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Unidad I: La Responsabilidad Civil

Noción de Responsabilidad Civil


En el lenguaje vulgar responsabilidad denota la idea del hombre que cumple
con sus deberes.
En el derecho civil responsabilidad civil es una de las formas en que se
manifiesta la coacción de la regla de derecho, imponiendo al responsable
del daño la obligación de su reparación.
La responsabilidad civil es una fuente de obligaciones porque establece un
vínculo obligacional entre el responsable y la víctima, de donde resulta que
el primero se convierte en deudor del segundo.
Es preciso que para que exista responsabilidad civil haya un daño o
perjuicio; pero no todos los daños causados son reparables, pues cuando
son causados ejerciendo el autor de los mismos un derecho, la víctima no
tiene a quien quejarse, salvo de abuso de derecho. La responsabilidad civil
solamente tiene aplicación cuando los daños han sido causados
contrariando al derecho, es decir cuando esos daños son la consecuencia
de un exceso del derecho de su autor.
Importancia
Su importancia es hoy en día tan considerable que su ámbito ha rebasado
el derecho civil, penetrando prácticamente en todas las actividades de la
sociedad; ha invadido al derecho comercial, al derecho internacional privado
y a otras áreas del derecho. Su campo de aplicación es tan extenso que
comprende desde la explotación de un transbordador espacial hasta la
explosión de un frasco de perfume. A medida que la vida moderna es cada
vez más peligrosa; las máquinas que ponen a nuestra disposición, los
nuevos inventos para desenvolver nuestras actividades más cómodamente
en la sociedad (equipos industriales, medio de transporte, equipos
tecnológicos etc.), son fuentes de daños cada vez más numerosos y se
encuentra latente la responsabilidad civil.
Responsabilidad Penal y Civil
El hecho perjudicial cometido por una persona que perturba el orden social
que la regla de derecho trata de mantener, alcanza unas veces a la
sociedad, otras veces a una persona determinadas y en ocasiones afecta a
la vez a una y a otra.
Cuando el daño es ocasionado a la sociedad ésta se define haciendo que
se castigue a su autor mediante las reglas de responsabilidad penal. Este
castigo o sanción será más o menos severo dependiendo del grado de
perturbación social que produzca el hecho. De ahí que en nuestro derecho.
Es de la esencia de la responsabilidad penal que ningún hecho pueda ser
sancionado en ausencia de un texto legal que lo prohíba: “Nulla poena,
nullum delictum sine lege previeae.”
Cuando el daño es ocasionado a una persona determinada se dice que es
un daño privado y engendra no un problema de responsabilidad penal, sino
de reparar el daño a un particular. Mientras que la responsabilidad penal
sanciona o castiga, en la responsabilidad civil no se mide el grado de
culpabilidad del autor del daño, sino la importancia de ese daño. Es posible
que una simple contravención cause más perjuicio a una persona que un
crimen. Como en la responsabilidad civil no se trata de penar, sino de
reparar, no se precisa que un texto legal prevea expresamente el perjuicio
sufrido por la víctima para que ésta exija reparación.
Si el hecho es al mismo tiempo perjudicial para la sociedad y para un
particular, su autor compromete al mismo tiempo su responsabilidad penal y
su responsabilidad civil, tal es el caso del autor de un homicidio que la ley
penal lo castiga con una penal criminal, pero también la ley civil lo obliga a
