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Segalen Martine

1992 "Sociologías e ideas de la familia", Segalen, M;


en: Antropología histórica de la familia, Taurus,
Madrid.

SOCIOLOGÍAS E IDEAS DE LA FAMILIA


Desde finales del siglo xvut se inician las pri- dad Real de Medicina, desde 1744, que llevan a
micias de una sociología de la familia, etapa que cabo los médicos en los domicilios de sus pa-
consiste primero en observar y, luego, a deducir cientes para observar las condiciones concretas
reglas generales, a reconstruir hipótesis suscepti- en las cuales viven, así como en las encuestas de
bles de explicar los hechos colectivos, a proponer los filántropos del siglo xtx que franquean las
modelos capaces de captar la realidad e, incluso, puertas de los tugurios obreros: la observación
prever el futuro. Estos conjuntos de hipótesis sa- conduce al análisis, y toda acción supone la
lieron de hombres de ciencia que, a menudo, son puesta en marcha de una teoría, incluso implícita,
también hombres comprometidos en la sociedad: de la familia. Y esta teoría conlleva una ideología
las hipótesis que enuncian, los análisis que for- que desemboca algunas veces en una acción so-
mulan están estrechamente ligados a cuestiones cial y/o política.
que se desprenden del cuerpo social, y cuando se Louis René Villermé publica en 1835 un do-
trata de la familia, a las angustias que la institu- cumento titulado Tableau de l' état physique et
ción engendra. moral des ouvriers employés dans les manufactu-
No podemos exponer las sociologías sin las res de coton, laine et soie («Cuadro del estado fí-
ideas y la representaciones que tienen lugar a sico y moral de los obreros empleados en las ma-
propósito de la familia, separando las unas de las nufacturas de algodón, lana y seda») que le
otras. Émile Durkheim fue el primero en llamar encargó la Academia de ciencias morales y polí-
la atención sobre el hecho de que las representa- ticas. Este proyecto pragmático pretende hacer
ciones colectivas engloban los modos con los que tomar conciencia a la clase política y patronal de
un grupo se piensa en relación con los objetos la extensión de la miseria obrera y propone reme-
que le afectan. Las representaciones colectivas dios filantrópicos y legales a este desastre.
son generadas socialmente; expresan problemas Paralelamente, una sociología de la familia se
sociales; mantienen una correspondencia estruc- esboza en el pensamiento de Auguste Comte que
tural con la organización social; su expresión de- desea llegar a una teoría de lo positivo, desmar-
viene relativamente autónoma y se combina y se carse tanto de los celadores del antiguo sistema
transforma según sus propias leyes. Las proposi- en el que él ve una «escuela retrógrada» como de
ciones del fundador de la escuela sociológica los reformadores socialistas. «Los graves ataques
francesa son particularmente esclarecedoras que hoy día recibe directamente esta institución
cuando se las aplica al campo familiar. fundamental deben ser considerados como los
síntomas más horrorosos de nuestra tendencia
transitoria a la desorganización social. Pero de
SOCIOLOGIAS DE LA FAMILIA estos ataques, continuación natural de la inevita-
ble exageración del espíritu revolucionario en
Antes de Émile Durkheim virtud de nuestra anarquía intelectual, sólo son
sobre todo verdaderamente peligrosos a causa dé
Los inicios de una perspebtiva sociológica la impotente decrepitud actual de las creencias
pueden observarse en las encuestas de la Socie- sobre las cuales. todavía, hacemos reposar exclu-
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sivamente las ideas de familia, como todas las proposiciones de Auguste Comte. Sus monogra-
demás nociones sociales», escribió en la 48? lec- fías familiares conocieron un gran éxito en el si-
ción del Cours de philosophie positive de 1839. glo xtx y las encuestas fueron constantemente
Si su filosofía positivista se propone sustituir desarrolladas en Europa y luego fuera de Europa.
las creencias erróneas por el conocimiento cientí- Cada capítulo está construido de acuerdo con el
fico de la naturaleza humana y del «orden espon- mismo plan que expone, primeramente, el «lugar,
táneo de las sociedades humanas», y, en el te- la organización industrial y de la familia» (carac-
rreno familiar, superar los principios metafísicos terísticas del suelo, de la industria, de la pobla-
y teológicos, su visión científica permanece en- ción situando el caso detallado, estado civil de la
viscada en el moralismo de mediados de siglo. familia, religión y hábitos morales...), «los me-
Denuncia, como Louis de Bonald antes que él, y dios de existencia de la familia» (propiedades,
como Frédéric Le Play simultáneamente, el debi- subvenciones, trabajos e industria), «el modo de
litamiento de la autoridad parental. En su 50. 1 existencia de la familia» (alimentos y comidas,
leción,afrmqu«vdeniasocl habitación, mobiliario y vestidos, recreación) y,
consiste ciertamente en la familia simple», que es en fin, «historia de la familia» (fases principales
«el germen necesario de las diversas disposicio- de la existencia, costumbres e instituciones que
nes esenciales que caracterizan el organismo so- aseguran el bienestar físico y moral de la fami-
cial»; Comte desarrolla un principio de subordi- lia). La modernidad de esta monografía familiar
nación: «La teoría sociológica de la familia registrada no deja de sorprender: se encuentran
puede ser reducida, esencialmente, al examen ra- presupuestos detallados, descripciones etnográfi-
cional de dos órdenes fundamentales de relacio- cas de interiores, y se tiene en cuenta la dinámica
nes necesarias, a saber: la subordinación de los familiar.
