Вы находитесь на странице: 1из 2

Durmiendo en Jesús ¿Te estas preparando para morir?

Texto: “Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados
de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice
“13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los
el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con
que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que
ellos siguen. (Apocalipsis 14.13).
no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Una nueva criatura
traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que Hace algún tiempo nuestro hermano se convirtió en nueva
nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida criatura en Cristo; 15 y por todos murió, para que los que viven,
del Señor, no precederemos a los que durmieron. ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2
muertos en Cristo resucitarán primero. Corintios 5.17).
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, 2. Desde entonces, habita en Cristo 4 Permaneced en mí, y yo en
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo,
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no
18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” permanecéis en mí. (Juan 15.4).
(1 Tesalonicenses 4.13-18)

Introducción:
3. Fue fiel hasta la muerte 10 No temas en nada lo que vas a
padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la
cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez
días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
(Apocalipsis 2.10).
B. A menudo nos preguntamos por qué debemos morir.

1. Nuestro espíritu debe ser separado de este cuerpo mortal


(1Corintios 15.50; Santiago

2.26). El gusano debe convertirse en capullo primero, antes de


resurgir como mariposa.

2. Debemos ser cambiados (1 Corintios 15.51-57). Dios nos dio


un cuerpo natural para que nuestro espíritu viva en este mundo,
y nos dará un cuerpo celestial para el mundo venidero.

C. La separación es sólo por corto tiempo.

1. La pregunta de Job (Job 14.14) ha sido contestada por Jesús


(Juan 11.25).

2. Nos reuniremos con él (2 Samuel 12.23).

3. Si el Señor viene antes que nosotros muramos, traerá a todos


nuestros seres queridos con él (1 Tesalonicenses 4.13-18).

Conclusión: Si somos cristianos fieles como lo fue nuestro


hermano que ha muerto, podremos dejar a los nuestros la
misma herencia de esperanza que él nos ha legado.