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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN

6564/2015.
QUEJOSO: **********.

VISTO BUENO
SEÑOR MINISTRO
PONENTE: MINISTRO JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO.
SECRETARIO: ALFONSO FRANCISCO TRENADO RÍOS.

Ciudad de México. Acuerdo de la Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al día

V I S T O S para resolver los autos del amparo directo en


revisión 6564/2015, interpuesto contra la sentencia dictada el
veintiséis de octubre de dos mil quince, por el Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito, en el juicio de
amparo directo **********; y,

R E S U L T A N D O:

PRIMERO. Demanda de amparo. Por escrito presentado el


doce de agosto de dos mil quince, en la oficina de correspondencia del
Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito, **********, por derecho
propio, solicitó el amparo y la protección de la Justicia Federal en
contra de las autoridades y por el acto que a continuación se indican:

Autoridades responsables:

 Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito, en carácter de


ordenadora.

 Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en


el Estado de Jalisco, en carácter de ejecutora.
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Acto reclamado:

 La resolución de dieciséis de julio de dos mil quince, dictada


en el toca de apelación **********, que confirmó la sentencia
emitida en la causa penal **********, en la que se condenó al
quejoso con cuatro años diez meses de prisión y cincuenta y
un días de multa, al considerarlo penalmente responsable de
la comisión de los delitos de portación de arma de fuego
de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea
Nacionales; posesión de cartuchos para armas
castrenses del País; y, contra la salud, en su modalidad
de posesión de cocaína y metanfetamina.

SEGUNDO. Derechos fundamentales violados. El quejoso


señaló como derechos fundamentales violados en su perjuicio, los
contenidos en:

a) Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de


Derechos Humanos.

b) Documento denominado Principios de las Naciones Unidas.

c) Sistema Interamericano de Derechos Humanos, del


Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en materia de derechos económicos,
sociales y culturales, conocido como “Protocolo de San
Salvador”.

d) Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la


Tortura, Convención publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 11 de septiembre de 1987.

e) Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

f) Convención Americana sobre Derechos Humanos.

g) Protocolo de Estambul-Manual para la investigación,


documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes.

h) Artículos 1°, 14, 16, 17, 20, 22, 29 y 133 de la Constitución


Federal, al no respetar los Derechos Humanos y sus
garantías individuales ahí consagrados.

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TERCERO. Trámite y resolución del juicio


de amparo. La demanda de amparo se admitió a
trámite en el Segundo Tribunal Colegiado en Materia
Penal del Tercer Circuito, bajo el número **********, mediante acuerdo
de veinte de agosto de dos mil quince.1 Asimismo, se reconoció con el
carácter de parte tercero interesada al Agente del Ministerio Público de
la Federación, adscrito al Juzgado Segundo de Distrito de Procesos
Penales Federales en el Estado de Jalisco, que intervino en el
procedimiento penal, ordenando que la presentación de la demanda
se hiciera del conocimiento del representante social adscrito al
señalado Tribunal Colegiado.

Una vez agotados los trámites procesales correspondientes, en


sesión de veintiséis de octubre de dos mil quince, el Tribunal
Colegiado de Circuito emitió la sentencia respectiva2, en el sentido de
negar el amparo solicitado.

CUARTO. Interposición del recurso de revisión. Inconforme


con la resolución de amparo directo, **********, por propio derecho,
mediante escrito presentado en la Oficialía de Partes del Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito, el dieciocho
de noviembre de dos mil quince, interpuso recurso de revisión.

Por auto de diecinueve de noviembre de dos mil quince, el


Presidente del Tribunal Colegiado de mérito, tuvo por interpuesto el
medio de impugnación mencionado y ordenó remitir el escrito de
expresión de agravios a la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
para su substanciación.

1 Cuaderno del juicio de amparo directo **********. Folios 29 a 30 vuelta.


2 Ibídem. Fojas 54 a 171.

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QUINTO. Trámite del recurso de revisión ante la Suprema


Corte de Justicia de la Nación. Con la remisión anterior, el
Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por auto de
ocho de diciembre de dos mil quince, ordenó formar y registrar el
expediente impreso y electrónico relativo al recurso de revisión bajo el
número 6564/2015, y lo admitió a trámite en vista de que el Tribunal
Colegiado se refirió en el fallo recurrido, al derecho fundamental del
inculpado relativo al plazo de detención del gobernado ante el
Ministerio Público, cuya interpretación se estimó controvertida en los
agravios, relacionado con el tema “Plazo máximo de retención ante la
autoridad ministerial. Puesta tardía del indiciado ante la autoridad
judicial (alcance de lo dispuesto por el artículo 16, párrafo décimo,
constitucional)”, sumado a que en relación con el agravio relativo a la
tortura a que dice el recurrente fue sometido, en la sentencia del
órgano colegiado se expresó que el juez de la causa en estricto acato
a los numerales 1° y 22 constitucionales; 5° de la Declaración de
Derechos Humanos; 7° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos; 1°, 6° y 8° de la Convención para Prevenir y Sancionar la
Tortura; y 11 de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar la Tortura,
ordenó dar vista a la Procuraduría General de la República a fin de
que determinara lo que conforme a sus atribuciones correspondiera.

Asimismo, se destaca en el acuerdo de admisión que atendiendo


al criterio emitido por la Primera Sala de este Alto Tribunal en sesión
del veintisiete de mayo de dos mil quince, al resolver el recurso de
reclamación 1283/2014, en términos de lo dispuesto por el artículo 81,
fracción II, de la Ley de Amparo, existe una cuestión propiamente
constitucional, de manera tal que tomando en cuenta la posibilidad de
que no existen precedentes exactamente aplicables y de que opere la
suplencia de la deficiencia de los agravios en términos de lo previsto
en la fracción IX del artículo 107 constitucional y en el párrafo primero

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del punto Segundo del Acuerdo Plenario 9/2015, la


resolución de este asunto podría fijar un criterio
novedoso.

En el mismo proveído, se dispuso el turno del asunto para su


estudio a la Ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo,
integrante de la Primera Sala de este Alto Tribunal, y la radicación del
expediente en el referido órgano por corresponder a la materia de su
especialidad.

SEXTO. Radicación del asunto en la Primera Sala. El


Presidente de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, por acuerdo de veintitrés de febrero de dos mil dieciséis,
determinó el avocamiento para conocer del presente medio de
impugnación y ordenó la devolución de los autos al Ministro designado
Ponente para la elaboración del proyecto de resolución respectivo.

Asimismo, se agregaron a sus autos la intervención ministerial


10/2016, suscrita por la Agente del Ministerio Público de la
Federación, mediante la cual expone su parecer; y,

C O N S I D E R A N D O:

PRIMERO. Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, es legalmente competente para
conocer del presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto
por los artículos 107, fracción IX de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 81, fracción II y 83 de la Ley de Amparo
en vigor; y, 21, fracción III, inciso a) de la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación; así como en los puntos Primero y Tercero
del Acuerdo General 5/2013, emitido por el Pleno de este Alto Tribunal

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el trece de mayo de dos mil trece y publicado en el Diario Oficial de la


Federación, el veintiuno del mismo mes y año; toda vez que el recurso
fue interpuesto en contra de una sentencia pronunciada en amparo
directo, en materia penal, por un Tribunal Colegiado de Circuito, y, en
esta instancia se reitera el planteamiento de constitucionalidad, sin
que su resolución implique justificar la competencia del Tribunal Pleno
para conocer del presente asunto, en términos del punto Segundo,
fracción III del Acuerdo General Plenario en cita, en virtud de que la
resolución del mismo no reviste un interés excepcional.

SEGUNDO. Oportunidad del recurso. Por tratarse de un


presupuesto procesal cuyo análisis debe hacerse de oficio, es
necesario corroborar que la interposición del recurso de revisión que
nos ocupa fue oportuna.

En el caso, se estima que el recurso de revisión planteado por el


quejoso fue interpuesto en tiempo y forma, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 86 de la Ley de Amparo. Esto, pues de las
constancias de autos se advierte que la sentencia recurrida, dictada
por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer
Circuito, fue notificada a la parte quejosa por lista el jueves doce de
noviembre de dos mil quince, según se desprende de la constancia
de notificación que obra a foja ciento noventa vuelta del cuaderno de
amparo y, surtió efectos el día hábil siguiente; es decir, el viernes
trece de ese mes y año, de conformidad con la fracción II, del artículo
31 de la Ley de Amparo.

En ese orden, el plazo de diez días que señala el artículo 86 de


la Ley de Amparo, transcurrió del martes diecisiete de noviembre al
lunes treinta de noviembre de dos mil quince, debiendo
descontarse de dicho cómputo los días lunes dieciséis por ser día

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inhábil, al recorrerse el veinte de noviembre, de


conformidad con lo que señala el Acuerdo General
18/2013; así como ese día por ser inhábil y los días
veintiuno, veintidós, veintiocho y veintinueve de noviembre del año en
curso, por haber correspondido a sábados y domingos, según lo
dispuesto en los artículos 19 de la Ley de Amparo y 163 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

En tales condiciones, si el recurso de revisión fue presentado el


dieciocho de noviembre de dos mil quince, según se desprende
del sello fechador que aparece en la foja tres del presente toca, resulta
que su interposición fue oportuna.

TERCERO. Problemática jurídica a resolver. En el presente


asunto deberá dilucidarse si el recurso de revisión resulta procedente
y, en su caso, determinar si los agravios formulados por la parte
recurrente, a fin de desvirtuar las razones por las cuales se determinó
negar el amparo solicitado, resultan aptos para revocar la sentencia
recurrida.

CUARTO. Cuestiones necesarias para resolver. Para la


resolución del presente asunto, se hace una relación, en lo que
interesa, de los antecedentes del asunto, de los conceptos de
violación esgrimidos por la parte quejosa, de las consideraciones del
Tribunal Colegiado de Circuito y de los argumentos expuestos en vía
de agravios.

I. Antecedentes. Los actos que motivaron la sentencia


definitiva reclamada en el juicio de amparo directo sometido a revisión
en esta instancia, son los que enseguida se reseñan:

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1. Hechos. El dos de julio de dos mil catorce,


aproximadamente a las dieciocho diez horas, cuando los Policías de
las Fuerzas Federales de la Secretaría de Gobernación, **********,
********** y ********** realizaban actividades propias de su actividad en
la prevención del delito, al transitar por el cruce de las calles **********,
se percataron de un vehículo color negro, con vidrios polarizados, que
estaba estacionado de manera sospechosa, por lo que el policía
tercero ********** se acercó y vio que en el interior se encontraba un
sujeto del sexo masculino, a quien le indicó que descendiera del
automotor para realizarle una revisión, dándose cuenta que al bajar el
individuo, éste traía un arma de fuego fajada a la cintura, misma que
intentó usar, motivo por el cual el diverso policía ********** lo despojó
de la misma, intentando dicho individuo darse a la fuga, por lo que el
captor tuvo que hacer uso racional de la fuerza, debido a que el sujeto
opuso resistencia y luego de forcejear lograron someterlo; después de
asegurar el arma, marca **********, Series, *********, Government,
matrícula **********, tipo *********, calibre **********, con seis cartuchos
útiles y con una imagen de la Virgen de Guadalupe e incrustaciones
de piedras transparentes y rojas en ambos lados, el policía **********
procedió a revisar el vehículo marca **********, sub marca ***********,
color negro, con placas ********** del Estado de Jalisco, localizando en
el asiento del copiloto una bolsa de color negro, con ***********
envoltorios de cocaína, con peso neto de ********** gramos, **********
miligramos de cocaína; ********** envoltorios con metanfetamina, con
peso neto de ********** gramos, ********** miligramos; una bolsa con
********** gramos, miligramos de cocaína, una bolsa de plástico a su
vez con dos bolsas de plástico con un total de ********** gramos,
********** miligramos de metanfetamina. Asimismo, ********* cartuchos
útiles al calibre ********** milímetros, catorce cartuchos útiles al calibre
********** Súper y cuatro cartuchos útiles al calibre ********** milímetros.

2. Sentencia de primera instancia. Integrada la indagatoria se


ejerció acción penal en contra del inculpado, correspondiendo su
conocimiento al Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales
Federales en el Estado de Jalisco, quien integró el expediente relativo
a la causa penal **********, en el que seguido el proceso, el diez de
abril de dos mil quince, dictó sentencia en los términos siguientes:

- Consideró al inculpado **********, penalmente responsable de


la comisión de los delitos:

Portación de arma de fuego del uso exclusivo del


ejército, armada y fuerza aérea nacionales, previsto y
sancionado por el artículo 83, fracción II, en relación al
numeral 11, inciso b), de la Ley Federal de Armas de Fuego y
Explosivos.|

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Posesión de cartuchos para armas de fuego de uso


exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea
Nacionales, previsto y sancionado en el artículo 83
Quater, fracción I, en relación al numeral 11, inciso b),
de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína y


metanfetamina, previsto y sancionado por el artículo 477,
párrafo primero, en relación con los diversos 234, 473 y 479
de la Ley General de Salud.

- Por la comisión de dichos ilícitos y las peculiaridades del


acusado se le impuso la pena de cuatro años diez meses de
prisión y cincuenta y un días multa.

- En atención a la pena de prisión impuesta al justiciable por su


responsabilidad penal en la comisión de los delitos por los que
se le condenan, no se otorgan los sustitutivos de la pena
de prisión a que aluden las fracciones I, II, y III del artículo 70
del Código Penal Federal, ni el beneficio de la condena
condicional que prevé el ordinal 90 del mismo ordenamiento
legal. Asimismo, se suspendieron sus derechos civiles y
políticos.

- Respecto del tema de tortura, en virtud de que el inculpado


refirió haber sido golpeado, se determinó no dar vista al
Delegado de la Procuraduría General de la República en el
Estado de Jalisco, ni al Presidente de la Comisión de
Derechos Humanos, porque al emitirse el auto de plazo
constitucional, se abordó el tema en comento y se dispuso dar
vista a la referida Procuraduría.

3. Recurso de apelación. Inconforme con la sentencia


condenatoria, el sentenciado interpuso el recurso de apelación que se
radicó como toca penal **********, en el Segundo Tribunal Unitario del
Tercer Circuito, cuya titular dictó sentencia el dieciséis de julio de dos
mil quince, en la que determinó confirmar en sus términos la
sentencia recurrida.

4. Juicio de amparo directo. En contra de la resolución de


alzada, el sentenciado promovió demanda de amparo directo, cuya
resolución es la materia de impugnación en esta instancia.

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II. Conceptos de violación. En la demanda respectiva se


menciona que la sentencia reclamada viola los tratados y
convenciones internacionales, así como los preceptos 1°, 14, 16, 17,
20, 22, 29 y 133 de la Constitución Federal, que contienen derechos
humanos y se formulan los argumentos que enseguida se refieren:

 Primer concepto de violación. Detención y retención por


elementos de la Policía Federal y sin puesta a disposición
inmediata ante el Ministerio Público Federal (instalaciones
de la policía municipal y servicios médicos municipales de
Tototlán, Jalisco).

Se alega que es incorrecta la determinación del Ad quem al


señalar que en autos está justificado el cumplimiento
constitucional de la puesta a disposición del detenido ante el
Ministerio Público.

Se señalan como exactamente aplicables las tesis de rubro


“DERECHO FUNDAMENTAL DEL DETENIDO A SER PUESTO
A DISPOSICIÓN INMEDIATA ANTE EL MINISTERIO
PÚBLICO. ELEMENTOS QUE DEBE SER TOMADOS EN
CUENTA POR EL JUZGADOR A FIN DE DETERMINAR UNA
DILACIÓN INDEBIDA EN LA PUESTA A DISPOSICIÓN”; y,
“DERECHO FUNDAMENTAL DEL DETENIDO A SER PUESTO
SIN DEMORA A DISPOSICION DEL MINISTERIO PÚBLICO.
ALCANCES Y CONSECUENCIAS JURIDICAS GENERADAS
POR VULNERACIÓN A TAL DERECHO.”, las cuales son
favorables para determinar legalmente que el detenido no fue
puesto a disposición inmediata del Ministerio Público, que es
nula la confesión del indiciado, inválidos todos los elementos de
prueba como fuente directa de la demora injustificada, carentes
de cualquier valor y la nulidad de las pruebas vinculadas
directamente con el hecho delictivo materia del proceso penal
recabadas de cualquier forma sin la conducción y mando del
Ministerio Público, por vicios propios de la misma detención del
inculpado, que debe ser considerada como inconstitucional.

Dice que del material probatorio que cita el Tribunal de


Apelación, está demostrado que hubo dilación indebida en la
puesta a disposición del inculpado ante el Ministerio Público,
trasgresor del párrafo quinto del artículo 16 Constitucional.

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Que está probado, que el detenido fue puesto a


disposición del Ministerio Público, seis horas y media
posteriores, sin que ello se justifique con los
argumentos de que el detenido fue inspeccionado
medicamente en Tototlán, Jalisco; que se interrogó a la
doctora, quien expuso haber realizado el examen
aproximadamente en ********** hora, ni lo justifica la versión del
captor de que en ese lugar tienen su base, que el detenido
expresó que no sabían con quién se metían, que era jefe de la
plaza; que al implicado se detuvo a las ********** horas, en
Zapotlanejo, Jalisco, con una gran cantidad de envoltorios de
narcóticos, un arma y a bordo de un automóvil robado y que el
policía municipal de Tototlán, Jalisco, respondió, que no
permaneció interno en la cárcel, que llegó custodiado por sus
aprehensores y se practicó examen de lesiones.

Eso es debido a que el registro de detención del Ministerio


Público, fue a la una del día del tres de julio de dos mil catorce,
en cotejo de la hora de detención, trascurrieron seis horas y
media. Dice que si fue detenido en la población de Zapotlanejo,
Jalisco, en este caso concreto, no existen motivos razonables
que imposibiliten la puesta a disposición inmediata, porque de
las razones señaladas existe incongruencia para determinar
una dilación justificada en la indebida detención, pues la razón
ordena que si fue detenido en Zapotlanejo, Jalisco a las
dieciocho horas treinta minutos del dos de junio de dos mil
catorce, es tiempo suficiente trasladarlo en un máximo de una
hora a la ciudad de Guadalajara, Jalisco a la Delegación de la
Procuraduría General de la República, para recorrer
aproximadamente veinticinco kilómetros, porque no existe
motivo razonable para trasladarme de Zapotlanejo, Jalisco, a
Tototlán, Jalisco, porque es falso que en ese lugar se tenga su
base, por ser un hecho notorio que su base la tienen en la
capital del Estado, que el sentido es contrario de recorrido de
aproximadamente de una hora de Zapotlanejo, Jalisco a
Tototlán, Jalisco y posteriormente su retorno a Guadalajara.
Además, para justificar esa dilación indebida, no existe
justificación que se examinara al detenido en los Servicios
Médicos Municipales de Tototlán, Jalisco, cuando en la
Población de Zapotlanejo, Jalisco, también existen esos
servicios y están en forma inmediata, su traslado debió hacerse
en forma directa a Guadalajara, sin que los motivos
expresados, sean validos para hacer la dilación. Sin que se
escape la expresión de la sentencia, que la dilación
(reconocimiento del Magistrado), se debió al “... hecho de que
la detención del inodado obviamente llevó algún tiempo, pues

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medió el intento de huida de aquél, así como su forcejeo, se


inspeccionó al automotor…” en que localizaron el narcótico,
que el periodo que ocupó la organización y ejecución material
del traslado del detenido, vehículo y demás objetos
asegurados, de la localidad donde los captores tienen su base,
que fue revisado en aquella población, que tardaron hora
cuarenta y cinco minutos, por clima lluvioso, que entre la
detención, localización, revisión, hallazgo, conteo e
identificación de los objetos ilícitos, revisión médica del
inculpado, traslado y presentación al Ministerio Público
Federal, de seis horas y media. Esas determinaciones son
lógicamente irracionales, que se traduce en injustificada
dilación de detención. De esa manera, se produjo vulneración
al derecho reconocido a la persona detenida por dilación
indebida, pues no se contienen impedimentos fácticos, reales,
comprobables y lícitos compatibles con las facultades
concedidas a las autoridades.

