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¿Cómo podemos crear una cultura de la participación para potenciar

el diálogo, la investigación y la generación de contenidos por parte de

nuestros estudiantes inmersos en ecosistemas digitales?

Brandon Estiven Franco Quiceno

Fundación Universitaria del Área Andina

Especialización en Informática Educativa

Facultad de Educación

Apropiación de los Conceptos de Ciencia, Tecnología y Sociedad

2019
La era digital ha venido acaparando el mundo poco a poco pero a grandes pasos,
debido a que, la actualización e innovación en términos de tecnología es constante.
Dentro de esta era, encontramos dos tipos de personas, los inmigrantes digitales,
aquellos que no nacieron en medio de la cultura digital pero se han ido acoplando a ella,
puesto que, comprenden la importancia y los beneficios que brinda; y los nativos
digitales que son aquellas personas que nacieron de la mano de la tecnología y por lo
tanto, se puede considerar como una extensión de ellos, de manera que, aprendiendo a
hacer un buen uso de esta extensión tecnológica, podrán transformar el mundo a su
alrededor.

Ahora, con este escrito me quiero enfocar en el segundo tipo de personas (nativos
digitales), para responder a la pregunta ¿Cómo podemos crear una cultura de la
participación para potenciar el diálogo, la investigación y la generación de contenidos
por parte de nuestros estudiantes inmersos en ecosistemas digitales?, debido a que, los
jóvenes millennials (nativos digitales), crecen sin un tipo de orientación tecnológica, y
por lo tanto, los principales usos que le dan a estas herramientas son para su
entretenimiento personal. Piscitelli (2008) dice:

Los consumidores y próximos productores de casi todo lo que existe (y existirá)


son los nativos digitales, y entre ambas macro-generaciones las distancias son
infinitas, y la posibilidad de comunicación y de coordinación conductual se
vuelve terriblemente difícil, sino imposible, a menos que existan mediadores
tecnológicos intergeneracionales. (pág. 45).

Basándome en las palabras que dijo Piscitelli en el artículo Nativos digitales, citadas
anteriormente, considero que los jóvenes nativos digitales crecen viendo la tecnología
primeramente como un medio de entretenimiento; usando así, las redes sociales como
un medio de comunicación entre amigos y como una forma de postear sus actividades
diarias, y haciendo uso de los equipos tecnológicos para jugar videojuegos. “El
promedio de graduados universitarios ha pasado cerca de 5.000 horas de su vida
leyendo, pero ha dedicado cerca de 10 mil horas a jugar con videojuegos” (Nativos
digitales, 2008, págs. 47-48).

El resultado de que los jóvenes millenials (nativos digitales) usen la tecnología de


esta manera tan despreocupada, es el desaprovechamiento de cada uno de los beneficios
que trae la cultura digital; no obstante, quiero resaltar el hecho de que no está mal usar
la tecnología a modo de entretenimiento, ya que incluso los videojuegos desarrollan
habilidades cognitivas y motrices, y las redes sociales pueden ser usadas para fomentar
la educación de manera interactiva y grupal, sin embargo, para llegar a este desarrollo
de habilidades, es esencial tener una persona especializada que brinde una orientación
adecuada sobre esta cultura digital, y así conocer los beneficios que podemos encontrar
allí y como aprovecharlos.
De acuerdo con lo anterior, se puede observar la importancia de crear una cultura de
participación, para potenciar: el diálogo, la investigación y la generación de contenidos,
por parte de los estudiantes, haciendo uso del ecosistema digital que nos rodea. En el
siguiente video, se mencionan las oportunidades de integrar este ecosistema digital en la
educación. Allí, INFDTIC (2017) nos dice que la cultura digital emerge con nuevas
prácticas sociales, que plantean una reconfiguración de aspectos de nuestras vidas y
concluye que la educación digital es necesaria para una inserción plena en la cultura
contemporánea, como también en la sociedad del futuro.

Finalmente, para responder a la pregunta central de este escrito, quiero hacer


mención de Pérez Rubio (2014) quien planteo experimentar sobre el uso de tecnologías
digitales en las practicas docentes, con la finalidad de trabajar sobre las competencias
requeridas para la adquisición y comprensión de la información, y para la expresión y
comunicación de contenidos, que deben tener los estudiantes, logrando así aprovechar
su gusto por los dispositivos digitales. Con base en esto, y en mí experiencia como
estudiante, quiero resaltar la idea de hacer uso de las redes sociales como Facebook y
Twitter, Instagram, Pinterest y WhatsApp, para llegar académicamente a cada uno de
los estudiantes nativos digitales, que ya van un paso por delante en lo que concierne a
tecnología digital. Además, no solo los estudiantes se verán beneficiados, los docentes
también podrán llevar a otro nivel sus metodologías de enseñanza-aprendizaje,
aprendiendo de sus propios estudiantes y capacitándose en el uso de recursos
tecnológicos y multimedia, para hacer de sus clases, ambientes de aprendizajes
interactivos, dinámicos y enriquecedores.

Las ideas centrales a tener en cuenta, son el hecho de que esta cultura digital existe y
seguirá existiendo, desarrollándose cada vez más, e impregnándose queramos o no en
nuestras vidas; también el hecho de que los jóvenes que han nacido y los que nacerán de
ahora en adelante, vendrán de mano con las nuevas tecnologías. Es necesario resaltar,
que este tema tecnológico ya forma parte de nuestra cultura y se ira pasando y
actualizando de generación en generación.

Si inicialmente, ya son bastante las horas que un estudiante pasa frente a un


dispositivo tecnológico para su entretenimiento, ¿por qué no orientarlo y motivarlo a
que parte de ese tiempo sea usado en su proceso de aprendizaje? Sobre la base de esta
pregunta, es necesario resaltar, que el apropiado uso y aprovechamiento de esta
cibercultura (cultura digital), se debe iniciar primeramente en las aulas de clase,
orientados por docentes especializados en este tema.
En conclusión, nosotros como docentes, debemos hacer a un lado la idea de que los
dispositivos tecnológicos son una distracción para el desarrollo adecuado de la clase, ya
que esto solo se dará si el estudiante no recibe una guía sobre el buen uso de estos
dispositivos dentro del aula de clase. Por el contrario, la idea es establecer reglas
concretas para restringir el uso inadecuado sin necesidad de hacer a un lado dichos
dispositivos tecnológicos.

Debemos aprovechar estos dispositivos para llegar a cada estudiante y captar su


interés. Fomentando así, el dialogo, el trabajo en equipo, la investigación y la
generación de contenido a través de medios tecnológicos para continuar transformando
nuestro entorno y nuestra forma de aprender diariamente.
Referencias

INFDTIC. (31 de Agosto de 2017). Hacia una Educación Digital. Argentina.

Recuperado el 4 de Mayo de 2019, de

https://www.youtube.com/watch?v=RHFCzG6omHQ

Pérez-Rubio, J. A. (2014). ENSEÑANZA 2.0: USO DE LAS REDES SOCIALES EN

LAS PRÁCTICAS DOCENTES. 1-327. Bogotá. Recuperado el 4 de Mayo de

2019

Piscitelli, A. (2008). Nativos digitales. Contratexto(16), 43-56. Recuperado el 4 de

Mayo de 2019, de

http://revistas.ulima.edu.pe/index.php/contratexto/article/view/782/754