Вы находитесь на странице: 1из 20

K

DISCURSO
prt~miade por el Dipt!Ut í Corlts eltelo

.EN EL BANQUETE
QUr<: SUS COR RELIGIONAR IOS

DE LA

Circunscripción de Jaén

DiA DE SU PROCLAMACIOK

JAÉN
SJlip. de .luom ~!vurez ~~~ez
PU8NTB7.URt..A. !!

© Biblioteca Nacional de España


,

'

© Biblioteca Nacional de España


pronunciado por el Diputado á Cor!eg electo
,
DOJ JOSE DEL PaRDO Y PRLRGIO

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
D ISCURSO
promtiado por el Diputada á Cortes electo

EN EL BANQUETE
QUE SUS CORRELIGIONA RIOS

DE J, A

Circunscripción de Jaén

lo c(uoeu '" /cr ~<>pila/ el ~{a !13 b. Cl/icryo ~o i!JOI

D[A. DE SU PROCLAMACIÓN.

JAÉN
!fip. de: daan Álvarc:z f?~rcz
PU lEN rt: 7 URLA 2

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
~ei)ottes:

Nunoo más que en estos momento,; qui-


siera poseer cualidades oratorias capaces
de interpretar fielmente los sentimientos
de t\lll istnd y de grati tnd pn1·a vosotros,
así como de fé en nuestros ideales, que
embargan por completo mi espíritu en es-
tos instantes; pero si me falta palabra para
expresarlos, tí Dios gracias no estoy escaso
de cornr.ón pn,rn sentirlos, y si la lengua
tot·J>e no acierta á convertirlos en adec ua-
dos períodos, j)OCO importa., porque vosotros
amigos míos ele tantos aiios me conocéis
sobrnclnmente y sabéis que yo, entusiasta
de mis ideales, enamorado de los grandes
conceptos que los informan, resuelto en
la ejecución decidida de todas nuestras
obras polítioos con todas las energías de
que puedo disponer, tengo al par de esos
entusiasmos, de esos amores y de esas aoti-
viclndes, un arrnigadísimo sentimiento, del

© Biblioteca Nacional de España


·. _...,.._.- .. . . . -----
que hngo CilSi u n culto fen·i<'IÜ<'. por el
nf,•c'lo pcr-onnl de mis nmigos polí tico~;
pOHtne ,.cfiorc~, l11 nmisln<l es el 1¡¡\lAAmo
<·ons,lln<lOl' (lo todas lns her idas ,¡,. l:t 1•icln,
bn,.:o firm o do Lodn obra de mncllos, do toda
la lyn· focnnda. Así. como los in di v í<luos son
Jos elementos const it ut ivos de ln fam ilín y
é;;las lo son de los pueblos y Jos pueblo;; do
lns nac iones y las raza:; ~· é..;t.n<; dc In <'S po·
r ic, ni h u mnnidncl, ni mznR, n i naciones, ni
pn<'blos, ni t:'lmilias, pueden llenar fines
positi ,·o<; de cultnt~l; de tmbn:io. de on r i·
qu<'cimiento, !le ndelnnt.o cientifico 6 nt··
tístico, come rcinl ó iudnstrinl, de progreso,
en fin en todas sus múltipl es mnn i fest.'l·
ciones, si ln nnión y el es fncr:~,o g igantes·
co de l~t.~ g raneles coleet i vida des no so eren,
imp ttlsn y des;trrolla á espensns de los hie-
ncs in<'stimnbles y ele ln ittcon Lrnstablc
fuor7Jo ele In amistad, (le E'SMt.misLnd clcsin-
terc;;ncln, reciproca, d isp uesta al sacri fic io,
hon rmla y S.'\nta, qne hace de la~ colecti-
,·idnde!<, en el orden en \!110 se n~a ele elln,
gmndes famil ias y de los indi,·iduos de
éstas, \'N'cla\deros hermanos. (Ura111le.< (tp/Lm-
so.~).
¿(~ni é.n , sPiiores, pnPde clndarl o, ni c nnn·
clo l111 fnl ~n(lo ú esla grnnile venlad ln com·
probac ión histórica en todos lo~ LÍE1111)JOs y