Así, los agentes de la policía no pueden retener a una persona


por más tiempo del estrictamente necesario para trasladarlo al
Ministerio Público, a fin de ponerlo a disposición, ni pueden
obtener confesión ni información relacionada con la
investigación para inculparlo. Por ende, el Tribunal de
apelación, no realizó un examen estricto de las circunstancias
de la detención y debió desechar cualquier justificación basada
en la supuesta búsqueda de la verdad o en la indebida
integración del material probatorio, la confesión o aceptación
de responsabilidad y manipulación de circunstancias y hechos.
De esas conclusiones, debe anularse la confesión, ni siquiera
considerarse como indicio, invalidarse las pruebas, entre ellas
el parte informativo de policía y de la ratificación de él y las
demás obtenidas vinculadas directamente con el hecho
delictivo. De esas pruebas obtenidas ilegalmente, se
desprende la posible manipulación de los hechos de la
investigación y que genera fuerte sospecha de haber montado
un escenario, que generó el efecto corruptor del proceso penal,
porque la policía realizó un acto inconstitucional e ilegal de
detención de puesta a disposición tardía, que provocó
condiciones sugestivas en la evidencia incriminatoria no
confiable y que la conducta de la autoridad impactó en los
derechos del acusado, afectando totalmente el derecho de
defensa, que me deja en estado de indefensión, lo que
conlleva la invalidez del proceso, de acuerdo a la tesis de voz:
“EFECTO CORRUPTOR DEL PROCESO PENAL
CONDICIONES PARA SU ACTUALIZACIÓN Y ALCANCES”.

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En lo relativo a la plena comprobación de los


elementos de los delitos o tipos penales como a la
plena responsabilidad del imputado, que si bien es
cierto, en esta parte de los elementos del delito, no
existe en autos confesión, en esa condición, también, no
debe darse ningún valor a la versión exculpatoria que se
expuso en declaración preparatoria y en su ampliación.

Con explicación de los alcances del derecho humano a la


libertad personal y de la detención en flagrancia, además de la
cita textual de la jurisprudencia 1ª./J.45/2013, de la Primera
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que se
identifica con el rubro: “VIOLACIONES COMETIDAS EN LA
DETENCIÓN DEL INCULPADO CON MOTIVO DE LA
EXCEPCIÓN PREVISTA EN EL ARTICULO 16
CONSTITUCIONAL (FLAGRANCIA O CASO URGENTE). ES
FACTIBLE SU ANÁLISIS EN AMPARO DIRECTO CUANDO
NO HAYAN SIDO ANALIZADAS PREVIAMENTE EN AMPARO
INDIRECTO.”, se solicita el análisis de la detención del
quejoso, la que alude fue en contravención a los establecidos
lineamientos que condicionaban su validez constitucional,
debido a que hubo una injustificada detención y retención por
policías federales, aspecto último que incluso constituyó un
primer factor conector con el subsecuente tema de tortura.

El análisis referido debe hacerse, incluso, bajo las propias


condiciones fácticas que fueron advertidas por la propia
juzgadora responsable de la instancia penal y avalada por el
Magistrado de segundo grado, aunque su definición y
consecuencias hayan sido resueltas de manera contraria a la
protección de los derechos humanos del quejoso en sendas
esferas de legalidad y constitucionalidad.

Es un dato incontrovertible que la detención del quejoso por


elementos de la Policía Federal no se justificó en los hechos
delictivos que posteriormente le fueron incriminados, bajo la
imputación de los elementos captores en los supuestos delitos.

Tampoco ha sido controvertida la circunstancia de la retención


en la cárcel municipal y los Servicios Médicos Municipales de
Tototlán, Jalisco, tortura y dilación en la puesta a disposición
del Ministerio Público Federal del detenido. Lo que así se
advierte de las propias consideraciones de la sentencia.

Luego, se reitera, es un hecho no controvertido que el quejoso


fue detenido por elementos de la Policía Federal, según fue

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

informado inicialmente, por una revisión de un auto con


cristales polarizados, que dio origen a las manifestaciones de
los elementos aprehensores; empero, su detención se sustentó
en la portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejercito
y Fuerzas Armadas (con contradicciones los elementos
captores y con versiones increíbles), de localización de
cartuchos y posesión de narcótico, incluso, en base al reporte
de robo del automotor que se dijo conducía, según informaron
los policías captores; luego, fue retenido en una cárcel
municipal, y no en las instalaciones del Ministerio Público.

Si lo que finalmente se pretendía en el caso era sujetar a


investigación al imputado en relación con los diversos hechos
delictivos que le serían posteriormente incriminados, no podía
entonces justificarse su detención por el evento de huir y la
imputación no puede sostenerse por el único indicio, relativo al
informe de policía y su testimonial, propio del órgano acusador.
Ello revela claramente, que la detención y retención fueron en
contravención a las disposiciones del artículo 16, párrafo
cuarto, de la Constitución Federal, así como los artículos 9 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 7° de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. En todo
caso, era necesario que el órgano ministerial encargado de la
investigación actuara conforme a las facultades que para tal
efecto le corresponden exclusivamente conforme al artículo 21
de la Constitución Federal. Tampoco podría justificarse la
revisión, detención y retención del imputado por parle de
agentes policiales bajo la hipótesis de flagrancia, cuando no se
actualizó tal supuesto y no obstante ello, violaron el derecho
humano de libertad personal. Así, el estándar en la limitación al
derecho humano de libertad personal es de carácter
excepcionalísimo y del más estricto rigor; por ello,
corresponderá probar a la autoridad que tenía elementos
objetivos y razonables para justificar válidamente la afectación
a la libertad y seguridad personal.

En la causa criminal de mérito, con motivo de una campaña


propia de la Policía Federal de prevención y disuasión del
delito, se realizó una revisión de rutina de un vehículo negro
con vidrios polarizados, estacionado de manera sospechosa,
donde afirman los captores, fue detenido bajo la imputación de
los delitos que nunca se justificó, porque el testimonio tiene el
carácter de indicio y es la única prueba de imputación en la
causa.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

No puede justificarse constitucionalmente que bajo


pretexto de cumplirse con cuestiones de aducida
legalidad, como en el caso, por elementos de la Policía
Federal, bajo la detención por alegada flagrancia que
no quedó justificada, en realidad hayan actuado de manera
arbitraria.

Es importante recalcar que la detención y retención del quejoso


por elementos federales, incluso, al haberlo mantenido en una
cárcel municipal, se desarrolló en una ininterrumpida secuela
de ilicitud, lo que al menos es revelador de la: intimidación en
la obtención de pruebas ilícitas y confesión (aun cuando la
consideró defensiva, no probada) y constituyó el primer factor
conector de la aducida tortura.

Las consecuencias y efectos deben vincularse directamente


con su origen y causa, esto es, la violación a derechos
humanos de que se trate, tanto en su aspecto cualitativo como
cuantitativo. Así, no todos los casos pueden limitarse
únicamente a la invalidez de la eventual confesión del
detenido. Deben anularse todos los medios de prueba
obtenidos en la investigación, de manera necesaria sobre todo
cuando guarda relación causal con la violación. Debe
ponderarse que los datos de prueba carentes de valor jurídico,
son aquéllos que tuvieron vinculación directa con la propia
violación a los derechos humanos que convergen en este caso.

De este modo, si la detención fue indebida, resultarían también


legalmente inválidas las pruebas obtenidas con motivo de la
misma, esto conforme a los principios de debido proceso legal
y obtención de prueba licita. De esa manera, es incuestionable
la invalidez de la detención y, por consecuencia, el informe y
datos que proporcionaron. Además, al prolongarse la violación
de derechos humanos hasta su retención en una cárcel
municipal, provoca la nulidad de los datos de prueba aportados
durante todo ese lapso que convergieron en la incriminación
indebida del imputado. Eventos que demuestran violación a
derechos humanos.

Se hace referencia al fundamento constitucional y convencional


de la puesta a disposición ministerial sin demora (retención) y
se citan las tesis 1ª. CLV/2012 (10ª) y 1ª. CLXXV/2013 (10ª),
emitidas por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, que se intitulan: “VIOLACIONES COMETIDAS
EN LA DETENCIÓN DEL INCULPADO CON MOTIVO DE LA
EXCEPCIÓN PREVISTA EN EL ARTÍCULO 16

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CONSTITUCIONAL EN EL ARTÍCULO 16 CONSTITUCIONAL


(FLAGRANCIA O CASO URGENTE). PROCEDE ANALIZAR
EL AMPARO DIRECTO”.; y, “DERECHO FUNDAMENTAL DEL
DETENIDO A SER PUESTO A DISPOSICIÓN INMEDIATA
ANTE EL MINISTERIO PÚBLICO. ELEMENTOS QUE DEBEN
SER TOMADOS EN CUENTA POR EL JUZGADOR A FIN DE
DETERMINAR UNA DILACIÓN INDEBIDA EN LA PUESTA A
DISPOSICIÓN.”, para aludir a que la vulneración al derecho
humano de libertad personal trascendió de la detención a la
retención municipal al no ponerlo a disposición inmediata del
ministerio público.

Aduce que en ese sentido se ha pronunciado la Corte


Interamericana de Derechos Humanos, en el Caso Acosta
Calderón Vs. Ecuador, en sentencia de veinticuatro de junio de
2005, párrafos 77 y 78.

En relación a la detención por elementos de la policía federal y


retención en instalaciones de cárcel municipal, se aduce que
conforme a los hechos obtenidos de la causa queda
desvirtuada la eficacia jurídica de la detención del solicitante
del amparo, por lo que de inicio no han sido válidas las
circunstancias de tiempo, lugar y modo reportadas por los
policías.

Luego de la injustificada detención del quejoso, ha sido


también un hecho incontrovertible que éste permaneció
retenido en una cárcel municipal, y no a disposición material
del ministerio público, mientras se integraba la investigación tal
como se desprende de los datos del parte informativo de
policía. Lo anterior se sostuvo, principalmente, en las
declaraciones de imputación de los policías captores y con las
pruebas objetivas del arma, cartuchos y narcótico.

La detención y retención, se llevó a cabo sin que haya sido real


ni materialmente puesto a disposición ministerial en el
desarrollo de la fase de investigación, dado que se mantuvo en
una cárcel municipal, significa violaciones a los derechos
humanos en una secuela ininterrumpida durante esa fase
procedimental, con su consecuente invalidez. La intervención
de policías en la persecución de delitos debe ser en
coordinación con el Ministerio Público, respetándose las
formalidades esenciales del procedimiento penal, conforme a
los artículos 14, 16 y 20 de la Constitución Federal. Sin
embargo, no es admisible la actuación policial más allá de las
atribuciones que le corresponden al único órgano encargado

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de la investigación y acusación correspondiente en


términos del artículo 21 de la Carta Magna. Así, por
razones de función institucional atinentes a la Policía
Federal, su actuación bajo una aducida colaboración
en la procuración da justicia a cargo del Ministerio Público no
puede superar las funciones delegadas constitucionalmente
sólo a dicho órgano de investigación y acusación.

De este modo, la actuación de las fuerzas policiales generan


una especial necesidad de un mayor escrutinio constitucional,
porque sus facultades sólo se activarían en situaciones
extraordinarias. Al respecto, cita lo que la Corte Interamericana
de Derechos Humanos ha establecido en el Caso Cabrera
García y Montiel Flores Vs. México, sentencia de 26 de
noviembre de 2010, párrafos 80, 81 y 86.

No hay duda, que la retención en las circunstancias expuestas


constituyó un dato inequívoco de grave aflicción -lo que se
traduce en, al menos, una violación a la integridad psicológica-
para la persona detenida.

Aduce que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se


ha pronunciado en ese mismo sentido, en el Caso Bámaca
Velásquez Vs Guatemala, sentencia de 25 de noviembre de
2000. Párrafo 150.

En principio, las circunstancias fácticas sobre la detención y


retención indebidas expuestas en el inicio vician la validez de
los datos de prueba obtenidos en ese contexto, incluso de la
propia confesión defensiva del quejoso. Consecuentemente se
invalidan los datos derivados a manera incriminatoria
estrictamente con él relacionados. Además, la violación al
derecho humano de libertad personal, así como la
contravención a la detención por flagrancia y puesta a
disposición ministerial sin demora, se dio en el caso por
elementos de la Policía Federal y con retención indebida en
una cárcel municipal bajo una violación permanente de los
derechos humanos del quejoso. Las violaciones de derechos
humanos anteriores convergen a su vez con la actualización
del supuesto de obtención de prueba ilícita, así como de
transgresión al principio de debido proceso legal,
consecuentemente, también su invalidez.

 Tercer (sic) concepto de violación. Debido proceso legal y


prueba ilícita.

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Se dice que en la causa criminal los planteamientos de


violaciones a la libertad personal derivaron de la detención del
quejoso imputado por Policía Federal, además de su retención
en una cárcel municipal, conforme a lo cual se obtuvo
declaración ministerial, pero no sostenida ante el órgano
jurisdiccional, antes bien, se produjo tortura.

De este modo, la confesión realizada por un inculpado puesto a


disposición virtualmente ante el Ministerio Público, empero,
materialmente retenido en sede municipal, carece de todo valor
jurídico, aun como mero dato de prueba, ya que se infiere que
la misma fue obtenida mediante intimidación y coacción.

En ese sentido, corresponde recordar que de conformidad con


el artículo 8.3 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos: ‘la confesión del inculpado solamente es válida si es
hecha sin coacción de ninguna naturaleza’. Además la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (Caso Cabrera García y
Montiel Flores Vs. México, sentencia de 26 de noviembre de
2010. párrafo 167), ha establecido que “dar valor probatorio a
una confesión si es obtenida bajo coacción constituye, a su vez,
una infracción a un juicio justo.”

En efecto, la retención material en la cárcel municipal, lógica y


jurídicamente genera un clima coactivo en perjuicio del
inculpado que vicia su declaración, por su espontaneidad y
voluntariedad. Así, aunque la declaración ministerial del
imputado sea constitutiva de un dato de prueba, su obtención
necesariamente debe regirse conforme a los postulados
constitucionales y convencionales con irrestricto respeto a los
derechos humanos. Por ende, el hecho de que haya sido
obtenida con infracción a dichas prerrogativas fundamentales,
lo excluye de valoración.

Queda claro que no hay controversia que la detención del


imputado no se justifica en los hechos delictivos, como tampoco
su retención, ha quedado patente la obtención lícita de la
confesión, aunque se descalifique como versión defensiva.
Empero, no está jurídicamente sustentada la investigación ni la
consignación ante el juzgado penal.

La invalidez de los datos de incriminación obtenidos en todo el


contexto de la fase de investigación afectada en su ilicitud por la
conducta indebida y arbitraria de los elementos captores en su
detención y retención, concluye, en la obtención de prueba
ilícita, en concreto, las relacionadas estrictamente con la

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supuesta intervención del quejoso que atentaron a su


vez contra el principio de debido proceso legal en
dicha fase del procedimiento penal.
Consecuentemente, los datos de prueba que me
incriminaron, carecen de validez jurídica, y al haber sido el
sustento de la sentencia alzada, son razones suficientes para
invalidarlo.

 Cuarto concepto de violación. Tortura.

Se señala que la detención indebida, retención, implica grave


violación a los derechos humanos del quejoso y también se
vincula como primer factor conector con el tema de la tortura.

Con cita de lo que disponen los artículos 22 y 29 de la


Constitución Federal, se dice que es claro que la prohibición de
tortura y la protección a la integridad personal son derechos que
no pueden suspenderse ni restringirse en ninguna situación,
incluyendo los casos de invasión, perturbación grave de la paz
pública, o cualquier otro que ponga a la sociedad en grave
peligro o conflicto, de conformidad con el texto expreso
constitucional.

Asimismo, se citan las definiciones de tortura previstas en los


preceptos 3°, 8° y 9° de la Ley Federal para Prevenir y
Sancionar la Tortura, 7° del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, 5.1 y 5.2 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y 2° de la Convención Interamericana para
Prevenir y Sancionar la Tortura.

Precisa que las obligaciones en la Convención Interamericana


para Prevenir y Sancionar la Tortura incluyen tipificarla como
delito, investigar toda denuncia o presunto caso de tortura,
indemnizar a las víctimas y excluir toda prueba obtenida por
tortura.

Menciona que los anteriores tratados establecen también la


obligación para los Estados parte de establecer dentro de los
ordenamientos jurídicos internos la condena a la tortura como
un delito, sea consumada o tentada, tanto al que la comete
como al que colabora o participa en ella; detener al torturador
para procesarlo internamente o extraditarlo previa investigación
preliminar; prestar todo el auxilio posible a todo proceso penal
relativo a los delitos de tortura; y que ninguna declaración ni
confesión obtenida bajo tortura será válida para configurar
prueba en procedimiento alguno, salvo contra el torturador.

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Paralelamente, los Estados parte de los tratados citados deben


ocuparse de la educación y formación de las autoridades y
otros que puedan participar en la custodia, detención e
interrogatorio de detenidos; dar información completa acerca de
la prohibición de la tortura; revisar constantemente las normas e
instrucciones referentes a los interrogatorios, así como lo
referido a la custodia y tratamiento de personas sometidas a
arresto: y siempre que existan motivos razonables de torturas,
se procederá inmediatamente a una investigación pronta e
imparcial.

Además, los Estados deben velar por la integridad de la


persona torturada, protegerla de toda amenaza e intimidación
cuando comparezca a juicio, asegurar una reparación justa y
adecuada, así como los medios para su rehabilitación. Así lo
recoge la tesis: “TORTURA. OBLIGACIONES DEL ESTADO
MEXICANO PARA PREVENIR SU PRÁCTICA.”

