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“AÑO DE LA LUCHA CONTRA LA

CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD”

CLASIFICACION DEL TRATAMIENTO


PENITENCIARIO.

INTEGRANTES:
-BRONCANO FAYA DANIELA
-CASTILLO VILLEGAS VALENTINA
- OCHOA FERNANDEZ BRENNY
- PEÑA BARRIENTOS MAX
-TINOCO OLIVOS PAMELA
DOCENTE: MG. ELADIO
QUINTANA SANDOVAL
ASIGNATURA: PSICOLOGIA
PENITENCIARIA
INDICE
1

Introducción 2

Objetivos 3

Capítulo I

Antecedentes 6
Diagnostico del tratamiento 7
Tratamiento penitenciaria 8
Tratamiento penitenciario nacional 9
Capitulo II
Conclusión 00

Recomendaciones 00

Referencias Bibliográficas 00
INTRODUCCIÓN
2
En la actualidad, el concepto general de nuestra sociedad acerca de las
prisiones, es que se trata de un instrumento de castigo para aquellas personas
que han cometido algún delito grave. Lo cierto es que la legislación también
ampara los derechos de estas personas, protegiendo su dignidad como bien
jurídico, y evitando así condenas tales como la pena de muerte, trabajos
forzados, etc. El verdadero objetivo de esta institución radica en la reinserción
social de las personas reclusas, y para que esto sea posible, se recurre al
tratamiento penitenciario. Los programas de tratamiento consisten en un
conjunto de actividades dirigidas a tal fin, considerando siempre las carencias y
necesidades del sujeto, así como sus características personales y la naturaleza
del delito. Según el caso, este tratamiento puede seguir llevándose a cabo aun
estando fuera de la prisión. Este trabajo tiene como objeto averiguar en qué
consisten los tratamientos penitenciarios, qué tipos hay y cuáles de ellos han
tenido más éxito, a juicio de diversas fuentes autorizadas. También es importante
conocer el origen, la tipología y ámbitos en que se da la delincuencia, ya que se
trata del eje central de intervención de la mayoría de los programas de
tratamiento. Para ello, se ha utilizado una metodología de análisis temático y de
revisión teórica a partir de una selección de textos previamente elegidos en torno
al tópico “tratamiento penitenciario”.
OBJETIVOS:
3
Objetivo general:

 El objetivo de este trabajo es dar a conocer el tratamiento penitenciario y


su clasificación..

Objetivos específicos:

 Brindar los conceptos básicos acerca del tratamiento penitenciario.

 Dar a conocer la etapa de tratamiento penitenciario.

 Conocer el tratamiento penitenciario.


4

CAPITULO
I

ANTECEDENTES
Lo primero que podemos decir es que no cabe hablar de tratamiento hasta el
5
momento en que la pena privativa de la libertad se la empieza a asignar fines de
reforma, corrección, reeducación, readaptación social, resocialización,
reinserción social, rehabilitación, etc.

Pero lo indicado en el punto anterior no basta, pues en el tratamiento en sentido


estricto, exige que se acepten las Ciencias del Hombre, Ciencias de la Conducta,
o sea una ciencia con la pretensión de interpretar, predecir e influir o modificar
en la medida que el desarrollo de tal ciencia en cada momento permita el
comportamiento humano; supone, por lo tanto, enfocar este problema desde los
principios de la psicología y sociología contemporáneas, que usan método
positivo.

Una primera definición podría ser la de acción individualizada, tendente a


modificar favorablemente aquel sector de la personalidad del interno que influye,
facilitando o provocando, su delincuencia o estado peligroso. Esta definición es
objetada por utilizar el concepto de personalidad y caer en la discusión o
contraposición entre personalidad criminal y sociedad criminógena, asi como
desde el punto de vista sociológico. el tratamiento penitenciario en el país no
hemos encontrado existencia de trabajo alguno en las universidades de San
Marcos, Federico Villarreal, Garcilazo De La Vega Y Universidad Católica De
Lima.

