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Análisis del título III capítulo 1 del régimen económico

de la constitución política del Perú.


Autor: Vianca Noemi Hernandez Gamboa

La constitución política del Perú regula el estado del derecho del país. Es el más alto
nivel en normas legales y de allí se desarrollan las demás leyes; ninguna puede estar en contra
de la constitución, pues se podría declarar inconstitucional. Aquí se analizarán los artículos
insertados en el primer capítulo del régimen económico para el cual nos ayude a entender y
comprender las normal legales por el cual se rige el Perú.
En la constitución vigente desde el año 1993, encontramos los siguientes artículos.

Artículo 58.- INICIATIVA PRIVADA. ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO

La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado. Bajo este
régimen, el estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las áreas de promoción
de empleo, salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura.

Este articulo menciona que somos libre de ejercer todos los agentes económicos con el
fin de desarrollar sus actividades sin ninguna complicación, siempre y cuando todo este
conforme a la ley. El sector privado es el principal impulsor del desarrollo de las naciones,
tiene una amplia facilidad y se desenvuelve en una economía social de mercado, regulada por
las leyes de la oferta y la demanda, entre los que venden y compran y que fijan libremente el
precio.

Cuando hablamos de economía social, se refiere a la búsqueda del bien común,


principalmente a las personas de bajos recursos y con limitada oportunidades para conseguir
un empleo o pequeños trabajos que muchas veces son pagados por días. Y de esa manera bajar
el precio de los productos para que estén al alcance de su economía, sobre todo los de primera
necesidad.

El estado cuenta con l tarea de orientar al país, para lo cual deben apoyar al inversionista
con el fin que ellos desarrollen sus actividades dentro del país. Lo primordial para ellos debe
ser los empleos en salud, educación, seguridad, servicios públicos y la infraestructura, cuya
solución puede estar en la creación de nuevos empleos, el incremento y equipamiento de
hospitales y centros asistenciales, en los sectores de mayor incidencia poblacional; en la
construcción de escuelas en las zonas donde nunca han existido; otorgando prestaciones
adecuadas y procurando dar un mejor servicio dentro de la administración pública.
Artículo 59.- ROL ECONÓMICO DEL ESTADO

El Estado estimula la creación de riqueza y garantiza la libertad de trabajo y la libertad


de empresa, comercio e industria. El ejercicio de estas libertades no debe ser lesivo a la moral,
ni a la salud, ni a la seguridad pública. El Estado brinda oportunidades de superación a los
sectores que sufren cualquier desigualdad; en tal sentido, promueve las pequeñas empresas en
todas sus modalidades.

El Perú es consciente que las riquezas es el soporte del país, pues posee un buen
potencial, entre ello la minería, la pesca, la agricultura, además de otros recursos naturales
importantes, cuyo cuidado y fomentación de ello le corresponde al estado y este considera que
la minería es una de las actividades mas primordiales de ingreso económico.
La libertad de trabajo y empresa, comercio e industrias, son necesarios para crear
riquezas, ya que facilita el camino para que los inversionistas crees sus negocios y empresas

El estado debe de procurar que todos los ciudadanos tengas la misma oportunidad al
momento de crear sus pequeñas empresas ya que esto origina fuentes de trabajo, y así poder
aliviar el desempleo, también el estado debe de facilitar líneas de créditos y con bajos interés a
los microempresarios con el fin de tener un crecimiento rápido.

Artículo 60.- PLURALISMO ECONÓMICO

El Estado reconoce el pluralismo económico. La economía nacional se sustenta en la


coexistencia de diversas formas de propiedad y de empresa.

Sólo autorizado por ley expresa, el Estado puede realizar subsidiariamente actividad
empresarial, directa o indirecta, por razón de alto interés público o de manifiesta conveniencia
nacional.

La actividad empresarial, pública o no pública, recibe el mismo tratamiento legal.

La economía nacional es sustentada por l coexistencia de distintas formas de propiedad


y de empresa, lo que significa, que todas las empresas son necesarias para el impulso del
desarrollo nacional y por ende, tanto el sector publico y privado ya sea nacional o extranjera o
en cualquiera de las formas que permitan tanto la ley general de sociedad como la ley general
de cooperativas y las empresas estatales que se rigen por su propias leyes.
Artículo 61.- LIBRE COMPETENCIA

El Estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda práctica que la limite y el
abuso de posiciones dominantes o monopólicas. Ninguna ley ni concertación puede autorizar ni
establecer monopolios.

La prensa, la radio, la televisión y los demás medios de expresión y comunicación social;


y, en general, las empresas, los bienes y servicios relacionados con la libertad de expresión y de
comunicación, no pueden ser objeto de exclusividad, monopolio ni acaparamiento, directa ni
indirectamente, por parte del Estado ni de particulares.

La competencia es la contienda o disputa que se dan entre las empresas que ofrecen un
producto y/o servicio, sim embrago la libre competencia hacer que los consumidores tengan
una amplia elección de precios para seleccionar el cual mejor le convenga. Naturalmente el
público siempre va ha preferir los productos de mejor calidad a un precio bajo.

