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Gestión institucional: conceptos introductorios

Para abordar el complejo tema de la gestión institucional se sugiere un


recorrido por distintos conceptos que suelen obstaculizar la
comprensión de uno de los actos fundamentales de la educación
Para abordar el complejo tema de la gestión institucional se sugiere un recorrido por distintos conceptos que
suelen obstaculizar la comprensión de uno de los actos fundamentales de la educación.

Desde la perspectiva propuesta, es preciso distinguir la gestión educativa de la gestión escolar para ubicar, a
través de una breve caracterización, los modelos de planificación escolar vigentes en la Argentina en las
últimas décadas.

En este marco se hará posible analizar el lugar que tiene la planificación en las perspectivas actuales de
gestión escolar para, finalmente, hacer referencia a una de las herramientas clave de la gestión de
instituciones educativas: el Proyecto Pedagógico Institucional.

Gestión educativa y gestión escolar

El concepto de gestión, tal como se lo utiliza actualmente, proviene del mundo de la empresa y atañe a la
gerencia. La gestión se define como la ejecución y el monitoreo de los mecanismos, las acciones y las
medidas necesarios para la consecución de los objetivos de la institución. La gestión, por consiguiente,
implica un fuerte compromiso de sus actores con la institución y también con los valores y principios de
eficacia y eficiencia de las acciones ejecutadas. Desde este marco conceptual se entiende que la conducción
de toda institución supone aplicar técnicas de gestión para el desarrollo de sus acciones y el alcance de sus
objetivos.

Cuando se aborda el tema de la gestión relacionado con la educación, resulta necesario establecer
distinciones conceptuales entre la gestión educativa y la gestión escolar. Mientras la primera se
relaciona con las decisiones de política educativa en la escala más amplia del sistema de gobierno y la
administración de la educación, la segunda se vincula con las acciones que emprende el equipo de dirección
de un establecimiento educativo en particular. Tanto los procesos de gestión educativa como los de gestión
escolar son secuencias de acciones deliberadamente elegidas y planificadas en función de determinados
objetivos que posibiliten la tarea de conducción.

La gestión educativa involucra las acciones y decisiones provenientes de las autoridades políticas y
administrativas que influyen en el desarrollo de las instituciones educativas de una sociedad en particular. El
ámbito de operación de dichas decisiones puede ser el conjunto del sistema educativo de un municipio, un
partido o un departamento, una provincia, un estado o una nación. Generalmente, las medidas incluidas en
la gestión educativa se articulan con otras políticas públicas implementadas por el gobierno o autoridad
política, como parte de un proyecto político mayor.

Las medidas relativas a la gestión escolar corresponden al ámbito institucional e involucran objetivos y
acciones o directivas consecuentes con dichos objetivos, que apuntan a lograr una influencia directa sobre
una institución particular de cualquier tipo. Se trata, en suma, de un nivel de gestión que abarca la
institución escolar singular y su comunidad educativa de referencia.
Toda medida de gestión supone un componente político, en la medida en que tiende a la concreción de una
intencionalidad. Cuando el ámbito de aplicación es la institución escolar, el interés de la acción es obtener
determinados resultados pedagógicos a través de lo que suele entenderse por actividad educativa escolar,
llevada a cabo por cada comunidad educativa particular. Por este motivo -tal como señala Inés Aguerrondo -
todos los miembros de la institución escolar implementan diariamente decisiones de política educativa
cuando organizan equipos de trabajo en el aula y en la institución, cuando toman medidas administrativas y
de gestión del establecimiento, cuando definen los mecanismos de inscripción de los estudiantes, las
modalidades de evaluación de sus aprendizajes, etc.

La gestión institucional, en particular, implica impulsar la conducción de la institución escolar hacia


determinadas metas a partir de una planificación educativa, para lo que resultan necesarios saberes,
habilidades y experiencias respecto del medio sobre el que se pretende operar, así como sobre las prácticas
y mecanismos utilizados por las personas implicadas en las tareas educativas. En este punto, en estrecha
relación con la actividad de conducción, el concepto de planificación cobra importancia debido a que permite
el desarrollo de las acciones de conducción-administración y gestión, ya sean educativas o escolares.

