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Universitas Psychologica

ISSN: 1657-9267
revistascientificasjaveriana@gmail.com
Pontificia Universidad Javeriana
Colombia

Piña López, Julio Alfonso


Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes: justificación y desarrollo
Universitas Psychologica, vol. 7, núm. 1, enero-abril, 2008, pp. 19-32
Pontificia Universidad Javeriana
Bogotá, Colombia

Available in: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=64770103

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud
biológica de Ribes: justificación y desarrollo*
Variations on Ribes’s Psychological Model of Biological Health:
Justification and Development
Recibido: noviembre 16 de 2007 Revisado: noviembre 30 de 2007 Aceptado: diciembre 3 de 2007

Julio Alfonso Piña López** Investigador independiente Hermosillo, México

Abstract
Based on Kantor’s interbehavioral approach, in this paper we present some
variations on Ribes’s psychological model of biological health. Because of
both the underlying logic, and the characteristics of the elements that shape
it, it is a field and multifactorial model which places a special emphasis on
the interaction among a set of historical and situational variables that set
probabilities for instrumental behaviors of prevention and risk.
Key words authors:
Psychological Model, Prevention, Instrumental Behaviors.
Key word plus:
Models, Psychological, Stress (Psychology), Human Inmunodeficiency Virus -
Pathogenicity.

Resumen
Con base en la propuesta interconductual de Kantor, en este trabajo se pre-
sentan algunas variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de
Ribes. Tanto por la lógica que le subyace como por las características de los
elementos que lo conforman, se trata de un modelo de campo y multifacto-
rial que pone especial énfasis en la interacción de un conjunto de variables
*
Se agradece al M. C. Jorge Borja Castañeda de la psicológicas de tipo histórico y situacional, que probabilizan la práctica de
Universidad de Sonora (México), por los comenta- los comportamientos instrumentales de prevención o de riesgo.
rios y sugerencias que hizo a este trabajo. Palabras clave autores:
**
Correspondencia: Guillermo Prieto 18. Col. Cons- Modelo psicológico, prevención, comportamientos instrumentales.
titución. Hermosillo, Sonora. C.P. 83150 (México). Palabras clave descriptores:
Correo electrónico: ja_pina@hotmail.com Modelos psicológicos, Estrés psicológico, VIH – Patogenicidad.

Univ. Psychol. Bogotá, Colombia V. 7 No. 1 PP. 19-32 enero-abril 2008 ISSN 1657-9267 19
J ulio A lfonso P iña L ópez

Desde hace poco más de treinta años, diferentes selección de las propiedades que se consideran
modelos teóricos han aportado conceptos con los relevantes para su estudio; b) las categorías de
que se ha pretendido dar cuenta de la relación análisis de lo psicológico que se presume son per-
entre lo psicológico y los fenómenos de la salud tinentes para aproximarse a los fenómenos de la
y la enfermedad. Toda vez que dichos fenómenos salud y la enfermedad; c) los métodos a partir de
exigen que esos modelos utilicen alguna definición los cuales se proponen tanto la evaluación como
expresa, lo que hoy en día se observa es que en la los criterios de evidencia con relación a cómo lo
mayoría de los casos se ha optado por la estrategia psicológico se relaciona con ambos fenómenos; y d)
de confiar en la guía de las disciplinas biomédicas; la interpretación que se hace de dicha relación una
esto es, los conceptos de salud y enfermedad que vez concluida una investigación en cualesquiera de
se han adoptado provienen de una visión ajena sus modalidades, las conocidas tradicionalmente
a la psicología, lo que ha traído consigo que apa- como “básica” y “aplicada”.
rezcan múltiples inconsistencias y vacíos en la Dentro de esos modelos teóricos destacan: el
construcción de los modelos, así como fallas de de creencias de salud (Becker, 1974; Rosenstock,
procedimientos en el momento de “aplicar” el 1974), de la acción razonada (Ajzen & Fishbein,
conocimiento obtenido a través de la práctica de 1980; Fishbein & Ajzen, 1975), de la conducta pla-
la investigación. neada (Ajzen, 1985), de la autoeficacia (Bandura,
Hablar de salud y enfermedad desde una pers- 1977) y el psicológico de salud biológica (Ribes,
pectiva psicológica implica hablar del estado re- 1990). Se trata de modelos que, con excepción
sultante que es consecuencia de la manera en del último, comparten en general ciertas carac-
que una persona en particular se ajusta o no a los terísticas formales, que para fines descriptivos, y
cambios que acaecen en su ambiente. Si dicho apoyados en los planteamientos de otros autores,
ajuste tiene lugar, se puede decir, entonces, que justificamos en las siguientes consideraciones (i.e.,
los estados organísmico y psicológico de esa per- Baranoswki, 2005; Ogden, 2003; Ribes, 2000,
sona en particular, en un momento del continuo 2004; Weinstein, 2007):
de interacción, es el óptimo, o bien que refleja un a. En ningún momento los autores de los mode-
nivel de homeostásis, tanto en lo que corresponde los se propusieron un análisis de los conceptos
a la funcionalidad organísmica de los diferentes de cuerpo, cerebro, mente y comportamiento,
subsistemas biológicos de respuesta, como en lo limitándose, en el mejor de los casos, a una des-
que hace a la propia funcionalidad psicológica. cripción genérica de las relaciones entre mente
¿Cuál es, entonces, la naturaleza de esos cambios y comportamiento. Así, a lo psicológico se le
que no se confunden con los procesos psicológicos concibe como parte de la estructura y funcio-
propiamente dichos, pero que tampoco son los de- nes de la mente y al comportamiento como su
finidos por las disciplinas biomédicas? Para lograr extensión, que, se asegura, posee la cualidad de
distinguir esas características, este trabajo se apoya validar las operaciones de la primera. Son mo-
en la denominada psicología interconductual, que delos, pues, en los que los conceptos de cuerpo
es congruente y coherente como aproximación y cerebro simple y sencillamente carecen de
científica en y para la psicología. representación.
Hay, sin embargo, otras razones de por qué se b. Tácita o explícitamente parten del supuesto
ha optado por la psicología interconductual. Éstas de que los seres humanos son racionales, y,
tiene que ver con que los modelos teóricos más por tanto, para explicar por qué las personas se
frecuentemente utilizados en psicología y salud comportan como lo hacen recurren a conceptos
poseen algunas debilidades que se resumen en: que forman parte de las palabras o expresiones
a) los compromisos ontológicos y epistemológicos de cognición: conocimientos, percepción de
que de manera advertida o no asumen los autores riesgo, actitudes, creencias, intención, autoefi­
con respecto a lo psicológico, su definición y la cacia, etcétera. Si se acepta tal supuesto, carece

