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MES DE JUNIO AL

SAGRADO CORAZÓN
DE JESÚS
DE LA CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA
con las meditaciones adaptadas
de S.S. Juan Pablo II sobre las letanías
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 2
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Para iniciar todos los días:

OFRECIMIENTO DIARIO DE OBRAS


Ven, Espíritu Santo,
inflama nuestro corazón
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo,
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras,
en unión con Él, por la redención del mundo.
Señor mío y Dios mío Jesucristo:
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu santo sacrificio del altar;
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy,
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu reino.
Te pido especialmente por estas intenciones.
(expresa aquí tus peticiones).

Meditación diaria.

Para terminar todos los días:


Oh Corazón de Jesús, corazón de Amor,
yo pongo toda mi confianza en ti,
porque todo lo temo de mi flaqueza,
pero todo lo espero de vuestras bondades.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 3
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Meditación adaptadas
de las Letanías del Sagrado Corazón
por San Juan Pablo II

1.-CORAZÓN DE JESÚS: HIJO DEL ETERNO PADRE


La Iglesia encuentra en el Corazón de Cristo el acceso al Dios
que es la Santísima Trinidad: al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo. Este único Dios - Uno y Trino a la vez - es un misterio
inefable de la fe. Verdaderamente él "habita en una luz
inaccesible".
Y, al mismo tiempo, el Dios infinito ha permitido que le abrace
el Corazón de un Hombre cuyo nombre es Jesús de Nazaret,
Jesucristo. Y a través del Corazón del Hijo, Dios Padre se
acerca también a nuestros corazones y viene a ellos. Y así cada
uno de nosotros es bautizado "en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo". Cada uno de nosotros está inmerso, desde
el principio, en el Dios Uno y Trino, en el Dios vivo, en el Dios
vivificante.
El Corazón de Jesús fue "formado por el Espíritu Santo en el
seno de la Virgen Madre". El Dios que "da la vida" y "se
entrega al hombre" comenzó la obra de su economía salvífica
haciéndose hombre. Justamente en la concepción virginal y en
su nacimiento de María, comienza su corazón humano
"formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre".

2.- LA INVOCACIÓN CORAZÓN DE JESÚS


Al decir "Corazón de Jesús", inmediatamente pensamos en la
humanidad de Cristo, su riqueza de sentimientos, su compasión
hacia los enfermos, su predilección por los pobres, su
misericordia hacia los pecadores, su ternura hacia los niños, su
fortaleza en la denuncia de la hipocresía, del orgullo y de la
violencia, su mansedumbre frente a sus adversarios, su celo por
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 4
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

la gloria del Padre y su júbilo por sus misteriosos y providentes


planes de gracia.
Con relación a los hechos de la pasión, la expresión Corazón de
Jesús nos hace pensar también en la tristeza de Cristo por la
traición de Judas, el desconsuelo por la soledad, la angustia
ante la muerte, el abandono filial y obediente en las manos del
Padre. Y nos habla sobre todo del amor que brota sin cesar de
su interior: amor infinito hacia el Padre y amor sin límites hacia
el hombre.
A este Corazón hoy mismo queremos entregarle nuestros
pobres corazones para que los haga semejantes al suyo y como
acto reparador por los pecados de la humanidad.

3.-CORAZÓN DE JESÚS
FORMADO POR EL ESPÍRITU SANTO
EN EL SENO DE LA VIRGEN MADRE
En esta invocación encontramos el eco de un artículo central
del Credo, en el que profesamos nuestra fe en "Jesucristo, Hijo
único de Dios", que "bajo del cielo, y por obra del Espíritu
Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre." La
santa humanidad de Cristo es, por consiguiente, obra del
Espíritu divino y de la Virgen de Nazaret.
El Espíritu ha plasmado la santa humanidad de Cristo: su
cuerpo y su alma, con toda la inteligencia, la voluntad, la
capacidad de amar. En una palabra, ha plasmado su corazón.
Del Espíritu le viene la sabiduría que llena de estupor a los
doctores de la ley y a sus conciudadanos, el amor que acoge y
perdona a los pecadores, la misericordia que se inclina hacia la
miseria del hombre, la ternura que bendice y abraza a los niños,
la comprensión que alivia el dolor de los afligidos.
Por otra parte, la humanidad de Cristo es también obra de la
Virgen que colaboró activamente como madre y como
educadora adhiriéndose consciente y libremente al proyecto
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 5
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

salvífico de Dios Padre y educando el Corazón de su propio


Hijo en el amor a la ley del Señor.

4.-CORAZÓN DE JESÚS,
UNIDO SUSTANCIALMENTE
AL VERBO DE DIOS
Jesús es el Verbo de Dios Encarnado: en El hay una sola
Persona, la eterna del Verbo, subsistente en dos naturalezas, la
divina y la humana. Es igual al Padre por lo que se refiere a la
naturaleza divina, e igual a nosotros por lo que se refiere a su
naturaleza humana: verdadero Hijo de Dios y verdadero Hijo
del hombre. El Corazón de Jesús, por tanto, desde el momento
de la Encarnación, ha estado y estará siempre unido a la
Persona del Verbo de Dios.
Por la unión del Corazón de Jesús a la Persona del Verbo de
Dios podemos decir que en Jesús, Dios ama humanamente,
sufre humanamente, goza humanamente. Y viceversa: en Jesús
el amor humano, el sufrimiento humano, la gloria humana
adquieren intensidad y poder divinos.
Amemos y adoremos a Cristo, Dios y Hombre, sobre todas las
cosas, con todo el corazón, con toda el alma y con toda la
mente.

5.-CORAZÓN DE JESÚS,
DE MAJESTAD INFINITA
La infinita Majestad de Dios se oculta en el Corazón humano
del Hijo de María. Este Corazón es la máxima cercanía de Dios
con relación a los corazones humanos y a la historia humana.
Este Corazón es la maravillosa "condescendencia" de Dios: el
Corazón humano que late con la vida divina: la vida divina que
late en el corazón humano.
Este Corazón es al mismo tiempo, para cada uno de los
hombres "Casa de Dios y Puerta del Cielo".
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 6
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

"Casa" ya que, mediante la comunión Eucarística el Corazón


de Jesús extiende su morada a cada uno de los corazones
humanos.
"Puerta" porque en cada uno de estos corazones humanos, El
abre la perspectiva de la eterna unión con la Santísima
Trinidad.

6 -CORAZÓN DE JESÚS,
TEMPLO SANTO DE DIOS
Dios-Hijo está unido con el Padre, como Verbo Eterno. "Dios
de Dios, Luz de Luz... engendrado no creado". El Corazón de
Jesucristo es, pues, en el sentido trinitario, "Templo de Dios":
es el templo interior del Hijo que está unido con el Padre en el
Espíritu Santo mediante la unidad de la Divinidad. ¡Qué
inescrutable permanece el misterio de este Corazón, que es
"Templo de Dios" y "Tabernáculo del Altísimo".
Y al mismo tiempo, el Corazón de Jesús es la verdadera
"morada de Dios con los hombres", porque en su templo
interior abraza a todos los hombres. Todos habitan allí,
abrazados por el eterno amor. Allí, todos tenemos nuestro
hogar, nuestra morada.

7 -CORAZÓN DE JESÚS,
HOGUERA ARDIENTE DE CARIDAD
El Corazón de Jesús, el Corazón humano de Jesús, arde con el
amor que lo colma. Y este es el amor al Eterno Padre y el amor
a los hombres. El horno, quemando, poco a poco se apaga. El
Corazón de Jesús, en cambio, es horno inextinguible. En esto se
parece a la "zarza ardiente" del libro del Éxodo.
El Corazón de Jesús, el Corazón humano del Dios-Hombre,
está abrasado por la "llama viva" del Amor Trinitario, que
jamás se extingue.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 7
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

En el sacrificio del Calvario el corazón del Redentor fue como


abrasado con el fuego del sufrimiento. Aunque humanamente
muerto, como constató el centurión romano cuando traspasó el
costado de Cristo con la lanza, en la economía divina de la
salvación este Corazón quedó vivo, como manifestó en la
Resurrección.
Roguemos a la Madre del Verbo Eterno, para que nunca cese
de arder en nosotros el Corazón de Jesús, y con su fuego
ilumine nuestras tinieblas y abrase nuestros corazones.

8 -CORAZÓN DE JESÚS,
SANTUARIO DE JUSTICIA Y DE AMOR
En el Corazón de Jesús, el Eterno Padre ha ofrecido a la
humanidad la justicia que hay en la Santísima Trinidad, en
Dios mismo. La justicia que es de Dios, constituye el
fundamento definitivo de nuestra justificación. Esta justicia
viene a nosotros mediante el amor. Cristo nos ha amado y se ha
dado a sí mismo por nosotros. ¡Y precisamente con este darse
mediante el amor más potente que la muerte, nos ha justificado!
"El fue resucitado para nuestra justificación".
Profesemos nuestra confianza en el Corazón de Cristo para que
nos guíe por los caminos de la vida terrena donde será
enjugada toda lágrima de los ojos humanos.