En la biblioteca especializada del INPE, encontramos un trabajo de Jose Canales


Sierralta efectuado en 1993, que el denomina "breve estudio sociológico a los
internos del ep callao, recluidos por terrorismo", que establece la influencia de
las condiciones sociales de vida de este tipo de internos antes de ingresar a
prisión. igualmente hemos encontrado un trabajo de raul peña cabrera intitulado
"influencia del ambiente carcelario sobre la personalidad del delincuente"; 124
pág., que se ocupa de cómo la vida en prisión condiciona en los presos que ya
anteriormente tienen en su haber una experiencia delictiva, un afianzamiento en
este comportamiento antisocial que se extiende así mismo a quien antes no tuvo
mayor experiencia delictiva, ratificando de este modo la creencia social en el
carácter criminógeno de las cárceles.
Hay que señalar que en los momentos en que este trabajo se realiza aún no
están en boga las corrientes resocializadoras, pero sin embargo ya el autor,
siguiendo criterios "rehabilitadores" propone objetivos de este tipo a aplicar en
las cárceles peruanas

ANTECEDENTES LEGALES Y DOCTRINARIOS SOBRE EL TRATAMIENTO


PENITENCIARIO

El viejo problema de lograr que quien delinquió y pagó su delito con pena
privativa de libertad, no vuelva a delinquir ha sido abordado desde muy antiguo
en el mundo, bástenos recordar el modelo Filadélfico de la segunda mitad del
6
siglo XVII o las reflexiones de César Beccaría a finales del XVIII cuando propone
que "el fin (de las penas) pues, no es otro que impedir al reo hacer nuevos daños
a sus conciudadanos y apartar a los demás de cometer otros iguales".

En nuestro país esa es una preocupación no muy reciente, pues sí bien es a


partir de 1981 que se cuenta con un Código de Ejecución Penal, el que se ocupa
de manera sistemática del problema de la ejecución de la pena, principal y
fundamentalmente de la pena privativa de libertad y sus diversos aspectos y
entre ellos por vez primera, del que motiva nuestro trabajo: el Tratamiento
Penitenciario; ya antes sin embargo algunos

estudiosos de la problemática penitenciaria se preocuparon por aportar al


esclarecimiento de la misma, en una suerte de proceso evolutivo ascendente
desde don Mariano Felipe Paz Soldán con su "Examen de las Penitenciarías en
EEUU"' (1853), cuyo aporte teórico y recomendaciones terminaron en la
construcción de la vieja Penitenciaría - la primera de América, inaugurada en
1862 -, construida con las recomendaciones doctrinarias más avanzadas de la
época.

Después de un largo interregno encontramos significativos, los aportes de Julio


Altmann Smythe que en 1962 escribe su "Bases Para un Plan de Futura Política
Penitenciaria Nacional” y más adelante en 1972 H. H. Cooper, en la UNMSM;
comenta la que sería la primera Legislación .Penitenciaria del Perú, el D. Ley-
17581, dictada por el gobierno militar de Velasco Alvarado en abril de 1969, y su
reglamento: D. S. NO 06369 – IN.

Debemos señalar sin embargo que es en este D. Ley que se introduce en la vida
penitenciaria del país, el concepto de "READAPTACION”, (antecedente más
inmediato del tratamiento penitenciario), que aborda lo que ahora es el
tratamiento penitenciario, podríamos decir en forma, intuitiva y conceptualmente
aún poco elaborada frente a lo que hoy se conoce, pero que hace aportes muy
útiles desarrollando elementos hoy usados en el sistema penitenciario nacional
como "la progresividad" (Art. 190) al que define en tres periodos: observación,
tratamiento y prueba.