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes

de sentido hacer referencia a toda esa amplia práctico y de las reacciones biológicas integra-
gama de fenómenos psicológicos que por de- das a su actividad.
finición serían no-racionales –y a la luz de los d. Los factores socioculturales se representan
modelos en cuestión, eventualmente no-psico- como las formas particulares que caracterizan
lógicos–, casos de la personalidad, los hábitos, a un individuo en su interrelación con las si-
las habilidades, las competencias, los motivos, tuaciones de su medio, con base en su historia
etcétera. personal.
c. Finalmente, son modelos que se han trasladado A partir de esos supuestos, lo psicológico tiene
al ámbito de la investigación amparados en el que ver con el comportamiento individual. Para
empleo indiscriminado de métodos indirec- fines descriptivos el autor desagrega lo psicológico
tos para el estudio de lo psicológico. Esto es, en tres factores, que en la Figura 1 se ubican en la
los inventarios, las encuestas y demás se han fase de procesos del modelo: a) la forma en que el
concebido como la fuente de validación de comportamiento participa en la modulación de los
existencia de lo psicológico y cómo se relaciona estados biológicos –modulación biológica por con-
con los fenómenos de la salud y la enfermedad. tingencia–, o sea, sobre los diferentes subsistemas
Desde este punto de vista, tal validación em- biológicos de respuesta, que incluyen el inmune,
pírica tendría lugar una vez que se ha hecho endocrino, cardiovascular, respiratorio, etcétera;
uso de análisis estadísticos correlacionales o de b) las maneras consistentes de comportarse o
regresión en los que se sobrevalora el papel de estilos interactivos, que en el lenguaje coloquial
esas variables. tienen que ver con el concepto de personalidad
y que tipifican a una persona en su contacto ini-
cial con situaciones que pueden eventualmente
El modelo psicológico de salud biológica dañar su salud; y c) las competencias de que se
de Ribes: productos de investigación y dispone para hacer frente a los requerimientos
algunas limitaciones impuestos en una situación, mismas que definen
la eficiencia para prevenir el acaecimiento de una
En el modelo psicológico de salud biológica, cu- enfermedad.
yos antecedentes descansan en una teoría de la Es interesante hacer notar que la evaluación
conducta (Ribes & López, 1985) y una de la per- sistemática de esos factores en la práctica de la
sonalidad (Ribes & Sánchez, 1990), lo psicológico investigación ha mostrado avances de suyo des-
se fundamenta en cuatro supuestos; se citará en iguales, que se hacen más evidentes en los casos
extenso (véase Ribes, 1990, pp. 18-19): de los estilos interactivos –i.e., tendencia al riesgo,
a. La descripción psicológica del continuo salud- tolerancia a la frustración y persistencia o logro
enfermedad corresponde a la dimensión indi- (Doval, Viladrich & Riba, 1998; Moreno, Her-
vidualizada de las variables que tienen lugar nández, García - Leal & Santacreu, 2000; Ribes
en la interacción entre los factores biológicos & Sánchez, 1992; Santacreu & García, 2000;
del organismo y aquellos que constituyen la Santé & Santacreu, 2001; Viladrich & Doval,
acción funcional de las relaciones sociocultu- 1992, 1995) y las competencias conductuales
rales. (Díaz-González et al., 2005; Moreno et al., 2007;
b. Cuando se analizan en un modelo psicológico Piña, 2003), pues en lo que toca a la modulación
los factores biológicos y socioculturales, no tie- y vulnerabilidad biológicas no se han encontrado
nen representación en la forma de categorías estudios. Los que pudieran relacionarse con estos
correspondientes a las de sus disciplinas origi- dos últimos factores se han desarrollado con base
nales. en un modelo psicológico para la investigación
c. Los factores biológicos se representan como la de los comportamientos de adhesión (Piña &
condición misma de existencia del individuo Sánchez-Sosa, 2007), utilizado hasta el momento

