a impugnar los preceptos
de la Ley de Hacienda (que estatuyen los otros elementos - sujeto, objeto y época de pago-) que no
fueron reformados y que ya se consintieron tácitamente, igualmente cierto resulta que en el supuesto
que se examina, el otorgamiento del amparo en contra de la tasa, que es un elemento esencial de la
contribución, impide que ésta subsista jurídicamente en perjuicio del quejoso.

a) Jurisprudencia 2a./J. 159/2002. Registro: 185,274. Novena Época. Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta. Tomo XVII, Enero de 2003. Página: 151.

ALUMBRADO PÚBLICO PARA EL MUNICIPIO DE LEÓN, GUANAJUATO. EFECTOS DEL


AMPARO CONCEDIDO EN CONTRA DE LA LEY ANUAL DE INGRESOS, QUE ESTABLECE LA
TASA DE LA CONTRIBUCIÓN RELATIVA. Los elementos de este tributo están previstos en dos
leyes diferentes, que son la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado de Guanajuato, donde se
establecen como partes esenciales el sujeto, el objeto, la base y la época de pago, y la Ley de
Ingresos para los Municipios del Estado, que año con año fija la tasa, que es el otro elemento
esencial. Ahora bien, cuando se otorga el amparo en contra de la Ley de Ingresos en lo que se refiere
a la tasa, los efectos de la protección constitucional amparan al quejoso en contra de todo el tributo
aunque no se haya impugnado la Ley de Hacienda (que estatuye los otros elementos) o se haya
sobreseído respecto de ésta, pues si bien es cierto que la nueva Ley de Ingresos no da derecho a
impugnar los preceptos de aquélla que no fueron reformados y que ya se consintieron tácitamente,
igualmente cierto resulta que en el supuesto que se examina, el otorgamiento del amparo en contra de
la tasa, que es un elemento esencial de la contribución, impide que ésta subsista jurídicamente en
perjuicio del quejoso.

Tesis de jurisprudencia 159/2002. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del nueve de diciembre de dos mil dos.

205
Materia Administrativa
b) Jurisprudencia 2a./J. 158/2002. Registro: 185,273. Novena Época. Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XVII, Enero de 2003. Página: 219.

ALUMBRADO PÚBLICO PARA EL MUNICIPIO DE LEÓN, GUANAJUATO. EL AMPARO SÓLO ES


PROCEDENTE EN CONTRA DE LA LEY DE INGRESOS QUE ANUALMENTE FIJA LA TASA, SI
NO SE IMPUGNÓ OPORTUNAMENTE LA LEY DE HACIENDA PARA LOS MUNICIPIOS DE ESA
ENTIDAD FEDERATIVA QUE CON ANTERIORIDAD YA HABÍA ESTABLECIDO LOS DEMÁS
ELEMENTOS DEL TRIBUTO. La citada Ley de Hacienda publicada en el Periódico Oficial del
Gobierno del Estado con fecha veintiséis de diciembre de mil novecientos ochenta y nueve establece,
en sus artículos 245, 246 y 247, estos dos últimos reformados en mil novecientos noventa y siete, la
contribución por servicio de alumbrado público, pero de los elementos esenciales del tributo sólo fija
los sujetos, el objeto, la base y la época de pago, mientras que para las tasas, que es el otro elemento
esencial, remite a la Ley de Ingresos para los Municipios del Estado de Guanajuato que, como es
obvio, sólo tiene vigencia anual. Por tanto, para decidir sobre la procedencia del juicio de amparo en
contra de tal tributo, debe tomarse en consideración que si no se demandó oportunamente la
inconstitucionalidad de la mencionada Ley de Hacienda en relación con la contribución de mérito,
dicha Ley debe tenerse tácitamente consentida y sobreseerse al respecto, pero no cabe la misma
determinación, en vía de consecuencia, respecto de la impugnación de la tasa establecida en la Ley
de Ingresos, pues al ser ésta un nuevo acto legislativo cada año, es evidente que con motivo de su
entrada en vigor o de su primer acto de aplicación, se dé la oportunidad de promover la acción de
amparo en su contra, atendiendo a la novedad formal de la norma respectiva, pues aunque se reitere
la tasa, ya es otra disposición. La oportunidad de la demanda de garantías en contra de ambas Leyes,
por tanto, debe examinarse por separado.

179. En la Ley Federal del Impuesto sobre Automóviles Nuevos, se prevé una exención en los
siguientes términos: “Artículo 8o. No se pagará el impuesto establecido en esta Ley, en los
siguientes casos: II. En la enajenación al consumidor por el fabricante, ensamblador,
distribuidor autorizado o comerciante en el ramo de vehículos, cuyo precio de enajenación,
incluyendo el equipo opcional, común o de lujo, sin disminuir el monto de descuentos, rebajas
o bonificaciones no exceda de la cantidad de $150,000.00. En el precio mencionado no se
considerará el impuesto al valor agregado”. Conforme a la interpretación de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, ¿esta exención vulnera el principio de equidad tributaria, previsto en
el artículo 31, fracción IV, constitucional?

Respuesta: No

Justificación: El trato diferenciado está objetivamente justificado por los fines extrafiscales
perseguidos con tal beneficio fiscal. La intención del legislador al establecer la exención total fue
otorgar la oportunidad a las personas de bajos ingresos de adquirir un vehículo básico compacto y, en

206
Materia Administrativa
la parcial, incentivar la compra de vehículos que, sin ser básicos, tampoco se consideran de lujo.
Además, la exención se aplica a quienes se colocan en la hipótesis respectiva, mientras que todos
aquellos que compren un automóvil cuyo precio exceda el límite superior de la exención parcial
tendrán que pagar el tributo que les corresponda, dando el mismo trato a quienes se encuentran en
las mismas circunstancias.

Jurisprudencia P./J. 79/2007. Registro: 170,853. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XXVI, Diciembre de 2007. Página: 6.

AUTOMÓVILES NUEVOS. EL ARTÍCULO 8o., FRACCIÓN II, DE LA LEY FEDERAL DEL


IMPUESTO RELATIVO, AL ESTABLECER UNA EXENCIÓN TOTAL O PARCIAL DEL TRIBUTO,
NO TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE A
PARTIR DEL 27 DE DICIEMBRE DE 2005). El referido precepto, al establecer una exención total del
impuesto en la enajenación al consumidor por el fabricante, ensamblador, distribuidor autorizado o
comerciante, de un vehículo cuyo precio no exceda de $150,000.00, y una exención parcial (del
cincuenta por ciento) cuando su precio se ubique entre $150,000.01 y $190,000.00, mientras que
quienes adquieran automóviles con un precio superior a esta última cantidad deben pagar el impuesto
correspondiente, no transgrede el principio de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción
IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, toda vez que el trato diferenciado
está objetivamente justificado por los fines extrafiscales perseguidos con tal beneficio fiscal. En efecto,
la intención del legislador al establecer la exención total fue otorgar la oportunidad a las personas de
bajos ingresos de adquirir un vehículo básico compacto y, en la parcial, incentivar la compra de
vehículos que, sin ser básicos, tampoco se consideran de lujo. Además, la exención se aplica a
quienes se colocan en la hipótesis respectiva, mientras que todos aquellos que compren un automóvil
cuyo precio exceda el límite superior de la exención parcial tendrán que pagar el tributo que les
corresponda, dando el mismo trato a quienes se encuentran en las mismas circunstancias.

180. Una ley tributaria establece, para el cálculo de un impuesto, un factor de actualización de
la base gravable que debe determinarse con base en el valor que un bien tiene en el mercado
en el momento en que se cause el impuesto. Conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, esta disposición que obliga a tomar en cuenta el valor del bien en el
mercado para calcular el factor de actualización de la base gravable, ¿resulta contraria al
principio de legalidad tributaria, previsto en el artículo 31, fracción IV, constitucional?

Respuesta: No

Justificación: Lo anterior no implica dejar al arbitrio de la autoridad la fijación del monto


correspondiente, pues al señalar que debe considerarse el valor que las fuerzas del mercado fijan en
un momento específico a un determinado bien o a un indicador económico, la actividad técnica de la

207
Materia Administrativa
autoridad administrativa se limita a capturarlo de la realidad económica, lo que no significa comparar
datos observados en diversos momentos, sino simplemente acudir a lo que en un momento dado
revela el mercado, por lo que no queda al arbitrio de órganos ajenos al Poder Legislativo la
determinación de los elementos que trascienden al monto de las cargas tributarias de los gobernados,
pues será la realidad económica que se ordena valorar y no la voluntad de las autoridades
administrativas la que determine la afectación patrimonial que una contribución o una obligación
tributaria accesoria representa para los gobernados, sin desconocer que el órgano técnico competente
puede incurrir en una aplicación incorrecta de la ley por una apreciación equivocada de esa realidad.

Jurisprudencia 2a./J. 155/2006. Registro: 173,912. Novena Época. Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta. Tomo XIV, Noviembre de 2006. Página: 196.

LEGALIDAD TRIBUTARIA. SU ALCANCE CUANDO EL LEGISLADOR FACULTA A UNA


AUTORIDAD ADMINISTRATIVA PARA ESTABLECER EL VALOR DE UN FACTOR DE
ACTUALIZACIÓN QUE INCIDE EN EL MONTO DE LA BASE GRAVABLE O EN LA CUANTÍA DE
UNA OBLIGACIÓN TRIBUTARIA ACCESORIA. Para verificar el apego al principio de legalidad
tributaria, contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, de los actos formal y materialmente legislativos en los que se faculta a una autoridad
administrativa para establecer el valor de un factor que incide en el monto de la base gravable o tiene
algún efecto sobre una obligación tributaria accesoria, pero constituye un parámetro que debe tomarse
en cuenta por todos los contribuyentes que se ubiquen en el supuesto normativo, resulta relevante
distinguir si la actividad encomendada a quien la aplica, se limita a recabar un dato que deriva del
mercado, o bien constituye un valor que por la naturaleza del fenómeno a cuantificar implica,
necesariamente, que un órgano técnico con base en los datos observados a lo largo del tiempo, y del
análisis comparativo que realice de éstos, obtenga el valor que trasciende al monto de la respectiva
obligación tributaria. En el primer supuesto, si la ley únicamente dispone que ese valor o precio debe
tomarse en cuenta para efectos tributarios, sin precisar el mecanismo que seguirá para conocerlo, ello
no implica dejar al arbitrio de la autoridad la fijación del monto correspondiente, pues al señalar que
debe considerarse el valor que las fuerzas del mercado fijan en un momento específico a un
determinado bien o a un indicador económico, la actividad técnica de la autoridad administrativa se
limita a capturarlo de la realidad económica, lo que no significa comparar datos observados en
diversos momentos, sino simplemente acudir a lo que en un momento dado revela el mercado, por lo
que no queda al arbitrio de órganos ajenos al Poder Legislativo la determinación de los elementos que
trascienden al monto de las cargas tributarias de los gobernados, pues será la realidad económica que
se ordena valorar y no la voluntad de las autoridades administrativas la que determine la afectación
patrimonial que una contribución o una obligación tributaria accesoria representa para los gobernados,
sin desconocer que el órgano técnico competente puede incurrir en una aplicación incorrecta de la ley
por una apreciación equivocada de esa realidad. En cambio, en el segundo supuesto, como sucede
por ejemplo con el valor del Índice Nacional de Precios al Consumidor, sí es necesario que el

208
Materia Administrativa
legislador prevea qué procedimiento debe seguir el órgano técnico para obtener dicho valor, pues éste
deriva de comparar el movimiento de los precios a lo largo del tiempo y para obtenerlo no basta con
levantar datos del mercado relativos a un mismo momento, sino que se comparan diversos valores
(precios del mes base y del mes al que se refiere el Índice), y es la necesidad de acotar el arbitrio para
realizar tal comparación, en aras de respetar el principio de legalidad tributaria, lo que torna
indispensable prever en un acto formal y materialmente legislativo el procedimiento al cual debe
sujetarse el órgano técnico que lleve a cabo la cuantificación y comparación de los valores observados
en diversos momentos, de manera que se impida su actuación arbitraria y, además, se genere
certidumbre a los gobernados sobre los factores que inciden en la cuantía de sus cargas tributarias.

181. El artículo 31, fracción IV, constitucional establece: “Son obligaciones de los mexicanos:
IV. Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del
Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las
leyes”. De acuerdo con la interpretación que ha realizado la Suprema Corte de Justicia de la
Nación de este precepto, ¿a quién es exigible la observancia del principio de legalidad
tributaria?

Respuesta: Al legislador, pues a él corresponde fijar los elementos constitutivos de las contribuciones.
A las autoridades legislativas del Estado.

Justificación: El principio de legalidad exige que se establezcan en un acto formal y materialmente


legislativo todos aquellos elementos que sirven de base para realizar el cálculo de una contribución,
fijándolos con la precisión necesaria que, por un lado, impida el comportamiento arbitrario de las
autoridades que directa o indirectamente participen en su recaudación y, por otro, genere al
gobernado certidumbre sobre qué hecho se encuentra gravado, cómo se calculará la base del tributo,
qué tasa o tarifa debe aplicarse, cómo, cuándo y dónde se realizará el entero respectivo y, en fin, todo
aquello que le permita conocer qué cargas tributarias le corresponden en virtud de la situación jurídica
en que se encuentra o pretenda ubicarse.

a) Tesis aislada 2a. XCII/2004. Registro: 179,978. Novena Época. Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XX, Diciembre de 2004. Página: 559.

CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. EL ARTÍCULO 55, FRACCIÓN VI, DE DICHO


ORDENAMIENTO, QUE UTILIZA LA EXPRESIÓN "OTRAS IRREGULARIDADES" NO
TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD TRIBUTARIA, PUES PRECISA LOS
LINEAMIENTOS O REGLAS QUE DEBE SEGUIR LA AUTORIDAD EXACTORA PARA
DETERMINAR LA IRREGULARIDAD EN LA CONTABILIDAD. La Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha emitido el criterio de que el acatamiento al principio de legalidad tributaria previsto en el
artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, exige que se

209
Materia Administrativa
establezcan en un acto formal y materialmente legislativo todos aquellos elementos que sirven de
base para realizar el cálculo de una contribución, fijándolos con la precisión necesaria que, por un
lado, impida el comportamiento arbitrario de las autoridades que directa o indirectamente participen en
su recaudación y, por otro, genere al gobernado certidumbre sobre qué hecho se encuentra gravado,
cómo se calculará la base del tributo, qué tasa o tarifa debe aplicarse, cómo, cuándo y dónde se
realizará el entero respectivo y, en fin, todo aquello que le permita conocer qué cargas tributarias le
corresponden en virtud de la situación jurídica en que se encuentra o pretenda ubicarse. Ahora bien,
el artículo secundario citado que señala en sus diversas fracciones los supuestos en los que la
autoridad puede determinar presuntivamente la utilidad fiscal, el resultado fiscal, los ingresos, las
entradas y el valor de los actos, actividades o activos de los causantes, precisando, en la fracción VI,
"otras irregularidades en su contabilidad que imposibiliten el conocimiento de sus operaciones" como
otra causa de dicha determinación presuntiva, no transgrede el citado principio constitucional toda vez
que cualquier contribuyente está en posibilidad de conocer algunas "irregularidades" listadas en aquel
precepto que se consideran para efectos de la referida determinación presuntiva y que informan sobre
la existencia de "otras" irregularidades similares no señaladas expresamente en su texto que pueden
dar lugar al ejercicio de la facultad de que se trata otorgada a la autoridad exactora, sin que pueda
pretenderse llegar al extremo de exigir que el legislador establezca todos y cada uno de los
presupuestos que eventualmente puedan ajustarse al concepto de "irregularidades en la contabilidad",
pues además de resultar materialmente imposible, con el listado en comento se rige la actuación de la
autoridad para establecer en cada caso, en el uso de sus facultades de comprobación, la actualización
del supuesto regido por la norma que le impide conocer las operaciones del contribuyente de modo tal
que está en posibilidad de determinar mediante la presunción, la existencia de los conceptos fiscales
antes destacados

b) Jurisprudencia 168. Registro: 389,621. Séptima Época. Apéndice de 1995. Tomo I, Parte SCJN.
Página: 169. Genealogía: APENDICE AL TOMO XXXVI NO APA PG., APENDICE AL TOMO L NO
APA PG., APENDICE AL TOMO LXIV NO APA PG., APENDICE AL TOMO LXXVI NO APA PG.,
APENDICE AL TOMO XCVII NO APA PG., APENDICE '54: TESIS NO APA PG., APENDICE '65:
TESIS NO APA PG., APENDICE '75: TESIS NO APA PG., APENDICE '85: TESIS 54 PG., 105.,
APENDICE '88: TESIS 86 PG. 158., APENDICE '95: TESIS 168 PG. 169

IMPUESTOS, PRINCIPIO DE LEGALIDAD QUE EN MATERIA DE, CONSAGRA LA


CONSTITUCION FEDERAL. El principio de legalidad se encuentra claramente establecido por el
artículo 31 constitucional, al expresar, en su fracción IV, que los mexicanos deben contribuir para los
gastos públicos de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes y está, además,
minuciosamente reglamentado en su aspecto formal, por diversos preceptos que se refieren a la
expedición de la Ley General de Ingresos, en la que se determinan los impuestos que se causarán y
recaudarán durante el período que la misma abarca. Por otra parte, examinando atentamente este
principio de legalidad, a la luz del sistema general que informa nuestras disposiciones constitucionales

210
Materia Administrativa
en materia impositiva y de explicación racional e histórica, se encuentra que la necesidad de que la
carga tributaria de los gobernados esté establecida en una ley, no significa tan solo que el acto
creador del impuesto deba emanar de aquel poder que, conforme a la Constitución del Estado, está
encargado de la función legislativa, ya que así se satisface la exigencia de que sean los propios
gobernados, a través de sus representantes, los que determinen las cargas fiscales que deben
soportar, sino fundamentalmente que los caracteres esenciales del impuesto y la forma, contenido y
alcance de la obligación tributaria, estén consignados de manera expresa en la ley, de tal modo que
no quede margen para la arbitrariedad de las autoridades exactoras ni para el cobro de impuestos
imprevisibles o a título particular, sino que el sujeto pasivo de la relación tributaria pueda, en todo
momento, conocer la forma cierta de contribuir para los gastos públicos del Estado, y a la autoridad no
queda otra cosa sino aplicar las disposiciones generales de observancia obligatoria, dictadas con
anterioridad al caso concreto de cada causante. Esto, por lo demás, es consecuencia del principio
general de legalidad, conforme al cual ningún órgano del Estado puede realizar actos individuales que
no estén previstos y autorizados por disposición general anterior, y está reconocido por el artículo 14
de nuestra Ley Fundamental. Lo contrario, es decir, la arbitrariedad en la imposición, la
imprevisibilidad en las cargas tributarias y los impuestos que no tengan un claro apoyo legal, deben
considerarse absolutamente proscritos en el régimen constitucional mexicano, sea cual fuere el
pretexto con que pretenda justificárseles.

182. Lea los siguientes artículos del Código Fiscal de la Federación: “Artículo 33. Las
autoridades fiscales para el mejor cumplimiento de sus facultades, estarán a lo siguiente: “I.
Proporcionarán asistencia gratuita a los contribuyentes y para ello procurarán: “g) Publicar
anualmente las resoluciones dictadas por las autoridades fiscales que establezcan
disposiciones de carácter general agrupándolas de manera que faciliten su conocimiento por
parte de los contribuyentes; se podrán publicar aisladamente aquellas disposiciones cuyos
efectos se limitan a periodos inferiores a un año. Las resoluciones que se emitan conforme a
este inciso y que se refieran a sujeto, objeto, base, tasa o tarifa, no generarán obligaciones o
cargas adicionales a las establecidas en las propias leyes fiscales”. Ahora bien, el Jefe del
Servicio de Administración Tributaria emite las reglas generales administrativas en materia de
Comercio Exterior con base en la facultad derivada del artículo 33, fracción I, inciso g), del
Código Fiscal de la Federación; Conforme a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ¿tales reglas generales pueden imponer obligaciones a los contribuyentes?

Respuesta: Si, siempre y cuando no incidan en una materia sujeta a reserva de ley y no rebasen el
contexto legal y reglamenteario que rige su emisor.