DIAGNOSTICO PRONOSTICO CLASIFICACION TRATAMIENTO

El estudio personal del interno requiere pues de una etapa de OBSERVACIÓN


previa, lo que origina a su vez la necesidad de dos elementos imprescindibles:
el personal penitenciario interdisciplinario y el centro de observación
correspondiente.37
Esto ha dado lugar a que la Administración penitenciaria destine ciertos
7
ambientes, pabellones o centros exclusivos de observación, que no es
novedoso, pues existen evidencias de su existencia desde 1907 en Bruselas,
existiendo luego en diferentes países con una peculiaridad, que estos centros,
no eran EE.PP "extrictu sensu", sino centros de observación especializados
técnica y científicamente que se viene predicando en nuestro país
legislativamente desde Decreto Ley N°. 17581 (1969)

En nuestro país no existen establecimientos con esta finalidad, sino que


funcionan al interior del Establecimiento Penal en Pabellones llamados de
observación. No existe tampoco una permanencia de tiempo considerable en
éstos pabellones, ya que pasado el acto penitenciario de clasificación se integran
a estos sujetos a diferentes pabellones, en los cuales se hace el seguimiento
correspondiente.

Para realizar esta labor de observación, se requiere de un EQUIPO


INTERDISCIPLINARIO DE OBSERVACIÓN, conformado por personal idóneo
con formación criminológica como: Psicólogo, Trabajador Social, Médico-
Psiquiatra, Abogado, pudiendo incluirse a otros especialistas. Pero para ciertos
estudiosos en este equipo es imprescindible un criminólogo, sociólogo, un
moralista y un Ergólogo, pero en nuestra realidad se da lo primero, albergando
la esperanza, que en un tiempo no muy lejano, cuando se tome en cuenta la
magnitud real del sector penitenciario y la importancia de ésta se incluya a los
segundos.

TRATAMIENTO PENITENCIARIO.

Concepto

Consiste en el conjunto de actividades directamente dirigidas a la consecución


de la reeducación y reinserción social de los penados dirigido a hacer del interno
una persona con la intención y la capacidad de vivir respetando la Ley penal, así
como de subvenir a sus necesidades.

El art. 25.2 CE contiene un mandato conforme al cual las penas privativas de


libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y
reinserción social.

Partiendo del mandato constitucional el tratamiento responde a la idea de


desarrollar en los internos una actitud de respeto a sí mismos y de
responsabilidad individual y social con respecto a su familia, al prójimo y a la
sociedad en general. La finalidad no es otra que conseguir la reeducación y la
reinserción social de los penados, por lo que la capacidad de obtener esta meta
es presupuesto básico del tratamiento.
La idea de tratamiento trae consigo una importante inflexión en la evolución
8
penitenciaria y se enlaza con las teorías sobre la legitimidad de la pena. De una
visión de la pena como mera retención del reo se pasa a ver la pena como un
medio para obtener un fin. Si a la pena se le asigna la finalidad de obtener la
rehabilitación y reinserción social del reo, entonces, la forma de obtenerlo debe
ser actuando sobre cada penado en concreto, individualizadamente, y eso es
precisamente en lo que consiste el tratamiento penitenciario.

Por eso el artículo 60 de la Ley Orgánica General Penitenciaria señala que los
servicios encargados del tratamiento se esforzarán por conocer y tratar todas las
peculiaridades de personalidad y ambiente del penado que puedan ser un
obstáculo para la reeducación y reinserción social de los penados. Para ello,
deberán utilizarse, en tanto sea posible, todos los métodos de tratamiento y los
medios que, respetando siempre los derechos constitucionales no afectados por
la condena, puedan facilitar la obtención de dichas finalidades.

Principios informadores

Los principios en los que el Tratamiento está basado aparecen expresamente


contemplados en el artículo 62 Ley Orgánica General Penitenciaria son los
siguientes:

 Estará basado en el estudio científico de la constitución, el


temperamento, el carácter, las aptitudes y las actitudes del sujeto a tratar
así como de su sistema dinámico-motivacional y del aspecto evolutivo de
su personalidad, conducente a un enjuiciamiento global de la misma, que
se recogerá en el protocolo del interno.
 Guardará relación directa con un diagnóstico de personalidad
criminal y con un juicio pronóstico inicial, que serán emitidos tomando
en consideración el enjuiciamiento global referido en el apartado anterior,
así como el resumen de su actividad delictiva y de todos los datos
ambientales, ya sean individuales, familiares o sociales del sujeto.
 Será individualizado, consistiendo en la variable utilización de métodos
médico-biológicos, psiquiátricos, psicológicos, pedagógicos y sociales, en
relación a la personalidad del interno.
 En general será complejo, exigiendo la integración de varios de los
métodos citados en una dirección de conjunto y en el marco del régimen
adecuado.
 Será programado, fijándose el plan general que deberá seguirse en su
ejecución la intensidad mayor o menor en la aplicación de cada método
de tratamiento y la distribución de los quehaceres concretos integrantes
del mismo entre los diversos especialistas y educadores.
 Será de carácter continuo y dinámico, dependiente de las incidencias
9
en la evolución de la personalidad del interno durante el cumplimiento de
la condena.

