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1- ENTRADA:

Queridos hermanos, celebramos hoy la ascensión del Señor al Cielo y podemos decir
que esta es la fiesta bisagra entre el final de los Evangelios y el inicio de los Hechos de
los Apóstoles. Celebremos a Jesús que, aunque ascendió, nos sigue acompañando
hasta el último día. ¡Comencemos la Misa cantando!

2- LITURGIA DE LA PALABRA:

Primera lectura (Hech 1, 1-11): El relato de la Ascensión del Señor muestra al Señor
glorificado y la misión que tendrán los discípulos luego de su partida.

Salmo (Sal 46, 2-3. 6-9):

Segunda lectura (Ef 1, 17-23. O bien: Heb 9, 24-28; 10, 19-23): El Señor fue elevado al
cielo y está sentado a la derecha del Padre. Él nos muestra un camino nuevo para
realizar nuestras vidas.

Evangelio (Lc 24, 46-53): Jesús, antes de ser elevado al cielo, prometió a sus discípulos
la fuerza de lo alto, los bendijo y los constituyó predicadores y testigos.

3- ORACIÓN DE LOS FIELES:


A cada intención respondemos: Señor, hacenos tus testigos.

- Para que la Iglesia anuncie con alegría el triunfo pascual de la Vida.


- Para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo abran su corazón al anuncio del
Evangelio.
- Para que el bien y la verdad prevalezcan en nuestra sociedad.
- Para que los médicos que juraron ejercer la medicina para cuidar y salvar vidas, no
sean condenados por negarse a realizar abortos.
- Para que las familias permanezcan unidas en el amor y crezcan en la fe.
- Para que los enfermos, los pobres y todos los que sufren renueven su esperanza y
puedan verse aliviados de aquello que los aqueja.

4- OFRENDAS:
Jesús ascendió al Cielo pero quiso quedarse para siempre con nosotros en la Eucaristía.
Por eso, acercamos al altar el pan y el vino que serán su Cuerpo y Sangre. Mientras
tanto hagamos también la colecta y acompañemos cantando.

5- COMUNIÓN:
A la espera de la venida del Espíritu en Pentecostés, vayamos a recibir al Señor en la
Comunión y preparémonos para un nuevo envío misionero. Acerquémonos cantando.

6- DESPEDIDA:
Como los discípulos después de la ascensión, volvamos a casa con alegría y
preparémonos en oración para celebrar el próximo fin de semana la fiesta de
Pentecostés, fiesta del Espíritu, fiesta de la Iglesia. ¡Nos despedimos cantando!