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MES DE LA

Juventud
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PRESENTACIÓN

HORA SANTA

ENCUENTRO COMUNITARIO

LECTIO DIVINA

ROSARIO BÍBLICO INTRODUCCIÓN

MISTERIOS GOZOSOS

MISTERIOS LUMINOSOS

MISTERIOS DOLOROSOS

MISTERIOS GLORIOSOS

FINAL DEL ROSARIO

LETANÍAS
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PRESENTACIÓN

La comisión nacional de Pastoral juvenil coloca en sus manos el presente material, para ser

desarrollado durante el mes de Julio, llamado Mes de la juventud; estos insumos pastorales

han sido preparados no tanto para ser trabajados por lo jóvenes, sino para que las comuni-

dades o cualquier otro espacio que consideren oportuno se puedan desarrollar, la intención

es colocar a toda la Iglesia costarricense a tener en cuenta durante el mes de julio a los

jóvenes, partiendo del hecho clave que la atención de los mismos no recae exclusivamente

solo en los jóvenes, sino por todos los agentes de la Evangelización, como bien lo recuerda el

Papa Francisco, en el numeral #220 de la Exhortación Apostólica Christus Vivit, cuando dice:

“Esto no significa que se aíslen y pierdan todo contacto con las comunidades de parroquias, movimientos

y otras instituciones eclesiales. Pero ellos se integrarán mejor a comunidades abiertas, vivas en la fe,

deseosas de irradiar a Jesucristo, alegres, libres, fraternas y comprometidas. Estas comunidades pueden

ser los cauces donde ellos sientan que es posible cultivar preciosas relaciones”.

Les ofrecemos, un esquema de una Hora Santa, un encuentro comunitario, una Lectio Divina

y un rosario por los jóvenes, y agradecemos de antemano la valoración que harán de este

esfuerzo en favor de nuestra juventud, no sin antes pedirles que sigamos promoviendo juntos

la construcción de la civilización del amor.

COMISIÓN NACIONAL DE PASTORAL JUVENIL 2019.

ÍNDICE
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HORA
Santa
ÍNDICE
HORA SANTA POR
LA JUVENTUD

Una vez preparado

el lugar donde será la Hora santa,

preparados también los que van a intervenir,

el animador dice la siguiente introducción para preparar a la asamblea.

INTRODUCCIÓN

Queridos hermanos (queridos jóvenes), bienvenidos a esta noche de encuentro; a esta noche de adoración. Una

vez más, el Señor Jesús quiere hacer historia de amor con todos nosotros, su Iglesia. Nuestra oración se eleva a Dios,

por su Hijo, para pedir o poner en sus manos la vida de todos nuestros jóvenes. En el marco del mes de la juventud,

no podemos dejar pasar desapercibido lo importante que ellos son en la vida de nuestra Iglesia, de nuestra comu-

nidad parroquial, de nuestra sociedad. Por eso esta Hora de adoración.

Queremos pedir para que, Jesús sacramentado anime el corazón de nuestros jóvenes, para que les enamore, y les

invite a seguir armando Lío por el Reino de su Padre Dios. Dispongamos nuestro corazón para entrar en clima de

oración, de adoración. Que nuestra oración suba hasta el altar del cielo, y Dios en su bondad, nos escuche. Nuestro

tiempo de adoración estará estructurado en 4 partes:

INVOCA • ALABA • ESCUCHA • CELEBRA

Nos ponemos de rodillas

Las luces del lugar atenuadas, que donde se vaya a exponer a JHS, tenga suficiente luz. Bien adornado. Se escucha

el audio de las campanas. El ministro lleva a JHS hacia el altar o lugar preparado para la adoración. Si no es ministro

ordenado, se escucha el audio de las campanas, el ministro extraordinario retira del sagrario a JHS y lo expone en la

custodia. Seguido de exponerlo, y de rodillas lo inciensa y adora en silencio.

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INVOCA
Después, el animador dice la siguiente oración:

Amado Jesús, ante tu presencia amorosa queremos hacer memoria del inmenso amor que nos tienes. Queremos

darte gracias porque nos invitas a ser tus testigos. Hoy te traemos en oración a todos nuestros jóvenes. ¡Anímalos a

vivir sin miedos! ¡Motívalos a vivir en alegría, en entrega de amor desinteresado, en alabanza al Padre! ¡Sedúcelos

para que, no se dejen engañar por las voces del mundo! ¡Que te sepan reconocer, y que por ti sepan arriesgar!

Hazlos más fuertes, capaces de vivir con valentía, como aquellos discípulos que te buscaron, fueron tras de ti, y se

quedaron contigo para aventurarse en la aventura del reino de tu Padre, la aventura del amor. ¡Fortalécelos! para

que, ante los fracasos de la vida no se den por vencida, que vuelvan su mirada a ti, crucificado, pero resucitado. Que

nunca dejen de seguir los buenos y nobles impulsos que nacen de sus corazones. Que con su entusiasmo e ilusión

sacudan la desesperanza de nuestro corazón muchas veces adormecido por la rutina del día a día. Que nos

enseñen a ir entrando en la sintonía de la revolución del amor, en la alegría de vivir por ti y para ti. Que no tengan

miedo de escuchar tu voz, de convertirse en tus brazos, en tus pies, en tu voz, en tu corazón. Que sepan responder

con alegría y generosidad. Que no tengan miedo en jugarse la vida por ti, el mayor, el verdadero, el único tesoro por

el que vale la pena arriesgarlo todo. Transfórmalos en heraldos de tu reino, de tu amor. Infunde tu Espíritu en sus

corazones para que, sean dóciles a tu voz. Maestro bueno, danos a nosotros los mayores, la capacidad de saberlos

acompañar y motivar. La alegría de testimoniarles con nuestra vida que en ti todo tiene sentido. Que por ti, vale la

pena arriesgar. Ayúdanos para que, seamos testimonio de fe y de entrega, de amor y de fraternidad. Que ellos

puedan ver en nosotros, que Tú estás vivo. Que los jóvenes, Señor, vuelvan a soñar con ilusión, a soñar con esperan-

za, a soñar con fe, creyendo y arriesgando todo por ti. Que tu Espíritu mueva la vida de tu Iglesia.

Luego sigue el canto: Ven Espíritu de Dios o Entraré (Jesed)

Ven Espíritu de Dios (Kairoi) fuerza, Tu valor. Quiero proclamarte a ti.

VEN, ESPÍRITU DE DIOS, SOBRE MÍ Ser testigo de tu amor. Entra y transforma mi vida.

ME ABRO A TU PRESENCIA, CAMBIARÁS MI CORAZÓN. (2) ¡Ven a mí!

Toca mi debilidad, Toma todo lo que soy. Pongo mi vida en tus Entraré (Jesed)

manos Y mi fe. Poco a poco llegarás A inundarme de tu luz. Tú Entraré, entraré, entraré a su presencia, en libertad por su amor

cambiarás mi pasado. Cantaré. el Espíritu me lleva; al trono de la gracia para adorar cara a cara,

Quiero ser signo de paz. Quiero compartir mi ser. Yo necesito tu sí, al Dios vivo adorar libre soy, libre soy para entrar

(se repite por 3 veces).

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ALABA
Después del canto, y de un breve momento de silencio (5 minutos), se recita el Sal 105,1-9

Después se canta:
No sé cómo alabarte Siento en mí tu presencia, soy como tú me ves

No sé cómo alabarte, ni que decir, Señor. bajas a mi miseria, me llenas de tu paz.

confío en tu mirada que me abre el corazón Indigno de tus dones, más por tu gran amor

toma mi pobre vida que, sencilla ante ti, Tu espíritu me llena; ¡gracias te doy, Señor!

quiere ser alabanza por lo que haces en mí.

GLORIA, GLORIA A DIOS. *Gracias por mis hermanos, gracias por el perdón.

GLORIA, GLORIA A DIOS. Gracias porque nos quieres juntos en ti, Señor.

GLORIA, GLORIA A DIOS. Gracias por tu palabra, gracias por el amor,

GLORIA, GLORIA A DIOS. Gracias por nuestra madre, gracias te doy, Señor.

