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“Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”

UNIVERSIDAD NACIONAL DE UCAYALI

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

PROCEDIMIENTO CONCURSAL
PREVENTIVO

CURSO : DERECHO CONCURSAL

DOCENTE : DRA. ESTHER PANTIGOZO MEDRANO

INTEGRANTES : VILLACORTA LINARES RODOLFO

TORRES ZÚÑIGA RUBÉN

VÁSQUEZ ISUIZA CELESTE

GARCÍA MURRIETA OSCAR

BRITTO GARCIA MARLLORY

CICLO : VII

GRUPO : “C”

PUCALLPA – PERÚ

2019
DEDICATORIA

A Dios que me dio el don de la perseverancia para

alcanzar nuestras metas.

A la Universidad que nos abrió sus puertas para ser

mejor persona y excelente profesional.

A nuestros docentes que con el pasar de los años se

convirtieron en nuestro ejemplo a seguir.

A nuestros compañeros ya que con ellos vivimos los

buenos y malos momentos que solo se viven en la

Universidad y que con algunos más que compañeros

somos verdaderamente amigos.

2
Los Autores

ÍNDICE

DEDICATORIA ............................................................................................................... 2

INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 5

I. PROCEDIMIENTO CONCURSAL PREVENTIVO ............................................... 6

1.1. Antecedentes históricos ..................................................................................... 6

1.1.1. Los procesos concursales en Roma Antigua .............................................. 6

1.1.2. Los procesos concursales en la Edad Media ............................................ 10

1.1.3. Los procesos concursales del Siglo XV al Siglo XX ............................... 12

1.2. Evolución Histórica Del Derecho Concursal En El Perú................................. 16

1.2.1. La ley Procesal de Quiebras, Ley N° 7566 ............................................... 16

1.2.2. La Ley N° 26116, Ley de Restructuración Empresarial ........................... 16

1.2.3. El Decreto Legislativo N° 845, Ley de Restructuración Patrimonial ...... 17

1.2.4. Ley de Fortalecimiento del Sistema de Reestructuración Patrimonial - Ley

N° 27146. ................................................................................................................ 17

1.2.5. Ley N° 27809, Ley General del Sistema Concursal ................................. 17

II. MARCO TEÓRICO ............................................................................................ 19

2.1. Procedimiento Concursal Preventivo............................................................... 19

2.2. requisitos para acogerse al procedimiento ....................................................... 24

2.3. Acreedores Hábiles Para Participar En Junta .................................................. 24

3
2.4. Efectos De La Aprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación .............. 24

2.5. Prórroga De La Aprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación ............ 25

2.6. Suspensión De La Exigibilidad De Las Obligaciones ..................................... 25

2.7. Desaprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación ................................. 26

2.8. Incumplimiento Del Acuerdo Global De Refinanciación ................................ 27

2.9. Presentación De Información Falsa ................................................................. 27

2.10. Período De Inhibición .................................................................................. 27

2.11. Aplicación Complementaria De Las Normas De La Ley ............................ 28

2.12. Ley Nº 27809. Ley General Del Sistema Concursal .................................... 28

Titulo IV Procedimiento Concursal Preventivo ............................................................. 28

3.1. Derecho concursal España .............................................................................. 33

3.2. Derecho Concursal en Estados Unidos ........................................................... 46

IV. CONCLUSIONES ............................................................................................... 53

V. RECOMENDACIONES ......................................................................................... 55

VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 56

WEBGRAFIA ............................................................................................................. 57

VII. ANEXOS ............................................................................................................. 58

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INTRODUCCIÓN

Actualmente en el ámbito empresarial de nuestro país lo que caracteriza a una empresa,

además de su posición en el mercado, es en general la forma en como ésta se encuentra

constituida, lo cual comprende tanto activos, como lo son sus recursos tanto materiales

como humanos y sus derechos, así como sus pasivos que comprenden de manera general

a las deudas. Conociendo muy bien estos aspectos y manteniendo un control y sobretodo

una organización eficiente sobre ellos se puede afirmar que una empresa puede

desenvolverse en el mercado de manera satisfactoria; sin embargo, siendo que ningún

sistema es totalmente perfecto se presentarán casos en los que una empresa, debido a un

deficiente técnica de organización, presente cierto desbalance que comprometa, entre

otros elementos, su situación económica cabiendo la posibilidad de que ésta a su vez

repercuta en la misma existencia de la empresa.

Por lo mencionado, es entendible que en el momento en que una empresa experimenta un

periodo de crisis momentánea, ésta busque, en aras de poder continuar ejerciendo sus

actividades comerciales, que el pago de sus deudas que mantiene con sus acreedores y

potenciales acreedores se puedan flexibilizar y cancelar a futuro. La opción que el derecho

nos da en este tipo de situaciones se conoce como procedimiento de naturaleza concursal

y dentro del mismo se encuentra el procedimiento concursal de carácter preventivo cuya

solución al problema descrito líneas arriba se resumen en las siguientes palabras: acuerdo

global de refinanciación entre los deudores y acreedores.

5
I. PROCEDIMIENTO CONCURSAL PREVENTIVO

1.1.Antecedentes históricos

1.1.1. Los procesos concursales en Roma Antigua

De lo conocido hasta el momento, la mayoría de tratadistas afirman que

dentro del derecho romano se dan los orígenes de los procesos concursales.

No podemos olvidar que Roma, entendida como imperio, tiene dos grandes

etapas; la primera que surge desde los inicios de ésta con Rómulo y Remo,

según cuenta la tradición, hasta la caída del Imperio de Occidente en el siglo

V a mano de los pueblos bárbaros de origen germano; y la segunda, que nace

del siglo V al siglo XV, con la Roma Oriental, cuyo epicentro fue

Constantinopla y que finalizó a causa de los otomanos.

Ahora bien, debemos señalar como el instituto romano primario de los

procesos concursales a la manus iniectio. La conversión del incumplimiento

de deudas en delito se manifestó mediante la figura de la manus iniectio, la

cual fue básica dentro del procedimiento civil romano.

El deudor moroso se consideraba un delincuente que transgredía la Ley Penal,

sin hacerse todavía distinción alguna entre comerciantes y no comerciantes.

Algo que no es de extrañar, por lo que significaba el ejercicio del comercio

en una sociedad cuya dinámica social estaba marcada en su mayor medida

6
por la ascendencia familiar de los hombres, y no por su capacidad de generar

riqueza.

Según Arroyo Álvarez (2000), “La manus iniectio data en su forma más

brutal, de las XII Tablas o quizá es anterior a ellas, y se trató de una acción

eminentemente personal del acreedor sobre el deudor insolvente, que si no

pagaba su débito a los 60 días o si no aportaba la garantía de un vindex

solvente, podía ser reducido a la esclavitud o incluso ser muerto, con reparto

material de sus miembros entre los acreedores: in partes secanto. El deudor

respondía con su vida o con su libertad. Esta institución, más que una pena,

era una venganza contra la persona del deudor. Por su medio, el deudor

también perdía sus bienes, pues al pasar su propia libertad a manos del

acreedor o ejecutante, indirectamente lo hacían también sus bienes.” (pág. 2)

En palabras de Vargas Soto (1999), “ … se partía del hecho aceptado entonces

de que una persona desposeída de sus bienes estaba legalmente muerta.” (pág.

9)

En una segunda etapa identificada como la “justicia por mano propia”, de la

manus iniectio, se pasó al régimen de nexum, que significaba un acto privado

de sometimiento del deudor al acreedor, quien fijaba sus derechos a su libre

arbitrio.

De manera posterior, la Ley Poetelia Papiria, evolucionó lo anteriormente

referido, ya que fue a partir de ella que el acreedor perdió el derecho de

encadenar y matar a su deudor, constituyendo para la historia de los derechos

humanos, un paso relevante. A partir de ahí, serán los bienes, y no la persona

del deudor, el objeto de tales procedimientos.

7
Hubo algunas reformas como la missio in possesionem, considerada un

antecedente lejano del embargo o desapoderamiento, aunque llegó a dársela

in bona, sea sobre la totalidad de los bienes, o in rem, sobre cosas aisladas,

pero como proceso coactivo de la voluntad del deudor. Luego vino el

bonorum venditio, a través del cual todos los bienes del deudor eran

subastados con avisos en lugares públicos, lo que significaba la adjudicación

de todo el patrimonio a un tercero llamado bonorum emptor, razón que ha

permitido que ésta sea considerada como el origen verdadero de los procesos

concursales.

Posterior a ello, surge el bonorum cessio, el cual mediante la Lex Julia le

fueron definidos sus límites. Por medio de este instituto, el deudor insolvente

de buena fe podía ceder sus bienes a sus acreedores, obteniendo así un doble

beneficio: 1. Evitar la tacha de “infamia”, 2. Gozar del beneficio de

competencia, que le permitía quedarse con lo necesario para su subsistencia.

Los acreedores adquirían sólo el derecho de instar la venta de los bienes

cedidos, y en el supuesto de que el producto de ésta no cubriera el total de los

créditos impagos, el deudor debía seguir respondiendo por ellos. Fue a través

de la bonorum cessio, que lentamente se fueron desarrollando los mecanismos

del derecho concursal.

En la época del derecho de Justiniano, aunque se seguían conservando

algunos institutos de la época romana clásica, con modificaciones comenzaba

a configurarse los lineamientos de una acción verdaderamente concursal del

patrimonio del deudor. Se presentaron como presupuestos esenciales: a)

pluralidad de acreedores, b) existencia de un deudor insolvente, c) una deuda

exigible, d) el desapoderamiento del deudor, e) la intervención de un juez.

8
Dentro de la evolución definitiva que presentó el derecho concursal para

aquel momento, fue la primera evolución histórica sobre la moratoria, dada

por el emperador Constantino, moratoria que era otorgada a deudores de

buena fe que se hallaran en condiciones de dar garantías de cumplimiento.

Dicha moratoria podía extenderse hasta por cinco años.

La aplicación de la moratoria o la bonorum cessio quedaba a elección de los

acreedores dentro del derecho Justiniano.

En cuanto al acuerdo preventivo o concordato, se sitúan sus antecedentes

dentro del derecho romano, en el pactum ut minus salvatur, la cual permitía a

los herederos de una sucesión dañada llegar a un acuerdo con los acreedores.