Justificación: Las disposiciones de observancia general cuya emisión y publicación se rigen,


respectivamente, por lo dispuesto en los artículos 14, fracción III, de la Ley del Servicio de
Administración Tributaria y 33, fracción I, inciso g), del Código Fiscal de la Federación, tienen como

211
Materia Administrativa
finalidad precisar la regulación establecida en las leyes y reglamentos fiscales expedidos por el
Congreso de la Unión y el Presidente de la República con el fin de lograr su eficaz aplicación y están
sujetas a principios que tutelan la seguridad jurídica de los gobernados, entre otros, los de reserva y
primacía de la ley. En tal virtud, son de cumplimiento obligatorio para los gobernados, además no
existe impedimento constitucional para que mediante esas reglas se regulen determinadas
obligaciones de los gobernados, siempre y cuando no incidan en una materia sujeta a reserva de ley
y no rebasen el contexto legal y reglamentario que rige su emisión.

a) Jurisprudencia 2a./J. 107/2004. Registro: 180,700. Novena Época. Semanario Judicial de la


Federación y su Gaceta. Tomo XX, Septiembre de 2004. Página: 109. Contradicción de tesis 84/2001-
SS

COMERCIO EXTERIOR. LAS REGLAS GENERALES ADMINISTRATIVAS EN ESA MATERIA


PUEDEN REGULAR OBLIGACIONES DE LOS GOBERNADOS, SIEMPRE Y CUANDO RESPETEN
LOS PRINCIPIOS DE RESERVA DE LEY Y RESERVA REGLAMENTARIA, Y SE APEGUEN AL
CONTEXTO LEGAL Y REGLAMENTARIO QUE RIGE SU EMISIÓN. Las referidas reglas generales
las emite el Presidente del Servicio de Administración Tributaria con base en los artículos 14, fracción
III, de la Ley del Servicio de Administración Tributaria y 33, fracción I, inciso g), del Código Fiscal de la
Federación, los que a su vez se sustentan en los diversos 73, fracción XXX y 90 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que no existe impedimento constitucional para que
mediante esas reglas se regulen determinadas obligaciones de los gobernados, siempre y cuando no
incidan en una materia sujeta a reserva de ley y no rebasen el contexto legal y reglamentario que rige
su emisión, aunado a que aquéllas no se rigen por lo previsto en los artículos 33, penúltimo párrafo y
35 del Código Fiscal de la Federación, ya que éstos se refieren a los criterios internos que deben
seguirse en la aplicación de las normas que inciden en el ámbito fiscal, bien sea una ley, un
reglamento o una regla general administrativa, por lo que por su propia naturaleza no pueden generar
obligación alguna a los gobernados sino, en todo caso, ser ilustrativos sobre el alcance de alguna
disposición de observancia general, y de publicarse en el Diario Oficial de la Federación, otorgar
derechos a los contribuyentes, a diferencia de las citadas reglas generales, que son de cumplimiento
obligatorio para los gobernados, sin menoscabo de que alguna de ellas, en virtud de sentencia dictada
en algún medio de defensa jurisdiccional establecido por el orden jurídico nacional, pueda perder sus
efectos total o parcialmente, por no respetar los mencionados principios que rigen su emisión.

b) Tesis aislada P. LV/2004. Registro: 180,485. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo XX, Septiembre de 2004. Página: 15.

RESOLUCIÓN MISCELÁNEA FISCAL. LAS REGLAS QUE CONTIENE PUEDEN LLEGAR A


ESTABLECER OBLIGACIONES A LOS CONTRIBUYENTES, YA QUE NO CONSTITUYEN
CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN SINO DISPOSICIONES DE OBSERVANCIA GENERAL. De los

212
Materia Administrativa
artículos 33, párrafo penúltimo y 35 del Código Fiscal de la Federación se advierte que la atribución
conferida a diversas autoridades fiscales para dar a conocer los criterios internos que deben seguirse
en la aplicación de las normas tributarias, se refiere a las interpretaciones que esas autoridades
realicen de cualquier disposición de observancia general que incida en el ámbito fiscal, bien sea una
ley, un reglamento o una regla general administrativa, por lo que, por su propia naturaleza, no pueden
generar obligación alguna a los gobernados sino, en todo caso, ser ilustrativas sobre el alcance de
dichas normas y en caso de publicarse en el Diario Oficial de la Federación, otorgarán derechos a los
contribuyentes. En cambio, las disposiciones de observancia general cuya emisión y publicación se
rigen, respectivamente, por lo dispuesto en los artículos 14, fracción III, de la Ley del Servicio de
Administración Tributaria y 33, fracción I, inciso g), del Código Fiscal de la Federación, tienen como
finalidad precisar la regulación establecida en las leyes y reglamentos fiscales expedidos por el
Congreso de la Unión y el Presidente de la República con el fin de lograr su eficaz aplicación y están
sujetas a principios que tutelan la seguridad jurídica de los gobernados, entre otros, los de reserva y
primacía de la ley, por lo que deben ceñirse a lo previsto en el acto formal y materialmente legislativo
que habilita su emisión. En tal virtud, al tratarse de actos de diversa naturaleza no existe razón alguna
para considerar que las reglas agrupadas en la Resolución Miscelánea Fiscal se rigen por los
mencionados artículos 33, párrafo penúltimo y 35, ya que éstos se refieren exclusivamente a criterios
interpretativos que sostengan las autoridades fiscales, los que en ningún momento serán obligatorios
para los gobernados, a diferencia de las disposiciones de observancia general que emita el Presidente
del Servicio de Administración Tributaria, las cuales son de cumplimiento obligatorio para los
gobernados, sin menoscabo de que alguna de ellas, con motivo de una sentencia dictada en algún
medio de defensa que prevé el orden jurídico nacional, pueda perder sus efectos, total o parcialmente,
al no ceñirse a los referidos principios y, en su caso, a las condiciones que establezca el legislador
para su dictado.

183. Se promueve un juicio de amparo indirecto en contra de diversos preceptos


autoaplicativos de la Ley del Impuesto sobre la Renta que obligaban a las personas morales a
inscribirse en un registro electrónico especial. Durante la tramitación del juicio (enero de 2007),
los preceptos reclamados fueron derogados, así que la ley ya no prevé la obligación antes
mencionada. En este caso, ¿se actualiza la causa de improcedencia prevista en el artículo 73,
fracción XVI, de la Ley de Amparo?

Respuesta: No

Justificación: Su derogación no libera a quienes se ubicaron dentro de sus hipótesis normativas (se
inscribieron en el registro elecrtronico especial), de las consecuencias que pudieren haber derivado de
su cumplimiento por todo el periodo en que estuvieron vigentes, ya que los obligados a acatarla deben
responder de los actos realizados al amparo de la misma, puesto que, por regla general y salvo
disposición expresa -como sería aquella norma transitoria que impidiera la aplicación de la ley

213
Materia Administrativa
derogada incluso a los hechos ocurridos bajo su vigencia, en cuyo caso quedaría destruida la ley
desde su promulgación misma- la derogación de la ley sólo produce efectos hacia el futuro

a) Jurisprudencia P./J. 52/97. Registro: 198,407. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo V, Junio de 1997. Página: 69.

LEYES AUTOAPLICATIVAS. CUANDO ESTABLECEN HIPÓTESIS NORMATIVAS DE


NATURALEZA POSITIVA SU DEROGACIÓN NO IMPLICA, GENERALMENTE, LA CESACIÓN DE
SUS EFECTOS. Cuando la norma impugnada, en su carácter de autoaplicativa, no entraña una
prohibición sino una obligación de actuar en determinado sentido, es decir, una obligación de hacer o
permitir que se haga, su derogación no libera a quienes se ubicaron dentro de sus hipótesis
normativas, de las consecuencias que pudieren haber derivado de su cumplimiento por todo el periodo
en que estuvieron vigentes, ya que los obligados a acatarla deben responder de los actos realizados
al amparo de la misma, puesto que, por regla general y salvo disposición expresa -como sería aquella
norma transitoria que impidiera la aplicación de la ley derogada incluso a los hechos ocurridos bajo su
vigencia, en cuyo caso quedaría destruida la ley desde su promulgación misma- la derogación de la
ley sólo produce efectos hacia el futuro. Por consiguiente, mientras subsistan los efectos de la ley
respecto del periodo durante el cual rigió, no se actualiza la causal de improcedencia prevista en la
fracción XVI del artículo 73 de la Ley de Amparo, porque las disposiciones legales de naturaleza
positiva, como son las que establecen los elementos esenciales de un tributo, obligan a los sujetos a
actuar de forma determinada, dejando huella en su esfera jurídica, que sólo puede ser subsanada, en
su caso, por la protección de la Justicia de la Unión.

b) Jurisprudencia P./J. 51/97. Registro: 198,400. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo V, Junio de 1997. Página: 5.

CESACIÓN DE EFECTOS. APLICACIÓN DE LA TESIS JURISPRUDENCIAL QUE LLEVA POR


RUBRO "LEY DEROGADA. ESTUDIO IMPROCEDENTE DE SU CONSTITUCIONALIDAD, SIN
ACTO CONCRETO DE APLICACIÓN." (PUBLICADA CON EL NÚMERO 192 EN EL APÉNDICE AL
SEMANARIO JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN 1917-1995, TOMO I, MATERIA CONSTITUCIONAL,
PÁGINA 189). Del análisis de las ejecutorias que integran la jurisprudencia citada, especialmente de
la primera de ellas, se deriva que su origen yace en la impugnación de normas cuya aplicación
entrañaba una prohibición in genere, que sólo prevalecería durante la vigencia de la ley, pero que
derogada cesaría su efecto prohibitivo permitiendo, por tanto, que el gobernado actuara en aquel
sentido. En esta hipótesis, la concesión de la protección constitucional no tendría efecto alguno, dado
que en ningún caso podría surtir efectos sobre el pasado, pues no podría volver en el tiempo para
reparar la violación causada por la aplicación de aquella norma, facultando al quejoso para realizar lo
que le fue vedado y que ahora le es permitido. Por ello, debe estimarse que la jurisprudencia en
comento sólo es aplicable cuando la ley reclamada entraña una prohibición y no cuando genera una

214
Materia Administrativa
obligación de actuar en determinado sentido, o sea, una obligación de hacer o permitir que se haga.
En esta última hipótesis, la derogación de la ley no libera a quienes fueron sus destinatarios de las
consecuencias que hayan podido o puedan derivar de su observancia o inobservancia por todo el
periodo durante el que estuvo vigente, ya que, a pesar de la derogación, los obligados a acatarla
deben responder de los actos realizados al amparo de la misma y, por ende, sufrir las consecuencias
desfavorables derivadas de su aplicación; a más de que, por regla general y salvo disposición expresa
-como sería aquella norma transitoria que impidiera la aplicación de la ley derogada, incluso a los
hechos ocurridos bajo su vigencia, en cuyo caso quedaría destruida la ley desde su promulgación
misma-, la derogación de la ley sólo produce efectos hacia el futuro, impidiendo que ella se aplique a
hechos realizados con posterioridad a la fecha en que se produjo, pero no abarca los realizados
durante la época en que estuvo en vigor, los cuales provocaron una afectación en la esfera jurídica de
los gobernados que sólo puede ser subsanada, en su caso, mediante la protección de la Justicia de la
Unión.

184. Lea el siguiente artículo de la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos y Organismos


Subsidiarios: “Artículo 14. En todos los actos, convenios y contratos en que intervengan los
organismos descentralizados a que esta Ley se refiere, serán aplicables las leyes federales; las
controversias nacionales en que sean parte, cualquiera que sea su naturaleza serán de la
competencia exclusiva de los Tribunales de la Federación, quedando exceptuados de otorgar
las garantías que los ordenamientos legales exijan a las partes, aun en los casos de
controversias judiciales”. Ahora bien, conforme a la interpretación de ese precepto, sustentada
por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuando Petróleos
Mexicanos impugne un crédito fiscal determinado por una autoridad fiscal de algún Estado de
la República, dicho precepto, ¿lo exime de agotar los medios de defensa previstos en la ley
local antes de acudir al juicio de amparo indirecto?

Respuesta: Sí, porque no se le puede exigir que previamente agote los medios de defensa ordinarios
previstos en la ley local.

Jurisprudencia P./J. 29/96. Registro: 200,095. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo III, Junio de 1996. Página: 72. Contradicción de tesis 30/95.

PETROLEOS MEXICANOS. PROCEDE EL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO CONTRA ACTOS


FISCALES LOCALES, SIN QUE DEBA AGOTAR EL MEDIO DE DEFENSA LEGAL PREVISTO EN
LA LEGISLACION LOCAL CORRESPONDIENTE. El artículo 14 de la Ley Orgánica de Petróleos
Mexicanos y Organismos Subsidiarios, publicada en el Diario Oficial de la Federación el dieciséis de
julio de mil novecientos noventa y dos, establece que todas las controversias nacionales en que sea
parte Petróleos Mexicanos o los organismos subsidiarios creados por la misma, a saber: Pemex-
Exploración y Producción, Pemex-Refinación, Pemex-Gas y Petroquímica Básica, y Pemex-

215
Materia Administrativa
Petroquímica, serán de la competencia exclusiva de los tribunales de la Federación, cualquiera que
sea su naturaleza. Consecuentemente, si por disposición expresa del Congreso de la Unión en la Ley
Orgánica referida, se surte la competencia de los tribunales federales en aquellos asuntos en que sea
parte Petróleos Mexicanos, debe concluirse que para la procedencia del juicio de amparo indirecto
promovido por tal organismo contra actos de las autoridades fiscales locales, no puede exigirse que
previamente haya agotado el medio de defensa ordinario que contra dichos actos prevea la legislación
local correspondiente, de conformidad con el artículo 73, fracción XV, de la Ley de Amparo, pues ello
implicaría desconocer que tratándose de causas de improcedencia sólo puede estimarse que se
presentan cuando las situaciones del caso quedan claramente comprendidas en la causal relativa.
Debe añadirse que esta conclusión no tiene el efecto de definir si el recurso administrativo previsto en
la ley local es o no procedente en relación a Petróleos Mexicanos, puesto que el criterio se
circunscribe al problema de la procedencia del amparo en relación con la causal precisada.

185. Conforme a una tesis del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, las leyes de
ingresos no sólo constituyen un catálogo de gravámenes tributarios, sino condicionan la
aplicación de las disposiciones impositivas de carácter especial. Se promueve juicio de
garantías en el que se señalan diversas disposiciones de la Ley del Impuesto al Valor Agregado
que determinan los sujetos, la base y la tasa de ese impuesto por considerarlas contrarias a los
principios constitucionales de equidad y proporcionalidad tributarias, pero se omite señalar
como acto reclamado la Ley de Ingresos correspondiente al ejercicio fiscal en el que surgió la
obligación tributaria del quejoso. El peticionario de garantías acredita encontrarse obligado a
pagar el tributo conforme a las normas reclamadas. Ahora bien, conforme a la jurisprudencia
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en este caso, ¿se actualiza alguna causa de
improcedencia del juicio de amparo?

Respuesta: No, pues cuando no se atribuyen vicios propios a la ley de ingresos es optativa para el
agraviado impugnarla en amparo.

Justificación: Nada impide que se pueda reclamar en amparo únicamente la ley específica sin
impugnarse la Ley General de Ingresos, pues la circunstancia de que en aquélla se fijen el monto del
impuesto, los sujetos del mismo y las formas de causarse y recaudarse, permiten el acceso directo al
juicio de garantías cuando se acredita el perjuicio que ocasiona esta última ley al quejoso.

Jurisprudencia P./J. 25/95. Registro: 200,321. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo II, Septiembre de 1995. Página: 32. Contradicción de tesis 26/94.

LEYES DE INGRESOS. CUANDO NO TENGAN QUE ATRIBUIRSELES VICIOS PROPIOS,


RESULTA OPTATIVO PARA EL QUEJOSO IMPUGNARLAS O NO EN EL AMPARO EN EL QUE
SE RECLAMA LA LEY QUE REGULA EL IMPUESTO ESPECIFICO. Conforme a la Tesis

216
Materia Administrativa
Jurisprudencial número 127, del Tribunal Pleno, visible en la página 231, de la Primera Parte del
Apéndice 1917-1988, con el rubro "LEYES DE INGRESOS", estas leyes constituyen un catálogo de
gravámenes tributarios, pero que condicionan la aplicación de las disposiciones impositivas de
carácter especial; por tanto, si en un juicio de amparo se acredita tener interés jurídico para reclamar
la inconstitucionalidad de un impuesto determinado establecido en una ley específica, resulta evidente
que también le asiste dicho interés para impugnar la correspondiente ley de ingresos que condiciona
la aplicación de aquél, pues el efecto legal que tenga el tratamiento jurídico que se dé a la ley
específica tendrá repercusión en la ley general de ingresos a la que trasciende y afecta dada su
estrecha vinculación. No obstante, nada impide que se pueda reclamar en amparo únicamente la ley
específica sin impugnarse la Ley General de Ingresos, pues la circunstancia de que en aquélla se fijen
el monto del impuesto, los sujetos del mismo y las formas de causarse y recaudarse, permiten el
acceso directo al juicio de garantías cuando se acredita el perjuicio que ocasiona esta última ley al
quejoso. En esas condiciones, puede válidamente afirmarse que cuando no se tengan que atribuir
vicios propios a la Ley de Ingresos, resulta optativo para el agraviado impugnarla o no en amparo, ya
que, por un lado, si ésta se reclama, el interés jurídico para impugnarla se acredita al demostrarse la
afectación ocasionada por la ley que regula el impuesto específico y, por otra parte, su no
impugnación no impediría abordar el estudio de la ley específica que se reclame.

186. En una ley fiscal se establece como multa por una infracción administrativa, la consistente
en 30% del monto de la contribución omitida. Conforme a la doctrina constitucional reconocida
por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿dicha sanción pecuniaria
resulta contraria a los artículos 22 y 31, fracción IV, constitucionales?

Respuesta: Si, el establecimiento de multas fijas es contrario a tales disposiciones.

Justificación: Porque no se permite a las autoridades que las imponen la posibilidad de fijar su monto
atendiendo a la gravedad de la infracción, la capacidad económica del infractor, su reincidencia en la
conducta que motiva la multa y todas aquellas circunstancias que deben tenerse presentes para
individualizar la sanción.

Tesis aislada 2a. CXXXV/99. Registro: 192,993. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo X, Noviembre de 1999. Página: 484.

MULTAS. EL ARTÍCULO 76, ÚLTIMO PÁRRAFO, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN


VIGENTE EN MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y SEIS, VIOLA LOS ARTÍCULOS 22 Y 31,
FRACCIÓN IV, DE LA CONSTITUCIÓN (APLICACIÓN DE LA JURISPRUDENCIA P./J. 10/95). El
Tribunal Pleno de la Suprema Corte, en la jurisprudencia P./J. 10/95 de rubro: "MULTAS FIJAS. LAS
LEYES QUE LAS ESTABLECEN SON INCONSTITUCIONALES.", sostuvo que las leyes que las
prevén resultan inconstitucionales en tanto no permiten a las autoridades que las imponen la

217
Materia Administrativa
posibilidad de fijar su monto atendiendo a la gravedad de la infracción, la capacidad económica del
infractor, su reincidencia en la conducta que motiva la multa y todas aquellas circunstancias que
deben tenerse presentes para individualizar la sanción. El propio Alto Tribunal de Justicia ha
considerado que no son fijas las multas cuando en el precepto correspondiente se señala un mínimo y
un máximo para determinarlas, pues esa circunstancia permite a la autoridad que las impone fijar su
monto de acuerdo con las circunstancias personales del infractor. En congruencia con esos criterios,
debe establecerse que el artículo 76, último párrafo, del Código Fiscal de la Federación vigente en mil
novecientos noventa y seis, prevé una multa fija al determinar que cuando se declaren pérdidas
fiscales mayores a las realmente sufridas, se impondrá al infractor una multa del 30% de la diferencia
que resulte entre la pérdida declarada y la que realmente se sufrió, en razón de que ese porcentaje fijo
no da la posibilidad de apreciar la gravedad o levedad de la falta, la reincidencia o no de quien la
cometió, así como de apreciar la capacidad del infractor y demás circunstancias que deben tomarse
en cuenta para imponer la sanción.

187. El artículo 9, segundo párrafo, de la Ley de Amparo estatuye: “Las personas morales
oficiales estarán exentas de prestar las garantías que en esta Ley se exige a las partes”. Por
otra parte, el artículo 1 de la Ley Orgánica de Nacional Financiera estatuye: “La presente Ley
rige a Nacional Financiera, Sociedad Nacional de Crédito, institución de banca de desarrollo,
con personalidad jurídica y patrimonio propios”. Ahora bien, conforme a la interpretación
sostenida por la jurisprudencia del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, señale
si las sociedades nacionales de crédito como Nacional Financiera, revisten el carácter de
personas morales oficiales para efectos de la Ley de Amparo y, en consecuencia, si están
exentas de prestar las garantías que exige la propia ley.

Respuesta: Las sociedades nacionales de crédito como Nacional Financiera, sí revisten el carácter
de personas morales oficiales para efectos de la Ley de Amparo, al formar parte de la Administración
Pública Federal Paraestatal y estar señaladas en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal
como empresas de participación estatal mayoritaria, y, por consiguiente, exentas de prestar las
garantías que la Ley de Amparo exige a las partes.

Fundamento:

Jurisprudencia P./J. 5/95. Registro 200377. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta. Tomo I, Mayo de 1995. Página: 63. Contradicción de tesis número 63/92.
SOCIEDADES NACIONALES DE CREDITO. EN SU CARACTER DE PERSONAS MORALES
OFICIALES ESTAN EXENTAS DE PRESTAR LAS GARANTIAS QUE LA LEY DE AMPARO EXIGE
A LAS PARTES. De la interpretación relacionada de los diversos preceptos constitucionales y legales
que regían el funcionamiento de las sociedades nacionales de crédito, se concluye que dichas
sociedades, al formar parte de la Administración Pública Federal Paraestatal y estar señaladas en la

218
Materia Administrativa
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal como empresas de participación estatal
mayoritaria, deben ser consideradas con el carácter de personas morales oficiales y, por consiguiente,
exentas de prestar las garantías que la Ley de Amparo exige a las partes.
Precedentes: Contradicción de tesis 63/92. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado
en Materia Civil del Primer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado del Décimo Quinto Circuito. 18 de
abril de 1995. Mayoría de nueve votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Rocío
Balderas Fernández.

188. De acuerdo con la doctrina jurídico-fiscal reconocida por la Suprema Corte de Justicia de
la Nación y la legislación tributaria, por derechos han de entenderse: "las contraprestaciones
que se paguen a la hacienda pública del Estado, como precio de servicios de carácter
administrativo prestados por los poderes del mismo y sus dependencias a personas
determinadas que los soliciten". Ahora bien, considerando que en un juicio de amparo se
cuestiona que una ley que regula el pago de derechos resulta contraria a los principios de
equidad y proporcionalidad. En este caso, de conformidad con el criterio del más Alto Tribunal
diga si es jurídicamente correcta la siguiente afirmación: “El juzgador debe tomar en
consideración para contestar dicho cuestionamiento el costo que para el Estado tenga la
ejecución del servicio y que las cuotas de referencias sean fijas e iguales para todos los que
reciban servicios análogos”.

Respuesta: Sí.