9.- CORAZÓN DE JESÚS,


SANTUARIO DE JUSTICIA Y AMOR
El Corazón de Jesús es - como todo corazón humano - un
centro, un santuario en el que palpita con un ritmo especial la
vida espiritual.
¡El Corazón de Jesús palpita con el ritmo de la justicia y del
amor según la misma medida divina! Éste es precisamente el
Corazón del Dios-Hombre. En Él se debe cumplir hasta el final
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 8
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

toda justicia de Dios hacia el hombre, y también, en cierto


sentido, la justicia del hombre hacia Dios. En el corazón
humano del Hijo de Dios se ofrece a la humanidad la justicia de
Dios mismo. Esta justicia es al mismo tiempo el don del Amor.
Por medio del Corazón de Jesús, el amor entra en la historia de
la humanidad como Amor subsistente: "porque tanto amó Dios
al mundo, que le dio su unigénito Hijo."
Deseemos mirar con los ojos de la Virgen Inmaculada la luz de
este misterio: ¡La justicia de Dios que se revela como Amor!

10 -CORAZÓN DE JESÚS,
LLENO DE BONDAD Y DE AMOR
He aquí que el Corazón vivo del Redentor resucitado y
glorificado, lleno de bondad y de amor": infinita y
sobreabundantemente lleno. El rebosar del corazón humano
alcanza en Cristo la medida divina. Así fue este Corazón ya
durante los días de la vida terrena. Lo testimonia cuanto está
narrado en el Evangelio. La plenitud del amor se manifiesta a
través de la bondad: a través de la bondad irradiaba y se
difundía sobre todos, en primer lugar sobre los que sufren y los
pobres. Sobre todos según sus necesidades y expectativas más
verdaderas. Así es el Corazón humano del Hijo de Dios,
incluso después de la experiencia de la cruz y del sacrificio.
Mejor dicho, todavía más: rebosante de amor y de bondad.
Pidamos vivir siempre confiados en la bondad del Corazón de
Jesús.

11 -CORAZÓN DE JESÚS,
ABISMO DE TODAS LAS VIRTUDES
El corazón habla del interior y la profundidad del hombre. La
profundidad de Jesucristo supera la profundidad de cualquier
otro hombre, porque no es solamente humana, sino al mismo
tiempo divina.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 9
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

En su Corazón resplandecen todas las virtudes. A través de su


vida, de sus palabras y ejemplos, podemos descubrir e
identificar en Jesús todas las virtudes: la prudencia, la justicia,
la fortaleza y la templanza y todas las otras que derivan de ellas.
Virtudes que los santos han vivido en grado heroico y que
también nosotros estamos llamados a practicar.
La vivencia de las virtudes proviene del amor. Cuanto más
enraizadas están en el amor todas las virtudes, tanto mayor es
su profundidad.
Además del amor, también la humildad decide la profundidad
de las virtudes: "Aprended de mí, que soy manso y humilde de
corazón".
Recemos a la Virgen María para que nos acerque cada vez más
al Corazón de su Hijo; para que nos ayude a aprender de Él, sus
propias virtudes.

12 -CORAZÓN DE JESÚS,
DIGNÍSIMO DE TODA ALABANZA
Al adorar el Corazón de Jesús, adoramos al mismo tiempo el
Corazón de Dios. Tributamos a Dios la adoración debida al
Corazón de Cristo Jesús.
Nos unimos a la Virgen María y adoramos este Corazón divino
desde el momento de la Encarnación a hasta el momento de la
Pasión.
También en el momento del despojamiento, de la humillación
y del oprobio de la cruz, el Corazón de Jesús es dignísimo de
toda alabanza, porque es entonces cuando el Redentor alcanza
el culmen del amor de Dios y nos revela este mismo amor.
Amar y adorar a Dios en medio de nuestros sufrimientos y
pruebas es tarea difícil para nosotros. Nos cuesta entender y
aceptarlo, pero no podemos gloriarnos más que en la Cruz de
nuestro Señor Jesucristo.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 10
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

13 -CORAZÓN DE JESÚS
REY Y CENTRO DE TODOS LOS CORAZONES
Jesucristo es rey de los corazones. Nunca quiso ser soberano
temporal, ni siquiera sobre el trono de David. Sólo deseó ese
reino que no es de este mundo, pero que, al mismo tiempo, en
este mundo se arraiga por medio de la verdad en los corazones
humanos: en el hombre interior. Por este reino anunció el
Evangelio e hizo grandes signos. Por este reino, el reino de los
hijos adoptivos de Dios, dio su vida en la cruz.
Y confirmó de nuevo este reino con su resurrección, dando el
Espíritu Santo a los Apóstoles y a los hombres en la Iglesia. De
este modo Jesucristo es el rey y centro de todos los corazones.
Reunidos en Él por medio de la verdad, nos acercamos a la
unión del reino, donde Dios "enjugará toda lágrima", porque
será "todo en todos".
Por eso, hemos de pedir como él mismo nos enseñó: Venga a
nosotros tu reino, reino de vida y de verdad, reino de santidad y
de gracia, reino de justicia, de amor y de paz.

14 -CORAZÓN DE JESÚS
EN QUIEN ESTÁN TODOS LOS TESOROS
DE LA SABIDURÍA Y DE LA CIENCIA
Esta invocación de las letanías del Sagrado Corazón nos hace
comprender la necesidad de ir al Corazón de Cristo para entrar
en la plenitud de Dios.
La ciencia, de la que se habla, no es la ciencia que hincha,
fundada en el poder humano. Es sabiduría divina, un misterio
escondido durante siglos en la mente de Dios, Creador del
universo. Es una ciencia nueva, escondida a los sabios y a los
entendidos del mundo, pero revelada a los pequeños, ricos en
humildad, sencillez, pureza de corazón. Esta ciencia y esta
sabiduría consisten en conocer el misterio de Dios invisible, que
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 11
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

llama a los hombres a ser partícipes de su divina naturaleza y


los admite a la comunión con El.
Nosotros sabemos estas cosas porque Dios mismo se ha
dignado revelárnoslas por medio del Hijo, que es sabiduría de
Dios.
Sus riquezas son inescrutables. Su amor sobrepasa todo
conocimiento. Pero con la fe somos capaces de comprender,
juntamente con todos los santos, su anchura, su largura, altitud
y profundidad. Al conocer a Jesús, conocemos también a Dios.
El que le ve a El, ve al Padre. Con El apareció el amor de Dios
en nuestros corazones.
Pidamos para nosotros el conocimiento interior de Jesucristo.

15 -CORAZÓN DE JESÚS
EN QUIEN HABITA TODA LA PLENITUD
DE LA DIVINIDAD
El misterio del Corazón de Cristo, Dios hecho hombre, tiene
una elocuencia particular cuando miramos a la Cruz: ¡He aquí
el hombre! ¡He aquí el Crucificado! ¡He aquí al Hombre
totalmente despojado! ¡He aquí al Hombre "destrozado a causa
de nuestros pecados"! ¡He aquí al Hombre "cubierto de
oprobios"! Y, al mismo tiempo: ¡he aquí al Hombre-Dios! En Él
habita toda la plenitud de la divinidad. ¡De la misma naturaleza
que el Padre! Dios de Dios. Luz de luz. Engendrado, no
creado. El Verbo Eterno. Uno en la divinidad con el Padre y
con el Espíritu Santo.
Cuando el centurión, en el Gólgota, traspasó con una lanza el
Crucificado, de su costado salió sangre y agua. Este es el signo
de la muerte. El signo de la muerte humana del Dios Inmortal.
Busquemos en la llaga abierta del costado de Cristo el consuelo
y el refugio seguro para nuestras vidas.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 12
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

16 -CORAZÓN DE JESÚS
EN QUIEN EL PADRE HALLÓ SUS COMPLACENCIAS
Nos dirigimos a la orilla del Jordán y al monte Tabor. En
ambos acontecimientos se oye la voz del Padre: "Este es mi
Hijo amado, en quien tengo mi complacencia. Escuchadle. La
eterna complacencia del Padre acompaña al Hijo, cuando Él se
hizo hombre, cuando acogió la misión mesiánica a desarrollar
en el mundo, cuando decía que su comida era cumplir la
voluntad del Padre. Al final Cristo cumplió esta voluntad
haciéndose obediente hasta la muerte de cruz, y entonces esa
eterna complacencia del Padre en el Hijo, que pertenece al
íntimo misterio del Dios-Trino, se hizo parte de la historia del
hombre. En efecto, el Hijo mismo se hizo hombre y en cuanto
tal tuvo un corazón de hombre, con el que amó y respondió al
amor. Antes que nada al amor del Padre. Y por eso en este
corazón, en el Corazón de Jesús, se concentró la complacencia
del Padre. Es la complacencia salvífica. En efecto, el Padre
abraza con ella - en el corazón de su Hijo -a todos aquellos por
los que este Hijo se hizo hombre.
En el Corazón de Jesús el hombre y el mundo vuelven a
encontrar la complacencia del Padre. Este es el corazón de
nuestro Redentor.
Pidamos por la intercesión de la Virgen que, en el corazón del
Hijo, los hombres nos acerquemos a la complacencia del Padre.

