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2-Resumen de los artículos:

En este país
Este artículo empieza con una introducción del narrador que nos habla de la ignominia de las palabras, dice que del mismo
modo que aparecen ciertas palabras y se ponen mucho de moda, se van. Después de introducirnos con el tema de la ignominia
de las palabras, nos habla de la frase echa “en este país”. Hace diversas indagaciones sobre el origen de esta, como por ejemplo,
dice que puede haber salido de la ignorancia de la gente, de que la gente no se quiere dar la culpa de las cosas malas y se la da al
país entero o se trata de una muletilla que al mismo tiempo sirve para excusarse, etc.
A continuación nos habla de una visita que hizo a su joven amigo Periquito, el cual había publicado un folleto y no había
conseguido que se vendiera ni uno, la causa según él es que “en este país” no se puede escribir. Según Fígaro (Larra), es que él
es un mal escritor. A partir de entonces, a lo largo del día, todas las veces que mete la pata, culpa al país. Dice que no se puede
escribir, la gente no sabe leer, la prensa pésima, las construcciones son malas, la gente es ladrona, hay mucha pobreza, el café es
malo, el teatro no vale nada, no hay posadas buenas, los caminos están inservibles, etc. Larra le da todo el rato la razón, pero
por dentro piensa que en los otros países estas situaciones no pasan. Lo expresa de forma irónica diciendo que en países como
Francia, no hay pobreza, ni ladrones, ni mala prensa, ni gente que no lee, etc.
Finalmente el autor concluye diciendo que gente como Periquito, que no ha salido de España, no la puede criticar. También dice
que debemos borrar de nuestro vocabulario las palabras “en este país”, ya que esto nos impide confiar en nuestro potencial de
prosperidad y da a los extranjeros excusa para criticarnos.
La educación de entonces
El artículo empieza con unas reflexiones de Larra sobre si las costumbres españolas estaban y estarán determinadas según la
clase social a la que pertenecen, refiriéndose a las personas a finales del s. XVIII y a su época (s. XIX).
Después prosigue con una conversación que llevan dos personas vestidas a lo del s. XVIII, el siglo de las luces o la ilustración.
Estos dicen indirectamente que gracias a los de la ilustración la gente de ahora es lo que es, y tienen fábricas, educación, etc.
También hablan de la defensa de las costumbres y del modo de la educación dada en el siglo XVIII, en la que se distinguían las
clases sociales en el vestir, los niños rendían más en los estudios porque se cursaba lo más práctico y útil (desde su punto de
vista), cuando los hijos e hijas se casaban pedían permiso a los padres, la educación era mejor a base de golpes, eran mejores los
hombres y mujeres que se casaban por acuerdo de los padres y sin conocerse, etc. Además este par critica la sociedad de ahora
donde todo el mundo hace lo que le place y su educación, con materias inútiles y un método de aprenentaje muy blandengue.
Finalmente Larra dice que esos dos hombres habían hecho un artículo de costumbres mejor que los que él escribía.
Un reo de muerte
Este artículo comienza con unas meditaciones filosóficas del autor acerca del hombre y la sociedad. Nos habla del primero como
componente básico de la sociedad y de tipos que hay (envidioso, ateos, coqueta, avaro, etc.) y los relaciona con la sociedad(en
concreto al reo). De la segunda, nos habla de sus valores y partes que la componen, como por ejemplo: la política, el deber, las
leyes y reglamento, religión, justicia, la censura, etc.; nos habla de ellos con alegorías (algunas mitológicas) que vienen aclaradas
a lo largo del texto.
El artículo también incluye la narración de Larra acerca de un reo condenado a muerte y las fases por las que pasa antes de ser
ejecutado: el cura le absuelve de pecados, lo pasean por el pueblo hasta el patíbulo y allí lo ejecutan. Durante todo el artículo, el
narrador describe la actitud de la sociedad, la cual crea un individuo, no lo educa, este mata a alguien para sobrevivir y la forma
de que el reo pague por la muerte de uno, es matándolo a él, de esta forma la sociedad provoca otra muerte. La crítica de Larra
a la sociedad se ve incrementada en el último parágrafo, donde relaciona al individuo que forma parte de la sociedad con esta
misma, que se enorgullece de cometer un acto tan brutal si de esta forma elimina impurezas de ella misma (el reo) y hace pagar
al culpable por la muerte de uno de sus componentes.