Elementos del tratamiento

Se recogen en el artículo 110 del RD 190/1996, de 9 de febrero, que señala que


para la consecución de la finalidad resocializadora de la pena privativa de
libertad, la Administración Penitenciaria:

 Diseñará programas formativos orientados a desarrollar las aptitudes


de los internos, enriquecer sus conocimientos, mejorar sus capacidades
técnicas o profesionales y compensar sus carencias.
 Utilizará los programas y las técnicas de carácter psicosocial que
vayan orientadas a mejorar las capacidades de los internos y a abordar
aquellas problemáticas específicas que puedan haber influido en su
comportamiento delictivo anterior.
 Potenciará y facilitará los contactos del interno con el
exterior contando, siempre que sea posible, con los recursos de la
comunidad como instrumentos fundamentales en las tareas de
reinserción.

El tratamiento Individualizado

Es obligación de la Administración diseñar un programa individualizado para


cada uno de los internos, incentivándoles de forma que intervengan en la
planificación y ejecución del mismo.

Se encuentra regulado en los arts. 113 a131 RD 190/1996, de 9 de febrero y arts.


59 a72 Ley Orgánica General Penitenciaria, así como en la Instrucción 12/2006,
modificada por la Instrucción 4/2009, que establece un procedimiento detallado
en cuanto a programación, evaluación e incentivación de la participación de los
internos en programas y actividades del Programa Individual de Tratamiento.

Para la confección del tratamiento penitenciario individualizado se siguen tres


fases, que son: observación, clasificación y el tratamiento individualizado.

Órganos competentes

Especialistas. Las tareas de observación, clasificación y tratamiento las


realizarán los equipos cualificados de especialistas, cuya composición y
funciones se determinarán en el Estatuto Orgánico de Funcionarios. Dichos
equipos contarán con la colaboración de un número de educadores necesarios,
dadas las peculiaridades de los grupos de internos tratados, según determina
el artículo 69.1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria.
Central Penitenciaria de Observación, art. 70 Ley Orgánica General
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Penitenciaria.

Tiene encomendado el asesoramiento debido en materia de observación,


clasificación y tratamiento de los internos. Por este órgano pasan los internos
cuya clasificación resulta difícil o dudosa para los equipos de los
establecimientos o los grupos de aquéllos cuyas peculiaridades convenga
investigar a juicio del Centro directivo. Está integrada por un equipo técnico de
especialistas con los fines siguientes:

 Completar la labor de los Equipos de Observación y de Tratamiento en


sus tareas específicas.
 Resolver las dudas y consultas de carácter técnico que se formulen por
el Centro directivo.
 Realizar una labor de investigación criminológica.
 Participar en las tareas docentes de la Escuela de Estudios
Penitenciarios.

Observación

El art. 64 de la Ley Orgánica General Penitenciaria distingue dos tipos, según el


tipo de internos a que vaya dirigido:

 De Preventivos: Se fundamentará en la recogida de la mayor


información posible sobre cada uno de los preventivos a través de datos
documentales y de entrevistas, y mediante la observación directa del
comportamiento, estableciendo sobre estas bases la separación o
clasificación interior en grupos conforme a lo previsto en el art. 16 Ley
Orgánica General Penitenciaria y todo ello en cuanto sea compatible con
la presunción de inocencia (art. 64.1 Ley Orgánica General Penitenciaria).
 De Penados. Una vez recaída sentencia condenatoria se completará la
información anterior con un estudio científico de la personalidad del
observado, formulando en base a dichos estudios e informaciones:
o - Determinación del tipo criminológico.
o - Diagnóstico de capacidad criminal y de adaptabilidad social.
o - Propuesta razonada de grado de tratamiento y de destino al
tipo de establecimiento que corresponda (art. 64.2 Ley Orgánica
General Penitenciaria).

