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EL BIORRITMO

Muchas veces la idea de biorritmo se asocia al concepto de ritmo biológico: la oscilación de


los parámetros de la biología de acuerdo a condiciones ambientales y a un reloj interno. En
el caso específico del biorritmo, alude a condicionamientos del comportamiento que
proceden de ciclos fisiológicos que se reiteran en el tiempo.

Por lo general se postula la existencia de tres ciclos de biorritmo: un ciclo intelectual que
dura 33 días, un ciclo emocional que se extiende por 28 días y un ciclo físico que tiene una
duración de 23 días. Estos ciclos oscilan en una onda senoidal ya que se representan en una
curva que describe una oscilación repetitiva y suave.

Es por esto que son representaciones, gráficas o digitales, de fuerzas de estímulo químico y
sensorial que varían sobre una base periódica. Como estas influencias «desencadenan»
numerosas funciones corporales, la técnica para determinar la intensidad y duración de los
ciclos constituye un método para calibrar las potencialidades relativas de rendimiento del
cuerpo en los distintos momentos durante los ciclos.

Los estímulos químicos son las hormonas (de distintos tipos y en distintas cantidades)
segregadas por las glándulas endocrinas del organismo. Las acciones periódicas de dichas
glándulas, cuyas sustancias actúan sobre otros muchos órganos, están reguladas por el
sistema nervioso central (SNC), la mayor parte del cual se aloja en el cerebro. Las actividades
químicas son autónomas (es decir, escapan a su control). Como tales son extremadamente
fiables, a menos que exista una enfermedad del SNC o una privación exagerada de proteínas
en la alimentación durante un prolongado período de tiempo.

Los estímulos sensoriales son los estados periódicos de la naturaleza que se producen fuera
del organismo, pero sincronizándose siempre con los estímulos químicos de un modo similar
al que permite a los distintos tipos de relojes autorregularse y corregirse. Los estados
alternativos de luz y oscuridad, calor y frío, etc., constituyen ejemplos de condiciones
externas a las que el organismo responde automáticamente.

Recapitulando, el biorritmo es el ciclo de fenómenos fisiológicos que se repite de manera


periódica y que incide en el estado anímico, las emociones y los sentimientos de los seres
humanos. Los biorritmos, por lo tanto, influyen en la conducta de las personas.
BASES FISIOLÓGICAS DEL SUEÑO Y LA VIGILIA

El sueño es un estado fisiológico, activo, recurrente y reversible en el que baja el nivel de


vigilancia estando disminuida la percepción y la capacidad de respuesta a los estímulos
ambientales. Su condición de ser reversible es lo que diferencia del estado de coma. Esta
aparente depresión funcional, esconde un estado dinámico, con una regulación propia y en el
que se activan grupos neuronales que desempeñan funciones diferentes a las de la vigilia.

Por su condición de proceso activo se encuentra en estrecha relación con la vigilia, siendo
necesario para la salud general del organismo. El sueño posee su propia regulación
neurológica (consolidación de la memoria y función de algunos neurotrasmisores);
endocrino-metabólica (regulación de la temperatura corporal y producción hormonal);
inmunológica y cardiorrespiratoria.

El sueño es un estado conductual, generalmente espontáneo que precisa de un ambiente y


postura adecuados y genera cambios electroencefalográficos que lo diferencian de la vigilia.
En el sueño se pueden diferenciar distintos grados de profundidad basándonos en diferentes
variables fisiológicas que cambian en sus diferentes etapas, Los llamados indicadores del
sueño son: el electroencefalograma (EEG) los movimientos oculares y el tono muscular.
Mediante los estudios polisomnográficos se estudian dichos indicadores y se diferencian las
distintas fases del sueño.

REGULACIÓN DE LA VIGILIA Y EL SUEÑO

En la regulación del ciclo sueño-vigilia interviene todo el SNC, aunque existen áreas con
mayor implicación. El sueño se produce por un proceso inhibidor activo. (Kilduff, 2008) El
ciclo sueño-vigilia se regula mediante una red neuronal compleja que induce activaciones e
inhibiciones que dan como resultado la vigilia o el sueño

La VIGILIA se mantiene fundamentalmente gracias a la actividad del sistema reticular


activador ascendente (SARA), el tallo cerebral y el hipotálamo posterior. Los
neurotransmisores principales implicados en este proceso son la noradrenalina, la dopamina
y la acetilcolina Es preciso además activar la corteza cerebral de forma difusa, función que
realiza el tálamo mediante núcleos talámicos no específicos gracias a la liberación de
glutamato. Otras estructuras implicadas en el mantenimiento o inducción de la vigilia son: el
núcleo del rafe (NF) en el mesencéfalo, el locus ceruleus (LC), el núcleo basal de Meynert
(NB), la amígdala, el núcleo supraquiasmático (NSQ), el núcleo tuberomamilar (NTM) del
hipotálamo, la sustancia nigra, el área ventro-tegmental (VT) y los núcleos tegmentales
ventrolateral (TVL) y pedúnculopontino (TPP). Los neurotrasmisores excitadores
producidos por estos núcleos, contribuyen en distinta medida a estimular la corteza cerebral,
siendo activados por el SARA, que a su vez recibe impulsos sensoriales externos (visuales,
táctiles y auditivos) y estímulos internos (p.e. la adrenalina que pasa a través de la región
postrema del bulbo). El SARA activa la corteza cerebral por dos vías: una vía dorsal formada
por los núcleos intralaminares del tálamo y una vía ventral a través del hipotálamo lateral y
núcleos basales (Siegel, 2009).

En resumen, los estímulos tanto internos como externos activan el SARA y las hipocretinas
y ponen en marcha la liberación de neurotransmisores excitatorios que se activan
simultáneamente de forma difusa provocando el estado de vigilia.
BIBLIOGRAFIA:

http://cgtentubanco.org/bbva/2/entretenimientos/Biorritmos/Biorritmos.html?criterio=

https://definicion.de/biorritmo/

http://www.neurowikia.es/content/bases-fisiologicas-del-sueno-y-la-vigilia