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ALCALOIDES

Definición de alcaloides: Los alcaloides son compuestos que contienen nitrógeno de


gusto amargo.

Existen aproximadamente unos 5000. No son exclusivos de los vegetales y se han


encontrado también dentro del reino animal.

La mayoría de los alcaloides, sin embargo, pertenecen al reino vegetal, de tal manera
que un 10 % del total de las especies vegetales contienen alguno de estos
compuestos. Aparecen a veces en toda la planta, como, por ejemplo, el tejo (Taxus
bacata) un árbol cuya única parte comestible es el arilo extremadamente apreciado por
los pájaros. El resto es venenoso. En general los alcaloides suelen abundar en las
siguientes partes de los vegetales (Más información sobre alcaloides)

 Las hojas: Son muchas las plantas que presentan estos compuestos en mayor
proporción en la hojas, como el tabaco (Nicotiana tabacum) o el té (Camellia
sinensis)

 Las semillas: Algunas plantas contienen alcaloides en las semillas, como la


estricnina de la nuez vómica o la cafeína que aparece en el café (Coffea arabica)

 Las raíces: A veces los alcaloides se encuentran en mayor proporción en las


raíces, como la pitolacina que aparece en la hierba carmín ( Phytolacca
americana), la raíz venenosa del acónito ( Aconitum napellus) o la atropina que
aparece principalmente en la raíz de la belladona ( Atropa Belladona)

 Los frutos: Ejemplos de plantas con alcaloides en los frutos los encontramos en
la cicuta (Conium maculatum), o en las bayas de la belladona (Atropa Bella).

Los alcaloides poseen una complejidad molecular que causa algunos potentes efectos
fisiológicos; en su mayor parte son venenos vegetales muy activos, y pequeñas dosis
producen grandes efectos en el organismo. Su verdadero valor solo puede ser
asegurado en manos de un médico, pues aunque pueden ser excelentes
medicamentos, que incluso resuelven enfermedades muy graves, su uso inadecuado
puede causar intoxicaciones graves, e incluso la muerte.
HETEROSIDOS
Son compuestos formados por la asociación de un glúcido y un cuerpo activo no
azucarado llamado Genina o Aglucona.

Los glucósidos o heterósidos son compuestos que están formadas por 2 partes: una es
en azúcar (glucosa) y la otra de no-azúcar o aglucona, aglicón o genina.

El enlace entre ambas es hidrolizable y debe romperse para que se active el


compuesto; esta ruptura es catalizada por fermentos que contiene la misma planta.

Se clasifican de acuerdo a las características estructurales de la parte no-azúcar o


aglicón, tal y como se muestra en la tabla. Su nombre termina en –ósido, aunque
algunos mantienen su nombre tradicional acabado en –ina (por ejemplo, digitoxina).
Constituyen los principios activos de muchas plantas y su actividad farmacológica se
debe fundamentalmente a la parte no glucídica.

Los más importantes son los antraquinónicos, los cianogénicos, los cardiotónicos y los
cumarínicos. También los fenólicos, ya que es en este grupo en el que se encuentra la
salicilina, precursora del ácido acetil salicílico, o aspirina.

 Heterósidos antraquinónicos: Consisten en una molécula de azúcar unido a un


derivado del antraceno (ver quinonas). Se emplean como laxantes o purgantes.

 Heterósidos cardiotónicos: A este grupo pertenecen una serie de principios


activos que actúan directamente sobre el músculo cardiaco y por tanto ejercen
su acción terapéutica en la insuficiencia cardíaca congestiva o en las
alteraciones del ritmo cardíaco. Sin embargo, precisamente por la gravedad de
esta patología y las características especiales de estos principios activos, cuyo
margen terapéutico es sumamente estrecho, muchas de las drogas que los
contienen no se emplean en la actualidad directamente como productos
fitoterapéuticos aunque sus principios activos aislados siguen siendo
indispensables en la terapéutica.

 Heterósidos cianogénicos: Hay plantas que desprenden ácido cianhídrico


(Fenómeno que se conoce como cianogénesis). Han sido causa de
envenenamientos mortales.

La única droga que se emplea en fitoterapia por su contenido en estas


sustancias es el laurel cerezo (Prunus laurocerasus), que contiene prunasósido.
Se emplea como agua destilada, como antiespasmódico, estimulante de la
respiración y aromatizante.
 Heterósidos cumarínicos: La cumarina es un aromatizante, Tienen propiedades
vitamínicas, disminuyen la permeabilidad capilar y aumentan la resistencia de
las paredes de capilares (protegen la fragilidad capilar y actúan como tónico
venoso). Algunos tienen propiedades sedantes, como la angelicina. Pueden
tener propiedades hipnóticas.
En la genciana encontramos la amarogenciana. Por ser amargos son
estimulantes del apetito y digestión, excitan las papilas linguales. Por vía refleja
actúa en el estómago, aumentando la motilidad, favoreciendo el aumento de
secreciones. Está contraindicada en la lactancia ya que los principios activos
pasan a la leche materna.
En la corteza del castaño de indias también se encuentran. Tanto la corteza
como las semillas tienen acción similar, pero los principios activos son
diferentes, la única que tiene cumarinas es la corteza.

ACEITES ESENCIALES
Los aceites esenciales son sustancias que se encuentran en diferentes tejidos
vegetales. Los antiguos alquimistas los llamaban “alma de las plantas”, pues
contienen numerosos compuestos químicos naturales, procedentes de la planta de la
que se extraen, que podemos utilizar como remedio casero en numerosas situaciones.
De hecho, la aromaterapia es una técnica muy antigua que utiliza los aceites
esenciales con fines terapéuticos, tanto a nivel físico como emocional. Aunque también
podemos utilizar sus magníficas propiedades en el ámbito del hogar o la cosmética.