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Modulación
Vulnerabilidad
biológica por
biológica
contingencias

Estilos interactivos
Patología
Historia de
biológica
competencias

Conductas de Conductas
Competencias
riesgo o asociadas a la
funcionales presentes
prevención enfermedad

Figura 1
Modelo psicológico de salud biológica de Ribes (1990)

en los problemas de la infección por Virus de In- líneas el modelo psicológico de salud biológica se
munodeficiencia Humana y diabetes mellitus tipo ha distinguido del resto por su estructura teórica
2 (Piña, Rivera, Corrales, Mungaray & Valencia, y conceptual, por evitar incurrir en errores cate-
2006; Piña, Torres & Fierros, s.f.). goriales e imprimirle coherencia y congruencia al
En lo tocante a los comportamientos instru- discurso sobre lo psicológico frente a los fenómenos
mentales de prevención o de riesgo, como parte de la salud y la enfermedad. No obstante, esto de
de la fase de resultados del modelo, el énfasis de ninguna manera significa que se trate de un mode-
las investigaciones se ha puesto sobre la evaluación lo acabado; por el contrario, como cualquier otro
de comportamientos específicos de riesgo para la modelo, es perfectible.
infección por VIH, principalmente (Peralta & Esto último es especialmente cierto si se tienen
Rodríguez, 2007; Robles & Moreno, 2000; Robles, en cuenta dos asuntos. Primero, tal y como se ob-
Piña & Moreno, 2006), sin que hasta el momento serva en la Figura 1, en ningún momento el autor
se tenga conocimiento de que se hayan abordado hizo explícitos diferentes factores, que a la luz de la
otras enfermedades, como las del corazón, los tu- experiencia de investigación en psicología y salud
mores malignos y la insuficiencia renal. han evidenciado jugar un papel de primer orden
Con respecto a lo anterior, es importante su- en la predicción y explicación de comportamientos
brayar que hasta el momento de escribir estas de prevención y riesgo para la infección por VIH

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes

–en el ámbito de la prevención– y de adhesión al de los diferentes subsistemas –inmune, cardiovas-


tratamiento –una vez que ya se ha diagnosticado cular, nervioso central, endocrino, respiratorio,
la enfermedad–. Nos referimos básicamente a los etcétera–, cambios que, dependiendo de la direc-
relacionados con los motivos (Piña & Corral, 2001; ción en la que operen, darán lugar al desarrollo de
Piña, Corrales & Rascón, s.f.). condiciones particulares y diferenciadas de vulne-
Segundo, tampoco se hicieron explícitas varia- rabilidad organísmica asociadas con una diversidad
bles organísmicas y sociales de naturaleza disposi- de enfermedades.
cional que, de acuerdo con la propuesta de Kantor Tal es el caso, por ejemplo, de las interaccio-
(1959), constituyen categorías para dar cuenta del nes organismo-ambiente en las que, a partir de su
comportamiento psicológico, propiamente dicho. mediación vía el comportamiento de una persona,
Y aquí es conveniente aclarar, sobre las primeras, se propician cambios en el eje hipotalámico-pitui-
que no se está haciendo alusión a condiciones tario-adrenal, que hoy se sabe correlacionan con
organísmicas de la persona tal cual son afectadas cambios en el sistema cardivoascular y que facilitan
por la forma en que esa persona entra en contacto en el mediano o largo plazos el acaecimiento de
con las contingencias en una situación específica enfermedades cardiovasculares (Chen, Gilligan,
–modulación biológica por contingencias–; mucho Coups & Contrada, 2005; Gerritsen, Heijnen,
menos, a la vulnerabilidad biológica, entendida Wegant, Bermond & Frijda, 1996; Wilson et al.,
como la interacción de una serie de condiciones 1998). En la misma dirección podrían mencionarse
orgánicas que aumentan el riesgo de que una per- los cambios producidos en los sistemas nervioso
sona desarrolle una enfermedad (Ribes, 1990). central, autónomo e inmune, cuya correlación ha
En ambos casos, y no obstante que Ribes plan- permitido evaluar el curso clínico de enfermeda-
tea la naturaleza interactiva del modelo, en éste la des como los tumores malignos y la infección por
caracterización de lo biológico pareciera adoptar VIH, principalmente (Cohen & Herbert, 1996;
las veces más de resultados que de proceso y resul- Miller, Cohen & Ritchey, 2002; Segerstrom &
tados. Esto es, en psicología y salud lo biológico no Miller, 2004).
puede limitarse a una descripción en la forma de En lo tocante a las variables disposicionales
condiciones genéricas del organismo que son afec- de tipo social, lo que se tiene con éstas es el reco-
tadas diferencialmente a partir de la forma en que nocimiento que el autor hizo de su importancia,
una persona entra en contacto con determinados aunque limitó tanto su descripción como su aná-
eventos del ambiente. lisis a la influencia que como factores configuran
Y puesto que, justamente, siguiendo con Ribes, la composición de las competencias conductuales
cuando una persona se comporta en una situación, (ver Ribes, 1990, pp. 45-46). Esto es, se retomaron
no lo hace separada de su cuerpo. Es entendible, de la metodología del análisis contingencial (Ri-
entonces, que las funciones organísmicas regulen bes, Díaz-González, Rodríguez & Landa, 1989) los
su comportamiento, y que, a su vez, a partir de sus diferentes elementos que se inscriben en la micro-
propias acciones se regulen las propiedades fun- contingencia, habida cuenta de su ausencia como
cionales del ambiente en su retroacción sobre el tales en el modelo.
organismo. Así, la disposición reactiva –como propia
de un organismo dotado con una estructura y una
funcionalidad adquiridas filogenéticamente– sólo Justificación para las variaciones sobre el
tiene sentido cuando su dinámica da lugar a inte- modelo psicológico de salud biológica: la
racciones con el ambiente, mediadas por el com- psicología interconductual y la salud
portamiento de una persona (Maturana, 1989).
Luego es de esperarse que, como consecuencia de El nombre genérico de psicología interconduc-
tales interacciones, se propicien cambios tanto en tual abarca, en la actualidad, no únicamente la
la estructura como en la funcionalidad biológicas propuesta original de Kantor (1959), sino que

