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PROBLEMÁTICA:

 El desconocimiento del desarrollo evolutivo de las culturas actuales a lo largo


de todo el Perú.

PLANTEAMIENTO DE PROBLEMAS:
 La falta de conocimiento del pueblo peruano actual sobre las diversas culturas
residentes a su alrededor puede llevar a actos racistas e ignorancia.

OBJETIVOS:
 Analizar el desarrollo evolutivo de las actuales culturas en el Perú mediante un estudio
estadístico demográfico.

HIPOTESIS:
 Se analiza las actuales culturas residentes que aún siguen activas, hablando sobre su
origen y su rol en la actualidad mediante su composición étnica.

MARCO TEORICO:
COMPOSICION ETNICA EN EL PERÚ
La composición étnica del Perú ha sido influenciada por varios factores como la inmigración,
los auges y crisis económicas, la difusión de enfermedades y las guerras. El Estado peruano
reconoce y protege su diversidad étnica y cultural constitucionalmente, asimismo organismos
internacionales reconocen la diversidad cultural y etnolingüística del Perú.

ESTUDIOS CUALITATIVOS
El componente racial y étnico ha ido variando a lo largo de la historia peruana. Así, en el censo
de 1876, más de la mitad de la población era amerindia (un 57,9%, es decir 1, 562,910
personas). En el Censo de 1940, los amerindios eran el 40% de la población, es decir 2, 856,000
personas.1 Desde entonces observa un continuo retroceso en la proporción poblacional
amerindia, dando lugar a que en la actualidad el país no cuente con un segmento poblacional
de mayoría absoluta sino a un conjunto de minorías raciales y étnicas.

Cabe resaltar que el retroceso demográfico del segmento originario se debe a un proceso de
aculturación, que hace que actualmente muchos amerindios se califiquen a sí mismos como
"mestizos" por haber abandonado la lengua, cultura y costumbres andinas (teniendo en
cuenta que la mayoría de los conteos se basan en auto-identificación), mientras por otro lado
existe otro grupo demográfico que se asume culturalmente originario aun no siendo
físicamente tal, esto último relativamente común a lo largo de la sierra peruana.

En el Censo de 2017 se preguntó a los empadronados acerca de la percepción que tenían sobre
sí mismos respecto a su origen étnico, la cual no necesariamente podría coincidir con el grupo
étnico al que realmente pudieran pertenecer. Los resultados a nivel nacional fueron los
siguientes:
Tabla. Percepción étnica peruana según censo 2017
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Composici%C3%B3n_%C3%A9tnica_del_Per%C3%BA

OTRAS FUENTES
Según The CIA World Factbook, el 45% de los peruanos son amerindios, el 37% mestizos, 15%
blancos y el restante 3% incluye negros, japoneses y chinos.
De acuerdo al antropólogo mexicano Francisco Lizcano Fernández, la población de Perú está
constituida en un 45,5% por amerindios, un 32% por mestizos, un 12% por blancos, un 9,7%
por mulatos y un 0,8% por asiáticos.
Por otro lado, Universia señala que la población mestiza constituye el 47% de la población
peruana; mientras que la población amerindia es de un 32%; en tanto, la población de origen
europeo la conforma un 18.5%; la población de origen africano un 2.5%; y los asiáticos un
0.5%.
En el caso de la raza amerindia, sería el 32% de la población total.Dentro de la población
amerindia existen quienes han adoptado la forma de vida occidental, identificándose muchos
de ellos como "mestizos", mientras que otros aún conservan su organización y costumbres
ancestrales, generalmente en lugares aislados o alejados de las urbes. A éstos últimos se les
conoce como etnias indígenas o aborígenes, y son salvaguardadas y estudiadas por el Instituto
Nacional de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano (INDEPA).
La población indígena en el Perú bordearía el 30% del total nacional según un estudio de la
Unicef en su 'Atlas sociolingüístico de Pueblos Indígenas de América Latina'. El Censo peruano
de 2007 mostraba que un 13,89% de la población es indígena en base al criterio
sociolingüístico y un 30% en base a la estimación tradicional. A una conclusión similar llegó la
Comisión de la Verdad y Reconciliación en su informe final.En todo caso, Perú, junto a Ecuador,
Bolivia, Guatemala y México, es uno de los países con mayor presencia amerindia en América
Latina.
La población blanca alcanza el 18,5% de la población total, según Universia.6 La población
blanca tiene su origen en la colonización hispana del Perú que se inició en el siglo XVI y en las
posteriores olas migratorias provenientes desde Europa, aunque no tan masivas pero sí
continuas hasta hoy en día (principalmente desde España e Italia; y en menor medida desde
Francia, Inglaterra, Alemania y otros países centro-europeos).
Las poblaciones de afrodescendientes, son las personas de originarias o descendientes de la
raza negra o africana. En el Perú son conocidos como afroperuanos y alcanzarían el 2% de la
población total; este dato agrupa a los negros de raza pura, los mulatos (mezcla de blanco y
negro) y los zambos (mezcla de indígena y negro).
Finalmente la población asiática oriental conforma apenas el 0,5% de la población peruana, de
mayoría étnica china y japonesa. La diáspora china en el Perú asciende según la Overseas
Compatriot Affairs Commission de Taiwán a cerca de 1, 300,000 personas, constituyendo la
población más grande de descendientes chinos en América Latina. La diáspora japonesa en el
Perú está integrada por alrededor de 180,000 personas — ciudadanos japoneses incluidos — y
representa la segunda colonia japonesa más grande después del Brasil.
En la encuesta de Latino barómetro de 2016, un 76% de los peruanos dijeron ser mestizos, un
7% indígenas, un 6% blancos, un 1% mulatos, un 1% negros y un 1% asiáticos.