sexos, y a continuación la de las edades, pues A partir de estas monografías, Le Play orga-
una instituye la familia, mientras que la otra la niza un cuadro clasificatorio de las familias, dis-
mantiene.» Esta unidad de base, este organismo tinguiendo:
jerarquizado, es el lugar de la disciplina domés-
tica y social. En el contexto familiar inducido por la familia patriarcal, aquella en la que «todos los
la industrialización podemos constatar la inquie- hijos se casan y se establecen en el hogar pa-
tud de los pensadores frente a una familia que se terno». Este régimen tiende a «oprimir a los
deshace. individuos y degenera en rutina»;
La principal crítica que puede dirigirse a la so- la familia inestable que abandona a los hijos
ciología de la familia de Auguste Comte es la de desde el momento en que pueden valerse por
no apoyarse en ninguna encuesta concreta y de sí mismos;
depender de una perspectiva psicologizante cuya la familia troncal (cf. capítulo 2, pág. 40), en la
seudocientificidad consiste en reemplazar a Dios cual uno solo de los hijos permanece al lado
por la «naturaleza humana». Ésta es la razón por de sus padres, cohabita con ellos y sus propios
la que probablemente Émile Durkheim lo igno- hijos.
rará soberbiamente.
El destino del pensamiento de Frédéric Le Este último modelo, intermedio entre el ahogo
Play es, desde luego, más fuerte, aunque pueda de la familia patriarcal y el individualismo des-
ser inscrito, según la categoría de Auguste tructor de la familia inestable, le parece el único
Comte, entre los pensadores «retrógrados» de- capaz de permitir una vuelta a las estructuras es-
nunciantes de los perjuicios del Código civil. An- tables que han comprometido las disposiciones
tes que él, hombres políticos como Louis de Bo- del Código civil relativas a la herencia. Bajo esta
nald habían denunciado la «desconstitución» de clasificación, que se quiere «científica», se es-
la familia que podía atribuirse a la supresión del conde un proyecto político de reforma del dere-
derecho de primogenitura, lo que —se suponía— cho de sucesión que los acontecimientos de 1870
conducía a un desmigajamiento de la propiedad y hicieron fracasar. Y de científico al evolucio-
a un debilitamiento de la autoridad paterna. Fré- nismo, el paso se da rápidamente: el modelo de
déric Le Play revistió sus proposiciones de una familia troncal es presentado como el «mejor», el
envoltura teórica, apoyada en encuestas extensi- más apto para luchar contra la desorganización
vas que ponían de manifiesto los defectos de las social.
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La posteridad de Ley Play se desarrolló con la gioso, el suicidio, etc., objetos de sus grandes
Sociedad de estudios prácticos de economía so- obras. La familia y el parentesco continuaron re-
cial fundada en 1856 y que publicó más de ciento teniendo su interés, puesto que en L'Année socio-
veinte monografías, según la plantilla de análisis logique fue Durkheim quien, bajo la rúbrica «Or-
original, y luego, bajo el régimen de Vichy, den- ganización doméstica», rendía cuenta de las
tro del marco del grupo Economía y Humanismo, obras relativas a la familia y al matrimonio, pu-
fundado en 1942. Podemos seguir su filiación blicadas por los antropólogos y los historiadores
hasta las encuestas de presupuestos-tiempos, lle- del derecho.
vadas a cabo durante los años 1950 por el Insti- En efecto, una de las modernidades mayores a
tuto nacional de estudios demográficos. Una las cuales podemos ser más sensibles, hoy día en
nueva modernidad propulsa hoy Le Play en el que sociólogos, antropólogos e historiadores se
proscenio científico, después de que los antropó- reencuentran en torno al campo de la familia, es
logos franceses han analizado la variedad de los el interés del método durkhemiano, que pretende
sistemas de devolución de bienes, poniendo de poner en relación el sistema familiar contemporá-
manifiesto la articulación entre esta forma espe- neo con otros sistemas, operando una compará-
cífica del grupo doméstico que es la familia tron- ción con los trabajos relativos a otras sociedades.
