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Whale done….Bien hecho!!,(metafóricamente en español). Ken Blanchard.

Un libro de Ken Blanchard que cuenta la historia del entrenamiento de una orca asesina de 5,000
kilos, y está adaptada de tal modo que aprendamos un poco de administración de empresas
enfocándonos a las actitudes tanto de los demás como de nosotros mismos y optando por
siempre reconocer el trabajo que este Whale Done…una metáfora de la palabra WellDone en
ingles ¡Bien Hecho!.

¡Bien Hecho! El relato de Wes Kingsley sobre una experiencia en la rama de la administración de
empresas que comienza con un peculiar maestro “Shamu” una ballena asesina que es la
atracción en el parque acuático Sea World en Orlando, recuerda a Keiko y la película, de ese
animal hablamos.

Todo tiene inicio con las vacaciones de Wes Kingsley un directivo que tenía problemas para
causar mejores impactos en sus relaciones laborales y con su familia, al ser persuadido de asistir
al espectáculo de una ballena , Wes queda asombrado de observar a esas increíbles criaturas
saltar y hundirse en el agua, e incluso transportar a sus entrenadores sobre el lomo, un hecho
que le lleva a hacerse la siguiente pregunta ¿Cómo las habían entrenado para realizar
semejantes hazañas y experimentar, además un placer tan evidente?.

Después de un dramático inicio, la multitud presenció una increíble serie de saltos y zambullidas
acrobáticas realizada por un trio de ballenas; un macho de 5,000 kilos y dos hembras de 2,500
kilos. Los imponentes mamíferos, que son uno de los depredadores más temidos de los océanos,
saludaron a la audiencia con sus aletas pectorales, permitieron que los entrenadores “hicieran
surfing” y mantuvieran el equilibrio sobre sus lomos y, con los fuertes movimientos de sus
enormes colas, salpicaron las primeras diez filas de los espectadores. Las carcajadas, las
exclamaciones y los estruendosos aplausos evidenciaban el deleite del público.

En la mente de Wes solo estaba una perturbadora pregunta después de ver aquel maravilloso
espectáculo, ¿Cuál es el secreto?, pregunta que fueron presentadas al entrenador seguida de
¿Cómo engaña a estos animales para que hagan lo que usted quiere? Y ¿Los hace pasar hambre?,
pensando en los experimentos con los perros de pavlov.

Era evidente el desagrado del entrenador al escuchar aquellas preguntas y responde – NO los
engañamos y no los hacemos pasar hambre… Dave, el hombre del espectáculo hizo saber a Wes
que el verdadero entrenador era Shamu la ballena, ¿Me está diciendo que a usted lo entreno
un animal? -Pregunto Wes con incredibilidad. Shamu es una de las orcas más grandes que viven
en parques zoológicos. En cuanto a quien entrena a quien, se lo diré de esta manera: cuando
uno está tratando con un animal que pesa más de 5,000 kilos y no habla su idioma, es preciso
aprender mucho.

Supongo que si no aprende las lecciones usted no lo obliga a pararse en un rincón – infirió Wes.
-Tiene toda la razón. Una de las cosas que aprendimos rápidamente fue que no tiene mucho
sentido castigar a una ballena y luego pedirle a un entrenador que se meta al agua con ella.

-Shamu nos enseñó a ser pacientes; Shamu no iba a hacer nada que yo u otro entrenador le
pidiera sino cuando nos tuviera confianza. Lo único que hacemos es cerciorarnos de que no pase
hambre; luego nos metemos al agua y jugamos con ella hasta que este convencida de que no
queremos hacerle ningún daño. Toma mucho tiempo construir una relación de confianza y
amistad con cada una de las ballenas – comento Dave -. Esa confianza y amistad son la base del
espectáculo que usted acaba de ver.

Cuando no se hace algo bien simplemente se redirecciona hacia algo distinto, cuanta más
atención se preste a un comportamiento, más se repetirá. Dave – Procuramos persuadir a los
animales de que nos consideren como amigos, una vez entablada la amistad, tratamos de
averiguar en qué punto nosotros y esos animales en particular nos podemos encontrar sobre
una base de confianza y entendimiento mutuos. Estudiamos sus patrones de comportamiento
para descubrir que les gusta, si no hay una respuesta positiva por parte del animal es señal de
que los que necesitan una mayor educación somos nosotros.

Hasta este punto quedaba entendido por Wes que, si no quiere alentar un comportamiento
inapropiado, no se debe gastar mucho tiempo en él, en vez de eso la energía se debe
redireccionar. Después del redireccionamiento, se debe procurar detectar algo que hace bien
para poder poner énfasis en eso y recompensarlo con algo que le agrade.

Lo que necesitamos como gerentes, directores de equipo y padres es saber cómo enfocarnos
en las cualidades brillantes, nobles y maravillosas de las personas con quienes trabajamos.

Anne Marie era una influyente conferencista y principal alentadora de esta interesante disciplina
gerencial basada en el comportamiento, que al parecer estaba dando muy buenos resultados a
las empresas que ella consultaba, posteriormente al ver el interés de Wes, no tuvo objeción de
invitarlo a una de sus conferencias y a reunirse personalmente para tratar cualquier duda.