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incluye ahora un conjunto de aportaciones de au- Por lo que hace al primero de los puntos, es
tores como Ribes y López (1985) y Roca (1993), necesario no confundir la biología y la psicología,
principalmente. como ciencias, con los objetos de análisis respec-
La unidad de análisis del fenómeno psicológico, tivos. Esto es, tanto la biología como la psicología
según Kantor, es el campo, el cual está compuesto estudian la misma realidad empírica, sólo que con
por los elementos de la situación, el organismo categorías de análisis y procedimientos distintos,
comportándose, el objeto estimulante, la biogra- por lo que no se debe incurrir en el error de suponer
fía reactiva, la evolución del estímulo, la historia que “lo psicológico” y “lo biológico” son dos cosas
interconductual, el medio de contacto y unos distintas. Esto implicaría reproducir el dualismo
límites del campo de carácter físico y lingüístico. cartesiano que ha entorpecido el desarrollo de las
El concepto principal para este trabajo, en lo que ciencias, particularmente de la psicología. Lo que
concierne a los términos salud y enfermedad, es son dos cosas distintas son los análisis respectivos
el de biografía reactiva, que se entiende como de cada ciencia, toda vez que la realidad material es
la estructura particular de un organismo único e sólo una. Ahora bien, ¿cómo se justifica entonces
irrepetible; se trata de la organización funcional la existencia de modelos psicológicos aplicables al
de los sistemas organísmicos de una persona. El ámbito de la salud?
concepto de biografía reactiva hace referencia al Borja (2000), analizando la relación existente
carácter histórico de esa organización funcional; entre la psicología, la ciencia y la tecnología en el
por su parte, el concepto de estado reactivo describe campo de la salud, dice: “En virtud del carácter
las condiciones de un individuo en un momento analítico, reduccionista y mecanicista de la ciencia,
determinado del continuo de interacción. los problemas de la salud y la enfermedad quedan
Aun cuando ambos conceptos hacen referencia desmembrados durante el análisis, pero no por eso
a sistemas fisiológicos, no se reducen a ellos, en tan- mejor comprendidos” (p. 17). Para resaltar la idea,
to que los primeros siempre se definen en función este mismo autor añade:
de la interacción del organismo con su ambiente, y
no de manera aislada, como ocurre con los sistemas Decir, por ejemplo, que los virus causan enferme-
fisiológicos. La biografía reactiva y el estado reacti- dades implica una explicación derivada del hecho
vo son siempre biografía y estado de una persona en de que en el laboratorio el científico causa la enfer-
particular. Un sistema fisiológico es un sistema de medad manipulando el virus como variable inde-
nadie y de todos, por cuanto se estudia y se define pendiente. Pero en la vida de todos los días no se
al margen de organismos específicos. sabe, bien a bien, como interactúan dos entidades
Cuando con los modelos y los procedimientos complejas, una llamada “hombre” y otra llamada
psicológicos se pretende entender, prevenir y/o re- “virus” (p. 19).
habilitar el estado de salud-enfermedad de alguna
persona, evidentemente no se está sustituyendo Esto es aún más cierto si se tiene en cuenta
la práctica médica, sino simplemente cubriendo que ese “hombre” y ese “virus” no son entidades
–o al menos es lo que se busca– otras funciones de abstractas, sino que el primero es una persona
orden psicológico, precisamente, como las que se particular, con una historia particular en circuns-
enumeran a continuación: a) distinguir de modo tancias particulares. Por el lado del “virus”, su
muy claro entre “lo psicológico” y “lo biológico”; particularidad, al entrar en contacto con la otra
b) identificar a qué categorías del modelo psicoló- particularidad, hace de la “enfermedad” un pro-
gico utilizado corresponden los términos de salud y blema único, es decir, el problema de un enfermo,
enfermedad; c) describir las relaciones funcionales no el de la existencia de una enfermedad.
entre “lo psicológico” y la salud y la enfermedad; Por su parte, Ribes & López (1985) apuntan
y d) justificar la pertinencia y viabilidad de la psi- que los objetos de conocimiento de las ciencias no
cología en el cuidado de la salud y la erradicación muestran de antemano ninguna subdivisión que
o disminución de enfermedades. sirva como conjunto dado de problemas empíricos

