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3.2. ENSAYO CORTE DIRECTO.

La finalidad de los ensayos de corte, es determinar la resistencia de una


muestra de suelo, sometida a fatigas y/o deformaciones que simulen las que
existen o existirán en terreno producto de la aplicación de una carga.

Para conocer una de estas resistencia en laboratorio se usa el aparato de


corte directo, siendo el más típico una caja de sección cuadrada o circular
dividida horizontalmente en dos mitades. Dentro de ella se coloca la muestra
de suelo con piedras porosas en ambos extremos, se aplica una carga vertical
de confinamiento (Pv) y luego una carga horizontal (Ph) creciente que
origina el desplazamiento de la mitad móvil de la caja originando el corte de
la muestra (figura 3.3.).

Figura 3.3. Esquema del aparato de corte directo.


Fuente: Geotecnia LNV., 1993.

El ensayo induce la falla a través de un plano determinado. Sobre este plano


de falla actúan dos esfuerzos:
- un esfuerzo normal (σn), aplicado externamente debido a la carga vertical
(Pv).
- un esfuerzo cortante (τ), debido a la aplicación de la carga horizontal.

Estos esfuerzos se calculan dividiendo las respectivas fuerzas por el área (A)
de la muestra o de la caja de corte y deberían satisfacer la ecuación de
Coulomb: τ = c + σn * Tg ( φ )

Según esta ecuación la resistencia al corte depende de la cohesión (c) y la


fricción interna del suelo (φ).

Al aplicar la fuerza horizontal, se van midiendo las deformaciones y con


estos valores es posible graficar la tensión de corte (τ), en función de la
deformación (ε) en el plano de esta tensión de corte. De la gráfica es posible
tomar el punto máximo de tensión de corte como la resistencia al corte del
suelo.

Los valores de τ se llevan a un gráfico en función del esfuerzo normal (σn),


obteniendo la recta intrínseca (figura 3.4.), donde τ va como ordenada y σn
como abscisa. El ángulo que forma esta recta con el eje horizontal es el
ángulo φ y el intercepto con el eje τ, la cohesión c.
Figura 3.4. Recta
intrínseca.
Fuente: Espinace R., 1979.

Los ensayos de corte directo en laboratorio se pueden clasificar en tres tipos


según exista drenaje y/o consolidación de la muestra, por lo tanto los valores
de c y φ dependen esencialmente de la velocidad del ensayo y de la
permeabilidad del suelo.

- Ensayo no consolidado no drenado (UU). Es un ensayo rápido, donde el


corte se inicia antes de consolidar la muestra bajo la carga normal (Pv); si
el suelo es cohesivo y saturado, se desarrollará exceso de presión de
poros. Generalmente la recta intrínseca en el diagrama de τ contra σ es
horizontal, donde τ=Cu. No se permite el drenaje de la muestra en todo el
ensayo.

- Ensayo consolidado no drenado (CU). En este ensayo se permite que la


muestra drene ó se consolide durante la aplicación de la carga vertical, de
modo que en el momento de aplicar el esfuerzo de corte las presiones
instersticiales sean nulas, pero no durante la aplicación del esfuerzo
cortante. La tensión de corte es rápida para que la presión de poros no
pueda disiparse en el transcurso del ensayo. Estos ensayos no se usan en
suelos permeables y es necesario medir el movimiento vertical durante la
consolidación (drenaje) para saber cuando se ha producido por completo.
Por lo tanto, la ecuación de Coulomb se transforma en:
τ = ccu + σ * Tg ( φcu ) = ccu + ( σ + µ ) * Tg (φcu)

- Ensayo consolidado drenado (CD). La velocidad de corte es lenta, se


permite el drenaje de la muestra durante todo el ensayo siendo las
presiones instersticiales nulas durante la aplicación del esfuerzo cortante
(µ=0), esto implica que: σ=σ’, c=c’, φ=φ’.

