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Trastornos de la comunicación

Unidad didáctica 1.
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales

En esta unidad didáctica centraremos


nuestra atención en los diversos tipos
de trastornos de la comunicación
que podemos encontrar reflejados en
el Manual diagnóstico y
estadístico de los trastornos
mentales (DSM). Además, veremos
los criterios para el diagnóstico de
los principales trastornos de la
comunicación.

Competencia/s

Identificar los trastornos de


la comunicación
explicitados en el DSM.

Objetivos específicos

Enumerar los trastornos de


la comunicación recogidos
en el DSM.
Especificar las
características esenciales
de cada trastorno.
Determinar los criterios para el diagnóstico de cada unos de los trastornos de la comunicación
recogidos en el DSM.
1.1. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) incluye los trastornos de
la comunicación dentro de los trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia, y
establece cuatro categorías diagnósticas:

1. F80.1 Trastorno del lenguaje expresivo [315.31]


2. F80.2 Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo [315.31]
3. F80.0 Trastorno fonológico [315.39]
4. F80.1 Tartamudeo [315.31]
1.2. Trastorno del lenguaje expresivo

La característica esencial del trastorno del


lenguaje expresivo es una deficiencia del
desarrollo del lenguaje expresivo
demostrada mediante las puntuaciones
obtenidas en evaluaciones normalizadas y
administradas individualmente. Tales
puntuaciones deben ser sustancialmente
inferiores a las obtenidas en evaluaciones
normalizadas, tanto de la capacidad
intelectual no verbal como del desarrollo
del lenguaje expresivo.

Las características lingüísticas del


trastorno varían en función de su gravedad y
La gravedad del trastorno, así como la
de la edad del niño. Entre ellas destacan: edad del niño, condicionan las
características lingüísticas manifiestas en el
Un habla limitada cuantitativamente.
trastorno de comunicación.
Una gama reducida de vocabulario o de
evocación de palabras.
Frases excesivamente cortas.
Estructuras gramaticales simplificadas.
Limitación de las variedades de las estructuras gramaticales.
Limitación de las variedades de tipos de frases.
Omisiones de partes críticas de las oraciones.
Utilización de un orden inusual de palabras.
Enlentecimiento en el desarrollo del lenguaje.

Los criterios para el diagnóstico del trastorno del lenguaje expresivo, según el DSM, se recogen
en la siguiente tabla:

Criterios para el diagnóstico del trastorno del lenguaje expresivo

A. Las puntuaciones obtenidas mediante evaluaciones del desarrollo del


lenguaje expresivo, normalizadas y administradas individualmente, quedan
sustancialmente por debajo de las obtenidas mediante evaluaciones
normalizadas tanto de la capacidad intelectual no verbal como del desarrollo
del lenguaje receptivo. El trastorno puede manifestarse clínicamente a
través de unos síntomas que incluyen un vocabulario sumamente limitado,
cometer errores en los tiempos verbales o experimentar dificultades en la
memorización de palabras o en la producción de frases de longitud o
complejidad propias del nivel evolutivo del sujeto.
B. Las dificultades del lenguaje expresivo interfieren en el rendimiento
académico o laboral, o en la comunicación social.
C. No se cumplen criterios de trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo
ni de trastorno generalizado del desarrollo.
D. Si hay retraso mental, déficit sensorial o motor del habla, o privación
ambiental, las deficiencias del lenguaje deben exceder de las habitualmente
asociadas a tales problemas.
1.3. Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo

La característica esencial del trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo es una alteración
tanto del desarrollo del lenguaje receptivo como del expresivo, verificada por las puntaciones
obtenidas en pruebas de evaluación normalizadas y administradas individualmente, que se
sitúan sustancialmente por debajo de las obtenidas mediante evaluaciones normalizadas de la
capacidad intelectual no verbal.

En los casos leves de este trastorno pueden observarse dificultades solo para comprender tipos
particulares de palabras o frases (por ejemplo, términos espaciales o frases condicionales). En los
casos más graves cabe observar alteraciones múltiples, que incluyen la capacidad para comprender
el vocabulario básico o frases simples, así como dificultades en distintas áreas del procesamiento
auditivo.

