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BLOQUE TEMÁTICO II

METAFÍSICA
Y
ONTOLOGÍA

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1. INTRODUCCIÓN

1.1. EJERCICIOS Y CONCEPTOS PREPARATORIOS

Actividad 1: Reflexión en grupos sobre la siguiente cuestión. Teniendo presentes estas tres
palabras, “mundo”, “universo”, “realidad”, definir cada una de ellas, e indicar cuál es más
amplia y por qué.

En Metafísica y Ontología, en vez de las palabras “mundo” y “universo” utilizaremos,


generalmente, la palabra “Realidad”. Esto es debido a las siguientes razones:
- La palabra “mundo” evoca en la mayor parte de las personas el sentido de
“planeta Tierra”, una parte muy pequeña del universo, y que por ello deja de
lado la mayor parte de la realidad total. (No obstante se puede usar si aclaramos
que no nos referimos con ella exclusivamente a nuestro planeta).
- La palabra “universo” suele referirse al conjunto de astros, cuerpos y
fenómenos celestes o estelares; y normalmente no evoca en quien la oye los
fenómenos culturales humanos, tales como el arte, la filosofía, la ciencia, la
religión, la historia, etc...; ni tampoco las realidades espirituales afirmadas en las
diferentes religiones, tales como dioses, ángeles, almas, etc. Por eso esta palabra
también deja de lado aspectos importantes para la ontología
- La palabra “realidad”, al ser la de contenido más amplio, es la más adecuada
para la investigación ontológica, porque hace referencia a todos los seres que
existen, sea cual sea su naturaleza.

También se utilizarán, y además muy habitualmente, los conceptos “Ser” o “El Todo”.
Para comprenderlo bien conviene aclarar los siguientes puntos:
- El término “Ser” es tomado en sus dos usos: como verbo y como sustantivo.
a) Como verbo: en el sentido de “ser algo”, “ser alguna cosa”, “estar
siendo...” (Ej: “yo, actualmente, soy un estudiante”)
b) Como sustantivo: en el sentido de “sustancia” o “esencia”. (Ej: El
agua, como sustancia, está formada por dos átomos de hidrógeno y uno
de oxígeno. Por lo tanto el ser [o esencia] del agua es H2O).
- El término “El Todo” incluye el artículo y se pone en mayúscula, porque si sólo
se dijera “todo” parecería un mero conjunto de cosas. Al añadirle el artículo
(“El”), y ponerlo en mayúscula (Todo) se quiere indicar que además de un
conjunto plural (prácticamente infinito) de seres, tiene una unidad propia: hay un
solo todo, que incluye el conjunto completo de los seres.

En Metafísica y Ontología, las dos preguntas iniciales y básicas para toda la


investigación posterior son estas: ¿POR QUÉ HAY ALGO, EN VEZ DE NADA? y
¿QUÉ ES LA REALIDAD? La primera es relativamente sencilla de responder, y una
vez contestada permite orientar la investigación ontológica. La segunda es más difícil de
responder, y sólo será posible al finalizar dicha investigación ontológica.

Actividad 2: Responder en grupos a algunas de las siguientes preguntas. ¿Por qué hay algo, en
vez de nada?, ¿cuál es la naturaleza de ”El Todo”?, ¿de dónde viene este Todo?, ¿cuándo
empezó?, ¿cuándo acabará?, ¿es eterno?, ¿está el universo ordenado?, ¿en todas sus partes?,
¿de dónde viene este orden?, ¿lo ha puesto alguien?, ¿quién?, ¿es inteligente El Todo?, ¿tiene el
universo alguna finalidad?, ¿es la realidad algo sin sentido?, y si tiene sentido ¿cuál es y cómo
y dónde se encuentra?

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1.2. APROXIMACIÓN CONCEPTUAL

Las palabras “metafísica” y “ontología” tienen procedencias diferentes, pero con el


transcurrir del tiempo, han venido a utilizarse prácticamente con el mismo sentido,
porque, en Filosofía, van tras el mismo tipo de investigación.

1.2.1. Metafísica

Significa literalmente “más allá de la física”. En realidad fue un resultado casual y


anecdótico a partir de la colocación de los libros en la biblioteca de Aristóteles
(explicación que se sitúa entre lo histórico y la leyenda). Este filósofo griego ordenó su
biblioteca en grandes apartados, que desde entonces han dado lugar a los bloques
clásicos de la filosofía: lógica, ética, antropología, física, etc. Aristóteles disponía de
una serie de obras que hablaban del universo, del ser, del sentido del mundo y de la
vida, etc, y que no sabía dónde colocarlas, pues no cuadraban en ninguna clasificación
de las que había hecho. Decidió colocarlas después del estante dedicado a la Física, de
modo que cuando se refería a ellas decía: “los libros que están más allá de la Física”,
expresión que en griego se decía “meta-física”. Actualmente el concepto se refiere a esa
parte de la filosofía que intenta responder a las preguntas fundamentales de la existencia
(y que por tanto van más allá del mero nivel físico o perceptible de dicha existencia).
[Dichas preguntas son del tipo de las propuestas en la actividad 2]

1.2.2. Ontología

Palabra compuesta de “ontos” y “logos”, que significa literalmente “estudio del ser”.
Esta expresión suele resultar extraña al escucharse por primera vez. (No obstante
recordemos que en Epistemología se vio que el concepto de “ser” es el de mayor
amplitud epistémica). A pesar de que el concepto exacto de “ser” no sea fácil de definir,
sí que se pueden intentar diferentes aproximaciones. “Ser” quiere decir:
- “todo lo que es”;
- “todo aquello de lo que se puede predicar el verbo ser”;
- “la Naturaleza, no sólo de nuestro planeta, sino de todo el Cosmos”,
- “el Universo, incluyendo tanto las dimensiones materiales, como las no-
materiales”,
- “la realidad toda, o realidad total”.

Para su estudio del ser la Ontología aprovecha (1) los conocimientos y descubrimientos
científicos, (2) las argumentaciones filosóficas que se han elaborado a lo largo de la
historia, y (3) las reflexiones que sobre la realidad han desarrollado otras culturas; y
basándose en todo ello trata de ofrecer una respuesta global y una visión unitaria a la
pregunta básica de ¿Qué es el Universo, la Realidad, el Todo? o bien ¿Cuál es la
verdadera naturaleza de la realidad? (Recordemos: nos referimos a todo el Universo;
sea lo que sea lo que este incluya, sin dejar nada fuera)

Por lo tanto, la pregunta básica de la Ontología: ¿Qué es el Todo, o el Ser, o la


Realidad?... lo que busca en definitiva es la ESENCIA de todo lo que hay en el
Universo, bajo la hipótesis de que todo lo que existe tiene, en el fondo, una esencia
común. Y ya sabemos que la esencia incluye: causa, finalidad, funcionamiento,
estructura y sustancia. De modo que la cuestión no es baladí ni fácil.

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2. SOBRE EL UNIVERSO

2.1. EL ORIGEN DEL UNIVERSO (O DE “ESTE” UNIVERSO)

¿Cuándo, cómo, por qué? ¿De dónde viene, de qué viene?

2.1.1. Teoría del Big-Bang

Es la teoría más aceptada. La que tiene mayor peso en la comunidad científica. Postula
que el Universo tiene unos 15.000 millones de años de antigüedad. En el momento de su
nacimiento todo lo que existe actualmente, toda la sustancia que constituye el Universo
(materia y energía; estrellas, planetas, satélites y demás astros; y todas las ondas y
radiaciones...), todo estaba concentrado en un espacio minúsculo, en una “singularidad”
o “átomo primordial”. Este átomo experimentó una explosión enorme, que se conoce
como Big Bang. A partir de entonces toda la energía comienza a expandirse, siguiendo
así en la actualidad. De modo que el Universo en su etapa actual se sigue expandiendo,
pues todas las estrellas se separan paulatinamente unas de otras. [Esto se comprueba
con los registros de corrimiento hacia el rojo en los análisis espectrales de la luz de las
estrellas: Efecto Doppler. La explosión fue tan inmensa que el calor y el “ruido”
(vibración) generados se pueden apreciar todavía actualmente: el universo tiene una
temperatura media de 3º K., que se considera como la energía remanente o residual del
Big Bang]. La energía inicial se fue concentrando en diferentes puntos o zonas. Toda la
materia del universo, sus formas, estructuras y configuraciones (galaxias, estrellas,
planetas...), se han ido desarrollando a través del tiempo; así que son el resultado de
aquella explosión inicial.

La teoría del Big Bang explica cómo se ha formado la configuración actual del universo
y desde cuándo se viene configurando. No explica, evidentemente, de dónde vino el
“átomo primordial”, desde cuándo estaba “ahí”, o por qué existía tal “átomo
primordial”. Estas preguntas se escapan del límite “experimental” de la ciencia, y
constituyen, por la misma razón, preguntas metafísicas.

Es importante señalar (con todas las diferencias evidentes) que en muchas culturas
primitivas (sobre todo de África y Sudamérica), en las que no hay una religión oficial
con contenidos “revelados” (como la “Biblia” en el Cristianismo; o el “Corán” en el
Islam), culturas que funcionan por tradición oral, o con pequeños y múltiples escritos de
maestros o hechiceros... se afirma que el universo nació de un antiquísimo “huevo
cósmico”. Esta idea también se encuentra en cierto número de religiones menores del
continente asiático. Por lo tanto parece que la intuición de que nuestro universo actual
es la expansión de algo inicialmente concentrado, es bastante universal.

Actividad 3: Busca algún artículo o información (revistas, libros, internet, enciclopedia...) sobre
el Big Bang. Imprímelo o fotocópialo, y lo presentas en clase subrayado y con un resumen de tu
propia mano.
Actividad 4 (Opcional): ¿Qué significa “efecto Doppler”? ¿Qué es un análisis espectral? ¿Qué
son los grados Kelvin? Explícalo todo por escrito.

2.1.2. Eternidad de la Energía

La afirmación de que la energía es eterna es aceptada por algunos sectores del mundo
científico, pero no por la mayoría. La dificultad para aceptarla estriba en que ningún

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registro experimental puede superar el punto límite que supone el Big Bang. Toda
afirmación de lo que ocurrió antes, es de tipo no-experimentable, y entra en el terreno
de la metafísica. Los que sí aceptan la idea se basan en la Primera Ley de la
Termodinámica, que dice: “la energía y la materia, no se crean ni se destruyen, sólo se
transforman”. Esto quiere decir que la materia-energía que constituye el universo no
tiene un momento de empiece ni otro de final, y por lo tanto es eterna. La primera ley de
la termodinámica nos lleva a la conclusión de que la sustancia del Universo es eterna y
está en constante transformación. Van cambiando las formas de la materia-energía, pero
ésta no desaparece nunca. Einstein desarrolló la fórmula de identidad o conversión de la
materia en energía y viceversa: E=mc2. (La bomba atómica, las centrales nucleares y las
estrellas, son ejemplos evidentes de la conversión de una en otra).

Actividad 5: Debate en grupos: ¿Son contradictorias entre sí, la teoría del Big Bang y la
afirmación de la eternidad de la materia-energía?

2.1.3. Teoría creacionista

Es, y ha sido, la teoría más aceptada por todas las religiones monoteístas del planeta
(Judaísmo, Cristianismo, Islam), y por algunas de las politeístas y panteístas, salvo
algunos casos, muy destacados, como el Budismo y el Taoísmo. Esta teoría postula la
existencia de un Ser Supremo, Absoluto y Eterno de naturaleza espiritual, con infinito
poder de creación (“omnipotencia”, todo lo puede). Este Ser Supremo decide, como un
acto libre de su propia voluntad, crear el Universo a partir de nada (o sea sin materia
previa). Por ello hay que admitir que existe un momento clave (el que corresponde al
infinito e inconcebible acto de creación) antes del cual no había Universo, y sólo existía
dicho Ser Supremo, y después del cual hay Ser Supremo y Universo. Todo lo que hay en
el universo ha sido, pues, fruto de la creación divina y expresión de su infinita voluntad
(excepto las creaciones humanas que se deriven de actos libres, que son sólo imputables
al libre albedrío humano [Este tema se verá en la Antropología]).

