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EL COSTO DEL DISCIPULADO I

(Mateo 8:18-23)

Nota importante de Inicio:

Debo comentar respecto a las enseñanzas del costo del discipulado que el mismo Señor Jesús enseñó
y que estamos a punto de iniciar, que son los textos bíblicos menos predicados al interior de la iglesia
contemporanea, caracterizada por la comodidad y la ensoñación de un mundo perfecto donde solo hay
privilegios para el cristiano y ninguna demanda por parte de Dios.

Fundamento Bíblico:

Mateo 8:18-23 RV60 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado. (19)
Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. (20) Jesús le dijo: Las
zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde
recostar su cabeza. (21) Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y
entierre a mi padre. (22) Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.
(23) Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

Introducción:

- Después del primer bloque de narraciones de las sanaciones realizadas por el Señor Jesucristo,
Mateo inserta la primera ENSEÑANZA sobre el seguimiento a Cristo.

 Es acerca de este seguimiento que vamos a estudiar el día de hoy.


 Pero no podemos estudiar el seguimiento a Cristo olvidándonos qué se está proponiendo el escritor
bíblico,
 No podemos perder de vista dónde inserta esta enseñanza y qué pretende con ella.
 En todo este bloque de los capítulos 8 y 9 hay una pregunta central la cual plantean sus discípulos
cuando Jesús calma la tempestad:

“¿Quién es este hombre?”

 Esa es la pregunta que Mateo, con su narración y la organización de su evangelio, busca que los lectores
se planteen.

- Diferencia de Condiciones entre Judios y Gentiles

Judios:
 Los lectores originales del evangelio de Mateo son judíos.
 Los judíos esperaban al Rey-Mesías.
 Ellos no eran ajenos a este tema
 La esperanza de ellos era que el Rey-Mesías llegara pronto para instalar su reino, librarles del yugo
opresor de sus enemigos y gobernarles para siempre.

Gentiles:
 No sabíamos nada de las Escrituras y de las promesas hechas al pueblo de Israel.
 Esa esperanza no la teníamos nosotros.
 Los gentiles no sabíamos nada de esto.
 A lo sumo nuestra esperanza era que cuando muriéramos existiera un mundo mejor, por lo menos un
cielo, y que allí lográramos entrar con nuestro buen comportamiento, o por lo menos no siendo tan
malos.
 Pero, ¿qué sabíamos nosotros de un Mesías prometido?
 ¿Qué sabíamos nosotros de un Rey que vendría a gobernar para siempre a su pueblo?
Absolutamente nada.
 De allí que la Escritura diga claramente en la carta de Pablo a los Efesios que nosotros vivíamos sin
esperanza y sin Dios en el mundo.

- Los lectores de Mateo, aquellos a quienes él dirige su evangelio, eran judíos de pura cepa.

 Tenían la esperanza de un Mesías, un Rey libertador.


 El tema era claro y fresco en sus mentes, bueno, por lo menos eso uno esperaría.
 Pero al leer el Nuevo Testamento, nos percatamos inmediatamente de una realidad distinta.
 La idea del Rey-Mesías de los judíos estaba parcializada.
 Lo curioso es que si bien ellos tenían una imagen parcializada del Rey-Mesías,
 Nosotros que tenemos una imagen muy clara de Él, hemos rebajado o parcializado nuestro seguimiento
al Rey-Mesías.
 El seguimiento a Cristo en muchos casos es acomodado a conveniencia del consumidor.
 No es Jesús quien pone las directrices y condiciones para su seguimiento sino aquel que se hace llamar
cristiano.
 Pero esto es así en un cristianismo nominal, no en el cristianismo según la Escritura.
 En el cristianismo según la Biblia Jesús dice cómo se le sigue.
 No vemos a Jesús acomodándose al gusto y beneficio del cliente.
 En la Escritura no sucede así. En Ella Él da los parámetros.

- Los judíos esperaban un Rey-Mesías que les librara del yugo de Roma, porque pensaron que ese
era su problema, por eso no concebían un Rey-Mesías que al mismo tiempo fuera un siervo
sufriente.

 No les cuadraba eso en su mente.