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes

que las diversas disciplinas deban “reflejar” inevi- ¿Qué es entonces lo que se previene o rehabili-
tablemente. También Bourdieu (1983) se expresa ta? La desorganización y organización de los esta-
en el mismo sentido al señalar que la realidad es dos reactivos de cada persona, sin duda, hablando
una entidad independiente de la ciencia, autocons- en términos interconductuales. ¿Cuáles son los
truida y con capacidad de autorregularse merced a indicadores de la organización o desorganización
su propia naturaleza; los científicos construyen los de los estados reactivos, y, por consiguiente, cuáles
objetos de la ciencia a partir de operaciones inte- son los conceptos que se aplican a esos indicado-
lectuales que se traducen en “ideas” y “conceptos” res? Recuperando información valiosa aportada
sobre lo “real”. hace tiempo, en este trabajo se considera que los
De ahí que sea impropio hablar de salud bio- conceptos de homeostásis (Bernard, 1976) y estrés
lógica. Desde el punto de vista de la psicología, (Seyle, 1950, 1956) resultan de gran utilidad con-
habría que usar términos referidos a lo corporal, ceptual y heurística, particularmente en lo que se
siempre y cuando permitan la identificación de las refiere a la necesidad de definir operacionalmente
propiedades afectables por los procedimientos psi- los conceptos de biografía reactiva, estados reac-
cológicos. En tal sentido, los modelos psicológicos tivos y sistemas reactivos, pues de otro modo su
aplicables a los problemas de la realidad empírica identificación, descripción y evaluación resultarían
encuentran su justificación porque los problemas imposibles. Una propuesta antigua, pero aún vá-
de la realidad cotidiana ocurren a personas únicas, lida, que resume las ideas de homeostasis y estrés,
y es a eso a lo que se dedica la psicología: al análisis es la del llamado grupo de Yale (Dollard, Miller,
del comportamiento de las personas. Sears, Dobbs y Maier), sintetizada en el modelo
En lo tocante a cuáles son las categorías del de frustración, conflicto y estrés, en el que los
modelo interconductual que se relacionan con procedimientos utilizados para el estudio de esos
los conceptos de salud y enfermedad, como ya se fenómenos muestran la manera en que la psicología
adelantó, es menester enfatizar que la psicología no puede ser potencialmente aplicable en el ámbito
trabaja directamente con los problemas de salud y de la salud y la enfermedad.
enfermedad, sino con las dimensiones psicológicas Ahora bien, ¿a qué categoría pertenecen los
de la corporeidad, es decir, la biografía reactiva, los conceptos apuntados? La respuesta es que son
estados reactivos y los sistemas reactivos como con- parte de las disposiciones con las que una persona
ceptos genéricos. enfrenta los retos de la vida cotidiana, esto es, se
Para Kantor y Smith (1975), la biografía reac- trata de factores disposicionales organísmicos que
tiva tiene que ver con la manera en que el equipo involucran arreglos reactivos particulares. Estos
“biológico” con el que nace una persona se va arreglos reactivos (biografía reactiva) sintetizan
organizando de modo único, de acuerdo con las parte de la totalidad de lo que se denomina com-
experiencias de esa persona a lo largo de su vida; portamiento; la otra parte está conformada por las
así, su biografía es producto de la experiencia; por circunstancias en que una persona se ve inmersa
lo tanto, irrepetible e idiosincrática. De ahí que a lo largo de su vida. De tal modo que un análisis
todas las funciones de la persona (llámeseles psi- psicológico es siempre incompleto si sólo hace refe-
cológicas o biológicas) sean únicas. Como conse- rencia a los aspectos del “ambiente” sin describir las
cuencia lógica, su forma de enfermarse o de estar condiciones organísmicas con las que una persona
sana es única y personal; no se parece a la forma atiende, percibe y se comporta cuando ese ambien-
de estar sana o enferma de alguna otra persona. te la afecta de algún modo. Esto es particularmente
La organización particular de la reactividad es lo cierto cuando se trata de un modelo psicológico
que el psicólogo interconductual debe entender aplicable a la salud y la enfermedad.
para eventualmente “aplicar” procedimientos Lo que justifica la participación de la psicología
dirigidos a la prevención y/o rehabilitación de las en el cuidado de la salud y la erradicación o dismi-
enfermedades. nución de enfermedades es que, como ciencia y co-