El día de difuntos de 1836 - Fígaro en el cementerio
Larra en este artículo critica la vida sin paz y sin libertad de los españoles y también por ir el día de difuntos a visitar a sus
muertos, ya que éstos, como dice Larra, son los que mejor viven en Madrid, sin ninguna preocupación, son libres, tienen paz. Por
esto, los muertos viven y los vivos son los muertos porqué los vivos no tienen paz ni libertad. Por todo esto Larra cree que
“Madrid es el cementerio donde cada casa es el nicho de una familia, cada calle el sepulcro de un acontecimiento, cada corazón
la urna funeraria de una esperanza o un deseo.”
Larra nos narra su paseo hacia el cementerio, donde ve a la gente que caminan en grupos hacia el campo santo. Y después nos
describe varias tumbas del cementerio y sus inscripciones. En las inscripciones Larra nos cuenta que ponen nombres como,
Correos, Puerta del Sol, la Victoria, el Salón de Cortes, la Imprenta Nacional, etc. Son valores y partes de Madrid que Larra critica
con una visión pésima de estos.
Por último Larra cuando se siente desorientado, solo y desamparado por todo lo que lee, quiere refugiarse en su corazón, pero
lo único que encuentra es otro sepulcro, donde está inscrito: “¡Aquí yace la esperanza!”, (la de Larra); sus esfuerzos y todo por lo
que ha luchado esta enterrado en él.
La nochebuena de 1836 - Yo y mi criado. Delirio filosófico
El articulo comienza explicándonos lo horribles que son para Larra los días 24 de cada mes, ya que siempre le ocurre algo malo
en dicho día. Para que comprendamos mejor sus sentimientos explica lo que le sucedió el día de Nochebuena de 1836. Mientras
narra la historia, nos va mezclando una serie de reflexiones sobre como se encuentra el país y en concreto la ciudad de Madrid,
de la cual hace una sátira.
La historia empieza cuando de forma muy sutil se mofa de su criado dándole limosna. Larra pretende que el criado le diga la
verdad, todo lo que piensa y que no sea hipócrita como el resto de la gente, que dicen lo que no piensan. Después se marcha al
teatro y a la vuelta, al entrar en casa, se encuentra con su criado borracho. Entonces, el criado, debido a su estado de
embriaguez, cuenta a su amo todo lo que piensa de él. Al oír la crítica de su sirviente se siente mal.
3-Comentario sobre los esquemas estructurales más comunes en su redacción:
El esquema general de la redacción de Larra es una introducción general al tema, luego concreta el tema, lo explica con un
ejemplo que le pasó a él y finaliza con una conclusión crítica sobre este.
En este país
El autor utiliza una reflexión general sobre la lengua para introducir el tema. Luego concreta el tema mediante dos personajes y
reflexiones sobre este. Concluye con una crítica sobre el tema.
La educación de entonces
En este artículo Larra nos cuenta en general, que la educación viene determinada por la clase social a la que perteneces. Luego
nos habla de forma concreta sobre la educación de la Ilustración y la de su época.
Un reo de muerte
El artículo empieza por lo general, unas meditaciones filosóficas del autor sobre el hombre y la sociedad. Luego concreta este
tema con el ejemplo de un condenado a muerte. Finalmente sentencia la pena de muerte como algo perjudicial para todos y nos
dice que la sociedad nos corrompe.
El día de difuntos de 1836 - Fígaro en el cementerio
En este artículo Larra nos cuenta un tema concreto y subjetivo, lo que el ve por las calles y otros sitios el día de difuntos. En el
principio del desarrollo de esta crítica va intercalando puntos de vista generales y filosóficos, en el resto. Finalmente nos cuenta
que le pasó a el con su criado.
La nochebuena de 1836 - Yo y mi criado. Delirio filosófico
En este artículo Larra nos cuenta de un tema concreto y subjetivo, después lo desarrolla. En el desarrollo va mezclando temas
generales y filosóficos. Finalmente nos cuenta que le pasó a el con su criado.
4-Temas y enfoque:
En este país
El tema de este artículo es la crítica de Larra hacia aquellos que creen que el hecho de decir mal de su propio país les excusa de
culpabilidad en el retraso de España. También critica a España en general. Principalmente enfoca el tema de una forma
subjetiva, criticando a los que se quieren escapar de la culpa de que España esté atrasada tecnológicamente. Pero al mencionar
las deficiencias Españolas, de boca de estos cobardes que se escapan de la culpa, critica indirectamente a la sociedad; aunque
Larra no busca esta última crítica, ya que le gusta su patria y es un fiel defensor de ella. Esto lo refleja en criticar a los que
explican los defectos de su patria.
La educación de entonces
El tema de este artículo es la crítica de Larra hacia el modelo a seguir de educación. Para esto plantea dos posibilidades, la dura
educación del siglo XVIII frente a la afeminada culturización del siglo XIX. Larra desarrolla su crítica des de un punto de vista
objetivo, ya que encuentra cosas beneficiosas y perjudiciales en los dos modelos de educación.