 El cristianismo de esta época espera un Rey flojo, pusilánime, que no da órdenes, que no es soberano.
 Porque soberanía les suena a tiranía.
 Para estos es más fácil concebir a Dios como el presidente de una democracia, que gobierna conforme
a la voluntad de la mayoría y no conforme a su sola soberana potestad, autoridad y voluntad.
 Ellos todavía piensan que Jesús no tiene ningún derecho a meterse en los asuntos íntimos y privados
de su vida.
 Este tipo de personas llamadas cristianos piensan que todavía pueden reservarse algunas partes de su
vida para ellos mismos, dejando a Jesús al margen.
 Para ellos Jesús está muy contento con sus vidas porque entonan cánticos cristianos, se congregan el
domingo, y son mejores que sus vecinos.
 Y si a eso le sumamos que un día a la semana toman clase de teología en el Seminario ¡wow!

Pregunta mis hermanos:

 ¿Estamos acomodando nuestro cristianismo conforme a nuestra cultura, conforme a nuestra


conveniencia?
 ¿Nuestra vida diaria moldea nuestro seguimiento al Rey-Mesías?
 ¿O más bien nuestra vida diaria es moldeada por el Rey soberano?

- Mateo dirige a sus lectores de una manera muy sabía, por supuesto, porque Él está escribiendo
inspirado por el Espíritu Santo.

 Mateo sabía que los judíos esperaban al Rey-Mesías.


 Pero también conocía el conflicto que ellos tenían en relacionar a este Rey con el sufrimiento.
 Por eso, inmediatamente después de terminar su primer bloque de sanidades
+ Razón por la cual muchos estaban dispuestos a seguir a Jesús,
+ Y antes de narrar acerca del costo del seguimiento a Jesús,
+ Mateo señala el cumplimiento de la Escritura referenciando a Jesús con el Siervo Sufriente de Isaías.
+ Señalando que esas sanidades Él las ha llevado a cabo para cumplir la Escritura
+ Escrituras que mencionan que llevó nuestras enfermedades y sanó nuestras dolencias.
+ El autor bíblico quiere que sus lectores tengan un concepto correcto del Rey-Mesías,
+ Un Rey que sufre dolor y muerte, cargando no con sus propias desdichas, pues no tiene ninguna,
+ Sino que está cargando con el castigo de su pueblo.
+ Si el Rey-Mesías no lleva el castigo de su pueblo, no puede haber sanidad para ellos.

- Así mismo, si nuestro concepto del seguimiento a Cristo se ve nublado o distorsionado por
nuestra conveniencia y comodidad, es probable que terminemos siguiendo a un Cristo que no
existe.

 Un Cristo que se adapte a nuestras demandas no es el Rey-Mesías bíblico.


 Así como los judíos debían entender que el Rey-Mesías era el Siervo Sufriente,
 Y que sin este entendimiento no había perdón ni salvación,
 Así mismo nosotros hemos de entender que Jesús no solo es nuestro Salvador sino también nuestro
Señor.
 Aquel que dirige nuestra vida y al cual nos sometemos,
 Y que si nuestra vida se compone solo del aspecto salvífico de Jesús sin un sometimiento a su señorío
no podemos hablar de perdón y salvación.

- El creyente que nosotros vemos en las epístolas de todo el Nuevo Testamento no es perfecto,
pero sin lugar a dudas no vemos a ningún creyente allí que sea incompleto, que esté mutilado,
fragmentado. El cristiano del Nuevo Testamento se somete al Señorío de Cristo, no carece de él.

 Mateo, entonces, en esta porción de la Escritura que estudiamos hoy


 Va a explicar a los judíos, sus lectores originales, el costo del discipulado.
 Y así, nosotros seremos enseñados también y confrontados.
 Si Dios el Espíritu Santo nos ilumina y redarguye nuestro corazón con su bendita Palabra
 Seremos capaces de rendirnos a Cristo en estos dos aspectos (Salvación y Señorío)

Desarrollo del tema:

- Mateo nos ha enseñado desde su evangelio:

 La autoridad de Jesús sobre la doctrina.


 Su autoridad al sanar.
 Y ya también nos ha empezado a mostrar otro aspecto de este Rey-Mesías:
+ Su sufrimiento al identificarlo como el Siervo Sufriente
+ Asunto que le va a costar mucho trabajo comprender a muchos
+ Y que, entre otras cosas, va a ser una de las razones por la cual van a encontrar tropiezo en Jesús.