Todos los instrumentos internacionales, así como su


interpretación por los organismos autorizados, estipulan la
obligación de prevenir, investigar y sancionar la tortura, y
también todas ellas establecen la exclusión de las
declaraciones obtenidas bajo tortura.

Al analizar el tema de la tortura, la Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación conforme a los preceptos
constitucionales, convencionales y legales citados, concluyó
que: a. Las personas que denuncien actos de tortura tienen el
derecho a que las autoridades intervengan de forma expedita
para que su acusación sea investigada y, en su caso,
examinada a través de un juicio penal. b. La obligación de
proteger ese derecho recae en todas las autoridades del país, y
no sólo en aquellas que deban investigar o juzgar el caso. c.
Atento al principio interpretativo pro persona, para efectos del
mencionado derecho, debe considerarse como denuncia de un
acto de tortura a todo tipo de noticia o aviso que sobre ese
hecho se formule ante cualquier autoridad con motivo de sus
funciones.

Por tanto, es claro que el derecho a no ser objeto de tortura ni


de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, es un
derecho absoluto y que en el mismo sentido se ha pronunciado
la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

La Suprema Corte acepta que se está frente a un acto


constitutivo de tortura cuando el maltrato sea: a) intencional; b)

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cause severos sufrimientos físicos o mentales, y c) se


cometa con cualquier fin o propósito, entre ellos, la
investigación de delitos. Cabe agregar que la
jurisprudencia internacional ha establecido que la
tortura puede ser física y/o psicológica, además, puede ser
sufrida tanto por la víctima considerada directa como por sus
familiares. La detención indebida del amparista, por parte de
elementos de la policía federal, así como su retención en una
cárcel municipal, en sí mismo implicó una grave aflicción, lo que
se traduce en, al menos, una violación a su integridad
psicológica. Lo anterior significó también que cualquier
confesión fue obtenida bajo coacción, pero también se
constituyó como el primer factor conector con el tema de tortura
aducida por el quejoso.

Esos elementos no fueron debidamente analizados en vía de


legalidad por la Juez en la causa de origen, ni en segunda
instancia por el Magistrado penal. En cuanto al primer supuesto,
la jueza penal debió allegarse de todos los datos a su alcance
legal para cumplir con los lineamientos ya establecidos en
materia de tortura. En cuanto al segundo supuesto, el
magistrado de apelación tuvo noticia clara también de lo
anterior, pero además le fueron ofrecidos medios de prueba. No
debe perderse de vista que la tortura versa sobre un tema de
pronunciamiento previo y oficioso.

De conformidad con el Protocolo de Estambul -Manual para la


investigación y documentación eficaces de la tortura y otros
tratos o penas crueles inhumanos o degradantes- es
particularmente importante que las autoridades investiguen con
prontitud e imparcialidad todo caso de tortura que se notifique
(párrafo 74). Además, si dicho examen no se hizo
oportunamente, ello no exime a las autoridades de la obligación
de realizar un examen e iniciar la investigación, pues el examen
médico-psicológico debe realizarse ‘independientemente del
tiempo que haya transcurrido desde el momento de la tortura’
(párrafos 104 y 106).

Tal como se ha destacado en los estándares nacionales e


internacionales, cuando los órganos jurisdiccionales tengan
conocimiento de la manifestación de que una persona afirme
haber sufrido tortura o cuando tengan información que les
permita inferir la posible existencia de la misma, deberán dar
vista a la autoridad ministerial que deba investigar el delito.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

La Corte Interamericana ha establecido que en todo caso en


que existan indicios de la ocurrencia de tortura, el Estado
deberá iniciar de oficio y de inmediato una investigación
imparcial, independiente y minuciosa que permita determinar la
naturaleza y el origen de las lesiones advertidas, identificar a
los responsables e iniciar su procesamiento. En los casos que
la persona alegue dentro del proceso que su declaración o
confesión ha sido obtenida mediante coacción, los Estados
tienen la obligación de verificar, en primer lugar, la veracidad de
dicha denuncia a través, de una investigación llevada a cabo
con la debida diligencia. (Corte Interamericana de Derechos
Humanos, Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs México,
sentencia de 26 de noviembre de 2010, párrafos 135 y 136).

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,


ha reiterado la exclusión de pruebas obtenidas mediante
coacción capaz de quebrantar la expresión espontánea de la
voluntad de la persona, lo que a su vez constituye una
infracción al debido proceso legal y obtención de prueba licita.

En relación con el presente caso, todo el contexto de datos de


la fase de investigación desde la actuación de los elementos de
la Policía Federal en la detención y retención de marras,
incluso, en una cárcel municipal, han constituido, al menos,
intimidación en la obtención de su declaración ministerial, sin
que constituya confesión, ni versión defensiva por su
inmediatez, pero a su vez ello se relaciona como un primer
factor conector con la tortura aducida por el quejoso, así como
datos aportados en la apelación.

Es relevante destacar la obligación de investigar los hechos de


la alegada tortura conforme a los estándares internacionales, a
fin de realizar y proseguir de modo diligente las investigaciones
necesarias para deslindar responsabilidades y en su caso,
esclarecerla como delito.

Como un dato relativo a este tema, se debió investigar en la


versión ministerial y judicial del quejoso, que los elementos
policiales aprehensores ‘...empezaron a disparar…’ y ‘...los
federales me detuvieron y no recuerdo el día, vieron también
cuando me hicieron impactos de fuego…’ ‘…a mi me hicieron el
parte médico me encontraron un metal que pienso puede ser
parte de la ojiva de una bala…’ y ‘…yo notifico que si es una
ojiva de una bala…’.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

 Quinto concepto de violación. Prueba


insuficiente del tercer elemento de los delitos y
tipos penales de Portación de Arma de Uso
Exclusivo del Ejército y Fuerzas Armadas y
Posesión de Cartuchos. (“que alguien”).

Precisa que aun cuando el inferior determinó probado el tercer


elemento de los ilícitos y dijo tener carácter objetivo,
corresponde al tercer elemento de carácter subjetivo, relativo a
que “alguien” porte un arma y “alguien” posea cartuchos.

Resulta insuficiente la prueba del informe de policía y su


ratificación a las que se le valoró indebidamente con el carácter
de indiciarias, cuando carecen de cualquier valor. De primera
mano, se ha expuesto que las pruebas ilícitas obtenidas con
motivo de una dilación en la puesta a disposición del ministerio
público, las obtenidas mediante tortura, sin debido proceso,
corresponden al rango de pruebas ilícitas, en las que se
encuentra esta prueba, el parle informativo de policía y las
testimoniales de los aprehensores.

Sin embargo, el tema de este agravio se dirige a la valoración


indebida de otorgarle valor de indicio, sin que se desatienda,
que se trata del único indicio. Se establece que no debe tener
valor alguno, ni siquiera de indicio, porque sus narraciones no
fueron claras, precisas, ni coincidentes, ni en la sustancia del
hecho, ni sobre sus circunstancias esenciales.

Para demostrar lo anterior, basta cotejar, el parte informativo,


su ratificación y el interrogatorio judicial, para concluir
claramente, que sus versiones no son claras, precisas, ni
coincidentes ni en la sustancia del hecho, ni sobre sus
circunstancias esenciales.

Se precisan tres narraciones, correspondiendo a cada uno de


los elementos policiales, que no son coincidentes, ni apreciadas
por sus sentidos.

Lo relativo a la posesión de narcótico y de cartuchos, solo le


consta al elemento **********, sin embargo los otros dos
elementos captores no conocieron estos hechos, ni les consta,
que en el asiento del copiloto se hayan encontrado, como se
puede demostrar del cotejo del informe y de sus versiones
judiciales. De esa forma, si las declaraciones no son claras,
precisas, ni coincidentes, ni en la sustancia del hecho, ni sobre
sus circunstancias esenciales, y que un testigo no lo apreció por

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sus sentidos, carecen de cualquier valor, en contra de lo


resuelto por el Magistrado del Tribunal Unitario, que dijo merece
valor indiciario.

En referencia al estudio inadecuado de los elementos del delito


de posesión de narcótico, no es verdad que este probado el
segundo de los elementos objetivos, poseer, porque existe la
sola versión del elemento **********, que revisó el auto y
encontró en el asiento del copilo los cartuchos y la droga; sin
embargo, este hecho incriminatorio, es aislado, porque no
existe soporte con otro elemento de prueba.

A este tema, se reiteran los argumentos expresados para restar


valor a las declaraciones policiales y su parte informativo, que
son prueba ilícita de nulo valor.

 Sexto concepto de violación. Prueba insuficiente de la


plena responsabilidad criminal de los delitos y tipos
penales de Portación de Arma de Uso Exclusivo del
Ejército y Fuerzas Armadas, Posesión de Cartuchos y
Narcótico.

Alega que es incorrecto que en la sentencia se considere que el


quejoso tuvo participación en los ilícitos, que se mantuvo a su
alcance inmediato el arma de fuego y dentro del radio de acción
y disponibilidad las ‘…municiones…’ (cartuchos) y narcótico.

Es ilegal que con la prueba circunstancial se demuestren los


elementos de los delitos y la responsabilidad plena.

Las imputaciones directas de los aprehensores son pruebas


ilícitas de nulo valor, por lo que se destruye el cimiento de la
acusación y se desvanece el asunto criminal. Por eso, no era
necesario que el sentenciado demostrara su versión defensiva,
porque en todo caso es a la inversa, al órgano acusador le
correspondía demostrar su imputación.

No es válido al juzgador que legalmente externe opinión, en el


sentido que ‘…no es lógico y habitual que alguien, sin motivo
alguno, se atemorice con la sola presencia de policías y se dé
a la huida, a menos, claro, que tema ser descubierto en alguna
ilicitud patente….’. Pues la justificación de ese evento encuadra
con la narración del inculpado. Amén, que en momento alguno
aceptó su responsabilidad, pues agrego: ‘...no es cierto que a
mi agarraron lo que dicen los federales, yo no traía ninguna
arma, ni droga, ni cartuchos…’, y no como versión defensiva,

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sino versión de inmediatez que contiene todas las


características de verdad, no del principio de lógica del
método de reducción al absurdo.

En la causa no existe otra prueba de imputación, que la de los


captores, es única, y por tanto, incorrecto que se pronuncie en
la resolución impugnada, que ‘...la manifestación unilateral del
acusado es insuficiente para desacreditar el cúmulo de
evidencia ya reseñado y valorado con antelación, ya que de lo
contrario se desconocería la eficacia probatoria de la prueba
circunstancial, lo que es jurídicamente inadmisible...’. La
múltiple referida prueba circunstancial, no se ha demostrado en
esta causa, como se ha explicado anteriormente en los
conceptos de violación, es incorrecto por falta de fundamento y
motivación la cita de la tesis de voz “CONFESION, FALTA
DE.”, como ilegal el examen del agravio de segunda instancia
de la valoración de la testimonial de los elementos
aprehensores.

De esa manera, se puede concluir que la causa carece de


prueba suficiente de la plena responsabilidad criminal de los
delitos y tipos penales de portación de arma de uso exclusivo
del ejercito y fuerzas armadas, posesión de cartuchos y
narcótico. Además, es incorrecta la precisión del Magistrado
juzgador de que ‘no existe en el caso prueba alguna
susceptible de excluir del material probatorio, ya que no hay
confesión producida por tal medio, ni alguna otra obtenida
mediante tal mecanismo ilegal....’.

Es incongruente que si no existe confesión, se destaque en


otra parte de la propia resolución condenatoria, que la
declaración tiene el carácter de indicio, por tanto, los criterios y
agravios expresados en la apelación, son conducentes.

 Séptimo concepto de violación. Incorrecta actualización de


concurso del delito e individualización de la pena.

Aduce que atacar esta parte de la sentencia no conlleva


aceptación de responsabilidad en los hechos materia del injusto
penal, pero el juzgador concluyó incorrectamente la
actualización del concurso ideal de los delitos de portación de
arma y posesión de cartuchos y, por otro lado, el concurso real
de posesión de narcótico. Si de actuaciones sólo aparece la
imputación de un elemento captor, que revisó el auto y encontró
cartuchos y el narcótico, sólo el delito de portación de arma
aparece aparentemente probado.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

II. Resolución del Tribunal Colegiado. El juicio de amparo se


resolvió el veintiséis de octubre de dos mil quince, por el Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito, en el sentido
de negar el amparo solicitado.

Las consideraciones en las que se basó el fallo aludido, son las


que se refieren enseguida:

 En cuanto al disenso de que la detención fue ilegal, señalándola


como injustificada, en tanto que el quejoso adujo que se realizó
con base en una sospecha por los captores, sin que mediara
mandamiento escrito, se desestimó por infundado.

Ello, porque lo anterior no contraviene normatividad alguna, pues


entre las funciones de los agentes de la Policía, no sólo está la
de detener a quienes realizan un hecho delictivo en el momento
en que lo ejecutan o después de ello, ya que en términos del
artículo 21 de la Constitución Federal, también tienen facultades
de prevención del delito y para vigilar la aplicación de los
reglamentos; por lo que si al realizar sus labores de vigilancia al
practicarle al inculpado una revisión precautoria se percatan de
que está cometiendo un delito en flagrancia (en el caso
portación de arma de fuego, posesión de cartuchos y
diversas sustancias, que resultaron ser cocaína y
metanfetamina) motivo por el que lo detuvieron; la actuación de
dichos agentes no fue una detención arbitraria que requiriera
de un mandamiento escrito que cumpla con los requisitos
constitucionales apuntados, sino que se trata de dos momentos
distintos que concurren en dicha actuación, el primero,
consistente en la revisión que los policías pueden realizar a
cualquier persona con la finalidad de prevenir o investigar la
comisión de algún delito, a fin de garantizar la seguridad
pública y, el segundo -consecuencia del primero-, lo constituye
la detención en flagrancia que pueden llevar a cabo si con
motivo de la revisión observan la comisión de algún ilícito.

Señala que en el caso materia de estudio, al realizar una revisión


de rutina al observar una actitud sospechosa del quejoso, al
estar estacionado en un vehículo con vidrios polarizados, tal
como los señalan los policías aprehensores en sus
declaraciones ministeriales, le solicitaron descendiera del
vehículo para realizarle una revisión, al hacerlo observaron que
llevaba fajada a la cintura una arma de fuego tipo escuadra,

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

encontrándose con un delito flagrante, por lo que


intentó darse a la huida y, al momento de realizar una
revisión al vehículo en que viajaba el referido quejoso,
se le encontró una bolsa de color negro, que contenía
ciento ocho envoltorios con polvo blanco con características
propias de la cocaína y ciento veintitrés con polvo granulado con
las características propias del cristal, así como una bolsa de
plástico transparente con aproximadamente once gramos de
polvo blanco con características propias de la cocaína, dos
bolsas de plástico transparente con aproximadamente cada una
catorce gramos de polvo granulado de color blanco, con las
características del cristal, así como siete cartuchos útiles al
calibre nueve milímetros, catorce cartuchos útiles calibre
*********” **********, cuatro útiles calibre **********; por lo anterior,
fue puesto de inmediato a disposición ante una autoridad
competente, misma que le hizo saber sus derechos y contó en
todo momento con defensor.

Por lo tanto, y contrario a lo señalado por el quejoso, no existe


violación alguna al artículo 16 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, que establece, por una parte, que
nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio,
papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de
la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del
procedimiento y, por otra, que en los casos de delito flagrante,
cualquier persona puede detener al indiciado poniéndolo sin
demora a disposición de la autoridad inmediata y ésta, con la
misma prontitud, a la del Ministerio Público, tal como ya se
señaló ocurrió en los hechos que nos atañen.

Alude a que el quejoso señaló que fue víctima de una


detención prolongada por parte de los elementos
aprehensores, al haber sido detenido el dos de julio de dos
mil catorce a las dieciocho horas con treinta minutos, y
puesto a disposición del Agente del Ministerio Público
Federal aproximadamente a la una horas del día treos de
julio del precitado año.

Lo anterior, se estimó infundado, pues la Primera Sala


consideró, que dicha circunstancia -dilación indebida- se
actualizaba siempre que, no existiendo motivos razonables que
imposibiliten la puesta a disposición inmediata, la persona
continúe a disposición de sus aprehensores y no sea entregada
a la autoridad que sea competente para definir su situación
jurídica para poner a disposición inmediata a los indiciados ante
el Ministerio Público.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Motivos razonables que únicamente pueden tener origen en


impedimentos fácticos reales y sobre todo, comprobables,
mismos que tienen que ser compatibles además, con las
facultades estrictamente concedidas a dichas autoridades, ya
que la detención de una persona no puede estar indefinida;
pues, el gobernado requiere conocer el estatus en el que se
encuentra.

En el caso en concreto, los elementos aprehensores narraron en


su oficio *********** de remisión que el día dos de julio de dos
mil catorce, aproximadamente a las dieciocho treinta horas, la
cual se realizó en las calles **********, en el Municipio de
Zapotlanejo, Jalisco, al realizar una revisión de rutina al quejoso
al considerarlo con una actitud sospechosa, por lo que le
solicitaron descendiera del vehículo en el que se encontraba, y al
realizarlo observaron portaba un arma (tipo escuadra), fajada en
la cintura, por lo que intentó darse a la huida, pero los elementos
aprehensores lograron su detención; ante lo cual, el detenido les
señaló “no saben con quién se están metiendo”, que era jefe de
la plaza y pertenecía al Cártel Jalisco Nueva Generación; que al
momento de revisar el vehículo encontraron 108 ciento ocho
envoltorios con polvo blanco, con características propias de la
cocaína y 123 ciento veintitrés envoltorios con polvo granulado
con las características del cristal, una bolsa de plástico
transparente con aproximadamente once gramos de polvo
blanco con características propias de la cocaína, dos bolsas de
plástico transparente con aproximadamente catorce gramos de
polvo granulado, al parecer cristal y siete cartuchos útiles al
calibre **********, 14 cartuchos calibre **********, 4 cartuchos
útiles al calibre ********** y un cargador desabastecido.
Una vez lograda su detención, fue trasladado a Tototlán, Jalisco,
en donde se le realizó un examen médico a las diecinueve horas
con cincuenta minutos, por parte de la doctora ********** dentro
de las instalaciones de la Alcaldía de la comandancia de la
policía municipal del precitado municipio.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Además obra el interrogatorio practicado a la precitada doctora,


en la cual estableció que el tiempo aproximado de la valoración
fue de veinte minutos a media hora, es decir, si estableció como
hora de inicio del referido parte médico las diecinueve cincuenta
horas, se culminó alrededor de las veinte horas con veinte
minutos.

