Вы находитесь на странице: 1из 4

El extraordinario ajedrez de Miguel Tal - Luis Palau - v. d.a.

Fernando Corte - José Luis Matamoros

XXIII CAMPEONATO SOVIETICO 1956


Clasificación Final completar su desarrollo. Con la jugada del tex-
1 Averbach 11½ to las blancas ofrecen un peón a cambio de una
2 Spassky 11½ mayor actividad de sus piezas, especulando con
3 Taimanov 11½ que las negras, por su parte, tienen retraso en el
4 Kortchnoi 11 desarrollo de las suyas.
5 Kholmov 10½ 8... £xb2
6 Polugaievsky 10½ En realidad, el procedimiento adoptado por
7 Tal 10½ las negras en la presente línea de juego contra-
8 Boleslavsky 9 viene las reglas elementales de las aperturas,
9 Zurachov 8½ donde, como es sabido, no conviene salir pre-
10 Antoshin 8 maturamente con la dama mientras no se haya
11 Bannik 7½ completado el desarrollo.
12 Bivshev 7½ 9.¦b1 ...
13 Ragosin 7
14 Simagin 6½
15 Tolush 6½
16 Borisenko 6
17 Chasin 5½
18 Lissitsin 4

Blancas: Tal
Negras: Tolush
DEFENSA SICILIANA
(Variante Gotemburgo)

