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Literatura

El gigante egoísta
Oscar Wilde

Luisa Paulina Cordova Valero


3A

Prof. Alejandra Guerrero


AGO-DIC 2017
Introducción

Esta historia es una hermosa narración que relata a un gigante por Oscar Wilde,
que a pesar de que al principio no le gustaba prestar su jardín, después de ver como el
jardín sin aquellos niños no servía para nada, decide prestarlo y pasar su vida cuidando
y disfrutando de ellos, es una historia que llena el corazón de alegría y melancolía al
final pero con un final, aunque incierto, feliz.

Desarrollo

La historia comienza donde el gigante egoísta tenía un hermoso jardín, pero no


estaba ahí, entonces los niños de los alrededores aprovechaban para disfrutarlo y jugar
en él. Un dial llega el gigante después de una larga ausencia, y se da cuenta que los
niños estaban jugando en su jardín sin su consentimiento, lo cual lo molesta mucho y
los corre a todos, construye un muro gigante para que nadie lo pueda pasar. Pasado el
invierno, el gigante noto que el jardín no volvía a florecer, aunque ya había llegado la
primavera, claro que el jardín sin niños nos florecía, un di aun niño logro meterse al
jardín y empezó a jugar, y en eso el jardín empezó a reverdecer, el gigante
sorprendido, fue y ayudo al niño a bajar del árbol en el cual se había trepado, el niño
feliz lo beso y al ver que el gigante no se molestó, todos regresaron a jugar, así el
jardín reverdeció y todo volvió a la normalidad, el gigante se dedicó a cuidar a los niños
y a su jardín, pasado el tiempo el gigante envejeció, y un día se asomó en pleno
invierno y vio bajo el único árbol floreado de blanco, aquel niño que tanto deseaba ver,
feliz salió y lo vio n con heridas, enojado le pregunto quién había hecho eso, y el niño le
contesto, ¡son heridas de amor!, no te enojes, soy Jesús, un día tú me dejaste jugar en
tu jardín, hoy jugaras tu conmigo en el paraíso.

Conclusión

El gigante egoísta es una hermosa historia donde nos da a ver como aquel niño
que puso a prueba al gigante era Jesús, el cual hizo que su corazón se ablandara y
permitiera que el egoísmo se fuera de su lado, de la misma manera cuando el gigante
envejeció y estaba débil, el vino por el para de la misma manera ofrecerle ahora su
hogar al lado de el por toda la eternidad.

Bibliografía

Wilde Oscar, El príncipe feliz y otros cuentos, “El gigante egoista”, (Mayo, 1888), Reino
Unido.
Mapa de hechos

Resumen

El gigante egoísta es un relato sencillo que su inicio es una actitud negativa del
protagonista del cuento. Nos dice que luego de haber pasado siete años con su amigo
el ogro, el gigante decide regresar a su castillo cuyo jardín es adorable y hermoso. Al
retornar, el personaje descubre a un grupo de niños que juegan plácidamente en este
espacio, cosa que lo molesta. Por esta razón, decide echarlos de su jardín, no sin antes
gritarles y tratarlos mal. Al mismo tiempo, levanta un muro alto con el fin de evitar toda
intrusión pero además, elabora un letrero que advierte acerca de las consecuencias.
Después, el jardín entra en un estado de invierno interminable: ni la primavera ni el
otoño quieren entrar en él, por el contrario, el Viento del Norte, la Nieve y el Granizo se
apoderan completamente de su espacio. El tiempo transcurre y mientras tanto, el
gigante se pregunta cuándo aparecerá la primavera en su jardín. Sin embargo, una
mañana despierta y nota que la primavera ha regresado a su castillo. Y ve a los niños,
sin importar las consecuencias, han hecho un hueco en el muro y se han deslizado
hacia el jardín, lo que ha traído como resultado la desaparición del invierno. Pero en un
rincón, un pequeño niño no ha podido subirse a un árbol por lo que el gigante decide
ayudarlo. Una vez arriba, el infante abraza a su ayudador y lo besa en la mejilla. En
seguida, el gigante derriba el muro levantado y permite a los niños jugar sin restricción
alguna. Los días se suceden pero el niño amado no regresa más, lo cual hace que el
gigante le parezca extraño. Una mañana de invierno estando el gigante ya viejo, ve a
aquel niño. Su llegada sorprende tanto más por las heridas que lleva. El gigante al verlo
le pregunta quien le hizo eso, que lo buscara y se vengara, a lo que el niño responde
que son ésas las heridas del amor. Luego, le recuerda al gigante que tal y como una
vez se le permitió jugar en su jardín, el tiempo había llegado para ir que ahora el fuera
a jugar a su jardín, llamado El Paraíso. Al día siguiente, los niños que iban a jugar
diariamente al lugar, encontraron al gigante bajo un árbol, muerto y cubierto de botones
blancos.