cal y la transmisión íntegra de la herencia. Así, se apoya en La Ciudad antigua de Fustel de
Emile Durkheim no estaba engañado por el Coulanges (1864), en las obras de historiadores
ropaje científico de un pensamiento de intención alemanes, ingleses y americanos, Historia de la
profundamente reformista; sólo concede tres lí- familia de Lippert (1864), El derecho materno de
neas al cantor de la familia troncal, reclamando Bachofen (1861), Estudios de Historia Antigua
como necesaria la «serenidad» cuando se tratan de McLennan (1886) y La Sociedad antigua de
las cosas de la familia. «Estas cuestiones nos to- Morgan (1887) para investigar sobre los tipos de
can tan de cerca que no podemos evitarnos mez- familia diferentes del nuestro, con el fin de eluci-
clar nuestras pasiones. Unos van a buscar en las dar las relaciones entre los caracteres constitui-
familias de otros tiempos los modelos que propo- dos de este tipo y las circunstancias que lo en-
nen que imitemos: esto es lo que ha hecho, sobre vuelven. Describir, ordenar, clasificar, establecer
todo, el señor Le Play para la familia patriarcal. las relaciones permanentes entre hechos aislados
El objetivo de los otros es, por el contrario, el de y comportamientos de grupos; investigar las in-
destacar la superioridad del tipo actual y el de variantes por el método experimental de la com-
glorificamos por nuestro progreso» (Durkheim, paración: en lenguaje sociológico moderno, se di-
1888, pág. 24). ría que se trata de identificar los modelos y las
condiciones de producción de estos modelos.
Para comprender la estructura familiar, Durk-
La sociología de la familia heim recomienda apoyarse en el estudio de los
de Émile Durkheim hábitos, en el derecho, en las costumbres, y no en
los relatos y descripciones literarias: «Algunas
La obra de Émile Durkheim está a caballo en- indicaciones relativas a las costumbres en mate-
tre las vastas filosofías anteriores al siglo xx y la ria de herencia nos enseñan más sobre la consti-
era presente de especialización académica más tución de la familia que muchas pinturas particu-
activa. Quizá en ningún otro lugar como en sus lares» (1888, pág. 19). El interés que podemos
cursos de sociología de la familia aparezca mejor atribuir a una costumbre es su «virtud impera-
su problemática principal, la de resolver las divi- tiva», su fuerza coercitiva que la eleva al rango
siones y los problemas de la sociedad moderna, de regla, y cuyo no cumplimiento es merecedor
la reconciliación entre individualismo y solidari- de sanciones. Así. Durkheim encuentra muy es-
dad social. Es en la Universidad de Burdeos clarecedora la manera como Morgan pudo re-
donde imparte, en 1888, su curso titulado «Intro- constituir la existencia de clanes exógamos a par-
ducción a la sociología de la familia». Encontra- tir de «fórmulas de salutaciones», es decir,
mos en acción los principios metodológicos que formas de apelación y de dirección (cf., más ade-
desarrollará en los campos sociales que reten- lante, pág. 56).
drán, posteriormente, su atención, los problemas También podemos ser sensibles hoy a la mo-
de la división del trabajo, las formas de lo reli- destia teórica de Durkheim en lo que se refiere al
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campo científico de la familia. Para combatir a que constituyen el cemento familiar, poco a poco
los moralizadores y a los reformistas sociales le van siendo apropiadas individualmente.
hace falta afirmar que, al igual que en otros cam- Esta hipótesis de una evolución lineal ha sido
pos de lo social, la familia puede ser objeto de desarrollada de modo menos esquemático en los
generalizaciones científicas, que es lugar de un trabajos de Talcott Parsons (cf. más adelante,
orden, aunque heterogéneo. Sin embargo, es ne- pág. 79). Sin embargo, Durkheim no acompaña
cesario «evitar el doble peligro al que está ex- su evolucionismo de una escala de valores. Los
puesta cualquier teoría sobre la familia: pecar por tipos de familias no están jerarquizados, la fami-
exceso de simplismo o renunciar a cualquier in- lia de hoy no es ni más ni menos perfecta que la
tento de sistematización» (1888, pág. 24). de antaño: es distinta porque las circunstancias
Los análisis estructurales de Durkheim con- son distintas.