La teoría creacionista plantea a nivel filosófico diversos problemas. Dos de ellos son
clásicos a lo largo de la Historia de la Filosofía:
1) El problema del tiempo. ¿El universo fue creado en un momento determinado
del tiempo?
- Si decimos que sí, habría que admitir que el tiempo ya existía antes de la
creación. ¿Estaba entonces Dios sometido al tiempo? ¿Era el tiempo una
creación especial de Dios generada antes del Universo?
- Si decimos que no, entonces hay que admitir que el tiempo comienza a la vez
que el Universo, siendo el tiempo un rasgo más del universo junto con otros (el
espacio, la energía...) Y por lo tanto no hubo un tiempo antes del Universo.
2) El problema del motivo. ¿Por qué decide el Ser Supremo crear el Universo?.
La respuesta más extendida (pero no la única) entre los partidarios del creacionismo es
que el Ser Supremo crea el universo por amor, con la intención de compartir con todas
las criaturas su eterna vida de felicidad y plenitud. [Otro problema a parte es el de
porqué existe el dolor y el sufrimiento]

Actividad 6: Contesta por escrito ¿La idea de la eternidad de la energía y la idea de creación
pueden mantenerse juntas sin caer en una contradicción? ¿Por qué y cómo? Las dificultades de
conjugar estas dos ideas... ¿impiden que los científicos sean creyentes en las religiones
creacionistas?, ¿impiden que los creyentes creacionistas acepten los postulados científicos?
¿Por qué y cómo?

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2.1.4. Teoría emanatista

La idea central de esta teoría es la idea de “Emanación”. Se sitúa a caballo entre lo


religioso y lo filosófico; y es la más aceptada por una gran parte de los filósofos. Parte
de comprender previamente que El Todo o el Ser es necesario (es decir, tiene que existir,
no puede no darse), y que está dotado de conciencia e inteligencia. Este Todo puede
manifestarse externamente, y a dicha manifestación es a lo que llamamos “Universo”.
Se postula, así, la existencia de un “centro” o “foco” en el Universo (centro no físico o
espacial, sino de carácter espiritual), que funciona como una fuente. Al igual que de una
fuente mana el agua, de este foco mana hacia fuera todo lo que hay en el Universo.
[Obsérvese que: “manar hacia fuera” < “ex – manar” < “emanar”]. El proceso de
emanación es, pues, el proceso por el cual El Todo expresa, desde dentro de sí, toda la
riqueza que tiene, en el Universo. (O dicho de otro modo: el Todo se expresa a sí mismo
en forma de Universo). Aunque el foco es espiritual, lo que de él brota puede ser
material e inmaterial. Este foco o centro emanador es eterno, sin principio ni fin. La
emanación, como proceso, también es eterna. Es decir que se mantiene activa a lo largo
de toda la vida del Ser. Evidentemente el foco tiene también características no
manifestadas, y que no se conocen; lo conocido es el Universo. [El filósofo que
desarrolla fundamentalmente esta teoría es Plotino. Él llama a este foco o centro
emanador: “EL UNO”]

Una variante de la teoría emanatista, es la que encontramos en el Hinduismo. En esta


religión el foco o fuente de emanación se llama “Brahma”. Se admite que Brahma
emana el Universo durante periodos vastísimos de tiempo, pero que también tiene la
posibilidad de no emanar nada, aunque él siga “siendo” de alguna manera, es decir que
no desaparezca. Esto supone que los periodos y procesos emanativos pueden ser
múltiples, y que cada uno daría lugar a un tipo diferente de Universo. Los periodos de
emanación, en los que Brahma se hace visible, se conocen como “el día de Brahma”, y
los periodos en los que Brahma no se manifiesta y no emana, se conocen como “la
noche de Brahma”. Al final de cada proceso emanativo, se produciría una gigantesca
desaparición de todo lo que constituye el Universo. Y tras un periodo de no-
manifestación o noche de Brahma, comenzaría un nuevo ciclo. Según el Hinduismo esta
serie de Universos y periodos de no-emanación es infinita. [Atención: no olvidar que el
tiempo sólo existe durante los periodos de Universo, y no entre medias].

2.1.5. Esquema-conclusión.

El siguiente esquema pone en relación las cuatro teorías precedentes sobre el universo:

El universo tiene un A (Big Bang)


principio en o con el científicas
tiempo B (Termodinámica)

C (Creacionista)
El universo o el ciclo religiosas
de universos, es eterno D (Emanatista) filosófica

Actividad 7: ¿Cuál de las 4 teorías responde mejor a las preguntas básicas indicadas al
principio de este apartado? ¿Es posible una teoría coherente que las englobe? Intenta vincular
las 4, o al menos 3, en una visión o teoría unitaria

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2.2. EL FINAL DEL UNIVERSO

¿Es posible imaginar o suponer cuál y/o cómo será el final del universo? Aunque este es
un terreno que se sitúa fuera del ámbito de la experimentación empírica, es posible
plantear diversas hipótesis, a partir de los modelos explicativos que tenemos.

2.2.1. Hipótesis de la expansión indefinida

Esta hipótesis se apoya en dos ideas básicas:


a) La idea de la expansión cósmica: El universo está expandiéndose desde su
origen de modo que todos los astros se separan unos de otros constantemente. Esta
expansión seguirá del mismo modo en el futuro, y la materia del universo continuará
separándose, se irá haciendo cada vez menos densa (técnicamente: más enrarecida). Al
final la densidad del universo tenderá a cero.
b) La segunda ley de la termodinámica: “Todo sistema físico pierde
constantemente una parte de su energía en forma de calor que se disipa”. Así, el
universo irá perdiendo calor, hasta llegar al “cero kelvin”. Momento en el que habrá
desaparecido todo su calor, y por lo tanto su movimiento.

Conclusión: El universo terminará siendo un inmenso vacío totalmente frío y estático.

2.2.2. Hipótesis del Big Crunch

Junto con la expansión que experimenta el universo existe también la fuerza de


gravedad por la cual todos los cuerpos tienden a juntarse con otros cuerpos (ley de
gravitación universal, Newton). ¿Cuál de las dos fuerzas ganará e impondrá su
tendencia? Los científicos partidarios de esta teoría dicen que todo depende de la
cantidad de materia que exista en el universo. Las mediciones hechas en este sentido
indican que hay materia de sobra para que venza la fuerza de gravedad. De modo que
esta fuerza irá parando poco a poco la expansión del universo (generada a partir de la
inmensa explosión del Big Bang). Llegará un momento en que se detenga, y el efecto se
invierta, de modo que el universo comenzará a contraerse. A partir de entonces seguirá
contrayéndose hasta que finalmente toda la materia-energía se “estruje” en un pequeño
punto (“singularidad”). Es decir se producirá una gran implosión llamada Big Crunch.

Conclusión: Toda la materia-energía del universo quedará comprimida en un “átomo


final”.

2.2.3. Hipótesis del Universo Pulsátil

Esta teoría es, en parte, una mezcla del Big Bang y el Big Crunch. Dice que
efectivamente hay un átomo primordial en el que se genera una explosión, seguida de
un periodo de expansión. Tras este, hay un periodo de contracción, hasta que se vuelve a
formar un “átomo” (final), que vuelve a explotar (con lo cual es también primordial). Se
produce así una serie infinita de expansiones y contracciones sucesivas, de manera que
el universo es eterno. O mejor dicho: cada modo de universo tiene comienzo con un big
bang, y término con un big crunch, y por lo tanto tiene un periodo temporal determinado
de existencia. Pero el TODO, formado por universos sucesivos, no tiene ni principio ni
final.

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Conclusión: El universo es pulsátil, como un inmenso corazón que late en una
"pulsación eterna”.

Como se puede apreciar, esta hipótesis se acerca mucho a la teoría emanatista en su


vertiente hindú. La diferencia básica (aunque no la única) es que en la hipótesis del
universo pulsátil cada big crunch es seguido inmediatamente de un nuevo big bang,
mientras que en la emanatista hay un periodo intermedio de “noche de brahma”, aunque
sea un periodo “fuera del tiempo”.

2.2.4. Hipótesis del universo eterno

Esta hipótesis, con ciertas diferencias de planteamiento, admite diversas variantes:

1) La creación eterna. Idea defendida ya desde hace siglos, por un cierto número
de filósofos y teólogos que se inscriben en la corriente “escolástica”, liderada por Tomás
de Aquino. Para este filósofo la creación es un acto de fecundación y plenitud infinita
por parte de Dios, y para desarrollarse necesita por lo tanto un tiempo infinito. La
creación es por lo tanto un proceso constante: Dios está continuamente creando. Mejor
dicho: la creación es la actividad eterna, el “obrar” eterno de Dios.

2) La emanación eterna. En la línea de Plotino (que vimos antes), el universo es


la manifestación del UNO (el Ser eterno), que se manifiesta desde siempre y para
siempre. De modo que la duración del universo es sin límite. Frente a la variante
anterior está la diferencia básica entre creacionistas y emanatistas: para los creacionistas
la sustancia del mundo no es sustancia divina, sino una sustancia diferente creada por
Dios; para los emanatistas la sustancia del mundo es la misma sustancia de Dios que se
despliega por toda la eternidad.

3) La materia eterna. Esta variante es de origen griego precristiano. El mayor


representante es Aristóteles. Para Aristóteles la sustancia de la que está hecho el
universo (materia "prima") no ha sido creada por nadie, ni ha surgido en ningún
momento, sino que es eterna. Consecuentemente no desaparecerá nunca, por más que
vayan cambiando constantemente sus formas y configuraciones. Es decir que la
corriente de pensamiento aristotélico no acepta la existencia de un momento final (de
término) en el que el universo acabe o desaparezca. Sin embargo hay que decir que sí
acepta una finalidad para el universo, en el sentido de que este busca un objetivo
específico. El entender el universo como dotado de una finalidad recibe el nombre de
"modelo teleológico" (< "teleo" < hacia lo lejos)

[Los temas de "materia prima", y "modelo teleológico", que constituyen una peculiar
visión del universo, y que se han mantenido vigentes durante muchos siglos a partir de
Aristóteles, serán estudiados más adelante]

Actividad 8: [Ampliación de los apuntes] Una de las teorías más extrañas en este tema es la
desarrollada por Nietzsche, filósofo alemán del s XIX. El propone una curiosa reinterpretación
de un mito griego: el eterno retorno. Busca en un manual de historia de la filosofía, o en alguna
enciclopedia, en qué consiste esta visión que Nietzsche propone del universo, y la adjuntas al
material de estudio de este tema. Procura entenderla y tenerla bien explicada.

Actividad 9: (Opcional) ¿Conoces alguna otra teoría sobre el final que se supone o se espera
del proceso universal? Apórtala a la clase.

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2.3. ORDEN E INTELIGENCIA EN EL UNIVERSO

2.3.1. El Universo es “máximamente” ordenado (idea propuesta por Platón)

Si observamos el Universo, a cualquier escala, descubrimos orden: en el macrocosmos


(galaxias, planetas...), en el mesocosmos (animales, plantas...), en el microcosmos
(moléculas, átomos...). Si observamos un paisaje, vemos que los árboles tienen
regulados sus procesos biológicos, sus ramas crecen echando hojas y brotes; estas hojas
están formadas por células que también tienen regulados sus procesos físico-químicos...
etc. Sea cual sea la parcela del Universo que observamos, nos damos cuenta de que el
orden es inmenso, en todas las direcciones, por todas partes. Esto nos lleva a concluir
que el Universo está máximamente ordenado (no en el sentido de que no se pueda
ordenar más, sino en el sentido de que el orden se encuentra en todas direcciones,
dimensiones y tamaños). Por este motivo se le llama “Cosmos”.

