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Para adquirir la lectura global son necesarios una serie de

prerrequisitos previos.
Son muchas las metodologías descritas para adquirir esta lectura,
pero hoy os voy a hablar de una metodología basada en el método
de María Victoria Troncoso que es la que estoy utilizando con mi
hijo de tres años con Síndrome de Down y me parece que es
realmente efectiva y sencilla.
El método de María Victoria Troncoso basa su potencial en las habilidades de discriminación y
memoria visual, que es una habilidad muy desarrollada tanto en el Síndrome de Down como
en muchos trastornos del neurodesarrollo como puede ser el Trastorno del Espectro Autista.

Como madre y como terapeuta, el principal problema que me encuentro a la hora de aplicar el
método es la dificultad en focalizar la atención, la impulsividad y la falta de motivación. Es por
eso, que únicamente a modo de complemento del trabajo tradicional y manipulativo de tarjetas
físicas, os propongo una actividad sencilla creada con Power Point para trabajar los
prerrequisitos de forma atractiva aprovechando esos ratos en los que, por los avatares de la
vida, les ponemos a nuestros hijos la tablet o el móvil.

Previamente a esta actividad el niño deberá haber superado una serie de fases más sencillas
que describo a continuación:

1. Asociación: el niño debe discriminar y emparejar objetos o dibujos que son iguales en la
siguiente progresión:
1. Objeto-objeto
2. Objeto-imagen
3. Imagen-imagen
4. Imagen con palaba-imagen con palabra
5. Palabra-palabra
Más adelante el niño asociará objetos por tener características comunes, desarrollando así su
capacidad de abstracción y generalización.

2. Selección: el niño selecciona entre varios objetos el que cumple con las características que se
le indican.
3. Clasificación: el niño establece diferentes categorías por tener una cualidad común como son
los campos semánticos.
4. Expresión: el niño describe de forma expresiva un objeto, con sus propiedades, cualidades,
posiciones espaciales, etc.
5. Generalización: el niño exporta el aprendizaje a los diferentes ámbitos vitales y con diferentes
materiales y contextos.
La actividad que propongo en este post correspondería a la primera etapa y está destinada a
trabajar la percepción global y reconocimiento de palabras escritas. Es recomendable que
empecemos por palabra cortas y que sean muy familiares e interesantes para el niño. En este
caso he escogido la palabra “mamá” (no hay nada más motivante para un hijo) y el propio
niño. Que además ambas pertenecen a la misma categoría de familia.
En el método de María Victoria Troncoso antes de la palabra ponen el artículo, pero esto
depende un poco del niño. Yo personalmente prefiero empezar sin artículo. Otra duda
frecuente es si se empieza con mayúscula o minúscula.
En el caso de mi hijo hemos empezado directamente con minúscula por varias razones.
1. La palabra ligada da una mayor sensación de objeto compacto y es más fácil de identificar y
memorizar visualmente.
2. Por tener un proceso de aprendizaje más lento, si empezamos la lectoescritura con
mayúsculas cuando el niño empieza a controlar todas las letras cambian a minúscula y les
toca empezar de cero con las dificultades propias para generar nuevos aprendizajes.
3. Aunque se utilicen minúsculas, los nombres propios van con mayúsculas que van aprendiendo
paralelamente y además en el colegio también se suelen presentar las mayúsculas desde
infantil, por lo que los niños las van aprendiendo paralelamente de forma natural.
Es cierto que también hay una serie de desventajas o contras:

1. Para realizar los trazos, son mucho más sencillos los de las letras mayúsculas que
minúsculas.
2. En la mayoría de colegios empiezan por mayúscula e imprenta por lo que el niño recibe
información diferente en función de la persona y el contexto y no sigue la misma marcha que
el resto de sus compañeros en el colegio.
Sabiendo esto, cada familia debe decidir lo que es mejor para su pequeño, asesorándose
siempre de sus terapeutas y maestras.