dujeron, sobre todo, a las formas antiguas o no La posteridad de la sociología durkhemiana de
europeas de familia, incluso si él afirma que «de la familia es curiosa y camina por las vías sepa-
todos los grupos familiares, aquel que nos inte- radas de la antropología social inglesa y de la so-
resa por encima de cualquier otro y que más im- ciología americana. Radcliffe-Brown y la escuela
porta conocer y comprender es aquel que existe estructural-funcionalista se inspiran, así como
en el presente y delante de nosotros, y en el seno Talcott Parsons. En Francia, la influencia de la
del cual vivimos» (1888, pág. I I). Las fuentes escuela sociológica ha sido mayor en otros cam-
para apreciar la situación contemporánea le resul- pos sociales, y si bien Claude Lévi-Strauss apa-
tan insuficientes, aunque la naciente ciencia de la rece como un continuador de Durkheim, lo es
demografía le parece «expresar casi al día los menos en el campo de la familia en particular
movimientos de la vida colectiva» y «abarcar la que en el del método de análisis estructural
sociedad en su conjunto» (1888, pág. 23). Cada en general, cuyas premisas estaban presentes en
vez más, las premisas de su análisis aparecen hoy Durkheim y que él formuló definitivamente. En
superadas, en la medida en que están impregna- efecto, Lévi-Strauss titulará su obra fundamental
das del evolucionismo característico de finales sobre el parentesco Estructuras «elementales» en
del siglo xix. Durkheim ve en la familia contem- respuesta a las Formas «elementales» de la vida
poránea el resultado de formas antiguas, es como religiosa de Durkheim, pero la sustitución del
el desenlace limitado: «La familia moderna con- punto de vista estructuralista por el evolucionista
tiene dentro de ella, como abreviado, todo el separa profundamente los trabajos que uno y
desarrollo histórico de la familia» (1888, pági- otro han desarrollado sobre la familia y el paren-
na 15). tesco.
Su obra La Famille conjugale, redactada en Con tantas problemáticas, profundamente in-
1892 y publicada en 1921. anotada por su so- fluenciada por los distintos alarmistas, la sociolo-
brino Marcel Mauss, el fundador de la escuela gía francesa de la familia se decantó del lado de
antropológica francesa, contiene una tesis todavía la escuela americana para tomar conceptos y mé-
más radicalmente simplificadora. Durkheim es- todos, desde el final de la Segunda Guerra Mun-
tima que ha habido «contracción de la familia», dial hasta los años sesenta.
que históricamente ha pasado de un «clan exó-
gamo amorfo» al «clan diferenciado» a «la fami-
lia diferenciada», y luego a la familia indivisa de La influencia de la sociología americana
agnados del tipo zadruga (cf. más adelante, pági-
na 40). Otra serie de etapas está marcada por el Evocando rápidamente la sociología ameri-
paso de la familia «patriarcal». tipo familia ro- cana de la familia, un terreno de investigaciones
mana en la cual el poder del padre es absoluto, a muy desarrollado hasta el punto de que un censo
la familia «paternal», de tipo germánico, que re- de las obras y artículos aparecidos sobre este
conoce tanto la línea paterna como la línea ma- tema entre 1945 y 1956 contenía más de 2.200
terna. La contracción de la familia es correlativa entradas, nos referimos implícitamente a los aná-
de «la extensión del medio social», de la aldea a lisis estructural-funcionalistas que consideran la
la ciudad, de la ciudad al Estado: se manifiesta familia como un sistema de posiciones sociales y
por el «quebrantamiento progresivo del comu- de roles relacionados por procesos funcionales
nismo familiar», las cosas poseídas en común. con las demás instituciones sociales. La familia
aparece como una construcción ideológica, una de Talcott Parsons relativo al «aislamiento es-
abstracción reificada, un terreno desencarnado tructural de la familia nuclear» y que ha sido víc-
que supone una ausencia total de variedad de tima de su propio éxito al dar lugar a falsas inter-
modelos de familias. Si la interrogación global pretaciones (cf. más adelante, pág. 79). Los
concierne a las relaciones entre organización fa- conceptos de «instrumentalidad» en el campo
miliar y cambio social, este último era asimilado económico y de «expresividad» familiar desarro-
a los ambiguos conceptos de industrialización y llados por Parsons y Bales (1955) marcan, de al-
de urbanización. guna manera, el punto más extremo de estos aná-
Los esfuerzos de teorización de estos trabajos lisis desencarnados, deseosos de elaborar una
estaban construidos sólo sobre abstracciones em- teoría general relativa a la restricción de los roles
píricas. Y la falta de interés por la dimensión his- familiares, necesaria para el desarrollo de la so-
tórica, casi absoluta, puede sorprender en los in- ciedad industrial.