ESCUCHA
Después de escuchar el canto, y por un espacio de 5 minutos en silencio,
se lee el texto bíblico de san Lucas 5, 1-11
Después el animador u otro hermano lee lo siguiente:

La pesca es asombrosa. Pero más asombroso es la expresión de fe que Pedro manifiesta o profesa en Jesús de

Nazaret: “En tu nombre, Señor, echaré las redes”. Pedro confía ciegamente y tira las redes. Sabe arriesgar en la

palabra de aquel hombre, de aquel joven de Nazaret a quien Pedro, aún no conoce muy bien. Sin embargo,

obedece a la Palabra y sin miedo y con decisión lanza la red. Tras el fracaso de una noche larga en la mar, hacerle

caso a la orden del Maestro parece algo descabellado, pero se aventura y después de obedecer vuelve la alegría del

corazón al ver la red llena de peces. El experto en la pesca es Pedro, pero deja su experiencia de pescador en la

sabiduría de Jesús. Aquel joven entusiasta pero de ojos decididos no era pescador sino carpintero y Pedro no

pierde la oportunidad de dejarse sorprender y ante la novedad de sus ojos, sucede el milagro. Jesús no abandona a

los que él llama a su misión, en Pedro, se ve el amor con el que llama y la seguridad de colmar los deseos. La

llamada que Jesús hace a todo cristiano exige confianza y muchas veces la misma aventura a la que Jesús llama es

atrevida, a veces con poco éxito porque se comprueba la falta de fe en el seguimiento. Jesús siempre sorprende en

los pequeños detalles de la vida cotidiana. En la fe de aquel pescador con experiencia, se propicia además del

encuentro, el reconocer a Jesús como el Maestro, como el enviado de Dios. Pedro arriesga y obedece. Aquella

noche, Pedro y los demás pescaron peces, pero Jesús pesco el corazón de Pedro para una misión aventurada,

arriesgada pero divertida.

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¿De dónde proviene la capacidad de obrar de aquel joven de Nazaret? La mayor parte del día Jesús la pasa en

oración. Sus palabras recobran sentido por la fuerza de amor de su Padre. Ese era el motor de Jesús: la oración.

Jesús oraba por los suyos, por aquellos que el Padre le había encomendado: niños, jóvenes, adultos, enfermos,

excluidos y olvidados por la sociedad. En la presencia de Dios Jesús ponía la vida de todas estas personas de su

tiempo. Tal como hoy lo hacemos nosotros delante de él: pidiendo por nuestros jóvenes, por sus sueños, ilusiones,

por sus vidas. Queremos dejar que sea Jesús el que pase por la vida de todos ellos y que al igual que a Pedro, les

invite a tirar la red de sus esperanzas, de sus anhelos más profundos, a la otra orilla del mar de sus vidas. Queremos

que sea Jesús el que los seduzca con la autoridad de su palabra y pueda cambiar la dirección de la barca de tantos

jóvenes que hoy reman en contra de sus valores, de sus sueños, de su fe y de sus creencias, dejándose arrastrar por

la cultura de lo fácil, de lo descartable, del mundo. Donde los esfuerzos y sacrificios ya no cuentan. Esa es la actitud

que hoy pedimos a Jesús sacramentado: que los jóvenes sepan escuchar su voz, y que con valentía arriesguen su

red por él. Que crean en Jesús, que se lancen a vivir su aventura obedeciendo el plan de amor que Jesús les

propone. Hay que pedir con fe, con mucha fe a Jesús porque, solo así, podemos ver con nuestros ojos el milagro de

una pesca juvenil abundante que después de haberse encontrado con el Maestro, dejen todo y le puedan seguir y

servir. Pues solo cuando somos capaces, como Iglesia, de orar, y de aceptar a Jesús de Nazaret con la fe que brota y

surge del corazón, aunque a veces no se vea nada, aunque a veces nos sintamos impotentes ante la pérdida de fe y

de valores de tantos de nuestros jóvenes, aunque tengamos que seguir doblando rodillas por todos ellos para que

no se nos pierdan, si tenemos fe, confianza y esperanza, entonces Jesús nos escuchará y actuará.

Preguntas:

¿Confío ciegamente en el proyecto que Dios me da a pesar de los obstáculos que puedo enfrentar?

¿Me dejo sorprender por la novedad de la obra de Jesús?

¿Estoy dispuesto a renunciar a mis criterios y dejar que Dios me guíe?

Después de la reflexión se dejan unos minutos de silencio. Y después se entona o escucha el siguiente
canto: Siervo por amor
Siervo por amor Y SERÁS, SIERVO DE TODO HOMBRE,

Una noche de sudor, en una barca en pleno mar, SIERVO POR AMOR, SACERDOTE DE LA HUMANIDAD.

mientras el día amanece ya, aún sus redes Avanzaba en el silencio, entre lágrimas esperaba

vacías están. Pero la voz que te llama, otro mar te enseñará que la semilla antes esparcida, cayera sobre

a la orilla de sus corazones, sus redes lanzará. tierra fértil. De fiesta está tu corazón,

OFRECE TODA TU VIDA porque el trigo que ondea. Ya ha madurado bajo el sol

COMO MARÍA AL PIE DE LA CRUZ: y se puede almacenar.

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Al terminar el canto se leen los siguientes fragmentos del siguiente documento, dejando entre ambos un espacio

de silencio: Del Documento final del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional

del 3 al 28 de octubre de 2018, Roma.

Los jóvenes en la Iglesia

54. Los jóvenes católicos no son meramente destinatarios de la acción pastoral, sino miembros vivos del único

cuerpo eclesial, bautizados en los que vive y actúa el Espíritu del Señor. Contribuyen a enriquecer lo que la Iglesia

es, y no solo lo que hace. Son su presente y no solo su futuro. Los jóvenes son protagonistas en muchas actividades

eclesiales, en las que prestan generosamente su servicio, en particular con la animación de la catequesis y de la

liturgia, el cuidado de los más pequeños y el voluntariado con los pobres. Movimientos, asociaciones y

congregaciones religiosas ofrecen también a los jóvenes oportunidades de compromiso y corresponsabilidad. A

veces la disponibilidad de los jóvenes encuentra un cierto autoritarismo y la desconfianza de adultos y pastores,

que no reconocen suficientemente su creatividad y les cuesta compartir las responsabilidades.

*** El don de la juventud Jesús, joven entre los jóvenes La juventud de Jesús.

63. «Joven entre los jóvenes para ser ejemplo para los jóvenes y consagrarlos al Señor» (S. Ireneo, Contra las

herejías, II,22,4). Cristo ha santificado la juventud por el hecho mismo de haberla vivido. La narración bíblica

presenta un solo episodio de la juventud de Jesús (cf. Lc 2,41-52), que él vivió sin clamor, en la sencillez y en la

laboriosidad de Nazaret, tanto que le reconocían como «el carpintero» (Mc 6,3) y «el hijo del carpintero» (Mt 13,55).

Contemplando su vida podemos entender mejor la bendición de la juventud: Jesús tenía una confianza

incondicional en el Padre, cuidó la amistad con sus discípulos, e incluso en los momentos críticos permaneció fiel a

ellos. Manifestó una profunda compasión por los más débiles, especialmente los pobres, los enfermos, los

pecadores y los excluidos. Tuvo la valentía de enfrentarse a las autoridades religiosas y políticas de su tiempo;

vivió la experiencia de sentirse incomprendido y descartado; sintió miedo del sufrimiento y conoció la fragilidad de

la pasión; dirigió su mirada al futuro abandonándose en las manos seguras del Padre y a la fuerza del Espíritu.

En Jesús todos los jóvenes pueden reconocerse, con sus miedos y sus esperanzas, sus incertidumbres y sus sueños

y pueden encomendarse a él. Será para ellos fuente de inspiración contemplar los encuentros de Jesús con los

jóvenes.

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CELEBRA
El animador dice lo siguiente:

Puestos en pie y después de haber escuchado la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia, adoremos a Jesús por

su amor y su bondad en favor nuestro. Bendigámosle por permitirnos estar en su presencia y porque nos concede

la gracia de ser sus hermanos, hijos de su Padre.

Lector:

Jesucristo, Hijo unigénito del Padre, te adoramos, te bendecimos y rendimos gloria porque nos has llamado a

servirte, porque te has quedado con nosotros en la presencia del pan eucarístico capacítanos para ser verdaderos

testigos de tu resurrección, heraldos que anunciemos tu Evangelio a todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Todos:

Que nuestros jóvenes, anuncien con gozo y alegría el mensaje de salvación.

Lector: te adoramos oh Padre Celestial, porque enviaste a tu Hijo Jesucristo a nuestro mundo. Infunde el Espíritu del

resucitado sobre el corazón de todos los jóvenes para que con entusiasmo y decisión responsable, sin miedos ni

vacilaciones, proclamen la Paz y la verdad, anuncien la justicia y sean constructores de un mundo lleno de tu amor.

Todos: que nuestros jóvenes, anuncien con gozo y alegría el mensaje de salvación.

