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LAUTREAMONT RECONQUISTADO viajar hasta su origen, hasta por fin llegar

cuando sangre y tambores golpeaban a la puerta,


y Montevideo ardía como los ojos del puma.
Turbulenta fué aquella época, y de color morado
Pablo Neruda como un deshilachado pabellón de asesinos.
Desde la selva el viento militar
llegaba en un confuso olor a hierba ardiendo.
Los fusiles quebrados a la vera del río
entraban en el agua y a plena medianoche
se habían convertido en guitarras, el viento
repartía sollozos y besos de las barcarolas.
<?UANDO llegó a París tuvo mucho que hacer.
Estas eran las verdaderas calles del hombre. 111
Aquí las había taladrado como a los túneles el gusano
adentro de un queso oscuro, bajo el atroz invierno. AMERICANO! Pequeño potro pálido
Las casas eran tan grandes que la sabiduría de las praderas! Hijo
se empequeñeció y corrió como rata al granero de la luna uruguaya!
y sólo fueron habitadas las casas por la sombra, Escribiste a caballo, galopando
por la rutina venenosa de los que padecían. entre la dura hierba y el olor a camino,
Compró flores, pequeñas flores en el mercado des a soledad, a noche y herraduras!
Halles Cada uno
y de Clignancourt absorbió el acto militante, de tus cantos fué un lazo,
no hubo piedra olvidada para el pequeño Isidoro, y Maldoror sentado sobre las calaveras
su rostro se fue haciendo delgado como un diente. de las vacas
delgado y amarillo como la luna menguante en la pampa, escribe con su lazo,
cada vez era más parecido a la luna delgada. es tarde, es una pieza de hotel, la muerte ronda.
La noche le robaba hora por hora el rostro. escribe con su lazo,
La noche de París ya había devorado escribe que te escribe su larga carta roja.
todos los regimientos, las dinastías, los héroes, La vidalita de Maldoror, hacia el Oeste,
los niños y los viejos, las prostitutas, los ricos y los pobres. las guitarras sin rumbo, cerca del Paraná,
Ducasse estaba solo y cuanto tuvo de luz lo entregó terrenos bajos, el misterioso crepúsculo cayó
cuerpo a cuerpo, como una paletada de sangre sobre la tierra,
contra la devoradora se dispuso a luchar, las grandes aves carnívoras se despliegan,
fabricó lobos para defender la luz, sube del Uruguay la noche con sus uvas.
acumuló agonía para salvar la vida, Era tarde, un temblor unánime de ranas,
fue más allá del mal para llegar al bien. los insectos metálicos atormentan el cielo,
mientras la inmensa luna se desnuda en la pampa
11 extendiendo en el frío su sábana amarilla.

LO CONOCÍ en el Uruguay cuando era tan pequeño IV


que se extraviaba en las guitarras del mes de julio,
aquellos días fueron de guerra y de humo, EL FALSO cruel de noche prueba sus uñas falsas,
se desbocaron los ríos, crecieron sin medida las aguas. de sus cándidos ojos hace dos agujeros,
No había tiempo para que naciera. con terciopelo negro su razón enmascara,
Debió volver muchas veces, remontar el deseo, con un aullido apaga su inclinación celeste.
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El sapo de París, la bestia blanda El honor sin medallas ni castigo.
de la ciudad inmunda lo sigue paso a paso,
lo espera y abre las puertas de su hocico: V!
el pequeño Ducasse ha sido devorado.
ENTONCES la muerte, la muerte de París cayó como
El ataúd delgado parece que llevara una tela,
un violín o un pequeño cadáver de gaviota, como horrendo vampiro, como alas de paraguas,
son los mínimos huesos del joven desdichado, y el héroe desangrado la rechazó creyendo
que era su propia imagen, su anterior criatura,
y nadie ve pasar el carro que lo lleva, la imagen espantosa de sus primeros sueños.
porque en este ataúd continúa el destierro, "No estoy aquí, me fuí, Maldoror ya no existe."
el desterrado sigue desterrado en la muerte. "Soy la alegría de la futura primavera",
dijo, y no era la sombra que sus manos crearon,
Entonces escogió la Commune y en las calles no era el silbido del folletín en la niebla,
sangrientas, Lautréamont, delgada torre roja, ni la araña nutrida por su oscura grandeza,
amparó con su llama la cólera del pueblo, era sólo la muerte de París que llegaba
recogió las banderas del amor derrotado a preguntar por el indómito uruguayo,
y en las masacres Maldoror no cayó, por el niño feroz que quería volver,
su pecho transparente recibió la metralla que quería sonreír hacia Montevideo,
sin que una sola gota de sangre delatara era sólo la muerte que venía a buscarlo.
que el fantasma se había ido volando
y en aquella masacre le devolvía el mundo:
Maldoror reconocía a sus hermanos.

Pero antes de morir volvió su rostro duro


y tocó el pan, acarició la rosa, • Publicado en Cantos Ceremoniales. Ed. Losada, Buenos Aires, 1961.
soy, dijo, el defensor esencial de la abeja,
sólo de claridad debe vivir el hombre.

DEL NIÑO misterioso recojamos


cuanto dejó, sus cantos triturados,
las alas tenebrosas de la nave enlutada,
su negra dirección que ahora entendemos.
Ha sido revelada su palabra.
Detrás de cada sombra suya el trigo.
En cada ojo sin luz una pupila.
La rosa en el espacio del honor.
La esperanza que sube del suplicio.
El amor desbordando de su copa.
El deber hijo puro de la madera.
El rocío que corre saludando a las hojas.
La bondad con más ojos que una estrella.

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A LA HORA DEL BAÑO SUDAMERICANOS

Enrique Molina Juan Gelman

Sumergido en un tibio líquido


¿se fue por el aire o era decía "bella" le decía
en el interior de una bañera Maldoror una invención de cuello verde? mientras la amaba especialmente
de improviso el meteoro Isidoro Ducasse de Lautréamont y la desarmaba en París
tu ca~to de escalpelo a la vista las vísceras del cangrejo de se fue por el aire o era: como una fiesta como un fuego
D1os el sublime aullido en el viento una invención de cuello verde ayer crepita todavía
cogió mi corazón y me hundió en el océano un Isidoro del otro amor en un cuarto de Poissoniere
con la hembra del tiburón de senos feroces que comía rostros podridos que huele a suda mericano
sus caderas cubiertas de espuma melancolías desesperos
y las ceremonias de canibalismo con que su obscena y penas blanquitas tristes furias ea Ducasse Lautréamont
apasionada voracidad y erguía entonces su valor montevideano ea ea
y reemplazaba la desdicha eu vide o monte de ta mort
devora a su amante y él sabe que sólo ella es su tierna
por unos cuantos resplandores parecía una bola de oro
compañera la inaudita
una calor desenvainada
verduga de vagina de niebla el sudamericano mag- la tristeza decapitó
el sexo fosforescente nífico de algas en la boca la furia desenfureció
hasta que desaparecieron las modestas proporciones ¿dónde encontraba resplandores? se fue por el aire o era
de una existencia confinada en trapos y hierms los encontró en rostros podridos un Isidoro Ducasse muerto
la casa desprendió un aliento gordo se deformó melancolías desesperos solamente por esta vez
el crujido no de la muerte sino el aterrador chasquido del penas blanquitas tristes furias o como lluvia de otro amor
sol en las venas que le tocaron corazón mojó a Nuestra Dama de
las cosas ardieron como se dice lo pudrieron la Comuna armada y amada
su médula al rojo vivo al inextinguible desesperaron atristaron con la belleza que subía
se lo vio como un pajarito de su cuello verde podrido
canto de amor de los contrarios
en Canelones y Boul' Mich'
se desplegó entre los muros
pasear a la Melanco Lía en mil nueve sesentisiete
la bañera convertida en un voluptuoso receptáculo como una noviecita pura por la barranca de los loros
el lecho nupcial del cielo y el infierno disimulando violaciones se lo oyó como que volaba
de pie con una ardiente burbuja en los ojos elegantemente cometidas en el quartier o parecía crepitar
ataviado con su frac de sanguijuelas 'contra la selva agujereada
a mi lado tan lejos "oh dulce novia" le decía los desesperos del país
el poeta contemplaba la llanura clavándola contra sus brazos las melancolías más gordas
con una mirada de miel infinita de una tristeza que abiertos y una especie de pero fue el otro que cayó
resplandecía mar le salía a Lautréamont solamente por esta vez
por la mirada por la boca mientras Ducasse descansaba
con el pavor de un alma asomada a su cráter
por las muñecas por la nuca en un campamento de sombras
"a ver como te mueres" le

• Este ~e.xto ~e publi~ en el libro ~urtréamont cien años. Homenaje a lsidore Ducasse, organizado por Aldo • Este texto se publicó en el libro Laurtréamont cien años. Homenaje a lsidore Ducasse, organizado por Aldo
Pellegnm Y Vtcente Ztto-Lema, Galena de Arte Gradiva, Archibrazo, Buenos Aires, 1970
Pellegrini y Vicente Zito-Lema, Galería de Arte Gradiva, Archibrazo. Buenos Aires. 1970
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ENCUENTROSEXRAMUROS1 ENCUENTROS EXTRAMUROS 2
Con Isidoro Ducasse
Con Isidoro Ducasse

Amanda Berenguer Amanda Berenguer

Encontrarnos a orillas del mar


¿ Ou s'en vont-ils, de ce galop insensé?
sobre un peñasco de la costa 1 fue la cita 1
111. 1.
el 1 evanescente pez metafísico
perverso y ágil 1
tocándome apenas 1 la punta de los dedos
Ibas a caballo al galope sobre la orilla arenosa 1
con sus aletas 1 su vientre de piel azul
a vuelo de pájaro te observaba
con un ojo de sangre 1 su mirada
desde un helicóptero 1
de medusa escarlata 1
modelo fin de siglo XX 1
la espuma del Río de la Plata
me dijo: no vuelvas la cabeza que morirás 1
caía sobre las huellas de los cascos veloces 1
quédate alga o musgo en el hueco
y tú crecías 1 Maldoror 1jinete mutante
de la roca 1
del Apocalipsis 1
te protegerán guijarros 1 pezuñas del dolor 1

se levantó ante mí 1 sentí que se enderezaba


el océano 1 y me tragué la realidad 1
mientras oía la caída de un meteoro 1
sobre Montevideo 1
sin embargo 1 Isidoro Ducasse 1
era un niño transparente 1 sentado
a mi lado 1

lo tomé en mis brazos


y lo amamanté de certeza material 1
hasta que lo entregué de nuevo al mar.