De acuerdo a Arroyo Álvarez (2000), “El pactum ut minus salvatur era una

especie de convenio de mayoría que se celebraba entre el heredero y los

acreedores de la herencia abierta, y tenía por objeto la reducción de las deudas

dentro de los límites del activo hereditario, a lo que el heredero condicionaba

la adición de la herencia, pues tenía interés para evitar al de cuius la infamia

derivada de la bonorum venditio. En principio, parece que el pacto vinculaba

únicamente a los acreedores consensos, pero posteriormente, extendió su

eficacia a los acreedores ausentes y a los presentes disidentes.” (pág. 5)

Arroyo Álvarez (2000) citando a PROVINCIALI, indica que este autor

“considera que en el antiguo derecho romano no existen instituciones que

tengan relación con los procedimientos concursales en general, pues según

él, instituciones como la manus iniectio, la pignoris capio (incluso con la

reforma operada posteriormente por la lex poetelia) y la missio in

possessionem del derecho pretorio, no constituyen más que formas de

9
coacción sobre la voluntad del deudor reacio y que por ende, están fuera del

terreno de la ejecución forzosa. Las otras instituciones posteriores del derecho

pretorio y de la época rutiliana, como la bonum venditio, añadida a la missio

in possessione, en su opinión, finalmente constituyen una ejecución

patrimonial con las instituciones complementarias de la acción pauliana y del

interdictum fraudatorium del derecho clásico. Pueden constituir elemento útil

para el estudio de la teoría de la ejecución forzosa en general, pero no tienen

ningún ensamblaje específico con la ejecución colectiva y el moderno

derecho concursal.” (pág. 5)

1.1.2. Los procesos concursales en la Edad Media

Con la caída del Imperio Romano de Occidente inicia la Edad Media y

pueblos nuevos de origen germánico asumieron la dirección del mundo

occidental. En la cuenca del Mediterráneo se asentaron nuevas costumbres y

un nuevo derecho. Los comerciantes crearon sus propios tribunales que

aplicaron las costumbres mercantiles que se convertían en Ley mediante las

sentencias. Los deudores insolventes, se apartaron con los ordenamientos

bárbaros de la benignidad que el derecho romano clásico aplicó en su última

fase a los deudores, y se volvió a las penas personales, por la consideración

de que todo deudor era un defraudador. La máxima “decoctor ergo fraudatur”

orientó al derecho en los primero siglos de la Edad Media.

Conforme explica Julio César Rivera (2002), “Con el transcurso del tiempo

se van produciendo profundas transformaciones en los procedimientos de

ejecución que encuentran su origen en la circunstancia de que la justicia va

dejando de ser privada, abriéndose paso la intervención de la autoridad

10
pública para la realización del Derecho; esto acaece tanto en la ejecución

contra el deudor solvente como contra el insolvente quien era reducido en una

cárcel pública. Ya en el siglo XIII esta transformación está completa: la

ejecución está absolutamente en manos de la autoridad pública”. (pág. 34)

Todo esto llevó al desarrollo del llamado Derecho Estatutario, el cual se

desarrolla en las Ciudades – Estado que conforman lo que ahora es Italia,

lugares en los cuales se desarrolló enormemente el comercio y por ende, una

clase económica comerciante poderosa económica y políticamente.

En esas ciudades, como Génova, Pisa, Venecia, Florencia, Bolonia y otras,

nacen las instituciones propias del Derecho Comercial: la letra de cambio, el

seguro, los libros de comercio, entre otras, y aparecen de igual manera las

primeras regulaciones orgánicas dirigidas a los comerciantes, sean los

Estatutos.

Estos Estatutos regularon múltiples aspectos de la vida mercantil y además

aparecieron en ellos los primeros conceptos técnicos de la quiebra, sea la

cesación de pagos, el desapoderamiento, el período de sospecha; es decir, que

el determinante de la apertura del procedimiento no sería el incumplimiento

sino la insolvencia.

Sin embargo, no hubo mayores variantes en dos aspectos de importancia: 1)

la ejecución colectiva básicamente buscaba constreñir la voluntad del deudor

para que pagase y 2) el carácter represivo dado al procedimiento, con penas

de extrema gravedad, tales como el arresto, el bando, el cual daba permiso a

cualquiera de ofender y prohibía dar asilo y refugio a quien padecía la

insolvencia; la tortura y la pena de muerte.

11
Asimismo, las reglas concursales en un principio eran aplicadas de manera

indiferente a comerciantes y no comerciantes, hasta que estas fueron

evolucionando y fueron aplicadas solamente a los primeros.

Dentro de los hechos reveladores de la cesación, sea la ruptura del banco de

la plaza del mercado, acto simbólico equivalente al cierre del negocio y que

dio origen al concepto bancarrota, el robo y el hurto; pero fundamentalmente

se tuvo en cuenta la fuga, que se facilitaba por la proximidad de las ciudades

italianas; por ello el fugitivus era sinónimo de decoctus (insolvente).

En cuanto al procedimiento, el primer paso era la toma de posesión de todos

los bienes del deudor por la autoridad pública para su adjudicación a los

acreedores o satisfacción de sus créditos por la venta. La administración era

dada a un curador, jefe de los acreedores o síndico. La autoridad reclamaba

la entrega de todos los bienes del fallido, incluso los enajenados en un periodo

inmediatamente anterior a la declaración de quiebra (periodo de sospecha).

Los acreedores eran satisfechos en proporción al monto de sus créditos

mediante la atribución de la propiedad de los bienes, o la distribución del

precio obtenido en la venta de los mismos, sistema este último que sustituyó

al primero.

1.1.3. Los procesos concursales del Siglo XV al Siglo XX

En este espacio temporal, los diferentes actores que empiezan a marcar el

derrotero de lo que hoy conocemos como procesos concursales se constituyen

en aquellos pueblos que a partir del siglo XV se formaron en lo que hoy

conocemos bajo la figura de Estados. Estos pueblos, todos europeos, fueron

los que definieron hasta el siglo XIX el rumbo geopolítico, económico y

12
jurídico del mundo occidental; generando con ello una influencia innegable y

predominante en el tratamiento que se le daba a los deudores insolventes para

la protección del crédito. En el siglo XX surgen otros Estados, en este caso

americanos, que empiezan a influir en este tipo de materia, como lo han sido

Estados Unidos de América (éste incluso un poco antes del siglo XX) y

Argentina, por el desgaste propio que sufrió Europa en dicho siglo a

consecuencia de las guerras mundiales, y las olas migratorias que se

generaron hacia este lado del Atlántico.

En este apartado, se procura hacer una breve reseña de lo que algunos de estos

países desarrollaron en materia concursal, sin la intención de profundizar en

ningún caso en específico, simplemente mostrar un panorama amplio de lo

que fue el desarrollo de los procesos concursales durante este periodo en

Occidente.

Con base en lo manifestado en la sección dedicada al Medioevo, hablamos

del derecho estatutario, el cual tuvo un sinfín de avances como lo fue el

procedimiento de verificación y declaración de créditos, o la afirmación del

principio romanista de la par conditio y la delineación de los delitos

concursales; así como, la circunscripción de la quiebra al mundo de los

comerciantes.

La institución del derecho estatutario, pasó de las ciudades italianas a los otros

países europeos a causa de la intensificación del comercio, acentuado en el

periodo renacentista por obra de los comerciantes italianos.

La importancia del derecho estatutario determinó su adopción por otras

grandes ciudades de Europa, tales como Lyon en Francia, Lübek en Alemania

13
y Amsterdam en Holanda. Por ejemplo, en Lyon aparece el primer texto legal

orgánico en materia de quiebras en 1667 en donde al lado de la igualdad entre

los acreedores se encuentra la organización del periodo de sospecha, la

inhabilitación del fallido, entre otros. Luego, se pasa a la Ordenanza de 1673

y al Código de Comercio Francés de 1807, éste último de relevancia mundial.

En el caso español, las Partidas organizaban un procedimiento colectivo de

ejecución, imprimiéndose un carácter oficial a los procedimientos de la

quiebra, en oposición a lo que podría calificarse como el “voluntarismo” de

los estatutos italianos. Este autoritarismo influyó en Alemania, sobre todo por

la difusión en este país del Labyrintius Creditorum de Salgado de Somoza,

obra sobre la quiebra publicada en la segunda mitad del siglo XVII.

Asimismo, en España, surgen Las Ordenanzas de Bilbao en 1737, gracias a

los comerciantes de Burgos, Bilbao, Sevilla y otras plazas, las cuales devienen

por la necesidad de estos a medida que el comercio terrestre y marítimo

adquiría mayor extensión y desarrollo, de tener unas leyes propias, fijas y

perfectas, que sustituyesen aquella amalgama de prácticas y jurisprudencia

consuetudinaria.

Por otra parte, se hizo necesario esperar a la doctrina y a la legislación

alemana del siglo XVIII para conocer que el proceso de individualización de

las deudas de la masa está íntimamente ligado al nacimiento de un concepto

esencial en la evolución de un derecho concursal: el de masa del concurso o

masa de la quiebra. Las obras de Stauber (1677), Brunnemann (1688) y

Ludovici (1709), y en modo especial las Ordenanzas dictadas en los diversos

Estados germanos a lo largo del siglo XVIII constituyen los precedentes

14
inmediatos de los nuevos conceptos, masa y deudas de la masa, que en la

legislación y en la doctrina del siglo XIX aparecen ya plenamente

delimitados.

Por último, según Miguel E. Rubín y otros (1992) citando a Bisbal Méndez,

señala que en la evolución de los procesos concursales se identifican tres

métodos: 1) Método de Mercado, 2) Método Gubernativo, 3) Método de

Mercado Corregido. En el caso del Método de Mercado, se parte de la

hipótesis de que los quebrados, potencialmente, son todos iguales, o por lo

menos que no existen diferencias sustanciales entre ellos que exijan un

tratamiento diferenciado. El proceso tiene por finalidad casi excluyente que

los acreedores cobren lo máximo posible, en el menor tiempo. De allí que se

hablara de ejecución colectiva. Los acreedores eran quienes tomaban las

decisiones y sólo se sometían al tribunal los conflictos que no podían ser

resueltos por ellos. El segundo método, el Método Gubernativo, supone que

no todos los deudores son iguales, que hay algunos que interesan a la

comunidad, ya sea por la actividad que realizan, ya por la cantidad de personal

ocupado, o por la relevancia que su desaparición tendría para la economía

nacional o regional. A mediados del siglo XIX, en Estados Unidos de

América se advirtió que el poder público no podía permanecer indiferente

ante las quiebras de compañías ferroviarias o de grandes bancos. Ello obligó

a generar mecanismos especiales de salvataje. El caso de Argentina, se

identifica por tener procedimientos que participan de un carácter “mixto”, ya

que tiene elementos de ambos métodos. El tercero de los métodos, el llamado

Método de Mercado Corregido, opera sus modificaciones más importantes en

las llamadas crisis reversibles. Ejemplo de ello se encuentra la

15
“reorganization” estadounidense, la “suspensión provisoria de las

ejecuciones” francesa y la “administración extraordinaria de grandes

empresas en crisis” de Italia.