La pregunta básica es: ¿De dónde viene este orden? Existen varias posibilidades.
1.- Que el Universo estuviera inicialmente desordenado (CAOS). Y como
actualmente está ordenado nos debemos preguntar por qué se ordena. Se pueden dar dos
respuestas:
(1.A) Se ordena por azar, por casualidad. Esta respuesta es engañosa. El azar no
existe, todo tiene una razón de ser. Utilizamos el término “azar” para designar
aquellos procesos de los que somos desconocedores, o cuyas causas no están aún
descubiertas. Pero por puro azar no se ordenan las cosas. Leibniz (s. XVIII) fue
quien dejó definitivamente asentado este asunto con su “Principio de razón
suficiente”: “No puede existir ningún ser o proceso si no existe previamente una
razón o causa que explique suficientemente su existencia y la existencia de sus
cualidades”. No obstante había sido ya indicado por Proclo (s. V) en sus
“Elementos de Teología”: “Todo ser o modo de ser proviene necesariamente de
su causa”.
(1.B) El desorden inicial tiene la tendencia natural a ordenarse. Supone que la
situación previa de desorden (CAOS) se ha ido ordenando con el paso del
tiempo. ¿Qué puede haber en el Caos que genere orden? Tendrá que haber una
serie de leyes (físicas, químicas, biológicas...) que implanten orden en la materia
caótica. Pero resulta que la presencia de estas leyes en el Caos, hace que este
esté dotado ya de una cierta cantidad de orden (pues las mismas leyes son una
forma de orden). Con lo cual, comprendemos que ese Caos, no es tal, y nos
tenemos que preguntar de dónde vienen las leyes de las que dispone ese pseudo-
Caos. Así pues, lo único que hemos hecho es retrotraer la pregunta inicial, ¿de
dónde viene el orden del Universo?, pero no la hemos contestado.

Además, en ambos casos (1A y 1B), debemos reconocer con claridad que el
proceso natural de las cosas es ir del orden al desorden, no al revés, al menos
siempre que no haya una intervención inteligente. (Ejemplo del “castillo de
naipes”). Recordemos para ello el segundo principio de la termodinámica,
llamado “Entropía”: “En todo sistema físico la materia tiende a desordenarse, y
la energía tiende a disiparse en forma de calor”.

2.- Que el Universo esté ordenado a lo largo de toda su existencia (tanto si


tiene un principio en el tiempo, como si es eterno). ¿Cómo es posible esto? El que haya
un máximo orden (¡atención!: no cualquier tipo o cantidad de orden, sino máximo) y

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que, además, esté siempre presente en el universo, nos lleva a deducir la presencia de
una Inteligencia que ordena la materia-energía, pues el orden nunca viene del azar, ni de
un desorden previo (como hemos visto). El orden es siempre fruto de la actividad
inteligente, pues supone un diseño matemático de las proporciones y disposiciones
geométricas en que las partes se van a colocar o establecer. Además en el caso del
Universo se trata de una inteligencia que existe desde el principio o desde siempre. Esto
puede comprenderse de dos modos:
(2.A). Como una Inteligencia externa al Universo (es decir como un Ser
Supremo, un Dios, una Conciencia Cósmica, o algo similar). En este sentido el
universo sería el ordenamiento visible que dicha Inteligencia ha desarrollado
sobre la materia-energía. Esta es la propuesta habitual de la mayor parte de las
religiones monoteístas y politeístas (es decir que admiten un Dios como entidad
de naturaleza diferente al Universo)
(2.B). Como una Inteligencia propia del Universo (es decir como una cualidad o
rasgo interno de la propia materia-energía, que concebiríamos entonces como
inteligente por sí misma). En este sentido las leyes del Universo serían una
manifestación de esa inteligencia inherente de la materia-energía. Esta última
solución ha sido aceptada por las religiones panteístas (que identifican a Dios
con el Universo) y por diversas corrientes filosóficas (Platonismo, Aristotelismo,
Estoicismo... entre las antiguas; Leibniz, Hegel, Heiddegger entre las modernas).
De este modo, para poder explicar el orden del universo (tanto la existencia de
dicho orden como su funcionamiento), en filosofía se postula la existencia
evidente de una Inteligencia Ordenadora (IO) en el universo. Inteligencia que
genera todos los diseños, formas y estructuras que conocemos, y que es la fuente
de todas las leyes físicas, químicas, biológicas... que rigen el comportamiento de
los procesos naturales. Queda abierta la pregunta de si esta IO es una cosa, un
ser, una dimensión o una característica del universo.

Actividad 10: Reflexiona e indaga por ti mismo cuál de estas cuatro posibilidades (cosa, ser,
dimensión o característica) es la más adecuada por comprender la IO. Expón tu conclusión
argumentándola en un párrafo que supere las 10 líneas.

En cualquier caso resulta evidente que existe una Inteligencia Ordenadora, y que el
orden del Universo existe a lo largo de toda la vida del Universo; es decir, que no ha
surgido posteriormente a una supuesta materia caótica previa, sino que el Universo
siempre ha sido “cosmos”.

Nota aclaratoria I: En Ontología no usamos el término inteligencia en el sentido de


“inteligencia humana”, sino en un sentido más amplio. Llamamos inteligencia a
cualquier proceso, funcionamiento o conducta... sea de seres vivos o inertes, materiales
o inmateriales... que no se produce al azar y que va asociada a un diseño.

Nota aclaratoria II: El hecho de que en el Universo los procesos sean inteligentes o
estén regidos por una Inteligencia... y por ello mismo estén dotados de orden, es lo que
hace que nuestra inteligencia humana pueda comprenderlos: porque son procesos
inteligibles. El orden del universo le dota de inteligibilidad. Y si el orden es máximo, la
inteligibilidad debería ser máxima. Este punto es de suma importancia en Ontología,
pues marca la esperanza de que todo pueda llegar a ser conocido y comprendido.

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Actividad 11: Discutir en grupos de tres si la inteligibilidad del universo es máxima o es sólo
parcial, y aclarar si existe alguna cosa que por definición o debido a su forma de ser o a sus
características va a ser imposible de conocer alguna vez por mucho tiempo que pase.

2.3.2. La inteligencia y la ley de complejidad (Teilhard de Chardin)

Una vez visto con claridad que existe una Inteligencia Ordenadora, cabe preguntarse por
la distribución de dicha inteligencia por el cosmos. La cuestión básica es: ¿La
inteligencia universal está repartida homogéneamente por todos los puntos, rincones o
zonas del universo; o se agrupa en determinadas zonas con mayor densidad? Teilhard de
Chardin, filósofo y antropólogo francés del siglo XX, orienta una cierta respuesta a esta
pregunta. Su propuesta es la siguiente:

(A) El universo está regido por las leyes de la naturaleza, que son manifestaciones
específicas de la Inteligencia Ordenadora, pero dichas leyes no actúan por igual en todo
el universo. Por ejemplo, en un animal funcionan las leyes biológicas, y en una piedra
no, aunque en ambos funcionen las leyes físicas. Así que, aunque la inteligencia sea una
característica o dimensión común de todo el universo, es evidente que su distribución
no es homogénea, sino heterogénea.

(B) Como el comportamiento de la materia no es azaroso, podemos afirmar que hasta


las partículas más pequeñas (átomos...) pueden manifestar cierta conducta “inteligente”,
si consideramos que las leyes que rigen su estructura y funcionamiento generan diseños
que no son fruto de la casualidad. Ciertamente será un nivel de “inteligencia” minúsculo
(prácticamente despreciable y acorde al tamaño microscópico de las partículas)... pero
REAL, a fin de cuentas. Conforme las distintas partículas se van uniendo, el nivel de
inteligencia va en aumento: los átomos se juntan en moléculas, éstas en orgánulos, estos
en células... así hasta el individuo [de momento]). Pero no sirve sólo con que las
partículas se amontonen o agreguen entre sí, sino que tienen que unirse estableciendo
estructuras cada vez más complejas (estructuras de construcción, articulación,
funcionamiento y relación). Es decir, no se trata de juntar partículas sin más, sino de que
esas partículas adquieran niveles de complejidad más avanzados. Esta es la ley de
complejidad de Teilhard: “A mayor complejidad estructural de un ser, mayor nivel de
inteligencia posee ese ser”. En este sentido, 1.000.000 de átomos amontonados tendrá el
mismo nivel de “inteligencia” que un sólo átomo. Sin embargo si ese millón de átomos
se encuentra estructurado en forma de bacteria o de célula, su nivel de inteligencia será
muchísimo mayor.

(C) Como los organismos que hay en el universo tienen diferentes grados de
complejidad, por ello, los niveles de inteligencia en la naturaleza son graduales. Al
intervenir un mayor número de leyes, se manifestará o se hará más palpablemente
“visible” un nivel de inteligencia mayor: el ser humano es más inteligente que un
animal, el animal es más inteligente que una planta, y esta, a su vez, es más inteligente
que una célula, ésta más que el mineral, etc, etc. Por este motivo la ley de complejidad
de Teilhard sirve para elaborar una ordenación jerárquica de los seres. Pues la
Naturaleza, para este autor, es la expresión gradual de los diferentes niveles del Ser.

Actividad 12: ¿Qué relación hay entre este último apartado “C”, la nota aclaratoria II de la
página anterior, y el punto sobre el “mapa eidético” del tema de Epistemología de la primera
evaluación? Haz un informe amplio sobre ello.

10
COROLARIO. Concepto ontológico de inteligencia: La inteligencia supone, primero,
el ordenamiento, la estructuración y la jerarquización eficaces (eficientes) de las partes
de un todo; y, segundo, el funcionamiento y activación de dichas partes... en ambos
casos en vistas al bien de ese todo. [Es importante no confundir este concepto
ontológico de inteligencia con otros conceptos de tipo lógico o psicológico, que hacen
referencia claramente a una propiedad exclusiva humana. En el ámbito ontológico, la
inteligencia humana es tan sólo un modo de inteligencia, muy desarrollado ciertamente,
pero no el único].

Actividad 13. Trae tres fotografías en las que se aprecie con claridad el concepto ontológico de
“inteligencia”. Procura que cada fotografía sea de un orden diferente de seres. Acompáñalas de
unas breves indicaciones para poder apreciar los elementos de la definición.

Actividad 14. Reflexiona con otro compañero cuál de estas tres posibilidades parece más
fácilmente asumible en la investigación ontológica:
a) Que la materia vaya generando inteligencia con el transcurso del tiempo. En este
sentido la inteligencia sería un fruto evolutivo de la materia-energía.
b) Que la materia sea fruto de la Inteligencia Ordenadora, presuponiendo que esta es
un rasgo del Ser Supremo. En este sentido la Inteligencia además de Ordenadora sería
Creadora, y la materia-energía sería fruto de la libre creación por parte de ese Ser.
c) Que la materia-energía y la Inteligencia Ordenadora sean las dos caras (externa e
interna, por decirlo de alguna manera) de la Única Sustancia Eterna (que
llamaríamos: el Todo).

EXCURSUS. ¿Cabría suponer la existencia de niveles de inteligencia más altos que el


ser humano? Si los diferentes seres que conocemos los podemos ordenar de modo
jerárquico según sus niveles crecientes de complejidad-inteligencia (ej 1: átomos,
moléculas, células, tejidos, órganos, sistemas, organismos...; ej 2: piedras, plantas,
animales, seres humanos...) nada impide admitir que puedan existir seres con mayor
nivel de complejidad-inteligencia que el ser humano, aunque tal vez estén muy lejos (en
otros planetas) o simplemente no los comprendamos (como una piedra seguramente no
comprenda lo que es un animal; o una planta no comprenda lo que es la capacidad
racional reflexiva del ser humano). El universo es muy grande y las condiciones de
nuestro planeta pueden encontrarse en otros sistemas estelares; e incluso, es posible que
existan planetas donde se hayan dado antes los procesos evolutivos, y vayan ya muy
adelantados respecto a nuestro planeta; o bien que aunque hayan empezado después, se
encuentren sometidos a mayor velocidad de desarrollo.

- ...
+ - (?)
- (?)
- Ser humano
Inteligencia - Animal
- Planta
- Célula
_ - Mineral
- ...

Actividad 15 (Opcional) (Varios positivos según amplitud y calidad): Busca algún artículo de
prensa, revista, libro o internet, que trate el tema de la posible existencia de vida en otros
planetas, e incluso la existencia de niveles de inteligencia cercanos al humano, o superiores.

11
¡Atención!: desechar la ufología y la parapsicología baratas. Tráelo subrayado y con un
informe que incluya:
- resumen del texto,
- comentarios sobre su credibilidad científica,
- comentarios sobre su apertura de visión a otras posibilidades,
- conclusiones.