El estado combate la practica de monopolizar el mercado ya que las mayorías de


empresas al no tener competidor tienden a elevar el precio de sus productos de una manera
exagerada para el consumidor.

Lo más importante de este articulo es que especifica que hay normas en la cuales el
estado y las empresas privadas no tienen permitido ejercer exclusividad aparcamiento y/o
monopolio de los medios de comunicación oral y escrito.

Artículo 62.- LIBERTAD DE CONTRATACIÓN

La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las
normas vigentes al tiempo del contrato. Los términos contractuales no pueden ser modificados
por leyes u otras disposiciones de cualquier clase. Los conflictos derivados de la relación
contractual sólo se solucionan en la vía arbitral o en la judicial, según los mecanismos de
protección previstos en el contrato o contemplados en la ley.

Mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No


pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que se refiere el párrafo
precedente.

Según lo indicado en el artículo, no existe ninguna restricción en la contratación, por lo


cual los involucrados en dicho negocio jurídico pueden llegar a un acuerdo con las normas
vigentes, siempre y cuando sea un movimiento licito y que no alteren las leyes del orden
público.

En caso de haber un conflicto dentro de la relación contractual, esta se soluciona de


marera judicial y arbitral de acuerdo las normas establecidas en el mismo contrato o ley.

Los contratos brindan garantías y seguridades a los inversionistas nacionales o


extranjeros ya que, según lo dicho en el artículo, estos no pueden ser modificados
legislativamente.

Artículo 63.- INVERSIÓN NACIONAL Y EXTRANJERA

La inversión nacional y la extranjera se sujetan a las mismas condiciones. La producción


de bienes y servicios y el comercio exterior son libres. Si otro país o países adoptan medidas
proteccionistas o discriminatorias que perjudiquen el interés nacional, el Estado puede, en
defensa de éste, adoptar medidas análogas.

En todo contrato del Estado y de las personas de derecho público con extranjeros
domiciliados consta el sometimiento de éstos a las leyes y órganos jurisdiccionales de la
República y su renuncia a toda reclamación diplomática. Pueden ser exceptuados de la
jurisdicción nacional los contratos de carácter financiero

El Estado y las demás personas de derecho público pueden someter las controversias
derivadas de relación contractual a tribunales constituidos en virtud de tratados en vigor. Pueden
también someterlas a arbitraje nacional o internacional, en la forma en que lo disponga la ley.

Se dan las mismas condiciones contractuales tanto en la inversión nacional como la


extranjera, lo cual implica que no se presentan criterios preferenciales a la inversión nacional,
la cual es muy saludable, pues con la discriminación que existía, los inversionistas extranjeros
no arriesgaban sus capitales.

En cuanto a la producción de bienes y servicios y el comercio exterior, existe amplia


libertad.
La primera parte de este artículo contempla la adopción de medidas similares, en el
supuesto que otros países adoptaran medidas proteccionistas o discriminatorias que
perjudiquen el interés nacional.

Cuando en la contratación del Estado y de las personas de derecho público intervienen


extranjeros domiciliados deben someterse a las leyes de la república y por consiguiente
renunciar a cualquier reclamación que puedan efectuar por la vía diplomática, con la única
excepción de los contratos financieros.

La última parte del artículo se ocupa del sometimiento de las controversias


contractuales a tribunales establecidos según los tratados; y asimismo puedan someterla a
arbitraje nacional o internacional.
Las empresas estatales de derecho privado o de economía mixta, directamente, pueden
acordar que los contratos que celebren con extranjeros o que se refieran a sus bienes, sean
sometidos a arbitraje internacional dentro y fuera del país.

Artículo 64.- MONEDA EXTRANJERA

El Estado garantiza la libre tenencia y disposición de moneda extranjera.

Este artículo significa que puede hacerse uso de diferentes tipos de moneda de
procedencia extraterritorial, tales como el dólar americano y el canadiense, el yen, el rublo, la
libra esterlina, etc.

Asimismo, se pueden contraer obligaciones en moneda extranjera y cuyo pago puede


hacerse en moneda nacional, al tipo de cambio de venta del día y lugar del vencimiento de la
obligación.

Artículo 65.- DEFENSA DE LOS CONSUMIDORES Y USUARIOS

El Estado defiende el interés de los consumidores y usuarios. Para tal efecto garantiza
el derecho a la información sobre los bienes y servicios que se encuentran a su disposición en
el mercado. Asimismo, vela, en particular, por la salud y la seguridad de la población.

Los consumidores y usuarios deben ser defendidos por el Estado. El cumplimiento de


este anhelo radica en que el Estado debe garantizar el derecho a la información sobre los bienes
y servicios que se ofrecen en el mercado, a fin de que adquieran lo que más les convenga
confrontando calidad y precio.

Otra obligación del Estado es preocuparse de la salud y de la seguridad de la población,


para lo cual debe dictar las medidas que controlen la calidad de los productos; limitando la
producción de elementos dañinos a la salud.

En defensa de los consumidores, interviene el Instituto Nacional de la Defensa de la


Competencia y Protección de la Propiedad Intelectual.