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Carl Gustav Jung es un psicólogo y psiquiatra suizo.

Nació en Kesswill en 1875 y murió en


Küssnacht en el año de 19611. Estudió Medicina en Basilea e inició en la clínica de psiquiatría
de la Universidad de Zurich. En 1905 fue nombrado profesor libre de Psiquiatría donde
conoció a Sigmund Freud. Jung denominó su propia doctrina "psicología analítica", y luego
"psicología compleja", para distinguirla del psicoanálisis freudiano. En 1920 apareció otra obra
suya de importancia, Psichologische Typen, en la que definió algunas orientaciones
fundamentales de la personalidad humana, buscadas en las culturas e individualidades más
diversas de la historia.

El tema principal de investigación de Jung es la psique, o lo psíquico como totalidad. La


psique comprende la conciencia y lo inconciente. Además que el centro de la conciencia es el
“yo”, y es a partir de esto que Jung considera que en la psique tiene lugar numerosas
compensaciones, es decir, ciertas funciones psiquicas activas y pasivas. Con ello pudo
mostrar Carl Jung que por el estudio de la simbólica puede haber representaciones
fundamentales en la experiencia del hombre y por ello dar un sentido a las cosas.

Hacia el año de 1959 Carl Jung fue invitado a tener una entrevista en la televisión inglesa, y
fue en esta entrevista que Jung, como nunca antes había sucedido, logró abrirse y darse paso
hacia el público en general. Gracias a esta entrevista, Wolfgang Foges se interesó por el
pensamiento de Jung y quiso promover sus ideas más importentes y básicas. “De hecho,
Foges es el creador del libro El hombre y sus símbolos”.2 Este libro es un trabajo que partió de
esa entrevista a Carl Jung y que en el tema desarrollado en el primer capítulo logra idetificar
las diferencias entre el concepto y la idea de símbolo al signo

La idea de Carl Jung sobre esta propuesta de realizar un trabajo ya en sus últimos años de
vida no fue de su agrado, sin embargo puso dos condiciones. “Primera, que el libro no fuera
de uno solo, sino el esfuerzo colectivo de él mismo y de un grupo de sus más íntimos
seguidores”3. Segunda, que él (Carl Jung) no fuera el que se encargara la tarea de coordinar
la obra y de resolver los problemas que pudieran surgir. “Este libro, en su totalidad, está
destinado y dirigido al lector en general”. El tema de tal libro sería El hombre y sus símbolos,
el cual expresa el grande “pensamiento de Jung que transformó el mundo de la psicología
moderna”.4 Según esto se señala que “el lenguaje y la “gente” del inconsciente son símbolos,
y los medios de comunicación son los sueños. De hecho, es importante señalar que las
diferentes secciones de este libro tendrá sentido con el capítulo de Jung, donde introduce al
lector en el inconsciente, en los arquetipos y símbolos que forman su lenguaje y en los sueños
por los cuales se comunica. Pero, ¿qué es el símbolo?

Para dar una respuesta a la pregunta anterior es necesario recurrir a lo importante que es el
símbolo en nuestro lenguaje cotidiano, ya que en ocasiones se usa el símbolo como sinónimo
de signo, y puede llegar a confundir, y entonces lo más común y lo que puede ayuar a dejar
claro entre estos dos términos, es que se distingan uno del otro.
Ya en la obra de El hombre y sus símbolos, Jung comienza por diferenciar el signo del
símbolo en el lenguaje humano. Sostiene que el símbolo es una palabra o una imagen cuando
representa algo más que su significado inmediato y obvio. En este último caso, es sólo un
signo. Para Carl Jung el símbolo, ya que es a partir de este tema que desarrolla el
acercamiento al inconsciente, señala que el hombre emplea la palabra hablada o escrita para
expresar el significado de lo que desea transmitir. Su lenguaje está lleno de símbolos pero
también emplea con frecuencia signos o imagenes que no son estrictamente descriptivos. Así,
el símbolo es una unidad sintética de sentido entre dos polos diádicamente opuestos: lo
manifiesto y lo oculto. Y a su respecto debe establecerse una rigurosa diferencia entre el
concepto de símbolo y el de signo. Los signos hacen denotar que los objetos están vinculados
a algo. “En cambio lo que llamamos símbolo es un término, un nombre o aún una pintura que
puede ser conocido en la vida diaria aunque posea connotaciones específicas además de su
significado corriente y obvio”.6 El símbolo sólo se mantiene vivo mientras esté cargado de
significación, esto es cuando un símbolo lo utilizamos para dar a conocer algo y que por sí
mismo denota lo que es, entonces lo que está significando a la gente es lo que quiere
expresar, en un sentido convencional, y es a partir de ello que utilizamos un lenguaje común.
Los símbolos se pueden diferenciar entre naturales y culturales. Como ya ha sido mencionado
anteriormente, lo símbolos naturales se derivan de los contenidos inconscientes de la psique y
representan un número enorme de variaciones en las imágenes arquetípicas esenciales. Los
símbolos culturales son los que se han empleado para expresar verdades eternas, éstas
pasaron por muchísimas transformaciones y se convirtieron en imágenes colectivas aceptadas
por las sociedades civilizadas. Los símbolos son intentos naturales para reconciliar y unir los
opuestos dentro de la psique. El inconsciente es un fenómeno natural que produce símbolos
que tiene significado para poder llegar a explicarselo a sí mismo, y de esta manera lograr
representaciones arquetípicas.

Bibliografía:

1. La “Psicología analitica” di Carl Gustav Jung, en: Giovanni Reale, Il pensiero occidentale dalle
origini ad oggi Volume Terzo, Editrice La Scuola, 1994, p. 715-716.

2. Carl Jung, El hombre y sus símbolos, Biblioteca Universal Contemporánea, Trad. Luis Escobar
Bareño, Barcelona, 1997, pp. 15-98.

3. J. Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía, Tomo II, E-J, Editorial Ariel, Barcelona, 2001, pp.
1974-1976.

1La “Psicología analitica” di Carl Gustav Jung, en: Giovanni Reale, Il pensiero occidentale
dalle origini ad oggi Volume Terzo, Editrice La Scuola, 1994, p. 715.

2Carl Jung, El hombre y sus símbolos, Biblioteca Universal Contemporánea, Trad. Luis
Escobar Bareño, Barcelona, 1997, p. 6.
3Ibidem, p. 7.

4Ibidem, p. 9.

5 José Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía, Tomo II, E-J, Editorial Ariel, Barcelona, 2001, p.
1974.

6Ibidem, p. 17.