17 -CORAZÓN DE JESÚS,
DE CUYA PLENITUD TODOS HEMOS RECIBIDO
¿Qué es lo que determina la plenitud del Corazón? ¿Cuándo
podemos decir que el corazón está pleno? ¿De qué está lleno el
Corazón de Jesús? Está lleno de amor. Es un Corazón lleno de
amor del Padre: lleno al modo divino y al mismo tiempo
humano. En efecto, el Corazón de Jesús es verdaderamente el
corazón humano de Dios Hijo. Está pues, lleno de amor filial
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 13
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

todo lo que Él ha hecho y dicho en la tierra da testimonio


precisamente de ese amor filial.
Al mismo tiempo el amor filial del Corazón de Jesús ha
revelado - y revela continuamente al mundo el amor del Padre.
El Padre, en efecto, "tanto amó al mundo, que le dio su
unigénito Hijo" para la salvación del mundo; para la salvación
del hombre, para que él "no perezca, sino que tengo la vida
eterna". El Corazón de Jesús está por tanto lleno de amor al
hombre. Está lleno de amor a la criatura.
Y esa plenitud no se agota nunca. De esta plenitud todos
recibimos gracia sobre gracia. Sólo es necesario que se dilate
nuestro corazón, nuestra disponibilidad para recibir esa
sobreabundancia de amor.

18 -CORAZÓN DE JESÚS
DESEO DE LOS ETERNOS COLLADOS
¿Es el Corazón de Jesucristo "deseo" del mundo? Mirando el
mundo tal como visiblemente nos rodea, debemos constatar
con San Juan que está sometido a la concupiscencia de la carne,
a la concupiscencia de los ojos y a la soberbia de la vida. Y este
"mundo" parece estar lejos del deseo del Corazón de Jesús. No
comparte sus deseos. Permanece extraño y, a veces, incluso
hostil respecto a Él.
Sin embargo, el mismo "mundo" ha sido llamado a la existencia
por amor del Creador, y este amor le mantiene constantemente
en la existencia.
Este mundo -a pesar del pecado y de la concupiscencia- está –
está orientado al amor, que llena el Corazón humano del Hijo
de María.
Uniéndonos a la Virgen María, pedimos: Corazón de Jesús,
deseo de los eternos collados, lleva a los corazones de los
hombres a la libertad que está en el Evangelio, en tu cruz y
resurrección: ¡A la libertad que sólo está en tu Corazón
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 14
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

19 -CORAZÓN DE JESÚS
PACIENTE Y DE MUCHA MISERICORDIA
¿No es así, paciente y misericordioso, el Corazón de Aquel que
"pasó haciendo bien" a todos? ¿El Corazón de Aquel que hizo
que los ciegos adquiriesen la vista, los cojos caminasen, los
muertos resucitasen? ¿El Corazón de Aquel que a los pobres
anuncia la Buena Nueva? ¿No es tal vez así el Corazón de
Jesús, que defendió a la mujer adúltera de la lapidación y luego
le dijo: "Vete y, de ahora en adelante, no peques más? ¿No es
tal vez así el Corazón de Aquel que fue llamado "amigo de
publicanos y pecadores"?
¡Miremos el interior de este Corazón a lo largo del Evangelio!
Más aún, mirémosle sobre todo en el momento de la
crucifixión. Cuando ha sido traspasado por la lanza. Un
Corazón paciente porque está abierto a todos los sufrimientos
del hombre. Un Corazón paciente, porque está dispuesto Él
mismo a aceptar un sufrimiento inconmensurable con medida
humana. Un Corazón paciente, porque es inmensamente
misericordioso.
La misericordia es esa medida particularísima del amor, que se
expresa en el sufrimiento. La misericordia es esa medida
definitiva del amor, que desciende al centro mismo del mal para
vencerlo con el bien.
Adoremos la misericordia y la paciencia del Corazón de Jesús y
dejémonos que este amor nos abrace en el sacramento de la
confesión.

20 -CORAZÓN DE JESÚS
RICO PARA TODOS LOS QUE TE INVOCAN
A través de la intercesión de la Virgen María en Caná de
Galilea se reveló la generosidad del Corazón de Jesús.
Este es el Corazón generoso, puesto que en él habita la plenitud
de la divinidad: y Dios es amor. Es generoso porque ama, y
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 15
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

amar quiere decir prodigar, quiere decir dar. Amar quiere decir
ser don. Quiere decir ser para los demás, ser para todos, ser
para cada uno.
Mediante esta generosidad el amor no se agota, sino que crece.
Crece constantemente. Esta es la naturaleza misteriosa del
amor. Y éste es también el misterio del Corazón de Jesús, que
es generoso para con todos. Se abre a todos y cada uno. Se abre
completamente por sí mismo. Y en esta generosidad no se
agota. La generosidad del Corazón da testimonio de que el
amor no está sometido a las leyes de la muerte, sino a las leyes
de la resurrección y la vida. Da testimonio de que el amor crece
con el amor. Esta es su naturaleza.
Aprendamos a amar a semejanza del Corazón de Cristo y
hagamos que el amor crezca en el mundo.

21 -CORAZÓN DE JESÚS
FUENTE DE VIDA Y DE SANTIDAD
Recordemos la conversación de Jesús con la samaritana. Al
encontrarse con ella Jesús le dijo: "Dame de beber". La mujer
respondió: "¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí,
mujer samaritana?". Entonces Jesús le replicó: "Si conocieras el
don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le
pedirías a Él, y Él te daría a ti agua viva". Y continuó: "El agua
que yo te dé se hará en ti fuente que salte hasta la vida eterna"
(cf. Jn 4,5-14).
En otra ocasión, Jesús gritó, diciendo: “Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba. El que cree en mí, según dice la Escritura,
ríos de agua viva correrán de su seno”.
Todos deseamos acercamos a esta fuente de agua viva. Todos
deseamos beber del Corazón divino, que es fuente de vida y de
santidad. En Él nos ha sido dado el Espíritu Santo, que se da
constantemente a todos aquellos que con adoración y amor se
acercan a Cristo, a su Corazón.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 16
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Acerquémonos a esta fuente inagotable del Corazón de Cristo,


que ha amado tanto, para que crezca en nosotros la santidad.

22 -CORAZÓN DE JESÚS
PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS
El Corazón de Jesús es fuente de vida, porque por medio de El
actúa la victoria sobre la muerte. Es fuente de santidad, porque
en Él ha sido vencido el pecado que es adversario de la santidad
en el corazón del hombre. Jesús, que el domingo de
resurrección entra en el Cenáculo, dice a los Apóstoles:
"Recibid el Espíritu Santo: a quien perdonareis los pecados les
serán perdonados". Y diciendo esto, les muestra las manos y el
costado, en el que están visibles los signos de la crucifixión.
Muestra el costado, lugar del Corazón traspasado por la lanza
del centurión.
Así, pues, los Apóstoles y nosotros somos llamados a volver al
Corazón, que es propiciación por los pecados del mundo.
Una llama viva de amor ha consumido el Corazón de Jesús en
la cruz. Este amor del Corazón fue la fuerza propiciatoria por
nuestros pecados. Esta poder ha superado -y supera para
siempre- todo el mal contenido en el pecado, todo el
alejamiento de Dios, toda la rebelión de la libre voluntad
humana, que se opone a Dios y a su santidad. El amor que ha
consumado el Corazón de Jesús es una fuerza invencible.
Confiemos en el Corazón de Jesús y con su fuerza venceremos
sobre el pecado y sobre la muerte.

23 -CORAZÓN DE JESÚS SACIADO DE OPROBIOS


Repasemos con los ojos del alma los momentos de la Pasión del
Señor: el prendimiento en Getsemaní, el juicio de Anás y de
Caifás, la sentencia del Sanedrín, el juicio de Pilato, la burla de
Herodes, la flagelación, la coronación de espinas, la sentencia
de crucifixión, el vía crucis hasta el lugar del Gólgota, hasta el
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 17
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

momento en que Jesús en la cruz exclama: "Todo está


cumplido". Quiso Jesucristo ser colmado de oprobios por amor
nuestro. Fue cargado de oprobios, Aquel que como hombre,
poseía la alta dignidad de la persona creada a imagen y
semejanza del Creador. Fue cargado de oprobios, Aquel que
siendo Dios verdadero, se despojó de su dignidad divina
humillándose y obedeciendo hasta la muerte. Fue saciado de
oprobios, ofendido hasta el extremo, Aquel que es la misma
justicia y santidad; y como cordero llevado al matadero, no
abrió la boca.
Aprendamos del Corazón de Jesús a sufrir las injusticias y el
mal que puedan hacernos con su mismo espíritu.