En la gestión escolar, la planificación hace posible la dirección de todo el proceso institucional, y resulta muy
necesaria cuando se intenta producir cambios en el quehacer cotidiano.

Acerca de la planificación educativa

La planificación educativa hace referencia a la previsión de las acciones que serán ejecutadas en un
establecimiento educativo con el propósito de alcanzar ciertos objetivos fijados por el equipo de conducción.
Tales acciones deberían estar destinadas a influir positivamente en la institución y en las condiciones de
enseñanza y aprendizaje que en ella imperan.

Las denominadas metodologías de planificación comenzaron a tener un gran desarrollo desde la década
del 60, tanto en el nivel nacional como en el institucional. A partir de 1960 y hasta 1970, aproximadamente,
imperó el hoy llamado modelo clásico o normativo de planificación. Este modelo se basaba en un
esquema racional cuya metodología incluía el desarrollo de sucesivas etapas de acción:

 la fijación de objetivos, para saber qué era lo que se quería lograr;


 la realización de un diagnóstico, de modo tal de conocer los problemas existentes;
 el diseño y la programación de las acciones a ejecutar;
 la ejecución de acciones tendientes a modificar la realidad conocida;
 la evaluación del impacto que dichas acciones podrían tener.

A partir de la década del 70, el modelo normativo de planificación entró en crisis, ya que resultó poco
adecuado para enfrentar las incertidumbres, los imprevistos y las peculiaridades propios de la práctica
pedagógica y presentes en toda institución escolar. En muchísimos casos, las planificaciones realizadas por
las autoridades no pudieron concretarse debido a su dificultad para ajustarse a los cambios o conflictos no
previstos.

Esta situación originó la necesidad de pensar otras formas de planificación que auxiliaran la gestión
educativa y escolar proporcionando estrategias adecuadas que dieran soluciones concretas a los problemas
específicos de las instituciones en particular. Así, comenzó a gestionarse el modelo de
planificación estratégico-situacional, que actualmente es promovido desde diversos ámbitos académicos y
políticos.

La principal diferencia que el modelo de planificación estratégica tiene con el anterior es que apunta a
pensar acciones basadas en la realidad de cada institución en particular, en un momento dado, dando
prioridad a aquellas acciones, medidas o directrices de acuerdo con la importancia asignada a los problemas
presentes. Ya no se trata de resolver todo a la vez y no se pretenden soluciones globales. Por el contrario,
se intenta fijar una estrategia que enfoque varias prioridades y que promueva avances continuos, aunque
pequeños.
De todos modos, en este modelo resulta también necesario fijar ciertas situaciones "ideales" que funcionen
como objetivos o metas y que generen la toma de decisiones. Pero si bien estos ideales guían las acciones
ejecutadas por la conducción, el énfasis está puesto en la realidad concreta de cada institución, en sus
ritmos y rutinas, que son los que definen la identidad de cada establecimiento.

No obstante, habrá que tener en cuenta que promover el planeamiento estratégico-situacional en un plano
mayor que el escolar -en los niveles centrales del gobierno de un sistema educativo- acarrea el riesgo de
perder la visión del conjunto del sistema, que era una de las mayores virtudes de los diagnósticos propios
del modelo clásico de planificación. El diagnóstico de un sistema educativo en su conjunto (en el nivel
nacional, provincial o municipal) permite obtener una especie de mapa de la oferta del sistema que facilita a
la autoridad política tomar medidas que compensen situaciones de desigualdad educativa donde éstas
fueran detectadas.

El Proyecto Pedagógico Institucional

En el marco del modelo de planificación estratégico-situacional en materia educativa, actualmente se


entiende que la gestión escolar debe promover la transformación de la realidad institucional, de modo de
mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje. En este contexto se crea un instrumento de gestión
capaz de contemplar y dar respuesta a las distintas situaciones de la vida cotidiana de las escuelas: el
Proyecto Pedagógico Institucional.