1.2.Evolución Histórica Del Derecho Concursal En El Perú

En el Perú, la evolución de legislación en materia concursal, se regula según:

1.2.1. La ley Procesal de Quiebras, Ley N° 7566

Esta ley fue emitida en el año de 1932 a 1933, que establece que el proceso

concursal está a cargo de la autoridad judicial, siendo su objetivo realizar un

proceso a cargo de una autoridad judicial, con los bienes del deudor, para

pagar su deuda; se privilegiaba al acreedor individual en iniciar un proceso

de quiebra. la insolvencia tenía un marcado aspecto sancionador hacia el

deudor insolvente, reflejado en el hecho de que la venta de activos para el

pago de los adeudos se presentaba como la primera opción.

1.2.2. La Ley N° 26116, Ley de Restructuración Empresarial

Esta ley fue promulgada en 1992, Con la creación de Indecopi y la

transmisión del Decreto ley N° 26116, se modificó profundamente el

concepto del Derecho Concursal, de un esquema judicial se pasó a un

esquema administrativo en el que principalmente se buscó la protección del

crédito, la prevención de la crisis de la empresa y el saneamiento de empresas

que atraviesan problemas económicos y financieros.

Además se tenía como característica fundamental la privatización de los

acuerdos empresariales y la des judicialización de los procedimientos

concursales. Se consideró importante la participación de los acreedores,

16
quienes deben tomar las decisiones sobre el reordenamiento o salida del

mercado de la empresa en concurso, todo ello bajo la supervisión de una

entidad administrativa, INDECOPI.

1.2.3. El Decreto Legislativo N° 845, Ley de Restructuración Patrimonial

Esta ley se promulgó en 1996 donde se reguló nuevas alternativas como el

procedimiento de insolvencia y el concurso preventivo, en donde el Concurso

Preventivo buscaba una propuesta de refinanciamiento hecho por la propia

administración, mientras que para el procedimiento de insolvencia es la junta

de acreedores la que por mayoría toma los acuerdos y busca soluciones al

problema de la insolvencia.

1.2.4. Ley de Fortalecimiento del Sistema de Reestructuración Patrimonial -

Ley N° 27146.

Esta ley se promulgo en junio de 1999, la cual abre una posibilidad para poder

ingresar rápidamente al procedimiento de insolvencia permitiendo iniciar

directamente este procedimiento cuando la mayoría de acreedores decidieran

desaprobar el Acuerdo Global de Refinanciamiento propuesto por el deudor

en el marco del Concurso Preventivo.

1.2.5. Ley N° 27809, Ley General del Sistema Concursal

Esta es la ley que se encuentra vigente hasta la actualidad. Desarrolla como

objetivo central la protección del crédito, definiendo la posición que deben

ocupar los privados y el Estado en el procedimiento en materia concursal.

17
Además en esta ley se hace mención a las últimas modificaciones que fueron

efectuadas en:

 Ley N° 28580

 Ley N° 28618

 Ley N° 28709

 Decreto Legislativo N° 1050

 Decreto de Urgencia 061-2009

 Decreto de Urgencia 021-2010

 Decreto Legislativo N° 1170

 Ley N° 30201

 Decreto Legislativo N° 1189 (*)

18
II. MARCO TEÓRICO

2.1.Procedimiento Concursal Preventivo

En la actualidad, dada las condiciones del mercado como consecuencia de la crisis

financiera internacional muchas empresas de diversos sectores están presentando

algunos inconvenientes en cuestiones pago.

Wagihô, Ley 72 (1992). La influencia que esta ley ejerció en la legislaciones

posteriores fue inmediata, como en el caso de Japón, que a través de la «Ley de

reorganización de las sociedades por acciones» completó el abanico de

instituciones encaminadas a evitar la quiebra, subordinando así, cada vez más,

el interés de los acreedores, a saber: concordato preventivo, regulado en la ley

de concordatos; la ordenación de las sociedades por acciones, regulado en el

Código de comercio; y la reorganización de las sociedades por acciones, que

tiene una ley especial (Ley núm. 172, del 7 de junio de 1952). Años después, el

citado sistema concursal ha sido sustituido por la Ley de convenios concursales.

Pacchi Pesucci (1192), debe ser definida como un procedimiento concursal con

finalidad conservativa, por ahora no se puede precisar si de la empresa en su

conjunto o sólo de su patrimonio. Sería mejor hablar de un procedimiento de

reactivación, de reconversión - esto es, de conservación de la empresa in re ipsa

- del aparato productivo en funcionamiento, en el más amplio sentido del término.

Un valioso producto de este movimiento de reforma concursal es, igualmente,

el Codigo dos processos especiais de recuperaçao da empresa e de falência

(Decreto Ley 132/93, del 23 de abril de 1993), que introduce al Ordenamiento

jurídico portugués un nuevo procedimiento judicial para el tratamiento de las

situaciones de crisis económica de la empresa, el cual supone la plasmación

19
legislativa de los principios inspiradores de la moderna filosofía concursal. Con

este dispositivo, pues, se intenta establecer un tratamiento unitario, rápido, flexible

y sistemático de las diferentes situaciones de crisis empresarial que permita, una

vez analizada la viabilidad de la empresa, decidir su destino, es decir, su

reestructuración o liquidación.

Flores E. (2015) menciona: Es menester precisar el origen disciplinario científico

del Derecho Concursal y también darle ubicuidad como una especialidad del

Derecho Civil, que a su vez es una rama de la ciencia social hermenéutica,

interpretativa que es el Derecho. Es una especialidad del Derecho Civil que se

encarga, como disciplina del Derecho, en regular los contratos que derivan del

acto jurídico y concluyen con las obligaciones. Su existencia ameritó la

especialización. La disciplina especial es el Derecho Concursal, cuya existencia

nominalmente obedece a su origen legislativo mediante la promulgación de la Ley

Nº 27809, Ley Ordinaria, que si bien es cierto es ley especial, su origen legislativo

es la de Ley Ordinaria. La justificación de perfeccionamiento de la norma matriz

que regula a las empresas en crisis patrimonial económica y financiera con

acreencia o acreencias frente a acreedores, se adaptó a una nueva regulación

modificatoria de algunos artículos de la Ley General del Sistema Concursal de

octubre de 2003, fecha en que fue promulgada el Decreto Legislativo Nº 1189.

El Derecho Concursal tuvo como justificación , por el ordenamiento jurídico

peruano, la necesidad de particularizar una regulación de las empresas que se

adentran prospectivamente como fácticamente en una situación de crisis

patrimonial económica y financiera. Frente a ello, y producto de la evolución

normativa desde el año 1992 con la promulgación de La Ley de Reestructuración

Empresarial, que en sintonía con el cambio radical en las economías

20
internacionales orientadas por la exigencia de un modelo de mercado imperante

hegemónico de economía capitalista o liberal, el ordenamiento jurídico peruano

ejecutó una reingeniería jurídica de las empresas en crisis, como tema de mercado,

se ha institucionalizado como procedimiento concursal a cargo del Indecopi, y la

visión en perspectiva actual, es que las empresas, mediante informes contables

auditados, si son viables patrimonialmente, se sujetarán a una denominada

Reestructuración Patrimonial, mediante un procedimiento concursal ordinario o,

si es el caso, de un procedimiento concursal preventivo. Se deja la bisagra abierta

para las empresas que contablemente sus resultados reflejaran inviabilidad

patrimonial, ésta también se adecuó a la regulación en materia concursal como

salida ordenada del mercado, con un procedimiento inicial ante Indecopi y si la

decisión de la Junta de Acreedores es la quiebra, judicializar la misma.

El núcleo neurálgico, el protagonista, a partir de la finalidad o justificación del

Estado en la regulación actual del Derecho Concursal, parte de enfatizar la

decisión de la Junta de Acreedores cuando se encuentre formalmente constituida

en el procedimiento concursal donde va a recaer la más importante de las

decisiones, el destino del patrimonio concursal; así como también producto de la

negociación de los acreedores, con la aplicación de los principios de

universalidad, colectividad, y proporcionalidad, la repartición de la deuda

concursal entre los acreedores sobre el patrimonio concursal.

Es propio agregar, a manera de conclusión. No es fácil, sostener que se reduzca

simplistamente el procedimiento concursal, porque se justifica en la últimas líneas

de la presente, y hay más todavía, la invocación de la ley general que es el Código

Civil, y la observancia obligatoria de los principios constitucionales aparejados a

los derechos fundamentales, contenido en el artículo 139º de la Constitución

21
Política del Estado vigente, respecto a lo que comprende el derecho fundamental

al debido proceso.

Gomes O. La idea primigenia de un procedimiento de naturaleza concursal a

través del cual se puede prever la crisis del deudor se remonta al derecho

estatutario italiano, el cual no solo desarrollo el proceso de quiebra para

enfrentar dicha crisis, sino que tambien se contempla la posibilidad de que el

proceso de quiebra pueda finalizar con un acuerdo entre el deudor y los

acreedores mediante un concordato resolutorio (Gomes L, 1992). A esto se

agrega, como lo menciona Antonio Tonon, que el deudor tambien podia

adelantarse a dicho proceso de quiebra, a traves de un concordato preventivo

Tonon, (1992).

Algunas se han visto perjudicadas al no poder obtener financiamiento para

cumplir sus proyectos de inversión o simplemente se han cerrado los diversos

conductos de obtención de capital.

Si bien una empresa puede presentar estos inconvenientes. Lo mas saludable para

ello siempre será buscar una forma adecuada que le permita encontrar el reflote o

reestructurar dichas acreencias que puedan tener antes que la situación pueda

empeorarse mediante mecanismo legales.