Asimismo, los aprehensores señalaron que con motivo de las


amenazas que perpetró el detenido, al señalar pertenecer al
Cártel Jalisco Nueva Generación, solicitaron apoyo y se
resguardaron en espera del mismos en la Comandancia de la
Policía Municipal de Tototlán, Jalisco, lo anterior encuentra
sustento en el precitado remisión de detenido en el que en
específico señalaron los aprehensores:

“debido a que el que ahora sabemos responde al nombre de


**********, opuso resistencia y estuvo forcejeando con el suscrito
cayendo los dos al suelo, donde finalmente se efectuó la
detención del mismo…el policía tercero ********** procedió a
leerle la cartilla de derechos del detenido, cuando dicho sujeto

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nos amenazó diciendo que no sabíamos con quién nos


habíamos metido, refiriendo que él es el jefe de plaza y
pertenece al Cártel de Jalisco Nueva Generación…”

De igual manera en el interrogatorio practicado a **********,


elemento aprehensor, el cual en lo que interesa refirieron:

“A la decimocuarta. Que diga el testigo la ruta que tomaron


desde el lugar de la detención hacia los separos de la Policía
Federal Ministerial. Calificada de legal. Contestó. De ahí de
Zapotlanejo, no fuimos a Tototlán a hacerle su certificado
médico y ya de ahí pedimos apoyo a más compañeros,
como nos había amenazado, ahí los esperamos un rato, y ya
de ahí en cuanto llegaron los compañeros nos trasladamos
a PGR.

A la decimoquinta. Que diga el testigo el lugar en donde


refiere procedieron a hacerle su certificado médico al ahora
procesado. Calificada de legal. Contestó. En la Policía
Municipal de Tototlán, donde se encuentra su base. “

Posteriormente, refiere el elemento aprehensor **********, que el


tiempo de traslado de Tototlán, Jalisco a Guadalajara fue de
aproximadamente una hora con cuarenta minutos debido al clima
(lluvioso).

Aunado a lo anterior, obra el registro de la entrega de los indicios


como parte de la cadena de custodia, en la que tal como se
ilustra, se señalan las once horas de las noche del día dos de
julio de dos mil catorce, en que los objetos y sustancias materia
de los ilícitos en estudio fueron puestos a disposición de la
Procuraduría General de la República, de lo que se colige
indiciariamente que a la referida hora el inculpado ya se
encontraba puesto a disposición de una autoridad competente,
como lo es el Agente del Ministerio Público Federal.

Consecuentemente, estimo que tal como lo señaló el Tribunal


Unitario, debido a las circunstancias específicas de los hechos,
pues el inculpado intentó darse a la huida, la revisión y el
hallazgo de los objetos del delito, las amenazas a los
aprehensores, y con motivo de lo anterior la solicitud de apoyo lo
que se tradujo en una espera, el traslado del vehículo en que se
le detuvo flagrantemente, así como de los objetos, y el clima
lluvioso que retardó el traslado, se consideran motivos fácticos
razonables, que justifican las horas entre la detención y la puesta
a disposición de autoridad competente.

30
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Por lo anterior, el Tribunal Colegiado concluyó que las


aproximadamente seis horas que tardó su puesta a
disposición del Agente del Ministerio Público Federal,
no se traduce en una detención prolongada.

 En el apartado que el Tribunal Colegiado denominó Estudio del


debido proceso, se estableció:

No se advierte que se violaron en perjuicio del quejoso los


derechos fundamentales contenidos en los artículos 1, 14, 16, y
20 constitucionales; pues se aprecia que en el particular fueron
cumplidas las formalidades del procedimiento, en mérito a que
fue juzgado por un tribunal previamente establecido, competente
y conforme a las leyes expedidas con anterioridad a los hechos
delictivos que se le imputan; se le hizo saber la naturaleza y
causa de la acusación; las circunstancias de modo, lugar y
tiempo que mediaron en la comisión de los ilícitos por los que fue
procesado; se citaron los preceptos legales que prevén y
sancionan los injustos de que se trata; fue oído por sí y a través
de los defensores designados durante la secuela del
procedimiento para tal efecto; se le dio a conocer el nombre de
las personas que declararon en su contra y los derechos que le
otorga el artículo 20 de la Constitución General de la República.

En efecto, en el proceso que se les instruyó, el justiciable tuvo la


oportunidad de defenderse en el juicio, ofrecer y desahogar
pruebas, así como formular conclusiones, para luego emitirse la
sentencia correspondiente, en términos de lo dispuesto en el
segundo párrafo, del artículo 14 constitucional.

A su vez, el Tribunal Unitario responsable, al resolver en la forma


como lo hizo, en el trámite del recurso de apelación interpuesto
por el sentenciado contra la resolución de primer grado, tomó en
cuenta todas y cada una de las probanzas relacionadas con la
conducta delictiva por la que el enjuiciado fue procesado y que
constan en la causa; expuso las razones y citó los preceptos
legales en que se apoyó para otorgar o negar valor a cada una
de esas pruebas y posteriormente llevó a cabo la imposición de
las medidas correspondientes.

De lo que se colige, que en la especie se cumplieron las


formalidades esenciales del procedimiento en sus
correspondientes instancias, para llegar al respectivo juicio de
reproche contra el quejoso.

Por lo anterior, no se advierte que exista violación al derecho

31
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

fundamental contenido en el artículo 14 de la Constitución


Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Sobre el particular estimó aplicable, la jurisprudencia sustentada


por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que
en su rubro dice: “FORMALIDADES ESENCIALES DEL
PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE GARANTIZAN UNA
ADECUADA Y OPORTUNA DEFENSA PREVIA AL ACTO
PRIVATIVO.”

Además, en cumplimiento a lo previsto por los artículos 14 y 16


de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en
la sentencia reclamada se precisaron los delito por los que el
quejoso fue procesado, se hizo referencia a las pruebas con las
que se consideró se acreditaba aquél, así como la plena
responsabilidad del aquí promovente del amparo en su comisión;
asimismo, se señalaron con precisión los preceptos legales
aplicables al caso concreto, así como las circunstancias
especiales, razones particulares y causas inmediatas que se
tuvieron en consideración para emitir el acto.

En tales condiciones, el Tribunal Colegiado estimó que en el


caso no existe violación que hiciera nugatorio el acto de
autoridad reclamado, además de que la responsable ordenadora
cumplió con los derechos humanos de seguridad jurídica que
incluye el de legalidad, toda vez que llevó a cabo la correcta
fundamentación y motivación de la sentencia condenatoria,
debido a que expuso los fundamentos y motivos que la
encaminaron a concluir en esa forma, lo que se estima fue
apegado a la legalidad.

Además, advirtió que el acto reclamado cumple con el derecho


fundamental de exacta aplicación de la ley penal, toda vez que el
peticionario del amparo fue juzgado por los delitos de portación
de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza
Aérea Nacionales, previsto y sancionado por el artículo 83,
fracción II, en relación al 11, inciso b), de la Ley Federal de
Armas de Fuego y Explosivos; posesión de cartuchos para
armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas castrenses del
país, previsto y castigado por el artículo 83, quater, fracción I, en
relación al numeral 11, inciso b) de la precitada ley especial; así
como por el diverso delito contra la salud en la modalidad de

32
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

posesión de cocaína y metanfetamina, previsto y


sancionado por el artículo 477, párrafo primero, en
relación con los diversos 234, 473 y 479 de la Ley
General de Salud.

De igual forma, se apreció que la ad quem efectuó el análisis y


valoración correcta de las pruebas que obran en autos, conforme
a lo dispuesto por los artículos 208, 234, 284, 285, 286, 287, 289
y 289 del Código Federal de Procedimientos Penales, mismas
que resultaron suficientes para tener por demostrados los
elementos de los delitos mencionados y la intervención del
quejoso en su ejecución.

También estableció que la autoridad responsable estuvo en lo


correcto al tener por demostrados los aspectos de los ilícitos
precitados, así como la plena responsabilidad del quejoso en su
ejecución, según los elementos de prueba de la causa.

Se consideró que a lo anterior no obstaba que **********, en su


declaración ministerial negara los hechos señalando:

“Que no estoy de acuerdo con lo que dicen los policías federales,


ya que mi detención no fue así como ellos lo están diciendo,
pues el día miércoles 02 dos de julio del presente año, yo me
encontraba como de costumbre trabajando en un hotel, ya que
yo rento la totalidad del hotel, es decir, yo lo administro y el hotel
se llama **********, que se ubica en el municipio de Zapotlanejo,
Jalisco; y siendo aproximadamente como las tres y media de la
tarde yo me salí a comprar comida con una señora que se llama
********** ya que esta señora aparte de hacerme de comer me
lava mi ropa, por lo que llegué con esta señora, comí y al salir
estaban dos patrullas de federales, los cuales me marcaron el
alto y yo por miedo empecé a correr y fue cuando me empezaron
a disparar y como yo vi que estaba la puerta abierta de una casa,
pedí protección y me metí a esa casa, la cual no recuerdo la
dirección en este momento, por que yo no tengo mucho viviendo
en Zapotlanejo, pero si veo la casa si la puedo identificar, cuando
yo me metí a esa casa estaban dos señoras y un niño, y les dije
que me ayudaran por que los federales me venían disparando
sin saber yo el motivo, pero los federales ingresaron a la casa sin
permiso alguno, y ahí me agarraron y me empezaron a patear, y
también me empezaron a dar golpes en la cara y en el abdomen
y las costillas, y me preguntaban que para quién trabajaba y
quién era mi patrón, que si no me iban a torturar y cortarme los
dedos, yo les dije que no sabía de qué me hablaban ya que yo
trabajo de manera honrada, ya que como ya manifesté

33
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

administro un Hotel, el cual también tiene un bar, por lo que los


federales me subieron a una de las patrullas al tiempo que me
seguían golpeando, y de ahí me llevaron a la cárcel municipal de
Tototlán, Jalisco; ahí me ingresaron con (sic) a las cinco y media
de la tarde y ya dentro de la cárcel me comenzaron a torturar,
tapándome el rostro con una playera y mojándome la cara y
dándome toques con una chicharra en los testículos, y ya
después de ahí me trajeron hasta estas oficinas ignorando yo el
motivo, ya que no es cierto que a mí me agarraron lo que dicen
los federales, yo no traía ningún arma, ni droga, ni cartuchos, ya
que a pesar de que sí consumo cristal y cocaína ese día no traía
nada, tampoco es cierto que yo estaba estacionado arriba de un
vehículo como dicen ellos, por último quiero decir que cuando
me trasladaron a estas oficinas fueron las dos patrullas que me
detuvieron y no una como dicen los policías ya que en la caseta
de Zapotlanejo hacia esta ciudad de Guadalajara, yo vi que
había cámaras y ahí se va comprobar lo que yo estoy diciendo,
siendo todo lo que desea (sic) manifestar”.

Asimismo en su declaración preparatoria (foja 196 de la causa)


manifestó:

“Nada más ratifico mi declaración ministerial y agrego que no


fueron tres policías los que me detuvieron fueron más de tres
policías, fueron dos patrullas federales quienes me trasladaron a
la Cárcel Municipal de Tototlán, Jalisco, ahí fue donde me
golpearon y me torturaron, ahí noté que había más policías
municipales, reconocí una Tacoma color Blanca con Franjas
Rojas, que era de la policía de Totolán, es todo lo que pude ver
porque me llevaban tapado y golpeando desde que me subieron
a la patrulla desde Zapotlanejo a la cárcel municipal de Tototlán,
Jalisco, manifestando un policía federal que ya sabían dónde
vivían mi familia nombrando a mis dos hijas menores de edad
que las habían metido yo en un grave problema”.

Asimismo, en su ampliación de declaración, presentada ante el


Juez de la causa (foja 470 a 471 ídem), señaló:

“Que sí es mi intención declarar, asimismo, quiero reiterar que el


nombre de la persona que la señora (sic) ********** que y refiero
en mi declaración su nombre real es **********, es la persona que
se encarga de hacerme de comer y lavarme la ropa, se
encontraba con otra persona de sexo femenino que se llama
**********, los que tiene su domicilio (sic) en la calle **********,
fueron las personas que vieron cuando los federales me
detuvieron y no recuerdo el día, vieron también cuando me

34
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

hicieron impactos de fuego; asimismo, quiero agregar


que hace como quince días sentí molestias en el
cuerpo como calentura, dolor de hueso, pasaron más
de cuatro días sentía mi cuerpo muy débil y acudí a la
Cruz Roja, donde me revisaron y me vieron en la parte de mi
cuerpo había como un grano en la parte de la cintura, me revisó
el médico donde me estipuló un metal, se desconoce (sic),
cuando a mí me hicieron el parte médico me encontraron un
metal que pienso que puede ser parte de la ojiva de una bala, yo
estuve en el ejército diez años y yo notifico que sí es una ojiva de
una bala…”.

Señaló el tribunal colegiado, que de admitir como válida la


manifestación unilateral del sentenciado, sería destruir todo el
mecanismo de la prueba presuncional y facilitar la impunidad de
cualquier acusado, volviendo ineficaz toda una cadena de
presunciones por la sola manifestación del producente, lo que
resulta jurídicamente inadmisible; pues las probanzas que fueron
reseñadas, adminiculadas entre sí (aun ante la ausencia de una
confesión), integran a la perfección la prueba circunstancial
antes narrada, que llevan a la plena certeza de que el acusado
es responsable del delito que se le atribuye.

Al caso, resulta aplicable la jurisprudencia IV.2º.J/44, sustentada


por el Segundo Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, que
aparece en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Octava Época, Tomo 78, Junio de 1994, página 58, que señala:
“CONFESIÓN, FALTA DE.”. Así como el diverso criterio
jurisprudencial VI.1o.P. J/15, emitido por el Primer Tribunal
Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, consultable en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Fuente: XIV, Septiembre de 2001, página 1162, que
señala: “DECLARACIÓN DEL INCULPADO. LA NEGATIVA DE
SU PARTICIPACIÓN EN EL DELITO QUE SE LE IMPUTA, ES
INSUFICIENTE PARA DESVIRTUAR LOS ELEMENTOS DE
CARGO QUE EXISTEN EN SU CONTRA (LEGISLACIÓN DEL
ESTADO DE PUEBLA).”

En relación a las pruebas de descargo, el Tribunal Colegiado


precisó que las pruebas ofrecidas por la defensa del quejoso, tal
como lo señaló el Ad quem no aportan nada que favorezca a la
situación del amparista, pues se encuentra plenamente
acreditada su responsabilidad en la comisión de los ilícitos que
se les atribuye, aunado a que todas fueron debidamente
desahogadas en su momento procesal oportuno.

35
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Refirió que tal como lo señaló el Tribunal Unitario, no se


advertían inconsistencias en su dicho, únicamente imprecisiones
objetivas, que no controvierten lo que se estableció en el oficio
de puesta a disposición, que confirman la cuestiones que
interesan, es decir, circunstancias específicas de modo, tiempo y
lugar de la detención en flagrancia al momento de la comisión de
los ilícitos en estudio; aunado a que confirman su participación
en la detención y haber sido testigos de que el inculpado portaba
el arma, los cartuchos y las drogas afectas.

 El Tribunal Colegiado realizó el estudio de lo que denominó


diversos conceptos de violación, calificando de infundado el
argumento del quejoso en el que adujo que existe prueba
insuficiente para acreditar el tercer elemento el delito y tipo penal
de portación de arma de fuego y posesión de cartuchos, ambos
de uso exclusivo de las Fuerzas Castrenses del País, así como
una insuficiencia probatoria respecto a la responsabilidad penal
del quejoso en la comisión de los delitos atribuidos.

La calificativa a tendió a que tal como se señaló en el capítulo


respectivo, el caudal probatorio, a través de la prueba
circunstancial, fue suficiente para acreditar los elementos del
cuerpo del delito, así como la plena responsabilidad penal del
quejoso.

Por lo que respecta en específico al tercer elemento del delito de


portación de arma de fuego y posesión de cartuchos de arma de
fuego, ambos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza
Aérea Nacionales, es decir, que alguien lo porte o posea
respectivamente; lo anterior tal como se estableció en el capítulo
de elementos de los delitos y plena responsabilidad penal, se
acredita con el oficio **********, de puesta a disposición, emitido
por los policías aprehensores y que posteriormente fue ratificado.

 En cuanto a la individualización de las penas, el Tribunal


Colegiado concluyó que la imposición de la pena mínima
impuesta por el Ad quem es acertada. Siendo así, porque
consideró que se encontraba ante la presencia de un concurso
ideal de delitos por lo que respecta a los delitos de portación de
arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza
Aérea Nacionales y el diverso de Posesión de cartuchos para
armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas castrenses del
país, pues en su cintura portó un arma de fuego tipo escuadra
calibre **********”, marca **********, matrícula **********, con
sistema de disparo en semiautomático y en el asiento del
copiloto poseyó siete cartuchos útiles al calibre **********, catorce

36
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

cartuchos útiles al calibre *********** y cuatro cartuchos


útiles al calibre **********, de lo que se colige que tuvo
dentro de su radio de acción y disponibilidad, la pistola
afecta, al igual que respecto de múltiples cartuchos
para ese tipo de arma, por lo que se estima acertado la
acreditación del concurso ideal.

Por aplicable, se citó la tesis emitida por el Primer Tribunal


Colegiado en Materia Penal del Cuarto Circuito, visible en el
Semanario Judicial de la Federación, Libro 2, Enero de 2014,
Tomo IV, página 3036, que establece: “CONCURSO IDEAL DE
DELITOS. SE ACTUALIZA RESPECTO DE LOS ILÍCITOS DE
PORTACIÓN DE ARMA DE FUEGO Y POSESIÓN DE
CARTUCHOS, AMBOS DE USO EXCLUSIVO DEL EJÉRCITO,
ARMADA Y FUERZA AÉREA, SI EN UN MISMO SITIO, EL
ACTIVO TIENE ESOS ARTEFACTOS DENTRO DE SU RADIO
DE ACCIÓN Y DISPONIBILIDAD.”

Asimismo, el Tribunal Colegiado expresó que se señalaba lo


anterior, por lo establecido en la ejecutoria de la jurisprudencia
emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, en la que se esquematiza el parámetro de imposición de
penas tratándose de un concurso ideal, cuyo rubro es el
siguiente: “INDIVIDUALIZACIÓN DE LA PENA TRATÁNDOSE
DEL CONCURSO IDEAL DE DELITOS.”

Consideró también que respecto a las tres conductas materia de


la presente causa, el Tribunal Unitario señaló acertadamente se
acreditaba un concurso real de delitos, pues el quejoso ejecutó
tres conductas distintas, previstas en normativas; lo cual es
correcto, pues se está figura se actualiza, cuando con una
pluralidad de actos o acciones independientes entre sí, se
cometieron los delitos en estudio, con lo que se violentan tanto la
Ley General de Salud, el Código Penal Federal, así como la Ley
Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Resultó aplicable, la jurisprudencia emitida por el Pleno de


Circuito del Decimoquinto Circuito, visible en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Libro 11, Octubre de 2014,
Tomo II, página 1380 que establece: “CONCURSO REAL DE
DELITOS. SE ACTUALIZA CUANDO EL ACTIVO COMETE
LOS ILÍCITOS CONTRA LA SALUD, EN LA MODALIDAD DE
POSESIÓN DE NARCÓTICOS, DE PORTACIÓN DE ARMA DE
FUEGO Y POSESIÓN DE CARTUCHOS PARA ARMAS DE
USO EXCLUSIVO DEL EJÉRCITO, ARMADA Y FUERZA
AÉREA, AUN CUANDO SE REALICEN SIMULTÁNEAMENTE.”