Por otro lado, según la forma en que se aplica el esfuerzo horizontal, los
ensayos de corte se pueden clasificar en dos tipos.
- Ensayos de tensión controlada. Se aplica el esfuerzo horizontal, se miden
las deformaciones hasta llegar hasta la estabilización, luego se aumenta la
fuerza horizontal y así sucesivamente, hasta que llega el momento en que
las deformaciones no se estabilizan, lo que nos indica que hemos
sobrepasado la carga de rotura.

- Ensayos de deformación controlada. La mitad móvil de la caja se desplaza


a una velocidad determinada; los esfuerzos horizontales se van midiendo
con un anillo dinamométrico conectado en serie con la fuerza horizontal
(figura 3.5.).

Figura 3.5. Corte directo de


deformación controlada.
Fuente: Jiménez Salas J. y De
Justo Alpañes J., Vol. 1, 1975.
3.2.1. Metodología del ensayo.

- Equipo necesario.

- Máquina de corte directo, capaz de sujetar la probeta entre dos


piedras porosas, medir las cargas normales, medir cambios de espesor,
medir desplazamientos y permitir el drenaje a través de las piedras
porosas.
- Cajas de corte, normalmente son cuadradas de 10 o 6 cm. de lado, o
bien cilíndricas de 6, 10 ó 16 cm. de diámetro, con sus respectivas
piedras porosas.
- Dos balanzas, una de 0,1 gr. de precisión; la otra de 0,01 gr.
- Horno de secado con circulación de aire y temperatura regulable
capaz de mantenerse en 110º ± 5º C.
- Cámara húmeda.
- Herramientas y accesorios. Equipo para compactar las probetas
remoldeadas, diales de deformación, agua destilada, espátulas,
cuchillas enrasador, cronómetro, regla metálica, recipientes para
determinar humedad, grasa.

- Procedimiento.

- Método para suelos no cohesivos. Se pesa una muestra de arena (seca


o de humedad conocida) suficiente para hacer tres ensayos a la misma
densidad. Se ensambla la caja de corte, se obtiene la sección (A) de
la muestra y se coloca la arena en la caja junto al pistón de carga y la
piedra porosa.

Se aplica la carga vertical (Pv) y se coloca el dial para determinar el


desplazamiento vertical (se debe incluir el peso del pistón de carga y
la mitad superior de la caja de corte en el peso Pv). En ensayos
consolidados se comienza cuando el asentamiento se ha detenido; en
suelos no cohesivos esto puede hacerse a partir de la aplicación de
Pv.

Se separa la caja de corte, se fija el bloque de carga y se ajusta el


deformímetro para medir el desplazamiento cortante (en ensayos
saturados se debe saturar la muestra el tiempo necesario). Luego se
comienza a aplicar la carga horizontal midiendo desde los
deformímetros de carga, de cambio de volumen y de desplazamiento
cortante. Si el ensayo es del tipo deformación controlada se toman
esas lecturas a desplazamientos horizontales de 5, 10 y cada 10 o 20
unidades. La tasa de deformación unitaria debe ser del orden de 0,5 a
no más de 2 mm/min. y deberá ser tal que la muestra falle entre 3 y 5
minutos.Se repite el procedimiento por lo menos en dos muestras
utilizando un valor distinto de carga vertical (se sugiere doblar la
carga).

- Método para suelos cohesivos. Se moldean 3 o 4 probetas de una


muestra de suelo inalterada, utilizando un anillo cortante para
controlar el tamaño. Se ensambla la caja de corte, se saturan las
piedras porosas y se mide la caja para calcular el área (A) de la
muestra. Se colocan la muestra en la caja de corte, las piedras
porosas y el pistón de carga sobre el suelo, la carga normal Pv y se
ajusta el deformímetro vertical. Para un ensayo consolidado es
necesario controlar el deformímetro vertical igual que en el ensayo de
consolidación para determinar cuando la consolidación haya
terminado.