1.e4 c5
2.¤f3 d6
3.d4 cxd4
4.¤xd4 ¤f6 Consideramos que ésta es la mejor continua-
5.¤c3 a6 ción para las blancas. La alternativa es 9.¤b3,
6.¥g5 e6 a lo que puede seguir 9. ... ¤c6 10.¥d3 d5
7.f4 £b6 11.¥xf6 gxf6 12.¤a4 £a3 13.¤b6 ¤d4 14.¢f1
Queda así planteada la Variante Gotembur- (si 14.O-O , sigue 14. ... ¤xb3 15.axb3 £c5+
go, línea de juego que se ha visto con frecuencia, 16.£f2 £xf2+ 17.¦xf2 ¦b8; etc.), 14...¤xb3
pero que ahora parece dejarse un poco de lado. 15.cxb3 ¦b8 16.exd5 £b4 17.£xb4 ¥xb4
8.£d2 ... 18.¦c1 O-O; y la posición ofrece posibilidades
Algunos maestros se inclinan por la con- equivalentes para ambos bandos. Además, pue-
tinuación 8.¤b3, pero después de 8. ... £e3+; de mencionarse esta otra continuación: 9.¤b3
las negras no tienen mayores dificultades para ¤c6 10.¥d3 d5 11.¥xf6 gxf6 12.¤a4 £a3
-8-
El extraordinario ajedrez de Miguel Tal - Luis Palau - v. d.a. Fernando Corte - José Luis Matamoros
13.¤b6 d4 14.O-O ¦b8 15.f5 e5 16.£e2 £d6 12.¤e4! ...
17.a4 £d8 18.¤c4 b6 19.£h5 ¤b4;; con lo que Quizá sea esta jugada la más fuerte de que
se produce una posición bastante compleja en disponen las blancas en esta posición. Pero
la que las negras disponen de buen contrajuego. también es muy promisoria esta otra varian-
9...£a3 10.e5!! te: 12.¥c4! ¥e7 13.¦b3 ¥xg5 14.£xg5 £e7
Excelente avance que exige a las negras ex- 15.£xg7 £f8 16.£g5 ¦g8 17.£f4 ¤c5 18.O-
traordinaria atención en la defensa. En cambio, O! £g7 19.¦f2 ¤bd7 20.¤d5 ¤xb3 21.¤c7+
si 10.¥xf6, después de 10. ... gxf6 11.f5 ¥h6!; ¢e7 22.¥xb3, con posición ganadora. O bien
las negras quedan con buenas perspectivas. 12.¥c4! ¥b4 13.¦b3 £a5 14.a3 ¥xc3 (si
10... dxe5 14...¥xa3 15.O-O O-O 16.¦a1 £c5 17.¦axa3
Contra 10...¤d5; las blancas obtienen un £xc4 18.¤e4, con superioridad); 15.¦xc3 O-O
ataque muy fuerte por medio de la siguiente 16.¥e7 ¦e8 17.¥b4 £xe5+; 18. ¦e3, con ataque
continuación: 11.¤xd5 exd5 12.¦b3 £xa2 (si muy fuerte.
12...£c5; sigue 13.¦c3. Y contra 12...£a4; sigue En cuanto a 12.¥e2, es fuerte £c5!
13.¤b5!); 13.£c3 ¤d7 14.exd6! ¥xd6 15.¤f5, 12... £xa2
etc. Si 12...¥e7; seguiría 13.¦b3, y después
O bien 13...¥d7 14.¥d3 ¤c6 15.¤xc6 ¥xe7 para continuar con £g5+, etc. Y con-
¥xc6 16.O-O, etc. En cuanto a la continuación tra 12...£a4; sigue 13.¥b5! axb5 14.O-O
10...¤fd7; tampoco es recomendable, pues las ¥c5 15.¤xc5 ¤xc5 16.¤xb5 O-O 17.¥e7
blancas obtienen neta superioridad por medio ¤bd7 18.¦b4 £a5 19.£f4 h6 20.¥xf8 ¤xf8
de 11.f5! ¤xe5 (si 11...exf5; sigue 12.¤d5 £c5 21.£xf7+ ¢h7 22.¦g4, y las blancas tienen po-
13.¤b3 £c6 14.¤a5 £c5 15.¥e3, etc.); 12.fxe6 sición ganadora. Otra variante instructiva es:
fxe6 13.¥e2 ¤bc6 14.¤xc6 bxc6 15.¤e4, etc. 12...h6 13.¥h4 £xa2 14.¦b3 £a1+ 15.¢f2 £a4
11.fxe5 ¤fd7 16.¥b5 axb5 17.¤xb5 ¥c5+ 18.¤xc5 £xh4+
Las negras tienen que elegir entre esta mo- 19.g3 £d8 20.£d6 ¤xc5 21.£xc5 (En cambio,
vida y 11...¤d5. A esto último puede seguirse si 21.¤c7+, sigue 21. ... £xc7 22.£xc7 ¤ba6;
así: 12.¤xd5 exd5 13.c4, y las negras atravesa- con ventaja para las negras), 21...¤a6 22.¤d6+
rán por muy malos momentos. ¢f8 23.£d4, y la posición de las blancas es su-
perior.
13.¦b3 £a1+
14.¢f2 £a4
15.¥b5! ...
Otra vez un sacrificio para tener a la dama
negra radiada del campo principal de operacio-
nes el mayor tiempo posible.