vestigadores que se reclamaban de la tradición de Neil Smelser, sin embargo, hizo la demostra-
la escuela llamada de Chicago. Ésta, en sus ini- ción de la imposibilidad de teorías generales del
cios, integra, en efecto, la dimensión diacrónica. cambio, mediante el estudio de familias obreras
Una obra importante, The Polish Peasani in Eu- de la industria algodonera de Lancashire (1959),
rope and America: Monograph of an Inmigran[ al mostrar la complejidad de los cambios familia-
Group («El campesino polao en Europa y en res observados sobre un período largo; William
América: monografía de un grupo inmigrante»), Goode, en su World Revolution and Family Pat-
publicada en 1918-1920, se inscribe en una teoría terns («Revolución mundial y modelos familia-
de la crisis y de la adaptación social. ¿Qué ocurre res», 1963), ya citado anteriormente, exploró un
en la vida del grupo y en la de sus miembros conjunto de conceptos con la ayuda de materiales
cuando éste es arrancado de su contexto tradicio- históricos y antropológicos, hoy día temas clási-
nal? Más allá del caso específico de la migración cos de la sociología de la familia. Entre ellos, la
polonesa, los autores, Thomas y Znaniecki, se es- familia y el parentesco como fuerzas causales de
fuerzan por aportar una respuesta al análisis de la historia, la distinción entre modelos ideales y
un proceso histórico de más amplio alcance. configuraciones efectivas de la familia, la varie-
En los años treinta, la sociología americana de dad de modelos de cambio social. Apoyándose
la familia tiende a confundirse con un trata- en una larga perspectiva histórica, esta obra con-
miento técnico de los problemas sociales ligados tribuyó a orientar la sociología americana hacia
al desempleo, a la crisis, a la asunción por parte el redescubrimiento de una dimensión dinámica:
del Estado de una serie de cuestiones general- la de las generaciones, la de la edad, desarrollada
mente resueltas en el seno de la familia. La única actualmente dentro del marco conceptual del Fa-
excepción importante, y último producto remar- mily lije course *, que relaciona, en una perspec-
cable de la escuela de Chicago, es la obra de Fra- tiva diacrónica, los cambios individuales y socia-
zier sobre The Negro Family in the United States les (Glen Elder, 1984).
(«La familia negra en los Estados Unidos»), pu- La sociología americana, y a su imitación la
blicada en 1939. sociología francesa de los años sesenta y setenta,
Los años de posguerra están marcados por aparece como una ciencia particularmente vulne-
una reorientación de las investigaciones: el des- rable, confundiéndose con los problemas sociales
arrollo de un matrimonio de compañerismo, la li- y la necesidad de aportar respuestas limitadas. La
bre elección de la pareja —pero, al mismo tiem- sociología de la familia parece en busca de inspi-
po, la nueva libertad de la que disfrutan niños y ración, bamboleada por la actualidad; así, en los
adolescentes es generadora de ansiedad— fueron Estados Unidos, la inmigración, la crisis, la liber-
recibidos como grandes transformaciones y die- tad de las jóvenes generaciones constituyen cen-
ron lugar a todo tipo de trabajos, según tres di- tros de interés; igualmente, en Francia, los efec-
recciones: una orientación estructural que se inte- tos de los subsidios familiares o las políticas de
resa por las relaciones entre familia y sociedad; rehabilitación de la vivienda.
una orientación «comportamental» centrada en La producción de la ciencia sobre la familia
las interacciones en el seno de la familia; un exa- parece íntimamente ligada a las ideas sobre la fa-
men de la acción familiar en situaciones determi- * En inglés en el original «Curso de vida doméstico»
nadas. En este contexto fue publicado el artículo (N. del T I
milia y a las preocupaciones del cuerpo social, en que observaban la destrucción de la familia por
una construcción circular. Se podrían así estudiar los efectos perniciosos del individualismo revolu-
los temas de las «convocatorias» de ayudas a la cionario tal como éstos estaban traducidos en el
investigación, lanzadas por los diversos ministe- Código civil. Louis de Bonald inventa una nueva
rios y que producen trabajos que son del tipo de palabra, «déconstitution» («desconstitución») de
la denuncia o de la aplicación. El hecho de tomar la familia. Y exclamaba: «Legisladores, ustedes
en cuenta una dimensión histórica constituye una han visto que el divorcio produce la demagogia,
prueba de apertura problemática, pero la produc- y que la desconstitución de la familia procede de
ción de la ciencia nunca está separada de un con- la del Estado (...), la familia requiere costum-
texto ideal. bres, y el Estado requiere leyes» (citado por Phi-
lippe Fritsch, 1977, pág. 229). Auguste Comte,
ya ha sido dicho, también se adhería a esta ideo-
LAS IDEAS SOBRE LA FAMILIA logía de la crisis familiar, aunque sin ligarla a
una teología. Según él, el peligro procedía del
El hecho de que ideas colectivas puedan mani- debilitamiento de la autoridad del padre y del de-
festarse sobre una institución tan compleja presu- bilitamiento del espíritu de obediencia.