Luego, se separan las mitades de la cajas de corte dejando una


pequeña separación y se empalma la cabeza de carga, asegurando que
la carga normal refleje la fuerza normal más el peso del bloque de
carga y la mitad superior de la caja de corte. Se acopla el
deformímetro de deformación cortante y se fija en cero tanto el
deformímetro horizontal como vertical (en ensayos saturados se llena
la caja con agua y se espera la saturación de la muestra).
Aplicar la carga de corte tomando lecturas del deformímetro de carga,
de desplazamientos de corte y verticales (cambios de volumen).En
ensayos de deformación controlada, las lecturas se toman a
desplazamientos horizontales de 5, 10 y cada 10 o 20 unidades.

La tasa de deformación unitaria debe ser la misma que en el caso


anterior (no más de 2 mm/min.) y tal que falle entre 5 a 10 minutos, a
menos que el ensayo sea consolidado drenado. La velocidad de
deformación para este último, debería ser tal que el tiempo para que
ocurra la falla (tf) sea: tf=50*t50, donde t50 es el tiempo necesario
para que ocurra el 50% de la consolidación bajo la carga normal Pv.

Al finalizar el ensayo, se remueve el suelo y se toman muestras para


determinar el contenido de humedad. El procedimiento se repetirá
para las muestras adicionales.

- Cálculos y gráficos. Los siguientes cálculos son aplicables tanto a


suelos cohesivos como a suelos no cohesivos.

- Se grafican en escala natural las curvas de deformación, donde la


ordenada será la deformación horizontal y la abscisa el tiempo
necesario de las distintas probetas. Se obtiene la máxima deformación
horizontal. Con los valores de carga vertical y tangencial se calcula
la tensión tangencial y la tensión normal.

Gráficamente se pueden obtener el esfuerzo cortante (τ) y el esfuerzo


normal (σn), mediante las siguientes expresiones:

τ = Ph / A ( kgs/cm2 ) y σn = Pv / A ( kgs/cm2 )

donde:
Pv = carga vertical aplicada (kgs.)
Ph = carga horizontal aplicada (kgs.)
A = área nominal de la muestra (cm2)

Con los datos de τ y σn de cada una de las probetas, se traza la recta


intrínseca y de ella se obtiene c y φ, donde c es la ordenada de la
recta hasta el eje de las abscisas y φ el ángulo que forma la
horizontal con la recta intrínseca.

Es posible trazar además la curva de deformaciones verticales, donde


se llevan en ordenadas las deformaciones (asentamiento-
hinchamiento) y en abscisas el tiempo.

- Observaciones.

- La velocidad del ensayo debe ser la estipulada, ya que si es muy


rápida en ensayos drenados, la presión de poros no es capaz de
disiparse.
- Es fundamental que en ensayos consolidados, esta se realice
completamente. Deben hacerse con especial cuidado las lecturas de
los comparadores (diales) y de las fuerzas tangenciales aplicadas, al
igual que el trazado de las curvas. La ventajas de este tipo de ensayos
es la simplicidad y velocidad de avance para suelos no cohesivos.

- Es conveniente recordar que el propósito de efectuar ensayos de corte


en el laboratorio es reproducir las situaciones del terreno, pero como
las condiciones in situ están en etapa de investigación, el mejor
ensayo de laboratorio será aquel en que mejor se entiendan y
controlen las condiciones de fatiga y deformación tal como ocurre en
un ensayo triaxial.
- Las muestras de suelos cohesivos, se deben moldear (en lo posible)
dentro de una cámara húmeda.

- En arcillas muy blandas, el separar las mitades de la caja de corte se


realizará cuidadosamente porque el material podría ser extruído fuera
de la caja por la zona de separación, en estos casos se deben utilizar
cargas verticales pequeñas.

