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CUÁLES SERÍAN LOS ARGUMENTOS DESCRIPTIVOS, FORMATIVOS Y PRÁCTICOS QUE APORTA

LA MATEMÁTICAS EN SU FORMACIÓN

Las matemáticas han sido y serán muy importantes a nivel mundial ya que intervienen en
todos los campos de la vida cotidiana de cada persona y las utilizamos casi inconscientemente
en todo. La matemática es la ciencia que estudia los números y la relación entre ellos. Sin ella
no tendríamos muchas cosas con las que contamos hoy, desde sus inicios a sido fundamental
para la evolución de la humanidad teniendo grandes alcance tecnológico. Es inevitable tenerla
en cuenta hasta para una simple suma y tan compleja para entenderla en su totalidad. Se
divide en varias ramas las cuales son: aritméticas (el estudio de los números), algebra (el
estudio de las estructuras), geometría (el estudio de las medidas de una figura), estadística y
probabilidad (el análisis de datos recolectados).

Desde pequeños nos vamos formando en el camino de las matemáticas y la necesidad de


utilizarlas en cada evento que se nos presenta cada día, tan solo con comprar algo ya estamos
ejecutando operaciones de números en nuestra cabeza y a medida que pasa el tiempo vamos
creando una necesidad de aprender nuevos métodos para su utilización.

Con el estudio de las matemáticas nos damos cuenta que está en todo lo que hacemos y de su
importancia en cada área profesional.

La matemática se enseña también porque permite la comprensión y el desarrollo de otras


áreas del conocimiento. En efecto, la Física, la Química primero y ahora la Biología, la
Economía y las Ciencias Sociales, hacen un uso extensivo del conocimiento matemático
(National Research Council, 1990),

Se enseña matemática porque se piensa que desempeña un papel importante en la formación


del intelecto. En toda discusión en relación con el valor de la educación matemática, se llega a
este punto. Se afirma que “enseña a pensar”, que “provee de formación lógica”. Esta es la
principal razón de incluir matemática en la formación básica de un ingeniero o de un científico
en algunas de las disciplinas antes mencionadas. Es ésta también la razón por la cual la
matemática es una de las disciplinas exigidas para ingresar a la educación superior.

En la sociedad moderna, el aprendizaje de la matemática es percibido como central y esta


importancia se refleja, entre otras cosas, en el número de horas que se le dedica en el
currículo escolar, en los textos que existen para su estudio y en la investigación gene¬rada en
torno a su enseñanza y aprendizaje. En este sentido Travers (1991) sostiene que “el estudio de
la matemática ocupa un lugar central en los programas escolares de todos los países. Se ha
estimado que entre el 15% y 20% del tiempo escolar es dedicado a la matemática, siendo
comparable sólo con la lectura, la lengua materna y literatura”.
También se argumenta acerca del valor la matemática desde el punto de vista del desarrollo
personal de los estudiantes. En efecto, diversos autores coinciden en destacar el valor
formativo e informativo que posee la matemática (Montero, 1991; Travers, 1991) y la
importancia de ésta en la vida adulta. El rol formativo se expresa en la facilitación del
pensamiento lógico, la adquisición de estrategias cognitivas de orden superior y otras
destrezas intelectuales y el rol informativo en la capacidad de manejar información
cuantitativa y cualitativa, considerada imprescindible para desenvolverse de manera adecuada
en la vida moderna.

Travers (1991) sintetiza estos planteamientos, afirmando que: “Las competencias matemáticas
son un requisito esencial en la preparación, tanto de un ciudadano informado como en la de
personal calificado requerido por la industria, la ciencia y la tecnología” (p. 825).

También es posible percibir en la arena internacional un notable incremento en la


preocupación de quienes toman decisiones políticas acerca de los bajos resultados en su
aprendizaje y en la necesidad de realizar urgentes y profundos cambios de énfasis en su
enseñanza.

Particularmente influyentes han resultado los argumentos y las propuestas emanadas de dos
informes internacionales en el área: El “Informe Cockcroft: Las matemáticas sí cuentan”
realizado en Inglaterra y “Los Estándares Curriculares y de Evaluación” del NCTM en los
Estados Unidos.