© Biblioteca Nacional de España


7

en todos los países! Y si nos contmem os á


nosotros mismos, á los que aquí estnmos,
presentes ú representndM, C}tlien no ha
podido npreeim· en nuestros comien1.os po-
líticos, en n uc;;tro des:wrollo político, en
n uostms adversidades y en nuestros t1·i un-
fos los efectos nd mira b les de la a m istnd
fmternal que siempre nos unió y nos une
sin más interés que el triunfo de nuestros
ideales, sin otra base más que nuestras
simpatías con las cuales y por l os cuales
stlpimos >encer tantas contrariedades, su-
frí r 1..'\ntos descngallos, arrostrar tan tos S.'\-
crificios, ¡·esist.i r tan tas injustas persecu-
ciones ya hoy por fortuna ol vidndns de
nuestro espíritu y borradas de nuestm me-
moria por las satisfacciones mútuns, y la
reconciliación más íntirnn, y verdadera?
(Mt'!J bien).
I..a amistad personal nos unía con víncu-
los ya fuertes allá por los nños de J886 y
87, bajo In. jefatura de un hombre ilustre
q ne según frnso j)ropia había venido, d iez
anos antes, á continua r la historia de Es-
pafia interrum pida y mnnchada por los
desaftleros del libertinaj e de una revolu-
ción que, como casi todas, fué más allá de
donde se propusier on sus primeros impul-
sores, de un hombre ilustre, repito, que

© Biblioteca Nacional de España


8

acabó su vida gloriosamente en la tragedia


de 8>11~ ~.t rÍ..gueda yo no sé si asesinado lJOr
los anarquistas i talianos, ó por algtin club
sepamtista cubano ó por n.lgtin comité
anexionista del Norte de América. Bajo la
jefatura. ele aquel hombre insigne march!Í·
bamos los aquí reunidos el alío 86, cuando
yo comencé junto con vosotros la vida po-
lítica y bajo s u j eft1tura continuamos has-
t-a. q ue sucesos lamentables que no 'he ele
recordar nos apartaron tle ella, 11oniéndose
á nn e~tm cabezn. el actual Jefe del partido
Liberal-Conservador, dejando imestros lu-
gares vacíos para que los ocupasen los en-
tonces tlisidentes romeristas con cuyo Jefe
y con cuyos procedimientos no encajaban
ni podían encajar ni los nuestros ni nues-
t ro Jefe. Diez tuí.os trasctll'rieron desde
aquel día nl del execrable asesinato ele Cá.-
novas después del cual lns Intestes conser-
vadoras de todos los matices, reconocieron
y proclttmaron honrada y sinceramente,
juntos con nosotros, en el memorable ban-
quete clel Buen R.etiro lajefa,tura de nues-
t ro Jefe D. Fnmcisco Sil vela, como Jefe
del gran partido de Unión Consel''.rttclorn,
del gran ¡la:rtido Liberal-Conservador es-
pañol, sin que ésto fLtese obstáculo para
que dos personal idades ilustres, pero por

© Biblioteca Nacional de España


moti vos solo personales y no razonables,
no qtus•eran cubijar~c bajo la techumbre
del gran templo y bnscn:;en propio~S y has-
ta sepm:ados albergues en ·recln:cidas y
cual'teadas ¡)agodns.
¡Allá ellos! (Jluy bien).
Pues bien señores, en toda esta sintetiza-
da historia política de los tiltimos quince
aiios, por vuestra ami~tnd y con Yuestm
a mi~tnd hemos llegado ni presente y aqní
estnmos formando un caudaloso río de re-
presentación política y social, aquellos
mismos que en un principio apenas si érn·
mos modesto arroyo de claros afectos y de
fraternales amistades. 'fal es siempre la
obra fecunda de los ideales honrados cuan-
do t ienen por instrume11to ln. poderosa ac-
ción colecti vn de muchos hombres enlarA~·
dos ¡Jm· los vínculos de una honmda y sin·
cera amistad particular.
¡Desdichado, senores, el hombre incapaz
de sentir en sn corazón los consuelos de los
afectos que brotan de la amistad desintere·
snda y verdadera; por grande que sea su
importancia, ese hombre siempre será ár·
bol despojado de hojas, tronco sin ramas,
de vejetación adormecida por perpétu o
inviemo, en cuyo derredor no brotarán
jamás gérmenes de vida, ya llnemaclos por