- El ensayo de corte directo tiene las siguientes limitaciones:

- el área de la muestra cambia a medida que el ensayo progresa. Esto


no es sea demasiado significativo, cuando las muestras fallan a
deformaciones muy bajas,

- cuando se diseñó la caja de corte, se supuso que la superficie de


falla real sería plana y que el esfuerzo cortante tendría una
distribución uniforme a lo largo de esta, sin embargo, con el
tiempo se estableció que estas suposiciones no siempre son válidas

- al emplear en el ensayo una muestra muy pequeña, los errores de


preparación son relativamente importantes.

3.2.2. Otros métodos para determinar la resistencia al corte.

Ensayo de corte con veleta (o ensayo del molinete). La veleta es un


aparato que se usa comúnmente para obtener la resistencia al corte de
arcillas blandas a muy blandas. Debido a su tamaño es posible hacer
varios ensayos para determinar estadísticamente la resistencia al corte
sin drenar (τu), de muestras SPT hechas a grandes profundidades, donde
la toma de muestras produce mayores alteraciones (figura 3.6.).

El ensayo se aplica en depósitos cohesivos blandos donde la


perturbación es crítica. Consiste en insertar una veleta dentro del suelo
y aplicar una torsión. La resistencia al corte sin drenar (τu) se puede
calcular mediante la siguiente expresión:
τu = 4 * T / π * ( 2 * d2 * h + a * d3 ) ( kgs/cm2 )

donde:
T = torsión aplicada (kgs*cm)
d = diámetro de la veleta (5 a 15 cms.)
h = longitud de la veleta (10 a 22,5 cms.)
a = 2/3 para distribución final uniforme de los esfuerzos
cortantes
a = 3/5 para distribución final parabólica de los esfuerzos cortantes
a = 1/2 para distribución final triangular de los esfuerzos cortantes

El coeficiente a que aparece en la fórmula, tiene por objeto eliminar el


supuesto de que la rotura se produce según un cilindro perfecto
circunscrito a las aspas de la veleta. Este coeficiente depende de la
relación d/h y de la naturaleza del terreno, el cual fallará de forma
distinta según sea su tipo.
Figura 3.6. Veleta.
Fuentes: J. Salas J. y De Justo A., Vol. 2 1981.

La veleta se introduce hasta la profundidad deseada y se aplica la


torsión hasta que se corte el cilindro de suelo contenido entre el
perímetro de la veleta (Carlson recomienda velocidad angular de
0,1º/seg). El valor obtenido debe corregirse ya que las investigaciones
señalan que entrega valores demasiado altos. Para corregir Bjerrum
(1972) propuso una curva donde el valor de τu se multiplica por un
factor λ obtenido del gráfico de la figura 3.7. y así tenemos el τu de
diseño.

Diversas investigaciones señalan que a cierta profundidad, dependiendo


de la calidad del muestreo, existe una coincidencia aceptable entre los
valores de resistencia sin drenaje dados por la fórmula y la mitad de la
resistencia a la compresión simple de muestras inalteradas ensayadas en
laboratorio. Para profundidades mayores la resistencia con veleta es
mayor, debido a la dificultad de la toma de muestras.
1 ,2

0 ,8

0 ,6

0 ,4
Figura 3.7. 0 20 40 60 80 Ip 100
Gráfico para
corregir el valor de τu.(Bowles J.,1982.)

Ensayo de corte simple. Es una variante del corte directo de


laboratorio, en donde a la muestra ensayada no se le induce un plano de
corte sino que se somete a una fuerza que produce una deformación. En
este ensayo, las líneas horizontales son líneas de extensión nula, en
cambio en el ensayo de corte directo, la deformación está limitada a una
zona muy estrecha próxima a la separación entre las cajas, por lo que
este ensayo es inadecuado para el estudio de las deformaciones.