Justificación: Los impuestos y los derechos son contribuciones de diferente naturaleza, de ahí que
deban analizarse a partir de criterios distintos.

Jurisprudencia P./J. 2/98. Registro: 196,934. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta. Tomo VII, Enero de 1998. Página: 41.

DERECHOS POR SERVICIOS. SU PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD SE RIGEN POR UN


SISTEMA DISTINTO DEL DE LOS IMPUESTOS. Las garantías de proporcionalidad y equidad de las
cargas tributarias establecidas en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, que el legislador trata de satisfacer en materia de derechos a través de una cuota
o tarifa aplicable a una base, cuyos parámetros contienen elementos que reflejan la capacidad
contributiva del gobernado, se traduce en un sistema que únicamente es aplicable a los impuestos,
pero que en manera alguna puede invocarse o aplicarse cuando se trate de la constitucionalidad de
derechos por servicios, cuya naturaleza es distinta de la de los impuestos y, por tanto, reclama un
concepto adecuado de esa proporcionalidad y equidad. De acuerdo con la doctrina jurídico-fiscal y la
legislación tributaria, por derechos han de entenderse: "las contraprestaciones que se paguen a la
hacienda pública del Estado, como precio de servicios de carácter administrativo prestados por los

219
Materia Administrativa
poderes del mismo y sus dependencias a personas determinadas que los soliciten", de tal manera que
para la determinación de las cuotas correspondientes por concepto de derechos ha de tenerse en
cuenta el costo que para el Estado tenga la ejecución del servicio y que las cuotas de referencia sean
fijas e iguales para todos los que reciban servicios análogos.

Jurisprudencia P./J. 41/96. Registro: 200,083. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo IV, Julio de 1996. Página: 17.

DERECHOS TRIBUTARIOS POR SERVICIOS. SU EVOLUCION EN LA JURISPRUDENCIA. Las


características de los derechos tributarios que actualmente prevalecen en la jurisprudencia de este
alto tribunal encuentran sus orígenes, según revela un análisis histórico de los precedentes sentados
sobre la materia, en la distinción establecida entre derechos e impuestos conforme al artículo 3o. del
Código Fiscal de la Federación del año de mil novecientos treinta y ocho, y su similar del Código del
año de mil novecientos sesenta y siete, a partir de la cual se consideró que la causa generadora de
los derechos no residía en la obligación general de contribuir al gasto público, sino en la recepción de
un beneficio concreto en favor de ciertas personas, derivado de la realización de obras o servicios
("COOPERACION, NATURALEZA DE LA.", jurisprudencia 33 del Apéndice de 1975, 1a. Parte; A.R.
7228/57 Eduardo Arochi Serrano; A.R. 5318/64 Catalina Ensástegui Vda. de la O.; A.R. 4183/59 María
Teresa Chávez Campomanes y coags.). Este criterio, sentado originalmente a propósito de los
derechos de cooperación (que entonces se entendían como una subespecie incluida en el rubro
general de derechos), se desarrollaría más adelante con motivo del análisis de otros ejemplos de
derechos, en el sentido de que le eran inaplicables los principios de proporcionalidad y equidad en su
concepción clásica elaborada para analizar a los impuestos, y que los mismos implicaban en materia
de derechos que existiera una razonable relación entre su cuantía y el costo general y/o específico del
servicio prestado ("DERECHOS POR EXPEDICION, TRASPASO, REVALIDACION Y CANJE DE
PERMISOS Y LICENCIAS MUNICIPALES DE GIROS MERCANTILES, INCONSTITUCIONALIDAD
DEL ARTICULO 14, FRACCIONES I, INCISO C), II, INCISO D), DE LA LEY DE INGRESOS DEL
MUNICIPIO DE TECATE, BAJA CALIFORNIA, PARA EL AÑO DE 1962, QUE FIJA EL MONTO DE
ESOS DERECHOS CON BASE EN EL CAPITAL EN GIRO DE LOS CAUSANTES, Y NO EN LOS
SERVICIOS PRESTADOS A LOS PARTICULARES", Vol. CXIV, 6a. Epoca, Primera Parte;
"DERECHOS FISCALES. LA PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD DE ESTOS ESTA REGIDA POR
UN SISTEMA DISTINTO DEL DE LOS IMPUESTOS", Vol. 169 a 174, 7a. Epoca, Primera Parte;
"AGUA POTABLE, SERVICIO MARITIMO DE. EL ARTICULO 201, FRACCION I, DE LA LEY DE
HACIENDA PARA EL TERRITORIO DE BAJA CALIFORNIA, REFORMADO POR DECRETO DE 26
DE DICIEMBRE DE 1967, QUE AUMENTO LA CUOTA DEL DERECHO DE 2 A 4 PESOS EL METRO
CUBICO DE AGUA POTABLE EN EL SERVICIO MARITIMO, ES PROPORCIONAL Y EQUITATIVO;
Y POR LO TANTO NO ES EXORBITANTE O RUINOSO EL DERECHO QUE SE PAGA POR DICHO
SERVICIO", Informe de 1971, Primera Parte, pág. 261). El criterio sentado en estos términos, según el
cual los principios constitucionales tributarios debían interpretarse de acuerdo con la naturaleza del

220
Materia Administrativa
hecho generador de los derechos, no se modificó a pesar de que el artículo 2o., fracción III del Código
Fiscal de la Federación del año de mil novecientos ochenta y uno abandonó la noción de
contraprestación para definir a los derechos como "las contribuciones establecidas por la prestación
de un servicio prestado por el Estado en su carácter de persona de derecho público, así como por el
uso o aprovechamiento de bienes del dominio público" (A.R. 7233/85 Mexicana del Cobre, S.A. y A.R.
202/91 Comercial Mabe, S.A.). De acuerdo con las ideas anteriores avaladas por un gran sector de la
doctrina clásica tanto nacional como internacional, puede afirmarse que los derechos por servicios son
una especie del género contribuciones que tiene su causa en la recepción de lo que propiamente se
conoce como una actividad de la Administración, individualizada, concreta y determinada, con motivo
de la cual se establece una relación singularizada entre la Administración y el usuario, que justifica el
pago del tributo.

189. Mediante una reforma legislativa, se incrementó la tasa de un impuesto del 10% al 12%.
Inconforme con dicho incremento, un contribuyente obligado al pago de ese impuesto y, por
consecuencia, de esa tasa, promueve juicio de amparo en el que plantea la
inconstitucionalidad de la modificación legislativa. Aduce que ese incremento resulta contrario
a la garantía de irretroactividad de la ley, prevista en el segundo párrafo del artículo 14
constitucional, porque afecta una situación jurídica creada conforme a la legislación anterior
(pagar el 10%). ¿Cómo debe calificarse dicho concepto de violación?
Respuesta: Infundado, porque los contribuyentes no tienen derecho adquirido para pagar siempre
sobre una misma base o tasa.

Justificación:

Jurisprudencia P./J. 105/99. Registro: 192,855

CONTRIBUCIONES. LAS LEYES QUE LAS INCREMENTAN NO VIOLAN LA GARANTÍA DE


IRRETROACTIVIDAD. Texto: Esta garantía, consagrada en el artículo 14 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, consiste en que una ley no puede contener disposiciones que
regulen hechos acaecidos con anterioridad a su vigencia o afectar derechos adquiridos; el Congreso
de la Unión, en ejercicio de la potestad tributaria que la propia Constitución le confiere, anualmente
determina las contribuciones del año fiscal correspondiente, y cuando las incrementa hacia el futuro,
es claro que no afecta situaciones anteriores y los particulares no pueden alegar violación a dicha
garantía, porque no tienen el derecho adquirido para pagar siempre sobre una misma base o tasa, ya
que contribuir al gasto público es una obligación de los mexicanos consagrada en el artículo 31,
fracción IV, constitucional, y no un bien que ingrese al patrimonio del contribuyente.

190. El artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
establece: “Son obligaciones de los mexicanos: IV. Contribuir para los gastos públicos, así de

221
Materia Administrativa
la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera
proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. Se promueve un juicio de amparo en contra
una contribución que estará destinada a un organismo descentralizado que llevará a cabo
obras de mitigación de daño al medio ambiente. Aduce el quejoso que los preceptos que
regulan el destino de esa contribución resultan contrarios al artículo 31, fracción IV,
constitucional, porque no ingresan a la Tesorería de la Federación, sino que se otorgan
directamente a un organismo descentralizado. Conforme a la interpretación sostenida en la
jurisprudencia del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. ¿Cómo debe calificarse
dicho concepto de violación?

Respuesta: Infundado, porque ese artículo no exige que la contribución deba ingresar a una tesorería
y, sí, por el contrario, permite que una contribución sea destine a un gasto público específico.

Justificación

Jurisprudencia P./J. 106/99 Registro: 192,853.


CONTRIBUCIONES. LAS DESTINADAS AL PAGO DE UN GASTO PÚBLICO ESPECIAL NO
VIOLAN EL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, CONSTITUCIONAL. Texto: Al establecer el precepto
constitucional mencionado que los tributos deben destinarse al pago de los gastos públicos, así de la
Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que resida el contribuyente, no
exige que el producto de la recaudación relativa deba ingresar a una caja común en la que se mezcle
con el de los demás impuestos y se pierda su origen, sino la prohibición de que se destine al pago de
gastos que no estén encaminados a satisfacer las funciones y servicios que el Estado debe prestar a
la colectividad. Por tanto, si el producto de la recaudación es destinado al pago de un gasto público
especial que beneficia en forma directa a la colectividad, no sólo no infringe, sino que acata fielmente
lo dispuesto en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Federal.

191. En un juicio de amparo indirecto, el quejoso reclama una ley autoaplicativa, con motivo de
su primer acto de aplicación, el cual no se reclama por vicios propios. La presentación de la
demanda de garantías se realiza fuera del término de quince días que prevé la Ley de Amparo,
en relación con el acto de aplicación; sin embargo, aún no transcurren treinta días a partir de la
entrada en vigor de la ley reclamada. En este caso, ¿la demanda es extemporánea?

Respuesta: Sí, porque el quejoso está combatiendo la ley con motivo de su primer acto de aplicación,
no obstante la ley sea autoaplicativa.

Jurisprudencia 2a./J. 95/2005. Registro: 177,265. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XXII, Septiembre de 2005. Página: 328. Contradicción de tesis 27/2005-SS.

222
Materia Administrativa
LEYES AUTOAPLICATIVAS COMBATIDAS CON MOTIVO DE SU PRIMER ACTO DE
APLICACIÓN. CUANDO LA DEMANDA ES EXTEMPORÁNEA RESPECTO DE ÉSTE, TAMBIÉN
LO ES EN RELACIÓN CON LA LEY, AUN CUANDO NO HAYA TRANSCURRIDO EL PLAZO DE 30
DÍAS PARA SU IMPUGNACIÓN. Conforme a los artículos 21, 22 y 73, fracción XII, de la Ley de
Amparo, una ley autoaplicativa puede ser combatida en dos diferentes momentos: a) dentro de los 30
días a partir de su entrada en vigor, y b) dentro de los 15 días siguientes al en que haya surtido
efectos, conforme a la ley del acto, la notificación al quejoso de la resolución o acuerdo que reclame, o
al en que haya tenido conocimiento de ellos. Ahora bien, la existencia de estos dos plazos para
combatir la ley no significa que simultáneamente puedan coexistir, pues tal circunstancia provocaría
inseguridad jurídica. Por ello, si el quejoso impugna la ley a partir de su entrada en vigor, el plazo será
el de 30 días, pero si la combate con motivo de su primer acto de aplicación, el plazo será de 15 días
en los términos destacados. En ese tenor, si el quejoso combate la ley con motivo de su primer acto
de aplicación, pero la demanda la presenta fuera del plazo de 15 días aludido, el juicio de garantías
resulta improcedente por lo que hace al acto de aplicación y, consecuentemente, también lo será por
lo que respecta a la ley, sin que resulte válido pretender que en relación con esta última se aplique el
plazo de 30 días por tratarse de una ley autoaplicativa, pues aun cuando tenga este carácter, el
quejoso la combatió a través de su primer acto de aplicación.

192. El artículo 218 de la Ley de Amparo establece: “Cuando el juicio de amparo se promueva
contra actos que causen perjuicio a los derechos individuales de ejidatarios o comuneros, sin
afectar los derechos y el régimen jurídico del núcleo de población a que pertenezcan, el
término para interponerlo será de treinta días”. Por otra parte, los artículos 68 y 69 de la Ley
Agraria establecen: “Artículo 68. Los solares serán de propiedad plena de sus titulares. Todo
ejidatario tendrá derecho a recibir gratuitamente un solar al constituirse, cuando ello sea
posible, la zona de urbanización.(...) Artículo 69. La propiedad de los solares se acreditará con
el documento señalado en el artículo anterior y los actos jurídicos subsecuentes serán
regulados por el derecho común. Para estos efectos los títulos se inscribirán en el Registro
Público de la Propiedad de la entidad correspondiente”. Ahora bien, una persona presenta una
demanda de amparo aduciendo que el acto reclamado afecta el solar urbano cuya posesión
ostenta. Asimismo, manifiesta, bajo protesta de decir verdad, que carece del título que lo
acredita como propietario del solar, en términos del artículo 69 de la Ley Agraria, pero exhibe el
certificado de derechos agrarios que lo acredita como ejidatario del núcleo de población en el
que se encuentra dicho solar. Ahora bien, de acuerdo con la interpretación que la Suprema
Corte de Justicia de la Nación ha hecho del referido artículo de la Ley de Amparo, en este caso,
¿cuál es el plazo para presentar la demanda de amparo?

Respuesta: Dentro del plazo de treinta días previsto en el artículo 218 de la ley de la materia.

223
Materia Administrativa
Jurisprudencia 2a./J. 127/2004. Registro: 180,452. Novena Época. Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XX, Septiembre de 2004. Página: 309. Contradicción de tesis 89/2004-
SS.

SOLARES URBANOS. PARA DETERMINAR LA OPORTUNIDAD DE LA PRESENTACIÓN DE UNA


DEMANDA DE AMPARO CONTRA UNA RESOLUCIÓN VINCULADA CON ELLOS, EL JUZGADOR
DEBERÁ VERIFICAR SI SE CUENTA CON EL TÍTULO A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 69 DE
LA LEY AGRARIA. Si el poseedor de un solar urbano tiene el título de propiedad a que se refiere el
citado artículo y dicho bien tiene características de propiedad privada, aquél no puede recurrir a las
autoridades agrarias, sino a la jurisdicción común, ya que al quedar desincorporado formalmente dicho
solar del núcleo ejidal deja de tener las prerrogativas que en materia agraria se le conceden, por lo
que su naturaleza jurídica será la de cualquier particular, incluso en materia de amparo. Por otra parte,
si el poseedor de un solar urbano carece de título, no obstante que tal inmueble tenga las
características de propiedad privada, seguirá contando con los privilegios con los que en materia
agraria se trata a los sujetos de ese derecho, así como los que otorga la materia de amparo. Así, para
determinar si la promoción de la demanda del juicio de garantías en la que se señalan como actos
reclamados resoluciones vinculadas con solares urbanos fue presentada oportunamente, el juzgador
deberá atender a si el poseedor del solar tiene el título a que alude el artículo 69 de la Ley Agraria, en
cuyo caso deberá presentarla dentro del plazo de quince días establecido en el artículo 21 de la Ley
de Amparo, pero si el poseedor no cuenta con dicho título, y además es ejidatario, comunero o
aspirante a alguna de esas calidades, el escrito de demanda podrá presentarse dentro del plazo de
treinta días previsto en el artículo 218 de la ley de la materia.

193. Leticia N. promueve juicio de amparo indirecto en el que reclama la orden de corte de
suministro de energía eléctrica decretada en su contra por la Comisión Federal de Electricidad,
debido a la falta de pago de ese servicio, sin exhibir ante el propio juez constancia que acredite
haber realizado el pago ante tal organismo. El juez de Distrito concede la suspensión
provisional del acto reclamado, sin exigir a la quejosa la exhibición de alguna garantía para que
surta efectos dicha medida cautelar. Esta determinación, ¿es jurídicamente correcta?

Respuesta: Es incorrecta en virtud de que para la concesión de dicha medida, el Juez de Distrito
debió exigir al quejoso garantizar suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que
sobrepase el monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato
correspondiente, o acreditar haberlo pagado ante la Comisión Federal de Electricidad, ya que en
términos de los artículos 27, sexto párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, 1o., 8o. y 9o. de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, el servicio relativo es
prestado por el Estado a través de la Comisión Federal de Electricidad en su carácter de organismo
público descentralizado y de no exigir dicho requisito, se ocasionaría un daño o perjuicio al citado
organismo.

224
Materia Administrativa

Justificación

Jurisprudencia 2a./J. 6/2006. Registro 176015. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo XXIII, Febrero de 2006. Página: 658. Contradicción de tesis 154/2005-SS.

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. PARA QUE SURTA EFECTOS LA SUSPENSIÓN


CONTRA LA ORDEN DE CORTE O SUSPENSIÓN DEL SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA,
EL QUEJOSO DEBE GARANTIZAR SU PAGO ANTE EL JUEZ DE DISTRITO O ACREDITAR
HABERLO HECHO ANTE AQUEL ORGANISMO. De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo, se
advierte que cuando proceda la suspensión pero pueda ocasionar daño o perjuicio a terceros (no
necesariamente al tercero perjudicado), o se pida contra el cobro de contribuciones, se concederá si el
quejoso otorga garantía bastante para reparar el daño e indemnizar a los interesados si no obtiene
sentencia favorable en el juicio de amparo. Ahora bien, la correlación existente entre el servicio de
suministro de energía eléctrica prestado por la Comisión Federal de Electricidad y el monto de la tarifa
relativa (precio fiscal) que el usuario debe pagar, no participa de la naturaleza jurídica de los derechos
que como contribución percibe el Estado por los servicios que presta en sus funciones de derecho
público, establecidos en la Ley Federal de Derechos; sin embargo, debe tomarse en cuenta que en
dicha contraprestación concurren características semejantes, pues en términos de los artículos 27,
sexto párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1o., 8o. y 9o. de la Ley del
Servicio Público de Energía Eléctrica, el servicio relativo es prestado por el Estado a través de la
Comisión Federal de Electricidad en su carácter de organismo público descentralizado, y la tarifa se
fija en función de los kilowattshora consumidos por el usuario. En congruencia con lo anterior, se
concluye que cuando se impugne el corte o suspensión del suministro de energía eléctrica y proceda
conceder la suspensión del acto reclamado, el Juez de Distrito debe condicionar su efectividad a que
el quejoso garantice suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que sobrepase el
monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato correspondiente, o
acredite haberlo pagado ante la Comisión Federal de Electricidad.

Jurisprudencia 2a./J. 177/2005. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta


XXIII, Enero de 2006 Página: 1227. Contradicción de tesis 173/2005-SS.

SUSPENSIÓN. PRUEBAS ADMISIBLES CUANDO SE RECLAME EN EL JUICIO DE AMPARO


INDIRECTO EL CORTE EN EL SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA. Conforme al artículo 131
de la Ley de Amparo, en el incidente de suspensión únicamente pueden recibirse las pruebas
documental o de inspección ocular cuando se trate de algún acto diverso a los señalados en el artículo
17 del mismo ordenamiento; fuera de esas restricciones, no existe impedimento para que el Juez de
Distrito base su determinación de conceder o negar la suspensión del acto reclamado en las pruebas
que aporten las partes en el incidente respectivo, o bien, sin prueba alguna cuando sea evidente y

225
Materia Administrativa
manifiesta la afectación al orden público, como lo sostuvo esta Segunda Sala en la tesis de
jurisprudencia 2a./J. 52/2002, de rubro: "ORDEN PÚBLICO E INTERÉS SOCIAL PARA EFECTOS DE
LA SUSPENSIÓN EN EL AMPARO. CUANDO ES EVIDENTE Y MANIFIESTA SU AFECTACIÓN, NO
SE REQUIERE PRUEBA SOBRE SU EXISTENCIA O INEXISTENCIA.". Ahora bien, la apreciación de
las pruebas aportadas por las partes que realiza el Juez de Distrito al resolver sobre la suspensión del
acto reclamado no prejuzga sobre el fondo del asunto, pero sí constituye una apreciación provisional
de la inconstitucionalidad de aquél, que el Pleno de este Alto Tribunal consideró permitida para
constatar la apariencia del buen derecho y el peligro en la demora, siempre y cuando se satisfagan los
requisitos del artículo 124 de la Ley mencionada, según se advierte de la tesis de jurisprudencia P./J.
15/96, publicada con el rubro: "SUSPENSIÓN. PARA RESOLVER SOBRE ELLA ES FACTIBLE, SIN
DEJAR DE OBSERVAR LOS REQUISITOS CONTENIDOS EN EL ARTÍCULO 124 DE LA LEY DE
AMPARO, HACER UNA APRECIACIÓN DE CARÁCTER PROVISIONAL DE LA
INCONSTITUCIONALIDAD DEL ACTO RECLAMADO.". Así, como uno de los requisitos que
establece el último numeral citado en su fracción II, es que con la suspensión no se contravenga el
orden público ni se afecte el interés social, si tal requisito no se satisface tratándose de la suspensión
en el suministro de energía eléctrica, cuando se demuestre en el incidente respectivo que el quejoso
incurre en alguno de los supuestos de las fracciones II, V o VI del artículo 26 de la Ley del Servicio
Público de Energía Eléctrica, debe negarse la medida cautelar solicitada, sin perjuicio de que en el
expediente principal pueda aportar las pruebas tendentes a demostrar lo contrario y así obtener el
amparo.