24 -CORAZÓN DE JESÚS
DESPEDAZADO POR NUESTROS DELITOS
Al contemplar la Pasión, vemos el corazón de Cristo expuesto a
la maldad del hombre.
Su voluntad es entregarse libremente al plan redentor del Padre.
En la última cena, adelanta su sacrificio en la cruz instituyendo
la Eucaristía: “Esto es mi Cuerpo, que será entregado por
vosotros... Este es el cáliz de mi Sangre derramada por
vosotros".
El Corazón de Jesús fue despedazado por nuestros delitos. Los
sufrimientos de la agonía abrazan gradualmente todo el cuerpo
del Crucificado. Lentamente la muerte llega al corazón. Jesús
dice: "Todo está cumplido" y "Padre, en tus manos entrego mi
espíritu".
En este día, pidamos por medio de la Virgen:
Madre de Cristo: tú has participado en sus sufrimientos. Tú nos
conduces al Corazón de tu Hijo agonizante en la cruz: cuando
en su despojamiento se revela hasta el extremo como Amor.
Tú, que has participado en sus sufrimientos, permítenos
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 18
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

perseverar siempre abrazando este misterio. ¡Madre del


Redentor, acércanos al Corazón de tu Hijo!

25 -CORAZÓN DE JESÚS
HECHO OBEDIENTE HASTA LA MUERTE
Contemplemos el Corazón de Cristo obediente. Toda la vida de
Jesús está bajo el signo de una perfecta obediencia a la voluntad
del Padre, suprema y coeterna fuente de su ser: uno solo es su
poder y su gloria, una sola su sabiduría; es recíproco su infinito
amor. Por esta comunión de vida y de amor, el Hijo se adhiere
plenamente al proyecto del Padre, que quiere la salvación del
hombre mediante el hombre: en la plenitud de los tiempos nace
de la Virgen Madre con un corazón obediente, para reparar el
daño causado al género humano por el corazón desobediente de
los primeros padres. Por esto, al entrar en el mundo Cristo dice:
"He aquí que vengo... a hacer, oh Dios, tu voluntad".
Obediencia es el nuevo nombre del amor.
Los Evangelios nos muestran a Jesús, en el transcurso de su
vida, siempre dedicado a hacer la voluntad del Padre. A María
y José, que durante tres días, afligidos, lo hablan buscado,
Jesús, que tenía doce años, les responde: "¿Por qué me
buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi
Padre? Toda su existencia está dominada por este "yo debo"
que determina sus opciones y guía su actividad. A los discípulos
dirá un día: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha
enviado y llevar a cabo su obra"; y les enseñara a orar así:
"Padre Nuestro... hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo".
Aprendamos del Corazón de Jesús a hacer siempre y en todas
las cosas la voluntad del Padre.
***----------------- la catequesis sigue, pero puede omitirse, o
retomarse para otro día:
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 19
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Jesús obedece hasta la muerte, aunque nada le resulte tan


radicalmente opuesto como la muerte, ya que Él es la fuente
misma de la vida. En la hora amarga de la Pasión le
sobrevienen inquietantes el desconsuelo y la angustia, el miedo
y la turbación, el sudor de sangre y las lágrimas. Luego, en la
cruz, el dolor desgarra su cuerpo traspasado. La amargura del
rechazo, de la traición, de la ingratitud, llena su Corazón. Pero
sobre todo domina la paz de la obediencia. "No se haga mi
voluntad, sino la tuya". Jesús recoge las fuerzas extremas y, casi
sintetizando su vida, pronuncia la última palabra: "Todo está
cumplido".
En todo momento, en la vida de Jesús, late en su corazón un
solo deseo: hacer la voluntad del Padre. Contemplando esta
vida, unificada por la obediencia filial al Padre, comprendemos
la palabra del Apóstol: Por la obediencia de uno solo todos
serán constituidos justos. También aquello de la carta a los
hebreos: "Aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la
obediencia: y llegado a la perfección, se convirtió en causa de
salvación eterna para todos los que le obedecen".
Que María Santísima, la Virgen del "hágase en mí según tu
palabra", nos ayude también a nosotros a aprender esta lección
fundamental.

26 -CORAZÓN DE JESÚS
PERFORADO POR UNA LANZA
En el Corazón traspasado de Jesús contemplamos su
obediencia filial al Padre y su amor fraterno hacia los hombres
a quienes "amó hasta el extremo", es decir, hasta el extremo
sacrificio de sí mismo.
El Corazón atravesado de Jesús es el signo de la totalidad de
este amor.
El Corazón atravesado es también el símbolo de la vida nueva,
dada a los hombres mediante el Espíritu y los sacramentos. En
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 20
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

cuanto el soldado le dio el golpe de gracia, del costado herido


de Cristo "al instante salió sangre y agua". Como de la roca
golpeada por Moisés brotó en el desierto un manantial de agua,
así del costado de Cristo, herido por la lanza, brotó un torrente
de agua para saciar la sed del nuevo pueblo de Dios. Este
torrente es el don del Espíritu, que alimenta en nosotros la vida
divina.
Finalmente, del Corazón atravesado de Cristo brota la Iglesia.
Como del costado de Adán que dormía fue extraída la costilla
para formar a Eva, su esposa, así del costado abierto del
Salvador, que dormía sobre la cruz en el sueño de la muerte, fue
extraída la Iglesia, su esposa. Esta se forma precisamente del
agua y de la sangre, -Bautismo y Eucaristía-, que brotan del
Corazón traspasado.
Pidamos porque todos los hombres lleguen al conocimiento del
amor de Jesucristo.

27 -CORAZÓN DE JESÚS
FUENTE DE TODA CONSOLACIÓN
Dios, Creador del cielo y de la tierra, es también "el Dios de
todo consuelo. Numerosas páginas del Antiguo Testamento nos
muestran a Dios que, en su gran ternura y compasión, consuela
a su pueblo en la hora de la aflicción.
En Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, nuestro
hermano, el "Dios-que-consuela" se hizo presente entre
nosotros. Toda la vida de Cristo y la predicación del Reino fue
un ministerio de consolación: anuncio de un alegre mensaje a
los pobres, proclamación de libertad a los oprimidos, de
curación a los enfermos, de gracia y de salvación a todos.
Del Corazón de Cristo brotó esta tranquilizadora
bienaventuranza: "Bienaventurados los que lloran, porque ellos
serán consolados", así como la tranquilizadora invitación:
"Venid a mi todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 21
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

os daré descanso". La consolación que provenía del Corazón de


Cristo era participación en el sufrimiento humano, voluntad de
mitigar el ansia y aliviar la tristeza, y signo concreto de amistad.
En sus palabras y en sus gestos de consolación se unían
admirablemente la riqueza del sentimiento y la eficacia de la
acción.
Acudamos confiados en nuestros sufrimientos al Corazón de
Cristo y pidamos por todos aquellos que viven situaciones de
dolor.
***----------------- la catequesis sigue, pero puede omitirse, o
retomarse para otro día:
El Corazón del Salvador es principalmente "fuente de consuelo"
porque Cristo, juntamente con el Padre, dona el Espíritu
Consolador: "Yo pediré al Padre y os dará otro Consolador
para que esté con vosotros para siempre". Jesús nos da el
Espíritu de verdad y de paz, de concordia y de suavidad, de
alivio y de consuelo.
Toda la vida de Cristo fue por ello un continuo ministerio de
misericordia y de consolación.
La Iglesia, contemplando el Corazón de Cristo y las fuentes de
gracia y de consolación que de Él manan, no deja de invocar a
Cristo como fuente de todo consuelo. La Iglesia a lo largo de
los siglos ha recibido consuelo y esperanza en la hora de la
prueba y de la persecución. Busquemos en el Corazón de Cristo
el consuelo verdadero, duradero y eficaz; y seamos también
nosotros portadores de él, como san Pablo expresa de sí mismo:
el Señor "nos consuela en toda tribulación nuestra para poder
consolar a los que están en toda tribulación, mediante el
consuelo con que nosotros somos consolados por Dios."
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 22
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

28- CORAZÓN DE JESÚS


VIDA Y RESURRECCIÓN NUESTRA
Esta invocación encierra en una frase lapidaria todo el misterio
de Cristo Redentor; y nos recuerda las palabras dirigidas por
Jesús a Marta, afligida por la muerte de su hermano Lázaro:
"Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque
muera, vivirá".
Jesús es la vida que brota eternamente de la divina fuente del
Padre. Jesús es vida en Sí mismo pero es también vida para
nosotros: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en
abundancia".
Jesús es también la resurrección. Nada es tan radicalmente
contrario a la santidad de Cristo -el Santo del Señor - como el
pecado; nada es tan opuesto a Él, fuente de vida, como la
muerte. Un vínculo misterioso une pecado y muerte: ambas son
realidades esencialmente contrarias al proyecto de Dios sobre el
hombre, que no fue hecho para la muerte, sino para la vida.
Ante todo expresión de muerte, el Corazón de Cristo se
conmovió profundamente, y por amor al Padre y a los hombres,
sus hermanos, hizo de su vida un "prodigioso duelo" contra la
muerte: con una palabra restituyó la vida física a Lázaro, al hijo
de la viuda de Naín, a la hijo de Jairo; con la fuerza de su amor
misericordioso devolvió la vida espiritual a Zaqueo, a María
Magdalena, a la adúltera y a cuantos supieron reconocer su
presencia salvadora.
Escuchemos la voz de la Virgen "Madre de misericordia" que
llama a quien ha caído bajo el peso de la culpa para que vuelva
a las fuentes de la vida. Invoquemos a la Virgen, "Refugio de
pecadores" que señala, a quienes se han alejado, el camino que
conduce a Cristo.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 23
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