Los aceites se forman en las partes verdes (con clorofila) del vegetal y al crecer la
planta son transportadas a otros tejidos, en concreto a los brotes en flor. Se desconoce
la función exacta de un aceite esencial en un vegetal; puede ser para atraer los
insectos para la polinización, o para repeler a los insectos nocivos, o puede ser
simplemente un producto metabólico intermedio. Los aceites esenciales encuentran en
las flores, frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los vegetales. El aceite de
espliego, por ejemplo, procede de una flor, el aceite de pachulí, de una hoja, y el aceite
de naranja, de un fruto.

Los usos terapéuticos de los aceites esenciales se han extendido mucho más allá del
control de las emociones a través de la aromatización. En esta nota, algunas de las
aplicaciones más frecuentes de los aceites esenciales puros de grado terapéutico.
Los usos terapéuticos de los aceites esenciales se han extendido mucho más allá del
control de las emociones a través de la aromatización.

Múltiples estudios recientes demuestran que los aceites esenciales favorecen la


salud de la piel, de nuevos y articulaciones, del cerebro y múltiples funciones
cognitivas y vegetativas, y de diversos órganos y sistemas del cuerpo.

Varios de esos estudios concluyen que los aceites esenciales de grado


terapéutico favorecen la salud del organismo porque mejoran la oxigenación y nutrición
celular; favorecen la circulación y microcirculación; disminuyen la inflamación y el dolor;
son poderosos; protegen contra el daño de agentes externos como bacterias, virus y
hongos; favorecen la reparación de células y tejidos dañados o envejecidos (se está
estudiando su capacidad de favorecer la regeneración de colágeno en piel, huesos y
cartílagos).

Algunas de las aplicaciones más frecuentes que los usuarios y profesionales de la


salud de distintas ramas están dando a los aceites esenciales puros de grado
terapéutico son:

 Para el cuidado de lo piel: aceite esencial de Lavanda y aceite esencial de


Incienso, aplicados tópicamente a diario, para mejorar la tersura, reducir
manchas, arrugas y líneas de expresión.

 Para atender heridas y quemaduras: aceite esencial de Palo santo


y aceite esencial de Lavanda, aplicados regularmente sobre heridas
antiguas o recientes, para disminuir marcadamente la inflamación,
detener el sangrado excesivo, prevenir la infección v favorecer la
cicatrización.

 Para tratar venas varicosas: aceite esencial de Enta Piperita, aplicado


tópicamente a diario, para disminuir la inflamación y el dolor, mejorar la
apariencia y prevenir nematomas.

 Para aliviar dolor de cabeza: aceite esencial de Menta Piperita, se aplica


tópicamente sobre la nuca y la frente, luego se inhala, para aliviar dolores
de cabeza, migrañas y cefaleas.

 Para disminuir la celulitis: aceite esencial de Limón, aplicado tópicamente


a diario sobre las áreas de grasa acumulada (se recomienda evitar
durante 24 horas la exposición al sol del área afectada). El aceite esencial
de limón es ingerido oralmente después de las comidas para favorecer
procesos enzimáticos que previenen la absorción excesiva de grasas en
nuestro organismo.

 Para controlar el apetito: aceite esencial de Menta Piperlta, es ingerido


oralmente y su aroma es inhalado para disminuir el apetito. Se lo usa
entre comidas y/o antes de comenzar una comida.

 Para mejorar la memoria: aceite esencial de Limón es inhalado en las


mañanas, seguido de aceite esencial de Lavanda, inhalado en las tardes,
por 28 días. Estudios demostraron mejoras significativas en pacientes con
edad avanzada con pérdida de memoria.

 Para mejorar la respiración y congestión: aceite esencial de Eucalipto


Azul v aceite esencial de Menta Piperita. Se usan inhalados o aplicados
sobre pecha, espalda, cuello y senos paranasales.

 Para articulaciones inflamadas y con dolor: aceite esencial de Menta


Piperita y aceite esencial de Palo Santo, aplicados tópicamente varias
veces al día.

 Para mejorar la circulación: aceite esencial de lncienso, inhalado varias


veces al día, y una gata aplicada bajo la lengua.

 Para regular procesos digestivos: aceite esencial de Menta Piperita, 1-2


gotas en un vaso de agua, para mejorar el malestar de una comida
excesiva, indigestión, mareas, y estreñimiento.

 Para calmar el insomnio: aceite esencial de Lavanda, aplicado en la


frente, sienes, e inhalado en las tardes.

 Para mejorar la atención: aceite esencial de Limón y aceite esencial de


Menta Piperita, inhalado varias veces al día.

 Para aliviar el estrés y la ansiedad: aceite esencial de Lavanda y aceite


esencial de lncienso, inhalado varias veces al día.
 Para aliviar músculos doloridos o cansados: aceite esencial de Menta
Piperita y aceite esencial de Eucalipto Azul, aplicado tópicamente sobre el
área afectada
BIBLIOGRAFÍA

 Cavero, R. Y. y López, M. L. (1997). Introducción a la Botánica. Ed. Eunsa. 2ª edición.


Pamplona.
 Cavero, R. Y., Urdíroz, A. y López, M. L. (1996). Botánica Práctica. Ed. Eunsa. Pamplona.
 Cavero, R. Y. y López, M. L. (2007). Laboratorio de Botánica. Ed. Eunsa. Pamplona.

Web:
 www.botanical.online.com/alcaloides.htm
 www.vidanaturalia.con/aceite-sesenciales.htm