- Ahora nos muestra su autoridad y demanda a ser seguido por encima de cualquiera, y el costo
de este seguimiento.

 Demandas que espero, no vaya a ser esto tropiezo para muchos de los que escuchamos el evangelio
el día de hoy.
 Y si es así, las puertas están abiertas para que se marche el que se quiera marchar de aquí.

Dice un autor respecto a los versículos que tenemos a continuación:


“La manifestación de la autoridad de Cristo, pues, nos invita a hacernos discípulos suyos. El tema de la autoridad
conduce inevitablemente al tema del discipulado”.
- La pregunta que se plantea esta mañana y a la cual se pretende responder es:

¿CUÁL ES EL COSTO DE ESTE DISCIPULADO?

 No sé si ustedes se han percatado de una aparente contradicción entre los relatos de las sanidades y
este relato acerca del seguimiento.
 Porque cuando leemos las sanidades realizadas por Jesús, vemos al Dios hecho hombre acercándose
a los marginados, consolándoles de sus aflicciones, lo vemos a Él llegándose a ellos, casi que tenemos
una imagen como de Él abierto de brazos recibiéndoles.
 Pero aquí encontramos a unas personas que quieren seguirle y en lugar de hacernos una imagen como
la anterior, nos encontramos con un contraste.

Ahora Jesús parece cerrar las puertas, poner freno hacia Él.

 Son dos imágenes distintas.


 ¿Hay contradicción?
 De ninguna manera, son imágenes de nuestro Señor que se complementan para no dejarnos con un
Cristo deformado.
 Cuando se enfatiza alguno de estos dos aspectos a expensas del otro
 NO le estamos rindiendo adoración al Dios de la Escritura.
 Todo lo contrario, adoramos a un becerro formado de nuestros propios conceptos acerca de lo que
debe ser y hacer Dios.

- Mucho de aquello que se llama evangelio al día de hoy es una versión aguada del verdadero
evangelio.

 Se predica un Salvador que no necesariamente tiene que ser tu Señor.


 Eso es pura gracia, pero barata.
 Me he tomado dos párrafos de nuestro hermano David Burt porque él explica muy bien esta cuestión y
aparente contradicción.

David Burt
“Las sanidades nos enseñan que nadie necesita ser excluido del reino a causa de consideraciones de raza, sexo o
condición social. Nadie está demasiado enfermo como para ser sanado por Jesús; nadie es demasiado pecador
como para ser perdonado por él. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya nada que pueda excluirnos del
reino. Negarnos a acercarnos a Jesús para ser sanados y perdonados nos excluye. Aferrarnos a nuestro
egocentrismo nos excluye. Y, además, muchos que se acercan a él en un momento determinado, luego se alejan al
comprender el precio que hay que pagar para seguirle.
Así pues, la invitación a seguir a Cristo es para todos; pero a Jesús no le interesa engañar a nadie. Su invitación
es sincera, pero también franca y sin fraude. Desde el primer momento nos dice que el discipulado es costoso
(Lucas 14:28–33). Por un lado nos invita a venir; por otro, pide que contemos de antemano el precio y no
aceptemos con ligereza su invitación. Las sanidades pueden habernos dado, correctamente, la impresión de que
las puertas del reino están abiertas de par en par. Ahora Mateo establece la contrapartida: todos son bienvenidos;
pero hay un precio que pagar”.

¿Significan estas palabras y la enseñanza de hoy que tenemos un precio que pagar para ser
salvos?

 NO
 Dios nos libre de responder “SÍ” a esa pregunta.
 Ya comprenderemos bien durante el estudio del día de hoy la demanda y su razón.

Mateo 8:18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.

- Dos cosas nos muestra Mateo del Señor Jesucristo en este versículo.

Primero: que Jesús no se deja encantar por las multitudes.


+ En el texto paralelo que tenemos en Marcos, el apóstol Pedro se le acerca al Señor diciéndole:

“Todos te buscan”.

+ La respuesta de Jesús es:


“Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido”.

 La agenda del Señor no estaba determinada por la multitud.