En los aparatos de corte simple (figura 3.8.), se coloca la muestra


cilíndrica dentro de una membrana de goma, reforzada con un espiral de
hilo de constantán (aleación de cobre y níquel). La muestra se somete a
una deformación de corte simple (figura 3.9.) donde los planos
principales de tensiones y deformaciones rotarán en la medida en que
cambie el estado de tensiones. Durante el ensayo las tensiones y las
deformaciones, serán las mismas sobre cualquier plano horizontal.
Además se elimina el roce con las paredes al aplicar el esfuerzo
vertical.

Durante la fase de consolidación, la tensión principal mayor es igual a


la presión de consolidación vertical (σv) y la tensión principal menor es
igual a la tensión horizontal (σh) que corresponde al valor de σh =
Ko*σv. Debido a un incremento en las tensiones de corte en el plano
horizontal, las que provocan una rotación en la dirección de las
tensiones principales y cambio en la magnitud, las condiciones de
tensiones son desconocidas y están limitadas a considerar las tensiones
de corte (τxy) y las tensiones normales (σy) en el plano horizontal. Se
supone que la probeta se rompe cuando la resistencia al corte en este
plano alcanza un valor máximo, independiente de que se haya producido
una resistencia al corte mayor en otro plano.
Figura 3.8. Ensayo de corte simple(Jiménez Salas J. y De Justo Alpañes J.,
Vol. 1, 1975).

Figura 3.9.
Deformación de
corte simple.
Fuente: Espinace R., 1984.

Ensayo de corte directo gigante. Los ensayos de laboratorio


convencionales de corte directo, no han resuelto en forma satisfactoria
las propiedades de resistencia al corte de materiales granulares gruesos
y generalmente en la literatura especializada nos encontramos con
situaciones propias de Europa y Estados Unidos, las que lógicamente
son distintas a las de países con geomorfología asociada a tectonismo
reciente, como es nuestro caso.
En algunos laboratorios existe un aparato de corte gigante, donde las
dimensiones de la caja de corte son de 60*60 cm. y 40 cm. de alto. Esta
caja es capaz de recibir materiales de tamaño máximo de 2,5”.
El funcionamiento de este equipo es similar al convencional, con la
diferencia que las fuerzas, verticales y horizontales, son aplicadas
mediante gatos mecánicos insertos en un marco metálico. Es necesario el
empleo de estos gatos, para poder alcanzar las tensiones de corte y
tensiones verticales superiores a 7 kgs/cm2, para obtener la compacidad
y el ángulo de fricción interna de los materiales ensayados.

La fuerza vertical es aplicada sobre una placa metálica de sección


cuadrada, que descansa sobre el material depositado en la caja. Una vez
aplicada esta fuerza, se procede a cargar horizontalmente la caja
inferior, la que puede deslizar sobre polines. La caja superior se
mantiene fija y en ella se mide la fuerza de corte que se induce a la
muestra de suelo en la superficie de falla, utilizando una celda de carga
provista de un registro electrónico.

Estos ensayos muestran dificultades en calcular los parámetros de


resistencia al corte, debido principalmente a que el marco metálico es
una estructura muy rígida ya que la fuerza es aplicada mediante un gato
mecánico, lo que tiene como consecuencia la variación del esfuerzo
normal durante el transcurso del ensayo.

Como se sabe, en un ensayo de corte convencional el ángulo de fricción


interna de un suelo granular se puede obtener como la arcotangente de la
razón entre el valor máximo que alcanza el esfuerzo de corte y el
esfuerzo normal, el que permanece constante durante el ensayo. En el
ensayo de corte directo gigante, en principio, el parámetro se determina
análogamente, pero el valor máximo que alcanza el esfuerzo de corte no
necesariamente es el mayor esfuerzo de corte y la tensión normal no
permanece constante durante el ensayo. Por este motivo se optó por
calcular la máxima razón entre el esfuerzo de corte y el esfuerzo
normal.

Se ha podido comprobar en numerosos ensayos, que el equipo de corte


gigante permite obtener resultados confiables en suelos granulares
gruesos, quedando excluída la posibilidad de ensayar suelos cohesivos o
de hacerlo en condiciones saturadas.

