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DEDICATORIA:

A mi padre, madre y hermanos; por ser parte de mi inspiración y constante


superación

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ÍNDICE

CARATULA

DEDICATORIA

ÍNDICE

CAPITULO I

1.1. DEFINICIÓN DE LAS HABILIDADES SOCIALES


1.2. TIPOS DE HABILIDADES SOCIALES
1.3. HABILIDADES BÁSICAS
1.4. HABILIDADES COMPLEJAS

CONCLUSIÓN

BIBLIOGRAFÍA

INTRODUCCIÓN

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¿Conoces a alguien que le cae bien a todo el mundo?, de seguro que sí, a lo
largo de la vida nos encontramos con personas que se muestran siempre
tolerantes y no hieren a nadie a pesar de que acostumbran decir lo que
piensan. Estas personas que directa o indirectamente son admiradas por todos,
también por lo general resultan ser sensatas, convincentes y persuasivas sin
presentar autoritarismo ni indiferencia ante las opiniones o emociones de los
demás. Este tipo de personas que manejan muy bien las relaciones humanas,
muchas veces han despertado la envidia de otras personas quienes muchas
veces intentan imitarles.

Por lo general, las habilidades sociales que poseen estas personas son innatas
y las aplican sin mayor esfuerzo alguno cotidianamente; también existen
personas que al no tener estas habilidades de manera innata se proponen a
aprenderlas y así poder comunicarse mejor. Todas las personas pueden
cambiar satisfactoriamente sin alterar su personalidad. Partamos de que
nuestra salud mental y equilibrio personal están muy relacionados con la forma
en que vivimos las relaciones interpersonales. La convivencia, cómo nos
sentimos con los demás, puede resultar reconfortante o convertirse en una
pesadilla.

Si cultivamos y dominamos estas habilidades podremos conseguir


satisfacciones en el ámbito de la familia, de las amistades y en las relaciones
amorosas. E incluso nos ayudarán a la hora de conseguir un empleo, de
relacionarnos con nuestros jefes y compañeros de trabajo y de convencer de
nuestras posturas o planteamientos.

Las habilidades sociales han sido tratadas y estudiadas por muchos


investigadores en diferentes escuelas y áreas científicas. Uno de los
representantes más importantes es Solter quien es conocido como el padre de
de la terapia de conducta, este autor introduce el término "Habilidades sociales"
en el año 1949 basado en la necesidad de aumentar la expresividad del ser
humano. Desde 1950 hasta la actualidad, han surgido diferentes criterios
comparados con los inicios de estudio.

CAPITULO I

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1.5. DEFINICIÓN DE LAS HABILIDADES SOCIALES

Las habilidades sociales son un conjunto de conductas que nos permiten


interactuar y relacionarnos con los demás de manera efectiva y satisfactoria.
Un aspecto interesante sobre ellas es que se pueden aprender, potenciar e ir
desarrollándolas día a día con la práctica. Aunque bien es cierto que no
siempre será sencillo debido al grado de complejidad que tienen algunas de
ellas, tampoco es imposible conseguirlo.

Amigos tumbados demostrando que tienen habilidades sociales

Un aspecto importante que debemos tener en cuenta es que la cultura y las


variables sociodemográficas son imprescindibles para entrenar y evaluar las
habilidades sociales, ya que dependiendo del lugar en el que nos encontremos,
los hábitos y formas de relacionarse cambian.

Por eso, no solo es importante tener un buen repertorio de habilidades


sociales, sino que hay que saber cuándo y dónde poner esas habilidades en
práctica. Esto último se conoce como competencia social.

Así, el hecho de poseerlas evita la ansiedad en situaciones sociales difíciles o


novedosas, facilitando la comunicación emocional, la resolución de problemas
y la relación con los demás, siempre y cuando se adecuen al contexto.

“La persona inteligente emocionalmente tiene habilidades en cuatro áreas:


identificar emociones, usar emociones, entender emociones y regular
emociones.”