Esta herramienta esencial de la gestión escolar incluye objetivos, valores, metas e intenciones fijados de
acuerdo con los medios y recursos de la institución, a partir de su contexto particular y único. Así, todo
Proyecto Pedagógico Institucional se halla influenciado por la situación específica de la zona, el municipio o
la provincia, e incluso por el lugar que éstos ocupan en la nación.

El Proyecto Pedagógico Institucional puede definirse como un "contrato" que compromete y vincula a los
miembros de una institución con un objetivo o fin en común. Debe ser pensado como el resultado del
consenso surgido entre los miembros de una institución en función de un análisis de los datos e información
existentes en el establecimiento, que dé cuenta de las necesidades y expectativas vigentes. El resultado de
este trabajo inicial de relevamiento, análisis y discusión será la elaboración de un documento que contenga
un conjunto de acciones vinculadas entre sí, que apunten a fomentar el cambio institucional. En todos los
casos, se pretende alcanzar una situación ideal a partir de la ejecución de las acciones implicadas en el
Proyecto Pedagógico Institucional, tomando como punto de partida la realidad institucional existente.

En el modelo tradicional, el rol de los miembros de cada institución escolar consistió en ejecutar con cierta
racionalidad lo diseñado en otras instancias ajenas a la institución. En cambio, una de las condiciones para
que todo Proyecto Pedagógico Institucional se constituya en una verdadera herramienta de la gestión
escolar es que en su definición tengan una activa participación los miembros de la escuela, que asumirán
esa tarea como un esfuerzo sistemático para pensar, en función de las características existentes, el tipo de
institución que se quiere lograr a partir del trabajo colectivo.

Algunas reflexiones finales


Es deseable que al menos en dos campos se encuentre interés para la reflexión:
- cómo instrumentar estrategias de planeamiento planteadas en la realidad concreta de las instituciones, y
- cómo favorecer así una gestión eficaz y democrática.

En primer lugar, es importante precisar que las instancias participativas contempladas en el modelo
estratégico-situacional no resultarán factibles si existen limitaciones estructurales que afecten el desarrollo
elemental de la acción educativa en la institución de que se trate. Es aquí donde el papel del Estado resulta
central para garantizar el derecho de la población a la educación, como lo establece la Constitución
Nacional: es necesario proporcionar los recursos financieros, operativos y de capacitación para que los
miembros de las instituciones educativas sepan cómo participar en los procesos de gestión escolar a través
de herramientas pertinentes como, por ejemplo, el Proyecto Pedagógico Institucional.

En segundo lugar, puede resultar válido reivindicar algunos de los planteos más tradicionales realizados en
el área de la planificación en el sentido de que, para garantizar las situaciones de igualdad educativa, se
requiere el conocimiento global de la oferta del sistema de educación del país. Ese conocimiento será
provisto por las instancias de diagnóstico del nivel educativo general, lo que permitiría una programación de
la política educativa en función de las necesidades detectadas. Sólo conociendo el contexto social en el que
funcionan las instituciones educativas será posible aplicar las acciones de planificación a los procesos de
enseñanza y aprendizaje en el nivel operativo (institucional) donde actúan los educadores, a través de la
participación activa y eficaz de éstos.