*Publicados en Imprenta "La Galatea". Montevideo 1991. Ediciones de Autor.-


*Publicados en Imprenta "La Galatea". Montevideo 1991. Ediciones de Autor.-
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A LAUTREAMONT Pour qu'elles te crussent dans la mort leur camarade de
promotion.
Tu étais de ceux qui élisent l'océan pour domicile comme
d'autres couchent sous les ponts
Jules Supervielle Et moi je me cachais les yeux derriere des lunettes noires
Sur un paquebot ou flottait une odeur de femme et de
cuisine.
La musique montait aux mats furieux d'etre melés aux
attouchements du tango,
a
N'importe ou je me mettais creuser le sol espérant J'avais honte de mon coeur ou coulait le sang des vivants,
que tu en sortirais Alors que tu es mort depuis 1870, et sans une goutte de
J'écartais les maisons et les forets pour voir derriere, sang
a
J'étais capable de rester toute une nuit t'attendre, portes Tu prends la forme d'une vague pour faire croire que ~a
et fenetres ouvertes t'est égal.
En face de deux verres d'alcool auxquels je ne voulais pas
toucher. a
Le jour meme de ma mort je te vois venir moi
Mais tu ne venais pas Avec ton visage d'homme.
Lautréamont. Tu déambules favorablement les pieds nus dans de hautes
Autour de moi des vaches mouraient de faim devant des mottes de ciel,
précipices, a a
Mais peine arrivé une distance convenable
Et tournaient obstinément le dos aux plus herbeuses Tu m'en lances une au visage,
prairies, Lautréamont.
Les agneaux regagnaient en silence le ventre de leurs
meres qui en mouraient,
Les chiens désertaient I'Amérique en regardant derriére
eux
Paree qu'ils auraient voulu parler avant de partir.
Resté seul sur le continent,
Je te chechais dans le sommeil ou les rencontres sont plus
*Publicado en "Gravitations", 1924.
faciles.
On se poste au coin d'une rue, l'autre arrive rapidement.
Mais tu ne venais meme pas,
Lautréamont,
Derriere mes yeux fermés.
a
Je te rencontrais un jour la hauteur de Fernando
No ron ha
Tu avais la forme d'une vague mais en plus véridique, en
plus circonspect,
a
Tu filais vers !'Uruguay petites journées.
Les autres vagues s'écartaient pour mieux saluer tes
malheurs.
Elles qui ne vivent que douze secondes et ne marchent
qu'a la mort
Te les donnaient en entier,
Et tu feignais de disparaí'tre comme elles,
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fragmento de NACIDO NEFTALI PARA ISIDORE DUCASSE

Enrique Fierro Carlos Pellegrino

todo empezó en Montevideo Lo que sigue no es un comentario


que es donde siempre empieza todo me propongo sin emoción declamar en voz alta la estrofa seria
y fña que escucbaréis
UN GESTO volumen del margen re-escrito entre textos
todo siguió en Montevideo pre-versiones de relieve mínimo perversiones del canto
que es donde siempre sigue todo tocando a rebato en el relato de los Cantos el innegable manifiesto sobre
ejidos de papel un gesto sangriento borra castellana
hechura surreaJ lengua francesa papel látigo
un gesto tres veces voceado viejo océano de alas de cristal
allf llegó y para siempre viejo cristal viejo de alas
allí quedó Neftalí Reyes océano de cristal
o desde el cristal del texto sexos vacantes pendulares salvajes mano
abisal que vocea a braza escrita la traza de los Cantos de Maldoror
Allí Ducasse allí Laforgue o ha comenzado a hablar
Casaravilla Julio Herrera una silaba del borde se ha comenzado a decir
y Supervielle y Felisberto plút au ciel
están hablando con el Tigre esta obra plazca al cielo obra incandescente que se escucha
en estos blancos días blancos amarga párrafo cáscara a párrafo retumbando
de Apocalípsis que nos rozan del amor amando una materia vertiginosa
devuelta a la antimateria
o de la voz que asee: un inmenso azul aplicado sobre el cuerpo de la tierra
lector, puede ser el odio lo que tú quieres que invoque
saben los padres subterráneos al comenzar esta obra?
que en estos negros días negros antes que te hubiera llamado
hay una voz que los reúne hipócrita lector, mi semejante, mi hermano
hay una voz que nos reúne ya había bebido tu sangre con temor y avidez con envidia y furia caníbal
y que la voz es la del Tigre pero dice
que sabe algo sabe todo el primero de Oriente morrueco que conduce el año
y que nos dice y que nos habla Isidoro a quien Ptolomeo adorna con nueve estrellas
con una voz que nos incluye en el bar Maldoror en la Rue Vivienne hermoso en la silla gongorina
que se escucha retumbando Isidoro
(si no se oye no se canta:
con aguja de navegar cultos nácares y
el canto es propio y es de todos)
una fragante ropería de soles y silencios polimorfos
dice paso a quien acaricia una nube roja el pulpo
el vampiro o una exhalación en la boca
y tiende la mano con la cual el parricida degüella a su hermana
es un hombre o una piedra o un árbol lo que comenzara el canto
quien acaricia una nube roja escribe con furia
• Publicado en Homenajes, Montevideo. Ed. Vintén, 1991
por oscurísimos quemaderos y andenes estupefactos
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ISIDORO HERMOSEADO EN LA SILLA DE LOS AUTOPARODISTAS SE ESCUCHA
hipócrita lector. mi semejante. mi hermano PROMETED EN LA CIUDAD
tú que re-escribes un inrncmo azul sobre el cuerpo de la tierra
ese asombro en pleamar es el proyecto
lo que sigue no es aún su comentario.
Horacio Salas

Con los dientes clavados sobre la madrugada


• Publicado en el libro Zarpa. Ed. Ultimo Reino /XYZ, Buenos Aires 1988. dio una vuelta por los costados del olvido
y trepó, trepó, trepó,
hasta desaparecer entre los osos encerrados
y las cúpulas indias donde duerme el vetusto elefante.
Los teléfonos permanecían callados
y la ciudad exhalaba su anhídrido carbónico en el aire.
Dios había olvidado por un rato los maremotos filipinos
las cuevas que -según dicen- perduran en el Artico
las ráfagas ardientes en la cara de un hombre asesinado
y los golpes de acero en los riñones de una muchacha estéril.

Alguien devoraba los últimos restos de una rata


y Ella andaba por la ciudad como explotando sueños
sin atreverse a devolver, a iluminar siquiera un fotograma
de antiguas pesadillas compartidas.
Desde las sombras cierta pelusa en los cantos de los libros
anunciaba la visita de los últimos vampiros en mi cuello.

En un precario archivo
un niño transformado en Simbad
se disponía al regreso
El sabe que es inútil
el cotidiano esfuerzo de estrellar su cabeza contra el suelo.

• Este texto se publicó en el libro Laurtréamont cien años. Homenaje a lsidore Ducasse, organizado por Aldo
Pellegrini y Vicente Zito-Lema, Galería de Arte Gradiva, Archibrazo, Buenos Aires, 1970
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VISION DE SAN PABLO A LA NOCHE y se abren en mí como luna gas calle árboles luna medrosos surtidores
colisión en el puente ciego durmiendo en la vidriera del horror
Poema Antropófago bajo Narcóticos me disparo como una tómbola
la cabeza se me hunde en la garganta

Roberto Piva llueve sobre mí la vida entera, ardo fluctúo me sofoco


en las tripas, mi amor, cargo tu grito como un tesoro hundido
quisiera derramar sobre ti mi epiciclo de ciempiés liberados ..
ansia furiosa de ventanas de ojos bocas abiertas, torbellinos de verguenza,
En la esquina de la calle San Luis una procesión de mil personas correrías de marihuana en picnics flotantes
enciende velas en mi cráneo avispas dando vuelta en tomo a mis ansias
hay místicos diciendo estupideces al corazón de las viudas niños abandonados desnudos en las esquinas
y un silencio de estrella partiendo en un vagón de lujo angélicos vagabundos gritando entre las tiendas y los templos
un fuego azul de gin y alfombra coloreando la noche, amantes entre la soledad y la sangre, entre las colisiones, el parto
chupándose como raíces
y el Estruendo
Maldoror en copas de marea alta
en la calle San Luis mi corazón mastica un trecho de mi vida
la ciudad de crecientes chimeneas, ángeles lustrabotas con su jerga
feroz en la plena alegría de las plazas, niñas desharrapadas
definitivamente fantásticas
hay una floresta de víboras verdes en los ojos de mi amigo
la luna no se apoya en nada *Publicado en Paranoias, 1963 (Traducción de Nestor Pertongher)
yo no me apoyo en nada

soy puente de granito sobre ruedas de garajes subalternos


teorías simples hierven mi mente enloquecida
hay bancos verdes aplicados al cuerpo de las plazas
hay una campana que no toca
hay ángeles de Rilke culeando en las letrinas
glorificado reino-vértigo
espectros vibrando espasmos

besos resonando en una bóveda de reflejos


canillas que tosen, locomotoras que aúllan, adolescentes roncos
enloquecidos en la primera infancia
los malandras juegan al yoyó en la puerta del Abismo
veo a Brama sentado en flor de loto
a Cristo robando la caja de los milagros
a Chet Baker gimiendo en la victrola