Lector: Te adoramos y bendecimos, Espíritu Santo consolador, porque consuelas y fortaleces los desánimos de

tantos jóvenes que viven su vida sin sentido, sin un motivo por el cual ver la vida con alegría y entusiasmo.

Todos: que nuestros jóvenes no se dejen vencer por los fracasos, que sean constructores de la civilización del amor,

en nuestra Iglesia, en nuestras comunidades, en nuestras familias y en nuestra sociedad: ¡anímalos Espíritu Santo!

Al terminar las aclamaciones se entona el siguiente canto:

Alabo tu bondad (Kairoi) GLORIA A TI, SEÑOR, POR TU BONDAD.

Todo mi ser canta hoy GLORIA, GLORIA, SIEMPRE CANTARÉ TU FIDELIDAD.

por las cosas que hay en mí. Siempre a tu lado estaré

Gracias te doy, mi Señor, alabando tu bondad.

Tú me haces tan feliz; A mis hermanos diré

Tú me has regalado tu amistad, el gran gozo que hallo en ti.

confío en Ti, me llenas de tu paz. En Ti podrán siempre encontrar

Tú me haces sentir tu gran bondad; fidelidad, confianza y amistad.

yo cantaré por siempre tu fidelidad. Nunca fallará tu gran Amor,

ni tu perdón, me quieres tal como soy.

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ENCUENTRO
Comunitario
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Emaús, un camino que debemos recorrer porque la Pastoral de la Juventud
es asunto de todos.

Introducción:

Muy acertadamente hemos dicho:

La Pastoral de la juventud, es tarea de todos. Por lo tanto detrás de esa afirmación se esconde un gran

desafío, que nos debe llevar a superar que el trabajo en favor de la juventud se reduce acciones que se

realizan en favor de los jóvenes o que lo jóvenes mismos realizan; porque de lo que hablamos implica

transformar nuestra forma de concebir dicha acción pastoral, para llegar a pensar en la importancia de

integrar en todos los ámbitos la realidad juvenil, y no verlo como algo que otros hacen.

Iniciamos cantando

Una tierra que no tiene frontera La justicia es la fuerza de la paz,

sino manos que juntas formarán el amor, quien hace perdonar.

una cadena más fuerte La verdad, la fuerza

que la guerra y que la muerte. que nos da liberación.

Lo sabemos, el camino es el amor. Lo sabemos, el camino es el amor.

   

Una patria más justa y más fraterna El que tiene comparte su riqueza

donde todos construyamos la unidad, y el que sabe no impone su verdad.

donde nadie es desplazado El que manda entiende

porque todos son llamados. que el poder es un servicio.

Lo sabemos, el camino es el amor. Lo sabemos, el camino es el amor.

   

Un nuevo sol se levanta El que cree contagia con su vida

sobre la nueva civilización que nace hoy. y el dolor se cubre con amor,

Una cadena más fuerte porque el hombre se siente

que el odio y que la muerte. solidario con el mundo.

Lo sabemos, el camino es el amor. Lo sabemos, el camino es el amor.

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Nos saludamos y expresamos la alegría de que estén presentes con alegría.

Un miembro del equipo ayudado de la introducción del encuentro motiva el desarrollo del mismo.

Entronizamos un signo que represente nuestra juventud, sugerimos que sea una antorcha, que represen-

ta el signo del mensaje del Concilio Vaticano II de poder pasar a la juventud el relevo de la sociedad, y que

al mismo tiempo evidencia el deseo que los jóvenes sean protagonistas, porque como bien lo dijo el papa

Francisco en la JMJ en Panamá: Son el ahora de Dios. Podemos preparar un lugar con la Palabra de Dios y

otros elementos donde colocamos el signo.

(pueden buscar el mensaje de Concilio a los jóvenes

y se puede compartir con los participantes del encuentro)

Nos formamos en seis pequeñas comunidades (o más según cada realidad) y al llegar nombramos un

representante para el trabajo final y una persona que tome nota.

Ya en el grupo leemos el fragmento que nos corresponde del texto titulado

“Hacia una pastoral juvenil del acompañamiento”.

Una vez que leemos el texto, nos preguntamos:

¿cuáles son los esfuerzos que realizamos en nuestra comunidad o grupo para acompañar a los jóvenes?

¿cuáles consideremos que son los obstáculos que nosotros

colocamos como escusas para acercarnos a ellos?

¿qué más podemos hacer?

En el grupo concluimos este momento elaborando una petición que recoja nuestros compromisos en

favor de la juventud. Una vez que todos hemos concluido, volvemos al grupo pleno y escuchamos la

proclamación del Texto del Evangelio de San Lucas 24, 13-35.

Luego se hace una breve reflexión.

Súplicas:
Leemos en voz alta las peticiones elaboradas en los pequeños grupos.

Rezamos juntos el Padre Nuestro y un ave María

Y juntos decimos el Credo de la Civilización del amor que aparece el documento CAPYMtt

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CREDO DE LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR

Creemos que nuestro Dios Nos ha llamado a vivir en América Sino que deben ser los primeros ciudadanos De esta nueva

Latina Para construir su Reino. Creemos que todos los  Civilización. Creemos en una PATRIA grande es posible hacer

HABITANTES DE ESTA TIERRA Tiene derecho a vivir con dignidad, entre nosotros, Los pueblos del Caribe, del Atlántico y del

Con justicia, con paz y libertad. Pacífico, De modo que nuestras fronteras

Creemos que todos los CRISTOS CRUCIFICADOS de América Se No sean murallas que nos dividen, Sino líneas de encuentro

levantarán resucitados y gloriosos Por la solidaridad entre fraternal. Creemos que el ESPIRITU DE DIOS Anima a la santa

nuestros pueblos. Creemos que podemos VIVIR EN COMUNIÓN iglesia, Que como un gran Pueblo de liberación Peregrina en el

Sin violencia, sin guerras y sin opresión. Continente. Creemos que MARIA, la madre de Jesús, Nos ha

Creemos que los POBRES, los indígenas, los niños y los protegido con cariño A lo largo de nuestra historia . Ella nos

tristes, Son preferencialmente amados por el padre, Y por eso de impulsa a compartir el pan con los hambrientos, Y a levantar del

ellos nos declaramos sus hermanos. Creemos que cada FAMILIA  polvo a los humildes. Creemos ardientemente En un cielo nuevo

de nuestra tierra, Necesita vivir en la fidelidad y en la ternura. y en una tierra nueva. Y pedimos con insistencia Que la 

Creemos que los JOVENES americanos No pueden vivir pasiva- Civilización del Amor Sea pronto realidad entre nosotros. Amén.

mente sus horas y sus días ,

Canto final. Himno del III Congreso continental de jóvenes (Venezuela 2010)

Música y letra: Pablo Martinez

Haberlo conocido es lo mejor que nos pasó en nuestras vidas, Él es quien nos une, y nos hace hombres nuevos,

Y darlo a conocer con las palabras y la vida, da alegría. para ser servidores llevando su Evangelio.

Es un don seguirlo, y aquí estamos caminando, No tenemos miedo porque Cristo nada quita y lo da todo,

Viviendo su llamado y en él recomenzando. Él nos dio a María, como Madre que acompaña nuestros pasos,

Cristo nos ha hablado en los corazones y algo nos atrajo. Ella, nuestra escuela, con ternura nos enseña.

Nos ha fascinado su propuesta y aquí estamos asombrados. Hacer lo que Él nos diga y que en la vida sea.

Él nos apasiona, y queremos anunciarlo, Vemos cuantos sufren la injusticia y que cargan la pobreza,

¡A todos nuestros pueblos, a todos los hermanos! Cuanta juventud conoce solo la cultura de la muerte,

CAMINEMOS CON JESÚS, PARA DAR VIDA A LOS PUEBLOS. Cristo es el Camino, la verdad que nos libera,

SOMOS SUS DISCÍPULOS, Y ÉL NOS HACE MISIONEROS. Cristo está vivo y nos da vida plena,

PARA QUE TODOS LOS PUEBLOS, TENGAN VIDA EN ÉL. Ser los centinelas vislumbrando una mañana que ya llega,

TENGAN VIDA EN ÉL, TENGAN VIDA EN ÉL. vamos mar adentro que sabemos el Maestro nos espera.

Él es Pan de Vida que se ofrece por completo, Eucaristía. Ser protagonistas de este tiempo de la historia,

Él, quien nos congrega y nos llama a ser su cuerpo, ser Iglesia. Su Espíritu nos quema, la Pascua nos renueva.