La Ley del Sistema Concursal – Ley Nº 27809 señala que ante determinadas

circunstancias una empresa puede acogerse a un procedimiento concursal

preventivo con la finalidad de prevenir la problemática de la crisis patrimonial. Es

decir, lo que se busca mediante este procedimiento es la de facilitar la adopción

de reprogramación de pagos que permitan la recuperación del patrimonio

económico, siempre y cuando este sea viable.

22
A tal efecto, la normativa concursal ha optado por transferir a los acreedores la

facultad de pronunciarse sobre la propuesta de refinanciamiento de pasivos

formulados por el deudor, de forma tal que la decisión que se adopte al respecto

obliga al deudor y a todos sus acreedores que en forma obligatoria han sido

vinculados al concurso por mandato legal.

Todo procedimiento concursal preventivo tiene dos etapas:

Etapa Pre-concursal, que se inicia con la solicitud de acogimiento al

procedimiento, continúa con el pronunciamiento que emite la autoridad concursal

sobre la admisión a trámite de dicha solicitud y culmina con la publicidad de la

admisión.

Etapa Concursal, se inicia con la mencionada publicación, continúa con la

presentación de las solicitudes de reconocimiento de créditos de los acreedores y

culmina con la aprobación del Acuerdo Global de Refinanciación.

Cada una de estas etapas del procedimiento preventivo admite la intervención de

determinados sujetos, quienes se encuentran legitimados para ello en función a

sus intereses y a la naturaleza de cada etapa procesal. En la primera etapa, la

intervención está reservada únicamente al deudor que solicitó acogerse al

procedimiento concursal preventivo y a la autoridad concursal.

Cabe añadir, que en la segunda etapa, la intervención se extiende a aquellos

acreedores que ejercen su derecho a participar en el procedimiento solicitando el

reconocimiento de sus créditos pata integrar la Junta de Acreedores.

23
2.2.Requisitos para acogerse al procedimiento

1. No encontrarse en ninguno de los supuestos establecidos en el primer párrafo

del Artículo 24.

2. Presentar una solicitud a la Comisión, adjuntando la documentación e

información señaladas en el Artículo 25, en lo que resulte aplicable, la misma

que constituye requisito de admisibilidad de la solicitud.

2.3.Acreedores Hábiles Para Participar En Junta

Sólo tendrán derecho a participar en la Junta del Procedimiento Concursal

Preventivo los acreedores que presenten sus solicitudes de reconocimiento de

créditos en los términos establecidos en el Artículo 34.1. No procede el

reconocimiento de créditos que se presenten fuera de dicho plazo.

El procedimiento de reconocimiento de créditos se sujetará a lo dispuesto para

tales efectos en el Artículo 38.

2.4.Efectos De La Aprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación

La aprobación del Acuerdo Global de Refinanciación se regirá por las

disposiciones contenidas en el Artículo 53.1.

El Acuerdo Global de Refinanciación deberá contemplar necesariamente todos

los créditos reconocidos, así como aquellos que sin haber sido verificados por la

autoridad concursal se hubiesen devengado hasta la fecha de difusión del

procedimiento, y será oponible a sus titulares para todos los efectos establecidos

en la Ley.

El Acuerdo Global de Refinanciación deberá detallar cuando menos:

a) El cronograma de los pagos a realizar.

24
b) La tasa de interés aplicable.

c) Las garantías que se ofrecerán de ser el caso.

La desaprobación del Acuerdo Global de Refinanciación determina la

conclusión del Procedimiento Concursal Preventivo, con excepción del supuesto

previsto en el Artículo 109.1

De aprobarse el Acuerdo Global de Refinanciación, y siempre que éste no

hubiese quedado resuelto, la Junta tendrá la facultad de volver a reunirse

exclusivamente para tratar aspectos concernientes a la reprogramación del pago

de las obligaciones, respetando las formalidades de la Ley.

2.5.Prórroga De La Aprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación

La Junta podrá prorrogar la aprobación del Acuerdo Global de Refinanciación

por única vez hasta por un plazo máximo de quince (15) días posteriores a su

instalación. Para estos efectos, la Junta se entenderá suspendida por el tiempo

que medie entre la fecha de celebración de ésta y la nueva fecha acordada.

2.6.Suspensión De La Exigibilidad De Las Obligaciones

Cuando el deudor lo solicite al iniciarse el procedimiento, la publicación a que

se refiere el Artículo 32 suspenderá la exigibilidad de todas las obligaciones que

el concursado tuviera pendientes de pago devengadas hasta dicha fecha, sin que

este hecho constituya una novación de tales obligaciones. La suspensión antes

mencionada durará hasta que se apruebe el Acuerdo Global de Refinanciación

en el que se establecerán las condiciones referidas a la exigibilidad de todas las

obligaciones comprendidas en el procedimiento y la tasa de interés aplicable, de

ser el caso.

25
En caso de que el deudor no solicite la suspensión de la exigibilidad de las

obligaciones a que se refiere el párrafo anterior, será la presentación del Acuerdo

Global de Refinanciación, debidamente certificado por el representante de la

Comisión, la que determine las nuevas condiciones de refinanciación de todas las

obligaciones del deudor devengadas hasta la publicación a que se refiere el

Artículo 32.

Para los efectos a que se refieren los párrafos precedentes son de aplicación las

disposiciones contenidas en los Artículos 17, 18, 22 y 67, en lo que resulte

pertinente.

El Acuerdo Global de Refinanciación aprobado por la Junta obliga al concursado

y a todos sus acreedores, aún cuando se hayan opuesto a los acuerdos, no hayan

asistido a la Junta por cualquier motivo, o no hayan solicitado oportunamente el

reconocimiento de sus créditos, con las limitaciones establecidas en el Artículo

68.

2.7.Desaprobación Del Acuerdo Global De Refinanciación

De no aprobarse el Acuerdo Global de Refinanciación, en el caso en que el deudor

solicitó la suspensión de la exigibilidad de sus obligaciones desde la publicación

establecida en el Artículo 32, la Comisión emitirá resolución disponiendo el inicio

del Procedimiento Concursal Ordinario de dicho deudor, siempre que más del

50% de sus acreedores, en la Junta donde se desaprobó el Acuerdo Global de

Refinanciación, acordarán el ingreso a dicho procedimiento. La resolución

emitida por la Comisión es inimpugnable.

En el caso anterior, la Comisión dispondrá la publicación a que se refiere el

Artículo 32.
26
Asimismo, para efectos del apersonamiento de los acreedores, no se requerirá

nuevas solicitudes de reconocimiento de créditos de aquellos acreedores que

concurrieron al Procedimiento Concursal Preventivo, salvo que invoquen la

ampliación de sus créditos.

2.8.Incumplimiento Del Acuerdo Global De Refinanciación

Cuando el deudor incumpla con el pago de alguna de sus obligaciones en los

términos establecidos en el Acuerdo Global de Refinanciación, éste quedará

automáticamente resuelto. En este caso, cualquier acreedor podrá solicitar el pago

de los créditos que mantuviera frente al deudor, en las vías que estime pertinente

y en las condiciones originalmente pactadas.

2.9.Presentación De Información Falsa

De constatarse la falsedad de declaraciones efectuadas por el deudor en el curso

del procedimiento, la Comisión declara la nulidad del mismo y del Acuerdo

Global de Refinanciación, en caso hubiere sido aprobado. El plazo para declarar

la nulidad del acuerdo prescribe al año de la aprobación del mismo.

2.10. Período De Inhibición

El mismo deudor solamente podrá acogerse al Procedimiento Concursal

Preventivo una vez cada doce (12) meses contados desde la conclusión del

procedimiento anterior.

27
2.11. Aplicación Complementaria De Las Normas De La Ley

En todo lo no previsto en el presente Título será de aplicación las Normas

Generales de la Ley, así como las disposiciones que regulan el

Procedimiento Concursal Ordinario, en lo que resulte aplicable.

2.12. Ley Nº 27809. Ley General Del Sistema Concursal

Titulo IV Procedimiento Concursal Preventivo

Artículo 103.- Requisitos para acogerse al procedimiento

103.1 Cualquier deudor podrá solicitar el inicio de un Procedimiento

Concursal Preventivo, que se regirá por el presente Título y supletoriamente

por el Capítulo V del Título II, siempre que no se encuentre en ninguno de

los supuestos establecidos en el primer párrafo del Artículo 24.

103.2 Con este propósito, deberá presentar una solicitud a la Comisión,

adjuntando la documentación e información señaladas en el Artículo 25, en

lo que resulte aplicable, la misma que constituye requisito de admisibilidad

de la solicitud.

Artículo 104.- Admisión de la solicitud

Verificado el cumplimiento de los requisitos de admisibilidad previstos en

el artículo precedente, la Comisión admitirá a trámite la solicitud y

dispondrá la publicación del aviso mencionado en el Artículo 32.

Artículo 105.- Acreedores hábiles para participar en Junta

105.1 Sólo tendrán derecho a participar en la Junta del Procedimiento

Concursal Preventivo los acreedores que presenten sus solicitudes de

28
reconocimiento de créditos en los términos establecidos en el Artículo 34.1.

No procede el reconocimiento de créditos que se presenten fuera de dicho

plazo.

105.2 El procedimiento de reconocimiento de créditos se sujetará a lo

dispuesto para tales efectos en el Artículo 38.

Artículo 106.- Efectos de la aprobación del Acuerdo Global de

Refinanciación

106.1 La aprobación del Acuerdo Global de Refinanciación se regirá por las

disposiciones contenidas en el artículo 53.1.

106.2 El Acuerdo Global de Refinanciación deberá contemplar

necesariamente todos los créditos reconocidos, así como aquellos que sin

haber sido verificados por la autoridad concursal se hubiesen devengado

hasta la fecha de difusión del procedimiento, y será oponible a sus titulares

para todos los efectos establecidos en la ley.

106.3 El Acuerdo Global de Refinanciación deberá detallar cuando menos:

a) El cronograma de los pagos a realizar, en el cual se deberá precisar, bajo

sanción de nulidad del Acuerdo Global de Refinanciación, que de los fondos

o recursos que se destinen al año para el pago de los créditos, por lo menos

un 30% se asignará en partes iguales al pago de obligaciones laborales que

tengan el primer orden de preferencia, conforme al artículo 42. La

determinación del pago en partes iguales implica que el derecho de cobro

de cada acreedor laboral se determine en función al número total de

acreedores laborales reconocidos en dicha prelación.