reparar el perjuicio causado.
Responsabilidad Civil: Contractual, Delictual y Cuasidelictual
Existen dos tipos de responsabilidad civil: la responsabilidad contractual y la
responsabilidad delictual o Cuasidelictual.
Una persona compromete su responsabilidad contractual cuando a
consecuencia del incumplimiento de una obligación nacida de un contrato le
ocasiona un perjuicio al otro contratante.
La responsabilidad delictual o Cuasidelictual no nace del incumplimiento de
una obligación contractual, sino que nace de un delito civil (daño
ocasionado intencionalmente), denominándose en este caso
responsabilidad delictual, o nace de un cuasidelito civil (daño ocasionado
sin intención de causarlo), denominándose en este caso responsabilidad
Cuasidelictual.
La responsabilidad delictual o Cuasidelictual difiere conceptualmente de la
responsabilidad contractual ya que la responsabilidad delictual o
Cuasidelictual, proviene de la comisión de un delito o de una negligencia o
imprudencia entre personas jurídicamente extrañas entre sí y la contractual
supone la preexistencia de una obligación convencional incumplida o
violada, concertada entre partes ligadas por un contrato.”
Responsabilidad civil contractual: es la que nace del incumplimiento total o
parcial de un contrato y se rige por el art. 1146 y siguientes del C. Civil.
La Acción en Responsabilidad Civil
La acción en responsabilidad civil es la acción judicial que le confiere la
Constitución de la República, la Ley o el contrato a la víctima a fin de
obtener del responsable la reparación del daño sufrido. La Constitución
garantiza la efectividad de los derechos fundamentales, a través de los
mecanismos de tutela y protección, que ofrecen a la persona la posibilidad
de obtener la satisfacción de sus derechos frente a los sujetos obligados o
deudores de los mismos. Los derechos fundamentales vinculan a todos los
poderes públicos, los cuales deben garantizar su efectividad en los términos
establecidos por la constitución y por la ley.
Pero además de las garantías a los derechos fundamentales que ofrece la
actual Constitución, ella se encarga de garantizar los derechos civiles y
políticos, disponiendo en ocasiones la obligación de reparar el daño que se
ocasiona a toda persona, tal es el caso del derecho a la intimidad y al honor
personal. Al efecto el artículo 44 de nuestra Carta magna dice que se
reconoce el derecho al honor, al buen nombre y a la propia imagen. Toda
autoridad o particular que los viole está obligado a resarcirlos o repararlos
conforme a la ley. De igual manera, en cuanto a los derechos del
consumidor, el art. 53 dice que las personas que resultaren lesionadas o
perjudicadas por bienes y servicios de mala calidad, tienen derecho a ser
compensadas o indemnizadas conforme a la Ley.
El art. 67, numeral 5, establece una responsabilidad objetiva, es decir,
aquella que existe de pleno derecho, sin necesidad de probar la falta, contra
todos aquellos que causen daños al medio ambiente, estando obligados los
poderes públicos a imponer la sanción correspondiente y a exigir su
reparación.
En determinadas ocasiones la reparación del daño es un derecho
consagrado expresamente en la Constitución de la República, por lo que
podemos decir que la reparación de los mismos ha alcanzado la categoría
constitucional. Pero más aún, en el caso de la protección al medio ambiente,
el citado art. 67 establece en el también citado numeral 5 que la
responsabilidad civil comprometida es una responsabilidad objetiva.