pone una toma de conciencia, un distanciamiento En la misma vena de estos pensadores católi-
que pasa, sobre todo, por una mirada colectiva, cos y reformadores sociales que se inquietan por
por la constitución de un objeto familiar. Desde la desintegración familiar, Frédéric Le Play, por
que un decreto nacional de 1779 estipula que los su parte, también atribuye la «decadencia» fami-
niños abandonados deben ser llevados por el liar al Código civil y al Estado, agente de la des-
«conductor» hacia el hospital regional más próxi- trucción de la autoridad paterna que es erigida en
mo, al precio de su vida, puede decirse que el Es- dogma natural: «Nuestro error más fatal es el de
tado no ha dejado de desarrollar su mirada y su desorganizar por las intromisiones del Estado la
control, como lo han mostrado Michel Foucault y autoridad del padre de fSmilia, la más natural y la
después Isaac Joseph y Philippe Fritsch. El des- más fecunda de las autonomías, la que mejor
arrollo de ideas sobre la familia está ligado a la conserva el lazo social, reprimiendo la corrup-
voluntad política de intervenir sobre la familia. ción original, dirigiendo las generaciones jóvenes
Las ideas liberales de la Revolución sobre la al respecto y a la obediencia. Este error es el que
familia, las ideas burguesas del Código civil, los somete el hogar, el taller de trabajo y el personal
efectos de la industrialización no cesaron de alar- de la familia a la autoridad de los legistas, de los
mar, a lo largo del siglo >ax, al cuerpo social, ex- burócratas y de sus agentes privilegiados», escri-
presándose a través de filósofos, filántropos, bió Le Play en L'Organisation de la jamille,
hombres políticos. El discurso sobre la familia, pref. pág. XVI, 1871 (citado por Louis Assier-
que generalmente puede asimilarse a un discurso Andrieu, 1984).
sobre la crisis de la familia, no es nuevo desde Los primeros números de la revista Économie
luego. Se organiza alrededor de dos polos: tan et Humanisme publicados bajo el régimen de
pronto la sociedad está enferma de su familia a la Vichy retoman el mismo tema: «La familia, co-
que conviene ayudar a reformarse como la crisis munidad fundamental, ha sido traicionada por
es interna a la familia y amenaza a sus miembros. una organización asociacionista o contractual o
En parte producción de las políticas (o de la por la empresa de una organización societaria y
ausencia de políticas) en el terreno de la familia, estática que no respondían ni a su naturaleza ni a
estas ideas de las cuales hoy los medios de co- su historia» (Économie et Humanisme, núm. 1,
municación se hacen ampliamente eco son cons- abril-mayo de 1942, pág. 6, citado por Philippe
titutivas del campo de la sociología. Fritsch, pág. 284).
Otros pensadores, a menudo filántropos, con-
sideran menos riesgo interior que afecta a la fa-
En el siglo xtx: intervenir milia, es decir, el que viene de las leyes ordina-
o no intervenir sobre la familia rias, que el peligro exterior al cual está expuesta
una familia, el cual les parece, por el contrario, el
El siglo >ax ve desarrollarse los discursos de barómetro de la normalidad. La familia está ace-
los teólogos católicos, próximos a la monarquía, chada por una amenaza de la que hay que prole-
gerla a cualquier precio. «La sociedad tiene el por el sesgo de la heredosífilis. Numerosas cam-
derecho, e incluso la obligación de garantizarse, pañas son llevadas a cabo por la Sociedad fran-
ella misma, contra el perjuicio que le causa la cesa de profilaxis. El discurso médico y moral
propagación de la indigencia en las clases traba- propaga el terror y fustiga la inmoralidad de la
jadoras», exclamaba Villeneuve-Bargemon (cita- juventud. «El matrimonio es la protección más
do por Philippe Fritsch, pág. 253). Ya no se trata segura contra el peligro venéreo» (declaración
de intervenir en nombre de un discurso pura- del profesor Burlureaux en 1902, citado por
mente moral, sino de combatir la pobreza .que es Alain Corbin, 1978, pág. 393). Los inicios del si-
la fuente de desuniones familiares. El patrocinio, glo xx son, pues, sensibles a discursos diversos
la filantropía y el catolicismo reformador social sobre las múltiples formas de la crisis de la fami-
serán reemplazados por los principios higienistas lia, ya sea engendrada por la acción exterior del
'de comienzos del siglo xx en su labor de «rege- Estado que mina sus fundamentos, o por la ame-
neración» de la familia que es necesario limpiar naza que supone la inmoralidad de las familias
en su interior para hacerla conforme a las aspira- obreras o, más directamente, por las enfermeda-
ciones de la sociedad. des sexuales que transmiten las prostitutas.