37
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Así también, se estimó acertado la negativa de los sustitutivos de


la pena de prisión, previstos en el artículo 70 del Código Penal
Federal, así como el beneficio de condena condicional previsto
en el ordinal 90 del precitado Código, al no cumplir con los
requerimientos para gozar de los mismos, así como que se haya
decretado la suspensión de sus derechos civiles y políticos y el
que se ordenado amonestarlo para prevenir su reincidencia, y el
decomiso del arma de fuego, cartuchos, narcóticos y
psicotrópicos objeto de los delitos, al ser consecuencia legal de
la misma sentencia condenatoria.

 En un aspecto final, se estimó que contrario a lo señalado por el


quejoso, que el acto reclamado en esta vía constitucional no
resulta violatorio del principio de “Presunción de Inocencia”, que
subyace implícito en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, así como expresamente consagrado en
diversos instrumentos internacionales suscritos y ratificados por
nuestro país, tales como el artículo 11, de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos.

Ya que, conforme a la propia motivación del acto reclamado,


claramente puede advertirse cómo los medios de prueba que
fueron debidamente justipreciados por la responsable, resultaron
suficientes para acreditar perfectamente, según se requiere en
una sentencia de naturaleza definitiva, los elementos
constitutivos de los delitos imputados, así como la
responsabilidad penal que se atribuyó al promovente del amparo
en la comisión de los mismos, se insiste, bajo las reglas de la
prueba circunstancial, todo lo cual, justificó la culpabilidad del
aquí quejoso y por ende, la imposición de una pena en su contra,
la cual, tal como se precisó en esta ejecutoria, fue precedida de
los principios constitucionales de debido proceso legal que es
resguardado en forma implícita por el diverso principio de
presunción de inocencia.

 En un apartado intitulado: Motivos inherentes a los


argumentos expuestos por el quejoso en el sentido de que
fue torturado tras su detención, el Tribunal Colegiado señaló:

En el caso concreto se advierte, que tal circunstancia ya fue


observada por la responsable de la primera instancia, y
además hecha del conocimiento de la autoridad competente,
para que, en su caso se inicie la investigación respectiva en
torno a los posibles actos de tortura que expresa el quejoso.

38
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Así es, pues el Juez de la causa en estricto acato al


artículo 1° y 22 constitucionales; 5°, de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos; 7°, del Pacto
Internacional de los Derechos Civiles y Políticos; 1°, 6°
y 8° de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar
la Tortura; y 11 de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar la
Tortura; ordenó dar vista a la Procuraduría General de la
República a fin de que determinara lo que conforme a sus
atribuciones correspondiera en el tema de que se habla.

Vista ordenada, el Delegado en Jalisco de la Procuraduría


General de la República informó el inició de la investigación
correspondiente de manera inmediata, tal como se advierte el
oficio **********, por hechos que pudieran desprenderse de los
delitos de lesiones y abuso de autoridad cometido en perjuicio
del aquí quejoso.

Asimismo el Tribunal Unitario acertadamente dijo que sobre el


tópico ya se había pronunciado el Juez de la causa, desde el
auto de bien preso tal como se estableció en parágrafos
precedentes.

III. Recurso de Revisión. En contra de lo determinado en la


ejecutoria de amparo, el quejoso interpuso el recurso de revisión que
se analiza en esta instancia. Refiriendo en el escrito de agravios
correspondiente, lo que en síntesis se cita enseguida:

 Se duele de que se declarara infundado el concepto de


violación en el que se alegó que el quejoso fue víctima de una
detención prolongada por parte de los elementos aprehensores,
al haber sido detenido el dos de julio de dos mil catorce, a las
dieciocho horas con treinta minutos y, puesto a disposición del
Agente del Ministerio Público Federal aproximadamente a la una
horas del día tres de julio del precitado año. Seis horas y media
posteriores a la detención.

 Aduce que el Tribunal Colegiado interpretó la consideración de la


Primera Sala en la que ha sostenido que la dilación en la puesta
a disposición se da cuando no existiendo motivos razonables
que imposibiliten la puesta a disposición inmediata, la persona
continúe a disposición de sus aprehensores y no sea entregada
a la autoridad que sea competente para definir su situación
jurídica, es decir, para poner a disposición inmediata a los

39
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

indiciados ante el Ministerio Público. Motivos razonables que


únicamente pueden tener origen en impedimentos fácticos reales
y sobre todo, comprobables, mismos que tienen que ser
compatibles además, con las facultades estrictamente
concedidas a dichas autoridades, ya que la detención de una
persona no puede estar indefinida; pues el gobernado requiere
conocer el estatus en el que se encuentra.

 Dice que se analizaron diversas pruebas que concluyeron en


“Aunado a lo anterior, obra el registro de la entrega de los
indicios como parte de la cadena de custodia, en la que tal como
se ilustra, se señalan las once horas de la noche del día dos de
julio de dos mil catorce, en que los objetos y sustancias materia
de los ilícitos en estudio fueron puestos a disposición de la
Procuraduría General de la República, de lo que se colige
indiciariamente que a la referida hora el inculpado ya se
encontraba puesto a disposición de una autoridad competente,
como lo es el Agente del Ministerio Público Federal.
Consecuentemente, tal y como lo señaló el Tribunal Unitario,
debido a las circunstancias específicas de los hechos pues el
inculpado intentó darse a la huida, la revisión y el hallazgo de los
objetos del delito, las amenazas a los aprehensores, y con
motivo de lo anterior, la solicitud de apoyo lo que se tradujo en
una espera, el traslado del vehículo en que se le detuvo
flagrantemente, así como de los objetos, y el clima lluvioso que
retardó el traslado, se consideran motivos fácticos razonables,
que justifican las horas entre la detención y la puesta a
disposición de autoridad competente. Por lo anterior las
aproximadamente seis horas que tardó supuesta disposición del
Agente del Ministerio Público Federal, no se traduce en una
detención prolongada…”.

 El agraviado expresó que en la sentencia se hace una


interpretación constitucional de Derechos Humanos indebida,
toda vez que esas expresiones no constituyen los motivos
razonables que exige la tesis que se hace valer, para apoyar la
sentencia, mucho menos el espíritu de la norma constitucional y
derechos humanos, que exigen la inmediata disposición al
Ministerio Público, pues como se expresó en el en el juicio de
amparo directo ante el Tribunal Colegiado, no constituyen
motivos razonables, porque únicamente pueden tener origen en
impedimentos fácticos reales y sobre todo, comprobables,
mismos que tienen que ser compatibles con las facultades
estrictamente concedidas a dicha autoridad, ya que la detención
de su persona no puede estar indefinida; pues el gobernado
requiere conocer el estatus en el que se encuentra.

40
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

 Señala que esa es la parte de la sentencia, que


contiene el pronunciamiento sobre normas generales e
interpretación directa de un precepto constitucional,
pues, ni las circunstancias específicas de los hechos,
ni que el inculpado intentó darse a la huida, la revisión y el
hallazgo de los objetos del delito, las amenazas a los
aprehensores, mucho menos la solicitud de apoyo que señala,
se tradujo en una espera, tampoco el traslado del vehículo en
que se le detuvo flagrantemente, ni siquiera los objetos y lejos de
actualizar los motivos razonables, el clima lluvioso que retardó el
traslado, se consideran motivos fácticos razonables, no justifican
las horas entre la detención y la puesta a disposición de
autoridad competente.

 Menciona que es inconstitucional interpretar que las


aproximadamente seis horas que tardó su puesta a disposición
ante el Agente del Ministerio Público Federal, no se traduce en
una detención prolongada porque los eventos o circunstancias
no actualizan los motivos razonables para retardar la detención y
puesta a disposición inmediata.

 Alega omisión de análisis de los conceptos de violación de la


demanda porque se da un estudio parcial del tema de la tortura,
ya que como se puede constatar, el Tribunal Colegiado, sólo
refirió en su sentencia en párrafo breve que: “…En el caso
concreto se advierte, que tal circunstancia ya fue observada por
el responsable de la primera instancia, y además hecha del
conocimiento de la autoridad competente, para que, en su caso,
se inicie la investigación respectiva en torno a los posibles actos
de tortura que expresa el quejoso.- Así es, pues el Juez de la
Causa en estricto acato al artículo 1° y 22 constitucionales; 5°,
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; 7°, del
Pacto Internacional de los Derechos Civiles Políticos; 1°, 6° y 8°
de la Convención Interamericana para prevenir y sancionar la
tortura; y, 11 de la Ley Federal para prevenir y sancionar la
tortura; ordenó dar vista a la Procuraduría General de la
República a fin de que determinaran lo que conforme a sus
atribuciones correspondía en el tema de que se habla. Vista
ordenada, el delegado en Jalisco de la Procuraduría General de
la República, informó el inicio de la investigación correspondiente
de manera inmediata… por hechos que pudieran desprenderse
de los delitos de lesiones y abuso de autoridad cometido en
perjuicio del aquí quejoso. Asimismo, el Tribunal Unitario
acertadamente dijo que sobre el tópico ya se habría pronunciado
el juez de la causa, desde el auto de bien preso tal como se
estableció en parágrafos precedentes…”

41
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Empero, dice el recurrente, el Tribunal Colegiado nunca resolvió


los alegatos dirigidos a que “…la detención indebida, retención,
implican grave violación a sus derechos humanos, pero también
se vincula como primer factor conector con el tema de la
tortura… la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, ha reiterado la exclusión de pruebas obtenidas mediante
coacción capaz de quebrantar la expresión espontánea de la
voluntad de la persona, lo que a su vez constituye una infracción
al debido proceso legal y obtención de pruebas lícita… en
relación con el presente caso, todo el contexto de datos de la
fase de investigación, desde la actuación de los elementos de la
policía federal en la detención y retención de marras, incluso, en
una cárcel municipal, ha constituido, al menos, intimidación en la
obtención de su declaración ministerial, sin que constituya
confesión, ni versión defensiva, por su inmediatez, pero a su vez
ello se relaciona como un primer factor conector con la tortura
aducida por el quejoso, así como datos aportados en la
apelación… es relevante destacar la obligación de investigar los
hechos de la alegada tortura conforme a los estándares
internacionales, a fin de realizar y proseguir de modo diligente
las investigaciones necesarias para deslindar responsabilidades
y, en su caso, esclarecerlas como delito …las obligaciones en la
convención interamericana para prevenir y sancionar la tortura
incluyen tipificarla como delito investigar toda denuncia o
presunto caso de tortura, indemnizar a las víctimas y excluir toda
prueba obtenida por tortura.- Al analizar el tema de la tortura, la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
conforme a los preceptos constitucionales, convencionales y
legales citados, concluyó que: a.- Las personas que denuncien
actos de tortura tienen el derecho a que las autoridades
intervengan de forma expedita para que su acusación sea
investigada y, en su caso, examinada a través de un juicio
penal.- b.- La obligación de proteger ese derecho recae en todas
las autoridades del país, y no sólo en aquellas que deban
investigar o juzgar el caso.- c.- Atento al principio interpretativo
pro persona, para efectos del mencionado derecho, debe
considerarse como denuncia de un acto de tortura a todo tipo de
noticia o aviso que sobre ese hecho se formule ante cualquier
autoridad con motivo de sus funciones.- Por tanto, es claro que
el derecho al no ser objeto de tortura, ni de trato o penas crueles,
inhumanos o degradantes, es un derecho absoluto…”.

 Arguye el quejoso que el análisis del Tribunal Colegiado se


traduce en un estudio superficial sin pronunciarse con cada una
de las aristas que tiene el tema, principalmente el de obtención

42
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

de prueba ilícita y efecto corruptor del proceso,


indemnización, así como el de agotar el procedimiento
de responsabilidad a los culpables; igualmente, señala
que es ilegal el estudio de los capítulos quinto, sexto y
séptimo de los conceptos de violación de la demanda de
garantías, conforme a los argumentos vertidos y reiterados en
ellos con la comparación de la sentencia impugnada.

 Afirma que por razón de la materia penal, se solicita se aplique a


favor del quejoso, la suplencia de la deficiencia de la queja.

 Estima que las autoridades señaladas como responsables,


trasgreden los Derechos Humanos reconocidos y las garantías
individuales, otorgadas para su protección por la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 Manifestó que en razón de que el acto reclamado del Tribunal


responsable patentiza la violación de los derechos humanos y
garantías consagradas en la Constitución Federal, se acude en
revisión a efecto de que se declare su solicitud de amparo y
protección de la Justicia de la Unión, para el efecto de que se
revoque la sentencia, se declaren fundados sus conceptos de
agravios y se conceda la protección solicitada.

 Invocó la tesis jurisprudencial XXVII.1°. (VIII Región) J/3 (10ª.),


pág. 1830, Marzo de 2013, de rubro: “SUPLENCIA DE LA
QUEJA DEFICIENTE EN EL JUICIO DE AMPARO. PROCEDE
CUANDO EL JUZGADOR ADVIERTA LA VIOLACIÓN DE
DERECHOS HUMANOS”; igualmente señala la tesis aislada
P.LXVII/2011 (9ª.), página 535, bajo rubro: “CONCEPTOS DE
VIOLACIÓN EN AMPARO DIRECTO. CUANDO EN ELLOS SE
ADUZCA GENÉRICAMENTE VIOLACIÓN A DERECHOS
HUMANOS ESPECÍFICOS CONTENIDOS EN TRATADOS
INTERNACIONALES, EL TRIBUNAL COLEGIADO DE
CIRCUITO NO DEBE DECLARARLOS INOPERANTES, SINO
DAR CONTENIDO A ESOS DERECHOS Y VERIFICAR SI EN
LA SENTENCIA RECLAMADA EXISTE ALGUNA
TRANSGRESIÓN DE OBJETIVA Y PATENTE APRECIACIÓN.”

QUINTO. Procedencia del recurso. Expuestos los


antecedentes del asunto, esta Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, considera que el presente medio de
impugnación reúne los requisitos constitucionales y legales que
condicionan su procedencia, por lo que deben analizarse los

43
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

pronunciamientos del órgano colegiado mediante los cuales negó el


amparo.

En efecto, de conformidad con las reglas establecidas en la


fracción IX del artículo 107 de la Constitución Federal; la fracción II del
artículo 81 de la Ley de Amparo vigente; y, la fracción III del artículo 10
de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, para que el
recurso de revisión interpuesto contra las sentencias dictadas por los
Tribunales Colegiados de Circuito en amparo directo sea procedente,
es necesario que en las mismas se decida sobre la constitucionalidad
de normas generales, se establezca la interpretación directa de un
precepto constitucional o de los derechos humanos establecidos en
los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte,
o que en dichas resoluciones se omita hacer un pronunciamiento al
respecto cuando se hubiera planteado en la demanda o se hubiera
emitido motu proprio.

Aunado a lo anterior, es necesario que la cuestión de


constitucionalidad tenga la potencialidad de crear la fijación de un
criterio de importancia y trascendencia a juicio de este Alto Tribunal,
en el entendido de que la materia del recurso de revisión debe
limitarse a la resolución de cuestiones propiamente
constitucionales.

Ahora, los requisitos de procedencia del recurso de revisión en


amparo directo han sido interpretados y clarificados en numerosas
tesis jurisprudenciales y aisladas de esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación y desarrollados normativamente en el Acuerdo General
número 9/2015, emitido por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, el ocho de junio de dos mil quince y publicado en el
Diario Oficial de la Federación, el día doce siguiente, donde en los

44
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

puntos Primero y Segundo se establece que el recurso


de revisión contra las sentencias que en materia de
amparo directo pronuncien los Tribunales Colegiados
de Circuito es procedente, en términos de lo previsto en los artículos
107, fracción IX, constitucional, y 81, fracción II, de la Ley de Amparo,
si se reúnen los supuestos siguientes:

a) Si en las mencionadas resoluciones se decide sobre la


constitucionalidad o inconstitucionalidad de una norma
general, o se establece la interpretación directa de un
precepto constitucional o de los derechos humanos
establecidos en los tratados internacionales de los que el
Estado Mexicano sea parte, o bien, si en dichas sentencias se
omite el estudio de las cuestiones antes mencionadas,
cuando se hubieren planteado en la demanda de amparo; y,

b) Si el problema de constitucionalidad referido en el inciso


anterior entraña la fijación de un criterio de importancia y
trascendencia.

Asimismo, señala que se entenderá que la resolución de un


amparo directo en revisión permite fijar un criterio de importancia y
trascendencia, cuando habiéndose surtido los requisitos del inciso a)
del Punto inmediato anterior, se advierta que aquélla dará lugar a un
pronunciamiento novedoso o de relevancia para el orden jurídico
nacional.

El Acuerdo Plenario de referencia también señala que se


considerará que la resolución de un amparo directo en revisión permite
fijar un criterio de importancia y trascendencia, cuando lo decidido en
la sentencia recurrida pueda implicar el desconocimiento de un criterio

45
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

sostenido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación relacionado


con alguna cuestión propiamente constitucional, por haberse resuelto
en contra de dicho criterio o se hubiere omitido su aplicación.

Establecido lo anterior, es de reiterarse que en el presente caso


se cumple con los requisitos que quedaron precisados para la
procedencia del juicio de amparo directo en revisión, pues del escrito
de demanda se advierte que el quejoso, si bien no impugnó la
constitucionalidad de una norma general, sí solicitó la interpretación
directa de preceptos de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, o de los derechos humanos establecidos en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano es parte, y el Tribunal
Colegiado de Circuito se ocupó de atender el reclamo ajustándose a
criterios de esta Primera Sala en torno a los temas de la detención en
flagrancia y la puesta sin demora injustificada del detenido a
disposición del Ministerio Público, sin emitir un pronunciamiento propio
que se alejara de los criterios establecidos por este Alto Tribunal. Sin
embargo, en torno al tema de la tortura se pronunció de forma
diferente a la percepción emitida al respecto.

Es necesario acotar en cuanto al presupuesto de procedencia en


estudio, que en la demanda de amparo no se solicitó la interpretación
del artículo 16, párrafo décimo constitucional, ni en la sentencia
recurrida el Tribunal Colegiado se pronunció sobre el derecho
fundamental del inculpado relativo al plazo de detención del
gobernado ante el Ministerio Público y su puesta a disposición ante la
autoridad judicial, como destaca el acuerdo de Presidencia, que haría
factible la emisión de criterios de importancia y trascendencia para el
ámbito jurídico nacional, de manera tal que ese aspecto no será
materia de análisis en esta ejecutoria.

46
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

SEXTO. Estudio de fondo.

