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Metodologías basadas en el arte: Una reflexión de nuestra percepción del

arte y su conexión con las ciencias empíricas.


-Maximiliano Larraín Flores
El cuestionamiento de la utilidad de la creación artística es una constante en la
sociedad capitalista contemporánea. ¿Dónde podrá esta disciplina encontrar su
lugar en las lógicas de mercado y el mundo marcadamente utilitarista? La extrema
división y especificación del trabajo nos ha llevado a la alienación del artista y su
obra de la sociedad en la cual se encuentran insertos, resultando en la reducción
del arte a un mero bien de consumo que sirve para embellecer vidas y enriquecer a
los inversores.1 Aparece entonces una imagen del arte que, a la vez que trivial, es
percibido como algo prácticamente “etéreo”, mistificado y alejado de la realidad,
contrapuesto a toda disciplina que se plantee a sí misma como un proceso serio y
metódico. Las ciencias empíricas surgen como la total antítesis del arte, existiendo
prácticamente en dos planos diferentes, debatiéndose entre el estudio de la realidad
y la cada vez más esquiva representación de esta.
Aun así, el repentino avance de las tecnologías ha permitido la aparición de una
inusitada intersección entre estas dos disciplinas, que permite dotar al arte de una
nueva significación, esto es: la posibilidad de entender al arte como una
metodología de investigación. Aun así, para que esto sea posible es primero
necesario someter al arte a un proceso de desmitificación. Hay que verlo desde una
perspectiva nueva y diferente a la que hemos adoptado en la sociedad industrial
que no acepta el cruce de las distintas disciplinas y comprender que la creación
artística en sí misma puede ser un objeto de estudio y conocimiento. Se necesita,
como plantea Peter Weibel, en palabras de Stella Veciana, “convertir al arte en un
conocimiento específico. Un conocimiento contrapuesto a las formas de
conocimiento oficiales y de esta manera formular el arte nuevo”.2
Aceptando esta formulación del arte como objeto de conocimiento, se abre la
posibilidad de que este sea estudiado y por consecuencia, es posible advertir la
mencionada intersección entre ambas disciplinas, que pueden enriquecerse entre
sí y ayudarse. Puede darse la aproximación al arte desde una perspectiva científica,
como pueda darse la aproximación a la ciencia empírica valiéndose del arte como
un método de estudio. Es más, este proceso puede dar pie a una cadena de nuevos
estudios y creaciones artísticas, cuyo carácter estará solamente definido por la
finalidad. Vale decir, si entendemos como finalidad del proceso a la creación
artística en sí, o si por el contrario pretendemos que una creación artística sea el
medio para estudiar una realidad desde una perspectiva científica.
Esta posibilidad de la retroalimentación ciencia-arte es advertida por la profesora
Francisca Puentes, quien en su charla plantea una metodología de creación artística
que, si bien nunca es comentado explícitamente, tiene una enorme similitud con el
tan aclamado como criticado método científico. En esta visión metodológica se

1
Galaz G. (1971) “La fuerza social del arte” Aisthesis, 6, p. 33-34.
2
Weibel. P (1982-1996) “Wien: Triton Verlag”, 1996, p. 8. Citado de: Veciana Schultheiss S. (2004) “Research
Arts: La intersección arte, ciencia y tecnología como campo de conocimiento y acción”
entiende a la creación como la sucesión del proceso de experimentación, surgido
luego de registrar e interpretar una realidad observada. Posterior a la creación
artística vendría un proceso de difusión y finalmente evaluación de los resultados
obtenidos. Por supuesto que esta última evaluación es también una nueva
observación que, idealmente, dará pie a una nueva observación que reabrirá el
proceso en una especie de círculo virtuoso, similar al que nos propone el método
científico, en donde la conclusión debería dar paso a una nueva investigación en
torno a esta. En estricto rigor estamos hablando de una forma de incorporar el arte
y los procesos vinculados a este al método científico, abriendo la posibilidad para
crear obras a la vez que se realizan investigaciones.
Claudia Nuñez en su charla da un paso más allá y habla de cómo su disciplina
artística (el diseño) puede ser entendida como una investigación en sí misma, dado
el planteamiento de esta como un proceso reflexivo en el que confluyen el estudio
de una problemática y la creación artística en base a la misma. Aun así, señala que
al momento de planificar una metodología de trabajo es importante considerar que
no todo puede ser previsto y por lo mismo se puede entender la creación como un
proceso que se va dando en conjunto con la investigación, como una forma de
pensar mientras se crea. Visto así, más que aplicarse al método científico, el arte
en su totalidad pasaría a ser una forma de abordar el dicho método, donde la
creación no es un fin, sino que es un medio a través del cual se manifiestan las
reflexiones del investigador durante todas las etapas del proceso.
Lo anterior se ve complementado por lo que plantea Mauricio Carrasco en su charla
sobre Practice Based Research o investigación basada en la práctica; una nueva
metodología que consiste en utilizar la práctica de la disciplina estudiada como un
método investigativo, en contraposición con el método de Practice Led Research, el
cuál es exclusivamente teórico en su procedimiento y entiende la práctica de la
disciplina estudiada como una finalidad, un objeto de estudio más no una forma de
estudiar.3 En la metodología planteada en la charla se observa que el investigador
se convierte también en participante del objeto de estudio, lo que abre la posibilidad
de que este sea un medio para estudiarse a sí mismo. En el caso de las artes, el
investigador se convierte en artista tanto como el artista puede ser un investigador;
el participar de la creación artística puede ser una forma de estudiar el arte.
En vista de todo lo expuesto, cabe señalar que un cambio de perspectiva en la forma
en la que entendemos las artes, las ciencias y la división de las labores en la
sociedad moderna puede permitir una mejora sustancial en la forma en la que
entendemos y estudiamos los diferentes fenómenos, sean o no artísticos. En ese
sentido entendemos a las metodologías basadas en el arte como una forma de
incorporar y aprovechar la creación artística como una herramienta en las
investigaciones científicas, ya sea con la finalidad de desarrollar obras de arte con
una metodología científica o de estudiar algún fenómeno desde una aproximación
artística. De esta forma ambas disciplinas (artes y ciencias) pueden converger y el
arte puede ser entendido como un objeto de conocimiento en sí.

3
Candy L. (2006) “Practice Based Research: A guide”