194. El artículo 166 de la Ley Agraria establece: “Los tribunales agrarios proveerán las
diligencias precautorias necesarias para proteger a los interesados. Asimismo, podrán acordar
la suspensión del acto de autoridad en materia agraria que pudiere afectarlos en tanto se
resuelve en definitiva. La suspensión se regulará aplicando en lo conducente lo dispuesto en el
Libro Primero, Título Segundo, Capítulo III de la Ley de Amparo. En la aplicación de las
disposiciones de ese ordenamiento para efectos de la suspensión del acto de autoridad en
materia agraria, los tribunales agrarios considerarán las condiciones socioeconómicas de los
interesados para el establecimiento de la garantía inherente a la reparación del daño e
indemnización que pudiere causarse con la suspensión, si la sentencia no fuere favorable para
el quejoso”. Ahora bien, de conformidad con la interpretación que de dicho precepto realizó la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, tratándose de núcleos de población, previamente al
juicio de amparo en el que se señale como reclamado un acto de una autoridad agraria, ¿debe
promoverse el juicio de nulidad ante los tribunales agrarios?

Respuesta: No, porque establece mayores requistos que la ley de amparo para otorgar la suspensión
(la ley de amparo no establece requisitos en materia agraria para otorgar la suspensión y la ley agraria
si lo hace).

226
Materia Administrativa
Jurisprudencia 2a./J. 61/2001 Registro: 188,170. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XIV, Diciembre de 2001. Página: 254. Contradicción de tesis 52/2001-SS.

NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDALES O COMUNALES. NO ESTÁN OBLIGADOS A AGOTAR EL


JUICIO DE NULIDAD ANTES DE ACUDIR AL AMPARO, EN VIRTUD DE QUE LA LEY AGRARIA
ESTABLECE MAYORES REQUISITOS QUE LOS PREVISTOS EN LA LEY DE AMPARO PARA
OTORGAR LA SUSPENSIÓN. Si bien es cierto que los artículos 107, fracción IV, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y 73, fracción XV, de la Ley de Amparo disponen que el
juicio de amparo es improcedente cuando la parte quejosa no agote, previamente, los medios de
defensa, recursos o juicios ordinarios que establezca la ley del acto, por aplicación del principio de
definitividad, también lo es que admiten como excepción a éste el hecho de que el recurso, juicio o
medio de defensa ordinario, para suspender el acto impugnado, exija mayores requisitos que los
establecidos en la Ley de Amparo para tal efecto, en cuyo caso la parte agraviada está en aptitud de
acudir desde luego al juicio de garantías. Ahora bien, si se toma en consideración, por un lado, que de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 166 de la Ley Agraria los tribunales agrarios están
autorizados para acordar sobre la suspensión de los actos que puedan afectar a los interesados hasta
en tanto se resuelva el negocio en definitiva, al disponer expresamente que al proveerse sobre dicha
medida cautelar debe aplicarse, en lo conducente, lo dispuesto en el libro primero, título segundo,
capítulo III, de la Ley de Amparo, y que en la aplicación de tales disposiciones de este ordenamiento
deben considerarse las condiciones socioeconómicas de los interesados para el establecimiento de la
garantía inherente a la reparación del daño e indemnización que pudiere causarse con la suspensión
si la sentencia no es favorable al quejoso y, por el otro, que en la expresión "los interesados" deben
entenderse comprendidos tanto los ejidatarios o comuneros en particular como los núcleos de
población, es inconcuso que cuando un núcleo de población solicita al tribunal agrario la suspensión
del acto de autoridad y ese órgano jurisdiccional, en términos del citado artículo 166 de la Ley Agraria,
exija el otorgamiento de garantía para reparar el daño e indemnizar los perjuicios que con esa medida
pudieran ocasionarse a tercero, si no se obtiene sentencia favorable, dicho precepto excede los
requisitos que establecen los diversos 233 y 234 de la Ley de Amparo para decretar la suspensión,
pues dichas disposiciones señalan que ésta no requiere de garantía en ningún caso y en otros
procede de oficio y se decreta de plano, de manera que cuando acuden al amparo opera la excepción
al principio de definitividad mencionado, permitiéndoles que lo promuevan sin necesidad de agotar el
juicio de nulidad.

195. En materia administrativa procede la suplencia de la queja en términos del artículo 76 bis,
fracción VI, de la Ley de Amparo, esto es, cuando se advierta una violación manifiesta de la ley
que deje sin defensa al quejoso. De acuerdo con la jurisprudencia de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, ¿qué debe advertir el juzgador para que opere la suplencia de la queja
con base en la fracción antes mencionada?

227
Materia Administrativa
Respuesta: Se requiere que el juzgador advierta que el acto reclamado, indepedientemente de
aquéllos aspectos que le impugnan por vicios de legalidad o de inconstitucionalidad, implique además,
una violación manifiesta de la ley que deje sin defensa al quejoso o al particular recurrente. Violación
manifiesta de la ley que deje sin efectos al quejoso, consistente en que el acto reclamado contenga
visiblemente notoria o indiscutible una violación a las garantías individuales del quejoso.

Justificación
Jurisprudencia 1a./J. 17/2000. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XII, Octubre de 2000. Página: 189.

SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE EN MATERIA ADMINISTRATIVA. PROCEDENCIA. Para


que proceda la suplencia de los conceptos de violación deficientes en la demanda de amparo o de los
agravios en la revisión, en materias como la administrativa, en términos de lo dispuesto en la fracción
VI del artículo 76 bis de la Ley de Amparo, se requiere que el juzgador advierta que el acto reclamado,
independientemente de aquellos aspectos que se le impugnan por vicios de legalidad o de
inconstitucionalidad, implique además, una violación manifiesta de la ley que deje sin defensa al
quejoso o al particular recurrente. Se entiende por "violación manifiesta de la ley que deje sin
defensa", aquella actuación en el auto reclamado de las autoridades responsables (ordenadoras o
ejecutoras) que haga visiblemente notoria e indiscutible la vulneración a las garantías individuales del
quejoso, ya sea en forma directa, o bien, indirectamente, mediante la transgresión a las normas
procedimentales y sustantivas y que rigen el acto reclamado, e incluso la defensa del quejoso ante la
emisión del acto de las autoridades responsables. No deben admitirse para que proceda esta
suplencia aquellas actuaciones de las autoridades en el acto o las derivadas del mismo que requieran
necesariamente de la demostración del promovente del amparo, para acreditar la ilegalidad o
inconstitucionalidad del acto, o bien, de allegarse de cuestiones ajenas a la litis planteada, porque de
ser así, ya no se estaría ante la presencia de una violación manifiesta de la ley que deje sin defensa al
quejoso o agraviado.

196. Una ley estatal establece como base para el cálculo del impuesto sobre adquisición de
bienes inmuebles el valor del inmueble que resulte más alto entre el valor de adquisición, el
valor catastral determinado con la aplicación de unos valores fijos previstos en la ley y el valor
que resulte del avalúo practicado por la autoridad fiscal o por personas registradas o
autorizadas por ella. Ahora bien, de acuerdo con la jurisprudencia de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, ¿dicho precepto transgrede el principio tributario de legalidad contenido
en el artículo 31, fracción IV, constitucional?

Respuesta: No.

Jurisprudencia 2a./J. 85/2005. Registro: 178,084. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación

228
Materia Administrativa
y su Gaceta. Tomo XXII, Julio de 2005. Página: 449. Contradicción de tesis 13/2005-SS.

ADQUISICIÓN DE BIENES INMUEBLES. EL ARTÍCULO 138 DEL CÓDIGO FINANCIERO DEL


DISTRITO FEDERAL, AL ESTABLECER COMO SISTEMA DE DETERMINACIÓN ALTERNATIVA
DE LA BASE GRAVABLE DEL IMPUESTO RELATIVO EL AVALÚO PRACTICADO POR LA
AUTORIDAD FISCAL O POR PERSONAS REGISTRADAS O AUTORIZADAS POR ELLA, NO
TRANSGREDE EL PRINCIPIO TRIBUTARIO DE LEGALIDAD. De lo dispuesto en el numeral de
referencia se advierte que el legislador estableció un sistema de determinación alternativa de la base
gravable del gravamen en cuestión, en el que se prevé que el valor del inmueble que se considerará
para tal efecto será el que resulte más alto entre el valor de la adquisición, el valor catastral
determinado con la aplicación de los valores unitarios a que se refiere el artículo 151 del mismo
ordenamiento jurídico o el valor que resulte del avalúo practicado por la autoridad fiscal o por
personas registradas o autorizadas por ella; ahora bien, el avalúo constituye un método que no viola el
principio tributario de legalidad, en atención a que en debida observancia a dicho principio, aquello
que está reservado a la ley son los diferentes métodos para la fijación de la base gravable del
impuesto, misma que conforma el eje sustancial en la cuantificación de la obligación tributaria, no
obstante es jurídicamente válido que una vez predeterminado en la ley el método a utilizar, se
deposite en la letra de menor jerarquía normativa emitidos por la autoridad fiscal los criterios,
principios y procedimientos que sean más idóneos para medir la base, tomando en cuenta aspectos
técnicos, especializados, datos y factores económicos, entre otros, que incidan en aquélla en virtud
del lugar y momento en que se lleve a cabo el hecho imponible de la contribución, toda vez que por
virtud de la naturaleza y dinámica de estos aspectos, requieren de una actualización permanente y
conocimiento de las circunstancias que operan en el mercado inmobiliario; además, el hecho de que el
Código Financiero del Distrito Federal encomiende la elaboración del manual de valuación y los
lineamientos técnicos a la autoridad fiscal no implica, por sí mismo, que quede al arbitrio de ésta la
determinación de la base del tributo, ya que aquéllos se realizan por peritos en la materia y deben ser
observados por los entes públicos locales y cualquier otra persona autorizada o registrada para
realizar los avalúos, al tratarse de parámetros generales que se fundamentan en esencia, en la
objetividad del método, atendiendo al desarrollo económico, social y urbano que vive la Ciudad de
México y sustentados en análisis exhaustivos de las características particulares del objeto del tributo,
así como a las relaciones numéricas y factores de homologación necesarios para establecer, el valor
del terreno y construcción del inmueble de que se trate, luego, la debida observancia de las
directrices de mérito, incluso impiden la actuación arbitraria de la autoridad y, por ende,
generan certidumbre al gobernado sobre los elementos que inciden en la cuantificación del
hecho imponible que se realice bajo este método de determinación.

197. Lea los siguientes artículos del Código Fiscal de la Federación: “Artículo 42. Las autoridades
fiscales a fin de comprobar que los contribuyentes, los responsables solidarios o los terceros con ellos
relacionados han cumplido con las disposiciones fiscales y, en su caso, determinar las contribuciones

229
Materia Administrativa
omitidas o los créditos fiscales, así como para comprobar la comisión de delitos fiscales y para
proporcionar información a otras autoridades fiscales, estarán facultadas para: “V. Practicar visitas
domiciliarias a los contribuyentes, a fin de verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales en
materia de la expedición de comprobantes fiscales”. “Artículo 49. Para los efectos de lo dispuesto por
la fracción V del artículo 42 de este Código, las visitas domiciliarias se realizarán conforme a lo
siguiente: (...) “VI. Si con motivo de la visita domiciliaria a que se refiere este artículo, las autoridades
conocieron incumplimientos a las disposiciones fiscales, se procederá a la formulación de la
resolución correspondiente. Previamente se deberá conceder al contribuyente un plazo de tres días
hábiles para desvirtuar la comisión de la infracción presentando las pruebas y formulando los alegatos
correspondientes.[Hasta aquí la regla sobre la emisión de la resolución. No se prevé un término para
emitirla]”. “Artículo 50. Las autoridades fiscales que al practicar visitas a los contribuyentes o al ejercer
las facultades de comprobación a que se refiere el artículo 48 de este Código, conozcan de hechos u
omisiones que entrañen incumplimiento de las disposiciones fiscales, determinarán las contribuciones
omitidas mediante resolución que se notificará personalmente al contribuyente, dentro de un plazo
máximo de seis meses contado a partir de la fecha en que se levante el acta final de la visita (...)”.
Ahora bien, de conformidad con la interpretación de estos artículos sustentada por la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, señale si la regla general de que la resolución correspondiente a la visita
domiciliaria debe notificarse al contribuyente antes de seis meses contados a partir de que se levante
el acta final, también rige tratándose de las visitas que tengan por objeto verificar la expedición de
comprobantes fiscales.

Respuesta: Es aplicable también para las visitas domiciliarias en la verificación del cumplimiento de
obligaciones en materia de expedición de comprobantes fiscales ya que el artículo 50 del Código
Fiscal de la Federación no hace distinción.

Justificación:

Jurisprudencia 2a./J. 180/2006. Novena Epoca. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.


Tomo XXIV, Diciembre de 2006. Página: 197. Contradicción de tesis
COMPROBANTES FISCALES. VERIFICACIÓN DE SU EXPEDICIÓN. LA RESOLUCIÓN DEBE
EMITIRSE Y NOTIFICARSE DENTRO DEL PLAZO DE 6 MESES. De los trabajos legislativos que
dieron origen a la adición del artículo 50 del Código Fiscal de la Federación, contenida en el decreto
publicado el 31 de diciembre de 2000, se advierte que tuvo como objetivo avanzar en el
fortalecimiento de la seguridad jurídica de los contribuyentes, lo que dio lugar al establecimiento del
plazo de 6 meses, contados a partir del cierre del acta final o del oficio de observaciones, para que las
autoridades fiscales que practiquen visitas a los contribuyentes emitan la resolución que determine el
crédito fiscal y se les notifique. Conforme a lo anterior se concluye que la señalada adición es
aplicable también para las visitas domiciliarias en la verificación del cumplimiento de obligaciones en
materia de expedición de comprobantes fiscales, pues aquella reforma no tuvo como propósito hacer

230
Materia Administrativa
diferencia alguna en relación con el tipo de visita domiciliaria que las autoridades fiscales pudieran
practicar, para establecer que la determinación del crédito fiscal derivado del incumplimiento a las
disposiciones fiscales debe dictarse y notificarse en el plazo citado.

198. ¿Cuál es el término para presentar la demanda de amparo indirecto que promueve un
grupo de campesinos aspirantes a ejidatarios, en la que se reclama la negativa de la autoridad
responsable para dotarlos de tierras para constituir un ejido?

Respuesta: En cualquier tiempo de conformidad con el artículo 217 de la Ley de Amparo, porque la
lay los incluye dentro de los titulares de la acción de amparo en materia agraria.

Justificación:

Jurisprudencia 2a./J. 121/2004. Registro: 180,573.

NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDAL O COMUNAL. LOS ASPIRANTES COLECTIVOS PARA


DOTACIÓN, AMPLIACIÓN O CONSTITUCIÓN DE AQUÉLLOS PUEDEN PROMOVER JUICIO DE
AMPARO EN CUALQUIER TIEMPO. Conforme al artículo 217 de la Ley de Amparo, la demanda
puede interponerse en cualquier tiempo cuando se promueva contra actos que tengan o puedan tener
por efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad, posesión o
disfrute de sus derechos agrarios a un núcleo de población sujeto al régimen ejidal o comunal. Ahora
bien, dicha disposición también resulta aplicable a los aspirantes colectivos para ampliación y dotación
de ejidos o constitución de núcleos de población, ya que el artículo 212, fracción III, de la propia ley,
los incluye dentro de los titulares de la acción de amparo en materia agraria, motivo por el cual la
presentación de su demanda debe regirse por las disposiciones especiales que rigen la materia, con
preferencia sobre las normas genéricas del juicio de garantías, pues tales sujetos pretenden defender
expectativas de derechos en los que inciden intereses sociales y colectivos. Precedentes:
Contradicción de tesis 69/2004-SS. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Séptimo,
Primero y Cuarto, todos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 9 de julio de 2004. Unanimidad
de cuatro votos. Ausente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretaria:
Maura Angélica Sanabria Martínez.

199. Un grupo de campesinos aspirantes a ejidatarios promueve juicio de amparo indirecto en el


que reclaman la negativa de la autoridad responsable para dotarlos de tierra para constituir un
ejido. El juez de Distrito al que se turna el asunto, desecha la demanda de amparo bajo el
argumento de que no se presentó dentro del término de quince días a que se refiere el artículo 21
de la Ley de Amparo. ¿Tal determinación es jurídicamente correcta?

Respuesta: Incorrecta debido a que la demanda puede presentarse en cualquier tiempo por tratarse de

231
Materia Administrativa
aspirantes que la ley reconoce como titulares de la acción de amparo en materia agraria.

Jurisprudencia 121/2004. registro 180,573. contradicción de tesis 69/2004-SS.

NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDAL O COMUNAL. LOS ASPIRANTES COLECTIVOS PARA


DOTACIÓN, AMPLIACIÓN O CONSTITUCIÓN DE AQUÉLLOS PUEDEN PROMOVER JUICIO DE
AMPARO EN CUALQUIER TIEMPO. Conforme al artículo 217 de la Ley de Amparo, la demanda puede
interponerse en cualquier tiempo cuando se promueva contra actos que tengan o puedan tener por
efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad, posesión o disfrute de
sus derechos agrarios a un núcleo de población sujeto al régimen ejidal o comunal. Ahora bien, dicha
disposición también resulta aplicable a los aspirantes colectivos para ampliación y dotación de ejidos o
constitución de núcleos de población, ya que el artículo 212, fracción III, de la propia ley, los incluye
dentro de los titulares de la acción de amparo en materia agraria, motivo por el cual la presentación de
su demanda debe regirse por las disposiciones especiales que rigen la materia, con preferencia sobre
las normas genéricas del juicio de garantías, pues tales sujetos pretenden defender expectativas de
derechos en los que inciden intereses sociales y colectivos.

200. De acuerdo con el artículo 109, fracción VI, de la Ley del Impuesto Sobre la Renta vigente, no
se pagará ese gravamen por los ingresos percibidos con motivo de “... subsidios por
incapacidad, becas educacionales para los trabajadores o sus hijos, guarderías infantiles,
actividades culturales y deportivas, y otras prestaciones de previsión social, de naturaleza
análoga, que se concedan de manera general, de acuerdo con las leyes o por contratos de
trabajo”. Por otra parte, acorde a lo establecido en el último párrafo del artículo 8° de la Ley del
Impuesto sobre la Renta vigente, se consideran gastos de previsión social “... las erogaciones
efectuadas por los patrones a favor de sus trabajadores que tengan por objeto satisfacer
contingencias o necesidades presentes o futuras, así como el otorgar beneficios a favor de
dichos trabajadores, tendentes a su superación física, social, económica o cultural, que les
permitan el mejoramiento en su calidad de vida y en la de su familia.” Ahora bien, conforme a la
deducción permitida en el primero de los artículos transcritos, algunas empresas tienen la
costumbre de otorgar a sus trabajadores dinero en efectivo por concepto de ayuda para
despensa. Conforme al criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, indique si ese pago
en numerario encuadra en la definición que establece el artículo 8°, último párrafo, de la Ley del
Impuesto sobre la Renta.

Respuesta: No, dado que su destino es indefinido, pues no necesariamente se emplearán en la


adquisición de alimentos y otros bienes que aseguren una mejor vida para el trabajador y su familia.

Jurisprudencia 58/2007, registro 172,535. Novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXV, de mayo de 2007, página 852, contradicción de tesis 213/2006-SS ()

232
Materia Administrativa

DESPENSAS EN EFECTIVO. NO CONSTITUYEN GASTOS DE PREVISIÓN SOCIAL PARA


EFECTOS DE SU DEDUCCIÓN EN LA DETERMINACIÓN DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA. De
los antecedentes legislativos de los artículos 31, fracción XII y 109, fracción VI, de la Ley del Impuesto
sobre la Renta vigente (24, fracción XII y 77, fracción VI, de la Ley abrogada), así como de las
consideraciones vertidas por la Segunda Sala en la ejecutoria que dio lugar a la jurisprudencia 2a./J.
39/97, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, novena época, Tomo VI,
septiembre de 1997, página 371, con el rubro: "VALES DE DESPENSA. DEBEN CONSIDERARSE
COMO GASTOS DE PREVISIÓN SOCIAL PARA EFECTOS DE SU DEDUCCIÓN, CONFORME AL
ARTÍCULO 24, FRACCIÓN XII, DE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.", se advierte que el
concepto de previsión social, tanto a la luz de la normatividad abrogada como de la vigente, es el que se
estableció en la ejecutoria referida y que fue adoptado por el legislador en el artículo 8o. de la Ley
vigente. Así, para establecer ese concepto, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación tomó en cuenta que conforme a los antecedentes legislativos del indicado artículo 24, fracción
XII, lo que inspiró al legislador para adicionar las prestaciones de naturaleza análoga a las expresamente
previstas como de previsión social, esto es, a las becas educacionales, servicios médicos y
hospitalarios, fondos de ahorro, guarderías infantiles y actividades culturales y deportivas, fueron los
estímulos consagrados en favor de los obreros en los contratos colectivos de trabajo, consistentes en
prestaciones en especie, tales como las "canastillas", esto es, los productos de la canasta básica;
asimismo, estimó que los vales de despensa son gastos análogos a los previstos en las normas citadas
porque constituyen un ahorro para el trabajador que los recibe al no tener que utilizar parte de su salario
en la adquisición de los bienes de consumo de que se trata, pudiendo destinarla a satisfacer otras
necesidades o fines. Por tanto, las despensas en efectivo no constituyen una prestación análoga a las
enumeradas en la ley para efectos de su deducción en la determinación del impuesto sobre la renta a
cargo de las personas morales, pues sin desconocer que implican un beneficio económico para el
trabajador, su destino es indefinido, ya que no necesariamente se emplearán en la adquisición de los
alimentos y otros bienes necesarios que aseguren una vida decorosa para el trabajador y su familia; por
tanto, no se traducen en un ahorro derivado de la no utilización de parte del salario en su adquisición
que produzca una mejoría en su calidad de vida.