ESTUDIOS GENÉTICOS
Recientemente los estudios genéticos han sido capaces de precisar como nunca antes la
contribución de los diferentes orígenes en la población peruana y de los individuos peruanos.
A grandes rasgos, la mixtura peruana se caracteriza por un aporte amerindio amplio y
predominante, seguido de un aporte europeo secundario. Los estudios científicos para
determinar el perfil genético peruano han obtenido los siguientes aportes étnicos:

Tabla. Percepción étnica peruana según censo 2017 a nivel departamental


Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Composici%C3%B3n_%C3%A9tnica_del_Per%C3%BA
GRUPOS ÉTNICOS
LA POBLACIÓN MESTIZA
En la colonia se denominaba mestizo al hijo de un padre o madre de raza "blanca" y una madre
o padre de raza "indígena". Luego de la independencia, el término se mantuvo, a veces con
sentido discriminatorio o despectivo -manteniendo la clasificación racista colonial-, para
denominar a las personas o culturas que descienden de indígenas americanos y españoles. En
este último sentido se ha dicho que prácticamente toda la población hispanoamericana es
mestiza.

Demográficamente, según Universia, los mestizos componen el 47% de la población,6 es decir


más de 13,7 millones de personas. Los mestizos son mayormente de ascendencia española,
portuguesa e italiana con quechua y aymara y se encuentran en todo el país pero en mayor
medida en la costa, luego en la sierra y la selva, los mulatos y asiáticos se hallan en mayor
medida a lo largo de toda la costa.

Los españoles no concibieron tanto su etnocentrismo en términos de raza, sino de religión


ante el infiel y el pagano, o como dice Domínguez Ortiz: "el español no era racista en el
aspecto biológico, pero sí lo fue, y cada vez más, en el cultural". Se fomentó la emigración de
españoles casados que viajaran con sus esposas (especialmente a partir de 1553), incluso se
llegó a la importación de mujeres esclavas blancas "moriscas", a pesar de todas estas medidas,
que tienen motivaciones muy diversas, las mujeres españolas casaderas fueron escasas en los
primeros años de la Colonia, especialmente aquellas con pureza de sangre y buenas
costumbres, es decir que no fueran conversas, moriscas o prostitutas. Esta ausencia de
españolas hizo inevitable las uniones por lo general fuera del matrimonio entre españoles e
indias.

Cuando el mestizaje comenzó a ser notorio, las autoridades coloniales elaboraron una serie de
leyes y normativas sociales, religiosas y morales con el fin de cosificar al mestizo impidiéndole
de paso el ascenso social y el poder aunque hubo algunas posibilidades de evitar estas
imposiciones y lograr un ascenso. Esta situación se agrava en el siglo XVII, cuando los criollos
tendrán que competir por los puestos burocráticos, eclesiásticos y docentes con peninsulares y
mestizos. El mestizo es marginado con mayor facilidad que el peninsular porque carece de
linaje. Por lo general, este tuvo que luchar para lograr un puesto en la sociedad, algo que
muchas veces le llevó a la violencia, a la sumisión o al desarraigo. Esto unido a la diversidad
creciente de los grados de mestizaje y la dificultad de establecer quién era mestizo y quién no
lo era, llevó por último, en el siglo XVIII, a los elementos sociales dominantes a tipificar y hacer
una nomenclatura de los diversos grados o castas del mestizaje.

El mestizo sufre una degradación en su aceptación social a partir de la segunda mitad siglo XVI,
debido a su aumento y al carácter diferente de las uniones de sus progenitores, ya que, como
señala Domínguez Ortiz, en el siglo XVII el número de hijos ilegítimos en las ciudades coloniales
llegaba al 50%, muchos eran mestizos. Rosenblat relaciona también el aumento de los
mestizos con su creciente inadaptación social. El ascenso social era más difícil para estos
mestizos, frecuentemente indomestizos en esos años, que junto con sus madres forman
grupos muy necesitados, tanto más cuando el mundo indígena materno había sufrido cambios
impuestos por los colonizadores que entre otros habían dado como resultado la pérdida del
status de la mujer al ser sustituido el matriarcado indígena, donde lo había, por el patriarcado
de los colonizadores.
El creciente número de mestizos no asimilados y por tanto desarraigados había comenzado ya
a ser preocupante en la primera mitad del siglo XVI, en 1533 se despachó una Real Cédula que
decía:

He sido informado que en toda esta tierra hay mucha cantidad de hijos de españoles que han
habido de indias, los cuales andan perdidos entre los indios, e muchos dellos, por mal recaudo,
se mueren y los sacrifican, de que Nuestro Señor sea deservido; e que para evitar lo susodicho
y otros daños y malos reacaudos que de andar ansí perdidos podría recrescer, me fue
suplicado mandase que fuesen recogidos en un lugar que para ello fuese señalado, a donde se
curasen o fuesen mantenidos ellos y sus madres.

El término mestizo sufre paralelamente un desprestigio y en general es un grupo del que se