Si se carece de ciertas habilidades sociales el afrontamiento de las situaciones


será pasivo, evitándolas y accediendo a las exigencias de los demás. Pero
también se puede caer en la agresividad, imponiendo criterios e infringiendo los
derechos de los demás.

1.6. TIPOS DE HABILIDADES SOCIALES

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Existe un gran número de habilidades sociales pero a nivel general podemos
distinguir dos tipos que engloban y organizan al resto: las habilidades sociales
básicas y las habilidades sociales complejas. Veámoslas con detalle.

1.7. HABILIDADES BÁSICAS

ESCUCHAR. Oír no es lo mismo que escuchar, solo cuando somos capaces de


atender de forma activa, cercana y empática a quien tenemos en frente, damos
forma a ese primer escalón de nuestras interacciones sociales. Esta dimensión
por muy básica que nos parezca, es algo en lo que solemos fallar en muchos
casos.

INICIAR UNA CONVERSACIÓN. Por curioso que nos resulte, saber generar
una correcta apertura en una conversación dice siempre mucho de nosotros.
Requiere soltura, requiere dotes de cortesía y cercanía, requiere positividad y
esas dotes comunicativas donde no parecer amenazante o inseguro, sino todo
lo contrario.

FORMULAR UNA PREGUNTA. Saber preguntar es saber reclamar y hacer


uso también de un adecuado asertividad. Esta competencia social es de las
primeras cosas que se enseñan a los niños en las aulas y las que más pueden
ayudarnos en nuestro día a día, en casi cualquier contexto.

DAR LAS GRACIAS. ¿Has conocido a alguien que no es capaz de dar las
gracias? Saber reconocer al otro es una dinámica básica en cualquier relación
personal o profesional. Es civismo y es respeto. No olvidemos nunca este gran
tributo de las habilidades sociales.

PRESENTARSE Y PRESENTAR A OTRAS PERSONAS. Lo hacemos en


nuestros contextos de amistad y de familia y también en el ámbito laboral o
académico. Saber introducirnos o introducir a otros es una habilidad básica
muy importante.

1.8. HABILIDADES COMPLEJAS

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Hay que tener en cuenta que es necesario aprender las primeras para
desarrollar el segundo tipo de habilidades sociales y que cada situación
demandará unas u otras, dependiendo de las características y dificultad de las
mismas.

Empatía e Inteligencia Emocional. En la actualidad estas competencias son


esenciales en cualquier dinámica y circunstancia. Es otra raíz que nutre de
forma excepcional nuestras relaciones y que sin duda, debemos saber práctica
con efectividad.

Asertividad. Hacíamos referencia a ella hace un momento. En un mundo


complejo como son las relaciones sociales, saber defendernos con respeto,
hablar de nuestras necesidades, comunicar y escuchar, reclamar derechos y
cuidar también los ajenos es una habilidad de gran valía.

Capacidad para definir un problema, negociar y evaluar soluciones. Esta


dimensión es algo que todos deberíamos practicar a diario y potenciar al
máximo. De este modo, podríamos llegar a acuerdos con mayor facilidad,
negociar y establecer metas donde ambas partes ganen.

Pedir ayuda. Tomar consciencia de que no lo sabemos todo, de que


necesitamos consejo, apoyo u otras dimensiones es un acto de madurez.
Saber pedirla con efectividad es ejemplo de un buen dominio de las habilidades
sociales.

Convencer a los demás. Saber convencer no es manipular. Es saber


argumentar, conectar y llegar a un entendimiento donde hacer ver al otro que
determinada conducta o acto le puede ser más beneficioso. Crear impacto y
hacerlo con respeto es un arte que vale la pena aprender.

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¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE UN BUEN MANEJO DE LAS
HABILIDADES SOCIALES?

Como podemos observar, el tema de las habilidades sociales se encuentra


presente en nuestra vida diaria, ya sea tanto por la presencia de estas como
por su ausencia, tanto en ambientes familiares, laborales como entre amigos.
Aprender y desarrollar estas habilidades en uno mismo es fundamental para
conseguir unas relaciones óptimas y satisfactorias con los demás.

