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CIENCIA, TECNOLOGÍA, INNOVACIÓN Y CREATIVIDAD

UNA MIRADA A SUS SIMILITUDES Y SUS DIFERENCÍAS.

Desde el momento en el que el hombre aparece sobre la tierra, se ve obligado a


satisfacer sus necesidades primarias, quizá más por instinto que por razón empieza a
desarrollar técnicas como por ejemplo la cacería y a hacer uso de artefactos que para
ese momento de la historia, se podrían considerar tecnológicos para mejorar o facilitar la
técnica implementada; en el caso de la cacería, el hombre empezó a desarrollar armas
rudimentarias en piedra como cuchillos y martillos. Con base en lo anterior, se puede
decir que además de técnica y tecnología, el hombre primitivo ya hacía uso, sin saberlo,
de lo que hoy conocemos como creatividad, desarrollaba pensamientos originales,
implementaba una imaginación constructiva, daba muestras de pensamiento divergente
y de pensamiento creativo.

Aunque el hombre empezaba a satisfacer sus necesidades de forma empírica, había una
necesidad que nació junto con él, una necesidad que crecía junto con su historia y que
hasta el momento no empezaba a satisfacer, era la necesidad de explicar o encontrar
una respuesta a todo lo que ocurría y existía en ese momento en su entorno (los astros,
el cielo, el fuego, etcétera). Al no encontrar respuestas lógicas para sus
cuestionamientos, el hombre empieza a asociar todas sus refutaciones a efectos de
fuerzas mágicas, espíritus y seres superiores, aparecen entonces los mitos y las
religiones ancestrales con las cuales se pretendía justificar los orígenes de los
fenómenos naturales, la existencia de las cosas, la creación del mundo y hasta la
aparición del mismo hombre; es decir, que nada era verificado, todo estaba basado en
lo hipotético, lo subjetivo y lo arbitrario. Sin embargo, gracias a esa necesidad de
respuestas, el hombre empieza a analizar y a descubrir distintos secretos de la
naturaleza y sus leyes; hasta que finalmente aparece la ciencia, brindando explicaciones
lógicas de los fenómenos naturales mediante un conjunto sistemático de conocimientos
sobre la naturaleza, postulando leyes universales que explican la mayoría de dichos
fenómenos.

Si bien la aparición de la tecnología, la invención y las técnicas están ligadas a los inicios
de la historia del hombre, es la ciencia quien por medio de sus descubrimientos y leyes
ha sentado las bases para que la tecnología evolucione constantemente y a pasos
agigantados; a su vez, gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, día a día se generan
nuevos descubrimientos que facilitan el estudio de la ciencia.

A continuación, se establecen las principales diferencias y similitudes entre ciencia y


tecnología y creatividad e Innovación, además de mencionar los conceptos que algunos
autores han establecido para estos términos.
CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Según la Real Academia Española, la ciencia es un «conjunto de conocimientos


obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y
de los que se deducen principios y leyes generales» 1. Mientras que la tecnología es un
«conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del
conocimiento científico»

Desde una aproximación conceptual, la ciencia, ya sea formal o fáctica, se caracteriza


por un conocimiento racional, verificable y por consiguiente falible (Rojas, 2002: 9),
aceptado, sistematizado y validado por la comunidad científica (Raviolo et al, 2010: 30),
y como actividad (investigación), en cuanto se aplica al mejoramiento de nuestro medio
natural y artificial, y a la invención y manufactura de bienes materiales y culturales, se
convierte en tecnología (Bunge 1960: 6)
Una forma común de diferenciar la ciencia y la tecnología consiste en afirmar que la
ciencia se ocupa de saber la verdad, mientras que la tecnología se encarga de la utilidad.
Esta respuesta parte de una concepción que pone a la ciencia como una disciplina que
se encarga del conocimiento puro y universal y a la tecnología como una aplicación lineal
de este conocimiento. Es decir, que la investigación científica se distingue de la
tecnológica en que su motivación es satisfacer la curiosidad y comprender el mundo,
carece de una orientación estratégica, genera nuevo conocimiento, su producto
fundamental son las publicaciones, utiliza el método científico y su validez es universal,
por su parte la tecnología está motivada en satisfacer las necesidades humanas
utilizando los recursos disponibles.

