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ENSAYO

Esta es una reseña básica de lo que se quiere decir; en este trabajo presento el

compromiso cristiano, la perfección del seguimiento de Jesús, la solidaridad, el

servicio a los demás, la disposición frente a la palabra de Dios, entre otros

donde Jesús no enseña a ser libres. Jesús dice que desarrollarnos es un

camino para construir un mundo mejor donde la perfección es un camino que

empieza en la llamada que siente cada cristiano a seguir el estilo de Jesús.

Buscar la propia perfección es procurar el bien de los demás.

También se habla de la solidaridad, que es la que se emplea para designar las

actitudes de preocupación por los demás y el compromiso de ayuda al prójimo.

No es un sentimiento superficial por los males que hay en el mundo, sino una

actitud definida de procurar el bien común. Para ser solidarios debemos, como

Jesús; estar atentos a las necesidades de los demás y compartir con el prójimo

tiempo, bienes y conocimientos. Jesús dio muchos ejemplos y enseñanzas de

servicio. El, siendo Dios mismo, vino a comprometerse y a servir, y a su mayor

compromiso con la humanidad fue su muerte voluntaria en la cruz para redimir

al mundo. Jesús solo tuvo un objetivo en su vida y fue hacer la voluntad del

Padre. Además de esto se habla de que Jesús dio muchos ejemplos y

enseñanzas de servicio. En donde el siendo Dios mismo, vino a

comprometerse y a servir, y su mayor compromiso con la humanidad fue y será

su muerte voluntaria en la cruz para redimir al mundo.

La perfección en el seguimiento de Jesús en el evangelio nos invita a ser

seguidores a ser “perfectos”. En el texto se dice que para Dios la perfección es

el llamado por excelencia al ser humano, en donde la perfección es un camino

que empieza en la llamada que siente cada cristiano a seguir el estilo de Jesús.
Buscar la propia decepción es procurar el bien de los demás. Caminar hacia la

perfección es recorrer el camino de Jesús. Al joven rico le dice Jesús: “Si

quieres ser perfecto, vete, vende lo que tiene y dáselo a los pobres, y tendrás

un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme” (Mt19, 21).

La perfección de la persona se realiza en el amor a los demás. Es abrirse al

diálogo con el otro, al enriquecimiento mutuo, a la alegría y a la tristeza

compartidas.

Los jóvenes hoy en día dejan de ir a la iglesia, se olvidan completamente de

Dios; no le agradecen por el pan de cada día y básicamente por nada. Muchos

de estos ellos se acuerdan de Jesús solamente cuando se les presenta una

adversidad en su vida o cuando se sienten solos, pero no se ponen a pensar

realmente en las cosas que por más mínimas pero maravillosas que tienen;

generalmente tienden olvidarse de su existencia y a preocuparse por otras

cosas.

En conclusión hay que amar la vida, a nuestros prójimos y sobre todo a

nosotros mismos, es importante ayudar cuanto más podamos al que lo necesite

perdonar e ir por el camino de la perfección. Porque por obra del espíritu Santo

y por el viene a ser la ley interior de la caridad donde perfeccionarnos,

aprender, desarrollarnos es un camino para construir un mundo mejor.


DISPOSICION FRENTE A LA PALABRA DE DIOS

Jesús tuvo un objetivo en su vida: hacer la voluntad del padre.

“Mi aliento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra”

(Jn 4, 34). Todos los que siguen a Jesús están dispuestos a escuchar la

palabra de Dios y a cumplirla. Para nosotros los católicos esto es muy

importante ya que la disposición para recibir y cumplir la palabra de Dios nos

permite seguir a Jesús.

“Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11,

28)

SERVICIO A LOS DEMÀS

Toda la vida de Jesús se caracterizó por su entrega al prójimo, es decir, por su

persistente actitud de servicio, y toda su doctrina es una constante invitación a

servir a los demás. En Belén sirvió con su nacimiento, en Nazaret con su

trabajo, en su vida pública con sus enseñanzas, en el Calvario con su muerte y

en su Resurrección con su vida eterna. Por eso dijo “No he venido a ser

servido, sino a servir” (Mc 10, 45). Jesucristo, con su ejemplo y con sus

palabras, anima a todas las personas a servir a Dios y a los seres humanos,

hijos de Dios.