siento el choque de todos los cables saliendo por las puertas


partidas del cerebro
veo put~s putos patanes torres plomo chapas chopps
v1dneras hombres mujeres pederastas y niños que se cruzan
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six des Baptemes de cette Paroisse se trouve agé 32 ans et Pierre Lafargue, agé de 41 ans,
LAUTREAMONT J'acte suivant: commerr;:ants franr;:ais l'un et l'autre, demeurant
"Le seize novembre mil huit cent quarente- aMontévidéo, qu'ont signé avec le comparant et
sept: je soussigné, Curé Vicaire du Cordon et nous, apres lecture faite.
Coadjuteur du Vicaire Curé de cette Cathédrale, BAUDRY.-LAFARGE.-DUCASSE
Alvaro y Gervasio Guillot Muñoz Docteur José B. Lamas, y ai baptisé solennellement
Isidore Lucien qui est né le quatre avril de l'an Le Gérant du Consult Général de France.
dernier, fils légitime de Franr;:ois Ducasse et de M. DENOIX.
Célestine Jacquette Davezac, nés en France.
Grands-parents patemels, Louis Bemard et Marthe Acte de déces d'lsidore Ducasse
Damarc, matemels, Dominique et Marie Bedouret. COMTE DE LAUTRÉAMONT
Ont été parrains, Bemard Lucien Ducasse,
representé par Eugene Baudry et Eulalie Agregné, Du jeudi 24 novembre 1870, a 2 heures de
épouse Baudry, auquels j'ai fais connaitre leurs relevée acte de déces de Isidore Lucien Ducasse,
L'extrait de naissance d'lsidore Ducasse oeuvres du pseudonyme de comte de obligations. En foi de quoi je signe.- homme de lettres, agé de 24 ans né a Montévidéo
Lautréamont. SANTIAGO ESTRAZUELAS Y FALSON. (Amérique Meridionale), décédé ce matin a 8
11 existe en France, comme chacun sait, Léon Bloy essaya de réhabiliter l'oeuvre (Il y a une rubrique)" heures, en son domicile, rue du Faubourg-
sur roetMe de Lautréamont, plusieurs exposés d'lsidore Ducasse, qui demeurait toujours Sur la demande de la partie intéressée, Montmartre, Nº. 7, sans autres renseignements.
inspirés par des sentiments divers, et le caché et énigmatique sous son pseudonyme a
j'expédie le présent acte, conforme !'original L'acte a été dressé en présence de M. Jules
génie de ce poéte ainsi que la grande influence méridional. 11 se disait montévidéen, mais dont il est fait mentían ci-dessus, signé et Franr;:ois Dupuis, hOtelier, rue du Faubourg-
qu'il a exercée sur la littérature actuelle, n'ont son acte de naissance demeurait introuvable. a
scellé Montévidéo le dix-huit aóut mil neuf Montmartre, Nº. 7, et Antoine Milleret, garr;:on
plus besoin d'etre défendus. Rémy de Gourmont affirme que Lautréamont cent vingt-quatre. d'hotel, meme maison, témoins qui ont signé
Une ville sud-américaine de civilisation et est né en 1846, tandis que M. Philippe Soupault avec nous, Louis-Gustave Nast, adjoint au maire
de langue espagnole, Montévidéo, a contribué, le fait naltre quatre ans plus tard. Plusieurs Par autorisation, Mariano Howard, apres lecture faite, le déces constaté selon la loi,
plus que toute autre région du Nouveau écrivains qui ce sont occupés de Lautréamont, Vicaire
Monde, a l'enrichissiment de la poésie notamment Rubén Daría, croient que l'auteur
des Chants de Maldoror a voulu se faire
Signé: J.-F. DUPUIS, A. MILLERET,
fran9aise, au XIX siecle en donnant deux Cet acte de bapteme s'accorde L.-G. NAST.
poetes qui peuvent établir la liaison entre le passer pour montévidéen, par esprit de parfaitement avec le document que nous
bas-romantisme et le symbolisme: lsidore mystification et afin de compléter sa parure reproduisons ci apres, lequel nous a été La naissance et la mort de Lautréamont
Ducasse et Jules Laforgue. bizarre et légendaire. comuniqué par M. André Gilbert, en décembre ont été marquées par des événements
Au XX siecle, Montévidéo, ouvert au D'apres l'acte de bapteme qui se trouve 1924. semblables: le siege de Montévidéo et le
courant de la culture fran9aise, a donné la a dans les archives de la Cathédrale de ''L'an mil-huit-cent quarante-six, et le quatre siege de París, deux époques de sacrifica,
Métropole spirituelle de I'Amerique latine un Montévidéo, le poete est né en cette ville le avril al'heure de midi: Par devant nous, Gérant de misere et d'héroisme. Le poete naquit et
poete dont l'oeuvre est venu augmenter les 4 avril 1846 et a été baptisé le 16 novembre du Consulat de France aMontévidéo, a comparu mourut dans la quiétude automnale troublée
trésors de la poésie fran9aise: Jules 1847. 11 était fils de Fran9ois Ducasse, né a le Sieur Franr;:ois Ducasse, Chancelier délégue par des coups de canon. Dans une atrnosphere
Supervielle. Tarbes en 1810, chancelier a la Légation de ce Consulat, agé de 36 ans; lequel nous a d'incertidude, a l'ombre des paraboles
Tout a été dit sur le symbolisme et ses Fran98ise, et de Célestine Jacquette Davezac, déclaré la naissance d'un enfant qu'il nous a intermitentes tracées par les obus dans un
précurseurs; tout a été écrit sur la propagation née en 1822. présenté et que nous avons reconnu etre du sexe ciellarge et bleu taché de cuivre, Lautréamont,
de cette tendance -si l'on peut s'exprimer Nous dennons ici la traduction de l'extrait masculin, né a Montévidéo, aujourd'hui, a neuf sous une latitude australe de 35°, apprit a
ainsi- et sur les coteries, les chapelles et les de bapteme du poete: heures du matin, de lui déclarant et de Dame a
naviguer travers les états de sa subconcience
écoles poétiques issues des continuateurs Le Trés ilustre et Trés Révérend Monseigneur Célestine J acquette Davezac, son épouse, agée d'enfant reveur. Cette revaserie nourriciere
de Verlaine et de Mallarmé. Cependant, on Don José M. Semería, Eveque titulaire de Prusa 24 ans, et auquel enfant il a déclaré vouloir et variée devait engendrar plus tard les belles
oublie trap souvent en Amérique de parler et Curé de J'Eglise Métropolitaine de Montévidéo, donner les prénoms de Isidore Lucien. Les visions que nous donne sa prose rythmique
d'un devancier de la quatrieme génération Basilique Mineure de l'lmmaculée Conception déclarations et présentations nous ont été faites o us'exprime si bien le jeu de sa pensée mise
symboliste, poete dont l'influence sur la et des Saints Apótres Saint Philippe et Saint par luí en présence des Sieurs Eugene Baudry, a nu.
littérature du XX siecle est incontestable: Jaques,
lsidore Lucien Ducasse, qui a signé ses Certifie: qu'au folio trente-huit du Livre vingt- • Publicado en el libro Lautréamont & Laforgue Ed. de Autor. G & A Guillo! Muñoz. Montévidéo, 1925.