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LECTIO
DivINa
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Lectio Divina

El joven y su lugar en la comunidad

Entre las formas de acercarse a las Sagradas Escrituras, existe una privilegiada a la que todos estamos

invitados: Lectio Divina o ejercicio de la lectura orante de la Sagrada Escritura. Esta lectura orante, bien

practicada, conduce al encuentro con Jesús – Maestro, al conocimiento de Jesús – Mesías, a la comunión

con Jesús – Hijo de Dios y al testimonio de Jesús – Señor del universo (DA 249). Proponemos esta Lectio

Divina a realizarse en un ambiente juvenil, de manera que la Palabra de Dios se enraíce en cada corazón

del joven como una flecha de amor encendido en el pecho de quienes la ejecuten.

ORACIÓN:
Señor Dios mira a nuestros jóvenes. Tú conoces a cada uno de ellos. Tú sabes qué cosa piensan. Tú sabes

que quieren ir adelante, hacer un mundo mejor. Señor, hazlos buscadores del bien y de la felicidad, hazlos

esforzados en el camino, en el encuentro con los otros, audaces en el servir, hazlos humildes para buscar

las raíces para seguir adelante y dar frutos, para tener identidad y pertenencia El Señor Dios acompañe a

estos jóvenes en el camino y los bendiga Amén. (Oración del Papa Francisco en Palermo, setiembre, 2018).

CANTO AL ESPÍRITU SANTO

Sugerimos Espíritu Santo de Athenas.


Link de la canción: https://www.youtube.com/watch?v=jtt7zyFeNls

Espíritu Santo Espíritu de Dios, Espíritu Santo. Espíritu de Dios, Actúa en mí, Actúa en mí Actúa en mí Señor Derrámate

Espíritu Santo. Mi alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed. Espíritu Estas derramando la unción aquí… aquí…. Estas derramando la

de Dios, Espíritu Santo oh el Espíritu de Dios, Espíritu Santo. Mi unción aquí… aquí…. Estas derramando la unción aquí…

alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed. derrámate Señor Estas derramando la unción aquí………

Espíritu Santo ven a ver Derrama tu fuego y tu poder Actúa en Espíritu Santo ven a ver Derrama tu fuego y tu poder Actúa en

mí, Actúa en mí Actúa en mí mí, Actúa en mí Actúa en mí…… Señor……….

Espíritu de Dios, Espíritu Santo. Espíritu de Dios, Espíritu Santo. Espíritu de Dios……. De Dios. Oh…. Espíritu Santo. Oh….

Mi alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed…. De ti…. Espíritu Santo….

Espíritu Santo ven a ver Derrama tu fuego y tu poder

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Lectura de la Palabra de Dios: Jeremías 1, 4-8

MEDITACIÓN
Se reflexiona el texto que se ha propuesto para la Lectio Divina con dos preguntas básicas ¿Qué dice el

texto? De manera que cada persona sea capaz de retener en su memoria las palabras tanto de Jeremías

como de Yahvé.

Puede ambientarse con música instrumental para el repaso del texto.

Después se reflexiona de nuevo el texto con otra pregunta ¿Qué me dice el texto? De manera que cada

uno pueda expresar lo que del texto le llama la atención y lo que significa en su vida.

PARA LA REFLEXIÓN.
La lectura tomada del profeta Jeremías, muestra la realidad de un joven que, ante diversas circunstancias

de la época, Dios irrumpe en su vida y le hace un llamado para ser su profeta. Jeremías se siente muy

joven para tanta responsabilidad y también con diversas limitaciones, pero Dios le llama, esa vocación ya

estaba pensada desde antes que naciera: “antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía” y ante

la resistencia de Jeremías por su corta edad, Dios le dirige la palabra y se compromete a estar con él para

darle su protección, así Jeremías no vacilará en delante de ser el mensajero del Señor, porque anunciará la

Palabra de Dios con fuerza, la fuerza de Dios, con valentía, audacia y perseverancia.

A la luz de la Palabra, ahora la confronto con mi realidad, criterios, valores, sentimientos y actitudes para

descubrir la voluntad de Dios en medio de mis situaciones personales.

¿Cómo se sienten los jóvenes en nuestras comunidades y grupos de servicio?


¿Le damos oportunidad a los jóvenes para que opinen y venzan sus temores?
¿Qué me está diciendo hoy Jesús en mi vida?
¿Me estará llamando para ser profeta, para arrancar, para derribar, para edificar un mundo mejor, para
construir la paz?
¿Me siento elegido por Dios para ayudar a los jóvenes, para encender en los corazones de tantos jóvenes el
fuego del amor por Dios?
¿Estaré poniendo resistencia ante la llamada de Dios de hacer de este mundo en que vivimos algo diferente?

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Canto: Joven yo te necesito

Ven a vivir mi aventura. Ven a vivir mi aventura,

Deja la barca y las redes, compartiendo mi vida y mi amistad.

mira que la mies es mucha, Yo necesito tus manos para seguir ayudando,

mira que hay que trabajar. para sostener al débil, para repartir el pan.

Ábreme, joven, tu puerta, Yo necesito tus manos para seguir perdonando,

Vamos y no tengas miedo, manos que serán heridas y van a crucificar.

mira que la mies es mucha, Yo necesito tu vida para ser savia y fermento,

mira que hay que trabajar. sal que dé sabor al mundo, luz que quiera iluminar.

Joven, yo te necesito. Yo necesito tu vida. Deja la barca y las redes,

Sé que es grande tu generosidad. mira que la mies es mucha, mira que hay que trabajar.

Oración compartida:

“Padre lleno de bondad y misericordia, te pido por todos los jóvenes del mundo entero, especialmente

por los de Costa Rica, protégelos de toda adversidad, que sepan escuchar con los oídos de su corazón tu

voz, que los llamas a ser forjadores de un mundo diferente, libre de injusticias, pero, sobre todo, libres del

pecado que los lleva a los caminos fáciles y mezquinos. Padre, que nunca vacilen ante tu promesa de que

tú estarás con ellos en todo momento y en cualquier circunstancia, no te pedimos que los saques del

mundo, pero sí que los protejas del mundo en que se desenvuelven lleno de corrupción, de indiferencia,

de libertinaje desenfrenado, que se acerquen ante tu presencia en la Eucaristía y te descubran en la

Palabra que da vida, para que sean fuertes y valientes como Jeremías, que arda en sus bocas y sus cora-

zones tu Palabra para que no se cansen de anunciarte, Dios vivo y verdadero. Amén.

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ROSARIO
Bíblico
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ROSARIO BÍBLICO POR LOS JÓVENES.

Queremos compartir este santo rosario bíblico con el objetivo de orar por los jóvenes e involucrar la

Sagrada Escritura dentro del rezo del santo rosario. Antes de cada Ave María se lee una cita bíblica que

han sido tomadas de la Biblia de América.

Sugerencias generales.

Rezar dicho rosario con la comunidad antes de cada misa y buscar momentos de encuentro

en comunidad para el rezo de dicho rosario.

Se puede reproducir el para compartirlo con las familias y motivarles a rezarlo en sus hogares.

Es necesario que tengamos en cuenta que nuestros rosarios son comunitarios.

Es decir, procuremos que todas las personas que se acerquen tengan

la oportunidad de participar (rezando el misterio,

leyendo las citas bíblicas y otros). Involucremos a los jóvenes.

Buscar y ensayar los cantos que vamos a utilizar para que todas las personas participen,

o se pueden confeccionar un cancionero.

Para el rezo de los misterios, pueden escoger un lector para las citas bíblicas

y otra persona para rezar el Ave María.

Iniciamos:

Por la señal de la santa cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + En el

nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo +. Amen.

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Acto penitencial.

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,

y ante ustedes hermanos que he pecado mucho

de pensamiento, palabra, obra y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,

a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos,

que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.

Intención del Rosario:

Previamente definir algunas intenciones

de acuerdo a las necesidades de los jóvenes y sus realidades,

que sean en clave positiva, evitando expresiones negativas

que alejan a los jóvenes.

Misterios Gozosos.

(Lunes y sábados).

"El primer ciclo, el de los «misterios gozosos», se caracteriza efectivamente por el gozo que produce

el acontecimiento de la encarnación. (...). Meditar los misterios gozosos significa adentrarse en los motivos

últimos de la alegría cristiana y en su sentido más profundo. Significa fijar la mirada sobre lo concreto del

misterio de la Encarnación". (San Juan Pablo II. Carta Apostólica "Rosarium Virginis Mariae").

Inicio del Rosario.

ÍNDICE
Primer misterio
.
La Encarnación del Hijo de Dios.