En efecto, agrupados los motivos de disenso


vertidos en la demanda de amparo, se observa que el quejoso planteó
violaciones a derechos fundamentales cometidos en la fase
indagatoria por parte de los policías aprehensores, señalando que fue
ilegalmente detenido por mera sospecha de que estaba cometiendo
un delito, así como que derivado de esa ilegal detención, porque no
existió flagrancia, fue conducido violentamente, a base de golpes y
torturas, del lugar de la detención a una cárcel municipal donde se le
retuvo y fue torturado otra vez, sin haberlo puesto inmediatamente a
disposición del Ministerio Público, por lo cual se violaron sus derechos
humanos y, consecuentemente, se obtuvieron pruebas ilícitas que no
debieron ser valoradas para fincarle el juicio de reproche e imponerle
las penas correspondientes, dado que dichas violaciones
trascendieron en su perjuicio, aunque no haya confesado su
intervención en los delitos imputados, pero corrompiendo todo el
material convictivo, desde el parte informativo extendiéndose a todas
las pruebas recabadas en esa fase y aportadas por la fiscalía.

Ahora bien, como se ve de lo manifestado en vía de conceptos


de violación, sobresalen tres temas que al involucrar violaciones a
derechos humanos constriñó al Tribunal Colegiado a realizar una
interpretación de las normas constitucionales que: acotan la
restricción de la libertad personal; condicionan la puesta sin demora
del detenido a disposición de la autoridad ministerial para que
resuelva su situación jurídica; y, prohíben todo tipo de tortura o malos
tratos a los inculpados, con las consecuencias que su inobservancia
trae consigo.

47
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Atento a ello, se desestiman los agravios vinculados con los


primeros dos temas, pues el órgano jurisdiccional de amparo, al
ocuparse de tales cuestiones se pronunció desestimando los motivos
de disenso y para ello atendió correctamente a los criterios de esta
Primera Sala, es decir, lo hizo sin pronunciarse motu proprio sobre el
alcance de las normas constitucionales relativas, sino apegándose a
los criterios establecidos por este Alto Tribunal, por lo que se situó en
un plano de mera legalidad, de ahí que los agravios sobre el proceder
del Colegiado deben desestimarse.

Es decir, sobre la alegada detención ilegal por no haber existido


flagrancia en la comisión de los delitos imputados, el órgano colegiado
federal señaló que adversamente al disenso, sí existió flagrancia
delictiva que condicionó a los elementos de la Policía Federal a
proceder a la detención del inculpado, ahora recurrente, señalando
para ello, lo siguiente:

“.. entre las funciones de los agentes de la policía, no sólo


está la de detener a quienes realizan un hecho delictivo en
el momento en que lo ejecutan o después de ello, ya que,
en términos del artículo 21 de la Constitución Federal,
también tienen facultades de prevención del delito y para
vigilar la aplicación de los reglamentos; por lo que si al
realizar sus labores de vigilancia al practicarle al inculpado
una revisión precautoria se percatan de que está
cometiendo un delito en flagrancia (en el caso portación de
arma de fuego, posesión de cartuchos y diversas
sustancias, que resultaron ser cocaína y metanfetamina)
motivo por el que lo detuvieron; la actuación de dichos
agentes no fue una detención arbitraria que requiriera de
un mandamiento escrito que cumpla con los requisitos
constitucionales apuntados, sino que se trata de dos
momentos distintos que concurren en dicha actuación, el
primero, consistente en la revisión que los policías pueden
realizar a cualquier persona con la finalidad de prevenir o
investigar la comisión de algún delito, a fin de garantizar la
seguridad pública y, el segundo -consecuencia del primero-
lo constituye la detención en flagrancia que pueden llevar a

48
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

cabo si con motivo de la revisión observan la


comisión de algún ilícito.

En el caso materia de estudio, al realizar una


revisión de rutina al observar una actitud sospechosa del
quejoso, al estar estacionado en un vehículo con vidrios
polarizados, tal como lo señalan los policías aprehensores
en sus declaraciones ministeriales, le solicitaron
descendiera del vehículo para realizarle una revisión, al
hacerlo observaron llevaba fajada a la cintura una arma de
fuego tipo escuadra, encontrándose con un delito
flagrante, por lo que intentó darse a la huida, y al momento
de realizar una revisión al vehículo en que viajaba el
referido quejoso, se le encontró una bolsa de color negro,
que contenía ciento ocho envoltorios con polvo blanco con
características propias de la cocaína y ciento veintitrés con
polvo granulado con las características propias del cristal,
así como una bolsa de plástico transparente con
aproximadamente once gramos de polvo blanco con
características propias de la cocaína, dos bolsas de
plástico transparente con aproximadamente cada una
catorce gramos de polvo granulado de color blanco, con las
características del cristal, así como siete cartuchos útiles al
calibre nueve milímetros, catorce cartuchos útiles calibre
**********” súper, cuatro útiles calibre **********; por lo
anterior, fue puesto de inmediato a disposición ante una
autoridad competente, misma que le hizo saber sus
derechos y contó en todo momento con defensor.

Por lo tanto, y contrario a lo señalado por el quejoso, no


existe violación alguna al artículo 16 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos que establece,
por una parte, que nadie puede ser molestado en su
persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en
virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente,
que funde y motive la causa legal del procedimiento y, por
otra, que en los casos de delito flagrante, cualquier
persona puede detener al indiciado poniéndolo sin demora
a disposición de la autoridad inmediata y ésta, con la
misma prontitud, a la del Ministerio Público, tal como ya se
señaló ocurrió en los hechos que nos atañen..”.

De la anterior reseña, se advierte que el Tribunal Colegiado


consideró, de acuerdo con lo narrado por los elementos
aprehensores, que al realizar sus funciones de prevención a fin de

49
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

preservar la seguridad pública, al notar la presencia sospechosa del


quejoso, por las circunstancias del descubrimiento de un automóvil
con vidrios polarizado que ocupaba, se procedió a la revisión y, al
pedirle que descendiera, al hacerlo notaron que portaba fajada en la
cintura una arma de fuego, es decir, se descubrió la comisión de un
delito en flagrancia por lo que se le detuvo al querer huir del lugar y
luego, al revisar la unidad donde viajaba se localizaron en su interior
las substancias prohibidas y demás objetos bélicos.

Pronunciamiento que no es contrario a los criterios de esta


Primera Sala emitidos en torno a la temática citada, como puede
corroborarse con el contenido de las siguientes tesis aisladas:

“CONTROL PROVISIONAL PREVENTIVO.


PARÁMETROS A SEGUIR POR LOS ELEMENTOS DE
LA POLICÍA PARA QUE AQUÉL TENGA VALIDEZ CON
POSTERIORIDAD A LA DETENCIÓN EN FLAGRANCIA.
La finalidad de los controles preventivos provisionales es
evitar la comisión de algún delito, salvaguardar la
integridad y la vida de los agentes policiacos, o corroborar
la identidad de alguna persona, con base en información
de delitos previamente denunciados ante la policía o
alguna autoridad. En este sentido, la realización de esos
controles excluye la posibilidad de que la autoridad pueda
detener a una persona sin causa mínima que lo justifique,
de lo contrario, bajo una circunstancia abstracta -como la
apariencia física de las personas, su forma de vestir, hablar
o comportarse-, podrían justificar su detención y revisión
física cuando es evidente que no existen circunstancias
que permitan explicar la sospecha de que se está
cometiendo un delito. Por tanto, para que se justifique la
constitucionalidad de un control preventivo provisional es
necesario que se actualice la sospecha razonada objetiva
de que se está cometiendo un delito y no sólo una
sospecha simple que derive de un criterio subjetivo del
agente de la autoridad. Así, las circunstancias para
acreditar empíricamente la sospecha razonable objetiva
son relativas a los objetos materiales del ilícito, los sujetos,
lugares y horarios descritos por las víctimas y los testigos
de algún delito con las denuncias que haya recibido la

50
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

policía. En este contexto, las condiciones en las


cuales la policía estará en posibilidad de llevar a
cabo un control de detención, se actualizan
cuando la persona tenga un comportamiento
inusual, así como conductas evasivas y/o desafiantes
frente a los agentes de la policía. Sin embargo, en la
actualización del supuesto de sospecha razonada, no
existe la condición fáctica descrita, la comisión del delito
evidente y apreciable de forma directa, pero sí las
condiciones circunstanciales que justifican la realización de
un control preventivo provisional por parte de los agentes
de la autoridad, ya sea porque haya una denuncia informal
o anónima, o porque el sujeto exteriorice acciones que
objetivamente den lugar a considerar que se pretende
ocultar la realización de un delito. Aunado a lo anterior, las
condiciones fácticas son las que van a determinar el grado
de intensidad del control preventivo por parte de la
autoridad. En este sentido, existen dos tipos de controles
que pueden realizarse: 1. Preventivo en grado menor, en el
cual, los agentes de la policía pueden limitar
provisionalmente el tránsito de personas y/o vehículos con
la finalidad de solicitar información a la persona controlada,
por ejemplo, su identidad, ruta, motivos de su presencia,
etcétera. En este control preventivo de grado menor,
también los agentes de la policía pueden efectuar una
revisión ocular superficial exterior de la persona o del
interior de algún vehículo. 2. Preventivo en grado superior,
el cual está motivado objetivamente por conductas
proporcionales y razonablemente sospechosas, lo que
implica que los agentes policiales estén en posibilidad de
realizar sobre la persona y/o vehículos un registro más
profundo, con la finalidad de prevenir algún delito, así como
para salvaguardar la integridad y la vida de los propios
agentes. En este supuesto, éstos podrían, además,
registrar las ropas de las personas, sus pertenencias así
como el interior de los vehículos. Este supuesto se
actualiza si las circunstancias objetivas y particulares del
delito y el sujeto corresponden ampliamente con las
descritas en una denuncia previa, o bien si los sujetos
controlados muestran un alto nivel de desafío o de evasión
frente a los agentes de la autoridad. En consecuencia, si
después de realizar el control provisional legítimo los
agentes de la policía advierten la comisión flagrante de
algún delito, la detención del sujeto controlado será lícita, y
también lo serán las pruebas descubiertas en la revisión

51
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

que, a su vez, tendrán pleno valor jurídico para ser


ofrecidas en juicio.”3

“DERECHO HUMANO A LA LIBERTAD PERSONAL.


CARACTERÍSTICAS DE LOS NIVELES DE CONTACTO
ENTRE UNA AUTORIDAD QUE EJERCE FACULTADES
DE SEGURIDAD PÚBLICA Y UNA TERCERA PERSONA.
De conformidad con la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y con los tratados internacionales, si
bien todas las personas gozan de los derechos a la libertad
personal, a la intimidad, a no ser molestadas en sus
posesiones o propiedades y a la libre circulación, como
cualquier otro derecho humano, al no ser absolutos, su
ejercicio puede ser restringido o limitado con base en
criterios de proporcionalidad. En ese sentido, el artículo 16
de la Constitución prevé que para que una persona pueda
ser privada de su libertad debe existir una orden de
aprehensión o la concurrencia de flagrancia o caso urgente
en la comisión de una conducta delictiva; accionar al que el
texto constitucional le denomina "detención". Sin embargo,
no todo contacto entre una autoridad de seguridad pública
y una persona puede catalogarse de esa forma, pues las
competencias propias de los agentes de seguridad pública
implican también actos de investigación o prevención del
delito. En ese tenor, se pueden distinguir tres niveles de
contacto entre una autoridad que ejerce facultades de
seguridad pública y una tercera persona: a) simple
inmediación entre el agente de seguridad y el individuo,
para efectos de investigación, identificación o prevención;
b) restricción temporal del ejercicio de un derecho, como
pueden ser la libertad personal, propiedad, libre circulación
o intimidad, y c) detención en sentido estricto. El primer
nivel de contacto no requiere justificación, ya que es una
simple aproximación de la autoridad con la persona que no
incide en su esfera jurídica, el cual se actualiza, por
ejemplo, cuando un agente de policía se acerca a una
persona en la vía pública y le hace cierto tipo de preguntas
sin ejercer ningún medio coactivo y bajo el supuesto de
que dicha persona puede retirarse en cualquier momento.

3Tesis Aislada 1a. XXVI/2016 (10a.), Décima Época, Registro: 2010961, Primera Sala, Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 27, Febrero de 2016, Tomo I, Materia(s):
Constitucional, Página: 669.

Amparo directo en revisión 3463/2012. 22 de enero de 2014. Cinco votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez
Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: José Ramón Cossío Díaz.
Secretario: Julio Veredín Sena Velázquez.

52
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

En cambio, la restricción temporal del ejercicio


de la libertad surge cuando una persona se
siente razonablemente obligada por la autoridad
a obedecer sus órdenes expresas o implícitas,
mismas que pueden derivar en una ausencia de
movimiento físico. Esta restricción debe ser excepcional y
admitirse únicamente en casos en los que no es posible,
por cuestión temporal, conseguir un mandamiento escrito u
orden judicial para ejercer actos de molestia a una persona
o a sus posesiones. Para ello, la autoridad deberá acreditar
la concurrencia de una suposición razonable de que se
está cometiendo una conducta delictiva, la cual variará en
cada caso concreto y debe ser acreditable empíricamente.
Así, a saber, la autoridad deberá señalar detenidamente
cuál era la información (hechos y circunstancias) con la
que contaba en ese momento para suponer
razonablemente que la persona en cuestión estaba
cometiendo una conducta ilícita o, por el contrario, si el
registro o revisión fue autorizado libremente por el posible
afectado, entendiéndose que existe consentimiento cuando
fue prestado consciente y libremente; es decir, ausente de
error, coacción o de un acto de violencia o intimidación por
parte de los agentes de policía.”4

En ese orden de ideas, el Órgano Colegiado al resolver sobre la


inconformidad planteada no se pronunció emitiendo por sí un criterio
sobre el alcance de artículo 16 constitucional que prevé la limitación a
la libertad personal derivado de la flagrancia en la comisión de un
delito; de ahí que al situarse en un plano de mera legalidad los
agravios en contra de lo determinado por el órgano de amparo no
prosperan.

4Tesis Aislada 1a. XCIII/2015 (10a.), Décima Época, Registro: 2008638, Primera Sala, Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 16, Marzo de 2015, Tomo II, Materia(s):
Constitucional, Página: 1096.

Amparo directo en revisión 1596/2014. 3 de septiembre de 2014. Mayoría de tres votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de
García Villegas. Disidentes: José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto particular, y Jorge Mario
Pardo Rebolledo. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez
Valadez.

53
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Por lo que atañe al siguiente tema de disenso destacado en los


conceptos de violación, correspondiente a la infracción de los
derechos fundamentales previstos en el mismo numeral 16
constitucional, consistente en la falta de poner al detenido
inmediatamente a disposición del Ministerio Público para que resuelva
su situación jurídica, lo cual según la queja dio lugar a una retención
injustificada que trascendió en contra del quejoso por haberse
recabado pruebas ilícitas que no produjeron ningún valor para fincarle
una condena por los delitos atribuidos. Dicho planteamiento, al igual
que el aspecto precedente, fue materia de pronunciamiento por el
Tribunal Colegiado recurrido, sin emitir un criterio propio sobre el
alcance del aludido derecho previsto constitucionalmente, sino que lo
hizo desde un plano de mera legalidad y ajustándose a los criterios de
esta Sala, ya que al respecto dijo:

“..Señala el quejoso, fue víctima de una detención


prolongada por parte de los elementos aprehensores, al
haber sido detenido el dos de julio de dos mil catorce a las
dieciocho horas con treinta minutos, y puesto a disposición
del Agente del Ministerio Público Federal aproximadamente
a la una horas del día tres de julio del precitado año.

Lo anterior como se adelantó, deviene infundado.

Se señala lo anterior, pues la Primera Sala consideró, que


dicha circunstancia -dilación indebida- se actualizaba
siempre que, no existiendo motivos razonables que
imposibiliten la puesta a disposición inmediata, la persona
continúe a disposición de sus aprehensores y no sea
entregada a la autoridad que sea competente para definir
su situación jurídica para poner a disposición inmediata a
los indiciados ante el Ministerio Público.

Motivos razonables que únicamente pueden tener origen


en impedimentos fácticos reales y sobre todo,
comprobables, mismos que tienen que ser compatibles
además, con las facultades estrictamente concedidas a
dichas autoridades, ya que la detención de una persona no

54
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

puede estar indefinida; pues el gobernado


requiere conocer el estatus en el que se
encuentra.

En el caso en concreto, los elementos aprehensores


narraron en su oficio ********** de remisión que el día dos
de julio de dos mil catorce, aproximadamente a las
dieciocho treinta horas, la cual se realizó en las calles
**********, en el Municipio de Zapotlanejo, Jalisco, al
realizar una revisión de rutina al quejoso al considerarlo
con una actitud sospechosa, por lo que le solicitaron
descendiera del vehículo en el que se encontraba, y al
realizarlo observaron portaba un arma (tipo escuadra),
fajada en la cintura, por lo que intentó darse a la huida,
pero los elementos aprehensores lograron su detención;
ante lo cual, el detenido les señaló “no saben con quién se
están metiendo”, que era jefe de la plaza y pertenecía al
Cártel Jalisco Nueva Generación; que al momento de
revisar el vehículo encontraron 108 ciento ocho envoltorios
con polvo blanco, con características propias de la cocaína
y 123 ciento veintitrés envoltorios con polvo granulado con
las características del cristal, una bolsa de plástico
transparente con aproximadamente once gramos de polvo
blanco con características propias de la cocaína, dos
bolsas de plástico transparente con aproximadamente
catorce gramos de polvo granulado, al parecer cristal y
siete cartuchos útiles al calibre **********, 14 cartuchos
calibre *********, 4 cartuchos útiles al calibre ********* y un
cargador desabastecido.

Una vez lograda su detención, fue trasladado a Tototlán,


Jalisco, en donde se le realizó un examen médico a las
diecinueve horas con cincuenta minutos, por parte de la
doctora ********** dentro de las instalaciones de la Alcaldía
de la comandancia de la policía municipal del precitado
municipio, tal como a continuación se ilustra:

55
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Además obra el interrogatorio practicado a la precitada


doctora, en la cual estableció que el tiempo aproximado de
la valoración fue de veinte minutos a media hora, es decir,
si estableció como hora de inicio del referido parte médico
las diecinueve cincuenta horas, se culminó alrededor de las
veinte horas con veinte minutos.