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que no fueron las habituales de éste, se
EL CONDE DE LAUTREAMONT satisfacen afirmando que la teoría taineana
escafandras y sin siquiera las sondas que,
' echadas un día, quizá no toquen verdadero
POETA INFERNAL, HA EXISTIDO sobre la relación del ámbito y la obra ha
caído en desuso.
fondo.
Entre tanto hay que ordenar los datos que
Pintoresca y exacta es la evocación medio se obtengan. Los Guillot-Muñoz gustan del
gaucha que hacen de cierta cercanía de indicio verosímil, de la comprobación, de la
Edmundo Montagne Montevideo durante el sitio de los resistas y reconstrucción verídica. Ni aún antes de
después del sitio. Ella, cierto es, no cuadra advertir rastros que hoy nos muestran hubieran
a la realidad permanente del lugar en que se ellos declarado lo que Gómez de la Serna, en
crió el Conde y que los Guillot- Muñoz no el prólogo de la edición castellana de los
ignoran. Este lugar fué completamente civil "Cantos", quién, ante el embrollo de los
y marino. El mar, costantemente el mar despistes, "prefiero -dice- la verdadera
rodeó la vida material del joven hambrient~ mistificación, sin aire erudito de Boletín de
No ha sido un espectro el autor de "Los durante medio siglo. Hoy no sólo se prueba e insaciado de infinito. Y el mar y sus Academia"
que es cierta, sino que el muerto tuvo real monstruos, el mar y sus tragedias, cuando Pero la era de las mistiftcaciones respecto
Cantos de Maldoror•; no ha sido un espectro
vida y crianza en Montevideo como lo declara no inspiran las páginas salientes de los al poeta infernal han llegado a su crepúsculo,
que después de dictar a un médium ese libro
en el primero de sus cantos. Esas revelaciones Cantos, entre ellas la antológica "Al viejo y aún muere la de las agudas y bellas
de horrores, majaderías y genialidades, se
se nos hacen en un libro escrito en francés, océano", aparecen evocados momento por conjeturas, con las mismas de Gómez de la
volvió a las sombras y calló para siempre.
momento. Serna, que pintarían radiante, la fantástica
No: ha sido un hombre. "lautréamont & Laforgue", y publicado
recientemente en Montevideo. En ese libro, Sin duda, costumbres brutales y a veces puesta legendaria.
Treinta años ha Rubén Darío, clasificando
sus autores, los hermanos Guillot-Muñoz, crueles debieron impresionar al niño idealista Hoy sabemos que el conde de Lautréamont
al conde de lautréamont entre sus •raros•,
con documentos, ilustración y ciertos recursos si se alejó del hogar. El hombre haría, luego, fué de carne y hueso, respiró, se movió y se
comenzaba diciendo: "su nombre verdadero
dignos de buenos críticos estudian la obra de contrastar la visión de seres casi angélicos, hizo hombre en Montevideo, hasta pocos
se ignora•. Y después de explicar los temibles
los dos poetas franceses nacidos en el Plata. como los genios de la tierra y del mar, años antes de publicar su libro espantable;
·cantos•, agregaba: "de la vida de su autor
Los Guillot-Muñoz nos transcriben la partida cernidos en regiones etéreas, "alimentados su casa vetusta existe aún, a la espera,
nada se sabe".
de nacimiento del conde, hallada en el de las más puras esencias de la luz", con acaso, de que se reconozca antes que la
Hoy se conoce el nombre de Lautréamont,
Consulado General de Francia, y nos ofrecen esos otros llamados humanos •que se proyectada Rambla Sud arrase con ella; los
que, a pesar de eso será siempre el conde de
un facsímil de su fé de bautismo efectuada en degüellan entre sí en los campos de batalla libros, clásicos, románticos, aquellos que
Lautréamont y no Isidoro Luciano Ducasse;
la Iglesia Matriz. y se alimentan de seres llenos de vida como fueron su leche literaria, podrían nombrarse.
y se sabe de su vida lo suficiente para
No fué, la del lugar de su venida al mundo, ellos y colocados algunos grados más abajo Recomencemos. El conde de lautréamont
emprender el completo esclarecimiento.
una de sus mistificaciones, como se creyó. en la escala de las existencias•. fué hijo único del legítimo matritrJooio Fransisco
De nada valía el haberse publicado hace
Isidoro Luciano Ducasse (el conde de De este último delito que pertenece a la Ducasse-Celestina Davezac. El señor
poco ("Révolution Surrealista•, número del
Lautréamont), nació incuestionablemente, en humanidad y que la humanidad purga Ducasse desempeño muchos años el cargo
15 de enero de 1925), el acta mortuoria del
Montevideo, el cuatro de abril de 1846, y fatalmente de vario modo, tuvo sin duda el de canciller de la legación francesa en
inhallable. Se seguía dudando. Referíase el
recibió el agua de la sagrada pila un año y Conde la sensación directa en su misma Montevideo. Fué hombre de singular cultura.
acta al "hombre de letras de veinticuatro
medio después. patria de orígen, carnívora entonces más A estar a lo que afirman los Guillot-Muñoz
años de edad, nacido en Montevideo (América
Dado el misterio que rodeó la vida del que lo es hoy. durante una como laguna en esa existencia,
meridional) y muerto en un alojamiento de
conde de Lautréamont y la intriga que ese Pero los aspectos morales del libro realizó viajes a lo Marco Polo por el corazón
París, calle del Faubourg-Montmartre, núm.
misterio creaba y sigue creando en sus corresponderían (si es que a pesar del de América del Sur, y un fracaso en cierto
7". ¿No estaba hecho de escurrimiento y
comentadores, las comprobaciones últimas "desuso" sigue rigiendo la teoría de Taine), negocio de maderas quebrantó seriamente
despistes este conde? ¿No era todo él rodeos
son de primera importancia. Pero tras ellas a un ambiente también moral, acaso familiar, su fortuna. Quizo dedicarse a la enseñanza,
por oscuras y tortuosas callejas, igual que un
no rastrean mayormente los Guillot-Muñoz. Y necesariamente muy íntimo, subjetivo. Y y de vuelta, en Montevideo, explicó filosofía
criminal fugitivo, con lo que hacía más culpable
si rastrean, no logran hacer muchas luces. En reconocemos, y reconocerán los autores de comptiana en una academia de su fundación
ese su libro, dejado de prisa, lejos de París,
cambio entregándose a evocar costumbres y "Lautréamont & Laforgue" que para un buceo que duró poco. Murió en la indigencia.
como el cuerpo de su delito?.
lugares del tiempo en que vivió el Conde, y en estas aguas nos hallamos por ahora sin ¿En la indigencia? No, señores esto
Esta forma de desaparecer se ignoró
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sería muy bello siguiendo el gusto años 1869-1874. Por esta última fecha se (el Conde) o por lo menos antes de mis cultura literaria del Conde de Lautréamont
melodramático. Y ganas nos dan por este instaló en Las Pirámides y entre ambas paseos referidos. Respecto de ella no se algunos de los cuales cita en su carta al
dato y otros, de retirarles a los Guillot-Muñoz debió realizar su viaje o sus viajes. Quizá nada. No la conocí. No existía en mis tiempos. editor (de la Serna, Prólogo a los Cantos)
el título de verídicos que nos hemos haya ido a Francia a saber del hijo. En cambio conocí a Isidoro Luciano Ducasse. terminan nuestras revelaciones sobre el
apresurado a concederles. Y es que en este Respecto a viajes americanistas (viajes Era un muchacho -en esas épocas eramos montevideano. El Conde en sus Cantos se
punto de la indigencia creemos más al Señor de estudios precolombinos atribuidos por los muchachos hasta los veinte- pero sumamente llama a sí mismo el montevideano.
Prudencia Montagne que a los Guillot-Muñoz. Guillot-Muñoz), me extraña muchísimo que travieso, barullero e insoportable." ¿Y a qué se debe que estos Cantos en
El señor Prudencia Montagne (San José nunca me hubiera hablado de ellos y de los "Nunca oí hablar a nadie de las obras prosa, puestos con razón en el index de la
República del Uruguay) es tío del que redacm: escritos que dicen escribió sobre esta materia, literarias de Isidoro. Si él las publicó entre prudencia humana cobren hoy una boga que
esta crónica, por él promovida al enviarnos sabiendo que yo me interesaba tanto en 1868 y 1879 tendría yo de diez a doce años. nunca han tenido?
anotado en sus márgenes el libro de lo; ella.• Entonces, ni cuando fuí hombre, repito, oí No se debe a su concepción de conjunto,
Guillot. hablar de esos "Cantos·. Lo único que me que, aunque maldita, es genial; ni acaso al
(Nuestro tío Prudencia es un precursor
·~urió (Francisco Ducasse) en 1887, en del actual incaísmo. Lo prueban sus yaravíes, dijo una vez Francisco Ducasse después del mismo impulso de su estilo, que a veces
la mas extremada indigencia", afirman los el pedestal de la estatua de Artiqas en San año 1875, fué que Isidoro había muerto en el cobra extraordinario vigor; se debe a que sus
Guillot. Y a esta afirmación, anota mi señor José, estilo americano autóct;no... y los 70. Yo creí siempre que hubiera sido en la expresiones parciales y el caudal ilustrativo
tío: Esto es completamente falso. Se alojaba nombres de sus hijos Atahualpa, Liropeya, guerra." utilizado en ellos (todas las novedades de la
en el Hotel de las Piramides, y dos días antes Gualcanda ... ) El cuestionario llenado por Prudencia ciencias y toda la modernidad) corren parejas,
de morir me hallaba yo con él tomando mate "Cuando murió Ducasse tenía yo treinta Montagne concluye diciendo que a pesar de medio siglo después de esparcidos, con
en su habitación. Ante esta marginalia envia- años. Hasta entónces iba yo al hotel una o su trato contínuo con Francisco Ducasse, algunos· ísmos" de las últimas generaciones
mos un cuestionario a nuestro tío. Ello llenó dos veces por semana a eso de las cuatro de ignoró "las fatigas de sus viajes y las crísis literarias. Ya se sabe que cada nueva
y aquí está lo que puso: Ducasse nunca la tarde, a tomar mate con él, cebado por mí. periódicas de paludismo• que le atribuyen los generación lanza sus "ismos• y forma escuela,
estuvo necesitado ni menos en la indigencia Eramos dos grandes materos. Murió dos Guillot-Muñoz. con lo que se habilita para proclamar que ha
¿Puede llamarse indigente a quien muere en años después de mi última visita. El dueño Esta declaración y las anteriores sobre el cogido el mundo en la mano.
un hotel de primer orden y goza hasta el del Hotel M. Haurie, me lo hizo saber y le silencio del padre respecto a la literatura del El "sobrerrealismo· nombra al conde de
último momento de su servicio?. mandé una corona de flores que fué la única hijo, son de atenderse y cotejarse con otras Lautréamont su jefe o cosa así. El cubismo
"Vestía siempre de traje negro de levita y que tuvo el finado". sobre los mismos puntos hechas por los también lo da como uno de sus precursores
galera de felpa. Estaba jubilado como canciller "Mi actuación firme con Ducasse fué de autores de "Lautréamont & Laforgue". y gran maestro, debido quizás a lo que
del consulado francés, y creo que tenía 1876 a 1888 época en que murió. Durante Pero está de Dios que ante el tribunal del Lautréamont reconoció en el cubo, al final de
dinero en el banco de Londres". ese tiempo sostuve con él una amistad franca proceso Lautréamont habrán de comparecer esta oración que tiene un mérito mucho más
"Siendo yo niño Ducasse vivía en la calle y constante. De tiempo en tiempo lo llevaba otros seres tan ajenos a él como nuestro serio que ese, y es el de definir el propio
Camacuá frente a la de Brecha, en casa que a pasear al Buceo. En uno de esos paseos le señor tío. Uno de esos otros seres es nuestra carácter del autor de los "Cantos": "Si tienes
existe aún, antiquísima. Recuerdo los paseos saqué la fotografía que le recorto. señora madre. una inclinación señalada por el caramelo (
con mi padre hasta la plaza Artola. Entrábamos Casi diluído el rostro en esa fotografía, -¿No decías tú que en el taller de papá ¡admiráble farsa de la Naturaleza!); nadie lo
en la cervecería Thiebaut. Ese paseo lo aparece el anciano descubriéndose su chistera fueron depositados los libros de M. Ducasse? concebirá como un crimen; pero aquellos
realizabamos todos los domingos después en la diestra, viva la expresión casi picaresca. Nuestra madre nos repite que sí y nos cuya inteligencia, más enérgica y capaz de
que M. Ducasse compartía nuestro almuerzo El ademán es naturalmente gentil. Parece refiere el caso: Ducasse le pidió ese servicio más grandes cosas, prefieren la pimienta y el
en casa. No iba con nosotros Isidoro el que dijera -no crean Uds., sé que por esta a tu padre. Era el 70, me parece, Ducasse arsénico, tienen buenas razones para obrar
