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ABORDAJE DE ALGUNAS POSTURAS EN TORNO A LA HISTORIA AMBIENTAL.

Dirigido a estudiantes de historia interesados en trabajar la historia ambiental o

ecológica.

Gloria Clemencia Patiño Londoño.

“En las décadas 80 y 90 del siglo XX la historia ambiental se ha consolidado más

oficialmente y ha adquirido mayor significación en Europa y estados unidos”; por su

parte el Historiador Magnus Morner señalaba en 1995, “que había llegado el tiempo

para nosotros de ser profundamente conscientes de la importancia histórica de los

factores ecológicos” (Camus,2001), señalando además temas de vital importancia para

encaminar la investigación de carácter Histórico ambiental en relación con los procesos

históricos de la humanidad por medio de algunos cuestionamientos relacionados con

“¿Cómo sufrieron los ecosistemas el impacto de la vida humana?”, “¿Cuál fue la

resistencia o adaptación de dichos ecosistemas?”, “¿en qué dimensión puede adaptarse

el comportamiento humano a los cambios de la naturaleza?.” (Camus, p. 2001)

Por su parte, en palabras de Delort Robert, el derecho de ciudadanía a la historia del

medio ambiente y de los fenómenos naturales fue dado en el congreso internacional de

ciencias históricas, 1986-1990, y posteriormente se crea la asociación europea por la

historia del medio ambiente; es así como desde entonces se ha venido consolidando la

disciplina de la historia ambiental.

Donald Worster a su vez, agrupó el pensamiento ecológico en dos grandes corrientes:

“la ecología arcadienne y la ecología imperialiste”; la primera con una percepción de

armonía, amor y respeto por la naturaleza en conjunto con el hombre, y la segunda, de

manera contraria, con la observancia de la naturaleza como recurso apto para su

explotación y beneficio propio del hombre.

Mostraremos a continuación la definición de historia ambiental elaborada Camus Gayan

en convergencia con la de otros autores:


Expone entonces Gayan que el tema ambiental es de vasto conocimiento y que no se

ha dado unanimidad al respecto de la definición de la misma, siendo abordado desde

diferentes perspectivas y métodos, “entender el pasado del hombre en su medio

ambiente”. Por tanto es el anterior el objetivo general que se identifica desde varios

autores al respecto de dicha disciplina, siendo otra la postura de Worster, quien se

inclina a entender el medio ambiente como naturaleza, buscando comprender desde allí

las implicaciones del medio ambiente natural sobre el hombre y viceversa, en tanto que

Mc Evoy plantea que “la percepción fundamental de la historia ambiental, es la de

considerar a la naturaleza como agente histórico y distinto, en vez de un objeto pasivo

de contemplación o un telón de fondo para los actos humanos, (donde) la naturaleza no

es pasiva, es un socio inseparable de la cultura humana en la historia del planeta.”

(Camus, 2001). James O Conor en secuencia, define a la Historia ambiental como un

proceso que combina las acciones culturales del ambiente por medio de las acciones

que el hombre realiza y que modifican la naturaleza, que a su vez crean nuevas

modificaciones tanto espaciales como agronómicas o urbanísticas y cómo de igual

manera la naturaleza permite u obstaculiza las actividades materiales humanas. Plantea

además qué ámbitos propios de la naturaleza como la atmosfera y el océano, son

configurados de alguna manera por la acción del hombre. Una de las premisas

fundamentales de la historia ambiental y de la perspectiva ecológica para la historia, es

la de que en los estudios de carácter histórico deben recuperar además de los

elementos que consideran en su análisis, cómo las relaciones económicas y de

conflicto, cómo las relaciones del ecosistema particular único, en que se desarrolla cada

cultura es determinante para la función de las relación humanas, sociales, culturales,

políticas y religiosas, de migraciones, de colonizaciones y de las desiguales o

igualdades, de las interacciones al interior y entre grupos humanos. Esto quiere decir

que existe una relación de doble vía entre el nicho ecológico y la historia humana, donde,

como esbozamos, es el medio natural el que determina la reproducción social del medio
ambiente humano, y a su vez este último genera procesos de transformación, vía

degradación, vía relacionamiento económico que determinan los cambios y los impactos

en el medio ambiente natural.

Algunos autores parten de la afirmación de que se debe historiar la ecología y no

solamente ecologizar la historia, ya que dicha relación ecológico histórica, debe partir

por comprender las relaciones de conflicto de acceso y distribución desigual de los

recursos y factores ambientales que el medio natural provee, es entonces importante

dentro de la interdisciplinariedad de la historia ambiental comprender como conflicto

ecológico los conflictos por la apropiación de la naturaleza en las distintas fases

históricas.

por su parte, autores como Martínez Alier coincide en que la elaboración de una historia

ambiental debe observar primero las transformaciones no humanas (naturales), y los

impactos antrópicos (humanos) sobre el medio ambiente, y segundo propone una

reinvención de la relación tradicional entre el hombre y la naturaleza, la de depredador

y presa y pasar a comprender dicha relación como de carácter co-evolutivo, armónico y

de cohabitación.

La historia ambiental debe encargarse del tema de la extinción de origen antropogénico,

o lo que es lo mismo, debe de manera interdisciplinar aportar a la caracterización y

solución de la crisis medio ambiental global, generada por una errada relación de los

hombres con la naturaleza por la extracción de la última.

Al respecto de lo anterior conviene decir que, la historia ambiental o ecológica debería

ser abordada entre otras, desde una perspectiva de larga duración, investigando tanto

la crisis ambiental, como sus causas, sus factores y sus consecuencias, construyendo

nuevas narrativas de nuestras situaciones históricas particulares.