Los criterios para el diagnóstico del trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo, según el
DSM, se recogen en la siguiente tabla:

Criterios para el diagnóstico del trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo

A. Las puntuaciones obtenidas mediante evaluaciones del desarrollo del lenguaje


expresivo, normalizadas y administradas individualmente, quedan sustancialmente
por debajo de las obtenidas mediante evaluaciones normalizadas tanto de la
capacidad intelectual no verbal como del desarrollo del lenguaje receptivo. El
trastorno puede manifestarse clínicamente a través de unos síntomas que incluyen
un vocabulario sumamente limitado, cometer errores en los tiempos verbales o
experimentar dificultades en la memorización de palabras o en la producción de
frases de longitud o complejidad propias del nivel evolutivo del sujeto.
B. Las deficiencias del lenguaje receptivo y expresivo interfieren significativamente en
el rendimiento académico o laboral, o en la comunicación social.
C. No se cumplen criterios de trastorno generalizado del desarrollo.
D. Si hay retraso mental, déficit sensorial o motor del habla, o privación ambiental, las
deficiencias del lenguaje deben exceder de las habitualmente asociadas a tales
problemas.
1.4. Trastorno fonológico

La característica esencial del trastorno fonológico es la incapacidad para utilizar los sonidos del
habla evolutivamente apropiados para la edad y el idioma del sujeto. Puede implicar errores en la
producción, utilización, representación u organización de los sonidos (por ejemplo, sustitución
de un sonido por otro u omisiones de sonidos).

Los criterios para el diagnóstico del trastorno fonológico, según el DSM, se recogen en la
siguiente tabla:

Criterios para el diagnóstico del trastorno fonológico

A. Incapacidad para utilizar los sonidos del habla esperables evolutivamente y


propios de cada edad e idioma del sujeto (por ejemplo, errores en la
producción, utilización, representación u organización de los sonidos, tales
como sustituciones de un sonido por otro [utilización del sonido /t/ en lugar
de /k/] u omisiones de sonidos, tales como consonantes finales).
B. Las deficiencias de la producción de los sonidos del habla interfieren en el
rendimiento académico o laboral, o en la comunicación social.
C. Si hay retraso mental, déficit sensorial o motor del habla, o privación
ambiental, las deficiencias del habla exceden de las habitualmente asociadas
a tales problemas.
1.5. Tartamudeo

La característica esencial del tartamudeo es un trastorno de la fluidez normal y estructuración


temporal del habla, que es inapropiada para la edad del sujeto. El trastorno se caracteriza por
frecuentes repeticiones o prolongaciones de sonidos o sílabas. También se observan otros tipos
de alteraciones de la fluidez del habla, entre las que se incluyen:

Interjecciones.
Fragmentación de palabras.
Bloqueo audible o silencioso.
Circunloquios (es decir, sustituciones de palabras para evitar palabras problemáticas).
Palabras producidas con un exceso de tensión física.
Repeticiones de palabras monosilábicas.

Los criterios para el diagnóstico del tartamudeo, según el DSM, se recogen en la siguiente tabla:

Criterios para el diagnóstico del tartamudeo

A. Alteración de la fluidez y la organización temporal normales del habla (inadecuadas


para la edad del sujeto), caracterizada por ocurrencias frecuentes de uno o más de
los siguientes fenómenos:
1. Repeticiones de sonidos y sílabas.
2. Prolongaciones de sonidos.
3. Interjecciones.
4. Palabras fragmentadas (por ejemplo, pausas dentro de una palabra).
5. Bloqueos audibles o silenciosos (pausas en el habla).
6. Circunloquios (sustituciones de palabras para evitar palabras
problemáticas).
7. Palabras producidas con un exceso de tensión física.
8. Repeticiones de palabras monosilábicas (por ejemplo, “Yo-yo-yo le veo”.
B. La alteración de la fluidez interfiere en el rendimiento académico o laboral, o en la
comunicación social.
C. Si hay un déficit sensorial o motor del habla, las deficiencias del habla son superiores
a las habitualmente asociadas a estos problemas.
Máster en Psicología Clínica Infantojuvenil