desconfía. Al desprestigio del término mestizo se añade su ambigüedad al aumentar los grados
de mestizaje con la llegada masiva de esclavos negros aumenta el número de términos para
denominarlos, Manuel Alvar ha recogido 82 términos con unas 240 acepciones referidas al
mestizaje. Al mismo tiempo, al perderse la identidad paterna resultaba difícil establecer quién
era mestizo y quién no lo era. Muchas veces el serlo dependía más de la pública estimación
que de factores biológicos, sucede así que los mestizos con un status socio-familiar relevante
podían ascender en la sociedad y eran asimilados a los españoles y a los indios distinguidos.
Por simple observación ocular era difícil distinguir a veces quién era indio, mestizo o mulato.
Sobre esto hay abundantes ejemplos en la documentación colonial. Así los mulatos podían ser
descritos como: mulatos blancos o claros, mulatos moriscos (mezcla de blanco-mulata blanca),
prietos, canela, etc. Los mulatos podían eufemísticamente llamarse pardos, y los negros
morenos. Esta ambigüedad tenía su lado bueno porque permitía también fácilmente adquirir
una identidad étnica ante la ley, que podía corresponderse o no con el fenotipo del individuo.
Se podía solicitar a las Audiencias certificados de pureza de sangre, en los que se consideraba
que eran blancos los individuos que tenían 1/8 de sangre india o un 1/16 de sangre negra.
Cómo establecían estos porcentajes es difícil de responder, pero en todo caso siempre y
mediante una suma de dinero se dispensaba la calidad de pardo (mulato) o quinterón (grado
de mulatez). También la ambigüedad del mestizaje se plasma en las sentencias emitidas por las
Audiencias.

Así prosiguió la historia del mestizaje del Perú a lo largo de sus casi 3 siglos de vida colonial.
Luego a este proceso se sumaron las diferentes guerras de independencia, las de Don José de
San Martín, Simón Bolívar en donde hubo más de 30 mil soldados de ambos bandos en mayor
o menor medida conformado por criollos y mestizos24 tanto del Perú como de distintos países
sudamericanos,[cita requerida] de la misma forma combatientes aunque en menor medida
provenientes de Inglaterra, Francia, Irlanda y España, estas guerra duraron más de 5 años, se
produjo en gran proporción entre las inmediaciones de las sierras desde Cajamarca hasta
Cusco, donde se produjo un intenso mestizaje entre los soldados y originarias de dichos
lugares, parte de los mestizos de dichas zonas son descendientes de esta mezcla.2

Parte de los mestizos también provienen de la mezcla de las entradas de europeos que se
produjeron desde la época del virreinato, aunque no en cantidades importantes, las entradas
coincidían sus mayores flujos con las etapas de auge tanto en la etapa republicana como en la
contemporánea, especialmente portugueses, Italianos, españoles, en una proporción menor
árabes, alemanes, ingleses, franceses, croatas, judíos y de Asia (principalmente, desde China y
Japón). Estos grupos contribuyeron en parte al mestizaje actual de un segmento de la
población. Durante las dos guerras mundiales, se volvieron a originar migraciones relativas
desde Europa pero con menor fuerza que las del siglo XIX; así como pequeñas migraciones
desde Medio Oriente y de otros países sudamericanos.

LA POBLACIÓN INDÍGENA
La raza amerindia es la raza originaria de América, esta raza fue conocida con diferentes
nombres a lo largo de la historia. Según Carlos Linneo, el padre de la taxonomía moderna, los
nativos americanos se encontraban dentro de la raza cobriza, y según el autor se
caracterizaban por la piel rojiza, el pelo negro, liso y grueso, la nariz ancha, la escasa pilosidad.

Según el historiador peruano Julio Villanueva,25 en las primeras etapas del virreinato en 1620
la población amerindia llegaba a los 600 mil habitantes (75% del total), luego en el censo de
1876 conformaban el 57.9%.,1 llegando finalmente a la actualidad a una población de 32%6 La
disminución proporcional de la población amerindia en Perú se dio por las mismas razones que
se dio en los demás países latinoamericanos (pandemias, guerras y esclavitud), y también por
la mestización de la población.

Mientras por otro lado según el Instituto Indigenista Interamericano cifra en 38.39% a la
población indígena peruana sobre la base de una verdadera realidad demográfica de la
población. Donde señala que en el último censo del 2007, sólo cifran en 15,9% a la población
indígena tomando en cuenta el parámetro de lengua aprendida en la niñez como referente
para cuantificar la población quechua y aymara. Es conocido que la lengua sola, es un criterio
insuficiente para definir la pertenencia de una persona a un grupo étnico determinado, pues
los indígenas migrantes a las ciudades suelen abandonar su lengua para evitar la
discriminación en las ciudades. En consecuencia, los datos que se registran en el último censo
del 2007 sobre indígenas del Perú, pueden no reflejar la realidad cuantitativa de los pueblos
indígenas del país.

En el 'Atlas sociolingüístico de Pueblos Indígenas de América Latina' de la Unicef,8 se indica


que el Censo peruano de 2007 da un 13,89% para la población indígena en base al criterio
sociolingüístico y un 30% según la estimación tradicional.9 Los pueblos indígenas peruanos son
estudiados y salvaguardados por el Instituto Nacional de los Pueblos Andinos, Amazónicos y
Afroperuanos (INDEPA), actualmente las cifras oficiales peruanas sobre pueblos indígenas
muestran carencia en la información y para el año 2010, el INDEPA reportó que se habían
contabilizado en el Perú 4.101.591 indígenas en base al criterio 'etnolingüístico', manifestando
que se carece de información censal sobre las etnias quechuas Ancash-Yaru, Ayacucho-Cusco,
Cañaris-Cajamarca, Jauja-Huanca, Alamas, Inga y Yauyos.27 Utilizando también el criterio
etnolingüístico, la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional cifra la población indígena
peruana, tomando como base la lengua materna, en 30% del total nacional.

Según el INDEPA, el Perú es el país con mayor diversidad de etnias, lenguas y familias
lingüísticas de América. En el Perú perviven 77 etnias y 68 lenguas pertenecientes a 16 familias
etnolingüísticas.

GRUPOS ÉTNICOS QUECHUA


La gran mayoría del segmento amerindio en el Perú lo conforma la numerosa etnia quechua.
En cuanto al idioma originario de los quechuas alcanzan 3,360,331 hablantes, la mayor
cantidad de quechuahablantes se concentra en la región Cusco, en donde sobrepasan el medio
millón; seguidamente la región Lima y la región Puno superan los 400 mil quechuahablantes,
siguiéndoles las regiones de Ayacucho y Ancash, respectivamente en número de
quechuablantes. Otras regiones que superan los 100 mil quechuablantes son Arequipa,
Apurimac, Huancavelica y Junín.