En este contexto, es importante analizar en profundidad los argumentos y las razones que se
han dado, y que se dan, para enseñar matemática. Este análisis nos permitirá juzgar en forma
más objetiva el rol preponderante que han adquirido y nos ayudará a extraer ciertos
argumentos y principios que permitan mejorar o -al menos justificar de manera más
fundamentada- su enseñanza.

A continuación se analizan los principales argumentos que respaldan el por qué enseñar
matemática y por qué la disciplina ocupa un lugar de preferencia en el currículo escolar. En
particular, al sintetizar las razones detectadas en la literatura y en el discurso de los
especialistas y docentes, fue posible clasificarlos en las siguientes categorías: a) argumentos de
la utilidad, b) del valor cultural, c) de la comprensión del entorno, d) la comprensión de otras
áreas del conocimiento, e) el valor formativo de la matemática, f) los que se desprenden de la
disciplina misma y g) se agregó uno generalmente no expresado, pero presente en la actuación
de los docentes, los apoderados y del sistema educativo mismo, el de la selección de los
individuos. La discusión sobre la validez relativa de cada argumento escapa a los objetivos de
este trabajo.

El argumento de la utilidad

Se piensa que un cierto conocimiento de los modelos matemáticos básicos y cierta experiencia
con el razonamiento matemático son indispensables para todos. El argumento se relaciona
tanto con el desempeño del ciudadano en la vida cotidiana, como con su incorporación al
campo laboral (Travers, 1991; National Research Council, 1990).

En la actividad diaria se hace uso de un cierto número de conceptos matemáticos que han
pasado a ser parte del lenguaje. Es más, a ciertos conceptos matemáticos se los encuentra en
la cultura de los pueblos más diversos. El manejo de cantidades y de formas espaciales es una
necesidad frecuente. Tomar contacto con esos conceptos en una forma más o menos
sistemática se supone que ayuda al desenvolvimiento efectivo de la persona en su actividad
habitual. Desde el uso eficiente de un sistema de clasificación decimal, a las tasas de interés,
los indicadores económicos o la interpretación de un mapa, se facilitan al ser comprendidos
con una cierta formación matemática.

La necesidad de manejar ciertos conocimientos matemáticos en el campo laboral es bien


conocida. Esta necesidad admite diferentes niveles. Los analistas que estudian los problemas
relativos al trabajo y al empleo han desarrollado un esquema de capacidades esperadas en el
trabajador que contiene una dimensión matemática importante. Existen modelos que indican
los requerimientos en la especialidad clasificados por familias de profesiones. Desde los
conocimientos básicos para desempeñarse como obrero a los requeridos por un ingeniero o un
científico relacionado con la producción, la administración o la generación de nuevos
conocimientos.

El argumento del valor cultural

La matemática se enseña también porque es culturalmente importante. En efecto, se trata de


una creación compleja y valorada del intelecto humano y, como tal, aparece como una
componente importante del acervo cultural de una persona educada (Davis y Hersch, 1988).

La matemática es un conocimiento universal, su abstracción la hace independiente de las


culturas locales. Si bien es cierto que existen formas matemáticas pertenecientes a cada
cultura y se puede reconocer una matemática china, maya o quechua, lo que llamamos
matemática en occidente tiene un carácter abstracto, depurado, general y atemporal. Se
considera que es importante que todos los ciudadanos tengan acceso a esa construcción
cultural universal.

Desde un punto de vista algo diferente, se puede también argumentar que diversas
manifestaciones culturales quedan incompletas o contienen elementos no comprensibles si no
son interpretados haciendo uso de modelos matemáticos. La arquitectura, la música, la
pintura, la escultura, para nombrar algunas, tienen dimensiones en las que la cantidad, la
proporción, el espacio, la forma y las diversas relaciones entre esos elementos tienen una
fuerte connotación matemática. Esto, para no nombrar la filosofía, la economía y las ciencias
naturales, a las que nos referiremos más adelante.