Conde. Tal vez estaría en un colegio o no lo fotografía, y debido a mi hijo pasaré a la tenía que irse de viaje. Los libros fueron de ese modo, sin sentir la menor intención de
saca;ía su padre temiendo las diabluras que posteridad. Pero no crean, Sres., que tenga puestos en una chapeliere: un baúl-mundo. imponer su pacífica dominación a los que
podna hacer por las calles. También podría yo nada que ver con el hórrido libro que Y no estaba de más te lo aseguro, porque era tiemblan de miedo ante una musaraña o ante
haberlo mandado a Francia, a estudiar." cometió. Es una de las mil travesuras de las cosa tremenda los libros que había. Yo me la expresión parlante de las superficies de un
(Estos paseos duraron hasta 1867, fecha suyas. Yo seguiré siendo la amable persona los fuí leyendo unos tras otro después que cubo."
en que se da al Conde ya en París.) que en vida fuí tal como aquí me ven-. metía a los chicos en cama. Moliere, Racine Pero se querrá saber qué son al fin esos
·A causa de mi pupilaje en el Colegio Ducasse fué casado pero parece que su Chateaubriand, Corneille, Rousseau ... "Cantos". Y en verdad que ya es tiempo de
Inglés no supe nada de M. Ducasse entre los mujer murió al poco tiempo de nacer Isidoro Con esta referencia a los libros de la primera que lo digamos, o, lo que será mejor, que
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hagamos que lo digan quienes lo hicieron la comprende, no le basta eso para ahorrarse hállase unido por lasos equívocos a la realidad imagen límpida y opulenta, de gran belleza,
admirablemente. esa palabra falsa, ya que Lautréamont es el deformada.· os detiene, paraliza vuestros ímpetus, como
Habla Daría: único hombre que ha sobrepasado la locura. •... Entre la mezcla de honestidad y bajeza, el puño de un dios una cuadriga desbocada.
"León Bloy fué el verdadero descubridor Todos nosotros no estamos locos, pero de escrúpulo y descuido, se adivina en Los críticos que maldicen los "Cantos•
del conde de Lautréamont. El furioso San podemos estarlo. El, con ese libro, se substrajo Lautréamont cierto gusto por la quisieran aniquilarlos, borrarlos en lo eterno
Juan de Dios hizo ver como llenas de luz las a esa posibilidad, la rebasó. • experimentación científica. • a toda posibilidad siquiera de comento.
llagas del alma del Job blasfemo." ... No se "Para dulcificar su superficie, pero a •... Esa capacidad para asir el principio No. Si algo sabemos de lo intenso y
trata de una "obra literaria", sino del grito, del contrapágina de ella, señala Gourmont que del mal, esa manera de sugerir que la carne desconcertante del vivir, protegemos ese
aullido de un ser sublime martirizado por puede ser un "ironista superior" y señala una y la naturaleza humana son abominables, libro, maravilla de espantoso fruto, de un
Satanás. cualesquiera de esas ironías, cuando todo algunos giros de su espíritu refinado y feroz, fruto que nos brinda, al morderlo, el jugo
• ... Con quien Lautréamont tiene puntos se ve que está escrito entre la ironía y la hacen pensar en el herético del gnosticismo. • último de la tragedia, sustentador de las
de contacto es con Edgar Poe. Ambos tuvíeron verdad, todo monstruosa y supremamente
¡Ah, pero cuán difícil es dar idea de los raíces mismas del ser.
la visión de lo extranatural, ambos fueron consciente. • ·cantos"! Los que los alaban dijéranse que querrían
perseguidos por los fantasmas • ... Tiene una cosa sagrada, ímproba de
Trátase de un mundo creado con lo negro mostrarnoslos como ejemplo de placentera
enemigos ... ambos experimentaron la rebelión sensata, de revolución por el insulto,
de la existencia y el hurgueo que allí obstina amenidad. No; no son los "Cantos de Maldoror"
atracción de las matemáticas que son con la que hace parecer a Lautréamont el segundo
el ángel que había en Lautréamont. ¡Un un collar de baratijas estéticas para la
teología y la poesía, los tres lados por donde redentor que aun está en los infiernos.·
furioso, incesante revolver la pulpa de la disertación ociosa y presumida. No son
puede ascenderse a lo infinito. Mas Poe fue Habla Paul Dermée (y lo hace refiriéndose
tiniebla hedionda hecha de monstruos sensualidad, verbal aunque tal parezcan ,
celeste, y Lautréamont infernal. también al segundo y póstumo libro de
entrelazados! Los monstruos se sueltan, nos son alma en su fibra originaria.
•... Los clamores del teófobo ponen espanto Lautréamont):
afrontan, nos acometen. A veces son héroes Nietzsche, quienes sean, pudieran razonar
en quien los escucha. Si yo llevase mi musa • Es necesario mostrar la unidad profunda
de crímenes sin ejemplo; otras, verdugos de el problema del mal. Lautréamont lo vivió; fué
cerca del lugar donde el loco está enjaulado de la obra de Lautréamont, cuyos dos libros
suplicios que llamarlos dantescos es dar la emoción palpitante, sangrienta de ese
vociferando al viento, le taparía los oídos." son dos asuntos opuestos, no dudarlo, "e!
flaco indicio de ellos . Esas pesadillas, esas problema.
problema del Mal". En los "Cantos de Maldoror"
visiones, esos delirios se hacen lúcidos y Por eso ... ¿creyó o no creyó en la
Habla Ramón Gómez de la Serna: lo ilumina ese léxico sorprendente que, según
vívidos hasta enceguecernos y aterramos. Y ·expiación providencial"? ¿Descuidó o no
• Estos cantos están cantados el decía, "se nutría de las pesadillas
estallan de la boca del ángel las blasfemias. descuidó las "contingencias de las quimeras
desgarradoramente bajo el apremio y la espantosas que atormentan mis insomnios".
Son blasfemias cuyo grotesco sobrepasa a maléficas que se ciernen sobre los rnalditos"?
amenaza de la muerte. Tienen una risa que En las "Poesías" flagela a todos los falsos
toda suposición. Y ábrense a nuestros pies Inaudito modo de suicidarse el de
quiere borrar la fatalidad. Indagando mucho ídolos de sentido del mal, tan dignos de odio
los círculos vertiginosos del loco razonante, Lautréamont, si admitía el rebote en lo
en ellos se podría encontrar el bacilo terrible. como las divinidades hipócritas del partido
o se opone a nuestra marcha el vacío, por espiritual, más certero que el de la pelota
Es probablemente Lautréamont el talento del bien. Lautréamont no fué nunca, sin
trechos, condenándonos a un estertor vasca en el frontón!
que en vez de apocarse encuentra en la embargo, un moralista de discurso académico.
interminable, más torturante cuento que la En los cantos finales se jacta de su poder
combustión precipitada y voraz de su vida la Es el azote terrible de un dios apasionado de
angustia es moral y parece la del hipnotizante.
exaltación generosa de las crueldades perfección."
remordimiento. ¡Pobre basilisco!
humanas, de las más privadas angustias, del Habla Alberto Lasplaces:
Son esos cantos la obra de un tremendo Porque Lautréamont, creador de seres
pavoroso instinto de extrangulación con que "No se sabe si los "Cantos de Maldoror"
vengador, furibundo y frío. Vengador, ¿de desmesurados o deformes que llegarán a
nos contagia la muerte que nos extrangula. es la obra de un cerebro extraviado y doloroso
qué ofensa, de qué nefando ultraje, inferido ser mitológicos, es el fabuloso basilisco.
" ... Debemos ser rudos y cabales, gracias o la de un espíritu aristocrático, ahito de las
por nosotros, sus hermanos? ¡Oh Dios de ¡Pobre basilisco, cantando a la sordina su
a estas exaltaciones en que se pierde el vulgaridades corrientes, que se venga de un
misericordia! potente arrullo con que "idiotizarnos", fijo su
miedo." modo atroz, o la de un genio satírico lleno de
Cuando vais a arrojar el libro contra el solo ojo en nosotros, a fin de que la mirada
• ... Este libro es impar y único.' amargura que alza su brazo sobre la
muro, a colmo de asco e irritación; cuando acerada y cariciosa que destila veneno, nos
• ... Cada obra de arte debe batir un récord humanidad y deja caer sobre ella toda clase
vais a arrojarlo para rechazar el sarcasmo, la clave hasta el alma su estilete inyectador!
y tener la plenitud de dominio que ésta tiene. • de inmundicias. •
idiotez, el absurdo, tanto más "hirientes y El espejo de su conciencia devolvióle,
• ... El mismo Gourmont no la comprendió Hablan Alvaro y Gervasio Guillot-Mouñoz:
abominables" cuanto que se ven que están hundió en él mismo; la mirada que da la
porque cree en la locura, y aunque se ve que "El más allá de la conciencia de Maldoror
hechos adrede para vuestra repulsión, una muerte.
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Darío, católico visionario como despierta y sintiéndose momentáneamente feroz como
desde el fondo de su gran paganismo, está
lo que lee, encuentre sin desorientarse su LA RETORICA DEL MAL DECIR
camino abrupto y salvaje, a través de los
en su linea al creerlo, con la tradición de la
pantanos desolados de estas páginas
Santa Madre Iglesia, un poseso.
sombrías y llenas de veneno; porque de no
"No aconsejaré yo a la juventud -dice-
que se abreve en esas negras aguas, por
emplear en su lectura una lógica rigurosa y Elías Uriarte
una tensión de espíritu igual por lo menos de
más que en ellas se refleje la maravilla de las
su desconfianza, las emanaciones mortíferas
constelaciones. •
Y murmura eso muy por lo bajo, temeroso de este libro empaparán su alma como el
agua empapa el azúcar. No es conveniente
de ser oído por Lautréamont.
Y es que oMda que el mismo Lautréamont, que todo el mundo lea las páginas que van a
conocedor del maleficio de sus Cantos, no continuación; sólo algunos saborearán este
exacerbado aún en la carroña hasta anularse fruto amargo sin peligro. Por cosecuencia,
para el bien, graba en la entrada de su libro alma tímida, antes de internarte más en
semejantes páramos inexplorados, dirije tus Ahora bien: ¿qué existe de temible en defme como fmito o limitado, esto es, el
esta advertencia: ~iert~s clases de lenguaje que causa tanta arte como un exceso o desmesura en
"Quiera el cielo que el lector, envalentonado talones hacia atrás y no hacia adelante.
mqUietud? ¿Qué ha motivado que durante relación al mundodellogos o el concepto,
más de medio siglo los Cantos de Maldoror cuya petrificación resquebraja.
~~ ~~oscriptos de la lectura por una misma
mstr;u~ro~ !iter~ria que ayer los marginalizó
por dr~bohcos o deshechos literarios y hoy La metáfora se presenta allí liberando al
los recrbe en escuelas y universidades en intelecto de lo que Nietszche llama su
carácter de "precursores de la modernidad?" "indigencia". Este intelecto liberado, no servil,
¿Qué es aquello de un lenguaje "poético" o
• Publicado en la revista El Hogar. Bs.As., 20/NovJ
que ??splaza ~!límite de la abstracción, que
no •. q~e escapa a la ley de una realidad y su se.ntrrra especral placer por el propio placer y
1925. pollera, a sus múltiples jurisprudencias? De
el JUego, ausente de toda gravedad, de toda
?tro modo: ¿Qué es aquello que resulta expresión ci.rcunspecta o terminante, podría
rntolerable (como lo afirma Lautréamont) para ser caracterrzado por una serie de infinitivos:
"una potencia superior"? Creo conveniente ~acer, deshacer, componer, descomponer,
dejar en suspenso esta interrogación. Juntar, separar, impulsar, detener, girar,
Daré paso brevemente ahora a un texto trasladar, burlar, realizar construcciones de
publicado cuatro años después de los Cantos, ~nteligencia inauditas guiado por una
en 1873, por Federico Nietszche {"Sobre la rmplacable y permanente irreverencia
verdad y la mentira consideradas en un creadora. Y lo que es más importante: no se
sentido extra-moral") {1). En la segunda parte deja guiar por conceptos sino por intuiciones.
de este ensayo {que resumo groseramente) En una palabra, esto, que se denomina
Nietszche afirma: que se "titula" "verdad" o "realidad" no serí~
más que una "transacción entre los hombres•
-que existe un instinto formador de y la, poesía, ese instinto productor d~
metáforas, en cierto modo fundamental; metaforas, la encargada precisamente de
-que el mito y el arte dan cuenta de él·' señalar.su caráct?r contingente, puesto que
-que este instinto metafórico establece el propro lenguaJe mantiene una relación
junto al "mundo" o "realidad" una metafó~ con el mundo y la poesía representa
pluralidad de "mundos" paralelos, de la posrbrhdad de su infinitud. es en este
"realidades" paralelas; senti~o que leemos la otra referencia que
-que, y esto quiero subrayarlo, este instinto Lautreamont hace de la metáfora al final del