© Biblioteca Nacional de España


ll)

el f d o <le los hiel o,~, ya agostados por los


rayos del sol. (Aplausos).
Sigamos, pues, seiLOres y amigos qneri-
clísimos, unidos por Jos Yíncnlos de estn
amistad fraternal más fuertes que el ncero
y el hierro, bn~e de nuestra labor políLiC•l,
llittit q LLe ella. siga siemlo siempre en los
tiem110s iJrÓsperos, como' en los adversos
fné, nnostro 111á>< firme é indestrnct.ible
halnarte. (M1~y bien).
Cuando las pasiones rugen con feroz
brnvnra, c uando nos disputamos ln, arena
con c rue·l e;~ca rni z;<m iento, di fícil es que
JllH>d~tll hacerse escttchar, ni siqn ierit o ir,
Jos templitclos acentos del buen sen ti do y
de la razón; pero hoy, senores, en estos mo·
mentos que hacemos un alto en uno de los
puertos más apacibles ele n uestro camino,
!Xtréceme oportuno y saludable invertir
estos momentos ele descanso mejor que en
recrenr nuestro es11íritu en ln contempla-
ciúl\ clel triunfo, en hacer alg una prove-
chosa advertencia deducida <le ajenas y
elocuentes experiencias rlne nos s ir van de
útiles enseííai1zns pnra continuar llenos ele
fortaleza y prevenciones nuestro ca-~tl ino,
continuándolo siempxe, hasta que Dios
quiera, sin el menor tropiezo por nue5tra
culpa.

© Biblioteca Nacional de España


1l

Dos son lM cansns princi p11Jes y hario


frecuentes de los derrumbamientos políti-
cos de los ¡x1rtidos qne llegan, como afor-
tunadamente hemos llegado nosotros, á te-
nel· justa ~ igni ficación y vi\lía en los p ue·
hlos, en las p1·ovi ncias y hasia en las
nac i one~; la soberbia y la inacción de sus
di;·ectores. Sí, seíiores: en el orden privado
como en el público, en la vida ele las colee-
ti vidacles como en la de los incli vid nos, In
soberbia, })ilSión de mny fácil de.<;arrollo
en los med ios .de ambiente de las alturas
políticas, compm muy cara :;u propia ~a­
tisfacci[,n y no advierte que la dctima t1ue
inmola á. ese úlolo (ple levantn en el c·ora-
zún que inYacle, e.> á veces su inte1·és más
caro, e.~ la mismn fi ngidn g loria en pos de la
cn:1l tnn clesolMla corre. (Grandes Clplcutsos) .
J am{ls, seiíores, tt'olJecomos en tan fn·
nesLo escollo, que la disciplina y el ac ier to
hijos son do la h umildad, y é:;ta es de nti-
liclacl inmen;;a en todo cuanto concieme á
la pníctica. aun en las cosas pm·amente
políticas. (ilfuy bien).
Hnynmos pnes, de elhl, JlOr virtncl y
hasta por egois n1o.
He1<pecto tL ht inacción, seiíores, sns efec-
tos s[ no tan odiosos no son men os disol-
ventes.

© Biblioteca Nacional de España


12

El quietismo es la muerte; la actividad


la vida; en ht inacción sue u mben l os géx·
menes de toda idea, ele todo progreso; en
el trabaj o brot.n el pensamiento, la r iq ue-
za, el invento, la prosperidad, In cultura;
jamá.<;, se.i1ores, saltaría la. chis¡x1. entre el
acero y el pedernal si el esfuer;.~o humano
no l es hiciern chocar y percntirse¡ ni el
rocío vivificnría las plantns y las Jtores si
el cnlor solar no evaj)Orase las agnas pri·
me1·o y el viento no diseminase sus vapo-
ros y el frío no los condensara en gotas ele
brillantes. (1liny bien).
Para el cleoanollo de toda. facultad hay
una. cond ición ind ispensable, el ej ercicio.
E n lo i ntelectual, como en lo físico, co-
mo en lo político el órgano que no funcio-
na convenientemente se ador mece, se atro·
fia y pierde la vidn; y aún los genios mús
privilejiados no llegan ú adquirü· sus fner-
zas hercüleas sino después de largos traba-
jos.
:Por esto seí1ores y amigos queridísimos
si hemos de conservar y fomentar como
debemos el caudal do nuestras energías po-
líticas, hemos constantemente de t rabajar
en el bien de nuestros pueblos, en el pro-
greso creciente do su cultura intelectual,
moral y material, no para que nos alaben