Unidad II: Nacimiento de la Acción en Responsabilidad Civil


Origen de la acción en Responsabilidad Civil: La acción en
responsabilidad civil, que como hemos dicho precedentemente tiene por
finalidad obtener la reparación del daño causado, puede tener su nacimiento
en tres fuentes diferentes: a) en un hecho punible, adoptando en este caso
la denominación de acción civil y cuyo ejercicio se encuentra regido por la
normativa procesal penal. En estos casos estamos en presencia de la
Coexistencia de la Acción Penal y de la Acción Civil, que trataremos en la
Sección I; b) en el incumplimiento de una obligación nacida en un contrato,
en cuyo caso se trata de una Responsabilidad Civil Contractual, la cual será
desarrollada en la Sección III. En los casos de las letras b) y c) las reglas
aplicables, en principio, son las del procedimiento civil.

Coexistencia de la Acción Penal y de la Acción Civil: Consecuencias,


Competencia.

Consecuencias: De la coexistencia de la responsabilidad civil y de la


responsabilidad penal, o sea, del hecho de que un mismo acto ilícito
constituya un delito civil y un delito penal se derivan consecuencias
relativas a la competencia, a la prescripción, a la autoridad de la cosa
juzgada y a la solidaridad.

Competencia: Cuando la acción en responsabilidad civil nace de un hecho


no incriminado la competencia de los tribunales para conocer del ejercicio
de dicha acción está determinada por las reglas trazadas por el Código de
Procedimiento Civil. Cuando un hecho presenta el doble carácter de un
delito civil y de un delito penal la competencia está regida por disposiciones
diferentes a la de los hechos puramente civiles.

El criterio sostenido por la Suprema Corte de Justicia es que la competencia


ratione materiae o de atribución en materia penal es de orden público y por
lo tanto puede ser propuesto en todas las jurisdicciones y aún por primera
vez en casación.

Derecho a opción que tiene el que sufre el daño.

El artículo 1 en su segundo párrafo del Código de procedimiento criminal


disponía que "la acción y reparación del daño causado por un crimen, por
un delito o por una contravención, se puede ejercer por todos aquellos que
han sufrido por consecuencia de este daño". Por su parte el artículo 3 del
mismo decía que " se puede perseguir la acción civil al mismo tiempo y ante
los mismos jueces, que la acción pública. También puede serlo
separadamente, en cuyo caso se suspende su ejercicio hasta que se haya
decidido definitivamente sobre la acción pública intentada antes o durante la
persecución de la acción civil".

En virtud de esa última disposición legal, cuando consistían la acción


pública y la acción civil, la víctima de la infracción se beneficiaba de un
derecho de opción que le permitía llevar su acción en responsabilidad civil
por ante los tribunales represivos, accesoriamente a la acción pública,
constituyéndose en parte civil en cualquier estado de causa, sin necesidad
de una querella previa o llevarla por ante los tribunales Civiles competentes
para conocer exclusivamente de la acción civil para la reparación de los
daños.

Ese art.3 del Código de procedimiento criminal sirvió de fundamento legal


para que en torno a él la jurisprudencia dominicana elaborada toda una
estructura de responsabilidad civil que permitió, como una ingeniosa
interpretación, que los tribunales protegieran el derecho de las víctimas de
reparación por los daños sufridos, principalmente las de los accidentes de
vehículos de motor. Fue constante la labor de los tribunales creando
jurisprudencia, tratando de sustraer de los tribunales civiles las
reclamaciones por daños causados por las infracciones penales. Se decía
que había una corriente de penalización de los asuntos civiles.

Es muy importante señalar que a pesar de la derogación del referido artículo


3 la mayoría de los criterios jurisprudenciales que se sentaron sobre sus
fundamentos mantienen toda su vigencia e interés, pues no entran en
contradicción con la nueva normativa procesal penal. Es más, se mantiene
en el segundo párrafo del artículo 50 del código procesal penal la esencia
del mismo del anterior artículo 3 del Código de procedimiento criminal.
La segunda parte del artículo 50 del código procesal penal dispone lo
siguiente:

"la acción civil puede ejercerse conjuntamente con la acción penal conforme
a las reglas establecidas por este código, o intenta se separa la mente ante
los tribunales civiles, en cuyos casos se suspende su ejercicio hasta la
conclusión del proceso penal. Cuando ya se ha iniciado ante los tribunales
civiles, no se puede intentar la acción civil de manera accesoria ante la
jurisprudencia penal. Sin embargo, la acción civil ejercida accesoriamente
ante la jurisdicción penal puede ser desistida para hacer reiniciar ante la
jurisdicción civil.

Transcrito artículo mantiene el derecho de opción a favor de la víctima del


hecho punible, que le permite ejercer su acción civil juntamente con la
acción penal, conforme a las disposiciones establecidas por el artículo
procesal penal, o intentará separadamente por ante los tribunales civiles,
conforme al procedimiento aplicable a estos tribunales.