29-CORAZÓN DE JESÚS
PAZ Y RECONCILIACIÓN NUESTRA
Al invocar el Corazón de Jesús un sentimiento de confianza y
de seguridad se difunde en nuestro espíritu: Jesús es de verdad
nuestra paz, nuestra suprema reconciliación. Jesús es nuestra
paz. Es bien conocido el significado bíblico del término "paz":
indica, en síntesis, la suma de los bienes que Jesús, el Mesías,
ha traído, a los hombres. Por esto, el don de la paz marca el
inicio de su misión sobre la tierra, acompaña su desarrollo y
constituye su coronamiento. "Paz" cantan los ángeles junto al
pesebre del recién nacido "Príncipe de la Paz. "Paz" es el deseo
que brota del Corazón de Cristo, conmovido ante la miseria del
hombre enfermo en el cuerpo o en el espíritu. "Paz" es el saludo
luminoso del Resucitado a sus discípulos, que El, en el
momento de dejar esta tierra, confía a la acción del Espíritu,
manantial de "amor, alegría, paz".
Jesús es, al mismo tiempo, nuestra reconciliación. Como
consecuencia del pecado se produjo una profunda y misteriosa
fractura entre Dios, el Creador, y el hombre, su creatura. Toda
la historia de la salvación no es más que la narración admirable
de las intervenciones de Dios en favor del hombre a fin de que
éste, en la libertad y en el amor, vuelva a Él; a fin de que a la
situación de fractura suceda una situación de reconciliación y
de amistad, de comunión y de paz. En el Corazón de Cristo,
lleno de amor hacia el Padre y hacia los hombres, sus
hermanos, tuvo lugar la perfecta reconciliación entre el cielo y
la tierra: Fuimos reconciliados con Dios - dice el Apóstol - por
la muerte de su Hijo".
Hagamos la experiencia de la reconciliación y de la paz,
acogiendo la invitación del Señor de acudir a Él. En su
Corazón encontraremos paz y descanso; allí, las dudas se
transformarán en certeza; el ansia, en quietud; la tristeza, en
gozo; la turbación, en serenidad. Allí encontraremos alivio al
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 24
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

dolor, valor para superar el miedo, generosidad para no


rendirse al envilecimiento y para volver a tomar el camino de la
esperanza.

30- CORAZÓN DE JESÚS


VÍCTIMA DE LOS PECADORES
Esta invocación nos recuerda que Jesús, según la palabra del
Apóstol Pablo, "fue entregado por nuestros pecados"; pues,
aunque Él no había cometido pecado, "Dios le hizo pecado por
nosotros". Sobre el Corazón de Cristo cargó, enorme, el peso
del pecado del mundo. En Él se cumplió de modo perfecto la
figura del "cordero pascual", víctima ofrecida a Dios para que
en el signo de su sangre fuesen librados de la muerte los
primogénitos de los hebreos. Por tanto, justamente Juan
Bautista reconoció en Él al verdadero "cordero de Dios":
cordero inocente, que habla tomado sobre sí el pecado del
mundo para sumergirlo en las aguas saludables del Jordán;
cordero manso, "al degüello era llevado, y como oveja que ante
los que la trasquilan está muda", para que por su divino silencio
quedase confundida la palabra soberbia de los hombres inicuos.
Jesús es víctima voluntaria, porque se ofreció libremente a su
pasión que consumió en el fuego de su amor.
Jesús es víctima eterna. Resucitado de la muerte y glorificado a
la derecha del Padre, el conserva en su cuerpo inmortal las
señales de las llagas de las manos y de los pies taladrados, del
costado traspasado y los presenta al Padre en su incesante
plegaria de intercesión a favor nuestro. La admirable Secuencia
de la Misa de Pascua, recordando este dato de nuestra fe,
exhorta: "A la víctima pascual elevemos hoy el sacrificio de
alabanza. El cordero ha redimido a su grey. El inocente nos ha
reconciliado a nosotros pecadores con el Padre". Y el prefacio
de esa misma solemnidad proclama: Cristo es "el verdadero
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 25
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

cordero que quitó el pecado del mundo, muriendo destruyó


nuestra muerte, y resucitando restauró la vida".
Confiemos a la Virgen María nuestra plegaria, mientras
decimos a su Hijo Jesús: Corazón de Jesús, víctima de nuestros
pecados, acoge nuestra alabanza, la gratitud perenne, el
arrepentimiento sincero. Ten piedad de nosotros hoy y siempre.
Amén.

31 -CORAZÓN DE JESÚS
SALVACIÓN DE LOS QUE EN TÍ ESPERAN
En la Sagrada Escritura aparece constantemente la afirmación
según la cual el Señor es "un Dios que salva" y la salvación es
un don gratuito de su amor y de su misericordia. El Apóstol
Pablo, en un texto de alto valor doctrinal, afirma incisivamente:
Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
conocimiento pleno de la verdad". Esta voluntad salvífica, que
se ha manifestado en tantas intervenciones admirables de Dios
en la historia, ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret,
Verbo Encarnado, Hijo de Dios e Hijo de María, pues en Él se
ha cumplido con plenitud la palabra dirigida por el Señor a su
"Siervo".
Jesús es la epifanía del amor salvífico del Padre. Cuando
Simeón tomó en sus brazos al niño Jesús, exclamó: "han visto
mis ojos tu salvación". En efecto, en Jesús todo está en función
de su misión de Salvador: el nombre que lleva "Jesús" significa
"Dios salva", las palabras que pronuncia, las acciones que
realiza y los sacramentos que instituye. Jesús es plenamente
consciente de la misión que el Padre le ha confiado: "el Hijo del
hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido". De
su corazón, es decir, del núcleo más íntimo de su ser, brota ese
celo por la salvación del hombre que lo impulsa a subir, como
manso cordero, al monte del Calvario, a extender sus brazos en
la cruz y a dar su vida como rescate por muchos". En el
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 26
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Corazón de Cristo podemos, por tanto, colocar nuestra


esperanza.
El Señor mismo pidió a los Apóstoles que tuvieran confianza en
El: “No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios; creed
también en mí.”
Hoy nos pide a nosotros que confiemos plenamente en EL: nos
lo pide porque nos ama; porque, para nuestra salvación, tiene
su Corazón traspasado y sus pies y manos perforados. Quien
confía en Cristo y cree en el poder de su amor renueva en sí la
experiencia de María Magdalena: "Cristo, esperanza mía, ha
resucitado". ¡Refugiémonos, por consiguiente, en el Corazón de
Cristo! Él nos ofrece una Palabra que no pasa, un amor que no
desfallece, una amistad que no se resquebraja, una presencia
que no cesa!

32 -CORAZÓN DE JESÚS
ESPERANZA DE LOS QUE EN TÍ MUEREN
La muerte forma parte de la condición humana: es el momento
terminal de la fase histórica de la vida. En la concepción
cristiana, la muerte es un paso: de la luz creada a la luz
increada, de la vida temporal a la vida eterna. El Corazón de
Cristo es la fuente de la que el cristiano recibe luz y energía para
vivir como hijo de Dios, y también la fuente donde haya la
fuerza necesaria para morir de modo coherente con su fe.
Como "vive en Cristo", así no puede menos de "morir en
Cristo". El Corazón de Cristo, su amor y su misericordia, son
esperanza y seguridad para quien muere en Él.
Pero conviene que nos detengamos un momento a
preguntamos: ¿Qué significa "morir en Cristo"? Significa ante
todo leer el evento desgarrador y misterioso de la muerte a la
luz de la enseñanza del Hijo de Dios y verlo, por ello, como el
momento de la partida hacia la casa del Padre, donde Jesús,
pasando también El a través de la muerte, ha ido a preparamos
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 27
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

un lugar; es decir significa creer que, a pesar de la destrucción


de nuestro cuerpo, la muerte es premisa de vida y de fruto
abundante. "Morir en Cristo" significa, además, confiar en
Cristo y abandonarse totalmente a Él, poniendo en sus manos -
de hermano, de amigo, de buen Pastor - el propio destino, así
como El, muriendo, puso su espíritu en las manos del Padre.
Significa cerrar los ojos a la luz de este mundo en la paz, en la
amistad, en la comunión con Jesús, porque nada, "ni la muerte
ni la vida... podrá separarnos del amor de Dios manifestado en
Cristo Jesús Señor nuestro". En aquella hora suprema, el
cristiano sabe que, aunque el corazón le reproche algunas
culpas, el Corazón de Cristo es más grande que el suyo y puede
borrar toda su deuda si él está arrepentido.
“Morir en Cristo” significa también fortificarse para aquel
momento decisivo con los "signos santos" del "paso pascual": el
sacramento de la Penitencia, que nos reconcilia con el Padre y
con todas las criaturas; el santo Viático, Pan de vida y medicina
de inmortalidad; y la Unción de los enfermos, que da vigor al
cuerpo y al espíritu para el combate supremo. "Morir en Cristo"
significa finalmente, "morir como Cristo": orando y
perdonando, teniendo junto a si a la bienaventurada Virgen.
Como madre, Ella estuvo junto a la cruz de su Hijo; como
madre está al lado de sus hijos moribundos, Ella que, con el
sacrificio de su corazón, cooperó a engendrarlos a la vida de la
gracia; está al lado de ellos, presencia compasiva y materna,
para que del sufrimiento de la muerte nazcan a la vida de la
gloria.

