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Inglaterra es uno de los pocos países del mundo que no tiene un libro único ya que a lo largo de los

siglos, el derecho en el Reino Unido está constituido por el derecho común, el derecho estatutario y
las convenciones, algunos documentos fueron hechos en diferentes épocas y constituyen
documentos importantes como la Carta Magna.

La Carta Magna fue escrita en 1215 este documento consta de 61 clausulas, en la cual se exponen
claramente los derechos que los ciudadanos del reino tiene respecto a la corona, este documento
data del reinado de de Juan Sin tierra, el cual fue forzado por varios Barones para dar estas
concesiones, los puntos más importantes están fundamentados en la posición del pueblo respecto a
la iglesia, los señores feudales, los pueblos, el comercio y en general casi todos los ámbitos en el
que los ciudadanos debe ser tenida en cuenta.

Otro de los documentos constitucionales importantes es la Carta de Derechos de 1689, este


documento fue hecho con el fin de fortalecer y fundamentar ciertos atributos del Parlamento, sobre
todo se establecía claramente las obligaciones y derechos de este órgano, así como también las del
rey, uno de los puntos más importantes era el manejo de las riquezas, obligando al rey a tener que
consultar al Parlamento para aprobar o eliminar impuesto y leyes, además se prohibía al monarca
pedir dinero para su uso personal sin la consulta previa.

Seguro que alguna vez habrás oído eso de que en Inglaterra no tienen una Constitución escrita, o
que el Derecho constitucional británico se basa en una serie de principios consuetudinarios no
recogidos en ningún cuerpo legal. Qué cosa tan rara, ¿verdad? Sin embargo, no es del todo cierto.
Ahora te vamos a contar por qué.
¿Quién dijo que los británicos no tienen Constitución?

En la mayoría de los países del mundo su Derecho constitucional se encuentra recogido en un único
cuerpo legal denominado Constitución.

Inglaterra es una de las pocas excepciones a esta regla. Pero el hecho de que su Derecho
constitucional no aparezca en un solo documento no significa que no tenga Constitución.

Es verdad que en Inglaterra —y en el Reino Unido— no existe un solo cuerpo legal donde se reúna y
codifique el Derecho constitucional británico (es decir, las reglas y normas que regulan la
organización política del Estado, los derechos de sus ciudadanos y las relaciones con el poder).

No existe, ciertamente, una Constitución escrita tal y como nosotros la entendemos. Pero eso no
significa que su Derecho constitucional no se encuentre recogido en ningún documento.
El Derecho constitucional británico aparece en una serie de cuerpos legales —muchos de carácter
histórico y otros más actuales— que en su conjunto forman lo que ellos entienden por una
Constitución.

Pero, qué es la Constitución británica


Las tradiciones constitucionales (constitutional conventions) y los principios que definen su Derecho
constitucional (Constitutional Law) se encuentran recogidos en diversos textos que se consideran
de naturaleza constitucional, tales como leyes escritas, convenios y tratados internacionales,
decisiones judiciales y textos doctrinales.
La constitución británica es, por lo tanto, la suma de las reglas y los principios sobre el ejercicio del
poder por parte del Estado, la forma de organización política y los derechos de los ciudadanos
británicos que se encuentran repartidos en estos documentos.
Ellos mismos definen la constitución británica como un conjunto de retales legislativos (the statutory
patchwork of the British constitution).
Textos de naturaleza constitucional

Ahora querrás saber cuáles son esos textos, ¿verdad?

Pues para conocer los textos (o «retales») de naturaleza constitucional debemos acudir a los
trabajos de una comisión mixta formada por miembros de la cámara baja (lower house o House of
Commons) y de la cámara alta (upper house o House of Lords) del Parlamento británico (British
Parliament).
En el año 2002, el gobierno británico encargó a esta comisión la redacción de un informe destinado
a elaborar un proyecto de ley de emergencia civil que pudiera dotar al gobierno de poderes
especiales para hacer frente a situaciones de excepción.
Una de las cuestiones tratadas en dicho informe fue la de los posibles conflictos que podría crear la
aplicación de esta ley con los principios del Derecho constitucional británico. Para evitar tales
conflictos presentaron una lista que recoge las partes fundamentales de su Derecho constitucional y
que, en ningún caso, deberían modificarse ni suspenderse por la aplicación de la ley. Así es como
surge el siguiente listado de textos de naturaleza constitucional[1].

Manifestación de voluntad
Es un acto jurídico a través del cual, el sujeto expresa intersubjetivamente algo que está en su
pensamiento. Esta declaración de voluntad esfuente del derecho, cuando lo expresado
intersubjetivamente constituye una norma jurídica obligatoria y no una simple declaración u opinión.
En derecho, se entiende por doctrina la reflexión teórica relativa a las diferentes cuestiones jurídicas
que plantea la organización y contenido del ordenamiento jurídico, que puede estudiarse sobre todo
a través de la enorme cantidad de literatura jurídica que existe.
Es una fuente material del derecho, tiene una indudable transcendencia en el ámbito jurídico. En
el siglo XIX fue Savigny quien resaltó la importancia del trabajo y la doctrina de los juristas.
La doctrina jurídica surge principalmente de las universidades, que estudian el derecho vigente y lo
interpretan dentro de la ciencia del derecho. No tiene fuerza obligatoria, y no se reconoce como
fuente oficial del derecho en la mayoría de los sistemas jurídicos.
Por la vía de los hechos, sin embargo, constituye una fuerza de convicción para el juez,
el legislador y el desarrollo del derecho consuetudinario, dado que la opinión y la crítica de los
teóricos del derecho influye en la formación de la opinión de los que, posteriormente, crean normas
nuevas o aplican las existentes.
La doctrina estudia los manantiales de donde brota el derecho: investiga el papel histórico y las
relaciones existentes entre las diversas fuentes; esclarece el significado de las normas y elabora,
para entender en toda su extensión, el significado de los modelos jurídicos.