Вы находитесь на странице: 1из 5

Universidad Nacional del Comahue

Facultad de Ciencias de la Educación


Estudiantas: JARKOWIEC, María Cristina (FACE 508)

PEDAGOGÍA
Profesorado y Licenciatura en Ciencias de la Educación
Modalidad Semi presencial

Primer cuatrimestre 2019


Unidad II trabajo práctico n°2
Defensa de la escuela, construyendo herramientas teóricas para analizar desde el
optimismo pedagógico critico la educación como campo problemático

Cuando observamos al sistema educativo y nuestras trayectorias escolares


podemos tomar distancia, y juzgar con parcialidad; no ocurre lo mismo cuando de
nuestros hijes se trata. Se siente una inquietud, que parece no recorrernos de la misma
manera, sin embargo hay algo de lo común que moviliza a veces de la misma manera,
porque ¿cómo se podría explicar las largas colas que adules realizan para esperar un
banco en la escuela soñada, en la mejor, o en una de las mejores? Se entiende entonces
que alguien percibe una educación de mala calidad, pero son otros (Caruso Dussel,
1996)

La escuela surge según algunos intelectuales, como Caruso y Dussel (1996)


como parte de un proyecto social que era compartido. Pareciera ser también que en esas
colas de gentes que acampan por un lugar en la escuela, podemos visualizar la actitud
individualista en la manera de pensar la educación, no se entiende a la misma como un
proyecto social para trasformar la sociedad, esa vieja premisa de la modernidad ha
quedado en el olvido. Ante la pérdida del proyecto social la sociedad genera procesos en
los que cada vez más sujetos eligen la salida individual.

Los pedagogos y estudiosos del tema nos animan a pensar de otra manera a
partir de lo que sucede hoy con la relación escuela sociedad. De esta forma nos invitan
a realizar algunos análisis que escapan al análisis que podemos hacer padres, madres,
periodistas y población en general.

Las premisas de que si la educación transformaría la sociedad, entonces había


que instaurar la obligatoriedad y la gratuidad además de la laicidad, para hacer posible
lo primero.( Caruso Dussel, 1996) En contextos como el actual donde la relaciones
sociedad escuela están atravesadas por perdida de consenso , vemos proliferar las
prácticas en donde lo que prima es lo individual por lo tanto no tienen sentido ni la
gratuidad ni la obligatoriedad, es decir, todas aquellas condiciones se verán como
obstáculos en un nuevo contexto de pérdida del proyecto social. Si en el mandato
fundador del sistema educativo argentino “pesaba como una daga, una fuerte
desconfianza” (Ídem, p. 94) hacia la población, en los contextos actuales esa ecuación
se ha invertido

También el licenciado en ciencias dela educación Estanislao Antelo, nos alienta


a revisar de lo que renegamos y a atrevernos a dar vueltas las lógicas con las que
pensamos. El pedagogo argentino distingue entre lógicas de la necesariedad y de la
contingencia, enfatizando que ambas atraviesan la educación y que a veces no tenemos
agudizado los sentidos para identificarlas y analizarlas. Muchas veces desde nuestro
sentido común tendemos a pensar desde la lógica causa efecto, por ejemplo cuando
leemos comentarios como ““en la escuela no aprenden lo suficiente” o “la educación no es
personalizada porque un profesor llega a estar a cargo de más de 30 alumnos ” Nos damos
cuenta que hemos establecido que si hay alguien que enseña entonces hay alguien que
aprende, y si esa linealidad la percibimos en falta, entonces desacreditamos al sistema
educativo sin reflexionar y sin percatarnos de donde copiamos esas frases, esas maneras
de pensar.

