Вы находитесь на странице: 1из 6

REFORMA RURAL INTEGRAL, ¿MODERNIZADORA Y/O GLOBALIZADORA?

Por Francisco Javier Rendón Osorio1

"... y yo puedo llegar a ser como las personas mayores,


que solo se interesan por las cifras. Para evitar esto he
comprado una caja de lápices de colores. ¡Es muy duro, a
mi edad, ponerse a aprender a dibujar!"
EL PRINCIPITO - Antoine de Saint Exuper

Colombia ha convivido con la violencia desde su génesis, pues su independencia (al igual
que la de la mayoría de los países latinoamericanos) se dio mediante acciones bélicas. A lo
largo de la historia el país ha sufrido múltiples conflictos por diversas razones (políticas,
económicas, sociales, entre otras), los cuales se han ido superando uno a uno
(lastimosamente después dejar un mar de víctimas). El último gran conflicto (aún no
resuelto), que data desde la década de los años 60, se da por un descontento generalizado
de la población, causando un desorden social y llevando a que un número considerable de
personas hayan intentado por la vía de las armas conseguir una serie de reivindicaciones
sociales que el Gobierno Nacional de Colombia (en adelante Gobierno Nacional) no ha
podido resolver. En este periodo nacieron una cantidad considerable de organizaciones
armadas que se declararon sublevadas al Gobierno, entre las cuales se destacan, las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (en adelante FARC-EP), el
Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Ejército de Liberación Popular (EPL), el Movimiento
19 de abril (M19), entre otros. Para establecer el orden y dar solución a este flagelo, desde
principios de la década del 80, el Gobierno Nacional decidió buscar salidas negociadas a los

1
Contador Público de la Universidad de Antioquia. Estudiante de Maestría en Políticas Públicas de la misma
alma mater. Docente Auxiliar de tiempo completo de la Corporación Universitaria Americana. Correo
electrónico francisco.rendon@udea.edu.co
conflictos con los diferentes grupos mediante las firmas de acuerdos de paz (Hincapié
Salazar & Valencia Agudelo, 2014).

Durante los años 1990 a 1994, el Gobierno logró la firma de 8 acuerdos de paz con
organizaciones al margen de la ley, logrando así disminuir el número de organizaciones
sublevadas y ejerciendo el monopolio natural de la fuerza como organización política
legítimamente conformada (2014).

Luego de la firma de esos acuerdos, se vino una época de recrudecimiento del conflicto y
de negociaciones fallidas con los principales grupos armados del país, las FARC-EP y el ELN,
dejando millones de víctimas y una serie de aprendizajes que, sirvieron para lo que se está
viviendo en la actualidad: LA FIRMA DEL ACUERDO FINAL PARA LA TERMINACIÓN DEL
CONFLICTO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA.

Dicho acuerdo, marca un hito en el país generando esperanza, ya que, después de más de
medio siglo de conflicto, uno de sus principales actores va a dejar las armas, lo que supone
un enorme reto para todos los colombianos, y más aún para los estudiosos de las ciencias
sociales, pues son estos los primeros llamados a analizar el acuerdo de paz.

Para el análisis del acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional de Colombia y las FARC-EP,
es importante tomarlo por apartados o partes, comenzando con el primer punto - Hacia un
Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral, siendo necesario primero aclarar que
este punto no se podría considerar una Política Pública como tal, sino más bien una parte
del ciclo de las Políticas Públicas, ya que, adicional al planteamiento del objetivo ,de las
decisiones y de las acciones (Tamayo Saez, 1997) necesarias para dar solución a los
problemas de la propiedad y concentración sobre la tierra, la exclusión del campesinado y
el atraso de las comunidades rurales (Gobierno Nacional de Colombia & FARC-EP, 2016),
también se necesita de la implementación y evaluación del acuerdo, asunto que no se
define en dicho punto sino en el punto número seis del mencionado acuerdo –
Implementación, verificación y refrendación.
Ahora, para la discusión y construcción del punto uno (Reforma Rural Integral) se necesita
dar cabida a otros actores distintos al Gobierno y las FARC-EP, es decir, se debe reconocer
la interacción entre actores públicos y privados, pues (sin desconocer su importancia) el
Gobierno Nacional no es un actor jerárquico y absoluto (Jordana Casajuana, 1995). La
pregunta obligada acá es ¿realmente el Gobierno Nacional y las FARC-EP incluyeron otros
organismos como actores clave en la construcción del primer punto del acuerdo? Este
cuestionamiento se hace teniendo en cuenta que los actores son las personas (naturales o
jurídicas) que llevan a cabo decisiones relevantes (Dente & Subirats, 2014); y si bien el
Gobierno Nacional y las FARC-EP son los “protagonistas” por ser quienes firman el acuerdo,
los demás miembros de la sociedad y principalmente la población rural, no se pueden ver
como simples beneficiarios, sino como actores clave en la transformación del campo, ya
que, de ellos depende el éxito o fracaso en la implementación.

Por otro lado, para analizar este punto del acuerdo de paz, se toma la Teoría de la
Modernización, entendida esta como aquella que explica el “proceso evolucionista de las
sociedades humanas” (Bula Escobar, 1994), medidas por el productivismo, el dominio sobre
la naturaleza, y la defensa de la modernización occidental (Unceta Satrústegui, 2009). En
concordancia, la modernización refleja en una serie de cambios en:

urbanización, industrialización, secularización, racionalidad, diferenciación social,


aumento del alfabetismo, extensión de los medios de comunicación, mayor control del
entorno natural y social, crecimiento económico, una más compleja división del trabajo,
un desarrollo político expresado en mayor movilización social y mayor participación
política (1994, pág. 71).