201. Un contribuyente se autodetermina el impuesto sobre la renta de 2006, cuyo monto solicita
pagarlo en la modalidad de pago en parcialidades, lo cual es autorizado por la autoridad fiscal.
Posteriormente el contribuyente deja de enterar, en forma sucesiva, tres pagos parciales, por lo
que la autoridad fiscal revoca la autorización otorgada e inicia el procedimiento administrativo de
ejecución a fin de hacer exigible el crédito fiscal autodeterminado por el contribuyente y, para
ello, le notifica el mandamiento de ejecución y el requerimiento de pago. Al efecto, el
contribuyente paga el crédito fiscal, sin embargo, promueve amparo indirecto contra los
referidos actos de cobro, sin impugnar en el amparo el crédito fiscal propiamente dicho. El juez
de Distrito concede el amparo a fin de que los actos de cobro se dejen sin efectos porque

233
Materia Administrativa
carecen de firma autógrafa de la autoridad emisora. Con apoyo en la referida sentencia, el
contribuyente solicita a la autoridad fiscal la devolución del pago que efectuó para cubrir el
crédito fiscal durante el procedimiento administrativo de ejecución, pues considera que si dicho
procedimiento se dejó sin efectos, entonces el pago que efectuó se convierte en pago de lo
indebido. En tal caso, conforme a los términos en que fue concedido el amparo, ¿es procedente
que la autoridad fiscal devuelva el pago del crédito fiscal que efectuó el contribuyente?

Respuesta: No, porque un acto relativo al procedimiento de ejecución, como lo es, el que se ordene que
los actos de cobro se dejen sin efectos porque carecen de firma autógrafa de la autoridad emisora,
resulta insuficiente para que proceda la devolución del crédito determinado por el contribuyente, puesto
que, para ello, la resolución favorable al particular debe decidir sobre la exstencia y legalidad del crédito
fiscal autodeterminado por el contribuyente.

Jurisprudencia 80/2002, registro 86629, novena época. Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XVI, de julio de 2002, página 180, contradicción de tesis 10/2001-SS.

CONTRIBUCIONES PAGADAS INDEBIDAMENTE. PARA QUE PROCEDA SU DEVOLUCIÓN, LA


RESOLUCIÓN FAVORABLE AL PARTICULAR DEBE DECIDIR SOBRE LA EXISTENCIA Y
LEGALIDAD DEL CRÉDITO FISCAL AUTODETERMINADO POR EL CONTRIBUYENTE
(INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 22 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN). De la
interpretación sistemática de lo dispuesto en los artículos 22 del Código Fiscal de la Federación y 31,
fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como de lo previsto en los
preceptos legales del derecho federal común aplicables supletoriamente en la materia, se desprende
que la devolución por parte del fisco federal del pago indebido de contribuciones autodeterminadas por
el contribuyente, se encuentra condicionada a la concurrencia de los siguientes requisitos: a) la
determinación en cantidad líquida de la obligación tributaria (crédito fiscal) llevada a cabo por el propio
contribuyente, porque éste considera que ha realizado un hecho que lo constriñe a cumplir con una
prestación a favor del fisco federal; b) el pago o cumplimiento de la obligación tributaria, el cual supone,
en principio, un ingreso del fisco federal presuntamente debido, dada la presunción de certeza de que
goza el acto de autodeterminación que realizó el contribuyente; c) la solicitud de devolución del pago de
contribuciones por el particular, porque éste estima que la obligación tributaria autodeterminada se hizo
en exceso a lo previsto en la ley para tal efecto; solicitud que puede acordarse en sentido favorable al
contribuyente, por lo que en ese momento procederá la prerrogativa indicada, o desfavorable a sus
intereses, caso en el cual deberá requerir la revisión de dicha determinación, ya sea que interponga
recurso administrativo o promueva juicio ante un órgano jurisdiccional y d) la resolución que declare la
nulidad del acto reclamado, esto es, de la negativa a devolver las contribuciones indebidamente
pagadas, la cual deberá trascender de manera directa e inmediata sobre el acto de autodeterminación
del particular de la obligación fiscal respectiva por motivos de ilegalidad, es decir, porque mediante dicha
autodeterminación se cumplió con una obligación tributaria inexistente legalmente o la cuantificación de

234
Materia Administrativa
ésta fue en exceso, pues no fueron observadas las disposiciones fiscales. En ese tenor, el contribuyente
que pretenda la devolución del pago de tributos autodeterminados, deberá acreditar que se han
actualizado todos y cada uno de los requisitos indispensables para tal efecto, pues basta la ausencia de
cualquiera de ellos para que no opere la hipótesis normativa en comento. Por consiguiente, si lo que se
demuestra es que se dictó una resolución que consideró ilegal un acto relativo al procedimiento de
ejecución, ello resulta insuficiente para que proceda la devolución del crédito determinado por el
contribuyente."

202. Lea el siguiente precepto de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios,
vigente en 2004: “Artículo 7. Para los efectos de esta Ley, se entiende por enajenación, además
de lo señalado en el Código Fiscal de la Federación (...) No se considera enajenación (...)
Tampoco se considera enajenación las ventas de bebidas alcohólicas cuando éstas se realicen al
público en general, en botellas abiertas o por copeo, para su consumo en el mismo lugar o
establecimiento en el que se enajenen”. Esto implica, que los contribuyentes que de forma
complementaria a su actividad principal (prestación de servicios) venden bebidas alcohólicas en
botellas abiertas o por copeo, para su consumo en el mismo lugar de venta, no se colocan en el
supuesto normativo de causación del gravamen; pero sí quienes sólo se dedican a la
comercialización de bebidas alcohólicas en botellas cerradas. Para que sea válida esa distinción,
se requiere que existan razones justificadas en la ley o en el proceso legislativo del que ésta
emane. Al efecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que conforme a los
antecedentes legislativos, la razón para otorgar un trato fiscal diverso, se debe a que ambas
categorías de contribuyentes se encuentran en situaciones jurídicas diferentes, ya que quienes
enajenan bebidas alcohólicas en botella cerrada al público en general, realizan esa actividad de
forma central y definitiva; mientras que quienes las venden en botella abierta o por copeo,
realizan la venta de forma complementaria a su actividad principal, por lo que se considera una
prestación de servicios y no una enajenación. Conforme a esa justificación, indique si el precepto
transcrito transgrede el principio de equidad tributaria establecido en el artículo 31, fracción IV,
de la Constitución.

Respuesta: No se viola el principio de equidad tributaria, porque se debe diferenciar entre quienes
tienen como actividad comercial central y definitoria la venta de bebidas alcohólicas y los que lo hacen
sólo como complemento de una actividad diferente.

Jurisprudencia 45/2007 (por reiteración), registro: 172,422, novena época, Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, tomo XXV, de mayo de 2007, página 556.

PRODUCCIÓN Y SERVICIOS. EL ARTÍCULO 7o., ÚLTIMO PÁRRAFO, DE LA LEY DEL IMPUESTO


ESPECIAL RELATIVO, AL DAR UN TRATO FISCAL DIVERSO A QUIENES TIENEN COMO
ACTIVIDAD COMERCIAL CENTRAL Y DEFINITORIA LA VENTA DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS,

235
Materia Administrativa
RESPECTO DE LOS QUE SÓLO LO HACEN COMO COMPLEMENTO DE UNA ACTIVIDAD
DIFERENTE, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE EN
2004). La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que las exenciones tributarias, así como
las hipótesis de no causación, son válidas en cuanto al trato diferenciado que implican cuando para ello
existan razones justificadas que se desprendan directamente de la ley o se hayan expresado en el
proceso legislativo del que emanan. En ese tenor, se concluye que el último párrafo del artículo 7o. de la
Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios vigente en 2004 no viola el principio de equidad
tributaria contenido en la fracción IV, del artículo 31, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos porque del proceso legislativo del cual deriva se advierte que la razón que justifica otorgar un
trato diverso a quienes enajenan bebidas alcohólicas al público en general, en botellas abiertas o por
copeo, para su consumo en el mismo lugar o establecimiento en el que se enajenan, respecto de
quienes lo hacen en circunstancias diversas, básicamente consiste en diferenciar entre quienes tienen
como actividad comercial central y definitoria la venta de bebidas alcohólicas y los que lo hacen
sólo como complemento de una actividad diferente, pues establece que la primeramente
precisada se considera una prestación de servicios y no una enajenación, por ajustarse a la
definición de prestación de servicios contenida en el artículo 17, segundo párrafo, del Código Fiscal de la
Federación.

203. Lea el siguiente artículo del Código Fiscal de la Federación, vigente hasta junio de 2006:
“Artículo 76. Cuando la comisión de una o varias infracciones origine la omisión total o parcial en
el pago de contribuciones incluyendo las retenidas o recaudadas, excepto tratándose de
contribuciones al comercio exterior, y sea descubierta por las autoridades fiscales mediante el
ejercicio de sus facultades, se aplicarán las siguientes multas: I. el 40% de las contribuciones
omitidas cuando el infractor las pague junto con sus accesorios antes de la notificación de la
resolución que determine el monto de la contribución que omitió. II. Del 50% al 100% de las
contribuciones omitidas en los demás casos.” Según se ve, en la fracción I del artículo trascrito
la multa es menor, en relación con la prevista en la fracción II, cuando el infractor pague las
contribuciones omitidas y sus accesorios antes de que se le notifique la resolución que
determina la contribución omitida. De conformidad con el criterio jurisprudencial de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, señale si la diferencia en el porcentaje fijado para la imposición de
la multa, entre la fracción I y la II, transgrede el principio de equidad tributaria previsto en el
artículo 31, fracción IV constitucional.

Respuesta: No transgrede el principio de equidad tributaria, ya que el aumento en la sanción se justifica


por el mayor perjuicio que ocasiona al fisco federal, pues si paga las contribuciones emitidas de manera
voluntaria (sinq eu se notifique la resolución que determine el monto de la resolución emitida) y el fisco
ya no tiene que disponer de recursos humanos y materiales.

Jurisprudencia, 140/2006, registro 174,065, novena época. Semanario Judicial de la Federación y su

236
Materia Administrativa
Gaceta, tomo XXIV, de octubre de 2006, página 366, contradicción de tesis 97/2006-SS.

MULTAS. EL ARTÍCULO 76, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, NO


TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE HASTA EL 28
DE JUNIO DE 2006). El citado precepto, en su fracción I, establece una multa por el equivalente al 40%
de las contribuciones omitidas si el infractor las paga con sus accesorios antes de que se le notifique la
resolución que determine el crédito fiscal correspondiente; y en su fracción II, prevé una sanción en un
porcentaje que va del 50% al 100% de las contribuciones omitidas si el infractor no lo hace de aquella
manera, pero la diferencia de trato no lleva a considerar que dicha fracción II, vigente hasta el 28
de junio de 2006, transgrede el principio de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción
IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que el aumento en la sanción
se justifica en la medida en que la conducta del infractor que no entera las contribuciones
omitidas voluntariamente ocasiona mayor perjuicio al fisco federal, al tener éste que disponer de
mayores recursos humanos y económicos para obtener el pago respectivo.

204. Lea los siguientes preceptos del Código Financiero del Distrito Federal:“Artículo 134. Están
obligadas al pago del Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles, establecido en este Capítulo, las
personas físicas y las morales que adquieran inmuebles que consistan en el suelo, en las
construcciones o en el suelo y las construcciones adheridas a él ubicados en el Distrito Federal,
así como los derechos relacionados con los mismos a que este Capítulo se refiere”. “Artículo
137. Para los efectos de este Capítulo, se entiende por adquisición, la que derive de: I. Todo acto
por el que se transmita la propiedad, incluyendo la donación, la que ocurra por causa de muerte y
la aportación a toda clase de asociaciones o sociedades, a excepción de las que se realicen al
constituir o liquidar la sociedad conyugal siempre que sean inmuebles propiedad de los
cónyuges; (...) XII. La cesión de derechos en los contratos de arrendamiento financiero, así como
la adquisición de los bienes materia del mismo que se efectúe por persona distinta del
arrendatario.” Ahora bien, suponga que en un arrendamiento financiero, una persona distinta al
arrendatario adquirió los bienes materia del contrato, por lo que pagó la contribución referida; sin
embargo, promueve juicio de amparo indirecto porque considera que la fracción XII del artículo
137 transgrede la garantía de equidad tributaria prevista en el artículo 31, fracción IV, de la
Constitución, pues estima que en los términos en que se encuentra redactada la fracción XII
transcrita, resulta que cuando el arrendatario es quien adquiere los bienes, entonces no queda
obligado al pago de la citada contribución. Conforme al criterio del Alto Tribunal, precise si dicha
fracción transgrede el principio de equidad tributaria previsto en la fracción IV del artículo 31
constitucional.

Respuesta: No transgrede el principio de equidad tributaria, ya que el arrendatario financiero que al


vencimiento del contrato elige la opción de compra, automáticamente se ubica en la hipótesis de "todo
acto por el que se transmita la propiedad de un bien inmueble."

237
Materia Administrativa

Jurisprudencia 57/2007, registro 172,635, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXV, mayo de 2007, página 808, contradicción de tesis 54/2007-SS.

ADQUISICIÓN DE INMUEBLES. LA FRACCIÓN XII DEL ARTÍCULO 137 DEL CÓDIGO FINANCIERO
DEL DISTRITO FEDERAL QUE ESTABLECE REGLAS SOBRE EL IMPUESTO RELATIVO, NO
TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA. La interpretación de la citada fracción,
relacionada con el artículo 134 del mismo Código, que establece que están obligadas al pago del
impuesto sobre adquisición de inmuebles las personas físicas y las morales que adquieran inmuebles,
debe hacerse sistemáticamente con los demás supuestos a que alude el mencionado artículo 137, pues
no hacerlo así iría contra la ley. En este sentido, la fracción XII del numeral últimamente citado, que
establece que se entenderá como adquisición la cesión de derechos en los contratos de arrendamiento
financiero, así como la adquisición de los bienes materia del mismo que se efectúe por persona distinta
del arrendatario, no transgrede el principio de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción IV,
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues trata de la misma manera a los
contribuyentes que llevan a cabo el mismo acto (adquisición), ya que el arrendatario financiero que al
vencimiento del contrato elige la opción de compra de los bienes materia del contrato, automáticamente
se ubica en la fracción I del indicado artículo 137, que señala que por adquisición debe entenderse todo
acto por el que se transmita la propiedad de un bien inmueble.

205. Conforme al artículo 153 de la Ley Aduanera, la autoridad está obligada a emitir la resolución
que ponga fin al procedimiento administrativo en materia aduanera, dentro del plazo de cuatro
meses. Ahora bien, cuando con motivo de un juicio de nulidad, se ordena la reposición del
procedimiento aduanero, ¿en qué término deberá emitir la resolución definitiva de dicho
procedimiento aduanero la autoridad correspondiente?

Respuesta: En el plazo de 4 meses con el objeto de que prevalezca la seguridad jurídica del
contribuyente.

Jurisprudencia 2a./J. 62/2007. registro 172,428. Novena época. Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, tomo XXV, de mayo de 2007. Página 1022, contradicción de tesis 27/2007-SS.

PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO EN MATERIA ADUANERA. LA AUTORIDAD


CORRESPONDIENTE DEBE EMITIR LA RESOLUCIÓN DEFINITIVA EN EL PLAZO DE 4 MESES,
CONFORME AL ARTÍCULO 153, DE LA LEY ADUANERA, INCLUSO CUANDO SE ORDENÓ SU
REPOSICIÓN. Conforme al artículo citado, cuando con motivo de un medio de defensa intentado por el
gobernado se ordena a la autoridad reponer el procedimiento administrativo en materia aduanera, ésta
sigue sujeta a cumplir con las disposiciones jurídicas que lo regulan, en virtud de que no existe precepto
en contrario, aunado a que implícitamente el artículo 153 de la Ley Aduanera establece que todo el

238
Materia Administrativa
procedimiento debe regirse por las reglas previstas para tal efecto, entre las cuales se encuentra el
imperativo de resolver en el plazo de 4 meses con el objeto primordial de que prevalezca la seguridad
jurídica del contribuyente, ya que el plazo aludido constituye un mecanismo esencial para garantizar al
gobernado que la actuación de la autoridad se supedite a los requisitos de validez de todo acto de
autoridad.

206. Suponga que en una ley de justicia administrativa de una entidad federativa se establece que
en contra de las resoluciones de las autoridades administrativas procede el juicio de nulidad y
para solicitar la suspensión del acto impugnado, se señala, entre otros requisitos, que es
necesario justificar el interés jurídico. En vía de amparo indirecto, una persona moral reclama la
resolución que le determina un crédito fiscal, pues considera que no debe observar el principio
de definitividad, ya que el citado requisito relativo a la justificación del interés jurídico, es un
requisito que excede a los que consigna la Ley de Amparo para conceder la suspensión del acto
reclamado. En tal caso, de acuerdo con el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
¿se actualiza la causa de improcedencia prevista en la fracción XV del artículo 73 de la Ley de
Amparo?

Respuesta: No, porque no es necesario promover el juicio de nulidad, al establecer una exigencia
adicional no prevista en la Ley de Amparo para el otorgamiento de la suspensión del acto reclamado,
como justificar el interés.

Novena Época
No. Registro: 172237
Instancia: Segunda Sala
Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Junio de 2007
Materia(s): Administrativa
Tesis: 2a./J. 104/2007
Página: 283

CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO EN EL ESTADO DE JALISCO. NO ES NECESARIO AGOTAR


ESE JUICIO ANTES DEL DE AMPARO PUES SE DA UNA EXCEPCIÓN AL PRINCIPIO DE
DEFINITIVIDAD AL ESTABLECERSE EN EL ARTÍCULO 67, FRACCIÓN II, DE LA LEY DE
JUSTICIA ADMINISTRATIVA DE ESE ESTADO MAYORES REQUISITOS PARA LA SUSPENSIÓN
QUE LOS ESTABLECIDOS EN LA LEY DE AMPARO.
Al instituirse en el precepto citado que quien solicite la suspensión de los actos reclamados deberá
justificar su interés jurídico, se contiene un requisito adicional de los que exige el artículo 124 de la
Ley de Amparo, para conceder dicha medida suspensional, en atención a que la única condición que

239
Materia Administrativa
establece el citado numeral respecto a la instancia de parte, es el contenido en la fracción I, relativo a
que tal medida debe ser solicitada expresamente al órgano jurisdiccional respectivo. Por tanto, si en la
Ley de Amparo no se establece como obligación del solicitante de la medida cautelar, que tenga que
justificar su interés jurídico al pretender la medida suspensiva y, en la Ley de Justicia Administrativa
del Estado de Jalisco, se exige expresamente la comprobación de este extremo, es obvio, que son
mayores los requisitos exigidos en la Ley antes citada que en la Ley de Amparo, lo que determina que
se está en el caso de excepción al principio de definitividad que rige el juicio de garantías, por lo que
éste resulta procedente de conformidad con el contenido del artículo 73, fracción XV, de la Ley
Reglamentaria de los Artículos 103 y 107 de la Carta Magna, sin que sea necesario acudir
previamente al juicio contencioso administrativo.

207. El artículo 180 del Reglamento de la Ley Aduanera establece: “Cuando con motivo del
ejercicio de las facultades de comprobación, la aduana levante el acta a que se refiere el artículo
152 de la Ley, deberá dictar la resolución definitiva en un plazo que no excederá de cuatro meses
contados a partir de la notificación de dicha acta”. Por otra parte, en relación a la notificación de
los actos administrativos, el Código Fiscal de la Federación señala: “Artículo 135. Las
notificaciones surtirán sus efectos al día hábil siguiente en que fueron hechas y al practicarlas
deberá proporcionarse al interesado copia del acto administrativo que se notifique. (...)” Ahora
bien, de acuerdo al criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ¿cómo se computa el
plazo de cuatro meses que la autoridad tiene para dictar la resolución que pone fin al
procedimiento administrativo en materia aduanera?

Respuesta: El plazo se contará a partir de la notificación del acta circunstanciada que al respecto se
levante, pues no hay motivo para aplicar en forma supletoria los artículos 134 y 135 del Código Fiscal de
la Federación, ya que no hay omisión alguna en la regulación del plazo en que debe emitirse la
resolución.

Jurisprudencia 206/2006, registro 173,612, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXV, de enero de 2007, página 490, contradicción de tesis 175/2006-SS

AUTORIDADES ADUANERAS. EL PLAZO DE 4 MESES PREVISTO EN EL ARTÍCULO 152 DE LA


LEY ADUANERA VIGENTE HASTA EL 2 DE FEBRERO DE 2006, PARA QUE EMITAN LA
RESOLUCIÓN DEFINITIVA EN EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO QUE EN ESE NUMERAL
SE ESTABLECE, DEBE EMPEZAR A CONTARSE A PARTIR DE LA NOTIFICACIÓN DEL ACTA
CIRCUNSTANCIADA QUE AL RESPECTO SE LEVANTE. La Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación en la jurisprudencia 2a./J. 39/2006, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, novena época, Tomo XXIII, abril de 2006, página 175, sostuvo que el
procedimiento previsto en el artículo 152 de la Ley Aduanera alude al principio de inmediatez que, en

240
Materia Administrativa
este supuesto, rige la actuación de la autoridad (el levantamiento del acta circunstanciada y su
notificación deben llevarse a cabo cuando se realice cualquiera de los actos de fiscalización que se
mencionan en dicha disposición). Bajo esta perspectiva, tomando en cuenta que el numeral citado no
establece cuándo debe iniciar el cómputo del plazo de 4 meses para que las autoridades dicten la
resolución que corresponda cuando proceda la determinación de contribuciones omitidas, cuotas
compensatorias y, en su caso, la imposición de sanciones, cabe señalar que el artículo 180 del
Reglamento de la Ley Aduanera sí precisa claramente los alcances del mencionado numeral 152, en
tanto establece que el plazo referido se contará a partir de la notificación del acta circunstanciada que al
respecto se levante; sin que se justifique la aplicación supletoria de los artículos 134 y 135 del Código
Fiscal de la Federación para determinar la forma en que debe llevarse a cabo dicho cómputo, en
atención a que no existe omisión alguna en la regulación de aquel supuesto.