Por parte del pensamiento marxista, sabemos Entre las dos guerras, las ideas sobre la fami-
que una reflexión original articula la evolución lia, así como las batallas sobre las políticas fami-
de la sociedad familiar y las relaciones de pro- liares, se sitúan en un contexto demográfico mal-
ducción. En El origen de la familia, de la propie- tusianp cuya apuesta es de naturaleza nacional y
dad y del Estado, publicado en 1884, Engels militar: hay que tener más hijos para Francia,
planteaba la hipótesis de que la aparición de la cuya natalidad es inferior a la de Alemania. Mo-
familia conyugal estará relacionada con un modo vimientos natalistas y familiares luchan para que
de apropiación privada, con el deseo del cabeza se pongan en práctica ayudas a la familia y la
de familia de transmitir la herencia. Estas propo- restauración de su «sentido moral». Es en este
siciones se apoyan en las tesis evolucionistas co- contexto en el que se instaura, en 1920, la fiesta
rrientes en la época (cf. cap. 3) y en la constata- nacional de las madres de familias numerosas
ción de las responsabilidades del capitalismo cuya organización incumbe a la Alianza nacional
industrial en la disgregación de la familia obrera. para el incremento de la población francesa, pre-
La influencia de estas ideas ha sido considerable, sidida por el demógrafo Bertillon, cuyos trabajos
encontrando una última repercusión en el mo- son citados por Durkheim como fuentes para el
mento de las luchas feministas, puesto que En- estudio de la familia francesa. La familia y, sobre
gels estimaba que, en la familia monógama, un todo, la ideología de una familia numerosa se si-
sexo está subordinado al otro. Su afirmación si- túan, entonces, netamente a la derecha, mientras
gue siendo célebre: «En la familia, el hombre es que los socialistas reivindican la libertad del indi-
el burgués, la mujer, el proletariado», lo que pre- viduo, fundamentalmente en sus elecciones ma-
supone que la familia es un microcosmos que re- trimoniales. Es conocido el escándalo que pro-
produce el orden social en su totalidad. vocó el libro de Leon Blum, publicado en 1907,
defendiendo la tesis de la poligamia natural y
proponiendo un matrimonio a prueba.
Del peligro venéreo En efecto, el peligro familiar toma la figura
a la extinción de la familia nueva de un peligro interno que surge de las rela-
ciones neuróticas: el ahogo familiar, la destruc-
Una gran amenaza de naturaleza diferente ción de sus miembros por la presión intolerable
pesa sobre la familia a principios del siglo xx: se que le hacen sufrir las prohibiciones familiares.
trata del peligro venéreo extendido por la prosti- La influencia de Freud y de los descubrimientos
tución y cuyo temor es fomentado tanto por el re- del psicoanálisis contribuyó a la radicalización de
curso al amor venal como por la existencia de un las tomas de postura contra la familia. Las obras
cuerpo médico constituido cuyo poder no deja de de Simone de Beauvoir subrayan el fracaso de la
aumentar en la sociedad. moral burguesa tradicional y del matrimonio, lu-
Esta enfermedad golpea a los jóvenes, au- gar de alienación de la mujer, y ésta es una co-
menta el número de abortos y de niños muertos rriente que influenciará fuertemente la crítica fa-
al nacer, ejerce sus estragos en las generaciones miliar producida por las feministas en los años
setenta. Investigadores no franceses, pero cuyos a su cargo numerosas funciones en otros tiempos
trabajos han sido muy leídos, denuncian las posi- reservadas a la familia: educación de los niños.
ciones morales tradicionales, tales como Ronald cuidado de los enfermos y de las personas ancia-
Laing (Politique de la famille, Stock, 1972) y nas. En el momento en que Talcott Parsons desa-
David Cooper (Morí de la famille, Seuil, 1975). rrolla sus hipótesis sobre el aislamiento estructu-
Las posiciones de Wilhelm Reich son más radi- ral de la familia moderna se crea un consenso
cales todavía, estigmatizando la familia como la nacional alrededor de la noción de pareja, reivin-
«correa de transmisión de las alienaciones socia- dicada en los discursos públicos como el lugar de
les», «fábrica de ideologías autoritarias y de es- plenitud personal. La relación familia-Estado se
tructuras mentales conservadoras», «célula reac- encuentra en una posición dialéctica, y, como es-
cionaria central». Dando la vuelta, de alguna cribió Jean Stoetzel en 1954, «la familia protec-
manera, al razonamiento de los «patriarcalistas», tora se sustituye cada vez más por el grupo so-
como Le Play, coloca en la picota la doble fun- cial, o por el Estado protector, no sólo en los
ción política y sexual de la familia «autoritaria». hechos, sino también en las actitudes. Allí donde,
La familia mutila sexualmente a los individuos, en la sociedad tradicional, el individuo se volve-
los vuelve temerosos y renueva, consecuente- ría hacia la familia, se vuelve, legítimamente, le
mente, la posibilidad de recrear las condiciones parece, hacia el Estado». La pérdida de estas fun-
de una dominación política autoritaria, parecida a ciones «tradicionales» constituye una fuente de
la experiencia nazi. La familia proporciona los alarma, al igual que la «continuidad entre las fa-
«productos acabados» que tienen la necesidad de milias: los hijos organizan, cada vez más, sus
un jefe en la medida en que están castrados. De propios matrimonios, independientemente de la
este modo, se explica que a cada dictadura co- familia de la que proceden, y los lazos con las fa-
rresponda un reforzamiento de la familia y se de- milias de sus padres, sin que se rompan —sobre
sarrolle la apología del sistema familiar (Roger todo los lazos sentimentales—, tienden, sin em-
Dadoun, 1975, págs. 40-41). bargo, a debilitarse».