29
b) La tasa de interés aplicable.

c) Las garantías que se ofrecerán, de ser el caso.

106.4 La aprobación o desaprobación del Acuerdo Global de Refinanciación

determina la conclusión del Procedimiento Concursal Preventivo, con

excepción del supuesto previsto en el artículo 109.1.

106.5 El mismo efecto descrito en el artículo 106.4 se producirá en caso de

que la Junta de Acreedores no se instale en las fechas previstas o instalada

no se pronuncie sobre la propuesta de Acuerdo Global de Refinanciación

dentro del plazo máximo establecido en el artículo 107.”

Artículo 107.- Prórroga de la aprobación del Acuerdo Global de

Refinanciación

La Junta podrá prorrogar la aprobación del Acuerdo Global de

Refinanciación por única vez hasta por un plazo máximo de quince (15) días

posteriores a su instalación. Para estos efectos, la Junta se entenderá

suspendida por el tiempo que medie entre la fecha de celebración de ésta y

la nueva fecha acordada.

Artículo 108.- Suspensión de la exigibilidad de las obligaciones

108.1 Cuando el deudor lo solicite al iniciarse el procedimiento, la

publicación a que se refiere el Artículo 32 suspenderá la exigibilidad de

todas las obligaciones que el concursado tuviera pendientes de pago

devengadas hasta dicha fecha, sin que este hecho constituya una novación

de tales obligaciones. La suspensión antes mencionada durará hasta que se

apruebe el Acuerdo Global de Refinanciación en el que se establecerán las

30
condiciones referidas a la exigibilidad de todas las obligaciones

comprendidas en el procedimiento y la tasa de interés aplicable, de ser el

caso.

108.2 En caso de que el deudor no solicite la suspensión de la exigibilidad

de las obligaciones a que se refiere el párrafo anterior, será la presentación

del Acuerdo Global de Refinanciación, debidamente certificado por el

representante de la Comisión, la que determine las nuevas condiciones de

refinanciación de todas las obligaciones del deudor devengadas hasta la

publicación a que se refiere el Artículo 32.

108.3 Para los efectos a que se refieren los párrafos precedentes son de

aplicación las disposiciones contenidas en los Artículos 17, 18, 22 y 67, en

lo que resulte pertinente.

108.4El Acuerdo Global de Refinanciación aprobado por la Junta obliga al

concursado y a todos sus acreedores, aún cuando se hayan opuesto a los

acuerdos, no hayan asistido a la Junta por cualquier motivo, o no hayan

solicitado oportunamente el reconocimiento de sus créditos, con las

limitaciones establecidas en el Artículo 68.

Artículo 109.- Desaprobación del Acuerdo Global de Refinanciación

109.1. De no aprobarse el Acuerdo Global de Refinanciación, en el caso en

que el deudor solicitó la suspensión de la exigibilidad de sus obligaciones

desde la publicación establecida en el Artículo 32, la Comisión emitirá

resolución disponiendo el inicio del Procedimiento Concursal Ordinario de

dicho deudor, siempre que, de conformidad con las reglas establecidas en el

numeral 53.2 del Artículo 53, más del 50% del total de créditos reconocidos
31
o asistentes, en la Junta donde se desaprobó el Acuerdo Global de

Refinanciación, acordaran el ingreso a dicho procedimiento. En este caso,

la Comisión dispondrá la publicación a que se refiere el Artículo 32. La

resolución emitida por la Comisión es inimpugnable.

109.2 En el supuesto señalado en el numeral anterior, en tanto la Comisión

emita la resolución que disponga el inicio del Procedimiento Concursal

Ordinario y difunda dicha situación de conformidad con el Artículo 32, se

mantendrá en vigencia las medidas legales de suspensión de exigibilidad de

obligaciones y de protección del patrimonio señaladas en los numerales

108.1 y 108.3 del Artículo 108.

109.3 Asimismo, para efectos del apersonamiento de los acreedores, no se

requerirá nuevas solicitudes de reconocimiento de créditos de aquellos

acreedores que concurrieron al Procedimiento Concursal Preventivo, salvo

que invoquen la ampliación de sus créditos.

Artículo 110.- Incumplimiento del Acuerdo Global de Refinanciación

Cuando el deudor incumpla con el pago de alguna de sus obligaciones en

los términos establecidos en el Acuerdo Global de Refinanciación, éste

quedará automáticamente resuelto. En este caso, cualquier acreedor podrá

solicitar el pago de los créditos que mantuviera frente al deudor, en las vías

que estime pertinente y en las condiciones originalmente pactadas.

Artículo 111.- Presentación de información falsa

De constatarse la falsedad de declaraciones efectuadas por el deudor en el

curso del procedimiento, la Comisión declara la nulidad del mismo y del

32
Acuerdo Global de Refinanciación, en caso hubiere sido aprobado. El plazo

para declarar la nulidad del acuerdo prescribe al año de la aprobación del

mismo.

Artículo 112.- Período de inhibición

El mismo deudor solamente podrá acogerse al Procedimiento Concursal

Preventivo una vez cada doce (12) meses contados desde la conclusión del

procedimiento anterior.

Artículo 113.- Aplicación complementaria de las normas de la Ley

En todo lo no previsto en el presente Título será de aplicación las Normas

Generales de la Ley, así como las disposiciones que regulan el

Procedimiento Concursal Ordinario, en lo que resulte aplicable.

III. LEGISLACIÓN COMPARADA

3.1. Derecho concursal España

Como señala la Exposición de Motivos de la Ley Concursal, (Ley

22/2003 de 9 de julio), se persigue satisfacer una aspiración profunda y

largamente, la necesidad de regular el reparto de perdidas cuando

alguien no puede hacer frente a sus deudas.

El sistema anterior era arcaíco, disperso y muy obsoleto, hasta el punto

de seguir vigentes normas de la época de Fernando VII. La antigüedad

no es un defecto, al contrario, una norma que soporta los avatares del

tiempo mas de cien años debe de tener algo bueno, pero, en el derecho

mercantil, donde se han sufrido tantos cambios y realizado tantos

avances, simplemente, estaba obsoleta.

33
Por otro lado existía una multiplicidad de procedimientos concursales;

así, junto a las clásicas instituciones de la quiebra y del concurso de

acreedores, para el tratamiento de la insolvencia de comerciantes y de

no comerciantes, respectivamente, se introdujeron otras, preventivas o

preliminares, como la suspensión de pagos y el procedimiento de quita

y espera, de presupuestos objetivos poco claros y, por tanto, de límites

muy difusos respecto de aquéllas.

La normativa tampoco estaba muy meditada. Una de las principales

normas era la Ley de Suspensión de Pagos, de 26 de julio de 1922,

promulgada con carácter provisional, y que ha estado vigente hasta el

2004.

El conjunto era complicado, falto de coherencia, carente de los

principios generales y con un desarrollo caótico.

La reforma global del derecho concursal español constituye una de las

más importantes tareas legislativas pendientes en la modernización de

nuestro ordenamiento jurídico.

La Ley opta por los principios de unidad legal, de disciplina y de

sistema. Muy probablemente solo duren hasta la próxima reforma, pero,

durante algún tiempo, disfrutemos del momento.

La ley mezcla aspectos materiales y procesales del concurso, una

opción de política legislativa que suele causar inconvenientes.

La unidad del procedimiento de concurso se consigue en virtud de la

flexibilidad de que la Ley lo dota, que permite su adecuación a diversas

34
situaciones y soluciones, a través de las cuales puede alcanzarse la

satisfacción de los acreedores, finalidad esencial del concurso. A mayor

abundamiento, se han previsto reglas especialmente ágiles para los

concursos de menor entidad.

Fases del concurso

Las fases del concurso se describen en el artículo 183 de la Ley

Concursal. Divide el procedimiento en cinco secciones:

SECCION PRIMERA.- Lo relativo a la declaración de concurso, a las

medidas cautelares, a la resolución final de la fase común, a la

conclusión y, en su caso, a la reapertura del concurso.

SECCION SEGUNDA.- Lo relativo a la administración concursal del

concurso, al nombramiento y al estatuto de los administradores

concursales, a la determinación de sus facultades y a su ejercicio, a la

rendición de cuentas y, en su caso, a la responsabilidad de los

administradores concursales.

SECCIÓN TERCERA.- Lo relativo a la determinación de la masa

activa, a la sustanciación, decisión y ejecución de las acciones de

reintegración y de reducción, a la realización de los bienes y derechos

que integran la masa activa, al pago de los acreedores y a las deudas de

la masa.

SECCIÓN CUARTA.- Lo relativo a la determinación de la masa activa,

a la comunicación, reconocimiento, graduación y clasificación de

créditos. En esta sección se incluirán también, en pieza separada los

35
juicios declarativos contra el deudor que se hubieran acumulado al

concurso de acreedores y las ejecuciones que se inicien o reanuden

contra el concursado.

SECCIÓN QUINTA.- Lo relativo al convenio o, en su caso, a la

liquidación.

SECCIÓN SEXTA.- Lo relativo a la calificación del concurso y a sus

efectos.

En la práctica, aplicando un criterio cronológico, existen cuatro fases:

Fase 1 Actos previos .- Hasta el auto de admisión a trámite.

Fase 2 fase común.- Desde el auto de admisión a trámite hasta el

informe concursal.

Fase 3 Fase de resolución.- convenio para continuar la actividad o

liquidación.

Fase 4 Determinación de la responsabilidad.

Puede haber una reapertura que nos devuelve a la Fase 3.

Fase 1 Actos previos

Hasta el auto judicial declarando el concurso, existe una fase previa

amplia y compleja:

Presupuestos de la declaración de concurso.

Procedimiento para la declaración de concurso.

Fase común

36
Tras la declaración de concurso se inician una serie de efectos, pero

estos efectos ya forman parte de la fase común. Por esta causa el auto

de declaración de concurso forma parte de los actos previos, cuya fase

finaliza, y de la fase común, que inicia.

Debemos destacar los siguientes aspectos:

Efectos de la declaración del concurso:

Para el deudor, respecto a la legislación anterior, se atenúan y se

suprimen aquellos que tenían un carácter represivo de la insolvencia.