3. SOBRE LA NATURALEZA

3.1. LA NATURALEZA ES UNA ENTIDAD ACTIVA

Actividad 16: ¿Los procesos naturales “suceden en” la naturaleza o “los provoca” la
naturaleza? ATENCIÓN: El objetivo de esta pregunta es que el alumno consiga deslindar y
discernir en su mente, si la naturaleza debe ser concebida como el recipiente pasivo donde se
producen todos los fenómenos, procesos y cambios, y donde se generan los diferentes seres; o,
en cambio, debe ser concebida como el sujeto agente que causa esos fenómenos y engendra en
su seno (en sí misma) toda la pluralidad de seres. [Aclaración: no debe entenderse el término
”sujeto” en sentido humano, sino en el sentido de aquello que “sustenta” (sujeta) y “causa”
(engendra)]

A lo largo de la historia del pensamiento el concepto de naturaleza ha tendido a ser


comprendido de dos modos diferentes:
(1) La Naturaleza considerada como el conjunto de todos los seres (vivos o inertes;
materiales o inmateriales; microscópicos o macroscópicos...) y todos los procesos
naturales existentes.
(2) La Naturaleza como la fuerza activa y generadora de todos los seres y procesos
naturales que existen.

Los dos son válidos y se complementan. No obstante, aunque el sentido más utilizado y
divulgado del concepto “Naturaleza” sea el primero, en filosofía el tema de estudio más
interesante y que trae mayores consecuencias es el segundo. Por este motivo, en
Ontología se considera la naturaleza no sólo como un conjunto de seres y procesos sino
sobre todo como una fuerza activa que genera todos los seres y todos los procesos que
se desarrollan en el tiempo. Naturaleza = “la que hace nacer”. Así, la naturaleza
“vive” o “actúa” en todos los seres naturales, y desde dentro de ellos, para adaptarse a
las condiciones ambientales y aprovecharlas en su propio beneficio, en cada uno de los
seres individuales que engendra. Por lo tanto en Ontología la naturaleza no es un mero
contenedor, sino una entidad activa; es el sujeto agente de sus actos. Recordemos la
aclaración de la actividad anterior: no debe entenderse el término “sujeto” en sentido
humano, sino en el sentido de aquello que “sustenta” (sujeta) y “causa” (engendra).

3.2. LA Nª TIENDE A GENERAR CENTROS INDIVIDUALES Y CONCIENCIA

3.2.1. El concepto de individuo

Según la definición ontológica de inteligencia, todo ordenamiento en la naturaleza


supone un ajustarse la materia a una forma o estructura que dispone todas sus partes de
algún modo geométrico-matemático. Esto nos lleva a descubrir que en toda estructura
habrá, o bien la repetición de un “modulo” (como en los cristales), o bien un punto,

12
foco, eje o zona central. Se tratará de un centro no sólo geométrico, sino también de
actividad, pues todas las partes se coordinan desde ese centro o en función de ese
centro. (Plotino: los seres como expresión del UNO) Esto es evidente en los seres
orgánicos, pues siempre se estructuran alrededor de un centro, y lo hacen en la mayor
parte de los casos siguiendo patrones matemáticos en la colocación de sus partes (ej:
una célula, una flor, una concha marina, el sistema nervioso humano, etc), pero también
se puede observar en muchos seres y procesos inorgánicos (ej: los átomos, las redes
fluviales, los sistemas estelares, las galaxias).
Es necesario comprender y distinguir la idea de “individuo” (in-dividuo: no dividido)
frente a la de “aglomerado” (conjunto o agregado de elementos). Es individuo
aquello que, aunque formado de partes, está estructurado en torno a un centro y
cuya actividad, partiendo de ese centro, busca el bien de todo el conjunto. Este
centro es el punto (zona o región) de un ser desde donde se desarrollan y
manifiestan su inteligencia y su actividad. Por eso la inteligencia y la actividad de
la Naturaleza, en cada ser individual, se manifiestan en el hecho de que las
partes del individuo se organizan y se activan precisamente para beneficio de ese
todo individual y para alcanzar lo mejor y más óptimo de él y para él.

Actividad 17: El alumno propone 10 ejemplos diferentes de seres o procesos naturales:


- En 5 de ellos se debe apreciar el centro geométrico y de actividad que hace que ese ser o
proceso sea individuo o “uno”;
- En los otros 5 se debe apreciar que no es un individuo, sino un mero conglomerado de
elementos.

3.2.2. La conciencia orgánica o conciencia de los seres vivos

Dentro de toda la naturaleza se destaca un conjunto muy peculiar de seres: los seres
vivos. Todos ellos manifiestan determinados niveles de sensación, percepción,
inteligencia... e incluso en algunos es evidente una capacidad de elección (como en los
animales), y de voluntad (como en los seres humanos). Teniendo esto en cuenta...
¿podríamos afirmar que todos los seres vivos tienen algún nivel de mente o conciencia
(no humana, por supuesto, y además según diferentes grados)? Para poder responder a
esta pregunta y entender el argumento que sigue hay que dejar a un lado nuestros
prejuicios habituales.

Argumento:
(1) Puesto que todo ser vivo se define fundamentalmente por el hecho de que
intercambia energía con el medio que le rodea (respiración, nutrición, excreción,
reproducción), y puesto que para ello ha desarrollado órganos de sensibilidad o
sensación, con los que captar y percibir aquellos estímulos del medio circundante que le
interesan... se puede decir que todo ser vivo es sensible y tiene capacidad de percepción
(en diferentes grados, por supuesto, según su nivel de evolución biológica).
(2) Para vivir, todo ente orgánico debe sentir y responder a su entorno. Así pues, todos
los seres orgánicos, incluidos los más pequeños como las bacterias, perciben y actúan en
consecuencia. La sensibilidad (que incluye sensación, percepción y elección) es, por lo
tanto, una característica de toda la sustancia viva, aplicable no sólo a los seres humanos,
o a los animales, sino a todos los niveles, escalas y reinos de la vida en la Tierra. [Esta
es la tesis de Lyn Margulis]
(3) Y puesto que percibir es “captar” “algo” “del exterior”, es decir tomar conciencia de
“algo”, adquirir aunque sea una leve y pequeña dosis de conocimiento del mundo
exterior... se puede concluir que todo ser vivo (que es, además, un ente individual)

13
tiene conciencia, al menos, de aquello que percibe. Conciencia en el sentido de “darse
cuenta de…”. Por lo tanto la conciencia, en diferentes grados y con distinta intensidad,
es necesariamente predicable de todo ser vivo.

Actividad 18 (Opcional): El alumno buscará argumentos en contra de este argumento (Con


positivos de regalo para los de mayor calidad y profundidad [sólo para ellos]).

NOTA: Desde luego la conciencia no se puede medir directamente, ni es observable,


aunque sí lo sean sus efectos o manifestaciones. Pero el hecho de que no sea medible, ni
observable directamente, no es razón para negar su presencia en los seres vivos.

3.2.3. El panpsiquismo de Aristóteles

(A) Concepto de pampsiquismo

La idea de la conciencia orgánica que hemos desarrollado en la página anterior fue


propuesta insistentemente por Aristóteles. El defendía que todos los seres vivos tienen
algún nivel de conciencia, en la medida en que todos “tienen experiencia(s)”. Esto
supone, pues, que todo ser vivo tiene “mente” (> psique, alma). Para Aristóteles la
“psique” era el principio vital, es decir aquello que hace que la materia, que en sí misma
es inerte, adquiera, desarrolle y active las funciones que definen a los seres vivos
(diferentes funciones según diferentes seres vivos). Esta visión de la naturaleza viva se
llama “Panpsiquismo” (todo ser vivo está dotado de mente). La idea de mente asociada
a todo tipo de ser vivo se comprende bien siempre que tengamos en cuenta dos cosas:

a) El ser vivo es (entre otras cosas) una entidad receptora de experiencias


sensoriales (Ej: cuando una gacela es atacada y apresada por un grupo de leonas,
experimenta el dolor de las garras y colmillos, y la angustia de la asfixia en el mordisco
letal que ejercen sobre su garganta). Y por “entidad receptora” no nos referimos a un
cerebro, que es evidentemente la parte física que recibe los impulsos eléctricos
provenientes de los sentidos, sino a una realidad inmaterial, dotada de conciencia, que
es la que tiene la experiencia sensorial (la del dolor en el ejemplo) [Esta realidad
inmaterial consciente (“que se da cuenta”) es la que llamamos “psique” o “mente”]

b) El ser vivo es (entre otras cosas) una entidad activa que genera y dirige toda
la actividad, sea orgánica o psíquica, propia de sus funciones vitales. Algunas funciones
son meramente automáticas como la digestión o el crecimiento, pero otras son
conscientes como el ladrar, otras activan elementos no materiales como las imágenes en
los sueños, o los recuerdos en la memoria, y otras son claramente intencionadas como
las decisiones de una persona. [Esta entidad activa es la mente]

Todo esto parece muy evidente en el mundo animal, pero se torna más difícil de ver en
el mundo vegetal. No obstante las capacidades de sensibilidad y percepción, que son
propias también de los seres vegetales, se encargan de recibir y organizar realidades no
materiales como son las sensaciones. [Recordemos del tema de Epistemología que el
proceso de la sensación se compone de tres fases: física, fisiológica y psíquica. En la
segunda fase encontramos toda la intervención orgánica para el proceso sensorial,
pero la vivencia o experiencia sensorial sólo se alcanza en la fase tercera que no es
física] Por lo tanto, incluso la planta debe disponer de una dimensión no material donde
pueda darse (1º) la “experiencia sensorial” no sólo del exterior (exteroceptiva), sino de
su propia vitalidad (propioceptiva); y (2º) la “experiencia motora”, en este caso del

14
crecimiento, floración, fructificación u otros procesos biológicos de tipo vegetal. Como
se puede ver, el tener experiencia es, en filosofía, el carácter inequívoco de la presencia
de una mente en todo ser vivo.

Actividad 19: Debatir en grupos sobre la veracidad o falsedad del “panpsiquismo” como visión
comprensiva de la naturaleza viva.

(B) Los tres tipos de mente

Puesto que Aristóteles conocía tres reinos de lo vivo, distinguió tres tipos de mentes o
psiques:
- La psique humana (llamada “racional”). Sus funciones son las exclusivamente
humanas: Entendimiento, Voluntad, Valorativa (captación de ideales y valores),
Sentimientos ideales...
- La psique animal (llamada “sensitiva”). Sus funciones son las compartidas por
todos los animales: Sensibilidad (en el sentido de conjunto de funciones sensoriales,
como vimos en el tema de Epistemología), Memoria, Imaginación (en el sentido de
capacidad de producción de imágenes mentales), Respiración animal, Reproducción
animal, Sentimientos instintivos, Movimientos musculares...
- La psique vegetal (llamada “vegetativa”). Sus funciones son las que
corresponden al funcionamiento habitual de las plantas: Crecimiento, Respiración
vegetal, Floración, Reproducción vegetal, Fotosíntesis (aunque el nombre es actual, la
función era, evidentemente, conocida ya por Aristóteles), Movimientos vegetativos ...

Aristóteles no distinguió a los hongos del reino vegetal. Y tampoco conocía, como es
lógico, los seres microscópicos unicelulares. No obstante, si su teoría del pampsiquismo
se acepta como cierta, deberíamos admitir, o al menos atrevernos a aventurar, que estos
seres también estarán dotados de conciencia, psique o mente, es decir, que serán
susceptibles de tener experiencia. Algo así como una “psique unicelular”, con funciones
específicas conforme a su vida de “célula independiente”.

Actividad 20: Indica las funciones vitales que corresponderían a los dos reinos no citados por
Aristóteles.

(C) Notas aclaratorias

NOTA ACLARATORIA I: El concepto de mente en Aristóteles no tiene nada que ver


con el concepto de “alma” en sentido religioso. Mente y cuerpo son las dos realidades o
dimensiones básicas del viviente. Él las llamó principios: la psique sería el principio
activo, y el cuerpo el principio pasivo. Pero ambos, cuerpo y mente, mueren a la vez,
cuando el viviente llega al final de su periodo vital.