33 -CORAZÓN DE JESÚS
DELICIA DE TODOS LOS SANTOS
Sobre esta tierra el discípulo de Jesús vive en la espera de
alcanzar a su Maestro, en el deseo de contemplar su rostro, en
la aspiración ardiente de vivir siempre con él. En el cielo, en
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 28
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

cambio, cumplida la espera, el discípulo ya ha entrado en el


gozo de su Señor; contempla el rostro de su Maestro, ya no
transfigurado durante un solo instante, sino resplandeciente
para siempre con el fulgor de la eterna luz; vive con Jesús y de
la misma vida de Jesús. La vida del cielo no es más que la
fruición perfecta, indefectible e intensa, del amor de Dios -
Padre, Hijo y Espíritu Santo - y no es más que la revelación
total del ser íntimo de Cristo, y la comunicación plena de la
vida y del amor que brotan de su Corazón. En el cielo los
bienaventurados ven satisfecho todo deseo, cumplida toda
profecía, aplacada toda sed de felicidad, y colmada toda
aspiración.
Por eso el Corazón de Cristo es la fuente de la vida de amor de
los santos. En Cristo y por medio de Cristo los bienaventurados
del cielo son amados por el Padre, que los une a sí con el
vínculo del Espíritu, Divino Amor: en Cristo y por medio de
Cristo, ellos aman al Padre y a los hombres, sus hermanos, con
el amor del Espíritu. El Corazón de Cristo es el espacio vital de
los bienaventurados: el lugar donde ellos permanecen en el
amor, sacando de él gozo perenne y sin límite. La sed infinita
de amor, misteriosa sed que Dios ha puesto en el Corazón
divino de Cristo. Allí se manifiesta en plenitud el amor del
Redentor hacia los hombres, necesitados de salvación; del
Maestro hacia los discípulos, sedientos de verdad; del Amigo
que anula las distancias y eleva a los siervos a la condición de
amigos, para siempre, en todo. El intenso deseo, que sobre la
tierra se manifestaba en la súplica "Ven, Señor Jesús", ahora, en
el cielo, se transforma en visión cara a cara, en posesión
tranquila, en fusión de vida: de Cristo en los bienaventurados y
de los bienaventurados en Cristo. Elevando hacia ellos la
mirada del alma y contemplándolos en tomo a Cristo
juntamente con su Reina, la Virgen Santísima, nosotros
repetimos hoy, con firme esperanza, la alegre invocación:
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 29
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

"¡Corazón de Jesús, gozo de todos los santos, ten piedad de


nosotros!"

OTRAS ORACIONES
PARA COMENZAR Y TERMINAR
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS
A ti, Jesús, que vives y reinas con Dios Padre y el Espíritu
Santo, elevamos este acto de fe, de esperanza, adoración y
caridad porque en tu Sagrado Corazón reconocemos la
manifestación plena de tu amor por nosotros. Acepta también
nuestro deseo de reparar tu Corazón por tantas ofensas e
indiferencias.
Con el Ángel de la Paz y todos los coros de los ángeles, con los
santos Francisco y Jacinta Marto y todos los santos, unidos a
tantas almas que te han amado dignamente, decimos:
Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo.
Os pido perdón por los que no creen, no adoran,
no esperan y no os aman. (3 veces)

Jesús, manso y humilde de corazón,


R/. Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

LETANÍA Y ACTO FINAL DE REPARACIÓN


1. Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre
por el Espíritu Santo.
3. Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor.
4. Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia.
5. Corazón de Jesús, digno de toda alabanza.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 30
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

6. Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones.

Todos juntos, recitamos el acto de reparación enseñando por el


ángel a los pastorcitos de Fátima:
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
os adoro profundamente
y os ofrezco
el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
de Nuestro Señor Jesucristo,
presente en todos los sagrarios de la tierra,
en reparación de los ultrajes,
sacrilegios e indiferencias
con que El mismo es ofendido.
Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón
y del Corazón Inmaculado de María,
os pido la conversión de los pobres pecadores.

Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.


Inmaculado Corazón de María, R/. Sed la salvación mía.
Ave María Purísima, R/. Sin pecado concebida.

INVOCACIONES INICIALES
Señor Jesucristo,
tú nos has enseñado a ser misericordiosos
como el Padre del cielo,
danos la capacidad de imitar al buen Samaritano,
enséñanos a descubrirte vivo en el hermano que sufre.
R/. Danos, Señor, un corazón compasivo y misericordioso.

Señor Jesucristo,
tú te has hecho solidario con los hombres
compartiendo nuestra misma vida con sus dificultades
hasta morir por nosotros en la cruz,
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 31
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

haz que también nosotros seamos capaces


de dar la vida por los demás
trabajando por la justicia,
sacrificando nuestros bienes, nuestro tiempo y nuestras
fuerzas.
R/. Danos, Señor, un corazón compasivo y misericordioso.

Señor Jesucristo,
que amaste la pobreza
y te hiciste pobre para enriquecernos con tus dones,
danos tú mismo desprendimiento
para que con generosidad compartamos nuestros bienes
con lo que tienen menos.
R/. Danos, Señor, un corazón compasivo y misericordioso.

Señor Jesucristo,
que te diste enteramente sin reservarte nada,
queriendo perpetuar tu entrega
en el Sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre,
danos un amor verdadero,
que se muestre por sus obras.
R/. Danos, Señor, un corazón compasivo y misericordioso.

LETANÍAS FINALES
REPARTIDAS POR LOS DÍAS DE LA SEMANA
DOMINGO
7. Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.
R/. Ten misericordia de nosotros.
8. Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre
por el Espíritu Santo.
9. Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios.
10. Corazón de Jesús, templo santo de Dios.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 32
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

11. Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

LUNES
1. Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad.
3. Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor.
4. Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor.
5. Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes.
6. Corazón de Jesús, digno de toda alabanza.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

MARTES
1. Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor.
3. Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor.
4. Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes.
5. Corazón de Jesús, digno de toda alabanza.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 33
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

MIERCOLES
1. Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la
sabiduría, y de la ciencia.
3. Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la
divinidad.
4. Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace.
5. Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

JUEVES
1. Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia.
3. Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan.
4. Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad.
5. Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

VIERNES
1. Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte.
3. Corazón de Jesús, traspasado por una lanza.
4. Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 34
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

5. Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

SÁBADO
1. Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra.
R/. Ten misericordia de nosotros.
2. Corazón de Jesús, víctima por los pecadores.
3. Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan.
4. Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren.
5. Corazón de Jesús, delicia de todos los santos.

En mi vida y en mi muerte, en mis alegrías y penas, en mi


dicha y mis desgracias, siempre y en todo momento:
Sagrado Corazón de Jesús, R/. En vos confío.

ORACIÓN DE OFRECIMIENTO Y LETANÍAS


EN EL ESPÍRITU DE SANTA TERESA

1. ORACIÓN DE OFRECIMIENTO
Jesús, dulce esposo y redentor mío,
A ti me entrego y ofrezco, pues para ti he nacido.
Soy todo tuyo, pues tú me has creado.
Soy todo tuyo, pues me has redimido,
me has llamado y has tenido paciencia conmigo.
Soy todo tuyo, pues me has esperado y no me he perdido.
¿Qué quieres que haga? ¿Qué mandas hacer de mí?
Aquí te presento mi corazón, hoy lo pongo en tus manos,
Mi cuerpo, mi vida y mi alma, mis entrañas y todo cuanto soy.
Recibe con agrado la pobreza de mi amor,
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 35
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

y hazme vivir en las moradas de tu Corazón. Amén.