Bibliografía comentada
 Aguerrondo, Inés, El planeamiento educativo como instrumento de cambio, Buenos Aires, Troquel,
1990.
Trabajos en que la autora -reconocida especialista en planificación educacional- realiza una
aproximación conceptual al tema del planeamiento en educación y analiza los diferentes paradigmas
de planeamiento de las últimas cuatro décadas.
 --- "La escuela media transformada: una organización inteligente y una gestión efectiva", Tepotztlán,
México, mimeo, 1992 (paper presentado por la autora en un seminario sobre educación media y su
transformación en América latina).
 Fernández, Lidia, Instituciones educativas, Buenos Aires, Paidós, 1994.
Estudio pormenorizado de la dimensión institucional y sus características en el ámbito educativo.
Síntesis de las investigaciones realizadas por la autora en diversas escuelas de la Argentina.
 Lapassade, George, Grupos, organizaciones e instituciones, México, Editorial Gedisa, 1985.
Referente obligado para los especialistas en análisis institucional (no sólo educativo), este texto fue
uno de los primeros en introducir el concepto de autogestión pedagógica y su desarrollo. La versión
original fue producida en el contexto francés de Mayo del 68.
 Matus, Carlos, "Planeamiento normativo y planeación situacional", en El Trimestre Económico,
México, n° 199, julio/septiembre, 1983.
Desarrollo de temas relativos a planificación, gestión y descentralización de la gestión en los países
latinoamericanos; relaciones con los contextos históricos de la transición democrática de la década
del 80.
 Perassi de Nicotra, Z. y Frantin de Samper, "El planeamiento estratégico situacional y su aplicación.
Un caso de la realidad educativa a través de la técnica del P.P.O.", UNSL, mimeo, 1992.
Definición y desarrollo del modelo de planificación estratégico-situacional en instituciones educativas.
Análisis del caso de una técnica en particular que fomenta el desarrollo de proyectos pedagógicos
institucionales y de las ventajas de esta metodología de planeamiento en las instituciones
educativas.
 Ulloa, Fernando, "Psicología de las instituciones: una aproximación psicoanalítica", en Revista
Argentina de Psicología, tomo XXVI, 1969.
Referente significativo en el análisis institucional y didáctico que considera a los grupos y sus
características como objeto central de estudio en instituciones educativas, desde una perspectiva
psicoanalítica.

Notas
Equipo de dirección
El equipo de dirección es el encargado de organizar el trabajo que, a su vez, comparte con los demás
integrantes de la institución: docentes, alumnos, personal auxiliar, padres y otros miembros de la
comunidad educativa.
En esta acción de organización, el equipo directivo debe establecer las tareas y responsabilidades de cada
uno de los distintos sectores miembros, controlando su ejecución. Inés Aguerrondo señala que, a través del
establecimiento de momentos para el debate y la reflexión sobre sus funciones, el equipo se evalúa y
replantea la organización de la actividad educativa en la institución.

Ámbito institucional
En general, un ámbito institucional es una dimensión de la realidad constituida por normas, valores, pautas
y rutinas que determinan el "territorio" de acciones legítimas y no legítimas en una organización de
cualquier tipo. En el terreno de la educación, cuando se habla del ámbito institucional no se está haciendo
mención a aspectos propios del nivel físico o concreto, sino a los aspectos que constituyen los símbolos
culturales propios de una institución educativa como marco regulatorio del comportamiento individual de sus
miembros y de las actividades llevadas a cabo en la escuela.

Conducción-administración
El concepto de administración está relacionado con el de gobierno, entendiendo como tal el proceso de
conducción de un conjunto de personas en un contexto histórico determinado. Esta conducción implica la
realización de varias tareas:

 obtener y analizar información que sirva de insumo para la consecuente toma de decisiones;
 proveer de sentido y contenido las decisiones y acciones que el equipo de conducción intenta llevar a
cabo;
 facilitar la gobernabilidad de una institución, de acuerdo con los objetivos buscados.

Por lo tanto, la conducción implicará la administración de los insumos, los recursos involucrados y los
conflictos surgidos entre los distintos sectores afectados por las medidas ejecutadas. Esto permite definir a
un administrador como el encargado de planificar acciones y decisiones, y prever las consecuencias que las
decisiones tomadas pueden generar en la institución y sus miembros.