NOTA ACLARATORIA II: Aunque nos es difícil imaginar otras mentes o estados de
conciencia diferentes al humano o al animal, como pueda ser el caso de las plantas o de
los seres unicelulares... no debemos olvidar que de forma natural nosotros pasamos
todos los días por tres estados de conciencia diferentes: cuando estamos despiertos,
cuando soñamos, y cuando dormimos sin sueños. Además de estos existen otros estados
mentales o de conciencia en el ser humano, investigados por la ciencia. Hasta la
actualidad se han descubierto hasta veinte (20) estados diferentes (incluyendo las
alteraciones por sustancias químicas, la locura, el trance, las visiones extáticas, la
histeria, la hipnosis, etc). Si a esta variedad, meramente humana, añadimos los estados

15
de conciencia que corresponden a cada una de las especies animales (y vegetales, etc)
comprenderemos cómo la conciencia es una auténtica dimensión de la realidad, con una
variedad inmensa de niveles, tipos y grados. De hecho este será el siguiente punto de
investigación del tema.

Actividad 21 (Opcional): Para ampliar información sobre los estados no habituales de


conciencia, leer alguno de los fabulosos estudios publicados sobre el tema. Por ejemplo:
- La evolución de la conciencia, Stanislav Grof y otros autores;
- La experiencia mística y los estados de conciencia, Aldoux Huxley y otros autores;
- El espectro de la conciencia, Ken Wilber.
Todos ellos en la editorial Kairós. Su nivel de lectura es universitario, pero algún alumno puede
atreverse con ellos.

3.3. LA CONCIENCIA COMO DIMENSIÓN BÁSICA DE LA NATURALEZA

A continuación se expone la visión tántrica de la naturaleza. En ella, la idea central y


fundamental es que la “Conciencia” es una dimensión que afecta a todo lo que existe en
el universo, desde lo microcósmico, hasta lo macrocósmico. No sólo a los seres vivos
sino a todo ser que pueda ser considerado como “individuo”. En este sentido la
Conciencia sería una dimensión tan real como lo son el Espacio y el Tiempo. El
Tantrismo es una filosofía muy antigua, surgida en la India, varios milenios antes de
nuestro calendario. El contenido de este capítulo es un extracto de los libros:
-André Van Lysebeth. Tantra. Editorial Urano.
- Thérèse Brosse. Conciencia-Energía, Editorial Taurus.

3.3.1. La materia y la energía

Para el Tantra la materia es entendida como energía condensada (al igual que en la
ciencia actual). Todas las formas de energía del universo, cualesquiera que sean
(gravedad, cohesión nuclear, electro-magnetismo...), están presentes en todas partes del
cosmos, por lo tanto también aquí mismo donde estoy sentado. Los humanos del siglo
XXI aceptamos esto sin dificultad, aunque en general esta identidad entre materia y
energía pensamos que sólo se refiere a la física nuclear, cuando en realidad se refiere a
todos los seres del Universo (incluidos nosotros). Somos energía concentrada, todo es
energía concentrada. No advertimos tampoco que en el paso se ha “perdido” la materia
“compacta”, se ha perdido el carácter “compacto, “sólido” de la materia, y ha quedado
reducida a energía cósmica pura, única, a pesar de la multitud de objetos percibidos (E =
mc2 [Einstein]). Según la fórmula, la materia es energía y la energía puede aparecer
como materia (Ejemplos de esta transmutación son las estrellas, las centrales nucleares,
y las bombas atómicas). Metafóricamente el Universo es una “gigantesca sopa de
energía”, un gigantesco “océano de energía”. Científicamente el Universo es un
gigantesco continuum de energía que se extiende desde lo infra-atómico hasta lo
astronómico. Es decir que no hay huecos, ni vacío realmente (en el sentido de “vacío de
todo”). Esto hace que el Universo sea UNO. Un solo Ser. Los tántricos perciben esta
unidad desde hace por lo menos treinta y cinco siglos: no está mal para seres humanos
que sólo utilizaban sus sentidos, su inteligencia y su intuición... Sin embargo en la vida
cotidiana este conocimiento (que la materia y la energía se transmutan una en otra) no
cambia para nada nuestra relación con los objetos; para nuestros sentidos, un grano de
arena sigue siendo un grano de arena, y una galaxia, una cantidad de estrellas.

16
1ª CONCLUSIÓN: Todo el Universo es un continuum de energía

3.3.2. La vida

Para el Tantra la materia-energía tiene una tendencia constante a auto-organizarse y,


de ese modo, generar entidades u organismos vivos, desde los más pequeños (una
bacteria) hasta los más grandes (la Biosfera). Y como el Universo está hecho de
materia-energía, la vida está, por lo tanto, presente en todo el cosmos. ¡Basta de pensar
que sólo nuestro planeta tiene el monopolio de la vida! Entre los millares de galaxias,
cada una con millares de estrellas, y estas con un número alto de planetas y satélites... la
cantidad de mundos es innumerable (¿prácticamente infinita?). Y el desarrollo de la
vida, que es una tendencia natural de la materia-energía... está asegurada en todas las
direcciones del universo. Esto nos lleva a pensar si no será el Universo mismo algo
vivo. Así es para el Tantra: el Universo vive, en el sentido total del término. Y esta vida
universal, única, se subdivide en innumerables planos de existencia, según el tamaño
propio de cada ser particular: la Biosfera, un ecosistema, un organismo, una célula, una
bacteria...

2ª CONCLUSIÓN: La Vida esta presente en todas las direcciones del universo.

Actividad 22. Argumentar a favor o en contra de la siguiente idea: “El Universo es un ser
viviente”. Mínimo 15 líneas.

3.3.3. La conciencia

Para el Tantra “Vida” (al igual que vimos con el argumento de Lynn Margulis) implica
“Conciencia”. No conciencia en el sentido humano, sino en un sentido más amplio,
como “darse cuenta de...” (darse cuenta de, al menos, algún aspecto o parcela o
dimensión del mundo). El Tantra no afirma que los microbios tengan pensamiento, o
reflexión racional... pues esto se reserva a los humanos. Pero sí afirma que todos los
seres vivos tienen algún modo de percibir el medio que les rodea y su propia existencia
(en algún grado), lo que les convierte en seres dotados de algún grado de conciencia...
en definitiva seres conscientes. Cada célula es un ser viviente, consciente del medio en
el que vive, dotado de psiquismo y de memoria. Todo esto a su nivel y con sus medios,
por supuesto. Pero lo mismo le pasa al animal, y lo mismo al ser humano. La vida, en
perpetua evolución, es inconcebible sin conciencia. Aunque el origen y la naturaleza de
la conciencia sean para nosotros un misterio, es un hecho innegable que existe. Y que
existe en todos los seres vivos (por lo tanto en mayor cantidad de seres de lo que en un
principio parece). Y que, al ser la conciencia algo constitutivo de los seres vivos, se
reparte por todo el universo.

Pero el Tantra, además, también piensa que la conciencia existe en la materia inerte (es
decir, aunque no sean seres vivos). Ahora bien, pretender que la conciencia es una
dimensión del cosmos, presente en todas partes, incluso en lo inerte, es algo que hace
sonreír a casi todos e incluso irrita a algunos. Porque, ¿significa esto que el radiador, por
ejemplo, es consciente? ¿Piensa que se aburre, el solo, en la habitación? ¿Está contento
o deprimido?... Evidentemente la visión del Tantra no se refiere a esto, que suena a
solemne tontería. El Tantra distingue lo que es un ser individual como una unidad
organizada, de lo que es un mero agregado o conjunto de partes una al lado de otra.
Toda unidad organizada supone: (1) unidad de estructura alrededor de un centro o eje,
(2) unidad de funcionamiento de sus partes para beneficio del todo. Sólo las unidades

17
organizadas disponen de conciencia. Así, el radiador no es una unidad organizada, sino
un mero agregado de partes, y por lo tanto no es consciente, en tanto que radiador. Pero,
por ejemplo, una célula, que sí es una unidad organizada, dispondrá de cierto nivel de
conciencia. Y una mega-molécula como el ADN, también, por las mismas razones. E
igualmente un planeta o una estrella. (No es en absoluto importante el decir que su
conciencia será minúscula… o grande, lo importante es la afirmación de que la tiene).

3ª CONCLUSIÓN: La Conciencia es una dimensión constitutiva del universo.

ACLARACIÓN PRIMERA: En la conclusión precedente, en vez de “dimensión”, se


podría decir “componente”, sin cambiar nada el pensamiento tántrico profundo. Pero la
palabra “componente” evoca una pieza, si no separada, al menos separable de las demás
cosas. Mientras que “dimensión” evoca algo que no puede disociarse del resto.

ACLARACIÓN SEGUNDA: La conciencia no se propone como un principio


metafísico o sobrenatural, o un ser superior, sino como una propiedad fundamental del
Universo.

3.3.4. El universo

El tántrico no se concibe separado del resto de los seres vivientes, perdido en un


minúsculo planeta, ínfima mota de polvo cósmico impulsada en el infinito espacio
helado interestelar... Al contrario, el tántrico se sabe parte integrante de la vida desde sus
orígenes. Y afirma que esta vida es un proceso continuo y consciente que, bajo múltiples
formas, engloba todo el universo. También afirma que las características eléctricas,
magnéticas, gravitacionales, radiactivas, y otras, de una partícula subatómica son
aspectos de su energía dinámica consciente. Aunque, claro está, el nivel de conciencia
en este caso es realmente minúsculo (proporcional al tamaño de la partícula). Al
sumarse millones de partículas en una célula y organizarse de esa forma tan compleja y
extraordinaria, unen sus pequeños niveles de conciencia, para dar lugar a una conciencia
única y mayor: la conciencia de la célula. Este proceso se repite de igual manera al
juntarse las células para constituir un organismo, etc, etc. La continuidad de la vida y
de la conciencia va así desde las partículas elementales, hasta la totalidad del
Universo. La materia no es “inerte” y “ciega”, sino viviente, activa y consciente. Todo
en el universo está dotado de conciencia, en diferentes grados. Y puesto que el Universo
es un solo Ser, podemos decir que él mismo, como un Todo, está dotado de conciencia.

4ª CONCLUSIÓN: El universo es una inmensa arquitectura desde lo atómico


hasta lo galáctico, con diferentes grados y niveles de conciencia en toda su
extensión.

CONCLUSIÓN FINAL:
EL UNIVERSO ES UN “TODO”-ENERGÍA-VIDA-CONCIENCIA

Actividad 23: Haz un mapa conceptual de la filosofía del Tantrismo (incluyendo los cuatro
apartados).

3.4. ALGUNAS VENTANAS ABIERTAS

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¿Qué es la vida? Sin duda es consciente de sí misma desde el momento en que es vida.
No es ni materia, ni espíritu, sino algo intermedio: formada por materia, pero a la vez
no material, pues es sensible hasta el punto del deseo y el disgusto. La vida es materia
que adquiere consciencia de sí misma
Paráfrasis del escritor Thomas Mann
La montaña mágica

Actividad 24: Leer detenidamente y subrayar todos los apartados de este capítulo, para poder
comentarlos en clase con los grupos que el profesor prepare.

3.4.1. La Negantropía de Rod Swenson (Bioquímico)

Swenson ha argumentado que la tendencia del calor a disiparse y perderse en todos los
sistemas físicos, y la tendencia del orden, en dichos sistemas físicos, a desordenarse de
modo natural (es decir la ley de entropía) tienen su contrapuesto en la tendencia y
empeño de todas las formas vivas a conservar su energía, mantener su ordenamiento
interno y generar orden en la materia que las rodea. Esta tendencia ha sido bautizada
con el nombre de “negantropía”, o entropía negativa. Según Swenson el universo,
normalmente entrópico en casi todas las regiones inertes, está lleno de regiones con un
intenso orden local y de gran mantenimiento energético, que son las zonas donde
abunda la vida.

Además de esto, se aprecia que los seres vivos manifiestan un claro comportamiento
orientado hacia un fin, lo que en filosofía se llama teleología. Los científicos
reduccionistas tienen como norma no admitir la teleología en sus explicaciones, pues la
consideran una reminiscencia a-científica del animismo primitivo. No obstante Swenson
afirma que la direccionalidad orientada hacia el futuro está presente, en mayor o menor
grado, en todos los seres vivos. Esta realidad debe ser explicada por la ciencia si quiere
tener una comprensión total del fenómeno biológico.