 Su agenda estaba determinada por la obra que el Padre le había dado que hiciese.
 Las multitudes no lograban elevarle el ego.
 Nunca pensó en escribir un libro que se llamara Pasión de Multitudes.
 Muchos otros hubieran encontrado en la multitud la excusa perfecta para decir que durante esa
campaña miles recibieron a Jesucristo. “147.930 salvos”, dirían las estadísticas de la página de internet
del ministro actual.

¿Cómo le hacen para saber que en una campaña evangelística 147.930 se salvaron?

 No lo sé, hasta el momento yo pensaba que eso era una capacidad exclusiva de Dios.
 Las multitudes le causaban compasión al Señor.
 Nunca las vio como una excusa para exaltarse.
 No se dejó llevar por la euforia del momento.
 Él sabía que la multitud no le proporcionaban una lectura real acerca de la efectividad de su ministerio.

Juan 2:23-25 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales
que hacía. (24) Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, (25) y no tenía necesidad de que
nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

 Jesús sabía que la emoción pasajera, el ser saciados por la curiosidad del momento o el hecho de ver
satisfecha una necesidad, lograba despertar los ánimos de la multitud,
 Pero era solo eso, una emoción. Los pastores conocemos esas reacciones de primera mano también.

Pastor Julián Carvajal:


Una de las primeras cosas que aprendí estando en el ministerio, y esto se los comentaba a los pastores hace
mucho tiempo, era que las personas que más emocionadas se te acercaban para decirte que estaban felices de
haber encontrado la iglesia que hace tanto buscaban, que la reforma protestante era la respuesta que ellos tanto
estaban esperando a todas las deformidades del cristianismo carismático y etc, etc, casi diciéndote esto con
lágrimas en los ojos, esas son las primeras personas que uno deja de ver aquí.
Al principio me emocionaba cuando alguien se acercaba así, pero muy pronto, esto dejó de emocionarme. Ahora
sé que esta persona al domingo siguiente es probable que no la vuelva a ver. Cuando ahora alguien se me acerca
así yo me le sonrío y le digo: “¡Qué bueno mi hermano, me alegra mucho!”, pero la verdad es simplemente para no
ser descortés.

 En fin, las multitudes, sea por la razón que fuera que le siguieran, nunca impresionaron a Jesús:

Juan 6:24-26 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y
fueron a Capernaum, buscando a Jesús. (25) Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste
acá? (26) Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las
señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

Segundo: El otro punto que aprendemos de este versículo 18 es el aspecto que ya se ha venido
resaltando en todo este capítulo: LA AUTORIDAD DE JESÚS.

 Él da una orden al estilo de los reyes.


 Él mandó a sus discípulos a pasar al otro lado.
 Esta expresión: MANDÓ, no es una sugerencia,
 Es muy importante que como creyentes entendamos que el seguimiento a Cristo no es algo opcional
para aquellos que nos hacemos llamar cristianos.
 El discípulo ha de seguir a Cristo donde quiera que Él vaya y donde quiera que Él ordene.
 O lo seguimos a Él o seguimos nuestros propios impulsos y pasiones.
 O pasamos con Jesús al otro lado o nos quedamos de este sin seguirlo a Él.
 O nos quedamos con la multitud o seguimos a Cristo.
 La multitud no es de fiar, Cristo es digno de toda nuestra devoción y confianza.

- Pero esperen, esto suena muy bonito y alentador, pero hemos de calcular el costo del
discipulado, hemos de calcular primero el costo de seguir a Cristo.

 Cuántas veces no he escuchado predicar acerca de ser cristiano como una cuestión emotiva.

“Ven a Cristo, Él te llama”,


Y si sientes un profundo sentimiento en tu corazón, un anhelo ferviente de seguirlo corre a sus
pies.

 No digo que esto esté mal,


 Pero en la Biblia yo veo que el seguir a Cristo, entregar su vida a Él, tiene que ver con un cálculo.
 Calcular si estoy dispuesto a seguirlo con todo lo que ello IMPLICA.
 El problema que veo que tiene muchos es que no logran asociar el llamado irresistible de Dios al hombre
y el cálculo y la decisión que este debe tomar para ser cristiano.
 Porque el problema es ver el llamado irresistible como un asunto romántico.
 Pero la Escritura no ve ninguna disociación entre lo uno y lo otro,
 Entre el llamado irresistible de Dios y el cálculo que debe hacer el hombre para seguir a Jesús.