Dichos cambios se conciben como necesarios para que las sociedades “tradicionales”
evolucionen hacia sociedades “modernas”.

En este orden de ideas, el punto uno del acuerdo de paz, se puede ver como la oportunidad
para que el campo colombiano se “desarrolle”, pues las zonas rurales colombianas
necesitan crecimiento económico, desarrollo político, urbanización e industrialización,
además aún conservan altas tasas de analfabetismo y tradiciones religiosas.
Agregando, se podría pensar que, con el acuerdo de paz, las zonas rurales comenzarían a
cumplir la precondición para el despegue, pues el punto uno del acuerdo plantea, entre
otras cosas, generar un espíritu empresarial en el campesinado colombiano y desarrollar
capital para la producción, mediante la creación de Fondo de Tierras, de Programas de
Desarrollo con Enfoque Territorial y de Planes Nacionales para la Reforma Rural Integral.
Luego de cumplir esa precondición, bajo la Teoría de Modernización, se proyectaría que el
campesinado complete las demás fases hasta llegar a convertirse en una sociedad de alto
consumo masivo, llegando cumplir con la característica de homogeneizar la sociedad
colombiana, terminando de americanizarla.

Ahora bien, el análisis del punto uno del acuerdo de paz, también se puede hacer bajo los
parámetros de la Teoría de la Globalización, la cual, entre otras cosas, plantea que la
intervención del Estado solo se puede dar cuando el mercado no está desarrollado
completamente. Precisamente ahí es donde el punto uno del acuerdo de paz, evidencia la
intervención del Estado mediante la intervención en inversiones de capital físico y humano,
pues el Fondo de Tierras, los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial y los Planes
Nacionales para la Reforma Rural Integral buscan mantener la estabilidad macroeconómica
del país, crear un entorno competitivo para las comunidades rurales y las empresas, y
potenciar el desarrollo institucional.

Adicional a lo anterior, y teniendo en cuenta los sistemas de comunicación y el


mejoramiento de las condiciones para mejorar la movilidad de recursos financieros y
comerciales como las dos grandes tendencias de la Globalización (Reyes, 2001), dentro del
punto uno del acuerdo de paz se establece que se crearán sistemas de conectividad vial,
eléctrica y en telecomunicaciones, con el fin de que el país sea más competitivo a nivel
internacional. En concordancia, si se logra implementar el punto uno, tal y como está
planteado, se podría pensar una Colombia competitiva a nivel internacional, pues este es
un país con riquezas incalculables desde los puntos de vista minero, energético y de
biodiversidad que, aprovechadas correctamente, podrían generar un desarrollo económico
a la par de las naciones desarrolladas.

Por último, vale la pena resaltar que este punto uno del acuerdo de paz está pensado en la
sociedad misma, más específicamente en la población rural vulnerable, pero se podría
afirmar que se están corriendo muchos riesgos, pues la participación de la sociedad civil y
otros actores es imperiosa, ya que, tal y como se mencionó en líneas anteriores, de la
sociedad misma depende el éxito o el fracaso del acuerdo, y sin participación difícilmente
habrá compromiso y legitimidad.

Referencias
Aguilar Astorga, C. R., & Lima Facio, M. A. (septiembre de 2009). ¿Qué son y para qué sirven las
políticas públicas? Contribuciones a las ciencias sociales.

Bardach, E. (1998). Los ocho pasos para el análisis de políticas públicas. Un manual para la
práctica. México: Centro de Investigación y Docencia Económicas.

Bula Escobar, J. I. (1994). John Rawls y la teoría de la modernización. Primer Simposio Nacional de
Profesores de Ciencias Económicas. Medellín.

Cunill-Grau, N. (2014). La intersectorialidad en las nuevas políticas sociales. Un acercamiento


analítico-conceptual. Gestión y Política Pública, 23(1), 5 - 46.

Dente, B., & Subirats, J. (2014). ¿Quién decide? Los actores y sus recursos. En B. Dente, & J.
Subirats, Decisiones públicas. Análisis y estudio de los procesos de decisión en políticas
públicas (págs. 73 - 139). Barcelona, Cataluña, España: Editorial Planeta S.A.

Gobierno Nacional de Colombia, & FARC-EP, F. A.-E. (2016). Acuerdo final para la tTerminación del
conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Bogotá, D.C.

Hincapié Salazar, S. J., & Valencia Agudelo, G. D. (diciembre de 2014). Incentivos económicos para
la desmovilización de la insurgencia en Colombia. Perfil de Coyuntura económica(24), 49-
69.

Jordana Casajuana, J. (mayo - agosto de 1995). El análisis de los policy networks ¿una nueva
perspectiva sobre la relación entre políticas públicas y Estado? Gestión y análisis de
políticas públicas, 77 - 90.

Reyes, G. (junio de 2001). Teoría de la Globalización: bases fundamentales. TENDENCIAS, Revista


de la Facultad Económicas y Administrativas, II(1), 43-53.
Tamayo Saez, M. (1997). El análisis de las políticas públicas. En R. Bañón , & E. Carillo, La nueva
administración pública (págs. 2 - 22). Madrid, España: Alianaza Universidad.

Unceta Satrústegui, K. (abril de 2009). Desarrollo, subdesarrollo, maldesarrollo y postdesarrollo.


Una mirada transdisciplinar sobre el debate y sus implicaciones. Carta Latinoamericana(7),
1-34.

Valencia Agudelo, G. D. (julio - diciembre de 2012). Incidencia de la sociedad civil en el ciclo de las
políticas públicas. Papel Político, 17(2), 469 - 496.