La primera cámara de la suprema corte de justicia, a propósito del artículo


50 anteriormente citado, ha dicho:

"Considerando, que el artículo 50 del código procesal penal Establece que


"la acción civil puede ejercerse juntamente con la acción penal conforme a
las reglas establecidas por este código, intentarse separadamente ante los
tribunales civiles, en cuyo caso se suspende su ejercicio hasta la conclusión
del proceso penal".

"Considerando, qué cómo se observa, la segunda parte del artículo antes


escrito, consagra las reglas de que lo penal mantiene lo civil en estado, a
disponer que cuando la acción civil que nacen de un hecho penal, es
perseguida separadamente de la acción pública, el conocimiento de esa
acción civil debe suspenderse hasta que se haya decidido sobre la acción
pública, esto así porque lo decidido en el penal se impondrán
necesariamente sobre los civil";

"Considerando, que ha sido juzgado que para que la jurisdicción civil


acuerde el sobreseimiento, es preciso que la acción en responsabilidad civil
tenga su fuente en el mismo hecho qué ha sido de fundamento a la
persecución intentada por ante el juez de lo penal; que como se ha visto en
la especie, la acción penal fue puesta en movimiento el 15 de octubre de
1999, fecha en la que fue apoderada la décima cámara penal del juzgado
de primera instancia del distrito nacional; que posteriormente, fue aprobada
el 18 de noviembre de 1999, la jurisdicción civil, por lo que el juez de primer
grado al comprobar que sobre el mismo hecho había sido puesta en
movimiento la acción pública procedía sobreseer el conocimiento de la
acción civil hasta tanto el tribunal apoderado de la infracción Víctor a un fallo
definitivo e irrevocable, por lo que actúa conforme a derecho, pues lo
decidido en lo penal se impondrá necesariamente sobre los civil; que, por
tanto, el recurso de apelación Interpuesto contra esa decisión deviene en
inadmisible".

Interferencia al Derecho de Opción

El derecho de opción que la segunda parte del artículo 50 del código


procesal penal considera a todos aquellos que han sufrido un daño, para
obtener el resarcimiento de los daños y perjuicios para la restitución del
objeto material del hecho punible, se puede ver afectado por diferentes
acontecimientos, cómo son: 1) la regla lo penal mantiene lo civil en estado;
2) la regla electa una vía.... 3) las jurisdicciones de excepción y 4) los casos
particulares( amnistía, muerte del prevenido, etc.).

La Regla “Lo Penal mantiene lo civil en estado”

Conforme a lo que dispone la segunda parte del artículo 50 del código


procesal penal, el conocimiento de esa acción civil es suspendido hasta la
conclusión del procesal penal que se haya iniciado contra el imputado. Es lo
que se conoce en derecho como la regla lo penal mantiene lo civil en
estado.

Es razón de que, como hemos dicho anteriormente las condiciones


establecidas por el artículo 50, segunda parte, del código procesal penal,
para el ejercicio de la acción civil accesoriamente la acción penal son, en
esencia, la mismas condiciones que exigía el artículo 3 del derogado Código
de procedimiento criminal, los conceptos consagrados por la jurisprudencia
y la doctrina sostenidos en virtud de esta última disposición legal, mantienen
toda su validez.

"las reglas en virtud de lo cual" lo penal mantiene lo civil en estado" tiene un


carácter de orden público puesto que su propósito Es proteger la
competencia respectiva de las jurisdicciones civiles y penales”.

Lo que persigue la regla lo penal mantiene lo civil en estado es no


solamente evitar sentencias contradictorias sino, además, proteger la
competencia respectiva de las jurisdicciones. Esta finalidad tiene un
carácter de orden público Por qué es una consecuencia de la autoridad de
la cosa juzgada en lo penal sobre lo civil.