Son numerosos los beneficios que obtendremos con su puesta en práctica,


como conseguir que no nos impidan lograr nuestros objetivos, saber
expresarnos y tener en cuenta los intereses, necesidades y sentimientos
ajenos. También nos ayudarán a obtener aquello que queremos, a
comunicarnos satisfactoriamente con los demás y facilitar una buena
autoestima, entre otros aspectos.

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Hay muchas situaciones en las que puedes empezar una conversación con
otra persona. Puede ser alguien conocido o alquien a quien no conocer pero te
gustaría conocer. A veces la gente tiene vergüenza de mantener una
conversación, si tenemos en mente los siguientes pasos nos resultará más
fácil:

Para mantener una conversación con la otra persona es importante mostrar


que prestas atención a lo que se está hablando. Estar centrado en el tema de
la conversación puede demostrar al otro que estás escuchando y tienes interés
por lo que habláis.

A veces quisieramos ir más allá de una charla breve; hablar más tiempo con
alguien porque te gusta o tienes interés en lo que te está contando. A menudo,
las personas no saben como alargar una conversación o se sienten incómodos,
una forma de alargar una conversación es hacer preguntas.

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CONCLUSIONES

1. La habilidad social-autoestima se encuentra una relación compleja entre el


sistema de relaciones y la posición activa del sujeto.
2. La asertividad es un acto que no genera ansiedad, es espontánea, segura pero
que implica cierto riesgo social y no toma en cuenta la opinión del otro.
3. El proceso de socialización se lleva en primer lugar por la familia, quien inicia el
proceso para la formación de habilidades sociales, lo continua la escuela quien
enfatiza y obliga a desarrollar la habilidad más complejas y específicas.
4. En la Inteligencia lingüística los niños piensan en las palabras, les gusta leer,
escribir, contar historias, jugar con las palabras y necesitan libros, elementos
para escribir, papel, diarios, diálogos, debates, cuentos, etc.
5. En la Inteligencia lógico-matemática: piensan por medio del razonamiento, les
gusta experimentar, preguntar, resolver rompe cabezas lógicos, calcular y
necesitan cosas para explorar y pensar, materiales para ciencias, cosas para
manipular, etc.
6. En la Inteligencia espacial; piensan en imágenes y fotografías, les gusta
diseñar, dibujar, visualizar, garabatear y necesitan arte, vídeo, películas,
diapositivas, juegos de imaginarios, laberintos, rompe cabezas, libros
ilustrados, etc.
7. En la Inteligencia corporal kinestética: piensan por medio de sensaciones
somáticas, les gusta bailar, correr, saltar, construir, tocar, y necesitan juegos de
actuación, teatro, movimientos, cosas para construir, deportes, etc.
8. En la Inteligencia musical: piensan por medio de ritmos y melodías, les gusta
silbar, entonar melodías con la boca cerrada, llevan el ritmo con los pies o las
manos, etc.

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9. En la Inteligencia interpersonal; piensan intercambiando ideas con otras, les
gusta dirigir, organizar personas, relacionarse, manipular, asistir a fiestas,
mediar y necesitan amigos, juegos grupales, reuniones sociales, festividades,
clubes, etc.

BIBLIOGRAFIA

1. ABARCA, HIDALGO. Las habilidades sociales. Universidad de Pontífices.


CHILE, 1996.P.125.
2. ARMSTRONG, THOMAS. "Las inteligencias múltiples en el aula" Editorial
Manantial 1999
3. CABALLO,Vania. Las Inteligencias Múltiples. Siglo XXl de España. S.A
1993.P.250.
4. MARTINEZ, Nuria. Trabajo de diploma, Entrenamiento en Habilidades Sociales
aplicado a jóvenes tímidos. Universidad de Oriente. CUBA, 2001.p.15.

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