El argumento de la comprensión del entorno

También se enseñan los modelos matemáticos porque ayudan a la comprensión del mundo
que rodea al hombre. La visión que posee una persona del entorno físico natural o del
simbólico cultural, que conoce conceptos, procedimientos y estructuras matemáticas, es
diferente a la que tiene una persona que las ignora.

Sea que se trate de interpretar información como los milímetros de agua caída, diversos
indicadores, los impuestos, los índices de la inflación, la tasa de natalidad, la velocidad, los
planos de una casa, un presupuesto, la latitud y la longitud o se trate de comprender el
movimiento de un planeta en torno al sol, la oscilación de una hoja, una onda
electromagnética, las funciones de la capa de ozono que cubre o cubre parcialmente la
atmósfera, las causas del arcoíris o la mecánica de un viaje espacial, los modelos matemáticos
de estar disponibles en la mente del observador le permiten una mirada más penetrante
acerca del mundo natural y del entorno creado por la mano del ser humano.

Al considerar la relación entre la matemática y la comprensión del entorno, es importante


tener en cuenta el entorno simbólico. Cada vez más, el ser humano se desenvuelve en un
ambiente producido o profundamente modificado por él. Se puede apreciar un aumento de su
acción modificadora sobre el medio y, consecuentemente, un aumento del espacio simbólico.

Es más, no sólo ese espacio simbólico crece en tamaño y en importancia para cada persona en
particular, sino también aumenta el nivel de abstracción del mismo. En efecto, el mundo
creado por el ser humano refleja las estructuras que manejan las mentes de sus creadores.
Muchas de esas estructuras tienen carácter matemático. Es cosa de mirar alrededor y observar
la profusión de figuras geométricas simples que usa nuestra arquitectura, y en general el
diseño humano, en comparación con las que muestra el entorno natural. En el primero
predominan los rectángulos al menos los ángulos rectos los círculos, los triángulos, los
paralelepípedos, los cilindros y, en general, formas regulares; en el entorno natural, las formas
son más variadas e irregulares.

Se justifica la enseñanza de la matemática señalando que sus modelos permiten una


comprensión más acabada del entorno. Con el crecimiento del entorno artificial esta
justificación cobra mayor fuerza (Steen, 1990; National Research Council, 1990).

El argumento de la comprensión de otras áreas del conocimiento

La matemática se enseña también porque permite la comprensión y el desarrollo de otras


áreas del conocimiento. En efecto, la Física, la Química primero y ahora la Biología, la
Economía y las Ciencias Sociales, hacen un uso extensivo del conocimiento matemático
(National Research Council, 1990).

La matemática es, en efecto, un instrumento que usan diversas disciplinas para expresar
relaciones, leyes, modelos, realizar los análisis de experimentos, entre otras aplicaciones.

Esta relación de la matemática con otras áreas del conocimiento tiene implicaciones
importantes para la formulación del currículo, apelando a la integración horizontal de las
asignaturas.

El concepto de interdisciplinariedad aparece como una constante en muchos programas de


innovación de la enseñanza de matemáticas y ciencias. Claude Chretien y Dominique Gaud
(1996) hablan de la necesidad de la elección deliberada de una acción interdisciplinaria al
referir una experiencia de integración entre matemáticas, filosofía y ciencia en un liceo de
Francia.

La creación ininterrumpida y acelerada de nuevos saberes indispensables en la cultura actual -


sostienen estos mismos autores– y, por otra parte, la imposibilidad de que los estudiantes
pasen más tiempo en el colegio, hacen imposible la tarea de crear programas de estudio que
compilen todos estos conocimientos. Por ello, resulta más razonable delimitar los procesos de
pensamiento involucrados en los contenidos básicos que multiplicar los contenidos nuevos. Es
decir, “hacer coincidir los distintos enfoques, abordar los problemas-tipo bajo distintos puntos
de vista, distintas estrategias, persiguiendo su convergencia”.
El argumento de la capacidad formativa de la matemática

Se enseña matemática porque se piensa que desempeña un papel importante en la formación


del intelecto. En toda discusión en relación con el valor de la educación matemática, se llega a
este punto. Se afirma que “enseña a pensar”, que “provee de formación lógica” . Esta es la
principal razón de incluir matemática en la formación básica de un ingeniero o de un científico
en algunas de las disciplinas antes mencionadas. Es ésta también la razón por la cual la
matemática es una de las disciplinas exigidas para ingresar a la educación superior.