Un reo de muerte
El tema de este artículo es la crítica de Larra hacia la sociedad española que estaba a favor de la pena de muerte. El enfoque es
des de un punto de vista subjetivo y muy crítico. Dice que la sociedad mata para dar ejemplo, hacerse respetar y que no se
incumplan sus normas, pero como la gente ya ha visto tantas ejecuciones, ya no le importa. Va en contra totalmente de la pena
de muerte y crítica a la sociedad diciendo que solventa un problema de una mala manera. La sociedad crea un individuo que
mata una persona y luego la sociedad le mata a él, como castigo; eso significa que la sociedad ha provocado dos muertes. Esta
crítica de la sociedad, también plantea, que la misma corrompe a los diferentes individuos, ya que al nacer todos somos buenos,
pero la sociedad nos vuelve malos.
El día de difuntos de 1836 - Fígaro en el cementerio
El tema de este artículo, al igual que el resto, es la crítica de Larra hacia la sociedad, concretamente por el olvido de los valores
que el siempre ha defendido y su comportamiento triste del día de difuntos. Larra enfoca este artículo de manera subjetiva y
participando en lo que narra. Lo redacta como si fuera su última voluntad ya que se muestra desesperado y vencido, ya que él
ha luchado toda la vida por unos valores que la sociedad ha olvidado.
La nochebuena de 1836 - Yo y mi criado. Delirio filosófico
En este articulo, al igual que en los demás, Larra critica la sociedad y el entorno en el mismo vive. Se queja de la forma de pensar
de la gente y de sus criterios hipócritas. Pero además se critica a él mismo, considerándose igual que el resto. En su autocrítica
básicamente dice que es un periodista que escribe lo que no piensa, que se ve coaccionado por la sociedad y que hace creer a
º los demás algo en lo que ni él mismo creería nunca. El criado representa la figura estereotipo de la sociedad de
Larra, un hipócrita, a merced de la sociedad y dominado por esta como una marioneta.
CASARSE PRONTO Y MAL:
En este artículo Larra nos cuenta cómo su hermana que había sido educada en esa cultura de la época (tradicional, drástica,
religiosa...) pero su hermana pronto fue informada de la cultura francesa en la que se pensaba que la vida era para disfrutarla, al
contrario que en España, y cuando tuvo la edad suficiente se marchó a Francia, allí se casó y tuvo un hijo que se llamó Augusto y
se crió en aquella cultura liberal y despreocupada.
Pero un día el marido de esta mujercita falleció y se vino a España con su hijo.
En primer lugar quedó ella sorprendida de lo “atrasados” que estaban los españoles y en segundo lugar cuenta e intenta
convencer a Larra de las costumbres de allí, como por ejemplo la de que allí no hay dios ni se necesita creer en nada más que en
uno mismo.
Larra se percata de la despreocupación del chaval y predice el desastre que va a suceder.
Este hombrecillo, sobrino del autor, no contaba 15 años y se metía en conversaciones de adultos, citaba, opinaba e incluso daba
consejos a sus mayores.
Pronto empezó a coquetear con una muchacha que quedó enamorada de él, estos dos mozos se veían, se abrazaban y así, poco
a poco, fueron queriéndose más hasta que sus padres intentaron evitar el romance que se veía imposible, por falta de medios
económicos por parte del muchacho y nobleza por parte de la moza, el caso es que el romper ese romance se hizo imposible,
con lo que llegaron las discusiones, y así a echarles de casa.
La conclusión es que sus padres no quisieron saber más del asunto, así es que Augusto pidió a un amigo algo de dinero y se
casaron, compraron un piso y allí se instalaron.
En aquel lugar vivieron felices hasta que se les acabó el dinero que su amigo les había prestado, entonces Augusto tenía que salir
a la calle a buscar dinero, y al no conseguirlo volvía muy tarde a casa donde ya todo eran penurias e insultos.
Tras unos años la cosa ya se había complicado más aún porque para entonces tenían 3 hijos con lo que con más razón el padre
debía salir a conseguir dinero, la mujer en casa sola no lo pasaba muy bien, hasta que un día llegó augusto a su casa tras un duro
día pero su mujer no estaba en casa, horrorizado salió a llamar a la policía donde le informaron de que su esposa había salido
junto a un hombre hacia Cádiz, Augusto vendió los pocos muebles que tenía y salió en su busca.
Al llegar a Cádiz vuelve a preguntar y le mandan a una posada o fonda donde podían encontrarse.