transforma en infinito aquello que se mismo Canto:
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de la fealdad estableciendo una diferencia
"( ... )esta figura de retórica (la metáfora) "~n suspiro que me congeló los huesos e la legalidad de lo "lúdico" y sus jurisprudencias·
que no le fue perdonada:
presta mucha más utilidad a las a-;piraciones hizo tambalear la roca sobre la cual el texto ~s aquel lugar donde acaban toda~
humanas hacia el infinito de lo que "Mi padre y mi madre( ... ) después de un descansaban las plantas de mis pies (a las legalidades, pasadas presentes y fut
normalmente ni siquiera intentan figurarse año de espera vieron que el cielo atendió menos que fuese yo mismo el que me El episod·lO Cl·ta do anteriormente co uras.1
aquellos que están llenos de prejuicios o sus ruegos: dos gemelos, mi hermano y tambaleaba a causa de la brutal penetración del ~ombre-pelícano leng~ajemod:
(el
de falsas ideas, que al final de cuentas son yo vieron la luz. Razón de más para d~ la~ ondas sonoras que transportaban a Lautreamont lleva forzosamente al 9 . ,
oste tab· UIOn, a
una misma cosa." amarse. Pero no fué así. Como yo era el miS 01~os semejante grito de desesperación) ~ tque entre dos espacios simétricos)
más hermoso de los dos, el más inteligente, se oyo hasta en las entrañas de la tierra: como l~s propias metamorfosis deÍ
mi hermano me tomó odio y no se cuidó los peces se sumergieron bajo las olas con P!ot~gon~sta, se . podría caracterizar en
Para Nietszche, como para Lautréamont, de ocultar sus sentimientos ( ... ) su furor un estruendo de alud. El anfibio no se termmos de un~ Cierta retórica biológica: la
como para Proust, el escritor debe seguir la no conoció límites y me desplazó en el atrevió a acercarse demasiado a la costa cruza de. espectes diferentes, los infinitos
dirección de su instinto: he aquí su soledad, corazón de nuestros padres mediante las pero cuando estuvo seguro de que su vo~ a~opla~tentos que el texto permite (o más
pero también su fuerza. Y el instinto privilegia calumnias más inverosímiles. He vivido ll~ga?a distintamente hasta mis tímpanos, bten_ ~XIJ:), la r~u.nión sobre la página de
la metáfora: en Maree! Proust, puesto que durante quince años en un calabozo con dismrnuyó el movimiento de sus miembros espec~es tnverostmtles. Lautréamont es aquel
como lo afirma en el "Tiempo recobrado", larvas y agua fangosa por único alimento." palmeados de modo de poder sostener su que espolvorea el estigma con el polen ajeno
permite "engarzar en el anillo de un bello busto cubierto de algas por encima del a~~~ que procede a una hibridación imagi~
estilo" una sensación y un recuerdo, obtener Luego, el hombre-ánade escoge como bramido de la olas. Le vi inclinar su utilizando el método de la "fecund . , _
.f. · l" , aCIOII
por un procedimiento de alquimia imaginaria morada el mar, precisamente el lugar donde frente, como para invocar mediante una a rt 1 tcta alh do~de se establecen las leyes
un trozo de tiempo "en estado puro", o en "lo semejante en conformación convive con órden solemne, la jauría errante de los de descendencia de lo imaginario.
otras palabras, cifrar esa multitud, legión de lo semejante en conformación" recuerdos. No me atreví a interrumpirlo,
"miroitement", de pestañeos de tiempo He aquí como Lautréamont describe la en esta tarea, santamente arqueológica: A este r.especto creo que Gastón Bachelard
retenidos en los misteriosos cofres de la hundido en su pasado se asemejaba a un ha escnto páginas decisivas:
majestuosa aparición:
percepción: en Lautréamont esa voluntad de escollo."
"Es necesario, pues, un verdadero coraje
"infinito", que, como lo afirma, sobrepasa
para fundar al'1te la poesía métrica un~
"Un día de verano, al atardecer, cuando el
"los límites acordados por el buen sentido" a sol parecía descender por el horizonte, vi Aq~í ~utréamont más bien que narrar poesía proyectiva, como ha sido necesario
la imaginación, convoca a la metáfora. Ambos nadando en el mar, con anchas patas de una htst~na o describir una escena, revela
(como casi toda la literatura dicha "moderna") un golpe de genio para descubrir más allá
ánade en lugar de piernas y de brazos, ~as ~rop.tas leyes de constitución de lo
procuran eludir una visión "cinematográfica" de una geometría métrica, la geometría
portador de una aleta dorsal, tmagtna~to, de cómo el lenguaje de la poesía proyectiva, que es indudablemente la
(Proust) de la realidad. El escritor no opera proporcionalmente tan larga y afilada como se apropta (acudámos a !a metáfora biológica) ~eometría esencial, la geometría primitiva
con la realidad, opera con las leyes de la de los delfines, a un ser humano de de su marca distintiva, aquella precisamente
contrucción de las múltiples e infinitas el p<i!-alelo es total. El teorema fundamental
músculos vigorosos, al que numerosos que ~e per~ite sortear el ojo de Medusa de la
realidades, ese principio generador, esa suerte de ~a geometría proyectiva es el siguiente:
bancos de peces (en ese cortejo ví, entre ?onflguractón petrificante, violenta, es decir,
de dínamo que habita en el centro de la cuales son aquellos elementos de una
otros habitantes de las aguas, al torpedo, 1 r:'pues~a. El lenguaje narra no una historia form , ·
~ a geomeU.1ca que pueden ser
"figura• en el centro de los universos posibles, al anarnak groenlandés, y la horrible stno su mfracción, alegoriza su figura, su ley,
un fulgor, un destello, como la supervivencia Impunemente tr<illsformados en una
escarpena) seguían con las demostraciones se representa en un acto inapresable . cómo
de una impensable condición de vida en el ' d' '6 ' proyección, permitiendo no obstante
ostensibles de la mayor admiración. A Pues, ~o namos exigirle un sentido para uso subsistir una coherencia geométrica? A
centro silencioso del espacio. veces se sumergía, y su cuerpo viscoso de carttllas escolares, si se trata precisamente
Mencionaré aquí una de las direciones su vez, el teorema fundamental de la
del texto en este sentido. Lo que designaría
reaparecía casi inmediatamente, a ?
de 1 contrario, de distraer, de desviar un poesía proyectiva es el siguiente: cuáles
doscientos metros de distancia. Las sentido, de tenderle una emboscada, 0 como
como imagen metamórfica. Por ejemplo la son los elementos de una forma poética
marsopas, que ha mi entender no han su~le suceder en el "western·' de arrojar un
penúltima estrofa del Canto IV, la estrofa del que pueden ser impunemente
robado su reputación de buenas nadadoras, gwJarro ~or un lado y pasar agazapado por el
hombre-ánade, quien, al igual que la transformados por una metáfora
?tr?? permitiendo, no obstante, subsistir un~
apenas podían seguir de lejos a ese anfibio Nt la. lega!idad del sentido y sus
escolopendra en razón de su "belleza de nueva especie." Junsp.ru~enctas, n1 la legalidad de la forma y coherencia poética? Dicho de otra forma·
fantástica" se atrajo la "envidiosa irritación"
Y más adelante: ~~s _J~nsprudencias, ni la legalidad del cuáles serán los límites de la casualidad
de sus semejantes al infringir la poderosa ley
stgnlftcante" Y sus jurisprudencia; ni siquiera formal?"
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Repárese además que la propia palabra un nombre para él? ¿Cuál?
metamorfosis es ella misma una metamorfosis Lautréamont salpica, arroja al cuerpo de
LAUTREAMONT
de la palabra metáfora, como si una suerte su "semejante" un signo prohibido. Como si POTENCIAL REVOLUCIONARIO
de inquietud fonética súbitamente se hubiera todo aquello que la "especie" había separado
a¡x>derado del término, una suerte de ansiedad tan cuidadosamente de sí y de su imagen
de cambio. Y no hablo en sentido etimológico, mayor que edificó en lo alto, bruscamente la
sino que simplemente compruebo una cruza invadiera: sus pies son raíces y componen Fernando Loustaunau
de signos, los efectos de un entrelazamiento. "una suerte de vegetación vivaz llena de
Metamorfosis como una precipitación en lo innobles parásitos·, en la axila izquierda una
imaginario, como un salto en el vacío de lo familia de sapos, en la derecha un camaleón,
imaginario. En un primer momento en la nuca ·un enorme hongo de pedúnculos
Lautréamont presenta la "figura· analizada, umbelíferas• creciendo como en un
compara, por ejemplo, su actitud vigilante estercolero, una víbora en lugar de pene,
(observando el doble supliciado por su madre leños en su lugar de brazos, un par de Prétendriez vous -done que, paree que j'aurais insulté, comme del poeta) se va nutriendo de ese "autre
y por su mujer) con el gesto de un pájaro, el medusa en lugar de nalgas, y en lugar de la en me jouant, l'homme, le créateur et moi-méme, dans mes monde", inyectando de autonomía onírica
explicables hiperboles, ma mission filt complete? (l).
"acantoporus serraticordis", es decir el columna vertebral, una espalda. todas las actividades esenciales. Lautréamont
protagonista •como• o "semejante a• el animal; Ahora bien, si observamos de cerca esta llega a establecer un algo diferente, superior
sin embargo en una instancia posterior, se construcción innombrable observamos de Lautréamont nos invita a concebir eso a su juego de apuestas. El poeta jamás
traslada al interior de la "figura", se proyecta, inmediato algo que la particulariza: la invasión, que llamamos "realidad" de otro modo. En tal procuró la palinodia del cero, como se ha
se metamorfosea. La metamorfosis opera el suplicio, no se establece arbitrariamente, sentido, hay revolución en Lautréamont, y sugerido; sus "marchas atrás", hasta sus
entonces como una violencia ejercida en el ocurre por analogía, por asalto analógico: constatando lo demagógico, que también tergiversaciones, no dejan de conducir a un
interior de la metáfora. Es, si se quiere la todos aquellos seres u objetos que ocupan el incluye al poeta. mismo "algo•. La forma en que el sueño
violencia del signo poético, su límite. lugar de los órganos que han sido convocados No hay revolución sin conocimiento, sin expresa las categorías de la oposición y de la
Esta ruptura del espejo que marca la en razón de su semejanza, como si la imagen "conciencia revolucionaria", Lautréamont lo contradicción es particularmente
Lanmda (f:} del origen, la inicial del libro, esa por efecto de una fuerte inducción negativa, sabe, y se vale de su obra para cumplir con sorprendente: no las expresa, parece ignorar
destrucción de la imagen semejante que perdiera de pronto su distancia y se estrellase la etapa de "trabajo teórico". El poeta confronta el no. Freud, "Ensayo de Psicoanálisis
abraza los tres niveles de análisis que en el compacto multiforme. el problema de la literatura con la noción aplicado". Dice lsidore Ducasse en "Poésies":
determinásemos al principio, encuentra su Innominado, por lo demás inclasificable, "modernidad", haciendo vigentes, "vitales",
culminación en la cuarta estrófa del Canto porque, en qué categorías incluir eso que "no postulados clásicos y con telarañas. Su obra "Un pion pourrait se faire un bagage littéraire
IV, en aquello que podría ser designado con es todavía una planta• y "que ha dejado de es "poesía" en lo más puro del sentido, así en disant le contraire de ce que disent les
una breve perífrasis, construcción del ser carne?" Eso sólo puede ser señalado, "como crítica de la poesía", dando de este poétes de ce siécle. 11 remplacerait leurs
innominado. Porque, ¿cómo denominar a sólo puede ser objeto de un demostrativo: affirmations par des négations, réciproquement
modo la posibilidad de una "poli-interpretación",
esa masa multiforme, heterogénea, que "Ahí, eso·. S'il est ridicule d'attaquer les premiers
haciendo libre a la idea, liberando. príncipes, il est plus ridicule de les défendre
participa a la vez de los tres reinos del Sistema Existe pues, una cierta clase de lenguaje Lautréamont transita luego por la aún contre ces memes attaques. Je ne les
Natural? ¿Que signo otorgar a ese ("poético• o no) que se sustrae activamente descifrable comisa del subconsciente, del défendrai pas·. (2)
acoplamiento sintético de los propios signos? a la servidumbre de los signos y se devuelve inconsciente, incorporando las vibraciones
¿Cómo categorizar a un cuerpo animal, a la a la clandestinidad de los centros de poder y que va recogiendo, a una posición militante, Las preocupaciones metafísicas de