- Con esto no estoy enseñando que el hombre tiene la última palabra en su salvación,

 Porque finalmente es Dios quien obra en quien quiera obrar


 Esa persona no se resistirá a su gracia, será impactado con ella.
 Como el apóstol Pedro responderá:

“Señor, a quién más iré si solo tú tienes palabras de vida eterna”.

 El que ha sido impactado por la gracia de Dios en Jesucristo tendrá que hacer un cálculo y obviamente
por la obra de Dios en Él dirá:

“Vale la pena dejarlo todo, Cristo es suficiente para mí y nada más deseo en la tierra sino a Él”,

 Pero ojo, esta respuesta es solo la respuesta que surge de un corazón transformado por Dios.
 Y ojo también, el tal ha hecho un cálculo.

¿Has hecho tú el cálculo del costo que implica ser cristiano?


¿O es tu cristianismo algo cándido?

Lucas 14:28-33 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos,
a ver si tiene lo que necesita para acabarla? (29) No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda
acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, (30) diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y
no pudo acabar. (31) ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede
hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? (32) Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos,
le envía una embajada y le pide condiciones de paz. (33) Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo
lo que posee, no puede ser mi discípulo.

- Mateo nos muestra dos tipos de personas, que eran discípulos de Jesús, los cuales tendrían que
calcular el costo de seguirlo.

 Mateo nos cuenta su intención de seguir a Jesús


 Y también nos dice qué les respondió, pero no nos dice Mateo cuál fue la respuesta de ellos ante las
exigencias de Cristo.
 Y obviamente lo ha hecho con una intención, que sus lectores mismos den la respuesta.
 Les competía a aquellos judíos que leyeron el evangelio de Mateo hace dos mil años, y nos compete a
nosotros hoy dar una respuesta.
 No es una cuestión de emoción.
 Siéntate, calcula.

¿Es el evangelio suficiente para dejarlo todo por Él?

 Si tu respuesta es “sí” es porque indudablemente Dios te ha dado vida, pero ello no te exime del cálculo.

¿Cuál es tu respuesta?

 Pero para que la puedas dar, mira el costo. Jesús se los dice muy claro a estos dos personajes.

¿Cuál es, pues, el costo del discipulado?


¿Cuál es el costo de seguir a Jesús?

Mateo 8:19 Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

- Este primer hombre contrasta con el segundo en muchos aspectos.

 Este es un escriba, un hombre letrado,


 Conocedor de las Sagradas Escrituras,
 Un hombre prestigioso entre el pueblo.
 Pero no solo eso,
 Además es un hombre decidido, determinado:

“Donde quiera que vayas te seguiré”.

 Que un escriba le diga a un carpintero:

“Maestro, te seguiré donde quiera que vayas”,

 Es muy diciente.
 Fueron los escribas y fariseos quienes se opusieron directamente a Jesús.
 ¿Será que este escriba, conocer de la Biblia, se había dado cuenta que probablemente este fuera el
Mesías?
 No lo sabemos. Probablemente sí.
 La pregunta es:

“Si este hombre se percató de que Jesús era el Mesías prometido”


¿Cuáles eran sus intenciones para seguirlo?

- Permítanme explicarlo haciéndoles la pregunta a ustedes:

+ ¿Crees que Jesús es Dios? Ok,


+ ¿Cuáles son tus intenciones para seguirlo?
+ ¿Serán acaso los beneficios que ser creyente puede traer a tu vida?
+ ¿Te has determinado asistir a una iglesia cristiana buscando que tu vida cambie?
+ ¿Salir de deudas?
+ ¿Qué tu negocio prospere?
+ ¿Qué tu situación familiar se solucione?
+ ¿Por qué estás aquí sentado, tan decidido a seguir a Cristo?
+ ¿Por los beneficios que esto pueda representar para ti?
+ ¿Estás aquí porque quieres un hombre o una mujer serio o seria con el cual empezar una relación
sentimental estable y crees que este es el lugar donde lo hallarás?
 Escucha la respuesta del Señor:

Mateo 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del
Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.