Anne explico detenidamente que la intención del redireccionamiento es poder generar una
respuesta positiva. En dado caso de que una persona siga con un problema de actitud tiene que
saber de manera muy clara que lo que está haciendo es inaceptable. Aun así, la respuesta
negativa a las acciones solamente se debe de utilizar como último recurso; se le dice a la persona
de inmediato que lo que hizo es inaceptable, y se menciona también el impacto negativo de la
acción y sobre lo que usted siente al respecto; decepción, frustración, confusión etc.

Después de la conferencia que ofreció Anne; Wes platico con ella directamente expresando las
inconformidades de las que destacó el hecho de que no debería estar manipulando a las
personas para que siempre trabajen bien, Anne respondió; -Así es. Lo ideal es que la gente
comience a encontrarse a si misma haciendo las cosas bien y que actúe de acuerdo con eso.
Existen distintas maneras de llegar a este resultado. Después de dar muchas respuestas ¡BIEN
HECHO!, puede comenzar a hacer comentarios como: “Apuesto a que se sintió muy bien cuando
termino ese proyecto a tiempo” ó “debe sentirse orgulloso de lo que hizo con ese informe”,
incluso cuando puede percibir que alguien está satisfecho con su desempeño, puede decir:
“Cuénteme como se siente” posteriormente escuche lo que dice y refuerce su sentido de orgullo
y logro, es decir, usar el refuerzo positivo.

Hoy en día, cualquier nuevo avance empresarial, ya sea en una innovación tecnológica o un
servicio, o una estrategia de fijación de precios, se conoce de inmediato y la competencia lo
imita. Eso significa que la única ventaja competitiva verdadera es la relación con los subalternos.
Si estos confían en usted, lo respetan y creen en sus metas, querrán complacer a sus clientes.

Lo único que la competencia no le podrá robar es la relación con su gente, y la relación de esta
con sus clientes.

Otro de los puntos importantes que Wes habló con Anne es que uno nunca debe de dar
respuestas, ¡Bien Hecho! De una forma mecánica. Si la gente sospecha que las respuestas
positivas no son sinceras, tómese el tiempo necesario para demostrar lo contrario. Anticipe la
reacción de su equipo y sea honesto con ellos. Admita que ha sido demasiado negativo y que
quiere cambiar de actitud. Comparta el método ¡Bien Hecho! Con ellos y pídales que le ayuden,
en síntesis, este método de dirección es lo mismo que explica Dale Carnegie en su libro Como
ganar amigos e influir sobre las personas…la base del liderazgo.

Wes no solo tenía problemas en su trabajo, sino que pasaba por una situación muy similar en su
casa; manteniendo problemas de actitud con sus hijos y peleas con su esposa que habían hecho
de su familia un tema muy delicado de tratar. Dave menciono a Wes que cuando los niños
empiezan con el pie izquierdo, muchas veces aprenden que la única forma de robar atención de
los padres es portándose mal, o recortándose el cabello de forma extravagante o haciendo una
pataleta. Si uno no utiliza el método de ¡Bien Hecho! Con todos los hijos, la situación termina
por desequilibrarse. Redireccionar y dar respuestas ¡Bien Hecho! Por hacer las cosas “mas o
menos” bien son la clave para cambiar el comportamiento inapropiado.

Tras ver el problema en que estaba sumergido Wes con su familia , decidió incluirla en este
método para que mutuamente se apoyaran y obtuvieran mejores resultados, de igual manera,
Wes decidió llevar a su familia a presenciar un show de la popular ballena Shamu y utilizar el
pase que Dave antiguamente le había ofrecido para acceder al área de entrenamiento del
parque acuático y que tomaran una de las interesantes charlas de las que Dave se había
distinguido. Todo esto acabo con muy buenos resultados.

Les gustó la idea de prestar atención a las cosas buenas que hacen las ballenas, y no a sus
actitudes necias. Si uno se enfoca en las acciones que desea tendrá más de ellas. A pesar de ser
una gran técnica de gerenciamiento lleva tiempo implementarla para que de buenos resultados;
en la casa de Wes todo iba de maravilla, pero en el trabajo se hablaba demasiado del mal que
las relaciones se relajen podrían representar y más por el hecho de una baja en las ventas de sus
empleados. Wes apoyado de alguno de sus compañeros no desistieron en demostrar que la
técnica del ¡Bien Hecho! Podría lograr buenas cosas.

Cuando todo iba mejorando; Wes se dio cuenta de que había hecho bien en no desistir al miedo
que supondría un fracaso de la operación, su familia funcionaba muy bien, habían transmitido a
conocidos y amigos la técnica del ¡Bien Hecho! Y habían contribuido en mejorar las relaciones
de los demás. Esas eran razones para sentirse orgulloso por un logro.

Al final del libro, Wes llega a demostrar a su jefe la eficacia de sus métodos, su jefe termino
felicitándolo por expandir este método a más áreas y terminando con un efusivo.

Wes ¡Bien Hecho!!!

WHALE DONE!!

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