Augusto corrió hacia aquel sitio y tras volver a preguntar subió la escalera como un rayo y llamó, allí le abrió su amigo al que le
colocó una de las 2 pistolas que traía en el pecho y disparó, mientras este se revolvía en un charco de sangre, persiguió Augusto
a su adultera esposa que corrió desnuda y horrorizada y se precipitó por una ventana altísima.
Tras este funesto incidente, el muchacho corrió y escribió una carta dedicada a su madre en la que le aconsejaba que si tenía
otro hijo lo educase más estrictamente y le diese una religión en la que consolarse.
Tras escribir esto se escuchó otra detonación en la posada que puso fin a la precipitada vida de Augusto.
COMENTARIO:
En este artículo Larra satiriza la precipitación de las ideas francesas y aconseja mediante esta anécdota que la vida ha de vivirse
más pausadamente y sin prisas.
Como podemos ver Augusto es un joven francés que se enamora muy pronto y cree, porque luego resulta no ser así, haberse
enamorado de su primer amor, pero no queda en esto la cosa porque quiere casarse con ella sin poder mantenerla y ambos
creen que los enamorados se mantienen el uno al otro con el amor, pero luego comprueban lo equivocados que estaban.
En resumen podemos decir que en este artículo Larra critica el vivir la vida precipitadamente y sin descanso, haciendo todo
deprisa y mal como bien indica su título, las cosas deben hacerse tranquilas y relajadamente, meditando cada decisión lo que
sea necesario.
CASARSE PRONTO Y MAL:
En este artículo Larra nos cuenta cómo su hermana que había sido educada en esa cultura de la época (tradicional, drástica,
religiosa...) pero su hermana pronto fue informada de la cultura francesa en la que se pensaba que la vida era para disfrutarla, al
contrario que en España, y cuando tuvo la edad suficiente se marchó a Francia, allí se casó y tuvo un hijo que se llamó Augusto y
se crió en aquella cultura liberal y despreocupada.
Pero un día el marido de esta mujercita falleció y se vino a España con su hijo.
En primer lugar quedó ella sorprendida de lo “atrasados” que estaban los españoles y en segundo lugar cuenta e intenta
convencer a Larra de las costumbres de allí, como por ejemplo la de que allí no hay dios ni se necesita creer en nada más que en
uno mismo.
Larra se percata de la despreocupación del chaval y predice el desastre que va a suceder.
Este hombrecillo, sobrino del autor, no contaba 15 años y se metía en conversaciones de adultos, citaba, opinaba e incluso daba
consejos a sus mayores.
Pronto empezó a coquetear con una muchacha que quedó enamorada de él, estos dos mozos se veían, se abrazaban y así, poco
a poco, fueron queriéndose más hasta que sus padres intentaron evitar el romance que se veía imposible, por falta de medios
económicos por parte del muchacho y nobleza por parte de la moza, el caso es que el romper ese romance se hizo imposible,
con lo que llegaron las discusiones, y así a echarles de casa.
La conclusión es que sus padres no quisieron saber más del asunto, así es que Augusto pidió a un amigo algo de dinero y se
casaron, compraron un piso y allí se instalaron.
En aquel lugar vivieron felices hasta que se les acabó el dinero que su amigo les había prestado, entonces Augusto tenía que salir
a la calle a buscar dinero, y al no conseguirlo volvía muy tarde a casa donde ya todo eran penurias e insultos.
Tras unos años la cosa ya se había complicado más aún porque para entonces tenían 3 hijos con lo que con más razón el padre
debía salir a conseguir dinero, la mujer en casa sola no lo pasaba muy bien, hasta que un día llegó augusto a su casa tras un duro
día pero su mujer no estaba en casa, horrorizado salió a llamar a la policía donde le informaron de que su esposa había salido
junto a un hombre hacia Cádiz, Augusto vendió los pocos muebles que tenía y salió en su busca.
Al llegar a Cádiz vuelve a preguntar y le mandan a una posada o fonda donde podían encontrarse.
Augusto corrió hacia aquel sitio y tras volver a preguntar subió la escalera como un rayo y llamó, allí le abrió su amigo al que le
colocó una de las 2 pistolas que traía en el pecho y disparó, mientras este se revolvía en un charco de sangre, persiguió Augusto
a su adultera esposa que corrió desnuda y horrorizada y se precipitó por una ventana altísima.
Tras este funesto incidente, el muchacho corrió y escribió una carta dedicada a su madre en la que le aconsejaba que si tenía
otro hijo lo educase más estrictamente y le diese una religión en la que consolarse.
Tras escribir esto se escuchó otra detonación en la posada que puso fin a la precipitada vida de Augusto.