208. En ejercicio de sus facultades de comprobación, la autoridad fiscal inicia visita domiciliaria a
una persona física y con fundamento en el artículo 53, inciso b) del Código Fiscal de la
Federación, requiere al visitado para que en el plazo de 6 días exhiba su contabilidad. El
contribuyente cumple con lo solicitado pero fuera del plazo otorgado y antes de que la autoridad
le notifique la multa por haber incurrido en un cumplimiento extemporáneo. El artículo 85,
fracción I del citado ordenamiento establece la sanción correspondiente en un mínimo y un
máximo. En este caso, de acuerdo con el criterio que sostuvo el Alto Tribunal, ¿la autoridad
administrativa debe imponer la multa prevista en el artículo 85, fracción I, del Código Fiscal de la
Federación?

Respuesta: Sí, se actualiza por el cumplimiento extemporáneo, aunque se dé antes de la imposición de


la multa, sin perjuicio de que el tiempo de retraso en dicho cumplimiento se tome en cuenta para
cuantificar su monto.

Jurisprudencia 196/2006, registro 173,752 novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXIV, Diciembre de 2006, página 200, contradicción de tesis 23/2006-PL.

INFRACCIÓN FISCAL PREVISTA EN EL ARTÍCULO 85, FRACCIÓN I, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA


FEDERACIÓN. SE ACTUALIZA POR EL CUMPLIMIENTO EXTEMPORÁNEO DEL REQUERIMIENTO
DE LA AUTORIDAD TRIBUTARIA, AUNQUE SE DÉ ANTES DE LA IMPOSICIÓN DE LA MULTA
CORRESPONDIENTE, SIN PERJUICIO DE QUE EL TIEMPO DE RETRASO EN DICHO
CUMPLIMIENTO SE TOME EN CUENTA PARA CUANTIFICAR SU MONTO. La citada infracción fiscal
se actualiza cuando el contribuyente presenta extemporáneamente los documentos que le fueron
requeridos por la autoridad fiscal durante el desarrollo de una visita domiciliaria para comprobar el
cumplimiento de obligaciones fiscales, porque aquéllos deben presentarse dentro del plazo de 6 días
conforme al artículo 53, inciso b), del Código Fiscal de la Federación, sin que el cumplimiento de la
obligación después del plazo indicado, pero antes de que la autoridad imponga la sanción respectiva,

241
Materia Administrativa
libere al infractor de la multa correspondiente, pues ésta es consecuencia de la conducta infractora
producida por el incumplimiento del deber tributario. Sin embargo, el artículo 86, fracción I, del Código
citado, establece una multa que incluye un mínimo y un máximo, por lo que en respeto de las garantías
de fundamentación y motivación contenidas en el artículo 16 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, al cuantificarla deben considerarse todas aquellas circunstancias que tiendan a
individualizar la sanción, dado que ésta debe ser proporcional al daño que la infracción causa; por tanto,
si se cumple extemporáneamente con la obligación tributaria, pero antes de que la autoridad fiscal
imponga la sanción respectiva, el tiempo de retraso en su cumplimiento debe tomarse en cuenta al
momento de fijar su monto.

209. En una legislación local se establece que el Impuesto Predial lo pagarán las personas físicas
y morales que sean propietarias o poseedoras de predios urbanos o suburbanos baldíos a una
tasa del veinte al millar anual sobre el valor catastral determinado; y respecto a predios urbanos
y suburbanos edificados, a una tasa del doce al millar anual sobre el valor catastral determinado.
Contra esa disposición se promueve amparo indirecto y se argumenta que viola el principio de
equidad tributaria establecido en el artículo 31, fracción IV, constitucional, ya que los sujetos se
colocan en el mismo hecho imponible, por lo que se debe gravar igual al que tiene un predio
baldío respecto del que tiene uno edificado. Conforme al criterio de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ¿cómo debe calificarse ese motivo de inconformidad y por qué?

Respuesta: Fundado, toda vez que el legislador local les otorga un tratamiento desigual por el solo
hecho de que el predio esté baldío o edificado, y además desatiende la capacidad contributiva real del
causante en relación con el valor real del predio.

Jurisprudencia 109/2007, registro 172,170, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXV, junio de 2007, página 336, contradicción de tesis 89/2007-SS.

PREDIAL. EL ARTÍCULO 8o., FRACCIÓN I, INCISOS A) Y C), DE LAS LEYES DE INGRESOS PARA
EL MUNICIPIO DE ACAPULCO DE JUÁREZ, GUERRERO, PARA LOS EJERCICIOS FISCALES DE
2005 Y 2006, TRANSGREDE LOS PRINCIPIOS DE PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD
TRIBUTARIA. El citado precepto al establecer que el impuesto predial se pagará, respecto de predios
urbanos y suburbanos baldíos, a una tasa del veinte al millar anual sobre el valor catastral determinado
(inciso a), y en relación con predios urbanos y suburbanos edificados, a una tasa del doce al millar anual
sobre el valor catastral determinado (inciso c), transgrede los principios de proporcionalidad y equidad
tributaria contenidos en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, pues no obstante que los contribuyentes tienen las mismas características objetivas (ser
propietarios o poseedores de predios urbanos o suburbanos) y realizan un mismo hecho generador del
gravamen (propiedad o tenencia de un predio urbano o suburbano), lo que hace que constituyan una
misma categoría, el legislador local les otorga un tratamiento desigual por el solo hecho de que

242
Materia Administrativa
el predio esté baldío o edificado, además de que desatiende a la real capacidad contributiva del
causante en relación con el valor real del predio, ya que obliga a contribuir en mayor proporción
al propietario o poseedor de uno baldío que al de un predio edificado.

210. La Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente establece en su artículo
171: “Las violaciones a los preceptos de esta Ley, sus reglamentos y las disposiciones que de
ella emanen serán sancionadas administrativamente por la Secretaría, con una o más de las
siguientes sanciones: “I. Multa por el equivalente de veinte a cincuenta mil días de salario
mínimo general vigente en el Distrito Federal al momento de imponer la sanción; II. Clausura
temporal o definitiva, total o parcial, cuando: El infractor no hubiere cumplido en los plazos y
condiciones impuestos por la autoridad, con las medidas correctivas o de urgente aplicación
ordenadas; b) En casos de reincidencia cuando las infracciones generen efectos negativos al
ambiente, o c) Se trate de desobediencia reiterada, en tres o más ocasiones, al cumplimiento de
alguna o algunas medidas correctivas o de urgente aplicación impuestas por la autoridad.- III.
Arresto administrativo hasta por 36 horas.- IV. El decomiso de los instrumentos, ejemplares,
productos o subproductos directamente relacionados con infracciones relativas a recursos
forestales, especies de flora y fauna silvestre o recursos genéticos, conforme a lo previsto en la
presente Ley, y V. La suspensión o revocación de las concesiones, licencias, permisos o
autorizaciones correspondientes.- Si una vez vencido el plazo concedido por la autoridad para
subsanar la o las infracciones que se hubieren cometido, resultare que dicha infracción o
infracciones aún subsisten, podrán imponerse multas por cada día que transcurra sin obedecer
el mandato, sin que el total de las multas exceda del monto máximo permitido, conforme a la
fracción I de este artículo. En el caso de reincidencia, el monto de la multa podrá ser hasta por
dos veces del monto originalmente impuesto, sin exceder del doble del máximo permitido, así
como la clausura definitiva. Se considera reincidente al infractor que incurra más de una vez en
conductas que impliquen infracciones a un mismo precepto, en un periodo de dos años,
contados a partir de la fecha en que se levante el acta en que se hizo constar la primera
infracción, siempre que ésta no hubiese sido desvirtuada”. Ahora bien, de la lectura que se
efectúe al citado precepto y conforme al criterio que sostuvo el Alto Tribunal, precise si las
sanciones ahí previstas, pueden constituir una actuación arbitraria de la autoridad o propiciar
inseguridad jurídica en los destinatarios de la norma.

Respuesta: No, puesto que prevé las sanciones que pueden imponerse a los infractores, con base en
parámetros y elementos objetivos que guían su actuación, valorando los hechos y circunstancias de
cada caso y señalando los supuestos en que procede imponer una sanción determinada.

Jurisprudencia 9/2005 por reiteración, registro 179,310, novena época, Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, tomo XXI, febrero de 2005, página 314

243
Materia Administrativa
EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y PROTECCIÓN AL AMBIENTE. LAS SANCIONES QUE ESTABLECE EL
ARTÍCULO 171 DE LA LEY GENERAL RELATIVA, POR VIOLACIONES A SUS PRECEPTOS Y A
LOS REGLAMENTOS Y DISPOSICIONES QUE DE ELLA EMANAN, NO TRANSGREDE LAS
GARANTÍAS DE LEGALIDAD Y SEGURIDAD JURÍDICA. El citado precepto no transgrede las
garantías de legalidad y seguridad jurídica establecidas en los artículos 14 y 16 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, porque no propicia la arbitrariedad en la actuación de la
autoridad, ya que prevé las sanciones que pueden imponerse a los infractores, con base en
parámetros y elementos objetivos que guían su actuación, valorando los hechos y circunstancias
de cada caso, señalando los supuestos en que procede imponer como sanción la clausura
temporal o definitiva, parcial o total; el decomiso de instrumentos, ejemplares, productos o subproductos;
la suspensión, revocación o cancelación de concesiones, permisos, licencias o autorizaciones y, por
exclusión, el arresto administrativo o la multa fijada entre el mínimo y máximo previstos, además de los
criterios para fijar la gravedad de la infracción, las condiciones económicas del infractor, el carácter
intencional o negligente de la acción u omisión constitutiva de la infracción y el beneficio obtenido, así
como los casos de reincidencia y el de atenuante de la conducta sancionada.

211. Lea el artículo 277 de la Ley General de Salud, vigente hasta junio de 2006: “Artículo 277. En
ningún caso y de ninguna forma se podrá expender o suministrar tabaco a menores de edad.- No
se venderán o distribuirán cigarros a los consumidores en empaques que contengan menos de
catorce cigarros, cigarros sueltos o tabaco picado en bolsas de menos de diez gramos.- No se
venderán o distribuirán cigarrillos en farmacias, boticas, hospitales, ni escuelas de nivel
preescolar hasta bachillerato o preparatoria”. Ahora bien, el 06 de junio de 2006 se reformó el
último párrafo para quedar como sigue: “Por razones de orden público e interés social, no se
venderán o distribuirán cigarrillos en farmacias, boticas, hospitales, ni escuelas de nivel
preescolar hasta bachillerato o preparatoria”. Suponga que algunas personas físicas y morales
con giro comercial de farmacia promueven juicio de amparo indirecto contra la disposición
transcrita con motivo de su reforma, al estimar que, aun cuando se incluya la razón para prohibir
la venta y distribución de cigarros en farmacias (razones de orden público e interés social) esa
justificación no es válida, porque el producto también se puede adquirir en los comercios con
giro diverso y a los que no les aplica tal limitación. Conforme a tal argumento ¿cuál sería la
garantía individual que los quejosos estiman vulnerada?

Respuesta: Se viola la garantía de igualdad inherente a la libertad de comercio, por no existir una razón
suficiente que demuestre la necesidad o conveniencia de prohibir la venta o distribución de cigarros sólo
en algunos establecimientos, ni justificarse el trato diferenciado que se les da respecto del resto de los
comercios.

Jurisprudencia 31/2005, registro 179,097, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXI, de marzo de 2005, página 228.

244
Materia Administrativa

CIGARROS. LA PROHIBICIÓN DE SU VENTA O DISTRIBUCIÓN EN FARMACIAS O BOTICAS, A


QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 277, TERCER PÁRRAFO, DE LA LEY GENERAL DE SALUD, EN
VIGOR A PARTIR DEL 20 DE ENERO DE 2004, VIOLA LA GARANTÍA DE LIBERTAD DE
COMERCIO. De la exposición de motivos del decreto por el que se adicionaron los párrafos segundo y
tercero al artículo 277 de la Ley General de Salud, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 19
de enero de 2004, en vigor a partir del día siguiente, se advierte que dicha adición estuvo dirigida a
ejercer un control más estricto sobre la publicidad del tabaco para evitar o disminuir su consumo; sin
embargo, no puede tomarse en consideración para justificar la prohibición de vender o distribuir cigarros
en farmacias o boticas, en virtud de que podrán adquirirse en los comercios a los que no les aplica tal
limitación. Por tanto, al no existir una razón suficiente que demuestre la necesidad o conveniencia
de prohibir la venta o distribución de cigarros sólo en aquellos establecimientos, ni justificarse el
trato diferenciado que se les da respecto del resto de los comercios, cabe concluir que el tercer
párrafo del referido artículo 277, viola la garantía de igualdad inherente a la libertad de comercio,
que tutela el artículo 5o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

212. El Servicio de Administración Tributaria ejerce sus facultades de comprobación mediante


una visita domiciliaria y, como resultado, detecta que el contribuyente omitió pagar el Impuesto
Sobre la Renta causado en el ejercicio fiscal revisado. Por lo tanto, emite una resolución en la
cual determina un crédito fiscal por concepto de esa contribución, en cantidad de $100,000.00 e
impone una multa por $55,000.00, para lo cual expone las razones por las que considera que el
contribuyente incurrió en la infracción que originó esa sanción; para determinar la multa, aplica
el 55% sobre la contribución omitida, el cual es el monto mínimo de los establecidos en el
artículo 76 del Código Fiscal de la Federación (55% al 75%). El contribuyente impugna la
resolución en juicio de amparo indirecto y en su demanda aduce que la autoridad responsable
omitió exponer las razones por las cuales considera aplicable el monto mínimo para la
determinación de la multa, lo cual aduce transgrede la garantía de seguridad jurídica prevista en
el artículo 16 de la Constitución Federal. ¿Cómo declararía ese concepto de violación?

Respuesta: Inoperante, puesto que no es menester señalar las razones concretas que la llevaron a
imponer la multa mínima.

Jurisprudencia 127/99, registro 192,796, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo X, diciembre de 1999, página 219, contradicción de tesis 27/99.

MULTA FISCAL MÍNIMA. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE NO SE MOTIVE SU IMPOSICIÓN, NO


AMERITA LA CONCESIÓN DEL AMPARO POR VIOLACIÓN AL ARTÍCULO 16 CONSTITUCIONAL.
Si bien es cierto que de conformidad con el artículo 16 constitucional todo acto de autoridad que incida
en la esfera jurídica de un particular debe fundarse y motivarse, también lo es que resulta irrelevante y

245
Materia Administrativa
no causa violación de garantías que amerite la concesión del amparo, que la autoridad sancionadora,
haciendo uso de su arbitrio, imponga al particular la multa mínima prevista en la ley sin señalar
pormenorizadamente los elementos que la llevaron a determinar dicho monto, como lo pueden ser, entre
otras, la gravedad de la infracción, la capacidad económica del infractor, su reincidencia, ya que tales
elementos sólo deben tomarse en cuenta cuando se impone una multa mayor a la mínima, pero no
cuando se aplica esta última, pues es inconcuso que legalmente no podría imponerse una sanción
menor. Ello no atenta contra el principio de fundamentación y motivación, pues es claro que la autoridad
se encuentra obligada a fundar con todo detalle, en la ley aplicable, el acto de que se trate y, además, a
motivar pormenorizadamente las razones que la llevaron a considerar que, efectivamente, el particular
incurrió en una infracción; es decir, la obligación de motivar el acto en cuestión se cumple plenamente al
expresarse todas las circunstancias del caso y detallar todos los elementos de los cuales desprenda la
autoridad que el particular llevó a cabo una conducta contraria a derecho, sin que, además, sea
menester señalar las razones concretas que la llevaron a imponer la multa mínima.

213. En algunas ocasiones, para imponer una multa fiscal mínima, la autoridad aplica el
porcentaje o monto que se establece en la ley, pero para actualizar la multa, aplica el
procedimiento que se establece en una Resolución Miscelánea Fiscal. De acuerdo con el criterio
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que se cumpla con el requisito de la debida
motivación previsto en el artículo 16 constitucional, ¿cómo debe razonar la autoridad la
imposición de la multa mínima actualizada?

Respuesta: Debe fundar su acto en el Código Fiscal de la Federación, y en la Resolución Miscelánea


Fiscal, y motivar la parte actualizada de la sanción que consiste en la diferencia entre la multa mínima
prevista en la norma aplicable y el monto mínimo actualizado a que se refiere la Resolución Miscelánea
Fiscal.

Jurisprudencia 95/2003, registro 182,813, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XVIII, noviembre de 2003, página 153, contradicción de tesis 170/2002-SS.

MULTA FISCAL MÍNIMA ACTUALIZADA. LA AUTORIDAD QUE LA IMPONE CON BASE EN LA


RESOLUCIÓN MISCELÁNEA FISCAL, DEBE MOTIVAR LA SANCIÓN, SÓLO EN CUANTO A LA
PARTE ACTUALIZADA. Si bien es cierto que conforme al criterio sostenido por esta Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 127/99, visible en la
página 219 del Tomo X del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, correspondiente a
diciembre de 1999, la circunstancia de que cuando la autoridad administrativa no exprese los motivos
que la llevaron a imponer el monto mínimo por el que pueda establecerse una sanción pecuniaria, no
puede considerarse como un vicio formal que amerite la concesión del amparo por transgresión a la
garantía de seguridad jurídica prevista en el artículo 16 de la Constitución Federal, dado que una vez
acreditada la existencia de la conducta infractora el monto de aquélla no podrá ser inferior, también lo es

246
Materia Administrativa
que cuando la autoridad imponga una multa fiscal mínima actualizada, con base en la Resolución
Miscelánea Fiscal, dicha autoridad debe explicar pormenorizadamente el procedimiento para determinar,
tanto el factor de actualización, como la parte actualizada de la multa, a fin de que el gobernado esté en
posibilidades de conocer dicho procedimiento y, en su caso, pueda impugnarlo por vicios propios. Lo
anterior es así, toda vez que la autoridad fiscal cuando impone una multa fiscal mínima actualizada, aun
cuando sigue siendo la mínima, aplica una cantidad diversa a la prevista en el Código Fiscal de la
Federación, y dado que la actualización de las multas es un acto administrativo que emana de la
autoridad fiscal competente, el cual, por si mismo, no modifica ni deroga los montos establecidos en
dicho Código Tributario Federal, sino sólo los actualiza, es de concluir que para que la autoridad
salvaguarde los principios de seguridad jurídica y reserva de ley, debe fundar su acto, tanto en las
disposiciones aplicables del Código Fiscal de la Federación, como de la Resolución Miscelánea
Fiscal, así como motivar la parte actualizada de la sanción que consiste en la diferencia entre la
multa mínima prevista en la norma aplicable y el monto mínimo actualizado a que se refiere la
Resolución Miscelánea Fiscal.

214. De acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, ¿cómo se integra la
administración pública paraestatal?

Respuesta: Los organismos descentralizados, las empresas de participación estatal, las instituciones
nacionales de crédito, las organizaciones auxiliares nacionales de crédito, las instituciones nacionales de
seguros y de fianzas y los fideicomisos, componen la administración pública paraestatal (último párrafo
del artículo 1° de la citada legislación).

Tesis aislada CCXXVI/2001, registro 187,744, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, tomo XV, febrero de 2002, página 72.

ORGANISMOS PÚBLICOS DESCENTRALIZADOS. NO DEBEN CONFUNDIRSE CON LAS


PERSONAS ESTATALES. Si se toma en consideración que las finalidades de los organismos públicos
descentralizados previstas en el artículo 14 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, al estar
referidas a la realización de una actividad prioritaria o estratégica, a la prestación de un servicio público o
social y/o a la obtención o aplicación de recursos públicos para fines de asistencia o seguridad sociales,
convierten a dichos organismos en ejecutores de objetivos que deben reputarse como fines propios del
Estado o como fines públicos, resulta válido calificarlos como "personas jurídicas públicas", concepción
que no debe confundirse con el de "personas estatales" que es el carácter con el cual se puede
identificar a otras entidades integrantes de la administración pública federal paraestatal, tales como
empresas de participación estatal, instituciones nacionales de crédito, organizaciones auxiliares
nacionales de crédito, instituciones nacionales de seguros y fianzas, y fideicomisos públicos,
pues mientras estas empresas simplemente guardan un vínculo con el Estado, aquellos organismos,
además, comparten las facultades y las funciones de éste y, especialmente, los fines de interés general.

247
Materia Administrativa
Además, esta diferencia finalista del órgano, de suyo, es razón suficiente para justificar por qué unas
pueden ser dotadas de atribuciones de autoridad, y las otras no.

215. Lea los artículos 110, 121 y 128 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, cuya parte
conducente a continuación se transcribe; y enseguida conteste el problema que se plantea:
“Artículo 110. Los convenios aprobados y los laudos emitidos por la procuraduría tienen fuerza
de cosa juzgada y traen aparejada ejecución, lo que podrá promoverse ante los tribunales
competentes en la vía de apremio o en juicio ejecutivo, a elección del interesado. Los convenios
aprobados y los reconocimientos de los proveedores y consumidores de obligaciones a su cargo
así como los ofrecimientos para cumplirlos que consten por escrito, formulados ante la
procuraduría, y que sean aceptados por la otra parte, podrán hacerse efectivos mediante las
medidas de apremio contempladas por esta ley”. “Artículo 121. El laudo arbitral emitido por la
procuraduría o por el árbitro designado por las partes deberá cumplimentarse o, en su caso,
iniciar su cumplimentación dentro de los quince días siguientes a la fecha de su notificación,
salvo pacto en contrario.” “Artículo 128. Las infracciones a lo dispuesto por los artículos 8o., 10,
12, 60, 63, 65, 74, 76 bis, 80 y 121, serán sancionadas con multa por el equivalente de una y hasta
dos mil quinientas veces el salario mínimo general vigente para el Distrito Federal.