Jesús dio muchos ejemplos y enseñanzas de servicio. Él, siendo Dios mismo,

vino a comprometerse y a servir, y su mayor compromiso con la humanidad fue

y será su muerte voluntaria en la cruz para redimir al mundo. Los católicos

debemos aprender de esta lección de compromiso y de servicio para vivirla


todos los días de la vida, no solo en situaciones extraordinarias, sino en las

vivencias diarias.

EL COPROMISO CRISTIANO

Toda la existencia humana de Jesús estuvo comprometida con los problemas y

las necesidades de sus contemporáneos. La razón de esta actitud de Jesús fue

su convencimiento de que el mensaje de amor de Dios debe vivirse con los que

más lo necesitan. Como Jesús, el cristiano debe comprometerse, por exigencia

de su fe en Dios, con los problemas y las necesidades de sus contemporáneos.

Comprometerse es asumir los valores del Evangelio que se han elegido y dar

así un sentido a la propia acción orientándola de acuerdo con ellos. El cristiano

no agota su misión solo con el anuncio de Reino de Dios y con la denuncia de

las infracciones que se cometen contra el mismo. Debe descubrir que la

realización de las personas y el amor hacia ellos obligan a promover la

dignidad humana. El compromiso puede expresarse en forma de adhesión,

apoyo, ayuda, solidaridad, etc.

LA SOLIDARIDAD

La palabra solidaridad es la que se emplea para designar las actitudes de

preocupación por los demás y el compromiso de ayuda al prójimo. No es un

sentimiento superficial por los males que hay en el mundo, sino una actitud

definida de procurar el bien común. Para ser solidarios debemos:

 ESTAR ATENTOS A LAS NECESIDADES DE LOS DEMÀS: “Jesús

llamó a sus discípulos y les dijo: “Siento compasión de esta gente,

porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué

comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en


el camino” (Mt 15, 32). Pero no puede haber solidaridad con los ojos

cerrados al prójimo. Por eso, Jesús perdía a sus seguidores que

estuvieran despiertos a la vida, con los ojos abiertos a las necesidades

de los demás.

 COMPARTIR CON EL PRÒJIMO TIEMPO, BIENES Y

CONOCIMIENTOS: Jesús dedicó su vida entera a enseñar, a curar, a

amar a los que lo rodeaban, e incluso se dispuso a morir por todos los

seres humanos como demostración máxima de ese amor. Ser cristiano

es seguir a Jesús en el camino de la solidaridad, compartiendo nuestros

bienes, así sean pocos (Lc 9, 10-17).

PREGUNTAS

1. ¿Puede el ser humano, lleno de debilidades y defectos, aspirar a la

perfección?

RTA: La perfección de la persona se realiza en el amor a los demás. Es

abrirse al diálogo con el otro, al enriquecimiento mutuo, a la alegría y a

la tristeza compartidas.

2. ¿En qué consiste la perfección?


RTA: La perfección es un camino que empieza en la llamada que siente

cada cristiano a seguir el estilo de Jesús. Buscar la propia perfección es

procurar el bien de los demás.

3. ¿Por qué decimos que Jesús es el maestro de maestros?

RTA: Porque ningún otro se abrió al mundo plenamente como él y

ningún otro ha tenido muestras de amor y compromiso con el prójimo

como él.

4. ¿Consideras que puedes imitar aspectos positivos de tus maestros y

aplicarlos a tu vida personal? Explica tu respuesta.

RTA: Si, porque lo que los profesores nos enseñan de alguna manera

siempre va a aportar algo bueno para nuestra vida; lo aplicaría dando

testimonio y construyendo cosas buenas no solo para la sociedad sino

para el mundo.

5. ¿Crees que sirviéndonos unos a los otros el mundo de alguna forma

cambiaría? Explica tu respuesta

RTA: Si cambiaría, no sería fácil pero si empezamos con cosas

pequeñas vamos a lograr grandes cosas

NO HAY BIBLIOGRAFÌA PORQUE NO SAQUÈ NADA DE INTERNET,

BUENO SOLO LAS IMÀGENES PERO PUES SON IMÀGENES.

NOMBRE: Lina Solainyi Chaparro Sánchez

GRADO: 10-03

RELIGIÒN

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