+ Si estás aquí buscando beneficios terrenales,


+ Estás en el lugar equivocado.
+ Vete a Misión Paz a las Naciones, o al Nazareno,
+ A Misión Carismática Internacional, Comunidad cristiana de Paz
+ A la Carismática al Mundo,
+ En fin, hay muchas de este tipo, que acomodan el evangelio a las exigencias del consumidor
+ Lugares donde están dispuestos a prometerte que seguir a Cristo te resolverá tus problemas actuales.

 Aquí no encontrarás esas promesas.

Dice un comentarista:
“En cuanto a la comodidad de la vida actual del discípulo, Jesús no nos garantiza nada. O, mejor dicho, promete
que el discípulo puede descansar en la fiel providencia de su Padre celestial, pero que muchas veces su provisión
llegará en medio de persecuciones, aflicciones y privaciones. De hecho, la providencia de Dios suele ser
espléndida y el discípulo, mirando atrás, da fe de cómo el Señor le ha guardado y bendecido; pero no podemos
contar con muchas bendiciones como un derecho prometido, pues lo único que nos promete el Señor es que
tendremos que pagar el precio de seguirle. Si, pues, el discípulo busca la garantía de las riquezas materiales en
esta vida, hará bien en considerar la situación del Maestro”.

 No faltará el pillo que objete:

“Por eso, es que Jesús en su ministerio terrenal se hizo pobre para que nosotros, los creyentes de esta época
fuésemos enriquecidos, porque así dice la Escritura”.

Pregunta:
¿Qué pasó entonces con el apóstol Pablo?
Su testimonio es que mantenía perseguido, en hambres, en escases, pero que en todo esto era
más que victorioso en Cristo.

 Lo más probable y con toda seguridad es así, es que nuestro objetor se encuentra acomodando la
Escritura a sus conveniencias, torciéndola para su propia perdición.

 Por supuesto que hemos sido enriquecidos con la pobreza de Cristo.

 Es decir, hemos sido enriquecidos con su estado de humillación, su ministerio terrenal.

 Pero, ¿de qué manera? ¿Qué nos dice la Escritura al respecto?

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo.

 Te dejo la tarea de leer la carta a los Efesios o mínimo ver las predicaciones donde estudiamos fielmente
este tema en su contexto.
 Y te des cuenta cuáles son esas riquezas con las que hemos sido bendecidos.
 Son riquezas espirituales. Incomparables.

- En el segundo caso que nos narra Mateo, no se trata de un escriba, simplemente se nos dice que
es un discípulo:

 Independientemente de su profesión o lugar en la sociedad, de prestigio o no.


 Además, es un hombre que no tiene toda la determinación del escriba,
 Es más bien alguien reservado, temeroso, dubitativo.
 Sin embargo, este segundo caso, junto con una declaración importante que le hace Jesús al escriba
acerca de sí mismo, la estaremos estudiando en el próximo sermón si Dios nos da vida.

- Permítanme terminar con unas palabras

J.C. Ryle:
“Bueno sería para las iglesias de Cristo que estas frases de nuestro Señor se recordasen más a menudo. Es de
temer que con demasiada frecuencia los ministros del Evangelio pasan por alto la lección que contienen, y que se
permite a miles participar de la Cena del Señor sin que se les haya advertido previamente en ningún momento
sobre la necesidad de “calcular el costo”. De hecho, nada ha causado tanto daño al cristianismo como la práctica
de llenar las filas del ejército de Cristo de todo voluntario que esté dispuesto a hacer una pequeña profesión y a
hablar con denuedo sobre su “experiencia”. No nos dejemos en el tintero nada al hablar a quienes hace poco
tiempo que han hecho una profesión de fe y a aquellos que buscan a Cristo; no los alistemos con pretextos falsos.
Digámosles claramente que hay una corona de gloria al final, pero digámosles también, y no menos claramente,
que hay una cruz que cargar diariamente por el camino”.

- Cuando por la gracia de Dios vemos el costo de nuestra redención: LA SANGRE DE CRISTO.

 Cualquier cálculo que hacemos del costo de seguir a Cristo vale la pena.
 Al redimido, nada se le compara con el inmenso amor de Dios en Jesucristo.
 El creyente genuino responde:

“He visto el costo, vale la pena dejarlo todo por ti. Eres suficiente Jesús”.

- Mateo no nos dejó la respuesta del escriba, porque su intención es que la dé el lector.

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