2. LETANÍAS FINALES AL CORAZÓN DE JESÚS


EN EL ESPÍRITU DE SANTA TERESA
Corazón de Jesús, donde habita la Soberana Majestad y la
Eterna Sabiduría,
R/. Ten misericordia de nosotros.
Corazón de Jesús, Dulce Cazador que eres todo bondad para el
alma mía,
Corazón de Jesús, que miras con piedad mi pobreza,
Corazón de Jesús, Dios eterno y dueño querido, que te has
hecho mi prisionero y cautivo
Corazón de Jesús, mi Señor y Creador cuyo amor por mí nunca
se muda
Corazón de Jesús, Amor que me amas más de lo que yo puedo
amar y entender
Corazón de Jesús, Hermosura que excedes a todas las
hermosuras.
Corazón de Jesús, que con tu mismo amor curas mis heridas.

ORACIÓN.
Corazón de Jesús, recibe este homenaje de tus fieles.
Te pedimos que siempre tengamos presente tu amor
manifestado por nosotros en la Cruz.
Danos tu gracia para que sepamos responder a tantos excesos
de tu bondad.
Concédenos imitar a Santa Teresa en el camino de la oración
y, a pesar de que seamos tan ruines,
comencemos a amarte de verdad.
Te pedimos que se grabe en nosotros tu mismo Amor,
para que hagamos siempre tu voluntad
y te agrademos en todas las cosas.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 36
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Te lo pedimos, a ti que vives y reinas por los siglos de los


siglos. Amén.

Jesús, manso y humilde de corazón, R/. haz nuestro corazón


semejante al tuyo.
Sagrado Corazón de Jesús, R/. en vos confío.

ESTACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


1.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, pedid y
recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá.” He
aquí que llamo, busco y pido la gracia de que los obispos y los
sacerdotes y todas las personas consagradas sean santos y nos ayuden
con su vida y ejemplo a ir a ti, fuente de vida.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
V/. Sagrado Corazón de Jesús
R/. En Vos confío.

2.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, lo que se


pidiese a Mi Padre en Mi Nombre, Él lo dará a vosotros.” He
aquí que en vuestro nombre, le pido al Padre Celestial la gracia
de que en este año de la fe todos los creyentes renueven su adhesión a ti
con espíritu renovado y que aquello que profesamos con nuestros labios
se haga vida.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
V/. Sagrado Corazón de Jesús
R/. En Vos confío.
3.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, que el
cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán jamás.”
He aquí que, animado por vuestra infalible palabra, ahora pido
la gracia de … (pida cada uno la gracia personal que desea alcanzar).
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
V/. Sagrado Corazón de Jesús
R/. En Vos confío.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 37
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Oh Sagrado Corazón de Jesús, solamente una cosa se os ha de


ser imposible y eso consiste en no tener compasión de los
afligidos. Ten piedad de nosotros miserables pecadores y
conceded la gracia que os pedimos, mediante el Doloroso e
Inmaculado Corazón de María, Vuestra tierna Madre, y nuestra
Madre compasiva.

OFRECIMIENTO EN UNA SOLA ESTACIÓN

Oh Jesús mío, habéis dicho:


“En verdad os digo, pedid y recibiréis;
buscad y encontraréis;
llamad y se os abrirá.”
He aquí que llamo, busco y pido la gracia de
1.- que los obispos y los sacerdotes y todas las personas
consagradas sean santos y nos ayuden con su vida y ejemplo a ir a
ti, fuente de vida.
2.- que en este año de la fe todos los creyentes renueven su adhesión
a ti con espíritu renovado y que aquello que profesamos con
nuestros labios se haga vida.
3.- Y también la gracia que tanto necesito… (pida cada uno la
gracia personal que desea alcanzar).

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.


V/. Sagrado Corazón de Jesús
R/. En Vos confío.

OTRA ORACIÓN
PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS
¡Oh Corazón de Jesús!
Pongo toda mi confianza en Ti.
De mi debilidad todo lo temo,
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 38
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

pero todo lo espero de tu bondad.


A tu Corazón confío mis necesidades y preocupaciones.
¡Jesús mío!, yo cuento contigo,
me fío de Ti, descanso en Ti.
¡Estoy seguro en tu Corazón!

CONSAGRACIÓN
AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (S.S. Pio XI)
¡Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano! Miradnos
humildemente postrados; vuestros somos y vuestros queremos
ser, y a fin de vivir más estrechamente unidos con Vos, todos y
cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a
vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás, os han conocido; muchos,
despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh
Jesús benignísimo!, compadeceos de los unos y de los otros, y
atraedlos a todos a vuestro Corazón Santísimo.
¡Oh Señor! Sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se
han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han
abandonado; haced que vuelvan pronto a la Casa Paterna, que
no perezcan de hambre y miseria.
Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por
espíritu de discordia, viven separados de Vos; devolvedlos al
puerto de la verdad y a la unidad de la fe para que en breve se
forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.
Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las
tinieblas de la idolatría; dignaos atraerlos a todos a la luz de
vuestro Reino.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 39
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Conceded, ¡oh Señor!, libertad segura a vuestra Iglesia;


otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced
que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz:
¡Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él se
entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los
siglos. Amén.

ORACIÓN PARA OFRECER LA COMUNIÓN


DE LOS PRIMEROS VIERNES
Corazón Sacratísimo de Jesús, que por el grande amor que nos
tienes, te has dignado prometernos la perseverancia final y la
gracia de no morir sin Sacramentos, haciéndote nuestro seguro
asilo en la última hora de nuestra vida; humildemente te pido
que cumplas en mí tu palabra, que tanta confianza inspira a
nuestros corazones. Yo, por mi parte, prometo hacer cuanto
pueda para amarte más y más y para hacerme digno de una tan
grande Promesa, evitando el pecado y todo cuanto pueda
desagradarte. Te pido para ello, tu gracia, que espero alcanzar
por los méritos de tu mismo Corazón. Amén.

ORACIONES DIVERSAS
Amabilísimo Jesús mío; yo, con el fin de dar testimonio y
reparar mis infidelidades, te entrego mi corazón, me consagro
enteramente a Ti y propongo, ayudado de tu gracia, no volver
más a ofenderte. Padrenuestro.
Señor Jesús, clementísimo Salvador del mundo; humilde-
mente te suplico, por tu Sacratísimo Corazón, que todas las
ovejas descarriadas si conviertan a Ti, Pastor y Obispo de sus
almas Que vives y reinas por todos los siglos de los siglos.
Amén. Padrenuestro.
Oh Corazón Santísimo de Jesús; derrama copiosamente tus
bendiciones sobre la Santa Iglesia, sobre el Soberano Pontífice y
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 40
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

sobre todo el Clero; da la perseverancia a los justos, convier-te a


los pecadores, ilumina a los infieles y bendice a nuestros
parientes, amigos y bienhechores, asiste a las almas del
Purgatorio y extiende sobro todos los corazones el imperio de
tu amor. Amén.

ACTO DE CONFIANZA EN EL CORAZÓN DE JESÚS


Oh, Corazón de Jesús, Dios y Hombre verdadero, delicia de
los Santos, refugio de los pecadores y esperanza de los que en
Ti confían; Tú nos dices amablemente: Vengan a Mí; y nos
repites las palabras que dijiste al paralítico: Confía, hijo mío, tus
pecados te son perdonados, y a la mujer enferma: Confía, hija, tu fe
te ha salvado, y a los Apóstoles: Confíen, Yo Soy, no teman.
Animado con estas palabras acudo a Ti con el corazón lleno
de confianza, para decirte sinceramente y desde lo más íntimo
de mi alma: Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sí, Corazón de mi amable Jesús, confío y confiaré siempre
en tu bondad; y, por el Corazón de tu Madre, te pido que no
desfallezca nunca esta confianza en Ti, a pesar de todas las
contrariedades y de todas las pruebas que Tú quisieras
enviarme, para que habiendo sido mi consuelo en vida, seas mi
refugio en la hora de la muerte y mi gloria por toda la
eternidad. Amén.

NOVENA AL SAGRADO CORAZON


Oh Señor Jesús,
a tu Sagrado Corazón yo confío esta intención…
Solo mírame, entonces has conmigo
lo que tu Corazón indique.
Deja que tu Sagrado Corazón decida. Yo confío en ti.
Me abandono en tu Misericordia,
¡Señor Jesús! Ella no me fallará.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 41
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Sagrado Corazón de Jesús, creo en tu amor por mí.


Sagrado Corazón de Jesús, que venga tu Reino.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
te he pedido por tantos favores,
pero con ansias te imploro por esta petición.
Tómala, ponla en tu abierto y roto corazón,
y cuando el Padre Eterno la mire,
cubierta por tu Preciosa Sangre, no podrá rehusarla.
Ya no será más mi oración, sino la tuya, Oh Jesús.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
pongo toda mi confianza en Ti.
Nunca permitas que me confunda. Amén.