En la práctica resulta muy difícil aislar este efecto de la matemática. Si se analiza la


investigación al respecto se observará una correlación significativa entre los resultados en
pruebas de matemática e indicadores de inteligencia o de aptitud académica. Es difícil decidir
si es la práctica con modelos matemáticos la que “forma el pensamiento” o si personas con esa
formación aprenden mejor la matemática y, simultáneamente, obtienen mejores resultados
en otras mediciones de la aptitud académica.

En todo caso parece una hipótesis de trabajo plausible: la formación en matemática contribuye
al desarrollo de la capacidad intelectual y por esa razón se la incluye en los sistemas formales
de educación.

Es interesante recordar aquí que la inclusión del latín en los currículos, durante años fue
justificado sobre esta misma base: “el latín sirve para formar el pensamiento”. También la
enseñanza de lenguajes de computación encuentra una justificación semejante: “es una forma
de pensar”, “ordena el pensamiento”.

Un argumento desde la matemática en sí misma

La utilidad, el valor cultural de la matemática, su contribución a la comprensión del entorno, la


facilitación del acceso a otras formas de conocimiento y su papel formativo, son razones
externas a la disciplina misma. También se puede justificar la enseñanza de determinados
tópicos de la matemática porque hacen posible el acceso a temas más avanzados.

En realidad, la mayor parte de los temas propuestos se justifican porque permiten aprender
otros. Si usted es un profesor de matemática o un matemático estará de acuerdo que cuando
se trata de justificar un tópico particular quedan dos caminos: o se dice que es importante por
sí mismo y luego se dan sus aplicaciones o efectos en el conocimiento que este tópico tiene o
se afirma que es necesario para llegar a otro conocimiento del que se afirma lo primero.

En este mismo orden de ideas podemos decir que la matemática se enseña para que un grupo
necesariamente reducido se prepare para cultivar la matemática misma. Esto es, para que
algunos piensen matemáticamente, lleguen a los límites del conocimiento conocido y
deseablemente continúen el desarrollo de la disciplina.

El argumento de la selección de individuos

Observando la forma en que operan los sistemas educativos formales, podemos agregar otra
razón por la cual se enseña matemática. Se enseña matemática porque sirve para seleccionar
gente. En efecto, en las pruebas de nivel, en las pruebas de admisión, para dejar continuar
determinados programas notoriamente los de ingeniería- se usa la matemática como un
criterio de selección. Los alumnos y los padres lo saben. Los alumnos terminan siendo
seleccionados por su capacidad para responder pruebas y test con un alto contenido
matemático. Para ilustrar este argumento, basta observar el SIMCE y la Prueba de Aptitud
Académica.

Por qué algunos aprenden matemática: las motivaciones

Ya ha quedado de manifiesto la alta valoración social que existe por el aprendizaje de la


matemática. Los adultos, en particular los padres de los estudiantes, los profesores y las
escuelas reflejan esa valoración.

Sin embargo, más allá de esta valoración y de las intenciones de los sistemas y de los
educadores, existen estudiantes que demuestran poseer una cierta inclinación y facilidad hacia
su aprendizaje, así como una gran cantidad que demuestra exactamente lo contrario. Ahora
bien, ¿qué razones dice tener la gente que aprende matemática, o que la usa o la ha hecho su
profesión? Formulada la pregunta a muchos, jóvenes, adultos, estudiantes y profesores
relacionados con la matemática, las respuestas apuntan hacia las siguientes motivaciones.

“Porque me gustan”, es la respuesta más frecuente. Detrás de esa respuesta frente a la


pregunta la mayoría se queda pensando y confiesa tener pocas respuestas o no haberlo
pensado– reaccionando más bien a segundas preguntas, se puede escuchar afirmaciones como
las siguientes: “siempre me fue bien en matemática”, “es lo que hago mejor”, “me siento
cómodo entre entes abstractos”, “encuentro que son hermosas”, “no podría hacer otra cosa”,
“me gusta el pensamiento abstracto”, “me atrae la precisión”, “se trata de una construcción
fuerte, bella y desafiante”, “me gusta resolver problemas”. Casi se repite la respuesta dada por
el alpinista acerca de por qué ascendía la montaña: “porque está allí”. También el atractivo de
la cumbre está presente en el gusto por la matemática: “no tiene límites”.

