Вы находитесь на странице: 1из 3

La disautonomía afecta más al género

femenino y es muy difícil de diagnosticar.


¿Por qué la disautonomía es más
probable en mujeres que en hombres y
por qué se dificulta un diagnóstico
concreto?
El estrógeno como factor biológico desencadenante de la disautonomía explica por qué en las
mujeres la incidencia del trastorno es mucho mayor que en el hombre, mientras más estrógeno, más
posibilidades existe que la disautonomía se presente, porque el estrógeno incide directamente sobre
el tallo cerebral.

La mayoría de los casos que se presentan de disautonomía ocurre en la adolescencia y la etapa


temprana de la adultez, cuando se diagnostican niños o personas mayores de 40 años con el trastorno
este suele ser más violento y poner en un gran riesgo la vida del paciente.
Hay que tener en cuenta de igual manera los factores medioambientales que podrían causar el
trastorno como algo secundario, un ejemplo serían, los virus, químicos, la apnea del sueño al causar
un desequilibrio en la frecuencia cardíaca y arterial, lo que también podría ocurrir con algunos
medicamentos o algún desorden hormonal.
Es importante que el médico tratante de el permiso para realizar actividad física y antes de dicha
actividad hidratarse e ingerir alimentos altos en sodio o comidas con un poco más de sal.
El equipo multidisciplinario para tratar la disautonomía involucra al neurólogo clínico, cardiólogo
electrofisiólogo y psiquiatra, porque lidiar con todos los síntomas suele ser muy difícil y la persona
tiende a deprimirse ya que su estilo de vida debe cambiar y vive con un agotamiento constante que el
resto del mundo no comprende, ya la paciente no puede realizar sus actividades cotidianas, el
insomnio genera irritabilidad y cambios en el humor, como no se duerme de noche el cuerpo pide
dormir de día mucho más de ocho horas sin obtener realmente un sueño profundo y eso dificulta la
vida de la paciente, por eso muchas antes de acudir a un neurólogo o cardiólogo acuden al psiquiatra
por depresión, insomnio e irritabilidad, pensando que el origen es psiquiátrico y no un trastorno
disautonómico sin tomar en cuenta el resto de los síntomas como consecuencia de una disautonomía
y no un trastorno psiquiátrico. Esa es una de las razones por la cual se tarda tanto en obtener el
diagnóstico correcto.
Si puede ocurrir que la paciente padezca de depresión y como la depresión es un proceso que
sensibiliza la mayoría de los sistemas corporales coexista una depresión de fondo y la disautonomía.
Tomando en cuenta todos los diagnósticos erróneos que tiene un paciente, al principio de la
búsqueda del mal que lo aqueja. y la respuesta a lo que le sucede.

Una de las características más comunes de la disautonomía son los síncopes y el síncope
disautonómico que se caracteriza por la pérdida de conocimiento y la recuperación casi inmediata
del mismo, un síncope que dure más de tres o cinco minutos seria un indicador de que el problema es
de base neurológico porque por regla general con la disautonomía per sé un electroencefalograma y
electrocardiograma tienen los resultados de un paciente normal, se pueden dar los casos donde un
electroencefalograma salga normal y el electrocardiograma alterado y aún así el cardiólogo puede
hablar de disautonomía como la patología base, si por el contrario el paciente se queja más de
migraña, mareos y se verifica que hay un problema neurológico la disautonomía vendría siendo un
efecto secundario de una patología mucho más compleja y delicada que colocaría al paciente en un
riesgo mucho mayor; por eso es preferible comenzar yendo a la consulta de un neurólogo para que
este descarte cualquier otra patología de origen. Si el neurólogo descarta todas las demás
enfermedades ya el cardiólogo debería estudiar la vasodilatación y la disminución de la frecuencia
cardíaca. Con el descarte neurológico ya se hace un diagnóstico de una disautonomía cardiovascular.