La Regla “Electa una vía”

La segunda parte del artículo 50 del código procesal penal, dispone que "
cuando ya se ha iniciado ante los tribunales civiles, no se puede intentar la
acción civil de manera accesoria porque antes de la jurisdicción penal". Esta
regla constituye una interferencia al derecho de opción que el propio artículo
50 establece, porque una vez que la víctima apodera a la jurisdicción civil no
puede abandonarla, para llevar la accesoriamente a la acción penal. Esta
regla tiene por objeto evitar los perjuicios que sufriría necesariamente la
parte demandada porque ante la jurisdicción civil, si la demandante
abandonará dicha jurisdicción para apoderar entonces de su demanda a la
jurisdicción represiva. Pero cuando la primera jurisdicción apoderada por el
actor civil es la competente para conocer la acción penal y sin abandonar
esta instancia, inicia una nueva demanda por ante los tribunales civiles,
como base jurídica distinta, no se encuentran reunidas las condiciones para
la aplicación de esa regla.

El presidente de la suprema corte de justicia sostuvo que "la regla "Electa


una vía non datur recursos ad alteram" tiene por objeto evitar los perjuicios
que sufriría necesariamente la parte demandada por ante la jurisdicción
civil, y la parte demandante abandona Villa predicción para apoderar
entonces de su demanda a la jurisdicción represiva, que por consiguiente, la
parte que demanda por ante la jurisdicción civil la reparación del daño que
ocasiona una infracción penal, no puede, por aplicación de la mencionada
regla, agravar la situación del demandado desplazándolo de la jurisdicción
civil originalmente apoderada, para perseguirlo por la misma causa y con
idénticos fines, por ante la jurisdicción represiva, como ocurre en el caso de
la especie, por lo que procede desestimar la querella como constitución en
parte civil de qué se trata.

Prescripción: Prueba de la prescripción, la Solidaridad de la


prescripción de la Acción Penal y la Acción Civil:

Prueba de la prescripción: No obstante el carácter de orden público que


tiene la prescripción de la acción penal, nuestra Suprema Corte de Justicia
la aplica el principio de que el que alega un hecho en justicia debe probarlo,
y es así que ha dicho que para que la excepción de la prescripción de la
acción penal hubiese podido ser acogida se necesita que el proponente de
la misma hubiese probado que después de la comisión del delito no hubo
actos de instrucción y de persecución durante 3 años.

También es criterio de nuestro máximo tribunal judicial que la prescripción


de la acción civil no es un asunto de orden público y por lo tanto no puede
ser propuesto por primera vez en casación, Pues constituiría un medio
nuevo inadmisible en casación.

La Solidaridad de la prescripción de la Acción Penal y la Acción Civil: En


razón del cambio radical que ha producido en nuestro sistema de la
prescripción de la acción penal a consecuencia de la vigencia del código
procesal penal y derogación del Código de procedimiento criminal y con
este de sus artículos 454, 455,457, qué establecía un régimen tripartito, de
dónde la prescripción dependía del hecho se trataba de un crimen, un delito
o una contravención, es preciso establecer dos tiempos: un antes y un
después de la nueva normativa procesal penal, para una mejor comprensión
del tema.
Autoridad de la Cosa irrevocablemente Juzgada. Efectos.

En razón del nuevo rol que tiene el ministerio público, la víctima, el


querellante y el autor civil, algunos de estos efectos se mantienen luego de
la vigencia del código procesal penal y otros no.

A consecuencia de la aplicación del principio de que lo juzgado en lo penal


se impone a la jurisdicción civil es que esta jurisdicción no puede ordenar la
celebración de un informativo testimonial para probar que el prevenido no
fue culpable de los hechos que se le imputan, cuando ya la jurisdicción
represiva ha probado esa culpabilidad.

Sin embargo, el hecho de que una sentencia penal firme que el prevenido
es empleado de la parte agraviada no se impone al juez de lo civil cuando
se pretende oponer esa comprobación a un tercero, pues la cosa juzgada
no es oponible a la persona que no han sido parte de la instancia.