Debemos realizar el ejercicio y cuestionar aquello que hemos sacralizado, y que


se ha convertido en una nueva verdad incuestionable. Cuando les padres dicen que su
hijes no aprenden lo suficiente, ¿que sería o suficiente? ¿Qué concepción de aprendizaje
sostenemos? ¿Porque es malo para el aprendizaje que se comparta el aula con treinta
estudiantes? ¿Porque es bueno que el aprendizaje sea personalizada?, si nos realizamos
estas preguntas ya no seguiremos suponiendo que se necesitan determinadas
condiciones para que algo del orden del aprendizaje suceda; nos dice Antelo (2000) :
“no solo es la enseñanza la que funciona como causa del aprendizaje sino que se plantea como
necesaria esta serie de condiciones capacidades, necesidades, potencialidades, etc…” (Idem, p.
139) cuando sostenemos que

En la jerga diaria y en otros artículos periodísticos, referidos a el éxodo de


estudiantes de la escuela al hogar por iniciativa de les padres madres, se suele escuchar
a esos , esas, padres y madres que sostienen: ¿Cómo se puede aprender algo sobre los
aztecas en solo dos páginas?", también esto entra dentro de la lógica mencionada. El
transmitir conocimiento o el aprendizaje esta medido, es cuantitativo. Al respecto el
pedagogo y escritor brasileño que hizo sus experiencias en la educación popular,
impulsor dela educación como dialogo y problematizadora nos guía con su libro
Pedagogía del Oprimido, publicada por primera vez en México en 1970, para que
podamos comprender la concepción bancaria de la educación. El mismo nos dice que
la tarea de quien enseña desde la concepción bancaria de la educación, postura que
critica, es llenar con los contenidos de su narración, transformando en vasija al
educando, “de este modo la educación se transforma en un acto de depositar” ( Freire,1985,
p. 72) solo que, podemos agregar, en estos momentos no es el docente el agente
indiscutible ni el que debe llenar, los padres se arrojan ese derecho de depósito en una
suerte de reaseguro, de miedo de que eso no suceda.

Es necesario que pensemos lo pedagógico como una tarea imposible, en el


sentido en que lo plantea Puiggros (1994) y que mucha de las cuestiones que señalamos
no son obstáculos sino constitutivas del acto de enseñar. (Antelo, 2000) La transmisión
de la cultura no puede realizarse completamente ni de una manera lineal y cerrada
porque es un proceso atravesado por contingencias en donde no hay suturas.

Sin embargo pareciera ser que algo de aquel optimismo pedagógico (Siede,
2007) se sumerge en el inconsciente colectivo y todavía seguimos pensando, si
analizamos las actitudes de los padres madres, adultes que desean sacara a sus hijes de
la escuela pública, que: “la transmisión de la de las generaciones adultas a las generaciones
jóvenes; sin fracturas sin intermediaciones, sin antagonismos”( Puiggros, 1994, p.38) Estos
comentarios, los de los padres, tienden a creer que hay algo que la escuela es algo, en la
medida que no es otra cosa o no puede serlo , y que es definitiva. Estos pedagogos nos
invitan a reflexionar en perspectiva histórica social y a aceptar la discontinuidad, lo
problemático la ruptura lo no acabado en la educación.
Bibliografía

 Antelo, E. (2000). De los procesos a los sucesos pedagógicos. La retracción de


lo necesario en educación. En E. Antelo y A. L. Abramowski. El renegar de la
escuela. Desinterés, apatía, aburrimiento, violencia e indisciplina (pp. 135-
171). Rosario, Argentina: Homo Sapiens
 Caruso, M. y Dussel, I. (1996). De Sarmiento a los Simpsons. Cinco conceptos
para pensar la educación contemporánea. Colección Triángulos Pedagógicos.
Capítulo “Modernidad y escuela: los restos del naufragio” (pp. 89-108). Buenos
Aires, Argentina: Editorial Kapelusz,
 Freire, P. (1985) Pedagogía del Oprimido. Capítulo 2. Buenos Aires,
Argentina: Siglo XXI
 Puiggrós, A. y Marengo, R. (2013). Pedagogías: reflexiones y debates. Bernal,
Argentina: Universidad Nacional de Quilmes. Capítulo 2 y 3.
 Siede, I. (2007). La educación política. Ensayos sobre ética y ciudadanía en la
escuela. Capítulo 2 Buenos Aires, Argentina: Paidós.

Оценить