vez que vegetal, a la vez que mineral, una violencia, la clandestinidad de su propio signo. privilegiada, hasta llegar a la búsqueda de Lautréamont, poco tendrían que ver -en
suerte de compacto mixto y silencioso? ¿Habrá unas constantes topológicas, búsqueda que principio- con la concepción tradicional del
se satisface con su formulación, que queda revolucionario, propulsor de un nuevo orden
(1) El ensayista brasileño Laymert García dos Santos incompleta, ya que "incompleto" es el todo, a partir de la alteración de las estructuras
también ha aproximado este texto de Nietszche a búsqueda entonces que -a su manera- es sociales, como forma productora de bienestar
Lautréamont. Sin embargo su propuesta es diferente. réspuesta. Y valiendose de esa "colaboración y felicidad entre los humanos. lsidore Ducasse
de paciencia y de violencia" que anota no nos da ninguna pauta (a juzgar por lo que
• Fragmento del Ensayo del mismo nombre leído como
Conferencia en la Biblioteca Nacional, Mdeo. 1986. Blanchot, (y que parece un verdadero axioma sabemos de él) de tener una conciencia
lD 71
la bifurcación escritor-escritura, logrando una
lo nagativo del mito, otorgándole cariz de
especie de muerte ilustrada, integrándose
social o política: sólo podemos afirmar -y esa última (o primera) ·source·. carece de necesidad irrenunciable, de alimento y de
en una unidad, tal vez como "bálsamo, reposo
exclusivamente en lo concerniente al aspecto tiempo mental para ingresar en la temática respuesta. La poesía adquiere pe~il de
solución existencial. Lautréamont entonces, y olvido" segun Un~muno v~ía .ra músi~,
económico- que conoce el manejo del dinero: de las reivindicaciones socioeconómicas.
sino que -al mismo tiempo- dtbuja la praxts
en la carta que envía al banquero Darasse, Además Lautréamont duda de las con la precisión de esta frase, democratiza el
artística como conductora hacia las actividades
hace específicas referencias a sumas de aprehensiones culturales del hombre: •... Ce arte, llevándolo a la categoría más viva, con
más revolucionarias, más ambiciosas y
dinero abonadas, denotando total coherencia que tu dis la, homme respectable, est la pujanza revolucionaria. El arte, representado
llevándonos así a la elaboración de un mundo
en el planteo, con lo cuál contradice la teoría vérite: mais, una vérité partiale. Or. quelle por la manifestación poética, adquiere una
nuevo. O, remitiéndonos al propio
que lo muestra como una nueva versión de source abondante d'érreurs et de meprises dimensión total, es creador del hombre nuevo.
Lautréamont, cuando dice: • ... allez y -voir
santo anacoreta -paradoja mediante- inmenso n'est pas toute vérité partiale" (4). Más lsidore Ducasse llega a conjugar un mismo
vous meme- si vous ne voulez pas me croirel"
en su realidad torremarfilesca, alejado casi conveniente es remetirse a las fuentes. Pero verbo con una doble finalidad: no solo disfruta
en absoluto de la experiencia del mundo -y fundamentalmente- la necesidad de de la paz aislante que le ofrece su connivencia, (6).
exterior. vincularse activamente con un mundo que su ingerir el cosmos artístico, desmintiendo
Por lo demás lsidore Ducasse no se toma aún concibe la felicidad, aunque sea con
el trabajo -que sepamos- de hacer mención reticencias, a través de valores exteriores, le
alguna, ni a la distribución de capital, ni a exigiría una participación, una vitalidad, para
ningun sistema de gobierno, ni a nada -en las cuales no sólo carece de interés, sino que
suma- que tenga como propósito directo la -además- ni se hallaría capacitado.
armonía, el bienestar de alguna comunidad. Lautréamont no posee fuerzas motrices, ya de la poesía. Yo no canto a esta última. Yo me esfuerzo
Sin embargo, y a través de la finalidad última tiene partes muertas. El poeta simplemente (1) ¿Pretenderíais, por tanto que como yo he i~sultad?,
en descubrir su fuente.
como burlándome, al hombre, al creador y a m1, en m1s
que ilumina su poesía, cabe inferir que no puede pasar a la materialización de sus
hipérbolas explicables, que mi misión ha sido completa? (4) Lo que tú dices, hombre respetable, es la verdad:
Lautréamont asume la importancia de la aspiraciones extrínsecas, pero asume -
necesidad de una libertad, como pre-requisito implícitamente- la importancia de ésa, por (2) Un peón podría hacerse un bagage literario dicie.ndo pe ro • una verdad parcial. O ¿qué orígen abundante
. 1?
de
errores y desprecios no son una verdad parcia .
de la otra; el montevideano compenetrado así llamarla, la libertad social, con la misma lo contrario de lo que dicen los poetas de este s1glo.
Reemplazaría sus afinnaciones por las nega~iones,
con sus desavenencias metafísicas, con los vehemencia (dada la integración) que pretende (5) La poesía debe ser hecha por todos, y no por uno.
recíprocamente. Si es ridículo de atacar los pnmeros
avatares de su corazón, carece de tiempo exacerbar el conocimiento de la psíquis príncípios, es más ridículo defenderlos contra esos
(6) "Id y mirad vosotros mismos si no queréis creerme!"
para perpetuar sus preocupaciones por los humana. mismos ataques. Yo no lo defenderé.
congéneres sojuzgados; Lautréamont da por Lautréamont en ningún momento deja de
(3} La ciencia que yo emprendo es una ciencia distinta
supuesto lo imprescindible de esa libertad apreciar la belleza de lo cierto, y el hecho que
extrínseca, su interés se orienta entonces de otorgue prioridad al descubrimiento de la
forma directa al origen del mal: "La science profundidad del hombre, para lo cual invierte
que j'entreprends est une science distincte todas sus energías, no significa abstención.
de la poésie. Je ne chante pas cette derniere. El poeta concreta su ser hacia su verdad, y
Je m'efforce de découvrir sa source• (3). aún concediendo la inversión de valores -en
Lautréamont, por tanto, no parece resignarse cuanto a que una pareciera ser antecedente ·Capítulo del libro LAUTRÉAMONT, publicado por Casa
con lo formal de la problemática, al contrario, de la otra- no por ello podemos dejar de del Autor Nacional, Montevideo 1984
es el campeón de lo no-contingente. Ataca la pensar que Ducasse no conciba la libertad
raíz, la fuente, sin el concomicante peligro de del hombre, colectivamente hablando.
tener que aceptar algún presupuesto viciado. Cuando nos enseña: "La poésie doit étre
Ducasse es testigo de la indivisibilidad del faite par tous, non par un" (5), nos invita a la
hombre, así que resulta natural que conciba socialización de la actividad literaria,
ambas libertades integrando un mismo productora de sentimientos contribuyentes a
contexto; sabe que el individuo no es la emancipación. Pero también nos transporta
susceptible de aspirar a una sin su a la praxis de la función del arte, de la actitud
consecuente, simplemente ocurre que desde artística, a modo de asumirse existencialmente
su "weltbilt", embriagado de búsqueda de hablando , desmitificando el arte en cuanto a 73
72
comete el crimen para ser castigado en la observa nadie, mira hacia él (es decir,
CANTOS DE MALDOROR realidad porque su conciencia no lo deja cuando el padre no mira al hijo) y le verás
tranquilo, ser castigado con razón. Cometer escupir la baba sobre la virtud (mientras el
crímenes y volver a la situación masoquista). superyó no vigila, o sea el padre, el niño
"Adiós, no te retengo más; y para escupe con su baba la virtud): te ha engañado,
Enrique Pichon-Riviére instruirte y preservarte, reflexiona en la el que desciende de la raza humana, pero
suerte fatal que me a llevado a la rebeldía, no te engañará más; de aquí en adelante
¡cuando acaso había nacido yo bueno! sabrás lo que será de él. ¡Oh, padre
(Es decir, por haberse revelado contra su infortunado, prepara para acompañar los
padre, habiendo nacido bueno, sucede todo pasos de tu vajez, la guillotina imborrable
esto: la castración, la analidad, la que cortará la cabeza de un criminal precoz
homosexualidad, el masoquismo y el crimen, (Maldoror) y el dolor que te enseñará el
crimen por culpabilidad). Contarás a tu hijo camino que conduce a la tumba". El padre
lo que has visto (dice al hombre), y, infortunado debe preparar dos cosas: una
"¡No habléis ahora de mi columna más diversos. ¡No sabían que el daño que cogiéndole de la mano, hazle admirar la guillotina para castrar al hijo y el dolor que le
vertebral, puesto que es una espada!". hace el hombre no puede ya repararse! (el belleza de las estrellas y las maravillas enseñará el camino de la tumba, es decir el
Primero, castración por la víbora, luego el daño, la agresión homosexual, no puede del universo, el nido de petirrojo y los camino del castigo. Es imposible elaborar
cangrejo en el ano, el erotismo anal más que repararse). He disculpado la magnitud de templos del Señor". Situación poética, con mayor claridad la situación total de
la situación homosexual total. Un hombre le su Ignorancia nativa saludándoles con pasiva, de contemplación, tiene como situación Maldoror en este poema, la relación del odio
ha hundido una espada en la columna mis párpados. (Se ve la relación de previa lo que hemos visto con anterioridad. con la agresión, con la situación masoquística,
vertebral. "¡No habléis de mi columna sometimiento). Viajero, cuando pases junto Para que el sujeto pueda entrar en calma con el erotismo anal-sádico, con las tendencias
vertebral, puesto que es una espada! Sí, a mí, no me dirijas, te lo ruego, la menor debe aceptar, aún transitoriamente la situación anal-sádicas, la castración, la agresión
sí... ; no me había fijado ... Vuestra petición palabra de consuelo: debilitarías mi valor masoquística. Sólo en una situación pasiva, homosexual, la situación masoquística que
es justa. ¿Deseáis saber, no es cierto, (así expresa la situación masoquista de total, de contemplación, el hombre puede él acepta. El acepta su castración para poder
cómo está clavada verticalmente en mis Lautréamont: él está orgulloso de su situación, crear. Está elaborado en el sentido de que crear, es decir, la creación es concebida por
riñones? Ni yo mismo lo recuerdo con es el orgullo que tiene el masoquista de puede mirar la belleza de las estrellas y las Lautréamont como una actividad pregenital.
claridad. Sin embargo, si me decido a resistir un determinado cuántum). Déjame maravillas del universo, el nido del petirrojo y Sólo así puede mirar las estrellas y maravillarse
tomar por recuerdo lo que acaso no es templar mi tenacidad en la llama del los templos del Señor. "Te asombrará verle del universo. No hay más peligros, aceptada
más que un sueño, sabed que el hombre, martirio voluntario (el masoquismo tan dócil los consejos de la paternidad y la castración. Es decir, el mundo se le aparece
cuando supo que yo había hecho votos voluntario). Vete ... que no te inspire yo la recompensarás con una sonrisa (dice maravilloso porque ha superado lo siniestro
de vivir enfermo e inmóvil hasta que piedad alguna. El odio es más extraño de Maldoror al hombre, refiriendose al hijo del de la realidad, es decir, ha superado la
hubiese vencido al creador, fue detrás de lo que crees; su conducta es inexplicable hombre). Pero cuando crea que no le angustia.
mí de puntillas, pero no tan calladamente como la apariencia quebrada de un palo
que no le oyese. No percibí ya nada, hundido en el agua (representa de nuevo la
durante un instante, que no fué largo. castración). Tal como me ves, puedo hacer
Este agudo puñal se hundió hasta el aún excursiones a las murallas del cielo
mango entre las dos paletillas del toro de a la cabeza de una legión de asesinos y
las fiestas, y su osamenta se conmovió volver a tomar esta postura para meditar
en un temblor de tierra". Representa la de nuevo en los nobles proyectos de la
relación homosexual. "La hoja se adhiere venganza" (Maldoror puede salir de esa
con tal fuerza al cuerpo, que nadie hasta situación para agredir de nuevo y volver allí.
ahora ha podido extraerla. (su La hostilidad tiene por finalidad en él poder
homosexualidad es tan intensa que nadie ha volver, tener pretexto para volver, a la situación
podido sacarla de su cuerpo). Los atletas, masoquística anterior, es decir, agredir para
los mecánicos, los filósofos, los médicos, tener sentimiento de culpa. Es la situación • Fragmento del artículo publicado en La Opinión.
Buenos Aires, 22 de junio de 1975.
han intentado alternativamente los medios psicológica del criminal; por culpabilidad
74 75
¿QUIEN ES ISIDORO DUCASSE?
LAUTREAMONT
Marguerite Duprey
Francisco Madariaga