LA CLASIFICACIÓN

Como paso previo a la necesaria individualización del tratamiento, tras la


adecuada observación de cada penado, se realizará su clasificación conforme a
lo previsto en los art. 100 a110 del RD 190/1996, de 9 de febrero,, destinándole
11
al establecimiento cuyo régimen sea más adecuado al tratamiento que se le haya
asignado, y, en su caso, al grupo o sección más idóneo dentro de aquél (art. 63
Ley Orgánica General Penitenciaria).

La clasificación tomará en cuenta:

 • La personalidad.
 • El historial individual, familiar, social y delictivo del interno.
 • La duración de la pena y medidas penales en su caso.
 • El medio a que probablemente retornará y los recursos, facilidades y
dificultades existentes en cada caso y momento para el buen éxito del
tratamiento.

TRATAMIENTO

Voluntariedad. El tratamiento es voluntario, de manera que será el interno el


que libremente tome la decisión que considere adecuada y, por tanto, la
negativa al tratamiento no puede llevar consigo consecuencias
disciplinarias, regimentales ni de regresión de grado, como expresamente
establece el art. 112.3 RD 190/1996, de 9 de febrero.

Cuestión distinta es que, considerándose beneficioso, se estimule al interno


mostrándole las ventajas que el mismo conlleva, pero esta estimulación siempre
ha de dejar en plena libertad al interno para tomar la decisión.

En este sentido los arts.4.2 y 61 de la Ley Orgánica General Penitenciaria y art.


112.1 RD 190/1996, de 9 de febrero instan al estímulo, en cuanto sea posible,
del interés y la colaboración de los internos en su propio tratamiento. Al mismo
tiempo establecen que la satisfacción de sus intereses personales será tenida
en cuenta en la medida compatible con las finalidades del tratamiento.

Negativa al mismo. En los casos en que exista rechazo a someterse al


tratamiento, el criterio para la clasificacin inicial del interno y posteriores
revisiones de la misma se atendrá a la observación directa del comportamiento
y los informes pertinentes del personal penitenciario de los Equipos Técnicos
que tenga relación con el mismo, así como utilizando los datos documentales
existentes, según dispone el art. 112.4 RD 190/1996, de 9 de febrero.

Las actividades de tratamiento se llevarán cabo, en función, en cada caso


concreto, de las condiciones más adecuadas para la consecución de los fines
constitucionales y legales de la pena privativa de libertad, tanto (art. 113 RD
190/1996, de 9 de febrero):

 En los propios Centros penitenciarios.


 Fuera de los Centros penitenciarios.
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Para ello, la Administración Penitenciaria deberá tener en cuenta los recursos


existentes en la comunidad para la ejecución de las actividades del tratamiento
penitenciario (art. 115 RD 190/1996, de 9 de febrero).

Son las siguientes:

 Salidas programadas, art. 114 RD 190/1996, de 9 de febrero


 Comunidad terapéutica, art. 115 RD 190/1996, de 9 de febrero
 Programas de actuación especializada, art. 116 RD 190/1996, de 9 de
febrero: de drogodependencia, para los condenados por delitos contra la
libertad sexual y para los casos de violencia de género (art. 42 LO 1/2004)
 Enseñanza obligatoria, arts. 122 a124 RD 190/1996, de 9 de febrero
 Educación infantil para menores, art. 125 RD 190/1996, de 9 de febrero
 Unidades Educativas, art. 126.1 RD 190/1996, de 9 de febrero
 Maestros, 126.2 RD 190/1996, de 9 de febrero.
 Biblioteca, art. 127 RD 190/1996, de 9 de febrero
 Disposición de libros y periódicos, art. 128 RD 190/1996, de 9 de
febrero.
 Disposición de ordenadores personales, art. 129 RD 190/1996, de 9 de
febrero
 Formación profesional y ocupacional, art. 130 RD 190/1996, de 9 de
febrero
 Actividades socioculturales y deportivas, art. 131 RD 190/1996, de 9 de
febrero