Padre nuestro

1. Al sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven
desposada con un hombre llamado José de la descendencia de David; el nombre de la joven era
María. (Lucas 1,26-27). Avemaría.

2. El ángel entró donde estaba María y le dijo: Dios te Salve, llena de gracia, el Señor está contigo.
Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. (Lucas 1,28.42). Avemaría.

3. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué significaba tal saludo.
(Lucas 1,29). Avemaría.

4. El ángel le dijo: no temas, María, pues Dios te ha concedido su favor. (Lucas 1,30). Avemaría.

5. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. (Lucas 1,31). Avemaría.

6. El será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
reinará sobre la descendencia de Jacob y su reino no tendrá fin. (Lucas 1,32-33). Avemaría.

7. María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones con ningún hombre? (Lucas
1,34). Avemaría.

8. El ángel le contestó: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra. (Lucas 1,35). Avemaría.

9. Por eso el que va a nacer será santo y se llamará Hijo de Dios. (Lucas 1,35). Palabra de Dios.
Avemaría.
10. María dijo: Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices. (Lucas 1,38).
Avemaría.

Gloria al Padre...

Reina de los Ángeles, modelo y guía de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

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Segundo misterio.

La visita de María a su prima Isabel.

Padre nuestro.

1. Por aquellos días, María se puso en camino y se fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá.
Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. (Lucas 1,39-40). Avemaría.

2. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del
Espíritu Santo. (Lucas 1,41). Avemaría.

3. Exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre (Lucas
1,42). Avemaría.

4. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. (Lucas 1,45).
Avemaría.

5. Entonces María dijo: mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador,
porque ha mirado la humildad de su sierva. (Lucas 1,46-48). Avemaría.

6. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí cosas
grandes el Poderoso. (Lucas 1,48-49). Avemaría.

7. Su nombre es santo, y su misericordia es eterna con aquellos que le honran. (Lucas 1,49-50).
Avemaría.

8. Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. (Lucas 1,51). Avemaría.

9. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. (Lucas 1,52). Avemaría.

10. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada. (Lucas 1,53). Avemaría.

Gloria al Padre…

Reina de los Ángeles, modelo y guía de los jóvenes.


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Tercer Misterio.

El nacimiento de Jesús en Belén.

Padre nuestro.

1. Mientras estaban en Belén le llegó a María el tiempo del parto. (Lucas 2,6). Avemaría.

2. Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales. (Lucas 2, 7). Avemaría.

3. Y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. (Lucas 2,7). Avemaría.

4. Había en aquellos campos unos pastores, que pasaban la noche en pleno campo cuidando sus
rebaños por turnos. Un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los envolvió en su luz.
(Lucas 2,8-9). Avemaría.

5. Pero el ángel les dijo: No teman, pues les anuncio una gran alegría, que lo será para ustedes y
para todo el pueblo. (Lucas 2,10). Avemaría.

6. Les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor. (Lucas 2,11).
Avemaría.

7. ¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor! (Lucas 2,14).
Avemaría.

8. Por entonces unos sabios de oriente se presentaron en Jerusalén. Entraron en la casa, vieron al
niño con su madre María. (Mateo 2,1.11). Avemaría.

9. Y lo adoraron postrados en tierra. Abrieron sus cofres y le ofrecieron como regalo: oro, incienso
y mirra. (Mateo 2,11). Avemaría.

10. María, por su parte, conservaba todos estos recuerdos, y los meditaba en su corazón. (Lucas.
2,19). Avemaría.

Gloria al Padre...

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Cuarto Misterio.

La presentación de Jesús en el templo.

Padre nuestro.

1. Cuando se cumplieron los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño
a Jerusalén para presentarlo al Señor. (Lucas 2,22). Avemaría.

2. Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo, y piadoso, que esperaba el
consuelo de Israel. (Lucas 2,25). Avemaría.

3. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías enviado
por el Señor (Lucas 2,25-26). Avemaría.

4. Vino, pues, al templo movido por el Espíritu y, cuando sus padres entraban con el niño Jesús
para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón le tomó en sus brazos y bendijo a Dios. (Lucas
2,27-28). Avemaría.

5. Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar que tu siervo muera en paz. (Lucas 2,29)
Avemaría.

6. Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos. (Lucas 2,30-31).
Avemaría.

7. Como luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. (Lucas 2,32). Avemaría.

8. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira este niño hará que muchos caigan o se
levanten en Israel. Será signo de contradicción. (Lucas 2,34). Avemaría.

9. Y a ti misma una espada te atravesará el corazón; así quedarán al descubierto las intenciones de
muchos. (Lucas 2, 35). Avemaría.

10. Cuando cumplieron todas las cosas prescritas por la ley del Señor, regresaron a Galilea, a su
ciudad de Nazaret. El niño crecía y se fortalecía llenándose de sabiduría, y contaba con la gracia
de Dios. (Lucas 2,39-40). Avemaría.

Gloria al Padre…

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Quinto Misterio.

Jesús perdido y hallado en el templo.

Padre nuestro.

1. Cuando el niño cumplió doce años, subieron a celebrar la fiesta, según la costumbre. (Lucas
2,42). Avemaría.

2. Terminada la fiesta, cuando regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus
padres. (Lucas 2,43). Avemaría.

3. Al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén, en su busca. Al cabo de tres días lo encontraron en el


templo. (Lucas 2,45-46). Avemaría.

4. Sentado en medio de los doctores, no sólo escuchándolos, sino también haciéndoles


preguntas. (Lucas 2,46). Avemaría.

5. Todos los que le oían estaban sorprendidos de su inteligencia y de sus respuestas. (Lucas 2,47).
Avemaría.

6. Al verlo, se quedaron asombrados, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu
padre y yo te hemos buscado angustiados. (Lucas 2,48). Avemaría.

7. Él les contestó: ¿Por qué me buscan? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi
Padre? (Lucas 2,49). Avemaría.

8. Pero ellos no comprendieron lo que les decía. (Lucas 2, 50). Avemaría.

9. Bajó con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos. (Lucas 2,51). Avemaría.

10. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en aprecio ante Dios y ante los hombres.
(Lucas 2,52). Avemaría.

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Final del Rosario

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. Misterios Luminosos.
(Jueves)

Pasando de la infancia y de la vida de Nazaret a la vida pública de Jesús, la contemplación nos


lleva a los misterios que se pueden llamar de manera especial «misterios de luz». En realidad, todo
el misterio de Cristo es luz. Él es «la luz del mundo» (Juan 8,12). Pero esta dimensión se manifiesta
sobre todo en los años de la vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino. (San Juan Pablo
II. Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae).

Inicio del Rosario

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Primer Misterio.

El bautismo de Jesús en el Jordán.

Padre nuestro.

1. En aquellos días apareció Juan el Bautista, predicando en el desierto de Judea. Decía:


conviértanse, porque está llegando el reino de los cielos. (Mateo 3,1-2). Avemaría.

2. A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Voz del que grita en el desierto: “preparen el camino
al Señor, nivelen sus senderos". (Mateo 3,3). Avemaría.

3. Llevaba Juan un vestido de pelo de camello y una correa de cuero en su cintura, y se


alimentaba de saltamontes y miel del campo. (Mateo 3,4). Avemaría.

4. Acudían a él de Jerusalén, de toda Judea y toda la región del Jordán; ellos reconocían sus
pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán. (Mateo 3,5-6). Avemaría.

5. Yo los bautizo con agua para que se conviertan, pero el que viene detrás de mí es más fuerte
que yo, y no soy digno de quitarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y fuego.
(Mateo 3,11-12). Avemaría.

6. Entonces Jesús vino desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. (Mateo
3,13). Avemaría.

7. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: soy yo quien necesito que tú me bautices, y ¿tú
vienes a mí? (Mateo 3,14). Avemaría.

8. Jesús le respondió: olvida eso ahora; pues conviene que cumplamos lo que Dios ha dispuesto.
Entonces Juan accedió. (Mateo 3,15). Avemaría.

9. Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua y, en ese momento se abrieron los cielos y vio al
Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y descendía sobre él. (Mateo 3,16). Avemaría.

10. Y una voz que venia del cielo decía: este es mi Hijo amado, en quien me complazco. (Mateo
3,17). Avemaría.

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María Modelo de Discípula joven.


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Segundo Misterio.

La auto revelación de Jesús en las bodas de Caná.

Padre nuestro.