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN


Jesús, Tú dijiste: Pidan y recibirán, busquen y hallarán, llamen
y se les abrirá. Aquí estoy de rodillas delante de Ti, lleno de fe
viva y confianza en las promesas que hizo tu Sagrado Corazón
a Santa Margarita María. Vengo a pedirte esta gracia (Mencione
el favor que desea).
Amadísimo Jesús, creo firmemente que me puedes conceder la
gracia que te pido, aunque sea preciso un milagro. Si Tú quieres
se cumplirá mi deseo. Reconozco que soy muy indigno de tus
favores, pero eso no me quita la confianza en Ti. Tú eres Dios
misericordioso, que no rechaza mi corazón contrito. Tiende
sobre mí tu mirada de misericordia, te suplico, y tu bondadoso
Corazón hallará en mis miserias y debilidades motivo para
concederme lo que pido.
Sagrado Corazón, cualquiera que sea tu decisión sobre lo que
pido, nunca dejaré de amarte, alabarte y servirte. Muéstrate
propicio, Jesús, y acepta este acto de perfecta sumisión a los
designios de tu adorable Corazón, designios que sinceramente
deseo se cumplan en mí y en todas las criaturas por siempre.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 42
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Concédeme la gracia que te pido humildemente por intercesión


del Inmaculado Corazón de tu Madre Dolorosa. Me has
confiado a ella como hijo suyo y sus oraciones lo pueden todo
contigo. Amén.

CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS


Corazón divino de Jesús,
por el Corazón de María,
la mujer nueva de Nazaret,
nos consagramos a tu Corazón
para ser en nuestro mundo
antorcha de esperanza para los decaídos,
alegría para tantos jóvenes
que se encuentran solos y desesperados.
No nos dejes caer en la tentación
de no hacer nada.
Ayúdanos a sembrar los caminos
de amor a los que sufren
y ser entre los jóvenes
constructores de la Civilización del Amor. Amén.

PRIMERA CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN


Sta.Margarita María
Yo, N., me doy y consagro al Sagrado Corazón de Nuestro
Señor Jesucristo, mi persona y mi vida, mis oraciones, penas y
sufrimientos, para no querer servirme de ninguna parte de mi
ser sino para honrarlo, amarlo y glorificarlo. Es mi voluntad
irrevocable ser toda de Él y hacer todo por su amor,
renunciando de todo corazón a todo lo que pueda disgustarle.
Yo os tomo, pues, Oh Sagrado Corazón, por el único objeto
de mi amor, el protector de mi vida, la seguridad de mi
salvación, el remedio de mi fragilidad y de mi inconstancia, el
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 43
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

reparador de todos los defectos de mi vida, y mi asilo en la hora


de mi muerte.
Sed, por tanto, ¡Oh Corazón de bondad! mi justificación
para con Dios vuestro Padre, y alejad de mi los rayos de su
justa cólera. ¡Oh Corazón de amor! yo pongo toda mi confianza
en vos, pues todo lo temo de mi malicia y de mi debilidad, pero
todo espero de vuestra bondad. ¡Extinguid pues en mí todo lo
que os pueda desagradar o resistir! Que vuestro puro amor os
imprima con tanta presteza en mi corazón que no pueda jamás
olvidaros, ni estar separada de vos, a quien conjuro, por todas
vuestras bondades, que mi nombre sea escrito en vos, pues yo
quiero hacer construir mi gloria en vivir y morir en calidad de
esclava vuestra. Amen.

CONSAGRACION
AL SAGRADO CORAZON DE JESUS
Juan Pablo II, 1986
Señor Jesucristo, Redentor del género humano, nos
dirigimos a tu Sacratísimo Corazón con humildad y confianza,
con reverencia y esperanza, con profundo deseo de darte gloria,
honor y alabanza.
Señor Jesucristo, Salvador del mundo, te damos las gracias
por todo lo que eres y todo lo que haces.
Señor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, te alabamos por el amor
que has revelado a través de Tu Sagrado Corazón, que fue
traspasado por nosotros y ha llegado a ser fuente de nuestra
alegría, manantial de nuestra vida eterna.
Reunidos juntos en Tu nombre, que está por encima de todo
nombre, nos consagramos a tu Sacratísimo Corazón, en el cual
habita la plenitud de la verdad y la caridad.
Al consagrarnos a Ti, los fieles (persona o de lugar)
renovamos nuestro deseo de corresponder con amor a la rica
efusión de tu misericordioso y pleno amor.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 44
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Señor Jesucristo, Rey de Amor y Príncipe de la Paz, reina en


nuestros corazones y en nuestros hogares. Vence todos los
poderes del maligno y llévanos a participar en la victoria de tu
Sagrado Corazón.
¡Que todos proclamemos y demos gloria a Ti, al Padre y al
Espíritu Santo, único Dios que vive y reina por los siglos de los
siglos! Amén.

RENOVACIÓN DE LA CONSAGRACIÓN
AL SAGRADO CORAZÓN

Juan Pablo II, en Quito, Ecuador, 30 de enero de 1985

Este es, Señor, vuestro pueblo.


Siempre, Jesús, os reconocerá por su Dios.
No volverá sus ojos a otra estrella,
que a esa de amor y misericordia
que brilla en medio de vuestro pecho.
Sea, pues, Dios nuestro, sea vuestro Corazón
el faro luminoso de nuestra fe,
el áncora segura de nuestra esperanza,
el emblema de nuestras banderas,
el escudo impenetrable de nuestra flaqueza,
la aurora hermosa de una paz imperturbable,
el vínculo estrecho de una concordia santa,
la nube que fecunde nuestros campos,
el sol que alumbra nuestros horizontes,
la vena, en fin, riquísima
de la prosperidad y abundancia que necesitamos.
Y, pues, nos consagramos y entregamos sin reserva
a vuestro Divino Corazón,
multiplicad sin fin los años de nuestra paz.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 45
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Desterrad de los confines de la patria


la impiedad y corrupción, la calamidad y la miseria.
Dicte nuestras leyes vuestro Evangelio;
gobierne nuestros tribunales vuestra justicia;
sostengan y dirijan a vuestros gobernantes
vuestra clemencia y fortaleza;
perfeccionen a nuestros sacerdotes
vuestra sabiduría, santidad y celo;
convierta a todos los hijos del Ecuador vuestra gracia
y corónelos en la eternidad vuestra gloria;
para que todos los pueblos y naciones de la tierra,
contemplando la verdadera dicha y ventura del nuestro,
se acojan a su vez a vuestro amante Corazón
y disfruten de la paz que ofrece el mundo
esa fuente pura y símbolo perfecto
de amor y caridad. Amén.

IRRADIANDO A CRISTO
Oh, amado Jesús.
Ayúdame a esparcir Tu fragancia
por donde quiera que vaya.
Inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida.
Penetra y posee todo mi ser tan completamente,
que mi vida entera sea un resplandor de la Tuya.
Brilla a través de mí y permanece tan dentro de mí, que cada
alma con que me encuentre
pueda sentir Tu presencia en la mía.
¡Permite que no me vean a mí sino solamente a Jesús!
Quédate conmigo y empezaré a resplandecer como Tú,
a brillar tanto que pueda ser una luz para los demás. La luz oh,
Jesús, vendrá toda de Ti, nada de ella será mía;
serás Tú quien resplandezca
sobre los demás a través de mí.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 46
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

Brillando sobre quienes me rodean,


permíteme alabarte como más te gusta.
Permíteme predicarte sin predicar,
no con palabras sino a través de mi ejemplo,
a través de la fuerza atractiva,
de la influencia armoniosa de todo lo que haga,
de la inefable plenitud del amor
que existe en mi corazón por Ti.
Amen.

ORACIÓN QUE REZAN


LAS MISIONERAS DE LA CARIDAD

Amor del Corazón de Jesús, abrásanos.


Caridad del Corazón de Jesús, derrámate en nosotros.
Fuerza del Corazón de Jesús, sostennos.
Misericordia del Corazón de Jesús, perdónanos.
Paciencia del Corazón de Jesús, no te canses de nosotros.
Reino del Corazón de Jesús, establécete en nosotros.
Voluntad del Corazón de Jesús, dispón de nosotros.
Celo del Corazón de Jesús, inflámanos.
Virgen Inmaculada, ruega por nosotros al Corazón de Jesús.
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 47
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II
Mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús 48
con las meditaciones de S.S Juan Pablo II

CONSAGRACIÓN DE LOS JÓVENES


AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
JMJ 2011

Señor Jesucristo,
Hermano, Amigo
y Redentor del hombre,
mira con amor a los jóvenes
aquí reunidos
y abre para ellos
la fuente eterna
de tu misericordia
que mana de tu Corazón
abierto en la Cruz.
Dóciles a tu llamada,
han venido para estar contigo
y adorarte.
Con ardiente plegaria
los consagro a tu Corazón
para que, arraigados y edificados en ti,
sean siempre tuyos, en la vida y en la muerte.
¡Que jamás se aparten de ti!
Otórgales un corazón semejante al tuyo,
manso y humilde,
para que escuchen siempre tu voz
y tus mandatos,
cumplan tu voluntad
y sean en medio del mundo
alabanza de tu gloria,
de modo que los hombres,
contemplando sus obras,
den gloria al Padre con quien vives,
feliz para siempre,
en la unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Amén.