Más allá del sentido lingüístico, también se denomina quechuas a varios grupos étnicos que
adquirieron el idioma quechua posterior a la expansión inca. En el Perú destacan
demográficamente los grupos étnicos Chancas y Huancas, claramente diferenciables por sus
dialectos, tradición musical, danzas, ritos y atuendos distintos.

Los chancas fueron descritos por Garcilaso de la Vega como Antahuaylla o Atahualla,
castellanizado como "Andaguailas" y posteriormente "Andahuaylas" que significa "prado
cobrizo"; originalmente hablaban el aru o aymara30 y fueron reducidos en población hasta casi
la extinción durante las guerras con los Incas. Actualmente se distribuyen en los
departamentos de Apurimac y Ayacucho, con fuerte mestizaje europeo (español) en las
ciudades de Andahuaylas y Abancay.

Los huancas, se distribuyen mayoritariamente en el valle del Mantaro, con fuerte presencia en
la región Junín. Sus pobadores hablan una lengua quechua denominada "quechua huanca" con
tres dialectos conocidos como Waylla Wanka (en las provincias de Huancayo y Chupaca),
Waycha Wanka (en la provincia de Concepción), Shawsha Wanka (en la provincia de Jauja).
Musicalmente dieron evolución al Huaylarsh y las mulizas, característicos de la sierra central
del Perú y conocidos popularmente como música huanca.

También destacan al sur, los quechuas collas, habitantes del centro, norte y parte del sur de la
meseta del Collao, al sur del nudo de Vilcanota. Se ubican en las provincias de San Román,
Melgar, Sandia, Putina, Huancané, Azángaro, Lampa, Carabaya, y los distritos al centro y norte
de la provincia de Puno, incluido el distrito insular de Amantaní. Estos grupos quechuas viven
en constante intercambio cultural con las etnias aymaras, entremezclando tradiciones, y
encontrándose en esta zona algunos hablantes trilingües (castellano-quechua-aymara) en las
zonas de mayor fricción cultural entre ambas etnias. Entre los grupos étnicos quechuas de la
región del Collao destaca la comunidad nativa de Taquile, por ser poseedora de una tradición
textil única en el mundo, que en el año 2005 le valió ser proclamada Obra maestra del
patrimonio oral e intangible de la humanidad. (de todos los artes textiles en el mundo, sólo el
arte textil de la etnia Li en China tiene tal distinción).La comunidad quechua de la isla de
Taquile en el lago Titicaca vivió relativamente aislada razón por la cual la toma de decisiones
colectiva y la vida comunitaria son aún muy fuertes.

Asimismo existen minorías del quechua norteño (Quichua) dispersos en el norte del Perú,
estos son descendientes de los Chachapoyas en la selva de montaña autodenominándose
quechuas lamistas o Llacuash. Entre otras etnias quechuas también se reconocen a los
Quichuas, Ingas, Alamas, Yauyos, Cajamarca-Cañari, entre otros.

GRUPOS ÉTNICOS AYMARAS


Una parte del segmento amerindio son los aymaras. En cuanto al idioma aimara el último
censo realizado el 2007 en el Perú, dio como resultado una población de 443 248
aymarahablantes.

Los datos censales confirman al aymara como la segunda lengua amerindia más difundida en el
Perú. La región Puno concentra la mayor cantidad de aimarahablantes, superando los 300 mil;
seguidamente la región Tacna supera por poco los 45 mil aymarahablantes; y finalmente las
regiones de Moquegua, Lima y Arequipa concentran poblaciones importantes de hablantes de
esta lengua.

A los aimaras generalmente se les agrupa en un sólo grupo etnolingüístico, pero se pueden
reconocer varios grupos entre los que destacan los Lupacas, Urus y Pacajes.

En el caso de la etnia Uru o Uro, hablaban la lengua uruquilla que se considera extinta en Perú.
Habitaron gran parte del sur de Perú, norte de Chile y el occidente de Bolivia, y su origen
étnico se remontaría a épocas anteriores a los incas.

Desde el 2009, el proyecto de "Salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de las


comunidades aimaras de Bolivia, Perú y Chile", forman parte de la Lista representativa del
patrimonio cultural inmaterial de la humanidad de la UNESCO.

Dentro de las etnias aimaras en el Perú, también se incluyen a dos etnias aisladas
geográficamente de las demás etnias aymaras que por tradición habitan los alrededores de la
meseta del Collao. Estas etnias son los Jaqarus y los Kawkis que habitan las sierras del distrito
de Tupe, Provincia de Yauyos, en la región Lima. Las lenguas de estas etnias fueron estudiadas
por primera vez en 1959 por Martha Hardmann, catalogándolas en la familia aru o aymara.

En el caso del Jaqaru, se calcula su población en 2300 habitantes,y actualmente se hacen


grandes esfuerzos por salvar a esta lengua de la extinción.37 Las tradiciones textiles, musicales
y orales de esta etnia son únicas y sólo se la puede encontrar en un reducido espacio
geográfico de la Región Lima.

Los kawki o cauqui, en cambio, se distribuyen en una zona tan reducida como unos cuantos
poblados en la provincia de Yauyos, (Cachuy, Chavín y Canchán). Con una lengua al borde de la
extinción. Fue Martha Hardmann quien relacionó a la lengua de los kawki como una de las
lenguas vivas de la familia jaquí en la que se incluye al aimara.