1. Tres días después, hubo una boda en Caná de Galilea. La madre de Jesús estaba invitada. (Juan
2,1). Avemaría.

2. También lo estaban Jesús y sus discípulos. (Juan 2,2). Avemaría.

3. Se les acabó el vino, y entonces la madre de Jesús les dijo: no les queda vino. (Juan 2,3).
Avemaría.

4. Jesús le respondió: Mujer, no intervengas en mi vida; mi hora aún no ha llegado. (Juan 2,4).
Avemaría.

5. La madre de Jesús dijo entonces a los que estaban sirviendo: Hagan lo que él les diga. (Juan
2,5). Avemaría.

6. Había allí seis cántaros de piedra, de los que utilizaban los judíos para sus ritos de purificación,
de unos ochenta o cien litros cada uno. Jesús dijo a los que servían: llenen los cántaros de agua. Y
los llenaron hasta arriba. (Juan 2,6-7). Avemaría.

7. Una vez llenos, Jesús les dijo: Saquen ahora, un poco, y llévenselo al encargado de la fiesta. Ellos
cumplieron sus órdenes. (Juan 2,8). Avemaría.

8. Cuando el encargado probó el vino nuevo sin saber de dónde venía (sólo lo sabían los
sirvientes que habían sacado el agua) llamó al novio. (Juan 2,9). Avemaría.

9. Y le dijo: todo el mundo sirve primero el vino de mejor calidad y cuando los invitados han
bebido bastante, saca el más corriente. Tú, en cambio, has reservado el de mejor calidad hasta
ahora. (Juan 2, 10). Avemaría.

10. Esto sucedió en Caná de Galilea. Fue el primer signo realizado por Jesús. Así se manifestó su
gloria, y sus discípulos creyeron en él. (Juan 2,11). Avemaría.

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María Modelo de Discípula joven.
Ruega por los jóvenes.

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Tercer Misterio.

La proclamación del Reino de Dios, invitando a la conversión.

Padre nuestro.

1. Después del arresto de Juan, Jesús se fue a Galilea, proclamando la buena noticia de Dios.
(Marcos 1,14). Avemaría.

2. El plazo se ha cumplido. El Reino de Dios está llegando. Conviértanse y crean en el evangelio.


(Marcos 1,15). Avemaría.

3. Entonces le trajeron un paralítico tendido en una camilla. (Mateo 9, 2). Avemaría.

4. Jesús viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: Animo, hijo, tus pecados te quedan perdonados.
(Mateo 9,2). Avemaría.

5. Algunos maestros de la ley decían para sí: Éste blasfema. (Mateo 9,3). Avemaría.

6. Jesús, dándose cuenta de lo que pensaban, les dijo: ¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil,
decir: "Tus pecados quedan perdonados; o decir: Levántate y camina? (Mateo 9,4-5). Avemaría.

7. Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados.
Entonces se dirigió al paralítico y le dijo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". (Mateo 9,6).
Avemaría.

8. El paralítico se puso en pie, tomo en seguida la camilla y salió a la vista de todos, de modo que
se quedaron maravillados y daban gloria a Dios diciendo: ¡Jamás habíamos visto una cosa
semejante! (Marcos 2,12). Avemaría.

9. Jesús regresó a la orilla del lago. Toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. (Marcos 2,13).
Avemaría.

10. Y se fue a predicar en las sinagogas judías por toda Galilea, expulsando los demonios. (Marcos
1,39). Avemaría.

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María Modelo de Discípula joven.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Cuarto Misterio.

La transfiguración del Señor.

Padre nuestro.

1. Seis días después, tomó Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, los llevó a una
montaña muy alta. (Mateo 17,1). Avemaría.

2. Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostro y su vestidura se volvió de un blanco


resplandeciente. (Lucas 9,29). Avemaría.

3. Y en esto aparecieron conversando con él dos hombres. Eran Moisés y Elías; que,
resplandecientes de gloria hablaban del éxodo que Jesús iba a cumplir en Jerusalén. (Lucas
9,30-31). Avemaría.

4. Pedro y sus compañeros, aunque estaban cargados de sueño, se mantuvieron despiertos y


vieron la gloria de Jesús y a los dos que estaban con él. (Lucas 9,32). Avemaría.

5. Cuando éstos se retiraban, Pedro dijo a Jesús: Maestro ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres
tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pedro no sabía lo que decía. (Lucas 9,33).
Avemaría.

6. Aún estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió. (Mateo 17, 5). Avemaría.

7. Y una voz desde la nube decía: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco, escúchenlo.
(Mateo 17,5). Avemaría.

8. Al oír esto, los discípulos cayeron rostro a tierra, llenos de miedo. (Mateo 17,6). Avemaría.

9. Jesús se acercó, los tocó y les dijo: Levántense, no tengan miedo. Al levantar la vista no vieron a
nadie más que a Jesús. (Mateo 17,7-8). Avemaría.

10. Y cuando bajaban de la montaña, Jesús les ordenó: No cuenten a nadie esta visión hasta que
el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos. (Mateo 17,9). Avemaría.

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María Modelo de Discípula joven.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Quinto Misterio.

La institución de la eucaristía.

Padre nuestro.

1. Era la víspera de la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de dejar este
mundo para ir al Padre. Y él, que había amado a los suyos, que estaban en el mundo, llevó su
amor hasta el final. (Juan 13,1). Avemaría.

2. Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con sus discípulos. (Lucas 22,14). Avemaría.

3. Y les dijo: ¡Cómo he deseado celebrar esta Pascua con ustedes antes de morir! (Lucas 22,15).
Avemaría.

4. Durante la cena, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió. (Mateo 26,26). Avemaría.

5. Después tomó pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Esto es mi cuerpo,
que se entrega por ustedes; hagan esto en memoria mía. (Lucas 22,19). Avemaría.

6. Tomó luego un cáliz y, después de dar gracias, lo dio a los discípulos diciendo: beban todos de
él. (Mateo 26,27). Avemaría.

7. Porque ésta es mi sangre de la alianza, que se derrama por todos para el perdón de los
pecados. (Mateo 26,28). Avemaría.

8. Igualmente, después de cenar, tomó el cáliz y dijo: Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi
sangre; cuantas veces beban de él, háganlo en memoria mía. (Primera Corintios 11,25). Avemaría.

9. Y después de cantar los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos. (Mateo 26,30). Avemaría.

10. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. (Juan
6,54). Avemaría.

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María Modelo de Discípula joven.
Ruega por los jóvenes.

Final del Rosario

ÍNDICE
. Misterios Dolorosos.
(Martes y viernes).

"Los Evangelios dan gran relieve a los misterios del dolor de Cristo. (...). Los misterios de dolor
llevan al creyente a revivir la muerte de Jesús poniéndose al pie de la cruz junto a María, para
penetrar con ella en la inmensidad del amor de Dios al hombre y sentir toda su fuerza regenera-
dora". (San Juan Pablo II. Carta Apostólica "Rosarium Virginis Mariae").

Inicio del Rosario

ÍNDICE
Primer Misterio.

La agonía de Jesús en el huerto.

Padre nuestro.

1. Entonces fue Jesús con sus discípulos a un huerto llamado Getsemaní, y les dijo: Siéntense aquí
mientras voy a orar un poco más allá. Comenzó a sentir tristeza y angustia. (Mateo 26,36-37).
Avemaría.

2. Y les dijo: Me muero de tristeza, quédense aquí y velen conmigo. (Mateo 26,38). Avemaría.

3. Y avanzando un poco más, se postró en tierra y suplicaba que, si era posible, no tuviera que
pasar por aquel momento. (Marcos 14,35). Avemaría.

4. Padre, si quieres, aleja de mí este cáliz de amargura; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
(Lucas 22,42). Avemaría.

5. Entonces se le apareció un ángel del cielo que lo estuvo confortando. (Lucas 22,43). Avemaría.

6. Lleno de angustia, oraba más intensamente. (Lucas 22,44). Avemaría.

7. Y comenzó a sudar como gotas de sangre, que corrían hasta el suelo. (Lucas 22,44). Avemaría.

8. Regresó junto a los discípulos y los encontró dormidos. Entonces dijo a Pedro: ¿De modo que
no han podido velar conmigo ni siquiera una hora? (Mateo 26,40). Avemaría.

9. Velen y oren, para que puedan afrontar la prueba. (Mateo 26,41). Avemaría.

10. Pues el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil. (Mateo 26,41). Avemaría.

Gloria al Padre…
María Clavada a la Cruz en su corazón.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Segundo Misterio.

La flagelación del Señor.

Padre nuestro.

1. Luego condujeron a Jesús atado y lo entregaron a Pilato. Pilato le preguntó: ¿Eres tú el rey de
los judíos? (Marcos 15,1-2). Avemaría.