Enlaces a sitios de interés


Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Pulsando en el apartado
Programas se accede a una sección llamada Organización y administración de la educación. Incluye boletines
informativos, proyectos especiales -como el Ibermade o el Proyecto Gestión de Centros Escolares- que
brindan una actualizada referencia sobre temas de gestión, y un interesante relevamiento bibliográfico.
(Fecha de consulta: 27 de octubre de 2000.)

Portal de recursos bibliográficos de la Secretaría de Estado de Cultura de España. Cliqueando sobre Libro,
Archivo y Bibliotecas, luego sobre Bibliotecas, se accederá a un amplio catálogo bibliográfico sobre diversos
temas de cultura general y educativos en particular. Cuenta con un acceso a la biblioteca del Centro de
Investigación y Documentación Educativa de España, que permite realizar una significativa actualización
bibliográfica en temas de educación y gestión institucional editados en español. (Fecha de consulta: 27 de
octubre de 2000.)

texto: Guillermo Ruiz


ilustraciones: Andrés Venturino
edición: Claudia Hartfiel

https://www.educ.ar/recursos/91901/gestion-institucional-conceptos-introductorios
www.educ.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino
Publicación deInstituto Internacional de Integración
versión On-line ISSN 1997-4043

Misión
Contribuir a la investigación educativa mediante el tratamiento y divulgación de temáticas educativas
de los diferentes pueblos de América Latina, el Caribe y el resto del mundo.

Objeto e importancia de la gestión educativa


De acuerdo con las informaciones disponibles hasta el presente, podemos considerar que la disciplina
conocida como gestión educativa se desarrolla en diversas partes del mundo desde hace
aproximadamente treinta años, aunque ésta siempre ha estado implícita o explícitamente vinculada
con las diversas acciones educativas, especialmente en el campo de la ampliamente conocida
administración educativa.

La gestión educativa ha surgido a partir de las necesidades prácticas reales, concretamente de carácter
académico, lo cual hace que exista una importante diferencia con la administración educativa, la cual
se ha encargado básicamente de la gerencia y dirección de los centros educativos. Su diferencia
sustancial consiste en que la administración educativa asume, esencialmente, a las instituciones
educativas como empresas que presentan servicios educativos a un conjunto de personas,
consideradas normalmente como clientes, mientras que la gestión educativa adquiere obviamente otra
connotación, más humana, académica e institucional, disminuyendo por ello la idea empresarial,
mercantil y comercial de la educación.

Se podría pensar, más bien, que el concepto de gestión educativa va más allá del concepto de
administración educativa, incluso considerando , que este último sería un subconjunto del primero, lo
cual significa que la gestión educativa abarca o comprende a la administración educativa, ya que ésta
se encargaría sólo de aspectos relacionados con el manejo y los usos apropiados de los recursos de
una institución educativa, como caso específico, o del sistema educativo, como caso más general. Esto
significa que la administración educativa se constituye en el medio adecuado para el desarrollo de la
gestión educativa, siendo ésta el elemento primordial del funcionamiento de cualquier institución
educativa, independientemente del ámbito a la cual esté referida.

Por otra parte, la gestión educativa, como disciplina científica, puede ser considera como un campo del
conocimiento teórico y la acción empírica de carácter inter o transdisciplinario, ya que ella comprende,
además de la administración, algunos aspectos de otras disciplinas vinculadas con el mundo de las
ciencias sociales, las matemáticas y las denominadas ciencias humanas. El objeto de estudio, acción,
innovación y transformación no es simplemente la gestión de recursos destinados a la educación, de
acuerdo con unos objetivos educativos específicos, sino que trasciende esta delimitación conceptual y
empírica para entrar en el mundo de las acciones y comportamientos humanos, siempre en relación
con aspectos vinculados con el gran mundo de la educación.

Por ello, la gestión educativa se encarga de estudiar las diversas acciones, actividades, procesos y
funcionamiento de los respectivos proyectos educativos institucionales particulares o específicos, y
generales o globales, en ámbitos diversos del mundo educativo. En este sentido, en el campo de la
gestión educativa interviene no sólo el personal administrativo de una determina institución educativa,
por muy pequeña que sea, o el ministerio de educación en su sentido amplio, sino, además, los demás
entes educativos que hacen vida de manera directa o indirecta dentro o fuera de la institución.

