Вы находитесь на странице: 1из 3

UNA RUTA ACUÍCOLA PARA VENEZUELA III

Aprovechamiento piscícola de los


embalses nacionales
Germán Robaina G.
robainag@gmail.com

Fomentar y reglamentar adecuadamente las Concesiones Acuícolas


Continentales en los embalses con adecuado potencial y características,
de acuerdo a los estándares regulatorios existentes a nivel mundial,
permitiría al país obtener inconmensurable volumen de biomasa pesquera
vía piscicultura, para satisfacer los requerimientos alimentarios actuales,
y generar biomasa de alto valor para su exportación.
Bien sea mediante instalaciones flotantes ubicadas directamente en sus
aguas, o instalaciones ubicadas en sus costas que aprovechen
adecuadamente sus aguas, es una alternativa que debe ser tomada en
cuenta por el alto gobierno nacional, para flexibilizar, ajustar y sincerar
las normativas legales vigentes.

German Robaina G.
Se estima que Venezuela posee más de 700.000 hectáreas de espejo de agua en embalses
construidos para diferentes fines, administrados por diferentes entes. Aunque no todos
poseen las condiciones y usos compatibles para el desarrollo de actividades de piscicultura,
la gran mayoría de ellos sí.
Hasta donde sabemos, se han construido unos 107 embalses, de los cuales 45 son
administrados por el Ministerio del Ambiente (MINEA) para usos múltiples (consumo
humano, riego, hidroelectricidad, control de inundaciones, regulación del gasto ecológico
aguas abajo y uso recreacional), 39 son utilizados por HIDROVEN para consumo humano,
8 por la CVG, 6 por CADAFE para hidroelectricidad, 2 por el Ministerio de Agricultura y
Tierras para riego y 1 por PDVSA para uso industrial.
Aunque algunos especialistas han estimado el potencial piscícola de los embalses
venezolanos en 28.000 Tm/año (0,005 Kg/m2/año) esta cifra resulta irrisoria a la luz de las
nuevas tecnologías de producción piscícola y experiencias realizadas en diferentes países
del mundo, incluyendo Latinoamérica.
El rechazo sistemático que ha venido teniendo el uso de estos reservorios para fines
piscícolas comerciales, parece estar sustentado solo en celos, miedo, desconocimiento y
falta de criterios.
A nivel mundial se ha comprobado la factibilidad de integrar actividades piscícolas con el
riego, generación eléctrica y reservas hidráulicas, entre otras, pero en el nuestro, a pesar de
la hambruna galopante que tenemos en puerta, nuestros órganos administrativos, le dan la
espalda a tan precioso potencial.
Como ejemplo del potencial de la actividad y la viabilidad de conjugar intereses,
destacamos las actividades de cultivo de tilapias por parte de la empresa Aqua Finca Saint
Peter Fish, quizá la mayor empresa productora de tilapias del continente, que con capital
suizo inició sus operaciones en Honduras durante el 1994, y hoy por hoy las desarrolla en
el Lago de Yojoa y la represa hidroeléctrica El Cajón.
En estas experiencias más de 60 comunidades aledañas al embalse El Cajón, están siendo
beneficiadas directamente con la actividad, que constituye un compromiso con el
desarrollo social y ambiental, además de contribuir con la seguridad alimentaria de las
comunidades, generación de empleos y reducción de la pobreza en las zonas de influencia.
Se estima, en base a experiencias ya realizadas en el país en estanques circulares, que mil
(1.000) granjas flotantes como la que se muestra en nuestra imagen introductoria de este
documento, con doce jaulas de 1.500 m3 efectivos c/u (12 x 12 x 12 metros), sembradas a
razón de 50 ejm/m2, y dos (2) cosechas al año, tienen la capacidad para generar entre
700.000 y 800.000 Tm/año, en apenas el 0,035 % de la superficie total estimada para estos
embalses nacionales, lo que pudiera significar también, la generación de un mínimo de
1.440.000.000 raciones al año si cultivamos tilapias con fines sociales de tan solo 350 gr
cada ejemplar.

1.440.000.000 RACIONES AL AÑO SON MUCHAS RACIONES.


Aunque el extinto Ministerio del Ambiente, como ente responsable de la administración de
la mayoría de estos embalses del país, ejecutó a través de la Dirección de Fauna de la Oficina
Nacional de Diversidad Biológica programas de Cultivo de Peces desde el año 1983, éstos

German Robaina G.
solo se realizaban con la finalidad de promover el uso sostenible de los recursos ícticos
(pesquerias artesanales) en estos cuerpos de agua, y/o única y exclusivamente mediante la
actividad piscícola extensiva con peces autóctonos de bajo impacto productivo y comercial,
y tradicionalmente se caracterizó por obstaculizar los desarrollos piscícolas de alcance
comercial que tanto bien, empleos, alimento, desarrollo e ingresos pueden generarle al país,
y están tipificados en nuestras leyes.
Desde el pasado año de 1989, la Gaceta Oficial Nº 4.158 contempla las normas generales
para el uso de los embalses construidos por el estado venezolano y sus áreas adyacentes
bajo el Decreto N° 624, que en su artículo 22 ordena la promulgación de las normas
específicas para regular las actividades de piscicultura comercial en estos cuerpos de agua,
las cuales deberían haber sido publicadas mediante Resolución conjunta que
supuestamente dictarían el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales
Renovables con el Ministerio de Agricultura y Cría.

Así, todo parece indicar que:


1. Nos encontramos ante una situación de extremas limitaciones de alimento para
cubrir las necesidades básicas de la población.
2. El país posee uno de los más bajos niveles de consumo per cápita de productos
pesqueros del hemisferio.
3. El país posee un elevado potencial piscícola disponible para producir el alimento
que requiere, tanto para las clases sociales (subvencionado) como para su
exportación.
4. Con tan solo el 0.0035% de la superficie de los embalses existentes en el país, se
puede generar dicha biomasa.
5. Existe la tecnología e interés en participar en estas explotaciones si se ofrecen
reglas claras para la actividad.
6. Mediante el Decreto N° 3466, la Presidencia de la República creó el Ministerio del
Poder Popular de Atención de las Aguas, el cual tiene, entre otras, la competencia
en lo relativo al cuidado, tratamiento, vigilancia y protección de las cuencas
hidrográficas, recursos hídricos y embalses, así como la ejecución de políticas
públicas para la regulación (Decreto N° 3466, G.O. 6382 Ext., Jun. 15/18).
7. Tan solo pareciera faltar que el Ministerio de Pesca y Acuicultura (Minpesca), en
concordancia con el Ministerio del Poder Popular de Atención de las Aguas,
procedan a la elaboración del reglamento solicitado en la Gaceta correspondiente.
8. Las Corporaciones de Desarrollo Regional, pueden jugar importante papel en estas
gestiones.

Estamos seguros que, al existir reglas claras que garanticen el desarrollo de la actividad,
respetando el ambiente y el fin originario de cada uno de los embalses, el sector privado
participará en la producción piscícola que el país requiere.

Cuenten con nuestro apoyo….

German Robaina G.