2. Jesús le explicó: Mi reino no es de este mundo. Pilato insistió: Entonces, ¿eres rey? Soy rey,
como tú dices. (Juan 18,36-37). Avemaría.

3. Precisamente para eso he nacido y para eso he venido al mundo. Todo el que permanece a la
verdad escucha mi voz. (Juan 18,37). Avemaría.

4. Pilato dijo a los jefes de los sacerdotes y a la gente: No encuentro culpa alguna en este hombre.
Por tanto, después de castigarlo, lo soltaré. (Lucas 23, 4.16). Avemaría.

5. Entonces Pilato ordenó que lo azotaran. (Juan 19,1). Avemaría.

6. Sin defensa ni juicio se lo llevaron, y ¿quién se preocupó de su suerte? Fue despreciado y


rechazado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento. (Isaías 53,8.3).
Avemaría.

7. Cuando era maltratado, él se sometía, y no abrió su boca; como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. (Isaías 53,7). Avemaría.

8. Pero eran nuestras rebeldías, las que lo traspasaban, y nuestras culpas las que lo trituraban.
(Isaías 53,5). Avemaría.

9. Sin embargo, él llevaba nuestros sufrimientos, soportaba nuestros dolores. (Isaías 53,4).
Avemaría.

10. Sufrió el castigo para nuestro bien y con sus heridas nos sanó. (Isaías 53,5). Avemaría.

Gloria al Padre...
María Clavada a la Cruz en su corazón.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Tercer Misterio.

La coronación de espinas.

Padre nuestro.

1. Los soldados lo llevaron al interior del palacio, o sea, al pretorio. Lo desnudaron y le echaron
por encima un manto de color rojo. (Marcos 15,16; Mateo 27,28). Avemaría.

2. Trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza y una caña en su mano derecha.
(Mateo 27,29). Avemaría.

3. Luego se arrodillaban ante de él y se burlaban diciendo: ¡Salve, rey de los judíos! (Mateo 27,29).
Avemaría.

4. Le escupían, le quitaban la caña y lo golpeaban con ella en la cabeza. (Mateo 27, 30). Avemaría.

5. Pilato salió, una vez más, y les dijo: Miren, lo traigo de nuevo para que quede bien claro que yo
no encuentro delito alguno en este hombre. (Juan 19,4). Avemaría.

6. Salió, pues, Jesús afuera. Llevando sobre su cabeza la corona de espinas y sobre sus hombros el
manto rojo. (Juan 19,5). Avemaría.

7. Pilato lo presento con estas palabras: ¡Este es el hombre! Ellos comenzaron a gritar: ¡Crucifícalo!
¡Crucifícalo! (Juan 19,5.15). Avemaría.

8. Pilato les contestó: Pues ¿qué ha hecho de malo? Pero ellos gritaban más fuerte: ¡Crucifícalo!
(Marcos 15,14). Avemaría.

9. Pilato insistió: ¿Cómo voy a crucificar a su rey? Pero los jefes de los sacerdotes contestaron:
Nuestro único rey es el emperador romano. (Juan 19,15). Avemaría.

10. Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran. Se hicieron, pues, cargo de Jesús.
(Juan 19,16). Avemaría.

Gloria al Padre...
María Clavada a la Cruz en su corazón.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Cuarto Misterio.

Jesús con la cruz a cuestas, camino al calvario.

Padre nuestro.

1. El que quiera venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo. (Lucas 9, 23). Avemaría.

2. Que cargue con su cruz de cada día y me siga. (Lucas 9,23). Avemaría.

3. Llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado “La calavera” (que
en la lengua de los judíos se dice "Gólgota") (Juan 19,17). Avemaría.

4. Cuando lo llevaban para crucificarlo, detuvieron a un tal Simón de Cirene, que venía del campo,
y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús. (Lucas 23,26). Avemaría.

5. Carguen con mi yugo y aprendan de mí. (Mateo 11,29). Avemaría.

6. Que soy sencillo y humilde de corazón. (Mateo 11,29). Avemaría.

7. Y encontraran descanso para sus vidas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. (Mateo 11,
29-30). Avemaría.

8. Lo seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que se golpeaban el pecho y se
lamentaban por él. (Lucas 23,27). Avemaría.

9. Jesús se dirigió a ellas y les dijo: Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por
ustedes y por sus hijos. (Lucas 23,28). Avemaría.

10. Porque si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco? (Lucas 23,31). Avemaría.

Gloria al Padre...
María Clavada a la Cruz en su corazón.
Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Quinto Misterio.

La crucifixión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.

Padre nuestro.

1. Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, crucificaron allí a Jesús. (Lucas 23,33). Avemaría.

2. Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (Lucas 23,34). Avemaría.

3. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba. Pero el otro intervino para reprenderlo. Y
añadió: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como rey. (Lucas 23,39-40.42). Avemaría.

4. Jesús le dijo: Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso. (Lucas 23,43). Avemaría.

5. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien tanto amaba. (Juan 19,26). Avemaría.

6. Dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre:
(Juan 19,26-27). Avemaría.

7. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió como suya. (Juan 19, 27). Avemaría.

8. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. (Lucas 23,45). Avemaría.

9. Entonces Jesús, lanzó un grito y dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. (Lucas
23,46). Avemaría.

10. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. (Juan 19,30). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Clavada a la Cruz en su corazón.


Ruega por los jóvenes.

Final del Rosario

ÍNDICE
. Misterios Gloriosos.
(Miércoles y domingo).

"La contemplación del rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. ¡Él es el
Resucitado! (...). Los misterios gloriosos alimentan en los creyentes la esperanza en la meta
escatológica, hacia la cual se encaminan como miembros del pueblo de Dios peregrino en la
Historia. Esto les impulsará necesariamente a dar un testimonio valiente de aquel gozoso anuncio
que da sentido a toda su vida". (San Juan Pablo II. Carta Apostólica. "Rosarium Virginis Mariae").

Inicio del Rosario

ÍNDICE
Primer Misterio.

La resurrección del Señor.

Padre nuestro.

1. Yo les aseguro que ustedes llorarán y gemirán, mientras que el mundo se sentirá satisfecho;
ustedes estarán tristes, pero su tristeza se convertirá en alegría. (Juan 16, 20). Avemaría.

2. Pues lo mismo ustedes; de momento están tristes ahora, pero volveré a verlos y de nuevo se
alegrarán con una alegría que nadie les podrá arrebatar. (Juan 16,22). Avemaría.

3. El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los aromas que
habían preparado. (Lucas 24,1). Avemaría.

4. De pronto hubo un gran temblor. EL ángel del Señor bajó del cielo, se acercó, rodó la piedra del
sepulcro y se sentó en ella. (Mateo 28,2). Avemaría.

5. Pero el ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: Ustedes no teman; sé que buscan a Jesús, el
crucificado. (Mateo 28,5). Avemaría.

6. No está aquí, ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el sitio donde estaba puesto.
(Mateo 28,6). Avemaría.

7. Vayan en seguida a decir a sus discípulos; Ha resucitado de entre los muertos y va camino de
Galilea, allí lo verán. (Mateo 28,7). Avemaría.

8. Ellas salieron rápidamente del sepulcro y, con temor pero con mucha alegría, corrieron a llevar
la noticia a los discípulos. (Mateo 28,8). Avemaría.

9. Entonces Jesús afirmó: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto,
vivirá. (Juan 11,25). Avemaría.

10. Y todo el que esté vivo y crea en mí, jamás morirá. (Juan 11,26). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Reina de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

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Segundo Misterio.

La ascensión del Señor a los cielos.

Padre nuestro.

1. Después los llevó fuera de la ciudad hasta un lugar cercano a Betania y, alzando las manos, los
bendijo. (Lucas 24,50). Avemaría.

2. Dios me ha dado autoridad plena sobre el cielo y tierra. (Mateo 28,18). Avemaría.

3. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos. (Mateo 28,19). Avemaría.

4. Bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. (Mateo 28,19). Avemaría.

5. Enseñándoles a poner por obra todo lo que les he mandado. (Mateo 28, 20). Avemaría.

6. El que crea y se bautice, se salvará. (Marcos 16,16). Avemaría.

7. Pero el que no crea, se condenará. (Marcos 16,16). Avemaría.

8. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el final de los tiempos. (Mateo 28,20).
Avemaría.

9. Y mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo. (Lucas 24,51). Avemaría.

10. Después de hablarles, el Señor Jesús fue elevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
(Marcos 16,19). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Reina de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

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Tercer Misterio.

La venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés.

Padre nuestro.

1. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. (Hechos de los
Apóstoles 2,1). Avemaría.