GRUPOS ÉTNICOS ARAWAKS


Los pueblos arawaks o Arahuacos fueron habitantes de las Antillas que iniciaron una migración
hacia Sudamérica y que en la actualidad perviven en la amazonía y el chaco. En Perú son varias
las etnias que conservan lenguas de la familia arawak, entre las que destacan: los Ashaninkas
que son el tercer grupo amerindio en el Perú, el censo poblacional del 2007, dio como
resultado una población de 67 724 hablantes de la lengua asháninka asentados en la selva
central del Perú. Se distribuyen también en territorio brasilero. Los asháninkas fueron
conocidos en el pasado como Antis (en tiempo de los Incas) o Campas (en tiempos de la
república). Actualmente ocupan las cuencas de los ríos Apurímac, Ene, Tambo y Pichis.
También suele incluirse en esta etnia a los autodenominados ashenincas que habitan las
regiones del Alto Perené, Alto Ucayali y Gran Pajonal.

Otro grupo étnico arawak importante demográficamente lo conforman los Matsiguenga o


Machiguenga con 13,000 habitantes. La mayor parte se distribuye en la cuenca del río
Urubamba, en la selva alta del Cusco, aunque también existe un número menor distribuido en
la cuenca del río Manu en Madre de Dios. Viven aislados en comunidades nativas dedicándose
a la caza, la pesca, la recolección de frutales y la agricultura.

Destacan también, dentro de las etnias de origen arawak, los Yaneshas o Amueshas, que
suman unos 7000 habitantes. Ellos viven en 48 comunidades nativas repartidas en la selva
central, un grupo de ellos mantiene contacto con los inmigrantes austro-alemanes afincados
en Oxapampa y Villa Rica.

Son minoritarias en el Perú otras etnias arawaks como son: Caquinte, Chamicuro, Piro, Iñapari,
Nanti, Nomatsiguenga y Mashco.

OTRAS ETNIAS INDÍGENAS


Otro grupo étnico importante en la amazonia son los Aguaruna que suman 45,000 habitantes
en el Perú, habitan en la amazonía fronteriza con Ecuador. En Perú se distribuyen
mayoritariamente en la cuenca del río Cenepa, aunque por su carácter migrante y en algunos
caso nómada, también se les encuentra en la región del río Alto Mayo. Esta etnia está ligada
lingüisticamente con el grupo étnico Jíbaro y en Ecuador se autodenominan Shuar. Dentro del
grupo de etnias Jíbaras también están incluidas las etnias Huambisas y Achuar.

En Perú destaca también el pueblo Zápara ubicado en pleno corazón de la amazonía, del cual
el Patrimonio oral y manifestaciones culturales del pueblo zápara fue proclamado en el 2001
como Obra maestra del patrimonio oral e intangible de la Humanidad. Su población no
sobrepasa los 200 individuos en Perú de los cuales sólo 5 hablan la lengua zápara. Dentro de su
unidad étnica guardan un gran conocimiento del entorno natural en el que habitan, que se
refleja en el gran número de términos sobre la flora, fauna y plantas medicinales de la
amazonía. También forman parte de su patrimonio cultural los mitos, ritos y prácticas artísticas
únicas en la región Amazónica peruana. Forman parte de la familia étnica zaparoana los
Iquitos, Cahuarano, Arabela y Andoa, todos en la región Loreto.

En la costa norte del Perú, existe también la comunidad de los Walingos, quienes son
reconocidos como comunidad nativa por el INDEPA.2743 Ellos habitan en la zona reservada de
los Manglares de Tumbes, y aunque hablan el castellano se consideran descendientes de los
antiguos tallanes.

Existen también en la Amazonía peruana, otras tantas etnias minoritarias distribuidas en las
selvas casi impenetrables.

EVOLUCION DE VIALIDAD EN EL PERU


En el antiguo Perú, los caminos eran una maravilla. Desde épocas muy remotas, los seres
humanos habían establecido contacto y circulaban bastante. El mismo despertar del
asentamiento de Caral se explica por el intercambio de productos civilizatorios entre regiones
de costa, sierra y selva. Milenios después, los caminos fueron unificados bajo el imperio inca
para la afirmación del Estado y, al entrar los españoles, había más de 30,000 km que cruzaban
todo el territorio andino.

Los principales eran dos, que corrían de norte a sur, atravesando tanto la costa como la sierra.
Estos caminos longitudinales estaban conectados por multitud de ramales y se
complementaban con rutas de penetración hacia la selva. Ese era el Qhapac Ñan, cuyo estudio
y puesta en valor constituyó una iniciativa cultural de amplio alcance, emprendida por la
anterior dirección del INC, bajo la conducción de Luis Lumbreras. El común de las gentes cree
que la movilidad de bienes y personas era superior en época de los españoles. Pero, no es
cierto. La rueda no sirvió de mucho en el Perú. El camino inca era para caminantes y para
llamas. Tenía muchas escaleras que hacían imposible el paso de carretas. De este modo, los
españoles se transportaron durante la colonia con mulas, que fueron destruyendo con sus
duras pezuñas, el camino del inca, concebido para pisadas muy suaves.

Este estado de cosas empezó a ser superado durante el "oncenio" de Leguía. Habían llegado
los vehículos a motor y la red carretera se constituyó en una prioridad. De una manera
compulsiva y a través de una ley de conscripción vial, se construyó el primer sistema para
carros y camiones. Pocos años después, en los treinta, Benavides construyó la Panamericana y
se restableció la comunicación de valle en valle por la costa, atravesando los desiertos, algo
que se había perdido al caer el Tawantinsuyu. Parecía que los medios técnicos de la
modernidad permitirían superar por fin el legado de los incas. Dicho sea de paso, recién en
1940, el Perú alcanzó la población del imperio incaico, 12 millones de habitantes.