Ensayo de corte in situ. Estos ensayos son análogos a los de corte


directo en laboratorio y su aplicación hoy se extiende tanto a suelos
como a rocas. Básicamente consisten en tallar bloques generalmente
dentro de calicatas de reconocimiento, en su base o paredes, lo que
induce el plano de falla del bloque (figura 3.10.). Este tipo de ensayos
es de interés en todos aquellos casos en que la toma de muestras o el
tallado de éstas sea difícil, como sucede en suelos con proporción
importante de piedras, o en suelos residuales, en los que existen con
frecuencia trozos de roca semi-descompuesta.

El bloque se rodea con un marco metálico, el cual se une al bloque con


mortero de cemento. El gato hidraúlico que aplicará la fuerza
horizontal, por lo general, se ancla a las paredes del pozo con hormigón.
La presión vertical también es aplicada con un gato hidráulico.
Figura 3.10.
Ensayo corte in
situ.
Fuente: Jiménez
Salas J. y De Justo Alpañes J., Vol. 2, 1981.

Se deben medir los movimientos de las cuatro esquinas de la cara


superior del bloque en dirección vertical como horizontal. Las cargas
generalmente se miden con un anillo dinamométrico o mediante células
de presión y se aplican en forma similar al ensayo de corte directo
convencional, es decir, primero la fuerza vertical de confinamiento y
luego la fuerza horizontal, que provoca el esfuerzo cortante.

Las dimensiones del bloque oscilan entre 40*40 cm. y 100*100 cm.,
aunque se han ensayado muestras de hasta 400*400 cm. Una variante del
ensayo de corte típico, es el ensayo con saturación previa empleado
usualmente en obras hidráulicas.Para esto, se aplica agua a presión que
disuelve el aire incluído en el bloque.
En arcillas fisuradas se realiza ensayo de corte in situ sin drenaje con
el objeto de ensayar bloques de tamaño adecuado, aplicando una carga
normal a la muestra (aunque esté saturada) para cerrar las fisuras. En
este tipo de suelos se ha visto que la resistencia en planos horizontales
es menor a la obtenida en muestras de menor tamaño en laboratorio,
siendo la diferencia de tamaño la causa principal, lo que se interpreta
como que las muestras pequeñas vienen de trozos intactos no afectados
por las fisuras, por lo tanto presentan una mayor resistencia.
UNIVERSIDAD CATOLICA DE VALPARAISO
ESCUELA DE INGENIERIA EN CONSTRUCCION
LABORATORIO DE MECANICA DE SUELOS

CORTE DIRECTO

Proyecto :
Ubicación :
Descripción del suelo :
Tipo de ensayo : CD - CU - UU
Fecha de muestreo :
Fecha de ensayo :

Características de la muestra

Diámetro ó lado ( cm ) : Humedad ( % ) :


Altura ( cm ) : Peso ( grs ) :
Area ( cm2 ) : Densidad seca ( grs / cm3 ) :
Volumen ( cm3 ) :

Aplicaciones de carga
Velocidad de carga de la máquina ( mm / min ) =
Carga normal ( kgs ) =
σ ( kgs / cm2 ) =
Peso de la semi-caja superior ( kgs ) =
Lectura Deformación Lectura Deformación Area Fuerza de Resistencia al
Deformímetro vertical deformímetro horizontal corregida corte esfuerzo de
Vertical horizontal ( Fv ) corte ( τ )
Gráfico carga aplicada contra desplazamiento horizontal

Carga
( Kg )

Desplazamiento horizontal ( mm )

Gráfico esfuerzo cortante ( τ ) versus esfuerzo normal ( σn)

Esfuerzo corte
(τ)

Esfuerzo normal ( σn )

Esfuerzo cortante ( τ ) =
Esfuerzo normal ( σn ) =
Cohesión ( c ) =
Angulo de fricción interna ( φ ) =

Observaciones :