EVOLUCIÓN DEL TRATAMIENTO

La evolución en el tratamiento será motivo de una nueva clasificación del


interno, con la consiguiente propuesta de traslado al establecimiento del régimen
que corresponda, o, dentro del mismo, el pase de una sección a otra de diferente
régimen (art. 65 Ley Orgánica General Penitenciaria):

 • Evolución favorable. Determinará la progresión de grado. Dependerá


de la modificación de aquellos sectores o rasgos de la personalidad
directamente relacionados con la actividad delictiva; se manifestará en la
conducta global del interno y entrañará un acrecentamiento de la
confianza depositada en el mismo y la atribución de responsabilidades,
cada vez más importantes, que implicarán una mayor libertad.
 • Evolución desfavorable. Determinará la regresión de grado cuando se
aprecie en el interno, en relación al tratamiento, una evolución
desfavorable de su personalidad.
 • Revisión. Los internos serán estudiados, cada seis meses como
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máximo, para revisar su anterior clasificación. La decisión que
corresponda será notificada al interesado.

CONCLUSIÓN DEL TRATAMIENTO

Informe pronóstico final. Cuando el Tratamiento haya finalizado o esté próxima


la libertad del interno, se emitirá un informe pronóstico final, en el que se
manifestarán los resultados conseguidos por el tratamiento y un juicio de
probabilidad sobre el comportamiento futuro del sujeto en libertad, que, en su
caso, se tendrá en cuenta en el expediente para la concesión de la libertad
condicional (art. 67 Ley Orgánica General Penitenciaria).

Recuerde
• Regulación arts. 113 a131 RD 190/1996, de 9 de febrero y art. 59 a72 Ley
Orgánica General Penitenciaria
• Tratamiento individualizado orientado a la reeducación y reinserción social de
los penados.
• Carácter voluntario. La negativa carecerá de consecuencias penales o
penitenciarias.
• Comprende: Actividades tratamentales, Salidas programadas, Grupos
terapéuticos, Programas de actuación especializada, Enseñanza (obligatoria y
demás), actividades socioculturales y deportivas.
• La evolución en el mismo es causa de progresión o regresión de grado.

La Complejidad de la persona humana ha determinado también que la


experiencia penitenciaria haya desarrollado una variedad de procedimientos o
métodos de tratamiento, en función de las características socio-psicobiológicas,
de cada interno.

En este voluntarioso afán la Administración Penitenciaria inspirada en la Ciencia


Penitenciaria y la Criminología, aplica diversos métodos de tratamiento como: El
trabajo, la educación, la asistencia psicológica, social, médica, etc.

Cabe indicar que todas estas formas de tratamiento no se aplican a todos los
internos por igual, sino de conformidad con lo que el diagnostico determine.