Desde esta perspectiva conceptual, la gestión educativa incorpora, dentro de sus diversas categorías
de estudio y análisis, a los diversos actores que intervienen en las acciones y actividades educativas
institucionales o que están relacionadas con ellas. En este caso, podríamos estar hablando, además del
personal administrativo, del personal directivo, los/as estimulantes organizados/as, los/as docentes,
también representado democráticamente a partir de sus respectivas estructuras organizativas, los
padres y las madres, las comunidades en su sentido amplio y, por supuesto, el Estado Docente a partir
de sus delegados debidamente preparados y formados para participar en las diversas actividades de la
gestión educativa. Por esta razón todos los actores que hacen vida, directa o indirectamente, en la
educación deben participar también en las acciones y reflexiones propias de la gestión educativa
institucional. Todo ello trae como consecuencia que la gestión educativa sea parte fundamental de las
prácticas y construcciones teóricas educativas, lo cual obviamente trasciende el mundo simple y
particular del manejo de recursos financieros destinados a la educación o proyectos educativos
concretos, pasando a un plano de mayor amplitud y significado socioeducativo.

La gestión educativa, desde esta connotación filosófica, epistemológica y práctica se convierte en un


hecho también de carácter educativo, formativo, operativo, constructivo y transformador. Se trata de
la conformación de políticas educativas en torno a las cuales confluyen una serie de objetivos y
acciones educativas-administrativas-directivas-participativas con el fin último de garantizar una
educación con pertinencia social, económica, política, cultural y cognitiva para todos los sujetos que
participan en el hecho educativo, dentro o fuera de los respectivos centros educacionales. En
consecuencia, la gestión educativa interviene permanente y directamente en todas las actividades y
acciones que tienen que ver con el buen funcionamiento académico, administrativo, institucional,
operacional y legal de cualquier centro o proyecto relacionado con la educación, lo cual atendería, en
todo caso, aspectos relacionados con iniciativas educativas, con la discusión y la planificación de
diversas actividades vinculadas con tales iniciativas, el desarrollo o realización de las mismas, la
observación y el control de tales acciones, la sistematización de informaciones sobre la realización de
dichas acciones, los análisis convergentes-divergentes de tales informaciones y, finalmente, la difusión
o publicación del conjunto de resultados obtenidos. Se trata, entonces, de un proceso de
acompañamiento y seguimiento del proyecto educativo de cada centro o institución dedicada a al
educación, independientemente de su tamaño, lugar de ubicación o el nivel al cual se dedica.

De acuerdo con todo lo antes mencionado, la gestión educativa tendría que ocuparse, según nuestro
punto de vista, de los siguientes componentes:

1.- Las personas a quienes está orientada la educación formal, informal y no formal. En este caso,
tenemos a los/as niños/as, jóvenes, adolescentes y personas adultas. También se ocuparía de atender
a los demás actores de las comunidades y la sociedad en general mediante ofertas educativas de
diversa índole, tales como alfabetización, postalfabetización, educación técnica, tecnológica y
profesional, formación básica, continúa y permanente, etc. También las instituciones y organizaciones
públicas o privadas que requieran de los servicios educativos de tanto de la estructura formal
educativa de cada país como de particulares dedicados, siempre bajo el permiso o mandato del Estado
Educador, a la educación en sus diversos ámbitos, modalidades y características.