Asimismo, los aprehensores señalaron que con motivo de


las amenazas que perpetró el detenido, al señalar
pertenecer al Cártel Jalisco Nueva Generación, solicitaron
apoyo y se resguardaron en espera del mismos en la
Comandancia de la Policía Municipal de Tototlán, Jalisco,
lo anterior encuentra sustento en el precitado remisión de
detenido en el que en específico señalaron los
aprehensores:

56
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

“debido a que el que ahora sabemos responde al


nombre de **********, opuso resistencia y estuvo
forcejeando con el suscrito cayendo los dos al
suelo, donde finalmente se efectuó la detención
del mismo… el policía tercero ********** procedió a leerle la
cartilla de derechos del detenido, cuando dicho sujeto nos
amenazó diciendo que no sabíamos con quién nos
habíamos metido, refiriendo que él es el jefe de plaza y
pertenece al Cártel de Jalisco Nueva Generación…”

De igual manera en el interrogatorio practicado a **********,


elemento aprehensor, el cual en lo que interesa refirieron:

“A la decimocuarta. Que diga el testigo la ruta que tomaron


desde el lugar de la detención hacia los separos de la
Policía Federal Ministerial. Calificada de legal. Contestó.
De ahí de Zapotlanejo, no fuimos a Tototlán a hacerle su
certificado médico y ya de ahí pedimos apoyo a más
compañeros, como nos había amenazado, ahí los
esperamos un rato, y ya de ahí en cuanto llegaron los
compañeros nos trasladamos a PGR.

A la decimoquinta. Que diga el testigo el lugar en donde


refiere procedieron a hacerle su certificado médico al ahora
procesado. Calificada de legal. Contestó. En la Policía
Municipal de Tototlán, donde se encuentra su base.”

Posteriormente, refiere el elemento aprehensor **********,


que el tiempo de traslado de Tototlán, Jalisco a
Guadalajara fue de aproximadamente una hora con
cuarenta minutos debido al clima (lluvioso).

Aunado a lo anterior, obra el registro de la entrega de los


indicios como parte de la cadena de custodia, en la que tal
como se ilustra, se señalan las once horas de las noche del
día dos de julio de dos mil catorce, en que los objetos y
sustancias materia de los ilícitos en estudio fueron puestos
a disposición de la Procuraduría General de la República,
de lo que se colige indiciariamente que a la referida hora el
inculpado ya se encontraba puesto a disposición de una
autoridad competente, como lo es el Agente del Ministerio
Público Federal.

57
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

Consecuentemente, y tal como lo señaló el Tribunal


Unitario, debido a las circunstancias específicas de los
hechos, pues el inculpado intentó darse a la huida, la
revisión y el hallazgo de los objetos del delito, las
amenazas a los aprehensores, y con motivo de lo anterior
la solicitud de apoyo lo que se tradujo en una espera, el
traslado del vehículo en que se le detuvo flagrantemente,
así como de los objetos, y el clima lluvioso que retardó el
traslado, se consideran motivos fácticos razonables, que
justifican las horas entre la detención y la puesta a
disposición de autoridad competente.

Por lo anterior las aproximadamente seis horas que tardó


su puesta a disposición del Agente del Ministerio Público
Federal, no se traduce en una detención prolongada”.

Como puede observarse de la respuesta del Tribunal Colegiado,


al ocuparse del planteamiento referido a la violación al derecho
fundamental de ser puesto el detenido sin demora injustificada a
disposición del Ministerio Público, no emitió un pronunciamiento

58
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

propio sobre el alcance de tal prerrogativa, sino que al


hacerlo ajustó su criterio al de esta Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, tal como
puede verificarse del contenido de las siguientes tesis:

“DETENCIÓN EN FLAGRANCIA. LA DEMORA


INJUSTIFICADA DE LA PUESTA DEL DETENIDO A
DISPOSICIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO NO IMPLICA
QUE AQUÉLLA SEA ILEGAL. La detención de una
persona y la inmediatez de su puesta a disposición ante el
Ministerio Público son actos diferentes, por ello, es
importante considerar que ambos supuestos tienen
autonomía y deben analizarse en ese contexto; es decir, se
trata de dos acciones que si bien tienen una relación
causal y sucesiva, mantienen independencia fáctica y
sustancial. Así, en el supuesto constitucional de detención
en flagrancia, la primera acción que deben realizar los
policías es la detención; y la siguiente es presentar de
inmediato al detenido ante el Ministerio Público, para el
efecto de que éste defina su situación jurídica. Sin
embargo, el hecho de que la policía demore
injustificadamente la presentación, no implica que pueda
afirmarse jurídicamente que la persona fue detenida de
forma ilegal; esto es, si la detención se ajustó a los
parámetros constitucionales, no existe razón jurídica por la
que deba afectarse la declaratoria de validez constitucional
que se realice de ésta. Consecuentemente, la prolongación
injustificada de la puesta a disposición del detenido ante el
Ministerio Público es una condición fáctica sucesiva e
independiente; de ahí que en caso de flagrancia, aquélla
tendrá que calificarse de legal por estar apegada a los
parámetros constitucionales, sin perder validez jurídica, a
pesar de que los aprehensores, después de la detención y
el aseguramiento de las evidencias, retrasen la entrega del
detenido de forma injustificada ante el Ministerio Público.
Ello, porque la violación se suscita con posterioridad a la
detención que fue legal, por lo que el impacto deberá
reflejarse a partir de que la retención del detenido se torna
injustificada.”5

5Tesis Aislada 1a. CCCLXII/2015 (10a.), Décima Época, Registro: 2010491, Primera Sala, Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación, Libro 24, Noviembre de 2015, Tomo I, Materia(s):
Constitucional, Penal, Tesis: Página: 972.
Amparo directo en revisión 2190/2014. 26 de noviembre de 2014. Mayoría de tres votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien reservó su derecho para formular voto concurrente,
José Ramón Cossío Díaz y Olga Sánchez Cordero de García Villegas, quien reservó su derecho

59
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

“DERECHO FUNDAMENTAL DEL DETENIDO A SER


PUESTO SIN DEMORA A DISPOSICIÓN DEL
MINISTERIO PÚBLICO. ALCANCES Y
CONSECUENCIAS JURÍDICAS GENERADAS POR LA
VULNERACIÓN A TAL DERECHO. El artículo 16 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
consagra un régimen general de libertades a favor de la
persona, entre las cuales, destaca el derecho a la libertad
personal. Sin embargo, como todo derecho humano, éste
no es absoluto, por lo que la citada norma fundamental
también delimita exhaustivamente diversas hipótesis para
su afectación, a saber: a) la orden de aprehensión; b) las
detenciones en flagrancia; y, c) el caso urgente. En
tratándose de la flagrancia, esta Primera Sala ha
puntualizado que la misma constituye una protección a la
libertad personal, cuyo control judicial ex post debe ser
especialmente cuidadoso, ya que quien afirma la legalidad
y constitucionalidad de una detención, debe poder
defenderla ante el juez respectivo. Ahora bien, por cuanto
se refiere al derecho fundamental de "puesta a disposición
ministerial sin demora", es dable concluir que dentro del
régimen general de protección contra detenciones que
prevé el artículo 16 constitucional, se puede derivar la
exigencia de que la persona detenida sea presentada ante
el Ministerio Público lo antes posible, esto es, que sea
puesta a disposición de la autoridad ministerial o judicial
respectiva, sin dilaciones injustificadas. Así, se está ante
una dilación indebida en la puesta a disposición inmediata
del detenido ante el Ministerio Público, cuando no existan
motivos razonables que imposibiliten esa puesta inmediata,
los cuales pueden tener como origen impedimentos
fácticos reales, comprobables y lícitos, los que deben ser
compatibles con las facultades concedidas a las
autoridades, lo que implica que los agentes aprehensores
no pueden retener a una persona por más tiempo del
estrictamente necesario para trasladarla ante el Ministerio
Público; desechando cualquier justificación que pueda
estar basada en una supuesta búsqueda de la verdad o en
la debida integración del material probatorio y, más aún,
aquellas que resulten inadmisibles como serían la presión
física o psicológica al detenido para que acepte su
responsabilidad o la manipulación de las circunstancias y
hechos de la investigación. En suma, esta Primera Sala de

para formular voto concurrente. Disidentes: Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Julio Veredín Sena Velázquez.

60
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

la Suprema Corte de Justicia de la Nación estima


que la violación al derecho fundamental de
"puesta a disposición del indiciado ante el
Ministerio Público sin demora" genera como
consecuencias: a) la anulación de la confesión del
indiciado, obtenida con motivo de esa indebida retención;
b) la invalidez de todos los elementos de prueba que
tengan como fuente directa la demora injustificada, los
cuales no producirán efecto alguno en el proceso ni podrán
ser valorados por el juez; y, c) la nulidad de aquellas
pruebas que a pesar de estar vinculadas directamente con
el hecho delictivo materia del proceso penal, sean
recabadas por iniciativa de la autoridad aprehensora so
pretexto de una búsqueda de la verdad o debida
integración del material probatorio -en el supuesto de
prolongación injustificada de la detención-, sin la
conducción y mando del Ministerio Público; es decir, sin la
autorización de este último. No obstante, debe precisarse
que las pruebas obtenidas estrictamente con motivo de una
detención en flagrancia no pueden ser invalidadas por
actos posteriores, como la obtención de pruebas que
tengan como fuente directa la demora injustificada, a
menos que se acredite la existencia de vicios propios de la
misma detención del inculpado que determinen que ésta
sea considerada inconstitucional.”6

“DERECHO FUNDAMENTAL DEL DETENIDO A SER


PUESTO A DISPOSICIÓN INMEDIATA ANTE EL
MINISTERIO PÚBLICO. ELEMENTOS QUE DEBEN SER
TOMADOS EN CUENTA POR EL JUZGADOR A FIN DE
DETERMINAR UNA DILACIÓN INDEBIDA EN LA
PUESTA A DISPOSICIÓN. El derecho fundamental del
detenido a ser puesto a disposición inmediata ante el
Ministerio Público, se encuentra consagrado en el artículo
16, quinto párrafo, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, al momento en que señala que
cualquier persona puede detener al indiciado en el
momento en que esté cometiendo un delito o
6 Tesis Aislada 1a. LIII/2014 (10a.), Décima Época, Registro: 2005527, Primera Sala, Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Libro 3, Febrero de 2014, Tomo I, Materia(s): Constitucional,
Penal, Página: 643.
Amparo directo en revisión 3229/2012. 4 de diciembre de 2013. Mayoría de tres votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz y Olga Sánchez Cordero de
García Villegas. Disidentes: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quienes
reservaron su derecho a formular voto particular. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García
Villegas. Secretarios: Julio Veredín Sena Velázquez, José Alberto Mosqueda Velázquez, Javier
Mijangos y González, José Díaz de León Cruz, Beatriz Joaquina Jaimes Ramos y Francisco
Octavio Escudero Contreras.

61
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

inmediatamente después de haberlo cometido, poniéndolo


sin demora a disposición de la autoridad más cercana y
ésta con la misma prontitud, a la del Ministerio Público.
Asimismo, dicha disposición señala que debe existir un
registro inmediato de la detención. A juicio de esta Primera
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es
necesario señalar, en primer término, que el análisis en
esta materia debe partir de la imposibilidad de establecer
reglas temporales específicas. Por el contrario, resulta
necesario determinar, caso por caso, si se ha producido o
no una vulneración del derecho reconocido a la persona
detenida. Así las cosas, se está ante una dilación indebida
en la puesta a disposición inmediata del detenido ante el
Ministerio Público cuando, no existiendo motivos
razonables que imposibiliten la puesta a disposición
inmediata, la persona continúe a disposición de sus
aprehensores y no sea entregada a la autoridad que sea
competente para definir su situación jurídica. Tales motivos
razonables únicamente pueden tener como origen
impedimentos fácticos reales, comprobables y lícitos.
Además, estos motivos deben ser compatibles con las
facultades estrictamente concedidas a las autoridades. Lo
anterior implica que los agentes de policía no pueden
retener a una persona por más tiempo del estrictamente
necesario para trasladarla ante el Ministerio Público, a fin
de ponerlo a disposición, donde deben desarrollarse las
diligencias de investigación pertinentes e inmediatas, que
permitan definir su situación jurídica -de la cual depende su
restricción temporal de la libertad personal-. La policía no
puede simplemente retener a un individuo con la finalidad
de obtener su confesión o información relacionada con la
investigación que realiza, para inculparlo a él o a otras
personas. Este mandato es la mayor garantía de los
individuos en contra de aquellas acciones de la policía que
se encuentran fuera de los cauces legales y que están
destinadas a presionar o a influir en el detenido, en un
contexto que le resulta totalmente adverso. En esta lógica,
el órgano judicial de control deberá realizar un examen
estricto de las circunstancias que acompañan al caso,
desechando cualquier justificación que pueda estar basada
en una supuesta búsqueda de la verdad o en la debida
integración del material probatorio y, más aún, aquellas
que resultan inadmisibles a los valores subyacentes en un
sistema democrático, como serían la presión física o
psicológica al detenido a fin de que acepte su

62
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

responsabilidad o la manipulación de las


circunstancias y hechos objeto de la
investigación, entre otras.”7

En consecuencia, si el Tribunal Colegiado se ocupó de atender


el disenso relativo y al hacerlo lo desestimó sobre la base de
considerar, de acuerdo con las circunstancias fácticas derivadas de la
apreciación de lo señalado en el parte informativo, así como de los
pormenores de lo declarado por los elementos aprehensores,
indicando que existió una justificación para que el detenido en
flagrancia fuera puesto a disposición del Ministerio Público después
de seis horas de haberse detenido, pronunciamiento que se sitúa en
el plano de mera legalidad aplicando los criterios de esta Suprema
Corte de Justicia de la Nación, esto es, sin haber emitido un criterio
propio sobre el alcance del referido derecho fundamental y solamente
calificando correctamente de infundado el argumento de discrepancia
hecho valer en la demanda de amparo, cuya circunstancia permite
establecer lo infundado de los agravios relativos, pues desde esa
perspectiva y en función de la violación alegada, el Órgano Colegiado
se ocupó de validar la valoración por la responsable, estimando que
fue adecuada en torno a las pruebas obtenidas en la fase indagatoria,
desde el oficio de remisión de los policías aprehensores, las
actividades indagatorias del Ministerio Público relacionadas con la fe
ministerial del arma de fuego de que se trata, las substancias
prohibidas o estupefacientes y los demás objetos bélicos descubiertos
en el interior de la unidad que ocupaba el inculpado el día de los
hechos, la ratificación a cargo de los policías captores y los
dictámenes periciales correspondientes, ello en función de que no
7Tesis Aislada 1a. CLXXV/2013 (10a.), Décima Época, Registro: 2003545, Primera Sala, Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XX, Mayo de 2013, Tomo 1, Materia(s):
Constitucional, Penal, Página: 535.
Amparo directo en revisión 517/2011. 23 de enero de 2013. Mayoría de tres votos. Disidentes:
José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto particular y Jorge Mario Pardo Rebolledo; Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea formuló voto concurrente. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García
Villegas. Secretarios: Javier Mijangos y González y Beatriz J. Jaimes Ramos.

63
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

fueron alcanzados por el supuesto efecto corruptor alegado como


derivado de la inexistente violación al derecho fundamental analizado.

Sin embargo, en cuanto al tema relacionado con el disenso de


violación al derecho fundamental que prohíbe toda clase de tortura por
los elementos aprehensores que implique afectar la integridad de los
inculpados con el objetivo de obtener la confesión o auto incriminación
o allegarse de pruebas que les perjudiquen, cuya consecuencia es la
de restarles todo valor probatorio, la respuesta del Tribunal Colegiado
implicó un pronunciamiento diferente a los criterios que ha emitido
esta Primera Sala al respecto.

Lo que se corrobora porque al ocuparse de atender el disenso


relativo estableció lo siguiente:

“Motivos inherentes a los argumentos expuestos por el


quejoso en el sentido de que fue torturado tras su
detención.

En el caso concreto se advierte, que tal circunstancia ya


fue observada por la responsable de la primera instancia, y
además hecha del conocimiento de la autoridad
competente, para que, en su caso se inicie la investigación
respectiva en torno a los posibles actos de tortura que
expresa el quejoso.

Así es, pues el Juez de la causa en estricto acato al


artículo 1° y 22 constitucionales; 5°, de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos; 7°, del Pacto
Internacional de los Derechos Civiles y Políticos; 1°, 6° y 8°
de la Convención Interamericana para Prevenir y
Sancionar la Tortura; y 11 de la Ley Federal para Prevenir
y Sancionar la Tortura; ordenó dar vista a la Procuraduría
General de la República a fin de que determinara lo que
conforme a sus atribuciones correspondiera en el tema de
que se habla.

Vista ordenada, el Delegado en Jalisco de la Procuraduría


General de la República informó el inició de la investigación

64
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

correspondiente de manera inmediata, tal como


se advierte del oficio **********, por hechos que
pudieran desprenderse de los delitos de lesiones
y abuso de autoridad cometido en perjuicio del
aquí quejoso.

Asimismo, el Tribunal Unitario acertadamente dijo que


sobre el tópico ya se había pronunciado el Juez de la
Causa, desde el auto de bien preso tal como se estableció
en parágrafos precedentes.”

En ese contexto, se advierte que el pronunciamiento del Tribunal


Colegiado se aparta de los criterios que esta Primera Sala ha
establecido para el supuesto, como el que ahora nos ocupa, en que el
inculpado sujeto a proceso penal alega haber sufrido actos de tortura
al momento de su detención, según se explica.

En relación al supuesto acotado en este estudio, se destaca que


esta Primera Sala ha sentado criterio en el que se establece que las
consecuencias y efectos de los actos de tortura que se dicen ha
sufrido una persona sometida a un proceso penal actualizan una
categoría especial y de mayor gravedad que impone hacer un análisis
cuidadoso bajo los estándares nacionales e internacionales, en tanto
que tales actos impactan en dos vertientes, siendo éstas: la violación a
derechos humanos con trascendencia dentro del proceso y la
configuración del delito de tortura.

Bajo esa premisa, se ha considerado que las personas


inculpadas que denuncien actos de tortura tienen el derecho a que las
autoridades intervengan de forma expedita para que su acusación sea
investigada y, en su caso, examinada a través de un juicio penal y, en
ese sentido, se ha sostenido que existe la obligación a las autoridades
de investigar la acusación de tortura para que de darse el supuesto, se
esclarezca como delito, habiéndose señalando también que las

65
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

autoridades tienen la obligación de realizar y proseguir de modo


diligente las investigaciones necesarias para deslindar
responsabilidades por su comisión.

Asimismo, se ha determinado que la obligación de salvaguardar


el derecho fundamental que se traduce en la prohibición de la tortura,
recae en todas las autoridades del país y no solo en aquellas que
deban investigar y juzgar el caso, así como que atento al principio
interpretativo pro persona, para efectos del mencionado derecho, debe
considerarse como denuncia de un acto de tortura a todo tipo de
noticia o aviso que sobre ese hecho se formule ante cualquier
autoridad con motivo de sus funciones.

De igual modo, sobresale en el criterio que cuando una persona


ha sido sometida a tortura para quebrantar la expresión espontánea de
su voluntad, deben excluirse las pruebas obtenidas mediante esa
coacción.

Además, se estima que la omisión del juez de investigar


oficiosamente sobre actos de tortura alegados por los inculpados
constituye una violación al procedimiento penal que trasciende al
resultado del fallo, porque de resultar positiva la investigación, la
sentencia condenatoria se basará, entre otras probanzas, en una
confesión obtenida mediante coacción.