En la conquista española estos ingresaron a un país cruzado por una compleja red de
comunicaciones, el virreinato trajo consigo cierta evolución en el trasporte debido a que
venían equipados con caballos quienes eran los que permitían que se transportaran de un
lugar, el carruaje entre otros como el palanquín que era una silla cubierta llevado por dos o
cuatro sirvientes, se trataba de un medio de transporte propio de las mujeres. Muchas veces el
tipo de transporte a utilizar era de acuerdo a la distancia, si era para un viaje corto se
utilizaban los caballos o en su defecto si el viaje era largo se usaban las carretas. Pero lo cierto
es, que el transporte público, hace su aparición en el siglo XVII con las llamadas carrozas de
punto, que no eran propiamente un transporte urbano sino postas para el intercambio de
caballos y vehículos en los viajes largos; y posteriormente las casas de balancines, que
funcionaban en recintos cerrados o solares repartidos en la ciudad. Durante la época colonial,
las ciudades eran pequeñas. Esto hace suponer que la gente no necesitaba medios de
transporte. Sin embargo, pocas personas se veían de a pie. Muchas utilizaban los caballos, aún
para los trayectos más cortos. A caballo iban los transeúntes, los vendedores ambulantes y
hasta los mendigos. La gente de alcurnia tenía carruajes que servían para trasladarlos tanto
dentro de la ciudad como a los alrededores. La calesa o volanta era la más usada.

Avanzada ya la República, en el año de 1851, aparecen los primeros coches de alquiler,


antecesores de los actuales "taxis", los cuales fracasan por la deficiente calidad de los animales
de tiro y su mala alimentación, así como por el mal estado de las vías, que destruían los
coches. Desde el 5 de junio de 1874 la ciudad cuenta con el Reglamento Municipal de
Carruajes, del que es importante anotar que en él, entre otras disposiciones se establece, que
los vehículos deben llevar pintados los números señalados por el municipio, en el caso de los
particulares se establece una plancha de metal (primeras placas) que los cocheros deben
poseer una libreta de registro (primeros brevetes) y que los vehículos para ser autorizados
deberían pasar por una inspección, la misma que se repetiría anualmente (primeras revisiones
técnicas).

EVOLUCION MARITIMA EN EL PERU


Debido a la rica geografía peruana, el transporte en el Peru ha utilizado algún medio acuático
desde tiempos inmemorables y aun hoy, este tipo de transporte sigue siendo muy utilizado e
importante a nivel nacional.

En el Peru, son tres los tipos de medios acuáticos que entretejen una red de puertos que
enlazan el territorio peruano, ellos están divididos principalmente en:

Siendo un total de 19 los que conectan el litoral peruano. Situados de la siguiente manera:
En el norte: Cabo Blanco, Talara, Paita, Pacasmayo, Eten, Chicama, Salaverry, Chimbote,
Besigue, Casma y Huarmey.

En el centro: Supe, Huacho, Chancay, Callao y Cerro Azul.

En el sur: General San Martin, Matarani e Ilo.

Llamados también “Las carreteras del Peru”, los ríos navegables del Pais se agrupan
principalmente en la selva peruana, en donde cumplen un importante papel en el comercio y
transporte de su pueblo. Los principales puertos fluviales son: Iquitos y Yurimaguas, en el
departamento de Loreto; Pucallpa, en Ucayali y Puerto Maldonado en Madre de Dios. Tocahe
Nuevo, Juanjui y Bellavista en San Martin.

En nuestro país, se da básicamente este tipo de transporte en el Lago Titicaca, en donde es un


motor importante para el comercio de la zona.

Por otro lado, aunque han sido mucho los navíos que han surcado las aguas peruanas, solo
algunos han sido icónicos en el devenir de la historia nacional, aqui alguno de ellos.

Los Caballitos de Totora

Los conocidos “Caballitos de Totora” provienen de una técnica milenaria de la costa peruana,
estan construidos de un junco llamado “Totora” (al cual debe su nombre). La totora se corta y
se remoja en agua a fin de evitar que los tallos se quiebren, después se dejan secar al sol y
posteriormente se juntan en dos cuerpos curvados que se atan con sogas del mismo material.
Originalmente su nombre provenía del “Muchik” (lengua hablada por los mochicas) y era el de
“tup”. Sin embargo, gracias a la particular manera de navegar sobre estas naves, fue que los
españoles los denominaron “caballitos”.

Esta embarcación es un gran referente para la cultura peruana, ademas da cuenta de la larga
data en la relación del hombre peruano y el uso del transporte por alguna vía acuática.

Las Carabelas Españolas

Aunque sus orígenes datan del siglo XIV, no es hasta el siglo XV que la carabela empieza a
tomar su forma definitiva como un navío auto-suficiente para realizar largos viajes de
exploración. Y es justamente este el uso que quisiéramos resaltar, puesto a que su uso
extendido en viajes de exploración trasatlánticos seria el que finalmente terminaría por
presentar dos mundos hasta ese entonces desconocidos entre si y cambiando por siempre la
historia del territorio que después terminaría constituyéndose como nuestro Peru moderno.

Buques Mercantes

En la actualidad la mayor parte del comercio mundial se realiza a través de buques mercantes
porta-contenedores, siendo para el Peru nada ajena esta realidad. Bajo dicho contexto es
importante reconocer la importancia de estos navíos en el devenir del modelo actual de vida
de mucho de los peruanos, sin mencionar el papel crucial que juegan en los nuevos horizontes
comerciales de la nación.