© Biblioteca Nacional de España


13

y nos lo agraclezcan, no po1· las satisfaccio-


nes del Jam·o, sino para hacer cuanto bien
podamos y por el cumplimiento honrado
de nuestros deberes ele hom hres de honor y
de patriotas entusiastas. (Aplausos).
No se me oculta sefiores que á. veces, y
harto frecuenLemente, recójense cosechas
ele ingratitudes allí donde se sembraran
semillas de bienes, hasta con propio sacrifi-
cio; pero nada es más g rato á la conciencia
que el cumplimiento dol dobor por el deber
mismo, y no olvidad que la lluvia bienhe-
chora que el cielo derrama sobre los cam-
pos cae por igual sobro la tierra .fecunda,
que sobre las rocas estériles. ( Aplau.sos.)
Voy á terminar, sellores, que estoy abu-
sando ele vuestra benevolencia y atención.
Yo soy consE>rvador por convicción ra-
zonada no por interés mezquino do más
mezquinas satisfacciones <lol amor propio,
y aun menos, de ning ún meilro personal;
.lo soy porque entiendo, como lo ontendois
vosotros, que en las circunstanrias actuales
el pa1·tido conservador, tiene una altísima·
misión social y política qne cumplir en
Espaíía, y porque creo que está en condi-
ciones prácticas más apropiadas que nin-
gún otro partido político para realizarla,
con respeto imparcial h toclas lns ideas por

© Biblioteca Nacional de España


1·1

absurdas que nos parezcan y sean, lJorquo


creo <1uc ol partido consermdor ha do rca-
li;mr la grande obra de paz y de engrande-
cimiento moml y material de Espruín con-
lrnn:cslamlo el esfuerzo do closqnicinm ien-
to y disolur iún social que sin (1uererlo, sin
eluda, nns trn<'ría inevitabl emente ln revo-
lución qne nvnnza á la sombra de procla-
mada~ y flngidas libertades pro1Jagndas
por espíritus serta1·ios de la reacción roja,
del de~poti~mo j•lcohino, mil ...-eces mús ah-
~olulo t'· inlrnnsigonte qlle el nh~oluli~mo
que intencionada y arteramente so C¡\Jilicn
h oy do clerical. (A¡>Iansos).
Yo soy conservador porqne entiendo, co-
mo entendéis yosotros, ([UO dentro ele la
con!'tiluc·iún Yigonlo de 1R7C"i, f[liO na el io
imparc·inlmonte puede tachar ele poco 1ibe-
rnl, cnho ol ejer(' icio lihro do todos las li-
borlnclos posibles y se pncde cxigir el res-
pelo de lodo~ los derechos. (Mny úicn).
\o soy consoJ·vador, porque longo, como
...-osob·os lenf.is, fé en mi palrin, fú en mi
r<'l igiún, ft'· en la dina!'tía. fé en ol dcroc·ho
y on la!> libertades que el derecho con-
sngrn.
Brindo, p110~, y concluyo sefiorc~, ¡wr
In prosporidncl y el engrandecimiento do
nuestrn madre patria, mús atlorada cullnlo

© Biblioteca Nacional de España


15

mús nltrajada y abatida; por In rel igión


católica, la religión de Dios verdadero, la
religión del amor y del pcrcltin; la religión
cuyas ideas hicieron felices y gmncles ít
Es1)aíía y al pueblo ospnlí.ol. ( A¡¡lnu.~os) .
· Brindo por ol Rey que simholi7.a y en-
eama la mtis alta roprosentac i(m clol poder
que ti ono por b.1so los derechos dh·i no>: y
los derechos del pueblo; (ctz¡lausos), brinrlo
por ol partido Libornl-Con servaclor y por
su Jefe ilustro D. Francisco Sih·ela, parti-
do y .Jefe que deben sor y senín la baso
mtis sól ida del orden social; (aplausos),
brindo por esla Liorm. bendita y por eslo
pueblo ele J aén vcrdndcros amores do mi
alma, Liorrn y pueblo donde Mcieron mi:;
abuelos y mis padres, mi mnjct· y mis hijos
y en la que quisiera que dcscnn~nrnn mis
lmosos, (f¡?·mule> a1Jlcmsos), y brindo por
vosotros am igos míos A quienes <lobo cuan-
to voy siendo y tan la consideraci ón y tan-
to carifio que no merezco y al C(UO corre:S-
pondo solíores, con Lodas las energías do
m i vol untad con un afecto ont.rnlíablc.
(Grandes y prohmgaclos aplau.~os).

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAFIA

l• 1103280641

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España