Para el acreedor aseguran su posibilidad de cobro pero le impone

nuevas obligaciones.

La administración concursal: Es el nuevo elemento sobre el cual gira la

solución que regula la Ley Concursal

Determinación de la masa activa y pasiva del concurso: Autentico punto

de partida necesario para trabajar, saber cuanto tiene y cuanto debe el

concursado.

El informe de la administración concursal: Compendio de todo el

trabajo realizado en esta fase.

Fase 3 Fase de resolución

Las soluciones del concurso previstas en la Ley son:

37
El convenio.

La liquidación.

Cada una tiene su particular tramitación, y aún cuando solo se tramite

una u otra, es posible tramitar un convenio, y por su incumplimiento,

terminara en una liquidación.

El convenio

El legislador prefiere el convenio, pero existen dos tipos de convenio:

Propuesta anticipada de convenio.- Que se puede aportar con la

demanda, cuando es el propio concursado quien inicia el procedimiento

concursal.

Propuesta de convenio.- Cuando el procedimiento no ha sido iniciado

por el propio concursado, tras la fase común el concursado tiene la

posibilidad de proponer un convenio que impida la liquidación.

Se regula todo un procedimiento de tramitación del convenio para

determinar si es posible evitar la liquidación mediante un acuerdo.

Debemos de tener muy presente que muchos acuerdos representan

importantes quitas y largas esperas.

Terminados los trámites, con la aprobación de una propuesta de

convenio, o la decisión de liquidación, la ley impone la apertura de la

sección quinta

Si existen una o varias propuestas de convenio se celebra la junta de

acreedores, que estos aprueben o rechacen dicha propuesta de convenio.

38
Tras el acuerdo de la junta debe realizarse la aprobación judicial del

convenio por parte del juez de lo mercantil, e incluso en este momento

cabe la oposición al convenio acordado, con dos casos especiales:

Ausencia de oposición.

Denegación de oficio.

En última instancia, el convencimiento subjetivo del juez mercantil

sobre la viabilidad del convenio es lo que determinará que este sea

aprobado.

Con la aprobación del convenio, y aún cuando la ley lo considere dentro

de la misma fase procesal, en la práctica se abre una nueva fase, la de

cumplimiento del convenio, donde cambian los actores. En la mayoría

de los casos será el propio concursado quien ejecute el convenio e

informe al juez.

La liquidación

La liquidación es el último recurso, pero esta mala solución es

preferible a la continuidad de una empresa que solo va a conseguir

aumentar el volumen de impagados en el mercado, llevando, en

cascada, a otras empresas a una situación de concurso.

Cuando se ha comprobado que una empresa no es viable, una

liquidación hoy siempre es un reparto de pérdidas menor que una

liquidación realizada el día de mañana.

39
Deben de resaltarse las siguientes partes:

Apertura de la liquidación a solicitud de una parte.

Apertura de la liquidación de oficio.

Publicidad de la apertura de la liquidación.

Operaciones de liquidación.

La Ley concede al deudor la facultad de optar por una solución

liquidadora del concurso, como alternativa a la de convenio, pero

también le impone el deber de solicitar la liquidación cuando durante la

vigencia de un convenio conozca la imposibilidad de cumplir los pagos

comprometidos y las obligaciones contraídas con posterioridad a su

aprobación.

En los casos de apertura de oficio o a solicitud de acreedor, la

liquidación es siempre una solución subsidiaria.

La Ley reserva para esta fase de liquidación los clásicos efectos

concursales de vencimiento anticipado de los créditos aplazados y

conversión en dinero de los que consistan en otras prestaciones.

Aun en este último caso, la Ley procura la conservación de las empresas

o unidades productivas de bienes o servicios integradas en la masa,

mediante su enajenación como un todo, salvo que resulte más

conveniente a los intereses del concurso su división o la realización

aislada de todos o alguno de sus elementos componentes, con

40
preferencia a las soluciones que garanticen la continuidad de la

empresa.

Las operaciones de pago a los acreedores se regulan dentro de la fase

de liquidación. Los créditos contra la masa operan con el carácter de

prededucibles, en el sentido de que, antes de proceder al pago de los

concursales, han de deducirse de la masa activa los bienes y derechos,

no afectos a créditos singularmente privilegiados, que sean necesarios

para satisfacer aquéllos a sus respectivos vencimientos.

Fase 4 Determinación de la responsabilidad

Esta es una de las materias en las que la reforma ha sido más profunda

es la de calificación del concurso.

La Ley limita la formación de la sección de calificación a supuestos

muy concretos:

La aprobación de un convenio que, por la cuantía de la quita o la

duración de la espera, resulte especialmente gravosa.

La apertura de la liquidación.

En estos supuestos, el concurso se calificará como:

Concurso fortuito.

Concurso culpable.

La calificación de culpable se reserva a aquellos casos en los que en la

generación o agravación del estado de insolvencia hubiera mediado

41
dolo o culpa grave del deudor, o de sus representantes legales,

administradores o liquidadores.

Debemos de diferenciar, dentro de la clasificación del concurso, los

siguientes apartados:

El concurso culpable.

La sección de calificación. - Es una pieza separada con los siguientes

trámites fundamentales:

Formación y tramitación de la pieza de calificación.

Sentencia de clasificación del concurso y efectos.

Sustitución de los inhabilitados.

La calificación del concurso en caso de intervención administrativa.

Cuestiones adicionales

La conclusión del concurso

La Ley española regula detalladamente las causas de conclusión del

concurso, cuya naturaleza puede ser muy diversa:

Porque la apertura no se ajustó a derecho (revocación del auto de

declaración de concurso).

Porque el procedimiento alcanzó su finalidad (cumplimiento del

convenio, íntegra satisfacción de todos los acreedores).

Por su frustración del objeto (inexistencia de bienes y derechos con los

que satisfacer a los acreedores).

42
Por el ejercicio del derecho de disposición de las partes sobre el

procedimiento (desistimiento o renuncia de la totalidad de los

acreedores reconocidos transacción del deudor con ellos, causas éstas

que, por sus características, sólo pueden operar una vez terminada la

fase común del procedimiento y que exigen aceptación u homologación

del juez, previo informe de la administración concursal).

Además, es un imperativo lógico y jurídico, que quien ha realizado

funciones por designación judicial rinda cuentas de su actuación en la

administración. El contenido de esta rendición será:

Se incluirá una completa rendición de cuentas, que justificará

cumplidamente la utilización que se haya hecho de las facultades de

administración conferidas, en todos los informes de la administración

concursal previos al auto de conclusión del concurso.

Se informará en ellos del resultado y saldo final de las operaciones

realizadas, solicitando la aprobación de las mismas.

La aprobación o la desaprobación de las cuentas no prejuzga la

procedencia o improcedencia de la acción de responsabilidad de los

administradores concursales, pero la desaprobación comportará su

inhabilitación temporal para ser nombrados en otros concursos.

También se prevee el fallecimiento del concursado que no será causa

de conclusión del concurso.

43
La reapertura del concurso

Procede la reapertura en el caso de deudor, persona física, dentro de los

cinco años siguientes a la conclusión de otro anterior por inexistencia

de bienes, si se descubrieran, o si viniera a mejor fortuna.

Normas procesales generales y sistema de recursos

La flexibilidad que inspira todo el procedimiento concursal se combina

con las características de rapidez y simplicidad.

La Ley de Enjuiciamiento Civil actúa como supletoria de la Ley

Concursal, en cuanto ésta no contemple normas procesales especiales

Se regula un procedimiento abreviado que el Juez podrá aplicar cuando

el deudor sea:

Persona natural o persona jurídica.

Que conforme a la legislación mercantil, esté autorizada a presentar

balance abreviado.

Que la estimación inicial de su pasivo no supere 1.000.000 de euros.

Pieza básica en este sistema procesal de la nueva Ley es el incidente

concursal, un procedimiento especial a través del cual se ventilarán

todas las cuestiones que se susciten durante el concurso y que no tengan

señalada en la Ley otra tramitación distinta. Este incidente se configura

con dos modalidades procesales distintas, según la materia sobre la que

verse:

44
1 Tiene por objeto resolver aquellas materias de índole laboral que se

planteen en el marco del procedimiento concursal.

2 Para materias estrictamente concursales.

La celeridad de este procedimiento se complementa con un adecuado

sistema de recursos, en el que, en principio, sólo se admite el de

reposición contra providencias y autos y el de apelación contra

sentencias que aprueben o rechacen el convenio, su cumplimiento o

incumplimiento y la conclusión del concurso. Contra las sentencias

resolutorias de incidentes planteados con posterioridad o durante la fase

de liquidación, cabrá también recurso de apelación.

Sólo se admite el recurso de casación y el extraordinario de infracción

procesal.

Se introduce el recurso de suplicación y los demás que prevé la Ley

contra las resoluciones en materia laboral y las que resuelvan los

incidentes concursales que versen sobre la misma materia.

Normas de derecho internacional privado

La Ley Concursal contiene unas normas de derecho internacional

privado sobre esta materia, que siguen, con las convenientes

adaptaciones, el modelo del Reglamento (CE) núm. 1346/2000, sobre

Procedimientos de Insolvencia.

La nueva regulación se inspira también en la Ley Modelo de la

Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil

Internacional (CNUDMI-UNCITRAL) sobre Insolvencia

45
Transfronteriza, recomendada por la Asamblea General de la

Organización de las Naciones Unidas en su Resolución 52/158, de 15-

12-1997.

La competencia internacional para declarar y tramitar el concurso se

basa en el lugar de situación del centro de los intereses principales del

deudor, teniendo el carácter de “principal” el concurso que se declare

sobre esa base, sin perjuicio de que puedan abrirse otros concursos

"territoriales" en aquellos Estados en los que el deudor tenga

establecimientos.

3.2. Derecho Concursal en Estados Unidos

Algunas fuentes de Derecho Comparado señalan el sistema

norteamericano como el primero en plantear la necesidad de configurar

institutos concursales preventivos de carácter reorganizativo desde

finales del siglo XIX. De esta forma el primer antecedente en esta

materia se ubica en la Ley de Compañías Ferroviarias de 1867, en la

cual se estableció un procedimiento de reorganización de empresas

ferroviarias y que posteriormente fue expandido a otras formas de

organización empresarial, como un procedimiento concursal tramitado

a través de los "Tribunales de Equity".