2.- En cuanto a los diversos campos que atendería la gestión educativa, podríamos mencionar la
gestión estratégica de la educación, la gestión operativa de la educación y la gestión funcional de la
educación en todos sus sentidos. Por supuesto que estas tres grandes tareas están asociadas a un
proceso complejo de gestión, el cual implica, entre otros aspectos fundamentales, el análisis de las
condiciones y ambientes donde tienen lugar los acontecimientos educativos, la planificación y la
organización del conjunto de actividades desarrolladas por las respectivas instituciones educativas,
incluyendo claramente el trabajo diferenciado y permanente de toda la estructura del ministerio de
educación. Igualmente, la gestión educativa se encargaría de suministrar ideas, informaciones precisas
y científicas para la toma de decisiones antes, durante y después del desarrollo de los correspondientes
proyectos o actividades educativas, la implementación y realización de actividades en situaciones
concretas y específicas tanto en los centros educativos como en otros lugares donde ocurren los
acontecimientos educativos. Finalmente, la gestión educativa contribuiría considerablemente con la
implementación de mecanismos de control, transferencia y producción de conocimientos vinculados
con la educación.

3.- En tercer lugar, la gestión educativa tiene que ver con la organización tanto de la estructura
educativa en sus diversas dimensiones, tales como la macro, meso y micro como de cada uno de los
respectivos centros educativos comunitarios, departamentales, regionales, nacionales e
internacionales, cuando se trata, por ejemplo, de redes institucionales que trascienden las fronteras de
un

determinado país. En este caso se considera a la organización como estrategia básica de las
correspondientes instituciones, lo cual implica obviamente la estructuración institucional a corto,
mediano y largo alcance, así como las respectivas decisiones que deberán ser tomadas en los
momentos y situaciones requeridas por las circunstancias, en muchos casos imprevistas. También
tiene que ver con la organización del desarrollo, en el tiempo, el espacio y los actores, de las diversas
actividades educativas dentro y fuera de los centros educacionales. La organización no sólo está
referida a las tareas operativas, sino que también tiene que ver con la organización de la misma
planificación, lo cual aparentemente no es muy significativo para muchas autoridades ubicada en
diversos niveles de la estructura educativa; sin embargo, es altamente importante para un apropiado
funcionamiento de toda acción educativa desde cualquier punto de vista.

4.- La gestión educativa se encarga, además, de lograr los altos objetivos de la educación en los
diversos ámbitos y espacios educativos, de manera óptima, en tiempos muchas veces determinados
por condiciones políticas no necesariamente académicas, recursos financieros, en la mayoría de los
casos extremadamente escasos, implementación de políticas generales o específicas urgentes, para lo
cual se requiere el consenso y aporte de voluntades, tanto como el esfuerzo de todas las personas
interesadas y beneficiadas de las prácticas educativas. Los recursos financieros, las características y
condiciones de los ambientes y espacios educativos juegan un papel muy importante en cuanto a la
calidad de la educación en términos de inclusión, igualdad y superación de los grandes problemas que
afronta cada sociedad, especialmente de aquellos sectores discriminados, excluidos o apartados del
derecho fundamental de la educación. Gestionar adecuadamente la educación significa, entre otros
aspectos de interés individual o colectivo, garantizar una buena educación para toda la población de
nuestros pueblos. Esta responsabilidad del Estado Docente debe ser asumida definitivamente por la
sociedad y por cada uno de los gobiernos de todos los países del mundo. Por ello el papel de la gestión
educativa no puede resumirse simplemente a aspectos de carácter administrativos; va más allá, y se
relaciona, especialmente, con el rol de la educación como posibilidad de liberación, emancipación y
transformación.

5.- La gestión educativa también tiene que ver con aspectos de tipo pedagógico y didáctico. En este
sentido, consideramos que la formación, el trabajo, la investigación, el aprendizaje y la enseñanza se
entrecruzan y desarrollan de manera conjunta. Cada uno de estos elementos está estrechamente
relacionado con el otro. La conformación de condiciones y estrategias, así como el apoyo, individual,
colectivo e institucional a cualquier proyecto educativo, por muy sencillo y pequeño que pueda parecer,
es una tarea de la gestión educativa, particularmente cuando se trata de garantizar una educación de
calidad para toda la población de un país, como en le caso de los países de América Latina y el Caribe,
cuyos gobiernos en tiempos del neoliberalismo olvidaron completamente la importancia de la educación
y con ella, el alto significado de la ciencia, la tecnología y la producción de conocimientos social y
cognitivamente significativos para todas las personas. Es decir, la gestión educativa se ha convertido
en una disciplina científica del campo educativo, cuya tarea también tiene que ver con las prácticas
concretas de aprendizaje y enseñanza al interior de los respectivos centros educativos como en otros
lugares de estudio, trabajo, investigación y trasformación social, económica y política.