3.4.2. La Autopoyesis de Humberto Maturana (Biólogo)

Maturana ve en el metabolismo y en la reproducción la esencia de la vida. Todos los


seres vivos se caracterizan porque producen sustancias vivas (para auto-mantenerse
como individuos) y producen nuevos individuos vivos (para auto-mantenerse como
especie). Este proceso recibe el nombre de “autopoyesis” (del griego “autos” propio; y
“poiein” creación): la continua producción de sí misma que caracteriza a la vida. Sin el
comportamiento autopoyético los seres orgánicos no se mantienen a sí mismos, no
viven, sino que mueren. Los seres inorgánicos no muestran ningún signo de este tipo de
actividad. Así los organismos vivos están muy por encima de las máquinas construidas
por el hombre, porque, al contrario de estas, aquellos se (auto-)reparan continuamente,
se (auto-)alimentan continuamente, y se (auto-)reproducen continuamente.

El metabolismo es el mantenimiento de la unidad y la forma del ser orgánico mientras


sus componentes físico-químicos son continua e intermitentemente reemplazados,
destruidos, reconstruidos, rotos y reparados. Por lo tanto, el mantenimiento de la forma
y el fluir constante de la materia a través de esa forma, constituyen la característica
básica de la vida gracias a la autopoyesis.

3.4.3. La Holarquía de Arthur Koestler (Filósofo)

19
Koestler utiliza el término holarquía para referirse a la coexistencia de seres menores
en conjuntos mayores, tales como las bacterias dentro de una célula, las células dentro
de un organismo, o los organismos dentro de la biosfera. Los constituyentes de una
holarquía son llamados “holones”, porque, si bien son partes de la entidad mayor que
los engloba, ellos mismos son también totalidades dotadas de funcionamiento propio e
interno y están constituidos, a su vez, de partes menores. Así la vida sería una holarquía:
niveles sucesivos de complejidad creciente desde el ser vivo más pequeño hasta la
biosfera, en la que los elementos de cada nivel son partes del siguiente, y, a la vez,
totalidades respecto al anterior.

La sinergia (del griego “synergos”, trabajar juntos) es el mecanismo básico de los


holones. La sinergia hace referencia al funcionamiento de una entidad (holón) que se
comporta como algo más que la suma de sus partes (piénsese en una célula, o en un
organismo). Ese “algo más” hace que la entidad, sea una totalidad in-dividua, y no un
mero aglomerado de partes. La evolución biológica va dando grandes saltos gracias a la
incorporación simbiótica y sinérgica, en niveles superiores, de componentes
previamente perfeccionados por selección natural en los niveles inferiores y durante
etapas anteriores. Estos componentes se ensamblan y asocian en unidades de
complejidad mayor: las moléculas en bacterias, las bacterias en células, las células en
organismos, etc... formando así una red vital hiper-organizada a la que llamamos
biosfera.

3.4.4. La Gaia de James Lovelock (Químico)

La biosfera o zona de vida de la Tierra, es persistente pero renovable, elegantemente


organizada y dinámica, y tan fina como la piel de una ciruela. Utilizando la energía del
Sol, toma partículas de la corteza rocosa del planeta que la sostiene, del aire que la
rodea y del agua que corre a través de ella, para construir materia viva. La
descomposición que sigue a la muerte de los seres individuales no es más que una parte
de su vibrante ciclo autorregenerador.

Evidencias científicas de tipo atmosférico, astronómico y oceanográfico... demuestran


que la biosfera se autorregula. Por ejemplo, la atmósfera actual de la Tierra es
absolutamente atípica y especial, y no sería esperable si nos atenemos exclusivamente a
las características físicas y químicas del planeta. Esta atmósfera actual parece ser el
resultado de cierta intensa actividad desarrollada durante miles de años, y que permite,
ahora ya sí, la existencia y vida de animales y plantas. Desde que apareció la vida en la
Tierra se han producido muchos cambios y el sistema ha tenido que reorganizarse
muchas veces. Constantemente tienen lugar pequeñas acciones equilibradoras. De
manera que el orden interno y la fisiología planetaria actual es el resultado de la acción
combinada y sinérgica de todos los seres vivos a los largo de la historia evolutiva del
planeta. Se trata de una autopoyesis a gran escala. ¿Cómo puede un planeta comportarse
de forma premeditada para mantener condiciones medioambientales favorables a sus
constituyentes vivos? Lovelock considera que la única respuesta es afirmar que la
Tierra está viva, y que la Biosfera debe ser considerada como un (único) cuerpo
vivo de tamaño descomunal y esférico.

Se llama HIPÓTESIS GAIA a la moderna teoría científica que afirma que la vida misma
controla las condiciones físicas y químicas de la superficie, de la atmósfera y de los
océanos de la Tierra, para que resulten adecuadas para la vida. Esta hipótesis ha

20
conducido al desarrollo de una nueva ciencia que estudia todas las interrelaciones de la
“ecosfera”.

Los análisis de Lovelock han empujado a los biólogos a admitir que la vida no se ciñe a
esas cosas que llamamos organismos, sino que la vida se extiende a niveles inferiores
(bacterias, virus, etc) y a niveles superiores (ecosistemas, etc). El mayor de estos niveles
es la superficie planetaria, la biosfera misma. Cada nivel revela una clase diferente de
“ente orgánico”, sea una célula, un organismo o la biosfera, llamada ya por los filósofos
griegos “Gaia”, cuando al pensar en ella la consideraban como un solo y gigantesco
organismo vivo. El nombre de Gaia corresponde al antiguo concepto de la religión
griega referido a la Madre Tierra, divinidad que también recibía el nombre de Gea.

3.4.5. La Conciencia vegetal de Bosse (Físico) y Backster (Investigador CIA)

El Dr. Bosse (de la India) y su equipo de investigación, llevan muchos años


investigando el comportamiento de las plantas, con la intención de encontrar pruebas
experimentales sobre la capacidad de percepción y reacción no-mecánica en ellas. Por
su parte el investigador estadounidense Backster, agente de la CIA, desarrolló también,
a partir de 1966, investigaciones sobre la sensibilidad de las plantas. Una buena parte de
los experimentos, en ambos casos, se apoyan en el fenómeno de reacción eléctrica de la
piel de las plantas (técnicamente: “reactividad electro-galvánica”), tanto en las hojas
como en los tallos, ante los estímulos ambientales. Tuvieron que desarrollar aparatos
similares a los detectores de mentiras de la policía, pero mucho más sensibles para
poder captar los cambios electro-galvánicos en los vegetales. Los aparatos amplificaban
suficientemente esta respuesta, para poder ser percibida y medida por los seres
humanos.

Los resultados generales de la investigación experimental indican que las plantas poseen
una capacidad real de sensibilidad y reaccionan con cambios eléctricos de diferente tipo
y cantidad ante los estímulos que les llegan. Generan cambios eléctricos de un tipo
(similares a las que se producen en la piel humana ante una sensación agradable) cuando
se les riega, echa abono, se les pone música suave y armónica, o incluso se les habla
amablemente; y de otro tipo diferente cuando se les corta, se les arranca una rama, se
encuentran ante ruidos fuertes y estridentes, o incluso se les insulta con ira. Estas
reacciones se producen incluso ante los estímulos recibidos por otra planta: se colocan
dos plantas, a una se la daña o se la cuida y la reacción (positiva o negativa) es
desarrollada también por la que está al lado, probablemente por algún tipo de
comunicación sutil que se produzca entre ambas. Incluso si la acción experimental
humana se ejerce sobre animales presentes en el laboratorio, las plantas manifiestan de
nuevo los mismos tipos de reacción. Los experimentos, repetidos suficientes veces, en
ambos grupos de científicos, como para asegurar su veracidad científica, suponen una
certificación de la idea de que la sensibilidad, la percepción y la conciencia no son
atributos exclusivos del reino animal, sino compartidos también por el reino vegetal.
Aunque en este caso, ciertamente son niveles muy bajos, imperceptibles para nosotros
salvo con algún aparato amplificador.

3.4.6. La Noosfera de Teilhard de Chardin (Antropólogo)

21
Debido a que las conciencias de los seres humanos están en continua interrelación, a
través de diversos sistemas de comunicación (el lenguaje y demás sistemas de símbolos,
ya sean numéricos, científicos, religiosos, políticos, artísticos, etc, etc) y a través de
todos los medios de comunicación (desde la edición de texto impreso [libros,
periódicos, revistas...], hasta las vías electrónicas [teléfono, televisión, ordenadores,
internet...], algunos autores han postulado la existencia de una “esfera de pensamiento”
en el planeta, diferente a las ya conocidas, litosfera, hidrosfera, atmosfera, biosfera, pero
tan real como estas.

Uno de estos autores es Teilhard de Chardin, quien ya en el primer cuarto del siglo XX
afirmó que la existencia de dicha realidad parecía fuera de toda duda. Le dio el nombre
de “noosfera” (del griego “nous”, pensamiento). Para Teilhard la noosfera era la capa
planetaria “humana”, a la que sólo accedían los seres humanos, o dicho de otro modo:
de la que sólo los seres humanos tenían conciencia, debido a que somos el único ser
vivo capaz de pensamiento racional. En esta capa tendrían lugar todos los
descubrimientos, avances e intercambios de tipo cultural (ciencias, artes, filosofías,
religiones, técnicas, etc), y es por la que circularían todas las ideas que las mentes y los
cerebros de los seres humanos son capaces de generar, pensar y desarrollar. La noosfera
es en realidad una capa de vida consciente y pensante que abarca todo el planeta: todos
los seres humanos, más el mundo cultural que desarrollan, más las interconexiones que
entre ellos se van estableciendo. Queda abierta la posibilidad de si no será en realidad
una capa auto-consciente, o mejor dicho la capa auto-consciente del planeta.

3.4.7. El Overmind de André Van Lysebeth (Antropólogo)

Para el pensamiento hindú tántrico (“Tantra”) la conciencia o el psiquismo es una


dimensión o una propiedad fundamental del cosmos. Esta idea es de un alcance
incalculable. De entrada supone que cada célula está dotada de una conciencia propia y
autónoma, a modo de un campo de fuerzas o sistema energético sutil. Este campo de
fuerzas no está limitado por moléculas definidas o partículas atómicas, sino que, al
contrario, es el que estructura u organiza dichas moléculas o partículas atómicas y les
dota de actividad. En segundo lugar las células, a lo largo de la evolución biológica, han
tendido a unirse en seres pluricelulares. De este modo, de la unión de los psiquismos o
conciencias individuales de cada célula, y gracias a la ordenación alrededor de un
centro, surge o emerge inmediatamente un psiquismo colectivo unificador, un
“overmind” autónomo, distinto de los psiquismos individuales, pero que los recubre,
supera y engloba. Surge, pues, un nivel de conciencia superior. En tercer lugar no hay
que olvidar que este fenómeno ya se había dado anteriormente en la historia evolutiva,
puesto que la célula es en realidad una unión organizada de bacterias, las cuales poseían
su propio nivel particular de conciencia. Así pues, la conciencia bacteriana particular
constituye un nivel inferior a la conciencia celular, y, por decirlo así, su fundamento; al
igual que la conciencia celular constituye el nivel inferior y el fundamento de la
conciencia pluricelular (organismos individuales tales como plantas, animales, etc).

Para el Tantra cada nuevo nivel emergente es un “overmind” respecto al nivel anterior.
Y toda la vida orgánica está ordenada en niveles de conciencia, desde los más simples,
hasta el más complejo y omni-abarcante que es el de la propia biosfera: es decir que
toda la vida en el planeta es en realidad una estructura piramidal y jerarquizada de
niveles emergentes de conciencia u “overminds”, cada uno de ellos autónomo en su
nivel, pero constituyentes necesarios del siguiente.

22
¿Se podría decir que cada especie animal tiene un “overmind” propio, algo así como “el
espíritu de la colmena”, o “el genio de la especie”? ¿Se podría ver en ello la “esencia”
de una especie, al igual que las “esencias” que se estudiaron en el tema de
Epistemología?

Más allá del ser orgánico individual, el Tantra traslada la idea del overmind, al universo
entero: cada galaxia tiene un overmind propio, y el universo entero también. Para el
Tantra “algo” piensa en el universo, con ayuda de toda la materia-energía del cosmos
como sustrato físico, al igual que yo pienso con ayuda de mi cerebro como sustrato
material y energético. (¿Nos recuerda esto a la Inteligencia Ordenadora de Platón?). El
universo mismo es consciente, con el mismo derecho que cada individuo, y que cada
una de sus células. Desde lo infra-atómico hasta lo cósmico el psiquismo universal se
estratifica en una infinidad de niveles y sub-niveles o planos de conciencia, autónomos,
distintos y sin embargo interdependientes.