Este hito intenta dar una breve pero concisa explicación sobre las principales vías de
comunicación acuáticas así como de los navíos más resultantes que las surcaron a lo largo de la
historia (ya sea por su relevancia histórico – cultural o económica – social).
BIOGRAFIA DE JOSE CARLOS MARIATEGUI
José Carlos Mariátegui La Chira (Moquegua, 14 de junio de 1894, Lima, Perú, 16 de abril de 1930)
fue un escritor, periodista y pensador político peruano, autor prolífico a pesar de su temprana
muerte. El Amauta (del quechua: hamawt'a, "maestro") es el nombre con el que también se
conoce en su país, y fue uno de los principales estudiosos del marxismo en América Latina. De
entre sus libros, los 7 ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana es una obra de referencia
para la intelectualidad del continente. Fue el fundador del Partido Socialista Peruano en 1928 (que,
tras su muerte, pasaría a denominarse Partido Comunista Peruano, a instancias de la III
Internacional, y por obra de Eudocio Ravines, que ejercía entonces la secretaría general del
partido), fuerza política que, según su acta de fundación, tendría como herramienta axial
al marxismo-leninismo, y de la Confederación General de Trabajadores del Perú, en 1929.
Para el sociólogo y filósofo Michael Löwy, Mariátegui es "indudablemente, el pensador marxista
más vigoroso y original que América Latina haya conocido”. En la misma línea, José Pablo
Feinmann, filósofo y crítico cultural argentino, lo declaró que se trata del "más grande filósofo
marxista de Latinoamérica".

ANALISIS DE LA OBRA “LOS 7 ENSAYOS” POR JOSE CARLOS MARIATEGUI


ENSAYO I: ESQUEMA DE LA EVOLUCION ECONOMICA
En este ensayo Mariátegui analiza el proceso socio-económico peruano. Los incas
desarrollaron una economía socialista, donde el trabajo colectivo o comunitario tenía un
carácter agrario y permitía el bienestar de la población. La alimentación abundaba y la
población crecía. La conquista española interrumpió brutalmente todo ese desarrollo. Los
españoles impusieron una estructura económica feudal y esclavista, que resultó extraña a los
pueblos indígenas. Feudal, porque las tierras y los indígenas fueron repartidas a los
encomenderos (latifundistas). Esclavista, porque se importó esclavos negros para las haciendas
de la costa, mientras que en las minas de la sierra se obligó a trabajar a los indios mediante el
sistema de la mita, una especie de trabajo forzado. La extracción de metales preciosos fue la
actividad principal, descuidándose la agricultura. El esquema virreinal reprimía asimismo el
comercio de las colonias, pues estas solo podía comerciar con la metrópoli los productos que
la Corona les imponía producir. La independencia surgió entonces instigada por los
comerciantes criollos (blancos nacidos en América) que deseaban la libertad de comerciar con
el mundo, como una respuesta a las necesidades del desarrollo capitalista de la civilización
occidental. Fue por ese motivo que Inglaterra, cuna de la economía de librecambio, apoyó la
independencia latinoamericana. Pero una vez lograda la independencia y fundada la República,
la nueva clase dirigente criolla mantuvo las estructuras socio-económicas de la colonia. La
situación del indígena se empeoró al fortalecerse la clase terrateniente o latifundista de origen
colonial (semifeudal). La burguesía nacional (clase capitalista), todavía débil al iniciarse la
República, empezó a fortalecerse durante el período del guano y del salitre (mediados del siglo
XIX), pero sin poder suplantar del todo a la clase terrateniente. Tras la guerra con Chile, se
perdió la riqueza guanera y salitrera; el Perú entró entonces en una penosa etapa de
Reconstrucción, en la que se debió entregar los ferrocarriles a los banqueros británicos, como
prenda y garantía de nuevas inversiones que permitieran la recuperación del país. La nueva
fuente de riqueza constituyó la minería, especialmente la practicada en la sierra central. La
dependencia con el capital extranjero no desapareció ni siquiera ante la aparición de nuevos
rubros de riquezas naturales (caña de azúcar y algodón, destinados a la exportación); por el
contrario, con ello se ahondó el carácter centralista, costeño y dependiente de la economía
peruana. A partir del Oncenio de Leguía (década de 1920), el país pasó a depender del
capitalismo norteamericano, cuya manifestación más notoria fueron los empréstitos
millonarios. Según Mariátegui, en su tiempo coexistían en el Perú las tres economías: la feudal
(gamonalismo), la burguesa (capitalismo) y algunos residuos de la economía comunista
indígena en la sierra (comunidades indígenas). Pero señalaba que la preeminencia la tenía el
sistema feudal, por ser el Perú un país mayoritariamente agrícola.

ENSAYO II: EL PROBLEMA DEL INDIO


«Todas las tesis sobre el problema indígena, que ignoran o eluden a éste como problema
económico-social, son otros tantos estériles ejercicios teóricos, —y a veces sólo verbales—,
condenados a un absoluto descrédito. No las salva a algunas su buena fe. Prácticamente, todas
no han servido sino para ocultar o desfigurar la realidad del problema». Mariátegui concibe el
problema del indio no como un asunto racial, administrativo, jurídico, educativo o eclesiástico,
sino como un problema sustancialmente económico cuyo origen está en el injusto régimen de
propiedad de la tierra denominado gamonalismo. Se conoce como gamonalismo a un sistema
de explotación de los campesinos indígenas en las haciendas de la sierra del Perú. Los
gamonales o terratenientes acaparaban inmensas latifundios donde hacían trabajar a los
indios como siervos, manteniéndoles en la más paupérrima pobreza y cometiendo sobre ellos
los más nefandos abusos; asimismo, estos gamonales detentaban un considerable poder local
(muchos llegaban a ser senadores, diputados, alcaldes y prefectos) y contaban con pequeños
contingentes armados. Era pues, una auténtica feudalidad o semifeudalidad enquistada en el
Perú, como rezago del colonialismo español. Mientras subsista esta forma de propiedad todo
intento por solucionar el problema del indio quedará disuelto en la estéril denuncia lírica o en
la prédica oportunista e inconsciente. Terminar con el gamonalismo, con la feudalidad,
significa devolver más que tierras; significará para la raza desposeída su rendición histórica, la
recuperación de su esencialidad moral y su auténtica integración a la vida nacional. «La
solución del problema del indio tiene que ser una solución social. Sus realizadores deben ser
los propios indios. Este concepto conduce a ver en la reunión de los congresos indígenas un
hecho histórico. Los congresos indígenas, desvirtuados en los últimos años por el
burocratismo, no representaban todavía un programa; pero sus primeras reuniones señalaron
una ruta comunicando a los indios de diversas regiones. A los indios les falta vinculación
nacional. Sus protestas han sido siempre regionales. Esto ha contribuido, en gran parte, a su
abatimiento. »