A través de todos estos discursos, la familia Hasta los años setenta coexistieron, pues, dos
aparece como el lugar de una fascinación incan- discursos, en los cuales volvemos a encontrar las
sable que cada uno tiene a bien defender o com- filiaciones ideológicas y los cortes del siglo xix.
batir según sus propias ideologías. Uno pone de manifiesto las opresiones familia-
res, otro deplora el excesivo individualismo y la
pérdida de funciones que se supone que la polí-
La influencia del Estado providencia tica del Estado providencia ha arrancado a la fa-
milia. Sin embargo, contemplada desde el ángulo
El siglo xx se caracteriza por la variedad de de sus comportamientos demográficos, esta fami-
los discursos que giran alrededor de la crisis lia ofrece todos los signos de salud: nunca ha ha-
de la familia. En sus inicios, se trata más bien de bido tantos matrimonios, nunca se han casado tan
una familia amenazada por la miseria y el mal jóvenes, la tasa de divorcios es baja, el número
venéreo que el Estado debe esforzarse en comba- de hijos traídos al mundo es suficiente pare reno-
tir; para otros, en la misma época y hasta el go- var las generaciones. A partir de 1975, el dis-
bierno de Vichy, es en la intervención del Estado curso sobre la «crisis» de la familia afecta, ahora
donde cabe buscar la crisis de la familia. Más sí, a estas estructuras (cf. cap. 6): el desarrollo de
tarde, y mientras se desarrolla el credo libertario un nuevo modelo conyugal frágil, inestable, hace
que marca la victoria de las fuerzas aliadas sobre olvidar las viejas alarmas con respecto a una fa-
el nazismo, la familia y sus estructuras sofocan- milia «tradicional». La caída de la tasa de fecun-
tes parecen sustituir a los antiguos peligros. Es la didad preocupa, otra vez, a los gobernantes, y la
familia misma la que debe ser abatida, puesto familia parece haber reencontrado sus virtudes.
que ella es el lugar de todas las alienaciones, y Mientras el Estado batalla por superar, en Fran-
sobre todo las sexuales, dirán los pensadores in- cia, la del 1,8 fatídico, se redescubren las bonda-
fluenciados por Freud. des de la institución. L'Express de junio de 1986
La producción de tales discursos se inscribe titulaba uno de sus números «La familia, una
en el cuadro del ascenso del Estado providencia. idea moderna», alabando la flexibilidad y la aber-
Con la Liberación, se espera del Estado que tome tura de espíritu.
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Acabadas las castraciones familiares: la fami- la familia», y en los años ochenta se interesan,
lia es descrita como el lugar de expansión indivi- más bien, por su rol esencialmente subterráneo
dual, de sostén psicológico y social. Estos nuevos para alcanzar los objetivos de calidad y de bien-
discursos se inscriben en el contexto de la crisis estar que el Estado providencia se había atribuido
que sacude al Estado providencia. La idea de una unos treinta años antes.
familia «limitada» a las funciones secundarias se En cuanto a los miedos provocados por los
articulaba con un discurso triunfalista que hacía discursos médicos, en estos años de ochenta han
del Estado el sustituto del padre y del aprovisio- sido finalmente sustituidos por los discursos so-
nador: el redescubrimiento de las redes familiares bre el SIDA que tocan profundamente el incons-
con usos múltiples y la celebración de la familia ciente colectivo en cuanto se trata de la sexuali-
compensan, en cierto modo, la retirada del Es- dad, y por los fantasmas que engendra el campo
tado. El uso social de una imagen como ésta no abierto por los progresos biológicos en el terreno
es, por supuesto, neutro, y la cuestión que se de la fecundación asistida.
plantea entonces es «¿cómo hacer para reforzar Producción de investigaciones y producción
estos poderes?». Giovanni Sgritta muestra que, de discursos aparecen íntimamente ligados,
en la Italia de los años sesenta, las investigacio- puesto que la institución familiar es un envite en-
nes se interesaban esencialmente por la «crisis de tre los ciudadanos y el Estado.

ORIENTACIÓN BIBLIOGRÁFICA

Sociologías e ideas están estrechamente asociadas; por Advances in Child Development Research: the
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