Actividad 25 (opcional). El alumno/a que quiera puede buscar información sobre alguno de
estos puntos, u otros similares que supongan una ampliación de nuestro esquema habitual sobre
la Naturaleza. La entregará al profesor… copiada o fotocopiada, pero subrayada, o resumida, o
trabajada de alguna forma. La información debe ser seria, coherente y veraz. No sirve con
artículos de vulgarización del conocimiento. La presentación que sea de calidad obtendrá algún
positivo para sumar en la nota de la evaluación.

3.5. LA NATURALEZA COMO ENTIDAD EVOLUTIVA

3.5.1. Los objetos son procesos

Todas las cosas (sean seres vivos o seres inertes) están formadas en su estructura interna
de moléculas, y éstas de átomos, de manera que el átomo es la partícula fundamental
que constituye toda la materia del universo. ¿Pero cómo está constituido y de qué está
hecho un átomo?

Los electrones orbitan en la parte externa o corteza. La corteza es virtual, por supuesto,
y las órbitas no son líneas reales, tan sólo indican el camino que recorre el electrón,
considerado como partícula. Los electrones apenas tienen masa. El núcleo posee toda la
materia del átomo. La proporción del núcleo respecto al volumen total del átomo es
comparativamente como la de un insecto en el interior de una habitación. El núcleo es
aprox. una diezmilésima parte del átomo. Las otras 9.999 partes son vacío (de materia).
Así que el átomo es fundamentalmente vacío. Como toda la materia está hecha de
átomos, se puede decir que la materia es, en más de un 99%, vacío.

Sin embargo en el átomo hay una parte, por supuesto, que no es vacío: el núcleo. ¿De
qué está hecho el núcleo? Está formado por protones y neutrones, como partículas
principales, amén de otras de carácter secundario. Los descubrimientos de la física
demuestran que el núcleo es, en realidad, energía concentrada. Así que todos los átomos
están constituidos de vacío más energía concentrada. La conclusión que obtenemos de
esto es que la materia (como algo fijo, duro, resistente, estable), es una apariencia de los
sentidos (Descartes decía “engaño” de los sentidos). El mundo parece sólido y estable
en muchas de sus partes, pero, en realidad, todo él es una gran “sopa” de energía

23
concentrándose o diluyéndose, vibrando constantemente en un enorme vacío (vacío de
materia, no se olvide). (El universo es un inmenso “medium o campo energético”)

Esta energía está en constante movimiento, evolución y transformación, de manera que


las cosas, en su estructura interna microscópica, al igual que en su aspecto externo,
están en un continuo proceso de movimiento o vibración interna y transformación
externa. Por lo tanto las cosas no deben ser consideradas como objetos fijos, estables y
permanentes, sino más bien como procesos energéticos. En realidad, en el universo no
hay “cosas”, sino “procesos”. No deberíamos decir: “aquí hay una mesa”, sino “aquí
está sucediendo el proceso mesa”. Una cosa no es “algo que está ahí”, sino “algo que
sucede ahí”. (Así, la llama de una vela, el sol, un animal, una montaña... son procesos
energéticos) Deberíamos recordar la expresión de Heráclito: “Todo cambia, nada
permanece”. (Panta rei...)

Actividad 26 (Opcional). Busca información sobre el concepto de “vacío” (“sunyata”) en el


Budismo, y trata de relacionarlo con la información de esta página, en un informe amplio,
donde se destaquen los puntos en común y las diferencias entre ambas visiones: la del Budismo
y la de la Física.

3.5.2. Causa agente y causa final

Estamos acostumbrados a entender el concepto “causa de un ser” como aquello que


genera o produce (a) dicho ser. Sin embargo Aristóteles proponía que para conocer un
ser, sobre todo los seres vivos, es necesario comprender no sólo su causa productora,
sino también su finalidad. Aristóteles llama “causa” a ambas cosas:
- a la primera la llama causa agente o eficiente, y responde a preguntas tales
como ¿por qué?, ¿de dónde?, ¿de qué manera?
- a la segunda la llama causa final, y responde a preguntas tales como ¿para
qué?, ¿hacia dónde?, ¿con qué objetivo?
Respecto a un determinado ser, la causa agente siempre será previa en el tiempo, y la
final posterior:

Causa agente (generadora) “X” Causa final (finalidad)

Según Aristóteles para comprender un ser es necesario indagar y descubrir las dos
causas, tanto la agente como la final. Incluso en algunos casos la causa final nos dice
más de ese ser que la causa agente (Ej: la fruta; causa agente: polinización, fecundación
y crecimiento de la flor; finalidad: alimento para la semilla si cae, alimento atractivo
para el animal (por el olor, color, sabor) para conseguir la dispersión de la semilla...
Conclusión: su finalidad nos dice de ella cuestiones tan importantes como su
generación). Esto es especialmente claro y evidente en los seres vivos. La mayor parte
de sus órganos se comprenden mejor descubriendo su finalidad (causa final, para qué
han sido hechos) más que descubriendo su proceso generador (causa eficiente, de qué
manera han sido hechos).

Actividad 27: Explicar con detalle cómo es la forma de las alas de un águila, y hacerlo teniendo
en cuenta qué función cumplen (las alas como totalidad y cada parte en particular). Elabora un
informe de 15 líneas como mínimo.

Explicar la forma y estructura de los seres vivos así como su comportamiento mediante
la causa final se conoce con el nombre de modelo teleológico de la naturaleza (Ver
teoría de Swenson). El Modelo Teleológico de la Naturaleza es aquel que estudia a

24
esta admitiendo (1º) que los seres vivos desarrollan sus conductas proponiéndose o
teniendo (según los casos y su nivel evolutivo) una finalidad a conseguir, y (2º) que
los órganos y estructuras de los seres vivos están hechos para conseguir una
determinada finalidad. En este punto los científicos se dividen en dos tipos:
reduccionistas (que no admiten el modelo teleológico) y finalistas (que sí admiten dicho
modelo). En general los seres vivos no pueden ser comprendidos como meras máquinas
o mecanismos físicos (tipo “reloj”) que actúan de un modo ciego, sino que más bien hay
que comprenderlos como entidades que buscan alcanzar lo más óptimo de sí mismos. La
Naturaleza no es sólo “la que hace nacer” (natura) los seres, sino la que los conduce a
desarrollar todas sus capacidades.

Actividad 28: Contesta por escrito y con amplitud. ¿Se puede considerar que los seres orgánicos
buscan “desde dentro” (es decir desde sí mismos) lo más óptimo para ellos? ¿O que algo (la
Naturaleza, por ejemplo) lo busca en ellos, a través de ellos? ¿O que todo es como una gran
máquina, diseñada para que funcione? Responde por qué, en cada caso.

EXCURSUS. ¿Se puede considerar que la Naturaleza tiene voluntad propia? No


hablamos de voluntad en sentido humano, sino de Voluntad en general. La voluntad
humana sería un caso particular de esa Voluntad en general. Hablamos de Voluntad
como “deseo”, como “tendencia” o como “orientación guiada hacia un fin u objetivo”,
o como “fuerza que moviliza sus capacidades para conseguir algo”. Nietzsche y
Schopenhauer (XIX, Vitalismo) afirmaron no sólo que la Naturaleza tiene voluntad
propia, sino que la Naturaleza es fundamentalmente voluntad, es decir: un Inmenso
“Deseo de” o “Tendencia a” Actuar, Evolucionar y Generar Seres. La naturaleza es
entendida por ellos, pues, como la Voluntad Generadora del universo, o mejor dicho, del
Todo. Esta Voluntad Generadora constituye la dinámica activa del Universo. Así
tendríamos que la Inteligencia Ordenadora ofrece la estructura del Universo:
máximamente ordenado; y la Voluntad Generadora ofrece la dinámica del Universo:
máximamente orientado. Aunque Nietzsche y Schopenhauer eran ateos, su afirmación
sin embargo puede ser utilizada por los creyentes atrevidos si son capaces de mirar la
naturaleza y sentir que es la Voluntad visible y espacio-temporalmente expresada de
Dios.

3.5.3. Finalidad de la Naturaleza y Ortogénesis

Actividad 29: Para desarrollar este punto es fundamental que el alumno se haga con una
reproducción lo más precisa y completa posible del árbol de la evolución biológica.

El estudio de la evolución a la luz del modelo teleológico resulta fascinante, por las
posibilidades de interpretación que arroja. De entrada desarrollemos las preguntas
básicas:
A. Si los seres vivos individuales tienen una finalidad en su conducta y en la
constitución de sus órganos... ¿sería posible descubrir una finalidad en todo el proceso
evolutivo? Es decir... ¿se puede aplicar el modelo teleológico al “árbol evolutivo”,
además de a los seres vivos particulares?
B. ¿La Naturaleza va buscando “algo” a lo largo del árbol evolutivo? ¿Son todas las
ramas laterales ensayos previos a la creación de un organismo determinado? ¿Hay algo
en la evolución biológica que vaya buscando la creación de un organismo específico, o
de un nivel determinado en alguna característica fundamental?

Actividad 30: Debatir en clase, todo el grupo, sobre estas preguntas.

25
Observando el árbol evolutivo, parece que todo avanza en él hacia el surgimiento de
niveles mayores de conciencia e inteligencia (recordar el Overmind de Van Lysebeth):
bacterias... células... seres pluricelulares... seres animales con SN... sistema nervioso
más evolucionado... desarrollo del cerebro... neo-córtex... ser humano... ¿Qué va
buscando en realidad la evolución biológica? Parece que busca crear un órgano
específico (un sistema nervioso que paulatina y progresivamente se va centralizando en
un cerebro cada vez más especializado) que le permita, al organismo que lo posee,
desarrollar niveles cada vez mayores de inteligencia y conciencia. [Esta tesis fue
propuesta por Max Scheler]. Esto se puede comprobar observando los diferentes
sistemas nerviosos de los distintos animales colocados en orden evolutivo. Se ve
entonces claramente que el sistema nervioso, de uno a otro, va evolucionando hacia un
cerebro cada vez más complejo. Aplicando el modelo teleológico al árbol evolutivo se
observa que la evolución no es al azar, no es fruto de la casualidad, sino que sigue una
línea o un desarrollo bien definido: busca la constitución o creación de organismos
vivos progresivamente superiores en niveles de conciencia.

Esta línea o desarrollo evolutivo bien definido fue llamada Ortogénesis (recta
evolución o “evolución orientada hacia una finalidad”). Se constituyó en una de
las hipótesis más controvertidas y polémicas de Max Scheler y Teilhard de
Chardin. Cabe hacerse la pregunta de si la ortogénesis se dirige hacia el hombre
como modelo orgánico definitivo o hacia algo más. Y si no consideramos que el
ser humano sea el final de la evolución, sino una etapa intermedia, es posible
suponer que la evolución se encamine hacia la aparición de una especie superior,
algo así como un superhombre. Las cuatro hipótesis que, en este sentido quedan
abiertas, son las siguientes:

1ª. Es probable que, al igual que en etapas anteriores un nudo evolutivo se dividía en
ramas y evolucionaba una de ellas... es probable que pase lo mismo con el ser
humano, y evolucione sólo una parte de la humanidad. (El problema viene en
especificar qué parte de la humanidad)

2ª. O bien es probable que la humanidad entera evolucione y origine una especie
evolutivamente superior, algo así como una metamorfosis de la especie humana.
(Aquí la cuestión estriba en establecer si se tratará de una evolución biológica, o
psicológica, o espiritual… o una mezcla de ellas)

3ª. También es posible que la humanidad se mantenga biológicamente como está, y


avance tan sólo en su capacidad científico-técnica, adquiriendo cada vez más
conocimiento (gracias a la ciencia) y más poder (gracias a la técnica). En este caso sería
importante establecer si el avance Cº-Tº sin límite es algo positivo o negativo en sí
mismo. O bien si es neutro y todo depende del uso que la humanidad haga de ese poder.