ENSAYO III: EL PROBLEMA DE LA TIERRA


Mariátegui estudia la cuestión agraria unida necesariamente a la del indio, reivindicando el
derecho de éste a la tierra, para lo cual era necesario sacarlo del estado de servidumbre que
suponía el feudalismo de los gamonales. Luego, muestra cómo el colonialismo que destruyó y
aniquiló la economía incaica de tipo "comunista", no supo reemplazarla más que con el
feudalismo. ¿Qué le pasó a la comunidad agraria del ayllu? A pesar de las leyes escritas, de las
Leyes de Indias, la comunidad indígena fue despojada por el feudalismo, cuyas expresiones
eran el latifundio y la servidumbre. Mientras que Europa, por el siglo XVIII, tomaba otro rumbo
al fortalecerse y ascender al poder la clase que desplazó y liquidó el feudalismo: la burguesía o
clase capitalista (la revolución francesa fue una revolución burguesa). Pero revolución de la
independencia hispano-americana «encontró al Perú retrasado en la formación de su
burguesía...» Si bien se abolieron las mitas, se dejó en pie la aristocracia terrateniente, la que si
bien ya no conservaba «sus privilegios de principio, conservaba sus posiciones de hecho.
Seguía siendo en el Perú la clase dominante». Esta clase, apoyada por el militarismo
gobernante, retardó el surgimiento de una vigorosa burguesía urbana. Y recién se intentó una
reorganización gradual de este problema cuando se promulgó el Código Civil (1852), que
favoreció la formación de las pequeñas propiedades, en desmedro de los grandes dominios
señoriales y de la comunidad indígena, al mismo tiempo. No obstante, la pequeña propiedad
no prosperó, y por el contrario el latifundio se consolidó y extendió, siendo la única
perjudicada la comunidad indígena, la misma que, pese a todo, logró sobrevivir. El latifundio
de la costa era distinto del latifundio serrano; el costeño evolucionó hacia modos y técnicas
capitalistas, en tanto que el de la sierra conservó íntegramente su carácter feudal, resistiendo
a la transformación industrial y capitalista; aún así no logró destruir la comunidad indígena. El
latifundio costeño cada vez más ligado al capital extranjero prefirió desplazar los tradicionales
cultivos alimenticios por el cultivo de algodón de exportación, generando un círculo vicioso de
importación de alimentos y exportación de materias primas. Indistintamente del tipo de
latifundismo, éste impedía el desarrollo del capitalismo nacional, ya que los terratenientes
obraban como «intermediarios o agentes del capitalismo extranjero»; como una barrera para
la inmigración blanca; se oponían a la renovación de métodos, cultivos, etc.; era incapaz de
atender la salubridad rural; particularmente en la sierra el feudalismo agrario se mostraba del
todo inepto como creador de riqueza y de progreso. En una palabra, agrega Mariátegui, «que
el gamonal como factor económico, está, pues, completamente descalificado». Como a
Mariátegui más le importaba seguir (y proyectar para el Perú futuro) la "comunidad agraria
indígena", estudia el destino de ésta bajo el régimen republicano. A pesar de la absorción
feudalista, la comunidad ha subsistido por el espíritu del indio: a pesar de las leyes de cien
años de régimen republicano, no se ha tornado individualista.

CONCLUSIONES:
 Genéticamente existen más amerindios en el Perú, pero según las mismas personas en
base a sus tendencias y hábitos culturales actuales se consideran a sí mismo como
mestizos.

RECOMENDACIONES:
 En la actualidad debería apoyar y respetar las demás comunidades étnicas que viven
en el Perú.

BIBLIOGRAFIA:
 Sandro Patrucco (2000). «El Perú virreinal: sociedad, economía y arte». En Teodoro
Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana.

 Ruiz Zevallos, Augusto (2 de diciembre de 2002). «Los hijos de David: Memoria y


presencia de los judíos en el Perú». Diario oficial "El Peruano". Archivado desde el
original el 14 de diciembre de 2011. Consultado el 1 de febrero de 2011.
 Francisco Quiroz Chueca (2000). «De la colonia a la república independiente». En
Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana.
 Augusto Ruiz Zevallos (2000). «Mentalidades y vida cotidiana (1850-1950)». En
Teodoro Hampe Martínez. Historia del Perú. Etapa republicana.

 «Colonia argentina es la más numerosa radicada en el Perú». Andina. Agencia peruana


de noticias. 12 de noviembre de 2009.

 «Extranjeros en Perú: 6728 personas llegaron a trabajar en 2015». El Comercio. Lima,


Perú. 17 de julio de 2015.

 «“Lima vinotinto”: historias de la migración más importante de este siglo». El


Comercio.

 Palazón Ferrando, Salvador. «La emigración española asistida a Latinoamérica (1968-


1990)» (PDF). Biblioteca virtual "Miguel de Cervantez". Archivado desde el original el
14 de diciembre de 2011. Consultado el 1 de febrero de 2011.

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