Es muy probable que el contenido de la revista de este tema del III, la Integra Educativa, no incluya el
conjunto de aspectos que hemos descrito en los párrafos anteriores que tienen que ver con la
inmensidad de tareas de la gestión educativa; sin embargo, la mayor parte de los trabajos que
componen este número tienen que ver, de diferentes maneras, con la temática de la gestión educativa.
La mayoría de los/as autores/as de los artículos aquí publicados asumen una posición reflexiva y crítica
sobre el mundo de la educación, lo cual va desde temas muy importantes como la calidad de la
educación, la eficacia escolar y el mejoramiento de la escuela desde una perspectiva sociocrítica hasta
aspectos relacionados con la educación de adultos, la transformación pedagógica en el ámbito
universitario, la profesionalización de los/as directivos docentes, el aprendizaje para toda la vida como
tarea de la gestión educativa, entre otros trabajos de mucho interés para apoyar e impulsar los
profundos cambios educativos que vive actualmente buena parte del continente Abya Yala.

La presente revista también toca, de manera muy singular, pero sustancialmente importante, el tema
de la calidad de la eficacia escolar. Uno de sus artículos discute y propone un sistema de categorías
alterno a los convencionales para estudiar e impulsar los procesos de medición de la eficacia escolar
dentro de una concepción socio-educativa basada en planteamientos críticos, políticos, reflexivos,
liberadores y transformadores de las realidades económicas, sociales, políticas, técnicas y culturales de
nuestras naciones. La eficacia escolar está actualmente en una situación ambivalente; por una parte,
hay mucho interés por parte de los respectivos gobiernos, sean estos de corte neoliberal, centristas o
de izquierda, y las diversas entidades u organismos vinculados directa o indirectamente con la
educación; por la otra, la investigación educativa y los avances en las discusiones teóricas, en muchos
casos a partir de estudios empíricos, también reportan importantes resultados y sugerencias sobre
muchos aspectos vinculados con la eficacia escolar; en tercer, lugar prevalece el dominio de intereses
y perspectivas sobre el significado, y los procedimientos para su estudio y sistematización, que se
mantiene impregnada del influjo del positivismo, lo cual lamentablemente deja muy poco espacio y
oportunidad para el desarrollo de procesos alternativos en aquellos países donde algunas personas
asumen una posición política, y por ende educativa, contraria a la dominación del mercado y el capital,
en su actividad en el campo educativo.
Consideramos, entonces, que el trabajo referido, en esta nueva entrega de la revista Integra
Educativa, sobre la eficacia escolar y la conformación de un sistema de doce categorías totalmente
diferente a los modelos imperantes e impuestos por la concepción mercantilista-competitiva de la
educación, constituye un punto de partida altamente significativo para apoyar los procesos de
transformación educativa en los países que conforman el Convenio Andrés Bello (CAB), la Unión de
Naciones Suramericanas (UNASUR) y los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (ALBA).

Finalmente, deseamos resaltar que los artículos aparecidos en la presente revista, del Instituto
Internacional Integración, constituyen inicialmente una motivación conceptual sobre el tema de la
gestión educativa y la eficacia escolar, sobre la cual se puede continuar discutiendo y avanzando en la
búsqueda de conceptos y modelos propios, surgidos especialmente de la investigación, la
sistematización de experiencias exitosas y la reflexión-discusión-interacción internacional.

David Mora

Director Ejecutivo

Instituto Internacional de Integración

Convenio Andrés Bello

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