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AYUNO Y REVELACIÓN

Pastor Edwin Recinos

TEXTO:
Mateo 4:4 “Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra
que sale de la boca de Dios.”

OBJETIVO:
Aprender que el ayuno busca la palabra que viene de Dios en momentos de profunda consagración.

INTRODUCCIÓN:
La respuesta de Jesús cuando es tentado para hacer un milagro que proveyera pan que alimentara su cuerpo
físico nos enseña que el ayuno es una declaración del hambre y sed que el creyente tiene de oír Palabra de la
boca de Dios.

No solo de pan vivirá el hombre... ¡Háblame Señor!

Jesús había sido llevado al desierto y había estado en ayuno por 40 días. Satanás le instiga a transformar unas
piedras en pan para saciar su hambre. Pero Jesús no estaba aguantando hambre. Jesús estaba en ayuno. Y
esa es una diferencia fundamental. Ayunar es tener comida disponible pero no querer comerla porque el
hambre espiritual es mayor.

La relación con Dios se fundamenta en la comunión y su presencia real en nuestra vida. Nuestra comunión se
disfruta mas cuando sentimos que él nos habla, nos acompaña y nos cubre con su Santo Espíritu.

No solo de pan vivirá el hombre... Sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. ¡Háblame Señor!

La Palabra de Dios es vida, es esperanza y es fortaleza. Por la palabra de Dios hay restauración, renovación y
resurrección. Cuando el creyente ayuna lo hace porque anhela profundizar su relación con Dios y porque
busca consuelo, fortaleza y respuestas a su sed y su hambre de Dios.

I-JOSAFAT NECESITA AYUDA Y RESPUESTA DE DIOS


2 Crónicas 20:3, 4 “Josafat tuvo temor, se propuso consultar a Jehová e hizo pregonar AYUNO en todo Judá.
Se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová, y de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar a
Jehová.”

Notemos que en su angustia Josafat se vuelve hacia Dios y proclama ayuno para tener consuelo y respuesta a
su encrucijada. De aquí podemos aprender lo que es el ayuno y como Dios responde ante una demostración
sincera de fe y consagración. La respuesta fue casi inmediata.

2 Crónicas 20:14, 15 “También estaba allí Yajaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaías, hijo de Jeiel, hijo de
Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la congregación, y
dijo: “Oíd, todo Judá y habitantes de Jerusalén, y tú, oh rey Josafat, así os ha dicho Jehová: ‘No temáis ni
desmayéis delante de esta multitud tan grande, porque la batalla no será vuestra, sino de Dios.”

El ayuno envía un claro mensaje; DIOS te necesito y no quiero comer porque mi alma necesita de ti. Háblame
Señor.

II-DANIEL AYUNA Y RECIBE PALABRA DE DIOS


Daniel 9:2, 3 “en el primer año de su reinado, yo, Daniel, entendí de los libros que, según la palabra de Jehová
dada al profeta Jeremías, el número de los años que habría de durar la desolación de Jerusalén sería setenta
años. Entonces volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, con AYUNO, cilicio y ceniza.”

Daniel entiende que el ayuno expresa congoja, tristeza y necesidad. El ayuno busca derribar las barreras que
impiden escuchar la voz de Dios y abren las puertas a la revelación.

Por medio de un ángel se le hace saber a Daniel que viene iluminación de su entendimiento. La Palabra de
Dios fue enviada desde el primer momento que el había dispuesto su corazón. Y aquí hay una clave muy
grande para entender el ayuno. Es disponer el corazón para buscar sinceramente el rostro de Dios.

Daniel 9:21-23 “aún estaba hablando en oración, cuando Gabriel, el hombre al cual yo había visto en visión al
principio, voló rápidamente y me tocó, como a la hora del sacrificio del atardecer. Vino y habló conmigo
diciendo: “Daniel, ahora he venido para iluminar tu entendimiento. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y
yo he venido para declarártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la palabra y comprende la visión:”

Si tu ayunas, debe ser porque quieres mas de Dios en tu vida y anhelas su voz en tu alma y espíritu. El ayuno
debe tener como propósito principal el acercarse a Dios y entrar a una relación mas íntima en donde se percibe
su Palabra.

III-DANIEL AYUNA DE NUEVO Y RECIBE MAS REVELACIÓN


Daniel 10:2, 3 “En aquellos días yo Daniel me contristé por espacio de tres semanas. No comí pan delicado, ni
entró carne ni vino en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días.”

Yo Daniel me contristé.... El ayuno es un tiempo para reordenar las prioridades en el diario vivir. Es un tiempo
para desechar lo que nos estorba y distrae de lo eterno, lo verdadero, lo que si importa. ¡Te necesito Dios mío!

El relato bíblico nos muestra que la respuesta de Dios para Daniel vino con la revelación que él
anhelaba. Nuevamente, el ayuno se ve como un ejercicio de humildad que debe estar acompañado de la
oración mas sincera de la que somos capaces. Deben haber objetivos nobles y generosos que buscan el
cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestro tiempo.

Daniel 10:12 “Y me dijo: --Daniel, no temas, porque tus palabras han sido oídas desde el primer día que
dedicaste tu corazón a entender y a humillarte en presencia de tu Dios. Yo he venido a causa de tus palabras.”

Daniel no solo hizo ayuno sino que dedicó su tiempo a la oración y a la súplica delante de Dios. ¡Señor
háblame!
Tan importante es el ayuno como las palabras que elevas a Dios mientras te consagras. Por causa de las
palabras que tu oras Dios enviará la respuesta.

Daniel 10:14 “He venido, pues, para hacerte entender lo que ha de acontecer a tu pueblo en los últimos días;
porque la visión es aún para días.”

CONCLUSIÓN:
¿Sabes de qué se trata el ayuno? Recuerda que no solo de pan vivirá el hombre... Sino de toda Palabra que
sale de la boca de Dios. Durante tu ayuno busca la intimidad con Dios, espera milagros y maravillas. Dios
responderá a tu oración y tu vida espiritual se elevará nuevas alturas.