Estas formas de solución de crisis económicas se ven aceleradas en su

desarrollo institucional luego de la gran depresión económica y la caída

de Wall Street en 1929. Así la legislación norteamericana sentada en

esta materia sobre la base que le daba el Bankruptcy act de 1898, es

sometida a importantes reformas en los años 30’s. En 1934 se modifica

46
el procedimiento de reorganización de sociedades ferroviarias para ser

aplicado en forma general a todas las sociedades. Pocos años después,

en 1938 se introduce una nueva reforma conocida como "Chandler

Act", promulgada de conformidad con el artículo 1, sección 8 de la

Constitución de los Estados Unidos. Esta es una ley que estaría dirigida

a mantener en vida a las sociedades por acciones y, en efecto,

reestructurarlas o reorganizarlas, antes que liquidarlas. En dicha

legislación se estableció un procedimiento especial de reorganización

para sociedades capitalistas, y que constituye el antecedente inmediato

de la actual "Reorganización Empresarial", introducida el 6 de

noviembre de 1978. En ese momento mediante la "Ley de Reforma a la

Ley de Quiebras", nace el nuevo "Bankruptcy Code" que entraría en

vigencia el 11 de octubre de 1979, posteriormente modificado en 1984

y 1994.

A la luz de estos cambios en la legislación norteamericana, que no

resulta en un fenómeno aislado y que luego se extendería al resto de las

legislaciones, se puede hablar de una nueva filosofía concursal. Este

nuevo pensamiento supera aquellas ideas de que ante la insolvencia del

deudor como víctima de las fuerzas del mercado, de su mala suerte, o

inclusive de su ineptitud o mala fe, el sujeto debía ser dejado a una

liquidación y desapoderamiento para que se honrara hasta la medida de

lo posible sus obligaciones económicas. Con la inserción del interés

público en los problemas económicos de los comerciantes, el Estado

encuentra razones para buscar el mantenimiento de la empresa como

uno más de los medios de producción del país, es decir, al Estado le

47
interesa mantener en lo posible la estabilidad económica de aquellos

mecanismos generadores de riqueza, y que forma parte esencial del

balance financiero del país, de la sociedad.

El sistema desarrollado a partir de este pensamiento, intentará dejar

como última opción el desmembramiento del deudor, para buscar

soluciones en las que se puedan satisfacer de mejor manera los intereses

de todos aquellos que se verían afectados por un cese en las

operaciones, incluidos los trabajadores, los terceros, el propio titular, e

inclusive los mismos acreedores. Comienza a nacer aquí un principio

moderno del derecho concursal: El principio de "conservación de la

empresa", el cual eventualmente puede llegar a satisfacer de forma más

eficiente los intereses antes indicados. En este sentido podríamos

afirmar junto con Leyva Saavedra que la conservación de la empresa

viable aparece como principio general, rector y medular de la nueva

filosofía concursal existiendo así mayores posibilidades de satisfacción

de los acreedores si la empresa se reorganiza. Los enormes costos que

implica la reasignación total de los recursos, el interés público que se

vería afectado por la eliminación de la empresa en crisis y la esperanza

de abaratar los costos administrativos a través de procedimientos

adecuados de conservación, llevan fácilmente a la conclusión de que la

liquidación ha dejado de ser la norma general y se ha convertido en la

norma residual del sistema concursal.

En el derecho norteamericano el "equity receivership" como

procedimiento reorganizativo a través de los tribunales de equidad,

consistía en el nombramiento por parte del juez de un administrador,

48
ante la solicitud de un acreedor y en el supuesto de que el deudor se

encontrara en falta de pago de obligaciones vencidas. Este acto judicial

suspendía de inmediato todas las acciones ejecutivas contra el deudor.

Los acreedores se organizarían en comités de acuerdo al tipo de crédito

que accionarían en contra del deudor insolvente, para defender en forma

grupal los intereses por naturaleza del título. Estos comités deberían

aprobar un plan de reorganización de la empresa y nombrar los

miembros de un comité de ejecución del plan que se encargaría de llevar

a cabo lo dispuesto en el plan.

Normalmente el plan de reorganización preveía la constitución de una

nueva sociedad a la que se transfería el activo de la sociedad deudora,

suscribiendo las acciones de la nueva sociedad los anteriores

acreedores, accionistas y demás terceros que gozaran de alguna

obligación en contra del deudor. Para aquellos acreedores, que a lo

interno de su comité no había aceptado el plan, el comité de

reorganización les pagaría lo que la antigua sociedad deudora les debía

mediante la venta judicial de ciertos bienes sobre la base de un precio

mínimo fijado por el juez, combinando de esta forma vías liquidativas

con fines reorganizativos.

Este "equity receivership" que podría ser traducido al español como un

"desapoderamiento justipreciado", tendrá un importante efecto en la

evolución de los concursos preventivos, especialmente en lo que

corresponde a los procesos reorganizativos, en el tanto "plantea la

necesidad de coordinar la reorganización de la sociedad deudora con

los derechos preexistentes de acreedores, accionistas y terceros

49
afectados por la crisis de la empresa, regulándose así su participación

en la futura sociedad reorganizada, lo que, constituirá una constante en

el Derecho Americano. Con esta finalidad se constituyen en el «equity

receivership» comités de acreedores, accionistas y obligacionistas que

asuman separadamente la protección de los intereses no siempre

coincidentes, de estas categorías de sujetos dentro de la sociedad

reorganizada."

En el citado "Bankruptcy Code" están regulados todos los

procedimientos concursales que el sistema norteamericano pone a

disposición de los interesados para la solución de las crisis económica-

financieras tanto de las personas físicas como jurídicas, tenemos así las

siguientes opciones : a) procedimientos liquidativos o "liquidation

proceedings" que se regula en el capítulo 7; b) ajuste de deudas de un

municipio o "adjustments of debts of a municipality" que está definido

en el capítulo 9; c) reorganización o "reorganization" conocido también

como capítulo 11; d) ajuste de deudas de familia granjera con un ingreso

anual regular o "adjustments of debts of a family farmer with regular

annual income" localizado en el capítulo 12; y finalmente e) ajuste de

deudas de persona física con ingreso regular o "adjustments of debts of

an individual with regular income" capítulo 13. El primero es un

procedimiento base del que se excepcionan las sociedades de gestión de

ferrocarriles, de seguridad nacional y las instituciones de crédito. Los

otros, por su parte, se presentan como alternativas al primero, aunque

el segundo y el tercero con carácter especial.

50
Junto a estos típicos procedimientos concursales encontramos los

llamados "friendly adjustments y assignments for the benefit of

creditor", que son procedimientos de liquidación extrajudicial del

patrimonio del deudor. Estos procedimientos se tramitan ante la

National Association of Credit Men, institución que opera a través de

un departamento especial compuesto por expertos concursales. Los

bienes del deudor son transmitidos al "Departamento de Expertos", del

Ministerio de Justicia, los que procederán, por medios extrajudiciales,

a su ejecución en beneficio de los acreedores.

Siendo que este trabajo tiene como finalidad adentrarse en el sistema

legislativo norteamericano, y habiendo definido el marco histórico en

el cual evolucionaron los procesos concursales de la Ley de Quiebras

de los Estados Unidos, corresponde analizar 3 de las distintas opciones

que ofrece dicho sistema.

El sistema para atender crisis empresariales en los Estados Unidos, por

medio de la Legislación de Quiebras, intenta mantener un equilibrio que

beneficie tanto al deudor como a los acreedores, buscando solucionar la

existencia de deudas que no pueden ser asumidas por el deudor,

mientras que los acreedores puedan ser pagados mediante aquellos

bienes que no son indispensables para que el acreedor pueda seguir

adelante con su actividad. Los procesos concursales se encuentran

regulados por un grupo de normas federales que en conjunto son

conocidas como el Título 11 del "Código de los Estados Unidos". El

título 11 se subdivide en capítulos, algunos regulan aspectos de manera

genérica en cuanto a cuestiones procesales aplicables a todos los tipos

51
de procesos concursales, mientras que otros capítulos corresponden a

formas específicas de procesos concursales. Por ejemplo, los capítulos

1 y 3 regulan aspectos aplicables a todos los procesos, como

terminología, plazos, legitimación procesal, entre otros; y los capítulos

7, 11 y 13, establecen procesos concursales específicos.

El Título 11 o "Código de Quiebras", como ley federal tendrá

jerárquicamente un nivel superior en cualquier conflicto que se presente

entre éste y la legislación estatal, por ser una ley especial fundamentada

directamente en la Constitución. Como ya se puso en evidencia en el

aparte anterior, existen básicamente cuatro procedimientos concursales

en la Ley de Quiebras que se analizarán a continuación, no obstante

trataré de hacer mención general de algunos capítulos relevantes en la

estructura del Código de Quiebras.

52
IV. CONCLUSIONES

1. Con lo analizado hasta este punto se puede llegar a la conclusión que este

procedimiento regulado en la Ley General del Sistema Concursal es uno

que en primer lugar requiere de una empresa que realmente conozca su

realidad económica y estructural.

3. Se considera un procedimiento más conveniente para una empresa cuya

crisis es potencialmente reversible y detectable a tiempo, ya que este es un

procedimiento que solo dará una segunda oportunidad a empresas que

demuestren de forma efectiva que pueden seguir funcionando en el

mercado y que lo que necesitan en ese momento es ser coadyuvados por

sus acreedores.

4. El planteamiento de un adecuado acuerdo global de refinanciación es vital

en este procedimiento, por lo que su elaboración requiere de estipulaciones

razonables y atractivas a fin de que los acreedores también se encuentren

favorecidos por los mismos términos; teniendo en cuenta que su mala

elaboración traerá graves consecuencias si no se llegan a términos

concordantes.

5. Aun cuando los acreedores no puedan ejercer algún control o presión, o

decidir sobre el futuro de su deudor se debe tener en cuenta que las

relaciones jurídicas entre las partes, haciendo un énfasis en lo relacionado

al mercado y comercio, luego de haberse culminado o durante la ejecución

del acuerdo, se pueden renovar, fortalecer o hasta incluso evolucionar,

aplicándose la misma lógica para las relaciones entre las empresas y sus

financistas.