En la mayoría de los casos se hace referencia a un nombre, a un maestro, a un libro o a una


obra, a algún genio del pensamiento matemático, a un modelo que puso a la persona en la
pista del pensamiento formal abstracto.

Las respuestas reflejan el atractivo que provoca la abstracción, las construcciones armoniosas,
complejas y con un alto grado de certeza.

En conjunto, llama la atención el acento puesto en el desarrollo personal, se ve a la


matemática como un campo privilegiado para ejercer y crecer en el pensamiento, un campo
fértil para el desarrollo del intelecto (McLeod, 1992). Llama también la atención que la mayoría
de las razones son afectivas, estéticas y hasta de ambición personal y pasión, razones muy
poco racionales y frías (libres de sentimiento) dos características que se tienden a asociar
fácilmente con el que hace matemática.

De alguna manera, en las construcciones de la matemática se ven reflejados anhelos


profundos y estructuras o cualidades que intuimos o buscamos en nosotros mismos:
consistencia, no contradicción, orden, organización y síntesis. En paralelo, siguiendo el mismo
razonamiento, el hacer matemática correspondería a nuestros anhelos de comprender, de
visualizar, de resolver, explicar y controlar. Hacer matemática sería, en cierto sentido, buscar
esas cualidades y estructuras en nosotros mismos.

También hace pensar en la búsqueda de la tranquilidad de lo seguro, de lo canónico, en un


mundo abstracto donde la perfección es mucho más cercana y la certeza mayor que en el
mundo concreto y azaroso en que vivimos
QUE ELEMENTOS FUNDAMENTLES LE LE BRINDA LA MATEMATICA A SU CARRERA

MATEMÁTICAS BÁSICAS: Conocer el funcionamiento de las matemáticas básicas es la


habilidad principal que necesitarás cuando empieces una carrera de contabilidad. De acuerdo
con Worthy and James Publishing, las habilidades de matemáticas básicas necesarias para
tener éxito en el campo de la contabilidad incluyen los fundamentos de sumar, restar,
multiplicar y dividir números enteros y fracciones, operaciones que involucran decimales y
redondeo, porcentajes y la habilidad de aplicar tasas y promedios. Estas habilidades
rudimentarias son la base para la mayoría de las operaciones de contabilidad.

ALGEBRA: El álgebra es la disciplina matemática en la que debes tener experiencia si te quieres


embarcar en una carrera de contabilidad. Como contador desarrollarás ecuaciones
matemáticas que se dividirán en números simples y complejos. Necesitarás entender cómo
resolver esas ecuaciones, utilizando variables y números de constantes, especialmente si se te
pide predecir una gananciafutura o necesidades de presupuesto. El álgebra puede ser una
disciplina matemática difícil de dominar, pero tener un buen conocimiento te ayudará
mientras tratas de convertirte en un contador efectivo.

CALCULO: Aunque no se te pedirá dominar todos los niveles de cálculo, de acuerdo con
GoAccountingSchool.com, estarás expuesto al cálculo a lo largo del camino hacía obtener un
título de contabilidad. Estarás expuesto a temas como derivadas, que te ayudarán a encontrar
la tasa de cambio entre una cosa y otra, al igual que las integrales, lo opuesto de las derivadas,
que te ayudarán a encontrar la relación original entre dos cantidades u objetos.

ESTADÍSTICA: En contabilidad, la estadística se utiliza de muchas formas, incluyendo cómo


mostrar relaciones y establecer y predecir tendencias. El estudio de la estadística involucra
aprender cómo encontrar probabilidades de distribución, qué es lo que probablemente pase y
mostrar qué es lo que ya ha pasado. Éste tipo de matemáticas frecuentemente es demostrado
en curvas como la curva de Bell, por ejemplo, o en gráficas, tablas y gráficos.