2. De repente vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento impetuoso. (Hechos de los
Apóstoles 2,2). Avemaría.

3. Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno
de ellos. (Hechos de los Apóstoles 2,3). Avemaría.

4. Todos quedaron llenos de Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el
Espíritu los movía a expresarse. (Hechos de los Apóstoles 2,4). Avemaría.

5. Se encontraban por entonces en Jerusalén judíos piadosos venidos de todas las naciones de la
tierra. (Hechos de los Apóstoles 2,5). Avemaría.

6. Entonces Pedro, poniéndose de pie con los once, levanto la voz y declaró solemnemente.
(Hechos de los Apóstoles 2,14). Avemaría.

7. Conviértanse y hágase bautizar cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo, para que
queden perdonados sus pecados. Entonces recibirán el don del Espíritu Santo. (Hechos de los
Apóstoles 2,38). Avemaría.
8. Los que aceptaron su palabra fueron bautizados, y se unieron aquel día unas tres mil personas.
(Hechos de los Apóstoles 2,41). Avemaría.

9. Envías tu espíritu, los creas, y renuevas la superficie de la tierra. (Salmo 104,30). Avemaría.

10. Ven, ¡oh Espíritu Santo!, llena los corazones de tus fieles; y enciende en ellos el fuego de tu
Amor. Aleluya. (Secuencia de Pentecostés). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Reina de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

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Cuarto Misterio.

La asunción de María Santísima en cuerpo y alma al cielo.

Padre nuestro.

1. Hija que te bendiga el Dios Altísimo entre todas las mujeres de la tierra. (Judit 13,18). Avemaría.

2. Cuantos recuerden esta hazaña de Dios jamás perderán la esperanza que tú inspiras. (Judit
13,19). Avemaría.

3. Que Dios te engrandezca eternamente y de colme de bienes, ya que no has temido poner en
peligro al ver la humillación tu pueblo. (Judit 13,20). Avemaría.

4. Tú eres la gloría de Jerusalén, tú el orgullo de Israel, tú el honor de nuestra raza. (Judit 15,9).
Avemaría.

5. Escucha, hija, mira y pon atención. Porque has cautivado al rey con tu hermosura. (Salmo
45,11-12). Avemaría.

6. Se abrió entonces en el cielo el templo de Dios y dentro de él apareció el arca de su alianza en


medio de relámpagos, de retumbar de truenos. (Apocalipsis 11,19). Avemaría.

7. Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol. (Apocalipsis 12,1). Avemaría.

8. Con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. (Apocalipsis 12,1).
Avemaría.

9. Toda esplendorosa entra la hija del rey, adornada con hermosas joyas. (Salmo 45,14). Avemaría.

10. Canten al Señor un canto nuevo, porque ha hecho maravillas. (Salmo 98,1). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Reina de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

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Quinto Misterio.

La coronación de María Santísima.

Padre nuestro.

1. ¿Quién es ésta que surge como el amanecer, bella como la luna, esplendorosa como el sol?
(Cantar 6,10). Avemaría.

2. Como rosa en primavera, como lirio junto al manantial; como rama de cedro en verano; como
fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo, adornado con toda clase de piedras
preciosas. (Eclesiástico 50,8-9). Avemaría.

3. Porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las
generaciones. (Lucas 1,48). Avemaría.

4. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. (Lucas 1, 52). Avemaría.

5. Vengan a mí los que me desean y sáciense de mis frutos. (Eclesiástico 24,19). Avemaría.

6. Porque mi recuerdo es más dulce que la miel; mi herencia más dulce que los panales.
(Eclesiástico 24,20). Avemaría.

7. Así, pues, hijos, escúchenme: hagan caso a la disciplina y sean sabios, no la desprecien.
(Proverbios 8,32-33). Avemaría.

8. Felices quienes siguen mis caminos. Feliz el hombre que me escucha, velando a mis puertas día
tras día. (Proverbios 8,33.34). Avemaría.

9. Quién me encuentra, encuentra la vida y alcanza el favor del Señor. (Proverbios 8,35). Avemaría.

10. Salve, oh Reina de la Misericordia, líbranos del enemigo, y recíbenos en la hora de la muerte.
(Gradual Mayor de la Bienaventurada Virgen María). Avemaría.

Gloria al Padre...

María Reina de los jóvenes.


Ruega por los jóvenes.

Final del Rosario

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. Padre Nuestro.

Tres Ave María.

Dios te salve María Santísima, Hija de Dios padre, virgen purísima, en tus manos encomendamos
la fe de los jóvenes para que la ilumines, Avemaría.

Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, en tus manos encomendamos la esperanza de
los jóvenes para que la alientes, Avemaría.

Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima, en tus manos
encomendamos la caridad de los jóvenes para que la inflames, Avemaría.

La Salve.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve a Ti
clamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de
lágrimas. Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y
después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh, clemente, oh
piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos
dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén

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. Letanías.

Señor, ten piedad de nosotros.


Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial. R/ Ten piedad de los jóvenes.
Dios Hijo redentor del mundo. R/ Ten piedad de los jóvenes.
Dios Espíritu Santo. R/ Ten piedad de los jóvenes.
Santísima Trinidad, un solo Dios. R/ Ten piedad de los jóvenes.
María, protectora de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, intercesora de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, ejemplo de amor para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María luz de los jóvenes afligidos. Ruega por los jóvenes.
María catequista de la juventud. Ruega por los jóvenes.
María purísima, ejemplo para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, reina de los jóvenes misioneros. Ruega por los jóvenes.
María, madre y guía de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, acompañante de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, fuente de iluminación para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, ayuda de los jóvenes incomprendidos. Ruega por los jóvenes.
María, intercesora de las familias jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, intercesora de nuestro pueblo joven. Ruega por los jóvenes.
María, intercesora de los estudiantes. Ruega por los jóvenes.
María, misionera de la juventud. Ruega por los jóvenes.
María, evangelizadora de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María que confía en los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
María, entregada por la juventud. Ruega por los jóvenes.
María, vigilante de los jóvenes de fe. Ruega por los jóvenes.
María, que abraza a los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre formadora de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre esperanza de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre amorosa de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes tristes. Ruega por los jóvenes.
Madre amantísima de la juventud. Ruega por los jóvenes.
Madre del Salvador de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes sin hogar. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes enfermos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes abandonados. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes con pensamientos suicidas. Ruega por los jóvenes.
Madre comprometida con los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes aislados. Ruega por los jóvenes.
Madre que atrae a los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre que cuida de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes atemorizados. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes alegres. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes con esperanza. Ruega por los jóvenes.
Madre misericordiosa de los jóvenes drogadictos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes luchadores. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes humildes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes que marcan la diferencia. Ruega por los jóvenes.

ÍNDICE
Madre consuelo de la juventud. Ruega por los jóvenes.
Madre que vela por la paz interior de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de las nuevas generaciones. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes desvalidos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes indefensos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes alcohólicos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes que no creen en Dios y no tienen fe. Ruega por los jóvenes.
Madre de los novios. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes con fe. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes discípulos misioneros. Ruega por los jóvenes.
Madre de los grupos juveniles. Ruega por los jóvenes.
Madre de los estudiantes. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes profesionales. Ruega por los jóvenes.
Madre de los matrimonios jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Madre de las madres solteras. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes sin proyectos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los que no tienen metas. Ruega por los jóvenes.
Madre de los que rechazan a Jesucristo. Ruega por los jóvenes.
Madre de los jóvenes comprometidos. Ruega por los jóvenes.
Madre de los catequistas jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes que viven en soledad. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes agredidos. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes incomprendidos. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes castos. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes que viven en calle. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes que pertenecen a pandillas. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de las jóvenes en cinta. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes sin trabajo. Ruega por los jóvenes.
Auxiliadora de los jóvenes que explotan su cuerpo. Ruega por los jóvenes.
Virgen misericordiosa de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen del joven prudente. Ruega por los jóvenes.
Virgen consoladora de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen ejemplo de la juventud. Ruega por los jóvenes.
Virgen luz de nuestros jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen ideal de obediencia para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen luz y guía de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen ejemplo de entrega para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen veladora del corazón de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen modelo de conversión para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen modelo perfecto para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen guía en el camino juvenil. Ruega por los jóvenes.
Virgen ejemplo de fidelidad para los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen esperanza de los jóvenes. Ruega por los jóvenes.
Virgen de los jóvenes fieles. Ruega por los jóvenes.
Reina de la juventud. Ruega por los jóvenes.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Ten piedad de nosotros.

Oración final.
Oración por las vocaciones de la diócesis.
Y bendición.

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