Lo que antes se ha relacionado encuentra sustento en el texto de


las tesis 1ª. CCV/2014 (10ª.) y 1ª. CCVI/2014 (10ª.), emitidas por este
órgano de control constitucional, que establecen:

“TORTURA. CONSTITUYE UNA CATEGORÍA ESPECIAL


Y DE MAYOR GRAVEDAD QUE IMPONE LA
OBLIGACIÓN DE UN ESCRUTINIO ESTRICTO BAJO

66
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

LOS ESTÁNDARES NACIONALES E


INTERNACIONALES. La prohibición de la
tortura como derecho absoluto se reconoce y
protege como jus cogens en armonía con el
sistema constitucional y convencional. En ese sentido, el
artículo 22, primer párrafo, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, proscribe la tortura,
mientras que el artículo 29 de la propia Constitución
Federal enfatiza que la prohibición de tortura y la
protección a la integridad personal son derechos que no
pueden suspenderse ni restringirse en ninguna situación,
incluyendo los casos de invasión, perturbación grave de la
paz pública, o cualquier otro que ponga a la sociedad en
grave peligro o conflicto. Además, la integridad personal es
el bien jurídico cuya protección constituye el fin y objetivo
principal para prohibir la tortura, así como otros tratos y
penas crueles, inhumanas o degradantes, lo cual también
se prevé en los artículos 5 de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, así como 7 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos. Además, las obligaciones
adquiridas por México, en la Convención Interamericana
para Prevenir y Sancionar la Tortura, incluyen tipificarla
como delito, investigar toda denuncia o presunto caso de
ella, así como de excluir toda prueba obtenida por la
misma. En ese orden, la tortura actualiza una categoría
especial y de mayor gravedad que impone hacer un
análisis cuidadoso bajo los estándares nacionales e
internacionales, tanto en su impacto de violación de
derechos humanos como de delito.”8

“TORTURA. LA OMISIÓN DEL JUEZ DE INVESTIGARLA


OFICIOSAMENTE CUANDO LA ALEGUE EL
PROCESADO, CONSTITUYE UNA VIOLACIÓN AL
PROCEDIMIENTO QUE TRASCIENDE AL RESULTADO

8
Tesis Aislada 1a. CCV/2014 (10a.), Décima Época, Registro: 2006482, Primera Sala, Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 6, Mayo de 2014, Tomo I, Materia(s):
Constitucional, Página: 561.

Amparo en revisión 703/2012. 6 de noviembre de 2013. Cinco votos por la concesión del amparo
de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Mayoría de tres
votos por el amparo liso y llano de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidentes: José Ramón Cossío Díaz y
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Encargado del engrose:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: José Alberto Mosqueda Velázquez.

Esta tesis se publicó el viernes 23 de mayo de 2014 a las 10:06 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

67
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

DEL FALLO. El artículo 173, fracción VIII, de la Ley de


Amparo, al establecer que en los juicios del orden penal se
considerarán violadas las leyes del procedimiento, de
manera que su infracción afecte a las defensas del
quejoso, cuando, entre otros supuestos, no se respete al
imputado el derecho a declarar o guardar silencio, la
declaración del imputado se obtenga mediante
incomunicación, intimidación, tortura o sin presencia de su
defensor, o cuando el ejercicio del derecho a guardar
silencio se utilice en su perjuicio; así, la omisión del juez de
investigar oficiosamente sobre actos de tortura alegados
por los procesados constituye una violación al
procedimiento que trasciende al resultado del fallo, porque
de resultar positiva la investigación, la sentencia
condenatoria se basará, entre otras probanzas, en una
confesión obtenida mediante coacción.9

En adición a lo expuesto, también se pone de relieve el criterio


jurisprudencial 10/2016 (10ª.), pendiente de publicación, emitido por
esta Primera Sala al resolver la contradicción de tesis 315/2014, en el
que se establece que el inculpado en un proceso penal, por
disposición constitucional y convencional, ante la denuncia de haber
sido víctima de tortura, cuenta con el derecho fundamental de que la
autoridad judicial investigue los actos denunciados.

Además, en el criterio jurisprudencial referenciado también se


establece que esa obligación de investigación constituye una
formalidad esencial del procedimiento, al incidir sobre las efectivas

9
Tesis Aislada 1a. LIII/2015 (10a.), Décima Época, Registro: 2008503, Primera Sala, Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 15, Febrero de 2015, Tomo II, Materia(s):
Común, Página: 1424.

Amparo directo en revisión 90/2014. 2 de abril de 2014. Cinco votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto concurrente, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas, quien formuló voto concurrente, y
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretaria: Nínive Ileana
Penagos Robles.

Esta tesis se publicó el viernes 20 de febrero de 2015 a las 9:30 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

68
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

posibilidades de defensa del inculpado previo al


correspondiente acto de autoridad privativo de sus
derechos.

Es decir, que al ser la tortura una violación a derechos humanos


de la que es posible que se puedan obtener datos o elementos de
prueba que con posterioridad se utilicen para sustentar una imputación
de carácter penal contra la persona identificada como presunta víctima
de la tortura, resulta evidente que existe una clara relación entre la
violación a derechos humanos con el debido proceso. Lo cual implica
que, luego de realizarse la investigación que es necesaria para
determinar si se actualizó o no la tortura, de obtenerse un resultado
positivo, entonces la autoridad que tenga a cargo resolver la situación
jurídica de la víctima de violación a derechos humanos, estará
obligada a realizar un estudio escrupuloso de los elementos en que se
sustenta la imputación al tenor de los parámetros constitucionales
fijados en relación con las reglas de exclusión de las pruebas ilícitas.

Por tanto, se establece que soslayar una denuncia de tortura, sin


que se realice la investigación correspondiente, ubica necesariamente
en estado de indefensión a quien la alega, ya que al no verificar su
dicho, se deja de analizar una eventual ilicitud de las pruebas con las
que se dictara sentencia.

Ante ese panorama, se llega a la convicción de que la autoridad


jurisdiccional debe realizar la investigación oficiosa de los alegados
actos de tortura a fin de establecer si la referida denuncia actualiza
violación a derechos fundamentales dentro del proceso penal, lo que
conlleva a precisar que toda omisión de la autoridad judicial de realizar
la señalada investigación de manera oficiosa, constituye una violación
a las leyes que rigen el procedimiento, con trascendencia a las

69
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

defensas de los quejosos; y, consecuentemente, debe ordenarse la


reposición del procedimiento de primera instancia para realizar la
investigación correspondiente y analizar la denuncia de actos de
tortura, únicamente desde el punto de vista de violación a derechos
humanos dentro del proceso penal, a fin de corroborar si existió o no
dicha transgresión para los efectos probatorios al momento de dictar la
sentencia, es decir, previo a la afectación de derechos del inculpado.

Lo que se ha explicitado encuentra sustento en el mencionado


criterio jurisprudencial 10/2016 (10ª.), emitido por esta Primera Sala, el
cual se encuentra pendiente de publicación y se identifica con el rubro
y texto siguientes:

“ACTOS DE TORTURA. LA OMISIÓN DEL JUEZ PENAL


DE INSTANCIA DE INVESTIGAR LOS DENUNCIADOS
POR EL IMPUTADO, CONSTITUYE UNA VIOLACIÓN A
LAS LEYES DEL PROCEDIMIENTO QUE TRASCIENDE
A SU DEFENSA Y AMERITA LA REPOSICIÓN DE ÉSTE.
Si los gobernados, constitucional y convencionalmente
tienen el derecho fundamental a que el Estado investigue
las violaciones a sus derechos humanos, en específico, el
derecho a no ser objeto de tortura, la autoridad judicial,
como parte integral del Estado Mexicano, ante la denuncia
de que un gobernado ha sido víctima de aquélla, tiene la
obligación de investigarla; lo que se constituye en una
formalidad esencial del procedimiento, al incidir sobre las
efectivas posibilidades de defensa de los gobernados
previo al correspondiente acto de autoridad privativo de sus
derechos. Ello, porque al ser la tortura una violación a los
derechos humanos de la que pueden obtenerse datos o
elementos de prueba que con posterioridad se utilicen para
sustentar una imputación de carácter penal contra la
presunta víctima de la tortura, se advierte una relación
entre la violación a derechos humanos y el debido proceso;
lo cual implica que, luego de realizarse la investigación
necesaria para determinar si se actualizó o no la tortura, de
obtenerse un resultado positivo, la autoridad que tenga a
cargo resolver la situación jurídica de la víctima de
violación a derechos humanos, estará obligada a realizar
un estudio escrupuloso de los elementos en que se

70
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

sustenta la imputación al tenor de los parámetros


constitucionales fijados en relación con las reglas
de exclusión de las pruebas ilícitas. Por tanto,
soslayar una denuncia de tortura, sin realizar la
investigación correspondiente, coloca en estado de
indefensión a quien la alega, ya que la circunstancia de no
verificar su dicho implica dejar de analizar una eventual
ilicitud de las pruebas con las que se dictará la sentencia.
Así, la omisión de la autoridad judicial de investigar una
denuncia de tortura como violación a derechos
fundamentales dentro del proceso penal, constituye una
violación a las leyes que rigen el procedimiento, que
trasciende a las defensas del quejoso, en términos de los
artículos 173, fracción XXII, de la Ley de Amparo, 1o.,
párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, así como 1, 6, 8 y 10 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura y,
consecuentemente, debe ordenarse la reposición del
procedimiento de primera instancia para realizar la
investigación correspondiente y analizar la denuncia de
tortura, únicamente desde el punto de vista de violación de
derechos humanos dentro del proceso penal, a efecto de
corroborar si existió o no dicha transgresión para los
efectos probatorios correspondientes al dictar la
sentencia.”10

En consecución con lo expuesto, resulta oportuno precisar que la


reposición del procedimiento con motivo de la violación a las leyes que
lo rigen por la omisión de la autoridad judicial de realizar la
investigación de los actos de tortura denunciados por el inculpado,
debe ordenarse a partir de la diligencia anterior al auto de cierre de
instrucción, pues se estima que la reposición tiene como justificación
que se investiguen los actos de tortura alegados para verificar su
10
El rubro y texto de la tesis jurisprudencial 10/2016 (10ª.), fueron aprobados por la Primera Sala
de este Alto Tribunal, en sesión de diez de febrero de dos mil dieciséis.

Contradicción de tesis 315/2014. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado de
Circuito del Centro Auxiliar de la Novena Región, con residencia en Zacatecas, Zacatecas, y el
Quinto Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Quinta Región, con residencia en La
Paz, Baja California Sur. 30 de septiembre de 2015. La votación se dividió en dos partes: mayoría
de cuatro votos por la competencia. Disidente: José Ramón Cossío Díaz. Unanimidad de cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, en cuanto al
fondo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Héctor Vargas Becerra.

71
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

existencia y no la actualización de alguna otra violación concreta y


constatada al derecho de defensa del imputado.

Además, no existe razón para que se afecte todo lo desahogado


en el proceso, pues en caso de que la existencia de actos de tortura
no se constate con la investigación, las correspondientes actuaciones
y diligencias subsistirán íntegramente en sus términos; y, para el caso
de que se acredite su existencia, los efectos únicamente trascenderán
en relación con el material probatorio que en su caso será objeto de
exclusión al dictar la sentencia; de ahí que la reposición del
procedimiento deberá realizarse hasta la diligencia inmediata anterior
al auto de cierre de instrucción, tratándose del sistema penal
tradicional, como en el caso nos ocupa.

Lo que se ha establecido se apoya en el criterio jurisprudencial


10/2016 (10ª.), emitido por esta Primera Sala, en la resolución de la
citada contradicción de tesis 315/2014, que se encuentra pendiente de
publicación y se identifica con el rubro y texto siguientes:

“ACTOS DE TORTURA. LA REPOSICIÓN DEL


PROCEDIMIENTO, CON MOTIVO DE LA VIOLACIÓN A
LAS LEYES QUE LO RIGEN POR LA OMISIÓN DE
INVESTIGAR LOS DENUNCIADOS POR EL IMPUTADO,
DEBE ORDENARSE A PARTIR DE LA DILIGENCIA
INMEDIATA ANTERIOR AL AUTO DE CIERRE DE
INSTRUCCIÓN. La violación al debido proceso, derivada
de la omisión de investigar la existencia de actos de
tortura, con motivo de una denuncia o la existencia de
indicios concordantes para suponer bajo un parámetro de
probabilidad razonable de que la violación a derechos
humanos aconteció, da lugar a que la vía de reparación
óptima sea ordenar la reposición del procedimiento con la
finalidad de realizar la investigación respectiva. Lo anterior,
porque sólo será posible determinar el impacto de la tortura
en el proceso penal, una vez que ésta se acredite, como
resultado de una investigación exhaustiva y diligente. Así,
la reposición del procedimiento tiene como justificación que

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se investiguen los actos de tortura alegados para


verificar su existencia, y no por la actualización
de alguna otra violación concreta y constatada al
derecho de defensa del imputado; por tanto, no
existe razón para que se afecte todo lo desahogado en el
proceso, pues en caso de que la existencia de actos de
tortura no se constate con la investigación, las
correspondientes actuaciones y diligencias subsistirán
íntegramente en sus términos; y para el caso de que se
acredite su existencia, los efectos únicamente
trascenderán en relación con el material probatorio que en
su caso será objeto de exclusión al dictar la sentencia; de
ahí que la reposición del procedimiento deberá realizarse
hasta la diligencia inmediata anterior al auto de cierre de
instrucción, tratándose del sistema penal tradicional.”11

Ahora bien, en atención a todo lo anteriormente destacado se


concluye, como se anticipó, que el Tribunal Colegiado al emitir su
pronunciamiento no observó los lineamientos a que se contraen los
criterios aislados y jurisprudenciales que se han referido en este
estudio.

En los señalados criterios se establece la obligación de la


autoridad jurisdiccional de primera instancia de realizar la investigación
oficiosa de los actos de tortura que denuncie el inculpado haber
sufrido –o cuando de ellos tenga noticia de alguna otra forma–, desde
la perspectiva de violación a derechos humanos con trascendencia en
el proceso penal, así como para la configuración de delito.

11El rubro y texto de la tesis jurisprudencial 11/2016 (10ª.), fueron aprobados por la Primera Sala
de este Alto Tribunal, en sesión de diez de febrero de dos mil dieciséis.

Contradicción de tesis 315/2014. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado de
Circuito del Centro Auxiliar de la Novena Región, con residencia en Zacatecas, Zacatecas, y el
Quinto Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Quinta Región, con residencia en La
Paz, Baja California Sur. 30 de septiembre de 2015. La votación se dividió en dos partes: mayoría
de cuatro votos por la competencia. Disidente: José Ramón Cossío Díaz. Unanimidad de cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, en cuanto al
fondo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Héctor Vargas Becerra.

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Es decir, que el Tribunal Colegiado observó que el juez de


proceso únicamente dio vista a la Procuraduría General de la
República respecto de los alegatos de tortura del inculpado, sumado a
que en esa institución investigadora se inició la indagatoria respectiva
dándole tratamiento de delito a la denuncia relativa.

Sin embargo, no reconoció que la referida autoridad


jurisdiccional omitió dar tratamiento a la denuncia desde el impacto
que pudiere haber generado como violación a derechos humanos con
efectos dentro del proceso penal, en tanto que ni siquiera se ocupó de
establecer que existían indicios de tortura y, menos aún determinó que
ante la inexistencia de ese tratamiento debía ordenarse la reposición
del procedimiento a fin de recabar las pruebas relativas para que
dependiendo de su resultado, en caso de que se demostrara la
referida violación a derechos humanos, se pronunciara sobre la
repercusión en la obtención de pruebas con origen en tal violación,
con base, además, en los criterios de la exclusión de la prueba ilícita.

Se considera así, porque es cierto que se ordenó dar vista al


Ministerio Público con las manifestaciones de tortura que hizo el
quejoso, en tanto que el juez de origen así lo hizo, lo que es acorde
con los criterios desarrollados respecto de la vertiente de la tortura
como delito.

No obstante, respecto de la vertiente de la tortura como violación


de derechos fundamentales con trascendencia en el proceso, el
Tribunal Colegiado fue omiso en observar los criterios relacionados,
pues en la resolución recurrida asumió que la denuncia de tortura fue
observada por la responsable de primera instancia al haberse dado a
conocer al Ministerio Público para que en su caso, iniciara la
investigación respectiva, lo cual sostuvo fue considerado acertado por

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6564/2015

el Tribunal Unitario en apelación, razonamiento con el


que negó al quejoso el amparo y protección de la
Justicia Federal, al calificar de infundados sus
conceptos de violación, toda vez que consideró que la sentencia
reclamada se ajustaba a la legalidad.

Es decir, que se advierte que nada dijo respecto de posibles


indicios que demostraran o no el alegato de tortura como violación a
derechos humanos con trascendencia en el proceso, esto es, soslayó
la justificación de la tortura como violación de derechos humanos, en
tanto que su determinación no depende necesariamente de su
acreditación como delito, sino a través del desahogo de pruebas en el
correspondiente proceso penal para establecer su existencia o no y,
con ello se reitera que inobservó los criterios emitidos por esta Primera
Sala, en el sentido de que el fenómeno de la tortura se puede
presentar y analizar, de manera autónoma e independiente, en su
vertiente de delito y como violación de derechos fundamentales dentro
del proceso.

En consecuencia, lo procedente es revocar la sentencia recurrida


en la materia de la revisión y devolver los autos al Tribunal Colegiado
del conocimiento, de tal manera que vuelva a analizar el argumento
del quejoso relacionado con la existencia de tortura, pero a la luz de
los criterios emitidos por esta Primera Sala que han quedado
relacionados en la presente ejecutoria.

Finalmente, deben desestimarse los restantes motivos de


agravio al abordarse en ellos aspectos de mera legalidad atinentes a
la valoración de pruebas para el acreditamiento de los elementos de
los delitos imputados y la plena responsabilidad atribuida, así como los
relativos a las consecuencias de las conductas ilícitas cometidas.

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Por lo expuesto y fundado, esta Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, resuelve:

PRIMERO. En la materia de la revisión, competencia de esta


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se revoca
la sentencia recurrida.

SEGUNDO. Se ordena devolver los autos al Tribunal Colegiado


del conocimiento, a fin de que prevaleciendo los pronunciamientos que
se estimaron acertados, dicte nuevo fallo ajustándose a las
consideraciones vertidas en la presente ejecutoria en cuanto al tema de
tortura se refiere.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución, vuelvan los


autos al Tribunal de su origen, y en su oportunidad, archívese el toca
como asunto concluido.

En términos de lo previsto en los artículos 3° fracción II, 13, 14 y 18, fracción II, de la Ley Federal
de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión pública se
suprime la información considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadran en
esos supuestos normativos.

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