53
6. Finalmente podemos concluir que lo que en si implica este procedimiento

para una entidad societaria es una nueva oportunidad de tomar control de

los aspectos pilares de la misma y una forma de contribuir no solo con el

mercado sino con las distintas personas que mantienen una relación con la

entidad societaria y que se ven afectadas por como esta se desenvuelva

durante el transcurso del tiempo.

54
V. RECOMENDACIONES

1. Es necesario tomar medidas para poder cultivar una cultura preventiva,

pues los deudores empresarios buscan acceder a este tipo de

procedimientos cuando ya se encuentran inmersos en una situación de

crisis propiamente dicha. Mientras sigamos viviendo en una sociedad

donde no se tome conciencia de la prevención comercial y financiera,

muchas empresas van a salir del mercado y como consecuencia muchos

trabajadores se quedaran sin sus puestos de trabajo y con ello suspendido

su proyecto de vida.

2. Las empresas necesitan estructurarse e implementar mecanismos de

control y organización a fin de se les haga más sencillo poder conocer

realmente su situación obligacional y así poder tomar las medidas

necesarias para poder continuar normalmente con sus actividades sin

mayor complicación.

3. Si se elige la opción de someterse a un procedimiento concursal preventivo

se debe tener en cuenta que lo esencial en este tipo de procedimientos es

una eficiente elaboración del acuerdo global de refinanciación, pues de

este documento y de su cumplimiento depende todo el procedimiento, por

lo que debe considerarse términos que beneficien tanto a ambas partes de

la relación obligacional.

55
VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Resolución de la Sala de Defensa de la Competencia , 0838-20003 (de Indecopi

23 de Septiembre de 2003).

Calle Casusol, J. P. (2003). Guía Rápida de Preguntas y Respuestas sobre la

Nueva Ley General del Sistema Concursal. (G. Jurídica, Ed.) Gaceta

Jurídica, 261.

Carbonell O'brien, E. (28 de enero de 2013). El Concurso Preventivo: Una salida

viable a las crisis empresariales. Obtenido de Diario Gestión:

http://gestion.pe/empresas/concurso-preventivo-salida-viable-crisis-

empresariales-2057619

Del Aguila, P. (2000). Mas vale prevenir que lamentar, El Concruso Preventivo

y su Regulacion en la Legislacion Concursal Peruana . Ius et Veritas(20),

184.

Morales Prado, R. (2013). Derecho Concursal: Mas que un mecanismo de

extincion de obligaciones Una alternativa de reflotamiento empresarial.

Temas de Derecho, pág. 87.

Vásquez Rojas, E. (s.f.). El No Uso del Procedimiento Concursal Preventivo y

sus Incidencias en

las Empresas. Obtenido de

www.uss.edu.pe/uss/RevistasVirtuales/Egresados.../DERECHO_CONC

URSAL.doc

Gomes Leo, O. (1992). Introducción al estudio del Derecho Concursal. Revista

de Derecho Concursal y de las Obligaciones, 157.

56
Tonon, A. (1992). Derecho Concursal - Instituciones Generales (Vol. I). Buenos

Aires, Argentina: Depalma.

WEBGRAFIA

https://www.indecopi.gob.pe//web/procedimientos-concursales/etapas-de-

los-procedimientos

http://leyconcursal.org/derecho-concursal/peru/ley-general-del-sistema-

concursal/titulo-iv-procedimiento-concursal-preventivo/

https://gestion.pe/economia/empresas/concurso-preventivo-salida-viable-

crisis-empresariales-30199

http://www.repositorioacademico.usmp.edu.pe/bitstream/usmp/2497/1/carde

nas_sca

57
VII. ANEXOS

58
SUMILLA : Procedimiento concursal ordi-

nario a solicitud del deudor.

SEÑOR PRESIDENTE DE LA SALA ESPECIALIZADA EN PROCEDIMIENTOS CONCURSALES -

INDECOPI.

Fredy Palomino Gavilán, con los poderes vigentes

a la fecha, los mismos que cumplen con las formalidades requeridas e identificado con D.N.I.

Nº 07336859, apoderado – representante de la empresa COLCHONES PARA-ESO, identificado

con RUC. Nº 10285685694, con domicilio real y procesal en la Av. Argentina Nº 4571, Callao,

ante usted respetuosamente digo:

I. PETITORIO:

Que, haciendo uso del derecho que la ley nos asiste invocando tutela jurisdiccional

efectiva con sujeción a un debido proceso, por ante vuestra colegiado, dentro del

término de ley INVOCAMOS EL INICIO DE UN PROCEDIMIENTO CONCURSAL ORDINARIO

A SOLICITUD DEL DEUDOR y en su oportunidad se declare la reestructuración

patrimonial, conforme a su naturaleza corresponde con sujeción a ley, en base a los

fundamentos de hecho y derecho siguientes:

II. FUNDAMENTOS DE HECHO:

A. RESUMEN EJECUTIVO:

Con fecha 03/12/2012, se dio por concluida una auditoría realizada por “Sabuesos

& Contadores SA” concluyendo que los estados financieros de nuestra empresa

requiere una reestructuración patrimonial; toda vez que, más de un tercio del

total de nuestras obligaciones se encuentren vencidas e impagas por un período

mayor a treinta (30) días calendario; en consecuencia, se adecúa al artículo 24.1,

inciso a) de la Ley Nº 27809, Ley General del Sistema Concursal.

59
En consecuencia, acogiéndonos a lo prescrito en la RESOLUCION Nº 0259-

2003/SCO- INDECOPI, de fecha 11-04-2003. Donde LA SALA CONCURSAL DEL

TRIBUNAL DE INDECOPI, Señala: “El concurso preventivo es un procedimiento cuyo

objetivo es evitar la insolvencia del deudor, cuando este se encuentre en

imposibilidad o dificultad para el pago oportuno de sus obligaciones, mediante

una refinanciación de sus deudas, concediendo un espacio para que los acreedores

adopten una decisión sobre el acuerdo global de refinanciación propuesto por la

deudora”. Por ende, en salvaguarda de los intereses de la empresa justamente es

lo que pretendemos.

B. ACUERDO DE JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS

En la última reunión del 06/12/2012 sostenida por la Junta General de Accionistas

correspondiente, por unanimidad, se llegó al acuerdo para acogernos al

Procedimiento Concursal Ordinario, tomando en consideración las conclusiones

sobre los estados financieros de nuestra empresa que justamente requiere una

reestructuración patrimonial, porque en la actualidad, más de un tercio del total

de nuestras obligaciones se encuentren vencidas e impagas por un período mayor

a treinta (30) días calendario.

C. BALANCE GENERAL, ESTADO DE GANANCIAS Y PÉRDIDAS, ESTADO DE CAMBIOS

EN EL PATRIMONIO NETO Y DEL ESTADO DE FLUJOS DE EFECTIVO.

De acuerdo al Balance General, Estado de Ganancias y Pérdidas, Estado de

Cambios en el Patrimonio Neto y del Estado de Flujos de Efectivo de los dos (2)

últimos años y de un cierre mensual con una antigüedad no mayor de dos (2)

meses a la fecha de presentación de la solicitud. Nuestra empresa cuyo monto de

obligaciones supera las quinientas (500) UIT, los Estados Financieros referidos se

60
encuentran debidamente auditados y presenta el dictamen correspondiente,

adjunto al presente.

D. FUENTES DE FINANCIAMIENTO

Presentamos información de nuestras fuentes de financiamiento a que hemos

accedido durante los dos (2) últimos ejercicios, así como la forma en que se ha

acordado el retorno de dicho financiamiento y el tiempo que se ha destinado para

ello.

E. LIBRO DE PLANILLAS

Adjuntamos Copia de las fojas del Libro de Planillas correspondientes al último

mes, el mismo que contiene los datos de la totalidad de empleados de nuestra

empresa.

F. RELACIÓN DETALLADA DE OBLIGACIONES

Por otro lado, revelamos nuestra relación detallada de obligaciones de toda

naturaleza, precisando la identidad y domicilio de cada acreedor, los montos

adeudados por concepto de capital, intereses y gastos y la fecha de vencimiento

de cada una de dichas obligaciones. La relación incluye las obligaciones de

carácter contingente precisando en estos casos la posición de ambas partes

respecto de su existencia y cuantía. La información referida tiene una antigüedad

no mayor de dos (2) meses de la fecha de presentación de la solicitud; así como

refleja las obligaciones del deudor contenidas en el Balance General presentado y

encontrarse conciliada con el mismo

G. RELACIÓN DETALLADA DE BIENES MUEBLES E INMUEBLES Y DE CARGAS Y

GRAVÁMENES

61
Asimismo, presentamos la relación detallada de bienes muebles e inmuebles y de

cargas y gravámenes, tanto como de los titulares y montos de los mismos. Dicha

relación tiene una antigüedad no mayor de dos (2) meses a la fecha de

presentación de la solicitud, encontrándose ajustada a valores contables o de

tasación y se señala el criterio que se siguió.

Dicha información refleja los bienes del deudor contenidos en el Balance General

presentado y encontrarse conciliado con el mismo

H. RELACIÓN DETALLADA DE SUS CRÉDITOS POR COBRAR

Del mismo modo, presentamos adjunto la relación detallada de nuestros créditos

por cobrar, indicando sus posibilidades de recuperación.

I. DOCUMENTACIÓN DE CONTRIBUYENTE

En cumplimiento a la norma, presentamos la documentación que acredite nuestra

condición de contribuyente activo ante la administración tributaria.

J. DECLARACIÓN JURADA

Bajo declaración jurada informamos no mantener ningún tipo de vinculación con

nuestros acreedores.

K. DOMICILIOS DE ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

Consignamos los domicilios y localidades en las que mantenemos nuestras

oficinas y donde realizamos actividades productivas.

III. FUNDAMENTOS DE DERECHO:

Amparamos nuestra acción en lo dispuesto por el Art. 24.1° Inc. a) de la Ley 27809, Ley

General del Sistema Concursal, de lo acotado último en concordancia con la Constitución

del Estado y demás normas legales conexas en vigor.

62
ANEXO:

La totalidad de la información señalada presentamos, además en disco magnético según las

especificaciones que exige la Comisión.

POR LO EXPUESTO

Pido a usted señor Presidente dar al presente

proceso el trámite conforme a su naturaleza corresponde con sujeción a ley.

Lima, 10 de marzo del 2013.

___________________________
FREDY PALOMINO GAVILAN
ABOGADO
CAL Nº 25461

63