Ahora bien, en una demanda de amparo indirecto se señala como acto reclamado el laudo
arbitral emitido por el director general de Arbitraje y Resoluciones de la Procuraduría Federal del
Consumidor. El juez de Distrito que conoce de la citada demanda la desecha de plano, al estimar
que la mencionada procuraduría no tiene el carácter de autoridad para los efectos del juicio de
amparo. En este caso, ¿el proceder del juez de Distrito es jurídicamente correcto?

Respuesta: No, dado que los laudos que emite la Procuraduría Federal del Consumidor, en su calidad
de árbitro, constituyen actos de autoridad para efectos del juicio de amparo, al ejercer facultades
decisorias a nombre del Estado y como ente público establece una relación de supra a subordinación
con los particulares que se someten voluntariamente al procedimiento arbitral, y crea, modifica o
extingue, por sí o ante sí, situaciones jurídicas que afectan la esfera legal de éstos.

Jurisprudencia 49/2001, registro 188,539 novena época, Suprema Corte de Justicia de la Nación,
contradicción de tesis 76/99-SS.

PROCURADURÍA FEDERAL DEL CONSUMIDOR. SUS LAUDOS ARBITRALES SON ACTOS DE


AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, sustentó la tesis 2a. XXXVI/99, de rubro: "AUTORIDAD PARA LOS EFECTOS
DEL AMPARO. TIENE ESE CARÁCTER UN ÓRGANO DEL ESTADO QUE AFECTA LA ESFERA
JURÍDICA DEL GOBERNADO EN RELACIONES JURÍDICAS QUE NO SE ENTABLAN ENTRE
PARTICULARES.", conforme a la cual, se sostuvo que la teoría general del derecho distingue entre

248
Materia Administrativa
relaciones jurídicas de coordinación, entabladas entre particulares en materias de derecho civil,
mercantil o laboral, requiriendo de la intervención de un tribunal ordinario con dichas competencias para
dirimir las controversias que se susciten entre las partes; de subordinación, entabladas entre
gobernantes y gobernados en materias de derecho público, donde la voluntad del gobernante se impone
directamente y de manera unilateral sin necesidad de la actuación de un tribunal, existiendo como límite
a su actuación las garantías individuales consagradas en la Constitución y las de supraordinación que se
entablan entre órganos del Estado; y que tales parámetros resultan útiles para distinguir a una autoridad
para efectos del amparo ya que, en primer lugar, no debe tratarse de un particular, sino de un órgano del
Estado que unilateralmente impone su voluntad en relaciones de supra a subordinación, regidas por el
derecho público, afectando la esfera jurídica del gobernado. Por consiguiente, los laudos que emite la
Procuraduría Federal del Consumidor, en su calidad de árbitro, constituyen actos de autoridad para
efectos del juicio de amparo, pues si bien es cierto que actúa por voluntad de las partes, también lo es
que ejerce facultades decisorias a nombre del Estado y como ente público establece una relación
de supra a subordinación con los particulares que se someten voluntariamente al procedimiento
arbitral, ya que al dirimir la cuestión debatida entre consumidor y proveedor, de manera unilateral
crea, modifica o extingue, por sí o ante sí, situaciones jurídicas que afectan la esfera legal de
éstos, sin necesidad de acudir a los órganos judiciales ni de obtener el consenso de la voluntad
del afectado."

216. Lea el artículo 28, párrafos sexto y séptimo, de la Constitución:

“El Estado tendrá un banco central que será autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su
administración. Su objetivo prioritario será procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda
nacional, fortaleciendo con ello la rectoría del desarrollo nacional que corresponde al Estado. Ninguna
autoridad podrá ordenar al banco conceder financiamiento.”
“No constituyen monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva, a través del banco
central en las áreas estratégicas de acuñación de moneda y emisión de billetes. El banco central, en los
términos que establezcan las leyes y con la intervención que corresponda a las autoridades
competentes, regulará los cambios, así como la intermediación y los servicios financieros, contando con
las atribuciones de autoridad necesarias para llevar a cabo dicha regulación y proveer a su observancia.
La conducción del banco estará a cargo de personas cuya designación será hecha por el Presidente de
la República con la aprobación de la Cámara de Senadores o de la Comisión Permanente, en su caso;
desempeñarán su encargo por períodos cuya duración y escalonamiento provean al ejercicio autónomo
de sus funciones; sólo podrán ser removidas por causa grave y no podrán tener ningún otro empleo,
cargo o comisión, con excepción de aquéllos en que actúen en representación del banco y de los no
remunerados en asociaciones docentes, científicas, culturales o de beneficiencia (sic). Las personas
encargadas de la conducción del banco central, podrán ser sujetos de juicio político conforme a lo
dispuesto por el artículo 110 de esta Constitución.”
De acuerdo a lo anterior, señale, ¿cuál es la naturaleza jurídica del Banco de México?

249
Materia Administrativa

Respuesta: Es una persona de derecho público con carácter autónomo, es decir, un órgano
constitucional autónomo, que constituye el banco central del país, se rige por los párrafos sexto y
séptimo del artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y tiene por finalidad
proveer a la economía del país de moneda nacional, por lo que en la consecución de dicha finalidad
tendrá como objetivo prioritario procurar la estabilidad del poder adquisitivo de dicha moneda; promover
el sano desarrollo del sistema financiero y propiciar el buen funcionamiento de los sistemas de pagos
(artículos 1° y 2° de la Ley del Banco de México).

Jurisprudencia 12/2008, registro 170,238, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, tomo XXVII, febrero de 2008, página 1871, controversia constitucional 32/2005.

ÓRGANOS CONSTITUCIONALES AUTÓNOMOS. SUS CARACTERÍSTICAS. Con motivo de la


evolución del concepto de distribución del poder público se han introducido en el sistema jurídico
mexicano, a través de diversas reformas constitucionales, órganos autónomos cuya actuación no
está sujeta ni atribuida a los depositarios tradicionales del poder público (Poderes Legislativo,
Ejecutivo y Judicial), a los que se les han encargado funciones estatales específicas, con el fin de
obtener una mayor especialización, agilización, control y transparencia para atender eficazmente
las demandas sociales; sin que con ello se altere o destruya la tradicional doctrina de la división de
poderes, pues la circunstancia de que los referidos organismos guarden autonomía e
independencia de los poderes primarios, no significa que no formen parte del Estado mexicano, ya
que su misión principal radica en atender necesidades torales tanto del Estado como de la
sociedad en general, conformándose como nuevos organismos que se encuentran a la par de los
órganos tradicionales. Ahora bien, aun cuando no existe algún precepto constitucional que regule la
existencia de los órganos constitucionales autónomos, éstos deben: a) estar establecidos y
configurados directamente en la Constitución; b) mantener con los otros órganos del Estado
relaciones de coordinación; c) contar con autonomía e independencia funcional y financiera; y, d)
atender funciones coyunturales del Estado que requieran ser eficazmente atendidas en beneficio de la
sociedad.

Jurisprudencia 20/2007, registro 172,456, controversia constitucional 31/2006.

ÓRGANOS CONSTITUCIONALES AUTÓNOMOS. NOTAS DISTINTIVAS Y CARACTERÍSTICAS. El


Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto de los órganos constitucionales
autónomos ha sostenido que: 1. Surgen bajo una idea de equilibrio constitucional basada en los
controles de poder, evolucionando así la teoría tradicional de la división de poderes dejándose de
concebir la organización del Estado derivada de los tres tradicionales (Ejecutivo, Legislativo y Judicial)
que, sin perder su esencia, debe considerarse como una distribución de funciones o competencias,
haciendo más eficaz el desarrollo de las actividades encomendadas al Estado. 2. Se establecieron en

250
Materia Administrativa
los textos constitucionales, dotándolos de garantías de actuación e independencia en su estructura
orgánica para que alcancen los fines para los que fueron creados, es decir, para que ejerzan una función
propia del Estado que por su especialización e importancia social requería autonomía de los clásicos
poderes del Estado. 3. La creación de este tipo de órganos no altera o destruye la teoría tradicional de la
división de poderes, pues la circunstancia de que los referidos órganos guarden autonomía e
independencia de los poderes primarios, no significa que no formen parte del Estado mexicano, pues su
misión principal radica en atender necesidades torales tanto del Estado como de la sociedad en general,
conformándose como nuevos organismos que se encuentran a la par de los órganos tradicionales.
Atento a lo anterior, las características esenciales de los órganos constitucionales autónomos son: a)
Deben estar establecidos directamente por la Constitución Federal; b) Deben mantener, con los otros
órganos del Estado, relaciones de coordinación; c) Deben contar con autonomía e independencia
funcional y financiera; y d) Deben atender funciones primarias u originarias del Estado que requieran ser
eficazmente atendidas en beneficio de la sociedad.

217. Una concesión federal es el acto administrativo discrecional que emite la autoridad
administrativa. Ahora bien, precise para qué efectos puede otorgarse una concesión federal.

Respuesta: Para permitir que personas diversas al Estado (particulares) puedan llevar a cabo la
prestación de servicios públicos, así como la explotación, uso o aprovechamiento de bienes del dominio
de la Federación.

Tesis aislada: P. XXXIV/2004, registro 180,926.

CONCESIONES. SE RIGEN POR LAS LEYES VINCULADAS CON SU OBJETO. El artículo 28 de la


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su décimo párrafo, establece que el Estado
podrá concesionar la prestación de servicios públicos, así como la explotación, uso o aprovechamiento
de bienes de dominio de la Federación, y que las leyes fijarán las modalidades y condiciones que
aseguren la eficacia en la prestación de dichos servicios y la utilización social de los bienes en uso o
explotación. El Estado en su calidad de concesionante y los particulares como concesionarios, deberán
sujetarse a las leyes que regulan el servicio público o los bienes concesionados, proporcionando el
marco de los derechos, obligaciones, límites y alcances de las partes en una concesión; ello genera
certidumbre para los gobernados respecto a las consecuencias de sus actos y acota las atribuciones de
las autoridades correspondientes para impedir actuaciones arbitrarias, con lo que se respeta la garantía
de seguridad jurídica consignada por los artículos 14 y 16 de la Constitución Federal. No es óbice a lo
anterior el hecho de que en el título de concesión se establezca que el concesionario quedará sujeto a
todas las leyes y ordenamientos expedidos con posterioridad al otorgamiento de ésta, puesto que se
entiende que sólo podrá estar sujeto a aquellas disposiciones u ordenamientos normativos que se
vinculen con el objeto de la concesión explotada, atendiendo al régimen de concesión de servicios y
bienes públicos previsto por el referido artículo 28 constitucional."

251
Materia Administrativa

218. Lea lo siguiente y, después, conteste la pregunta que se formula:


1. Utilidad pública.
2. Zona exclusiva.
3. Indemnización.
4. Reversión.
5. Asentamiento humano.
¿Cuáles de los números anteriores corresponden a las condiciones que deben satisfacerse para
que una expropiación se ajuste a lo previsto en el artículo 27 constitucional?

Respuesta: 1 y 3, pues el artículo 27 de la Constitución prevé que la expropiación de la propiedad


privada debe ser por causa de utilidad pública y mediante indemnización.

Jurisprudencia 38/2006, registro 175,592, del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

EXPROPIACIÓN. ES FACULTAD DEL CONGRESO DE LA UNIÓN Y DE LAS LEGISLATURAS DE


LOS ESTADOS ESTABLECER LEGALMENTE LAS CAUSAS DE UTILIDAD PÚBLICA QUE LA
JUSTIFIQUEN. El artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prevé
la expropiación de la propiedad privada por causa de utilidad pública y mediante indemnización,
así como que corresponde a las leyes de la Federación y de los Estados, en sus respectivos ámbitos
competenciales, señalar los casos en que sea de utilidad pública expropiar un bien, correspondiendo a la
autoridad administrativa realizar dicha declaración y fijar las reglas generales sobre el precio e
indemnización. Esto es, la expropiación constituye un acto de carácter administrativo mediante el cual se
priva a los particulares de la propiedad de un bien inmueble, en aras del interés, necesidad o utilidad
social, es decir, se trata de una figura a través de la cual el Estado logra determinados fines relacionados
con el interés colectivo, de ahí que se sujete la expropiación a causas de utilidad pública. Ahora bien,
toda vez que la Constitución Federal no establece un concepto de utilidad pública, el que por abstracto,
mutable y relativo es difícil de definir y sólo es determinable por las condiciones políticas, sociales y
económicas que imperen en cierta época y lugar, el Constituyente otorgó al Congreso de la Unión y a las
Legislaturas Estatales la facultad de establecer, en la ley y dentro de sus respectivos ámbitos de
competencia, las causas de esa utilidad pública que, en aras del bien común, sustenten el acto
administrativo expropiatorio.

219. Por regla general, ¿cuándo se configura una negativa ficta en términos del Código Fiscal de
la Federación?

Respuesta: Cuando las solicitudes formuladas ante las autoridades fiscales, dependencias o entidades
de la Administración Pública Federal sometidas a la jurisdicción del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa, no sean contestadas en un plazo de tres meses.

252
Materia Administrativa

Jurisprudencia 215/2007, registro 170,690, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,


contradicción de tesis 207/2007-SS.

NEGATIVA FICTA. SE CONFIGURA RESPECTO DE LAS AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS


FEDERALES SOMETIDAS A LA COMPETENCIA DEL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL
Y ADMINISTRATIVA. La negativa ficta no se limita a las instancias o peticiones formuladas a las
autoridades fiscales, previstas en el artículo 37 del Código Fiscal de la Federación, sino que también es
aplicable respecto de las solicitudes formuladas ante las dependencias o entidades de la Administración
Pública Federal sometidas a la jurisdicción del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa de
conformidad con el artículo 11, penúltimo párrafo de su Ley Orgánica. Lo anterior encuentra apoyo en el
desarrollo del procedimiento contencioso administrativo, el cual no sólo ha comprendido a las
autoridades fiscales sino también, en forma creciente, a las administrativas en general, pues las
resoluciones negativas fictas atribuidas a éstas han sido impugnadas ante el citado Tribunal en la
materia de su competencia, desde que éste fue creado, tendencia que se ha reforzado con los artículos
17 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo y 17, fracción I, de la Ley Federal de
Procedimiento Contencioso Administrativo, que acogieron esa figura respecto a las instancias o
peticiones formuladas a dichas autoridades y dispusieron la procedencia del juicio de nulidad contra las
resoluciones configuradas al efecto."

220. ¿Cuál es la naturaleza jurídica de los gastos de ejecución que son accesorios de las
contribuciones?

Respuesta: Son contribuciones. Los recargos, las sanciones, los gastos de ejecución y la indemnización
a que se refiere el séptimo párrafo del artículo 21 del Código Fiscal de la Federación, son accesorios de
las contribuciones y participan de la naturaleza de éstas (último párrafo del artículo 2° del Código Fiscal
de la Federación).

221. ¿Cuáles son los factores que determinan la actualización de las contribuciones?

Respuesta: El transcurso del tiempo y los cambios de precios en el país, a fin de dar el valor real al
monto de la contribución en el momento del pago para que el fisco reciba una suma equivalente a la que
hubiera recibido de haberse cubierto en tiempo la contribución.

Jurisprudencia 124/99, registro 192,901. Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

CONTRIBUCIONES. EL ARTÍCULO 21 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, QUE PREVÉ


LA ACTUALIZACIÓN DEL MONTO DE AQUÉLLAS, ADEMÁS DEL PAGO DE LOS RECARGOS, NO
ES INCONSTITUCIONAL. Establece el artículo 21 del Código Fiscal de la Federación que "Cuando no

253
Materia Administrativa
se cubran las contribuciones en la fecha o dentro del plazo fijado por las disposiciones fiscales, el monto
de las mismas se actualizará desde el mes en que debió hacerse el pago y hasta que el mismo se
efectúe, además deberán pagarse recargos en concepto de indemnización al fisco federal por la falta de
pago oportuno. ...". La naturaleza jurídica de los recargos y de la actualización del monto de las
contribuciones es diferente, pues aun cuando ambas figuras operen por no cubrirse las contribuciones
en la fecha o dentro del plazo fijado por las disposiciones fiscales, los recargos son accesorios de las
contribuciones y tienen por objeto indemnizar al fisco por la falta oportuna del pago, mientras que la
actualización opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el país a fin
de dar el valor real al monto de la contribución en el momento del pago para que el fisco reciba una
suma equivalente a la que hubiera recibido de haberse cubierto en tiempo la contribución, mas con ello
no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta oportuna de pago, concretamente por no haber
podido disponer en su momento de las cantidades de dinero derivadas del pago oportuno de las
contribuciones a fin de sufragar los gastos públicos; además, la cantidad actualizada conserva la
naturaleza de contribución. Por tanto, el artículo 21 del código citado no es inconstitucional pues no
establece doble indemnización por la falta oportuna del pago de las contribuciones.

222. Tratándose de materia fiscal, ¿qué se entiende por recargos?

Respuesta: Los recargos son accesorios de las contribuciones y tienen por objeto indemnizar al fisco
por la falta oportuna del pago por cada mes o fracción que transcurra a partir del día que debió hacerse
el pago hasta que se efectúe, aplicando una tasa legal específica.

Ver Tesis anterior.

223. Conforme al artículo 146 del Código Fiscal de la Federación, ¿a partir de qué momento se
inicia el término de cinco años para que opere la figura de la prescripción?

Respuesta: A partir de la fecha en que el pagode un crédito pudo ser legalmente exigido y es necesario
que exista resolución firme, debidamente notificada, que determine un crédito fiscal a cargo del
contribuyente.

Jurisprudencia 15/2000, registro 192,358, Suprema Corte de Justicia de la Nación, contradicción de tesis
11/99.

PRESCRIPCIÓN PREVISTA EN EL ARTÍCULO 146 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. EL


PLAZO PARA QUE SE INICIE ES LA FECHA EN QUE EL PAGO DE UN CRÉDITO DETERMINADO
PUDO SER LEGALMENTE EXIGIBLE. Conforme al mencionado artículo 146, el crédito fiscal se
extingue por prescripción en el término de cinco años. Ese término inicia a partir de la fecha en que el

254
Materia Administrativa
pago pudo ser legalmente exigido. Por ello, para que pueda iniciar el término de la prescripción,
es necesario que exista resolución firme, debidamente notificada, que determine un crédito fiscal
a cargo del contribuyente, y no puede sostenerse válidamente que cuando el contribuyente no
presenta su declaración estando obligado a ello, el término para la "prescripción" empieza a correr al día
siguiente en que concluyó el plazo para presentarla, pretendiendo que desde entonces resulta exigible
por la autoridad el crédito fiscal, ya que en tal supuesto lo que opera es la caducidad de las facultades
que tiene el fisco para determinar el crédito y la multa correspondiente. De otra manera no se entendería
que el mencionado ordenamiento legal distinguiera entre caducidad y prescripción y que el citado
artículo 146 aludiera al crédito fiscal y al pago que pueda ser legalmente exigido.

224. Conforme al criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿cuáles son los principios
que rigen la facultad reglamentaria del Presidente de la República?

Respuesta: El de reserva de ley y el de subordinación jerárquica a la misma. El primero prohíbe que en


el reglamento se aborden materias reservadas en exclusiva a las leyes del Congreso, como son las
relativas a la definición de los tipos penales, las causas de expropiación y la determinación de los
elementos de los tributos, mientras que el principio de subordinación jerárquica, exige que el reglamento
esté precedido por una ley cuyas disposiciones desarrolle, complemente o pormenorice y en las que
encuentre su justificación y medida.

Jurisprudencia 122/2007, registro 171,459, Suprema Corte de Justicia de la Nación.

FACULTAD REGLAMENTARIA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA. PRINCIPIOS QUE LA


RIGEN. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el artículo 89, fracción I, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, faculta al Presidente de la República para
expedir normas reglamentarias de las leyes emanadas del Congreso de la Unión, y aunque desde el
punto de vista material ambas normas son similares, aquéllas se distinguen de éstas, básicamente, en
que provienen de un órgano que al emitirlas no expresa la voluntad general, sino que está instituido para
acatarla en cuanto dimana del Legislativo, de donde, por definición, son normas subordinadas, de lo cual
se sigue que la facultad reglamentaria se rige por dos principios: el de reserva de ley y el de
subordinación jerárquica a la misma. El principio de reserva de ley que encuentra su justificación en la
necesidad de preservar los bienes jurídicos de mayor valía de los gobernados (tradicionalmente libertad
personal y propiedad), prohíbe que en el reglamento se aborden materias reservadas en exclusiva
a las leyes del Congreso, como son las relativas a la definición de los tipos penales, las causas
de expropiación y la determinación de los elementos de los tributos, mientras que el principio de
subordinación jerárquica, exige que el reglamento esté precedido por una ley cuyas
disposiciones desarrolle, complemente o pormenorice y en las que encuentre su justificación y
medida."