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mo técnica, se refiere y “aplica” al comportamiento que tanto en la literatura sobre análisis experi-
de una persona, condición sine qua non para que se mental de la conducta como en la proveniente del
pueda decir que una disciplina científica es perti- campo de la psiconeuroinmunología, han arrojado
nente para tratar los asuntos de la vida cotidiana. ya información valiosa (Ader & Cohen, 1975; Be-
Por tanto, los conceptos que sustituyan los de salud sedovski & Del Rey, 2007; Brady & Harris, 1983;
y enfermedad en el análisis de lo psicológico y su Brosschot et al., 1992).
aplicabilidad deben referirse siempre a disposicio- La historia de competencias se identifica con la
nes específicas de una persona particular. disponibilidad adquirida por la persona al interac-
Por ello, con base en este análisis se propone, tuar con situaciones que prescriben el cumplimien-
entre otras cosas, dejar de lado el uso de los térmi- to de determinados criterios o ajustes. Su papel es el
nos salud y enfermedad biológicas para sustituirlos de facilitar o interferir con el ejercicio instrumental
por otros que, haciendo referencia a disposiciones de ciertos comportamientos en una diversidad de
organísmicas, constituyan también una especie de situaciones: por ejemplo, para el problema del VIH
interfase con los conceptos estrictamente psicoló- se espera que un individuo sepa qué es el sida, qué
gicos: el de homeostasis y el de estrés, estudiados el VIH, cómo se puede prevenir la infección por
a partir de los procedimientos de frustración, con- el VIH, saber y haber utilizado correcta y eficien-
flicto y estrés, precisamente. temente el preservativo, etcétera. Se espera que
Una vez justificados algunos de los aspectos que disponer de y haber practicado las competencias
se consideran de capital importancia para ubicar la en el pasado se constituya en un facilitador de la
discusión en torno a la relación entre lo psicológico actualización de esas competencias en el presente
y los fenómenos de la salud y la enfermedad, se des- y de su traducción en la forma de comportamientos
cribirán ahora los momentos y los factores que se de prevención.
incluyen en las variaciones que se proponen al mo- Finalmente, el tercer factor tiene que ver con
delo psicológico de salud de Ribes (1990), que se los motivos. Se trata de uno que explícitamente
resumen en la Figura 2. En ésta se tienen en cuenta no forma parte del modelo psicológico de salud
tres momentos: el pasado, el presente y el futuro. biológica. Como tal, el de motivos es un concepto
En el pasado se pone énfasis en tres variables: las disposicional relativo a la elección o preferencia
situaciones vinculadas con estrés, la historia de por objetos, eventos u otras personas en una si-
competencias (pasadas) y los motivos. tuación en la que hay consecuencias socialmen-
Las primeras guardan relación con la noción de te valoradas. Se habla de los motivos cuando se
estilos interactivos (Ribes & Sánchez, 1990) y se identifica la direccionalidad del comportamiento y
conciben aquí como situaciones que una persona constituyen la descripción genérica de ocurrencias,
enfrenta a lo largo de su vida y que se caracterizan no de un comportamiento o una acción en particu-
por la incontrolabilidad, la ambigüedad, la impre- lar. En virtud de que las variables motivacionales
dictibilidad y la incertidumbre. Las dos primeras afectan de manera especial la efectividad de las
corresponderían a situaciones típicas en las que las consecuencias que se dispensan al comportamien-
señales de estímulo adquieren propiedades funcio- to, esto no significa otra cosa que previamente se
nales definitorias, en tanto que las dos últimas a requiere identificar las operaciones básicas que
eventos de estímulo en la forma de consecuencias aseguran la naturaleza motivacional de las con-
al responder1. Sintetizan situaciones interactivas, secuencias, casos de la privación o saciedad, por
ejemplo (Laraway, Snycerski, Michael & Poling,
2003; Laraway, Snycerski & Poling, 2004; Kantor

1
A diferencia de lo que Ribes propone en su modelo psicológico
de salud biológica, aquí no se le confiere importancia a lo que el
& Smith, 1975). En ese sentido, decir que una
autor llamó estilos interactivos vinculados con “competencias”, persona se encuentra motivada para practicar
en particular porque nos parece una clasificación innecesaria si determinado comportamiento implica que quiere
se tiene en cuenta que, aun cuando se plantean como categorías
diferentes, ya existe la categoría de “historia de competencias”. hacer algo en una situación interactiva en la que