FASES DEL TRATAMIENTO PENITENCIARIO


Cuando se priva a una persona de la libertad, surge una pregunta automática
¿Para qué? Para ningún entendido es novedad que para las creencias penales,
la pena tiene como propósito la Resocialización del interno y que se reincorpore
a la sociedad como un individuo que respete y cumpla la ley y no constituya una
carga social, para el Estado y la sociedad. Por tanto, para resocializarlo jurídica
y socialmente será mediante un procedimiento bien concebido llamado
14
TRATAMIENTO PENITENCIARIO, el mismo que ha medida que se incrementa
las experiencias se perfecciona, aspirando a lograr su cometido.
Las fases del Tratamiento Penitenciario en la doctrina y por ende en la legislación
son las siguientes:
DIAGNOSTICO.
Como bien afirma AGUINAGA MORENO 38 consiste en determinar el mal
criminoso del sujeto en función a la "Sintomatología" que presente, el mismo que
será determinado por el equipo multidisciplinario, a través de exámenes propios
para estos menesteres, siendo los más comunes: El Psicólogo, médico y social.
El diagnóstico médico, se encargará de determinar el estado de salud general,
además de un examen ectoscópico, exámenes especializados como
Psiquiátricos, neurológicos y endocrinológicos que en nuestro medio resultaría
iluso pensar que el Estado se encargue de asumir tales costos.
El diagnóstico Psicológico, se encargará del nivel intelectual, personalidad e
intereses vocacionales, empleando las pruebas que el especialista crea
conveniente para determinar su proclividad al delito, así como el equilibrio o
desequilibrio de la personalidad del delincuente, etc.
El Asistente social, tiene que ver con el medio social de desarrollo del interno en
el cual se tendrá en cuenta: la familia, situación laboral, educación, condición
económica, etc.
Con los resultados obtenidos este equipo elaborará el PRONÓSTICO
CRIMINOLÓGICO.
5.2. PRONÓSTICO CRIMINOLÓGICO.
A partir de los resultados obtenidos, consiste en conjeturar sobre el
comportamiento criminológico futuro; su finalidad es determinar el grado de
resocialización de tal o cual interno (readaptable, difícílmente o fácilmente
readaptable) así como los cambios que puede o no ocurrir en dicha conducta
frente a determinadas medidas de tratamiento.
5.3. CLASIFICACIÓN PENITENCIARIA.
La clasificación penitenciaria es una ordenación lógica por grupos, tomando en
cuenta las características individuales y circunstanciales de cada interno de
acuerdo con la realidad del tratamiento y la planificación del régimen carcelario;
tiene que ser por grupos. La clasificación es un proceso que toma en cuenta los
factores individuales para lograr una individualización de la pena como
tratamiento. Para H. COOPER39 la clasificación es el primer paso en el
tratamiento penitenciario y tiene dos fines básicos: ubicar al recluso en un medio
apto para fines de tratamiento; y colocarle en un grupo más o menos
homogéneo. Consecuencia inmediata del diagnóstico y pronóstico criminológico,
consiste en agrupar a los internos bajo criterios diversos y concurrentes de
homogeneidad. Su importancia radica en que si está fundada en criterios
criminológicos orienta y ayuda al proceso de tratamiento y evita el contacto e
influencia criminógena de ciertos internos a otros, de allí que es importante la
infraestructura y política penitenciaria orientada al no hacinamiento en los EE.PP
Resumiendo diremos que la clasificación tiene por objetivos:
15
a. Agrupar a internos por características homogéneas, evitando la influencia
criminógena entre uno (s) u otro (s) internos.
b. Facilita el tratamiento Penitenciario.
c. Posibilita el control disciplinario de los internos.

EL TRATAMIENTO PENITENCIARIO NACIONAL

El tratamiento penitenciario nacional, se realiza atendiendo a lo preceptuado en


el CEP, dando prioridad a la educación y al trabajo penitenciario como ejes
axiales de tal proceso.

Tal es así que a escala nacional se viene implantando Centros de Educación


Ocupacional CEOS, regentados por personal penitenciario, así como
implementando talleres en beneficio de los internos, orientados a la enseñanza
de algún oficio y a la producción de bienes y servicios.

LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO.

Nuestra Constitución Política señala como objetivo fundamental de la Ejecución


Penal la Resocialización del interno, la misma que será posible a través de la
Reeducación, Rehabilitación y reincorporación del interno a la sociedad; que va
de la mano con el principio de humanización de las penas.

Este objetivo está íntimamente ligado a la declaración constitucional del artículo


primero, según el cual la persona humana es el fin supremo de la sociedad y del
Estado, y siguiendo con el análisis constitucional, una persona al ser privada de
su libertad pierde solamente los derechos que la condena señala, quedando a
salvo los derechos señalados en el artículo segundo y los que como persona le
corresponden.

La Carta Magna, específicamente en su artículo 139° inciso 21 y 22; establece


el objetivo de la ejecución penal, la misma que debe ejecutarse teniendo siempre
como norma el respeto a la dignidad humana.

Lo prescrito en dichos artículos pone a nuestra legislación constitucional a la par


de las legislaciones constitucionales del mundo.

1. LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO.

Nuestra Constitución Política señala como objetivo fundamental de la Ejecución


Penal la Resocialización del interno, la misma que será posible a través de la
Reeducación, Rehabilitación y reincorporación del interno a la sociedad; que va
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de la mano con el principio de humanización de las penas.

Este objetivo está íntimamente ligado a la declaración constitucional del artículo


primero, según el cual la persona humana es el fin supremo de la sociedad y del
Estado, y siguiendo con el análisis constitucional, una persona al ser privada de
su libertad pierde solamente los derechos que la condena señala, quedando a
salvo los derechos señalados en el artículo segundo y los que como persona le
corresponden.

La Carta Magna, específicamente en su artículo 139° inciso 21 y 22; establece


el objetivo de la ejecución penal, la misma que debe ejecutarse teniendo siempre
como norma el respeto a la dignidad humana.

Lo prescrito en dichos artículos pone a nuestra legislación constitucional a la par


de las legislaciones constitucionales del mundo.

CONCLUSIONES
1. Según diversos estudios sobre la delincuencia, la comunidad o el entorno
del delincuente tiene un papel importante a la hora de explicar esa actitud
desviada de la que hablan los criminólogos. En cierto sentido, se trata de
17
un problema de 46 ideologías. Muchas veces es el modelo y la estructura
de nuestra sociedad, en la que queremos reinsertar a la persona, la que
necesita el tratamiento.
2. Sabemos que el lugar donde se lleve a cabo el tratamiento tiene un valor
importante a la hora de evaluar su efectividad, así pues, el entorno donde
tienen más éxito es en la comunidad. Ya de entrada resulta paradójico
que se intente preparar para la vida en libertad privando de libertad, ya
que el ambiente en prisión no es el más adecuado para generar actitudes
de respeto hacia los demás y hacia la sociedad. Por lo tanto, lo ideal sería
disponer de espacios alejados de toda esa subcultura carcelaria y poder
ofrecer un tratamiento en un ambiente propicio para ello, donde se ejerza
una influencia prosocial al delincuente.
3. Una de las limitaciones más cuantificables consiste en la planificación del
tratamiento individualizado. Se requiere un amplio estudio sobre el sujeto:
sus características personales, su historial, familia y red social, etc. Para
elaborar así un tratamiento adecuado a sus necesidades, en el caso de
que lo requiera, ya que en algunos casos no lo necesitan y por lo contrario
en otros casos, debido a su alto riesgo, es más complicado. Este estudio
individual resulta difícil y en ocasiones imposible de realizar debido al
hacinamiento de las cárceles en Europa y en concreto en España.
4. Una de las mayores dificultades en la aplicación y eficacia del tratamiento
está en la precariedad e insuficiencia de medios. El tratamiento requiere
inversiones muy fuertes y costosas no sólo en infraestructuras y medios,
sino sobre todo en personal 47 técnico cualificado. Para poder prestar la
debida atención al interno y desarrollar los programas y actividades
tratamentales de forma individualizada harían falta más funcionarios de
los cuerpos técnicos, pues cuanto más personal y motivación haya,
mejores resultados se podrán obtener.
5. Dada la importancia que tiene el que los profesionales estén cualificados
para la efectividad del programa, es necesario también que haya cursos,
proporcionados por el Estado, acerca de los nuevos métodos y técnicas
de tratamiento en las diferentes disciplinas como son la criminología, la
psicología, la educación social, el trabajo social y otras relacionadas,
destinados al equipo técnico que se encarga del diseño, aplicación y
evaluación de los programas.

Referencias Bibliográficas

 SOLIZ ESPINOZA, Alejandro: Ob. Cit. ; pag. 306


 42 Citado por ROSARIO DIEGO DIAZ-SANTOS Y EDUARDO FABIAM
CAPARROS, en " Reflexiones sobre las Consecuencia Jurídicas del
delito"; pag. 101
 Gil Villa, F. (2004). La delincuencia y su circunstancia. Valencia: Tirant lo
18
Blanch.
 Bueno Arús, F. (2008). Nociones de prevención del delito y tratamiento de
la delincuencia. Madrid: Dykinson.