255
Materia Administrativa
225. Lea los siguientes preceptos. Artículo 131, segundo párrafo, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos: “El Ejecutivo podrá ser facultado por el Congreso de la Unión
para aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e importación,
expedidas por el propio Congreso, y para crear otras; así como para restringir y para prohibir las
importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos, artículos y efectos, cuando lo estime
urgente, a fin de regular el comercio exterior, la economía del país, la estabilidad de la
producción nacional, o de realizar cualquiera otro propósito, en beneficio del país. El propio
Ejecutivo al enviar al Congreso el Presupuesto Fiscal de cada año, someterá a su aprobación el
uso que hubiese hecho de la facultad concedida.” Artículo 4, fracción I, de la Ley de Comercio
Exterior: “El Ejecutivo Federal tendrá las siguientes facultades: I. Crear, aumentar, disminuir o
suprimir aranceles, mediante decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación, de
conformidad con lo establecido en el artículo 131 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos;”
Como se advierte, el Constituyente determinó que el Congreso de la Unión tiene la facultad de
delegar al Presidente de la República la potestad tributaria para legislar en materia de comercio
exterior (tarifas de exportación e importación), la cual es una facultad extraordinaria del Ejecutivo
Federal, reproducida en la Ley de Comercio Exterior. Ahora bien, conforme a la interpretación
que la Segunda Sala del Alto Tribunal realizó al precepto constitucional citado, ¿cuál es el
instrumento jurídico por el cual el Congreso de la Unión delega al Ejecutivo Federal la potestad
tributaria en materia de comercio exterior?

Respuesta: A través de la Ley de Comercio Exterior, conforme a la cual, el Ejecutivo Federal tiene
facultades para crear, aumentar, disminuir o suprimir aranceles, mediante decretos publicados en el
Diario Oficial de la Federación.

Jurisprudencia 121/2007, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo XXVI,
agosto de 2007, página 415.

COMERCIO EXTERIOR. LA LEY FEDERAL RELATIVA ES LA NORMA A TRAVÉS DE LA CUAL EL


CONGRESO DE LA UNIÓN DELEGÓ SU POTESTAD TRIBUTARIA AL TITULAR DEL EJECUTIVO
FEDERAL PARA REGULAR LAS MATERIAS ESTABLECIDAS EN EL ARTÍCULO 131, PÁRRAFO
SEGUNDO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. Conforme
al precepto constitucional citado, con el objeto de dotar al Estado de mecanismos jurídicos eficientes y
expeditos que le permitan encauzar las operaciones de comercio internacional en beneficio de la
economía nacional y responder con la diligencia necesaria a las fluctuaciones generadas en el
intercambio de bienes con el sector externo, el Congreso de la Unión puede facultarle al Ejecutivo
Federal aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e importación. Ahora bien,
si se atiende a que el artículo 4o., fracción I, de la Ley de Comercio Exterior establece que el
Ejecutivo Federal tiene facultades para "crear, aumentar, disminuir o suprimir aranceles,

256
Materia Administrativa
mediante decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación, de conformidad con lo
establecido en el artículo 131 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos", resulta
evidente que a través de dicha Ley el Congreso de la Unión expresamente delegó su potestad tributaria
al Presidente de la República para emitir disposiciones de observancia general en materia arancelaria o
no arancelaria, siguiendo los lineamientos contenidos en el precepto constitucional referido.

226. ¿Cuál es la naturaleza jurídica de las cuotas del seguro social y, cuáles son los principios
previstos en el artículo 31 constitucional que las rigen?

Respuesta: son contribuciones y se rigen por los principios tributarios.


Del examen de lo dispuesto en los artículos 2o. del Código Fiscal de la Federación y 260, 268, 269, 271
y demás relativos de la Ley del Seguro Social, se desprende que las cuotas al Seguro Social son
contribuciones, no sólo por la calificación formal que de ellas hace el primero de los preceptos citados, al
concebirlas como aportaciones de seguridad social a cargo de las personas que son substituidas por el
Estado en el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la ley en materia de seguridad social, o
de las personas que se benefician en forma especial por servicios de seguridad social proporcionados
por el mismo Estado sino que, por su naturaleza, son obligaciones fiscales que deben ceñirse a los
principios tributarios, ya que se advierte de la evolución legislativa que el Instituto Mexicano del Seguro
Social, constituido desde sus orígenes como un organismo público descentralizado de la Administración
Pública Federal, se convirtió en un organismo fiscal autónomo encargado de prestar el servicio público
de seguridad social, investido de la facultad de determinar los créditos a cargo de los sujetos obligados y
de cobrarlos a través del procedimiento económico-coactivo y que, por lo mismo, en su actuación debe
observar las mismas limitaciones que corresponden a la potestad tributaria en materia de
proporcionalidad, equidad, legalidad y destino al gasto público.

Jurisprudencia 18/95, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo II,
Septiembre de 1995, página 62.

SEGURO SOCIAL, CUOTAS DEL. SON CONTRIBUCIONES Y SE RIGEN POR LOS PRINCIPIOS DE
EQUIDAD Y PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIAS. Del examen de lo dispuesto en los artículos 2o.
del Código Fiscal de la Federación y 260, 268, 269, 271 y demás relativos de la Ley del Seguro Social,
se desprende que las cuotas al Seguro Social son contribuciones, no sólo por la calificación formal que
de ellas hace el primero de los preceptos citados, al concebirlas como aportaciones de seguridad social
a cargo de las personas que son substituidas por el Estado en el cumplimiento de las obligaciones
establecidas por la ley en materia de seguridad social, o de las personas que se benefician en forma
especial por servicios de seguridad social proporcionados por el mismo Estado sino que, por su
naturaleza, son obligaciones fiscales que deben ceñirse a los principios tributarios, ya que se advierte de
la evolución legislativa que el Instituto Mexicano del Seguro Social, constituido desde sus orígenes como
un organismo público descentralizado de la Administración Pública Federal, se convirtió en un organismo

257
Materia Administrativa
fiscal autónomo encargado de prestar el servicio público de seguridad social, investido de la facultad de
determinar los créditos a cargo de los sujetos obligados y de cobrarlos a través del procedimiento
económico-coactivo y que, por lo mismo, en su actuación debe observar las mismas limitaciones que
corresponden a la potestad tributaria en materia de proporcionalidad, equidad, legalidad y destino al
gasto público.

227. Suponga que para obtener el cumplimiento de una sentencia ejecutoriada, un juez de Distrito
dicta un acuerdo en el cual requiere a la autoridad responsable y la previene de que en caso de
incumplimiento, dará vista a la autoridad competente para informarle de su conducta contumaz a
fin de que dé inicio a un procedimiento administrativo de responsabilidad en su contra. En tal
caso, ¿es jurídicamente correcta la prevención que en esos términos formula el juez de Distrito?

Respuesta: No, porque tal actuación excede del marco jurídico previsto en los artículos 107, fracción
XVI, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 104 a 112 de la Ley de Amparo, que
establecen el procedimiento para lograr el cumplimiento de las sentencias protectoras y la facultad de los
juzgadores para evitar que las autoridades responsables lo eludan.

Jurisprudencia 199/2006, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo XXV,
enero de 2007, materia administrativa, página 525.

CUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DE AMPARO. A FIN DE LOGRARLO, EL JUZGADOR


DEBE AJUSTARSE AL PROCEDIMIENTO QUE LA LEY DE AMPARO PREVÉ, EL CUAL NO
DISPONE QUE SE DENUNCIE A LA RESPONSABLE CON LA AUTORIDAD COMPETENTE PARA
QUE INICIE UN PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE RESPONSABILIDADES EN SU CONTRA.
Los artículos 107, fracción XVI, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 104 a 112
de la Ley de Amparo establecen el procedimiento para lograr el cumplimiento de las sentencias
protectoras y la facultad de los juzgadores para evitar que las autoridades responsables lo eludan, como
son dictar las medidas necesarias para evitar el desacato por parte de la autoridad, haciendo los
requerimientos pertinentes a la responsable y a sus superiores jerárquicos, previniéndola que en caso de
no acatar lo ordenado en dicho fallo, se remitirá el expediente a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación para que analice si es el caso de separarla de su cargo y consignarla ante el Juez de Distrito;
determine los efectos precisos de la concesión, así como las autoridades encargadas de su
cumplimiento, y la medida en que cada una debe participar, considerando, en su caso, la procedencia de
un cumplimiento sustituto, y analizar si la realización de ciertos actos por parte de la responsable
trascienden al núcleo esencial de la obligación exigida, tomando en cuenta que el cumplimiento de las
sentencias es de orden público, lo que implica investigar y conocer los datos ciertos del promovente del
juicio, así como los actos que originaron la protección constitucional, entre otros. Sin embargo, dentro de
las indicadas medidas no se incluye la de prevenir a la autoridad responsable que en caso de no dar
cumplimiento a sus obligaciones se dará vista a la Secretaría de la Función Pública o a la Contraloría

258
Materia Administrativa
Interna del organismo, y hacer efectivo dicho apercibimiento, informando sobre su actitud contumaz con
la finalidad de que se dé inicio a un procedimiento de responsabilidades en su contra, conforme al
artículo 8o., fracciones I y V, de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos, ya que tal actuación excede del marco jurídico previsto en los numerales citados, y si bien es
deber del juzgador velar por el cumplimiento de la ejecutoria, esto no implica denunciar a la autoridad
para que se le inicie un procedimiento donde se analice si sus actos u omisiones constituyen una
responsabilidad administrativa.

228. Conforme a la Ley Aduanera, diga cuáles son los impuestos al comercio exterior.

Respuesta: General de importación, conforme a la tarifa de la ley respectiva y general de exportación,


conforme a la tarifa de la ley respectiva (artículo 51).

Jurisprudencia 61/98, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo VIII,
Septiembre de 1998, página 323, contradicción de tesis 22/97.

COMERCIO EXTERIOR. LAS ADMINISTRACIONES LOCALES DE AUDITORÍA FISCAL TIENEN


FACULTADES DE COMPROBACIÓN EN ESA MATERIA (REGLAMENTO INTERIOR DE LA
SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO EN VIGOR HASTA EL 11 DE SEPTIEMBRE DE
1996). De la armónica y teleológica interpretación de las diversas fracciones del artículo 111, apartado B,
del Reglamento Interior de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de acuerdo con el texto que fue
reformado por decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del veinticinco de enero de mil
novecientos noventa y tres, vigente hasta al once de septiembre de mil novecientos noventa y seis, en
particular, de sus fracciones IV, V, VII, XII y XIII, se desprende que las Administraciones Locales de
Auditoría Fiscal cuentan con facultades de comprobación del cumplimiento de obligaciones tributarias al
comercio exterior, incluido el correcto pago de impuestos y cuotas compensatorias, así como facultades
de determinación en esos aspectos, encontrándose, además, dotadas del poder para tramitar y resolver
los procedimientos aduaneros que deriven del ejercicio de sus facultades de comprobación de
cumplimiento de obligaciones fiscales, obviamente, relativas al comercio exterior, o del ejercicio de las
facultades de comprobación de las aduanas de su circunscripción territorial. Por consiguiente, al tener
facultades para comprobar el cumplimiento de las obligaciones tributarias al comercio exterior, es
inconcuso que pueden revisar la exactitud de los datos contenidos en los documentos relativos a ese
cumplimiento, llámense declaraciones, pedimentos o dictámenes y, además, determinar, ya sea el pago
correcto de los impuestos al comercio exterior o de las cuotas compensatorias que también pertenecen
a esa materia.

229. De acuerdo con el Código Fiscal de la Federación, ¿cuándo se suspende el plazo de cinco
años para que opere la caducidad?

259
Materia Administrativa
Respuesta: Se suspende el plazo cuando la autoridad fiscal ejerza sus facultades de comprobación;
cuando se interponga cualquier medio de defensa, independientemente del sentido de la resolución; o
bien, cuando el contribuyente haya desocupado fiscal sin aviso correspondiente.

Jurisprudencia 42/2001, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo XIV,
septiembre de 2001, página 465, contradicción de tesis 25/2001-SS.

CADUCIDAD EN MATERIA FISCAL. SE SUSPENDE EL PLAZO CUANDO SE HACE VALER


CUALQUIER MEDIO DE DEFENSA, INDEPENDIENTEMENTE DEL SENTIDO DE LA RESOLUCIÓN
QUE LE RECAIGA. El artículo 67 del Código Fiscal de la Federación señala, en el cuarto párrafo de su
fracción IV, que el plazo establecido en dicho artículo para que opere la caducidad de las facultades de
las autoridades fiscales para determinar omisiones e imponer sanciones, no está sujeto a interrupción y
que sólo se suspenderá cuando se ejerzan las facultades de comprobación de las autoridades fiscales a
que se refieren las fracciones II, III y IV del artículo 42 de la misma ley, o cuando se interponga algún
recurso administrativo o juicio. En esta segunda hipótesis la suspensión opera con la sola interposición
del medio de defensa, es decir, con independencia de lo que se resuelva en el recurso administrativo o
juicio; ello, atendiendo a que la norma en comento no condiciona su actualización a lo que resuelva el
órgano jurisdiccional. Por tal motivo, si la ley no distingue, no es dable hacerlo al juzgador y, en
consecuencia, lo que debe corroborarse en los casos en que se alegue la suspensión del plazo de
caducidad de las facultades legales de comprobación de las autoridades fiscales, será comprobar la
existencia del medio de defensa y computar el término de cinco años excluyendo el tiempo de
suspensión que se haya generado por la interposición del recurso o juicio respectivo. Lo anterior, en
virtud de que la suspensión implica que el periodo transcurrido hasta antes de que acontezca el evento
suspensor no se pierde sino que se acumula al que transcurra una vez extinguido el señalado evento.

"Artículo 67. ….El plazo señalado en este artículo no está sujeto a interrupción y sólo se suspenderá
cuando se ejerzan las facultades de comprobación de las autoridades fiscales a que se refieren las
fracciones II, III y IV del artículo 42 de este Código; cuando se interponga algún recurso administrativo o
juicio; o cuando las autoridades fiscales no puedan iniciar el ejercicio de sus facultades de comprobación
en virtud de que el contribuyente hubiera desocupado su domicilio fiscal sin haber presentado el aviso de
cambio correspondiente o cuando hubiere señalado de manera incorrecta su domicilio fiscal. En estos
dos últimos casos, se reiniciará el cómputo del plazo de caducidad a partir de la fecha en la que se
localice al contribuyente. Asimismo, el plazo a que hace referencia este artículo se suspenderá en los
casos de huelga, a partir de que se suspenda temporalmente el trabajo y hasta que termine la huelga y
en el de fallecimiento del contribuyente, hasta en tanto se designe al representante legal de la sucesión.
Igualmente se suspenderá el plazo a que se refiere este artículo, respecto de la sociedad que teniendo
el carácter de controladora consolide su resultado fiscal en los términos de lo dispuesto por la Ley del
Impuesto sobre la Renta, cuando las autoridades fiscales ejerzan sus facultades de comprobación
respecto de alguna de las sociedades que tengan el carácter de controlada de dicha sociedad

260
Materia Administrativa
controladora.--- El plazo de caducidad que se suspende con motivo del ejercicio de las facultades de
comprobación antes mencionadas inicia con la notificación de su ejercicio y concluye cuando se notifique
la resolución definitiva por parte de la autoridad fiscal o cuando concluya el plazo que establece el
artículo 50 de este Código para emitirla. De no emitirse la resolución, se entenderá que no hubo
suspensión.--- En todo caso, el plazo de caducidad que se suspende con motivo del ejercicio de las
facultades de comprobación, adicionado con el plazo por el que no se suspende dicha caducidad, no
podrá exceder de diez años. Tratándose de visitas domiciliarias, de revisión de la contabilidad en las
oficinas de las propias autoridades o de la revisión de dictámenes, el plazo de caducidad que se
suspende con motivo del ejercicio de las facultades de comprobación, adicionado con el plazo por el que
no se suspende dicha caducidad, no podrá exceder de seis años con seis meses o de siete años, según
corresponda.

230. En materia de comercio exterior, ¿qué se entiende por pedimento?

Respuesta: Es una especie de declaración fiscal, relativa a obligaciones tributarias en materia de


comercio exterior.

Jurisprudencia 62/98, novena época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo VIII,
septiembre de 1998, página 365.

PEDIMENTO. ES UNA ESPECIE DE DECLARACIÓN FISCAL, RELATIVA A OBLIGACIONES


TRIBUTARIAS EN MATERIA DE COMERCIO EXTERIOR. El término declaración fiscal constituye
cualquier expresión escrita relativa al cumplimiento de una obligación tributaria que realiza el sujeto
pasivo ante la autoridad hacendaria, mientras que el pedimento es una especie de declaración fiscal
relativa al cumplimiento de obligaciones tributarias en materia de comercio exterior, por medio del cual
sea el importador o el exportador manifiestan a la autoridad aduanera, en forma escrita, la mercancía a
introducir o a enviar fuera del territorio nacional, la clasificación arancelaria, el valor normal o comercial,
los impuestos a pagar, y el régimen aduanero al que se destinarán las mercancías. Por consiguiente,
debe aceptarse que dentro del contexto de declaraciones en materia de impuestos federales, se
encuentran los pedimentos.

231. Tratándose de materia fiscal, ¿qué se entiende por aprovechamientos?

Respuesta: Son ingresos que percibe el Estado por funciones de derecho público, distintos de los que
obtiene por contribuciones o ingresos derivados de financiamientos y de los que obtienen los organismos
descentralizados y las empresas de participación estatal. Son multas no fiscales.

Jurisprudencia 50/2003, registro 184,085.

261
Materia Administrativa
MULTAS IMPUESTAS POR EL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN. SON
APROVECHAMIENTOS QUE CONSTITUYEN UN CRÉDITO FISCAL. Las multas que impone el Poder
Judicial de la Federación pertenecen al rubro de aprovechamientos federales, según lo dispuesto en el
artículo 3o. del Código Fiscal de la Federación, ya que constituyen ingresos que percibe el Estado por
funciones de derecho público, distintos de los que obtiene por contribuciones o ingresos derivados de
financiamientos y de los que obtienen los organismos descentralizados y las empresas de participación
estatal, lo que se corrobora por el hecho de que dentro de la clasificación que el artículo 2o. del propio
Código hace de las contribuciones en impuestos, aportaciones de seguridad social, contribuciones de
mejoras y derechos, no están comprendidas aquellas multas, ni tampoco como accesorios de las
contribuciones, ya que su imposición no tiene origen en el ejercicio de la potestad tributaria, sino en
facultades admonitorias y sancionatorias, establecidas legalmente por la inobservancia, violación o
abuso de deberes relacionados con el acceso, procuración y administración de justicia, a cargo de los
gobernados y de las autoridades. En ese sentido, estrictamente deben conceptuarse como multas no
fiscales, pero que dan lugar a un crédito fiscal, pues los créditos fiscales que el Estado o sus organismos
descentralizados tienen derecho a percibir, pueden provenir, entre otros rubros, de los
aprovechamientos, según lo señala el numeral 4o. de dicho Código; por tanto, si las multas impuestas
por el Poder Judicial de la Federación tienen carácter de aprovechamientos, es incuestionable que,
determinadas en cantidad líquida, constituyen un crédito fiscal y el Estado está facultado para proceder a
su cobro, inclusive a través del procedimiento administrativo de ejecución previsto en el capítulo tercero
del título quinto del referido Código.

232. ¿Cuál es la autoridad facultada para condonar el pago de contribuciones y sus accesorios,
mediante resoluciones de carácter general, en casos de fuerza mayor que perjudiquen
gravemente a alguna región del país o a alguna rama de la actividad económica?

Respuesta: El Presidente de la República.

Jurisprudencia 29/2002, registro: 186,657, controversia constitucional 32/2002.

BENEFICIOS FISCALES. EL EJERCICIO DE LA FACULTAD QUE OTORGA AL EJECUTIVO


FEDERAL EL ARTÍCULO 39, FRACCIÓN I, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, DEBE
MOTIVARSE DEBIDAMENTE. El artículo 39, fracción I, del Código Fiscal de la Federación faculta al
Poder Ejecutivo Federal, entre otros supuestos, para que mediante resoluciones de carácter general
libere temporalmente del pago de contribuciones a ciertas regiones o grupos de personas cuando, a
causa de fenómenos naturales, económicos o sociales que el órgano legislativo no estuvo en posibilidad
de prever o conocer al establecer el tributo, se haya afectado o pueda afectarse la situación económica
de alguna región del país, de una rama de actividad, la producción o venta de productos o la realización
de una actividad, pero en virtud de que esa facultad otorgada al Poder Ejecutivo no implica la de
establecer exenciones en sentido fiscal, ha de concluirse que la determinación que tome de liberar del

262
Materia Administrativa
pago de una contribución y sus accesorios a determinados contribuyentes o regiones, debe justificarse
motivándola en alguno de los supuestos mencionados.

233. El artículo 31, fracción III, párrafo segundo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (reformado
mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el primero de diciembre de dos
mil cuatro) establece: “Las deducciones autorizadas en este Título deberán reunir los siguientes
requisitos: (…) III. (…) Tratándose del consumo de combustible para vehículos marítimos, aéreos
y terrestres, el pago deberá efectuarse mediante cheque nominativo del contribuyente, tarjeta de
crédito, de débito o de servicios, a través de los monederos electrónicos a que se refiere el
párrafo anterior, aun cuando dichos consumos no excedan el monto de $2,000.00.” De lo anterior
se obtiene que para deducir el pago por el consumo de combustible, los contribuyentes deben
efectuar dicho pago a través de alguno de los medios que indica el precepto trascrito, incluso
cuando el monto no exceda de $2,000.00. Lo anterior implica que los contribuyentes que efectúan
pagos para obtener otro tipo de bienes, también en montos inferiores a $2,000.00, no están
obligados a utilizar alguno de los medios de pago que señala el precepto invocado, para que tal
pago pueda legalmente ser deducible. Ahora bien, conforme al criterio de la Segunda Sala del
Alto Tribunal, señale si tal disposición vulnera alguno de los principios tributarios previstos en el
artículo 31, fracción IV constitucional.

Respuesta: No transgrede ningún principio (ni equidad ni proporcionalidad tributaria), porque no se


limita el derecho sel contribuyente a efectuar deducciones, o porque no se trata de contribuyentes que
esten en una situación similar, ya que los sujetos se colocan ante dos gastos que se distinguen entre sí,
por su naturaleza.

a) Jurisprudencia 127/2007, novena época, Semanario Judicial de la Federación y s