A pesar de que los objetivos de la ciencia y la tecnología tienden a separarlas, estas


conviven en beneficio mutuo, puesto que, los conocimientos de la ciencia se aplican en
desarrollos tecnológicos, mientras que determinados objetos o sistemas creados por
aplicación de la tecnología son imprescindibles para avanzar en el trabajo científico; las
nuevas necesidades que surgen al tratar de realizar los programas de investigación
científica plantean retos renovados a la tecnología a desarrollar.

Entre sus semejanzas, también encontramos que ambas se utilizan para alcanzar
conocimiento y que necesitan de un método experimental para ser confirmadas y pueden
ser demostrables por medio de la repetición.

Existe algo que no podemos negar, es que el papel de la ciencia en la sociedad actual
es inherente al papel de la tecnología, existimos en una era que depende de forma
gradual de la ciencia y la tecnología.
CREATIVIDAD E INNOVACIÓN

El término creatividad, que proviene del latín creare, se introdujo por primera vez en el
Diccionario de la Real Academia Española en 1984, con el significado de percibir, idear,
expresar y convertir en realidad algo nuevo y valioso. Posteriormente, se añadieron nuevos
significados como engendrar, producir, crear (Real Academia Española, 2010). Es decir, el
conjunto de potencias mentales que permiten elaborar nuevas posibilidades y
materializarlas. Según Guilford (1952) la creatividad, en sentido limitado, se refiere a las
aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, la flexibilidad,
la originalidad y el pensamiento divergente, la creatividad es un constructo complejo, en el
que influyen numerosas variables de experiencias evolutivas, sociales y educativas y que se
manifiesta de manera diferente en cada contexto de conocimiento.

En lo que a innovación se refiere, este es un término que proviene del latín innovāre, con el
significado de mudar o alterar algo, introduciendo novedades (Casares, 2001, Larousse,
2007, Real Academia Española 2010).. El concepto innovación ha sido definido por varios
autores: para Schumpeter (1934), la innovación se entiende como un proceso de destrucción
creativa, que permite que la economía y los agentes económicos evolucionen. Por su parte,
la Unesco (1977) indica que la innovación involucra el empleo de los resultados de la
investigación fundamental y aplicada en la introducción de nuevas aplicaciones o en la
mejora de aplicaciones ya existentes. Finalmente, basado en la definición de innovación de
Schumpeter, el Manual de Oslo (2005) establece que una innovación es la introducción de
un nuevo, o significativamente mejorado producto (bien o servicio), de un proceso, de un
nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo al mercado y la
sociedad.

Una de las diferencias que existe entre ellas, es que se puede entender por creatividad el
acto de producir nuevas ideas, enfoques y acciones, mientras que innovación es el proceso
de generar y aplicar tales ideas creativas en un contexto específico. Otra diferencia entre
estas es que la creatividad es subjetiva, lo que hace difícil su medición; la innovación, por su
parte, es completamente medible. La innovación es acerca de la introducción de cambios en
sistemas relativamente estables. Es preocuparse por hacer una idea viable. Mediante la
identificación de una necesidad no reconocida y no satisfecha, una organización puede
utilizar la innovación para aplicar sus recursos creativos para diseñar una solución adecuada
y obtener un retorno de su inversión.

Aunque la creatividad y la innovación mantienen grandes diferencias en cuanto a concepto,


también se pueden encontrar similitudes entre ellas, debido a que en la práctica ambas van
encadenadas entre sí, es decir, que ambos conceptos se desarrollan en una línea continua
en la que el proceso creativo toma un papel protagonista en las primeras etapas, aquellos
que toman este papel son los llamados “creativos” o “creadores” y la innovación se hace
presente cuando en una segunda fase el resultado de la creatividad pasa a ser implementado
mediante la práctica, siendo los responsables los llamados “innovadores”, en otras palabras
“la creatividad alimenta a las actividades de innovación”.
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