"Te prefiero, porque tengo piedad por los desgra-


ciados. • (Canto 1)
"Ya no canto sino la esperanza; pero para es~o es
En 1927, Franyois Alicot tuvo la feliz idea el cual nuestro excelente profesor denunciaba
necesario atacar ante todo la dud!i de este ~1glo
(melancolías, tristezas, dolores, lugubr~s rehnch?~· de interrogar a un anciano de 81 años, Paul las exageraciones, la irritación que manifestaba
perversidades artificiales, orgullos puenles, maldiCIO- Lespés quién 62 años antes, había sido a veces sin ningún motivo serio, todo ello nos
nes extrañas, etc." condiscípulo de Ducasse en el Liceo de Pau. inclinaba a creer que su cerebro carecía de
"Me dije, que habiendo llegado la poesía .de la dud.a Tan largo alejamiento y tan avanzada edad equilibrio.
(de los volúmenes de hoy no quedarán nl150 pág1nas) toman algo sospechoso el testimonio. Sin Apreciaba mucho a Racine y a Comeille, y
a un punto tal de perversidad teórica, resulta, en embargo, si alguna vez tenemos la impresión sobre todo al Edipo Rey, de de Sófocles. La
consecuencia, radicalmente falsa; por la raz~m de que de encontrarnos frente a un ser vivo y no ante escena en la cual Edipo, consciente por fin de la
se discuten en ella principios y no hay que di~Cu­
tirlos, es más que injusta. Los !~mento~ poét1cos de un mito, es a través de esos lejanos recuerdos. terrible verdad, lanza gritos de dolor, y los ojos
este siglo no son más que hor~bles sofismas. Can- Física, intelectual, moralmente, rasgo a rasgo, arrancados maldice su destino, le parecía
tar al hastío, los dolores, las tnsteza~. la sombra, se va componiendo el retrato delliceal lsidore sumamente bella. Lamentaba sin embargo que
lo sombrío, etcétera, es no querer m1rar, a toda . Ducasse: Yoc asta no hubiera acentuado el horror trágico,
fuerza, sino el pueril reverso de las cosas. Laf!la~1ne,
Hugo, Musset se han metamorfoseado en m~;~¡erc1tas. "Conocí a Ducasse en el Liceo de Pau, en el dándose la muerte ante los ojos de los
Son las Grandes Cabezas Fofas de nuestra epoca. año 1864. Aún veo a ese joven alto, delgado, espectadores."
Siempre gimoteando. Esta es la razón por la que algo encorvado, pálido, con los cabellos largos
he cambiado totalmente de método. • cayéndole sobre la frente ... Señalemos por otra parte que la única
"Expresar los sufrimiento~ con un esplendor .no equi- Habitualmente estaba triste y silencioso, como fotografía de Ducasse de la que se haya
librado, significa, ¡oh monbund.os de.las mansmas . retraído en sí mismo. Dos o tres veces me habló tenido noticia -invalorable reliquia confiada
perversas!, todavía menos res1stenc1a y -.:alor. Con m1 con cierta animación de esos países de ultramar por una antigua familia de Montevideo a los
voz y mi solemnidad de las gran.de~ ocas1~:mes, te
donde la vida era libre y feliz. Muchas veces hermanos Guillot Muñoz- se extravió en los
vuelvo a llamar a mi morada sohtana, glonosa espe-
ranza."
pasaba horas enteras con los codos apoyados en apuros de una deportación política. El poeta
el pupitre y las manos en la frente, los ojos fijos Pedro Leandro lpuche que tuvo el privilegio
Una vez más, gracias, Lautréamont, por t?~o esto. sobre algún libro clasico que no leía; era evidente de observar dicha fotografía, describe así al
Pero el reclamo de esperanza, de perfeccton Yde orden
del montevideano no estaba hecho de acuerdo con que sufría la nostalgia y que lo mejor que sus joven Ducasse:
vosotros (los de e'ntonces y de siempre), oh ilustr:s padres debieron haber hecho era llevarlo de
conservadores de Sacristías o de Salones de. Tradi- vuelta a Montevideo. "Demuestra tener dieciocho años y es tan
ción y de Orden. Lautréamont, al igu~l que Rtmbaud, Según creo, había ciertas cosas que él prefería parecido a nuestros jovenes de esa edad, tiene el
reanudó y multiplicó el hilo negro r<?JO y de oro d~
la transformadora y salvadora poes1a, la que confma no entender a fin de mantener más vivas sus aire adolescente de Montevideo tan hiriente, que
-y se proyecta siempre purificándolo todo- en 1~ • antipatías y repulsiones. Su actitud distante y verlo desconcierta en su sencillez circundante,
ardiente materia de la rebeldía y el amor; repomen- algo desdeñosa, una tendencia a considerarse un casera".
dola al nivel del agua del mar. ser aparte, las preguntas oscuras que nos planteaba
de improviso, sus ideas, las formas de su estilo en Entre estos dos testimonios, en parte
• Este texto se publicó en el libro Laurtréamont cien años. Homenaje a lsi?ore Ducasse, organizado por Aldo
Pellegrini y Vicente Zito-Lema, Galería de Arte Gradiva, Archibrazo, Buenos A1res, 1970 77
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contradictorios, según su costumbre, logra tr~gicos de .~se mu~hacho que nunca supo
el poeta escabullirse. LECTURA DE LAUTREAMONT
re1r- Y tamb1en por circunstancias históricas
Es obvio que cuando empieza a escribir, y personales. Como ya señaláramos su
Ducasse se encuentra en plena crisis de vida, tanto en Uruguay como en Franci~ se
adolescencia, crisis agudizada en su caso
por cierta violencia temperamental -
d_esarr~lló en un ambiente de guerra~ y Mario Satz
v1olencta.
recordemos la atracción hacia los horrores

Nada en mi corazón ha cambiado en relación Entonces yo tenía los bolsillos llenos de


a "Los Cantos de Maldoror": el mismo dolor pólvora y contemplaba el mundo con la avidez
que en mi temprana adolescencia, el mismo de un samama hindú. Mi vicio era la
ardor sagrado en las papilas de la lengua, el iluminación, el horadar, como un rayo de sol
• Frag~nto del libro Jules Laforgue publicado en
MonteVIdeo, 1987. mismo cataclismo espiritual. Entonces cada una de las formas -que me rodeaban.
comenzaba a descubrir los volcanes humanos,
las pústulas sociales, las maravillosas Lautréamont guiaba mis apetitos, patrocinaba
irreverencias de los corazones de fuego de mis delirios, lanzaba contra mí su poderosa
los poetas. mirada didáctica, seductora, como
indicándome el valor dionisíaco de la
Al abrir por vez primera sus páginas, podía embriaguez a la que hay que llegar, ese amor
verlo con una nitidez asombrosa: ojos color por todo, ese éxtasis que subleva la sangre
de ágata a través de los cuales se penetra a a la altura de la piel.
un mar de lava y hielo, de cenizas y polen;
boca sensual, con el labio inferior mordido y Pero también estaban la prostituta y el cerdo,
sangrante; nariz aguileña, tensa, feroz. el bestiario buffoniano y las armas blancas,
las enfermedades y el orgullo. Oh sí, el
Podía ver solamente su rostro, del cuello orgullo de la demencia política, la certeza de
para abajo era puro océano, caos y lágrimas. que cada ola de ese oscuro mar primordial
Sin embargo, el ver1e los ojos era ya demasiado que vive en nosotros estallará en el momento
para mí. Eran los ojos del poeta, del demiurgo, propicio, en el sitio propicio, más allá de los
del hierofante, del sacrificador, del verdugo y límites históricos, de las condiciones sociales
de la pobre víctima humana que engendra y los pactos humanos. Lautréamont es
todos esos oficios. Nunca sufrí tanto, gemí Hércules, Prometeo, es el verbo que narra el
tanto como ese primer día, sentado en el descuartizamiento divino, la inmersión en los
banco de una plaza, a la misma edad -casi- instintos, en la abominación de la muerte.
de ese adolescente que se ahoga en el Sena. Aún hoy, después de algunos años, ese
Bebía de golpe toda la opresión de nuestra adolescente que yo era, me mira con los
civilización, sus fulgores y vergüenzas, en la mismos ojos de Lautréamont: impávidos en
cristalina copa que me tendía Lautréamont, mi memoria, impávidos bajo esta noche azul
héroe mitológico en un mundo desprovisto y fría, frente a un espejo que jamás traicionará
de mitos. Sus frases se curvan bajo mis lo ilusorio de nuestra condición, por más que
párpados como cables de alta tensión. ladremos al infinito.

• Este texto se publicó en el libro Laurtréamont cien años. Homenaje a lsidore Ducasse, organizado por Aldo
Pellegrini y Vicente Zito-Lema, Galería de Arte Gradiva, Archibrazo, Buenos Aires, 1970
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