Вы находитесь на странице: 1из 2

TEMA MOTIVACIONAL A LA PASTORAL MARZO DE 2019

POR QUÉ BUSCO A DIOS


Inicie preguntando a su discípulo(a) que le de dos o tres razones por las que busca a Dios
(Dele un tiempo para que le responda)
Hay innumerables razones para buscar a Dios, pero en esta ocasión identificaremos
algunas, conforme a la búsqueda de Dios por parte de hombres que fueron consagrados a
Él.
1. Busco a Dios porque le he fallado
He pecado contra él y me he apartado, porque lo he ofendido Un ejemplo lo vemos en el
rey David, cuando pecó con Betsabé (Salmo 51). Él había estado un tiempo con su pecado,
como si nada hubiera sucedido. Cuando aparece el varón de Dios y se concientiza de su
realidad, busca a Dios, se humilla y se arrepiente.
David era un hombre que entendía la consagración (Salmo 27:4) y a la luz de esa
consagración le buscó. Debo buscar a Dios si le he fallado, pidiéndole perdón si me he
apartado y si me he alejado de mi consagración, arrepentirme de corazón y decidir estar en
su casa.
2. Busco a Dios para contemplar su hermosura (Salmo 27:4)
El término contemplar es aquel que me lleva a adorar a Dios. Quedar fascinado por él, le
disfruto. Estoy con Él para contemplarlo en la inmensidad de su amor y misericordia hacia
mi vida.
3. Busco a Dios para inquirir en él (Esdras 7:10 Jeremías 9:24)
Inquirir es todo aquello a lo que me dedico, y que me lleva al profundo conocimiento.
Inquiero en su templo y en su presencia buscándole , así le conozco más, comprendo que
él hace justicia, juicio y misericordia y cada vez le disfruto más y aprendo a hacer sus
buenas obras. Además aprendo a orar al Dios misericordioso, su misericordia es para
siempre.
4. Busco a Dios para sacrificar sacrificios de júbilo (Salmo 27:6; Romanos 12:1).
A veces puedo decir que estoy dispuesto a morir por Cristo, pero no quiero vivir para Él. El
Señor quiere que yo viva para Él. Cuando me dispongo de corazón a entenderle y conocer
lo que a Él le gusta, le ofrezco sacrificios de júbilo, hago lo que le agrada porque a mí me
hace feliz. Le obedezco.
5. Busco a Dios porque necesito fortaleza (Lucas 22:41-43)
Jesús nos enseñó que en todas las situaciones y momentos de su vida se apartaba para
buscar a su Padre; en medio de la fama, de las multitudes, pero también cuando necesitaba
fortaleza no buscó a nada ni a nadie, sino sólo a Dios su Padre, pues sabía que él tendría
todas las respuestas. Así lo vivió también el rey David (Salmo 27:1).
6. Busco a Dios porque necesito de su consuelo (2 Corintios 1:3-4)
Cuando desfallezco en medio de mis tribulaciones, cuando todo parece derrumbarse y me
consumo en lágrimas, es Dios, Padre de consolaciones, quien enjuga mis lágrimas y me
hace vivir la bienaventuranza del que llora (Mateo 5:4).
Él me consuela para que luego pueda consolar, por medio de la consolación con que he
sido consolado(a).
Consolar implica alentar, animar, también aliviar el dolor y ayudar de manera efectiva, así
lo hace Dios, David lo comprendía muy bien (Salmo 94: 19).

7. Busco a Dios para vivir (Ezequiel 18:4).


Buscar a Dios produce vida (Amós 5:4), y esto implica apartarme de aquello que me aleja
de Él (Gálatas 5:7). Cuando no le buscamos caemos en pecado fácilmente y la
consecuencia será la muerte (Romanos 8:6).

Aplicación teoterápica
La búsqueda de Dios es una decisión personal, como lo es el apartarnos de Él para pecar.
Desde la primera razón que abordamos para buscar a Dios, “porque le hemos fallado” hasta
la necesidad de “buscarlo para vivir” surgen muchas más razones para nuestra relación de
intimidad y comunión personal con el Padre. Podemos concluir que son infinitas las razones
para buscar a Dios y no hay ni una sola para no buscarlo.
Nuestra búsqueda de Dios es sinónima también de consagración, aquella que nos hace
felices, la que llena de alegría nuestra vida sirviéndole a Él, dedicándonos a nuestro
cónyuge e hijos y a nuestra familia en la fe.

Permita que su discípulo se conteste estos interrogantes:


1. De estas siete razones nombradas, ¿cuál cree que es la que hasta hoy le ha movido
más a buscar a Dios?
2. ¿Qué determinaciones va a tomar en su vida para buscar más a Dios no solo por
estas siete razones, sino por muchas más?

En oración, invite a su discípulo a determinar una mayor búsqueda de Dios, recordando


siempre que sólo en Él hay vida y paz y que es algo que debo anhelar y hacer (Salmo 27:4).

De acuerdo a las determinaciones tomadas, invite a su discípulo(a) a ejercitarlas durante


todo el mes.