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes

Pasado Presente Futuro

Eventos
disposicionales
organísmicos
Situaciones
vinculadas con
estrés e historia de
competencias

Competencias Comportamientos de Ausenciao presencia


presentes riesgo y prevención de patología

Motivos, en la forma
de querer hacer las
cosas

Eventos
disposicionales
sociales

Figura 2
Representación gráfica del modelo psicológico en su versión ampliada

el hacer se evalúa como oportuno y pertinente (Ri- “evaluar” e “inferir” la disponibilidad o no de las
bes, 2005). competencias. Los primeros comprenden tanto la
Por lo que hace al segundo momento, el pre- estructura y funcionalidad reactivas genéricas a
sente, en éste se incluyen cuatro variables: a) los lo largo del continuo de interacción, como el es-
eventos disposicionales organísmicos; b) las com- tado reactivo específico –que permite identificar
petencias presentes; c) los eventos disposicionales condiciones iniciales o terminales de cambio– con
sociales, que a su vez comprenden la circunstan- las que se arriba a una situación, facilitando o
cia social, el lugar o lugares y otras personas; y d) impidiendo el ejercicio instrumental de diversos
los comportamientos instrumentales de riesgo o comportamientos. Estas condiciones son: la edad,
de prevención, como elementos que permiten la alimentación, el sueño, la fatiga, las alteracio-

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nes producidas por el consumo de medicamentos conducta compartida por dos o más personas ante
o sustancias como alcohol o drogas. Constituyen eventos de estímulo institucionales.
condiciones que pueden verse afectadas por el Por último, los comportamientos instrumentales
comportamiento de una persona en sus contactos se definen como el conjunto de acciones que directa
con el ambiente, y operar sobre la funcionalidad o indirectamente disminuyen o aumentan el ries-
de los diferentes subsistemas –nervioso, endocrino, go de que se contraiga una enfermedad biológica.
inmune, cardiovascular, respiratorio, etcétera–. Son comportamientos directos cuando producen
Las competencias presentes se pueden concebir el contacto de la persona con eventos que alteran
como la manifestación de las competencias pasadas la reactividad, llamados por la biomedicina, entre
en la forma de una diversidad de comportamientos otros, como agentes patógenos –virus o bacteria,
que permiten a una persona, en situaciones inte- principalmente–, como sería el caso de la infección
ractivas también diversas, ajustarse a criterios de por VIH al tener relaciones sexuales con penetra-
manera eficiente; implican el saber qué de las cosas ción con una persona infectada y no haber utilizado
y el saber cómo hacer las cosas. Saber, por ejemplo, preservativo. Los otros incluyen las acciones que,
que consumir cigarrillos en exceso probabiliza el sin producir el contacto específico con agentes
acaecimiento de una enfermedad biológica como patógenos, aumentan la probabilidad de que en el
el cáncer de pulmón, o que no utilizar preservati- futuro acaezca una enfermedad biológica: fumar o
vo hace probable la infección por el VIH. Se sabe consumir alcohol en exceso, no realizar ejercicio
acerca de las cosas, pero se es competente en la físico dosificado y las prácticas alimentarias inade-
medida en que se practican los comportamientos cuadas, que, como bien se sabe, se relacionan con
de manera congruente: se evita el consumo de enfermedades como la diabetes tipo 2, el infarto del
cigarrillos y se utiliza preservativo en todas y cada miocardio y diferentes tipos de cáncer, por mencio-
una de las relaciones sexuales con penetración. nar unas cuantas.
Una situación, desde un punto de vista psico- A partir de dichos elementos, lo que se tendría
lógico, se define como un conjunto o campo de sería lo siguiente. En el primer nivel se ubicaría
contingencias, es decir, como relaciones de condi- la interacción entre el organismo –en su sentido
cionalidad entre eventos y acontecimientos, de los reactivo– y el ambiente, que incluiría toda la gama
cuales son de interés para la disciplina dos tipos: de relaciones preestablecidas como consecuencia
las acciones de los organismos y personas con res- de la evolución filo y ontogenética. Supondría una
pecto al sujeto analizado, así como las acciones de interacción centrada en la adaptación del orga-
los objetos relativas a las personas (Ribes, 1990). nismo al ambiente y los ajustes pertinentes a las
Siendo así, cuando se analiza el comportamiento de condiciones de estímulo que provienen del último.
alguien en una situación, se deben tener en cuenta En el segundo nivel destaca la participación de la
la circunstancia social particular en la que se está persona comportándose psicológicamente, esto es,
interactuando –se trate de relaciones familiares, mediante las relaciones entre su cuerpo y las cir-
de amistad, de trabajo, de negocio, de aprendizaje, cunstancias sociales, relaciones que se manifiestan
etcétera–, el tipo de escenario o lugar en donde en la forma de una diversidad de comportamientos
dicha interacción acaece y las personas con las que que adquieren propiedades funcionales de media-
se entra en contacto, que pueden desempeñar dife- ción entre las condiciones reactivas del organismo
rentes roles –auspiciador, disposicional, mediador, y los eventos y las condiciones sociales.
mediado y regulador de tendencias–. Se trata de
variables que en la propuesta interconductual de
Kantor (1982) forman parte de los eventos dispo- Algunas anotaciones finales
sicionales de tipo social, que sirven como marco de
referencia para el análisis de lo que en la literatura Se ha discutido los problemas que hoy en día en-
se conoce como conducta social, esto es, como frentan la psicología y salud, que en mucho tienen