4ª. Cabe suponer, por último, que la especie humana es una especie más, junto con los
miles de especies que pueblan el planeta, y que el objetivo de la Ortogénesis es la
estructuración de todas ellas en una unidad de mayor complejidad (la Biosfera). La
adquisición de conciencia por parte de la propia Biosfera sería el objetivo evolutivo
final.

26
Actividad 31: El alumno escribe un pequeño ensayo filosófico sobre este tema, apostando por
una de las posibilidades expuestas, y aportando para ello argumentos a favor. (Debe ocupar un
mínimo de una página completa. Si la letra es grande, entonces serán dos páginas)

4. COSMOVISIONES

4.1. CONCEPTO DE PARADIGMA, COSMOVISIÓN O WELTANSCHAUNG

Actividad 32: El alumno reflexiona sobre las diferencias que pueden darse en la imagen y
comprensión del mundo que supuestamente tienen o tendrían tipos muy diferentes de personas: un
científico, un monje, un agricultor, un ciego, un niño, y un ser humano prehistórico. ¿Quién de ellos
tiene la mejor comprensión del mundo? ¿Son todas igualmente válidas? ¿... igualmente amplias?
¿... igualmente profundas? ¿... igualmente eficaces? ¿...igualmente hermosas? Entregar un informe
que supere una página, con las reflexiones desarrolladas.

Los conceptos de “Paradigma”, “Cosmovisión”, y “Weltanschaung”, a pesar de ciertas


diferencias de matiz, pueden considerarse como sinónimos. Se llama paradigma a una
determinada forma de percibir y entender la realidad. Un paradigma contiene un
conjunto de ideas básicas sobre la realidad, sobre la naturaleza y sobre el ser humano
que determinan el modo en que los individuos perciben y entienden su mundo. Un
paradigma es, por tanto, como un esquema mental o una estructura mental para percibir y
comprender las cosas. Cada época, cada ideología, cada país, cada cultura, cada escuela de
investigación, cada religión, etc, etc… presentan paradigmas diferentes que son
compartidos por los individuos de cada grupo. No obstante, también se podría decir que
cada persona tiene su propio paradigma, su propia visión del mundo... casi se podría decir
que cada persona vive en su propio mundo.

Todo paradigma es SIEMPRE una visión parcial y fragmentaria del TODO, por lo tanto
aunque se admita que todos los paradigmas sean ciertos o contengan una buena dosis de
verdad, también hay que admitir que ninguno de ellos ofrece el conocimiento completo
de “EL TODO.”

4.2. COSMOVISIONES MATERIALISTAS

Se trata de aquellos paradigmas o formas de ver el mundo que consideran que la materia
es la esencia o sustancia básica del universo. No admiten la existencia de algo así como
“lo espiritual”. En general, hay tres tipos de paradigmas materialistas.

4.2.1. Reduccionismo

También llamado “mecanicismo” o “reduccionismo mecanicista”. Afirma que el


universo es como una gran máquina o mecanismo. Todo en él es materia y sólo hay
materia. Todas aquellas cosas que no parecen materiales (pensamiento, vida,
sentimientos...) se pueden reducir a explicaciones materiales. Veamos varios ejemplos:

Ej.1: El pensamiento son impulsos neuro-eléctricos, formados por iones de


sodio y potasio que recorren la célula nerviosa, y se transmiten a través del
axón, saliendo y entrando por los nódulos de Ranvier que existen entre las

27
vainas de mielina, y que son recogidos por los receptores de las terminaciones
dendríticas situadas en la siguiente neurona, etc, etc…

Ej.2: Los sentimientos son un chorro de hormonas que se segregan en el


torrente sanguíneo, a partir de la activación de determinadas glándulas
endocrinas por causas externas que influyen en el organismo, tales como
estímulos visuales o táctiles que incentivan los mecanismos instintivos de la
especie, a través del hipotálamo y otros centros de regulación central de nuestro
sistema nervioso, etc, etc…

Según el reduccionismo los niveles superiores de la evolución (tales como los animales
superiores, las facultades intelectuales, el neocórtex humano...) se pueden explicar
mediante los niveles inferiores (es decir la física y la química molecular). Así pues, todo
el funcionamiento del universo no es más que un gigantesco sistema de relojería en el
que no hay más que piezas materiales y engranajes mecánicos.

4.2.2. Emergentismo

La materia es la base de todo lo que hay, pero gracias a la evolución, con mucho tiempo
por delante (aprox: 3.500 millones de años para la evolución biológica), mezclándose el
azar, con múltiples ensayos de recombinación de las partes materiales, y la actuación
de la selección natural... todo ello hace que surjan niveles evolutivos superiores. (Fijarse
bien en los factores que se han indicado).

De esta manera, se va desarrollando el árbol evolutivo, y con él los mejores frutos de la


evolución (el sistema nervioso de los primates y el cerebro humano). Así resulta que los
niveles superiores, en sentido evolutivo, surgen o emergen de los niveles inferiores, pero
presentan características nuevas que, aun siendo materiales, no pueden ser explicadas
simplemente con los elementos de los niveles inferiores:
- una célula no es tan sólo un conjunto inmenso de átomos puestos en relación,
es algo más.
- el pensamiento no puede ser explicado simplemente con moléculas o impulsos
eléctricos, pues no se reduce ni a unas ni a otros.

Esto es lo que diferencia al emergentismo del reduccionismo explicado antes. Los


niveles superiores en el desarrollo evolutivo necesitan explicaciones de otras ciencias
diferentes a la Física y la Química. Estas otras ciencias adecuadas a los niveles
superiores son la Neurología, la Medicina, la Cibernética, la Antropología, la Psicología,
la Ecología, etc.

4.2.3. Organicismo

La materia tiene una característica fundamental (que no es aceptada por los dos
paradigmas anteriores): es la tendencia a organizarse en niveles de mayor complejidad
estructural, de manera que la materia no produce por azar niveles evolutivos superiores,
sino que es una tendencia natural y propia de la evolución el encaminarse hacia la
creación de organismos de mayor y creciente complejidad. Los niveles superiores no
pueden explicarse por los inferiores (rechaza así el reduccionismo), ni son un mera
recombinación de las partes materiales (rechaza así el emergentismo), sino el fruto de

28
una tendencia innata de la propia materia, en base a las leyes universales que rigen los
procesos naturales.

En este sentido el organicismo acoge buenamente el modelo teleológico de la


naturaleza, afirmando que la evolución del planeta no es un mecanismo ciego, sino un
proceso que avanza siguiendo una finalidad, tanto en las partes como en el total. Aunque
no admite la existencia de una “dimensión espiritual independiente de la materia” (cosa
que sí ocurre en los paradigmas siguientes), sí que admite la existencia de realidades
espirituales (el pensamiento, los sentimientos, los ideales…) como resultado de la
evolución de la materia.

4.2.4. Gráfico resumen

??? REDUCCIONISMO EMERGENTISMO ORGANICISMO

Cultural
recombinación teleología y
niveles Psíquico + complejidad
evolutivos T azar
(por nivel de Biológico +
complejidad) evolución
Químico +
explica todo por lo selección natural
Físico físico-químico

Actividad 33: ¿Cuál de las tres cosmovisiones materialistas parece resultar la más alejada de la
realidad? Razona suficientemente la respuesta.

4.3. COSMOVISIONES ESPIRITUALISTAS

Son todos aquellos paradigmas que consideran que lo esencial del mundo es espiritual y
no material. Algunos son de corte filosófico y otros de corte religioso. En general hay
cinco tipos de paradigmas espiritualistas.

4.3.1. Idealismo (De carácter filosófico)

Todo lo que sabemos del universo lo sabemos gracias a nuestros sentidos y facultades
intelectuales, que nos ofrecen sensaciones, percepciones, imágenes, reflexiones,
pensamientos e ideas. Así pues el universo es para nosotros “lo-que-conocemos-de-él”.
El Universo se reduce a lo conocido por mí: lo que veo, lo que huelo, lo que oigo o lo
que toco… todo esto está en mi conciencia, en mi mente… todo esto son entidades
mentales (sensaciones... ideas...), no materiales. No puede ser de otro modo, pues para
conocerlo tiene que llegar a mi conciencia. Así pues, el universo-conocido-por-mi, todo
lo que sé del universo, lo que llamo “universo” en realidad está en mi mente. Por lo
tanto el Universo es de naturaleza mental, es un conjunto de ideas. De aquí deriva que
a este paradigma se le llame “idealismo”.

4.3.2. Monoteísmo (De carácter religioso)

29
Se admite la existencia de una entidad superior, que es Dios. Se caracteriza
fundamentalmente por ser infinito, bondadoso, omnisciente y omnipotente (máxima
capacidad de creación). Dios crea el mundo, que por esencia es finito, limitado,
creándolo a partir de nada (quiere decir sin ningún material previo). Por lo tanto hay que
considerar que existen dos sustancias diferentes: la sustancia divina y la sustancia del
mundo. Pero hay que considerar esta matización: por muy grande que sea el universo,
como no es infinito sino limitado, en comparación con Dios, que es infinito, el mundo
es casi nada. (Para comprenderlo compárese cualquier cifra por grande que se imagine,
con el infinito, y se verá lo pequeña que es). La verdadera sustancia "de-lo-que-existe"
(que en definitiva es Dios) es espiritual. Esta cosmovisión es propia de las religiones
monoteístas: Judaísmo, Cristianismo, e Islam.

4.3.3. Politeísmo (De carácter religioso)

Similar al anterior en cuanto al concepto de doble naturaleza de la realidad: divina (para


el mundo celestial) y material (para el universo creado). La diferencia estriba en que en
este caso se admite la existencia de una pluralidad indefinida de dioses, de mayor o
menor poder, y por lo tanto jerarquizados. Encontramos este paradigma en las religiones
de las culturas clásicas: religión egipcia, religión griega, religión romana. Buena parte
de la mitología de estas religiones propone una relación constante entre el mundo de los
dioses y el mundo de los humanos. Relaciones en las que se mezclan constantemente
ambas sustancias: la divina y la material. También conviene recordar que la
“Astrología” como pseudociencia (que vimos al principio del curso) ha estado siempre
vinculada a paradigmas de tipo politeísta.

4.3.4. Panteísmo (De carácter religioso)

Identifica a Dios con el Universo, con el mundo, con la naturaleza. Son palabras
sinónimas. Igual que Dios es infinito, el Universo es infinito; igualmente eternos,
igualmente omnipotentes. Por lo tanto Dios-Naturaleza, existe desde siempre y para
siempre, y es eternamente creador de sí mismo o sí misma. Ver el mundo es ver la
divinidad. Todo lo que nos rodea: plantas, animales, rocas, agua, aire, cielo, tierra… es
sagrado, porque es de naturaleza divina. Esto también se aplica a las personas. Los
panteístas, cuando son verdaderamente conscientes de esta visión del mundo, viven
como si estuvieran inmersos constantemente en Dios (no se olvide: Dios-Naturaleza).
Esta cosmovisión es propia de religiones orientales: Hinduismo, Taoísmo, Sintoísmo...

4.3.5. Panenteísmo (De carácter filosófico y religioso)

Pan - en - teísmo = "Todo-en-Dios", todo lo que existe se encuentra en Dios. La


Divinidad es el ser espiritual máximo, y tiene infinitas dimensiones o aspectos. Algunas
de estas dimensiones se manifiestan, haciéndose materiales, es decir que se hacen
materialmente perceptibles y cognoscibles. Es a estas dimensiones de Dios que se
manifiestan materialmente a las que llamamos Universo. Por lo tanto el mundo es la
materialización de algunos aspectos de la divinidad. La clave del panenteísmo se puede
indicar en estas ideas básicas:
- El mundo es de sustancia divina, el mundo está en Dios, el mundo es Dios
hecho visible.

30
- Sin embargo la divinidad no se agota con el mundo, porque tiene muchas más
dimensiones que no se materializan.

Conviene percatarse de la similitud tan evidente entre esta cosmovisión y la Teoría de la


Emanación que hemos visto en capítulos anteriores de la Ontología.

Actividad 34: El alumno/a compara estas últimas 5 cosmovisiones, e indica cuál le parece la
más coherente y por lo tanto la más verosímil. Deben aparecer con claridad y expuestas
extensamente las razones de su opción.

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