15. ... axb5
Si 15...£a2; seguiría 16.£c3, amenazando
el alfil y Ta1.
16.¤xb5 f6
Muy malo es aquí 16...¥e7; a causa de
17.¥xe7 ¢xe7 18.£g5+, con un inmedia-
to desastre para las negras. Y si 16...¤a6; si-
-9-
El extraordinario ajedrez de Miguel Tal - Luis Palau - v. d.a. Fernando Corte - José Luis Matamoros
gue 17.¤bd6+ ¥xd6 18.£xd6 f6 19.exf6 gxf6 21.¤f7+ ¢e8 22.¤bd6+ ¢f8 23.£h6+ ¢g8
20.£xe6+ ¢d8 21.¥xf6+ ¤xf6 22.£xf6+, et- 24.¦g3+, etc.
cétera. c) 19...¥c5+ 20.¢g3 ¤a6 21.¤ed6+ ¥xd6+
17.exf6 gxf6 22.¤xd6+ ¢f8 23.¦f3+ mate.
18.¦e1! ... d) 19...¤b6 20.¤c7+ ¢d7 21.¦d1+ ¢c6
22.¦c3+ ¤c4 23.£e5 ¦a5 24.¦xc4+ £xc4
25.¦d6+ ¢xc7 26.£xa5+ b6 27.£xb6 mate.
Pero esta última línea, aunque es la más
complicada, es la única que ofrece posibilidades
de salvación mejorando la jugada 23ª de las ne-
gras con b5, y no se ve continuación satisfacto-
ria para las blancas, dado que las negras cuentan
con una nueva retirada para su rey y con la po-
sibilidad de jugar £a7+ con mayor efectividad.
Nótese que no es lo mismo jugar 23...b6;
por 24.¤xa8, seguido de 25.£xh8, que es sufi-
ciente para ganar.
Si se busca una jugada diferente de 19.£xg5
para hallar un refuerzo para el ataque, nos en-
contramos sólo con 19.¤xg5, pero después
Esta es una posición extremadamente com- de 19. ... ¤c5 20.¤c7+ ¢e7 21.¤d5+ ¢d7; o
plicada y difícil, en la que las negras tienen mu- 21.¦f3 ¤bd7; resulta que no hay más ataque, a
chas dificultades. Nos parece oportuno repro- pesar de que la situación de las negras de todos
ducir el comentario aparecido en el libro del modos no es envidiable. En cuanto a 19.¤ed6+,
torneo (Cherta y Puig), que dice así: no da mucho por 19. ... ¥xd6 20.¤xd6+ ¢e7;
La última jugada de las blancas debe catalo- etc.
garse como intuitiva más que de cálculo previo, 18. ... ¦a6
e igualmente las negras responden cautelosa- 19.¥xf6 ¤xf6
mente al no aceptar el presente que se les ofrece. 20.¤xf6+ ¢f7
Desde luego, es de difícil refutación en la partida 21.¦f3 £h4+
viva por las minuciosas ramificaciones en que 22.¢f1 e5
se desborda, como se demuestra en el siguien- 23.£d5+ ¥e6
te análisis. Después de 18...fxg5; la continua- 24.¤d7+ ¢g6
ción más promisoria que tienen las blancas es Menos expuesta era la continuación
19.£xg5, a lo que las negras tienen varias res- 24...¢e7; con este probable juego: 25.£c5+
puestas cuya elección constituye un verdadero ¢xd7? 26.¦d1+ ¥d6 27.¦xd6+ ¦xd6 28.£xd6+
compromiso. Veamos: ¢e8 29.¤c7 mate. Pero en vez del error 25. ...
a) 19...¢f7 20.¤ed6+ ¥xd6 21.¤xd6+ ¢f8 ¢xd7?, hay que jugar así: 24...¢e7; 25.£c5+,
22.¦f3+, etcétera. ¢e8! 26.¦xf8+ ¦xf8+ 27.£xf8+ ¢xd7 28.¦d1+
b) 19...¥e7 20.¤ed6+ ¢d8 (si 20...¢f8 ¢c6 29.£d6+ ¢xb5; con buena defensa.
21.£h6+ ¢g8 22.¦g3+, y mate. Y en caso 25.¤xe5+ ¢g7
de 20...¥xd6 21.¤xd6+ ¢f8 22.¦f3+, etc.); 26.¦g3+ £xg3
-10-
El extraordinario ajedrez de Miguel Tal - Luis Palau - v. d.a. Fernando Corte - José Luis Matamoros
Si 26...¢h6; ganan las blancas con 27.£d2+
¢h5 28.¤f3, etcétera.
27.£xb7+ ¤d7
28.hxg3 ¦b6
29.£c7 ¥c5
30.¤xd7 ¥c4+
31.¦e2 ...

Y las negras abandonaron, pues si 31. ...


¥xe2+; seguía 32.¢xe2 ¦e8+ 33.¤e5+, segui-
do de 34.£xc5. O bien 31. ... ¥xe2+; 32.¢xe2,
¦e6+ 33.¤e5+ ¥e7 34.¤d4!, etc.
Fue ésta una de las partidas más extraordi-
narias del campeonato.

-11-