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Variaciones sobre el modelo psicológico de salud biológica de Ribes

que ver con los modelos teóricos que son utilizados para qué la colaboración entre profesionales invo-
al margen de una revisión crítica de su estructura lucrados en un mismo campo puede darle sentido a
conceptual y su correspondencia empírica con la prevención de las enfermedades y a la promoción
los fenómenos de la salud y la enfermedad (Borja, de la salud.
2000; Morales & Piña, 1995; Piña & Rivera, 2006).
Si bien es evidente la complejidad que entrañan el Referencias
desarrollo y la validación empírica de los modelos
teóricos, este compromiso debe dirigirse hacia la Ader, R. & Cohen, N. (1975). Behaviorally Conditio-
búsqueda de opciones teóricas que garanticen la ned Immunosupression. Psychosomatic Medicine,
descripción y explicación coherente y congruente 37, 333-343.
de lo psicológico y de las variables que se le re- Ajzen, I. (1985). From Intention to Actions: A Theory
lacionan, directa e indirectamente, así como su of Planned Behavior. En J. Kuhl & J. Beckman
interacción y efectos potenciales sobre la salud y (Eds.), Action Control: From Cognition to Behavior
la enfermedad. (pp. 11-39). Berlin: Springer-Verlag.
En este contexto se ha planteado la adición de Ajzen, I. & Fishbein, M. (1980). Understanding Attitudes
nuevas variables y la reestructuración del modelo and Predicting Social Behavior. Englewood Cliffs,
psicológico de salud biológica de Ribes, cuya apli- NJ: Prentice Hall.
cación en el campo de los problemas de salud, y Amado, M. A., Vega, B. R., Jiménez, M. C. & Piña, J.
en particular el relacionado con la infección por A. (en prensa). Factores que influyen en el uso
VIH, ha arrojado resultados promisorios (Amado, inconsistente de preservativo en mujeres en edad
Vega, Jiménez & Piña, en prensa; Rivera et al., en reproductiva de Tunja, Colombia. Acta Colombia-
prensa). Constituye éste tan sólo una muestra de na de Psicología, 15.
los trabajos realizados, que se confía con el tiempo Bandura, A. (1977). Self-efficacy: Toward a Unifying
servirán de guía para un mejor entendimiento de Theory of Behavioral Change. Psychological Review,
lo psicológico y su relación con los fenómenos de 84, 191-215.
la salud y la enfermedad. Baranoswki, T. (2005). Integration of Two Models, or
Será necesario, por supuesto, junto con el análi- Dominance of One? Journal of Health Psychology,
sis del problema de la infección por VIH, conducir 10, 19-21.
otros estudios –de preferencia de tipo longitudinal– Besedovski, H. O. & del Rey, A. (2007). Physiology of
sobre otras enfermedades crónicas, con el objeto de Psychoneuroimmunology: A Personal View. Brian,
identificar cómo interactúan las condiciones orga- Behavior and Immunity, 21, 34-44.
nísmicas y sociales con las variables psicológicas del Becker, M. H. (1974). Health Belief Model and Personal
modelo, en especial con las situaciones vinculadas Health Behavior. Health Education Monographs,
con estrés, motivos y competencias funcionales, y 2, 324-408.
cómo es que dicha interacción facilita el acaeci- Bernard, C. (1976). Introducción al estudio de la medicina
miento de patologías como el infarto del miocardio, experimenal. Barcelona: Fontanella.
la diabetes mellitus y los diferentes tumores malig- Borja, J. (2000). Psicología, salud, ciencia y tecnología.
nos, hoy por hoy tres de las principales causas de Psicología y Salud, 10, 15-28.
mortalidad general en nuestro país. Bourdieu, P. (1983). El oficio de sociólogo. México: Siglo
Asimismo, será necesario hacer converger –res- XXI.
petando en todo momento las categorías de análisis Brady, J. & Harris, A. (1983). La producción experi-
y los presupuestos metodológicos correspondientes– mental de estados fisiológicos alterados. Modelos
el modelo y otros que se inscriben en el marco de las conductuales concurrentes y contingentes. En
disciplinas biomédicas, en la búsqueda y consolida- W. K. Honig & J. E. R. Staddon (Eds.), Manual
ción de un verdadero quehacer interdisciplinario, de conducta operante (pp. 794-824). México, DF:
que mínimamente arroje luz sobre cómo, por qué y Trillas.

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