En una especie los gana en la cual la ordenación represiva había


establecido ya de manera irrevocable la condición de comitente y sobre esta
base otorgó indemnizaciones, al demandar otra persona por ante la
jurisdicción civil la suprema corte de justicia consideró correcta la decisión
de esta jurisdicción que dijo que la prueba de la comitencia había quedado
establecida por la jurisdicción penal.

La regla según la cual los juzgados en lo penal se impone en lo civil surte


todo su efecto cuando la acción civil es llevada por la víctima
separadamente a la acción penal, Pero cuando la víctima se constituye en
parte civil por ante la jurisdicción represiva, llevando su acción civil
accesoriamente a la acción penal, los efectos de esas reglas se encuentran
limitados, como veremos en la siguiente hipótesis: el prevenido es
condenado penalmente y la persona civilmente responsable es condenada
civilmente; la sentencia al frente al prevenido la autoridad irrevocable de la
cosa juzgada, Pero es recurrida en apelación por las personas civilmente
responsable. En este caso los juzgados en lo en lo penal no se va a
imponer en lo civil en cuanto a las condenaciones pronunciadas contra las
personas civilmente responsable, derivadas de la infracción penal, cuando
la sentencia condenatoria no haya adquirido La autoridad irrevocable de la
cosa juzgada frente a esas personas civilmente responsable, Aunque si la
hayas adquirido con respecto al prevenido. Esto puede ocurrir cuando por
ejemplo, el prevenido y la persona civilmente responsable han sido
condenados en primer grado; ni el prevenido ni el Ministerio Público apela la
sentencia, haciéndose está y revocable es su aspecto penal, pero la
persona civilmente responsable recurre a la apelación. La jurisdicción de
apelación no puede desconocer el culpabilidad del prevenido, pues frente a
este la decisión tiene la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada.
Pero frente a persona civilmente responsable, recurrente en apelación, esa
sentencia no tiene autoridad de cosa juzgada, pues admitir lo contrario sería
hacer frustratoria la apelación. La jurisdicción de alzada está obligada por el
efecto devolutivo de la apelación, a examinar y ponderar los hechos y
circunstancias del proceso, Aunque desde luego, sin cuestionar la
culpabilidad del prevenido que había sido comprobada por la jurisdicción de
primer grado.

En este sentido la suprema corte de justicia ha dicho: "Considerando que


para que las condiciones civiles derivadas de la infracción penal obtengan el
carácter de irrevocables, con respecto a la parte pues ta' en causa como
civilmente responsable es necesario que la sentencia que dicta haya
adquirido La autoridad de la cosa definitivamente juzgada, respecto a esta;
Qué es la especie, si bien es cierto que la sentencia del 16 de noviembre de
1964, apelada, adquirió, en lo relativo al prevenido la autoridad de
irrevocable de la cosa juzgada, no le fue así en cuanto al recurrente(
personas civilmente responsable), ya que esté a pelo en tiempo oportuno;
que en esas circunstancias, por el efecto devolutivo de la apelación, la corte
a-qua estaba en el deber de examinar y ponderan todos los hechos y
circunstancias del proceso, muy especialmente aquellos que resultan de
que el accidentado era Peón del camión a fin de determinar qué influencia
podía tener en la solución del litigio. Considerando además, que el principio
de que lo penal tiene autoridad de cosa juzgada sobre lo civil, debe
interpretarse en el sentido de que la jurisdicción civil no puede desconocer
lo que ha sido fallado en lo penal. La decisión se impone en lo civil en lo que
respecta a la culpabilidad del prevenido, pero no puede alcanzar a la parte
puesta en causa como civilmente responsable, que, como en la especie, ha
sido ligada a la acción penal por la parte civil, sólo en lo relativo a la culpa
civil, pues la solución contraria, en la especie daría como resultado, que su
operación fuera frustratoria.